Furancho de Lubis
Restaurant · Redondela
Über Furancho de Lubis
Furancho de Lubis es un restaurante en Redondela que ofrece una experiencia culinaria auténtica y relajada. El ambiente se destaca por su excelente acogida y el sonido del agua fluyendo a lo largo del río, creando un atmósfera mágica y inmersiva. La cocina presenta platos simples pero frescos y deli...
Furancho de Lubis es un restaurante en Redondela que ofrece una experiencia culinaria auténtica y relajada. El ambiente se destaca por su excelente acogida y el sonido del agua fluyendo a lo largo del río, creando un atmósfera mágica y inmersiva. La cocina presenta platos simples pero frescos y deliciosos, donde las carnes ricas dan un sabor especial. Los clientes elogian la atención cercana y cálida de sus staffs, además de disfrutar de su excelente servicio y comida fresca. Además, el espacio se destaca por su ubicación privilegiada en el corazón natural, con vistas espectaculares y una decoración inspiradora. La experiencia es ideal tanto para cenas como para reuniones familiares, ofreciendo una selección de bebidas y coctelería que complementa la gastronomía local. Este lugar no solo cuenta historias, sino también momentos inolvidables para quienes buscan un ambiente tranquilo y elegante en el corazón de España.
Was Kunden über Furancho de Lubis sagen
Furancho de Lubis destaca por su ubicación pintoresca junto al río y su ambiente mágico. Los clientes elogian la comida sabrosa, el servicio amable y las tapas y el vino. Algunos mencionan que es un poco caro y un cliente se quejó de no poder tomar solo bebidas.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: No te pierdas 'La Quiemada'. Ten en cuenta que el restaurante puede abrir más tarde de lo que indica el horario online, mejor verificar.
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Furancho de Lubis befindet sich in Redondela, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Religiöse Gebäude
- Church of Santiago de Redondela (A 493m) — church building in Redondela, Redondela, Spain
- Q134519358 (A 588m)
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Biblioteca Círculo Recreativo Redondela (A 713m) — biblioteca en España
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Häufig gestellte Fragen zu Furancho de Lubis
Bewertungen von Furancho de Lubis Redondela
Hemos comido hoy 26/05 y todo ha sido espectacular la comida y sobre todo la atención de la chica que nos atendió nos da pena que no podemos volver para probar otros platos pero seguro que si volvemos por la zona volveremos seguro somos de Madrid y sin duda este sitio lo vamos a recomendar a todos los amigos que vienen a Galicia gracias por vuestra atención seguir así
Está en un entorno espectacular, y el local muy acogedor. La comida muy rica y nada caro. Respecto a comentarios negativos previos, solamente doy la razón en cuanto a los cuartos de baño que necesitan una mejora, por lo demás todo genial.
Un lugar de encanto y muy original. Importante llamar para reservar o no te podrás sentar en una de sus originales mesas. Aunque está un poco retirado del centro de la ciudad de Redondela, merece la pena. La comida exquisita y muy bien de precio. Como algo original, el chorizo ó infierno. La tarta de queso con arándanos y la tarta de la casa exquisitas. Y por supuesto, los camareros muy atentos y amables.
La experiencia fue increíble. Reservamos y nos sentaron en una mesa justo al lado del rio, comimos en medio de la naturaleza y con un servicio inmejorable. La comida casera e impecable, nos recomendaron cantidades y nos asesoraron a la perfección. Pedimos la tabla de ibéricos, exquisita. Zamburiñas, calamares y postres deliciosos. Todo riquisimo!!! Y lo mejor, después de las comidas tenían dj y coctelería. Volveremos sin duda!
Siempre que vamos a Galicia nos gusta visitar e ir a lugares nuevos y hoy nos pasaba de paso este molino puesto que íbamos a ver la cascada y decidimos comer ahí. Es mejor ir con reserva por si acaso para asegurarte de que hay mesa pero nosotros llegamos y como había una vacía pudimos sentarnos. Pedimos 8 tapas para 7 personas. Zamburiñas, dos de pimientos del padrón, una de patatas, unos calamares, dos chorizos al infierno y la carne richada. Estaba todo super rico la verdad. De postre pedimos una tabla de quesos que vino super completa y estaban muy buenos, una tarta de queso con arándanos, tarta o muiño y helado artesano. Las tartas estaban riquísimas. Nos ha encantado
Lugar con encanto por su entorno natural. En nuestra parada del Camino de Santiago en Redondela, fuimos a cenar. Tardamos andando aproximadamente 10 minutos. Cenamos bien. Tardan un poco en atender, pero es entendible por la afluencia que tienen. Los camareros no paran. Volveremos.
Lugar de encanto tanto para comer dentro como afuera con el rio al lado las cascadas, muy buena atención por la señorita que servia las mesas, un 10. Es recomendable reservar, la comida hecha en el momento y muy buena raciones justas pero eso depende de lo que cada uno coma ,la calidad precio muy bien. Y despues de comer puedes pasear para ver la cascada y disfrutar del espectaculo del agua bajando por las rocas, muy recomendable y relajante a un paso de Redondela.
