Yemanja
Mediterranean · Sant Jordi de Ses Salines
Über Yemanja
Yemanja, ubicado en Sant Jordi de Ses Salines, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Su ambiente, con opciones tanto en el interior como al aire libre frente a la playa, crea un entorno mágico para disfrutar de una comida o cena. Destacan su selección de cervezas, cóct...
Yemanja, ubicado en Sant Jordi de Ses Salines, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Su ambiente, con opciones tanto en el interior como al aire libre frente a la playa, crea un entorno mágico para disfrutar de una comida o cena. Destacan su selección de cervezas, cócteles, café y una extensa carta de vinos, complementando a la perfección su variada oferta culinaria. Los arroces, especialmente el arroz negro, y los calamares a la andaluza son platos estrella muy apreciados. El servicio amable y atento contribuye a que cada visita sea especial, cuidando cada detalle para que los comensales se sientan bienvenidos. Yemanja se distingue por su accesibilidad, ofreciendo facilidades para personas con movilidad reducida.
Was Kunden über Yemanja sagen
Yemanjá ofrece una experiencia generalmente positiva con comida rica y vistas preciosas a la playa. Destacan el arroz negro y la paella. El servicio puede ser lento a veces, pero la amabilidad del personal compensa. Algunos clientes mencionan precios elevados.
Beliebte Gerichte
Tip: Reserva con antelación para asegurar una mesa con vistas al mar. Si eres residente, recuerda que tienes un 15% de descuento.
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Entdecken Sie die Umgebung von Yemanja
Yemanja befindet sich in Sant Jordi de Ses Salines, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Platja des Jondal (A 219m)
- Es Xarco (A 646m)
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Häufig gestellte Fragen zu Yemanja
Bewertungen von Yemanja Sant Jordi de Ses Salines
Llevo yendo algunos años y, lejos de defraudar, cada vez que voy me parece que van mejorando todo. El local es maravilloso pero empequeñece si lo comparamos con la fabulosa terraza que está literalmente dentro de la playa. En un día de invierno soleado y sin viento puedes comer fuera disfrutando de la brisa del mar. En cuanto a la cocina, gran calidad de producto y propuestas de todo tipo. Pedimos una especialidad de la semana: "Paella con sabores de la India". Fue una petición arriesgada pero me sorprendió muy gratamente por el increíble sabor y la originalidad de la presentación. En conclusión: Un clásico de Ibiza con un precio alto pero que está muy justificado por el resultado y la experiencia del conjunto. Una propuesta de mejora: La ensalada de ventresca se merece un tomate de mejor calidad.
Increíble lugar con vistas hermosas. Es verdad que la última vez la atención fue bastante lenta pero se la pasa muy bien allí 🔝
Restaurante con dos espacios, exterior e interior. La comida estaba realmente rica, los aperitivos de bienvenida, las ensaladas (de ventresca de atún y la griega) y la paella (a banda) de 10! En el restaurante hay algún gato, a mí personalmente no me molestaron, pero quizás interesa de antemano saberlo.
Sitio precioso, en primera línea de playa, preciosas vistas al mar. La comida buenísima y las vistas increíbles. El personal fue muy amable y atento. 10/10, fui con mis padres y nos ha encantado. Si tenemos oportunidad, repetiremos seguro.
Lugar con magia! Hay sitio para comer a pie de playa con los pies en la arena y dentro del recinto . Nos pedimos una paella de marisco para 4 personas y un postre de mus de coco, muy bueno todo. El servicio siempre con una sonrisa y muy serviciales .
Spot, calidad, comida, servicio, atencion excelente 5/5, gracias Claudia por tu atención, profesionalidad, energía y alegría
Desde inicio a final perfecto!la amabilidad fue extraordinaria, estaban saturados y aún así no faltó atención y detalle alguno. Recordar que los residentes tenemos el 15% de descuento ya que he ido bastantes veces y no lo sabía. El pulpo exquisito, el tratar de gambas rojas muy bueno y la carne muy buena.
Yemanjá nunca falla. El arroz negro es el mejor de Ibiza y siempre volvemos cuando estamos en la isla. Los calamares a la andaluza son espectaculares.
Todas estas estrellas ⭐️ van por un camarero que nos atendio, si no me equivoco es de Soria ,) Todos los platos buenos 🌸 El cafe con vodka roQuissimo
Excelente restaurante en medio del paraíso. Comer sobre la arena de una cala junto al agua. Gran calidad en sus platos, una atención exquisita y una relación calidad/precio más que aceptable. Después, copas en el mismo ambiente.
Se come super bien, no cierran en invierno. Buen servicio, buenas vistas, y buena relación calidad precio.
Comimos una fideuá riquisima, lugar muy agradable. Personal muy atento, Martin es excelente.
La tartare de pescado y mango esquisita y una sopa que no tienes iguales (detesto las sopas pero esa era de 10!!) Carta muy variada e siempre actualizada. Servicio atento, muy amable y disponible. Cocktails variados y puesta de sol brutal! Volveré mil veces.
El ambiente es super tranquilo en esta época del año. Todo lo que pedimos vino cuidado al detalle en cuanto a sabor y frescura. Los empleados son acogedores y están constantemente pendientes de que no te falte nada, pero se camuflan en el espacio por lo que no te cortan la conversación en la mesa. Definitivamente una experiencia que repetiré cua do vuelva a la isla.
