Guide to Villa Emilia
# Villa Emilia: An Oasis of Elegance and Flavor in the Heart of Barcelona's Eixample
© 2026 PosDo · v3.0
Muted rooms in a modern hotel featuring a refined restaurant & a chic terrace lounge.
Mediterránea · Barcelona
Savor modern comfort in Barcelona's heart
Villa Emilia welcomes you to experience the vibrant flavors of the Mediterranean, right in the heart of Barcelona. With a commitment to quality ingredients and expertly crafted dishes, Villa Emilia offers a memorable dining experience. Boasting a 4.4/5.0 rating based on 1,866 reviews, Villa Emilia p...
Villa Emilia welcomes you to experience the vibrant flavors of the Mediterranean, right in the heart of Barcelona. With a commitment to quality ingredients and expertly crafted dishes, Villa Emilia offers a memorable dining experience. Boasting a 4.4/5.0 rating based on 1,866 reviews, Villa Emilia prides itself on creating a warm and inviting atmosphere. Guests can expect exceptional service and a delightful ambiance that complements the delicious cuisine.
Villa Emilia destaca por su ambiente romántico y agradable, ideal para parejas. El rooftop con música en vivo (jazz los jueves y sábados) es un punto fuerte. Algunos clientes se quejan de la falta de servicios en relación al precio, como pantuflas y batas.
Tip: El rooftop es ideal para tomar una copa y relajarse, especialmente los jueves y sábados con música en vivo.
Data from Wikidata
Villa Emilia is located in Barcelona, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
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Este lugar los disfrutamos mi pareja y yo, que increíble la puesta de sol, la comodidad y la paz que ahí se siente, la pasamos rico, lo recomiendo 100%, desde que entras al hotel todos son muy amables y agradables, es un Lugar romantico, lindo y muy limpio para tomar una copa y relajarse con las mejores puestas de sol de eixampls en el hotel Boutique villa emilia.
De mis hoteles favoritos en Barcelona. Me hospedo siempre unos días por trabajo, y me encanta todo, la decoración, los olores, el desayuno..... La única pega, pero es personal, es la baja potencia de los secadores de pelo. En navidad, es especialmente bonito, con decoración externa e interna. Unos días a la semana, se puede escuchar música en directo mientras tomas algo, creando un ambiente muy acogedor. En verano, terraza del ático es ideal para tomar un vino blanco, disfrutando de las vistas desde arriba de Barcelona. Perfecto para pasar unos días.
La terraza del Hotel Villa Emilia es un verdadero oasis en la ciudad. Con unas vistas impresionantes que invitan a relajarse, es el lugar perfecto para disfrutar de una tarde o noche en buena compañía. He tenido la oportunidad de disfrutar de un vino con una excelente relación calidad-precio, lo que sumó a la experiencia de manera muy positiva. Además, algunos días hay música en vivo que complementa la atmósfera, creando un ambiente aún más acogedor y agradable. Sin duda, es un espacio que recomendaría para desconectar y disfrutar de un momento especial.
Fuimos a tomar algo a la azotea del hotel. Tienen una terraza muy agradable con mesas bajas y sofás. Ambiente muy agradable para tomar algo con amigos o con pareja. Tienen diferentes cócteles y ponen frutos secos para acompañar. Precios un pelín altos pero lo normal en hoteles.
Incleible cafeteria con ambiente calido y música en directo En invierno cuenta con hoguera de gas, convirtiéndolo en un lugar ideal para charlar y pasar una buena tarde. El restaurante tiene una carta limitada, pero todo muy bueno. Recomendable 100% Menú del sábado 21€, no incluye café El domingo solo a la carta
Muy bonito este hotel, me han dejado o permitido ingresar un poco antes de la hora de check in, la recepcionista muy atenta, subí a la terraza y muy bonita, el desayuno recomendado está bastante completa, el lugar es cero fumadores un plussss! Y son amigables con los perritos. La habitación premium excelente, impecable, limpia, sin ruidos, la cama comoda, el baño amplio y pulcro, recambio de toallas y aseo de la habitación, me ha encantado de seguro volveré
Muy lindo hotel, con excelente servicio y buena ubicación en Barcelona. Son pet-friendly, pudimos hospedarnos con perro sin problema (incluso le pusieron una camita en la habitación, y le encantó!). El hotel no tiene estacionamiento propio, pero tienen acuerdo con uno que está a corta distancia. Las habitaciones son espaciosas y el personal es muy atento. El desayuno además está muy bien, con café delicioso y diversas opciones en el buffet. Definitivamente recomendable.
Hacía meses que no dormía tan bien. Una habitación preciosa y totalmente insonorizada, desayuno infinito, comida y cenas caseras, rincones preciosos, trato exquisito. Todo tan pluscuamperfecto que no nos queríamos ir. Y por si todo esto fuera poco, ambientazo en el bar restaurante y una ubicación inmejorable a la que puedes ir andando a cualquier parte ❤️❤️❤️
Un pequeño hotel, con un encanto espectacular. Cada detalle muy bien cuidado, piezas decoración escogidas como muy buen gusto 👏🏻 Atención del personal impecable. Dispone de una terraza en la planta superior muy acogedora. Con plancha para carnes a la brasa. Pero, Se tiene que reservar con mucha antelación (1 semana antes). Recomendado 100% 👍
Bonito y acogedor hostel. Puedes tomar algo en su bar y mirar el calendario que ofrecen música y actividades en la terraza sobre todo en verano. La terraza es súper bonita. Buena carta y atención.
Jueves y Sábados hay un pianista en el bar y es espectacular. También recomiendo ir a la terraza arriba del hotel. Vistas increíbles y todos los detalles super cuidados
El lounge-cafeteria a nivel de calle tiene un ambiente muy agradable, y los camareros son amables y serviciales. Tambien puedes tomar un aperitivo en la terraza del hotel, esta muy bien decorada y las vistas son buenas.
Villa Emilia es un atractivo hotel de diseño ubicado en un punto popular para quienes que buscan disfrutar el lado cosmopolita de Barcelona sin el ajetreo del centro. Las habitaciones están decoradas en discretos tonos terrosos, con piezas de arte étnico encima de las camas y, aunque no son extravagantes, son más lujosas de lo que cabría esperar en este rango de precio. Nos encantó este hotel, su ubicación, su servicio y su precio!
Organizamos el pasado Lunes el Aniversario de Bodas de mis padres y quedamos muy satisfechos tanto con la comida como con el Servicio. La comida con raciones esplendidas y exquisita. Muchas grácias al Sr. Fábregas por su amabilidad y profesionalidad al estar pendiente de todo y a Natasha y Lissi que estuvieron atendiéndonos también con gran profesionalidad. Sin duda volveremos! Muchas grácias por todo! Disfrutamos mucho de este Día!!
Un lugar perfecto para tomarte algo por las tardes, o un brunch con música en directo. El ambiente es relajado y acogedor. Se cena super bien y en verano habilitan la terraza, donde hacen menúde barbacoa, un sitio perfecto para las calurosas noches de verano!
Estuvimos cenando en la terraza del Hotel. Una carta muy veraniega y de calidad, en un ambiente muy acogedor, con unos platos abundantes y muy bien presentados y muy sabroso. A pesar del calor del verano una cena muy agradable.
Fuimos a cenar algo en su terraza y nos gustó mucho. El servicio fue bueno y también la comida. También fuimos a picar algo en el aperitivo y estuvo muy bien también.
Magnífico hotel de Barcelona donde recibiréis un trato exquisito tanto vosotros como vuestras mascotas, si es que viajáis con perretes. Muy aconsejable. El bufet del desayuno es magnífico.
Me he hospedado 2 noches y a sido todo increíble, la ubicación esta muy bien, tiene la parada de metro Roquefort (línea roja) a una calle con ascensor para silla de ruedas o carritos, el hotel es encantador e increíble con muy buen servicio, y la cama muy cómoda, y el servicio fue muy amable y agradable, te ayudan en todo lo que pueden y siempre con una sonrisa. Destacaría el desayuno Buffet y la merienda, en concreto el te y el bizcocho de limón, estaba todo buenísimo. Además si aparte del Buffet quieres un café o alguna bebida caliente te la preparan, a mi me prepararon un delicioso descafeinado el primer día y una taza de chocolate caliente el segundo.
Excelente comida, presentación, decoración, música ambiente y sobretodo el trato amable y prosefional. Calidad precio genial. Puedes tomar el café en la preciosa terraza. Repetiré sin duda.
Muy acogedor y elegante. La decoración muy acertada . Los colores negros y rojos caracteristicos del local se integran a la perfección con el resto de elementos decorativos haciendo un lugar perfecto para el descanso y relax. La cubierta un lugar ideal para saborear una buena copa de vino. A mi gusto encontre en falta luz en la escalera.
El mejor hotel de la zona. Las habitaciones están decoradas con mucho gusto y cuidan hasta el más mínimo detalle. La cena y el desayuno geniales (no he probado la comida) El trato es exquisito. Recomendable 100%
Muy bonito y coqueto hotel. El personal fantástico. El servicio muy bueno. La pianista Cris empatica y dispuesta a satisfacer las peticiones de canciones a los espectadores. Muchas felicidades por tener todo este personal tan bien cualificado.
Hotel precioso, al entrar te quedas maravillado con su decoración, atención increíble, íbamos con un bebé y nos ayudaron mucho con tema biberones y a nuestra perrita también la trataron muy bien poniendole su camita grande y cómoda y ubicación cerca de La Rambla.
Estuvimos este fin de semana con mi mujer, espectacular, ningún fallo, atentos, amables, la comida excepcional y lo mejor de todo que puedes estar con tu mascota, todo esto hace que la estancia en este Hotel sea una experiencia única !! volveremos.
Unos amigos celebraron sus bodas de oro en la terraza del hotel, con un cóctel 🍸 consistente en barra libre de bebidas acompañada de un magnífico surtido de canapés y brochetas variadas y riquísimas. La atención por parte de los camareros magnífica. Todo estuvo de 10. Totalmente recomendable 👌
He pasado dos semanas en el hotel y me ha gustado mucho. La habitación es cómoda y el baño bastante grande. Lo único que mejoraría sería la variedad del desayuno. Para un par de días esta bien pero al final se hace un poco monótono.
Ya habíamos estado en varías ocasiones tomando un vino y un plato de jamón mientras escuchábamos música en directo. Es uno de nuestros lugares relajantes favoritos. Ayer fuimos a comer, Inmejorable como siempre. El trato cercano y amable La comida buenísima Llevamos a mi madre y el lugar le encantó Muy agradecida por el día de ayer,ya que era muy especial para mi y el equipo de villa Emilia hizo que todo fuese de 10
Estuvimos en este hotel durante nuestras vacaciones en Barcelona y nos encantó. El alojamiento es precioso, las habitaciones son muy confortables y las camas son muy cómodas incluso la supletoria en la que durmió mi hija. En el desayuno todo está riquísimo. Además el hotel cuenta con una terraza para las cenas en la que es muy recomendable comer. La ubicación es perfecta porque está al lado de muchos lugares turísticos y además tiene una estación de metro en la puerta. El trato de 10 y las recomendaciones que nos hicieron sobre restaurantes fueron geniales. Nos ha encantado y volveremos
Deberia ser un cinco estrellas, personal de 10, ambiente acogedor, cada rincón se ve cuidado al detalle. La comida a la altura de los mejores restaurantes, sin duda muy recomendable. Habitación premium confortable y moderna, la cama amplia y cómoda. La terraza y el hilo musical de la zona de recepción dan un toque de nivel al hotel. Fue nuestra primera experiencia. Sin duda, repetiremos.
Muy muy bien, el servicio espectacular, hemos ido con nuestra mascota y hemos quedado encantados con todo, ni un solo problema. El desayuno y la comida muy buena, se hace muy acogedor. Muy recomendable, volveremos.
Yo he ido a cenar varias veces y la verdad es que es espectacular, tanto servicio como cocina. En ensalada de ventresca es súper buena. Todos los platos están bien realizados. Después hay días que hay música en vivo de piano. Magistral ... También hay terraza en la cual se hace cena de barbacoa. También puedes tomar algo en veranito a la fresca, que se está súper bien. Gracias al personal
Visité hoy su restaurante, y la ensalada griega y el magret de pato, eran dignos del mismísimo Olimpo. Las tartas de los postres las hubiera probado todas... tube que escoger una entre varias deliciosas. Me quedé con la de chocolate. Suave y de excelente acabado y elaboración. Fantástico.
Por motivos de pandemia estoy visitando varios hoteles de la ciudad, esta vez a tocado probar el Villa Emilia , no pude tener mejor elección. Un hotel con una decoración preciosa , cálido y elegante . Habitaciones perfectas , cama cómoda. Una Restauración con platos del mercado y temporada bien ejecutados . Personal muy amables y serviciales . Sin lugar en duda , Un gran Hotel .
Muy buen hotel en Barcelona volvería a ir
La estancia en Villa Emilia ha sido maravillosa. La atención del personal en cualquier momento, su disponibilidad y amabilidad han hecho de los días en Barcelona, de mi pareja y yo unos días absolutamente perfectos. Las instalaciones son muy limpias, de gran gusto. La habitación impecable con todos los confores necesarios. La terraza es bellísima y también allí el trato del personal va más allá de las expectativas. Todo un 10. ¡Volveremos y lo recomendaremos!
Celebramos el 60 cumpleaños de mi padre en la terraza y todo fue perfecto. El ambiente relajado y agradable, el personal educado y detallista, y la calidad de la comida y la bebida hicieron que la velada fuera inolvidable. Un oasis en medio de la jungla de asfalto.
Nos encanta hospedarnos en este hotel. Por qué además de ser súper chulo y muy céntrico, lo que nos ha conquistado es el trato tan especial que nos dan siempre. Todos son súper amables con nosotros, con nuestro perro y con nuestra hija.
Hotel agradable, céntrico, sin aglomeraciones por la zona. Con una terraza pequeña donde desconectar.
Hace años que me alojo allí por trabajo, de lo mejor que he probado en Barcelona. Sitio tranquilo y muy cómodo. Todo el personal es muy amable, tanto de recepción como en el restaurante. Ya los pueden cuidar!
Servicio y restaurante muy buenos. Habitaciones con detalles.
Comida muy buena, gusto exquisito y buen servicio.
Hotel bien situado, habitación amplia y cómoda. Personal muy amable. El restaurante muy bien calidad precio. La terraza nos ha encantado. Lástima que uno de los ascensores estuviera fuera de servicio, por la cual cosa había que esperar un poco para subir o bajar. Por todo lo demás muy recomendable
Mi estancia era por temas laborales y ha sido perfecta. También volvería por vacaciones. El confort y la atención excelentes. El restaurante también muy agradable y con buena calidad. Volvería sin dudar
Excelente servicio, habitaciones amplias y cómodas, sin duda regresaré 10/10!
Hotel muy agradable y bien ubicado, a 15 minutos andando del centro de la ciudad
El rooftop del Villa Emilia es un sitio íntimo, elegante y muy agradable para tomar algo! Vivo en el barrio y hace poco vi que los jueves y sábados ponen música en directo. Ayer por la tarde-noche disfruté de un dúo de jazz en vivo que elevó completamente la velada ⭐️ Sin duda, una de las mejores noches que he vivido en este rincón tan especial de Barcelona.
Fuimos a comer varias personas. Todo muy bien. Sitio muy acogedor. Quisiera destacar la amabilidad y buena educación, así como el excelente nivel de catalán, de un camarero llamado Gaby (quien fue el que se ocupó principalmente de nuestra mesa). Los demás empleados también fueron muy atentos.
Mi estancia era por temas laborales y ha sido perfecta. También volvería por vacaciones. El confort y la atención excelentes. El restaurante también muy agradable y con buena calidad. Volvería sin dudar
El rooftop del Villa Emilia es un sitio íntimo, elegante y muy agradable para tomar algo! Vivo en el barrio y hace poco vi que los jueves y sábados ponen música en directo. Ayer por la tarde-noche disfruté de un dúo de jazz en vivo que elevó completamente la velada ⭐️ Sin duda, una de las mejores noches que he vivido en este rincón tan especial de Barcelona.
Este lugar los disfrutamos mi pareja y yo, que increíble la puesta de sol, la comodidad y la paz que ahí se siente, la pasamos rico, lo recomiendo 100%, desde que entras al hotel todos son muy amables y agradables, es un Lugar romantico, lindo y muy limpio para tomar una copa y relajarse con las mejores puestas de sol de eixampls en el hotel Boutique villa emilia.
Fuimos con los del trabajo a comer el menudo de mediodía. La verdad que estaba todo muy bueno y delicioso. Yo me pedí de primero una ensalada de pulpo, muy fresca y buena. De segundo un trozo de carne jugoso y bien hecho acompañado de unas patatas y de postre un pastel de queso. Todo estaba delicioso. En cuanto al servicio, se equivocaron un par de veces al traer los platos, por una confusión tonta, pero fuera de ello muy bien En cuanto a calidad precio es un sitio recomendable. Lo único, que al mediodía es muy ruidoso. Ya había estado anteriormente en verano tomando unos cócteles en su terraza, caros pero buenos.
Hotel pequeño y acogedor en un buen barrio de Barcelona. La habitación para dos adultos es de medida estandar. Los muebles sencillos y como todo el hotel mantiene una decoracion sobria y poco cargada. En general, las instalaciones son límpias y simples. El baño tiene jabones y secador. Destacar el desayuno por 14€ esta muy bueno y variedad perfecta. Por la tarde de 17h a 19h puedes tomar un café de forma gratuita que sienta muy bien despues de un buen paseo por Barcelona. Dato curioso: el olor de canela resulta abrumador, supongo que debe se márketing pero mas de un dia puede ser muy agobiante.
La atención fue de 10, muy educados y serviciales. La comida estaba buenísima, las facciones eran un poco escasas, pero la calidad era de 10. La carne es de las mejores que ve provado, y la tapa de bravas era grande. De postre, el pastel de queso estaba para morirse, muy bueno. El sitio olía muy bien, el ambiente era muy agradable. Los baños muy limpios y aseados.
Hotel de diseño. Con buenas instalaciones. De carácter moderno. Es un complejo muy nuevo por lo que da muy buena apariencia. Buen trato. Muy bien situado. Dispone de aparcamiento. *muy importante, aceptan perros. (Pet friendly). Tiene mucha calidad en su gastronomía. Tiene azotea con chill out.
Creo que no era el mejor día para hacer una reserva . Todo limpio ! La atención súper ! Estábamos sentados en un espacio que se notaba mucho que era improvisado … le daré una segunda oportunidad a futuro … pero vamos .. es preferible avisar … cuando vas a cenar es muy muy importante la experiencia que evocan los sitios … Pagar cuando la experiencia es fantástica no importa. Los colores los muebles las plantas todo muy orgánico ! Muy relajante ( supongo ) cuando no hay esos grupos que había y que daban la sensación de que iban todos corriendo. Comencemos por los platos ! Pedimos una porción de patatas bravas … pues no pueden faltar cuando vas a sitios nuevos ! Y la verdad … Eran literal ! Dos patatas medianas cortadas en gajos ! … la salsa bien .. no estaban mal ! Pero era un poco chisté , no digo que tiene que ser un bol a reventar , pero es que era literal 2 patatas cortadas a gajos .. eso si muy buenas. La carne esta muy muy buena. Brochetas de filet mignon muy ricas, la pluma ibérica muyy muyyy buena. El jamon Muy rico y fresco. Ojo mi puntuación no es por que sea malo el sitio. Pero creo que hay que avisar si vais a tener grupos . Es muy incomodo comer y tener mucho ruido o la postura sentado en sofás donde no estas sentado de forma correcta para comer .. no se . Creo que son detalles . Igualmente el personal sobre todo la chica extranjera muy encantadora.
Muy buena ubicación , terraza muy agradable, excelente atención por parte de los camareros y buena música . El único defecto , por poner alguno es que el lavabo está en la planta -1 . Todo muy correcto
La verdad es que fui a este hotel a unas charlas y no puedo hablar ni de las habitaciones ni del restaurante, jajaja, pero la decoración y la atención desde que cruzas la puerta geniales. Me parece un hotel céntrico con mucho encanto, tocan música en directo, está el piano de cola. Vamos, que me da buen rollo. No hay barullo y es acogedor a la vez que elegante.
Acogedor restaurante en planta baja, con una propuesta interesante de tapas y platos. También una agradable terraza en el piso superior. Un descubrimiento para plan after-work. Excelente iniciativa optar por agua tratada en el mismo local en lugar de agua embotellada, pero también sería de esperar que el precio por botella se ajustara en consecuencia.
Interesante hotel con una buena terraza para disfrutar de las vistas de la ciudad. Está ubicado en buena zona, aunque no la más bonita de Barcelona, pero queda compensado al tener una buena ubicación. Opción interesante para eventos de empresa de pequeñas dimensiones.
Excelente hotel situado en el centro de la ciudad (Gran Via queda a una calle) tiene una terraza estupenda para tomar algo en las noches de verano. También se pueden organizar fiestas allí arriba; es bastante grande. Las habitaciones muy limpias y el servicio bueno.
No me he alojado en el hotel y no puedo saber cómo son las habitaciones. He estado un par de veces por la tarde, que está muy concurrido y es acogedor, sobre todo los días con música. Muy agradable.
Restaurante magnífico, bien cuidado, bien decorado, personal fabuloso, precios asequibles, menú corto pero maravillosamente bien elaborado h presentado. Para repetir y recomendar!!!
El hotel Villa Emilia se encuentra nada menos que una de las zonas más icónicas de Barcelona.,muy cerca de Plaza España (sitio turístico por excelencia) El Villa Emilia lo tiene todo para una maravillosa estancia.Las habitaciones son amplias,luminosas,modernas y equipadas con todo lo necesario.Item aparte para su coqueto restaurante y la sala de estar en el primer piso decorada con estilo y clase. Es para calificarlo con cinco estrellas pero hay un detalle que me ha disgustado y es la áspera atención de una de sus empleadas más en concreto,la que está en el servicio del restaurante. Una pena que todo el personal sea correcto y amable y esta persona eche por tierra el trabajo de los demás. Un hotel de esta categoría debería cuidar este detalle tan importante como todo lo demás.
Una terraza escondida en pleno Eixample, con musica en vivo y vistas de los aticos acogedores alrededor. Comida a la altura, aunque un poco cara. Escuchar jazz, tomando una copa de vino (la carta es tmb de alto nivel) - no se puede pedir más para una cita romántica o un encuentro con amigos.
Fui al bistro a comer, platos pequeños pero de buena calidad, personal atento, sitio tranquilo y buena ubicación
Nos gustó mucho hospedarnos en el Villa Emilia. Está muy bien situado, con parada de metro, autobuses, bares, restaurantes, panaderías… en fin, todos los servicios cerca. La habitación era muy acogedora, bien insonorizada y la cama súper cómoda. El baño perfecto! Además puedes ir con tu perro sin pagar un suplemento extra. Nosotros así lo hicimos y le pusieron una camita. Quizás poner un cuenquito para el agu estaría genial, pero como no se paga suplemento… está bien! El hotel en sí es bonito y huele genial! Lo único que cambiaría son las cantidades de las raciones en la Terraza , se quedan bastante justitas para el precio. En fin… súper recomendado!
El restaurante es excelente, tiene un ambiente acogedor y elegante. El menú del mediodía está muy bien, el precio muy razonable y el servicio inmejorable. Alex es un 10.
Ha sido una comida de graduación perfecta. Un menú de sábado de 22 euros muy equilibrado relación calidad/precio y unos postres caseros espectaculares. Mención especial a la repostería, de verdad... el carrot cake, el tiramisú, el xocolate cake...todos caseros...todos increíblemente buenos. La decoración, con ese armario de mas de 200 años, el personal de servicio super atento y simpático, en fin, perfecto. Solo una pega que quiero comentar...la altura entre la mesa y las sillas, había cierto desequilibrio de altura que hacia que estuviera algo incomodos...revisar, por favor. No quiero olvidarme de la terraza, con cocteles a precio correcto y bien elaborados. En definitiva, un gran día de graduación que no olvidaremos. La posibilidad de disfrutar de las instalaciones de un Hotel urbano sin estar hospedados es un gran acierto. Gracias.
La terraza no tiene precisamente las mejores vistas de Barcelona pero es bonita y agradable. Se ha de reservar ya que suele estar lleno. Algunos días hay música en directo ( creo que los jueves ) aunque por desgracia el día que fuimos apenas se oía al guitarrista, el sonido era muy malo. El servicio muy bueno pero los precios demasiado elevados.
Llevaba tiempo queriendo ir pero quizás las expectativas eran muy altas. El lugar está ok pero los precios algo altos para mi, pese a ser rooftop. El mojito que tomé era el más caro que he visto en mucho tiempo y de los más flojitos que he probado.
Cenamos un jueves en el bistrot. Carta de tapas muy escasa y cara. Atencion de camareros bastante mala. Lo unico bueno la musica en directo y la terraza del hotel.
Fuimos un grupo grande, menú escueto y sorpresa a la hora de pagar, suplemento por vinos que no se habían pedido y cafés pagados que se volvían a reclamar. En las copas más de lo mismo cobraron suplementos de bebidas que no se habían servido. Como por ejemplo en el ron cobraron de una categoria que no habían puesto. No volveremos
Visitado durante el open house. Esperaba mucho más. Es un sitio bastante sin más. No lo recomiendo especialmente.
El hotel está bien,comida muy minimalista,los empleados muy atentos menos un señor que estuvo por la noche que fue muy borde,las sillas del restaurante un poco bastante incómodas pero bueno.... Tiene terraza pero solo puedes subir hasta las 16 horas no lo veo bien porque tiene unas vistas muy buenas. El desayu es un poco pobre no hay gran variedad pero lo bueno es que está en el centro y te encuentras de todo cerca
Restaurante Pedimos vino y cerveza con el menú (entraba) y agua aparte. Nos cobraron el vino (casi el doble de caro que el agua) No somos habituales, era nuestro primer día. Me pareció un detalle feo. Me supo mal. El sitio agradable y la atención en sala, buena. La comida, bien preparada y bien presentada
Faltan muchas cosas para ser un hotel de 4 estrellas. En el cuarto enano no había ni pantuflas ni batas, y eso por casi 300 EUR por noche... Estuvimos de viaje de trabajo y aún el precio nos pareció desorbitado. Sería por los días de la Fira... El desayuno tampoco nos convenció. La ubicación si es perfecta.
Faltan muchas cosas para ser un hotel de 4 estrellas. En el cuarto enano no había ni pantuflas ni batas, y eso por casi 300 EUR por noche... Estuvimos de viaje de trabajo y aún el precio nos pareció desorbitado. Sería por los días de la Fira... El desayuno tampoco nos convenció. La ubicación si es perfecta.
Rooftop agradable pero el servicio deja mucho que desear. Con la excusa del covid te hacen subir las bandejas con todas las bebidas. Según quien te atienda te cobra un precio distinto por los gintonics y además la dosis de alcohol cambia también.
Establecimiento muy atractivo con piano en la planta baja y la terraza en la azotea. Buena carta en el restaurante. El único punto débil, es que en la terraza de la azotea no saben preparar ni servir un gin-tonic. La mesa sin limpiar del servicio anterior... Los pusieron sin posavasos ni servilletas, tuvimos que pedirlas, y sin traer ni unas patatitas fritas, pese a la puñalada de 9 euros que me costó cada copa (éramos dos) Lentos y poco amables esos camareros de la terraza de la azotea.
Hemos estado tomando unos cócteles en la terraza. Muy bonito el lugar y las vistas. Lo que fue desagradable fue la que parecía la encargada del servicio, tratando muy mal a la camarera. Una pena porque los cócteles estaban muy buenos, pero ha generado un mal ambiente.
Hicimos una cena celebración en la terraza que pintaba muy bien. La terraza perfecta, la música en vivo agradable. Lo que tristemente tiró todo por el suelo, fue el mal servicio,(personal no formado para el espacio) y la comida. Tal vez tuvimos mala suerte, pero nos dejó muy mal sabor de boca. No todo vale, si de quiere crear un espacio agradable y de calidad.
Caro y comida nada fuera de lo común.... queríamos ir a la braseria del ático y nos dijeron q no hacía falta reservar. Cuando llegamos no había sitio y nos dijeron q teníamos q esperar. Después de esperar un buen rato, nos dicen q que queríamos comer q ya Iván a cerrar la cocina y aún no teníamos mesa. Nos pareció un poco fuera de lugar. Y ellos nos ofrecen bajar al restaurante de la planta de abajo q se come mejor y más barato, cuando la gracia del sitio es por las vistas. Abajo nada, lo que puse al principio, caro y nada fuera de lo común.... Una experiencia desastrosa.... Desde luego que no repetiré....
Hemos ido a cenar y ha sido un desastre. Nos han traido platos por duplicado, el pan seco, las croquetas congeladas por dentro,… El año pasado fuimos dos veces y estabamos encantados y hoy… ha sido… sin palabras. El servicio caotico, aunque voluntarioso, faltaba alguien que lo organizara. El cocinero de la parrilla tuvo que regalar detalles a determinadas mesas por la espera y los errores. Una pena porque el sitio es encantador
Es casi la 1 am miercoles, hay fiesta abajo, baje para quejarme e informar que retumba la música hasta el 3er piso y lamentablemente sigue aunque me informaron que van a solicitar bajar el volumen. Lamentable. (Aclaro, el resto de los servicios es de mi total agrado).
Echa la suciedad de la calle a la gente que pasa. Todos los días sobre las 9 de la mañana. Utilicen una escoba, no un soplador
Supuesto hotel dogfriendly donde unicamente te encuentras una cama pequeña para el perrete, y sucia . Ni platos para q pueda beber ni mucho menos una bolsita de chuches , como he tenido en otros hoteles con menos estrellitas….
No pongo menos estrellas para el servicio del restaurante porque no se puede. No entiendo cómo habiendo mesas vacías se nos pone en una que no nos gustaba, he pedido dos veces que nos pusieran en las vacías del fondo, se me ha contestado con un tono muy agresivo diciendo que no. Y "casualmente" durante toda la comida la mesa que queríamos ha estado vacía. Pésimo servicio. Claramente para que nos traten y hablen así no volveremos. Gracias Maria por tu "amabilidad".
Supuesto hotel dogfriendly donde unicamente te encuentras una cama pequeña para el perrete, y sucia . Ni platos para q pueda beber ni mucho menos una bolsita de chuches , como he tenido en otros hoteles con menos estrellitas….
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Carrer de Calàbria, 115, L'Eixample, 08015 Barcelona
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# Villa Emilia: An Oasis of Elegance and Flavor in the Heart of Barcelona's Eixample
Barcelona, a metropolis that breathes history, art, and avant-garde, is an unmissable destination for any traveler. Amidst its intricate streets, where modernist grandeur merges with the effervescence of contemporary life, stands Villa Emilia. Strategically located in the vibrant L'Eixample neighborhood, at Carrer de Calàbria, 115, 08015 Barcelona, this establishment represents a meeting point for those seeking an experience that combines sophistication, comfort, and an authentic immersion in the spirit of Barcelona.
Villa Emilia, with its precise address and coordinates (41.3802828, 2.1539109), positions itself as a bastion of hospitality in one of the city's most emblematic and coveted areas. While the intrinsic details of its history or specific characteristics are not always as publicly known as those of major monuments, its mere presence in L'Eixample already speaks of a commitment to quality and a harmonious integration into an environment of incalculable cultural and architectural value. This article will delve into what makes Villa Emilia an attractive destination, exploring not only its probable value proposition but also the rich tapestry of the neighborhood that hosts it, L'Eixample, an epicenter of Barcelona life that defines much of the city's modern identity.## Villa Emilia: A Haven of Style and Flavor
The name "Villa Emilia" evokes an image of classic elegance, of a space where attention to detail and warmth are paramount. In the context of Barcelona, and specifically in L'Eixample, an establishment with such a name suggests an offering that goes beyond mere accommodation or simple dining. It is likely that Villa Emilia is a boutique hotel, a space designed to offer a personalized and memorable experience to its guests, where every corner is conceived for enjoyment and comfort.
Its location on Carrer de Calàbria, a transversal artery of L'Eixample, grants it relative tranquility within the bustling city, while maintaining excellent connectivity to the main points of interest. This allows its visitors to enjoy the serenity of an urban oasis after a day exploring the wonders of Barcelona. The building's facade, like many in L'Eixample, likely reflects the characteristic architecture of the area, with elements that merge functionality with aesthetics, inviting one to step into an interior that promises sophistication.An establishment of the caliber suggested by Villa Emilia in L'Eixample typically stands out for its gastronomic offering, which often seeks to fuse Mediterranean culinary tradition with touches of modernity and creativity. Its cuisine is expected to be based on fresh, seasonal produce, with a focus on the quality and authenticity of flavors. Dining spaces, whether a formal restaurant or a more informal bistro, are conceived as places where the culinary experience is as important as conversation and atmosphere. From a revitalizing breakfast to an intimate dinner, Villa Emilia's gastronomic proposal would be designed to satisfy the most discerning palates, offering a window into the rich mosaic of Catalan and Spanish cuisine.
Beyond gastronomy, Villa Emilia's atmosphere would be projected as a balance between the cosmopolitan and the welcoming. A space where both business travelers and leisure tourists find an environment conducive to rest and inspiration. The decor, personalized services, and customer care are fundamental pillars that would undoubtedly contribute to forging the establishment's reputation as a destination in itself within Barcelona.
The history of L'Eixample is inseparable from the figure of Ildefons Cerdà i Sunyer, an engineer and urban planner who conceived a revolutionary plan for the expansion of Barcelona in the mid-19th century. The city, constrained by its medieval walls, needed to grow. Cerdà proposed a design that broke with the chaotic structure of the old city, opting for an orthogonal grid that would extend across the adjacent plain.
The Cerdà Plan, approved in 1859, was a masterpiece of social and urban engineering. Its fundamental principles sought to improve the quality of life for citizens, prioritizing hygiene, natural light, and ventilation. The design is characterized by:* Octagonal City Blocks: The most distinctive feature are the city blocks with their chamfers (corners cut at a 45-degree angle). This innovation not only facilitated the turning of carts and, later, vehicles, but also created additional squares at intersections, improving visibility and allowing for greater light and air penetration.
If the Cerdà Plan was the canvas, Catalan Modernism was the palette of colors that brought the Eixample to life. Between the late 19th and early 20th centuries, this neighborhood became the epicenter of an artistic and architectural movement that left an indelible mark on Barcelona's identity. Modernism, the Catalan version of Art Nouveau, was characterized by its break from academic styles, embracing inspiration from nature, the use of organic forms, asymmetry, ornamental richness, and the integration of various applied arts (ceramics, wrought iron, stained glass, mosaics).L'Eixample is an open-air museum of Modernisme, featuring masterpieces by world-renowned architects. Although Villa Emilia may not necessarily be an iconic Modernista building, it stands in a district where every stroll is an art history lesson. Among the most celebrated buildings are:
L'Eixample is not just an architectural showcase; it is a vibrant and dynamic district that pulsates with the energy of Barcelona. It is home to a vibrant commercial life, with international designer boutiques on Passeig de Gràcia and Rambla de Catalunya, as well as charming neighborhood shops and art galleries on its cross streets. Here, department stores blend with small traditional shops, creating a mosaic of options for shopping and exploration.
The district is also an important cultural center. It houses numerous theaters, cinemas, and concert halls, offering a wide range of programming for all tastes. Contemporary art galleries are abundant, especially in the "Quadrat d'Or" (Golden Square), the most Modernista area, but they also extend throughout the Esquerra de l'Eixample.Daily life in L'Eixample is sophisticated yet accessible. Its wide sidewalks and numerous terraces invite you to stroll and enjoy the atmosphere. It's a district where Barcelona residents live, work, and socialize, which gives it an authenticity that goes beyond the most crowded tourist circuits. Markets, such as the Mercat de Sant Antoni (recently renovated and an architectural landmark in itself, relatively close to Villa Emilia), are focal points where you can experience the essence of local life, buy fresh produce, and enjoy the gastronomy.
Villa Emilia's presence in this context means that its guests and diners have direct access to this cultural and social richness, allowing them to immerse themselves in Barcelona life with ease and comfort.
Barcelona is synonymous with good food, and L'Eixample is, without a doubt, its gastronomic epicenter. This district offers a culinary diversity ranging from Michelin-starred fine dining to the most authentic tapas taverns, including modern bistros, international restaurants, and specialty coffee shops. Gastronomy in L'Eixample is a reflection of the city itself: innovative, traditional, and global.
L'Eixample's gastronomic offerings are characterized by:* Diversity: It's possible to find everything from restaurants serving traditional Catalan cuisine with recipes passed down through generations, to avant-garde fusion proposals that explore new flavors and textures. The presence of diverse international communities has also enriched the offerings with excellent options for Japanese, Italian, Peruvian cuisine, etc.
One could expect Villa Emilia to offer:* Dishes with Local Essence: Recipes that pay homage to Catalan culinary tradition, perhaps with a contemporary twist. This could include rice dishes, fresh Mediterranean fish, locally sourced meats, and seasonal vegetables.
Villa Emilia's location at Carrer de Calàbria, 115, in Esquerra de l'Eixample, is one of its greatest assets in terms of accessibility and connectivity. The Cerdà Plan, with its wide streets and grid design, greatly facilitates mobility both on foot and by public transport.
L'Eixample is exceptionally well-connected to the rest of Barcelona and its surroundings:* Metro: Several metro lines run through the district. From Villa Emilia, there is easy access to stations connecting with key lines such as L1 (red), L3 (green), and L5 (blue, allowing you to reach iconic landmarks like Plaça Catalunya, Las Ramblas, the Sagrada Familia, Passeig de Gràcia, or Estació de Sants (the main train station). The closest metro station would probably be Rocafort (L1) or Urgell (L1), both within short walking distance.
From Villa Emilia, many of Barcelona's attractions are easily accessible:* Plaça Espanya and Montjuïc: A short distance away lies the imposing Plaça Espanya, gateway to Montjuïc mountain, home to the Palau Nacional (housing the MNAC), the Magic Fountain, Poble Espanyol, and several museums and gardens.
Villa Emilia's location not only offers convenience for getting around but also places visitors at the heart of the action, allowing for a complete immersion in Barcelona's urban life.
For those planning their stay at Villa Emilia and exploring L'Eixample and Barcelona, some practical tips can enrich the experience:* Reservations: Given Barcelona's popularity and the expected quality of an establishment like Villa Emilia, it is advisable to book accommodation in advance, especially during high season (spring and autumn) or special events. For restaurants, even mid-range ones, it's good practice to reserve a table, especially if you plan to dine at Spanish times (later than in other countries, from 8:30-9:00 PM).
Villa Emilia, in the heart of sophisticated L'Eixample, is not just a point on Barcelona's map; it is a promise of an enriching experience. Its strategic location makes it the ideal starting point to immerse oneself in the architectural grandeur of Modernisme, explore the district's vibrant cultural and commercial life, and delight in a gastronomy that reflects the city's culinary diversity and quality.
This establishment, with a name that evokes elegance and its location in one of Barcelona's most desirable areas, offers its visitors the opportunity to enjoy an oasis of tranquility and good taste. Whether you are looking for a comfortable base to explore the city, a place to savor exquisite Mediterranean cuisine, or simply a stylish refuge amidst the urban hustle and bustle, Villa Emilia stands out as an unbeatable choice.
Barcelona awaits you with open arms, and Villa Emilia invites you to discover it from a perspective of distinction and comfort, in a neighborhood that is, in itself, a work of art.
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