el Coll de Nulles
Restaurant · Valls
About el Coll de Nulles
El Coll de Nulles, ubicado en Valls, es un restaurante donde podrá disfrutar de una experiencia gastronómica memorable. Nos enorgullece ser un negocio liderado por mujeres, ofreciendo un ambiente acogedor con vistas a los viñedos. Destacamos por nuestra cuidada selección de vinos, postres exquisitos...
El Coll de Nulles, ubicado en Valls, es un restaurante donde podrá disfrutar de una experiencia gastronómica memorable. Nos enorgullece ser un negocio liderado por mujeres, ofreciendo un ambiente acogedor con vistas a los viñedos. Destacamos por nuestra cuidada selección de vinos, postres exquisitos y café de calidad. Nuestros clientes valoran especialmente el servicio atento y profesional, así como la calidad de nuestros platos, incluyendo la tradicional calçotada y carnes a la brasa. El ambiente es ideal para celebraciones y momentos especiales, ya sea disfrutando de música en vivo, una comida al aire libre en nuestra terraza, o una cena íntima junto a la chimenea. Ofrecemos opciones para comer en el local, para llevar, o disfrutar en solitario.
What Customers Say About el Coll de Nulles
El Coll de Nulles destaca por su entorno privilegiado con vistas a viñedos y un servicio atento. Los calçots y la carne son muy populares. Algunos clientes mencionan problemas con el servicio lento o la acústica del local, y la presencia de moscas en la terraza.
Popular Dishes
Tip: Si vas en temporada de calçots, reserva con antelación, especialmente si vas en grupo. Si comes en la terraza, ten en cuenta que puede haber moscas.
Features
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el Coll de Nulles is located in Valls, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Bodega Cooperativa de Nulles (A 332m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Castell de Nulles (A 593m) Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- iglesia de San Juan Bautista (A 613m) — Nulles Bien Cultural de Interés Local
Other Points of Interest
- Estación de Nulles-Bràfim (A 359m) — railway station in Nulles, Spain
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Frequently asked questions about el Coll de Nulles
el Coll de Nulles Valls Reviews
Fuimos de cena de empresa y lo pasamos muy bien. El servicio muy atento de nosotros en todo momento. Muy profesionales, les preguntaba lo que comíamos y nos lo explicaron super bien. El ambiente muy bueno, además tuvimos suerte que hacía buena noche y pudimos cenar fuera, en el patio, junto a los olivos. La comida deliciosa. Y los baños limpios. No hice muchas fotos porque nos pusimos a comer con hambre 😋😋
Una experiencia de 10. Somos de Murcia y estamos de vacaciones por Tarragona, nos recomendaron este lugar por su encanto y buen trato del producto. Pedimos un entrecot que tenia muy buen sabor, sin duda destacaríamos el trato que nos dio el dueño, queríamos comprar unas botellas de cava y sin pensarlo nos enseñó la bodega y nos explico paso a paso su elaboración. Nos fuimos muy contentos! Volveremos seguro 💚
La verdad es q es un entorno privilegiado. La cocina más que digna, el servicio bien. Correcto. Es un sitio donde puedes invitar a quien quieras, triunfas.
Un restaurante acogedor con vistas a las viñas. Servicio muy atento, comida bien presentada y rica.
Muy buenos calçots, todo en su punto. Buen trato, los propietarios se preocupan por sus clientes. Las carnes muy buenas. Hoy 16/01/2022 se superan con creces todo buenísimo. El personal inmejorable
Un restaurante acogedor con vistas a las viñas. Servicio muy atento, comida bien presentada y rica.
Muy buenos calçots, todo en su punto. Buen trato, los propietarios se preocupan por sus clientes. Las carnes muy buenas. Hoy 16/01/2022 se superan con creces todo buenísimo. El personal inmejorable
Joyas que se encuentran en el camino sin buscarlos. Excepcional lugar para disfrutar de una muy buena comida catalana. Los mejores calçots que he comido en el Alt Camp y he probado todos los restaurantes con renombre. Magnífico trato de los dueños y todo su equipo. Sin prisas, sin empujarte para que entre otro turno. Respetan al cliente, respetan el producto y su su elaboración. Es inexcusable no probar sus vinos y cavas de elaboración propia. Son enólogos y bodegueros. Se acaba de colocar en mi primer lugar para comer en la zona. Gracias.
La calçotada fue excelente, se paga por lo que se come y muy bien, el entorno es una maravilla...por el servicio......uhhhhh se me enfriaron un poquito los calçot porque se olvidaron de traer la salsa y no había manera de que nos vieran para pedirla, después de eso, la carne estaba muy buena, mi cuñada pidió Bacalao y le gustó muchiiiiisimo. Muy buena experiencia este año
Fuimos de cena de empresa y lo pasamos muy bien. El servicio muy atento de nosotros en todo momento. Muy profesionales, les preguntaba lo que comíamos y nos lo explicaron super bien. El ambiente muy bueno, además tuvimos suerte que hacía buena noche y pudimos cenar fuera, en el patio, junto a los olivos. La comida deliciosa. Y los baños limpios. No hice muchas fotos porque nos pusimos a comer con hambre 😋😋
Muy encantador el lugar y la atención de 10 las çalçotadas recomendable las sirven fuera y el segundo dentro camarero atentos... Les damos gracias ya que sin reserva no sirven pero nos salvaron ya que de otro sitio nos fuimos decepcionados gracias y muy recomendable
Una experiencia de 10. Somos de Murcia y estamos de vacaciones por Tarragona, nos recomendaron este lugar por su encanto y buen trato del producto. Pedimos un entrecot que tenia muy buen sabor, sin duda destacaríamos el trato que nos dio el dueño, queríamos comprar unas botellas de cava y sin pensarlo nos enseñó la bodega y nos explico paso a paso su elaboración. Nos fuimos muy contentos! Volveremos seguro 💚
La verdad es q es un entorno privilegiado. La cocina más que digna, el servicio bien. Correcto. Es un sitio donde puedes invitar a quien quieras, triunfas.
La calçotada fue excelente, se paga por lo que se come y muy bien, el entorno es una maravilla...por el servicio......uhhhhh se me enfriaron un poquito los calçot porque se olvidaron de traer la salsa y no había manera de que nos vieran para pedirla, después de eso, la carne estaba muy buena, mi cuñada pidió Bacalao y le gustó muchiiiiisimo. Muy buena experiencia este año
Fuimos 14 amigos reservando con antelación a tomar un menú calçotada. El restaurante tiene un amplio parking, una buena terraza y un comedor grande, estaba lleno, en temporada. Se inicia con calçots en la terraza regado con vino servido en porrón, te dan un babero que es imprescindible si no te quieres poner hecho un cristo; a continuación, entramos al restaurante a tomar las típicas alubias, alcachofas y butifarra, después chuletitas de cordero y de postre rodajas de naranja y crema catalana. Todo estaba bien, pero llegamos empanzonados de los calçots, quizás las chuletitas nos supieron a poco, teniendo en cuenta que soy de tierra de cordero. Tomamos unas copas y acabamos pagando 67€/persona, algo carillo. Experiencia recomendable.
Aunque últimamente ha decaído un poco, sigue siendo un sitio tranquilo y encantador donde degustar calçots de temporada con butifarras y chuletillas, regado con un buen vino y terminando con una crema catalana deliciosa acompañada con el delicioso cava de la casa
Restaurante acogedor, los camarer@s muy atentos, yo pondría que los caracoles un poco justito, lo mismo que el pulpo. Por lo demás todo bien.
Hicimos una visita y posterior comida. La visita muy bien, interesante y el chico se explicó a la perfección. Majísimo. La comida muy rica y la atención muy buena. Lo único negativo es la acústica del local, es horrible. No se puede ni hablar...
La mesa fue en la terraza con las vistas muy bonitas. La atención por parte de camarero es un 10 aunque se ha olvidado del vino pero se lo perdonamos))) nos recomendó los platos para dos personas, todo era muy rico. La única molestia es la cantidad de las moscas que habían(( era muy incómodo comer fuera por eso, creo que es lo único que no me ha dejado disfrutar al 100%. Recomendable
Restaurante acogedor, los camarer@s muy atentos, yo pondría que los caracoles un poco justito, lo mismo que el pulpo. Por lo demás todo bien.
Hicimos una visita y posterior comida. La visita muy bien, interesante y el chico se explicó a la perfección. Majísimo. La comida muy rica y la atención muy buena. Lo único negativo es la acústica del local, es horrible. No se puede ni hablar...
La mesa fue en la terraza con las vistas muy bonitas. La atención por parte de camarero es un 10 aunque se ha olvidado del vino pero se lo perdonamos))) nos recomendó los platos para dos personas, todo era muy rico. La única molestia es la cantidad de las moscas que habían(( era muy incómodo comer fuera por eso, creo que es lo único que no me ha dejado disfrutar al 100%. Recomendable
Fuimos 14 amigos reservando con antelación a tomar un menú calçotada. El restaurante tiene un amplio parking, una buena terraza y un comedor grande, estaba lleno, en temporada. Se inicia con calçots en la terraza regado con vino servido en porrón, te dan un babero que es imprescindible si no te quieres poner hecho un cristo; a continuación, entramos al restaurante a tomar las típicas alubias, alcachofas y butifarra, después chuletitas de cordero y de postre rodajas de naranja y crema catalana. Todo estaba bien, pero llegamos empanzonados de los calçots, quizás las chuletitas nos supieron a poco, teniendo en cuenta que soy de tierra de cordero. Tomamos unas copas y acabamos pagando 67€/persona, algo carillo. Experiencia recomendable.
Aunque últimamente ha decaído un poco, sigue siendo un sitio tranquilo y encantador donde degustar calçots de temporada con butifarras y chuletillas, regado con un buen vino y terminando con una crema catalana deliciosa acompañada con el delicioso cava de la casa
El restante está en un enclave muy bonito, pedimos terraza y fuimos de noche. El servicio correcto, pero transmiten nerviosismo, van corriendo de un lugar a otro, entiendo que faltaría algún camarero más, había menú de noche, no nos lo ofrecieron, pedimos de carta, se olvidaron de las bebidas y las reclamamos, las trajeron cuando ya habíamos terminado de comer, dos postres que pedí no les quedaban, el precio va acorde con el lugar, es bonito. Se que en las terrazas se puede fumar, pero es que a un metro teníamos una pareja que en la cena se fumó cada uno un paquete de tabaco y todo el hu.o para nosotros, fue bastante incómodo.
Bonito y acondicionado restaurante junto a la tierra, los viñedos y el sosiego que proporciona el aroma del campo. Entrada perfecta, dentro de la misma rotonda, que te deja frente al aparcamiento y para que (sin querer) accedas al recinto. Una vez confirmada la reserva se nos acomoda en la mesa y, de entrada, se aprecia una muy buena predisposición del personal. Se ofrece la opción de cenar mediante menú "preconfigurado" o a la carta. La primera es una opción cerrada con un surtido de platillos variados y un segundo a escoger mientras que la segunda es la típica de pedir a dedo. Para 2 personas escogimos de la carta y pedimos bravas de berenjena con miel y queso de cabra, ensalada de caballa en escabeche con helado de albahaca y tomate, puntas de entrecot con cebollitas caramelizadas, foie y Pedro Ximénez, pata de pulpo a la piedra con patata al caliu y all i oli de pimentón y lomo de bacalao a la piedra. Regamos con una garnacha blanca del Priorat. En primer lugar, decir que en líneas generales se aprecia la intención de querer hacer las cosas bien. Buenos sabores, toques de aliño que ensalzan determinado plato, conjunción especialmente lograda en la ensalada de caballa y en las puntas de entrecot, pese a la escasez del ingrediente principal, y decepción en algún otro plato como en el caso del bacalao. Este pescado a la brasa debe ser tratado con escrupulosidad quirúrgica o se corre el riesgo de dejarlo seco, pasado y sin gracia, como fue el caso, por no hablar de cantidad. Debía ser el hermano pequeño del lomo. En segundo lugar, mencionar el acompañamiento de algunos platos. Pulpo y bacalao traían las patatas poco hechas y duras. El sabor cuenta, evidentemente, pero se debe advertir la posibilidad de que el cliente desee masticar. En tercer y último lugar, entiendes que cuando toman nota te irán llegando las cosas, pero se apreciaba cierto "alboroto" a la hora de servir. El servicio era, en cierta manera, un "todos van a todas las mesas" y por el camino se perdían vino o agua (reclamados) y el pan que no llegó a la cita. A modo de conclusión diré que el lugar en sí está bien, buena ubicación y presencia, ambiente bucólico y distinto que invita a una bonita velada. Aspectos mejorables como la continuidad del servicio o las cantidades en los platos, que se quedan algo escasos. Con que trabajen y pulan esos pequeños detalles puede convertirse en un lugar a tener en cuenta.
A ver no esta mal, para mi los caracoles muy aceitosos y la ración por lo que cobran es pequeña. El bacalao le faltaba sabor y textura. Eso si tienen una señora haciendo la brasa que era Top. El cava rosado de ellos muy bueno. Sin mas.
"La comida fue excelente, especialmente el entrecote, que estaba delicioso. Sin embargo, tuve una experiencia negativa con el servicio de una persona en particular, no de todo el personal. Me pareció destacable que, al ser una celebración de la mona, nos pidieron consumir dos postres antes de poder disfrutar de la mona. Aunque el precio no me pareció un problema, lo que sí me molestó fue el mal servicio de esa persona."
El local está emplazado en un sitio bonito. Al llegar, el establecimiento estaba lleno, pero lógico al ser un día festivo. Habíamos ido con un menú cerrado, nada más y nada menos que unos 35 euros por cabeza. Los entrantes eran a compartir, y luego un segundo y bebida. Con los segundos empezamos a tener problemas. El entrecot, más de la mitad era grasa. Las patatas panaderas estaban crudas, a uno de los niños, le trajeron la comida cuando todos habíamos acabado. En el menú infantil de 25 euros, lo que entra es una hamburguesa seca en un plato con un puñado de patatas fritas. Entiendo que son días de mucho estrés y puede llegar a ser algo caótico, pero la camarera que nos sirvió no sonrió en ningún momento. No sé si estaba agotada o con ganas de irse a la de ya, pero eso se transmitía. Ya habíamos ido con anterioridad y la verdad, está vez, no salimos del todo contentos con la calidad que suele tener el local.
Bonito y acondicionado restaurante junto a la tierra, los viñedos y el sosiego que proporciona el aroma del campo. Entrada perfecta, dentro de la misma rotonda, que te deja frente al aparcamiento y para que (sin querer) accedas al recinto. Una vez confirmada la reserva se nos acomoda en la mesa y, de entrada, se aprecia una muy buena predisposición del personal. Se ofrece la opción de cenar mediante menú "preconfigurado" o a la carta. La primera es una opción cerrada con un surtido de platillos variados y un segundo a escoger mientras que la segunda es la típica de pedir a dedo. Para 2 personas escogimos de la carta y pedimos bravas de berenjena con miel y queso de cabra, ensalada de caballa en escabeche con helado de albahaca y tomate, puntas de entrecot con cebollitas caramelizadas, foie y Pedro Ximénez, pata de pulpo a la piedra con patata al caliu y all i oli de pimentón y lomo de bacalao a la piedra. Regamos con una garnacha blanca del Priorat. En primer lugar, decir que en líneas generales se aprecia la intención de querer hacer las cosas bien. Buenos sabores, toques de aliño que ensalzan determinado plato, conjunción especialmente lograda en la ensalada de caballa y en las puntas de entrecot, pese a la escasez del ingrediente principal, y decepción en algún otro plato como en el caso del bacalao. Este pescado a la brasa debe ser tratado con escrupulosidad quirúrgica o se corre el riesgo de dejarlo seco, pasado y sin gracia, como fue el caso, por no hablar de cantidad. Debía ser el hermano pequeño del lomo. En segundo lugar, mencionar el acompañamiento de algunos platos. Pulpo y bacalao traían las patatas poco hechas y duras. El sabor cuenta, evidentemente, pero se debe advertir la posibilidad de que el cliente desee masticar. En tercer y último lugar, entiendes que cuando toman nota te irán llegando las cosas, pero se apreciaba cierto "alboroto" a la hora de servir. El servicio era, en cierta manera, un "todos van a todas las mesas" y por el camino se perdían vino o agua (reclamados) y el pan que no llegó a la cita. A modo de conclusión diré que el lugar en sí está bien, buena ubicación y presencia, ambiente bucólico y distinto que invita a una bonita velada. Aspectos mejorables como la continuidad del servicio o las cantidades en los platos, que se quedan algo escasos. Con que trabajen y pulan esos pequeños detalles puede convertirse en un lugar a tener en cuenta.
A ver no esta mal, para mi los caracoles muy aceitosos y la ración por lo que cobran es pequeña. El bacalao le faltaba sabor y textura. Eso si tienen una señora haciendo la brasa que era Top. El cava rosado de ellos muy bueno. Sin mas.
"La comida fue excelente, especialmente el entrecote, que estaba delicioso. Sin embargo, tuve una experiencia negativa con el servicio de una persona en particular, no de todo el personal. Me pareció destacable que, al ser una celebración de la mona, nos pidieron consumir dos postres antes de poder disfrutar de la mona. Aunque el precio no me pareció un problema, lo que sí me molestó fue el mal servicio de esa persona."
El local está emplazado en un sitio bonito. Al llegar, el establecimiento estaba lleno, pero lógico al ser un día festivo. Habíamos ido con un menú cerrado, nada más y nada menos que unos 35 euros por cabeza. Los entrantes eran a compartir, y luego un segundo y bebida. Con los segundos empezamos a tener problemas. El entrecot, más de la mitad era grasa. Las patatas panaderas estaban crudas, a uno de los niños, le trajeron la comida cuando todos habíamos acabado. En el menú infantil de 25 euros, lo que entra es una hamburguesa seca en un plato con un puñado de patatas fritas. Entiendo que son días de mucho estrés y puede llegar a ser algo caótico, pero la camarera que nos sirvió no sonrió en ningún momento. No sé si estaba agotada o con ganas de irse a la de ya, pero eso se transmitía. Ya habíamos ido con anterioridad y la verdad, está vez, no salimos del todo contentos con la calidad que suele tener el local.
Decepcionante. Llegamos a una entrada, parking y terraza prometedoras. Un local sencillo. No dice nada. Pedimos 2 cervezas (2,1€) cada una y te ponen un poco de fuet y olivas. Fuimos 3. Pedimos: Cargols a la llauna ( 13,50€) correctos pero la ración más pequeña que me han puesto en mi vida. Ou escumat con brandada de bacalao, pimientos del piquillo y pesto (9€). De risa, mirad la foto. 4 micro tiras de pimiento, un hilo de pesto, el huevo (es un huevo pochę mal hecho) y la brandada un homenaje de puré de patata. Una cesta de pa torrat con tomate y ajo. 6 medias rebanadas. (5 eurazos). Conejo a la brasa con guarnición y Ali Oli casero. 1 cuarto escaso con media patata asada, medio pimiento verde y medio tomate. La ración más justa que he visto nunca (8,60€). Pies de cerdo. Fríos. Nos los tuvieron que calentar. Los peores que hemos probado en nuestra vida. Y es plato fijo de mi mujer allí donde vayamos (10€). Hamburguesa de Nulles a la Llosa con patatas fritas. Tuvimos que pedir la llosa (la piedra) buen sabor, algo seca (10€). Pedimos su mejor cava (14€). No es malo pero muy muy plano. No destaca nada. Mirad la carta de postres. No pedimos claro. Precios desorbitados. 4,50 € la bola de helado. 2 cafés y nos fuimos a casa con hambre. Total 79€. Para lo que dan inaceptable. Cualquier masía de los alrededores mejor. El servicio muy lento, agradable pero nada del otro mundo. No volveré.
Los platos de diseño no están mal pero se han de llenar de contenido. Aquí he comido la escalivada más pequeña de mi vida. Y la foto engaña porque el plato parece más grande de lo que es
Decepcionante. Llegamos a una entrada, parking y terraza prometedoras. Un local sencillo. No dice nada. Pedimos 2 cervezas (2,1€) cada una y te ponen un poco de fuet y olivas. Fuimos 3. Pedimos: Cargols a la llauna ( 13,50€) correctos pero la ración más pequeña que me han puesto en mi vida. Ou escumat con brandada de bacalao, pimientos del piquillo y pesto (9€). De risa, mirad la foto. 4 micro tiras de pimiento, un hilo de pesto, el huevo (es un huevo pochę mal hecho) y la brandada un homenaje de puré de patata. Una cesta de pa torrat con tomate y ajo. 6 medias rebanadas. (5 eurazos). Conejo a la brasa con guarnición y Ali Oli casero. 1 cuarto escaso con media patata asada, medio pimiento verde y medio tomate. La ración más justa que he visto nunca (8,60€). Pies de cerdo. Fríos. Nos los tuvieron que calentar. Los peores que hemos probado en nuestra vida. Y es plato fijo de mi mujer allí donde vayamos (10€). Hamburguesa de Nulles a la Llosa con patatas fritas. Tuvimos que pedir la llosa (la piedra) buen sabor, algo seca (10€). Pedimos su mejor cava (14€). No es malo pero muy muy plano. No destaca nada. Mirad la carta de postres. No pedimos claro. Precios desorbitados. 4,50 € la bola de helado. 2 cafés y nos fuimos a casa con hambre. Total 79€. Para lo que dan inaceptable. Cualquier masía de los alrededores mejor. El servicio muy lento, agradable pero nada del otro mundo. No volveré.
Lamentablemente, después de unas expectativas muy altas, la experiencia no ha sido nada buena. Fui a comprar un par de cajas de cava antes de la apertura, no caí en reservar, y cuando volví no había mesa. Me recomendaron quedarme en la terraza pues hacía muy buen tiempo, a pesar de ser Diciembre, y acepté. Ahí empezó el tormento. La atención insuficiente, las mesas sin servicio, la comida escasa. Premio para el cocinero por la habilidad de cortar las verduras a un milímetro justo, aunque de sabor estaban muy bien. Entre platos pudimos jugar varias manos de mus, y cuando llegaron los segundos se olvidaron de traernos los cubiertos, estuvimos diez minutos esperando hasta que los reclamamos por segunda vez. La excusa fué que todos los comensales llegaron a la vez!, a todas luces me parece intentar justificar la falta de profesionalidad. No volveré
1: PRECIO: •El menu 55 euros, y el de niño 25. Es un precio desorbitado y pagas más de lo que vale la pena. 2: COMIDA: •Eramos 8 personas, me he pedido un chuletón con salsa de pimienta.... La carne llena de grasa dura y era incomible, solo tenía gusto a pimienta porque en vez de ponerla al lado ponen un pegote de salsa encima, luego entraba como entrante un cóctel de gambas. Una gamba y lo demas era piña y remolacha, unas bolas de mozarela con mermelada en verdad era pure de patata con un poco de queso y frito, y la mermelada una gota. El postre un helado de limon con coco y cava. (no he notado nada de cava y de coco tenia una pizca) Y la crema •El menu de niño decía hamburguesa con patata, y era solo la hamburguesa sin el pan ni nada. Y también había otro que era una pechuga de pollo con patatas. Eso no vale 25 euros.
1: PRECIO: •El menu 55 euros, y el de niño 25. Es un precio desorbitado y pagas más de lo que vale la pena. 2: COMIDA: •Eramos 8 personas, me he pedido un chuletón con salsa de pimienta.... La carne llena de grasa dura y era incomible, solo tenía gusto a pimienta porque en vez de ponerla al lado ponen un pegote de salsa encima, luego entraba como entrante un cóctel de gambas. Una gamba y lo demas era piña y remolacha, unas bolas de mozarela con mermelada en verdad era pure de patata con un poco de queso y frito, y la mermelada una gota. El postre un helado de limon con coco y cava. (no he notado nada de cava y de coco tenia una pizca) Y la crema •El menu de niño decía hamburguesa con patata, y era solo la hamburguesa sin el pan ni nada. Y también había otro que era una pechuga de pollo con patatas. Eso no vale 25 euros.
Lamentablemente, después de unas expectativas muy altas, la experiencia no ha sido nada buena. Fui a comprar un par de cajas de cava antes de la apertura, no caí en reservar, y cuando volví no había mesa. Me recomendaron quedarme en la terraza pues hacía muy buen tiempo, a pesar de ser Diciembre, y acepté. Ahí empezó el tormento. La atención insuficiente, las mesas sin servicio, la comida escasa. Premio para el cocinero por la habilidad de cortar las verduras a un milímetro justo, aunque de sabor estaban muy bien. Entre platos pudimos jugar varias manos de mus, y cuando llegaron los segundos se olvidaron de traernos los cubiertos, estuvimos diez minutos esperando hasta que los reclamamos por segunda vez. La excusa fué que todos los comensales llegaron a la vez!, a todas luces me parece intentar justificar la falta de profesionalidad. No volveré
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How to get there
Ctra. Tarragona - Pont Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona, Spain
Valls, Valls 43887
Highlights
Services
Dining Options
Restaurant Info
Amenities
The Neighborhood
Location
Ctra. Tarragona - Pont Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona, Spain
Valls, Valls 43887
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