Sidreria Benjamín-Casa Clemente
Proaza
Über Sidreria Benjamín-Casa Clemente
En Sidrería Benjamín-Casa Clemente, en Proaza, le damos la bienvenida a una experiencia gastronómica asturiana auténtica y memorable. Nuestro ambiente acogedor, con asientos al aire libre y una chimenea reconfortante, le invita a relajarse y disfrutar. Nos enorgullecemos de ofrecer platos generosos...
En Sidrería Benjamín-Casa Clemente, en Proaza, le damos la bienvenida a una experiencia gastronómica asturiana auténtica y memorable. Nuestro ambiente acogedor, con asientos al aire libre y una chimenea reconfortante, le invita a relajarse y disfrutar. Nos enorgullecemos de ofrecer platos generosos y deliciosos, incluyendo especialidades como nuestro tradicional pote de castañas, y un menú que celebra los sabores de la región. Complemente su comida con una excelente selección de vinos y postres, o disfrute de un café excepcional. Nuestro equipo se esfuerza por brindar un servicio atento y amable, asegurando que cada visita sea especial. Ofrecemos opciones para comer solo y asientos accesibles para sillas de ruedas. Abierto de martes a domingo, esperamos darle la bienvenida.
Was Kunden über Sidreria Benjamín-Casa Clemente sagen
Sidrería Benjamín-Casa Clemente es un restaurante muy popular con una valoración alta. Destacan su excelente servicio, la amabilidad del personal y la deliciosa comida casera asturiana. Muchos recomiendan el menú del día y las tapas, especialmente después de la Senda del Oso.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Si vas después de hacer la Senda del Oso, es un lugar ideal para tomar unas tapas y bebidas. Algunos recomiendan probar el menú del día.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Häufig gestellte Fragen zu Sidreria Benjamín-Casa Clemente
Bewertungen von Sidreria Benjamín-Casa Clemente Proaza
Comida casera abundante y muy bien cocinada. El menú del fin de semana en mi opinión tiene una excelente relación calidad precio. Recomiendo este sitio encarecidamente
Muy bueno todo! Por 23 euros persona comimos hasta reventar. El rabo de toro y el cachopo de 10.
LLegamos al local muy tarde, casi a la hora de cerrar, y nos aceptaron a mi compañero y a mi que veníamos de terminar una ruta. La atención por parte de los dueños fue exquisita, muy amables y siempre con una sonrisa. Y la comida simplemente espectacular. De primero pedimos una fabada que llegó en un recipiente de barro, y de segundo unas carrilleras con patatas. De postre nos aconsejaron los dueños y nos pusieron una tarta de chocolate y otra tarta de la abuela que aunque estábamos llenos, estaban tan buenas que no pudimos dejar nada en los platos. Al irnos, los dueños se preocuparon por nuestro regreso hasta el hotel. Aconsejo este local por el trato y por la calidad de sus comidas.
Trato genial y comida perfecta. Fuimos a comer tarde, más de las 15:30h y nos atendieron perfectamente. Pedimos menú del día, la fabada impresionante te ponen el cuenco de barro y te sirves tú mismo, no lo puedes acabar. Las carrilleras sé deshacen al comerlas, muy ricas. Y los postres impresionantes el arroz con leche y la tarta de manzana. Repetiremos y muy muy aconsejable.
Una experiencia inolvidable, comimos en las mesas de la entrada super acogedor. Una fabada de escándalo y un segundo de jabalí que estaba espectacular. A destacar la atención del camarero y la paciencia que tuvieron con una pareja que quería comer y no entendían que estaba completo.
Un sitio estupendo para disfrutar de una buena comida. El menú entre semana (en verano) son 18€, un poco caro pero estando tan rica la comida vale la pena. Menú variado y terraza agradable. Se recomienda reservar o ir muy pronto, nosotros fuimos sin reserva y nos dejaron una mesita en la terraza. Atención agradable, para repetir sin duda.
Reservé por las buenas reseñas y no puedo estar más de acuerdo con la gran mayoría. Un restaurante espectacular, por mencionar un plato especial, me pareció sublime el pote con nabos. Enhorabuena, repetiré.
Nos encantó!! La atención -super majos los dos dueños/camareros-, la terraza que ampliaron ahora, y, lo principal: vaya nivel el pote de berzas y el de castañas! Calidad, sabor, y cantidad!! Lo hacen con berzas caseras, imagino que lo demás también. Me quedé con ganas de probar otros platos, pero una ración de pote da para tripitir y todavía llevar algo pa casa. De postre tarta de la abuela que, igual, espectacular de sabor y ración 2x1! Volveré muy pronto a probar resto de platos (y repetir pote una y otra vez, eso por descontado)
Excelente comida. Pedimos croquetas variadas y estaban todas buenísimas y muy cremosas. Repollo relleno de carne espectacular y un torto de pantruku (un embutido típico) huevos y patatas muy muy bueno. Sitio recomendable si quieres probar la auténtica comida asturiana. Personal muy atento y amable. Nos quedamos con ganas de probar los postres, pero es que era imposible poder comer nada más.
