Tramo Bar
Bar · Torrelaguna
Über Tramo Bar
Tramo Bar es un sitio único en Torrelaguna que redefine la experiencia gastronómica con una atmósfera sofisticada y acogedora. El ambiente se encuentra diseñado para ser relajado y expansivo, ofreciendo espacios de múltiples niveles que facilitan el desplazamiento y generan un entorno de paz familia...
Tramo Bar es un sitio único en Torrelaguna que redefine la experiencia gastronómica con una atmósfera sofisticada y acogedora. El ambiente se encuentra diseñado para ser relajado y expansivo, ofreciendo espacios de múltiples niveles que facilitan el desplazamiento y generan un entorno de paz familiar. La cocina ofrece platos de calidad excepcional, incluyendo lambos muy tenderes, artichugas de sabor intenso y ensaladas de carotes elaboradas como piezas artísticas, lo cual demuestra una maestría culinaria genuina. La atención al cliente es calorosa y acogedora, asegurando que los clientes se sientan bien reunidos con la familia. Además, el menú incluye excelente selección de vinos y una lista de bebidas a elegir, además de opciones para solo comer y disfrutar en un ambiente privado o familiar. Los accesos para personas con movilidad reducida están amplios y las instalaciones cuentan con baños y sentadas adecuados para todos los gustos. Este restaurante representa un manifesto radical de sostenibilidad en Madrid, creando una experiencia memorable que excede cualquier expectativa estándar.
Was Kunden über Tramo Bar sagen
Tramo Bar destaca por su ambiente moderno e industrial y su comida creativa y deliciosa. Los clientes elogian la atmósfera, el servicio atento y platos como el cordero y la alcachofa. Algunos mencionan problemas con el ruido o la comodidad de los asientos.
Beliebte Gerichte
Tip: Prueba el postre de chocolate. Si te sientas cerca de la cocina, ten en cuenta que puede sentirse aislado del resto del restaurante.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Entdecken Sie die Umgebung von Tramo Bar
Tramo Bar befindet sich in Torrelaguna, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Religiöse Gebäude
- iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe (A 438m) — edifico en Madrid
- iglesia del Sagrado Corazón (A 502m) — edificio en Madrid
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Centro Cultural Nicolás Salmerón (A 90m) — edificio en Madrid
- Edificio Aegon (A 184m) — edificio en Madrid
- Edificio Príncipe de Vergara 187 (A 283m) — edificio en la calle del Príncipe de Vergara, Madrid
- Príncipe de Vergara 185 (A 297m) — edificio en el número 185 de la calle del Príncipe de Vergara, Madrid
- Auditorio Nacional de Música (A 318m) — sala de conciertos de Madrid, España
- Muro de Berlín (A 359m) — fragmentos del Muro de Berlín en el parque de Berlín (Madrid)
- Sede de la Junta Municipal del Distrito de Chamartín (A 383m) — edificio en Madrid, España
- López de Hoyos 112 (A 486m) — edificio en Madrid
Daten von Wikidata
Häufig gestellte Fragen zu Tramo Bar
Bewertungen von Tramo Bar Torrelaguna
Cuando te atienden con la pasión con la que fuimos tratadas ayer es imposible no dar esta reseña. Muchas gracias Irune por explicarnos cada plato con esa pasión que te caracteriza y por ayudarnos a conocer un poco mejor cómo funciona Tramo. Tiempos perfectos, platos muy bien elaborados y un ambiente inmejorable. Volveremos
Una experiencia para repetir. Importante ir en grupo pequeño o dos personas, en grupo grande no es tan cómodo por el tamaño de las raciones. El restaurante es precioso y super agradable, y el personal encantador y atento en todo momento. La comida buenísima, pedimos el milhojas de patata, los puerros, la berenjena, dos alcachofas y el bonito para compartir. Para terminar el postre de limón que estaba muy bien. Un buen detalle que tuvieron es que nos quitaron la berenjena de la cuenta porque nos supo exageradamente a humo y no nos la comimos, cosa que agradecimos bastante. Todo lo demás estaba buenisimo, especialmente el puerro por la salsa de escabeche que llevaba. Repetiré sin duda!
El restaurante es precioso y muy acogedor. Ambiente muy cálido y agradable que invita a estar y disfrutar de una buena velada. La comida riquísima y el personal muy atento y profesional. El único punto a mejorar sería poner calefacción en el baño ya que hay mucha diferencia de temperatura entre el restaurante y el baño. Volveremos, y por supuesto lo recomendamos 100%
El local es precioso, el servicio fue perfecto: atento y eficaz. Se agradece que te ofrezcan agua del grifo desde el principio, sin necesidad de pedirla. Todo lo que pedimos estaba rico, pero recomiendo especialmente las lentejas al curri, la trucha y el postre de arándanos con queso y vino. Un sitio para repetir.
Ayer estuvimos comiendo en Tramo por primera vez. Solo puedo decir que fue un acierto total. Todo lo que pedimos estaba riquísimo y respetando siempre el producto original. El ambiente a mediodía es perfecto. Buena iluminación y el comensal puede ver la cocina, lo que da una sensación de cercanía. Nos gustaron hasta los aseos 🤣 Como broche final, destacaría el servicio. Fuimos con una bebé de 7 meses y nos trataron genial. El camarero que nos atendió nos explicaba cada detalle y nos asesoró perfectamente a la hora de pedir. La chica de la recepción muy agradable también. Además, fueron muy eficientes a la hora de servir la comida. Todo lo que pedimos nos gustó mucho. Recomendaría sí o sí el puerro a la brasa, la lubina y el sabayon de chocolate. Sin duda vamos a repetir!!
La experiencia fue de 10. Pedimos las croquetas, las zanahorias, los calcots, la presa y de postre no sabíamos elegir entre dulce y salado así que probamos la tabla de quesos y el bizcocho con castañas. La calidad de la comida es exquisita, el ambiente muy guay h nos atendieron super! Sin duda volveremos.
Es un lugar especial con una cocina de nivel. Imprescindibles el tartar de langostinos y la berenjena. La lubina, en su punto y riquísima. Destacar sobre todo la atención de María, que fue encantadora y estuvo muy pendiente de nosotros durante toda la noche. Da gusto que te traten así. ¡Repetiremos seguro!
Nos encantó TRAMO. El servicio exquisito, la calidad del producto un 10. Probablemente el mejor pan que hemos comido en un restaurante. Los platos con mucho sabor, muy equilibrados y elegantes. Se come de maravilla. Para los amantes del vino como nosotros es el sitio ideal. Conocíamos pocos vinos pero nos recomendaron súper bien y tienen muchísimos por copas. El que elegimos un acierto! Repetiremos seguro!!
Me encanta… de mis lugares favoritos de Madrid! Hay que pedir las anchoas con mantequilla (están de muerte!), las alcachofas son locura y el steak tartar…. compartid todo para poder probar todo lo posible. Mi recomendacion es ir a Cenar porque el lugar es especialmente bonito por la noche con las velas!!! Además el proyecto que tienen es muy bonito.
Un Restaurante muy diferente , el sitio parece un viejo estacionamiento ,los baños y su temática muy curioso , La comida algunos platos muy buenos , la decepción para mi fue la carne el término no me agradó .. Fuimos en familia y comimos bastante , pero la atención por la bebidas no fue a gusto ,se demoraron mucho tiempo , algunos platos salieron a tiempo , yo lo recomiendo por la temática , pero la comida le faltó gustó más sazón 😔
Restaurante muy agradable, con muy buen servicio y comida muy sabrosa. El local es espectacular a nivel estético y por la iluminación natural creando una sensación muy agradable. De la comida nos gustó todo mucho quizás únicamente la berenjena no nos acabó de convencer, el resto muy bueno.
