La Taberna de Ana
Burger · Riaño
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Über La Taberna de Ana
La Taberna de Ana, ubicada en el corazón de Riaño, ofrece una experiencia culinaria sencilla y auténtica. Con opciones para comer en el local, llevar o disfrutar al aire libre, nuestra taberna es un lugar ideal para una comida rápida o una pausa relajante. Nos especializamos en platos reconfortantes...
La Taberna de Ana, ubicada en el corazón de Riaño, ofrece una experiencia culinaria sencilla y auténtica. Con opciones para comer en el local, llevar o disfrutar al aire libre, nuestra taberna es un lugar ideal para una comida rápida o una pausa relajante. Nos especializamos en platos reconfortantes como hamburguesas con pan artesanal y tostas recomendadas por nuestro atento personal. Aunque modesta, La Taberna de Ana ofrece café, cerveza y otras bebidas, siendo un punto de encuentro accesible con entrada y estacionamiento adaptados para sillas de ruedas. Abierto desde temprano hasta la noche, le invitamos a descubrir la calidez de nuestra taberna.
Was Kunden über La Taberna de Ana sagen
La Taberna de Ana genera opiniones muy polarizadas. Algunos clientes destacan la autenticidad del lugar y la calidad de las hamburguesas y tostas. Sin embargo, abundan las quejas sobre precios elevados, trato desagradable por parte de la dueña y falta de servicio de terraza.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Si decides visitar, ten en cuenta que no hay servicio de terraza y es posible que tengas que recoger tu pedido. Algunos recomiendan probar las tostas.
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Häufig gestellte Fragen zu La Taberna de Ana
Bewertungen von La Taberna de Ana Riaño
No suelo puntuar en sitios pero hoy sí quería hacerlo aquí. Queríamos comer pero esta vez no de restaurantes. Vi ayer que este sitio tenía varias malas puntuaciones pero creo que no por eso hay que prejuzgar a la gente y decidimos venir. Le pregunté al camarero 1h antes que si podíamos comer y ella nos tomó el pedido. No me trató con la mala educación que dicen algunos comentarios, la noté estresada por la gente más bien. Al camarero le pedí que si nos podía limpiar la mesa. Esperamos un poquito (unos 15 min max) y nos sirvieron. Las hamburguesas y sobre todo las patatas muy ricas. Buena relación calidad/precio. Volveré y lo recomiendo. CONCLUSIÓN: vale que seamos clientes pero no por eso tenemos siempre la razón. También hay que tener más empatía y ponerse en el lugar del otro.
Una muy grata sorpresa. Estábamos de paso, teníamos una hora para comer y llegamos a la Taberna de Ana sin muchas expectativas. Las patatas fritas en rodajas caseras fueron la primera sorpresa y las hamburguesas después confirmaron esa primera impresión. Cocina honesta y muy rica. Si lo tuviera cerca de casa iría todas las semanas.
Bar muy auténtico en la plaza del pueblo. Desayuné las tostas que me recomendó la camarera y fue un acierto! Muy buen precio.
Una muy grata sorpresa. Estábamos de paso, teníamos una hora para comer y llegamos a la Taberna de Ana sin muchas expectativas. Las patatas fritas en rodajas caseras fueron la primera sorpresa y las hamburguesas después confirmaron esa primera impresión. Cocina honesta y muy rica. Si lo tuviera cerca de casa iría todas las semanas.
Un sitio de paso, carta específica ya que es un bar chiquitín, económico y la hamburguesa con pan redondo como de pueblo, estaba rica. He leído otras reseñas quejándose de la mujer y con nosotros fue muy amable, nos atendió rápido y era sábado noche.
Bar con precios excesivos. 2 mostos en vaso de cartón y un blanco 6,60 euros y una tapa de 9 aceitunas verdes. No cuentan con servicio de terraza. Además cada cierto tiempo dan un mensaje por megafonía cortando la canción de ambiente para pedir que los usuarios al acabar tiren los vasos de cartón a la papelera. La idea es buena pero por el precio que cobran que les tengamos que recoger la mesa no anima a ello. Dudo que volvamos.