Comida muy buena, el servicio nos trató muy amablemente y al ambiente es increíble, sin duda una muy buena elección este lugar.
Espectacular restaurante por la ubicación que tiene. Platos bien elaborados y generosos.Las paellas y arroces son de calidad. La sangria de cava muy buena. La mejor época para ir sería en primavera y otoño. En verano hace demasiado calor
Buenas tardes, fuimos a este lugar y tanto el trato como la comida excepcional. Sobre todo por parte de Olaya, muy atenta y simpática con nosotras. Comimos paella y pulpo a la brasa con un sabor increíble. Finalmente nos ofreció un chupito de invitación.
Un lugar único, que mezcla lo antiguo con lo moderno, espectacular!!! Atención cercana y la comida exquisita hecha con el mimo y a fuego lento como se hacía antiguamente con los productos más frescos, recién pescados por ellos mismos. Lo recomiendo muchísimo. Hay que reservar con tiempo.
Sitio impresionante !! Fuimos con una niña con movilidad reducida el personal super dispuesto y entregado...vistas magníficas cala Jondal lugar con mucho encanto.los platos a cual mejor muy buena calidad ...pulpo a la brasa ,calamares a la romana,almejas...Sangría de cava...los postres y sus cocteles...pufff. 100%recomendable.volveremos!!
Increible restaurante para comer 🍽 antes de ir al blue marlin. 😍 Calidad 100% es el gallo 🐡 imperial que está riquísimo. Luego la tabla de postres 🍰 es genial rica y variada. El mejor de todos Alfonso siempre pendiente de las esas. Y poniendo las pulseras para entrar en blue marlin. #bluemarlin ibiza 🇪🇸 #yemanjá
Comida y ambiente espectaculares echa a en falta algún ventilador o algo para refrescar el ambiente pero solo por el servicio se aguanta todo, muy amables rápidos y serviciales, sin dejar atrás al personal de mantenimiento como Luca que hacen que esté todo impecable y precioso, de los mejores lugares de la isla, y después de comer te puedes dar un fabuloso baño no puedes pedir más.
Muy buena comida, calidad precio excelente. Estoy embarazada y los camareros te dan mucha seguridad a la hora de saber si los productos estan pasteurizados, muy profesionales. Comida elaborada con vistas inmejorables, voy todos los años porque me encanta. Posibilidad de coger hamaca muy bien de precio y el baño en una caluta con acceso con escalera muy recomendable
Un paraíso de Cala, on un selecto restaurante en donde pasar el día disfrutando del sol, el mar y una buena mesa. Un paraje muy peculiar con encanto.
Mi lugar favorito de la isla. Vamos todos los años mi mujer y yo. Me encanta disfrutar de las hamacas, comer alli, el baño que tiene. Este año ya he reservado para finales de agosto.
Muy buena experiencia. La paella de la huerta estaba deliciosa, melosa y con gran sabor. El servicio muy rápido y amable. Las vistas a Cala Jondal y la música de Blue Marlin crean un ambiente muy agradable. Los residentes de Ibiza pueden solicitar un 15% al hacerse la tarjeta de residente. Muchas gracias!
Visitar Yemanya fue excelente desde el primer momento. El equipo nos recibió con mucha amabilidad y atención, haciéndonos sentir cómodos y bienvenidos desde que entramos al local. La comida estuvo espectacular: cada plato con un sabor delicioso y bien presentado. Los camareros fueron muy atentos, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar en lo que necesitáramos. Además, el ambiente es muy agradable, ideal para disfrutar tanto en pareja como con amigos o familia. Sin duda, un lugar al que vale la pena volver.
Yemanjá nunca falla. El arroz negro es el mejor de Ibiza y siempre volvemos cuando estamos en la isla. Los calamares a la andaluza son espectaculares.
Todas estas estrellas ⭐️ van por un camarero que nos atendio, si no me equivoco es de Soria ,) Todos los platos buenos 🌸 El cafe con vodka roQuissimo
Ha sido una experiencia maravillosa. Hemos comido el menú especial san Valentín. El sitio es precioso, y pese al viento hemos disfrutado de la comida, que estaba deliciosa y del lugar. Destacar sobre todo la atención prestada por el servicio de camareros, súper atentos, súper amables, pendientes de todo y facilitando en todo momento nuestro bienestar. Ha sido un Lujo. Repetiremos sin duda!con menos aire, eso si!! Gracias 🙂
Llevo yendo algunos años y, lejos de defraudar, cada vez que voy me parece que van mejorando todo. El local es maravilloso pero empequeñece si lo comparamos con la fabulosa terraza que está literalmente dentro de la playa. En un día de invierno soleado y sin viento puedes comer fuera disfrutando de la brisa del mar. En cuanto a la cocina, gran calidad de producto y propuestas de todo tipo. Pedimos una especialidad de la semana: "Paella con sabores de la India". Fue una petición arriesgada pero me sorprendió muy gratamente por el increíble sabor y la originalidad de la presentación. En conclusión: Un clásico de Ibiza con un precio alto pero que está muy justificado por el resultado y la experiencia del conjunto. Una propuesta de mejora: La ensalada de ventresca se merece un tomate de mejor calidad.