Un furancho muy acogedor, por el lado de atrás,puedes entrar pasando por las Fervenzas da Feixa y disfrutar del paisaje, o bien por el otro lado, su entrada, donde aparcas cerquita... No hizo falta reservar y escogimos mesa porque en ese momento había poquita gente y nos atendieron rápido... Todo estaba muy bueno, los calamares buenísimos y el vinito riquísimo!! Tomarte un vinito disfrutando de las vistas y sacarte unas fotitos allí por la Fervenza está genial. Atención amable, todo bien...
Lugar acogedor y tranquilo. Siempre con la lareira encendida. La comida está buenísima!! Si vais tenéis que probar de postre la tarta O Muiño, parecido a un tiramisú, pero más rico!! Nos encanta este sitio, vamos muy a menudo. Y el dueño es muy agradable ☺️ lo recomiendo totalmente! Las mesas de fuera están al lado del río, donde hay un mini paseo y una cascada.
Se queda corto con las fotos pero es un rinconcito que si no lo sabes es difícil de llegar pero es como de cuento de hadas dentro de la naturaleza y con el ruido del agua es muy agradable comer allí, sin menospreciar la calidad fabulosa de la comida y el servicio del super camarero que nos atendió.
Impresionante, aprovechando que estaba enseñando la zona a unos amigos, vinimos a comer y así recordaba yo tiempos de mi juventud. Hacía más de 20 años que no venía por la zona de Redondela y fue emocionante volver a este entrañable y pintoresco lugar. Es recomendable en cualquier época del año, en Otoño/Invierno se aprecia el torrente de agua del río con su cascada, en Primavera/Verano se puede disfrutar de su terraza exterior junto al río. El trato es muy cercano y familiar y una gran calidad en sus productos. Nos faltó poder probar Queimada típica, pero sin duda repetiremos. Quedamos encantados con el entorno, con el trato recibido, con todo en general. Totalmente recomendable, un lugar de visita obligatoria para cualquier turista de la zona
Tuvimos la suerte de estar en una mesita al lado del Río, es lugar es idílico, merece la pena solo por el sitio. La comida está rica, te vas a gusto. Pedimos croquetas, calamares, pimientos de padrón y chorizo. El servicio amable y rápido!
Un local al que suelo ir casi siempre en verano. Tanto su interior como su exterior tienen un encanto especial. La terraza de fuera es ideal tanto para tomar algo al lado del río como para comer/cenar con el calorcito del verano. En cuanto a la calidad-precio nada que decir, ideal. La comida muy rica y a muy buen precio. Un local estupendo para irse de tapas. Destacar que tiene parking propio, pero en caso de que esté lleno, al sitio para aparcar cerca del restaurante. Aconsejo bajar hasta la cascada que hay al lado, es bastante bonita. El trato del camarero ha sido muy bueno.
¡Experiencia de 10! Todos los platos estaban buenísimos, y la atención de los camareros fue impecable. Probamos gran parte de la carta (grupo de 7) y no había nada que no estuviese bueno. Muy recomendable la empanada de millo, las setas y el chorizo. Los postres espectaculares. Repetiría sin duda
El sitio es precioso, en entorno, como está puesto, la musiquita... Todo a 10-15 minutos andando de redondela. Comida casera a buen precio y mejor servida. Camila es un encanto y su compañero también. Comimos chorizo al infierno, pimientos de padrón y tabla de quesos, todo genial, de cantidad, calidad y precio. Volvería encantado. Fue una velada genial.
Soy de Madrid y ya es la segunda vez que al visitar Galicia ceno en O Muiño Vello. Me parece de visita obligada y siempre lo recomiendo, el lugar es idílico para los que nos gusta la naturaleza, la comida no puede ser más espectacular (las zamburiñas y los champiñones rellenos están increíbles)y la atención por parte del personal siempre ha sido muy buena, son muy agradables. Es un sitio genial!!
El sitio está en un entorno idílico con una terraza al borde del río en la que se está de maravilla en verano. La comida es casera, estaba todo muy rico y muy buena relación calidad - precio. Yo fui andando desde el centro de Redondela y tarde a penas 15 minutos pero se puede ir en coche desde donde sea porque hay zona para aparcar. Pero lo mejor, lo mejor sin duda, es el personal. Amabilidad y cariño en el trato con el cliente, súper cercanos. Pienso repetir siempre que esté por la zona.
Un sitio espectacular. Muy recomendable por su imagen espectacular, la calidad de la comida y la atención de su personal. Las zamburiñas buenísimas. No os podéis ir sin probar los postres. Reservaos un huequito en el estómago porque merecen la pena, en especial el misu (un tiramisú sin café), suavísimo!
Increíble lugar. Tanto la vista, como el servicio y por supuesto la comida. De verdad que si tuviera que definirlo con una palabra sería “Maravilloso”. Nos atendió Camila, una chica encantadora que nos hizo sentir como si estuviésemos en la casa. Comer bien y encima viendo y escuchando el caudal del Río no tiene precio. No dudaría en recomendarlo.
Sitio espectacular, nos ha encantado... La comida riquísima, al menos todo lo que hemos probado estaba buenísimo: Tortilla pequeña ideal para dos personas, bien selladita por fuera y jugosa por dentro. Croquetas variadas (queso, jamón y cecina) caseras, espectaculares. Calamares super crujientes y de sabor buenísimo. Y solomillos, vienen 5 filetes generosos acompañados de verduras (pimiento rojo, calabacín y cebolla) muy jugosos y ricos. El postre hemos probado la tarta muiño, es un tiramisú de chocolate blanco y caramelo, muy rica. La atención muy buena también. Veredicto: calidad - precio : un 10. Ah!! Y aceptan mascotas!! 🥰
Un lugar totalmente infravalorado en Google Maps, si bien es cierto que a los camareros se les complica un poco la tarea de servir por la distribución y los suelos del local el servicio es muy bueno y la comida es espectacular. A mí me ha encantado y seguro que volveré, de hecho creo que va a ser mi lugar favorito a partir de ahora.
A beautiful place, straight out of a fairy tale, with its waterfall, bridge, and the river flowing by. We were lucky enough to eat by the river, and it was very relaxing. The food was delicious; we wanted to try more dishes, but couldn't resist. It's on par with other good furanchos. The waiters were attentive and quick, even though it was quite busy.
What a lovely place ! Pure Spanish vibes ! Must recommend
What a special place! Don’t miss out, go! We had a wonderful experience at this scenic, historic restaurant.
The food is simple but fresh and tasty. The service was very friendly and attentive, but the reason this is a must place to visit (though a little out of the way) is "La Quiemada". Ask for it!
Very beatiful place and food perfect. Good service👍
A wonderful location, completely in the nature; friendly staff and good food. A suggestive and magical place! Super recommended!
Fantastic tapas and wine. Great location by the river.
A bit hidden, but a true gem with super friendly staff. Great local food, too!
Buen sitio para comer de tapas. Todo lo que probamos estaba muy bien. Con el río al lado se hace muy agradable y es bonito, con permiso de algún mosquito/bichejo que pueda aparecer (lógicamente). Quizás como punto de mejora sería un servicio más ágil para ganar las 5 estrellas. Lo recomiendo.
Un lugar mágico, ubicado junto al río. La comida riquiiiiiiiiiisima, probamos los champiñones rellenos ( no están en las fotos) eran dos de queso azul, dos de chorizo, otros dos de jamón y uno vegetal. De postre tomamos una tarta de arándanos casera muy cremosa y muy rica! Recomiendo reservar antes de ir
Un lugar increíble, escondido, con comida rica.. pero sin duda lo más destacable es el entorno donde se encuentra. La comida, como decíamos, es rica, aunque nos decepcionó un poco la empanada (la esperábamos reciente y se notaba que no lo era) por lo demás todo muy rico, pero estando en Galicia.. no esperaba menos. Lo que merece mención especial son los postres, caseros caseros y deliciosos.
Es un antiguo molino. Para lo que hay en Redondela, es un muy buen sitio. La comida es “correcta”, se come bien, es Galicia. El servicio ha sido malo por parte de la camarera. El ambiente es agradeble, junto a un riachuelo. En 2024 tiene un Solete Repsol, un poco sobrevalorado a mi parecer.
El entorno es espectacular. Está cerca de una fervenza y las mesas de piedra junto al río son una pasada. Fuimos 7 personas y pedimos 2 pimientos de Padrón, 2 carne richada, 1 cogumelos rebozados, 1 champiñones rellenos, 1 tortilla, 2 chorizo al infierno, y 1 croquetas. Los pimientos y la tortilla estaban muy buenos, de hecho comentamos que los huevos parecían de casa. La carne richada está bastante buena porque estaba jugosa y la salsa de tomate estaba muy rica (con su orégano y un poco picante). Yo no soy fan de las croquetas pero los demás dijeron que estaban buenas; y los chorizos al infierno son muy buenos, el problema que deberían llevar más aguardiente porque quedan excesivamente crudos. Las setas empanadas no están mal pero me esperaba más, le faltaba adobo; las había probado con alioli y no con queso derretido y sinceramente me tienen gustado más de otros sitios. Me dio mucha pena que ya no hagan cócteles, eran genial y que los baños estuviesen tan sucios. Calidad-precio regular: pagamos 18€ por cabeza, aunque teniendo en cuenta el entorno y el emplazamiento lo entiendo.
La última vez que fui la comida no estaba a la altura , he comido mejor otras veces , el servicio desbordado , las chicas hacían lo que podían,pero no daban ..., vale también decir que era una tarde de agosto y había mucha gente . Es un sitio encantador, pero mejor a principios o ya a final de verano .
Lugar pintoresco, se sale de lo normal. Es un molino antiguo transformado en un restaurante de picoteo con una buena calidad precio y raciones suficientes . El río pasa por el lado . Hay que reservar pues suele estar muy concurrido. Se puede ir andando o en vehículo, yo aconsejo en dar un paseo y así te evitas el conducir .
Local ESPECTACULAR! A todos los que hacéis el camino De Santiago os lo recomiendo, y a los que no, también jejeje el sitio tiene un encanto mágico, un antiguo molino alado del Río con unas mesitas de piedra y bancos de madera donde puedes comer. Además, bajando un poco (unos 20metros) está la cascada que es ACOJONANTE! Voy mucho por ahí y la comida está buenísima. Lo único fuera de lugar son los precios, pero por lo demás merece la pena! Y no os perdáis el interior, porque los días de lluvia comer/cenar dentro al calor de la hoguera es como estar en casa
Escenario bucólico gallego muy agradable. Un antiguo molino en decadencia, sombreado de fronda junto al río motor de los ingenios. Al menos otros dos más pequeños aprovechan el agua sobrante del primero y su fuerte caída, y pueden visitarse en un pequeño recorrido. Se come o se cena en el exterior, entre ramas y peñas. Comida sencilla sin más pretensiones. Servicio agradable aunque con algún despiste, y precios, los habituales por estos pagos, que si eres madrileño te parecerán baratos.
El sitio es peculiar. Está ubicado en un entorno entrañable y en mitad del camino hacia una cascada que visitarás sí o sí cuando vengas a este local. De entrada puede resultar un tanto decadente pero, en realidad, es un sitio agradable. La atención con nosotros fue buena aunque sin atender al reloj. Ven sin prisas; la espera es muy larga y el personal no la gestiona demasiado bien. Las dos personas que servían las mesas estaban notablemente agobiadas y eso hace que quien aguarda se contagie de esa sensación y se impaciente aún más. Con nosotros fueron amables, pero algo caóticos. Nos retiraron parte del vino que nos quedaba en la jarra antes de acabar los postres, las zamburiñas en carta son 12 unidades y sirvieron 11, etc. Pero, lo cierto es que las comandas salieron todas juntas, calientes y todo muy rico. El "Chourizo ó inferno" espectacular.
El lugar es una auténtica maravilla si te gusta la naturaleza. Está en pleno bosque, con una terraza justo al lado de un riachuelo con pequeñas cascadas… el entorno es espectacular, muy tranquilo y verde por todos lados. La comida, sin más, correcta pero nada destacable. Lo que sí nos dejó mal sabor de boca fue el trato de una de las camareras: al preguntarle un par de cosas fue bastante seca, con gestos poco amables que hicieron que la experiencia no fuese del todo agradable. Una pena, porque el sitio podría ser perfecto si cuidaran más la atención.
Buena comida (aunque faltan muchas cosas que normalmente ofrecen los furanchos y también las cantidades eran menores que las que se suelen servir en los furanchos tradicionales), buen trato (hasta que pagamos, pues la camarera fue un poco borde), precios competitivos y cuenta con un entorno muy bonito.
Sitio muy bonito para ir por ejemplo a cenar una noche de verano pues hay un río, los árboles tienen lucecitas.... Aunque también hay q decir q el sitio no es muy recomendable para gente con problemas de movilidad pues es un poco compleja la accesibilidad. La comida muy rica, a destacar las croquetas y los calamares. Buena atención aunque si la comida tardó un poquito pero había bastante gente por lo q tendrían "lío" en la cocina.
Fuimos a comer el día pasado, como era bastante pronto (a la 13hs) nos atendieron bastante rápido. Pedimos una tortilla grande, y unas croquetas variadas, además de una ensalada de pollo con miel y mostaza. La ensalada estaba buena. La tortilla en un lado estaba poco cuajada y en el otro lado más cuajada pero de sabor muy muy buena. Las croquetas habían más de una que no tenían mucho sabor… la de jamón o de queso creemos que era, no sabían prácticamente a nada. La comida en general estuvo bien
El restaurante se encuentra en una instalación que en teoría data de 1764, lo cual ofrece una experiencia que combina el encanto del pasado con una atmósfera serena y pintoresca. El lugar crea un ambiente único dentro de un entorno verdaderamente cautivador, con vistas a un río tranquilo que invita a relajarse y disfrutar del momento. Sin embargo, aunque el lugar es espectacular y la atención del personal es de 10, muy amable y atenta, la comida deja algo que desear. Los platos son presentables y el menú promete, pero en términos de sabor y calidad, la experiencia culinaria resulta regular y se debería mejorar la relación de excelencia que el entorno sugiere. Es un lugar ideal para quienes buscan un ambiente encantador y una escapada tranquila, pero aquellos con altas expectativas gastronómicas podrían sentirse algo decepcionados. El restaurante tiene un gran potencial, pero necesita mejorar en el aspecto culinario para ofrecer una experiencia completa.
Definitivamente es un lugar PRECIOSO tanto el ambiente del restaurante como el entorno que lo rodea. Las mesas están repartidas alrededor y cubiertas por la espectacular naturaleza que lo rodea, la cercanía del río y una pequeña cascada que está bajando las escaleras lo hacen un lugar paradisíaco. La comida está bastante bien, son platos sencillos pero muy bien preparados y las raciones no están del todo mal, aunque teniendo en cuenta que en Galicia se come abundantemente no son muy grandes. Nosotros probamos varios platos de su carta y estaban todos muy ricos. El chorizo al infierno tiene una presentación muy interesante. Las setas y los champiñones están también muy buenos. De todo lo que probamos quizás lo que menos me gustó fue la tortilla de patatas que no está nada mal pero las he comido mejores. Definitivamente es un lugar con mucho encanto y que con toda certeza regresaremos. De noche debe ser realmente Precioso, así que seguramente volveremos algún día de noche.
Excellent food
Very nice, rustical place with good food. Terrace along little stream, Dog friendly. Strongly recommendable!
Great surroundings, simple food but very tasty. Popular prices.
El lugar es precioso, aunque se ve que se están dejando un poco. Pros: lugar tranquilo y encima del río, precioso. El servicio bien. Contras: el pulpo... Soy gallego, y lo he comido en mil sitios, incluyendo fuera de Galicia. En mi vida me lo habían dado la rodaja de pulpo cortado en dos, aparentando más cantidad. Encima, le pusieron la base de patatas (poco cocidas). Se nota que en esto racanean muchísimo para los 20€ que te cobran por la tapa. Fatal.
🤵🏻♀️🤵🏻 Hemos ido a cenar y el trato ha sido bueno. 🍽️ Hemos tomado: • Media tortilla (tortilla del tamaño de un plato pequeño) • Mejillones (fuera de carta) • Calamares fritos • Chorizos al infierno • Empanada de Millo con zamburiñas. • Pimientos de padrón Postre: Tarta de queso fresco, muy recomendado. De la comida, me quedaría con los chorizos y los calamares, el resto como en cualquier otro sitio. 🅿️Disponen de un buen aparcamiento, amplias terrazas 🌿 y mesas en el interior. 🌊 Está pegado al río, de echo el restaurante era un molino, por lo que el río pasa por debajo. Su decoración es rústica y muy acogedora. 💰 Se puede pagar en efectivo o con tarjeta! Recomendado para ir a tomar algo y disfrutar del sonido del agua cayendo por la cascada que esta un poco más adelante. 🐾 Admiten el acceso en terrazas con mascota! Ig: @familiamickeyminnie (en busca de lugares dogfriendly)
El lugar es maravilloso, el entorno inigualable y el servicio muy atento, pero por desgracia la comida no estuvo a la altura del sitio y suelo valorar lo que como mas que donde me lo como, por eso mis 3 estrellas. Pedimos champiñones rellenos que es una de las especialidades de la casa y no tenían, eran las 14:00, extraño que no tengan género a esas horas. La tortilla buena, la milanesa para los niños muy buena, los chorizos al infierno un poco decepcionantes sabían mucho a aguardiente y las zamburiñas bien. El precio acorde a lo que estamos pagando en todos los sitios. Por resumir, lugar increíble pero la comida no tanto, aun así sería un buen sitio para ir por primera vez, por segunda ya miraría otras opciones.
Un sitio precioso. En palabras de Anita, "No es un sitio al que vayas por la comida". Y es que efectivamente deja bastante que desear. Sin embargo el sitio es precioso. Me parece ideal para tomar unas cervecitas una tarde de verano y quedarse a cenar unas tortillitas y una ensalada.
Sería de agradecer que actualizaran los horarios. Hoy 16 de noviembre, cuando en la ficha de google se muestra como local abierto hasta las 23hrs, siendo las 18:30 está completamente cerrado. Venir a proposito a una hora de camino en coche y que te lo encuentres cerrado, bueno, pues es un fastidio. Por eso, por favor, actualicen los horarios por el bien de vuestros clientes. Gracias, un saludo.
Primero lo negativo, había reservado mesa el día anterior, al llegar me identifico y no había reserva, menos mal que había mesas libres. Sigo, pedimos la comanda y vienen todos los platos seguidos, resultado, a comer todo frío. No es posible hacer una valoración fiable de la comida. Como positivo el entorno y el servicio.
Un restaurante enclavado en plena naturaleza, en un antiguo molino junto a un río. Rústico y muy acogedor. Cuando se encienden las luces al anochecer, el ambiente se vuelve aún más agradable para estar con familia y amigos. En cuanto al servicio, lamentablemente fue bastante lento. Tuvimos que esperar un buen rato por la comida, las bebidas y el postre. Es algo que deberían tener en cuenta porque quita todo el encanto al local. Los camareros fueron todos muy amables y cercanos, lo que mejoró la experiencia. Si tenéis la oportunidad de pedir una mesa junto al río, viviréis una gran experiencia.
El sitio, es fabuloso por su entorno. La comida no es mala, está bien. Para mi gusto está justamente trabajada. De lo que probé no hay nada que diga que pueda destacar como algo imprescindible. Me sorprendió el postre es verdad sus helados artesanos, que no suelo pedir postre, pero gracias a la amabilidad del camarero que lo ofreció lo pobre. Comi calamares, solomillo de cerdo, tortilla. Tortilla por dentro bien, por fuera se le pasó, y le quedó una corteza que no era acorde a la jugosidad de la tortilla. Tampoco es mal. Calamares bien, cantidad normal, y rebozado a destacar. Solomillo bien, muy poco hecho, tengo que comentar algún trozo más grueso, estaba crudo y rojizo. A destacar del local sin duda, su entorno, y su ambiente. La decoración exterior, destaca por su ubicación y su entorno que lo hace prácticamente único. La decoración interior, cuidan el detalle, el ambiente…y te hace sentir como en una típica casa gallega… En general normal, y localización única.
El entorno es precioso. Había ido hace bastantes años a cenar en invierno y la comida era una maravilla. Esta vez fui, con tres personas más, a cenar a las siete de la tarde, en verano. No había mucha gente ya que era pronto y acababan de abrir, quizá cuatro mesas (contando la nuestra) y unas 4 personas por mesa. El camarero que nos atendió no sabía lo que había de comer y lo que no y tardó bastante en servir solo las bebidas. Pedimos tabla de quesos, no tenían. El camarero sugirió tabla de ibéricos y le dijimos que sí, pero nos acabó sirviendo una tabla de jamón serrano y queso del país. También pedimos chorizo al infierno (estaba bien), champiñones rellenos (medio crudos y un relleno nada elaborado) y una ración de pulpo (estaba duro y no tenía aceite ni sal). De cantidad no estaba mal, pero la calidad de los platos es bastante escasa y es una pena.
No merece la pena este sitio con las opciones existentes alrededor. Tanto para tomar la comanda como para servir muy lentos y desorganizados. Las raciones no son grandes ni especialmente ricas. Cenamos 4 personas y pedimos tabla de jamón y queso, calamares, tortilla y pimientos. Los pimientos de últimos y más de una hora después… la tabla de embutido hubo que reclamarla…. Y eran 5 trocitos de queso mal contados…. Es más bonito el enclave que otra cosa. No repetiré
Fuimos 2 personas hoy sábado con reserva a través de su web (publicitada en su instagram). Yo ya había ido y recordaba una buena experiencia, por eso repetí. Llegamos 5min antes de la hora, entramos y nos sientan en el balcón al lado de la puerta teniendo la terraza prácticamente vacía, preguntamos a la camarera si podemos sentarnos abajo ya que es lo bonito del sitio y nos dice que no porque está todo reservado. Le digo que nosotros también teníamos reservado y que está vacío y me dice (sin revisar ni tener ni idea) que esas personas reservaron antes que yo). Pasa un rato, entra otra pareja, la sientan a nuestro lado pero se quejan y les dicen que se sienten en una mesa abajo, pregunto a otra de las camareras por qué a nosotros no y a estas personas si y me dice que porque arriba están incómodos. Personalmente me han fastidiado la comida y la experiencia solamente por un detalle que según fue pasando la comida y veíamos que la terraza seguía vacía todavía (añadimos foto) nos pareció peor. Por otro lado acudimos habiendo visto la carta de su propia web que, oh sorpresa, es la misma que te ponen pero con los precios inflados. De hecho podeis comprobar reseñas de hace 3 días con la carta con unos precios y la que he publicado yo con otros más altos. Una vergüenza. La comida está buena en general (menos las patatas que parecían cocidas y estaban duras) y el entorno es precioso. Una pena que lo lleven tan mal y además tomen por tonta a la gente con los precios.
Sitio precioso, pero ojo con la comida. El pulpo es un plato de patatas cocidas, duras y con lonchitas irregulares de pulpo por encima (20€, que dolor). Las zamburiñas no son zamburiñas, son volandeiras (hay diferencia). Pides vino país y te dicen que no tienen, entonces te lo sirven de etiqueta supuestamente, pero lo sirven en taza en lugar de copa 😅. Para turigrinos está bien, para Galegos non.
La ubicación es espectacular, merece la pena ir aunque sólo sea para una cerveza. Una pena que el resto no acompañe. La comida no es mala, un poco cara pero supongo que pagas el sitio. Para mí lo mejor es el chorizo al infierno. El pulpo está bueno pero un poco escaso para 20€. La empanada no vale la pena. Calamares, champi y pimientos están bien. Lo peor el personal, parece que sean ellos los que llegan de hacer el camino, se les ve muy cansados.
Fuimos a comer al sitio un grupo de seis personas. 👫👫👫 Cabe destacar que el sitio es bastante curioso. Es un molino antiguo restaurado que funciona como restaurante a día de hoy. La terraza es enxebre y pasa el río justo por el lado. Eso es lo que mas me gustó del lugar. Pedimos para compartir lo siguiente: dos raciones de empanada de pan de millo, dos raciones de chipirones, dos chorizos al infierno, tortilla y dos raciones de richada. Con dos postres para compartir (tarta de queso) y cafés. Tardaron en antendernos lo que no está escrito, siendo además el servicio bastante caótico. Iban saliendo los platos sin ningún tipo de orden y de manera súper anarquica. Salio una carne richada casi al principio y la segunda fue el último plato que se sirvió. La empanada tardó como 45 minutos en salir y era solo cortarla y emplatarla... Muy muy lentos y caóticos, un camarero para toda la terraza...💢🐌 Sobre el sabor de los platos: • Empanada de millo: eran dos raciones (dos porciones minúsculas) y de sabor bastante insípido y seco. Bastante mejorable. • Tortilla: correcta👌, poco cuajada, al punto de sal. • Chipirones🐙: muy muy fríos.❄️ • Carne richada: solo sabía a orégano🌿, se les pasó totalmente la mano con las especias. La verdad es que muy flojo de sabor. POSTRES: La tarta de queso 🧀 se notaba casera y de sabor estaba muy buena. También cabe destacar que pedimos una ensalada simple pero no tenían, en la vida en un restaurante me habían dicho que no tienen una ensalada de lechuga, tomate y cebolla...🥲 De precio fueron unos 18 euros por barba pero la calidad y el servicio fue muy regulero. Ni volvería ni lo recomendaría.😔
Carisimo!!!
El sitio es precioso La atención eficiente y muy atenta La comida.. La racion de calidad precio deja mucho que desear, los calamares bastante secos y con muy poco sabor. Me voy con una duda importante que no me supieron responder desde el restaurante sin embargo espero que con esta reseña el dueño/dueña me responda.. La duda es la siguiente: tal como ves en las fotos como es posible que la racion de patatas con precio de 4.5€ un precio bastante elevado teniendo en cuenta que la cestita no tiene ni 300Gr y que son patatas "HACENDADO, CONGELADAS" Es un abuso en toda regla... Pero esa no es mi inquietud.. la inquietud es porqué sin embargo en el plato de lomo con patatas, (7,5€) si se incluyen patatas caseras......¿? No entiendo la verdad.. En resumen: Las patatas son carisimas no las recomiendo para nada, las setas igual demasiado sabor a ajo y poco sabor a seta.. los calamares.. sin sabor.. lo bueno la tarta de queso casera. Por mi parte no volveré, salvo que cuiden un poco más los platos.. Gracias
Recomendable llevar juegos de mesa o crucigramas para la espera, que será larga. Tras haber ido varias veces hace ya un tiempo, ayer se nos ocurrió volver para enseñarle el lugar a unos amigos y he tenido que disculparme con ellos por hacerles perder el tiempo. Primera vez en mi vida que me voy de un lugar a medio cenar, y no por voluntad propia, sino porque directamente no llegaron a salir nunca 7 platos de 10 que pedimos para cenar. Tras pedir la cuenta (corrigiéndola varias veces ya que nos cobraban erróneamente cosas que jamas sirvieron) pagamos lo consumido y nos fuimos. Como dato: llegamos al lugar (con reserva) a las 21:30 y nos fuimos a las 23:50, considero que fuimos lo suficiente pacientes. Una pena no haber llevado una baraja porque nos hubiese dado tiempo de echar unas cuantas partidas a la escoba.
El sitio muy bonito, la atención no nos ha gustado parece que te estaban haciendo el favor de tu vida cada vez que le pedías algo, el precio me pareció caro para lo que era... Y ya que me cobren este plato como una tapa a 7,50€, tiene tela, de los 5 filetes 3 de ellos tan pequeños como una chapa de Cocacola, si te quedas sin mercancía di que no tienes y no pongas esto, una vergüenza. No hemos podido probar ni la tortilla ni las empanadas ya que no les quedaba a las 10.30, no lo recomiendo.
