La Muga
Restaurant · Padul
Sobre La Muga
La Muga, ubicado en el encantador entorno de Padul, es un restaurante que ofrece una experiencia culinaria memorable. Destaca por su ambiente acogedor y peculiar, realzado por chimeneas que crean una atmósfera cálida y agradable. Su ubicación entre montañas ofrece un entorno fantástico. La amplitud...
La Muga, ubicado en el encantador entorno de Padul, es un restaurante que ofrece una experiencia culinaria memorable. Destaca por su ambiente acogedor y peculiar, realzado por chimeneas que crean una atmósfera cálida y agradable. Su ubicación entre montañas ofrece un entorno fantástico. La amplitud del espacio, combinada con un toque rural, lo convierte en un lugar especial. Los clientes elogian la atención amable y rápida del personal, así como una carta variada que sorprende con sabores exquisitos. Entre sus platos estrella, resaltan las carnes a la brasa y una tarta de pistacho única. Además, La Muga ofrece una excelente selección de vinos y postres, ideal para disfrutar de desayuno, almuerzo o cena. Con acceso para personas con movilidad reducida y la posibilidad de comer al aire libre, La Muga es una opción perfecta para disfrutar solo o acompañado.
Qué dicen los clientes de La Muga
La Muga destaca por su ambiente acogedor con chimeneas y excelente atención. Los clientes elogian la comida casera, especialmente la carne a la brasa y la tarta de pistacho. Es ideal para comidas familiares y con amigos, aunque algunos precios pueden ser altos.
Platos populares
Ideal para
Tip: Es importante reservar, especialmente si planeas ir en fin de semana o en un grupo grande. No te pierdas la tarta de pistacho.
Servicios
Preguntas frecuentes sobre La Muga
Opiniones de La Muga Padul
Sitio espectacular y sorprendente en el Valle del Lecrin. Situado en pleno valle, a 20 minutos de la autovía Granada-Motril. Se puede aparcar fácil porque en frente hay un descampado. Ojo, muy importante reservar, aunque también es verdad que, la cosa va rápida y si no lo haces, no esperarás mucho. Y lo mejor, a parte de la comida y bebida, es que no hay cobertura, con lo que el uso del móvil es imposible y permite hablar y disfrutar con el resto de comensales. El trato de los camareros muy profesional. El salón en el que comimos, había otro en la misma planta, y uno más en la planta de arriba, era super acogedor y con una gran chimenea encastrada que dejaba una temperatura ideal para disfrutar el ambiente. Pedimos una ensalada de cabrales con una salsa muy sabrosa. Muy bien preparada y sin exageraciones. Muy buena. Y de carne pedimos dos platos. La carta es extensa y variada, lo que permite comer casi de todo. Por un lado elegimos plumas ibérica y por el otro, lomo bajo madurado. Os puedo asegurar que si no el mejor, uno de los mejores cortes de carne que he disfrutado. La pedimos al punto y llegó al punto exacto. Y como digo, de corte un espectáculo. El cuchillo se deslizaba por la carne, que en boca estaba super tierna y con un sabor riquísimo. Ambos platos acompañados por patatas, pimientos y tomatitos, y por una salsa de mojo y otra de alioli. De postre pedimos, tarta de queso. Todos los postres caseros, y la tarta exquisita. Quizá eché de menos una carta de vinos para elegir por copa, no obstante, en la elección entre ribera y rioja, elegimos ribera y no desentonó para nada con la comida. Y la cuenta ya veis. 80 euros muy buen gastados. Enhorabuena. Muy recomendable.
Sitio acogedor, con una atencion amable y rápida. La carta es de las que no sabes que pedir por que todo llama la atención y el sabor de los platos nos ha sorprendido mucho. Volveremos y lo aconsejamos 100 x 100. Pedimos pulpo a la brasa y cachopo y de postre una tarta de pistacho.
Comer bien , tranquilos y disfrutando del momento. Mi sorpresa de hoy la cecina de buey , buenísima Es un gusto siempre visitaros. Gracias
Todo buenísimo, con muchas opciones, también para vegetarianos que se agradece mucho, buenas cantidades y calidad y en un entorno acogedor y único.
Sitio ESPECTACULAR⭐️ Hemos ido unas 3 veces y siempre muy muy bien. El trato del personal impecable, la comida exquisita y el entorno maravilloso. Esta última vez hemos llevado a mi hermana que no había ido nunca y le ha encantado. Enhorabuena, de verdad.
Simplemente espectacular. Buen servicio, las camareras muy agradables y todo buenísimo.
Buen lugar para comer con amigos y familia, todo un descubrimiento el de hoy!
Llegamos casi a última hora y nos atendieron muy bien. El restaurante estaba llenísimo. Nada más entrar por la puerta y ya te da hambre..Nos llegó un olor estupendo a carne a la brasa. Todo lo que probamos nos gustó. Pedimos: Salmorejo, paté de perdiz, migas con huevos ( buenísimas) , arroz, Magret de pato y churrasco de pollo. De postre, tarta de pistacho, exquisita. Servicio amable, sin tardanzas… así que todo fue muy bien. Volveremos!