La comida muy bien, especialmente la tosta de tartar de atún y la de anchoa, el chuletón muy bien también . El local es espectacular, desde fuera no te imaginas lo que hay dentro, es una maravilla entrar y ver la cocina directamente. El servicio muy bien, amabilidad por doquier y espacio amplio entre mesas. Tengo otra reserva para el viernes que viene para probar más cosas de la carta ;)
Me encantó el sitio. Fuimos dos personas, y la primera impresión nada más entrar fue buenísima, la sala es muy bonita, y había muy buen ambiente, tranquilo. El servicio impecable, las raciones están muy bien y la comida rica. Unos platos nos gustaron más que otros: la anchoa, y el steak tartar, y las navajas muy recomendables, los puerros nos parecieron más sosos. El flan de postre riquísimo!! Tomamos 4 copas de vino en total, 4 entrantes, un principal y postre y nos costó 65€ por persona. Me parece que la relación calidad-precio es muy buena. Volveré seguro.
El diseño del restaurante muy atractivo y contemporáneo. Nada más entrar te recibe el olor de la brasa y la luz cálida. La comida sencilla pero muy bien elaborada. El servicio amable, cortés y a la altura. Además detrás hay un gran propósito dando apoyo a gente en riesgo de exclusión social. El postre de limón y chocolate blanco un 10
Comenzamos: La comida: estuvo buena, pero la berenjena 🍆 no fue la mejor, un poco amarga para los gustos, el bonito 🐠 estaba rico pero me imaginaba más rico 🤤😏😎. Por parte las anchoas deliciosas, me sorprendieron, las croquetas de lacón 🐽 estaba deliciosas, ganaron a las del restaurante Santaterra, la presa Ibérica estaba deliciosa, el pan 🍞 casero bueno bueno, por otra parte los vinos🍷, al ser todo de cultivo nacional son vinos que no son comerciales, debes pedirle a la mesonera que te ayude, pero nos dio la mejor opción y estaban muy ricos. Los postres: mi favorito fue el de Arándanos 🫐 en el ticket, queríamos higos pero como no es época nos cambiaron por Arándanos. Luego la tarta de Limón y chocolate 🍫 blanco estaba muy deliciosa y para terminar sabayon de chocolate 🍫 y también increíble, era mi cumpleaños. Servicio: nos atendieron muy bien, fueron amables y nos ayudaron a elegir los vinos y orientarnos los platos. Ambiente: La decoración y ambiente ideal, no hacía nada de frío a pesar que el local es grande, nosotras pedimos al lado de la cocina, y puedes ver cómo preparan los platos., para mí eso es un gran plus, poder ver la cocina. Los baños sí que hace frío 🥶 pero es por estar cerca de un jardín y tipo de estructura. 💯 recomendado a la comunidad Éramos 3 y pagamos cada una 60€, no está mal para ser este tipo de restaurantes.
Local espectacular, de estilo industrial pero muy acogedor. Platos elaborados pero raciones ajustadas de tamaño. Pedimos todo para compartir. Muy recomendable el steak tartar, la alcachofa y el puerro. Prescindibles las croquetas, pero en general todo muy bueno. Merece la pena ver la cocina vista con todas las directrices y elaboración de los platos.
Un restaurante espectacular, no sabíamos muy bien qué esperar de este sitio pero desde que entras por la puerta tiene una calidez increíble, el ambiente y el espacio es de 10, el servicio inmejorable y la comida es espectacular, muy buenas combinaciones de sabores, mucha calidad en los alimentos y eso se nota y unas carnes increíbles, relación calidad/precio estupendo también, si queréis pegaros un homenaje de una noche y disfrutar este es vuestro sitio. (Ah!! Y el flan del postre de locos!!! En mi opinión una obligación.)
Una sorpresa en la zona de prosperidad. Tramo es un restaurante de producto de temporada, explotando todo su sabor y calidad. Pedimos la berenjena con aguamiel espectacular, el hinojo con polvo de croissant exquisito y la trucha ahumada con eneldo fresca y de sabor único. De postre cerramos con higos asados con frosting de queso y vino, con un sabor de esos que se quedan grabados de lo buenos que están. El servicio fue rápido y adecuado, la decoración elegante a la vez que sencilla. Volveríamos sin pensarlo.
El lugar es cálido, minimalista y muy acogedor. Pedimos el menú de degustación con maridaje y fue una experiencia increíble. Todos los platos estaban deliciosos, pero mi favorito fue la presa sin duda. Aun así, todos los platos me encantaron! El servicio hizo que la noche fuera aún mejor. Diana, Sega y Raúl súper atentos y encantadores. Un lugar al que quiero volver y que recomiendo totalmente!!💖
El interior del restaurante es muy lindo y la comida fue excelente. Ha sido nuestra primera vez visitando por lo que hemos pedido el menú de degustación. Todos los platillos fueron deliciosos. Sorpresivamente, lo que más nos ha gustado fueron los postres. El sabayon de chocolate y las cerezas son 100% recomendables. El servicio fue cordial aunque un poco lento recién llegamos al establecimiento.
Me han encantado el sitio. La comida, la vajilla, los utensilios y el sitio con detalles bonitos. Pero la comida riquísima. Buena cantidad de comida. Pedí steak tartar riquísimo y el postre de limón con chocolate blanca, el detalle del hojaldre buenísimo. Recomiendo 100% ir al sitio
Sitio precioso, comida con luces y sombras. Platos sin todos los ingredientes que indicaban en carta y raciones pequeñas. Aún así, sabores muy buenos. Pedimos el brioche con anchoa (vino en pan normal y duro), tartar (recomendable), navajas (lo mejor), berenjena (muy buena pero para compartir, puede empalagar un poco), solomillo (demasiado hecho pero bueno) y coulant de chocolate (muy bueno). Nos trajeron los platos demasiado rápido, a mejorar los tiempos de espera! Con todo, recomendable, volveremos.
Es un sitio especial, la comida está espectacular, producto de calidad top y cocinado al más alto detalle. La decoración es especial y diferente y se está muy a gusto. Todo estaba buenísimo, las navajas, las alcachofas, las croquetas, las setas, las mollejas… y todo acompañado de muy buen vino, recomendado por el jefe de sala. Repetiremos seguro
Si te gusta una ambienta desenfadado, natural y orgánico, Tramo es el sitio indicado. Cuidan cada detalle al milímetros, la decoración y el ambiente hacen que disfrutes aún más de la comida. La comida estaba increíble, muy buen género. Pedimos las zanahorias, las habitas, las alcachofas y el secreto. Finalmente, las únicas pegas que quizás pondría serían la cantidad de la comida, me resultó poco para ser sincero, y el precio, quizás el precio me resultó algo elevado.
TRAMO es una joya en Madrid: un espacio que combina minimalismo y calidez dentro de una antigua nave industrial, con un diseño que respira naturaleza y creatividad. Cada rincón está cuidado al detalle, integrando luz, madera y vegetación en perfecta armonía. La experiencia culinaria está a la altura de su estrella Michelin: cocina ecológica, innovadora y de altísimo nivel, donde cada plato sorprende por sabor, estética y concepto. Un lugar único para quienes buscan gastronomía top en un entorno distinto e inspirador.
Buena experiencia en Tramo. Local excepcional, carta de producto muy bien tratado, con la brasa como gran protagonista. Empezamos con boquerones con un toque cítrico muy bueno y unas piparras braseadas. La berenjena rica también. El atún se deshacía en la boca, parecía una carrillera super melosa. Y el secreto muy tierno y sabroso. Carta de vinos con muchas opciones por copa. Lo único que desmerece son las sillas, muy modernas pero incómodas
El restaurante es espectacular, muy bonito y luminoso. El servicio muy bien, buen rápido, amables y atentos. Casi lo que menos me ha convencido es la comida, en especial los primeros pases del menú. Hasta las lentejas, estas incluidas, estaban pasadas de sal o muy ácidos. Los principales, más sí salieron bien de punto. Habrá que probar Mo.
Uno de mis lugares favoritos de la prospe. El sitio es una antigua nave industrial de techos altísimo y renovada decoración que intenta ser sostenible. La comida es realmente buena. Todos los platos de verduras están muy ricos, sabrosos y con un toque distinto a lo que puedes hacer en casa, especialmente recomendables las alcachofas 🤤 Las lentejas aunque de primeras parece un plato que puede dar pereza pedir también las recomiendo mucho.