De lo peor que te puedes encontrar… Fuimos un domingo con una reserva de hacía semana y pico y llegamos allí 20 minutos antes…esperamos un rato y nos pasan..nos señalan una mesa que está completamente al sol un día de 34 grados… como había varas mesas libres le decimos si podemos cojer otra y nos dicen rotundamente que no que es lo que hay que es su política..(lo ponen allí en una pizarra) cosa que no era cierta porque al marchamos de allí aún seguían libres y nadie llegó a ocuparlas pero ojo…la culpa de estar al sol es nuestra por llegar antes de tiempo…no tenía ganas de discutir con el camarero … total que nos sentamos en unas sillas que literalmente te quemaban y una mesa que no te podías apoyar….nos traen las bebidas y nos tienen esperando un buen rato..puede que media hora…cuando llegó la comida estaba ya fría y las bebidas calientes… la comida era infumable y aparte estaba cruda asique les quedó allí esperando que por lo menos el segundo estuviera algo mejor…porque a peor imposible…nos equivocamos…nos traen cuatro bocados de carne y nos sueltan que nos llega bien que aún hay mucha comida en la mesa…nosotros ahí estábamos flipando ya… Después de dejar todo en el plato porque la carne era todo grasa pedimos los postres y los cafés cosa que volvió a tardar otros 25 minutos… en resumen…la comida infumable las bebidas ardiendo , sentados al sol de mediodia de agosto sudando la gota gorda y apiñados 4 en una esquina de una mesa de dos para no cocernos porque estuvimos allí casi dos horas…allí tengo claro que nunca más …por cierto la factura se fue a 100 euros…un 25% mas caro que la media que te encuentras en locales similares lo unico que podría valer la pena es la localización y la tienen abandonada con maleza bajando por las paredes hasta las mesas etc..
Fui a comer un día , y quedé muy mal servida , me llegó el plato frío le dije al encargado a ver si me lo podían calentar y su contestación fue con tono de maleducado Yo no te puedo calentar la comida porque no tengo microndas. Pues le dije dame la cuenta y ya no discutamos más , el tío todo mal encarado me clavo 21€ por el plato más bebida , vamos no vuelvo a ir más , a pesar de el sitio está súper bien , pero no vuelvo lo siento
El lugar es precioso pero la atención es nefasta y la comida deja mucho que desear. Lo primero de todo es que hicimos una reserva para una cena UN LUNES( por lo que había 4 mesas contadas) , reservamos para las 9:30 y a pesar de no haber casi gente tardaron en sentarnos media hora. Cuando aún no estábamos ni llegando a la mesa ya nos preguntaron que queríamos de beber, cosa que me parece una falta de educación. Éramos 4 personas y pedimos una de pimientos, una tortilla “grande” y poco hecha( no era grande ni estaba poco hecha), unas croquetas variadas (9 unidades) y un plato de lomo con patatas y pimientos(llevaba una tira de pimiento solo). La espera entre platos era de 15 a 30 minutos, mi amiga pidió dos veces una caña que nunca le llegaron a traer y para colmo se la quería cobrar luego. Cuando pedimos los postres, los cuales tuvimos que avisar nosotras porque nadie venía a preguntar ni a recoger la mesa, pedimos 4 tartas, después de 15 minutos nos vienen a decir que no les queda ninguna. Pedimos la cuenta y la chica se va, después de casi también 15-20 minutos nos dicen que si queremos pagar con tarjeta tenemos que ir dentro. Me parece de coña que un lunes con el restaurante vacío tengan este trato tan malo, no sé cómo trabajarán un fin de semana 🤦🏽♀️ En resumen que llegamos a las 9:30 y nos fuimos casi a la 1:00 de allí, con 45€ menos en la cuenta y sin postres 😡
Íbamos con muchas ganas por las buenas lenguas que nos hablaron del lugar, salimos totalmente insatisfechos. 20 minutos esperando para pedir las bebidas (para la comida aprovechamos y cuando trajeron las bebidas ya se la pedimos). 1.10€ por UNA rebanada de pan que, aún encima, estaba reseso, ni se molestaron en meterlo al horno un par de minutos para disimularlo. Lo más chocante es que con el dinero de esas rebanadas de pan, podíamos comprar 4 barras de pan en cualquier panadería. Los camareros desorganizados pero bastante simpáticos. Una pena la comida por que ellos y el lugar era lo que rozaba al notable. Las porciones bastante ridículas y los precios desorbitados. Definición del lugar: "furancho" para turistas.
Fuimos con un familiar por lo que no mire reseñas. Al principio me pareció muy bonito el lugar. El camarero que nos atendió fue muy agradable. Luego fui al baño y el estado era lamentable, la puerta rota el papel higiénico todo mojado y en un estado de abandono general. Pedimos unos chipirones que estaban deliciosos al igual que la tortilla pero nos decepciono la carne richada, no era mas que carne salteada con patatas fritas (ni rastro de verduras y su salsa) sinceramente el lugar es bonito pero muy incomodo para pasar una velada. No tener un asiento cómodo es muy desagradable, no hay ni siquiera un almohadón en los asientos de metal de los molinos.y lo peor llego cuando nos marchábamos una camarera dijo “por fin se van estos pesados”. Muy poca profesionalidad de su parte.
We wanted to sit down and enjoy the place with some drinks but we were told to do not sit as we wanted only drinks and we did not want to eat. This behaviour is really unacceptable for me, mostly because the restaurant was empty and there were lot of places to sit down.
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Informationen über Furancho de Lubis
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Cño. Contixe, 4, 36818 Redondela, Pontevedra, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
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Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Cño. Contixe, 4, 36818 Redondela, Pontevedra, Spain
📍 Die Nachbarschaft erkunden
church building in Redondela, Redondela, Spain
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