Increíble lugar con vistas hermosas. Es verdad que la última vez la atención fue bastante lenta pero se la pasa muy bien allí 🔝
Restaurante con dos espacios, exterior e interior. La comida estaba realmente rica, los aperitivos de bienvenida, las ensaladas (de ventresca de atún y la griega) y la paella (a banda) de 10! En el restaurante hay algún gato, a mí personalmente no me molestaron, pero quizás interesa de antemano saberlo.
Sitio precioso, en primera línea de playa, preciosas vistas al mar. La comida buenísima y las vistas increíbles. El personal fue muy amable y atento. 10/10, fui con mis padres y nos ha encantado. Si tenemos oportunidad, repetiremos seguro.
Lugar con magia! Hay sitio para comer a pie de playa con los pies en la arena y dentro del recinto . Nos pedimos una paella de marisco para 4 personas y un postre de mus de coco, muy bueno todo. El servicio siempre con una sonrisa y muy serviciales .
Spot, calidad, comida, servicio, atencion excelente 5/5, gracias Claudia por tu atención, profesionalidad, energía y alegría
Desde inicio a final perfecto!la amabilidad fue extraordinaria, estaban saturados y aún así no faltó atención y detalle alguno. Recordar que los residentes tenemos el 15% de descuento ya que he ido bastantes veces y no lo sabía. El pulpo exquisito, el tratar de gambas rojas muy bueno y la carne muy buena.
Visitar Yemanya fue excelente desde el primer momento. El equipo nos recibió con mucha amabilidad y atención, haciéndonos sentir cómodos y bienvenidos desde que entramos al local. La comida estuvo espectacular: cada plato con un sabor delicioso y bien presentado. Los camareros fueron muy atentos, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar en lo que necesitáramos. Además, el ambiente es muy agradable, ideal para disfrutar tanto en pareja como con amigos o familia. Sin duda, un lugar al que vale la pena volver.
El lugar tiene unas vistas muy bonitas y está en un sitio único, con vistas al mar. Recomendable reservar antes de ir, puede que no haya mesa. Lo que pagas es el lugar, la comida está bien pero, no destacaría nada en exceso y sobre todo el postre de Ferrero, mejor en vista que en boca . El servicio es amable, aunque se nota que su preferencia son la gente de fuera (no española). Como punto a mejorar el servicio de recogida de platos, ponen unas mesas auxiliares al lado de la mesa donde van acopiando platos con poco delicadeza y el ruido se hace algo molesto para el ambiente en el que estás.
Fuimos a probar el arroz de waygu con ceps y no nos decepcionó. El servicio empezó mal: lento y desordenado, un chico joven un poco desubicado nos atendió. Al rato nos quejamos a la hostess que pasaba por allí y super amable se disculpó y nos envió a Elena. Esta camarera fue encantadora, subsanó los errores del otro camarero. Comimos un arroz de waygu con ceps y una tarta de manzana para 2. La comida es simplemente espectacular, nos encantaron ambos platos. Sobró arroz y nos lo pusieron para llevar. Volveremos a comernos otro arroz. Nos salió por unos 150 euros, no es barato, pero es Ibiza y, aquí, al menos, sabes que comes bien.
Sitio precioso situado en primera linea de mar con unas vistas increíbles. Se come bien y la comida es calidad. Probamos pata de pulpo, croquetas y arroz senyoret para dos. Todo muy bueno. De postre tarta de queso. Como pero le pondría el precio desmedido que tiene. La cuenta ascendió a 152 euros para 2 adultos y una niña de 4 años. Hace poco hemos estado en un estrella Michellin que nos salió mejor de precio. Algo que nos sorprendió es que después del precio que tiene te traen la cuenta y pone en negrita ‘el servicio no está incluído’. Nos hemos quedado sorprendidos. 152 euros y ¿el servicio no se incluye? ¿La idea es que después de esa cuenta dejes una propina alta para pagar al camarero ya que su sueldo se basa en eso? No lo hemos llegado a entender… Resumiendo. Se come bien, el sitio tiene unas vidtas preciosas pero sabiendo ue el precio es muy alto.
Buen servicio y comida con vistas al mar. Ideal para pasar un rato de relax tomando el sol en sus hamacas y disfrutar de excelentes platos de mar. La playa en cambio deja mucho que desear, no es de arena sino de rocas y tienes que ir con zapatillas si quieres intentar meterte en el agua.
Todo perfecto .... comida súper bien ... hemos venido muchas veces .... el único pero en cuestión es el tamaño tan pequeño de las copas para el agua y vino, deberían ofrecer y utilizar cristalería de más calidad en concordancia con la calidad de la comida que ofrecen . Bodega buena pero escasa. Nada es tan perfecto que no se pueda mejorar.
Comimos paella del señoret y muy rica, pero no tiene nada que ver con la pella señoret de Valencia, el jamón 8/10, y la ensalada griega está muy rica pero no se parece nada a una ensalada de ese nombre. El lugar es precioso y las vistas espectaculares.