Bajamos con las bicicletas de la senda del oso. Y creo que paramos en el mejor sitio sin duda para comer. Un trato inmejorable por parte del chico que nos atendió, comida casera de primera, platos abundantes y un precio de risa. Sin duda es para repetir. Gracias Asturias por hacerme sentir así.
Comimos de menú (12€ por persona) y la verdad es que todo estaba espectacular y cada plato era abundante, nos atendió un camarero joven que nos trató muy bien y denotaba ganas de trabajar. Nos puso un bebedero para el perro y los platos salieron enseguida. Si volvieramos por la zona repetiriamos sin dudarlo.
Estuvimos en las jornadas gastronomícas del nabo, me encanto, no lo habíamos comido nunca y la verdad tan poco teníamos mucho interés, pero....todo tiene su cosa, exquisito es poco. De primero un queso untable de la zona muy bueno, después llego el pote de nabos , detrás casadiellas .....buenísimas, riquísimas, toda una maravillosa experiencia que tendremos que repetir. Es un menú cerrado por 22€. Todo ello bien acompañado por un personal muy majo, decoración acorde a la zona, muy rústico y bonito. Sin dudas repetiremos , repetiremos y probaré otros platos que segura estoy será tan rico como el pote de nabos.
Comida auténtica! Exquisita! Disfrutamos de unos auténticos platos Asturianos. Cogimos el menú de 18€. Yo pedí la fabada, muy buena y gran cantidad; la carrilleras de ternera, que se deshacían de lo tiernas que estaban y el arroz con leche espectacular. Con bonitas vistas. Totalmente recomendable.
Un alucine lo bien que se come, lo bien atendido que está y la relación precio calidad. Estuvimos un par de días en Proaza, nos recomendaron que comiéramos allí y nos encanto, de hecho al final cenamos un día y comimos al día siguiente, para que jugársela, si habíamos quedado encantados el día anterior. Rober y su mujer hacen un trabajo fantástico y su equipo igual. Cenamos un día, cachopo tradicional y cebollas rellenas de Pitu Caleya, todo soberbio, regado con unas sidras y unas cervezas, fresquitas fresquitas. De postre tarta de la abuela y tarta de queso, buenísimas y un tamaño de locos, el doble de lo normal. Tanto nos gusto que fuimos al día siguiente y comimos el menú del día, que pese a ser domingo tenían y por un precio de 18 € nos dieron cantidad y calidad. Comimos Pote, que de bueno que estaba asustaba, pastel de cabracho y de segundo Venado, Carrilladas al vino y Bacalao....yo recomiendo que si se van varios se comparta, ya que como la cantidad es generosa se pueden probar distintos platos..... No tengo más que decir que yo con el pote ya hubiera termiado....de hecho me lleve gran parte del segundo y comimos el lunes. Sinceramente un acierto total, que pena no tenerles más cera para darme un homenaje de vez en cuando. Todo perfecto, atención, precio, terraza, limpieza, cantidades....una gozada. Volvería sin duda, gracias por todo.
Después de la Senda del Oso con familia y amigos, el almuerzo en SIDRERÍA CLEMENTE ha sido el colofón final a una fía genial. Atención y recomendaciones sobre la carta, y comida increíble. Raciones del menú más que suficientes y el cachopo para dos increíble! Sin duda muy recomendado! Se permiten mascotas en el interior!
De los mejores restaurantes en los que he comido en Asturias. Éramos 3 personas y queríamos probar un poco de todo, así que pedimos el menú. De 1ro tomamos fabada y ensalada de pollo escabechado, ambos muy buenos pero la ensalada nos sorprendió gratamente. De 2do pedimos las carrilleras (insuperables), los ecalopines en salsa de pimienta y la cebolla rellena de pitu (de sabor espectacular pero tenía poquito pitu). De postre pedimos arroz con leche requemado, tarta de manzana y tarta de queso (la trata de queso sin horno más cremosa que he probado). Sin duda alguna repetiré y pienso recomendarlo a todo el que venga a visitar Asturias.
Hemos comido en este restaurante situado en Proaza y fue todo un acierto. Éramos 4 personas y hemos podido estar con nuestros perrito en la terraza. Reservamos por qué nos habían dicho que siempre está lleno y la verdad que para ser noviembre estaban todp lleno... Disponen de menú diario y carta... Nosotros nos hemos decidido por el pote de castañas primero que es una auténtica locura y el supercachopo de 2 pax que nos ha parecido el mejor que hemos comido. El trato del personal ha sido de 10, recomendándonos en todo momento. Volveremos a repetir para probar otros platos.
Muy buena atención al cliente. El local es grande y tienen varios espacios o comedores. La comida muy buena. Buen producto y buena elaboración. Los postres deliciosos. El arroz con leche, muy bueno. La tarta de la abuela, imprescindible pedirla. Ambiente tranquilo, bonitas vistas a la naturaleza. Camareros atentos y recomendando muy acertadamente.
Espectacular ! Menú buenísimo el mejor jabalí que he comido....dos adultos y dos niños , dos menús y una fabada para los niños que dio para que comieran y para que llevemos cena....68 eur ! Servicio rápido y majo! Para repetir !!!!