Ubicación fantástica entre montañas, acogedor, rural y en cuanto a espacio,lo que me encantó fue su gran amplitud combinada con una gran chimenea. La atención del camarero, inmejorable, muy atento y todo muy bien coordinado. La salida de los platos, como bien corresponde, entrantes y los principales, todos a la vez. Sin duda alguna, volveré. P.D.:Pedimos más platos, solo me dió tiempo a sacar fotos de estos y fuimos seis personas
Restaurante con cocina casera y todo bien elaborado. A destacar la carne ya que tienen una brasa que le da un toque y un sabor muy rico. La atención excelente. Repetiremos
Fuimos por recomendación de la mejor tarta de pistacho y podemos confirmar que no hay ninguna igual. Además, pedimos ensalada de queso de cabra (buenísima con el toque que le da el pistacho y la salsa de frutos rojos), risoto (espectacular, bañado en parmesano) y costillas con kimchi, que se desacían en la boca al primer mordisco. Espectacular, sitio fijo al que volver.
Comida de categoría. Tratamiento amable y muy personal. Acabamos de volver después de un año de ausencia. Sigue igual -- buenísimo en cuanto al tratamiento de los clientes y el ambiente familiar, y la comida... riquísima. He añádido algunas fotos.
El día 1 de Mayo estuvimos comiendo allí,y todo estaba delicioso,las migas,las manitas de cerdo,el bacalao confitado,y sobre todo a mí me encantó el pulpo a la brasa Los postres, igualmente muy ricos,y los camareros muy amables Un sitio totalmente recomendable
Una experiencia maravillosa, el local es súper agradable con varios salones de distintos tamaños, cada uno de ellos con una chimenea que aporta una calidez muy buena, el trato del personal es perfecto y la calidad de los platos excelente, volveremos seguro para probar el arroz y el plato Alpujarreño.
Carne de exquisita calidad a la brasa, recomiendo el entrecot de ternera. La atención por parte del personal exquisita, en especial atención María la camarera que nos atendió. Los postres una delicia!!
Excelente restaurante en Granada con servicio super amable. Platos bien elaborados con materia prima de calidad, las raciones enormes, suerte que nos avisó la camarera, mejor compartir platos. Excelentes el magret, los huevos rotos, el risotto y los pies de cerdo. Muy rica la tarta de pistachos. Volveríamos sin dudarlo.
Recomendable 100%, comida espectacular, se nota que la hacen con mucho cariño y con productos de calidad. Camareros muy amables y simpáticos. Mi recomendación es el pulpo, no he probado ninguno igual, riquísimo.
Muy satisfecho con este lugar, gratamente sorprendido, descubrí este lugar de casualidad, iba haciendo un paseo en coche con la intención de buscar algún lugar para comer y me encontré con este restaurante. Tiene una carta variada y todo lo que comimos era casero, los precios son contenidos y la atención y limpieza son impecables. El lugar es muy tranquilo, no hay ni cobertura en el móvil, una maravilla para desconectar.
La atención muy buena, el sitio era muy bonito, estilo rural de madera y piedra. Y lo más importante, la comida; la perdiz exquisita, el plato alpujarreño buenísimo y el abanico espectacular. Muy recomendable
Excelentes carnes y comida en general. Un trato cercano y agradable. El precio no se necesita mirar con semejante calidad. Es un lugar al estilo refugio de montaña, bien ambientado y acogedor. Cualquier amante de la carne le daría un notable alto a este sitio.
Bonito lugar; amabilidad de l@s trabajador@s, rapidez y muy buen servicio, todo delicioso. Pedimos, manitas, magret de pato, secreto, paté, ensalada ventresca, croquetas, huevos rotos, 4 tipos de tartas, todo riquísimo. Pensamos volver. Muy buen precio. Gracias.
Un sitio de 10!!!! La comida espectacular, hace tiempo que no comía así en un sitio. El servicio muy agradable, inmejorable. No puedo poner ninguna pega. Además el sitio es muy agradable y acogedor. Mi enhorabuena!!!!
El sitio es muy acogedor y tranquilo. La comida deliciosa, el risotto y el salmorejo están deliciosos y las carnes a la brasa excelentes. Los camareros muy atentos y educados y en todo momento pendientes de los comensales. Los postres caseros para "chuparse los dedos". Cuentan con zona infantil. Recomendable al 100%100. Hemos celebrado allí un cumpleaños y volveremos, sin duda alguna.
Un sitio muy acogedor y muy recomendable encantado repetiremos
Granada. Conocemos hace años este restaurante y siempre ha sido de nuestros preferidos. Con el cambio de dueños han conseguido algo que nos parecía imposible: ¡ es aún mejor! La comida un auténtico lujo. Delicioso. Unas manitas de cerdo con caracoles, carne a la brasa y risotto. Postres perfectos. Y volveremos lo antes posible para seguir probándolo todo de esta cuidada carta. Del lugar acogedor,paisaje y chimeneas, tan Especial como siempre. El servicio, una gente joven con ilusión, profesionalidad y trato inmejorable. Un gustazo sin tener que ir lejos. Gracias.