Comimos en este maravilloso lugar, buen producto, fresco y bien elaborado, servicio correcto (camarero muy simpático). No le pongo cinco estrellas porque el servicio de taxis es lo peor, junto con el señor que está enfrente de la parada, le preguntamos por un taxi y nos dijo que esperásemos que venían continuamente, cuando llevábamos 25’ llamamos nosotros porque por allí no apareció ninguno y éramos así como 20 personas esperando, para la próxima vez ya tenemos la lección sabida. Son pequeños detalles que para el gerente no tienen importancia pero que el cliente agradece mucho y más si no es de la isla. Ojalá tomen nota de esta publicación.
Chiringuito de playa que está junto al Blue Marlin. Se pueden pedir copas y comer en mesa o de picoteo en barra. Los platos de la mesa contundentes,de buen tamaño y ricos. En barra no corren la misma suerte.. La tortilla de patatas, que nos dijeron que era casera, no lo era. Las tiras de pollo muy fritas y secas. Lo mejor el pan, la cerveza, y los empleados que fueron muy amables y atentos.parking gratuito.
El lugar tiene unas vistas muy bonitas y está en un sitio único, con vistas al mar. Recomendable reservar antes de ir, puede que no haya mesa. Lo que pagas es el lugar, la comida está bien pero, no destacaría nada en exceso y sobre todo el postre de Ferrero, mejor en vista que en boca . El servicio es amable, aunque se nota que su preferencia son la gente de fuera (no española). Como punto a mejorar el servicio de recogida de platos, ponen unas mesas auxiliares al lado de la mesa donde van acopiando platos con poco delicadeza y el ruido se hace algo molesto para el ambiente en el que estás.
Fuimos a probar el arroz de waygu con ceps y no nos decepcionó. El servicio empezó mal: lento y desordenado, un chico joven un poco desubicado nos atendió. Al rato nos quejamos a la hostess que pasaba por allí y super amable se disculpó y nos envió a Elena. Esta camarera fue encantadora, subsanó los errores del otro camarero. Comimos un arroz de waygu con ceps y una tarta de manzana para 2. La comida es simplemente espectacular, nos encantaron ambos platos. Sobró arroz y nos lo pusieron para llevar. Volveremos a comernos otro arroz. Nos salió por unos 150 euros, no es barato, pero es Ibiza y, aquí, al menos, sabes que comes bien.
Sitio precioso situado en primera linea de mar con unas vistas increíbles. Se come bien y la comida es calidad. Probamos pata de pulpo, croquetas y arroz senyoret para dos. Todo muy bueno. De postre tarta de queso. Como pero le pondría el precio desmedido que tiene. La cuenta ascendió a 152 euros para 2 adultos y una niña de 4 años. Hace poco hemos estado en un estrella Michellin que nos salió mejor de precio. Algo que nos sorprendió es que después del precio que tiene te traen la cuenta y pone en negrita ‘el servicio no está incluído’. Nos hemos quedado sorprendidos. 152 euros y ¿el servicio no se incluye? ¿La idea es que después de esa cuenta dejes una propina alta para pagar al camarero ya que su sueldo se basa en eso? No lo hemos llegado a entender… Resumiendo. Se come bien, el sitio tiene unas vidtas preciosas pero sabiendo ue el precio es muy alto.
El restaurante queda un tanto escondido, pero vale la pena ir... las vistas son maravillosas... y el restaurante muy bonito. La comida es muy rica, tiene buen sabor!! Pero en lo que fallan es en la atención, reserve una mesa para 2 personas a las 14:30 y nos dieron mesa media hora después... mientras nos tomamos algo... una vez nos sentamos te dan pan con alioli y aceitunas y el chico tiro el plato por ir deprisa y se le cayeron en las cartas del menú... tardaron para pedir lo que queríamos... se les escuchaba un poco perdidos... no había una coordinación entre ellos ni las managers que tenían... escuchaba comentarios de los empleados un poco fuera de lugar entre ellos... se notaba el mal royo... Pero ante todo esto, el lugar me parecio muy bonito, la comida buena y las vistas son espectaculares.
Local muy acogedor ,platos bien presentados ,pedimos croquetas muy buena ,muy sabrosa la tartare de corvina, los calamares con salsa tártara no estaban crujientes y sobre todos templado hemos tenido un problema con un plato de espaguetis porque los mejillones no estaban frescos y lo hemos devuelto.La paella ciega no estaba mal pero pobre de pescado con ausencia de gambas (2 en total) mejillones y almejas con el precio que tiene me esperaba algo mejor .Postres bastantes buenos, el cheesecake no me ha gustado mucho porque parecido a una bavaroise y le faltaba sabor . Buena la sangría ,pero las veces pasada estaban con más frutas y más rica de sabor .La atención al cliente ha sido excelente. En el complejo he pasado un buen día con mis amigas pero con el precio que se paga se tendría que tener más atención.
Hemos ido a tomar una copa, sorpresa,hemos pedido un gin tonic nos han preguntado que ginebra queriamos pero la sorpresa ha sido la tonica , no nos ha gustado nada erade red bull , cuando hemos pensado tomar otra, hemos preguntado por una tonica schweppes y no habia , con lo cual no hemos repetido . Se complica todo mucho, no solo hay que elejir la ginebra preguntar que tonica tienen, y ademas le han puesto pepino en vez de limon. Complicado
El pulpo a la brasa y el enclave, espectacular!! Pero no les doy más estrellas porque nos llamaron la atención por no llevar camiseta uno de nosotros (comiendo en la misma playa), nuestro amigo se la puso... y a los de la mesa de al lado no les dijeron nada, estando uno de ellos sin camiseta!!!!... No lo entiendo, porque además nuestro amigo está de muy buen ver. Exigen dress-code, o no?!
La comida buena como siempre , pero hoy cuando hemos venido tenían 10 gatos sueltos dentro del sitio cerrado. Subidos por las sillas y debajo de las mesas y mi hija es alérgica , se lo he dicho a la chica y encima me ha puesto mala cara.
Fuimos a comer y los gatos que andan sueltos por allí pidiendo nos dieron la comida.Es un sitio precioso,la comida está muy rica pero los gatos callejeros que tienen lo hacen poco higiénico y de poca clase .
Venimos cada año y estamos súper a gusto. Es verdad que el servicio no es el más rápido de la isla pero no es culpa del personal, hoy tienen una sola persona para dar servicio a 62 hamacas. No obstante el equipo es joven familiar y cercano. Nada de estirados interesados como en otros locales de la isla. Recomiendo el arroz de wagu y ceps. Siempre pedimos el mismo! Espectacular
Lugar mítico , bonito , servicio deja mucho que desear , entiendo que el chico de las hamacas es multiuso , es septiembre y final de temporada pero ajá , pedimos una paella 🥘 y nos fuimos a dar un baño y salió muy rápido ( extraño en una paella 🥘) cuando salimos del agua estaba servida ya tirada en la hamaca , le pedías algo y no te contestaba con palabras , deje propina porque se que es un trabajo fuerte pero su servicio pésimo , por ende no puedo decir que la paella 🥘 estaba bien , porque estaba mal servida ! Pequeños detalles que pueden mejorar!
El restaurante queda un tanto escondido, pero vale la pena ir... las vistas son maravillosas... y el restaurante muy bonito. La comida es muy rica, tiene buen sabor!! Pero en lo que fallan es en la atención, reserve una mesa para 2 personas a las 14:30 y nos dieron mesa media hora después... mientras nos tomamos algo... una vez nos sentamos te dan pan con alioli y aceitunas y el chico tiro el plato por ir deprisa y se le cayeron en las cartas del menú... tardaron para pedir lo que queríamos... se les escuchaba un poco perdidos... no había una coordinación entre ellos ni las managers que tenían... escuchaba comentarios de los empleados un poco fuera de lugar entre ellos... se notaba el mal royo... Pero ante todo esto, el lugar me parecio muy bonito, la comida buena y las vistas son espectaculares.
Local muy acogedor ,platos bien presentados ,pedimos croquetas muy buena ,muy sabrosa la tartare de corvina, los calamares con salsa tártara no estaban crujientes y sobre todos templado hemos tenido un problema con un plato de espaguetis porque los mejillones no estaban frescos y lo hemos devuelto.La paella ciega no estaba mal pero pobre de pescado con ausencia de gambas (2 en total) mejillones y almejas con el precio que tiene me esperaba algo mejor .Postres bastantes buenos, el cheesecake no me ha gustado mucho porque parecido a una bavaroise y le faltaba sabor . Buena la sangría ,pero las veces pasada estaban con más frutas y más rica de sabor .La atención al cliente ha sido excelente. En el complejo he pasado un buen día con mis amigas pero con el precio que se paga se tendría que tener más atención.
Lugar mítico , bonito , servicio deja mucho que desear , entiendo que el chico de las hamacas es multiuso , es septiembre y final de temporada pero ajá , pedimos una paella 🥘 y nos fuimos a dar un baño y salió muy rápido ( extraño en una paella 🥘) cuando salimos del agua estaba servida ya tirada en la hamaca , le pedías algo y no te contestaba con palabras , deje propina porque se que es un trabajo fuerte pero su servicio pésimo , por ende no puedo decir que la paella 🥘 estaba bien , porque estaba mal servida ! Pequeños detalles que pueden mejorar!
Venimos cada año y estamos súper a gusto. Es verdad que el servicio no es el más rápido de la isla pero no es culpa del personal, hoy tienen una sola persona para dar servicio a 62 hamacas. No obstante el equipo es joven familiar y cercano. Nada de estirados interesados como en otros locales de la isla. Recomiendo el arroz de wagu y ceps. Siempre pedimos el mismo! Espectacular
Yemajá siempre fue paella asegurada, así como el trato y el sitio. Hoy nos sorprendió al ver que las paellas han cambiado, el arroz estaba pasado de punto, de un color amarillo que nunca han tenido, poco pescado y sabor. No creo que fuera algo puntual nuestro, puesto que las otras paellas que vimos salir, tampoco eran las de siempre. Queda mucha temporada por delante, pero esas paellas hay que mejorarlas para que sigamos yendo. Los postres como siempre, una delicia.
Los clientes del barco me pidieron una hamburguesa. Lo que les dije, pero tanto la carne como el pan super seco y nada fresco. También me enviaron unos rollitos tipo mexicanao,pero ya ni los probé. Y no creo que fuese nada barato.
La comida estuvo bien, pero nos cobraron excesivamente por ella, sin especificar ni aclarar nada sobre el pedido. Pedimos paella para uno y nos cobraron doble por ser dos personas. NUNCA se nos aclaró que la paella se considera siempre para dos personas (y tampoco está eso indicado en la carta). La atención estuvo más o menos bien, tardaron bastante en traernos el pan y en atendernos. Por el precio que pagamos, no nos pareció la gran cosa.