Un sitio donde se come barato y calidad. Mi. Mujer y yo, pedimos dos menus con platos diferente para probar comida de la zona. Yo pedí fabada y corzo. No pude con todo. Mucha comida y eso que yo soy de comer mucho. Mi mujer ensaladilla y bacalao. Todo muy rico y abundante. La niña pidió lasaña, con un solo plato acabo llena. Postres buenos también. Los menús son 16 euros.
Hemos estado comiendo el primer día llegados, absolutamente perfecto, vamos acompañados de un pastor alemán el cual es uno más en la mesa... Eso sí en la terraza para no molestar y eso me parece muy correcto. La comida fantástica de sabor y eso que hemos pedido el menú diario. Fabada esquisita, chipirones con un sabor impresionante y una ternera asada que era mantequilla con un sabor espectacular. Bueno solo decir que vamos a estar varios días por aquí y ya tenemos restaurante favorito. 100% recomendable
Conocimos Benjamin Casa-Clemente de casualidad llegando a Proaza y nos sorprendió para bien desde el primer momento. María nos indicó muy amablemente cómo llegar al restaurante y al ayuntamiento. Una vez en el restaurante, el trato de la camarera fue encantador. Probamos el menú del día y nos encantó: la sopa de marisco y las fabes están súper recomendadas, el rabo de toro de segundo fue un acierto total y los postres; arroz con leche y tarta de la abuela, pusieron el broche final. Excelente relación calidad-precio. Salimos muy contentos y agradecidos por el trato. ¡Sin duda volveremos!
El restaurante me sorprendió gratamente. El pan estaba muy bueno, el pote de castañas fue espectacular y las cebollas rellenas de pitu tenían muchísimo sabor. Los postres caseros eran abundantes y deliciosos, perfectos para terminar la comida. Jueves para comer y no paraba de entrar gente. Sin duda, un sitio al que merece la pena volver
Fuimos después de hacer la senda del oso por la publicidad que tenían por todo el trayecto y la verdad es que salimos más que encantandos. Comida de casa, fabadas buenísimas y súper contundentes los platos. Hay que dejar hueco para el postre, caseros y muy sabrosos. El servicio no pudo ser más atento y amable. El entorno del restaurante también es un súper plus. Recomiendo 100%
MUY RECOMENDABLE El Pote con castañas adquiere otra dimensión, jamás lo habíamos probado y fue alto sublime, acompañado de unos escalopines al cabrales, la salsa BRUTAL, y un buen postre, la tarta de queso, más tipo quesada, bien, la dejamos en más que bien. Todo ello con un buen Finca Resalso, pues sencillamente gran colofón a nuestra ruta por Las Xanas. PROAZA ES TODO TRANQUILIDAD Y DESCONEXIÓN. Por último decir que el carácter asturiano y el precio de las comidas es algo que atrapa.
A orillas de la Senda del Oso, se encuentra Casa Benjamín, un lugar acogedor y auténtico, situado en plena zona rural, con una amplia terraza perfecta para disfrutar del paisaje. La comida es excepcional; degustamos las carrilleras ibéricas al vino tinto, la cebolla rellena de pitu caleya y el bacalao con pisto casero, todos los platos superaron nuestras expectativas, con porciones generosas y bien servidas. El servicio fue rápido y la atención, cálida y amable. Los precios son razonables, con un menú diario a 20 € entre semana, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable y accesible.
Nos acercamos con motivo de la Seronda de Proaza a comer a este lugar. El menu compuesto de Pote de Catañas, Jabali con patatines y arroz con leche o compota de manzana y pan de escanda, incluye vino gaseosa y agua. Precio 25€ por persona Nos reservaron para el turno de las 15:30 y llegamos un poco antes asi que preguntamos y nos llevaron a nuestra mesa tras atravesar un pequeño bar un patio y al fondo el comedor. La comida debo decir que estaba muy rica toda en general desde El pote de castañas hasta el arroz con leche y la compota pasando por el jabali. El servicio fue correcto, pero debo decir que en mi opinion el comedor del fondeo donde estabamos deberia haber otra persona porque eramos muchos a atender y entre plato y plato se hacia larga la espera, aun asi la chica que llevaba el comedor lo hizo muy bien. Al marchar decidi acercarme a pagar a la barra ya que asi aligeraba un poco menos la espera, porque estaba muy saturada la chica como comente. A la entrada el que nos atendio fue correcto y amable y la chica en todo momento lo hizo lo mejor que pudo tenuiendo en cuenta la cantidad de gente que tenia para ella sola. Agradecer a todos incluido cocina esta experiencia que por supuesto recomendaremos y repetiremos cuando podamos.
Que casualidad, nos atendió una chica, muy profesional, que ya nos habíamos encontrado en el rte Cilindro de Madrid. El mundo es un pañuelo. Veníamos de Bandujo, pueblo medieval que todos deberíamos de conocer, y al bajar paramos a comer en Casa Clemente. Variedad, calidad y buen precio. Comida casera, de pueblo que digo yo, riquísima y abundante. Cachopo impresionante, fabada para repetir, sartén de picadillo con huevo… y los postres…hay que ir y probarlos.