Estábamos por riaño , y después de una ruta decidimos de comer en plan bocadillos. Buen lugar la verdad, relativamente rápido en preparar el pedido. Por sacar una pega, tienes que pedir en una ventana y recogerlo tu, esto resulta extraño en un pueblo, pero que en las ciudades estamos acostumbrados a verlo.
Estábamos por riaño , y después de una ruta decidimos de comer en plan bocadillos. Buen lugar la verdad, relativamente rápido en preparar el pedido. Por sacar una pega, tienes que pedir en una ventana y recogerlo tu, esto resulta extraño en un pueblo, pero que en las ciudades estamos acostumbrados a verlo.
Bar con precios excesivos. 2 mostos en vaso de cartón y un blanco 6,60 euros y una tapa de 9 aceitunas verdes. No cuentan con servicio de terraza. Además cada cierto tiempo dan un mensaje por megafonía cortando la canción de ambiente para pedir que los usuarios al acabar tiren los vasos de cartón a la papelera. La idea es buena pero por el precio que cobran que les tengamos que recoger la mesa no anima a ello. Dudo que volvamos.
Hemos comido un bocadillo y una bebida. Carisssimo. No se muestran los precios en ningú sitio. Cobran por adelantado.
Así no se puede servir la cecina, y menos en León. En la imagen tosta de cecina con aceite de oliva. Hay que limpiar esa cecina por Dios, q es natural que salga en ciertos embutidos pero servirlo así al cliente con ese moho… tomamos también tostado de jamón serrano con tomate (regular, faltaba una lonchita más de jamón ) un perrito con bacon y queso , y una cerveza y una botella de agua . 17,30 . Ni idea de lo q valía cada cosa, porque ni ticket, ni carta de precios, ni precios en la pizarra. Trato más agradable de la chica joven, pero no tanto de otra mujer que servía y cocinaba. Tenían bastante gente, pero no es disculpa…
Así no se puede servir la cecina, y menos en León. En la imagen tosta de cecina con aceite de oliva. Hay que limpiar esa cecina por Dios, q es natural que salga en ciertos embutidos pero servirlo así al cliente con ese moho… tomamos también tostado de jamón serrano con tomate (regular, faltaba una lonchita más de jamón ) un perrito con bacon y queso , y una cerveza y una botella de agua . 17,30 . Ni idea de lo q valía cada cosa, porque ni ticket, ni carta de precios, ni precios en la pizarra. Trato más agradable de la chica joven, pero no tanto de otra mujer que servía y cocinaba. Tenían bastante gente, pero no es disculpa…
La dueña una desagradable.no recomendable nunca nos habían tratado tan mal...mejor quédate en tu casa
En sus fotos de google pone que tiene algo “veggie”. Fuimos porque estaban los demás llenos. Al preguntarle si tenía algo vegetariano, nos respondió bastante grosera que podía ponerme lechuga,cebolla y tomate. Al final me puso un pincho de tortilla frío y no muy bueno. No volveré desde luego.. la atención horrible y la publicidad engañosa.
Mala experiencia. La mujer que atiende es increíblemente antipática, te hace sentir que le estás molestando solo por estar ahí. Los precios son exageradamente altos para lo que ofrecen, y la calidad de la comida deja mucho que desear. Nada de lo que pedimos valía la pena, y definitivamente no lo recomendaría a nadie.
Hemos estado hoy a tomar una cervecita, mal recuerdo, no sé si será la dueña o camarera, pero desagradable es poco, malos modales, y no digamos educación, que creo que no sabe lo que es, así se ha puesto a mover mesas como una loca,y nos ha dado un golpe con una de ellas, no ha sido capaz de pedir perdón, en fin , yo creo que a Riaño gente como está le sobra
Fatal, tomamos unas cervezas en vasos de cartón unos más llenos otro casi vacíos,se lo decimos y con mala cara rellena y precio elevado,para no volver.
Fuimos unos días de camping, un día paramos a por unos bocadillos para llevar de ruta, un timo, bollin redondo con 4 mini lonchas de lomo, y una de tranchete de queso. (En Asturias un pincho de 2 euros como mucho) En este sitio 6.90. vamos el que quiera un bocata para ir de ruta sale a cuenta supermercado y fiambre.
No los quedaban opciones en Riaño por la hora que era y terminamos en este local. Solo remito al resto de reseñas recientes.... Las suscribo completamente. Servicio pésimo, comida defiente y muy caro. 3 de 3.No vayan. Ya somos demasiados los q hemos picado.
Comida escasa, cara y nada especial. Del servicio mejor no hablar. La dueña fue borde con nosotros desde el primer minuto, tardó una barbaridad en servirnos, pasando antes a gente que había llegado más tarde y tuvo varios detalles muy feos, como por ejemplo ofrecer tapa a toda la gente que vino menos a nosotros. Tiempo y dinero tirado.
Camarera que no destaca por su simpatía. Precios inflados. Lastima que vimos las reseñas después de haber pedido. Ahorrate la parada en este sitio.
Es nefasto y mala educación por parte de la camarera te trata como si te esta aciendo un favor. Éste pueblo no merece esto
Paramos a tomar un vermú 7 personas, la terraza estaba vacía y entramos a por la consumiciones. Al ver que las sacábamos, la camarera de la manera más desagradable posible nos dijo que metiéramos la vajilla. Mientras terminaba de poner las cervezas no paraba de hablarnos de mala manera. El resto de mesas tenían pincho con su consumición, a nosotros nos ignoró y ni siquiera nos ofreció. Me parece la manera más lamentable de llevar un negocio. Entendemos que una persona sola no pueda atender la terraza pero al menos mantenerla limpia ya que las mesas estaban deplorables. El peor sitio para parar en riaño, tanto por su atención como por el servicio. Espero que cierre pronto y deje sitio a gente con ganas de trabajar. Si no te gusta la hostelería hay más opciones.
Pésimo lugar ,la comida malisima y carisima,si tenéis hambre mejor iros a otro sitio... Les pagamos con un billete de 50 y no nos dieron la vuelta , se la guardaron en el bolsillo . El trato recibido a sido nefasto.
Paramos a tomar dos cañas y no miré las reseñas. En vaso de cartón nos las puso, sin pincho y el precio… la verdad creo que nos vio la cara. Total dos cañas y no más. Nos fuimos a otros bares que nos atendieron perfectamente.
Terrible bar🤢. Conocí un servicio tan grosero por primera vez en mi vida. La comida no cumple con los estándares de calidad ni con ningún requisito. Me sirvieron una hamburguesa mojada en la que me dieron una servilleta. Se negaron a devolverle el dinero y se comportaron de forma muy grosera y antipática. Por cierto, el café aquí tampoco es sabroso. Ahora entiendo por qué de todos los bares, sólo éste estaba vacío. No recomiendo ir aquí si no quieres arruinarte el día.
Un poco caos el servicio. Éramos 7 y nos sentamos, nos dieron el agua y luego resulta que no había suficiente cantidad para todos, en efecto nos dio alternativas pero ninguna semejante a las hamburguesas que pedimos. La actitud de la chica fue súper borde al inicio, luego ya más acogedora, por no ser desagradables pagamos la ración de papa para compartir y las botellas con agua que pedimos pero no nos quedó buena sensación por como nos trato de manera tan borde al principio y por la mala organización. No volveremos, sin embargo el bar de enfrente tiene excelente servicio y muy buenas hamburguesas.
No se puede ser más borde y maleducada y tratar tan mal a los clientes. Ni leche de soja y pedir nada de salsas para hamburguesas que te pone cara de asco. Gracias por invitarnos a irnos rápidamente envolviendo las hamburguesas cuando quedaba media hora para cerrar. Mejor vamos al mentidero la próxima
El servicio al cliente es pésimo. Entramos y pedimos varias cosas para desayunar, al acabar corrijo y cambio un americano por un café con leche sin lactosa, la camarera me mira con asco y ni me contesta. Lo dejamos pasar y salimos a terraza. A los 15 minutos nos llaman por megafonía, literalmente “desayuno para dos de nosequien”. Entramos al local de nuevo y nos dice que se ha olvidado de tomarnos nota y nos pregunta que habíamos pedido. Obviamente después de esto hemos preferido marcharnos al local de al lado, donde nos han atendido amable y rápidamente.
El peor sitio de todo Riaño con diferencia. Empezando por la pesima atención de la mujer, muy borde y sin ganas. Le hemos preguntado amablemente por una frutería y de mala gana nos ha contestado y alguna otra pregunta la ha ignorado. Hemos pedido dos croissant con jamón y queso para desayunar, en todo el proceso de preparación no ha tenido la más mínima higiene, ha tocado todo (dinero, móvil y demás) y de la misma forma ha tocado el queso y el jamón. Nos negamos a comer eso y solo por las molestias le pagamos uno. Tendríamos que haber leído las reseñas antes de entrar porque el de al lado hubiese estado mejor. No se como sobrevive este bar abierto, seguro que sólo es amable con los del pueblo porque a los turistas los odia.
Primera y última vez que voy por allí. Ahora entiendo porque siempre está vacío y el de en frente lleno. Vas a dejar el dinero y parece que vas a pedir un favor. Contestando mal, hablando mal y con desgana a la gente. La comida pésima, el trato peor. Mi pareja le preguntó amablemente que cuánto costaba una hamburguesa porque no veía bien. y le contesto la chica que lo mirará en el QR, el cual no funcionaba. Entró detrás una señora para pedir y la dijo que tranquila que allí lo hacían todo con calma. No vayáis allí, ir al Mentidero que está junto en frente, ese si que es un buen sitio y con un trato agradable.
La señora que nos ha "atendido" es una cínica, irrespetuosa, prepotente y maleducada. Evitad visitar esta taberna y os ahorrareis un disgusto.
Pésima atención. La comida se nota que está preparada sin ganas. He tenido que recoger y limpiarme yo la mesa de los anteriores clientes. Hace una temporada esto no pasaba, la Comida estaba rica pa trabajar así te vale más quedar en casa
Penoso, jamás volvería a repetir, parece que le debes algo a la persona que está en la barra, bocadillos....no se pueden hacer peor...no le pongo ni una estrella a comida ni servicio puesto que no lo merece...al ambiente se lo pondría por coincidir con 3 parejas que decían lo que aquí describo. Y ni un vaso de cristal...me dejo 24 euros y en vaso de cartón...no pedí ni café...eso si ...quería cobrarme dos veces...le parecería poco lo que me robó
Tardan mucho en atenderte y pagas antes de que te den la comida. Yo me pedí 2 perritos calientes con bebida y patatas, como no quedaban patatas me tuve que aguantar. La camarera super borde, y la megafonía no se entiende. Y por último si lo pides para llevar no te dan bolsa y si la pides la señora te lo da cabreada y con malos modales. Y no te dejan cambiar de bebida.. No se lo recomiendo a nadie.
La dueña es bastante desagradable,la comida mediocre y muy caro. Una hamburguesa triste casi 10 euros..
Señora muy desagradable. Hemos pedido para seis personas,cada uno una cosa diferente, y nos ha dicho que a ver si somos 18 y pedimos 18 cosas diferentes. Nos ha dicho también de mala manera que no tenian nada par comer y amtes de consumir nos pidió que utilizaramos las papeleras, como acusándonos de incívicos.
Las persona que lo regenta prácticamente no te mira a la cara y no han llegado hasta a hablar mal. La chica joven sin embargo era simpática. Hemos tomado una tortilla de patata sequísima que te cobran como si fuera gourmet. Además hemos visto cómo cogían las aceitunas sobrantes de una persona y las volvían a poner en el bote. Huir de este sitio, si tenéis alternativa.
Hemos pasado el fin de semana en Riaño y llegamos a esta Taberna donde la dueña es especialmente desagradable y maleducada. Atiende a desgana, de lo ofertado en la carta apenas tenía nada. Tampoco daba explicaciones o sugerencias de que pedir. Sirve en vasos de cartón, la terraza desatendida. Un desastre de lugar y una pésima gestión. Solo se salva el empleado que tiene al cual trata igual de mal que a los clientes. Sitio nada recomendable.
"La Caberna de Ana" La Caverna de Ana: ¡Un atraco a mano armada para moteros y cualquier mortal! Si eres motero y buscas un lugar donde sentirte estafado, "La Caverna de Ana" (sí, Caverna con V) es tu sitio ideal. Nunca había visto unos precios tan desorbitados por una calidad tan lamentable. Nos vendieron la moto con una cerveza a un bocadillo a precio de oro y, para colmo, la calidad era pésima. Es vergonzoso que se aprovechen así de la gente. Un auténtico timo. Aconsejamos a todos los moteros y a cualquier persona con dos dedos de frente que eviten este lugar a toda costa.
Hemos ido a por un simple helado y la mujer nos ha dicho que estaba cerrado, cuando habían dos mesas en la terraza. La mujer desagradable y encima poca variedad. No lo recomendaría ni como última recurso, desagradable la mujer. Si no sabes atender al público, no tengas un bar. Si podría, pondría zero estrellas.
Local no recomendable a nadie. Un servicio pésimo, está una sola persona para todo. No tiene servicio de terraza y te exige que recojas las cosas después de comer. La chica es muy desagradable y borde. La comida nada de otro mundo y los precios algo caros para lo que es. Esperamos 45 min para dos bocadillos y un perrito caliente. Sal corriendo si la ves, no merece que le entre nadie
Vergonzoso!!! Personas así al frente de un negocio flaco favor le hacen al pueblo de Riaño. No me voy a meter en los precios que quiera tener en su negocio, cada uno pone los que considera, y si el cliente quiere ir bien, pero lo que es una vergüenza es que si no eres del pueblo los precios sean otros y encima con todo descaro. No soy del pueblo pero lo visito frecuentemente y un día me cobró 1,80 € por un espresso, otro día 2,20 y hoy 2,50€, y para mayor descaro, invito al café a una persona del pueblo y por el mismo café que me cobró 2,50€ minutos antes, me cobra por ese café 2,10 €, con todo su rostro!!!
Si buscas un bar de carretera donde la amabilidad brille por su ausencia y la experiencia gastronómica roce lo surrealista, has llegado al lugar indicado. La dueña —único ser humano que atiende el local— tiene el don de recibirte como si fueras una molestia cósmica en su vida. Pedirle algo es casi un acto de valor, porque la espera será larga y la cara que te pondrá, inolvidable. La cocina es un espectáculo: pides patatas fritas, porque ves la freidora… y aun así te caen en la mesa unas patatas de bolsa. Pides una hamburguesa al punto, y descubres que aquí la carne se cocina con un solo estilo: “carbonizada con huevo frito al aroma de grasa milenaria”. Y ojo al “bocadillo vegetal”: pan de hamburguesa, una hoja de lechuga que ha visto días mejores, un tomate en fase de desaparición y una gloriosa montaña de atún aceitoso de lata. Pura dieta mediterránea. El clímax llega al pedir el ticket: primero un suspiro indignado, luego un garabato a bolígrafo que pretende ser factura, y como guinda… precios que no cuadran ni con la carta ni con la realidad. Cuando lo señalas, te informan —muy ofendidas— de que “los precios han subido”. Sin avisar, sin cartel, sin pudor. Y por si no bastara, cuando aún estás con la servilleta en la mano, limpiándote la boca tras semejante festín, la dueña aparece para recordarte con tono marcial que “ya es hora de cerrar”. (Lo indica señala indicando el cartel de precios obsoleto. En resumen: este bar no es un sitio para comer, es una experiencia sociológica. Una parada obligatoria para aprender como no hacer las cosas.
No puedo estar mas de acuerdo con la reseña de otros... Hago un corta pega. " esta Taberna donde la dueña es especialmente desagradable y maleducada. Atiende a desgana, de lo ofertado en la carta apenas tenía nada. Tampoco daba explicaciones o sugerencias de que pedir. Sirve en vasos de cartón, la terraza desatendida. Un desastre de lugar y una pésima gestión " Mejor expresado imposible. Por cierto , el baño de hombres desastroso....AAgh ¡¡¡¡
Lamentable el servicio. No solo no te ponen el vino en copa si lo pides. Sino que después te obligan a recolocar las sillas. Éramos 11 y pedimos más de tres rondas. El sitio más desagradable de Riaño.
Atención nefasta, 4'6 por dos cafés Llegamos a la taberna al mediodía, y la dueña nos dice que los cafés que hemos pedido tienen que ser para llevar, porque cierra en 10' el local, a pesar de que en la terraza había gente comiendo. Nos cobra 4'6€ por dos cafés pequeños y nos atiende de una forma muy desagradable. Después miramos el horario, y efectivamente no cerraba el local hasta las 21:00. Nos hemos sentido engañadas y estafadas.
Hemos pasado el fin de semana en Riaño y llegamos a esta Taberna donde la dueña es especialmente desagradable y maleducada. Atiende a desgana, de lo ofertado en la carta apenas tenía nada. Tampoco daba explicaciones o sugerencias de que pedir. Sirve en vasos de cartón, la terraza desatendida. Un desastre de lugar y una pésima gestión. Solo se salva el empleado que tiene al cual trata igual de mal que a los clientes. Sitio nada recomendable.
Las persona que lo regenta prácticamente no te mira a la cara y no han llegado hasta a hablar mal. La chica joven sin embargo era simpática. Hemos tomado una tortilla de patata sequísima que te cobran como si fuera gourmet. Además hemos visto cómo cogían las aceitunas sobrantes de una persona y las volvían a poner en el bote. Huir de este sitio, si tenéis alternativa.
"La Caberna de Ana" La Caverna de Ana: ¡Un atraco a mano armada para moteros y cualquier mortal! Si eres motero y buscas un lugar donde sentirte estafado, "La Caverna de Ana" (sí, Caverna con V) es tu sitio ideal. Nunca había visto unos precios tan desorbitados por una calidad tan lamentable. Nos vendieron la moto con una cerveza a un bocadillo a precio de oro y, para colmo, la calidad era pésima. Es vergonzoso que se aprovechen así de la gente. Un auténtico timo. Aconsejamos a todos los moteros y a cualquier persona con dos dedos de frente que eviten este lugar a toda costa.
Lamentable, el trato pésimo, 7,40 euros por un desayuno de café y dos trozos de pan duro, vale que estás en Riaño, y es muy turístico, pero la antipatía con la que te tratan y la relación calidad precio es muy mala.
Leí las reseñas tarde. Pongo la foto de las tostadas con tomate y aceite y ya no hace falta comentar
3 bocatas con lomo y pimiento de medida pequeña con 3 refrescos:30.20 euros. Totalmente desorbitado y sin servicio de terraza. Se cobra por adelantado. Muy mala experiencia
Si buscas un bar de carretera donde la amabilidad brille por su ausencia y la experiencia gastronómica roce lo surrealista, has llegado al lugar indicado. La dueña —único ser humano que atiende el local— tiene el don de recibirte como si fueras una molestia cósmica en su vida. Pedirle algo es casi un acto de valor, porque la espera será larga y la cara que te pondrá, inolvidable. La cocina es un espectáculo: pides patatas fritas, porque ves la freidora… y aun así te caen en la mesa unas patatas de bolsa. Pides una hamburguesa al punto, y descubres que aquí la carne se cocina con un solo estilo: “carbonizada con huevo frito al aroma de grasa milenaria”. Y ojo al “bocadillo vegetal”: pan de hamburguesa, una hoja de lechuga que ha visto días mejores, un tomate en fase de desaparición y una gloriosa montaña de atún aceitoso de lata. Pura dieta mediterránea. El clímax llega al pedir el ticket: primero un suspiro indignado, luego un garabato a bolígrafo que pretende ser factura, y como guinda… precios que no cuadran ni con la carta ni con la realidad. Cuando lo señalas, te informan —muy ofendidas— de que “los precios han subido”. Sin avisar, sin cartel, sin pudor. Y por si no bastara, cuando aún estás con la servilleta en la mano, limpiándote la boca tras semejante festín, la dueña aparece para recordarte con tono marcial que “ya es hora de cerrar”. (Lo indica señala indicando el cartel de precios obsoleto. En resumen: este bar no es un sitio para comer, es una experiencia sociológica. Una parada obligatoria para aprender como no hacer las cosas.
Hemos ido a por un simple helado y la mujer nos ha dicho que estaba cerrado, cuando habían dos mesas en la terraza. La mujer desagradable y encima poca variedad. No lo recomendaría ni como última recurso, desagradable la mujer. Si no sabes atender al público, no tengas un bar. Si podría, pondría zero estrellas.
Local no recomendable a nadie. Un servicio pésimo, está una sola persona para todo. No tiene servicio de terraza y te exige que recojas las cosas después de comer. La chica es muy desagradable y borde. La comida nada de otro mundo y los precios algo caros para lo que es. Esperamos 45 min para dos bocadillos y un perrito caliente. Sal corriendo si la ves, no merece que le entre nadie
Lamentable el servicio. No solo no te ponen el vino en copa si lo pides. Sino que después te obligan a recolocar las sillas. Éramos 11 y pedimos más de tres rondas. El sitio más desagradable de Riaño.
Vergonzoso!!! Personas así al frente de un negocio flaco favor le hacen al pueblo de Riaño. No me voy a meter en los precios que quiera tener en su negocio, cada uno pone los que considera, y si el cliente quiere ir bien, pero lo que es una vergüenza es que si no eres del pueblo los precios sean otros y encima con todo descaro. No soy del pueblo pero lo visito frecuentemente y un día me cobró 1,80 € por un espresso, otro día 2,20 y hoy 2,50€, y para mayor descaro, invito al café a una persona del pueblo y por el mismo café que me cobró 2,50€ minutos antes, me cobra por ese café 2,10 €, con todo su rostro!!!
Fuimos unos días de camping, un día paramos a por unos bocadillos para llevar de ruta, un timo, bollin redondo con 4 mini lonchas de lomo, y una de tranchete de queso. (En Asturias un pincho de 2 euros como mucho) En este sitio 6.90. vamos el que quiera un bocata para ir de ruta sale a cuenta supermercado y fiambre.
No puedo estar mas de acuerdo con la reseña de otros... Hago un corta pega. " esta Taberna donde la dueña es especialmente desagradable y maleducada. Atiende a desgana, de lo ofertado en la carta apenas tenía nada. Tampoco daba explicaciones o sugerencias de que pedir. Sirve en vasos de cartón, la terraza desatendida. Un desastre de lugar y una pésima gestión " Mejor expresado imposible. Por cierto , el baño de hombres desastroso....AAgh ¡¡¡¡
Atención nefasta, 4'6 por dos cafés Llegamos a la taberna al mediodía, y la dueña nos dice que los cafés que hemos pedido tienen que ser para llevar, porque cierra en 10' el local, a pesar de que en la terraza había gente comiendo. Nos cobra 4'6€ por dos cafés pequeños y nos atiende de una forma muy desagradable. Después miramos el horario, y efectivamente no cerraba el local hasta las 21:00. Nos hemos sentido engañadas y estafadas.
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Informationen über La Taberna de Ana
Anfahrt
C. Solasierra, 2, 24900 Riaño, León, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
C. Solasierra, 2, 24900 Riaño, León, Spain
📍 Die Nachbarschaft erkunden
iglesia de Riaño
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