Hemos ido por recomendación, nos dijeron que las paellas allí eran un acierto... No sabemos si ha sido nuestra elección, que no ha sido acertada o si en general han bajado la calidad tal y como hemos leído en otras reseñas de personas que frecuentan este establecimiento. Hemos pedido unas Coca colas que costaban la friolera de 5€ por botellín de 50cl, pero teniendo en cuenta que te cobran lo mismo por el agua...Nos han sacado un aperitivo sin consultar, por lo que viendo que lo ponían en todas las mesas hemos pensado (ilusos nosotros) que eran de cortesía...pues no, para los inocentes, son 6€ que se pagan religiosamente. De plato principal hemos pedido una paella de wagyu. No estaba dura pero no tenía apenas sabor. Ha sido un poco decepcionante teniendo en cuenta el precio que tiene (47€), que por cierto es por persona... Lo mejor ha sido el postre de coco, mango y piña (11€) pero por ese precio te pides dos postres en otra parte y más ricos. En conclusión, el sitio es bonito, las vistan también, los gatos que frecuentan adorables, pero los precios son abusivos, así como el tiempo de espera, entre que te sientan, te traen la carta, te traen la bebida, comida, cuenta... te tiras 2h fácilmente. No lo recomendamos.
El servicio malísimo. Todo con muchísima demora que es entendible pero además de la demora, los platos todos incompletos o directamente mal enviados. Esperamos 40m por la botella de agua al llegar, todo incompleto. Realmente malísimo
El restaurante muy bonito. Pero el servicio no fue de los mejores, tardaron mucho, tuvimos que pedir 5 veces una cubitera con hielo, y nos lo dieron con 1 hora y media de retraso. También tuvieron problemas con 4 cervezas que pedimos. En conclusión, fue una experiencia muy bonita por el lugar, pero daba una sensación de desorganización muy grande.
La experiencia fatal… es una pena que en un lugar tan bonito como Cala Jondal, el restaurante hace que no lo disfrutes… el servicio horrible, nos atendió Ivan y la verdad que fue muy desagradable con nosotros desde que llegamos. La comida la verdad estaba malísima, tanto la carne como las gambas al ajillo que fue lo peor, y la sangria de vino blanco no lo recomiendo tampoco.. en fin, muy mal todo.
La experiencia fatal… es una pena que en un lugar tan bonito como Cala Jondal, el restaurante hace que no lo disfrutes… el servicio horrible, nos atendió Ivan y la verdad que fue muy desagradable con nosotros desde que llegamos. La comida la verdad estaba malísima, tanto la carne como las gambas al ajillo que fue lo peor, y la sangria de vino blanco no lo recomiendo tampoco.. en fin, muy mal todo.
Cogimos dos camas con consumo minimo 50 por persona, pedimos nada mas llegar dos zumos que después de 30 min tuvimos que volver a pedir porque no llegaban, despues pedimos de comer 3 platos, unos calamares para compartir y un pulpo para mis chica y un churrasco para mi, el churrasco nunca llego…despues de 40 min o mas habiendo terminado todos los demas platos les aviso y les digo que ya no me lo traigan porque ya llevaba esperando demasiado, viene un italiano delgadito, pelo corto y moreno, super mal educado, hablando a voces y diciendome hermano eske ya lo has pedido es lo que hay, vamos que me toco discutir con el para que no me lo trajera, todo el mundo mirando de sus formas y voces, a ver si el Jefe lee esto y lo da un escarmiento porque se lo merece…finalizamos con unos cafes con leche con hielo, nos los traen y son cafes frios sin hielo y mi sorpresa que lo pruebo y vienen con azúcar…mi novia es alérgica ala fructosa por suerte lo provee antes…nos los recoge un camarero italiano rapado majisimo por cierto y super currante y se lo comenta al otro con el que ya la tube antes y nos lo cambia haciendo risas sobre nosotros con sus compañeros, un sitio asi no puede tener un personaje de estas caracteristicas….xulesco y mal educado, ahora pedire la cuenta y veremos si no tenemos mas problemas…en caso de que si pondre una reclamacion formal y volvere a publicarlo aqui, nunca recomendaria este sitio a nadie.
Llegamos muy ilusionados y la chica que recepcióna al llegar nos dice que no tenemos reserva. Habíamos reservado telefónicamente a las 15.30 una mesa para comer. Le enseñamos la llamada y la duración de la misma y seguía dudando de nosotros. Una sensación muy desagradable. Finalmente y de malas formas nos dice que no va a discutir y nos coloca en la barra 45 min. Finalmente pudimos cómer y comimos bien como siempre. Pero muy desagradable el recibimiento y trato por parte de esta persona pagando la cantidad que pagamos por comer allí.
Ojo con la pésima y mal educada recepcionista o hoster , impresentable . Mal educada al atender, prepotente y además pretendía sentarnos en una mesa a 40 grados debajo de una sombrillita. Sin comentarios sobre la nula atención y resolución del gerente , recostado en la barra en plan cervecero de bar. No volveré nunca
Muy malo el servicio, no están atentos y no hay organización. La paella muy sin más.