Hemos comido 3 familias este domingo Todo fue un acierto La fabada la mejor de estos días en Asturias El super cachopo increíble y los postres,únicos Gracias por vuestra paciencia, amabilidad,y vuestro buen trabajo El mejor Restaurante de nuestra estancia en Asturias Repetiremos el próximo año Gracias por todo
Comimos hoy aquí y todo excelente, desde el trato hasta la comida. Comimos fabada y ensaladilla de primero y pitu caleya de segundo, buenísimo todo y muy abundante. Volveremos y lo recomiendo sin ninguna duda.
Durante nuestra visita a la Senda del Oso, paramos a almorzar en un restaurante en Proaza sin haber reservado, pero tuvimos suerte y conseguimos una mesa. La comida fue fantástica, especialmente el pote asturiano, que nos sorprendió por su sabor. El camarero fue muy amable y nos explicó que el plato se hace con berzas, una hierba típica de la región. También disfrutamos de los escalopines al Cabrales. Apreciamos mucho la terraza, donde pudimos estar con nuestra mascota. El servicio y calidad - precio fue excelente y contribuyó a hacer de nuestra experiencia algo muy especial. Sin duda, volveremos en nuestra próxima visita a Asturias.
Hicimos la Senda del Oso mi pareja y yo. Comimos estupendamente, todo riquísimo y casero. Menos mal que habíamos reservado, si no, imposible porque estaban a tope. Otra cosa a destacar por parte de los camareros fue la profesionalidad y la educación que tuvieron Para lidiar con dos personajillas que querían comer a toda costa sin reserva, teniendoles que explicar muchas veces que no había sitio,ya que estaba todo completo. Que paciencia tenéis, yo no hubiese aguantado. Personas así,no las quiero ni de amigas Q maldad Lo dicho gracias por el trato y sobre todo la comida Un placer.repetiremos fijisimo
Fuimos a comer. El menú muy rico, el pote espectacular y de segundo una cebolla rellena muy rica también. La ensaladilla y los postres espectaculares, arroz con leche y tarta de manzana para chuparse los dedos. Servicio muy rápido, ambiente muy agradable y local muy bonito, parece la casa de mi abuela. Satisfechos con la visita. Edito: 8 meses después he vuelto y otra vez hemos disfrutado. Fabada, ensalada, bacalao y frixuelo de marisco. Todo riquísimo.
Restaurante asturiano de toda la vida con cocina tradicional casera que es una delicia. El menú del día tiene unas opciones espectaculares, las raciones son abundantes y todo está buenísimo. El repollo relleno, el pitu caleya, el venao, la cebolla rellena de pitu, todo excelente, sabroso y bien hecho. Probamos también el pantrucu (morcilla envuelta en berzas), a recomendación del camarero porque íbamos con ganas, y efectivamente estaba muy bueno, cortado bien fino y bien frito. Los postres también estaban muy ricos, caseros, aunque igual esperaba una ración un poco más grande. Puede que fuera la del menú del día y el postre de carta fuera más abundante, pero lo esperaba más en línea con los platos del menú que si fueron generosos. El chaval que nos atendió fue simpático, todo muy familiar, sencillo. Relación calidad-precio aceptable, comes bien y sales lleno. Lo único un poco a criticar es el sistema de los turnos para comer, que si coges el de las 2, parece que comes apurao, como con prisa. Es algo muy extendido en la hostelería hoy en día y pierde bastante el encanto tener que comer sabiendo que tienes hora límite. También quitaría o apagaría la tele, que mientras estás comiendo queda feo estar con la tele puesta en vez de a la comida y a la gente de la mesa.
Un lugar para disfrutar comiendo y para pararse a contemplar las vistas del entorno por su ubicación privilegiada. Probamos el menú del día entre semana, un viernes, y la experiencia no pudo ser mejor. Comida asturiana, casera, hecha con mimo. Un primer y un segundo plato y postre. El pote asturiano, además de abundante, fue un acierto. Se nota que hay tiempo de cocción detrás y el compango no pudo tener más y mejor sabor. De calidad. Por otro lado, de segundo plato elegimos cebollas rellenas con pitu y bacalao. Ambos platos venían con patatas de guarnición. Deliciosas, crujientes. Si los dos primeros platos fueran poco, el postre acabó por rematarlo. No dudes en probar el arroz con leche, sino te vas a arrepentir. Dulce, pero no empalagoso, y con una capa requemada de azúcar por encima. De lo mejor de la comida. Recomendamos aparcar un poquito antes de llegar al local e ir paseando hasta el local. No se tarda nada. Ahora en verano se puede comer también fuera, en su terraza. Y tras una buena comida, por sus alrededores hay rutas diversas con las que bajar la comida. Un lugar para repetir. De diez.
Paramos por casualidad recorriendo la senda del oso en bici y la verdad que no pudimos parar en otro sitio mejor. Pedimos unas croquetas de jamón que estaban buenísimas, cremosas, crujientes y con mucho sabor, vamos, todo lo que tienen que tener unas buenas croquetas. Tambien pedimos un cachopo "individual" y menos más que lo compartimos porque era perfectamenre para dos, muy bueno tambien. Y recomiendo que dejeis hueco para los postres, una auténtica maravilla. Pedimos arroz con leche que sin duda es el mejor que he probado hasta la fecha y una tarta de la abuela (no la vi en carta así que preguntar por ella) que era otra maravilla, eso si, podía ser perfectamente para compartir. Despues de probar los postres me quede con ganas de haber probado los demás así que no descarto volver por aquí...