Tramo es, sin duda, uno de los restaurantes donde mejor he comido en Madrid. No solo el ambiente es realmente especial y diferente, sino que la comida es de una delicadeza impresionante. Probamos las croquetas de cecina, increíbles, y los joleones con escabeche, una auténtica delicia. También la carne: las albóndigas con salsa de chile, buenísimas, y el judión de la Granja con perdiz en escabeche, lleno de sabor. Los guisantes lágrima del Maresme tienen un sabor exquisito, muy especial. De postre, el flan de leche fresca de cabra y los arándanos del norte asados con frosting de queso y vino… una combinación sorprendente y deliciosa. Lo mejor es compartir y así poder probar un poco de todo, porque hay muchos platos que merecen la pena ser descubiertos. Un total placer. Los sabores son originales, muy creativos, y la presentación, cuidada al detalle. Todo el equipo de Carlos Sánchez es una verdadera delicia: cercanos, atentos y apasionados por lo que hacen. El trato es impecable. Una experiencia 10. Un restaurante 10. Un lugar 10. Sin duda, un sitio al que volver.
Buena experiencia, algunos platos mejor que otros. Nos gustaron cherrys a la brasa con ajoblanco y la trucha. La anchoa lleva el pan muy duro, la presa muy básica y demasiado hecha. El flan muy básico y los arándanos muy ricos. El servicio fué bueno pero sillas y mesas incómodas. El café hay que mejorar la extracción.
Una experiencia gastronómica para repetir. Desde el primer momento, el ambiente cálido y acogedor nos hizo sentir como en casa, pero lo que realmente marcó la diferencia fue la atención al detalle y la pasión del jefe de cocina, Carlos. Su presencia se nota en cada plato y en el trato al cliente: atento, cercano y con una clara dedicación por ofrecer lo mejor. Los platos fueron una verdadera sorpresa: innovadores, bien presentados y con una calidad excepcional. Destacamos especialmente el hinojo y las setas, preparados con una combinación de sabores que nunca habíamos probado y que nos dejó encantados. Se nota el nivel y la creatividad en cada bocado. Y el postre… ¡qué decir del flan con nata! Simplemente espectacular. Tan bueno que incluso los niños terminaron peleándose por la última cucharada. En resumen: excelente cocina, trato inmejorable y un ambiente que invita a volver. Un lugar donde se come bien y se disfruta aún más. ¡Volveremos sin duda! Una nota para los dueños , el local no tiene nombre en la puerta por lo que pasamos varias veces por delante sin saber si era el lugar o no 😇 Quizá es que quieren esconder esta joya 💎
¡10 out of 10! Llegar a la puerta y no encontrar la palabra TRAMO en ningún lugar es signo de que quien va, sabe a lo que va. Nuestro favorito, la presa pero ningún plato se queda atrás! Desde la mantequilla hasta el fricandó! Deseando volver, para poder conocer los berberechos, que esta vez no tenían y nos habría encantado probar! Una selección de vinos superior a ningún otra en madrid! 🍷
TRAMO es uno de esos restaurantes que sorprenden desde el primer momento. Nadie te espera en la puerta: entras por un pasillo que te guía hasta el interior, casi como una introducción silenciosa a lo que vas a vivir dentro. El espacio, una antigua nave industrial rehabilitada, mantiene su estructura original con paredes de hormigón y una luz cálida que crea un ambiente sereno y elegante. El diseño está pensado para que nada distraiga: los camareros visten en tonos neutros, se mimetizan con las paredes, y todo fluye con naturalidad. Aquí los protagonistas son los comensales y los platos. Probamos los puerros con crema de almendra y vinagreta de miel, la anchoa del Cantábrico con mantequilla asada, el tartar de langostino con aguacate y tomate, y el ciervo a la brasa con puré y demi-glace de chocolate. Cada plato impecable, con combinaciones equilibradas y sabores limpios, de esos que se quedan en la memoria. La carta de vinos es excelente y merece la pena dejarse guiar por el equipo. TRAMO cuenta con estrella verde Michelin, y se nota en cada detalle: respeto por el producto, coherencia estética y una cocina que transmite personalidad sin excesos. Un restaurante que invita a quedarse y, sobre todo, a volver.
A sido una experiencia inolvidable, la atención excepcional y la comida increíble, hemos tomado el menú degustación lo cual fue una buena idea ya que probamos de todo! Desde las croquetas hasta la presa todo estaba delicioso el cuidado en el emplatado es una obra de arte y la combinación de sabores un deleite, volveré a ir para seguir probando otros platos.
Un restaurante maravilloso, con comida deliciosa y buen servicio. Fuimos allí con mi pareja. Todos los platos que elegimos nos gustaron mucho: combinaciones interesantes de sabores y productos poco habituales. Un agradecimiento especial al camarero por recomendarnos alcachofa con yema curada y por elegir un vino con bajo contenido de taninos, ya que no puedo consumirlos en grandes cantidades. También pedimos puerro a la brasa de Huerto y, como platos principales, ciervo y chirivía. Las observaciones que me gustaría mencionar son la falta de un guardarropa o alguna otra opción para colgar la ropa de abrigo. En Madrid la gente lleva ropa de otoño/invierno durante unos cuatro meses, y no es muy cómodo dejar los abrigos en el sofá entre nosotros y los vecinos. También se notan bastante las astillas en los platos. El puré del plato de chirivía prácticamente se salía del borde debido a esto. Entiendo que su vajilla se hace por encargo, pero afecta negativamente a la impresión general del plato.
Un restaurante al que seguro le deberían de dar una estrella Michelin muy pronto, si siguen en esta línea y crean un menú degustación a la altura de los productos de la carta. La experiencia fue muy buena, de principio a fin. Las porciones son algo pequeñas por lo que recomiendo pedir más que menos. El camarero fue impecable en todas las explicaciones y el servicio fue inmaculado. Recomiendo a todo el que pueda ir a probarlo, que lo haga cuanto antes.
Gran experiencia el recibimiento en la entrada hasta en la mesa, la comida deliciosa las zanahorias, las alcachofas y la berenjena exquisitas, los chuletones de vaca madurada muy buenas y al punto cocción estuvo perfecta, los postres muy ricos me gustaron los arándanos a la brasa. El servicio excelente la atención del camarero muy buena siempre atento y recomendó platillos, el lugar con un ambiente calidad con las luces. La verde recomendaría este lugar. El detalle de cumpleaños me sorprendió excelente personal.
Un sitio que nos encantó desde el primer momento. El interior es muy original y está muy bien trabajado; se nota claramente la mano de un buen estudio de arquitectura detrás del proyecto. El concepto que acompaña al espacio está muy bien pensado y aporta coherencia y personalidad al conjunto, creando un ambiente especial y diferente. El personal fue encantador en todo momento, cercano y profesional, lo que hace que la experiencia sea todavía mejor. Fuimos a comer y todos los platos nos gustaron mucho, bien elaborados, equilibrados y con una presentación cuidada. Se nota el trabajo en cocina y la atención al detalle en cada propuesta. El plato de atún nos resulto muy especial, el sabor es peculiar y distinto, nunca habíamos probado esa parte del atún. Los postres, además, nos encantaron y cerraron la comida de forma impecable. Un restaurante que merece mucho la pena visitar y al que sin duda volveremos.
Sorprende desde el primer momento. Está en una calle poco transitada de un barrio común, pero al entrar y avanzar hacia la sala el espacio se abre de forma inesperada, con techos altos y un diseño bonito que llama la atención. Algunos platos parecen sencillos, pero sorprenden al probarlos, como la zanahoria, que estaba en un punto exquisito, o los puerros acompañados con una salsa de las que invitan a untar pan. Pero, de todo lo que pedimos, lo que me pareció realmente memorable fue la presa, espectacular. Un restaurante que juega con la expectativa tanto en el espacio como en la cocina, y al que ya he ido varias veces.