Hemos comido un arroz a banda añadiendo 4 gambas congeladas sin sabor a solo y únicamente al precio atractivo de 54€ (solo por la gambas)😅 calidad pésima , hasta la hoja de laurel entera hemos encontrado en el arroz y piezas entera de cebolla 🤮 un desastre el personal también nos aconsejó mal todo y el servicio que ofrecen no vale lo que hemos pagado , tienen solo la suerte de la location es preciosa Servicio y comida 0
El martes pasado fui con mi cliente y sus amigos a comer allí,nada más entrar,mi cliente que ya tenía su mesa reservada,le comenta al (mal educado) del ENCARGADO,si podría ser la mesa fuera,el le contesta de malas maneras que NO,rotundo y de malas formas,después de sentarnos la atención por este TRABAJOR ,POR LLAMARLO DE ALGUNA MANERA,fue PESIMA,le pedí a la camarera (ELLA MUY MAJA)que si nos podía seguir atendiendo ella y me dijo que lo tenía que hablar con su encargado,por lo cual,este TIO,Le dijo que no ,solo decir,que por culpa de este tío,sin formas,amargado y sin saber trabajar cara al público...que habéis perdido un cliente muy bueno,y decir que aparte de eso,x tratar así a los clientes,habéis perdido mucha PROPINA,ya que en Ibiza,los trabajadores de restaurantes y de discotecas,viven de las propinas.La recomendación de este sitio es PESIMA,no llevaré jamás a ningún cliente allí!😉
Ni volveremos ni lo recomendaremos. La comida nada especial para los precios exigidos (no pidáis paella). Hubieron dos errores con nuestras bebidas y en vez de solucionarlo nos trataron de mentirosos y nos hicieron sentir muy mal. No nos sentimos escuchados y nos encontramos ante un equipo 0 empático y ante un manager ausente que lo observaba todo desde la distancia, ni un triste lo siento… ya no se trata de errores si no de la pésima ACTITUD ante ellos.
Fuimos a comer, nos pusieron la mesa fuera porque ya no había posibilidad de dentro, la verdad pasamos bastante frío , en invierno no es un sitio adecuado, pedimos para comer arroz con wagyu me pareció carísima para lo que traía, el servio lento hay que pedirles más de una vez lo que has pedido El café llegó frío en fin hay muchos sitios para ir.
Reserve mesa para comer allí y estuve 1h y 20 minutos esperando a que nos atendieran y nos recogieran con la dingui. Jamás vinieron a por nosotros, estuvieron recogiendo a distintos barcos antes y después de llamar más de 10 veces y recibir largas….. nada…sin respuesta. Nos han cancelado automáticamente la reserva y nos hemos quedado sin comer. Gracias por el servicio. Muy decepcionada sin duda.
Peor servicio de mi vida. Nos han servido los pedidos todos mal y son todos los empleados lo más arrogantes posible. Horribles y, además de eso, irónicos. No recomendaría nunca en la vida. Y, claro, un precio ridículamente alto por persona.
Llegamos a media tarde a tomar un café y algo ligero, nos equivocamos de sitio para merendar, hasta ahí fallo nuestro. El sitio estaba medio vacío y nos hicieron levantarnos para volver a la entrada a que nos sentaran... Tardaron 15 minutos en atendernos tras sentarnos y otros 15 para traer dos cafés y otros tantos para una ensalada y unas croquetas. Después llegaron unas inglesas y se sentaron directamente al lado nuestro... pidieron del tirón... otro detalle un poco feo. La chica de la entrada muy maja pero una camarera muy antipática... luces y sombras sobretodo en la atención.
Servicio pésimo, teniendo que insistir varias veces para cualquier petición; trajeron las bebidas calientes, cava en concreto, pedimos hielo varias veces y hasta que lo trajeron ya había pasado tanto rato que lo habíamos bebido. Estaban más pendientes de las mesas con extranjeros, una lástima la verdad, pero esto cada vez ocurre más en Ibiza. Precio muy excesivo, que no se corresponde con la calidad de la comida ni con el servicio. Era la primera vez que íbamos recomendados por amigos, y será la última con total seguridad.
El sitio precioso, la ensalada de salmon con aguacate tomate cherry y variedad de Lechugas con el aliño de mostaza muy rica, pero hemos pedido la paella de pescado y marisco y el arroz duro y salado, cuando se ha empezado a comer el marisco, la nécora tenía la carne con tono negro(como balsa) creo que eso no se puede presentar así al cliente y cuando se lo hemos comentado al camarero, la respuesta ha sido que se lo teníamos que haber dicho antes y nos cambiaba la paella y la del chef ha sido que el marisco viene vivo y que estaba bien, entiendo que todo el Marisco está vivo y no todos estaban mal pero a uno que salga malo estropea por completo la paella para 6 pax. Y no nos han dado ninguna solución, nuestra opinión es que si lo ven así al presentar la paella lo deberían de desechar, aun así hemos pagado la cuenta y después de esperar la vuelta más de 20 minutos, hemos tenido que ir a reclamarla a la barra porque no ha vuelto a aparecer nadie por nuestra mesa a dar la cara...