Pasamos por aquí mientras realizábamos la senda del oso en bicicleta y la experiencia con la comida fue buena, pedimos unas croquetas de rabo de toro y unos escalopines con queso cabrales, respecto al ambiente no podemos decir nada ya que aunque el comedor parecía bonito nos terminamos sentando fuera. El único "problema" es algunos de los empleados son un poco mal educados en cuanto a las formas en las que se dirigen al cliente, al menos así lo percibimos nosotros.
Hace dos semanas que conocí este restaurante. Y volvi una segunda vez. Me encantó su comida, es casera y muy rica, el restaurante es Precioso. La chica o camarera es perfecta muy amable y muy rápida para todo, es un encanto de persona. No tengo nada malo que añadir. Para mí todo perfecto, comida, trato y sitio precioso y si después de comer tenéis ganas de andar ir hasta Sabafia es un pueblo precioso que podéis subir andando para bajar la comida . Un día perfecto 😊
Reservamos mesa para 5 y comimos menú de fin de semana por 25€/persona. Había 4 platos para elegir y postres variados y amplios también. Entre nuestras decisiones de primero fabada, salpicón y pasteles de pulpo. Entre nuestras elecciones de segundos pitu guisao, carrilleras y frixuelo relleno de setas. Todo muy bueno y de cantidades abundantes, aunque mi opinión personal es que el precio es algo caro para un menú fin de semana. La atención muy buena y el local es guapísimo, con decoraciones que te transportan a otra época.
Muy amables desde el primer momento: nos dejaron aparcar las bicis justo enfrente y estuvieron súper atentos, aconsejándonos qué pedir porque los platos eran realmente enormes. La comida riquísima, casera de verdad. Ideal para reponer fuerzas tras terminar el último tramo de la Senda del Oso y perfecto para probar la gastronomía asturiana en todo su esplendor. Sin duda, ¡recomendamos esta parada!
Domingo ,despues de star tomando un vermut al lado teníamos reserva 14.3.Pedimos un menú,fabas carrilleras tarta queso,vino agua casera,y de carta pote.Todo perfecto por decir una pega la tarta de queso cuando es casera ponerla con nata de bote y llenarle de caramelo mata el sabor,pero es mi humilde opinion,logicamente a mi me gusta saborear la tarta casera.El comedor estaba lleno,teniamos una mesa de 12 chicos a nuestro lado,nos solprendio la trankilidad del ambiete,en otros lugares entras y parece un gallinero.El dia esta lluvioso y nos presto muchisimo.Hicimos reserva.
Sitio Asturiano con encanto , siendo de aquí me encanta encontrar sitios donde el ambiente rústico con calidad en la comida y buena catidad + precio y atención, pués es lo mas importante , quedamos satisfechos y lo dicho como somos de la tierrina , volveremos a visitarlos , se portaron genial y eso que por fallo técnico llegamos tarde a la reserva , dejo muestras fotográficas. P.D. (Cuando un sitio dá platos con catidad , pero con calidad y a precios asequibles poco mas que decir).
Experiencia inolvidable...la comida excelente tanto el menu como la carta,abundante y con gran sabor,sin duda María pone todo su cariño y pasion en todos sus platos...el servicio d camareros de 10...atentos y aseguandose en todo momento q sta todo a tu gusto.Maria,Rober amenazamos con volver .
Me gustó muchísimo. Fuimos mi hijo y yo con el perro comimos en terraza. La comida buenísima y el trato más . Para repetir
Hemos estado en la zona dos días y hemos repetido. Es un lugar familiar y con un trato cercano y agradable hacia los clientes, lo que hace que la comida se disfrute aún más. Todos los platos estaban muy buenos, a destacar el pote de castañas, espectacular. Cuando repitamos por la zona ya sabemos dónde volver.
Nada mas entrar ya ves que tienen el mejor café del país para tomar, hicimos casi 30km en bicicleta y después nos paramos a comer en este increíble restaurante con el mejor personal y trato hacia el cliente. Nos pedimos unas croquetas de rabo de toro que son las mejores que hemos probado nunca, después pedimos una carrillera al vino tinto y también tremendas de sabor, cantidad.. y por último un perfecto café solo, muy bueno, en relación calidad precio y cantidad es lo mejor de la zona, sin duda repetiremos. Gracias al personal por el trato, nada más que decir, de diez. Nos llevamos un décimo de navidad a ver si hay suerte 🍀 🙌🏽
Hemos parado a comer con nuestra perrita labrador y ha sido todo un acierto. La comida buenísima y muy abundante 😅. El comedor pequeñito y muy acogedor. La chica que nos atendió súper amable. Todo uno un acierto😀. Totalmente recomendable 🥂
Hemos parado a comer hoy sábado. Tenían menú del día por 25€/persona con un montón de platos a escoger. Comida casera riquísima y súper abundante. Tuvimos que pedir un tupper porque se nos hizo mucho. Incluye postre y bebida (nosotros bebimos agua). Tomamos los cafés a parte. Servicio atento y rápido. El ambiente cálido y muy acogedor. Lo recomiendo 100%
A perfect 10 experience! We went to this restaurant for lunch, drawn in by the great reviews, and it was the best decision we could have made. Excellent service, incredibly delicious and generous portions of food, a lovely atmosphere reminiscent of a traditional village bar, and dishes cooked slowly with top-quality ingredients. We'll be back!
