Guía de Villa Emilia
# Villa Emilia: Un Oasis de Elegancia y Sabor en el Corazón del Eixample Barcelonés
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Muted rooms in a modern hotel featuring a refined restaurant & a chic terrace lounge.
Mediterránea · Barcelona
Savor modern comfort in Barcelona's heart
Muted rooms in a modern hotel featuring a refined restaurant & a chic terrace lounge.
Villa Emilia destaca por su ambiente romántico y agradable, ideal para parejas. El rooftop con música en vivo (jazz los jueves y sábados) es un punto fuerte. Algunos clientes se quejan de la falta de servicios en relación al precio, como pantuflas y batas.
Tip: El rooftop es ideal para tomar una copa y relajarse, especialmente los jueves y sábados con música en vivo.
Datos de Wikidata
Villa Emilia se encuentra en Barcelona, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Datos de Wikidata
Este lugar los disfrutamos mi pareja y yo, que increíble la puesta de sol, la comodidad y la paz que ahí se siente, la pasamos rico, lo recomiendo 100%, desde que entras al hotel todos son muy amables y agradables, es un Lugar romantico, lindo y muy limpio para tomar una copa y relajarse con las mejores puestas de sol de eixampls en el hotel Boutique villa emilia.
De mis hoteles favoritos en Barcelona. Me hospedo siempre unos días por trabajo, y me encanta todo, la decoración, los olores, el desayuno..... La única pega, pero es personal, es la baja potencia de los secadores de pelo. En navidad, es especialmente bonito, con decoración externa e interna. Unos días a la semana, se puede escuchar música en directo mientras tomas algo, creando un ambiente muy acogedor. En verano, terraza del ático es ideal para tomar un vino blanco, disfrutando de las vistas desde arriba de Barcelona. Perfecto para pasar unos días.
La terraza del Hotel Villa Emilia es un verdadero oasis en la ciudad. Con unas vistas impresionantes que invitan a relajarse, es el lugar perfecto para disfrutar de una tarde o noche en buena compañía. He tenido la oportunidad de disfrutar de un vino con una excelente relación calidad-precio, lo que sumó a la experiencia de manera muy positiva. Además, algunos días hay música en vivo que complementa la atmósfera, creando un ambiente aún más acogedor y agradable. Sin duda, es un espacio que recomendaría para desconectar y disfrutar de un momento especial.
Fuimos a tomar algo a la azotea del hotel. Tienen una terraza muy agradable con mesas bajas y sofás. Ambiente muy agradable para tomar algo con amigos o con pareja. Tienen diferentes cócteles y ponen frutos secos para acompañar. Precios un pelín altos pero lo normal en hoteles.
Incleible cafeteria con ambiente calido y música en directo En invierno cuenta con hoguera de gas, convirtiéndolo en un lugar ideal para charlar y pasar una buena tarde. El restaurante tiene una carta limitada, pero todo muy bueno. Recomendable 100% Menú del sábado 21€, no incluye café El domingo solo a la carta
Muy bonito este hotel, me han dejado o permitido ingresar un poco antes de la hora de check in, la recepcionista muy atenta, subí a la terraza y muy bonita, el desayuno recomendado está bastante completa, el lugar es cero fumadores un plussss! Y son amigables con los perritos. La habitación premium excelente, impecable, limpia, sin ruidos, la cama comoda, el baño amplio y pulcro, recambio de toallas y aseo de la habitación, me ha encantado de seguro volveré
Muy lindo hotel, con excelente servicio y buena ubicación en Barcelona. Son pet-friendly, pudimos hospedarnos con perro sin problema (incluso le pusieron una camita en la habitación, y le encantó!). El hotel no tiene estacionamiento propio, pero tienen acuerdo con uno que está a corta distancia. Las habitaciones son espaciosas y el personal es muy atento. El desayuno además está muy bien, con café delicioso y diversas opciones en el buffet. Definitivamente recomendable.
Hacía meses que no dormía tan bien. Una habitación preciosa y totalmente insonorizada, desayuno infinito, comida y cenas caseras, rincones preciosos, trato exquisito. Todo tan pluscuamperfecto que no nos queríamos ir. Y por si todo esto fuera poco, ambientazo en el bar restaurante y una ubicación inmejorable a la que puedes ir andando a cualquier parte ❤️❤️❤️
Un pequeño hotel, con un encanto espectacular. Cada detalle muy bien cuidado, piezas decoración escogidas como muy buen gusto 👏🏻 Atención del personal impecable. Dispone de una terraza en la planta superior muy acogedora. Con plancha para carnes a la brasa. Pero, Se tiene que reservar con mucha antelación (1 semana antes). Recomendado 100% 👍
Bonito y acogedor hostel. Puedes tomar algo en su bar y mirar el calendario que ofrecen música y actividades en la terraza sobre todo en verano. La terraza es súper bonita. Buena carta y atención.
Jueves y Sábados hay un pianista en el bar y es espectacular. También recomiendo ir a la terraza arriba del hotel. Vistas increíbles y todos los detalles super cuidados
El lounge-cafeteria a nivel de calle tiene un ambiente muy agradable, y los camareros son amables y serviciales. Tambien puedes tomar un aperitivo en la terraza del hotel, esta muy bien decorada y las vistas son buenas.