Menudo descubrimiento! El trato de la camarera exquisito, agradable haciendo todo lo posible para que estuviésemos a gusto. Que tuviesen nestea de maracuyá me hizo el almuerzo redondo. La comida es increíble, el risotto es de los mejores que he probado y la carne sabrosísima, vamos que dejamos los platos limpios. De postre, sin duda alguna recomiendo el helado de avellana, jamás he probado un helado tan rico! Y para completar, ese toque rústico, tranquilo y sobre todo la chimenea, es un gustazo comer calentitos y escuchar el fuego crepitar. Sin duda volveremos a probar más platos!!!
Terraza muy tranquila, con distancia entre las mesas. El entorno es muy tranquilo, en plena naturaleza. Fácil aparcamiento. Tienen baño accesible para personas con movilidad reducida, pero para entrar dentro hay un pequeño escalón, pero salvable (es muy pequeño,la verdad. Lo hemos podido pasar con una silla eléctrica.) La comida exquisita. Hemos probado las croquetas de pollo, se deshacen en la boca y el frito no estaba pesado ni duro. El salmorejo muy rico, espesito y sabroso. El risotto cremoso y en su punto. El pulpo con crema de patata exquisito, nada duro y en su punto de cocción. De postre nos habían recomendado la tarta de pistacho. Un lujo probarla. Cremosa, dulce sin empalagar y con un sabor insuperable. Volveremos sin duda.
El sitio es muy acogedor con estufas y un ambiente familiar. Los camareros muy atentos y la comida excelente. Un lugar perfecto para comer carne a la brasa. Las croquetas de hongos y trufa nos encantaron. Sin duda repetiremos.
La primera vez que fuimos ( en julio) nos sorprendió gratamente el sitio tan agradable y la buena atención que recibimos. Volvimos en otras dos ocasiones. La comida de diez. El último dia comimos un arroz buenísimo. El pulpo, bacalao, las croqutas el paté... todo muy bueno. Igualmente los postres caseros los que mas nos gustan son la tarta de manzana y sobre todo la de whisky.
Acudí con unos familiares y solo tengo palabras positivas de este restaurante, la comida y el servicio fué magnífico. Se aparca sin problemas y el local es muy acogedor. Lo recomiendo totalmente...
Siempre hay que volver! Aunque ha cambiado de dueño hace unos pocos años, se sigue manteniendo el encanto y la buenísima atención y comida. Hay que reservar con bastante antelación porque se llena. Tiene suficiente espacio de aparcamiento gratuito y aunque pueda dar pereza ir desde Granada, no os decepcionará. Tranquilidad, aire libre, carretera amplia y sin atascos. Unos pocos km más adelante hay una granja escuela que podeis visitar. Merece la pena el paseo.
Hemos estado almorzando y el servicio ha sido muy atento y profesional. La comida nos ha sorprendido gratamente por calidad y cantidad. Carnes muy bien tratadas. Recomendable. Repetiremos con total seguridad.
Magnífico sitio. Reservamos para ir el domingo a comer 8 personas. El ambiente del restaurante es totalmente rústico, por dentro es precioso. Tienen aparcamiento de sobra. La comida con raciones abundantes y todo muy casero. Los postres buenísimos. Y nos han atendido de maravilla. Un lugar para volver seguro.
Me ha encantado el sitio. Fácil aparcamiento y todo limpio y cuidado. La cerveza Estrella Galicia, un entorno muy relajante y sano. Nosotros pedimos un tomate con ventresca y un costillar. La verdad, buenísimo, todo, con sabor, hecho en su punto y con bastante cantidad. De tapas, no he estado, solo nos pusieron la primera tapa. Respecto a los postres, muy ricos, probamos la tarta de queso (que sabe mucho, mucho a queso, buenísima) y el helado de avellana (que es como el kinder bueno). Con 3 cervezas (éramos dos) y la comida, fueron 50€ (los postres es lo que subía 4'50 cada uno, los tercios a 2'25). Volveré a ir
Sitio acogedor con chimenea, camareras muy majas, comida casera de primera, para volver mil veces.
Somos clientes habituales desde hace años. Tanto la comida como el entorno espectacular .
Muy buen sitio para comer a la carta. Nosotros probemos al centro el paté de perdiz muy conseguido y casero. Luego como platos individuales la pierna de cordero lechal, churrasco de pollo a la brasa y secreto ibérico a la brasa. Todas las carnes en su punto, la pata de cordero espectacular. ¡¡Repetiremos!!
Conocemos el lugar de hace mucho tiempo, empezamos yendo para comer algún domingo y hemos terminado por celebrar una boda intima y una graduación en poco tiempo. Todos los platos de la carta están riquísimos y el trato del personal es espectacular siempre, muy cercano y te sientes como en casa. Es nuestro lugar favorito desde el primer día que fuimos! Gracias.
Mi pareja tenia ganas de probar este restaurante ya que siempre que ha pasado por la puerta esta lleno de coches. Nosotros fuimos un día que tuvimos suerte ya que en verano no va tanta gente ya que esta se va a la playa pero vamos yo recomendaría reservar. De las croquetas pedimos un mix y me gustaron las de jamon pero las de hongos y trufa no nos gustaron nada. El paté estaba bueno pero lo que realmente nos sorprendió fue el abanico. La carne estaba muy bien cortada en trozos finos y estaba riquisima.
Espectacular y acogedor restaurante para desconectar y degustar cualquier plato de su carta. Trato excelente de su personal y buena relación calidad/precio. Todo buenísimo. Recomiendo la tarta de pistacho. Buen aparcamiento. Repetiría sin duda.
Por vez primero hemos ido a este restaurante que nos recomendó nuestra hija, hemos pedido carnes a la brasa perfectas, una pata de pulpo igualmente a la brasa riquisima y un rissoto de setas que estaba para chillar, despues de añadir a la lista, una ensalada de queso de cabra, unas croquetas y unas berenjenas con miel, regado todo ello, con un rico vermut y una botella de vino, total, 4 personas 144€, magnífica relación calidad precio.
Restaurante la Muga, me parece un sitio encantador con plantas naturales y un ambiente cálido. Después la comida está espectacular, es todo muy casero . Las croquetas están deliciosas por no hablar del cachopo con el quesito derretido. En fin que está todo buenísimo.
La Muga en La Venta Padul es un restaurante destacado por su excelente cocina y ambiente acogedor. Ofrecen platos bien elaborados con ingredientes frescos y sabores auténticos, en un entorno cómodo y agradable. El servicio es amable y eficiente, haciendo de cada visita una experiencia muy satisfactoria. Es un lugar recomendable para disfrutar de una comida de calidad en un entorno relajado.
Vamos mucho a comer a este Restaurante, la atención es extraordinara y la comida exquisita... Lo recomiendo con todas las garantías. Raquel y todo el personal muy amable.
Lugar acogedor para cualquier tipo de evento desde cumpleaños hasta para ir en plan relax con tu pareja. Dispone de aparcamiento suficiente. Salón con chimenea. Grandes ventanales y todo bastante bien decorado con elementos rústicos. Comida bien hecha y bien de precio. Personal atento y amable. Seguid así. Nosotros seguro volveremos a probar otras cosillas que nos quedaron pendientes. Gracias por la atención y por hacer el trabajo con cariño. Eso se nota
Ibamos por primera vez a este sitio y fue todo un descubrimiento. El restaurante es acogedor, rústico y con chimenea. La atencion de las camareras fue impecable. La comida riquísima. Pedimos croquetas, abanico y costillar. Y de postre tarta de pistachos, espectacular. Seguro que repetiremos pronto!
Muy rico todo , hemos repetido varias veces . La carne muy buena , te recomiendo muchísimo las berenjenas y croquetas 🤤 Sin duda seguiremos repitiendo !!!!!!
Llegamos casi a última hora y nos atendieron muy bien. El restaurante estaba llenísimo. Nada más entrar por la puerta y ya te da hambre..Nos llegó un olor estupendo a carne a la brasa. Todo lo que probamos nos gustó. Pedimos: Salmorejo, paté de perdiz, migas con huevos ( buenísimas) , arroz, Magret de pato y churrasco de pollo. De postre, tarta de pistacho, exquisita. Servicio amable, sin tardanzas… así que todo fue muy bien. Volveremos!
Ubicación fantástica entre montañas, acogedor, rural y en cuanto a espacio,lo que me encantó fue su gran amplitud combinada con una gran chimenea. La atención del camarero, inmejorable, muy atento y todo muy bien coordinado. La salida de los platos, como bien corresponde, entrantes y los principales, todos a la vez. Sin duda alguna, volveré. P.D.:Pedimos más platos, solo me dió tiempo a sacar fotos de estos y fuimos seis personas
Fuimos por recomendación de la mejor tarta de pistacho y podemos confirmar que no hay ninguna igual. Además, pedimos ensalada de queso de cabra (buenísima con el toque que le da el pistacho y la salsa de frutos rojos), risoto (espectacular, bañado en parmesano) y costillas con kimchi, que se desacían en la boca al primer mordisco. Espectacular, sitio fijo al que volver.
Un sitio super agradable, el servicio muy amable y muy eficiente, son rápidos y atentos. La comida muy rica, con exquisitez. Y el precio muy bien. Lo recomiendo
El restaurante es muy acogedor con chimenea, en la parte superior tiene otro salón incluye chimenea. La cocina es espectacular para ser un restaurante de carretera, cambian la carta según temporada valorando el producto en la época. El personal muy competente y agradable.Muy recomendable calidad/precio
Sorprende y agrada encontrar sitios con encanto como éste. Gran zona de aparcamiento. Se encuentra en un bonito paraje y nada más entrar se reconoce un cálido ambiente de cuidada decoración rústica, con varios salones cada uno con su chimenea. Es uno de esos sitios donde se encuentra uno como en casa. Respecto de la cocina, decir que absolutamente todo lo que pedimos nos encantó. Croquetas muy crujientes y sabrosas, como el risotto, y qué decir del lomo bajo madurado (lo pedimos poco hecho) y el secreto!! Mención aparte merecen los pimientos que acompañan al lomo, superiores. Los postres nos encantaron, tanto el flan de coco como la Creme Brulee, de lujo! Servicio rápido y atento, no se puede pedir más; Adjunto foto de la carta invernal, la cambian y hay otra estival que también pensamos probar. Volveremos, merece mucho la pena; aunque vamos desde Nerja, es una pasada hacer la subida por la "carretera de la Cabra" si te divierte conducir :)
Restaurante con ambiente rústico, incluida chimenea natural. La comida está muy muy muy buena. Carta amplia con platos de cocina moderna, todo casero. Estado de limpieza excelente. Baños amplios, muy limpios y con buen olor al entrar. La camarera es muy amable. Lo recomiendo 100%. Sin duda, volveremos.