An incredible dining experience. Impeccable service. A restaurant with an extraordinary atmosphere. Special mention for the baked cheese afternoon, a true delight. A 10 out of 10 in every way. P.S.: Everything was so delicious that I forgot to take more pictures of the food 🤭
The experience wasn't very good, as we went intending to try the chestnut stew and the surprise was enormous [the stew contains beans, potatoes, vegetables, chorizo, ham, blood sausage, and CHESTNUTS—it had 5 chestnuts], which is disappointing considering it should have had much more. For our second course, we tried wild boar with potatoes [the meat was very tender, but very spicy; why? The kitchen staff must know]. Tripe with potatoes [the tripe was as big as sheets, with hardly any broth, and the potatoes were thick, cut, and not fried properly—it didn't meet the three Ps: small, spicy, or sticky; it had no spice at all. The service from the man, I imagine the owner, who wore glasses, was very good, as was the waiter who served us and wore a short apron. The desserts were nothing special, and rather small in portions. The cheesecake tasted like everything but cheese, and the chocolate cake had flavor, but nothing else. We had cider from Quelo, which wasn't included in the menu, and they charged us €3.50, with an electronic pourer. The bread was a loaf, but nothing special; it lacked substance. The menu was a special weekend menu for €25 per person. The place is actually an old, restored house, and the restrooms are a bit neglected. The chestnut stew leaves much to be desired; it's not recommended at all, as it's missing the key ingredient. I've included some photos so you can see that what I've described here is true.
An Unforgettable Asturian Gastronomic Experience at Casa Clemente! We had the pleasure of enjoying an exceptional meal at Casa Clemente, and it was definitely an experience we'll repeat. We opted for the set menu, a variety of starters and main courses, where every dish was a hit, all for €20 per person. * For our first course, we savored a superb Asturian fabada (bean stew), with the authentic flavor of tradition, thanks to the quality of the compango (meat accompaniments), especially the incredibly delicious chorizo. * The escalopines (veal escalopes) with Cabrales cheese sauce for our main course were a delight, accompanied by hand-cut potatoes, fried to perfection and with that homemade flavor that is so appreciated—nothing frozen here! The bread: wood-fired, freshly baked bread, the kind that smells and tastes heavenly, real bread. * To finish, the desserts—a delicious three-chocolate cake and a creamy rice pudding—were the perfect ending to our meal. All of this, of course, accompanied by excellent Asturian cider. Beyond the food, we want to highlight the care and excellent service of the entire Casa Clemente team. Both the waiters and the cooks were extremely attentive and friendly, making us feel right at home. Their dedication and professionalism are evident in every detail. Casa Clemente is highly recommended for anyone looking to enjoy authentic Asturian cuisine with impeccable service. We'll be back soon!
Super
Great staff and great food well worth a visit daily menu is a must
Very good
Funny how we feel the need to chase the top places on Google\TA. This is one time we just stopped at a place that looked nice, and open! We had stopped about 2/3 of the way along the path in Prozao for lunch and saw that Sidreria Benjamin Casa Clemente was open and inviting. So we went in. Our lack of Spanish was not an issue as they had some English and we bumbled through the rest. I had a photo on Google that I liked the look of but it wasnt on the menu as they didnt have the seafood needed. They offered to do it but with some meat. Turned out great. We had an excellent bowl of pitu con carne con uevo. Plus the house wine, one of each colour, both fit for purpose. They gave us a lovely little amuse bouche to start with. Bread and coffee were both good. C Nice people and an excellent feed.
Excellent and friendly place, family cooking feeling with a dash of countryside simplicity and honesty. Great food and a fireplace.
Stopped here for some drinks and tapas a couple of years back. The food was so good we came back on our latest trip to Asturias. Service was wonderful - our waitress could not be better. And the…
Stopped here for some drinks and tapas a couple of years back. The food was so good we came back on our latest trip to Asturias. Service was wonderful - our waitress could not be better. And the…
Stopped here for some drinks and tapas a couple of years back. The food was so good we came back on our latest trip to Asturias. service was wonderful - our waitress could not be better. And t…
Stopped here for some drinks and tapas a couple of years back. The food was so good we came back on our latest trip to Asturias. Service was wonderful - our waitress could not be better. And the…
We stopped here for some drinks and tapas after doing the Senda del Oso bike ride. Very good service, great tinto de verano, and tasty tapas. The table next to us recommended the menu del día but un…
We stopped here for some drinks and tapas after doing the Senda del Oso bike ride. Very good service, great tinto de verano, and tasty tapas. The table next to us recommended the menu del día but …
We stopped here for some drinks and tapas after doing the Senda del Oso bike ride. Very good service, great tinto de verano, and tasty tapas. The table next to us recommended the menu del día but …
Tras terminar la ruta del oso en Proaza nos encontramos con este bar. Tuvimos suerte que nos pusieron una mesa en el bar. Atención muy buena. Comida casera. Comimos cachopo de cecina y queso y tenía mucho sabor, la pena que ma mi gusto lo habría hecho menos. La ensalada mixta buena cantidad. Calidad-precio muy bien.
Lugar perfecto para comer comida tradicional de muy buena calidad y a buen precio. El menú del día son 20€ y es una buena calidad y una cantidad generosa. La fabada y la tarta de queso estaban buenísimas.
Fui haciendo la senda del oso. El restaurante es acogedor y los camareros amables. La relación calidad precio de los productos está acorde a lo que ofrecen con cantidades abundantes. Volvería.
G E N I A L ! Les pongo un 4 porque me defraudaron con el postre pero el resto brutal Fuimos un sábado a comer el menú con reserva porque sino imposible. De entrada tienen el detalle de ponerte un buen chiorizo con un buen pan, después de menú nosotros 2 pillamos: • 1º: pote y sopa de marisco, ambas de 10! Y cantidad a tope, nos pusieron una pota a cada uno • 2º: callos requetebuenos y rabo de toro espectacular, también en gran cantidad y calidad •postre: tarta de queso rica pero yo pedí Requeson y malísimo. Era queso Philadelphia con nueces y miel ... una pena, espero que lo mejoren.
Pues es un local muy muy acogedor, por sus profesionales, su chimenea y sus salones donde degustar la deliciosa gastronomía asturiana a buen precio a mejor cantidad y calidad y ojo con no comértelo todo jajaja. Muy agradables y no encontramos mejor lugar donde reponer fuerzas tras la senda del oso. Atención a la fabada, increíble
Cantidad abundante y buena calidad. De las fabadas mas ricas que comimos por Asturias. El tamaño del cachopo para 2 es el mas grande que vimos en todo el viaje pero nos gustaron mucho mas los escalopines al cabrales. Estaban empanados y muy tiernos. Es muy buen sitio para comer durante la Senda del Oso pero los precios son más elevados que en otras zonas de Asturias.
Menú del dia en festivo 25 €. Varias opciones a elegir tanto de primeros, como segundos y postres. Muy bien preparado todo. Varios comedores. Terraza de 6 mesas. Lo peor las vistas en plena carretera general. Los aseos dejan mucho que desear.
Restaurant Benjamin is very nice with local Asturian food. Roberto and his wife are very friendly people. The service is impeccable. Big terras outside and plenty of room inside. This was maybe the 5th time I eat there. I love the place, greatly recommend.
Comimos 3 parejas con 4 niñas. Comimos el menú. En general del montón, nada exquisito. La fabada muy grasienta y muy caldosa (igual fue un día malo),la sopa de pescado la pusieron más bien fría, y tanto la ensalada como el salpicón, sin novedad. De segundo callos bastante grasientos también, unos frixuelos que no pasaran al recuerdo por nada especial y un pollo que se puede decir que fue los más ricos de todo. El menú de los niños bastante mejor. Los postres escasos. El vino del menú terrible, malísimo. No se puede poner un vino así en un menú de 25€, ni con casera se podía tomar. La atención bastante... Regulinchi, debe ser que no éramos conocidos del lugar poniéndonos tanto los postres como los cafés en medio de la mesa para que los repartieramos nosotros. Fuimos con buenas expectativas y marchamos un poco decepcionados. Hoy por hoy no es sitio ni que volvería ni que recomendaría.
The food here is really good, just as we were told. It’s authentic, homemade-style cooking and definitely worth trying. However, the service was quite basic. We were the last table seated, as it seemed like they were about to close, and honestly, it felt like they took us just for the sake of it. The staff didn’t seem to care much about our experience, which took away from the overall atmosphere. Great food, but the service could be more welcoming.
In conclusion, after the first time, I would have recommended it to anyone without hesitation. Don't miss it! Excellent value, quality, and service. The second time, I wouldn't recommend it at all. The reservation is a hassle, and the cachopo isn't worth the price—not in terms of size, flavor, or filling. We were disappointed. If we had known, we would have ordered the set menu, which looked very good. I hope they take note; here's the story of why. We're big fans of cachopo. I'm 55 years old, and I've lost count of how many I've eaten, many of them award-winning. The first time, we ordered the super cachopo for two. It was spectacular, although a little overcooked, but very tasty, flavorful, juicy, with a crispy breading. The size was perfect, in line with the price. The fries were delicious and a generous portion. They serve it with a small salad, which we also enjoyed. For dessert, we had Pria cheesecake. There were two of us, and we wanted to share. To our surprise, they brought two slices, not very big, but perfectly fine for sharing. We had a reservation, and they seated us on the back terrace in the summer. We ordered cider to drink, and we couldn't have asked for more. 5 out of 5. Yesterday, at the end of January, we made a reservation. Since we were going to be 6 minutes late, I called to let them know. They told us not to worry, no problem. We arrived to find they had removed us from the list and offered us the remaining tables near the entrance. We were upset about what had happened to our reservation. We ordered the same thing, the super cachopo. To our surprise, it was much smaller, and it was also slightly overcooked. It's not a big deal, but almost a third of the cachopo was missing its filling—in my town, we call that a "scolope"—and on top of that, it was dry. The rest was almost empty, and consequently dry. The ham didn't taste good, and the cheese was practically nonexistent. However, they should fill the tray with more potatoes, which were very tasty, by the way, and the salad was also very good. This time, we had a good-sized slice of cake, which was also delicious. We also ordered a frixuelo (a type of crepe) with compote, which was also very good.
