La Cervecería Di San Remo
Spanish · Vigo
La Cervecería Di San Remo Opening Hours
About La Cervecería Di San Remo
La Cervecería Di San Remo, ubicada en Vigo, ofrece una experiencia singular frente al mar. Su privilegiada localización a la orilla de la playa y el paseo marítimo la convierten en un lugar ideal para disfrutar de un ambiente agradable. Si bien la comida puede resultar irregular, muchos clientes des...
La Cervecería Di San Remo, ubicada en Vigo, ofrece una experiencia singular frente al mar. Su privilegiada localización a la orilla de la playa y el paseo marítimo la convierten en un lugar ideal para disfrutar de un ambiente agradable. Si bien la comida puede resultar irregular, muchos clientes destacan los postres y las bebidas, especialmente el helado artesanal. El servicio, aunque a veces descrito como desorganizado, suele ser amable. Ideal para una pausa refrescante, disfrutar de una cerveza y refugiarse del sol, aunque se recomienda tener en cuenta la limpieza y el olor a horno de leña.
What Customers Say About La Cervecería Di San Remo
La Cervecería Di San Remo tiene una ubicación privilegiada frente a la playa, pero la experiencia general es inconsistente. Muchos clientes se quejan del servicio lento, la comida mediocre y los precios elevados. Algunos destacan las vistas y la conveniencia de su ubicación.
Popular Dishes
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Tip: Si vas, ten en cuenta que el servicio puede ser lento y la comida inconsistente. Algunos recomiendan ir solo por las vistas y tomar algo rápido.
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La Cervecería Di San Remo is located in Vigo, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Museums
- Verbum Casa de las Palabras (A 167m) — museo de la ciudad de Vigo, (España)
Religious Buildings
- Q134469268 (A 931m)
- Q134469286 (A 981m)
Other Points of Interest
- Playa de Samil (A 522m) — Playa en la provincia de Pontevedra, España
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Frequently asked questions about La Cervecería Di San Remo
La Cervecería Di San Remo Vigo Reviews
No sé si pueden considerarse los mejores helados de Vigo, pero para mi lo son. Heladería de toda la vida. Helados muy muy ricos y con buena relación calidad precio. Además, para qué engañarnos, con estas vistas saben mucho mejor. El atardecer en Samil es precioso, pero si lo acompañas de un helado de Di San Remo, pues ya no puedes pedirle más a la vida. Muy muy recomendable 👌🏼
Es un restaurant, cafeteria muy familiar con mucho espacio exterior e interior. La comida es rica y tiene buen precio.
Una heladería estupenda con helados caseros de elaboración de sabores propios, tiene restaurante y muchas mesas, a veces con mucha gente se nota que los camareros están desbordados y no atienden como es debido. También es una pena que ya no tengan el tobogán acuático a modo de ocio, pero el poder disfrutar de un helado en una terraza a pie de playa contemplando el paisaje es una maravilla.
Atención excelente, el ambiente muy acogedor... los precios, si un poco exagerados pero, hay que tomar en cuenta que estás en un local a orilla de playa. La comida muy buena... aunque mi acompañante aún se queja de la cantidad de langostinos (6 unidades) que nos sirvieron en la ración a compartir. El entrecot estaba en su punto y bien sazonado. Una lástima fuimos de los últimos en la comida y ya no quedaba postre.
Magnífica ubicación en el centro de la playa de Samil, frente a las Illas Cíes. El servicio de camareros fue bueno. Amabilidad y diligencia. Es uno de los pocos locales que abre todo el año, salvo un pequeño paréntesis para las vacaciones. No quiero pensar cómo será en verano comprar un helado aquí. Tienen hasta expendedores de tickets -unas cuantas máquinas- para comprar sólo helados. Las colas tienen que ser de película, porque además los helados están ricos.
Establecimiento con solera y en una inmejorable situación , en el paseo de la playa de Samil , en Vigo . A pie de paseo , con vistas a la playa ,y las islas Cíes . Amplia terraza exterior y también muchas mesas dentro . Se puede disfrutar dese todo tipo de helados , bollería , comida o tomar un refresco , café .......disfrutando del maravilloso paisaje .
Valorar muy positivamente la atención de la chica que estaba hoy en los helados, muy atenta y agradable. Sigo diciendo después de muchos años que son los mejores helados de la zona. Sé que encontrar personal está complicado (trabajé en hostelería) pero en los tres últimos años he visto que falta personal para un local tan grande. El dueño debería solucionarlo porque es un sitio privilegiado y la calidad la tiene, con lo cual solo falta más personal.
Expensive, but given its beachfront /boardwalk location, it doesn't get much better than this. Go just for the ice cream, which is locally made and quite good; the food is mediocre. Rather confusing system for take out orders.
La atención del camarero, muy buena, se preocupó en todo momento por todo y fue en todo momento muy amable... Y está solo para todo... La camarera que tiene pinta de encargada no hace nada, sienta a la gente y pone unas bebidas pero hasta ahí... El servicio es lento porque claro solo hay un camarero para toda una sala... Comimos croquetas que no están mal pero muy saladas y el rebozado muy aceitoso, la freidora seguro que le hace falta un cambio de aceite. Después pedimos churrasco mixto para dos, trae churrasco de cerdo, de ternera, criollo y chorizo rojo. Y patatas. El chorizo rojo no vino, no sabemos porque, no nos dijeron nada.... La cantidad es bastante, eso está bien. Le echan la salsa churrasco a la carne, lo cual no nos gustó porque a mí por ejemplo no me gusta echarle salsa al churrasco... El sabor bueno..., sabe más a horno que a parrilla. Creo que tienen que mejorar esas cosas... Además, se metió una paloma en el comedor, el único que hizo algo para quitarla fue el camarero que estaba haciendo todo... La camarera no hizo nada... Y la paloma se paseo por todos los platos de dos mesas... Para después venir un grupo a sentarse y comer con esos platos y cubertería que había pasado la paloma por ellos... Hombre, creo que era de cambiarlos todos...
Lamentable servicio, calidad y precios. Acudí con una persona en silla de ruedas y solo había una empleada en la barra y un camarero que andaba subiéndose a una escalera y pasó de nosotros, por lo que tuve que abrir la puerta de corredera, introducir la silla, volver a cerrar e ir a pedir a la barra. Pagué 6,65€ por una tónica con hielo y un chocolate que era un sucedáneo en polvo totalmente aguado. Como no tenían nada para mojar, nos pusieron dos galletitas de "Biscuits Galicia" y un mini boul de pastillas resesas. No me imagino comiendo allí. Como Vigués, sentí auténtica vergüenza de lo que podrán criticar los turistas que caigan por allí. Nada recomendables
La comida en sí no estaba mala, fuimos a la hora de cenar y estaba medio vacío. El pulpo asado con demasiado aceite para mi gusto, el bacalao lo mismo y los langostinos muy buenos, eso sí. Todo estaba pasable, pero no para el alto precio que tiene por estar a pie de playa. No repetiría.
Los precios son bastante elevados, pero estás en la playa, se entiende. Además tienen bastante variedad de productos. Ahora bien, siempre que voy sufro alguna incidencia, o bien se olvidan de algo, o bien me traen lo que no es, o bien me cobran mal, o bien los camareros se tiran puyas, la última es que no me trajeron la tostada de jamón que había pedido con el café, y para cuándo me iba a ir, aparecen con ella (el café ya me lo había terminado hacia un rato, si no se habían olvidado, los vi muy lentos para haber solo 6 mesas ocupadas por parejas, de las cuales 3 estaban ya servidas cuando me senté) Es una pena porque son muy cordiales con la clientela, pero he ido a horas y fechas muy dispares, con afluencias diversas, y el servicio no difiere demasiado en mi experiencia. Las instalaciones están muy bien, son bonitas, y los baños siempre me los he encontrado muy limpios. El tema de tener que sacar ticket para los helados me desespera, porque da igual que no haya gente, tienes que sacar el ticket igual, y la máquina solo acepta efectivo. No veo sentido en los tiempos que corren a una máquina así con el tarjetero averiado, te obliga a llevar efectivo si quieres un helado. Me parece ridículo y contraproducente. Mucho ánimo al personal, que aunque mi experiencia no sea buena, siempre se dirigen a mí con respeto, educación y aparente diligencia. Pero cambiad esa máquina tragaperras de los helados o arregladle el tarjetero y ponedle un lector NFC porfavor, que los 90 ya quedaron atrás y los métodos se modernizaron.
Terraza con vistas a la playa. Lo único que no me gustó fue ver a un empleado cogiendo los ingredientes de un bocadillo sin guantes: lechuga, embutido, ect... Con las mismas manos hacia otras tareas en cocina. Deberían controlar esos detalles, solo había una sola persona manipulando alimentos son guantes en la cocina, el resto los tenían puestos
the place smells like a wood-burning oven. There is no exhaust fan. The environment decor needs a revamp.
The place is okay to drink a beer and scape from the sun, since the beach has no shade. No service to the table, you have to order inside. Not super clean either (imposible with all the seagulls around)
If you’re used to travel to Spain, you know exactly what you’re going to get. The waiting staff are comically disorganised, running around and inefficient 😅 At least, they’re entertaining. We ordered the house croquettes which were tasty a ham & cheese salad and a tuna sala. Neither salads were dressée so you had to pour your own olive oil and vinegar to have a complete dish. Anyway, affordable and cheerful. Would go again for the location.
Location is not all. It shouldn't like they teach at hospitality school. Service! Attention. Good food. Reasonable prices for the ambiance and service. Again location shouldn't be all. 45 euros for a dull paella, meh, dodgy white meat i must say as well.
La atención maravillosa, una camarera rubia, de ojos azules, súper atenta, Que hacía todo lo que podía, a pesar de haberse desbordada por tanta gente. Pero la comida muy decepcionante, la paella llena de agua ,flotaba la paella, Estuvimos una hora para que no sirvieran primero la paella y después el resto dos horas y media para comer. Increíble
Al estar ubicado en plena playa de Samil los precios son elevados, aunque ese en realidad no es el problema si eres consciente de ello. Comimos en la terraza que tienen y pedimos una paella de marisco para 2 personas que tardan unos 20 minutitos en prepararte. La paella estaba buena, aunque caldosa para nuestro gusto. Lo peor fue la atención de los camareros, uno de ellos agradable pero el otro no, al que escuchábamos resoplar y quejarse cada poco. A pesar de no haber muchas mesas para comer, contamos 6 en ese momento, tardaban un montón en atendernos, para traernos la bebida, para traernos la cuenta, para traernos el pan que se olvidaron y tuvimos que repetir 3 veces que por favor nos lo trajeran. Entiendo que este tipo de sitios situados en plena playa tengan mucho jaleo y a veces sean una locura cuando están a tope, y repito que sabiendo lo que hay pues nada que objetar, pero estuvimos a principios de este junio de 2021, el local a penas tenía gente y mesas en ese momento, y por eso no entendimos tanto descontrol entre los camareros. Porque tuvimos el capricho de comernos una paellita frente al mar, pero sinceramente si puedes evitarlo mejor. Paella de marisco para 2 personas 45 euros.
Estuvimos esperando 2 horas para que nos atendiesen y al preguntarle al camarero que anota los pedidos con una PDA o tablet si se podía pedir un café con una bola de helado, de malas maneras nos tiró la carta en la mesa y dijo que lo que había en la carta es lo que hay punto. Pues pedimos cosas de la carta y tardaron 45 minutos en traernos todo. Cuando llegó con el café con helado.... Se puede ver en la foto el asco que da. Y luego una coca cola 3 euros sin ningún maicito ni unas patatillas para picar... Pésimo servicio y los productos dejan mucho que desear. No volveré.
La verdad es que lo mejor que tiene el restaurante son las vistas y los helados. Recomendable para eso desde luego nada recomendable para comer, solo tenían seis cosas para poder pedir de la carta fuimos dos adultos y un niño y hemos pagado 60 € por tres cosas para compartir . Carísimo aunque estaba rico.
Está es una heladería de toda la vida en Samil, antes estaba sola, no había competencia y tenías que pasar por su absurdo sistema si o si sí querías un helado. Pretendieron además ser un sitio para cenar de marisco o parrilladas junto al mar y darle algo de caché, pero aunque si dan comidas y cenas el lugar aunque frente al mar de acogedor o romántico tiene muy poco. De todas maneras lo que menos me gusta del sitio no es ni la comida ni los helados, que están muy buenos, es el sinsentido del sistema de pedidos instaurado ya hace décadas pero que cada vez se le van añadiendo más capas de absurdez. Os pongo un ejemplo, pongamos que vais varios a tomaros algo y queréis un helado en copa, de esos con nata y sombrillita, un cono normal de una bola, un batido y un café con leche. Pues bien, la copa de helado debes pedírsela a un camarero en mesa, pero el cono de helado debe ser servido en la zona de helados y pagado a una máquina previamente que te expende un ticket con el que canjear el cono, el batido debes pedirlo en una barra interior al fondo del local y abonado allí, y el café hay que pedirlo en una cola para los pedidos de terraza, aunque no estés en la terraza, en el exterior del local y abonado allí.... Total, después de la ginkana, comer todos juntos cada uno su pedido es imposible pq cada cola lleva su tempo. De verdad, no puede ser más estúpido. Y luego el precio es abusivo. Sè que está al borde del mar, pero la terraza es fea y no deja ver mucho la playa, parece un parquing y dentro del local por la tarde, tienen las persianas bajadas porque te da sino todo el sol y te cueces, con lo cual no disfrutas de la vista al mar. Un cono de una bola aquí, en el que además no te dejan mezclar sabores, vale lo mismo que el de dos bolas en la heladería de la acera de enfrente donde además las bolas son muuuucho más grandes y sí te dejan mezclar sabores en una sola bola. Los camareros son todos bastante desagradables, entiendo que trabajar por dos duros en verano en un local con mucha afluencia es cansado, pero no hace falta contestar como contestan. Mi recomendación, cruzar la acera, y si queréis ver el mar os coméis vuestro helado en el paseo tan a gusto
Solo hago una apreciación, me parece que es un lugar en plena playa de samil, lugar muy turístico , pero los precios me parecen altos, para mí. que hay que aprovechar el tirón del turismo, vale lo admito, el resto no puedo decir porque después de pagar unas botellas de agua una cerveza y una merienda para dos personas a unos precios altos,ni me moleste en pedir precios de menús etc. Y entiendo que los negocios están para eso y para aprovechar los momentos de fuerte demanda. Es mi opinión y con ello no quiero que otros mal interpreten.
Quiero imaginar que no fue nada personal pero tardaron exactamente 48 min para que se acercara alguien a la mesa para preguntarnos si queríamos tomar algo luego tardaron 15 min mas para preguntar que íbamos a comer posterior a que le comunique a la chica que está ahí que quería hablar con el encargado por dicha demora cuando llegó le hice el comentario incluso 4 mesas que llegaron después de nosotros fueron atendidos y comían mientras nosotros esperamos por el pedido, posterior a mi comentario y pedir la hoja de reclamación (que creo no les importa mucho) fue cuando pusieron un poco más de atención, la comida bastante regular, precios bastante caros, solo vale la pena es por la hermosa vista de la playa de samil y las islas cíes, SERÍA BUENO PONER MÁS ATENCIÓN SEÑORES ENCARGADOS DE LA HOSTELERÍA Y TURISMO DE VIGO. Muchas gracias
dry meat, poor salad, long waiting time, the only good thing is ocean view we paid 60€ for 2 person lunch, with water and juice
Our food was bad and it was spendy. The Cesar salad that we had to remind/ask for multiple times was swimming in mayo and very poor quality for 15Euros. Poor service/too many tables for 1 server to manage.
Fui tres veces y me senté en la terraza para tomar un café. La primera me fui sin tomarlo pues espere 28 minutos a que alguien me preguntara si quería tomar algo. La segunda a los 18 minutos pedí un café con leche y sacarina me tomé el café sin la sacarina después de esperar a que me la trajeran. La tercera tuve que llamar al camarero que después varias veces que pasó a mí lado ni siquiera me preguntó después de 35 minutos. Le pedí una consumición y me fui a los17 minutos de espera. Una auténtica verguenza no se puede atender una terraza con una sola persona. La falta de atención es total
Me acerqué con mi hija a tomar un refresco y un helado. Total 12 euros no nos trajeron ni unas patatas a las mesas de alrededor si les trajeron a una patatas y a la otra un pincho. Tras reclamar al camarero dijo que estaba prohibido...y al decir que a las otras mesas si la es llevaron me dijo que llegaban enseguida. Nunca llegaron
Llegas, pides en la barra, pagas en la máquina y te sirves. Vamos, que haces de camarero y te meten un sablazo por lo que pides. Aún encima dicen que no hay chocolate con churros, solo en invierno. Cuándo estuve este verano allí tomándolos...un desastre y una pena, ya no es lo que era, para no volver.
El peor restaurante en el que he comido en mi vida, sin mas, ni fotografía merece. Horrendo, robo a mano armada, sin control alguno, ¿camareros?, nadie habla español o gallego. Increíble que una playa tan bonita tenga un ¿restaurante? ¿Chiringuito? de esta clase. Ni se os ocurra entrar, huid.
Un sitio para recordar! RECORDAR NO VOLVER. Debíamos ser la quinta mesa que sentaban, y la verdad que cometimos el error de sentarnos aunque nada más entrar la camarera pasara por delante y nos ignorara, ya no teníamos buen presagio… pero le dimos una oportunidad. Una vez sentados después de que nos quisieran tomar nota sin darnos una carta o algo donde ver que podíamos pedir, resulta que un camarero nos dicen que no hay (un montón de cosas, raro un miércoles a las 13:40) cuando decimos que nos vamos a otra camarera porque no hay nada nos dice que si. Como íbamos con un bebé decidimos quedarnos, error tras error. La comida mala no estaba pero tampoco estaba al nivel del precio. Los camareros perdidos, sin ganas, y no sabría si decir que maleducados o que les faltaba cocción. El dueño prepotente y antipático, echándoles la culpa a los camareros del mal servicio cuando una mesa le reclamaba a pesar de que él no para de sentar mesas (que no podían atender, no entrare en el motivo) y meter gente sin reserva y dejando a reservas esperando con tal de llenarse el bolsillo. Me cobraron el pan lo cual si no se indica no se puede cobrar, y si hubiera sido otra situación encantada lo hubiera pagado pero no, vino el jefe a decirme que la culpa era suya por sentarnos cuando había reservar y que los había dicho que paciencia. MENTIRA!!! Sentó muchas mesas más tras nosotros sin reserva y llegamos de los primeros. HORRIBLE !!
Pedí una Hamburguesa y ni el tamaño , ni el sabor ni la presencia fueron del agrado de nadie , el pan descongelado y seco , me cobraron 7 € y de tamaño muy pequeña. El cocinero nos veía con cara de ....no tengo ganas de trabajar y tardó media hora en preparar 4 sándwiches una Hamburguesa y un bocata. La carta ...Un folio con producto y precio de los cuales no estaban todos actualizados. El pobre del camarero incómodo en el servicio, pero tengo que decir que fué de lo único agradable. Es una pena que un local con esas vistas y potencial , tenga tan mala calidad.
Los camareros muy bordes y sin ganas de trabajar y de atender plácidamente a los clientes. El helado estaba derretido y sabía raro (tenía demasiado azúcar), sin tener en cuenta mis opiniones personales. Me pareció un verdadero atraco porque los precios eran como si estuviéramos en la guerra y el helado era raquítico (muy pequeño).
La degradación con el paso de los años en este local se nota. Los camareros no tienen ganas de trabajar, no atienden en la terraza tienes que ir a la barra a pedir y pagar antes si no, no te sirven. Una pena, los que conocemos este sitio sabemos como eran antes, gente implicada, camareros atentos y buen servicio. Nada que ver con lo actual.
Sigue igual q cuando tenía 10 años y tengo 46. Con la diferencia de que ahora está sucísimo. La decadencia es evidente, no sirven en mesa en la terraza pero lo peor es q no la limpian. Dejo una foto de como está la mesa hoy. Con auge turístico en Vigo me da vergüenza que sitios casposos como este sean la única opción de los turistas. Solo he pedido un café q al menos está hervido.
En la Playa de Samil. Heladería Ya no es como antes..sin mucha variedad de helados (antes mas y mejor). También sirven comidas… En el interior hay servicio de mesas y se puede comer menú y a la carta Autoservicio en la terraza de 12:00 a 23:00 horas, no hay personal y hay que esperar cola ya que solo atiende una persona en el exterior..
NO RECOMENDABLE . Servicio pésimo , para tomar algo fuera tienes que hacer una cola interior ( obviamente no hay nada fuera que lo indique ) donde , te proporcionan una bandeja para que , te auto-lleves , tu café , bebidas , etc Me confundí al realizar el pedido y no solicité leche sin lactosa y me llamaron la atención .. se corta la tensión entre todos los camareros . Un desastre. Todo el mundo salía a disgusto del local , peor imposible. Añadir que el local está desorganizado y sucio
Pedimos un bocadillo de jamón yok con queso en la zona de take away en la cartelera pone 6€ y nos cobraron 9€.No nos dieron ticket y cuando reclamamos nos lo dieron y el camarero al reclamarle el precio del bocadillo nos contestó que era el precio que le ponía el ordenador que donde habíamos visto los 6€. Un atraco a mano armada.
Me sentí totalmente engañada y burlada. Chocolate líquido con 3 churros blandos y fríos 5,75€ es una vergüenza. Se lo dije al camarero y me trató de imbécil diciéndome que acababan de salir y que no pueden hacer churros al gusto de todos. Es un pasota y un arrogante. Debería haber pedido la hoja reclamaciones. Soy viguesa y me parece una vergüenza. No vuelvo
El peor servicio. A las 22:30 ya tenían la mayoría de los helados guardados. Y nos decían que cerraban a las 23:30. Pedimos los helados básicos y tardaron un montón de tiempo en traerlos, ya venían derretidos. A las 22:50 ya tenían todos los helados recogidos y no servían mas. Le pregunté al camarero si la carta eran los únicos helados que tenían ya que en la pagina web tienen más helados y solo me respondió que tenían los sabores básicos. Era un buen lugar para tomar helados, ahora no sirve para nada. En la web el horario es hasta las 00 y no tienen el horario en el local. A las 23:17 estaba cerrado
PRECAUCIÓN!!! Aquí te roban... Café con leche 3,70 €. El camarero mismo modus operandi en todas las mesas a la hora de cobrar te pregunta en efectivo o con tarjeta si es con tarjeta nunca te dice lo que va cobrar y el tiquet nunca te lo da si no se lo pides. Me tomaré la molestia de denunciarlo en consumo con el correspondiente tiquet de compra que le he solicitado
Estuvimos 20 minutos para que nos atiendan y 30 para que nos sirvan la comida. Y eso que aún no es verano... Los nuggets los sirven sin patatas y el camarero me discute que en la carta no lo ponía (al final tuve que enseñarle la carta) . Nuggets congelados, y no son de pollo (mejor ir al madonalds de al lado). La ensalada sin aliñar, menos mal que me ha atendido otra chica mucho màs eficiente. Em resumen, una bazofia. No vuelvo a picar. Y eso que vivo en Vigo. Salgo asqueado y aun encima pagando mas de 50 euros por comida màs que mediocre.
El servicio es horrible, tardaron muchísimo en atendernos y eso que estaba medio vacía la terraza. Pedimos una jarra y cañas, y nos lo pusieron en vasos de plástico. Además pedimos una cerveza en botella y nos la pusieron caliente y lo tuvimos que reclamar.. eso si, para 4 personas nos pusieron una mini tapa (fría) con dos tenedores ( a compartir cada dos). Se quedó entera. Le pongo una estrella porque no le puedo poner menos.
Nos cobraron por dos cafés descafeinados 4.40 euros. Carísimo. La camarera bastante inesperta Para no volver
Señor Senen el servicio de su negocio es un poco flojo Y de mala calidad el personal desorientado falta de coordinación, el camarero tenía ganas de sacar adelante sus comandas pero el apoyo es pésimo, Con 35 minutos sentados en la mesa y viendo como los pedidos no llego nunca, nos fuimos al restaurante de al lado y estaba varias mesas rebotadas de su restaurante ya atendidas de mejor manera. Necesita rectificar su mal servicio mi humilde opinión, en cuanto a la atención. Un saludo
Es una pena que un restaurante con una ubicación increíble pueda dar tan pésimo servicio. Tardaron en darnos mesa, porque íbamos sin reserva, pero una vez sentados tardaron más de 40 minutos en tomarnos nota. A pesar de tener una carta en su página web, no sirven ni la mitad de lo que tienen en carta. El camarero es el que te ofrece una serie de platos que por como te lo ofrece parece que se tratara de un menú, nada más lejos de la realidad. Así que pides, sin saber lo que te van a cobrar. Así que pedimos un pulpo y una porción de empanada de atún y de segundo un arroz con bogavante, que si nos dijeron que era 60 euros. Tardaron de nuevo en servirnos las bebidas y el pan, otros 40 minutos para traer el pulpo y otros 15 más un trozo de empanada, el arroz tardaría otra media hora larga ración de pulpo pequeña, acompañada por una patata, en centro del plato, un trozo de empanada ligero, y el arroz con bogavante caldoso que a pesar de tener un bogavante, unas cigalas y algún gambón y alguna chirla, no sabía a nada. Entramos a las 14.10 más o menos a comer y salimos a las 16.20. Aburridos ya no pedimos ni postre ni café. Y una factura de 113 euros. Una pena un sitio tan desaprovechado.
Dos chocolates con churros, 16 euros. Dos chocolates líquidos, que me lo hago más rico en mi casa, y churros, templados que no dicen nada Un abuso solo porque está en Samil. No volvemos. La calidad pésima, claro está.
Antes era un lugar de referencia en Samil. Hacia tiempo que no iba. Ahora es un sitio desatroso, mala atención todo super sucio, la nevera de los helados, el lugar donde hacen los granizados, el suelo, el mostrador,.... todo tremendamente sucio y CARO (sobre todo teniendo en cuenta que es un autoservicio). No estaría de más que de vez en cuando limpiasen las sillas y mesas de la terraza.
Lamentable. El nivel del servicio es pésimo, no me quejé porque sinceramente daba pena. Me comí un triste bocata de tortilla y una cocacola por 9 euros. Además mientas me lo comía despedían a un camarero del restaurante a mi lado, de una forma bastante cuestionable. Evitar a toda costa.
1 estrella porque no le puedo quitar 5 50 minutos de espera, me levantó y pidió la consumición en la barra, 20 minutos hasta que lo traen, el camarero (polo rojo bastante hace) pago los cafés y cuando me traen una ración de bizcocho que falta me pide de nuevo lo pagado (otro camarero diferente) y tienen la cara de decir “que estoy interrumpiendo el servicio”, simplemente por querer aclarar que ya había pagado los cafés. P.D el bizcocho estaba muy rico( todo hay que decirlo)
2.10 por esto? Que ni café se le puede llamar, para más inri nos traen la bandeja con el café en el pocillo y los pocillos manchados por fuera de café y la leche nos traen dos jarras de caliente y fría para que digamos como lo queremos y según acaba de servirnos preguntar en las demás mesas que van a tomar y nos dejan la bandeja en nuestra mesa.... No pienso volver. EDITO 5 MINUTOS DESPUES: El camarero sigue usando nuestra mesa para posar la bandeja y servir cafés a otras mesas... VUELVO A ACTUALIZAR: Nos ha quitado dos sillas de nuestra mesa sin preguntar para otra mesa, mínimo pues preguntarnos si va a venir alguien más, supongo. ULTIMA ACTUALIZACIÓN: porque me voy ya, que será lo mejor que pueda hacer, a otros clientes les han puesto pinchos y a nosotros nada, HUID DE AQUÍ POR DIOS!
Está ubicado en un lugar espectacular pero la calidad no es la de antes. Helados arenosos, caros y el servicio muy malo. Necesita reforma y limpieza.
Fuimos a la hora de comer, y el camarero nos advirtió de que iban a tardar un poco (no habia mucha gente pero al menos él estaba agoviado) pero super simpatico. Nos ofrecio la alternativa de pedir en el autoservicio y comer en la mesa, para acelerar, cuando lo ibamos a hacer apareció el encargado echandonos la bronca porque si pediamos en el auto servicio retrasabamos todo y no se que, de muy malas formas pero aun así nos quedamos. La comida no tardó mucho porque el encargado la dio prioridad después de lo de antes (nos pusieron antes que a otras meses) para que no nos quejaramos. La calidad dejó mucho que desear y el precio.... precio de playa. Mi recomendación iros a otro... P.D. En la foto se ven los 2 tickets de la comida que aunque nosotros lo pedimos a la vez parece ser que lo tickaron en momentos diferente...
Que pocas ganas de trabajar, el señor( por decir algo) que nos atendió, como una mula, desagradable, borde y maleducado. Si no quiere trabajar, que se jubile y se vaya a su casa. Que pena que siendo viguesa y con las veces que hemos disfrutado de esta playa, se haya degradado tanto...que mala imagen para Vigo.
Dos cañas que se tienen que coger y pagar dentro por normas de la empresa 5,40€. Me parece un despropósito cuando la caña, aún por encima, es ridícula. Sin unas miserables aceitunas ni nada de nada. La copa es del tamaño de un móvil y si le quitas la espuma y el pie de la copa, te queda en nada. Una lástima…..
Teniamoals media hora para tomarun refrigerio en una excursion y nos la pasamos haciendo cola para el baño para un helado y para 2 claras 3 colas esperando para cada cosa ; dentro estaba casi vacio y una camarera me contesto que solo dan consumiciones con comida que solo bebida en el exterior y con cola ; para estar en la misma playa muy mal explotado como negocio , no volveremos seguro
Lugar donde el cliente es tratado como un enemigo. Ahora en la terraza es autoservicio en el que la cola es desesperante, una persona atendiendo para una terraza de unas 30 mesas. Las mesas sin recojer ni limpiar, la amabilidad no existe. Que pena, esto años atras estaba lleno y atendido ahora pagas mucho por nada. Je je, incluso he visto llevarse la comida y sentarse en la terraza...y la bebida por qué no?
Muy buen situado al pie de la playa de Samil, con vistas a la playa. Restaurante amplio con opción de comer bocadillos o carta. El menú de carta era muy escaso y los precios muy altos. Sólo había 2 entrantes a escoger, dos tipos de pescado y dos tipos de carne. Fuimos 4 a comer y pedimos calamares fritos para compartir, dos ensaladas mixtas, una parrillada vegetal y una chuleta de cerdo. No tenían botellas grandes (de 1,5l) asi que cogimos dos botellas de agua de 0,50 litros. Pagamos la friolera de 82€. Los calamares no estaban buenos, rebozados en un aceite de al menos una semana. Las ensaladas estaban bien, y la chuleta estaba bien, pero 24€ por eso y con patatas congeladas. El servicio no fue muy bueno, solo una camarera que era su primer día, hizo lo posible para mejorar la comida. Nunca más.
Antes íbamos a la playa alrededor de las 10 a pasear y a veces antes a cenar. Comprábamos aquí unos helados bastante buenos, todo un clásico de Vigo. Ahora cierran a las 21 con lo cual ya no podemos comprar helados, ni cenar. Una pena.
Si buscas un lugar donde el tiempo se detiene, pero no en plan romántico, sino en plan ‘me voy a morir esperando’, este restaurante es para ti. Desde que llegamos ya vimos que aquello prometía: camareros portugueses que hablan español como yo hablo chino y con un volumen de voz digno de un susurro de misa. La única chica simpática que había tampoco es que fuera rápida, y el resto directamente parecían concursar a ver quién se equivocaba más. Pedimos la comida y aquello fue una aventura: nos trajeron una ensalada extra porque no sabían si la habían servido, dos jarras de sangría que jamás pedimos y se paseaban por las mesas preguntando de quién era cada plato, para luego descubrir que el 80% de las veces no era de nadie. La pareja de al lado pidió paella y vino: una hora esperando y lo primero que les llega es la paella equivocada. Cuando por fin intentan traer el vino blanco, les van cayendo encima tintos, tintos de verano, sangría… menos lo que habían pedido. Nosotros pedimos de postre helado y café, pero después de 35 minutos esperando a ver si pasaba algo, decidimos irnos para salvar nuestra salud mental. La comida no es mala (salvo las croquetas, que saben criminales), pero la desgana y el pasotismo de los camareros hacen que no recomiende este sitio ni a mi peor enemigo.
Tengo 77años.Mira que he estado por medio mundo y hoy tengo la sensación de haber pagado la peor comida de mi vida.Un pulpo sin sal,y una merluza (?) un bacalao(el espinazo) a la plancha horribles después de esperar 35 minutos..A los que se sentaron detrás les dijeron que no les quedaba nada (?).Total 80,90 Qué vergüenza para la hostelería de Samil y para toda la espléndida cocina gallega.Deberian cerrarle el negocio
El café tenía un sabor horrible. La leche la han calentado tanto que sabía mal. La tortilla saladisima. El nuevo sistema que tienen de autoservicio no es viable. No volveré y NO ES RECOMENDABLE
Llevo 30 años comprando helados hoy he comprado 5 y me los han dado ya derretidos . Después de hablar con la encargada ( con un tono chulesco y desagradable ) he decidido no volver a comprar más . Si vais a tomar una caña ir con tiempo, los camareros pasan de vez en cuando . Un cliente menos para siempre , una grandísima pena . Seguir así que vais por buen camino .
En serio, no vayas. Casi dos horas para comer (apenas había nadie), mucho calor en una terraza acristalada, cerrada, con aparatos de aire apagados....61 euros por una ración de pulpo insípido+ un bacalao duro y salado + agua+ 1 caña+ 1 café. Y todavía tuvimos que reclamar la vuelta, creían que lo dejábamos de propina!!! Un robo. Si no te queda otra, vete al McDonald's !!!
Servicio que deja mucho que desear, demasiadas mesas para pocos camareros, y aún así y llamando varias veces a los camareros hemos tardado más de una hora en que nos tomasen la comanda, ni siquiera las bebidas… Dos veces hemos intentado ir a barra a ver si ahí nos tomaban nota y agilizábamos el proceso recibiendo negativas de que ya venían a nuestra mesa. Nos han traído los platos a medias, pidiendo dos veces cubiertos, dos veces el alineó para la ensalada… Y antes la comida que la bebida. Se entiende que el servicio pueda tardar al estar abarrotado de gente, pero hemos tardado casi dos horas en poder comer… empezábamos a las 16.15 cuando habíamos llegado a las 14.15…
Hemos pedido dos cañas y unas pipas por un valor de 14€, despues de hacer una cola de media (6€ por acaña). Se le pide un vaso para echar las pipas y comentan que nos lo tienen que cobrar. Muy malas maneras diciendo que esto es el marisquiño y que sino marchemos a otro lado despues de toda la espera. Una verguenza!
Un timo!!! Para muestra la foto de la cuenta por tres desayunos. El pan de las tostadas parecía chicle , el zumo muy muy lejos de ser natural ,y, a la hora de servirnos, faltaba la leche del café ( qué llegó templada) y el sobre de la infusión. Un despropósito!!! Para nada recomendable este sitio ... La primera línea de playa se paga de forma muy abusiva. Hay otro sitio más adelante , también en primera línea de playa, que ofrece más y mejores servicios a precios razonables.
El servicio es horrible, los trabajadores son lentísimos, estuvimos 50 minutos esperando a que nos atendieran. Además la terraza es autoservicio, tienes que hacer cola para que te atiendan, funciona fatal. Te ponen unos pinchos que están horribles, me daría vergüenza sacar eso para mis clientes. Juzgadlo vosotros. Perdió mucho este sitio, no volveré.
Hemos estado esperando más de media hora a ser atendidos. Llamando al camarero en tres ocasiones. Si bien daba conversación a los de otra mesa. He entrado a pedir y con solo un chico que ha pedido un café y un pastelito, 20 minutos. Al final hemos estado una hora sentado sin consumición. Consejo,,,, contratar a camareros más profesionales. Para los clientes, buen sitio para la puesta de sol sentados, pero mejor traerse las consumiciones.
Sinceramente horrible, apenas hay camareros para que sirvan en las mesas, estuvimos casi 1 hora y media esperando por el camarero y cuando nos atendió no fue de muy buenas maneras que digamos. Ayer había muchísimas personas esperando bastante tiempo a sus consumiciones por lo que ya deja mucho que desear. Con respecto a mi consumición el helado que me sirvieron no era precisamente lo que ponía en la carta de helados y postres por lo que parecía una sopa en vez de un helado de tres sabores y la fruta que contenía estaba medio pocha y la presentación horrible. En cuanto a la consumición de mi acompañante le pidió un refresco de limón con hielo y le volvió a tardar 10 minutos en dárselo y aun por encima sin hielos, se le pidio una hoja de reclamaciones y segun ellos/as no tenian...Sinceramente el DisanRemo de ahora no es como el de hace años ahora Sinceramente es lamentable.
Terrible el señor que atiende las mesas grosero, déspota. No te dan el menú, si no que te dicen lo que sirven y no sabes los precios. Habíamos acabado de ordenar y no había pasado ni un minuto decidimos no querer la entrada. Le dijimos a una chica y ella amable dijo ok. Pero luego llegó el señor todo altanero a decir que no se podía, increíble. Luego vimos en otra mesa el mal trato. Habían pedido unos mariscos, y ellos pidieron que se los calentaran,. llegó el señor y les dice de manera déspota eso se come frío, que si quieren calentarlo vayan allá dentro que hay un microondas, lo calientan ustedes bajo su responsabilidad y mal les tira un plato. Asi no se trata a los clientes, si no tienen paciencia para atender coloquen a otro. Cómo verán las reseñas son casi todas malas y con razón. Hubiera leído antes esto ni entraba. Quitando esto la comida estaba buena y abundante pero los precios muy caros. En general.
Fui a tomar un helado, sólo había una persona sirviendo los helados. Se tienen que sacar antes un ticket y creo recordar que había una máquina fuera de servicio. Teníamos que hacer una fila porque el pobre del camarero no daba servicio para todos, al final vino un refuerzo.... pero es un local muy bueno, a pie de la playa de Samil y en Vigo cuando sale un rayo de sol todos vamos a pasear por esa zona, creo que les pilló el toro y no reaccionaron a tiempo, porque experiencia y muy buena y que viene de hace mucho tiempo la tienen. Y ya digo, es una cafetería y restaurante muy bueno.
Qué pena la decadencia de este sitio en los últimos años. Antes era un lugar agradable junto a la playa, ahora es un chiringuito de playa con un servicio PÉSIMO y LENTO. Mejor no tomar nada allí. Lo peor es que la competencia en Samil no tiene mejor servicio… No entiendo en donde encuentran a este personal…
La comida no está mal. Ojo en el autoservicio, al pagar me di cuenta que cobraban de más… y se puso muy nerviosa al pillarla. Marco 3 euros más por dos cafés intencionadamente. Bajo el papel del ticket para que no viera el importe que había marcado. Lo leí en reseñas y por eso me fijé, una verdadera vergüenza.
Se nota muchísimo que el personal está a disgusto. Los q somos de Vigo recordamos este sitio con cariño y nostalgia. Ahora ya no quieren gente de Vigo. Solo hay q leer las reseñas del último año. Un 2,9 de media es díficil de encontrar salvo en los bancos. Veo que les da exactamente igual. Precios escandalosos. Café con leche 3,70€.Un agua 3,5€. Solo atiende una chica en el autoservicio de la terraza para todos los clientes y 5 de sus” compañeros” de dentro completamente parados o escondidos… Qué pena…
1 estrella porque no puedo poner 0. No volveremos ni recomendaremos el local. En pleno Agosto, en una playa tan turística como Samil sólo una camarera atendiendo, preparando y cobrando a una cola interminable. El trabajador que estaba en cocina, manipulaba las bolsas de basura con los mismos guantes con los que freía las patatas Pedimos unos bocadillos ( porque no había casi nada de lo que ponía en carta) y al ir a pagar no coincidían los precios expuestos en la carta exterior con el tiquet.Ante nuestra queja, alegaron que ellos tenían que cobrar lo que marcaba el ordenador, y que no nos devolvian el dinero . Pedimos hablar con el encargado, que vino de malas maneras.Como el resto de la cola nos estaba dando la razón, al final nos devolvió la diferencia respetando el precio expuesto, pero de muy malas formas. Caro para el servicio prestado
45 minutos esperando sentada para q me atiendan sin ni siquiera decirte hola , la gente en terraza se marchaba por no ser atendida. Un pasotismo tremendo y realmente dado el local y camareros no se entiende como pueden pasar tanto de los clientes. Y cuando te atienden resulta q no tienen nada de lo q te ofrecen en carta. Realmente decepcionada dado q he venido aqui porq tenía un gran recuerdo de este sitio pero parece q los años pasan y en lugar de mejorar se empeora una pena
Reseña negativa para la chica delgada de gafas que me atendió hoy con desprecio y de mala manera no tiene precio, hay q tener tacto para atender al público y más en un sitio turístico. Ni hablar de los precios Dos refrescos, 1 café, 1 bocadillo 16€... Si seññooooooor!!!
Por un café con leche, me cobraron 2,20. "Así es como arreglan la crisis en el San Remo". El precio muy mal, pero el café peor!!, no me pusieron nada. Se lo comenté al camarero, una pena, el jefe no estaba. Menos mal que cruzando la carretera hay muchos sitios donde tomar algo y comer a buen precio y para vistas sobran bancos en el paseo.
El servicio pésimo,la presentación de la comida buena pero insípida, no tienen carta . Además que no te dicen ni precios ni si es para dos o una persona. Otra cosa a destacar es que le pides que cervezas tienen y te dan la opción de solamente coger una y luego ves en mesas de al lado otro tipo de cervezas diferentes a la tuya .
Es una Pena que un local tan emblemático como este, tenga unos propietarios tan cutres y sinvergüenzas . En semana santa fuimos tres personas a tomar algo en la terraza. La primera persona pidió un chocolate con churros, la segunda persona pidió una cerveza mahou, la tercera persona pidió un café express doble caga y un vaso de agua con hielo. Pues bien el chocolate era mazeina, vamos de sobre, una mierda. La cerveza se la trajo con 5 aceitunas contadas,se le pidió un pincho, para acompañar la cerveza, un trocito de tortilla, una rodajitas de pan con algo... Nos dijo que no que el sólo servía lo que los propietarios ponían en la barra. El café era un café express simple, la doble carga no saben lo que es, y además frío sin una sencilla galleta, el vaso de agua en un vaso de plástico y el hielo en el polo norte. Cobraron por el chocolate 8€, por la Mahou 3€ y por un café 2€. Poner pinchos con las consumiciones, atrae a los clientes y no sé arruinan los negocios. Lamentable la experiencia , jamás volveremos a pisar ese antro por la avaricia y negligencia de los dueños
We arrived at the restaurant and asked to sit outside, we were told no because of the seagulls you can’t eat outside. We went inside and were left to our own devices so we spoke to another waiter who told us we could sit in the corner. The table gets laid to eat, we wait a further 15 minutes with no service. We then go inside to ask what is happening and get told extremely rudely by one of the male waiters that we are not even sitting in the restaurant despite his colleague having laid the table for us and telling us to sit wherever we want. We left and went down the beach to Marina Cíes where the service was much better. AVOID at all costs, horrible rude service we left with a sour taste in our mouths and would not spend our money in this establishment.
I would not recommend this place as t he young women behind the counter was very unhelpful, sharp and hurried us along so we didn't get a chance to see what other things we might have liked, i if your in a new place it would be nice if people smiled and tried to be helpful.
The worst place to eat you can think of. They served us raw chicken twice. They mistreated us and never apologized for serving us bloody chicken. Talk about cross contamination. The food is horrible. The manager is a clueless woman who can’t even run her own kitchen, imagine running a restaurant. I asked for the complaint book and she declined and threat us with calling the police. We saw three other tables returning the food to the kitchen. The server brought someone else’s food to a table and the server and the manager insisted it was their dish. Disgusting! You may be persuaded to stop there because the location and not many options ocean front but just look for the bad reviews they have.
Worst experience in a restaurant by the beach. It was my first time going to Vigo and this experience ruined an overall good experience at the beach. I ordered the pizza and the mushrooms smelled a bit funky and the ham looked like it was heated in a microwave. Waiters were running around so fast they actually were falling over, but they still managed to make us wait. Avoid it at all costs.
Customer service? They don't know what that is.. fish was frozen, served in oil sauce. When said to the Waiter he just took the plate and reheated it, when it came back it was hard, chewy and still frozen in the middle. He didn't even apologise, it was inedible. I asked for the bill, and he printed it out straight away and charged for everything although I didn't touch it. Absolutely horrible, rude and expensive for no reason, not even 1 star and I don't even know what I paid for €35 for what?!
Very bad experience, we've waited at least 45 minutes for our very simple food (fries, salad and some meat) and when it arrived everything was cold. The service was not welcoming as well. I do not recommend eating there.
Arrived for lunch as a party of eight - very unwelcoming. OK it was busy but nowhere near full. Put us at the back and made us wait for nearly and hour. The food and service were mediocre at best and a couple of meals were actually cold. It was expensive and I left feeling that I'd rather not have eaten any of it, and rather ripped off.
The staff was clumsy and the meals arrived late, as for the food, it was ok, the steak I ordered was supposed to be medium rare but was rare. If the customer asks for something on the menu the staff will explain that they don't have it almost all of the time. It is supposed to be a restaurant but they don't have any food. Usually restaurants don't cover bread but there they do and add extra. We had one bowl of bread and they made us pay extra. For the drinks, they made us pay 3 € for each drink and the meals are really expensive for low quality food.
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Av. Samil, 28, 36212 Vigo, Pontevedra
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Av. Samil, 28, 36212 Vigo, Pontevedra
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museo de la ciudad de Vigo, (España)
Playa en la provincia de Pontevedra, España
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