Me ha sorprendido, hace muchos años que no iba, porque cuando era pequeña era parada obligatoria con mis padres a ellos le gustaba ir , y hoy hemos pasado por allí y hemos entrado tras ver que lo han reformado y cambiado de dueños hemos descubierto que se come fenomenal y le han dado un toque más informal a los típicos platos de antes, y lo que me ha encantado es que la chimenea es la misma de cuando era niña
Un lugar muy acogedor buen ambiente un servicio muy agradable por parte de los camareros y la comida muy buena Y los precios razonables. Enhorabuena.
Es un sitio muy bonito y acogedor. La comida está muy rica, y a un precio más que razonable. El personal, como dicen otras reseñas, es encantador. Da gusto ver a gente tan joven, con esas ganas de trabajar y ese buen trato a los clientes. Voy a volver seguro.
Sitio espectacular y sorprendente en el Valle del Lecrin. Situado en pleno valle, a 20 minutos de la autovía Granada-Motril. Se puede aparcar fácil porque en frente hay un descampado. Ojo, muy importante reservar, aunque también es verdad que, la cosa va rápida y si no lo haces, no esperarás mucho. Y lo mejor, a parte de la comida y bebida, es que no hay cobertura, con lo que el uso del móvil es imposible y permite hablar y disfrutar con el resto de comensales. El trato de los camareros muy profesional. El salón en el que comimos, había otro en la misma planta, y uno más en la planta de arriba, era super acogedor y con una gran chimenea encastrada que dejaba una temperatura ideal para disfrutar el ambiente. Pedimos una ensalada de cabrales con una salsa muy sabrosa. Muy bien preparada y sin exageraciones. Muy buena. Y de carne pedimos dos platos. La carta es extensa y variada, lo que permite comer casi de todo. Por un lado elegimos plumas ibérica y por el otro, lomo bajo madurado. Os puedo asegurar que si no el mejor, uno de los mejores cortes de carne que he disfrutado. La pedimos al punto y llegó al punto exacto. Y como digo, de corte un espectáculo. El cuchillo se deslizaba por la carne, que en boca estaba super tierna y con un sabor riquísimo. Ambos platos acompañados por patatas, pimientos y tomatitos, y por una salsa de mojo y otra de alioli. De postre pedimos, tarta de queso. Todos los postres caseros, y la tarta exquisita. Quizá eché de menos una carta de vinos para elegir por copa, no obstante, en la elección entre ribera y rioja, elegimos ribera y no desentonó para nada con la comida. Y la cuenta ya veis. 80 euros muy buen gastados. Enhorabuena. Muy recomendable.
El sitio es acogedor, la temperatura es excelente, y tiene un sabor muy peculiar, con la calefacción mediante chimeneas. El ambiente es excepcional. Por otro lado, la comida que probamos estaba exquisita, en su punto óptimo, con una calidad superior, y con una ración bastante generosa. El precio es bastante razonable, y más teniendo en cuenta el producto que usan. Y además, pudimos comer en el interior, en un salón superior muy acogedor con nuestras mascotas. Íbamos con nuestro chihuahua, y con la perrita de otra amiga algo más grande. En el salón también había otro chihuahua, osea que parece que es algo habitual, cosa que me alegra mucho, puesto que cuesta encontrar sitios donde puedas comer con tu mascota ahora en invierno. Recomendaría a quien quisiera ir, que reservará, puesto que, al menos cuando nosotros fuimos (Domingo), había un montón de gente, y si no es por qué reservamos (un rato antes) no nos podrían haber atendido. El trato del personal también es muy reseñable. En nuestro comedor teníamos un camarero casi en exclusividad, que estaba siempre súper atento. El servicio fue bastante rápido, y más si tenemos en cuenta el gran volumen de gente que había por todos lados. Como digo, en general una experiencia maravillosa. Terminamos comiendo aquí atraídos por las buenas reseñas, y por la zona en la que se ubica (preciosa, por cierto), y tenemos claro que volveremos asiduamente.
Un sitio super agradable, el servicio muy amable y muy eficiente, son rápidos y atentos. La comida muy rica, con exquisitez. Y el precio muy bien. Lo recomiendo
El sitio es acogedor, la temperatura es excelente, y tiene un sabor muy peculiar, con la calefacción mediante chimeneas. El ambiente es excepcional. Por otro lado, la comida que probamos estaba exquisita, en su punto óptimo, con una calidad superior, y con una ración bastante generosa. El precio es bastante razonable, y más teniendo en cuenta el producto que usan. Y además, pudimos comer en el interior, en un salón superior muy acogedor con nuestras mascotas. Íbamos con nuestro chihuahua, y con la perrita de otra amiga algo más grande. En el salón también había otro chihuahua, osea que parece que es algo habitual, cosa que me alegra mucho, puesto que cuesta encontrar sitios donde puedas comer con tu mascota ahora en invierno. Recomendaría a quien quisiera ir, que reservará, puesto que, al menos cuando nosotros fuimos (Domingo), había un montón de gente, y si no es por qué reservamos (un rato antes) no nos podrían haber atendido. El trato del personal también es muy reseñable. En nuestro comedor teníamos un camarero casi en exclusividad, que estaba siempre súper atento. El servicio fue bastante rápido, y más si tenemos en cuenta el gran volumen de gente que había por todos lados. Como digo, en general una experiencia maravillosa. Terminamos comiendo aquí atraídos por las buenas reseñas, y por la zona en la que se ubica (preciosa, por cierto), y tenemos claro que volveremos asiduamente.
He ido varias veces a este restaurante y tengo que decir que la comida es espectacular. Sin embargo, la última vez ha sido esta navidad para celebrar una comida familiar y no ha sido como esperábamos. Escogimos el sitio porque siempre es un acierto y porque el año anterior también celebramos esta misma comida pero ha habido una gran diferencia del año pasado a este. El menú de navidad nos pareció muy caro para la cantidad de comida que nos pusieron (aunque la comida estaba muy rica). Además tardaron muchísimo en servirnos. Estuvimos más de una hora esperando desde los entrantes hasta el plato principal. Tuvimos que preguntar varias veces a la camarera por nuestra comida porque no nos decían nada. Quiero pensar que esto fue solo un día de mucho trabajo y que no pierda la calidad que tanto nos gusta
Restaurante La Muga es un restaurante en antigua carretera de la cabra, con un ambiente muy confortable gracias a sus varias chimeneas en cada una de sus estancias que hacen del lugar un sitio todavía más acogedor. Es un local de madera, muy bonito y cuidado. Se come espectacular. La comida que pedimos estaba riquísima sobre todo nos sorprendió el magret de pato y las croquetas de trufa. Sin embargo, el servicio fue un poco regular, los platos de la mesa no salían a la vez por lo que los comensales teníamos que comer por separado y eso es un fallo siempre pero sobre todo un día tan señalado como el día 1 de enero Salvo eso, un lugar para repetir sin duda
Sitio recomendable para ir a comer! La ensalada de queso de cabra muy rica, el risotto espectacular y las migas caseras muy ricas! Lo mejor la tarta de pistacho, súper original y muy sabrosa. Restaurante rural con chimeneas, muy acogedor y confortable.
Comimos en la terraza. Comida de calidad normal y aceptable, pero nada especial. Tomamos el risotto, manitas de cerdo, secreto y huevos revueltos de calida media todo. Buen servicio. Precios por encima de la calidad de la cocina y de la media de locales similares. Seis platos y unas cervezas por 140€
El restaurante se encuentra a 10 minutos en coche del desvío hacia Padul. Llegamos antes de lo la hora que teníamos reservada y decimos tomar una cerveza en la terraza. La consumición, muy bien de precio, venía acompañada de una tapa de carne estofada con patatas muy buena. Además, tuvieron el detalle de servirla en dos cazuelitas separadas. En la cena pedimos el paté de perdiz, que estaba muy bueno y que además viene acompañado de una mermelada de frutos rojos muy acertada (aunque algo escasa), croquetas de pollo asado muy buenas con buen crujiente exterior y el lomo de vaca madurado, donde me llevé una pequeña decepción (de ahí las 4 estrellas de mi valoración) pues a pesar de que el punto que pedí lo clavaron (poco hecho) la carne estaba un poco dura. La esperaba más tierna ya que no es la primera vez que comía este corte en otros restaurantes. Para terminar pedimos de postre la creme brûlée, muy pero que muy buena. En cuanto al servicio, fue ágil y profesional. Muy bien.
Sitio muy acogedor y bien decorado como restaurante de sierra pero la comida es más bien de restaurante de ciudad, los platos muy ricos y bien presentados pero no lo que se espera de un restaurante de carretera. Algo que no me gustó fue que le dijimos a la camarera que todos los platos que íbamos a pedir eran para compartir y no nos dijo que el bacalao confitado era un plato individual, nos dió solo para un bocado 🤷🏻♂️
El lugar está perdido pero merece la pena ir. Es bastante bonito con una gran chimenea y su terraza. La comida muy rica tanto los entrantes como los principales, se nota que está hecho en horno.Todo super casero!!! Sobre todo el arroz y el risotto!!! Además la atención ha sido muy agradable.
Nos ha encantado tanto sitio como comida. Tienen cuidadora pendiente de los niños. Única pega es que menú infantil es industrial tanto pechuga empanada como patatas fritas, lo ideal hubiera sido que ellos también comiesen comida casera (sólo eso por mejorar para las 5 estrellas).
Buen lugar cuidado, decoración con madera, muchas chimeneas y fuego para caldear el ambiente, amplio con mesas arriba y abajo, conviene reservar, suele estar lleno. Recomiendo las migas con huevo roto.
He ido varias veces a este restaurante y tengo que decir que la comida es espectacular. Sin embargo, la última vez ha sido esta navidad para celebrar una comida familiar y no ha sido como esperábamos. Escogimos el sitio porque siempre es un acierto y porque el año anterior también celebramos esta misma comida pero ha habido una gran diferencia del año pasado a este. El menú de navidad nos pareció muy caro para la cantidad de comida que nos pusieron (aunque la comida estaba muy rica). Además tardaron muchísimo en servirnos. Estuvimos más de una hora esperando desde los entrantes hasta el plato principal. Tuvimos que preguntar varias veces a la camarera por nuestra comida porque no nos decían nada. Quiero pensar que esto fue solo un día de mucho trabajo y que no pierda la calidad que tanto nos gusta
Restaurante La Muga es un restaurante en antigua carretera de la cabra, con un ambiente muy confortable gracias a sus varias chimeneas en cada una de sus estancias que hacen del lugar un sitio todavía más acogedor. Es un local de madera, muy bonito y cuidado. Se come espectacular. La comida que pedimos estaba riquísima sobre todo nos sorprendió el magret de pato y las croquetas de trufa. Sin embargo, el servicio fue un poco regular, los platos de la mesa no salían a la vez por lo que los comensales teníamos que comer por separado y eso es un fallo siempre pero sobre todo un día tan señalado como el día 1 de enero Salvo eso, un lugar para repetir sin duda
Comimos en la terraza. Comida de calidad normal y aceptable, pero nada especial. Tomamos el risotto, manitas de cerdo, secreto y huevos revueltos de calida media todo. Buen servicio. Precios por encima de la calidad de la cocina y de la media de locales similares. Seis platos y unas cervezas por 140€
El restaurante se encuentra a 10 minutos en coche del desvío hacia Padul. Llegamos antes de lo la hora que teníamos reservada y decimos tomar una cerveza en la terraza. La consumición, muy bien de precio, venía acompañada de una tapa de carne estofada con patatas muy buena. Además, tuvieron el detalle de servirla en dos cazuelitas separadas. En la cena pedimos el paté de perdiz, que estaba muy bueno y que además viene acompañado de una mermelada de frutos rojos muy acertada (aunque algo escasa), croquetas de pollo asado muy buenas con buen crujiente exterior y el lomo de vaca madurado, donde me llevé una pequeña decepción (de ahí las 4 estrellas de mi valoración) pues a pesar de que el punto que pedí lo clavaron (poco hecho) la carne estaba un poco dura. La esperaba más tierna ya que no es la primera vez que comía este corte en otros restaurantes. Para terminar pedimos de postre la creme brûlée, muy pero que muy buena. En cuanto al servicio, fue ágil y profesional. Muy bien.
Sitio muy acogedor y bien decorado como restaurante de sierra pero la comida es más bien de restaurante de ciudad, los platos muy ricos y bien presentados pero no lo que se espera de un restaurante de carretera. Algo que no me gustó fue que le dijimos a la camarera que todos los platos que íbamos a pedir eran para compartir y no nos dijo que el bacalao confitado era un plato individual, nos dió solo para un bocado 🤷🏻♂️
No sé cómo no había tenido noticia de este restaurante hasta ahora, cuando ya lleva abierto, según me han dicho, unos tres años. Volviendo hace unas semanas desde Otívar a Granada por la carretera de "La Cabra", ya cerca de empalmar con la autovía, a unos once kilómetros, me fijé en esta preciosa edificación en un paraje espléndido y me quedé con el nombre: "La Muga". Sobre la marcha, lo consulté por internet al llegar a la casa y me gustó todo lo que vi. Me dije, tengo que visitarlo. Hoy, sábado 5 de febrero de 2022, he llamado sobre las doce de la mañana para reservar mesa y me ha sorprendido que estaban casi completos. Necesitábamos mesa para dos y les quedaba justo una. Me han preguntado que si la reserva era para las 14h o para las 15h por lo que deduzco que deben tener más de un turno de comidas. He reservado para las 15h. Hemos estado allí a las 14h55' y, lo primero, ¡buen aparcamiento! Luego, apenas hemos cruzado la puerta, se nos ha acercado una empleada, le hemos dado los datos de la reserva y nos ha sentado en nuestra mesa en uno de los preciosos salones con chimenea de los que dispone el restaurante. La madera siempre resulta acogedora y amortigua algo el alto volumen con el que solemos hablar por estas latitudes. Tiene salones en dos plantas distintas (el de arriba, que tiene barra propia, no estaba operativo hoy) y me han dicho que, cuando llega el buen tiempo, sacan mesas fueras. Nada más sentarnos, nos han tomado nota de la bebida y, en menos de un minuto estaba servida junto a un aperitivo de aceitunas y queso en aceite que entraba por los ojos. Un detalle que es de agradecer. Todo esto, unido a los platos que estaba viendo desfilar hacia otras mesas, me estaba condicionando a poner las cinco estrellas en la valoración (las pongo en contadas ocasiones). Al final se han quedado en cuatro por un detalle que expongo a continuación. Bueno, nos han tomado la comanda muy rápido y, el entrante, que era una correcta ensalada de tomate, ventresca y cebolleta, lo han servido también ágilmente. De plato principal hemos pedido un muy bien elaborado y sabroso pulpo a la brasa (por ponerle un pero ... algo escaso. O era una pata pequeña o no estaba completa. Venía troceada y sin respetar la forma de la pata) y un magnífico lomo bajo madurado de vaca. El problema ha sido que ... desde que hemos terminado el entrante hasta que han servido los segundos han transcurrido 45 minutos. Es un tiempo excesivo. Hemos observado que, a otros comensales que han llegado bastante después que nosotros, les han servido los segundos inmediatamente después de retirar el entrante. Se lo hemos comentado a la camarera, la cual, muy amablemente, nos ha dado una explicación perfectamente entendible: a nosotros nos ha tocada hora punta en la cocina (como dije al principio, el restaurante estaba al completo) y, a los que han llegado bastante después, pues no. Tiene su lógica y lo hemos entendido, ahora bien, 45 minutos me parecen excesivos y pienso que tendrían que tratar de dimensionar la cocina para que, aún en momentos punta, no se llegue a esa tardanza. De postre un buen helado de pistachos y un coulant con helado que, estando bien, no es el mejor que he probado. Se ve que es un restaurante de éxito (un lleno en sábado no es habitual) y no me extraña, tanto por la calidad de las elaboraciones como por la relación calidad/precio y la diligencia del personal. Volveremos, porque se nos han quedado muchas elaboraciones muy sugerentes sin probar. Si están como las de hoy, entrará dentro de nuestros restaurantes de cabecera por todo lo comentado. El desplazamiento desde Granada es rápido, poco más de 20 minutos y el regreso puede hacerse por rutas muy agradables si apetece dar un paseo en coche. Lugar totalmente recomendable.
Un acierto el sitio, bien servidos y muy bien comidos. El personal muy servicial y atento. Pendientes a todo para hacerte sentir como en casa. De la carta recomiendo las carnes y las berenjenas. Una crítica constructiva: no repetir tanto las salsas de acompañamiento. Casi todos los platos llevaban una de las 2 variedades de salsa. Los postres para chuparse los dedos y la localización idílica. Repetiremos seguro. Enhorabuena por vuestro trabajo y a seguir creciendo. Volvimos a ir y todo buenísimo nuevamente ,esta vez estaba el local a tope y recibimos el mismo trato y la misma calidad de comida, cosa a valorar mucho. La carne estaba un poco fría cuando me la sirvieron pero se les perdona todo. Excelente trabajo
La comida esta medio normal para lo que vale… es caro. Camarera un poco rara nos dio dos desplantes, el sitio esta el mejor y unico de la zona, esta bien si vas de paso por ese sitio…
Sitio acogedor,agradable y con buen servicio los baños amplios y limpios . Pedimos el paté , las concretas de trufa y hongos , el pulpo a la brasa y el bacalao y todo muy bueno . La única pega que le pondría es que pedimos abanico y secreto y la Carne estaba incomible por que estaba quemada la pasan mucho. Los postres también exquisitos.
Que pasa con la cocina en este restaurante. Era domingo y reservamos mesa. Pedimos de entrantes croquetas y secreto. Nos sirvieron las 6 croquetas 90 minutos después. Así el secreto 20 minutos después. Menos mal que son entrantes, porque yo los llamaría SALIENTES. De platos principales 2 costillar, en el que uno venía quemado y tapado adrede. Para que protestar si casi era la hora de la cena. Un entrecot duro y venoso. Por la atención y el precio caro NO LO RECOMIENDO ..
Me parece un buen lugar, aunque la propietaria o encargada hoy ha debido tener un mal día. Mal, muy mal. Prepotente y soberbia. También debería aprender a delegar, no puede estar en todos los lugares a la vez. Mientras ella no hace la cuenta, no te la traen. La ensalada bien, pero el secreto ibérico no. El postre (coulant) de los mejores que he probado. Se perdona el secreto, creo que no saben repararlo (seco), pero la actitud de la propietaria o encargada, me hace que sólo le ponga una estrella. Tampoco se puede arrojar a la barra la vuelta de la cuenta de esa forma tan desagradable y desagradecida. Amiga si tienes problemas, cuanta hasta diez antes de atender a tus clientes.
El servicio de 10. La comida, siento decirlo, muy regular. Me ha decepcionado mucho. La ternera dura y mal hecha, el cachopo pasadísimo y recién sacado del congelador. Mis expectativas con este restaurante eran muy altas, pero me he ido decepcionado. Lo siento.
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A-4050, Km.13, 5, 18640 Padul, Granada, Spain
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