Magnífica experiencia en Tramo. El local es muy bonito con luz indirecta, me gustó mucho para ir con pareja. Todo lo que pedimos estaba a un nivel notable alto y sobresaliente, la anchoa estaba deliciosa pero también la alcachofa, el hinojo y la presa. Aunque no seáis muy amig@s de ma verdura pedirla porque la hacen espectacular en Tramo. El postre de chocolate estaba increíble. Además celebramos y cumple y nos prestaron una vela :). El chico que nos atendió nos ayudó con recomendaciones, dejaros guiar porque hay platos fuera de carta. Volveré a probar otros platos. 55€ por persona, para la calidad de la comida estaba genial. La cantidad de la comida a mi me parece bien pero no es apto para lo que quieren acabar llenos porque las cantidades son pequeñas. En fin, recomendable 100%
Celebré mi cumpleaños en Restaurante Tramo y no pude elegir mejor. El espacio es maravilloso: amplio, abierto y decorado con muchísimo gusto, creando un ambiente acogedor y especial para una ocasión así. Reservé mesa junto a la cocina; al principio hacía algo de calor, pero terminó siendo todo un acierto. Pudimos disfrutar del ambiente y, además, Carlos y Antonio estuvieron pendientes de nosotros en todo momento, asesorándonos con criterio y atendiéndonos de forma impecable. Fue un auténtico puntazo. En cuanto a la comida, todo estuvo espectacular. Destacaría especialmente las croquetas, las alcachofas, el ciervo y el puerro a la brasa, absolutamente memorables. Mención aparte merecen las alubias, un plato que inicialmente no pensábamos pedir y que, gracias a la recomendación, resultó ser un acierto total. Los postres estuvieron a gran nivel, pero el flan de leche fue sencillamente brutal, diferente y sorprendente. Una experiencia redonda, con un servicio de diez y una cocina que invita a volver.
Genial, para recomendar, 100%. El sitio es precioso, muy peculiar, espacioso y sin barullo. Los camareros bastante atentos. La relación calidad precio es buena. Salimos a 57€/persona, siendo 7 y pidiendo dos botellas de vino. La comida muy rica, pero los postres espectaculares. Pedimos a compartir 6 entrantes y 3 principales, y después 3 postres, y salimos más que saciados. Recomendaría el tartar de langostino y las alcachofas, sin duda mi favorito. La lubina también buenísima. Los postres todos espectaculares.
Todo PERFECTO. Nada negativo. Un gran sitio para repetir Pedimos su plato estrella que nos comentaron que era la alcachofa, estaba exquisita! La anchoa sobre mantequilla ahumada es brutal!! La carne 100% ibérica también buenísima… Nos quedamos con ganas de probar postres, pero no había hueco✨🤣
We had a wonderful dining experience at this charming, modern restaurant. It is very spacious and spread across different levels, giving it an open and relaxed atmosphere. We were seated at a nice table on the top level. Starter: Homemade bread with olive oil — simple but tasty. Mains: - Trout with smoked leek sauce and dill — 4.5/5 ( The trout was perfectly cooked, tender and flaky, with a delicate leek sauce that complemented the fresh dill beautifully) - Grilled leek — 5/5 ( exceptionally well prepared and delicious) - Roasted tuna cheeks with cauliflower — 5/5 ( flavorful and well cooked) Dessert: - Fresh goat milk flan — 5/5 ( easily the best flan I’ve ever had. Light, creamy, and absolutely delicious) Overall, the food was excellent, with creative dishes and well-executed flavors. Highly recommended!
Tramo was fantastic. Beautiful space, warm atmosphere, and an open kitchen that adds to the experience. Every dish was delicious, well-balanced, and thoughtfully prepared. Excellent service and great energy throughout the night. We loved everything and would absolutely come back.
Tramo is a living manifesto of radical sustainability in Madrid. Located in a stunning repurposed industrial space, the atmosphere is both sophisticated and soul-stirring. The kitchen delivers an extraordinary farm-to-table experience, turning local, seasonal ingredients into ethical masterpieces. From the innovative circular design to the impeccable service, every detail reflects a deep respect for the planet. A must-visit for those seeking culinary excellence with a conscience. Simply perfect
One of my favorite places in Madrid! The atmosphere was unique and very cozy. The service was on point, prices were also good, especially since you get high quality meals. The food was amazing! Extremely delicious and well presented meals! We ate lentils soup which came with some bread and both were super tasty. I will definitely be coming back and I recommend this place!
If you haven’t been to Tramo yet, what are you waiting for? The service, food, and overall aesthetic are absolutely beautiful. I did notice during my last visit that a few of the plates were chipped minor details, but still worth mentioning. Their wine selection is lovely, and the menu is fantastic. I’ve been several times and have genuinely enjoyed my experience on every visit.
Such a cool spot! The vibe is incredible stylish but relaxed, with great music and energy all around. The lubina was absolutely amazing, perfectly cooked and full of flavor. Service was friendly and attentive, and the whole experience felt effortless in the best way. Totally worth it, I’ll definitely be coming back!
Everything was exceptional. We love all the vibe the place has, every single dish had its own unique presentation, and the flavors were spectacular. One thing that we must mention is that the chairs and sofas were not to our liking, since after an hour of sitting on them we both felt uncomfortable. They are very stiff.
Although I don't live at a sea side town but I've still had a lot of fish. And I am quite sure the trout I ate here today was the best fish of my life. The Prawn Tartar entreé was also delicious and definitely worth a try. Even the Espresso Macchiatto at the end was brilliant. Very pleased indeed
Tramo is a showstopper—an industrial cathedral buzzing with life and plates that stun. Carrots dressed like art, anchovy toast that smacks of pure umami, salmon with crisp skin and tender flesh, and veal seared hard and ruby at the core. The space is gorgeous, the vibe alive, the cooking fearless. This is why you go out to eat.
TRAMO has become my new favorite restaurant in Madrid, delivering a wonderful dining experience that exceeds expectations in every aspect. The spaciousness of the restaurant creates a comfortable, unhurried atmosphere that allows diners to truly savor both the food and the company. My favorite appetizer is the sheep's milk butter - so creamy and so delicious when paired with their quality bread and olive oil. This simple yet extraordinary combination showcases how exceptional ingredients can transform basic elements into something memorable and luxurious. My favorite entree would be the steak, seared to absolute perfection and paired with delicious eggplant and a sweet sauce that creates a harmonious balance of flavors and textures. The steak demonstrates masterful cooking technique while the accompaniments elevate the entire dish beyond typical preparations. The pork shoulder is also very good, showcasing the kitchen's ability to handle different cuts of meat with equal skill and attention to detail that results in consistently excellent preparations. The best dessert is undoubtedly the flan - simply perfect in its execution. This classic dessert achieves the ideal balance of silky texture and caramelized sweetness that defines exceptional flan preparation. The ultimate testament to TRAMO's quality is that I have eaten there three times in the span of two weeks because it's just so good! This level of repeat patronage speaks to the restaurant's ability to deliver consistently exceptional experiences that make you want to return immediately.
Restaurant Review: Tramo – Madrid Love this place! The people are fantastic—very warm and accommodating. My wife and I are vegan, and it's always a challenge to find food that’s not only plant-based but also clean, flavorful, and thoughtfully prepared—especially when it's not on the menu. But Tramo truly delivered. To mention just a few dishes, the cherry soup was an unexpected highlight: a unique combination of flavours that somehow harmonized beautifully, even though they might not work together in theory. It was a delicious surprise. The starter of carrots with pistachios and a perfectly balanced sauce evoked an earthy, garden-fresh feeling—simple yet refined and so on... As someone who isn’t skinny, I suggested offering a cushion or pillow for added seating comfort—hopefully something that Tramo and Javier Béjar Arechavaleta will consider in the future. I'd also love to see more vegan options made from fresh, garden-grown vegetables. I understand there may not be a huge vegan demand, but it would align perfectly with the restaurant’s nature-inspired concept. Overall, I highly recommend Tramo to anyone looking for an experience of great food, simplicity, and natural beauty. A truly memorable spot in Madrid.
Great food experience, favourite was the lamb that was so tender and the artichoke that was so flavourful. They have a good selection of wine. Want to commend our waiter who gave us good recommendations (English speaker in spectacles) and also the intern who served us - he did a great job even though he was new to the job- we couldn’t tell! Although the restaurant was busy, they managed the crowd while and our food came by promptly. It was a lovely atmosphere.
Surprising venue, great menu with “out of the box” dishes, but also some classical ones. Every one was what we were expecting and well prepared. We had one of the best waiters I have ever met (from Z…
Casi no vemos el lugar al pasar, pareciera ser un ex-estacionamiento y es muy amplio y cómodo. La cocina abierta y el ambiente es muy lindo. Mi preferido fue el plato de molleja, extremadamente tierna y perfectamente acompañada con el pure y su salsa. El otro que no podes dejad se probar es la presa con chimichurri, punto de sal justo y el chimichurri delicioso. Luego probamos la alcachofa, tartar de langostino, y la pata de ternasco que estaban bien pero no nos deslumbraron. De postre, el flan es una locura! Super liviano y sabroso. El sabayon con chocolate también estaba muy rico, pero guarden espacio porque es intenso!
El espacio es espectacular. Muy contemporáneo, industrial y con un toque escandinavo importante lo que lo hace muy cozy y agradable. El producto principal es de muy buena calidad (piparras fritas, lomos de trucha enormes, mantequilla de leche de oveja brutal). Tratan también con bastante respeto el producto principal y tiene siempre preponderancia en el plato. Problema: en la entrada no había nadie para recibir a los comensales y resulta algo confuso. Nos dirigimos a los cocineros ya que es el primer contacto que tuvimos con el personal. Después hubo una persona que nos acompañó a la mesa, otra que nos dio la carta (no tienen alérgenos indicados, y es tremendamente tedioso preguntar plato por plato si contiene o no gluten, amén de que tienes que fiarte al 100% en los conocimientos de la carta del camarero), otra persona que te trae las bebidas (tardo muchísimo, pregunte por pan sin gluten y nunca volvió a informarme) y finalmente un camarero que nos sirvió de forma excelente y muy eficiente. No puedo decir lo mismo de las otras 3 personas que nos acompañaron en el peregrinaje hasta la mesa y ordenar la comanda. En definitiva, la parte gastronómica es muy buena, no así la primera parte de atención al cliente.
Un espacio increíble y un ambiente romántico y relajado dónde destacan por su propuesta sostenible y sobretodo, por su producto. Todo lo que probamos nos gustó aunque nada nos sorprendió. Empezamos con los espárragos con anguila, se notaba que eran de muy buena calidad aunque el precio nos resultó muy elevado. Las navajas también buenas aunque la salsa pilpil era excesivamente plana, no hay diferencia entre probarla con que sin ella. Nuevamente buen plato aunque de precio exorbitado, 26€ por 5 navajas... Continuamos con las alcachofas, nuestro plato favorito. Muy bueno el aporte de la yema curada en sal para dar untuosidad a casa bocado. Precio muy razonable por unidad. De primero compartimos el salmonete, muy fresco el pescado, de buena calidad y bien presentado. Para el tamaño el precio no resulta tan elevado, aunque lo siga siendo. Terminamos con el postre que estaba rico. El chocolate que usan se nota que es de excelente calidad y su precio nos parece justo para lo que es. El hecho de estar un espacio tan maravilloso y su propuesta que resulta interesante hacen que el sitio destaque y aunque sea se visite una vez. Para nosotros este es su principal reclamo, más allá que su propuesta culinaria.
El sitio es espectacular por dentro. Un espacio que por fuera no se intuye. Muy diáfano y con colores neutros. La cocina está a la vista y puedes ver cómo preparan los platos. Los camareros también visten con colores claros y neutros. Tengo que decir que la carta es muy poco variada y no hay demasiado de donde elegir, sin embargo los platos son buenos (no para tirar cohetes), eso sí, las raciones son pequeñas y los precios elevados. No está mal pero tenía expectativas bastante altas por lo que me llevé una pequeña decepción. No sé si volvería.
Es una sorpresa entrar a la “Cueva” ya que está en un rumbo bastante feito. La arquitectura y diseño súper original, acogedor y sustentable. Las sillas de muerte lenta de incómodas jajajajaj duras de concreto un forro de tela y e relleno casi nulo. La comida bien definidos los sabores pero escasa en las porciones. Son pequeñas al menos necesitas pedir 2 platos por persona y entrada para el grupo. El personal muy amable. La carta es reducida por lo que no sé si volvería ya que probamos 1/3 de lo que hay :))))) Lo mejor de todo sin duda el PAN! Deberían venderlo y ahí sí que pasaría diario por una hogaza
S30/11/24 Comida para 8 en Tramo , @espaciotramo * Alcachofa, yema curada y salsa macha * zanahorias y pistachos * Puerro a la brasa en escabeche, chalota y zanahoria * mejillones en escabeche * Lubina a la brasa, su demiglace y judía redonda * Presa, chirivía y chimichurri * Pierna de ternasco de Aragón IGP, berenjena y kéfir salvaje Llevo viviendo desde los 6 años en la calle San Ernesto q marca el límite entre la Prospe y Ciudad Jardín pero mi vida de cañas y copas sp transcurrió hacia el sur . El Garaje Hermético era uno de mis locales favoritos, ahí acabábamos muchos sábados , ahí celebré muchos cumples . Por eso cdo me enteré q cerraba y en su lugar abrian un restaurante mi sentimiento inicial fue de tristeza . Se compensó en parte cdo me enteré q el restaurante era de los mismos q Mo De Movimiento . Sonaba bien Al entrar en Tramo se mitigó aún más esa sensación agridulce, lo han dejado espectacular, nadie diría q es el mismo local! Moderno, luminoso, amplio Carta corta , para mi gusto demasiado, deja pocas opciones al gusto personal . De los postres ninguno nos gustó así q no tomamos. La cocina lo mejor junto con el local . Destacar la alcachofa , las zanahorias y el puerro . Sabores potenciados , puntos de cocción perfectos . La lubina tb de sabor potente, estaba rica pero no repetiría Los mejillones no me convencieron , demasiado suave el escabeche. Servicio agradable. Traen jarra de agua 👌🏻 Los entrantes salieron rápido pero el intervalo con los principales fue más largo de lo aceptable 37e pp , caro para lo q pedimos pero lo esperable para un restaurante q ya en su 1er año consigue una mención Michelin Experiencia global 8,5 🏠 local 10 📋 carta 7 🧑🍳 cocina 9 👨🔬 servicio 7 💰 relación C/P 7,5 #Madrid #restaurante #reseñagastronomica
-Algunos platos me parecieron muy buenos (tartar de langostino y la molleja) y otros no sorprenden tanto (el milhojas de papada y la presa chimichurri no tienen mucho sabor). -Por lo general creo que el precio es elevado para la calidad y cantidad de los platos (50€/pers con vino). -El local es muy bonito y acogedor.
Recomendado sobre todo por el ambiente, que es muy bonito y el servicio! En cuanto a la comida, pedimos las alcachofas a la brasa y las mollejas que, aunque teníamos muchísimas dudas, fueron los mejores platos. Por otro lado, la lubina y la berenjena estaban ricas. Sin embargo, las milhojas de patata decepcionaron por falta de sabor (quizá teníamos las expectativas por altas por la descripción de la chica que nos sirvió). ¡La selección de vinos, exquisitos! Éramos 3 y pagamos +60€. Creo que por este precio quizá esperaría más de la comida, pero en general es un sitio al que volvería.
Restaurante muy bonito estilo industrial, local bastante amplío, servicio muy bueno. Ahora bien la comida todo muy rico, con bastante sabor, cantidades correcta, no le doy las 5 estrellas ya que para acabar hemos pedido un chuletón al punto y nos trajeron la carne pasada y gran falló desde luego. Por lo demás recomendable, calidad precio bien!!!
