Es Verger
Mallorcan · Alaro
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About Es Verger
Es Verger, ubicado en un enclave único cerca de Alaró, ofrece una experiencia gastronómica auténtica con vistas panorámicas impresionantes, incluyendo la bahía de Palma. Nuestra cocina tradicional mallorquina destaca por sus carnes exquisitas preparadas en el asador, con especialidades como cordero...
Es Verger, ubicado en un enclave único cerca de Alaró, ofrece una experiencia gastronómica auténtica con vistas panorámicas impresionantes, incluyendo la bahía de Palma. Nuestra cocina tradicional mallorquina destaca por sus carnes exquisitas preparadas en el asador, con especialidades como cordero y cochinillo, además de un delicioso arroz brut. Disfrute de un ambiente rústico y acogedor, ya sea en nuestro comedor con chimenea o en la terraza al aire libre. Complemente su comida con una selección de vinos y postres. El acceso puede ser un desafío, pero la recompensa es una comida memorable y un servicio amable y atento que le harán sentir como en casa.
What Customers Say About Es Verger
Es Verger destaca por su auténtica cocina mallorquina, raciones abundantes y un servicio amable. Las vistas son espectaculares, aunque el acceso es complicado. La paletilla de cordero y el arroz brut son muy recomendados.
Popular Dishes
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Tip: Se recomienda ir caminando o en coche con buenas amortiguaciones debido a la carretera complicada. ¡Las vistas hacen que valga la pena el esfuerzo!
Features
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Frequently asked questions about Es Verger
Es Verger Alaro Reviews
Cuidado, el camino para llegar es bastante malo y estrecho. No es un restaurante común, es una casa de comida que se come fenomenalmente bien y te atienden genial, pero son mesas compartidas, nada de comida romántica de pareja, etc, pero merece la pena.
Muy majos, el precio a pesar de ser un sitio turístico no es tan alto y está perfectamente situado a 25 min de caminada del Castillo de Alaró. Totalmente recomendable, gracias a todos los camareros.
Local con muy buen ambiente, camareros simpaticos, y el arroz brut muy bueno, perfecto para despues de una buena ruta.
Como siempre, da gusto ir de año en año y ver que siguen haciendo comida mallorquina exquisita, tratando a los clientes de 10, no importa nacionalidad ni nada, platos abundantes y muy buenos, lástima no haber podido disfrutar de un arroz brut con caracoles ya que en verano no hacen.... encantadores, atentos hasta el punto de atender a un nino que había sufrido un golpe en la cara, da gusto volver a ""ca nostra"".
La atención un 10, y la comida también otro 10, espectacular y el sitio precioso ya que estas entre montañas.
Hace 5 años que vivo en Mallorca y nunca me han atendido tan bien! La comida muy sabrosa y abundante. El aceite artesanal un manjar. Hay que hacer reserva pero puede que tengas suerte si vas sin reserva.
La comida es increíble si te gusta la cocina fácil y muy bueno! Siempre llevo mis visitantes para disfrutar este lugar. Con bien tiempo no hay un citio con mejor vista a Palma y las montañas! Precios perfecto y el servicio excelente! Es muy rústico pero más que auténtico. Nunca fallan
La comida riquísima y el personal majisimo. Si vas a mallorca este restaurante tiene que ser una parada obligatoria. Hay que probar el cochinillo y el cardenal, están los dos riquísimos. Lo único es la localización, hay que ir en coche porque hay que subir monte, pero merece la pena ir por lo robar la comida, que es espectacular. Yo fui un día de diario y no había mucha gente pero recomiendo reservar antes por si acaso.
Después de una excursión te paras a comer aquí, lejos del barullo de la ciudad y los coches. El lugar es rústico y muy acogedor, además dentro tienen chimenea. Pedimos para comer la paletilla de cordero y el chuletón, de postre la tarta de oreo. Todo riquísimo y platos generosos. El personal muy agradable y atento. Es un restaurante para repetir
Un lugar espectacular en medio de la montaña. La comida es excepcional, casera y auténtica. Y el personal te hace sentir como en casa, ¡son LO MÁS!
Es una Hacienda en lo alto de la sierra de Alaró. La entrada de carretera está un poco mal ya que la Consegería de turismo y Gobierno Balear no la quiere arreglar. Las vistas son ALUCINANTES. Entras en el Restaurante y parece un Cortijo andaluz totalmente conservado. La amabilidad de el personal es muy 10. Aunque los chicos no lleven uniforme como en otros restaurantes, la atención y la profesionalidad de ellos se nota al momento de recibirte. Servicio rápido. La comida exquisita. Me sentí mejor que en mi propia casa. LO RECOMIENDO. MERECE LA PENA SUBIR
Ideal para tomar o comer algo antes, o después de subir al Castillo de Alaró. Vistas espectaculares, hay un gran parking. Aunque la subida en coche es algo complicada, pues es una carretera estrecha con bastante pendiente
Queríamos disfrutar de la gastronomía mallorquín, en un entorno rural y auténtico, y no defraudó en lo absoluto. La travesía por una carretera sin asfaltar bien merece la pena, pues la comida y la atención estuvieron de lujo. Comimos el cabrito y el chuletón, así como una degustación de especialidades mallorquinas de entrada. Mención especial para el camarero, se llama Jesús, hacedle caso a sus recomendaciones!
Comimos cabrito y cordero asados al horno de leña, excelentes y muy tiernos, para picar unas croquetas de "botifarró" y un "Frito" buenísimos. El ambiente del restaurante rústico y muy acogedor. El personal muy amable. Perfecto para finalizar una preciosa excursión al Castillo de Alaró.
Difícil de llegar (menudo caminito 😅), pero se come fenomenal. La paletilla de cordero hay que probarla, es la especialidad y con razón. Yo opté por pescado, que tampoco tiene nada que envidiar. Y si las generosas raciones y los tamaños de los principales te lo permiten (si no haces un esfuerzo), tienes que probar los postres. Ojo, que el cardenal aunque estés a punto de reventar, no podrás parar. Imprescindible si haces ruta al castillo, y si no también.
Cuando te vas acercando la carretera se acaba y se convierte en un camino sin asfaltar. Toda una aventura pero despacito se consigue llegar a un restaurante que es una granja rehabilitada en donde lo de menos es el sitio. Las vistas espectaculares y la comida casera y pidas lo que pidas a cada cual mejor. No perderse las croquetas de butifarron. El cabrito. El frito..... el chuleton. Todo genial. Merece la pena la aventura de llegar.
Restaurante auténtico y excelente comida típica Mallorquina. 100% recomendable!!! Ideal para combinarlo con una ruta de senderismo o día de escalada en la zona 💪💪💪🤩
Restaurante con una localización excepcional. Una "venta" tradicional con comida tradicional. Subir a visitar el Castillo de Alaro y después disfrutar de su comida y ambiente. Muy recomendable.
Yo creo que es el mejor sitio para comer de toda Mallorca. Comida hecha con cariño, abundante y un ambiente imposible de igualar. Faltan las strellas para este sitio. La paletilla es de llorar.. Vale la pena el viaje..
Genial descubrimiento en Mallorca. Un lugar especial, apartado, muy tradicional y con comida muy muy rica. Además nos trataron genial y el camarero Dani fue muy amable. Lo recomiendo mucho!
La mejor paletilla de cordero que he comido nunca. Los camareros muy majos y ambiente perfecto. Volveré sin duda
Bueno no tengo palabras , por empezar la buena gente que son pinche con el coche y me ayudaron en todo lo que necesite , y no basta con eso que encima unos desayunos impactantes e estaba dispuesta a pagar unos 30€ por lo bueno que estaba todo tanta calidad y resultaron ser 10€ lo recomiendo muchísimo de verdad me he ido muy contenta y pienso volver y desayunar ahí y comer e incluso cenar si se puede , para quien le guste las montañas esta es la mejor sin duda 😋
Zona muy recomendable. Experiencia inolvidable. Comida y servicio esquisito.
Restaurante mallorquín auténtico. Comida y servicio muy bueno. El enclave es único.
Más que recomendable, la mejor comida de mis vacaciones sin duda.
Impresionante el sitio e impresionante la comida y el servicio.Esto si que se merece varias "Estrellas Michelín"
Una experiencia inolvidable. Una bonita excursión al Castillo y para terminar la mejor paletilla que he probado en mi vida, 100% recomendable!!
Situado en un enclave espectacular, se trata de un restaurante que ofrece comida típica mallorquina. Probé el frit de matances, caracoles y el cochinillo cocinado al horno de leña. Todo estaba delicioso. Por poner una pega, el camino para llegar al restaurante es bastante complicado, aunque es cierto que tiene su encanto.
Comida riquísima (yo pedí cabrito). Sitio con mucho encanto. Personal de 10, van a tope y aún así super amables en todo momento.
Fui con mi chico y mi madre a comer y que gran sorpresa ! Unas croquetas de butifarro increíbles , los caracoles justo en su punto y un cardenal de postre que se te hacía la boca agua ! Platos generosos y súper bien precio, el servicio excelente y rápido ( estaban súper llenos y hicieron lo posible para sentarnos asap )
Lugar encantador, muy rural y con unas vistas del castillo de alaró envidiables. La comida exquisita sobre todo las carnes que cocinan en el horno de leña... Brutalmente suaves y un sabor increible, se desacen en la boca. Lo unico medianamente malo, que no es malo ya que te encuentras en el monte son las AVISPAS a la hora de comer.. ya que la carne les llama mucho la atención y pueden ser un tanto molestas si les tienes miedo. Por lo demás todo increible tanto la atención como la Comida. Para repetir sin dudar ese cordero y ese cabrito... No se olvida facil una vez entra en el paladar
Lugar fantástico , donde después de una agradable excursión por el castillo acabamos comiendo en es verger . Sin duda un planazo que vale la pena hacer tanto en pareja como con los niños !!!
Merece la pena ir a Es Verger, la comida es muy rica. Todo está muy bueno, pero el frito de cerdo me ha encantado. Los niños han estado en la gloria, los mayores también. Son una gente que disfruta de lo que hace y son amables y cariñosos. El entorno es genial.
La comida excelente. Pedimos lechón y lechona. El postre casero también es excelente. El servicio era lento, pero es que estaban desbordados de trabajo. Para llegar el camino es bastante estrecho (solo un coche y de doble dirección) y con muchos baches. Unos amigos no pudieron llegar porque tenían una furgo grande.
La ubicación espléndida. El acceso complicado en coche. La comida y el ambiente bien. Como mejorable los caracoles demasiado hervidos.
El mejor cabrito que he comido hasta ahora. El servicio muy simpático y el ambiente único. En hora buena 😊
Encontrar lugares como este me hace pensar que he estado poniéndole 5 estrellas a lugares que no le llegan ni a los talones a este. Ya desde el camino al lugar la experiencia es disfrutable. Conducir por caminos estrechos y empinados puede no ser para todos, pero la vista vale la pena, y sobre todo con la comida excelente al final como recompensa. El cordero... por Dios! Me hizo acordar a cuando mi abuelo asaba por horas y horas, queda excelente! Super tierno, jugoso, lleno de sabor. Para terminar, la tarta de queso con higos fue también excelente.
realmente es un poco complicado llegar hasta el restaurante, con caminos muy estrechos y carretera bastante en mal estado. Además hay poco sitio para que dos coches pasen a la vez de subida de bajada. Pero el esfuerzo merece la pena: muy buen servicio, con gente muy dispuesta a ayudarte y muy muy muy local. La comida es estupenda, carta no muy extensa, pero muy bien hecho todo. cocina abierta hasta las 5:30 o 6:00 de la tarde. es mejor evitar las horas punta. pedimos paletilla, lechona y Chule, titos de cordero. Las croquetas de butifarra estaban brutales. Y los postres caseros todos buenísimos GRACIAS
Después de un buen paseo, una comida riquísimo, tradicional y con un buen servicio. Esto es una maravilla
Comida típica mallorquina, muy rica, casera y al horno a leña. Mejor que la comida solo es la atención de los camareros, muy amables y atentos. Y sitio de difícil acceso, pero vale la pena. Te sientes en un sitio muy tradicional. Sin duda volveremos.
Buena atención y comida muy rica. Tomé croquetas, paletilla y tarta de queso, y la verdad es que todo estupendo. Merece la pena la tremenda subida en coche carretera estrecha.
Un escondite con encanto frente a las ruinas del castillo de Alaro, con vistas a la bahía de Palma. Con una cocina tradicional y una carne exquisita. Un trato magnífico y un ambiente inmejorable. Una para obligatoria si subes a las ruinas del castillo de Alaro para contemplar las vista de la bahía de palma desde una azotea natural. Si me permitís recomendaros…. Subir desde el pueblo de Alaro a las ruinas de castillo temprano para contemplar las vistas en todo su esplendor, de subida, al pasar por el restaurante, tomar un café y reservar mesa para comer cuando bajéis. Al regresar a la hora de la comida después de la subida y bajada del castillo, deleitaros con los platos más tradicionales y artesanos como el tumbet, el frit de cerdo y el arroz brut. Os quedaréis más que satisfech@s, pero si no es suficiente, pedir su cochinillo o su paletilla de cordero que están deliciosos, jugoso y tiernos. Eso si, dejar hueco para alguno de sus postres que están de escándalo. Mi recomendación… el cardenal de lloseta. Precios más que aceptables para un lugar tan exclusivo, privilegiado y tradicional. Recomendado 100% creerme.
Excelentes vistas a la montaña. Muy buen servicio. Nos han encantado el arroz brut mallorquín y la paletilla de cordero. Sitio recomendado tanto por el ambiente como por la buena comida.
Fue un hallazgo inesperado. Comimos de maravilla, abundante y sabroso. El lugar donde mejor comimos de toda la isla. Ambiente peculiar y rústico. Un servicio superamable. La ubicación, en el camino al Castell de S'Alaró, es un lugar traquilo, agreste y bello. Cuando te encuentras el restaurante, en un lugar tan perdido, piensas ¿como puede subsistir?. Pero cuando comes entiendes el porqué la gente se desplaza hasta allí para comer cabrito al horno.
Para llegar al restaurante se recomienda ir caminando o tener un coche con buenas amortiguaciones, la carretera es complicada. Al estar ubicado enmedio de la Serra de Tramuntana tiene unas vistas espectaculares de toda la isla. Los camareros son muy amables y atentos a pesar de ir con un ritmo de trabajo intenso para sacar adelante todas las mesas. Las comidas son copiosas, el frito mallorquín de los mejores que he probado y el chuletón como una rueda de camión bastante económico y muy bueno.
Vale la pena subir solamente por la vista, de postal. En cuanto al restaurante es un lugar emblemático, rustico y limpio. La comida es buena, el trato del personal es muy bueno, por un poner un pero, eramos 6 personas y nos pusieron en un mesa delante de la puerta, obviamente pasamos algo de frio, por lo demás, estupendo, para repetir.
Lo descubrimos de casualidad, recomendado por un lugareño. Tienen asador y nos recomendo tomar cordero o cochinillo. Le preguntamos si tenían arroces y nos dijo que probáramos el brut. Hay que reservar, sobre todo porque la carretera para llegar allí se las trae.. solo faltaba ir hasta allí y que no haya mesa... El sitio es muy pintoresco, un antiguo pajar con chimenea y horno de leña. Pedimos croquetas de botifarró y queso y arros brut para 4. Las croquetas, buenas y el arroz, el mejor arroz caldoso que he comido en mi vida, y soy alicantina. Lo sirven en un recipiente de barro y había arroz para 6 persona comilonas. Es con pollo, níscalos, guisantes y caracoles si los quieres. Lo pedimos sin caracoles. Espectacular. Es por encargo. Los postres son otro capítulo. Pedímos gató helado de almendras, buenísimo, y no pudimos resistir pedir un pedacito de cardenal a pesar de estar a reventar. Mereció la pena empujar un poco. Un detalle que no me gustó, fue que pedimos dos chupitos de hierbas al terminar de comer, éramos 4, y nos pusieron 2 medios vasitos de licor y nos cobraron 2 euros de cada uno. Es totalmente recomendable.
Este lugar nunca ha defraudado. Una cocina mallorquína bien auténtica, unas raciones enormes y encima un servicio tan ameno. Un saludo al equipo y seguid así. Recomiendo a cualquiera que vaya a visitar Castillo de Alaro parar allí.
Comida típica mallorquina, muy rica, casera y al horno a leña. Mejor que la comida solo es la atención de los camareros, muy amables y atentos. Y sitio de difícil acceso, pero vale la pena. Te sientes en un sitio muy tradicional. Sin duda volveremos.
Después de un buen paseo, una comida riquísimo, tradicional y con un buen servicio. Esto es una maravilla
Restaurante Auténticamente Mallorquín con un privilegiado paisaje y Ubicación con la magnífica atención de cada uno de los camareros atentisimos y Simpáticos . La Comida muy Acertada y Buena. Otra vez me veréis por allí. Moltes Grasis Al.lotets
Un escondite con encanto frente a las ruinas del castillo de Alaro, con vistas a la bahía de Palma. Con una cocina tradicional y una carne exquisita. Un trato magnífico y un ambiente inmejorable. Una para obligatoria si subes a las ruinas del castillo de Alaro para contemplar las vista de la bahía de palma desde una azotea natural. Si me permitís recomendaros…. Subir desde el pueblo de Alaro a las ruinas de castillo temprano para contemplar las vistas en todo su esplendor, de subida, al pasar por el restaurante, tomar un café y reservar mesa para comer cuando bajéis. Al regresar a la hora de la comida después de la subida y bajada del castillo, deleitaros con los platos más tradicionales y artesanos como el tumbet, el frit de cerdo y el arroz brut. Os quedaréis más que satisfech@s, pero si no es suficiente, pedir su cochinillo o su paletilla de cordero que están deliciosos, jugoso y tiernos. Eso si, dejar hueco para alguno de sus postres que están de escándalo. Mi recomendación… el cardenal de lloseta. Precios más que aceptables para un lugar tan exclusivo, privilegiado y tradicional. Recomendado 100% creerme.
Buena atención y comida muy rica. Tomé croquetas, paletilla y tarta de queso, y la verdad es que todo estupendo. Merece la pena la tremenda subida en coche carretera estrecha.
Excelentes vistas a la montaña. Muy buen servicio. Nos han encantado el arroz brut mallorquín y la paletilla de cordero. Sitio recomendado tanto por el ambiente como por la buena comida.
Espectacular! Recomiendo la paletilla de cordero. Se deshace en la boca! Tomeu es un camarero preofesional espectacular. Tengo alergias y me trataron de 10!! Volveré!!
Fue un hallazgo inesperado. Comimos de maravilla, abundante y sabroso. El lugar donde mejor comimos de toda la isla. Ambiente peculiar y rústico. Un servicio superamable. La ubicación, en el camino al Castell de S'Alaró, es un lugar traquilo, agreste y bello. Cuando te encuentras el restaurante, en un lugar tan perdido, piensas ¿como puede subsistir?. Pero cuando comes entiendes el porqué la gente se desplaza hasta allí para comer cabrito al horno.
Para llegar al restaurante se recomienda ir caminando o tener un coche con buenas amortiguaciones, la carretera es complicada. Al estar ubicado enmedio de la Serra de Tramuntana tiene unas vistas espectaculares de toda la isla. Los camareros son muy amables y atentos a pesar de ir con un ritmo de trabajo intenso para sacar adelante todas las mesas. Las comidas son copiosas, el frito mallorquín de los mejores que he probado y el chuletón como una rueda de camión bastante económico y muy bueno.
Vale la pena subir solamente por la vista, de postal. En cuanto al restaurante es un lugar emblemático, rustico y limpio. La comida es buena, el trato del personal es muy bueno, por un poner un pero, eramos 6 personas y nos pusieron en un mesa delante de la puerta, obviamente pasamos algo de frio, por lo demás, estupendo, para repetir.
Lo descubrimos de casualidad, recomendado por un lugareño. Tienen asador y nos recomendo tomar cordero o cochinillo. Le preguntamos si tenían arroces y nos dijo que probáramos el brut. Hay que reservar, sobre todo porque la carretera para llegar allí se las trae.. solo faltaba ir hasta allí y que no haya mesa... El sitio es muy pintoresco, un antiguo pajar con chimenea y horno de leña. Pedimos croquetas de botifarró y queso y arros brut para 4. Las croquetas, buenas y el arroz, el mejor arroz caldoso que he comido en mi vida, y soy alicantina. Lo sirven en un recipiente de barro y había arroz para 6 persona comilonas. Es con pollo, níscalos, guisantes y caracoles si los quieres. Lo pedimos sin caracoles. Espectacular. Es por encargo. Los postres son otro capítulo. Pedímos gató helado de almendras, buenísimo, y no pudimos resistir pedir un pedacito de cardenal a pesar de estar a reventar. Mereció la pena empujar un poco. Un detalle que no me gustó, fue que pedimos dos chupitos de hierbas al terminar de comer, éramos 4, y nos pusieron 2 medios vasitos de licor y nos cobraron 2 euros de cada uno. Es totalmente recomendable.
Este lugar nunca ha defraudado. Una cocina mallorquína bien auténtica, unas raciones enormes y encima un servicio tan ameno. Un saludo al equipo y seguid así. Recomiendo a cualquiera que vaya a visitar Castillo de Alaro parar allí.
Encontrar lugares como este me hace pensar que he estado poniéndole 5 estrellas a lugares que no le llegan ni a los talones a este. Ya desde el camino al lugar la experiencia es disfrutable. Conducir por caminos estrechos y empinados puede no ser para todos, pero la vista vale la pena, y sobre todo con la comida excelente al final como recompensa. El cordero... por Dios! Me hizo acordar a cuando mi abuelo asaba por horas y horas, queda excelente! Super tierno, jugoso, lleno de sabor. Para terminar, la tarta de queso con higos fue también excelente.
realmente es un poco complicado llegar hasta el restaurante, con caminos muy estrechos y carretera bastante en mal estado. Además hay poco sitio para que dos coches pasen a la vez de subida de bajada. Pero el esfuerzo merece la pena: muy buen servicio, con gente muy dispuesta a ayudarte y muy muy muy local. La comida es estupenda, carta no muy extensa, pero muy bien hecho todo. cocina abierta hasta las 5:30 o 6:00 de la tarde. es mejor evitar las horas punta. pedimos paletilla, lechona y Chule, titos de cordero. Las croquetas de butifarra estaban brutales. Y los postres caseros todos buenísimos GRACIAS
Espectacular! Recomiendo la paletilla de cordero. Se deshace en la boca! Tomeu es un camarero preofesional espectacular. Tengo alergias y me trataron de 10!! Volveré!!
Como siempre la comida buenisima,el servicio llega la nueva savia de la familia que los hemos visto crecer con los años que llevamos viniendo. De hecho yo llevo viniendo desde pequeña cuando entre es Verger y el castillo había otro restaurante que imagino que seria de la misma familia que tenia su familia por los tordos con esclatasang.
No había ido nunca,y todo súper bien la comida exquisita, los camareros muy bien ,pero la camarera que se supone que empezó ayer una morena delgada muy mal, antipaticada ,mal educada y muy antipática y prepotente con la gente. Gracias
Excelente la croquetes, el sitio espectacular, vale la pena subir y disfrutar, negativo la atencion de un camarero que le pedí aceite y me decia que lo que estaba en la mesa era, era aceite rancio, le dije que lo comprobara, y en cambio de ser atento trajo de mala manera el aceite de la casa, extraordinario, però ya habia arruïnada la ensalada, de resto 5 puntos
Hoy he estado por primera vez comiendo con un grupo de amigos y la verdad que gratamente sorprendido. Las sopas deliciosas y el cordero tierno y sabroso. Servicio casual pero muy eficiente y simpático. Grata sorpresa, repetiremos. Por cierto cierra los lunes y no los martes como indica la página web.
Servicio rápido y amable. El cordero se deshacía en la boca,muy rico,aunque esperaba un trozo más grande. Es un trozo de paletilla,no entera. Al ser domingo estaban un poco desbordados creo con tanta gente y el otro plato en principio vino muy pasado y la segunda vez,frío, pero nos lo cambiaron sin problema y con buena cara. Habrá que darle una segunda oportunidad, pero mejor fuera de fin de semana. Aparcamiento de sobra.
Fui con mi pareja para celebrar su cumple, pedimos paletilla de cordero y chuletillas de cordero, estaban muy buenas , y el alioli casero muy bueno también. De postre nos pedimos crema catalana casera, estaba riquísima. Los camareros fueron de lo más amable con nosotros. Nos cambiaron de mesa ya que había mucho ruido y no pusieron pega alguna. Lo recomendamos mucho !
Hemos parado a comer después de realizar la excursión al castell d'Alaró. Carta no muy extensa y precios un poco elevados, pero muy bien situado entre naturaleza, tanto por las montañas que lo rodean como ovejas, gatos etc que pasean libremente junto al restaurante. Vale la pena por la tranquilidad que ofrece.
Un espacio único. Subimos en coche y es una carretera complicada. Principalmente al cruzarte con otros coches. Hay mucha gente que deja el coche abajo y sube caminando para seguir la ruta o tomar algo aquí. Comimos unos caracoles y dos platos: cabrito y paletilla, las especialidades de la casa. Con postre y un par de bebidas, nos salió por 71€. Los platos son bastante grandes y quizá nos sobraron los caracoles. Básicamente, porque la carne en ese horno sale buenísima.
Excelente cabrito y paletilla. El único problema es el ruido de ambiente por el local que es auténtico. La gente es muy amable. Uno de los mejores sitios originales que quedan.
Comida excelente y mallorquina 100% , el servicio sumamente rápido y pese a la cantidad de gente y empleados parecía todo muy bien organizado, el ambiente claramente y entendible por el tamaño del sitio y la cantidad de gente muy bullicioso, si buscas comer tranquilo y mantener una charla con tu acompañante no es el sitio. Las mesas son compartidas con desconocidos así que no hay nada de intimidad. Aún así nos gustó mucho el sitio por la calidad y cantidad de comida de los platos.
Restaurante muy típico y conocido en la zona de Alaró, de acceso complicado pero realmente merece la pena ir por la excelencia de su comida. Ideal para ir con niños, amigos y familia. El ambiente es casero y desenfadado, las mesas son largas de 8-10 comensales con los que acabas entablando confianza, aunque no los conozcas. A destacar el cordero, el cochinillo, los caracoles y cantidad de platos típicos de la región.
El lugar es precioso por el entorno y las vistas, mesas compartidas y la decoración de una típica casa de pueblo. Comida casera buenísima y abundante y buen servicio! Arroz brut, paletilla, calamar y postres, precio 30€ por persona aproximadamente. La única pega es el camino para llegar, muy estrecho y con baches montaña arriba.
Meson que hay justo antes de empezar la subida al Castillo de Alaró! Donde se suele dejar el coche aparcado para almorzar allí a la vuelta de la caminata! Una ruta muy bonita! El lugar es muy auténtico, hasta tiene ovejas! Dentro es muy agradable con su chimenea para los días de invierno, y si hace sol fuera de esta muy bien! La comida está rica y el servicio es muy atento! La única pega es que cuando pedimos, decidieron traernos el plato principal en primer lugar🙄 imaginamos que fue porque hubo un Arroz con el que se equivocaron y nos lo trajeron a nosotros! Igualmente estaba buenísimo! Lo recomiendo!
Fui con mi pareja para celebrar su cumple, pedimos paletilla de cordero y chuletillas de cordero, estaban muy buenas , y el alioli casero muy bueno también. De postre nos pedimos crema catalana casera, estaba riquísima. Los camareros fueron de lo más amable con nosotros. Nos cambiaron de mesa ya que había mucho ruido y no pusieron pega alguna. Lo recomendamos mucho !
Comida típica Balear en un ambiente de senderismo y montaña. Complicado llegar en coche pero se puede. La comida correcta pero la mejora el local. Los arroces correctos.
Restaurante muy típico y conocido en la zona de Alaró, de acceso complicado pero realmente merece la pena ir por la excelencia de su comida. Ideal para ir con niños, amigos y familia. El ambiente es casero y desenfadado, las mesas son largas de 8-10 comensales con los que acabas entablando confianza, aunque no los conozcas. A destacar el cordero, el cochinillo, los caracoles y cantidad de platos típicos de la región.
El lugar es precioso por el entorno y las vistas, mesas compartidas y la decoración de una típica casa de pueblo. Comida casera buenísima y abundante y buen servicio! Arroz brut, paletilla, calamar y postres, precio 30€ por persona aproximadamente. La única pega es el camino para llegar, muy estrecho y con baches montaña arriba.
Meson que hay justo antes de empezar la subida al Castillo de Alaró! Donde se suele dejar el coche aparcado para almorzar allí a la vuelta de la caminata! Una ruta muy bonita! El lugar es muy auténtico, hasta tiene ovejas! Dentro es muy agradable con su chimenea para los días de invierno, y si hace sol fuera de esta muy bien! La comida está rica y el servicio es muy atento! La única pega es que cuando pedimos, decidieron traernos el plato principal en primer lugar🙄 imaginamos que fue porque hubo un Arroz con el que se equivocaron y nos lo trajeron a nosotros! Igualmente estaba buenísimo! Lo recomiendo!
Comida excelente y mallorquina 100% , el servicio sumamente rápido y pese a la cantidad de gente y empleados parecía todo muy bien organizado, el ambiente claramente y entendible por el tamaño del sitio y la cantidad de gente muy bullicioso, si buscas comer tranquilo y mantener una charla con tu acompañante no es el sitio. Las mesas son compartidas con desconocidos así que no hay nada de intimidad. Aún así nos gustó mucho el sitio por la calidad y cantidad de comida de los platos.
La comida muy buena pero la atención del personal bastante mejorable: camareros jóvenes, sin uniformes... concretamente uno de ellos con nulas habilidades de atención al público, actitud muy chulesca y fumando delante de los clientes, incluso paró de fumar para atender a un cliente que lo llamó. Da muy mala impresión. Bastante cutre también que cobren el precio del cubierto (aceitunas, pan y alioli) a 2,50€ p/p a dos niños pequeños que ni comen.
Llegar al restaurante es una tortura, deberás subir 2km por una carretera muy mala de montaña, estrecha donde no pasan dos vehículos. Si tienes un deportivo prepárate a sufrir. Es posible que debas compartir mesa para comer si está muy lleno.La comida es rica pero la ensalada es de bolsa de súper. Si no te das cuenta, pagarás el alioli sin que te lo hayan servido. Lo mejor, la amabilidad de los trabajadores.
Lugar con vistas a la montaña desde el restaurante. Recomendado para ir con familia o amigos Servicio más o menos rápido, aunque los precios un poco elevados para la cantidad de comida que dan en los platos Presentación muy buena y el Tibet a mejorar, porque tenía mucha salsa de tomate y aceite
Somos clientes habituales y venimos cada par de meses porque, en general, siempre hemos disfrutado mucho la comida aquí. La paletilla de cordero está increíble — sin ninguna duda, uno de los mejores platos de la carta. Sin embargo, en nuestras dos últimas visitas el cochinillo no estuvo nada bien. Además, sinceramente, sentimos que el tamaño de la ración no corresponde al precio. Recibir unas 15 patatas y apenas 4 trozos de cochinillo por 25€ nos parece excesivo. No estamos diciendo que los platos deban ser baratos, pero ese precio por esa cantidad nos parece desproporcionado y poco respetuoso hacia el cliente. Da la sensación de que, al oír que hablamos alemán, se asume que somos turistas y que “no pasa nada”.
Lugar con vistas a la montaña desde el restaurante. Recomendado para ir con familia o amigos Servicio más o menos rápido, aunque los precios un poco elevados para la cantidad de comida que dan en los platos Presentación muy buena y el Tibet a mejorar, porque tenía mucha salsa de tomate y aceite
La calidad de la comida, ha caído en picado. A día de hoy, si quieres comer comida mallorquina típica, este ya no es el lugar. El arroz brut tiene demasiado glutamato (pastilla de avecrem?? y lo pintan de amarillo como si fuera una paella de paellador. Que desastre y que desilusión. Han ampliado mucho el local con mesas que van subiendo la montaña. Pero la calidad de ha resentido y mucho, mucho, mucho. Un sitio para turistas despistados y un local emblemático que vive de las reviews de la abuela que ya no maneja el negocio. Una pena, pero es un sitio para borrar de la agenda. No vale la pena. No vengas
Pongo dos estrellas porque el servicio es buenísimo, los camareros/as muy majos y atentos. Pero la comida era muy mediocre. Hemos comido el menú de caracoles, frit y arrós brut, y todo dejaba bastante que desear. Especialmente el arroz, muy malo. Incluso el alioli, que es algo tan sencillo de hacer, era muy insípido. Parece que ha habido cambios en la cocina, porque antes este mismo menú estaba muy rico. Una pena. Y los precios... por las nubes para la baja calidad.
Lugar típico mallorquin con increíbles vistas a la montaña buen servicio pero eso de compartir mesa no me gustó nada a parte de moviliario pasado muy pasado y gastado ,la comida buena pero precio bastante elevado para lo que es ...realmente pagas las vistas...una buena limpieza y mesas nuevas es lo que necesita .
Es una verdadera lastima lo que ha cambiado de un año a otro, realmente la comida mala Una de las especialidades por la cual habíamos es la lechona, no había pedimos cochinillo, cabrito y paletilla de cordero muy malo La atención muy buena la comida malísima. Me ha dado mucha pena como un sitio que la comida era espectacular haya cambiado tanto, solo merece la pena el paseo hasta el castillo.
Un sitio muy alejado de todo,la carretera es malissima,la comida no esta mal,la carta muy pequeña y muy cara,se pasan con los precios,estuvimos comiendo y el camarero estaba en la mesa de al lado limpiando los cubiertos y haciendo mucho ruido con ellos,no volvere por 2 razones,1 por la carretera y la 2 los precios y la poca carta que tienen...
No és lo que era. Todo lo que hemos comido, salado y mucha pimienta. Muy caro, aparte de que nos cobravan de más. 4 personas 150€. De hecho antes estaba siempre lleno y hoy domingo sobraba sitio. Es una pena que un sitio emblematico de Mallorca acabe así. Lo siento por los consumidores. No volveremos.
Muy mal servicio, subimos por esa carretera en un pésimo estado, llena de baches parcheados, estrecha y muy peligrosa. No teníamos mesa reservada a pesar de haber llamado el día anterior y habernos dicho que si íbamos a las 12:30 h podríamos comer. Fuimos con la intención de comer arroz brut y nada mas sentarnos ya nos dijeron que en media hora teníamos que irnos, encima en mesas compartidas. No pudimos comer arroz brut porque según ellos tarda mucho en hacerse y no es así. Además de caro lo que comimos no pusieron pan y aceitunas que no pedimos y nos las cobraron bien. Esto es engañar a la gente. Yo soy mallorquin y he comido en muchísimos sitios y prometo no volver nunca más. Muy mal la señora que nos atendió desagradable, seca y otras cosas que no diré. No lo recomiendo para nada.
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PQHQ+P8, 07340 Alaró, Illes Balears, Spain
Alaro, Alaro 07340
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