Venta Galwey
Regional · Málaga
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Sobre Venta Galwey
Venta Galwey, ubicada en un enclave privilegiado en los Montes de Málaga, ofrece una experiencia gastronómica auténtica en un ambiente acogedor. Con vistas espectaculares al monte y al mar, nuestro restaurante es conocido por su cocina tradicional con toques locales. Los clientes destacan platos com...
Venta Galwey, ubicada en un enclave privilegiado en los Montes de Málaga, ofrece una experiencia gastronómica auténtica en un ambiente acogedor. Con vistas espectaculares al monte y al mar, nuestro restaurante es conocido por su cocina tradicional con toques locales. Los clientes destacan platos como las migas y el venado en salsa de almendras. Contamos con una cuidada selección de vinos y cervezas, así como deliciosos postres y un excelente café. Ya sea para disfrutar de un desayuno, almuerzo o cena, ofrecemos opciones para todos los gustos, incluyendo la posibilidad de comer al aire libre o en nuestros salones interiores, algunos con chimenea. El trato cercano y profesional es una de nuestras señas de identidad, garantizando una visita memorable. Ofrecemos servicio de comida para llevar y la posibilidad de comer en el local.
Qué dicen los clientes de Venta Galwey
Venta Galwey ofrece vistas espectaculares y comida tradicional a precios económicos. Destacan las migas y el venado en salsa de almendras. El servicio es generalmente bueno, aunque puede ser lento cuando está lleno y algunos clientes se quejan de la gestión de reservas y el trato del dueño.
Platos populares
Ideal para
Tip: Es imprescindible reservar, especialmente en invierno, debido a que se llena completamente. Si vas con perro, ten en cuenta que puede que solo puedas estar en la terraza.
Servicios
Preguntas frecuentes sobre Venta Galwey
Opiniones de Venta Galwey Málaga
Son tan top, que no dejaré de llevar gente, porque todo el que sale de aquí, sale satisfecho y con una sonrisa. Recomendaciones, Aceitunas aliñadas por la abuela, no las hay iguales. Carnes como el cordero a la pastoril y el jabalí en salsa se deshacen en la boca y los postres... no te puedes ir sin probar la Panacota(para los más golosos) y el Tiramisú, pero vaya que todos son caseros, como todo lo que hacen. Realmente merece la pena, los Adoro!
Excelente lugar en cruce de rutas provinciales. Amplia variedad de carta, con predominio de las carnes, incluida la de montes. Con distintos escenarios donde ubicarse desde la entrada pasando por espacios a derecha e izquierda para terminar en un comedor con magníficas vistas a la Axarquía. Excelente trato y rapidez en el servicio. Recomendable 100%.
Todo exquisito, soy un amante de la carne y emos comido, no sólo en abundancia, si no que también exquisito. Hermoso lugar, muy buenas vistas, atención de 10 y hambiente increíble.
Excelente venta en pleno corazón del parque natural de los montes de Málaga. Es la venta más antigua de todos los montes, y antiguamente era la primera parada de postas del camino entre Málaga y Granada. Aparte de todo su historia, la comida está exquisita, principalmente todos los platos regionales como migas o platos de los montes a lo bestia así como los quesos y embutidos. A destacar también toda la carne de caza que está espectacular. Ah, y no os vayáis sin probar los exquisitos postres caseros, tiramisú y flan brutales. El trato del personal fue muy bueno en todo momento, incluso en días de frío encienden las chimeneas que se encuentran por todo el local
El plato de los montes con lomo y pimientos aunque sea en mucha cantidad siempre sienta bien, sobre todo si te deleitas en los matices de sabor y estás en buena compañía.
Lugar típico de los montes de Málaga, carretera bonita para subir en bici, moto o coche, terminando con un buen desayuno o comida.
Primera vez en una venta y nos gustó muchísimo. Las reseñas no eran buenas pero nosotros tuvimos una excelente experiencia.
Yo también fuí otro que conoció la existencia de esta venta por el programa de Canal Sur "Andalucía Directo", así que decidimos coger las motos e ir a conocerla. Nosotros accedimos desde Colmenar por la carretera A-7000 cuya flora compuesta al principio de matorral nos iba introduciendo poco a poco en el Parque Natural de los Montes de Málaga. La venta se yergue junto a una pequeña iglesia ya en desuso, en un ensanchamiento al borde de la carretera con sitio suficiente para aparcar, y está compuesta por una terraza exterior en la entrada, otra lateral con vistas a la Axarquía y tres comedores interiores, el último con las mismas vistas a través de grandes ventanales. Su dueño -Antonio- tuvo la amabilidad de venir a saludarnos y contarnos la historia de dicha venta y su procedencia irlandesa. También es el cocinero y nos sugirió -cómo no- carne de caza para comer. Fuimos cuatro amigos; de primero pedimos un plato de migas completas para compartir, que venían acompañadas de huevo, chorizo, morcilla, pimiento y naranja, muy buena. De segundo pedimos jabalí y venado en salsa de almendras, muy tiernos los dos, y dos platos de secreto ibérico acompañados de verduras y patatas fritas. No desmereció tampoco el pan moreno para rebañar los platos de salsa. Como postres caseros pedimos flan, natillas, arroz con leche y copa de helado. Los cafés (con sacarina, claro) nos los tomamos en la terraza, que al sol se estaba muy a gusto. Siguiendo las indicaciones de Antonio, la vuelta la hicimos bajando por esa misma carretera hacia Málaga y desde luego que acertó, no solo por el frondoso paisaje repleto de pinares, sino por la espectacular vista de la maravillosa Málaga y su bahía. Por la bonita excursión, la simpatía de su dueño y la comida tan rica y abundante, lejos del mundanal ruido, es un sitio más que recomendable...!!!
Nos a encantado, platos con sabor, sitio inmejorable, precio justo y el servicio excepcional por el dueño y por Marina de Malaga...sin duda repetiremos...👌
La comida buenísima. Costó levantarse de la mesa. Solo 19€ por persona, con dos copas de vino incluidas. La atención del dueño sin igual. Excelentes vistas del monte y el mar.
Un sitio super recomendable con unas preciosas vistas de los montes de malaga. El servicio buenísimo y la comida de 10. Nos encantaron las migas y el venado en salsa de almendras. De precio muy económico. Repetiremos seguro!
La comida buenísima. Costó levantarse de la mesa. Solo 19€ por persona, con dos copas de vino incluidas. La atención del dueño sin igual. Excelentes vistas del monte y el mar.
Un sitio super recomendable con unas preciosas vistas de los montes de malaga. El servicio buenísimo y la comida de 10. Nos encantaron las migas y el venado en salsa de almendras. De precio muy económico. Repetiremos seguro!
Primera vez en una venta y nos gustó muchísimo. Las reseñas no eran buenas pero nosotros tuvimos una excelente experiencia.
Una de las ventas más antigua de Los Montes de Málaga. El entorno y las vistas desde el comedor son espectaculares. El comedor es acogedor y se está calentito. La comida es muy muy buena, plato de los montes, migas, venado en salsa (riquísimo), etc. Magnífica relación calidad - precio
Yo también fuí otro que conoció la existencia de esta venta por el programa de Canal Sur "Andalucía Directo", así que decidimos coger las motos e ir a conocerla. Nosotros accedimos desde Colmenar por la carretera A-7000 cuya flora compuesta al principio de matorral nos iba introduciendo poco a poco en el Parque Natural de los Montes de Málaga. La venta se yergue junto a una pequeña iglesia ya en desuso, en un ensanchamiento al borde de la carretera con sitio suficiente para aparcar, y está compuesta por una terraza exterior en la entrada, otra lateral con vistas a la Axarquía y tres comedores interiores, el último con las mismas vistas a través de grandes ventanales. Su dueño -Antonio- tuvo la amabilidad de venir a saludarnos y contarnos la historia de dicha venta y su procedencia irlandesa. También es el cocinero y nos sugirió -cómo no- carne de caza para comer. Fuimos cuatro amigos; de primero pedimos un plato de migas completas para compartir, que venían acompañadas de huevo, chorizo, morcilla, pimiento y naranja, muy buena. De segundo pedimos jabalí y venado en salsa de almendras, muy tiernos los dos, y dos platos de secreto ibérico acompañados de verduras y patatas fritas. No desmereció tampoco el pan moreno para rebañar los platos de salsa. Como postres caseros pedimos flan, natillas, arroz con leche y copa de helado. Los cafés (con sacarina, claro) nos los tomamos en la terraza, que al sol se estaba muy a gusto. Siguiendo las indicaciones de Antonio, la vuelta la hicimos bajando por esa misma carretera hacia Málaga y desde luego que acertó, no solo por el frondoso paisaje repleto de pinares, sino por la espectacular vista de la maravillosa Málaga y su bahía. Por la bonita excursión, la simpatía de su dueño y la comida tan rica y abundante, lejos del mundanal ruido, es un sitio más que recomendable...!!!
Nos a encantado, platos con sabor, sitio inmejorable, precio justo y el servicio excepcional por el dueño y por Marina de Malaga...sin duda repetiremos...👌
Una de las ventas más antigua de Los Montes de Málaga. El entorno y las vistas desde el comedor son espectaculares. El comedor es acogedor y se está calentito. La comida es muy muy buena, plato de los montes, migas, venado en salsa (riquísimo), etc. Magnífica relación calidad - precio
Típica venta de los montes de Málaga. Agradable lugar. Espectaculares vistas. Algo lejos de Málaga
Restaurante popular típica venta de carretera con sabor a campo. Vistas espectaculares y salón acogedor. La terraza soleada es una delicia cuando el tiempo acompaña. Está a unos mil metros de altura así que si el día está fresco mejor dentro y con reserva que los Domingos está a tope. La carta incluye entrantes a base de medias raciones así como segundos platos, de carne la mayoría. Debes probar el plato de los montes que es una fuente de patatas fritas con chorizo, lomo de cerdo en manteca, pimiento y huevo. Un clásico. También tienen cordero y carnes de caza guisada o a la brasa. Los postres caseros y los precios bien. Unos 15€ por persona. El personal es atento y rápido aunque tengan mucho trabajo.
Gracias a Canal sur ayer descubrí esta venta que alguna que otra vez he pasado por la puerta pero nunca me dio por parar y disfrutar de ella en familia , tiene como 3-4 estancias , en mi caso hemos comido en la terraza pero el dueño muy atento nos puso un champiñón de butano que calentaba bien la zona , la zona de dentro parece más inclinada a las reservas , dispone de varias chimeneas , ademas de decorada como una venta de toda la vida , sin minimalismo que cada vez contamina más lo poco clásico y acogedor de una venta , plato montes abundante, ensalada tranquilamente para 4 personas ( lo siento no me acorde de publicar como viene pero estaba muy buena ) pollo plancha rico con patatas caseras y verduras, natillas caseras , café bueno y tueste justo ..
Los montes que rodean a Málaga son verdaderamente espectaculares. En esta venta se come bien, pero un personal más cualificado no estaría mal.
Una de las últimas ventas cuando se sube desde Málaga. Bonitas vistas desde el salón y la terraza. Tiene algunas mesas fuera y varios salones interiores, algunos con chimenea. En invierno se llena completamente, es difícil aparcar y es imprescindible reservar; en verano suele estar casi vacío, se aparca sin problemas, se come tranquilo y es una buena época para disfrutar del fresco de los montes. Carta amplia y variada, centrada en la caza y la comida de los Montes de Málaga. Las raciones de caza son pequeñas y lo compensan rellenando el plato con patatas fritas, aunque también esto nos permitió probar varias cosas distintas. También hay postres caseros Variedad de vinos y cervezas. El personal es muy agradable.
Rápido y efectivo. Si buscas una venta tradicional, con buenas vistas y vino peleón es la tuya. Precios muy asequibles y tienen lo que tiene que tener una venta de por aquí como dios manda: carne de caza, cuchareo y buenas migas (aunque le falte un poco de chicha, calidad/precio no puedes pedir más). Las 5 estrellas se las llevarían los postres: ese arroz con leche quita el sentío.
Gracias a Canal sur ayer descubrí esta venta que alguna que otra vez he pasado por la puerta pero nunca me dio por parar y disfrutar de ella en familia , tiene como 3-4 estancias , en mi caso hemos comido en la terraza pero el dueño muy atento nos puso un champiñón de butano que calentaba bien la zona , la zona de dentro parece más inclinada a las reservas , dispone de varias chimeneas , ademas de decorada como una venta de toda la vida , sin minimalismo que cada vez contamina más lo poco clásico y acogedor de una venta , plato montes abundante, ensalada tranquilamente para 4 personas ( lo siento no me acorde de publicar como viene pero estaba muy buena ) pollo plancha rico con patatas caseras y verduras, natillas caseras , café bueno y tueste justo ..
Buena comida y sitio acogedor al lado de una chimenea. Platos sencillos típicos de las ventas de Málaga. Estaba muy lleno y los camameros iban muy estresados. Se intuía claramente que falta más personal.
La comida estupenda, de calidad y muy bien servida. Hay en la carta jabalí y venado. Aunque sinceramente toda esa subida por carretera de montaña de curvas sin fin y una detrás de otra le resta interés por llegar porque tampoco vas a encontrar nada en especial que no haya en otras ventas o restaurante excepto un plato de jabalí y venado. Los postres típicos y sencillos, no esperes nada especial aunque de calidad y sabor espectaculares. La poca parte no tan buena que he podido explicar se diluye si tienes la suerte de que te pongan en alguna mesa de los ventanales, es espectacular comer con esas vistas. El resto de las mesas como en cualquier venta o restaurante.
La comida buenísima, muy buena trato, son todos muy agradables. Los postres sin duda fueron lo mejor. Es cierto que el camino para llegar no es el mejor del mundo, para el que no le gusten las curvas, pero merece la pena. Las vistas espectaculares. Es cierto que no había variedad de salsas para la carne pero bueo no, estuvo muy bien. Lo recomiendo
Una de las últimas ventas cuando se sube desde Málaga. Bonitas vistas desde el salón y la terraza. Tiene algunas mesas fuera y varios salones interiores, algunos con chimenea. En invierno se llena completamente, es difícil aparcar y es imprescindible reservar; en verano suele estar casi vacío, se aparca sin problemas, se come tranquilo y es una buena época para disfrutar del fresco de los montes. Carta amplia y variada, centrada en la caza y la comida de los Montes de Málaga. Las raciones de caza son pequeñas y lo compensan rellenando el plato con patatas fritas, aunque también esto nos permitió probar varias cosas distintas. También hay postres caseros Variedad de vinos y cervezas. El personal es muy agradable.
Rápido y efectivo. Si buscas una venta tradicional, con buenas vistas y vino peleón es la tuya. Precios muy asequibles y tienen lo que tiene que tener una venta de por aquí como dios manda: carne de caza, cuchareo y buenas migas (aunque le falte un poco de chicha, calidad/precio no puedes pedir más). Las 5 estrellas se las llevarían los postres: ese arroz con leche quita el sentío.
Un entorno maravilloso, la comida bien, lis platos típicos de los montes de Málaga y el servicio muy buen a pesar de ser domingo
Comida rica, buen procedimiento para personas celíacas. Servicio amable pero muy lento. Lugar con encanto en los montes de Málaga. Pagamos 20€ por persona más o menos.
Comida rica, buen procedimiento para personas celíacas. Servicio amable pero muy lento. Lugar con encanto en los montes de Málaga. Pagamos 20€ por persona más o menos.
El domingo fui con mi familia, pedimos varios platos (dejo algunas fotos) en lo que respecta al servicio es muy bueno y bastante simpáticos los camareros, el baño muy limpio. Eso si, para llegar por lo menos a mi, se me hizo bastante desagradable, muchísimas curvas y una llega con poca hambre, yo por lo menos, si te mareas mucho en coche o curvas, no te lo aconsejo para nada. Luego, la comida de mis padres y el postre estaban bastante bien, yo pedí un “entrecot” y la carne estaba durísima! Muy mala la verdad, me esperaba algo mejor. ¡Para finalizar no tenían ningún tipo de salsa! Ni ketchup, ni mayonesa y etc…Ahí va mucha gente en familia, no está demás que en una venta no falte, mas que todo porque es bastante desagradable.
Comida rica y abundante, jabalí y cordero bastante ricos,chorizos de entrante para dos y quedas bien. lo unico que no me gustó mucho los postres , tiramisú y panacota [ de arandanos] Por lo demas sitio bonito y bien de precio .
El domingo fui con mi familia, pedimos varios platos (dejo algunas fotos) en lo que respecta al servicio es muy bueno y bastante simpáticos los camareros, el baño muy limpio. Eso si, para llegar por lo menos a mi, se me hizo bastante desagradable, muchísimas curvas y una llega con poca hambre, yo por lo menos, si te mareas mucho en coche o curvas, no te lo aconsejo para nada. Luego, la comida de mis padres y el postre estaban bastante bien, yo pedí un “entrecot” y la carne estaba durísima! Muy mala la verdad, me esperaba algo mejor. ¡Para finalizar no tenían ningún tipo de salsa! Ni ketchup, ni mayonesa y etc…Ahí va mucha gente en familia, no está demás que en una venta no falte, mas que todo porque es bastante desagradable.
Hemos ido toda la vida y la última vez que fuimos nos llevamos la triste sorpresa de que no es lo que era. La comida bien (normal, aunque nada que ver con antes) a los que nos llegó la comida a tiempo. El problema: ocurrió que 3 personas del grupo, que sus respectivos platos tardaron tanto en salir, que habíamos acabado de comer todos y ellos aún no les habían traído nada. Para colmo, cuando trajeron la comida, estaba cruda la carne y en otro se equivocaron de plato.
Comida rica y abundante, jabalí y cordero bastante ricos,chorizos de entrante para dos y quedas bien. lo unico que no me gustó mucho los postres , tiramisú y panacota [ de arandanos] Por lo demas sitio bonito y bien de precio .
Hemos ido toda la vida y la última vez que fuimos nos llevamos la triste sorpresa de que no es lo que era. La comida bien (normal, aunque nada que ver con antes) a los que nos llegó la comida a tiempo. El problema: ocurrió que 3 personas del grupo, que sus respectivos platos tardaron tanto en salir, que habíamos acabado de comer todos y ellos aún no les habían traído nada. Para colmo, cuando trajeron la comida, estaba cruda la carne y en otro se equivocaron de plato.
Acudimos a esta Venta animados por las buenas referencias que constan en distintas plataformas. Nuestra experiencia fue decepcionante, la comida que nos trajeron estaba fría y la carne parecía que no estaba recién hecha. La venta estaba llena y la Organización dejaba mucho que desear. Quizás no tuvieron un buen día pero son detalles que le pueden ocasionar malas referencias. En la zona hay muchas ventas.. Los precios algo subidos en la media.
No recomiendo ir a esta venta al menos en invierno: 7 grados en el exterior y creo que la misma temperatura en el interior. La imagen del salón con casi todo el mundo comiendo con los abrigos puestos era sorprendente. El salón dispone de dos chimeneas que estaban apagadas, había una seta de las que ponen en el exterior a butano que se apagó a los pocos minutos de llegar y así se quedó a pesar de que algún cliente pidió que se volviera a encender. La comida se enfriaba casi al salir de la cocina de la frialdad del ambiente. Es muy incomodo comer con los pies helados la verdad, aunque los platos fueran excelentes, que no es el caso, la experiencia es desastrosa. Lo que sí fueron es muy rápidos al servir la comida. La comida está normal sin aspavientos si acaso lo que sí que me gustaron más fueron las aceitunas que estaban muy bien aliñadas. Las migas normales, el lomo en manteca también igual y la sopa ni fu ni fa. Los postres eran caseros y estaban ricos.
Sugerencia: No costaría nada tener al menos una opción vegetariana: patatas con champiñones o berenjenas. Ensalada con queso. Verdura salteada, ensaladas... Enriquecería la variedad del menú y no cuesta nada.
Acudimos a esta Venta animados por las buenas referencias que constan en distintas plataformas. Nuestra experiencia fue decepcionante, la comida que nos trajeron estaba fría y la carne parecía que no estaba recién hecha. La venta estaba llena y la Organización dejaba mucho que desear. Quizás no tuvieron un buen día pero son detalles que le pueden ocasionar malas referencias. En la zona hay muchas ventas.. Los precios algo subidos en la media.
Comida en cantidades justitas. Calidad normal. Pedí dos raciones para llevar sin guarnición y ni caso. Poca chicha y un carro de patatas camufladas con la salsa. Cuando llegamos a casa descubrimos el engaño. Yo en ningún momento le hablé de lo que me tenía que cobrar. Solo pedí dos raciones de venado sin las patatas y no atendieron mi petición y encima las dos raciones muy escasas, cuando cobraron lo mismo que con la guarnición. En resumen creo que viven de la fama adquirida pero no responden a la calidad esperada.
La verdad, calidad precio..... No merece la pena tanto tiempo de camino. A parte , me mintieron con respeto a la copa.
Llegamos y estaba todo vacío , según los chicos de la entrada reservado, me pareció una pésima gestión porque no para tomar un vino ni ninguna alternativa aún quedando de 40 minutos para que llegasen las reservas según ellos, y suponiendo que fuera en punto , siendo solo 2 personas. Si fueran dueños buscarían sitio pero ni interes tenían. Una pena
Hemos subido a comer hoy Domingo y hemos pasado muchísimo frío, he tenido que comer con el abrigo puesto porque las chimeneas estaban apagadas, la comida la hemos esperado cerca de una hora y cuando han llegado las migas estaban frías y secas, vamos una decepción en toda regla y ni qué decir del baño, cuando atraviesas la zona de los aseos te transportas inmediatamente a Invernalia, así que un consejo si váis poneros el pijama debajo o gripazo asegurado.
Pésimo. Ayer reservamos mesa para 5 en la terraza. Al llegar nos dicen que la reserva estaba cancelada, le comentamos que nosotros no habíamos cancelado nada y muy amablemente nos pide disculpas y a los 10 minutos nos acomodan en la terraza. Pedimos y tardaron mucho en traer los primeros. 2 sopas de puchero y 1 sopa de picadillo. Los sirvieron tibio y aguado. Sin sabor, como si se estuvieran quedando sin sopa y aumentaron con agua. Los segundos eran 2 platos de los montes, 1 conejo al ajillo con patatas fritas, 1 pollo plancha con patatas fritas y un plato de patatas fritas con huevo... ¡Un desastre total! Mira que es difícil hacer mal un huevo frito con patatas, pues muy mal. Todos los segundos platos tenían patatas fritas. Las patatas venían medio crudas duras, muy poco hechas. El conejo al ajillo parecía que estaba hervido, en los platos de los montes, los chorizos estaban poco hechos al igual que el lomo, que venía medio crudo. Todo muy soso y poco hecho y muy poca cantidad. Lo único que se salvó por los pelos fueron los huevos fritos y los pimientos fritos. Estaban totalmente desbordados. No volvemos ni con una orden del juez...
Servicio muy lento, clima muy frío en el interior, baños asquerosos, comida pésima y fría, si no quieren tirar el dinero no vayáis, 180€ 6 personas y la comida tardo una barbaridad y encima venia fría y con mala pinta y los platos muy pobres literalmente con muchas patatas fritas y lo demás venía contado , y encima las patatas incomestible que eran dulces, un saludo.
Con una reserva para 9, nos dan mesa en terraza de fuera. Con un frío. En domingo. Le hemos pedido 3 veces que nos pusieran estufa. Y ni caso! Han tardado una eternidad para atendernos. Secreto con patatas. 16,5€. Era un plato para un niño! Filete de ternera no preguntan cómo lo queríamos. Lo traen crudo y frío por dentro. Los servicios sin papel y sin agua para lavarse las manos. No volvemos más.
Fuimos a comer con un perro pequeño y, aunque entendíamos que debíamos sentarnos en la terraza, la experiencia no fue la esperada. Tuvimos que cambiarnos dos veces de sitio por el frío, y cuando por fin empezábamos a comer vimos que otro matrimonio con un perro grande entraba sin problema a la zona acristalada. Solo después de comentarlo con el camarero y que este hablara con el propietario nos permitieron sentarnos allí. Sinceramente, habría sido más sencillo que lo aceptaran desde el momento de la reserva. En cuanto a la comida, deja mucho que desear comparado con otras ventas de la zona. Las migas muy simples, el famoso plato de los montes bastante escaso, y la sopa de marisco era prácticamente agua. Es una pena, porque el interior está muy bien decorado y el lugar tiene potencial. El servicio también fue flojo: tardaron en colocarnos una chimenea de gas portátil y en general faltó atención; tuvimos que pedirlo todo nosotros porque no salía de ellos ofrecer nada para hacer la experiencia más agradable. Por desgracia, no es un sitio al que volvería.
Nada especial…comida normalita. Pedimos que encendiera la estufa porque hacía frío y nos dijeron que no. Se equivocaron en la cuenta añadiendo plato que no habíamos pedido. Pedimos revuelto y los ingredientes eran congelados o de bote. En las migas solo una rodaja de chorizo y todo demasiado desmigado, el pimiento frío. Se supone que llevaba lomo pero nos costó encontrarlo. Muchas curvas y kilómetros para nada. Eso si…nos hartamos de aceitunas 3,50€
La comida está bien, lo único por lo que se salva que este "restaurante" no esté cerrado. El dueño es arrogante y mal educado. Como es la única venta en los alrededores se cree con más poder que nadie. Fui con mi pareja y no paraba de acercarse con comentarios que no tienen lugar. Nos contó que el día anterior echó a unos clientes porque el dueño manoseó a una clienta y el novio de esta le dijo que no le volviera a tocar. Encima de todo es el dueño el que los echa. A mi pareja también hizo el intento de tocarle. Da igual que sea hombre o mujer a un cliente no le tienes que hacer sentir incómodo. No volveremos jamás
Con una reserva para 9, nos dan mesa en terraza de fuera. Con un frío. En domingo. Le hemos pedido 3 veces que nos pusieran estufa. Y ni caso! Han tardado una eternidad para atendernos. Secreto con patatas. 16,5€. Era un plato para un niño! Filete de ternera no preguntan cómo lo queríamos. Lo traen crudo y frío por dentro. Los servicios sin papel y sin agua para lavarse las manos. No volvemos más.
Fuimos a comer con un perro pequeño y, aunque entendíamos que debíamos sentarnos en la terraza, la experiencia no fue la esperada. Tuvimos que cambiarnos dos veces de sitio por el frío, y cuando por fin empezábamos a comer vimos que otro matrimonio con un perro grande entraba sin problema a la zona acristalada. Solo después de comentarlo con el camarero y que este hablara con el propietario nos permitieron sentarnos allí. Sinceramente, habría sido más sencillo que lo aceptaran desde el momento de la reserva. En cuanto a la comida, deja mucho que desear comparado con otras ventas de la zona. Las migas muy simples, el famoso plato de los montes bastante escaso, y la sopa de marisco era prácticamente agua. Es una pena, porque el interior está muy bien decorado y el lugar tiene potencial. El servicio también fue flojo: tardaron en colocarnos una chimenea de gas portátil y en general faltó atención; tuvimos que pedirlo todo nosotros porque no salía de ellos ofrecer nada para hacer la experiencia más agradable. Por desgracia, no es un sitio al que volvería.
Nada especial…comida normalita. Pedimos que encendiera la estufa porque hacía frío y nos dijeron que no. Se equivocaron en la cuenta añadiendo plato que no habíamos pedido. Pedimos revuelto y los ingredientes eran congelados o de bote. En las migas solo una rodaja de chorizo y todo demasiado desmigado, el pimiento frío. Se supone que llevaba lomo pero nos costó encontrarlo. Muchas curvas y kilómetros para nada. Eso si…nos hartamos de aceitunas 3,50€
Llegamos y estaba todo vacío , según los chicos de la entrada reservado, me pareció una pésima gestión porque no para tomar un vino ni ninguna alternativa aún quedando de 40 minutos para que llegasen las reservas según ellos, y suponiendo que fuera en punto , siendo solo 2 personas. Si fueran dueños buscarían sitio pero ni interes tenían. Una pena
La comida está bien, lo único por lo que se salva que este "restaurante" no esté cerrado. El dueño es arrogante y mal educado. Como es la única venta en los alrededores se cree con más poder que nadie. Fui con mi pareja y no paraba de acercarse con comentarios que no tienen lugar. Nos contó que el día anterior echó a unos clientes porque el dueño manoseó a una clienta y el novio de esta le dijo que no le volviera a tocar. Encima de todo es el dueño el que los echa. A mi pareja también hizo el intento de tocarle. Da igual que sea hombre o mujer a un cliente no le tienes que hacer sentir incómodo. No volveremos jamás
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