Villa Emilia es un atractivo hotel de diseño ubicado en un punto popular para quienes que buscan disfrutar el lado cosmopolita de Barcelona sin el ajetreo del centro. Las habitaciones están decoradas en discretos tonos terrosos, con piezas de arte étnico encima de las camas y, aunque no son extravagantes, son más lujosas de lo que cabría esperar en este rango de precio. Nos encantó este hotel, su ubicación, su servicio y su precio!
Organizamos el pasado Lunes el Aniversario de Bodas de mis padres y quedamos muy satisfechos tanto con la comida como con el Servicio. La comida con raciones esplendidas y exquisita. Muchas grácias al Sr. Fábregas por su amabilidad y profesionalidad al estar pendiente de todo y a Natasha y Lissi que estuvieron atendiéndonos también con gran profesionalidad. Sin duda volveremos! Muchas grácias por todo! Disfrutamos mucho de este Día!!
Un lugar perfecto para tomarte algo por las tardes, o un brunch con música en directo. El ambiente es relajado y acogedor. Se cena super bien y en verano habilitan la terraza, donde hacen menúde barbacoa, un sitio perfecto para las calurosas noches de verano!
Estuvimos cenando en la terraza del Hotel. Una carta muy veraniega y de calidad, en un ambiente muy acogedor, con unos platos abundantes y muy bien presentados y muy sabroso. A pesar del calor del verano una cena muy agradable.
Fuimos a cenar algo en su terraza y nos gustó mucho. El servicio fue bueno y también la comida. También fuimos a picar algo en el aperitivo y estuvo muy bien también.
Magnífico hotel de Barcelona donde recibiréis un trato exquisito tanto vosotros como vuestras mascotas, si es que viajáis con perretes. Muy aconsejable. El bufet del desayuno es magnífico.
Me he hospedado 2 noches y a sido todo increíble, la ubicación esta muy bien, tiene la parada de metro Roquefort (línea roja) a una calle con ascensor para silla de ruedas o carritos, el hotel es encantador e increíble con muy buen servicio, y la cama muy cómoda, y el servicio fue muy amable y agradable, te ayudan en todo lo que pueden y siempre con una sonrisa. Destacaría el desayuno Buffet y la merienda, en concreto el te y el bizcocho de limón, estaba todo buenísimo. Además si aparte del Buffet quieres un café o alguna bebida caliente te la preparan, a mi me prepararon un delicioso descafeinado el primer día y una taza de chocolate caliente el segundo.
Excelente comida, presentación, decoración, música ambiente y sobretodo el trato amable y prosefional. Calidad precio genial. Puedes tomar el café en la preciosa terraza. Repetiré sin duda.
Muy acogedor y elegante. La decoración muy acertada . Los colores negros y rojos caracteristicos del local se integran a la perfección con el resto de elementos decorativos haciendo un lugar perfecto para el descanso y relax. La cubierta un lugar ideal para saborear una buena copa de vino. A mi gusto encontre en falta luz en la escalera.
El mejor hotel de la zona. Las habitaciones están decoradas con mucho gusto y cuidan hasta el más mínimo detalle. La cena y el desayuno geniales (no he probado la comida) El trato es exquisito. Recomendable 100%
Muy bonito y coqueto hotel. El personal fantástico. El servicio muy bueno. La pianista Cris empatica y dispuesta a satisfacer las peticiones de canciones a los espectadores. Muchas felicidades por tener todo este personal tan bien cualificado.
Hotel precioso, al entrar te quedas maravillado con su decoración, atención increíble, íbamos con un bebé y nos ayudaron mucho con tema biberones y a nuestra perrita también la trataron muy bien poniendole su camita grande y cómoda y ubicación cerca de La Rambla.
Estuvimos este fin de semana con mi mujer, espectacular, ningún fallo, atentos, amables, la comida excepcional y lo mejor de todo que puedes estar con tu mascota, todo esto hace que la estancia en este Hotel sea una experiencia única !! volveremos.
Unos amigos celebraron sus bodas de oro en la terraza del hotel, con un cóctel 🍸 consistente en barra libre de bebidas acompañada de un magnífico surtido de canapés y brochetas variadas y riquísimas. La atención por parte de los camareros magnífica. Todo estuvo de 10. Totalmente recomendable 👌
He pasado dos semanas en el hotel y me ha gustado mucho. La habitación es cómoda y el baño bastante grande. Lo único que mejoraría sería la variedad del desayuno. Para un par de días esta bien pero al final se hace un poco monótono.
Ya habíamos estado en varías ocasiones tomando un vino y un plato de jamón mientras escuchábamos música en directo. Es uno de nuestros lugares relajantes favoritos. Ayer fuimos a comer, Inmejorable como siempre. El trato cercano y amable La comida buenísima Llevamos a mi madre y el lugar le encantó Muy agradecida por el día de ayer,ya que era muy especial para mi y el equipo de villa Emilia hizo que todo fuese de 10
Estuvimos en este hotel durante nuestras vacaciones en Barcelona y nos encantó. El alojamiento es precioso, las habitaciones son muy confortables y las camas son muy cómodas incluso la supletoria en la que durmió mi hija. En el desayuno todo está riquísimo. Además el hotel cuenta con una terraza para las cenas en la que es muy recomendable comer. La ubicación es perfecta porque está al lado de muchos lugares turísticos y además tiene una estación de metro en la puerta. El trato de 10 y las recomendaciones que nos hicieron sobre restaurantes fueron geniales. Nos ha encantado y volveremos
Deberia ser un cinco estrellas, personal de 10, ambiente acogedor, cada rincón se ve cuidado al detalle. La comida a la altura de los mejores restaurantes, sin duda muy recomendable. Habitación premium confortable y moderna, la cama amplia y cómoda. La terraza y el hilo musical de la zona de recepción dan un toque de nivel al hotel. Fue nuestra primera experiencia. Sin duda, repetiremos.
Muy muy bien, el servicio espectacular, hemos ido con nuestra mascota y hemos quedado encantados con todo, ni un solo problema. El desayuno y la comida muy buena, se hace muy acogedor. Muy recomendable, volveremos.
Yo he ido a cenar varias veces y la verdad es que es espectacular, tanto servicio como cocina. En ensalada de ventresca es súper buena. Todos los platos están bien realizados. Después hay días que hay música en vivo de piano. Magistral ... También hay terraza en la cual se hace cena de barbacoa. También puedes tomar algo en veranito a la fresca, que se está súper bien. Gracias al personal
Visité hoy su restaurante, y la ensalada griega y el magret de pato, eran dignos del mismísimo Olimpo. Las tartas de los postres las hubiera probado todas... tube que escoger una entre varias deliciosas. Me quedé con la de chocolate. Suave y de excelente acabado y elaboración. Fantástico.
Por motivos de pandemia estoy visitando varios hoteles de la ciudad, esta vez a tocado probar el Villa Emilia , no pude tener mejor elección. Un hotel con una decoración preciosa , cálido y elegante . Habitaciones perfectas , cama cómoda. Una Restauración con platos del mercado y temporada bien ejecutados . Personal muy amables y serviciales . Sin lugar en duda , Un gran Hotel .
Muy buen hotel en Barcelona volvería a ir
La estancia en Villa Emilia ha sido maravillosa. La atención del personal en cualquier momento, su disponibilidad y amabilidad han hecho de los días en Barcelona, de mi pareja y yo unos días absolutamente perfectos. Las instalaciones son muy limpias, de gran gusto. La habitación impecable con todos los confores necesarios. La terraza es bellísima y también allí el trato del personal va más allá de las expectativas. Todo un 10. ¡Volveremos y lo recomendaremos!
Celebramos el 60 cumpleaños de mi padre en la terraza y todo fue perfecto. El ambiente relajado y agradable, el personal educado y detallista, y la calidad de la comida y la bebida hicieron que la velada fuera inolvidable. Un oasis en medio de la jungla de asfalto.
Nos encanta hospedarnos en este hotel. Por qué además de ser súper chulo y muy céntrico, lo que nos ha conquistado es el trato tan especial que nos dan siempre. Todos son súper amables con nosotros, con nuestro perro y con nuestra hija.
Hotel agradable, céntrico, sin aglomeraciones por la zona. Con una terraza pequeña donde desconectar.
Hace años que me alojo allí por trabajo, de lo mejor que he probado en Barcelona. Sitio tranquilo y muy cómodo. Todo el personal es muy amable, tanto de recepción como en el restaurante. Ya los pueden cuidar!
Servicio y restaurante muy buenos. Habitaciones con detalles.
Comida muy buena, gusto exquisito y buen servicio.
Hotel bien situado, habitación amplia y cómoda. Personal muy amable. El restaurante muy bien calidad precio. La terraza nos ha encantado. Lástima que uno de los ascensores estuviera fuera de servicio, por la cual cosa había que esperar un poco para subir o bajar. Por todo lo demás muy recomendable
Mi estancia era por temas laborales y ha sido perfecta. También volvería por vacaciones. El confort y la atención excelentes. El restaurante también muy agradable y con buena calidad. Volvería sin dudar
Excelente servicio, habitaciones amplias y cómodas, sin duda regresaré 10/10!
Hotel muy agradable y bien ubicado, a 15 minutos andando del centro de la ciudad
El rooftop del Villa Emilia es un sitio íntimo, elegante y muy agradable para tomar algo! Vivo en el barrio y hace poco vi que los jueves y sábados ponen música en directo. Ayer por la tarde-noche disfruté de un dúo de jazz en vivo que elevó completamente la velada ⭐️ Sin duda, una de las mejores noches que he vivido en este rincón tan especial de Barcelona.
Fuimos a comer varias personas. Todo muy bien. Sitio muy acogedor. Quisiera destacar la amabilidad y buena educación, así como el excelente nivel de catalán, de un camarero llamado Gaby (quien fue el que se ocupó principalmente de nuestra mesa). Los demás empleados también fueron muy atentos.
Mi estancia era por temas laborales y ha sido perfecta. También volvería por vacaciones. El confort y la atención excelentes. El restaurante también muy agradable y con buena calidad. Volvería sin dudar
El rooftop del Villa Emilia es un sitio íntimo, elegante y muy agradable para tomar algo! Vivo en el barrio y hace poco vi que los jueves y sábados ponen música en directo. Ayer por la tarde-noche disfruté de un dúo de jazz en vivo que elevó completamente la velada ⭐️ Sin duda, una de las mejores noches que he vivido en este rincón tan especial de Barcelona.
Este lugar los disfrutamos mi pareja y yo, que increíble la puesta de sol, la comodidad y la paz que ahí se siente, la pasamos rico, lo recomiendo 100%, desde que entras al hotel todos son muy amables y agradables, es un Lugar romantico, lindo y muy limpio para tomar una copa y relajarse con las mejores puestas de sol de eixampls en el hotel Boutique villa emilia.
Fuimos con los del trabajo a comer el menudo de mediodía. La verdad que estaba todo muy bueno y delicioso. Yo me pedí de primero una ensalada de pulpo, muy fresca y buena. De segundo un trozo de carne jugoso y bien hecho acompañado de unas patatas y de postre un pastel de queso. Todo estaba delicioso. En cuanto al servicio, se equivocaron un par de veces al traer los platos, por una confusión tonta, pero fuera de ello muy bien En cuanto a calidad precio es un sitio recomendable. Lo único, que al mediodía es muy ruidoso. Ya había estado anteriormente en verano tomando unos cócteles en su terraza, caros pero buenos.
Hotel pequeño y acogedor en un buen barrio de Barcelona. La habitación para dos adultos es de medida estandar. Los muebles sencillos y como todo el hotel mantiene una decoracion sobria y poco cargada. En general, las instalaciones son límpias y simples. El baño tiene jabones y secador. Destacar el desayuno por 14€ esta muy bueno y variedad perfecta. Por la tarde de 17h a 19h puedes tomar un café de forma gratuita que sienta muy bien despues de un buen paseo por Barcelona. Dato curioso: el olor de canela resulta abrumador, supongo que debe se márketing pero mas de un dia puede ser muy agobiante.
La atención fue de 10, muy educados y serviciales. La comida estaba buenísima, las facciones eran un poco escasas, pero la calidad era de 10. La carne es de las mejores que ve provado, y la tapa de bravas era grande. De postre, el pastel de queso estaba para morirse, muy bueno. El sitio olía muy bien, el ambiente era muy agradable. Los baños muy limpios y aseados.
Hotel de diseño. Con buenas instalaciones. De carácter moderno. Es un complejo muy nuevo por lo que da muy buena apariencia. Buen trato. Muy bien situado. Dispone de aparcamiento. *muy importante, aceptan perros. (Pet friendly). Tiene mucha calidad en su gastronomía. Tiene azotea con chill out.
Creo que no era el mejor día para hacer una reserva . Todo limpio ! La atención súper ! Estábamos sentados en un espacio que se notaba mucho que era improvisado … le daré una segunda oportunidad a futuro … pero vamos .. es preferible avisar … cuando vas a cenar es muy muy importante la experiencia que evocan los sitios … Pagar cuando la experiencia es fantástica no importa. Los colores los muebles las plantas todo muy orgánico ! Muy relajante ( supongo ) cuando no hay esos grupos que había y que daban la sensación de que iban todos corriendo. Comencemos por los platos ! Pedimos una porción de patatas bravas … pues no pueden faltar cuando vas a sitios nuevos ! Y la verdad … Eran literal ! Dos patatas medianas cortadas en gajos ! … la salsa bien .. no estaban mal ! Pero era un poco chisté , no digo que tiene que ser un bol a reventar , pero es que era literal 2 patatas cortadas a gajos .. eso si muy buenas. La carne esta muy muy buena. Brochetas de filet mignon muy ricas, la pluma ibérica muyy muyyy buena. El jamon Muy rico y fresco. Ojo mi puntuación no es por que sea malo el sitio. Pero creo que hay que avisar si vais a tener grupos . Es muy incomodo comer y tener mucho ruido o la postura sentado en sofás donde no estas sentado de forma correcta para comer .. no se . Creo que son detalles . Igualmente el personal sobre todo la chica extranjera muy encantadora.
Muy buena ubicación , terraza muy agradable, excelente atención por parte de los camareros y buena música . El único defecto , por poner alguno es que el lavabo está en la planta -1 . Todo muy correcto
La verdad es que fui a este hotel a unas charlas y no puedo hablar ni de las habitaciones ni del restaurante, jajaja, pero la decoración y la atención desde que cruzas la puerta geniales. Me parece un hotel céntrico con mucho encanto, tocan música en directo, está el piano de cola. Vamos, que me da buen rollo. No hay barullo y es acogedor a la vez que elegante.
Acogedor restaurante en planta baja, con una propuesta interesante de tapas y platos. También una agradable terraza en el piso superior. Un descubrimiento para plan after-work. Excelente iniciativa optar por agua tratada en el mismo local en lugar de agua embotellada, pero también sería de esperar que el precio por botella se ajustara en consecuencia.
Interesante hotel con una buena terraza para disfrutar de las vistas de la ciudad. Está ubicado en buena zona, aunque no la más bonita de Barcelona, pero queda compensado al tener una buena ubicación. Opción interesante para eventos de empresa de pequeñas dimensiones.
Excelente hotel situado en el centro de la ciudad (Gran Via queda a una calle) tiene una terraza estupenda para tomar algo en las noches de verano. También se pueden organizar fiestas allí arriba; es bastante grande. Las habitaciones muy limpias y el servicio bueno.
No me he alojado en el hotel y no puedo saber cómo son las habitaciones. He estado un par de veces por la tarde, que está muy concurrido y es acogedor, sobre todo los días con música. Muy agradable.
Restaurante magnífico, bien cuidado, bien decorado, personal fabuloso, precios asequibles, menú corto pero maravillosamente bien elaborado h presentado. Para repetir y recomendar!!!
El hotel Villa Emilia se encuentra nada menos que una de las zonas más icónicas de Barcelona.,muy cerca de Plaza España (sitio turístico por excelencia) El Villa Emilia lo tiene todo para una maravillosa estancia.Las habitaciones son amplias,luminosas,modernas y equipadas con todo lo necesario.Item aparte para su coqueto restaurante y la sala de estar en el primer piso decorada con estilo y clase. Es para calificarlo con cinco estrellas pero hay un detalle que me ha disgustado y es la áspera atención de una de sus empleadas más en concreto,la que está en el servicio del restaurante. Una pena que todo el personal sea correcto y amable y esta persona eche por tierra el trabajo de los demás. Un hotel de esta categoría debería cuidar este detalle tan importante como todo lo demás.
Una terraza escondida en pleno Eixample, con musica en vivo y vistas de los aticos acogedores alrededor. Comida a la altura, aunque un poco cara. Escuchar jazz, tomando una copa de vino (la carta es tmb de alto nivel) - no se puede pedir más para una cita romántica o un encuentro con amigos.
Fui al bistro a comer, platos pequeños pero de buena calidad, personal atento, sitio tranquilo y buena ubicación
Nos gustó mucho hospedarnos en el Villa Emilia. Está muy bien situado, con parada de metro, autobuses, bares, restaurantes, panaderías… en fin, todos los servicios cerca. La habitación era muy acogedora, bien insonorizada y la cama súper cómoda. El baño perfecto! Además puedes ir con tu perro sin pagar un suplemento extra. Nosotros así lo hicimos y le pusieron una camita. Quizás poner un cuenquito para el agu estaría genial, pero como no se paga suplemento… está bien! El hotel en sí es bonito y huele genial! Lo único que cambiaría son las cantidades de las raciones en la Terraza , se quedan bastante justitas para el precio. En fin… súper recomendado!
El restaurante es excelente, tiene un ambiente acogedor y elegante. El menú del mediodía está muy bien, el precio muy razonable y el servicio inmejorable. Alex es un 10.
Ha sido una comida de graduación perfecta. Un menú de sábado de 22 euros muy equilibrado relación calidad/precio y unos postres caseros espectaculares. Mención especial a la repostería, de verdad... el carrot cake, el tiramisú, el xocolate cake...todos caseros...todos increíblemente buenos. La decoración, con ese armario de mas de 200 años, el personal de servicio super atento y simpático, en fin, perfecto. Solo una pega que quiero comentar...la altura entre la mesa y las sillas, había cierto desequilibrio de altura que hacia que estuviera algo incomodos...revisar, por favor. No quiero olvidarme de la terraza, con cocteles a precio correcto y bien elaborados. En definitiva, un gran día de graduación que no olvidaremos. La posibilidad de disfrutar de las instalaciones de un Hotel urbano sin estar hospedados es un gran acierto. Gracias.
La terraza no tiene precisamente las mejores vistas de Barcelona pero es bonita y agradable. Se ha de reservar ya que suele estar lleno. Algunos días hay música en directo ( creo que los jueves ) aunque por desgracia el día que fuimos apenas se oía al guitarrista, el sonido era muy malo. El servicio muy bueno pero los precios demasiado elevados.
Llevaba tiempo queriendo ir pero quizás las expectativas eran muy altas. El lugar está ok pero los precios algo altos para mi, pese a ser rooftop. El mojito que tomé era el más caro que he visto en mucho tiempo y de los más flojitos que he probado.
Cenamos un jueves en el bistrot. Carta de tapas muy escasa y cara. Atencion de camareros bastante mala. Lo unico bueno la musica en directo y la terraza del hotel.
Fuimos un grupo grande, menú escueto y sorpresa a la hora de pagar, suplemento por vinos que no se habían pedido y cafés pagados que se volvían a reclamar. En las copas más de lo mismo cobraron suplementos de bebidas que no se habían servido. Como por ejemplo en el ron cobraron de una categoria que no habían puesto. No volveremos
Visitado durante el open house. Esperaba mucho más. Es un sitio bastante sin más. No lo recomiendo especialmente.
El hotel está bien,comida muy minimalista,los empleados muy atentos menos un señor que estuvo por la noche que fue muy borde,las sillas del restaurante un poco bastante incómodas pero bueno.... Tiene terraza pero solo puedes subir hasta las 16 horas no lo veo bien porque tiene unas vistas muy buenas. El desayu es un poco pobre no hay gran variedad pero lo bueno es que está en el centro y te encuentras de todo cerca
Restaurante Pedimos vino y cerveza con el menú (entraba) y agua aparte. Nos cobraron el vino (casi el doble de caro que el agua) No somos habituales, era nuestro primer día. Me pareció un detalle feo. Me supo mal. El sitio agradable y la atención en sala, buena. La comida, bien preparada y bien presentada
Faltan muchas cosas para ser un hotel de 4 estrellas. En el cuarto enano no había ni pantuflas ni batas, y eso por casi 300 EUR por noche... Estuvimos de viaje de trabajo y aún el precio nos pareció desorbitado. Sería por los días de la Fira... El desayuno tampoco nos convenció. La ubicación si es perfecta.
Faltan muchas cosas para ser un hotel de 4 estrellas. En el cuarto enano no había ni pantuflas ni batas, y eso por casi 300 EUR por noche... Estuvimos de viaje de trabajo y aún el precio nos pareció desorbitado. Sería por los días de la Fira... El desayuno tampoco nos convenció. La ubicación si es perfecta.
Rooftop agradable pero el servicio deja mucho que desear. Con la excusa del covid te hacen subir las bandejas con todas las bebidas. Según quien te atienda te cobra un precio distinto por los gintonics y además la dosis de alcohol cambia también.
Establecimiento muy atractivo con piano en la planta baja y la terraza en la azotea. Buena carta en el restaurante. El único punto débil, es que en la terraza de la azotea no saben preparar ni servir un gin-tonic. La mesa sin limpiar del servicio anterior... Los pusieron sin posavasos ni servilletas, tuvimos que pedirlas, y sin traer ni unas patatitas fritas, pese a la puñalada de 9 euros que me costó cada copa (éramos dos) Lentos y poco amables esos camareros de la terraza de la azotea.
Hemos estado tomando unos cócteles en la terraza. Muy bonito el lugar y las vistas. Lo que fue desagradable fue la que parecía la encargada del servicio, tratando muy mal a la camarera. Una pena porque los cócteles estaban muy buenos, pero ha generado un mal ambiente.
Hicimos una cena celebración en la terraza que pintaba muy bien. La terraza perfecta, la música en vivo agradable. Lo que tristemente tiró todo por el suelo, fue el mal servicio,(personal no formado para el espacio) y la comida. Tal vez tuvimos mala suerte, pero nos dejó muy mal sabor de boca. No todo vale, si de quiere crear un espacio agradable y de calidad.
Caro y comida nada fuera de lo común.... queríamos ir a la braseria del ático y nos dijeron q no hacía falta reservar. Cuando llegamos no había sitio y nos dijeron q teníamos q esperar. Después de esperar un buen rato, nos dicen q que queríamos comer q ya Iván a cerrar la cocina y aún no teníamos mesa. Nos pareció un poco fuera de lugar. Y ellos nos ofrecen bajar al restaurante de la planta de abajo q se come mejor y más barato, cuando la gracia del sitio es por las vistas. Abajo nada, lo que puse al principio, caro y nada fuera de lo común.... Una experiencia desastrosa.... Desde luego que no repetiré....
Hemos ido a cenar y ha sido un desastre. Nos han traido platos por duplicado, el pan seco, las croquetas congeladas por dentro,… El año pasado fuimos dos veces y estabamos encantados y hoy… ha sido… sin palabras. El servicio caotico, aunque voluntarioso, faltaba alguien que lo organizara. El cocinero de la parrilla tuvo que regalar detalles a determinadas mesas por la espera y los errores. Una pena porque el sitio es encantador
Es casi la 1 am miercoles, hay fiesta abajo, baje para quejarme e informar que retumba la música hasta el 3er piso y lamentablemente sigue aunque me informaron que van a solicitar bajar el volumen. Lamentable. (Aclaro, el resto de los servicios es de mi total agrado).
Echa la suciedad de la calle a la gente que pasa. Todos los días sobre las 9 de la mañana. Utilicen una escoba, no un soplador
Supuesto hotel dogfriendly donde unicamente te encuentras una cama pequeña para el perrete, y sucia . Ni platos para q pueda beber ni mucho menos una bolsita de chuches , como he tenido en otros hoteles con menos estrellitas….
No pongo menos estrellas para el servicio del restaurante porque no se puede. No entiendo cómo habiendo mesas vacías se nos pone en una que no nos gustaba, he pedido dos veces que nos pusieran en las vacías del fondo, se me ha contestado con un tono muy agresivo diciendo que no. Y "casualmente" durante toda la comida la mesa que queríamos ha estado vacía. Pésimo servicio. Claramente para que nos traten y hablen así no volveremos. Gracias Maria por tu "amabilidad".
Supuesto hotel dogfriendly donde unicamente te encuentras una cama pequeña para el perrete, y sucia . Ni platos para q pueda beber ni mucho menos una bolsita de chuches , como he tenido en otros hoteles con menos estrellitas….
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Carrer de Calàbria, 115, L'Eixample, 08015 Barcelona
Carrer de Calàbria, 115, L'Eixample, 08015 Barcelona
# Villa Emilia: Un Oasis de Elegancia y Sabor en el Corazón del Eixample Barcelonés
Barcelona, una metrópolis que respira historia, arte y vanguardia, es un destino ineludible para cualquier viajero. En el entramado de sus calles, donde la grandiosidad modernista se fusiona con la efervescencia de la vida contemporánea, se alza Villa Emilia. Ubicada estratégicamente en el vibrante barrio de L'Eixample, en Carrer de Calàbria, 115, 08015 Barcelona, este establecimiento representa un punto de encuentro para quienes buscan una experiencia que combine sofisticación, confort y una inmersión auténtica en el espíritu barcelonés.
Villa Emilia, con su dirección precisa y coordenadas (41.3802828, 2.1539109), se posiciona como un bastión de hospitalidad en una de las zonas más emblemáticas y codiciadas de la ciudad. Aunque los detalles intrínsecos de su historia o características específicas no siempre son de dominio público en el mismo grado que los grandes monumentos, su sola presencia en L'Eixample ya nos habla de un compromiso con la calidad y una integración armoniosa en un entorno de incalculable valor cultural y arquitectónico. Este artículo se adentrará en lo que hace de Villa Emilia un destino atractivo, explorando no solo su probable propuesta de valor, sino también el rico tapiz del barrio que la acoge, L'Eixample, un epicentro de la vida barcelonesa que define gran parte de la identidad moderna de la ciudad.
El nombre "Villa Emilia" evoca una imagen de elegancia clásica, de un espacio donde la atención al detalle y la calidez son protagonistas. En el contexto de Barcelona, y específicamente en L'Eixample, un establecimiento con tal denominación sugiere una propuesta que va más allá del mero alojamiento o la simple restauración. Es probable que Villa Emilia sea un hotel boutique, un espacio diseñado para ofrecer una experiencia personalizada y memorable a sus huéspedes, donde cada rincón está pensado para el disfrute y la comodidad.
Su ubicación en Carrer de Calàbria, una arteria transversal del Eixample, le confiere una tranquilidad relativa dentro de la bulliciosa ciudad, al tiempo que mantiene una excelente conectividad con los principales puntos de interés. Esto permite a sus visitantes disfrutar de la serenidad de un oasis urbano después de un día explorando las maravillas de Barcelona. La fachada del edificio, como muchas en el Eixample, probablemente refleje la arquitectura característica de la zona, con elementos que fusionan la funcionalidad con la estética, invitando a adentrarse en un interior que promete sofisticación.
Un establecimiento de la categoría que sugiere Villa Emilia en L'Eixample suele destacarse por su oferta gastronómica, que a menudo busca fusionar la tradición culinaria mediterránea con toques de modernidad y creatividad. Se espera que su cocina se base en productos frescos de temporada, con un enfoque en la calidad y la autenticidad de los sabores. Los espacios para comer, ya sea un restaurante formal o un bistró más informal, se conciben como lugares donde la experiencia culinaria es tan importante como la conversación y el ambiente. Desde un desayuno revitalizante hasta una cena íntima, la propuesta gastronómica de Villa Emilia estaría diseñada para satisfacer los paladares más exigentes, ofreciendo una ventana al rico mosaico de la cocina catalana y española.
Más allá de la gastronomía, la atmósfera de Villa Emilia se proyectaría como un equilibrio entre lo cosmopolita y lo acogedor. Un espacio donde tanto el viajero de negocios como el turista de ocio encuentran un ambiente propicio para el descanso y la inspiración. La decoración, los servicios personalizados y la atención al cliente son pilares fundamentales que, sin duda, contribuirían a forjar la reputación de este establecimiento como un destino en sí mismo dentro de Barcelona.
Para comprender plenamente el encanto de Villa Emilia, es esencial sumergirse en la historia y la esencia de su barrio, L'Eixample. Este distrito, cuyo nombre significa "el Ensanche" en catalán, es mucho más que una simple extensión urbana; es el corazón palpitante de la Barcelona moderna, un testimonio monumental de la planificación urbana visionaria y el epicentro del Modernismo catalán.
La historia de L'Eixample es inseparable de la figura de Ildefons Cerdà i Sunyer, un ingeniero y urbanista que concibió un plan revolucionario para la expansión de Barcelona a mediados del siglo XIX. La ciudad, constreñida por sus murallas medievales, necesitaba crecer. Cerdà propuso un diseño que rompía con la estructura caótica de la ciudad vieja, optando por una cuadrícula ortogonal que se extendería por la planicie adyacente.
El Plan Cerdà, aprobado en 1859, fue una obra maestra de la ingeniería social y urbanística. Sus principios fundamentales buscaban mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, priorizando la higiene, la luz natural y la ventilación. El diseño se caracteriza por:
El Eixample se dividió en dos grandes zonas: la Dreta de l'Eixample (la derecha, al norte del Passeig de Gràcia) y la Esquerra de l'Eixample (la izquierda, al sur). Villa Emilia se encuentra en la Esquerra de l'Eixample, una zona que, si bien comparte la misma planificación, ha desarrollado una identidad propia a lo largo de los años, con un carácter más residencial y una mezcla vibrante de comercios y servicios. El Plan Cerdà no solo transformó la geografía de Barcelona, sino que también sentó las bases para su prosperidad y su desarrollo como una de las ciudades más habitables y admiradas de Europa.
Si el Plan Cerdà fue el lienzo, el Modernismo catalán fue la paleta de colores que dio vida al Eixample. Entre finales del siglo XIX y principios del XX, este barrio se convirtió en el epicentro de un movimiento artístico y arquitectónico que dejó una huella indeleble en la identidad de Barcelona. El Modernismo, la versión catalana del Art Nouveau, se caracterizó por su ruptura con los estilos academicistas, abrazando la inspiración en la naturaleza, el uso de formas orgánicas, la asimetría, la riqueza ornamental y la integración de diversas artes aplicadas (cerámica, forja, vidrieras, mosaicos).
L'Eixample es un museo al aire libre del Modernismo, con obras maestras de arquitectos de renombre mundial. Aunque Villa Emilia no sea necesariamente una construcción modernista icónica, se erige en un distrito donde cada paseo es una lección de historia del arte. Entre los edificios más célebres, destacan:
Estos ejemplos son solo una muestra de la riqueza arquitectónica que impregna cada calle del Eixample. Caminar por sus avenidas es admirar portales ornamentados, ventanales de formas caprichosas, balcones de hierro forjado y fachadas revestidas de mosaicos y esculturas. La zona donde se encuentra Villa Emilia, aunque quizás más sobria en algunas de sus calles secundarias, está intrínsecamente ligada a esta estética y ofrece la oportunidad de descubrir ejemplos menos conocidos pero igualmente encantadores de la arquitectura burguesa de la época.
L'Eixample no es solo un escaparate arquitectónico; es un distrito vivo y dinámico que pulsa con la energía de Barcelona. Es el hogar de una vibrante vida comercial, con boutiques de diseñadores internacionales en el Passeig de Gràcia y Rambla de Catalunya, así como encantadoras tiendas de barrio y galerías de arte en sus calles transversales. Aquí se mezclan grandes almacenes con pequeños comercios tradicionales, creando un mosaico de opciones para compras y exploración.
El distrito también es un importante centro cultural. Alberga numerosos teatros, cines y salas de conciertos, ofreciendo una amplia programación para todos los gustos. Las galerías de arte contemporáneo son abundantes, especialmente en la "Quadrat d'Or" (Cuadrado de Oro), la zona más Modernista, pero también se extienden por toda la Esquerra de l'Eixample.
La vida cotidiana en L'Eixample es sofisticada pero accesible. Sus amplias aceras y sus numerosas terrazas invitan a pasear y a disfrutar del ambiente. Es un distrito donde los barceloneses viven, trabajan y socializan, lo que le confiere una autenticidad que va más allá de los circuitos turísticos más masificados. Los mercados, como el Mercat de Sant Antoni (recientemente renovado y un hito arquitectónico en sí mismo, relativamente cerca de Villa Emilia), son puntos neurálgicos donde se puede experimentar la esencia de la vida local, comprar productos frescos y disfrutar de la gastronomía.
La presencia de Villa Emilia en este contexto significa que sus huéspedes y comensales tienen acceso directo a esta riqueza cultural y social, pudiendo sumergirse en la vida barcelonesa con facilidad y comodidad.
Barcelona es sinónimo de buena comida, y L'Eixample es, sin duda, su epicentro gastronómico. Este distrito ofrece una diversidad culinaria que abarca desde la alta cocina con estrellas Michelin hasta las tabernas de tapas más auténticas, pasando por bistrós modernos, restaurantes internacionales y cafeterías de especialidad. La gastronomía en L'Eixample es un reflejo de la propia ciudad: innovadora, tradicional y global.
La oferta gastronómica del Eixample se caracteriza por:
Dado su nombre y su ubicación privilegiada en L'Eixample, es razonable inferir que Villa Emilia ofrece una propuesta gastronómica que se alinea con la excelencia del distrito. Su cocina, probablemente, se inclinaría hacia una interpretación refinada de la gastronomía mediterránea y española, con un énfasis en los sabores auténticos y la calidad de los ingredientes.
Se podría esperar que Villa Emilia ofrezca:
La experiencia gastronómica en Villa Emilia sería, por tanto, una extensión de la riqueza culinaria del Eixample, ofreciendo a sus visitantes la oportunidad de disfrutar de una cocina de calidad en un entorno distinguido.
La ubicación de Villa Emilia en Carrer de Calàbria, 115, en la Esquerra de l'Eixample, es uno de sus mayores activos en términos de accesibilidad y conectividad. El Plan Cerdà, con sus calles amplias y su diseño en cuadrícula, facilita enormemente la movilidad tanto a pie como en transporte público.
L'Eixample está excepcionalmente bien conectado con el resto de Barcelona y sus alrededores:
Desde Villa Emilia, muchos de los atractivos de Barcelona son fácilmente accesibles:
La ubicación de Villa Emilia no solo ofrece comodidad para el desplazamiento, sino que también sitúa al visitante en el centro de la acción, permitiendo una inmersión completa en la vida urbana de Barcelona.
Para aquellos que planean su estancia en Villa Emilia y la exploración de L'Eixample y Barcelona, algunos consejos prácticos pueden enriquecer la experiencia:
Villa Emilia, en el corazón del sofisticado L'Eixample, no es solo un punto en el mapa de Barcelona; es una promesa de una experiencia enriquecedora. Su ubicación estratégica la convierte en el punto de partida ideal para sumergirse en la grandiosidad arquitectónica del Modernismo, explorar la vibrante vida cultural y comercial del distrito, y deleitarse con una gastronomía que es un reflejo de la diversidad y calidad culinaria de la ciudad.
Este establecimiento, con su nombre que evoca elegancia y su enclave en una de las zonas más deseadas de Barcelona, ofrece a sus visitantes la oportunidad de disfrutar de un oasis de tranquilidad y buen gusto. Ya sea que busques una base cómoda para explorar la ciudad, un lugar para saborear la exquisita cocina mediterránea o simplemente un refugio de estilo en medio del bullicio urbano, Villa Emilia se presenta como una opción inmejorable.
Barcelona te espera con los brazos abiertos, y Villa Emilia te invita a descubrirla desde una perspectiva de distinción y confort, en un barrio que es, en sí mismo, una obra de arte.
Explora monumentos históricos y arquitectura cerca de Villa Emilia. Qué ver en L'Eixample.
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edificio modernista en Barcelona
biblioteca en España
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