El espacio me encanta, sin duda lo mejor ! El diseño de interior es muy chulo me recuerda a las gradas del teatro romano. En cuanto a la comida, hay cosas que están buenas y otras que no lo volvería a pedir. El coste es un poco más caro pero para ir como una vez como experiencia está muy bien
Le pongo un 4 porque aunque todo estaba muy bueno, las cantidades me parecieron bastante escasas para el precio, aunque ya sabía a lo que venía. Entiendo que los platos para compartir no sean muy grandes, pero los principales me parecieron bastante justos. Eso sí, todo estaba muy bueno de sabor y si quieres probar comida tradicional de forma diferente este es tu sitio. Nos gastamos unos 40 euros por persona, y aunque no salí con hambre, tampoco salí 100% satisfecha. Quizás es mejor pedir un par de platos para compartir y un individual por persona en vez de muchos platos para compartir entre todos. Eso sí… el sitio es muy bonito y los camareros muy serviciales y atentos.
La puesta en escena de este restaurante es brutal. La decoración es super minimalista y da una sensación calida con buen ambiente. El servicio es bastante bueno y son muy rápidos con el ritmo de los platos. - Tartar de langostino, aguacate y tomate Es literal un solo bocado y está bueno pero por los 8€ que cuesta la unidad, no vale la pena. Viene sobre una base como de croissant. - Steak tartar Muy bueno. Te lo preparan en la mesa y estaba muy bien condimentado. Te lo sirven con papas fritas como tostada. - Mejillón en escabeche Producto de calidad. Estaban muy buenos y eran grandes - Cherrys a la brasa, ajo blanco y piñones Esta bien. A mi me dio la sensación de como si fuera un plato algo aceitoso pero estaba bueno y el contraste con el crujiente de los piñones le daba el toque. - Alcachofas Muy buenas. Te la sirven con yema de huevo que quedaba genial. - Lubina a la brasa, demiglace y judías verdes El pescado estaba buenisimo. Super sabroso. Es verdad que para mi gusto nos sirvieron poco ya que pedimos para tres y nos pusieron 1,2kg que no dio para mucho. Las judías verdes estaban buenísimas. - Sabayon de chocolate 85% con helado de crema de orujo Muy buen postre. Ligero y con un sabor a chocolate muy bueno. El helado no me encantó, creo que quedaría mejor con uno de vainilla por ejemplo. En general está bien el restaurante aunque me parece que las raciones son un poco escasas en algunos casos. Es un restaurante que si quieres comer bien con vino, entrantes, principal y postre estas rondando los 80€ persona fácil.
Uno de los mejores restaurantes en todo Madrid. A pesar de la ubicación poco céntrica es algo que verdaderamente vale la pena visitar. Cualquier pescado de su carta es un 10/10, los postres inigualables. La arquitectura de este restaurante es sorprendente, y todo lo que hay detrás de la comida y este proyecto es impresionante. Lo único malo es que por la cantidad de gente que visita este restaurante el servicio se abruma y puede llegar a ser poco atento. Fuera de eso, altamente recomendado!
Sitio de moda. Tenía ganas de ir hace tiempo pero siempre estaba lleno, pero la verdad es que la comida no me ha gustado tanto como pensaba. El hinojo si que estaba muy rico y es un sabor diferente y una forma muy original de tomar hinojo. Pero los puerros estaban un poco duros, quizás poco hechos. Las mollejas, eran rebozadas y no sabían a mollejas. Y la pluma un poco dura. El postre que eran arándanos con queso, no estaba mal. La chica que nos atendió. Encantadora. La mesa de al lado nuestro estaba muy pegada por eso no pongo un 5 en el ambiente
Teníamos muchas ganas de conocer este restaurante y el balance general fue bastante bueno. El local super acogedor para cenar por el cálido ambiente que se logra con la tenue iluminación. El servicio del personal fue un 10, atentos y profesionales desde que llegamos hasta que nos fuimos y la comida que es lo importante en general bastante bien aunque en algún plato esperaba algo mas teniendo en cuenta que muchas cosas son de un bocado a precio alto. Impresionantes las croquetas de cecina, las alcachofas a la brasa y las navajas. Interesante pero caro la presa chirivía. El resto rico y bien presentado. De postre pide el flan que está de escándalo. Las copas que pedimos tras los cafés nos defraudaron pues son de marcas totalmente desconocidas que no nos gustaron mucho y a 12€.
Todo estaba muy rico, solo tienen una opción vegana pero está deli, el lugar está super lindo con buen ambiente. La comida llegó super rápido y los meseros muy amables, el único pero que le pongo es que se tardaron muchísimo en traernos la cuenta y eso que se la pedimos varias veces a distintos meseros.
El ambiente es realmente increíble, decoración y experiencia exquisita. La explicación de menú se hace necesaria para una carta innecesariamente compleja con ingredientes para muchos desconocidos. Es vanguardista y merece la pena ir, pero como tantos restaurantes hoy en día no vas a saciarte, si no a probar la experiencia. Si intentas ir como fue mi caso con hambre saldrá muy caro.
Descubrí este lugar como invitación por un día especial, quizá al ser jueves a mediodía fue fácil conseguir mesa. El espacio sorprende ya desde la calle. La entrada consigue un diálogo interior-exterior que sirve tanto de sombra y tamiz de miradas, como aviso de que entras a un espacio totalmente diferente. Entras a un restaurante, pero también a un espacio consciente, o lo intenta. En diseño, materiales, mobiliario... el espacio fluye dando paso de un ambiente a otro. Creo que la llegada fue pensada como bar o tapeo (parecía sin uso, una pena). A continuación la barra con mesas anexas, deja ver la cocina detrás. Si rodeas la barra, llegas a los aseos que tienen una línea de lavabos comunes, rodeados de vegetación, y enfrente las cabinas bien identificadas. Todos los materiales llaman a lo natural, a una arquitectura que trata de ser sana, bio, vuelta a los orígenes. Y vuelta atrás, ahora de frente a la barra llegas al comedor, que está en varios niveles y recibe luz del techo. Así que sí, las plantas son naturales. Todo es un espacio abierto. Se ha recuperado y puesto el foco en la estructura base de cerchas atirantadas, y en los muros con revestimiento basto que pretende ser el original, y que es la excusa perfecta para materiales saludables. Como el suelo o todo el mobiliario, trae al origen, a lo natural. Los muebles crean espacios que invitan a experiencias diferentes, para grupos o para 2-3 personas. No hay privados, pero la acústica es estupenda. Apenas hay plástico, vidrio o superficies reflectantes, lo que se agradece mucho. Todo está a la vista. Todo "respira" y te permite respirar. Incluso la vajilla, hecha con material reciclado de la propia obra. Lo que contrasta con una cocina moderna, que aparenta sencillez pero está sutilmente elaborada para sorprender en cada plato. Se ve cierto esfuerzo por llevar esta consciencia ecologista a los ingredientes, aunque no sea completa. La carta es breve pero más que suficiente. Se echa en falta mayor proporción de verdura. Todo lo que probamos era exquisito. En cantidades justas, eso siempre. Las zanahorias con pistacho, muy recomendables. El puerro, algo escaso, nos decepcionó un poco. Los mejores fueron el lomo de bonito curado con pisto y el postre: higos asados con frosting de queso y vino. Espectaculares ambos. La desconexión en TRAMO está garantizada. Va un paso más allá de su hermano anterior y se agradece. Quizá es para otro público, y los precios también. El servicio es correcto, sin ser el mejor que he visto.
En TRAMO, las verduras no son guarnición: son alma, raíz y discurso. Cada plato parece nacer del suelo con respeto — una salsa solo estaba poco salada. Aquí la cocina vegetal se vuelve lenguaje: hinojos asados que respiran humo, tomates que saben a sol, calabazas que se funden con la miel natural del horno. Nada busca impresionar; todo busca conmover. Por lo que no le pongo 5 estrellas es porque la camarera no tenía conocimiento de varias cosa y nos dijo que aceptaban una tarjeta , intentamos pagar dos veces y tuvimos que hablar al banco y no había problema. El problema era que no aceptaban esa tarjeta y ella insistía que si. Al salir le dije al chef que estuvo muy bueno y ni me volteó a ver. Gracias a esa actitud de quien sírvelos alimentos que entran a mi cuerpo. No regresaría. Pero fue una buena experiencia culinaria.
Fuimos a cenar dos personas y la verdad que tanto el sitio como la comida nos encantaron. Lo único fue que al salir nos dimos cuenta que la ropa y el pelo nos olían un poco a comida, una pena porque este sitio merece la pena. Así que consejo constructivo: mejorar la ventilación del local. El plato de freme de atún espectacular!
Quedamos con unas amigas para cenar aquí después de un tiempo sin vernos. El establecimiento es muy bonito, desde la entrada no te esperas que el interior sea tan grande. La comida bastante buena, sólo tiene un “pero”, y es que las cantidades son muy escasas y el precio bastante alto para lo que te sirven. Los bocados que tienen en la carta por unidades y los postres cuestan 7€-8€/unidad. Recomiendo pedir todo para compartir para poder probar más cosas.
Seems to be a little prejudice against younger people. Came with my girlfriend to celebrate our anniversary, dressed formally and expecting great service, however from the moment we entered we sensed a slight level of hostility. We are both in our early 20s so we look quite young, but our waiters seemed to act way more friendly and helpful to the tables around us, who were also only speaking English but were visibly at an older age. Food met the expectations, particularly the first two dishes at the tasting menu (tartar and carrot) were very exciting, but the leek and lentil soup were relatively bland in taste. Wine pairing was amazing for the price.
Hidden in the heart of Madrid’s streets lies a place whose interior is completely unexpected. The quality of the food makes you rethink every other restaurant you’ve tried. From the modern uniforms of the staff to the mouthwatering aroma coming from the chefs’ kitchen, the whole experience is a memorable one. A small note, being able to communicate in more than one language would make it even better.
The food here is amazing. Whatever you pick from the menu is guaranteed to be delicious and made with great quality ingredients. The atmosphere is also nice and spacious but it’s extremely smoky inside the restaurant because they use real charcoal to cook the steaks (my eyes were watery the whole time because of the smoke). I’d recommend sitting as far away from the kitchen as possible.
Not that great. Staff friendly but food not exceptional. Beautiful interior. The interior is stunning but food was either salty or tasteless.
Not that great. Staff friendly but food not exceptional. Beautiful interior. The interior is stunning but food was either salty or tasteless.
Not that great. staff friendly but food not exceptional. Beautiful interior. The interior is stunning but food was either salty or tasteless.
The place looked very promising but ended up being a bit disappointing for the three of us. While the food was good, it wasn’t particularly special. The atmosphere, however, was stunning—truly one …
The place looked very promising but ended up being a bit disappointing for the three of us. While the food was good, it wasn’t particularly special. The atmosphere, however, was stunning—truly one …
Viniendo de Mo de Movimiento, el resumen es claro: local y concepto espectacular. Servicio y atención muy buena. Ahora la relación calidad-precio muy mala. Precios absolutamente desproporcionados. 70€/cabeza sin vino. No hay mucho más, la comida muy normal. Todo estaba correcto, ningún plato para el recuerdo, si pagases 40-50 por ello saldrías medio satisfecho. El culmen fue una cigala con huevos y patatas por 33€, con una cigala pequeña, de calidad media. Un cuadrado de patata por 8€ con 3 bolitas de caviar y que no sabe a nada. Steak Tartar también sin más. Una pena sabiendo que Mo de Movimiento (el otro restaurante de los mismos dueños) tiene una de las mejores relaciones calidad-precio de Madrid sin duda. Si te da igual pagar ese dineral y te importa el ambiente y el concepto por encima de sitio es tu lugar.
El sitio es espectacular. Pero el servicio deja mucho que desear. No hay nadie que sepa recomendar vino. El puerto y el chuletón son muy buenos. Pero nada vale el elevado precio. Gastamos 75€ cada uno.
Pagas más por la foto del lugar que por la calidad o el sabor de la comida. Así de simple. Desde el principio, el restaurante promete más por su estética que por su cocina. Iniciamos con un tártar de langistinos sobre una tostada, una berenjena y unas anchoas: ninguno memorable. Tal vez la berenjena se salva con algo de dignidad, pero los otros dos platos se pierden en la nada. Las porciones, escasas. Claramente este no es un lugar donde uno viene a comer bien, ni a llenarse, ni a sorprenderse. Acompañando todo, un pan que pasaban, pero lo verdaderamente destacable fue la mantequilla. Untuosa, suave, ligeramente líquida y con notas fermentadas que recuerdan al yogur. A mí me encantó, aunque en la mesa pasó sin pena ni gloria. El Steak tartar es simplemente eso: un tartar sin alma. Ves cómo lo preparan cerda de la mesa, sí, pero en sabor y presentación no ofrece nada nuevo. Lo mismo pasa con la “presa", cinco trozos contados de carne, eso es todo. La salsa, eso sí, logra un guiño interesante: un dulzor inesperado con un acompañamiento que recuerda más a una compota que a una guarnición. Una curiosidad, no una revelación. El gran tropiezo de la noche fue el fuera de carta: un pisto, huevos con vegetales por 21 euros. El camarero jamás se presentó, nunca recomendó con convicción, y esta elección terminó siendo una mezcla poco inspirada y excesivamente cara. El servicio, pésimo. Frío, lejano, poco atento. En un restaurante que pretende jugar en las grandes ligas, esto no es negociable. Ahora, lo bueno: el lugar es bonito. Muy bonito. Cocina abierta, techos altos, buena luz, decoración cuidada, fachada con muro verde, vajilla preciosa. Incluso los uniformes del personal, que eran trajes en lino, están bien pensados. Pero todo esto termina siendo maquillaje. Vino blanco bueno, cerveza Alhambra, nada que falle pero tampoco nada que destaque. Pagamos unos 55 euros por persona (grupo de 7 personas). Nos fuimos con la sensación de haber estado en un lugar que está de moda, que se llena, pero que no se deja recomendar para una cita, una comida entre amigos o una ocasión especial. Es un sitio que no tiene claro para qué tipo de experiencia fue pensado. Nos fuimos con un sin sabor, un poco decepcionados. Lo más triste es que le teníamos fe. Y sí, nos parece costoso: costoso para las porciones, costoso para el servicio, costoso para el sabor. Es un lugar que pasa sin pena ni gloria, y que definitivamente no recomendaría, lo digo a manera personal. Lo cual, siendo honestos, duele un poco. Porque si tenía muchas ganas de que me gustara.
Uno de los locales más bonitos en los que hemos estado aunque decepcionó un poco la comida. Servicio rápido y atento. Mala selección del pan con las anchoas o pan de un par de días donde no se disfruta del bocado. La milhojas de patata bien aunque, a pesar de los ingredientes, no sorprende en boca. De sobresaliente la zanahoria y pistacho, aunque el plato ligeramente frio para nuestro gusto. Berenjena bien de cantidad y cocinado, sorprende la textura. Por último la trucha, prácticamente cruda, difícil de cortar incluso. Buena experiencia aunque sea para ir una vez.
Esperaba más para el sitio en el que está. Una pena porque tenía unas expectativas altas y no se han cumplido, lo único que se salva es el puerro. Las alcachofas tiene un sabor muy raro. No puedes saborear la alcachofa y la salsa que lleva encima no aporta nada, le resta… Las navajas poco hechas. El tartar de langostinos estaba bueno pero sin más. Esperaba terminar poniendo cinco estrellas pero desafortunadamente no se merece esa puntuación. No volveremos.
