Los Caracoles
Bar · Palamós
About Los Caracoles
En Los Caracoles, un clásico de Palamós, te invitamos a disfrutar de una experiencia auténtica en un ambiente acogedor con paredes de azulejos y detalles en madera. Somos famosos por nuestros deliciosos caracoles, una receta que ha pasado de generación en generación, y también por nuestras paellas e...
En Los Caracoles, un clásico de Palamós, te invitamos a disfrutar de una experiencia auténtica en un ambiente acogedor con paredes de azulejos y detalles en madera. Somos famosos por nuestros deliciosos caracoles, una receta que ha pasado de generación en generación, y también por nuestras paellas elaboradas con el mejor producto fresco. ¡Te esperamos para compartir contigo la esencia de la cocina tradicional!
What Customers Say About Los Caracoles
Los Caracoles es un restaurante emblemático con 190 años de historia. Destacan sus caracoles, paella y pollo asado. La atmósfera es auténtica y el servicio atento, aunque a veces lento. Es recomendable reservar.
Popular Dishes
Best For
Tip: Es imprescindible reservar con antelación, ya que suele estar lleno. No te pierdas la experiencia de entrar por la cocina y probar los caracoles.
Features
What to see nearby
Data from Wikidata
Explore the area around Los Caracoles
Los Caracoles is located in Palamós, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Building in plaça Reial, 13 (A 72m) Bien Cultural de Interés Local
- Building in plaça Reial, 14 (A 79m) Bien Cultural de Interés Local
- Església del Sant Esperit (A 121m) Bien con protección urbanística
- A Frederic Soler (A 126m) — monumento en Barcelona Bien Cultural de Interés Local
- Farmàcia la Rambla (A 138m) — pharmacy in Barcelona in Ciutat Vella district Bien con protección urbanística
- Casino Mercantil de Barcelona (A 161m) — building in Barcelona, Spain Bien Cultural de Interés Local
- Casa Laribal (A 179m) Bien con protección urbanística
Other Points of Interest
- Farmàcia Boatella (A 116m) — pharmacy in Barcelona (Catalonia)
- Xalet del Moro (A 138m)
- Domus Avinyó (A 173m) — building in Barcelona, Spain
Data from Wikidata
Frequently asked questions about Los Caracoles
Los Caracoles Palamós Reviews
Alucinante! Increíble experiencia, un lugar lleno de historia, inmenso de 3 pisos. Autóctono y excelente comida. La paella de la casa es para morir y la crema catalana es deliciosa! Se puede ver la acción de la cocina en la planta baja. Muy buena atención, no es tan económico pero vale cada centavo.
Los caracoles, ya lo dice todo, al buen entendedor, pocas palabras bastan. Cocina tradicional, caracoles en salsa, que yo diría de una preparación muy rica, como los cocinaba mi madre y soy Madrid. No te los pierdas. Marisco mostrado en barra, no lo probamos, pero visiblemente buena pinta. Una camarera en barra, eficiente y profesional no... lo siguiente. Una familia de generaciones, conocimos a la cuarta y quinta. Especial. Enhorabuena, visita obligada en BCN. Amadeo ojito!!!
Visitamos Los Caracoles en Febrero 2024. Increible servicio. Comimos caracoles, rabo de toro, risotto negro de calamar. Fuimos 3 personas. Bebidos una copa cada uno y consumimos café y té. Excelente lugar y ambiente. Gastamos casi 100 euros pero valió cada centavo. Una cena especial. Fuimos sin reserva, pero tuvimos suerte.
Conocemos a la familia Bofarull desde hace mucho tiempo ya y estamos siempre encantados de venir a su icónico restaurante, donde solo se cocina con carbón y espumosos el único restaurante que mantiene este tradición. Cada vez que les visitamos nos sorprenden con sus maravillosos platos de cocina tradicional catalana y su gran selección de vinos y espumosos. Algunas de mis recomendaciones son: Las frituras, las croquetas de rabo de toro y su famosísima bullavesa (mi plato favorito) como entrantes. Los platos principales son aún mejores, sobretodo siempre ofrecen muy buenos arroces, chuletón de primera calidad y un espectacular bogavante nacional. Pablo, nuestro hombre de confianza siempre nos ofrece vinos de muy buena calidad a precios inmejorables recomendados por el. Es todo un experto. Me sobran las buenas palabras para todas las personas que trabajan en el local. Muchas gracias familia Bofarull.
Realmente fue una experiencia increíble. El ambiente es espectacular y tiene el encanto de uno de los restaurantes más antiguos de Barcelona, fundado en 1835, con casi 190 años de historia . El servicio es de primer nivel y la comida, impecable. Pero lo que realmente me sorprendió es que, con la cocina a la vista, pude ver que todos los fogones funcionan exclusivamente con fuego de leña —no hay nada cocinado a gas—, lo que añade una autenticidad y un aroma únicos. Una experiencia verdaderamente inolvidable.”
Un lugar único en pleno corazón de Barcelona, donde su fachada no demuestra la grandeza que hay dentro. Desde que entras ya se vuelve una gran experiencia, ya que pasas directamente por su cocina. La comida es buenísima con una gran variedad y el servicio igual de bueno. Lo recomiendo al 100%
Nos encantó este sitio. Pasábamos por la puerta y estaba abriendo cuando vimos el interior y nos llamó la atención. El mejor lugar que podíamos haber elegido para comer en barcelona. Para pasar al comedor, atravesamos la cocina donde nos llamó la atención la forma de cocinar. Ademas de verlo todo super limpio y pulcro; el ambiente nos encantó. Desde hacia tiempo, no nos gustaban los caracoles por la forma que nos lo habíamos comido y en este sitio nos volvieron a gustar; que ricos estaban y que bien preparados. El resto de la comida todo buenísimo. El trato excelente; seguro que si volvemos a Barcelona, volveremos a comer en los caracoles.
Fantastico ambiente en un restaurante dondr han psdado in montón de famosos. Todo es miy pequeño por dentro como eran los pisos en la edad media. Buena comida, raciones grandes, personal al la antigua. Están a por ti. Muy recomendable.
Todo de 10, la comida, el local y sobretodo el servicio. Javier e Ismael han sido simpatiquísimos y atentos (así da gusto). El local es precioso, muy antiguo y súper auténtico, parece un restaurante de pueblo pero en medio de la ciudad. Los pies de cerdo con caracoles son un escándalo, pero vamos, que cualquier cosa que te pidas está para chuparse los dedos (con los pies, esto es literal 🤣 ). Súper recomendable 👌🏼
He venido de vacaciones y mis tíos me llevaron a Restaurante Caracoles, es un espectáculo de sitio, entras y te quedas embobado mirando todo, cada rincón. La comida buenísima, el pan súper curioso en forma de caracol. Todo genial, el servicio impecable. Los camareros súper amables y muy atentos, en especial a Toni ( gracias por ser tan agradable) Alberto ( gracias por la atención y tu amabilidad) y me falta uno, que llevaba aparatos y no sé cómo se llama (gracias por la foto, eres muy amable) Pd: la chica de la pulsera.
Es como un museo donde, además, se come bien. Totalmente recomendable para visitar, al menos, una vez. Se pasa por la cocina y toda la experiencia es muy inmersiva.
Sin duda un Restaurante super recomendable en pleno centro de Barcelona donde comer comida de gran calidad. A destacar paella de caracoles, la de marisco, lenguado a la brasa y de temporada carapaccio de ceps. No puedes irte sin tomar unos de sus deliciosos postres, pastel de queso o biscout con turrón. El servicio inmejorable. Hemos ido muchas veces y siempre muy atentos
Excelente experiencia!! La comida estuvo buenísima y el servicio brindado por Pablo, Alberto y Paul fue excepcional. Todos demostraron mucho profesionalismo, gran amabilidad y una excelente atención al cliente. 100% recomendado y ha sido una de las mejores experiencias que he vivido en mi primera visita a Barcelona.
Restaurante emblemático de la ciudad, ubicado en pleno casco histórico de la misma, que tanto si eres de Barcelona, como si tienes previsto visitarla, representa una excelente opción para hacer una comida o cena. Ofrece una cocina totalmente tradicional, elaborada correctamente y con productos de calidad, el resultado sin ser espectacular, ni pretenderlo, es el de una buenísima relación calidad precio, francamente alejado de las propuestas gastronómicas de la zona, es ideal para disfrutar de la cocina española sin tener que alejarse del centro. El local lleva abierto desde 1835, con pocas renovaciones, lo que le transfiere gran parte de su encanto, especialmente si estás visitando la ciudad, pero también si resides cerca y todavía no has cruzado la puerta, basta con echar un vistazo a las fotos para darse cuenta de ello. En conjunto, mi valoración es muy positiva, por eso le doy las cinco estrellas, aunque bien podrían ser caso, el trato afable y cordial, de todo el personal, bien merece esa puntuación más optimista.
El 24 de enero de 1964, un marinero de 25 años, acompañado de sus compañeros, visitó por primera vez el restaurante Los Caracoles (Barcelona). En aquella ocasión se reunió con el dueño del establecimiento, quien le ofreció, como recuerdo, el menú firmado por él. Sesenta años después, volvemos a celebrar el encuentro de Steve con Aurora, representante de la quinta generación de la familia. El restaurante sigue teniendo el mismo éxito. También conserva cada detalle, los caracoles, muebles, fotografías, excelente comida y recuerdos de todos los que formaron parte de su historia. Gracias aurora @lcaracoles Barcelona - 12/2024
Excelente lugar para comer comida típica catalana, pedí una paella y estaba realmente deliciosa. El servicio fue excelente, los camareros nos atendieron con un orgulloso sentido de pertenencia, compartiendonos la historia del lugar! Muchas gracias Alberto y Paul por una experiencia excelente y deliciosa! 😋
Es un lugar muy curioso, tiene casi 200 años, cuando Barcelona estaba dentro de una muralla y no existía la Sagrada Familia. Los caracoles son muy buenos, la paella un poco pasada de sal. La cocina de leña a la vista, el local es como un laberinto. Una reliquia que vale la pena visitar.
Excelente lugar, ambientacion bien decada 60/70 recreando un bodegon de esa epoca. Ya es una fiesta entrar x la cocina, donde se los puede ver trabajando y conociendo ese lugar de trabajo, te garantiza excelencia. El lugar es muy grande y tiene varios salones. La atencion espectacular. Los caracoles clasicos los comio mi esposo y espectaculares. Las gambas riquisimas, el pollo asado a la leña muy sabroso y super abundante. Los precios muy acomodados. Visita obligada en Barcelona.
Hoy 10/09/24 estuvimos comiendo en Los Caracoles y vaya GRATA sorpresa!! Empezando por el lugar que es fantástico, la decoración es encantadora y la distribución me pareció súper way! Entrando por el bar y pasando por en medio de los fogones (eso habla muy bien del lugar tener cocina abierta). La comida exquisita, pedimos todo al centro: Tortilla abierta de gambas, pulpo con panceta y parmentier de patatas, croquetas de rabo de toro, caracoles especiales, pan con tomate, manitas de cerdo con caracoles, todos los platillos espectaculares, muy auténticos y bastos. De postre pedimos crema catalana y coulant de chocolate con sorbete de mandarina, cortados y cerveza. Calidad, precio súper adecuado Y por último, más no menos importante, el servicio…… estupendo! Los meseros Alberto e Ismael nos atendieron de maravilla. Súper atentos y simpáticos, se ve que entre el equipo entero se llevan de maravilla y con mucho respeto. Si no me equivoco es un restaurante que está en pie desde 1835, hoy por hoy es la 5 generación quien lleva esta joyita en Barcelona! Volveremos muy pronto y gracias por compartir este grato lugar con la comunidad Catalana!
Sitio emblemático en pleno Barrio Gótico. Ambiente tranquilo donde poder disfrutar de una comida agradable. Uno de los detalles que más me llaman la atención es que tanto para entrar como para salir tienes que atravesar la cocina (de carbón por cierto, lo que repercute muy positivamente en el sabor de los platos 🥰). Para algunos esto podría resultar un poco incómodo o fuera de lugar pero personalmente creo que es una de las cosas que hace especial a este restaurante. No es necesario hacer reserva pero al ser un sitio frecuentado tanto por locales como turistas es recomendable.
Anoché tuve la suerte de cenar en Los Caracoles y fue una maravilla. El local tiene un encanto especial y con mucha personalidad. Probamos ostras, filete con foie, croquetas, etc y estaba espectacular! Todo delicioso y el servicio también merece mención: cercano, amable y muy atento. Da gusto cuando te atiended con ganas y se nota que disfrutan lo que hacen. Un sitio al que sin duda volveré. Muy recomendable!!
Tuve la suerte de ir a este restaurante un viernes sin reserva y tener sitio tras una breve espera. Por fuera el restaurante parece un bar de barrio de los de antes, pero es que lo bueno es lo que ocurre una vez pasadas las inmensas cocinas que dan de comer a cerca de 300 personas… se empiezan a abrir salas y salas con muchísimas mesas y una decoración “de toda la vida” y te quedas pasmado. En cuanto a la comida, el menú tiene muchas opciones, pero nosotros optamos por unos clásicos caracoles (que obviamente en este restaurante no pueden faltar), unas frituras andaluzas y un arroz con bacalao, todo regado con un cava de la familia Juve & Camps. Toda la comida me resultó estupenda. Raciones grandes y una buena elaboración. Punto y aparte fue el camarero Javi que nos atendió de una manera ante todo profesional, pero también con un toque de gracia insuperable que hizo que la experiencia agradable de comer allí se multiplicara por cien. Volveré seguro, pero me encantaría que me volviera a tocar Javi!!
Una grata sorpresa encontrar este restaurante de toda la vida de Barcelona. El menú nos ha gustado mucho y muy buena relación calidad-precio. El servicio muy amable y profesional, especialmente Javier y Romy. Lo recomendaré y volveré cuando tenga una visita en Barcelona. Rosa Secanella
Restaurante Los Caracoles en Barcelona es una verdadera joya gastronómica e histórica en el corazón del Barrio Gótico. Fundado en 1835 por la familia Bofarull, este emblemático restaurante ha sido atendido por generaciones de la misma familia, lo que le ha permitido conservar intacta su esencia y tradición culinaria durante casi dos siglos. La comida en Los Caracoles es simplemente espectacular. Su carta combina lo mejor de la cocina catalana tradicional y mediterránea, con platos que honran ingredientes de primera calidad y técnicas clásicas. Entre las especialidades más destacadas están los famosos caracoles que dan nombre al restaurante, preparados con una receta tradicional que ha conquistado paladares desde hace décadas. Otros platos icónicos como el pollo a l’ast asado a la leña, el bacalao, la zarzuela de pescado y las arroces tradicionales reflejan la riqueza y diversidad de la gastronomía local. El ambiente de Los Caracoles es único: caminar por sus salones es como hacer un viaje al pasado, con una decoración que conserva el encanto histórico del establecimiento y las paredes llenas de fotografías de personalidades que han pasado por allí a lo largo de los años. Cada visita ofrece una experiencia culinaria completa que combina historia, tradición y sabores auténticos de Cataluña. En resumen, Los Caracoles no es solo una comida excelente, sino también una cita obligada en Barcelona para quienes desean degustar la esencia gastronómica de la ciudad en un entorno lleno de carácter y tradición. Totalmente recomendable para amantes de la buena cocina y la historia culinaria.
El segundo Restaurant mas antiguo de Barcelona, abrió como taberna en 1835, (familia Bofarull) siguen sirviendo bullabesa, macarrones del cardenal y todos sus platos icónicos de caracoles y pollo a la brasa. Comida típica catalana 🥘🦞🍗🐚🍷, cocina abierta. Buena relación calidad-precio, nos encanto!
Un clásico de Barcelona con una cocina bien elaborada, excelente carta de vinos, buen servicio y productos de calidad. Tuvimos la oportunidad de conocer a algunos miembros de la familia propietaria que nos enseñaron el establecimiento y a los que felicitamos por mantener la esencia del mismo, por la calidad y originalidad de los platos que se continúan cocinando con leña y carbón, por el servicio , ambience, etc y por la excelente relación calidad - precio. Sin lugar a dudas un icono en Barcelona que se hace imprescindible visitar! 🦪🥩🥂
He tenido la suerte de ir varias veces, y cada experiencia ha sido espectacular. El restaurante es una pieza viva de la historia catalana, una pasada!!! Desde fuera parece que sea un local pequeño pero ni mucho menosss en el momento en que cruzas su puerta y pasas por la cocina (literalmente por la cocina) te das cuenta que el sitio está lleno de pura historia. Si vas te recomiendo que te des una vuelta por el interior, del restaurante ya que está decorado con fotografías históricas que incluyen a personajes icónicos como jugadores del Barça e incluso Salvador Dalí y muchos más. Vamos que es un viaje en el tiempo por siglos de historia catalana. Además, los dueños siempre nos han tratado de maravilla. La comida, por supuesto, es el alma del lugar, porque como la cocina está abierta puedes ver como preparan los platos y toda la comida fresca que tienen. De verdad esperaba que fuese el típico restaurante que pagas por el local y no por lo que comes y ni mucho menos! Calidad precio 10/10. Si buscas un lugar que combine historia, cultura y gastronomía, Los Caracoles es una parada OBLIGADA. Es más que un restaurante; es una experiencia que te conectará con el corazón de Barcelona.
Una experiencia excelente en Los Caracoles Barcelona. La atención fue impecable, especialmente gracias a Alberto, que no solo trajo los platos sino que los sirvió en mesa con gran elegancia, creando un auténtico momento wow que elevó la experiencia gastronómica. También destacar a Yassine, un camarero joven, amable y muy rápido. Sin duda, un restaurante único y emblemático de comida tradicional catalana que combina historia, sabor y servicio excepcional.
Voici un exemple d’avis en espagnol, qui reflète fidèlement ce que vous souhaitez exprimer, avec un ton à la fois honnête et enthousiaste : ⸻ ¡Muy grata sorpresa en Los Caracoles! Unos amigos me habían recomendado este restaurante hace un par de años como un lugar imperdible en Barcelona. Sin embargo, confieso que llegué con ciertas dudas, ya que últimamente había leído algunas críticas negativas… ¡Pero al final, la experiencia fue excelente! El personal fue muy acogedor y atento desde el principio, en especial nuestros camareros Paul y Arnold, que nos atendieron con mucha amabilidad y profesionalismo. Nos encantaron los caracoles, servidos con una salsa deliciosa, y la paella de bacalao fue sencillamente espectacular. Recomiendo este sitio sin dudarlo, y sin duda volveré con mucho gusto. ⸻
Came here with a group, the food was delicious and the restaurant has a long history. The service was also great, and we even got a postcard at the end. Too bad I didn’t get to try the snails, but I hope to come back again in the future. ——— Vine con un grupo, la comida estaba deliciosa y el restaurante tiene mucha historia. El servicio también fue muy bueno, y al final incluso recibimos una postal. Lástima que no probé los caracoles, pero espero poder volver en el futuro.
Ayer fui a comer a este restaurante y me quedé realmente sorprendida. Me habían hablado muy bien de él, ¡pero la realidad superó con creces mis expectativas! Platos de primera calidad, un local con muchísimo encanto, un personal fantástico y un servicio cuidado hasta el último detalle —una verdadera obra de arte. Un agradecimiento especial a Albe Paul, el camarero que nos atendió: muy amable, súper hospitalario y nos hizo sentir totalmente mimados de principio a fin. Los precios son más que justos para la excelente calidad de los productos. Nada más entrar, puedes ver la cocina a la vista —los chefs cocinan justo delante de ti—, lo que hace que la experiencia sea aún más especial. Un lugar verdaderamente único, ¡lo recomiendo a todos!
Buena experiència, los caracoles estaban buenisimos, Bueno todo en general, un lugar antiguo, pero encantador, por donde pasas por medio la cocina :-) para ir a las mesos y el trato del camarero genial, no recuerdo nombre lo unico que era la mesa 6 en la planta de arriba. Hay que ir para verlo y degustar, vale la pena. Casa de 1835 no te digo na!!!
Un 10 de 10. Nos encantó la comida, especialmente los Caracoles. Fuimos con unos amigos de Alemania y quedaron fascinados con todo. Una experiencia auténtica y con un servicio excelente. Gracias a Yassine y a su compañero Asad por la atención de lujo. Yassine estuvo pendiente en todo momento y nos explicó cada plato que pedimos. Sin duda, uno de los mejores lugares para comer en Barcelona. Ojalá Yassine vea esta reseña, porque su trato marcó la diferencia. ¡Gracias por todo!
Una experiencia inolvidable. El restaurante tiene un amplio salón distribuido en dos plantas. La atención de los camareros es perfecta desde el principio. El menú tiene excelente opciones. He comido la paella de conejo con caracoles que ha estado buenísima. Seguramente volveremos.
Restaurante con mucha tradición que cumple a la perfección, desde su trato amable y cercano, hasta sus platos tradicionales cocinados a la perfección
Es un restaurante bastante escondido pero mítico de la ciudad condal. Tiene una carta super variada, dónde puedes encontrar el famoso guiso hasta el plato tan conocido que le da nombre al lugar, es un sitio super recomendado si vas a Barcelona y de parada obligatoria dónde puedes probar desde carnes a pescados pasando por su plato estrella. El servicio es fantástico, la decoración es clásica ya que hace referencia a su fecha de obertura y época. Cocinan con fuego a base de leña y eso le da un sabor totalmente distinto a la comida. El producto es de la más excelente calidad y la reserva es obligatoria ya que tienen una gran demanda. Por este local han pasado estrellas internacionales de todo tipo de sectores. Es un lugar increíble dónde te dejaran fascinado con sus platos, con la buena atención más curada al pequeño detalle. Sin duda alguna repetire
Espectacular comida, pedí unas gambas al ajillo y después una paella con mariscos sensacional. 10/10. Y destacar, sobre todo, la brillante atención de Fernanda, que es una genia.
Es un restaurante de toda la vida, acogedor y rodeado de muchos recuerdos de los dueños, sus paredes decoradas como un antiguo bodegón que da ese toque especial. Autora muy atenta y nuestro camarero Toni estuvo presente en todo momento, amable y muy profesional. La comida deliciosa. Nosotros pedimos caracoles, croquetas de rabo de toro y paella de bogavante. Lo recomendamos!!!
Ayer descubrimos Los Caracoles casi por casualidad, y fue una experiencia increíble de principio a fin. Íbamos caminando por la calle cuando nos llamó la atención lo espectacular que se veía desde las ventanas. Decidimos entrar y, aunque el restaurante requiere reserva para comer, nos abrieron la barra solo para nosotros, lo que ya nos hizo sentir bienvenidos. Aquí es donde Mari, la camarera que nos atendió, hizo que nuestra visita fuera aún más especial. Su trato fue impecable, con una amabilidad y cercanía que reflejan el alma del restaurante. Nos contó la historia de Los Caracoles, un negocio familiar que lleva cinco generaciones ofreciendo tradición y calidad. Fue fascinante escuchar cómo ha evolucionado el restaurante con el paso del tiempo, manteniendo su esencia intacta. Tuvimos la oportunidad de recorrer el restaurante y ver de cerca su impresionante cocina, con el fuego encendido y los platos preparándose con ingredientes frescos. Es un sitio con historia en cada rincón, y se nota la dedicación de quienes trabajan allí. Para hacer la experiencia aún más memorable, incluso tuvimos el placer de conocer al dueño. Definitivamente, volveremos para vivir la experiencia completa en el comedor. Si buscas un lugar con tradición, un ambiente espectacular y un trato excepcional (¡gracias, Mari!), Los Caracoles es una parada obligatoria en Barcelona. ¡Totalmente recomendado!
One of the best meal we have in Spain. We ordered snails, roast chicken, lobster paella and the soup! Soup is a must! Food is fresh and flavoursome. If we need to comment on one, it would be great if the food is hot. If you thinking of going, reservation is needed so you don’t get turned away.
This restaurant is amazing. I loved the way you can see the kitchen before you arrive to the place where you sit, and the 18th centuries vibe is really nice in my opinion. The food was absolutely phenomenal. I ordered paella with lobster and it was very delicious. The service was really good too, the waiters were really nice. Overall I loved the vibe and the service, and the food was fantastic. Funny part of the story; we came here by mistake - we were going to a different restaurant and found this one by mistake, and I am really glad we made that mistake. I reccomend this place to everyone.
Everything about this place was extremely authentic. The way you walk in the restaurant past the entire kitchen is incredible. I loved every aspect of this restaurant from the food, wine and service. The snails are a must try. The sauce is cooked with chorizo and is out of this world. I ordered the oxtail for dinner and it was by far the best oxtail I have ever had in my life. What a phenomenal experience.
15 years ago I went to this restaurant and it was very good that why I’ve returned to eat there again. I ordered a dish of sea food and it was fantastic. Fresh see food made exactly as it should be. It was a huge tray that can easily enough for 2 persons . Finished almost everything by myself. Accompanied with a white wine glass. Perfect dinner for first night in Barcelona.
we did the tour of the place and it was such a nice experience learning about the history of the restaurant and seeing the entire place before you dine because it makes the entire experience even more meaningful. we want to give a shoutout to Michael who did an excellent job. he made the tour more interesting because you could just tell how much he loves the place himself and that says a lot about the restaurant. ☺️💖
Los caracoles is a Barcelona landmark not just a restaurant. At over 190 years old, this restaurant has nailed down the essence of Spanish food. Pass on the chicken, instead go for the more local fare; snails, paella, prawns. This restaurant has guests entering through the kitchen. It’s weird in a fun way. Reservations a must!
Very charming rustic restaurant, a bit of organised chaos that only add to the attraction and atmosphere. Through the bar down the steps past the open kitchen into the main restaurant. When I say main restaurant I mean a maze of smaller rooms and stairs up to balconies all with white linen tables, again which all add to this well known establishments appeal. I really enjoyed it. We didn’t have a reservation but they found us a table for three on a Friday night at about 7:30pm which was pleasantly surprising. I have heard some poor reviews of service but we had a fun waiter who joined in with the banter so we couldn’t complain about the service at all. The food was very tasty, just what I was looking for. The gammas al ajillo were delicious and I had the goat which I thoroughly enjoyed. I had the crème brûlée for afters, it was good but not as good as the other two dishes. Overall a fun experience and decent food. Would go back again
This restaurant is a must visit in Barcelona. The interior is so charming and nostalgic and when you enter you pass trough the kitchen and you can see the chefs cooking on this very old school stoves with proper fire 🔥. The highlight here is their caracoles snails dish which unfortunately I didn’t try but the second best item is their famous rotor chicken. It’s grilled of flame right outside the restaurant and it’s absolutely delicious especially the crispy skin which is well seasoned. The restaurant is usually very busy so booking is recommended.
1853........ The year this amazing restaurant opened!! The snails have been an item menu since 1926 and are amazing. More than enough to be shared. Also, the mussels are delicious. We tried the seafood paella and mixed paella with no shells. Great selection of wind. Beyond the food, the atmosphere is just as memorable. You walk through the kitchen to get to the many dining areas. Reservations are essential!!
One of the most charming restaurant in Barcelona! Almost 200 years old and you feel like you’re transported back a few decades when you’re dining in. Do make a reservation as the queue builds up within an hour of the restaurant opening. Everything we ordered was great and do get the bread! It’s really cute and crispy and goes very well with the snails. Definitely a must try when you’re in the city.
A beautiful restaurant with a fantastic interior. You enter through the bar area and make your way through the kitchen with the big pots; fire and walk past chefs and cooks to get to the tables and you will then the sheer size of the place.. We tried the roasted chicken and it was good. You do feel like you are dining in a historic place and it has a very romantic feel.
Friday and mo reservation, luckily there was few free seats at bar. oyster, 1/2 chicken and chocolate mousse were great!
Friday and mo reservation, luckily there was few free seats at bar. Oyster, 1/2 chicken and chocolate mousse were great!
Superb authentic restaurant serving traditional dishes, great ambience and well located, bit pricey but well worth it!
Fab restaurant with a great atmosphere and staff the food was very good enjoyed our lunch here it's worth the walk to find it of las ramblas
Servicio muy bueno, camareros, comida, tiempos... Lo único malo es que la jefa de sala parecía Messi, generaba espacios donde no los había y montaba mesas casi sin separación... Adiós intimidad, hola ruido. ¿Precio? Algo caro, pero lo vale.
En mi opinión, este restaurante es una elección fantástica, especialmente por su inmejorable ubicación cerca del Raval. Lo que más me gusta es que su carta está llena de platos mediterráneos realmente sorprendentes, con un sabor que te deja con ganas de volver cada día. Aunque con un precio medio que ronda los sesenta y hasta cien euros, lo considero una muy buena opción para la comida diaria por la calidad que ofrece. Además, el ambiente es tan acogedor que es ideal para desconectar después del trabajo o para ir en familia, ya que se nota que han pensado en la comodidad de todos. Siempre recomiendo echar un vistazo a las fotos que publican en su perfil de Instagram, que reflejan muy bien la experiencia, y por supuesto, reservar mesa con antelación para asegurarte una plaza sin contratiempos. Aceptan tanto tarjeta como efectivo, lo que facilita mucho las cosas.
Un clásico de Barcelona que cuenta con un local con mucho encanto y comida tradicional muy recomendable. A destacar el arroz con caracoles y conejo, muy bueno! Como puntos débiles comentar que el servicio, a pesar de no ser malo, deberían mejorarlo. No deberían permitir que los clientes notaran su malestar.
Elegí este lugar para celebrar mi cumpleaños y fue una excelente opción. Más allá de que la comida es deliciosa, es sumamente destacable la atención de los camareros, quienes hicieron de nuestra noche un momento especial. Sin dudas volveré y lo recomendaré
Un clásico de Barcelona en el barrido gótico que no te puedes perder. El restaurante se conserva tal cual en sus inicios todo de madera y piedra. Para los amante de los caracoles un auténtico delirio. Los pies de cerdo brutales. La carta es muy completa y tradicional. El precio correcto. Buena calidad y buen servicio.
Fuimos 3 parejas a comer por la noche y la pasamos muy lindo. Para empezar, intentamos reservar online pero las condiciones no son muy buenas (20 euros de penalización por persona) así que fuimos directamente y rápidamente nos atendieron y dieron una linda mesa. El lugar es grande, no lo parece, pero abunda en mesas y ya de tarde (con menos turistas) hay muchas disponibles. En la entrada hay una barra angosta para esperar o tomar unas cañas, luego pasas directamente por dentro de la cocina y ya luego empieza un hermoso laberinto de lugares con mesas muy bien ambientado. Recomendable ir al baño para conocer la extensión del lugar! Fuera de eso fuimos muy buen atendidos, todos muy amables y simpaticos. Por momentos como el lugar estaba saturado los pedidos tardaron en llegar, pero bueno, estábamos comodos esperando. Pedimos olivas, vinos, cervezas, cargolls, croquetas, paellas, cochinillo, crema catalana, coulant de chocolate….. y en general todo muy rico!!! La experiencia es buena, creo que muy probablemente volvería aunque debo decir que los precios no son del todo accesibles. Gastamos 50 por persona, propina incluida. La experiencia en general, muy buena.
Buen sitio donde comer en el centro de Barcelona. Al estar en el centro es inevitable estar rodeado de mucho turismo, así que por lo que a mi respecta, pierde un poco la gracia de un lugar antiguo y super autentico más enfocado para la gente local, pero es lo que hay. Los precios también algo elevados. En cualquier caso, todo lo que comimos estaba bien cocinado, buen producto y todo muy bueno, atención y ambiente también a la altura.
Los Caracoles es un clásico de Barcelona con más de un siglo de historia, famoso por su cocina tradicional catalana y su ambiente único. El espacio es realmente especial: un laberinto de salones con encanto antiguo, lleno de historia y carácter. El producto es bueno, con platos bien elaborados y fieles a la tradición, aunque sin grandes sorpresas. Eso sí, los precios son altos para lo que se ofrece: se paga tanto por el nombre, la ubicación y el ambiente como por la comida. En resumen, una experiencia con encanto y buena calidad, pero algo cara para lo que realmente dan.
La relación comida-precio está bien para ser Barcelona, aunque a veces un poco escasas. El camarero muy agradable. Es un bar en el que lo frecuentan guiris, muy majete. Comimos paella para 2, gambas al ajillo, caracoles y 2 copas de vino mas agua. En total 120€
Los fines de semana, es recomendable reservar mesa, ya que suele haber mucha gente. El tiempo de espera para tomar nota de lo que quieres comer es de unos 15 minutos y otros 30 minutos más para servirte los platos. El servicio es bastante bueno.
Los Caracoles truly shines when it comes to food. The one-kilogram beef steak, cooked medium rare, was exceptional, perfectly done, full of flavour, and clearly high quality. Desserts were equally impressive, with excellent homemade ice cream and a standout cheesecake. The atmosphere is warm, lively, and full of history, making it a very enjoyable place to sit and eat. Unfortunately, the service let the experience down. We were offered bread that never arrived, yet it was added to the bill. We ordered roast potatoes as a side and received literally one potato cut in half, which was disappointing and quite bland. The vegetable side was a normal, fair portion, which made the potato serving even more surprising. We also had to ask for salt and pepper, the salt shaker arrived empty, and the peppercorn sauce for the steak was delivered around ten minutes into the main course rather than with it. For a steak of this quality and size, proper steak knives would have been expected, but the knives provided were very blunt. There were several waiters attending the table, which seemed to cause confusion, with no clear responsibility taken. While everyone was polite and apologetic, the service felt uncoordinated and far from seamless. The food itself was outstanding, but the overall experience would have been significantly better with more attentive, organised, and polished service.
THIS IS A MUST VISIT RESTAURANT WHEN IN BARCELONA. The restaurant is old but very classic, They have excellent customer service from the staffs and the manager. Food was delicious They served one of the best paella in town. Grilled chicken also very delicious. Price are considered high but its authentic food. Highly recommended One of the best memory we had in Barcelona.
We went to Los Caravoles and had a really cool experience. The snails were tasty and it was fun walking through the kitchen on the way in. I had the lobster paella – it was okay, but the rice was a bit unusual. My wife had the seafood paella and she enjoyed hers. For dessert, we shared a Catalan cream which was decent. The only downside was that we had to call the waiter ourselves, as service wasn’t very attentive. Overall, a nice place with good atmosphere and interesting food, but service could be better.
Excellent evening - friendly, helpful staff, and top class starters and desserts . We were a bit disappointed with the main courses. Ambience was awesome and we enjoyed the history and decor.
Excellent evening - friendly, helpful staff, and top class starters and desserts . We were a bit disappointed with the main courses. ambience was awesome and we enjoyed the history and decor.
Excellent evening - friendly, helpful staff, and top class starters and desserts . We were a bit disappointed with the main courses. Ambience was awesome and we enjoyed the history and decor.
Excellent evening - friendly, helpful staff, and top class starters and desserts . We were a bit disappointed with the main courses. Ambience was awesome and we enjoyed the history and decor.
Wanted to love it. Place has been here for 200 years and the reservation process (which you don't need to book one, just wait till like 7:30-7:45 and walk right in) is a train wreck. The servers …
Situated off Placa Reial in the charming old quarter, this restaurant is authentic to the core. We only waited for 5 minutes (without bookings), before being given a table in a cosy inner chamber …
The restaurant requires a reservation. You can wait in line before opening. The service was excellent. They worked as a team. Since this is an established restaurant, the food was pricey. We had ca…
The restaurant requires a reservation. You can wait in line before opening. The service was excellent. They worked as a team. Since this is an established restaurant, the food was pricey. We had ca…
The restaurant requires a reservation. You can wait in line before opening. The service was excellent. They worked as a team. Since this is an established restaurant, the food was pricey. We had ca…
RESTAURANTE CON SOLERA ENFOCADO A TURISTAS Teníamos curiosidad por conocer de primera mano su propuesta gastronómica. La realidad, un auténtico fiasco. Así lo ponen de manifiesto muchas opiniones en esta web y otras populares. Pero pensamos en testarlo por nuestra cuenta. Nos solidarizamos con la mayoría que lo puntúa bajísimo. Empecemos por un servicio muy deficiente y nada empático ni amables con los clientes. Si no os gustan los clientes, tenéis otras profesiones como labrador, etc. Las croquetas de pollo y jamón, nada especial, absolutamente normales. Las anchoas, podéis ver la imagen de su presentación. Habla por si misma. Los caracoles que tienen tanta fama, heterogeneidad de calibre, salsa insulsa, igual que los caracoles. El rabo de toro infame. Unos trozos de carne sobre un fondo de puré de patatas sencillamente malo, malísimo. En cualquier bar de polígono, el rabo de toro del menú seria sublime en la comparación. A los dueños les vendría bien una visita a Madrid al mítico rastro en la plaza de Cascorro para ver y degustar lo que son unos excelentes platos de Caracoles con chorizo. Entramos antes de empezar el primer turno de siete y media y enseguida se llenó de extranjeros (bendito sea el turismo), pues bien tuvimos que esperar y ver como atendían a los turistas y nosotros esperando el postre. Pues cuando vino el camarero poco amable, le pedimos la cuenta y la puerta. Y por supuesto no volver a este lugar en la vida. Me recordaba a un histórico asador en Madrid de la Cava Baja que siempre tiene algún autobús lleno de orientales para degustar cordero. Cada empresario focaliza su nicho de mercado, y con respeto decimos los aficionados a la buena mesa, que ese proyecto no es compatible con la NULA exigencia de estos ciudadanos de otros lares. Por favor busquen otras propuestas gastronómicas en BARCELONA, existen a centenares.
justo ahora NUEVA Buenos días, hoy estuvimos en el restaurante Los Caracoles. He de decir que los caracoles me encantaron, es uno de mis platos preferidos, y aquí comí uno de los mejores. Las croquetas, melositas, crujientes, un sabor increíble pero aceitosas(es una pena, son brutales). El solomillo de mi padre a las 5 pimientas, un 10. Punto perfecto, como el lo pidió. El rabo de toro, con parmentier de patata es una maldita locura, me encanto. Los macarrones de mi madre, me gusto mucho el sabor se la salsa, pero he de decir que muy liquida. La calidad de pasta no me gusto, y no estaban al dente pero bueno aunque este un poco pasadito, si es una buena calidad de pasta va bien pero no fue así. Me encontré un hilo de nanas en la salsa. Pero no soy escrupuloso, quite y me los acabe(mi madre no podia mas, estaba llena). En general muy bien y volvería por la comida y el lugar. El servicio, aquí ya debo ser más estricto. No me gusto mucho. Nos toco en una mesa justo al lado de la mesa de apoyo para el servicio. Los camareros se estaban matando vivo. Peleas, chisme, y es que es difícil no enterarse de nada con la voz tan fuerte y las indirectas y acusaciones que se tiraban constantemente. No creo que sea muy profesional. Pero me encanto muchísimo la profesionalidad de un camarero. Bajito, con gafas negritas y rojas, y barba. Si leen esto denle mi enhorabuena. Amable, respetuoso, y tono muy cariñoso, atento, (vamos siempre buscando trabajo, no estar parado) no se metía en las discusiones. No se le escuchaba hablar. Y me gusto mucho que le dijo algo a un compañero a parte, no delante de los demás. Vamos un pedazo profesional. Como dije espero volver pues me gusto mucho la comida, el lugar y creo que lo demás puede cambiar. Espero que pueda ayudarles mi mas sincera opinión.
Hicimos una reserva para las 2pm, llegamos 5 minutos antes y tuvimos que hacer una larga fila para entrar. Aunque el restaurante me parece bastante ajustado para moverse, me ha gustado mucho la decoración. La atención del mozl ha sido muy buena, aunque ha olvidado el cubierto para los scargots, pero bueno, a cualquiera le puede pasar. Ahora escucho a un cocinero gritando enojado y diciendo malas palabras, al reclamar eso al mozo, este tuvo que ir a dar mi reclamo al hombre de la cocina que al parecer no es quien cocina pero que es quien se encarga de la organización( no se si es chef o no ), quien vino a confrontarme, de manera insolente y altanera diciendome que tiene 300 personas a quines dar de comer y que si las cosas no salen bien tiene el derecho de gritar para que todo marche como el quiere, a lo que le respondi que si en vez de disculparse solo viene a dar excusas de mala manera yo no estaba dispuesta a escucharlo y que me diera permiso para pasar pues me cerraba el paso para ir al toilette a lo que me confronta nuevamentediviendo que yo debia escucharlo obligadamente ya que he reclamado.su mala actitud, le respondi que yo fui alli a tener una buena experienciade comida y no escuchar gritos y palabras groseras, y de mala manera nuevamente me dio paso, Santo cielo! Si asi trata a los clientes no quisiwra estar en el lugar de los empleadosEn fin, realmente me esperaba más de la comida, los scargots de entrada estuvieron bien y el rabo de ternera estuvo bien también aunque para nada me han impresionado. Lo que si altamente me ha decepcionado es el pollo a la leña, que no sabía a nada, menos a leña, eso lo puedo cocinar yo mejor en mi horno y sin ser profesional de la cocina, no me ha gustado que ni siquiera viene con una ensalada , tampoco el rabo , nada de nada , la carne sola decorada y ya, las croquetas de pollo y jamón parecen de esas prehechas no me ha gustado para nada, es como un pure sin mucho sabor ni gracia. Ni siquiera sirven pancitos para acompañar las comidas. La crema catalana es una comun y corriente. Todo sobrevalorado.
El pollo con patatas espectacular, el cabrito muy bueno. En el solomillo fallaron… frío y las verduras congeladas… aquí el servicio falló, desaparecieron y no pude reclamar. Y esperando a reclamar, después de 20 minutos apareció un camarero para preguntar si queríamos postre y café. Volveré otra vez porque creo que fué un fallo esporádico
Fuimos por primera vez para una comida familiar. La comida estaba buena, pero la atención dejó mucho que desear. Nuestro camarero hablaba mucho en la mesa, pero no tomaba nota de lo que pedíamos; incluso tuvimos que llamar a otro para poder pedir las bebidas. En ese momento apareció y, de manera poco amable, nos dijo que solo a él debíamos hacerle los pedidos. La situación empeoró con la comida: tuvimos que reclamar en varias ocasiones unos macarrones y una mariscada, que finalmente llegaron pasadas más de una hora desde que los pedimos, prácticamente con la cocina ya recogida (eran las 22:45 y habíamos llegado a las 21:10). Esto nos obligó a comer con mucha prisa, sin opción a pedir postres, porque teníamos reserva en un espectáculo. Lamentablemente, no repetiremos. Es una pena, porque la comida está bien, pero la atención fue muy poco profesional. Da la impresión de que el restaurante está más enfocado a un público extranjero .
El servicio: la atención ha sido amable y correcta pero los tiempos de espera excesivamente largos. Los platos: sin queja de sus caracoles. La mariscada de buena calidad (aunque estaba sosa y hubiesen podido poner alguna salsita o, al menos, limón). Un plato recalentado de alcachofas con almejas a un precio que no correspondía ni de lejos al precio que le han puesto en la carta y, al final unos postres de mediana calidad, especialmente la crema catalana, falta de sabor y consistencia. El ambiente: el local un poco demasiado "típico", al menos para nosotros, que somos del país. Además durante casi toda la noche tuvimos que soportar a un grupo muy, muy ruidoso que alteró la calma de todo el comedor y nos impidió disfrutar de la cena. Creo que Uds deberían habérselo hecho saber y controlado la situación.
Decepcionada, todo muy caro para la calidad tan mala. Los caracoles con una salsa que deja mucho que desear, una fritura a la andaluza con 4 calamares y dos gambas rebozadas, pequeña y cara para lo que era; unos chipirones a la plancha por 17€ que eran 5 chipirones pequeños y aguados sin sabor a nada. Un bacalao a la llauna gomoso y mal hecho. Muy caro para esa calidad tan pésima. Lo único decente era los higos con jamón y el pan de forma de caracol. El servicio normal la camarera era la que más se reía de los platos, vamos que sabe perfectamente cómo se burlan de los clientes. Una pena un restaurante con más de 100 años de historia echado a perder. No volveré nunca ni se lo recomendaré a nadie.
Es una lástima que un sitio con tan buena cocina y un servicio de mesa tan atento tenga un descuido tan grave con la seguridad de sus clientes. Mi pareja sufrió una caída en el pasillo junto a la cocina debido a la grasa acumulada en el suelo y, para mi sorpresa, ningún empleado se acercó a ayudarla a levantarse. Lo más frustrante fue que el encargado, aunque intentó ser amable para que no nos fuéramos, insinuó que el accidente fue por culpa de los tacones de ella, a pesar de que minutos después vimos cómo echaban sal en la zona para corregir el estado del piso. Una gestión muy pobre ante un incidente que se pudo evitar con un mínimo de limpieza en las zonas de paso.
No me cabe ningúna duda en que en algun momento este restaurante fue un icono de la gastronomia en Barcelona. Mi experiencia culinàriamente fue bastante decepcionante… Para empezar los preciós son absolutamente desorbitados y las raciónes son basicamente tapas. Las gambas al ajillo con un coste de 17 € y las croquetas de rabo de toro que veniam literalmente 4 unos 15€ que cabe decir que he provado croquetas de rabo de toro con mas sabor. Lo unico que se puede salvar es el txuleton però la guarnicion eran patatas congeladas. Eso la verdad que me dejo muerto ya que no me puedo creer que en un restaurante de tanta categoria sirvan patatas congeladas. Por otra parte el servicio parece muy servicial però la verdad es que no. Les pedi que me cargaran el Movil y lo deje todo el servicio. En cuanto fui a reclamarlo me fije que havia Otro Movil cargando. El Camarero me dijo que mi Movil no iba bien en Tono sarcastico. Me parecio que me estuvieran tomando el pelo la verdad. En resumen como comentaba al principio no me cabe duda que ese restaurante en algun momento fue top. Ahora por desgràcia me parece que solo quieren turismo extrangero y vender un producto Caro y de baja calidad. Hay otros restaurantes en Barcelona Donde por mucho menos comes genial. No volvere
Fui por recomendación y, aunque la comida (especialmente los caracoles) estaba muy rica y el camarero de mesa fue sumamente amable y profesional, la experiencia fue muy accidentada por falta de seguridad y tacto de la gerencia. Al pasar por el pasillo del pase de cocina, que estaba visiblemente lleno de grasa, resbalé y caí al suelo; me dolió que ningún miembro del personal se acercara a asistirme en ese momento. Al decidir marcharnos por la incomodidad del golpe, el encargado fue amable al pedirnos que nos quedáramos, pero cometió el error de insinuar que me había resbalado “por mis tacones”. Le comenté que, a menos que el dress code del local exija calzado antideslizante para caminar por sus pasillos, la responsabilidad no era de mi zapato sino del estado del suelo. Como prueba de que el suelo era el problema, minutos después de mi caída, procedieron a cubrir toda la zona con sal para intentar absorber la grasa. Es una lástima que un equipo de cocina y sala tan bueno se vea perjudicado por una falta de higiene en zonas de paso y por una gestión que, en lugar de asumir el error de inmediato, intenta responsabilizar al cliente. Una experiencia muy agridulce.
Bueno, como muchos actualmente creo que fui victima de las redes sociales , vi tantos videos y reels que recomendaban este restaurante , que decía hasta “ si viniste a Barcelona y no fuiste a los caracoles en realidad estuviste en Barcelona?” Y bueno la idea de ir a un restaurante que está funcionando desde 1835 sonaba demasiado interesante para perdérmelo , así que con muchas expectaivas hice una reserva para mi y mi familia de 9 personas , muy críticos de la buena comida por cierto . Al entrar me encantó el ambiente , la barra antigua con los licores , la madera el olor , la entrada a través de la cocina , las personas muy amables saludándonos , no hicieron pasar por el restaurante hasta llegar a nuestra mesa en el 2 do piso , pasamos por habitaciones decoradas con pinturas de óleo antiguas en las paredes y barriles de madera, precioso todo, llegamos a nuestra mesa y creo que hasta allí fue lo mejor de la noche, no teníamos asignado un mesonero, así que tuvimos que esperar a que llegara uno quien no estaba nada contento de estar allí , así que su trato fue regular para no decir que fue pésimo , aquí no hubo ni un hola ni un buenas noches ni un bienvenido , se dedicó solo a recibir de muy mala gana nuestras órdenes , cuando pedíamos explicación sobre algún platillo del menú o al menos una recomendación era como si le estuviéramos insultando , así fue toda la noche , nuestra mesa parece que quedó en un segmento del restaurante no existente , bueno estaba debajo de los baños , de los cuales hablaré luego . No presté más atención a la fatídica atención , y me concentré en la comida , pedi de entrada los caracoles pensando en que debía ser su especialidad ya que el local tenía su nombre , el jamón de “bellota” , la sopa bullabesa y para asegurar los chipirones fritos ( que pensé que eran imposibles de preparar mal) . Llegan las entradas , sopa fría , sabor nada agradable , mariscos separados del caldo? Mala!!! Los caracoles , ok , no estaban mal , sabor bien, en un caldo muy bueno , no se si los pediría de nuevo , nada especial a mi parecer y el resto de la mesa, el jamón , es jamón difícil que esté mal un jamón , pero de “bellota”? Lo pongo muy en duda , el precio si era de bellota . Los chipirones fríos , sin sabor y chiclosos , nivel restaurante turístico de baja calidad , he comido en restaurantes en la zona más turística y tienen calamares más ricos que estos , que tristeza de verdad. Ya para este momento mis expectativas estaban por el piso pero aún faltaba decepción. Vienen los platos principales , mi esposa y mi mamá pidieron un arroz bogavante , llegó frío , no se cual es la tendencia o si tienen los platos hechos todos y los sacan así , pero que desagradable nuevamente me iría a un restaurante de turistas y comería mejor, para comer el bogavante tuvimos que suplicar los instrumentos ya que no fueron suministrados al llegar el plato, nuevamente la eficiencia del mesonero dando de que hablar , cero interés en atendernos, ya para este momento nuestras caras de tragedia supongo que nadie quería venir a atendernos xq era notorio el disgusto, yo quise pedir un clásico del restaurante , el 1/2 pollo al horno , básicamente un pollo seco , salado al máximo de lo que permite el sodio , este si vino caliente al tope y con. Papas fritas frías y viejas para dar el contraste perfecto de desagradable , el resto de los platos de mi familia no los mencionaré ya que si los clásicos del restaurante estaban para ser amables , mediocres imaginen los que no son los más populares , no tomé fotos ya que la pena con mi familia por haber elegido el restaurante y hacer la reserva con semanas de anticipación era demasiada , bueno para continuar y cerrar con broche de oro oxidado , pedí la crema catalana , extra fría tipo helado y el caramelo x encima pétreo , puedes comer un mejor postre en cualquier local , en cualquiera de verdad , el resto ya ni los voy a mencionar , lamento mucho extenderme pero dije que me tomaría el tiempo para relatar mi experiencia y espero que le sirva a alguien , ah el precio 450 euros . No volvería ni gratis .
Bad food, t-bone too fatty, oxtail tasteless, fries boring, gambas overcooked, creme catalana a lumpy soup with unmelted sugar, etc… waiters lazy, unattentive bordering arrogant . What a shame to soi…
Bad food, t-bone too fatty, oxtail tasteless, fries boring, gambas overcooked, creme catalana a lumpy soup with unmelted sugar, etc… waiters lazy, unattentive bordering arrogant . What a shame …
Having been before we decided to celebrate our wedding anniversary here. We ordered from the menu . My main dish arrived promptly but it took over an 95 minutes for my husband’s dish. We spoke to th…
Snails were amazing! That’s about the only thing that was amazing about this restaurant. We also ordered prawns and suckling pig. prawns took 1 hour to arrive and it was mushy not fresh and zero…
Stay for the snails, run a mile to do anything else. Never been so angry after a meal. waited an hour for the langoustines which were terrible and was told weren’t fresh. Hour and half wait …
Did not have our reservation (booked over 2 months ago!). Food was average at best. staff inattentive to the point of rudeness.
Really bed food. Paella was not good with bed seafood. Steak was also really not good and not possible to eat. Staff began with beeing friendly but after the food came thry didnt come again, we had…
Hemos venido para celebrar el día de Navidad desde hace varios años pero este es el último que volvemos. La comida mediocre y súper salada, el servicio ha ido deteriorando poco a poco (al igual que la comida). No es lo que esperaba para el día de Navidad. Por suerte cada vez hay más y más oferta de restaurantes abiertos el 25 de diciembre, con lo que no recomiendo venir aquí, si no valorar otras opciones en la ciudad.
Después de 15 días en españa visitamos este “restaurante” para cerrar nuestro tour gastronómico por Barcelona, Fatal, muy mala experiencia, la mejor recomendación del mesero fue, pidan lo que sea acá es igual que toda españa, pero el pescado de acá no me va, después de tan gran despliegue de habilidades de ventas decidimos pedir lo que más conocíamos del país ( paella ) después de una hora ni pan había llegado a la mesa, quizás la comida sea buena, no lo sabré nunca, para mí una buena comida empieza con la atención y este sitio no tienen idea de lo que esto significa. Decidimos cancelar todo y nos fuimos de sitio a buscar una mejor opción para comer,
Mi experiencia, demasiado desagradable, no en cuanto a la comida ni generalizando la atención de los camareros única y exclusivamente con el sobrino de la dueña, que es una persona prepotente grosera, arrogante, lo cual nos gritó y nos faltó el respeto a mi familia y a mí y aún nos invitados. Está por aclarar que somos extranjeros unos de Francia, otros de Estados Unidos, el señor nos gritó y pues le doy una mala calificación por la experiencia de él también recalco la atención, recibida por su dueña y su atención oportuna, cuando se presentó esta situación, cabe aclarar que no le doy una mala calificación por el restaurante, sino por el sobrino de la señora, se ve que es una persona problemática y se le sugiere a su dueña por bienestar de su propio restaurante tomar las medidas pertinentes en cuanto a las acciones de este sujeto
El día anterior estuve aquí y vi los pollos asándose en la parrilla, se veían deliciosos. Hoy volví, pedí uno para llevar y después de esperar 30 minutos afuera, me dieron un pollo frío de nevera del día anterior. ¡Inaceptable! Una falta de respeto total, una vergüenza. ¿Así tratan a todos los turistas? Yo no lo pedí frío. Una estafa y un comportamiento lamentable.
Mal van a peor 5 veces he hido a los caracoles he nacido aquí BARCELONA hace 50 años lleve a mis padres que estan separados y no habían estado ninguno de los dos aun Para mi es mucho mejor que los otros miticos restaurantes culleretes y set portes pero me decepcionó que quiten el menú mediodía van demasiado a la pela al dinero y al turismo Pero ademas va a peor este restaurante las tres primeras veces que fui la primera a la carta y 2 veces de menú todo bueno La sopa famosa estaba igual de buena la de la carta que el menu todos los platos igual de buenos los del menú que los de la carta eso ok es importante Las dos últimas veces no habia menú y fui a la carta claro no queria mejor pero minimo si igual que antes pero encima mal las dos veces La primera la paella mal Y segunda vez el pollo famoso que no lo habia provado mal y los pies de cerdo mal cocinados Que esta pasando ? Además la última vez antes de entrar y sin saber que por segunda vez no me gustaria le comenté al dueño que mi madre que ademas venía conmigo nacio delante su restaurante en el numero 10 de la calle escudillers y ni un simple café le invito a mi madre el dueño
Los caracoles son un “alimento” noble y frágil, por este motivo su preparación debe ser cuidadosa y llena de sabor. Lamentablemente no pude disfrutar de este plato y mis expectativas fueron disminuyendo con cada bocado. Mira plato tenía muchos restos de caparazón que hacían difícil el masticar y untar el pan en el plato para así disfrutar la salsa. El sabor y el picor muy ricos, pero el caparazón roto y los restos de ella es un plato delicado, sin duda arruinaron lo que debió ser una grata experiencia. Como turista venir de tan lejos y probar un plato en un lugar connotado, sin duda genera una sensación de desconformidad.
Fuimos a comer caracoles, alguna entrada y pollo asado, y también a conocer el restaurante, que es bastante curioso. La comida empezó bien, pero el pollo no llegaba. Al poco rato entró un grupo grande que, por lo que vimos, empezó a meter prisa para que sacaran sus platos, y nosotros solo veíamos pasar pollos delante de nuestra mesa… pero ninguno era el nuestro. Después de unos veinte minutos de espera decidimos irnos. La situación se podría haber gestionado de muchas maneras, pero eligieron la peor. Una pena, no volveremos.
Soy de Argentina, mi abuelo y tío eran Catalanes, fui a comer caracoles para recordarlos a ellos y su tradición, pero me hicieron comer en la barra, me atendieron re mal y ese día era supestamente su aniversario de la sexta generación de caracoleros… pero parece q se perdió la escencia. Muy mala la atención
Vinimos a este local exclusivamente para probar su famoso pollo a la brasa/asado al espetón, un plato por el que el restaurante es muy conocido. Antes de llegar llamamos por teléfono para asegurarnos de que estuviera disponible, y la señora que nos atendió nos lo confirmó sin dudar. A los diez minutos llegamos, nos sentamos y el camarero tomó nuestro pedido. Poco después volvió diciendo que el pollo se había acabado… y lo más sorprendente es que, según él, ya llevaba un buen rato agotado. Esto nos hizo pensar que por teléfono no se nos dijo toda la verdad, probablemente para no perder la reserva de nuestra mesa para cinco personas. No fue una buena manera de empezar la cena. Pedimos otros platos y, aunque estaban correctos, las raciones nos parecieron bastante pequeñas en relación con los precios, que consideramos más bien altos. El local en sí es antiguo y muy característico, un sitio realmente bonito, pero la gestión y la transparencia con el cliente deberían mejorar claramente.
The food was average at best but for those prices, it’s below average. Everything we got was somewhat bland and cold the moment it landed on the table. Also, we were given the bread but we didn’t realize the bread wasn’t free. They just gave it to us and we thought it was free. Definitely did not live up to expectations.
Sign in to leave a review
Sign inRemove ads and manage your menu
Explore Your Area
409 Photos
Explore Los Caracoles's photos
About Los Caracoles
How to get there
Carrer dels Escudellers, 14, Ciutat Vella, 08002 Barcelona, Spain
Palamós, Palamós 08002
Highlights
Services
Dining Options
Restaurant Info
Amenities
The Neighborhood
Location
Carrer dels Escudellers, 14, Ciutat Vella, 08002 Barcelona, Spain
Palamós, Palamós 08002
📍 Explore the Neighborhood
pharmacy in Barcelona (Catalonia)
monumento en Barcelona
pharmacy in Barcelona in Ciutat Vella district
building in Barcelona, Spain
What people say about Los Caracoles
Gaming
🎮 Earn Points While You Explore!
Play Find Me and redeem points for discounts at Los Caracoles and other restaurants
Earn Points at Los Caracoles!
Play Find Me and redeem rewards here
Earn extra points and redeem them for rewards at Los Caracoles
🏆 Rewards at Los Caracoles
10% Discount
At Los Caracoles
Free Appetizer
On your next visit
VIP Table
Premium experience
to redeem rewards and earn points
📋 How Do Rewards Work?
Play Find Me
Every 100 score points = 1 reward point
Collect Points
Workers earn 2x points per game
Redeem Rewards
Discounts, free food and VIP experiences
Is it yours? Claim it FREE!
Remove ads and manage your menu