Mui desagradable experiencia,pocas veces me han tratado tan mal como en este sitio,no se entiende como habiendo mesas libres no se dignan a sentarnos,el camarero ni te mira ni te dirige la palabra y cuando lo hace nos habla mui maleducadamente con palabras como no te enteras q no tenemos sitio😳😳😳 en fin 0 recomendable,ni volveremos ni lo recomendaremos,una vergüenza….. No es cuestión de q las mesas estés ocupadas,lo q no hay q olvidar es q ante todo somos personas y merecemos un trato al menos “cordial” no q nos trate con malas palabras y desprecio con el argumento “clientes nos sobran”,me gustaría recordarle q los negocios van bien hasta q dejan de ir bien y lo q no hay q perder es la HUMILDAD,LA EDUCACIÓN Y EL RESPETO,está vida es mui imprevisible y nunca sabemos lo q nos puede deparar….
Servicio pésimo, inexistente. Mi compañera y yo entramos en el establecimiento a las 5 de la tarde, con la intención de tomar un café. A esa hora, en el local había mesas libres, tanto en el interior, como en la terraza. Preguntamos al personal si nos podíamos sentar en una mesa que quedaba libre, para tomar un café, ya que la barra, muy pequeña, estaba ocupada con restos de servicio. El personal nos respondió que el servicio de bar no funcionaba mientras estaban ocupados con el servicio de comidas. Es decir, nos negaron un café, estando el local abierto y funcionando, ante nuestros propios ojos.
Se venden como pet frienly y no lo es. Hoy día 16 Enero, sin público en el restaurante y bar, no nos permitieron comer pq íbamos con dos perros educados, acostumbrados a estar en sitios públicos. Fuimos espresamenre desde Gijón pq se venden como pet frienly, de echo, en la puerta tiene la pegatina de perros SI. Nos hicieron a las 2 de la tarde buscar otro lugar, q por cierto no hay mal q por bien no venga, comimos genial casi al lado en Hr Craslavilla, muy bien y sin problemas con los chuchos q saben estar en lugares públicos. Una faena nos hicieron...pero mira nosotros q somos de Asturias y andamos bastante por los pueblos, ya que, andamos la montaña...q sepáis que de vosotros no vamos a dar buenas opiniones. Nada q ver con la atención de Craslavilla, comimos menú genial, sin problemas con los chuchos y genial. Adiós Benjamín casa Clemente
Qué momento tan desagradable!!!!Nunca nos trataron tan mal!!les pedimos sentarnos para comer, pues había mesas vacías, de muy malas formas nos respondieron que no, argumentaron que a las 15,30h llegaba el otro turno, lo cual entiendo pero eran las 14,45h, al insistir en que comíamos rápido y nos íbamos a esa hora su respuesta de muy mala manera fue “ no te enteras o qué”. Me parece una gran falta de respeto y de trato. Entiendo que tengan mucho trabajo pero, repito ,no son formas de dirigirse a un cliente. Han respondido con la misma mala educación, y sin asumir responsabilidad por sus malas formas, a nosotros no nos dijeron 20 veces que las mesas estaban reservadas, se equivocan de persona. Si quieren escuchar y entender la crítica seguirán avanzando.
Teniendo reserva no pudimos comer por lo desagradable de uno de los camareros que segun nos dijeron era el yerno del dueño, un hombre de pelo blanco en punta y desmelenao con gafas grandes oscuras, que nada mas llegar nos invito a marchar al bar de enfrente porque en la barra estorbabamos, ahi nos quedamos sorprendidos pero al entrar a comer una de l@s del grupo le dijo muy educadamente que no nos parecio bien el echo de invitarnos a marchar y su respuesta fue: ¡¡¡ lo que usted me diga me entra por un oido y me sale por el otro!!!!. Ante tal respuesta logicamente nos fuimos a otro local. POSDATA: Es importante que la comida sea buena pero aun mas importante es la educacion y el buen trato.
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
398 Fotos
Entdecke Fotos von Sidreria Benjamín-Casa Clemente
Informationen über Sidreria Benjamín-Casa Clemente
Anfahrt
Ctra. General, 37, 33114 Proaza, Asturias, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Ctra. General, 37, 33114 Proaza, Asturias, Spain
📍 Die Nachbarschaft erkunden
bien de interés cultural
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Sidreria Benjamín-Casa Clemente und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei Sidreria Benjamín-Casa Clemente!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Sidreria Benjamín-Casa Clemente ein
🏆 Belohnungen von Sidreria Benjamín-Casa Clemente
10% Rabatt
Bei Sidreria Benjamín-Casa Clemente
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten