Taberna J. Blanco
Pub · Madrid
About Taberna J. Blanco
Taberna J. Blanco, ubicada en el corazón de Madrid, es un espacio acogedor donde la tradición culinaria se encuentra con un ambiente familiar. Nos enorgullece ser un negocio liderado por mujeres, ofreciendo almuerzos y cenas que evocan los sabores de siempre. Destacamos por nuestra cocina casera, co...
Taberna J. Blanco, ubicada en el corazón de Madrid, es un espacio acogedor donde la tradición culinaria se encuentra con un ambiente familiar. Nos enorgullece ser un negocio liderado por mujeres, ofreciendo almuerzos y cenas que evocan los sabores de siempre. Destacamos por nuestra cocina casera, con platos estrella como el cocido (los miércoles y sábados) y el rabo de toro, preparados con cariño y los mejores ingredientes. Además, ofrecemos una cuidada selección de bebidas, incluyendo cerveza, vinos y un excelente café. Los clientes valoran especialmente la amabilidad del servicio y la atmósfera entrañable que invita a disfrutar de una comida o cena, ya sea en compañía o en solitario.
What Customers Say About Taberna J. Blanco
Taberna J. Blanco es un local tradicional con comida casera a buen precio. Destacan el cocido (miércoles y domingos en invierno), el rabo de toro y las albóndigas. Algunos clientes mencionan un servicio poco cordial y experiencias negativas con el trato.
Popular Dishes
Best For
Tip: Si quieres probar el cocido, recuerda reservar, especialmente los miércoles y domingos en invierno, ya que el local es pequeño.
Features
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Taberna J. Blanco is located in Madrid, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Palacio del Duque del Infantado (A 145m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
- Capilla de San Isidro, adosada a la Iglesia de San Andrés (A 199m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- basílica de San Francisco el Grande (A 217m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
- iglesia de San Andrés (Madrid) (A 229m) — iglesia en Madrid, Bien de Interés Cultural bien de interés cultural
Religious Buildings
- Iglesia del Hospital de la Venerable Orden Tercera (A 216m) — Iglesia de Madrid
Other Points of Interest
- Colegio Público Nuestra Señora de la Paloma (A 118m) — edificio en Madrid
- Mercado de la Cebada (A 208m) — building in Spain
- Colegio Arzobispal de Madrid/Seminario Menor de Madrid (A 212m) — edifico en Madrid
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Frequently asked questions about Taberna J. Blanco
Taberna J. Blanco Madrid Reviews
Pequeña taberna en la calle Tabernillas. Tiene un menú los días de diario a 9€. En la época de menos calor los miércoles tiene cocido realmente bueno, y los sábados también pero más ilustrado a 15€. El personal es muy amable y la mayoría de los clientes son del barrio o habituales. El local es pequeño y es conveniente reservar.
De verdad que espero que este restaurante sobreviva a la pandemia, porque para mi son míticos los inviernos con su cocido. Taberna familiar donde todo está buenísimo, pero los cocidos que sirven miércoles y domingos en invierno son impresionantes. No olvides reservar, puesto que es un sitio pequeño.
Restaurante de barrio, tradicional, de los de antes. Donde la estética de las paredes, ni de los baños, ni de los manteles priman. Simplemente, cocinan muy bien, cocina de las de antes, buen producto y buen precio. Si no te gusta este tipo de restaurante no vayas, si te gusta comer, ves.
Excelente taberna de toda la vida. Tiran la cerveza como debe de ser y las raciones son caseras y con el toque de cariño en la cocina que las hace diferentes. Tomamos callos que estaban brutales, corzo guisado, rabo de toro y merluza rebozada. Sin duda, un sitio para apuntar y visitar la próxima vez que pasemos por la zona de la Latina.
En la concurrida zona de la Latina una taberna con muy buen producto, y cariñosa atención, la taberna Jotablanco tiene claro a lo que juega, producir disfrute sin que se le valla de las manos el precio. Por lo que el resultado es más que agradable. En el diminuto comedor, de apenas tres mesas, pudimos disfrutar de un aperitivo comida probando diversas propuestas de la viva cocina. Desde un rico tomate, con un aceite magnífico, pasando por unos bien fritos pimientos del padrón, un buen chicharrón de carne y una entraña asada. Buen pan que tienen la amabilidad de calentar al momento y rociar con AOVE. Bebimos un buen fino de la casa Agüeso, 1822, y un amontillado de Valdespino, Tío Don Diego, amén de algunas cervezas. Muy atento y cercano el servicio, que se preocupó en todo momento de que la comida fuera a buen ritmo. Una taberna de las de siempre, que saben lo que se traen entre manos y hacen disfrutar al cliente con lo bueno que tienen. La verdad siempre es una gran carta de presentación. Pueden ser locales sencillos, pero que saben que la calidad se agradece, y más si los precios son contenidos, para un Madrid que realmente asusta cuando se pone la máscara de capital de la libertad.
Teníamos teatro por la latina, y buscamos algún sitio donde cenar antes del Show. Gran acierto, tomamos unas 5 raciones para compartir, y cada cual más rica. Ensaladilla tradicional apuesta segura, angula de monte muy rica, un atún en carpaccio con un aliñito picantón y almendra tostada, unos callos que nunca pueden faltar… Dejamos un pequeño hueco para el postre la tarta de limón, excelente. Todo acampañado de Mahou, muy castizo! El local estaba con bastante ambiente, pese a ello, fuimos atendidos de forma ágil.
Cocido increíble y a muy buen precio, la sopa te dejan el perol en el centro y come un regimiento, y el segundo de cocido una bandeja enorme q hay comida de sobra, muy rico y nada fuerte, el vino de frasca para tomar con casera, y la.leche frita de morir de gusto, volvemos seguro, hay q reservar
nos ha encantado todo, apuntado en favoritos
Magnífico lugar de comida casera de verdad y en pleno centro de Madrid. Puro barrio. Muy recomendable. Absténganse los amantes de la gentrificación...
Una de mis tabernas favoritas. Ambiente de bar de barrio. Entrañable y relajado. Cocina casera. Servicio afable. Abstenerse gente irrespetuosa o maleducada.
Taberna de toda la vida con trato amable y cercano. Buenas tapas nos comimos y cervecita muy bien tirada. Repetiré sin duda.
Qué pocos van quedando. 5* pq la comida, tradicional, y la atención son estupendas. Para quien le importe, el aroma de la taberna se va contigo cuando te vas.
Cocido expectacular.. Ofrecían repetir incluso nos invitaron a chupito. Muy buen trato y buena gente. Local familiar imprescindible... Volveremos
Pequeño bar,cerca de Latina.Nosotros solemos ir a tomar unos botellines,ponen pincho.Tiene un pequeño comedor que está siempre lleno y por lo que vi,los callos y el cocido, triunfan.
Taberna típica de barrio frecuentada por gente del barrio. Las cañas mejor tiradas de la Latina. El cocido espectacular
Día de nieve en Madrid que ayudo a disfrutar de este maravilloso cocido. Acompañado por un Somontano. Sitio mítico de Madrid.
Taberna de toda la vida. Comida casera excelente. Hay que probar los callos, son únicos. Muy buenos precios
Un sitio auténtico, buena comida, buena bebida y buen trato. Hemos tapeado de mediodia y hemos salido bien comidos.
Típica taberna antigua con mucha solera, vestida de antiguos azulejos aún en su esplendor con su pátina que da un aire a ojeador. Variedad de tipos de vino por copas, calidad buena. Cocina muy rica y sustanciosa, aunque un poco descuidada en la imagen. Aquí se viene más que nada a comer bien y a buen precio. El servicio de muchos años de antigüedad, da gusto su profesionalidad. Merece la pena volver.
Sitio con un ambiente de toda la vida, como si no hubiera pasado el tiempo. Las tostas están muy buenas y son baratas. Pedimos un cocido para compartir unos cuantos amigos y estaba muy rico. Fue una grata sorpresa encontrarlo de casualidad y es muy recomendable.
Ya no es necesario irse al pueblo para probar el mejor cocido. En la Taberna J. Blacno puedes paladear y degustar el mejor cocido de España. Se trata de un lugar emblemático, castizo e histórico que huele a tradición. Un sitio para comer a lo grande, para revivir el pasado en el pueblo y para recodar los sabores de la infancia. Todo esto por un precio muy asequible.
Sitio un poco apartado del centro de bares de la latina, merece la pena, ya que se trata de una tasca de toda la vida, buenos precios. Comparado con el resto del centro neurálgico del alterne del barrio, en el cual te sablean a gusto por mismas consumiciones, casi que lo prefiero, sin florituras…volveremos.
Buenísimo sitio para comer un cocido madrileño auténtico, con su sopa, carne...etc. Todo completo. El único mini-pero es que para mi (soy de buen comer) la ración ere un pelín escasita, pero supongo que por 10€ no se puede pedir más!
Para mi es el sitio más auténtico de La latina bohemia de Madrid. Conserva tanto en atención, comida y servicio todo el encanto del origen de la latina. Ah y Joaquín Sabina vivió en el mismo edificio y frecuentaba sus riquísimos callos 🥰
Increible local, los que la atienden lo mejor, pero no olvidemos las raciones de comida que son estupendas, no se lo pueden perder ☺️
Ojalá hubiera más sitios como este en Madrid, cada vez más nos están invadiendo con diseño y más diseño subiendo precios y reduciendo raciones. Aquí el tiempo se paró en el buen sentido de la palabra. La comida es casera de verdad, sin pretensiones pero con sabor a toda la vida y eso se agradece. El trato es familiar, te sientes bien atendido, con ese mismo cariño con el que ponen haciendo las cosas. Los domingos está llenisimo y quizás tengas que hacer cola para comer ese cocido madrileño de los buenos o sus sabrosos platos. Sabe todo muy rico. Viva lo popular!!!
Excelente lugar, hogareño, los camareros super educados
Han cambiado de dueños y ahora está mucho mejor. Comimos boquerones, setas y carne mechada y estaba buenísimo. Nos encantó el pan tostado con aceite. No merece la puntuación que tiene actualmente, es por lo menos un 4,5
Fui el sábado con una amiga, pedimos albóndigas y chantarelas. Muy ricos ambos platos. Y más que suficiente para dos. El trato, fantástico. Carlos es muy amable y a todos les sacaba una sonrisa. Evidentemente, volveremos. Mil gracias.
Tapas y comida deliciosa, excelente servicio de su personal, siempre volveré allí.
taberna muy madrileña y con muy buen ambiente y comida. Recomendada al 100.%
Está todo buenísimo calidad precio y la atención de 10
Pequeño pero acogedor, tapas increíbles, buen rollo..
Típico bar tradicional que nos sorprendió!! Taberna de toda la vida, donde lo importante es lo que tiene que ser, LA COMIDA. Fuimos un miércoles y probamos su cocido, la calidad es excelente y se nota que está hecho con todo el cariño del mundo. El precio del cocido fue de 10€ por comensal, en el cual incluye bebida (agua o vino) postre o café. Nos ofrecieron la posibilidad de repetir y así lo hicimos con los garbanzos, estaban espectaculares!! La atención fue una maravilla, el personal amable y atento. Un lugar 100% recomendable donde volveré sin lugar a dudas. Como pequeña pega, el extractor de humos no funciona correctamente y se nota bastante en el ambiente.
Riquísimos los callos con garbanzos. Y Carlos no me ha podido atenderme mejor
La comida riquísima y el trato excelente! Verdaderamente anfitriones! Gracias por habernos atendido tan bien! Fue el final feliz de un fin de semana estupendo en Madrid! Cada vez que vuelva es parada segura!
Excelente taberna de toda la vida. Tiran la cerveza como debe de ser y las raciones son caseras y con el toque de cariño en la cocina que las hace diferentes. Tomamos callos que estaban brutales, corzo guisado, rabo de toro y merluza rebozada. Sin duda, un sitio para apuntar y visitar la próxima vez que pasemos por la zona de la Latina.
Brutal este bar. El mejor rabo de toro que he comido nunca. Y las albóndigas saben a las que me hacía mi abuela. Calidad-precio inmejorable. Es un bar muy familiar, se nota que la clientela es la de cada día. Deseando volver
Restaurante de barrio, tradicional, de los de antes. Donde la estética de las paredes, ni de los baños, ni de los manteles priman. Simplemente, cocinan muy bien, cocina de las de antes, buen producto y buen precio. Si no te gusta este tipo de restaurante no vayas, si te gusta comer, ves.
De verdad que espero que este restaurante sobreviva a la pandemia, porque para mi son míticos los inviernos con su cocido. Taberna familiar donde todo está buenísimo, pero los cocidos que sirven miércoles y domingos en invierno son impresionantes. No olvides reservar, puesto que es un sitio pequeño.
No entiendo como no tiene más estrellas. Todo riquísimo y buen precio. Y nos atendieron muy bien
Pequeña taberna en la calle Tabernillas. Tiene un menú los días de diario a 9€. En la época de menos calor los miércoles tiene cocido realmente bueno, y los sábados también pero más ilustrado a 15€. El personal es muy amable y la mayoría de los clientes son del barrio o habituales. El local es pequeño y es conveniente reservar.
Han cambiado de dueños y ahora está mucho mejor. Comimos boquerones, setas y carne mechada y estaba buenísimo. Nos encantó el pan tostado con aceite. No merece la puntuación que tiene actualmente, es por lo menos un 4,5
Fui el sábado con una amiga, pedimos albóndigas y chantarelas. Muy ricos ambos platos. Y más que suficiente para dos. El trato, fantástico. Carlos es muy amable y a todos les sacaba una sonrisa. Evidentemente, volveremos. Mil gracias.
Taberna ubicada en el corazón del Madrid de los Austrias. Autenticidad y comida casera son la clave de este local. Dispone de un comedor pequeño, barra y mesitas en la zona de la barra. En mi única visita probé unas lentejas con níscalos y unas albóndigas, no necesité más para salir muy satisfecho. El pan lo sirven tostado y con aceite de oliva. El servicio resulta precario pero eficaz y los precios no se disparan en absoluto.
¿Te apetece un cocido? ¡A que sí! Pues la taberna J. Blanco es una m-u-y buena opción. De hecho, muchos vecinos de la zona llevan toda la vida (me consta que también otros venidos de más lejos) acercándose los domingos a darse un homenaje (o a llevárselo a casa, ofrecen la posibilidad de "cocido take-away" ;^D). A escasos metros de La Latina y fuera del circuito típico de garitos, se encuentra este sitio que abre sus puertas a dos calles distintas y por el que parece que no han pasado los años. Numerosos recortes en las paredes atestiguan los logros y el respeto que la Taberna J. Blanco ha alcanzado entre los glotones de Madrid, atendida por dos señores que te sacarán una sonrisa. ¡Prueba y verás!
El cocido está realmente bueno, eso si, carne escasa, por eso no doy un 5. El local muy pequeñito. Trato y servicio correcto. Necesario reservar.
Cocido madrileño auténtico los miércoles y domingos. Hay que reservar, el comedor es pequeñito y se come en banquetas.
Auténtico. De toda la vida. No se puede comentar nada. Hay que vivirlo. El local es pequeño, solo tiene cinco mesas, así que es normal tener que esperar. De todas formas, se puede reservar.
De los mejores callos que he comido en mi vida!!!!! Enero 2023: desde el fin de la pandemia, la racion de callos es mas escasa.
Taberna con decoración clásica de azulejos y manteles de cuadros con camareros de los de toda la vida en una zona en la que cada vez quedan menos negocios como éste. Carta de raciones con los clásicos de Madrid, a destacar los callos, con la salsa líquida pero bien pegajosos, limpios y con muy buen sabor. El cocido de menú los miércoles (9€) es imprescindible.
Buen sitio para tomarse unas cañas, que siempre vienen acompañadas de una tapa. Tiene mesas para poder sentarse y no suele estar muy concurrido. El personal y el local es agradable, decoración y comida tradicional.
Una taberna de toda la vida, de las pocas que quedan. Muy recomendable el bacalao con tomate, la ensalada con ventresca, las albóndigas. Los callos espectaculares.
Excelente taberna castiza de Madrid, para degustar un buen cocido a la antigua usanza, con buen productor, buena atención y barato. Es pequeño pero acogedor. Reservar antes. Excellent place to enjoy ”cocido Madrileño”. Don’t be afraid to go there. It is a very old tavern with excellent, food, attention and environment. Better to Book before
Taberna castiza en la zona de Latina que aunconserva el caracter autentico. Poder tomar unn menú con su cocido madrileño y su leche frita un domingo por debajo de los 20 € es imbatible Eso si, el servicio es eficiente pero poco simpático.
Comida autentica, servicio ideal, local sin pretensiones, si uno busca una taberna de verdad esta es ideal, volvere sin dudarlo, el rabo de toro muy bueno, caracoles, callos…100x100 recomendable
Curioso sitio en la Latina para comer de raciones muy bien cocinadas y bien atendidas. Lástima que ya no hacen el cocido tan rico que tenían antes, pero tienen otras cosas como el bacalao con tomate o el rabo de toro, que estaban también riquísimos.
Típica taberna de La Latina. Había ido en verano porque está abierta y es agradable. He vuelto y han cambiado decoración,comida y dueños. Todo a mejor. Antes el trato era menos suave 😏
Taberna ubicada en el corazón del Madrid de los Austrias. Autenticidad y comida casera son la clave de este local. Dispone de un comedor pequeño, barra y mesitas en la zona de la barra. En mi única visita probé unas lentejas con níscalos y unas albóndigas, no necesité más para salir muy satisfecho. El pan lo sirven tostado y con aceite de oliva. El servicio resulta precario pero eficaz y los precios no se disparan en absoluto.
Bar tradicional de toda la vida. Tienen vermut Zarro. Con las consumiciones ponen tapa. Cuentan con opciones de picoteo o raciones económicas. Tienen pequeña zona de terraza exterior, mesas en la zona del bar y pequeño comedor interior.
Comida casera y sitio típico. Merece la pena. El precio 47 euros tres platos y la bebida, calidad precio genial la verdad. Recomendable.
Típica taberna de La Latina. Había ido en verano porque está abierta y es agradable. He vuelto y han cambiado decoración,comida y dueños. Todo a mejor. Antes el trato era menos suave 😏
La atención por parte de las camareras fue excelente y la comida(callos);exquisitos el único detalle desagradable que me hace dudar en volver es un señor de muletas que trato muy mal a la cocinera pegando gritos en público de mala manera ( supongo que es el dueño) por lo demás calidad de comida y trato excelente...
Un sitio de toda la vida con el ambiente más castizo que te puedas echar a la cara. Hay dos camareros que superan los 55 años fijo así que les sobra oficio y no hay prisa que valga. Siempre que voy cae una de chuletas de lechal. Bien pagadas pero muy buenas. Las tostas también están muy buenas y los callos son una maravilla. No he probado el cocido pero ves a autenticos parroquianos que van allí el domingo a comer cocido expresamente así que debe de estar bueno no, lo siguiente. Y eso, cerca de la Latina pero sin el bullicio de la calle del Almendro.
Cocido por 14€ con bebida y postre, buena relación calidad precio. Insoportable el calor en el comedor y el olor a fritanga que sale de la cocina y te impregna. No volveremos si no solucionan esto. Es inadmisible estar tan incómodos en un comedor
Una taberna muy castiza, céntrica y bien ubicada. Es pequeña y estaba todo abierto, para la época de año, fue genial. La caña muy bien tirada
La comida estaba bien calidad precio, pero el trato de la camarera dejaba que desear. Era la hora de la cena, no sé cuantas horas llevaría allí metida ni su salario pero siempre hay que intentar ser profesionales y hablar con educación y amabilidad a los clientes. La higiene también brillaba por su ausencia, les recomendaría una limpieza general en profundidad y cambiar algunos accesorios rotos del baño. Por lo demás estuvimos cómodamente
Típica taberna en la latina. Pasamos a tomar una cerveza y nos marchamos. El ambiente y el precio habitual de la zona, pero el servicio es normalito. Tardaron un rato hasta que se dieron cuenta de nuestra presencia. La tapa muy muy muy escasa. Y la chica que atendía no estaba en su mejor momento, a otras personas les gritó de malas maneras que no servían en la mesa. Nos tomamos lo nuestro y nos fuimos a otro sitio más acogedor
Atención correcta, rápida y con escasa cordialidad. Carta típica de taberna. Las tostas considero que son mejorables. Aprobado justo.
Comida casera, todas muy ricas y a buen precio, ambiente de toda la vida. Servicio rápido aunque agradecería un poco mas de amabilidad por parte de la camarera. Intentaremos volver a probar mas cosas, promete
Taberna castiza, comida casera pero nada especial (no he probado cocido). Mucho ruido en comedor pequeño. Ambiente popular. Servicio un poco seco.
Pedimos ensaladilla y albóndigas. Todo parecía de bote, mal cocinado.. crudo, sin gusto.
Bastante desagradable Marisa la camarera. Por lo demás nada que destacar
Al menos, era barato. No engaña: el olor a fritanga al entrar ya advierte de lo que hay. No es gourmet ni lo pretende Tostas de jamón con tomate y ajo a 4 euros... muy pequeñas con un pan integral casi ni tostado y jamón de plástico. Insípido. Ensalada tomate y atún aceptable "Entrecot" 300 gr. 15 euros que de entrecot tenía el nombre. Era un filete a plancha barato con algo de patatas fritas propio de menú día barato. Buena situación y servicio amable.
Camarera muy poco amable. Parecía enfadada con el mundo. Al rato de llegar se acerca "ya sabéis lo q queréis?" "No, pero tomanos nota de las bebidas si quieres" y se fue. La tuvimos q volver a llamar. "Tenéis mosto?" No. "Zumos?" No. "Entonces, que tenéis para la niña?" (Íbamos con nuestra hija de 3 años). Refrescos. Pero todo dicho en un tono muy seco. Le pedimos unas cañas para nosotros y no las trajo. Tuvo q salir la cocinera a recordárselo. La comida normal. No estaba mala. El lugar típico bar cañí. Tiene su encanto. Pero lo de la camarera es para hacérselo mirar
La mala educación de las personas que trabajan en el bar dice mucho. Nos echan tras habernos servido las cervezas, y no dan aperitivo para acompañar las bebidas.
Fuimos un domingo para comer cocido y ya no hacen cocido. Es un lugar muy peculiar, la comida está rica pero es poco salubre. La nevera la tienen al lado del WC tapada con una cortina, mientras comes ves como sacan las comidas de la nevera, las pasean a través del comedor para llevarlas a la cocina. Después tienen una papelera al lado de una de las mesas del bar donde vacían todos los restos de los platos según los van recogiendo en el bar.
Como todo en la vida todo termina . Era una taberna de toda la vida , comida casera y ambiente familiar donde te atendía Sara dándote de comer aunque llegaras tarde , estupendo cocido . Por desgracia se han jubilado y con ellos su negocio . Ahora ya no tiene nada que ver . Ha perdido su encanto . Estuve hace un mes y no me gustó nada pero me imagino que con el tiempo irán mejorando . El nivel estaba muy alto
Como todo en la vida todo termina . Era una taberna de toda la vida , comida casera y ambiente familiar donde te atendía Sara dándote de comer aunque llegaras tarde , estupendo cocido . Por desgracia se han jubilado y con ellos su negocio . Ahora ya no tiene nada que ver . Ha perdido su encanto . Estuve hace un mes y no me gustó nada pero me imagino que con el tiempo irán mejorando . El nivel estaba muy alto
Nos pusieron una ración ridícula de rabo de toro con unas patatillas sueltas en un platito de barro. Al preguntar que si eso costaba 14 euros nos dicen que "es que son raciones para uno", y que si queremos nos lo ponen en una bandeja metálica como los de la mesa de al lado (tampoco para tirar cohetes), pero que es igual. Vamos, que encima de que te están timando, te tratan como si fueras idiota. Al quejarnos nos pusieron algo más -con muy mala cara, eso sí- y ni una disculpa. Más desagradable no se puede ser. Otra: a una rebanada de pan con escaso queso por encima lo llaman "tosta de cabrales" y te soplan 4 pavos. Un sitio muy recomendable si quieres que te tomen el pelo y encima te pongan cara de que te están haciendo un favor.
Después de pedir 2 cervezas, y un bocadillo de panceta en la barra en fiestas (8 euros el bocata con 2 trozos de panceta), le pedí un vaso de agua para mi hija, y me dice el camarero "Ves algún grifo en la barra" y le respondí que me lo diera de la barra de dentro y me dijo "Es que esa barra está cerrada"... ... viviendo al lado, es la última vez que piso ese bar en mi vida, muy malos modales, y aprovechándose de las fiestas para subir los precios, una vergüenza, nada recomendable.
Experiencia pésima ,trato malísimo ,nos dicen que esperemos tomando algo en medio con la bebida en la mano que enseguida nos pasan en una mesa …aguantamos y vemos como pasan gente a mesas y mesas y al decirles nos dicen que bueno que no tienen mesas ,nos sentimos engañados que tomemos algo sin importar que perdíamos tiempo para poder comer ,le digo y me muestran desprecio ,pido hoja de reclamaciones y no tienen mesas las oficiales lo cual opto por llame policía y el jefe se puso bastante insolente y chulo .la gente que estaba en el local nos dieron la razón pero él estaba banatante soberbio y chulo .
Al entrar la verdad que estuvimos a gusto, hasta que empezó la hora de las comidas,no tiene ningún tipo de ventilación y sales oliendo a fritanga de la buena,vamos como si hubieses pasado un fin de semana entre fogones...y no solo eso,nos querían cobrar una ronda de más a 6 personas que estábamos ahí,sus formas no fueron adecuadas y la verdad...aunque los pinchos están buenos y la cerveza bien tirada,con esos modales se te quitan las ganas de volver...en nuestro caso han perdido clientela.No volveremos y mucho menos recomendaremos.
Acudí a este sitio a probar los mejores callos de Madrid y salí defraudado. Muy corrientes excesivamente grasientos y morcilla desmigada que arruinaba el sabor del plato. La frasca de vino de la casa patética un vino de pésima calidad 11€. Un buen crianza de rioja lo encuentras por menos de ese precio. Eso sí lo que siempre me acompañará el olor a fritanga con el que salí del cuchitril al que llaman comedor.
La comida insípida. Las tostas desagradables. Las raciones escasas y caras para el tamaño. Sales con un olor a fritanga horrible. Lo único de calidad, el vino, pero también en tamaño escaso. Creo que de los peores sitios que he estado en Madrid.
A la mediocridad de la carta, se suma la hostilidad del servicio, caracterizado por sus malas formas y contestaciones inadaptadas: pedir tapa >> mala cara, pedir pagar por separado>> mala cara, pedir q esperen a q terminemos la bebida (quedaba más de la mitad) para echarnos >> mala cara. En su afan por rentabilizar la mesa no tuvieron reparo en empujarnos a irnos, apenas 20 min después de sentarnos (y ya llevabamos 2 consumiciones + tapa/racion por persona). Me cobraron 2.5 euros por una casera SIN gas (supongo que sería de una botella grande abierta dias atrás). Se coronaron cuando al querer expresarles nuestro malestar nos dejaron con la palabra en la boca con gestos de desprecio. Una experiencia desagradable e innecesaria y encima cara
Si quieres transportarte a la época de la posguerra, esta es tu taberna. Supongo que sanidad no tiene este local en su ruta habitual, pero debería de planteárselo. Estás a salvo de covid. No se atreve a entrar. En lo que respecta a la comida, le podría dar un aprobado raso. Los que les habéis dado 5 estrellas creo que no habéis estado en ningún restaurante. Sin despreciar
Nada recomendable para comer. Tosta con pan de molde del Mercadona, y sin tostar, con jamón serrano de plástico. Es de vergüenza que hagan este tipo de cosas. No pedimos mucho más viendo esto. El aspecto del local es de bastante descuidado. No volveré.
Esta taberna es un mojón. Tostas a 4€, robo total. Por favor, eviten entrar si quieren ser estafados
Es de chiste que te cobren 3,40 por un doble
De pena, la racion de caracoles de vergüenza, 13 caracoles contados, por no hablar de la racion de cecina, 12 euros por seis laminitas, y por ultimo, el plato de corzo, carne de lata y de lata mala. Una y no mas, a engañar a los guiris.
Salíamos del teatro buscando un lugar tranquilo donde tomarnos una caña charlando y nos encontramos con un bar donde nos trataron de forma pésima casi insultándonos simplemente por querer pagar de forma separada ya que éramos un grupo grande de personas que conocíamos y personas que no. la que parecía la jefa se puso a hablarnos fatal y tratarnos de malas formas simplemente porque le costaba mucho esfuerzo cobrar 10 consumiciones (cañas y refrescos por separado). Nos dijo de muy malas maneras que la próxima vez pusiéramos un bote común pero desde luego que NO HABRÁ PRÓXIMA VEZ.
El trato malísimo, nos pusieron en una misma fuente 2 tapas (según ellos) habiendo perdido nosotros sólo una y desconociendo si la cantidad que había en el plato era 1 ó 2. Luego nos quisieron cobrar las 2 y el camarero en vez de dar la razón al cliente se puso a discutir con nosotros. Lamentable.
Fuimos a dar un paseo por el centro de madrid y acabamos sentándonos a tomar y picar algo en la taberna j blanco, la verdad que de las peores decisiones que pudimos tomar, cantidades escasas y grasientas la limpieza de el establecimiento brillaba por su ausencia y los camareros parecía que te estaban haciendo un favor al atenderte, no se lo recomiendo a nadie.
Atención fatal de la camarera/cocinera. No ponen ni tapa. Si te sientas en unas mesas que llaman comedor, te obligan a pedir platos que están fatal porque no querían ponernos ni tapas ni tostas. Albóndigas grasientas, croquetas sosas. Al final, si que accedieron a poner unas tostas pequeñas y caras. Lo peor ha sido la atención. Además, estoy seguro de que no pasarían una inspección. Tienen una freidora sin extractor de humo. Sales oliendo a fritanga. Además, para lo que es, ha salido muy caro.
Si estás buscando una noche memorable has venido a lugar adecuado, porque estoy segura de que difícilmente vas a olvidar está experiencia. Bocadillos raquíticos y caros en relación a la cantidad. Eso sí,muy acordes a la carta, también pequeña,con apenas opciones para elegir. Gaseosa sin gas, pan chicloso y 4 aceitunas para pasar el mal trago. Y da gracias! La amabilidad de las camareras brilla por su ausencia, las cuales nos" invitaron" a salir 20 minutos después de habernos sentado, con prisas, malas caras y con la bebida a medio terminar. Al expresar nuestro descontento por el trato recibido nos responden con un " al menos habéis cenado" Gracias Taberna J. Blanco! Pensé que en un restaurante la gente iba a cortarse el pelo,y no a tomar algo! Entiendo que es un bar céntrico y la afluencia de gente pero si este es el trato que se le da a la clientela habéis perdido unos cuantos clientes. Nada recomendable, cualquier otra opción por la zona será mucho mejor.
Nada más entrar ya te das cuenta de lo que te espera. Camareras y cocinera muy maleducadas. Nos sentaron en la mesa de “comedor” sin decirnos nada (estando la sala medio vacía) y, cuando nos toman nota a los 10 minutos, nos dice la señora cocinera que las mesas son para “comer” y no para “tapear”. Le expresamos nuestro descontento por la escasa carta y la falta de educación y maneras y nos invitan a irnos, cosa que agradecimos porque, además, la mesa tenía vistas a la cocina y mejor no hablar de las condiciones de salubridad en la que se halla. De verdad, que nadie considere ni entrar si no quiere vivir una pesadilla.
Totalmente decepcionado, poquísima cantidad, la comida estaba mal. Y el trato de la dueña tanto hacia nosotros mal, también observé que cuando salía algo mal echaba la bronca a los camareros… cuando la mala calidad la daba ella propia.
7 personas fuimos a cenar, al ver la carta la vemos super escueta con 4 cosas. Pedimos bocadillos.... Porque no hay mucho más.... Nos han estado metiendo prisa desde el minuto uno para que dejásemos la mesa libre. Bocadillos pequeños y con mala cara por pedir bocadillos. Según terminamos de cenar nos traen la cuenta y no nos invitan a irnos si no que nos exigen irnos con las consumiciones a medias reclamando que necesitan las mesas para cenas... Ha sido una experiencia muy desagradable, malas caras, mal servicio y comida escasa y cara. No recomiendo este lugar para nada, una vergüenza el trato al cliente. Si tenéis otra opción siempre será mejor que esto.
Pedir un vaso de agua después de una cuenta de 20€ y que te digan que no pueden porque se tienen que agachar para poner el agua. Eso sí, la botella a 3€ de 33cl no tienen problema en vendértela. Vergonzoso.
No entiendo las buenas reseñas que tiene el sitio, será que nosotros fuimos un "mal día". El local sucio, por no decir asqueroso, el mantel de plástico, cosa que con la pandemia no es para nada procedente. Los cubiertos y los platos estaba sucios. La bebida en botellín que pedí parecía estar rellena ya que no tenía ni gas. Pedimos unas tostas donde el pan estaba tostado pero frío (¿Desde cuándo llevaría hecho?), ¿Los callos? Tristes se queda corto, añadiendole la poca simpatía de la camarera y que nos tocó la mesa al lado de baño donde el olor no era precisamente agradable. En fin, un cuadro, apenas pude cenar del mal cuerpo que me entró desde el minuto 1.
Entramos a tomar cafe a las 16 hs y estaban sin gente, nos dijeron que no nos ponían los cafes por la hora. El camarero estaba sirviendo 2 en ese mismo momento. No volvemos ni recomendamos. Muy desagradable
Sitio que vive de las rentas. 3,40€ un vino malo de rueda y sin tapa. Poca higiene y mala educación. Para no volver.
Mal servicio, espera eterna, local helado, comida muy muy justa.
Impresionante la baja calidad y la escasa cantidad, la ración de caracoles son 14 caracoles contados, la del rabo de toro una pieza y patatas grasientas al igual que la salsa, los callos escasos y sin gracia, ademas de su escasa calidad. Además vimos cómo sacaban de la nevera una tortilla de supermercado. Una tremenda decepción. No volveremos
Experiencia pésima ,trato malísimo ,nos dicen que esperemos tomando algo en medio con la bebida en la mano que enseguida nos pasan en una mesa …aguantamos y vemos como pasan gente a mesas y mesas y al decirles nos dicen que bueno que no tienen mesas ,nos sentimos engañados que tomemos algo sin importar que perdíamos tiempo para poder comer ,le digo y me muestran desprecio ,pido hoja de reclamaciones y no tienen mesas las oficiales lo cual opto por llame policía y el jefe se puso bastante insolente y chulo .la gente que estaba en el local nos dieron la razón pero él estaba banatante soberbio y chulo .
Después de pedir 2 cervezas, y un bocadillo de panceta en la barra en fiestas (8 euros el bocata con 2 trozos de panceta), le pedí un vaso de agua para mi hija, y me dice el camarero "Ves algún grifo en la barra" y le respondí que me lo diera de la barra de dentro y me dijo "Es que esa barra está cerrada"... ... viviendo al lado, es la última vez que piso ese bar en mi vida, muy malos modales, y aprovechándose de las fiestas para subir los precios, una vergüenza, nada recomendable.
Mal servicio, espera eterna, local helado, comida muy muy justa.
Sitio que vive de las rentas. 3,40€ un vino malo de rueda y sin tapa. Poca higiene y mala educación. Para no volver.
Entramos a tomar cafe a las 16 hs y estaban sin gente, nos dijeron que no nos ponían los cafes por la hora. El camarero estaba sirviendo 2 en ese mismo momento. No volvemos ni recomendamos. Muy desagradable
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C. de Tabernillas, 23, Centro, 28005 Madrid, Spain
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