Somos de la isla de toda la vida, fuimos a probar un restaurante “nuevo” al que no habíamos ido y hubiese sido mejor quedarse en casa… pedimos paella “el senyoret” y la verdad es que a eso no se le puede llamar paella, era arroz con cosas… no sabía a nada, no tenía buen color, todo fatal y encima mal servida! Eramos 10 y los primeros platos eran raciones diminutas y los últimos tenían platos de campeones… de risa! Y lo que le sobró al camarero al acabar de servir todos los platos, nos lo pone en un plato en el centro de la mesa… de vergüenza! Y ya para colmo pagamos 60€ por persona…Sin duda no volveré a pisar este restaurante!
Fuimos a comer en Yemanjá en familia para la comida de Navidad. La experiencia fue desastrosa de principio a fin, totalmente indigna de un restaurante de este nivel y de los precios que cobra. Nada más llegar, siendo además los primeros clientes, nos informan de que solo disponemos de dos horas para comer porque habría un segundo turno. Desde el primer momento, ningún ambiente navideño, nada relajante ni acogedor, solo presión y estrés. Muy decepcionante para un 25 de diciembre. Primer punto totalmente incomprensible: queríamos pedir dos paellas para la mesa y nos dicen que no es posible, que “bloquea los fuegos de la cocina” y que no se pueden pedir dos paellas en la misma mesa. En un restaurante que se supone especializado en paellas, esto es simplemente inadmisible. Pedimos una botella de cava, que fue mezclada con las botellas utilizadas para la degustación gratuita (copa de bienvenida). Inaceptable. El peor fiasco fueron las mejillones: no estaban frescos, olían fatal e incomibles. Los devolvimos y el camarero actuó como si no hubiera ningún problema. Servir mejillones en mal estado un 25 de diciembre, en plena época de fiestas y con reservas previstas, es gravísimo Las gambas de 33 € eran microscópicas, al igual que las de la pasta con cigalas La paella de Wagyu con boletus fue la gota que colmó el vaso: una ración ridícula, apenas el equivalente a un plato pequeño, sin apenas guarnición, el arroz duro y mal cocido. Falta de cantidad, falta de cocción, falta de todo. Un auténtico desastre. Para los niños, pedimos dos platos infantiles: uno llegó rápido y el otro con 30 minutos de retraso. Cuando el restaurante se llenó, fue un caos absoluto: camareros tensos, corriendo de un lado a otro, desorganización total. Para una comida de Navidad, no nos sentimos en ningún momento en un ambiente festivo ni relajado. Y para rematar, una cuenta de 420 € por una experiencia lamentable. Somos clientes habituales, pero después de un nivel de negligencia así, no volveremos. Una Navidad completamente arruinada.
El sitio precioso, pero la obsesión por sacar dinero sin ton ni son ya se les va de las manos. Dos dedos de vermú 20 euros. Hasta luego. Dos clientes menos
El sitio precioso, pero la obsesión por sacar dinero sin ton ni son ya se les va de las manos. Dos dedos de vermú 20 euros. Hasta luego. Dos clientes menos
Fuimos a comer en Yemanjá en familia para la comida de Navidad. La experiencia fue desastrosa de principio a fin, totalmente indigna de un restaurante de este nivel y de los precios que cobra. Nada más llegar, siendo además los primeros clientes, nos informan de que solo disponemos de dos horas para comer porque habría un segundo turno. Desde el primer momento, ningún ambiente navideño, nada relajante ni acogedor, solo presión y estrés. Muy decepcionante para un 25 de diciembre. Primer punto totalmente incomprensible: queríamos pedir dos paellas para la mesa y nos dicen que no es posible, que “bloquea los fuegos de la cocina” y que no se pueden pedir dos paellas en la misma mesa. En un restaurante que se supone especializado en paellas, esto es simplemente inadmisible. Pedimos una botella de cava, que fue mezclada con las botellas utilizadas para la degustación gratuita (copa de bienvenida). Inaceptable. El peor fiasco fueron las mejillones: no estaban frescos, olían fatal e incomibles. Los devolvimos y el camarero actuó como si no hubiera ningún problema. Servir mejillones en mal estado un 25 de diciembre, en plena época de fiestas y con reservas previstas, es gravísimo Las gambas de 33 € eran microscópicas, al igual que las de la pasta con cigalas La paella de Wagyu con boletus fue la gota que colmó el vaso: una ración ridícula, apenas el equivalente a un plato pequeño, sin apenas guarnición, el arroz duro y mal cocido. Falta de cantidad, falta de cocción, falta de todo. Un auténtico desastre. Para los niños, pedimos dos platos infantiles: uno llegó rápido y el otro con 30 minutos de retraso. Cuando el restaurante se llenó, fue un caos absoluto: camareros tensos, corriendo de un lado a otro, desorganización total. Para una comida de Navidad, no nos sentimos en ningún momento en un ambiente festivo ni relajado. Y para rematar, una cuenta de 420 € por una experiencia lamentable. Somos clientes habituales, pero después de un nivel de negligencia así, no volveremos. Una Navidad completamente arruinada.
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Informationen über Yemanja
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Cala Jondal, S/n, 07800 Ibiza, Illes Balears, Spain
Sant Jordi de Ses Salines, Sant Jordi de Ses Salines 07800
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Cala Jondal, S/n, 07800 Ibiza, Illes Balears, Spain
Sant Jordi de Ses Salines, Sant Jordi de Ses Salines 07800
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