El espacio,la comida y el vino muy bien.La atención HORROROSA! Y me extraña,ya que he leído otras opiniones y más o menos todas dicen que les atendieron bien. Esto fue lo que nos pasó: Eramos 6 personas,llegamos 4 primero.Al sentarnos nos dieron el menu pero no nos ofrecieron nada de beber mientras esperabamos,ni agua. A los 5min llegan las otras 2 personas. Esperamos 15min sin que NADIE apareciese por nuestra mesa,y eso que el restaurante estaba lleno de camareros. Le decimos a uno de ellos:-Perdona,te podemos pedir? -Sí,ahora.voy. (Desaparece) Le decimos a la camarera de nuestro rango lo mismo.-Sí,dejo esto y voy .(procede a hacer mil cosas mientras tanto y no viene) Tercer intento de pedir a lo que pensabamos que era el jefe de rango o maitre.Nos toma la orden y al llegar al vino resulta que nuestras 2 opciones,casualidad casualidad,no las tenian. Nos recomienda otro que si que he de decir que estuvo muy bueno. Vimos al sumiller en la sala que en ningun momento se acercó a nuestra mesa,fatal. En los principales,al haber una embarazada,pedimos que su carne se la pasasen mas. Pasaron 10min esperando. Tuvimos que reclamarla. Había desaparecido.Tuvieron que hacer otra. Vamos,que nos aguaron una celebración especial con todo esto. Es una pena porque ya digo que la comida y el vino muy buenos pero deberíais replantearos los estándares del servicio (lo digo con opinión fundada ya que me he dedicado a esto).
Hermoso lugar, lastima que el trato y la comida no están a la altura. Cuando entras esperas una experiencia inolvidable y te llevas una experiencia normal con precios elevados con respecto a la calidad y tamaño de los platos. La atención no fue destacada. No lo recomiendo.
Mi experiencia en Tramo tuvo luces y sombras. El ambiente y lo cuidada que está la decoración fue lo más positivo de la noche con diferencia. En cuanto a la comida de entrante nos decantamos por unas croquetas de cecina bastante ricas y dos platos vegetales, uno de zanahorias que la verdad sin más y otro de puerros más aceptable. De principales tomamos el ternasco el cual traía una buena cantidad y estaba rico y por último un bonito que la verdad no aconsejo. Antes de cocinarlo lo curan en sal y la verdad que no me gusto nada la textura del pescado. Probamos un postre de chocolate con un helado de orujo bastante bueno. Teníamos la reserva a las 20:30 y cuando estábamos con el postre nos dijeron que nos teníamos que levantar que las siguientes personas ya estaban en el restaurante y nos dieron como opción el sentarnos al lado de la llama de la parrilla lo cual nos negamos a ello. Para una cuenta de casi 140€ siendo una comida no memorable la verdad es que no creo que le vuelva a dar la oportunidad a este restaurante habiendo las opciones que hay en Madrid. Es una pena porque el ambiente y el diseño del restaurante si merecen repetir pero la comida y el tener que levantarte cuando no has terminado hicieron que nuestra visita fuera agridulce.
3 stars because my hopes for this restaurant were particularly high due to the hype and the Michelin plaque on the door and unfortunately it didn’t meet expectations. The space is very tranquil and impressive and we were greeted very warmly by a bilingual staff member, my partner speaks Spanish and I don’t, I completely appreciate that it is up to me to speak the local language although if you have multiple staff that can speak english why not allocate to our table to take the orders and explain the items. My other issues were that my menu had food stains over it, the bread was a little stale, there was no table water and that nothing was explained as it came out. For a place that wants to pose as Michelin regarded these are definitely things that need to be improved bc hype will end if the food and restaurant isn’t at the same level. Despite this we really did have a lovely evening, and I would maybe like to come back in the future because it is very unique and I also found it to be fairly priced for the experience. Thank you.
Un sitio con un ambiente encantador pero con una comida que no está a la altura. Madrid tiene una gran variedad gastronómica con un precio competitivo y no incluiría a Tramo en ellos. Los platos no son fallidos (de hecho, todos están bien) pero no impactan. Recalco el increíble espacio pero también lo incómodo que se está en las sillas.
Si quieres comer en un sitio mono y caro es tu sitio, pero si quieres comer en un sitio mono y rico NO lo es. Estuve 2 veces, y las dos me llevé la misma impresión. La comida en sí muy normal, no destacaría nada, la presa nos llegó totalmente seca. El servicio pésimo… nos pasamos la comida buscando al camarero para no quedarnos sin bebida. Las sillas una tortura, muy ideales en foto pero tremendamente incómodas
Malísima experiencia, disfrutas mas del sitio que de la comida que es sin más, cara y poca cantidad. Nos pusieron mesa en una esquina en los bancos, calefactados muy bien, pero incómodos y duros,. El dolor de espalda es inevitable. Referente a la comida, pedimos la tostada de anchoa ( que nunca llegó), tartar de langostino y aguacate ( minúsculo pero estaba bueno), también pedimos la alcachofa ( que tampoco llegó), y los puerros ( estaban buenos). Nos pusieron una mantequilla de oveja que no pedimos, y nos la comimos porque pensábamos que era aperitivo y no llegaba nuestra comida. Estaba buena también. Como plato principal decidimos ir a lo seguro por cómo aparece en la carta “Chuleta de vaca 100% a pasto de Galicia, madurada 45 días con pimiento asado, y patatas fritas caseras” 85€ el kilo. Ya puede estar buena, pues la trajeron carbonizada, y de la maduración de la carne ni hablamos. Quisimos más vino y lo pedimos pero tampoco llegó. Lo mejor de lo que tomamos el flan. Hay que ser justo, cuando se lo comentamos a la hora de pedir la cuenta lo retiraron y nos invitaron a la mantequilla. En ningún momento nos preguntaron qué tal? Si estábamos contentos con la comida. Es lo que empieza a pasar con sitios en los que la gente va a hacerse fotos y se deja el producto de lado. Pese a mi reseña es sitio tranquilo y bonito pero no cumplió las expectativas para mí en absoluto.
El restaurante es muy bonito y diferente. De la comida no tenemos tan buena reseña. Pedimos alcachofas que eran muy pequeñas, berenjena que estaba fría y la verdad sin más, pedimos boletus con huevo y papada (huevo sin yema y una cantidad muy pequeña para el precio del plato. Presa rica pero nada espectacular. Flan muy rico. Creo que no merece la fama que tiene, precios elevado para la calidad y cantidad que ofrecen. Sales oliendo a cocina. Nos ha decepcionado.
I was excited to dine here but was let down in two areas. One of which was my fault. I picked sitting by the kitchen. I suggest not picking this sort of seating. You feel so incredibly isolated from all the other diners. For my appetizer the server delivered my croquetas on a broken plate? Like what is that? This is a Michelin restaurant. Also with me sitting isolated away from everyone else getting a broken plate made me even more removed from the overall dining experience
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
Paddy's
V.O. Versión Original
Superfuüd
Piri Piri al Carbón - Prosperidad
Snack-Bar Emperador
Pizza Napoli Chamartín
Café Universal
Bar Castilla
Taberna La Tachuela
La Quinta
648 Fotos
Entdecke Fotos von Tramo Bar
Informationen über Tramo Bar
Anfahrt
C. de Eugenio Salazar, 56, Chamartín, 28002 Madrid, Spain
Torrelaguna, Torrelaguna 28002
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
C. de Eugenio Salazar, 56, Chamartín, 28002 Madrid, Spain
Torrelaguna, Torrelaguna 28002
📍 Die Nachbarschaft erkunden
edificio en Madrid
edificio en Madrid
edificio en la calle del Príncipe de Vergara, Madrid
edificio en el número 185 de la calle del Príncipe de Vergara, Madrid
sala de conciertos de Madrid, España
fragmentos del Muro de Berlín en el parque de Berlín (Madrid)
edificio en Madrid, España
edifico en Madrid
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Tramo Bar und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei Tramo Bar!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Tramo Bar ein
🏆 Belohnungen von Tramo Bar
10% Rabatt
Bei Tramo Bar
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten