Guía de Hotaru Madrid
# Hotaru Madrid: Un Santuario Culinario Japonés en el Corazón del Distrito de Salamanca
© 2026 PosDo · v3.0
Hotaru Madrid ofrece una experiencia gastronómica excepcional en el corazón de Madrid. Con una valoración de 4.8 sobre 5 basada en más de 3,000 reseñas, el restaurante se distingue por su dedicación a la calidad y la autenticidad en cada plato. Hotaru Madrid crea un ambiente acog...
Tostadas · Madrid
Experience authentic Mexican flavors in Salamanca's heart
Hotaru Madrid ofrece una experiencia gastronómica excepcional en el corazón de Madrid. Con una valoración de 4.8 sobre 5 basada en más de 3,000 reseñas, el restaurante se distingue por su dedicación a la calidad y la autenticidad en cada plato. Hotaru Madrid crea un ambiente acogedor y sofisticado,...
Hotaru Madrid ofrece una experiencia gastronómica excepcional en el corazón de Madrid. Con una valoración de 4.8 sobre 5 basada en más de 3,000 reseñas, el restaurante se distingue por su dedicación a la calidad y la autenticidad en cada plato. Hotaru Madrid crea un ambiente acogedor y sofisticado, ideal para disfrutar de momentos inolvidables. El equipo se esfuerza por brindar un servicio impecable y una atmósfera que invita a saborear cada bocado.
Hotaru Madrid ofrece una experiencia gastronómica excepcional, destacando el menú Omakase. Los clientes elogian la alta calidad del producto, el equilibrio de los sabores y la atención personalizada, especialmente mencionando a Ray y Pedro por su excelente servicio.
Tip: Si buscas una experiencia culinaria inolvidable, opta por el menú Omakase y déjate sorprender por la calidad y el servicio atento.
Datos de Wikidata
Hotaru Madrid se encuentra en Madrid, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Datos de Wikidata
Después de un largo viaje en avión nos decantamos por cenar en este acogedor lugar, el cual tenía buenas reseñas. Y comprobamos que era cierto lo que se decía. Ha sido una gran experiencia acompañada por un gran servicio, donde cabe destacar a nuestro camarero Pedro, que aunque estuviera en prácticas demostró tener mucha profesionalidad, además de simpatía y amabilidad. La comida fue excelente y la decoración del restaurante impecable. No dudaremos en repetir esta experiencia próximamente.
Nuestra experiencia en Ontaru Conhache, en Madrid, fue muy positiva en líneas generales. Fuimos a comer dos personas y, desde el primer momento, el servicio destacó por su amabilidad y buena coordinación. El tiempo de espera para sentarnos fue prácticamente inexistente, aunque es evidente que se trata de un restaurante al que conviene acudir siempre con reserva, ya que está muy de moda, especialmente por su ubicación. En cuanto al ambiente, resulta agradable y bien cuidado. Aunque los espacios no son especialmente amplios, están correctamente subdivididos, lo que evita la sensación de estar demasiado cerca de otras mesas. En nuestro caso acudimos bastante temprano, lo que ayudó a que la experiencia fuera aún más tranquila. El volumen de la música era óptimo, permitiendo conversar con comodidad. Respecto a la comida, la relación calidad-precio es razonable. La calidad del producto es buena en general, y sin duda lo más recomendable son las gyozas, que destacan claramente sobre el resto. En el apartado de makis, los sabores más tradicionales funcionan mejor que aquellos platos que intentan mezclar demasiados matices. En este tipo de cocina de fusión japonesa y mexicana, menos es más. Tanto el camarero que nos atendió como el maître fueron especialmente atentos y acertaron plenamente al aconsejarnos sobre las cantidades y qué pedir. Nuestro gasto superó ligeramente los 120 euros, en parte porque pedimos una botella de vino, pero aun así el precio resulta adecuado teniendo en cuenta la calidad del producto y la localización, en pleno barrio de Salamanca, frente al Retiro de Madrid. Como único punto de mejora, destacaría los postres. Probamos el de Nutella, tal y como se aprecia en las fotografías, y nos resultó algo basto. Aunque era un postre helado, la galleta estaba excesivamente dura y no parecía estar bien cocinada. Es un detalle menor, pero sí mejorable, especialmente porque el resto de los platos fueron excepcionalmente buenos tanto en sabor como en cantidad. Las gyozas, eso sí, se agradecerían ligeramente más grandes. Sin ninguna duda, repetiremos.
Descubrí Hotaru Madrid por casualidad hace unas semanas y ha sido uno de los mejores hallazgos gastronómicos que he tenido últimamente. Fui este sábado para celebrar un cumpleaños y la experiencia fue impecable. Pedro, quien nos atendió, fue extraordinario: amable, profesional y con unas recomendaciones perfectas. Gracias a él probamos varios platos que nos encantaron: la concha fina, las gyozas de costilla, los rolls… absolutamente todo salió delicioso. La relación calidad-precio nos sorprendió muchísimo: excelente producto, elaboración cuidada y platos con sabor de verdad. Mención especial al Moscow Mule: sinceramente, el mejor que he probado en Madrid. Sin duda volveré. Un sitio que combina buen servicio, buena cocina y un ambiente perfecto. Totalmente recomendable.
Fuimos a cenar y la verdad que fue muy buena experiencia. El red dragón roll y los nigiris de toro nos gustaron especialmente. El atún tenía una calidad exquisita, el sabor era inmejorable. Nos prepararon unos piscos que estaban muy buenos. En general, la calidad era buenísima y la experiencia de la barra muy recomendable, era interesante ver la preparación, además el chef explicaba perfectamente lo que te acababa de preparar. Sin duda fue la primera vez, pero no la última. Repetiremos.
Fuimos a Hotaru con muchas ganas y la experiencia superó nuestras expectativas. Optamos por la Experiencia Omakase (60 €) y fue una auténtica pasada. Cada bocado estaba medido, pensado y perfectamente ejecutado. Desde la Concha fina de Málaga, delicada y fresca, hasta el nigiri de Unagi, intenso y perfectamente equilibrado, todo fue una explosión de sabor y técnica. El temaki de pez limón especial fue uno de nuestros favoritos, igual que el nigiri de Chutoro, que fue simplemente espectacular. Además, pedimos el Rollito de Wagyu (con trufa y A5 japonés) y el Chutoro Aburi flameado con grasa de wagyu, dos bocados que se merecen un 10 — sabrosos, bien presentados y perfectos para cerrar la experiencia con nivel. El ambiente del local es sofisticado pero sin pretensiones, con un ritmo tranquilo que te permite disfrutar la cena sin prisas. El servicio fue atento, amable y muy profesional, explicando cada plato del menú omakase con mimo y detalle. 💸 Precio medio-alto, sí, pero más que justificado por la calidad del producto, la ejecución y la atención. Ideal para una cena especial en pareja o para darte un homenaje si te gusta la cocina japonesa con producto top. Volveremos sin duda. Uno de los mejores japoneses de Madrid.
En esta ocasion, cena de amigos. Elegimos el menu Omakase, a modo menu degustación. La comida exquisita. Buena elaboración y una delicia al paladar. Los 3 primeros platos del menu estuvieron bastante distanciados en tiempo, pero a partir de ahí, el servicio fue muy fluido. La atención de los camareros, correcta aunque quizá demasiado mecánica. Lo q menos me gustó, y no por eso penalizo mi puntuación, es el precio de las bebidas. Una botella de agua de 750cc 7 euros y un doble de cerveza 4,50.... Pero bueno, es algo q hay q aceptar sin más
Es toda una experiencia comer en este restaurante. Desde el trato a la llegada, al ambiente pasando por supuesto por la comida. Platos elaborados y muy sabrosos. De los mejores sushis que he probado en Madrid. Ambiente acogedor con un personal muy amable, cercano y atento, sobre todo Pedro, estuvo pendiente que no nos faltara nada en ningún momento. Para repetir.
Aquí tienes un review que transmite entusiasmo y queda pulido y natural: ⸻ Una experiencia espectacular en Hotaru. Desde que entramos, todo fue impecable, pero el mérito se lo lleva Manuel, el sushero que nos atendió: amable a más no poder, atento y con un trato que suma muchísimo a la experiencia. Cada plato salió perfecto, con una presentación cuidada y un sabor de diez. Salimos felices y con ganas de volver. Totalmente recomendado. ✨🍣
Desde la fachada, pasando por la calurosa bienvenida, sumergidos en cada detalle y explicación de cada plato por parte de Fátima y sus compañeros y hasta la salida, debo decir que ha sido una experiencia espectacular. El lugar es muy bonito y acogedor, con vibes modernas y tradicionales. En resumen, 100% recomendado. Cada ingrediente te deja la boca pidiendo más. ¡Volveremos!
Hotaru es, sin duda, uno de esos restaurantes que justifican repetir y recomendar sin reservas. Una propuesta japonesa moderna, bien ejecutada y con personalidad propia. El Maki de Lotus es simplemente espectacular: equilibrado, cremoso y con un contraste de sabores muy bien logrado, claramente uno de los platos estrella de la casa. El nigiri de carabineros juega en otra liga: producto de altísima calidad, punto perfecto y un sabor profundo que demuestra respeto absoluto por la materia prima. La brocheta de pork belly es brutal, jugosa, intensa y perfectamente glaseada; un plato que sorprende incluso a quienes no esperan encontrar algo así en un japonés. Mención especial también para los crispy tacos, crujientes, sabrosos y muy bien balanceados, ideales para compartir o abrir la experiencia. Todo esto se ve elevado por una atención impecable. Daniel nos atendió de forma espectacular: cercano, profesional, atento al detalle y con excelentes recomendaciones. Ese tipo de servicio que realmente marca la diferencia y completa la experiencia. Hotaru no solo cumple, supera expectativas. Cocina de alto nivel, producto top y un servicio a la altura. Totalmente recomendado.
Espectacular, pero no es barato. Calidad de la comida, ambiente, decoración y sobre todo la atención del personal superior. El ronqueo de atún y los niguiri de waygu imprescindibles. La degustacion de Sake muy divertida.Los postres tb muy ricos. Especial mención a nuestra camarera Mayra, tanto por la atención como por sus recomendaciones.
Nuestra experiencia fue muy buena desde el principio. Un ambiente acogedor con luz tenue algo que hace del sushi un momento especial. Nos atendió José Ángel que nos recomendó los nigiris Hotaru, Salmon King y el de Wagyu, siendo los tres impresionantes. Especial mencion a los makis Ryoshi roll que nos parecieron muy buenos y algo picantes el spider roll. Espero volver pronto a este sitio para mi de los mejores de sushi
Estuve en el salón de abajo, súper acogedor, un domingo donde hay muchísima demanda en Madrid, y tenían huecos. Nos atendieron Damián el chico argentino, y su compañera de Colombia, no recuerdo su nombre. Encantadores, súper atentos, y con buen rollo. Qué gusto de restaurante. Me parece de un ticket alto, pero para una situación especial vale totalmente la pena. Cocina súper elaborada, cada nigiri y plato, con muchísima dedicación. Personalmente nos gustó más el salón de abajo, íntimo, con música adecuada, house tranquilo y elegante, volumen perfecto. Nos atendieron genial, vinazo, todo riquísimo y salimos encantados. Súper atentos y para una situación especial (cumpleaños, pedida de mano, compromiso, querer impresionar a alguien… )top 5 de Madrid y top 5 de mejores sushis que hemos probado sin duda. Añado fotos de la comida, fueron varios nigiris elaborados, cuatro copas de vino, un plato fuera de la carta y uno de los rollos de sushi, 87€ cada uno. Que para un día concreto o poder adquisitivo elevado, lo vale totalmente.
Un restaurante excelente. Rapidez y amabilidad en el servicio, te explican cada plato. Nosotros pedimos la experiencia omakase, que igual te deja con un poco de hambre, por lo que pedimos unos makis aparte. Un ambiente muy agradable, el espacio es muy bonito con una musica envolvente. Ves como te preparan al momento una comida con una calidad de pescado impresionante, el pescado mas meloso que he probado nunca. Celebramos ahi nuestro aniversario.
Producto de calidad, explosión de sabor y atención al detalle. Lugar ideal para sumergirte en una experiencia japonesa en el centro de Madrid. El único pero es que sacaron todos los platos a la vez y se acumularon en la mesa de tal forma que incomodaba un poco a la hora de comer. Por tanto, recomendación ir pidiendo los platos poco a poco. Para los amantes del dulce, la tarta de queso con macadamia está espectacular. Repetiremos en alguna ocasión.
Vinimos a Hotaru gracias a un regalo de bodas y no podríamos estar más agradecidos por la experiencia. Elegimos el menú Omakase y fue EXCELENTE de principio a fin: producto de altísima calidad, equilibrio perfecto en cada bocado y una atención que hace que te sientas realmente especial. Queremos destacar especialmente a Pedro, que fue súper atento en todo momento y añadió aún más calidez a la velada. Como detalle final, nos sorprendieron poniendo una bengala en un mochi, un gesto precioso que hizo la experiencia todavía más memorable. En resumen: exquisito, cuidado y con un trato impecable. ¡Totalmente recomendable!
Desde que entras al restaurante, sabes que va a ser una experiencia increíble 🤌🏻😎 Comida exquisita👌 🤤 deliciosa . Recomiendo el maki de spider roll y su cheesecake de dulce de leche. La atención impecable 10/10 y un ambiente ideal para conversar y relajarse, mientras se disfruta de una excelente gastronomía. Te explican cada plato y son muy amables. 💯x💯 recomendado
Hemos ido a celebrar el cumpleaños de mi marido y la experiencia ha sido de 10. La comida buenísima, se nota la calidad de los productos con los que trabajan y cómo lo trabajan. Una mención especial a nuestro camarero, Pedro, que estuvo siempre atento y recomendándonos algunos platos. Sin duda un sitio al que volver.
Fui con mis dos hermanos de cena y la experiencia fue maravillosa. Nosotros cenamos en la cava, ambiente íntimo y muy agradable, la comida es espectacular, pedimos la experiencia Omakase y todo estaba buenísimo. Ademas, tuvimos la suerte de coincidir con el corte semanal del atún y fue muy interesante ver como cortaban y despiezaban el atún y hacen toda una ceremonia de ello. Y por último, pero no por ello menos importante, el servicio fue espectacular, Estefania estuvo toda la cena super atenta, amigable y cercana y nos explicó con detalle cada plato. 100% recomendable, repetiré seguro, antes o después.
Había visto muchísimas reviews en TikTok y tenía ganas de ir a un restaurante de sushi clásico, pero que realmente fuera bueno… y sin duda nos sorprendió🤌🏼 Para empezar, el ambiente y el restaurante son hermosísimos, muy bien cuidado. La atención de parte de Mayra fue espléndida, súper atenta y amable (recomendaciones muy acertadas nos dio). Pero la comida… la verdadera protagonista de la noche, demasiado ricaaaa, todo súper fresco y de muy, muy buena calidad. Los cócteles estaban muy buenos, yo pedí un mocktail y también estaba increíble. De verdad, una experiencia excelente. Sin duda entró en mi lista de restaurantes asiáticos favoritos en Madrid. Súper recomendado🙌
Aquí el sushi llega vibrante, fresco y delicado, siempre deslumbrante. Innovan con buen gusto, nada queda forzado, cada giro sorprende, pero queda equilibrado. El servicio va atento, con trato cercano, te leen el ritmo y todo fluye liviano. El ambiente acompaña, luz suave, buen detalle, Un lugar que no creo que te falle Es de esperar que no es de los baratos, más bien carillo, pero la calidad te deja un buen gustillo. Porque cuando el producto te llega tan sincero, sales pensando ‘vuelvo seguro’, con antojo verdadero.
Fuimos allí por una ocasión especial y no decepcionó. La comida estaba muy buena, incluso sin ser yo muy fan del shushi salí encantada. Las brochetas no las recomiendo, no por mala sino porque hay cosas más destacables, las gyozas son una necesidad a probar y hablando de makis tengo q destacar el red dragón roll y el sakura porque fue increíble. De postre un buen mocho de mango en mi opinión.
La comida y el lugar increíble. Fuimos a celebrar nuestro décimo aniversario de boda y el trato ya según entras es inmejorable y durante toda la experiencia están muy pendientes de que todo esté a tu gusto. La comida fabulosa, cogimos un par de menús degustación y fue un acierto. Nos encanta la comida japonesa mezclada con el lujo del lugar y la experiencia en barra fue maravilloso. Volveremos.
Desde el primer momento el personal fue muy amable y atento. Elegimos sentarnos en la barra para disfrutar viendo cómo preparaban los platos, y fue todo un acierto. La calidad de la comida es excelente: el niguiri de vieira y las gyozas de short rib fueron espectaculares, y los makis que probamos nos dejaron con ganas de seguir descubriendo más. Si la experiencia ya era muy buena por la comida, la atención de Damián la hizo perfecta. Sus recomendaciones y explicaciones marcaron la diferencia y convirtieron la cena en una velada redonda. Desde ahora de mis restaurantes japoneses favoritos en Madrid.
Una experiencia gastronómica excelente. El ambiente muy chulo la comida de altísima calidad, los taquitos cruch deliciosos y el trato recibido por parte de LICIAN ha sido genial , impecable: atenta , muy simpática y siempre pendiente de cada detalle. Nos ha hecho sentir como en casa. Cada plato ha sido un descubrimiento y mezcla de sabores . Martes y hemos disfrutado del ronqueo de Atun... una experiencia diferente!!! Sin duda, volveremos.
Nos ha encantado cenar aquí. El ambiente es muy bueno, tranquilo y con una decoración muy bonita. Elegimos sentarnos en la barra y nos gustó mucho la experiencia porque puedes ver como cocinan los chefs, ¡lo recomendamos! Tienes a una persona que te atiende y te explica todos los platos, te hace recomendaciones de la carta, ¡gracias, Pedro!! Al final nos invitaron a un postre por nuestro aniversario. Recomendaría mucho probar. Queremos repetir, todo lo que comimos nos gustó mucho
La verdad que ha sido un gran descubrimiento. Todo muy bueno, las Gyozas de hongos especialmente buenas y perfectas para cambiar de sabores. El wagyu algo graso y con poco sabor por decir algo menos bueno. Cheesecake muy ligero peso a su aspecto y los cocktails muy ricos. Calidad precio buena. Música un poco alto en nuestra zona pero agradable
Increíble. El pescado es tan fresco que literalmente se deshace en la boca en cada bocado. Fuimos porque ya conocíamos a su hermano menor, Ichikani, y este lugar no decepcionó. Probamos los temakis, nigiris, makis y mochis: todo 100% libre de gluten, incluidas las salsas. El Lychee Spritz fue una joya: suave, aromático y con un sabor intenso a lychee. El servicio también estuvo a la altura: Damián nos recomendó los brócolis, una sorpresa deliciosa, nunca imaginamos que pudieran estar tan exquisitos y un sake que acompañó perfecto la comida. Es caro, sí, pero cada centavo vale la pena.
Buenísima experiencia, la comida estaba espectacular. El servicio muy amable. Cenamos en la cava y estuvimos muy a gusto, solo estaba demasiado bajo el aire acondicionado así que mejor llevarse chaquetilla. Tuvimos la suerte de coincidir con un show de ronqueo que hicieron en la parte de arriba y fue muy interesante. Lo único que no volveríamos a pedir es el postre de Nutella, a pesar de estar muy rico era gigante, no te lo esperas después de todas las raciones tamaño “normal japonés”. Volveremos!
La experiencia ha sido increíble. Todo estaba buenísimo y cuidado al máximo detalle. Probamos la experiencia omakade y sin duda la recomendamos 100%. El servicio ha dido muy atento, en concreto Pedro y Melisa que han sido súper amables con nosotros en todo momento. Volveremos un duda.
Estupendo Japonés. La comida espectacular. Todo buenísimo. La chef que nos iba preparando los platos, Alexandra, muy amable, siempre con una sonrisa. Estando en la barra siendo martes pudimos ver el ronqueo de un atún de 100 kilos. El menú degustación te muestra muy bien la cocina que hacen. Barato no es, para ocasiones especiales,
Mi mujer y yo decidimos probar por primera vez este sitio. Por recomendaciones tambien de nuestros amigos. Y la Verdad hemos salido del restaurante contentisimo y con Ganas de volver con mas gente. Que segurisimo volveremos. Muchisimss gracias por todo. Especialmente al Camarero Llamado John. Gracias por tu amabilidad y Un trato excisito. Desde el primer momento que nos atendio ya me habia llamado la atencion de este camarero porque Se veia con muchas ganas y Se ve que le gusta lo que hace. Durante la cena yo estaba observandole, , el se asegura de que los clientes no les falte nada y que esten bien, tengo un restaurente por Goya y la verdad me hace falta un trabajador como este tipo. Hasta le pedi su numero por si le interesaba venir a trabajar conmigo pero no se si es verdad que el no tiene movil o porque no me queria dar, pero bueno en fin. Todo de 10. Recomendado 100 por 100. Nos vemos pronto. Muchas gracias por todo.
INCREÍBLE! Salí encantada, eso sí, es realmente caro, pero merece la pena como capricho puntual. Nos decantamos por la experiencia Omakase (60 € por persona, adjunto foto) en barra, al lado de los cocineros. Todas y cada una de las elaboraciones destacaban, se deshacían en boca y dejaban un sabor especial. No podría describirlo mejor..., simplemente hay que probarlo. Destacaría los taquitos Crispy, el nigiri de salmón noruego, de unagi y chutoro. Es cierto que para el precio, la cantidad no es exagerada, de modo que pedimos además un temaki aparte. El servicio fue súper atento, amable, delicado y rápido. No tengo ninguna pega. Reitero que es caro, ya que las bebidas van aparte de la experiencia y se sube de precio bastante (tocamos a 95 euros/persona), pero merece la pena probarlo...,y re-probarlo!. PARA REPETIR!
Una experiencia gastronómica de primer nivel en Hotaru Madrid. El sushi es sencillamente espectacular: producto de máxima calidad, cortes precisos y una fusión de sabores perfectamente equilibrada. Cada pieza es una obra de arte, tanto en sabor como en presentación. Se nota el cuidado y la técnica en cada detalle. Sin duda, uno de los mejores lugares de Madrid para disfrutar de auténtico sushi de autor.
Hotaru Madrid ofrece una experiencia japonesa elegante y muy cuidada, tanto en la propuesta gastronómica como en el ambiente. Desde la llegada, el trato es excelente, con recogida de abrigos en la entrada y una atención muy personalizada, asignando un camarero que acompaña toda la experiencia de forma cercana y profesional. Pedimos una selección variada de nigiris y makis, además de wagyu, acompañados de un vino blanco albariño que maridó muy bien con el conjunto. Los platos van saliendo conforme se van cocinando, lo que tiene como punto positivo recibir cada elaboración en su mejor momento, aunque el orden en el que uno imagina consumirlos puede no coincidir exactamente con las expectativas iniciales. El wagyu fue espectacular y, junto con el atún con grasa de wagyu, probablemente las dos mejores elecciones de la noche. Los makis y el resto de nigiris fueron muy, muy buenos, con producto de calidad y técnica bien ejecutada. Las gyozas estaban correctas, aunque sin destacar especialmente frente a otros restaurantes de nivel similar. En conjunto, Hotaru es un muy buen restaurante, con un ambiente agradable y bien cuidado. El precio es elevado, pero se sitúa en la línea habitual de este tipo de establecimientos.
Experiencia totalmente agradable, desde la atención de los chicos, la de Pedro de 10 muy atento y majo, estaba celebrando nuestro aniversario con mi pareja y nos sorprendieron con un hermoso detalle, que la verdad se agradece y dan ganas de volver, probamos el menú omakase y lo recomiendo cien por cien, una fiesta de sabores inigualables.
No se trata de un restaurante cualquiera, se trata de una experiencia gastronómica que invita a explorar distintos sabores y texturas en sus platillos de la mas alta calidad. El profesionalismo es notorio en cada detalle y la atención es inigualable. Tiene muy merecidas sus estrellas Michelin.
Un sitio con una comida y un servicio estupendo, el ambiente te bueno y variado, la coctelería muy buena y en calidad precio ajustado a su entorno, solo les pondré una pega, no me parece adecuado en España que se indique en la factura una propina por el servicio, aquí no es necesario pagarse una seguridad social extra como en otros países, por suerte disponemos de una calidad de vida muy buena y con los servicios muy cubiertos, la propina es algo que cada uno deja en función de su experiencia, espero que lo entiendan
Restaurante junto al Retiro, y la experiencia fue excelente. La comida estaba deliciosa, con una calidad de producto y presentación de primer nivel. Quiero destacar especialmente la atención de Damián, que estuvo en todo momento pendiente de nosotros, explicando los platos y haciendo que la velada fuera aún mejor. Muy recomendable para disfrutar de buena cocina y un trato impecable.
Espectacular comida y gran servicio. Desde el principio, la atención a la celebración y a la alergia de mi acompañante fue magnífica. Nos recomendaron menú, pero teníamos la pretensión de disfrutar extensamente de la carta. La única pega, un niño corriendo por la cava y sentándose en todas las mesas vacías, lo cuál me parece inadecuado en este contexto. Nos incomodó la comida y echamos de menos que, ante la falta de criterio de los padres, nuestra camarera interviniera. Fuera de eso, una gran experiencia.
Este restaurante japonés, se ha convertido en uno de mis favoritos en la capital… todo está cuidado al extremo, desde la calidad del producto, el ambiente -que transmite paz- y el personal que es encantador (a nosotros nos atendió Daniel y nos hizo unas recomendaciones bastante buenas). Hotaru es el hermano mayor de ichikani, y pese a ser parecidos creo que me decantó más por este. En las ocasiones que he ido, nunca han bajado el nivel de excelencia. Muchas gracias y volveremos pronto!
Fuimos a cenar, recomendados por un compañero de profesión. Actualmente trabajo en uno de los mejores japoneses de Madrid y tenía altas expectativas por saber si Hotaru estaba al nivel. Sí: lo está. Comenzamos con un Tokurri de Sake Hakatanomori Junmai Jingo, muy suave. Pedimos las Gyozas de costilla (impresionantes en sabor y calidad) de entrada. Después fuimos directos a por el Uramaki de Tartufo con atún. Muy equilibrado, con gran presencia del atún. La trufa más discreta pero correcta y el aguacate muy conseguido. Continuamos con niguiris: Chutoro y Salmón King, Hamachi mantequilla y Huevo de codorniz (este último un poco simple para nuestro gusto). Como teníamos más hambre, pedimos los langostinos roca (muy muy ricos). Y de postre el Mostachón de Nutella. Un postre espectacularmente grande, con varias texturas y una base muy fría. Bastante bueno. Terminamos con dos cócteles: Amateratsu y Purple Rain. Nos gustó más el primero. Resaltar la atención de Sergio, muy profesional y atento en prácticamente todo momento, y al que se le notaba que le gusta su trabajo. Eso suelo detectarlo rápido y así fue. Tienen una barra de sushi amplia para ver de primera mano cómo lo preparan, aunque nosotros preferimos mesa. En resumen: un lugar nada pretencioso, donde tienen una materia prima de calidad, donde todo está bueno indiscutiblemente, con un buen servicio, y que tiene su nota merecida. Volveremos, a poder ser un martes, que es donde sé que hay ronqueo. Enhorabuena y gracias por agregarle un plus de magia a nuestra noche en pareja. Única pega: quizás demasiado ruido, pero es entendible por el volumen de clientela que se da en dos turnos.
Para la celebración de nuestro aniversario vinimos por primera vez a cenar a Hotaru Madrid, guiados por las excelentes valoraciones y reseñas. En nuestra llegada al restaurante, un poco antes de la hora de nuestra reserva, nos atendieron enseguida y muy amablemente. El personal fue muy servicial. La sala es bonita y el ambiente es relajado y divertido. La comida superó nuestras expectativas.. El pescado y el marisco estaban espectaculares, frescos y llenos de sabor. En general todos los ingredientes de alta calidad. La presentación estaba muy bien, platos muy bonitos y equilibrados. A destacar el Sashimi y el Roll de cangrejo real y como no el postre, la tarta de queso con macadamia y palomitas nos encantó. La carta ofrece una gran variedad de opciones, y nos quedamos con ganas de probar más, por lo que la segunda visita está asegurada.
Fue una sorpresa de mi pareja, y ha sido increíble!! La comida una delicia, estuvimos en la barra y toda una experiencia, 100% recomendable, nos atendió Mayra super agradable y servicial, nos explicó todo lo que necesitábamos, de verdad un sitio que merece la pena venir a celebrar. Sitio obligatorio en Madrid!!!
Una experiencia gastronómica excelente. El ambiente es acogedor, la comida de altísima calidad y el trato recibido por parte de Damián ha sido impecable: atento, amable y siempre pendiente de cada detalle. Nos ha hecho sentir como en casa. Gracias a él, nuestra visita fue perfecta. Cada plato ha sido una explosión y mezcla de sabores . Atrévete a pedir los platos que tienen fuera de carta, son una delicia. Sin duda, volveremos.
Tenia muchos deseos de comer un buen sushi en mi ultima noche por Madrid Y encontre uno de los mejores lugares de sushi , la comida una delicia , la atencion fue excelente tuvimos de anfitrion a Enmanuel en la sushi barra con las mejores recomendacion y Mayra que se encargo de que no nos faltara nada y el servicio fuera espacial muy recomendado el lugar 30 de 10
Hemos comido hoy en Hotaru! Nos ha atendido Fatima super atenta y nos ha recomendado super bien. La comida increíble… es muy difícil elegir un plato preferido porque todos son brutales. Recomendamos pedir en la barra para ver a los maestros preparar la comida! Un placer para todos los sentidos.
Espectacular todo: un lugar con un ambiente estupendo, para todas las edades. La comida no decepciona, una maravilla. La atención es increíble: Gracias a Ray, el cocinero que nos atendió, que es hipnotizante ver cómo hace las cosas. Te explica cada detalle y no pierde la sonrisa en ningún momento. Sebastián, con una educación y cercanía sorprendentes, pedimos todo lo que nos recomendó y fue un éxito. Y finalmente Jose Ángel que estaba pendiente de todo e igualmente con una sonrisa todo el tiempo. Una experiencia que espero volver a repetir más veces, inolvidable.
La **atención** es simplemente increíble: desde el momento en que cruzas la puerta te reciben con una calidez y profesionalismo que te hacen sentir como en casa (pero en la versión VIP). El equipo está atento a cada detalle, siempre con una sonrisa y recomendaciones perfectas. La comida ¡espectacular! Cada plato es una obra de arte en sabor y presentación. Los ingredientes frescos, las combinaciones audaces y el equilibrio perfecto entre texturas y sabores te dejan con ganas de probar TODO el menú. ¡Imposible elegir un favorito! Y el ambiente puro encanto. Luz tenue, decoración elegante pero acogedora, música suave de fondo... es el lugar ideal para una cena romántica, una celebración especial o simplemente para darte un capricho.
Nos encantó la experiencia! Usan productos de primerisima calidad y algunos de los platos fueron memorables! Cogimos la Experiencia Omakase y un Maki Tiger Roll y fue una elección acertadisima! Todo estaba riauisimo, pero lo que mas nos sorprendió fue el Maki Tiger, la concha fina, las gyozas de short rib y la brocheta de brócoli. Mención especial a Daniel que hizo que la experiencia fuera completa y super agradable!
Me encanta la comida japonesa, aunque todavía no sé manejarme con los palillos ni pedir con soltura. Mi marido la detesta, así que aprovecho para ir con amigos o con mis hijos. Así fue como el martes acabé comiendo con mi hija Luz en la barra de sushi de Hotaru. Me fascinó ver cómo preparaban los makis y la calidad del producto que utilizan. Si vas un martes por la noche, no puedes perderte el ritual del ronqueo, el despiece del atún. A pesar de ser martes, el local estaba lleno. Pedimos las gyozas de hongos y trufa, y fue todo un acierto. En cada ración de makis vienen ocho piezas, así que no pudimos probar tantos como nos hubiera gustado. Elegimos el Tiger Roll, uno de los más preparados por los tres cocineros que, justo enfrente, elaboraban sin descanso makis, temakis, nigiris y bowls. Aunque gran parte de la cocina es en frío, también usaban el soplete para dar el toque final. De nigiris probamos el de huevo de codorniz con trufa, el de vieira a dos temperaturas y el de wagyu… todos espectaculares. De postre, un mochi de mango acompañado de un cóctel, otra de las especialidades de Hotaru: el Sunset. Nos encantó la experiencia.
Descubrí Hotaru Madrid por casualidad hace unas semanas y ha sido uno de los mejores hallazgos gastronómicos que he tenido últimamente. Fui este sábado para celebrar un cumpleaños y la experiencia fue impecable. Pedro, quien nos atendió, fue extraordinario: amable, profesional y con unas recomendaciones perfectas. Gracias a él probamos varios platos que nos encantaron: la concha fina, las gyozas de costilla, los rolls… absolutamente todo salió delicioso. La relación calidad-precio nos sorprendió muchísimo: excelente producto, elaboración cuidada y platos con sabor de verdad. Mención especial al Moscow Mule: sinceramente, el mejor que he probado en Madrid. Sin duda volveré. Un sitio que combina buen servicio, buena cocina y un ambiente perfecto. Totalmente recomendable.
Después de un largo viaje en avión nos decantamos por cenar en este acogedor lugar, el cual tenía buenas reseñas. Y comprobamos que era cierto lo que se decía. Ha sido una gran experiencia acompañada por un gran servicio, donde cabe destacar a nuestro camarero Pedro, que aunque estuviera en prácticas demostró tener mucha profesionalidad, además de simpatía y amabilidad. La comida fue excelente y la decoración del restaurante impecable. No dudaremos en repetir esta experiencia próximamente.
Vinimos a Hotaru gracias a un regalo de bodas y no podríamos estar más agradecidos por la experiencia. Elegimos el menú Omakase y fue EXCELENTE de principio a fin: producto de altísima calidad, equilibrio perfecto en cada bocado y una atención que hace que te sientas realmente especial. Queremos destacar especialmente a Pedro, que fue súper atento en todo momento y añadió aún más calidez a la velada. Como detalle final, nos sorprendieron poniendo una bengala en un mochi, un gesto precioso que hizo la experiencia todavía más memorable. En resumen: exquisito, cuidado y con un trato impecable. ¡Totalmente recomendable!
Fuimos a Hotaru con muchas ganas y la experiencia superó nuestras expectativas. Optamos por la Experiencia Omakase (60 €) y fue una auténtica pasada. Cada bocado estaba medido, pensado y perfectamente ejecutado. Desde la Concha fina de Málaga, delicada y fresca, hasta el nigiri de Unagi, intenso y perfectamente equilibrado, todo fue una explosión de sabor y técnica. El temaki de pez limón especial fue uno de nuestros favoritos, igual que el nigiri de Chutoro, que fue simplemente espectacular. Además, pedimos el Rollito de Wagyu (con trufa y A5 japonés) y el Chutoro Aburi flameado con grasa de wagyu, dos bocados que se merecen un 10 — sabrosos, bien presentados y perfectos para cerrar la experiencia con nivel. El ambiente del local es sofisticado pero sin pretensiones, con un ritmo tranquilo que te permite disfrutar la cena sin prisas. El servicio fue atento, amable y muy profesional, explicando cada plato del menú omakase con mimo y detalle. 💸 Precio medio-alto, sí, pero más que justificado por la calidad del producto, la ejecución y la atención. Ideal para una cena especial en pareja o para darte un homenaje si te gusta la cocina japonesa con producto top. Volveremos sin duda. Uno de los mejores japoneses de Madrid.
Espectacular todo: un lugar con un ambiente estupendo, para todas las edades. La comida no decepciona, una maravilla. La atención es increíble: Gracias a Ray, el cocinero que nos atendió, que es hipnotizante ver cómo hace las cosas. Te explica cada detalle y no pierde la sonrisa en ningún momento. Sebastián, con una educación y cercanía sorprendentes, pedimos todo lo que nos recomendó y fue un éxito. Y finalmente Jose Ángel que estaba pendiente de todo e igualmente con una sonrisa todo el tiempo. Una experiencia que espero volver a repetir más veces, inolvidable.
Fuimos a cenar un sábado. Pedimos el menú degustación y algún otro plato fuera de carta. La comida es buena. La atención es buena. Te explican todos los platos al servirlos. Lo único que puedo destacar del servicio es, que al pedir la cuenta te dan dos precios. Uno con propina y otro sin propina. Para que decidas en el momento cuánto pagar. Creo que es un momento violento e innecesario. Aunque te dicen que es voluntario, te hacen estar incómodo y sientes cierta presión. Eso debería cambiar.
La decoración es cuidada y el ambiente muy conseguido. El servicio es correcto y los platos buenos, aunque no excepcionales. Se nota la calidad de los ingredientes, pero no es tan diferencial a otros establecimientos con este tipo de cocina, con precios más contenidos, quizá más modestos en cuanto a espacio y, claro, con un público diferente. Aun así, es una experiencia recomendable.
Cabe reseñar que al ser un estrella michelin me esperaba algo mas espectacular. La comida es buena y los sabores también, aunque la mandíbula de pescado estaba pasada de punto y muy seca. En cuanto a la calidad precio un poco elevado para que hubiera cosas fuera de punto y descompensadas de sabor. No podría decir que recordaré ningún plato como para darle un WOW y pídelo sin dudarlo. Por parte de la atención del personal fue buena pero no hubo una explicación de los platos que íbamos a degustar y nos invitaron amablemente a que abandonáramos la mesa una vez que terminamos el postre.
Me gustó la sala y el ambiente -no escuchamos ninguna conversación ajena, así que eso fue genial. La comida estuvo muy rica aunque trajeron toda a la vez al principio y fue un poco agobiante. La persona que nos había tomado nota se dio cuenta y pidió que parasen el ritmo, y lo hicieron pero claro todo lo que habían servido ya pues ahí estaba. fue un pelín incómodo. Nos gustaron los langostinos roca, y la mayoría de los nigiris, si bien ninguno me pareció excepcional. Tampoco me sorprendió la brocheta de panceta. Sorprendentemente los makis si me resultaron muy golosos y agradables. Pedimos el spider y uno fuera de carta con tempura de verduras y tartar de toro por encima. diría que no es un japonés para aquellos que buscan algo más purista sino para los más golosos. En esta línea también me pareció muy acertado de postre el pay de plátano, gustosísimo, con dulce de leche pero bastante delicado desde mi punto de vista y un acierto total. A mejorar como decía, lo de los tiempos, hicieron que comiéramos apurados y no apreciáramos más de un plato. La atención fue buena y nos recomendaron muy bien. El producto también me pareció bueno y nos gustaron mucho mucho el cocktail Turuc (con mezcal y maracuyá) y el yuzu gimlet.
25-09-2025 Restaurante de sushi con barra omakase y producto de muy buena calidad. Probamos bastantes platos de la carta, todo sushi, y en general todos muy buenos. Si tienes la suerte de sentarte en barra ves como los preparan a mano. Pagamos 53,25€/px cenando abundante y probando bastantes tipos diferentes de sushi. Un buen lugar para comer sushi de buena calidad y cierto nivel.
Más que la comida, la experiencia del lugar bien decorado, la atención de 10. Destaco los langostinos, la calidad del atún. Casi toda la carta tiene mayo picante lo cual no deja muchas opciones sin eso. Cerdo híper dulce nada agradable. Maravillosa atención de todos los que nos atendieron y explicaron cada plato. Por tener Michelin esperaba un poco más. Nos invitaron los martes a despiece de atún. Podría volver.
Si te gusta el sashimi y el sushi con un toque de fusión, este sitio es ideal. El wagyu y el sashimi de pez mantequilla están especialmente recomendados: textura, sabor y calidad impecables. El servicio es cálido y atento; en nuestro caso, José Ángel nos atendió de maravilla. La iluminación y el ambiente son exquisitos, perfectos para una celebración íntima con amigas, familia o pareja. Nada más entrar te preguntan si estás celebrando algo. Aunque no era nuestro caso, vimos que obsequian con un mochi de chocolate y una bengala a quienes sí lo celebran. Una experiencia muy cuidada de principio a fin.
Tanto la comida como el trato fueron muy buenos, no me extraña que sea uno de los restaurantes mejor valorados. El precio es acorde a la calidad de la comida y del servicio, fuimos atendidos por Pedro (camarero) como Sidiki (cocinero) y ambos fueron educados, atentos y ágiles en el servicio. Aunque de manera habitual dejo propina cuando el servicio es correcto no le parece correcto que venga indicada en el ticket, pese a que Pedro nos indicó que no era obligatorio creo que puede prestarse a confusión y además genera una situación violenta para según que personas.
El sitio es muy acogedor, el personal muy atento, y los chef intentan siempre cuidar la presentación hasta al último detalle pero… precios algo elevados, está claro que el buen producto se paga pero algunos platos te dejan una sensación de “está bueno pero no me dice nada”, ya he probado muchos tipo de sushi y casi 30€ por plato de rolls nose no lo veo…por ese precio buscas algo más “impactante” en cuanto a sabor, igualmente no descarto volver a probar otros platos y quizás cambio de opinión.
Todo lo que pedimos estaba muy bueno, la carne de wagyu está extremadamente bueno y todo El sushi de buena calidad, el mayor error creo que son los postres me lo esperaba más delicado, más trabajado y un toque especial como la comida pero es mucha cantidad, empalagoso y eso que compartimos postre entre 4 personas y aún así de los hizo enorme. La degustación de saber muy bueno
Íbamos con muchas ganas, pero la experiencia se nos ha quedado un poco regulera. El servicio lo he valorado con tres estrellas por dos factores: el primero porque no hay cosas que más me moleste que en sitios de nivel, los camareros recojan platos de comensales pasando el brazo por delante del resto; y lo segundo, porque entre plato y plato del menú omakase, han tardado media vida. Esto último quizá se haya debido a que justo al lado estaba Daviz Muñoz y señora y ahí los platos si que iban a buen ritmo. En cuanto al menú, la concha fina de Málaga me ha sorprendido y gustado muchísimo. El resto de los platos, estaban bien, pero nada que me llevara más allá. Incluso el arroz de los nigiris estaba frío. Pedimos fuera del menu la brocheta de Wagyu A5, y he de decir que estaba espectacular. Perfecta en el punto. Como resumen decir que iba con la idea de que quedaría en mi top 5 de Madrid, pero se queda fuera.
Hoy fuimos a cenar y nos pareció que la decoración del restaurante es realmente bonita y muy bien lograda; el ambiente resulta elegante y agradable. La comida estuvo rica, aunque quizá no particularmente memorable. Siendo lunes por la noche y con el restaurante relativamente tranquilo, nos sorprendieron un poco los tiempos de espera entre tiempos, ya que el servicio no fluyó con la agilidad que uno esperaría. En ese sentido, inevitablemente viene a la mente el nivel de profesionalismo y atención al detalle que caracteriza a Hotaru en México.
En primer lugar decir que la comida es excepcional. Muy bien presentada y de gran calidad. Nada que objetar por este lado. Sin embargo, llamamos para comentar que íbamos a llevar una tarta para soplar unas velas por un cumpleaños. Fue una comida familiar con mi mujer y mis hijos. Al llegar nos explicaron que en el postre que pidiésemos pondrían una vela y que nos cobrarían 20€ por servir la tarta nuestra. Todo esto no me parece mal, salvo por que lo comentaron delante de todo el grupo, incluyendo la cumpleañera que se enteró de toda la sorpresa por una camarera. También me parece de muy mal gusto que una encargada viniese luego a la mesa y comentase lo de los 20€ delante de todos. Creo que el personal deja mucho que desear. Jóvenes, con poca experiencia y con menos sensibilidad que una piedra; y eso es algo que se carga un sitio con una gran calidad de producto. No era la primera vez que iba, pero probablemente haya sido la última. Ya no está distinguido por Michelín en este 2026 y probablemente yo sepa por qué. Una pena.
Fuimos a comer tarde ayer domingo, justamente para no tener que esperar, pero nos sorprendio que a esa hora, el servicio fue algo mas lento de lo esperado, aunque nuestra camarera fue amable, se nota que es un equipo bastante joven y no profesional, hubo bastante jaleo. Con algo más de rodaje y organización, seguro que la experiencia puede mejorar. La comida (aunque tardo en llegar) estuvo rica, pero la relación calidad-precio no compensa.
Inicia sesión para dejar una reseña
Iniciar sesiónElimina anuncios y gestiona tu menú
La Mejor Tarta de Chocolate del Mundo
La Vanduca
Café de Paris
Lobito de Mar Madrid
La Panocha
La Lupita II
Taberna Los Gallos
Goizeko Wellington
La Máquina
García
Explora las fotos de Hotaru Madrid
C. Alcalá, 99, Salamanca, 28009 Madrid
C. Alcalá, 99, Salamanca, 28009 Madrid
# Hotaru Madrid: Un Santuario Culinario Japonés en el Corazón del Distrito de Salamanca
En el vibrante tapiz gastronómico de Madrid, donde la tradición y la vanguardia se entrelazan, el restaurante Hotaru Madrid emerge como un distinguido santuario de la cocina japonesa. Ubicado estratégicamente en la prestigiosa Calle Alcalá, 99, dentro del emblemático distrito de Salamanca, Hotaru no es solo un restaurante, sino una promesa de una experiencia culinaria que transporta los sentidos directamente a las costas del Lejano Oriente, sin salir de la capital española.
La elección de su ubicación no es casual. El distrito de Salamanca, conocido por su elegancia, su arquitectura señorial y su sofisticado estilo de vida, es el escenario perfecto para un establecimiento que busca ofrecer una propuesta de alta calidad, arraigada en la precisión y la excelencia. Hotaru Madrid se integra con naturalidad en este entorno de lujo y buen gusto, complementando la ya rica oferta gastronómica de la zona con una visión auténtica y refinada de la cocina nipona.
La cocina japonesa es mucho más que una simple preparación de alimentos; es una filosofía, un arte que venera la estacionalidad, la frescura de los ingredientes y la armonía de los sabores. En un establecimiento de la categoría de Hotaru Madrid, esta filosofía se convierte en el pilar central de cada plato que se sirve. La esencia del washoku, la cocina tradicional japonesa, se manifiesta en la meticulosa selección de productos, la técnica impecable de los chefs y una presentación que eleva cada creación a una obra de arte.
Se busca la perfección en el equilibrio del umami, ese quinto sabor que define la profundidad y la riqueza de la gastronomía japonesa. La frescura del pescado, la calidad del arroz para sushi, la precisión en los cortes y la sutileza de los aderezos son elementos no negociables. Un restaurante japonés de este calibre se esfuerza por ofrecer una experiencia que respeta las tradiciones centenarias, al tiempo que incorpora toques contemporáneos que deleitan al paladar moderno. Los comensales pueden esperar un viaje culinario donde cada bocado revela la dedicación y el respeto por los ingredientes, desde el marisco más delicado hasta las verduras más frescas y el wagyu de la más alta calidad.
Si bien el sushi y el sashimi son, sin duda, la joya de la corona de la cocina japonesa y un punto de referencia para cualquier restaurante que se precie, la propuesta de Hotaru Madrid trasciende estos clásicos para ofrecer una exploración más profunda y diversa de la gastronomía nipona.
En el corazón de la oferta de un restaurante japonés de alto nivel reside la maestría en la preparación de sushi y sashimi. Aquí, la frescura del pescado es primordial, seleccionado diariamente de los mejores mercados para garantizar una calidad inigualable. Los itamae, o chefs de sushi, son artistas con años de entrenamiento, cuya habilidad se refleja en cada corte preciso, en la perfecta proporción de arroz y pescado, y en la delicadeza con la que se moldea cada pieza.
Los comensales pueden esperar una variedad exquisita de nigiri (pescado sobre arroz), sashimi (finas láminas de pescado crudo), maki (rollos), uramaki (rollos invertidos) y temaki (conos de alga nori), elaborados con una diversidad de pescados y mariscos que pueden incluir atún rojo, salmón, pez mantequilla, vieiras, gambas y anguila, entre otros. Cada pieza es un testimonio de la simplicidad elegante y el sabor puro, a menudo realzado por un toque de wasabi fresco o una pincelada de soja de alta calidad.
Más allá de los crudos, la robata o parrilla japonesa, representa otra faceta esencial de la cocina nipona. En un restaurante como Hotaru Madrid, la robata se convierte en un escenario donde ingredientes seleccionados, desde carnes hasta verduras y mariscos, son cocinados a la perfección sobre brasas de carbón, infundiéndoles un sabor ahumado y una textura inigualable. Esta técnica resalta los sabores naturales de los productos, ofreciendo una alternativa deliciosa y aromática a los platos fríos. Brochetas de pollo yakitori, ternera, verduras de temporada o mariscos a la parrilla, aderezados con salsas sutiles, son ejemplos de lo que se puede esperar de la sección de robata.
La tempura, con su rebozado etéreo y su fritura perfecta, es otro pilar de la cocina japonesa que deleita por su ligereza y su textura crujiente. En un entorno de alta gastronomía, la tempura se prepara con una masa ligera como una nube, que envuelve delicados camarones, verduras frescas o pescado blanco, friéndolos brevemente para lograr un exterior crujiente y un interior jugoso. Se sirve tradicionalmente con una salsa tentsuyu a base de dashi, mirin y soja, a menudo acompañada de rábano rallado.
La oferta se completa con una selección de platos calientes inspirados en la cocina izakaya, las tabernas japonesas, pero elevados a un nivel de sofisticación. Esto puede incluir gyozas (empanadillas japonesas), tatakis (lomos de pescado o carne sellados y cortados finos), y platos de arroz o fideos que complementan la experiencia. La atención al detalle en cada preparación garantiza que, incluso los platos más sencillos, sean ejecutados con la máxima calidad y sabor.
Para complementar la exquisita propuesta culinaria, Hotaru Madrid ofrece una cuidada selección de bebidas que realzan los sabores de la comida. El sake, la bebida nacional de Japón, ocupa un lugar de honor, con una carta que explora diferentes tipos y grados de calidad, desde junmai hasta daiginjo, cada uno con sus propias características de aroma y sabor que maridan a la perfección con los distintos platos. El personal, experto en la cultura del sake, puede guiar a los comensales en la elección adecuada.
Además del sake, la mixología japonesa ha ganado un gran reconocimiento global por su precisión, creatividad y el uso de ingredientes únicos. Un establecimiento de esta categoría puede ofrecer una carta de cócteles de autor inspirados en Japón, utilizando licores japoneses como el whisky, el shochu o el umeshu, combinados con frutas exóticas, tés y hierbas. La selección de vinos y otras bebidas espirituosas también está cuidadosamente pensada para complementar la experiencia.
El ambiente de Hotaru Madrid es tan fundamental como su propuesta gastronómica. En un distrito como Salamanca, el diseño interior juega un papel crucial en la experiencia del cliente. Se espera un espacio que evoque la serenidad y la sofisticación de Japón, pero con un toque contemporáneo y elegante que se integre en el estilo madrileño.
Materiales naturales como la madera, la piedra y la iluminación tenue crean una atmósfera cálida y acogedora, a la vez que íntima. Los detalles minimalistas, los elementos artísticos cuidadosamente seleccionados y la disposición del mobiliario contribuyen a un ambiente de tranquilidad y buen gusto. La atención al detalle se extiende a la vajilla, la cristalería y la presentación de cada elemento sobre la mesa, reforzando la sensación de lujo y exclusividad. El servicio, discreto pero atento, completa la experiencia, asegurando que cada visita sea memorable.
La ubicación de Hotaru Madrid en la Calle Alcalá, 99, lo sitúa en el corazón del distrito de Salamanca, uno de los más prestigiosos y codiciados de Madrid. Este distrito, un emblema de la elegancia y la historia de la capital, ofrece un contexto inigualable para un restaurante de alta gastronomía.
El distrito de Salamanca debe su nombre al Marqués de Salamanca, José de Salamanca y Mayol, quien impulsó su urbanización a mediados del siglo XIX. Su visión era crear un barrio para la aristocracia y la alta burguesía madrileña, con un trazado urbano moderno y funcional, lejos del laberíntico centro histórico. El resultado fue un distrito con amplias calles arboladas, grandes manzanas regulares y edificios de gran envergadura, que pronto se convirtió en sinónimo de lujo y exclusividad. Esta herencia histórica sigue palpable hoy en día, confiriendo al distrito una atmósfera de distinción y señorío.
La arquitectura de Salamanca es una de sus características más distintivas. Predominan los edificios de estilo haussmanniano, con fachadas majestuosas, balcones ornamentados, altos techos y portales impresionantes. Muchos de estos edificios albergan hoy residencias de lujo, oficinas de prestigio y embajadas. Pasear por sus calles, como Serrano, Velázquez o Goya, es un deleite visual, un viaje a una época de esplendor arquitectónico que aún define el carácter del barrio. La planificación urbana, con sus amplias aceras y su abundante arbolado, contribuye a una sensación de amplitud y bienestar.
Salamanca es el epicentro del lujo en Madrid. La famosa "Milla de Oro", que abarca calles como Serrano, Ortega y Gasset y Claudio Coello, es el hogar de las boutiques de las marcas de moda internacionales más exclusivas, joyerías de renombre y galerías de arte. Este distrito no solo atrae a los amantes de las compras de lujo, sino también a aquellos que buscan una vida cultural activa. Aunque los grandes museos como el Prado o el Reina Sofía se encuentran en otras zonas, Salamanca alberga joyas como el Museo Lázaro Galdiano y está muy cerca del Museo Sorolla, ofreciendo acceso a colecciones de arte excepcionales. Galerías más pequeñas y espacios de exposición complementan la oferta cultural.
El estilo de vida en Salamanca es sinónimo de sofisticación. Sus residentes valoran la tranquilidad, la seguridad y la comodidad de tener a su alcance una amplia gama de servicios de alta calidad. Es un barrio donde la vida transcurre a un ritmo más pausado y elegante que en otras zonas de la capital.
El distrito de Salamanca es un verdadero paraíso para los amantes de la buena mesa. La presencia de Hotaru Madrid en este entorno es un testimonio de la diversidad y la excelencia culinaria que se puede encontrar aquí. Desde restaurantes con estrellas Michelin hasta tabernas tradicionales que sirven cocina española de primer nivel, pasando por propuestas internacionales de vanguardia, Salamanca ofrece opciones para todos los gustos y ocasiones. La competencia es alta, lo que impulsa a los establecimientos a mantener estándares de calidad excepcionales, beneficiando directamente a los comensales. Hotaru Madrid se integra perfectamente en esta élite gastronómica, ofreciendo una experiencia japonesa que se distingue por su autenticidad y refinamiento.
La ubicación de Hotaru Madrid en la Calle Alcalá, 99, goza de una conectividad excepcional. El distrito de Salamanca está excelentemente comunicado con el resto de la ciudad gracias a una densa red de transporte público:
A pesar de ser un distrito urbano y elegante, Salamanca ofrece acceso a importantes zonas verdes. El Parque del Retiro, uno de los pulmones de Madrid y Patrimonio de la Humanidad, se encuentra a escasos metros de la Calle Alcalá, 99. Es el lugar ideal para pasear, hacer deporte, disfrutar de un picnic o simplemente relajarse en un entorno natural. Dentro del propio distrito, plazas como la del Marqués de Salamanca o pequeños jardines ofrecen espacios de respiro y tranquilidad.
Para aquellos que planean visitar Hotaru Madrid, es útil tener en cuenta algunos aspectos prácticos:
Hotaru Madrid se erige como un destino imprescindible para los amantes de la cocina japonesa en la capital. Su ubicación en la Calle Alcalá, 99, en el corazón del elegante distrito de Salamanca, no solo lo dota de un acceso privilegiado, sino que también lo integra en un entorno que comparte sus valores de calidad, sofisticación y buen gusto. Desde la meticulosa selección de ingredientes hasta la impecable ejecución de cada plato, pasando por el cuidado diseño de su espacio y su excelente servicio, Hotaru Madrid promete una experiencia culinaria que deleita los sentidos y transporta el espíritu a la esencia de Japón. Es una invitación a descubrir la excelencia de la gastronomía nipona en uno de los barrios más exclusivos y encantadores de Madrid.
El distrito de Salamanca, en el corazón de Madrid, no es solo un código postal; es un estilo de vida. Conocido por su elegancia atemporal, su arquitectura señorial y su atmósfera de exclusividad, este barrio se ha consolidado como uno de los más deseados y prestigiosos de la capital española. Para aquellos que buscan establecerse en un entorno que combine historia, lujo, seguridad y una calidad de vida excepcional, Salamanca representa la elección por excelencia.
El distrito de Salamanca se define por su carácter predominantemente residencial de alto standing, aunque entrelazado con una vibrante actividad comercial de lujo y una notable oferta cultural y gastronómica. Es un barrio que irradia distinción, donde las amplias avenidas arboladas y los edificios clásicos con sus imponentes fachadas crean un ambiente de sofisticación. Lejos del bullicio más turístico del centro, Salamanca ofrece una tranquilidad y un orden que lo hacen único, sin renunciar a una excelente conectividad con el resto de la ciudad. Es un espacio donde la historia y la modernidad conviven en perfecta armonía, atrayendo a quienes buscan un estilo de vida refinado y cómodo.
El perfil demográfico del distrito de Salamanca es predominantemente de alto poder adquisitivo. Aquí residen familias consolidadas, profesionales de éxito, empresarios, diplomáticos y, en menor medida, jubilados que buscan mantener un alto nivel de vida en un entorno seguro y bien comunicado. También hay una presencia creciente de jóvenes profesionales y parejas que, atraídos por la exclusividad y la calidad de vida, invierten en propiedades renovadas. La comunidad es cosmopolita, con una significativa presencia de residentes internacionales que valoran la seguridad, los servicios de lujo y la proximidad a embajadas y centros de negocios. Es un barrio con una población estable, que valora la privacidad y la discreción.
El mercado inmobiliario en Salamanca es uno de los más exclusivos y caros de Madrid. Las opciones de vivienda se caracterizan por su alta calidad y su atractivo estético.
La accesibilidad es uno de los puntos fuertes de Salamanca. El distrito está excepcionalmente bien conectado con el resto de la ciudad, lo que facilita la movilidad de sus residentes.
Salamanca destaca por la calidad y la diversidad de sus servicios, diseñados para satisfacer las necesidades de una población exigente.
El ambiente en Salamanca es uno de sus mayores atractivos.
El distrito de Salamanca es ideal para aquellas personas o familias que buscan una calidad de vida superior en Madrid. Es perfecto para:
En resumen, Salamanca es el barrio para quienes no quieren comprometer la calidad, la seguridad y la elegancia en su elección de vivienda en Madrid. Es una inversión en un estilo de vida privilegiado.
building in Spain
edificio en Madrid
puerta que cierra la cerca del Parque del Retiro
edificio en Madrid
monumento urbano de Madrid
monumento urbano de Madrid
monumento urbano de Madrid
monumento urbano de Madrid
Juega Find Me y canjea puntos por descuentos en Hotaru Madrid y otros restaurantes
Juega Find Me y canjea recompensas aquí
Gana puntos extra y canjéalos por recompensas de Hotaru Madrid
En Hotaru Madrid
En tu próxima visita
Experiencia premium
para canjear recompensas y obtener puntos
Cada 100 puntos de score = 1 punto de recompensa
Los workers obtienen 2x puntos por partida
Descuentos, comida gratis y experiencias VIP
¿Es tuyo? ¡Reclámalo GRATIS!
Elimina anuncios y gestiona tu menú
Ahorra en reservas fuera de hora punta