Guía de Restaurante Casa Maruka
# Restaurante Casa Maruka: Un Refugio de Autenticidad Gastronómica en Palma
© 2026 PosDo · v3.0
Desde hace años, Restaurante Casa Maruka es un referente gastronómico en Palma, destacando por nuestra cocina mediterránea. Elaboramos cada plato con ingredientes frescos de mercado, combinando tradición y creatividad en cada preparación. Nuestro compromiso con la calidad y el se...
Entrantes · Palma
Savor authentic Mediterranean cuisine in Palma's heart
Desde hace años, Restaurante Casa Maruka es un referente gastronómico en Palma, destacando por nuestra cocina mediterránea. Elaboramos cada plato con ingredientes frescos de mercado, combinando tradición y creatividad en cada preparación. Nuestro compromiso con la calidad y el servicio nos ha permit...
Desde hace años, Restaurante Casa Maruka es un referente gastronómico en Palma, destacando por nuestra cocina mediterránea. Elaboramos cada plato con ingredientes frescos de mercado, combinando tradición y creatividad en cada preparación. Nuestro compromiso con la calidad y el servicio nos ha permitido construir una comunidad de clientes satisfechos, reflejado en nuestra valoración de 4.6 sobre 5 y el respaldo de más de 1,797 reseñas verificadas. Nos enorgullece ofrecer un ambiente acogedor donde cada visita se convierte en una experiencia memorable. Ya sea para una comida familiar, una cena romántica o una celebración especial, nuestro equipo está dedicado a superar tus expectativas. Visítanos y descubre por qué somos la elección preferida de quienes buscan autenticidad, sabor y un servicio excepcional.
Casa Maruka ofrece una experiencia culinaria de alta calidad en Palma, destacando por su comida mallorquina y servicio atento. Los clientes elogian la calidad de los platos, especialmente los canelones, el entrecot, y la tarta de manzana. Algunos mencionan un ambiente acogedor y un servicio impecable.
Tip: Si buscas una experiencia culinaria auténtica y de calidad en Palma, Casa Maruka es una excelente opción. Prueba los platos mallorquines y no te pierdas la tarta de manzana.
Datos de Wikidata
Restaurante Casa Maruka se encuentra en Palma, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Datos de Wikidata
Desde el primer bocado hasta el último detalle, este restaurante ofrece una experiencia culinaria simplemente fabulosa. Los platos están preparados con una atención exquisita, combinando sabores perfectamente equilibrados y una presentación impecable. Sin duda, uno de esos sitios a los que siempre quieres volver
Un auténtico clásico en el centro de Palma que nunca falla. Experiencia excelente de principio a fin, con un ambiente agradable, cocina de gran nivel y servicio muy atento. El solomillo con rigatoni relleno de setas fue, sin duda, el plato estrella. Las croquetas estaban bien, sin destacar especialmente, y los mejillones de roca fuera de carta estuvieron muy buenos. Como detalle de la casa, nos ofrecieron pan con paté, una cremita de calabaza y un pequeño postre, todo muy de agradecer. Para repetir sin dudarlo.
Una grata sorpresa en Palma. Según entras al local, ya te das cuenta el aroma a cocina autentica, en un ambiente sencillo, pero que invita a sentarse a disfrutar de su carta. Una carta que combina la cocina mallorquina con otros platos más generales. Sin duda, un lugar para degustar y disfrutar sin estridencias de la gastronomía mallorquina.
Si quieres comer bien este es el lugar. Comida casera hecha a un gran nivel. Sin pretenciones, pero buenísimo todo. Sobre todo la chuleta de kg. Volvería sin duda.
Siempre es un acierto comer en Casa Maruka. Calidad y buen hacer, servicio atento, todo perfecto.
Es de nuestros restaurantes preferidos de la isla. Aunque la carta no varía mucho siempre volvemos ya que la calidad del producto y todas las elaboraciones son top. Nos encantan sus arroces , sus croquetas, el tártaro y la delicada tarta de manzana. A destacar el buen servicio y la relación calidad- precio.
Era mi segunda vez, y venía con las ganas de enseñárselos a mis compañeros. Como siempre, la comida espectacular no hay nada que añadir porque todo está buenísimo. Es cierto, que en la parte del Servicio, una de las camareras fue un poquito impertinente con nosotros. Y eso es algo que yo entiendo en lugares como este no se debe permitir. Además del tartar de lecha, Destaca sobre todo el postre. No te olvides que tienes que encargarlo para estar el tiempo antes de acabar de comer… al pedir los entrantes…. Tartar de manzana.
Comida mallorquina deliciosa. Hasta el frito mallorquín me gustó y eso que no soy muy fan. La ensaladilla rusa está de premio y la tarta de manzana de postre muy rica. Volveremos
De lo mejor de los últimos meses!! Frito mallorquín cojonudo, destacar mollejas con sepia!! Lugar imprescindible si vas Palma ciutat. Gran bodega de vinos. Volvemos en breve .. trato exquisito y profesional.Decoracion elegante .
En el centro de Palma excelente comida y el servicio maravilloso 👏🏾 👏🏾 👏🏾, aprobado casa Maruka😉
Culinariamente uno de los mejores restaurantes donde he estado en mi vida, tanto la comida como el servicio increíbles y calidad precio creo que es el mejor restaurante donde he comido. Hacen sentir al cliente especial y los sabores y detalles son impresionantes. Un gusto.
100% recomendable. La comida buenísima, todo estaba espectacular. Pedimos croquetas, canelones de pularda y el solomillo de ternera, de postre la tarta de manzana. El sitio es muy acogedor, tiene varios salones dentro muy chulos, uno con vistas a un patio interior. El baño también limpio y cuidado. El servicio muy bien pero muy lento, cuando llevábamos 20min no teníamos ni la carta pero vale la pena porque la comida es de calidad y se nota. Comimos dos personas, con varias bebidas y postre, por 83€.
Hemos ido hoy por primera vez y muy contentos!! Nos ha tocado de camarera una chica griega encantadora, María, que nos ha cuidado a la perfección. Respecto a la comida muy buena en especial los canelones y el entrecot de vaca!! De postre la tarta de manzana también muy rica, parece un crep dado lo fina que es. Volveremos!! Felicidades por vuestro trabajo!
Una experiencia de 10 desde el primer bocado hasta el último. No es fácil encontrar un sitio donde todo esté bueno —entrantes, principal, postres— pero aquí todo roza la perfección. Las croquetas, el calamar, la carne, el pan, los postres… ¡todo espectacular! La atención fue impecable, cercana y profesional. Un lugar al que sin duda volveré. Totalmente recomendable.
De los mejores restaurantes de Palma, sin duda, la atención y el servicio es impecable, pedimos calamar de entrante y de segundos rape y secreto iberico con huevo poche, totalmente un acierto con los platos, estaba todo riquísimo, pero la guinda del pastel se lo lleva el postre, una tartaleta de manzana que podríamos decir que era una absoluta maravilla, la mejor que hemos probado nunca. Gracias por la atención y por la dedicación, un 10! Volveremos ! ✨
Mi primera vez en Casa Maruka y quedé encantada. Probé el solomillo y estaba realmente delicioso, perfectamente preparado. El servicio fue impecable y muy profesional, además de que llegamos un poco tarde y aun así nos atendieron con amabilidad. Sin duda repetiré. Y el precio bastante asequible para la calidad de la comida!
Hacía mucho tiempo que lo tenía anotado en sitios para ir y ayer fue el día. El ambiente es acogedor y el patio es maravilloso. Muy buen servicio y atención. Incluyen aperitivo y detalle dulce al finalizar. Pedí sobre las sugerencias del día fuera de carta y fue un acierto. Alcachofas con manitas de cerdo y merluza con calamar. Para postre no pudimos resistirnos a la tarta de manzana. Todo estupendo y riquísimo, volveremos
Acogedora casa de comidas tradicional, con la mejor comida mallorquina, y una fantástica oferta de vinos. Hay que dejarse recomendar y estar atento a los platos del día.
Restaurante en ubicación poco frecuentada. Tiene una puerta de entrada humilde que da paso a un interior acogedor i bien decorado. El trato muy servicial y atención inmediata. Tienen una carta variada sin excesividad de platos. La comida excelente, son muy detallistas y comes lo que pagas. El precio de media sale entre 25-30€ por persona, comiendo bien y sales satisfecho. La especialidad del restaurante es el arroz con ciervo de principal y el pastel de manzana de postre. Yo me pedí algo diferente para probar allí y me encantó.
Sitio de llorar…. Del gusto. Para empezar, hacía todo tan buena pinta que no sabíamos qué elegir. Por recomendación, escogimos el rape fresco del día, la paletilla de cordero a baja temperatura y el carpaccio . Y probamos el plato mallorquín típico de el remenat junto unas croquetas de gambas deliciosas . Y de postre, la crem de la crem, el plato estrella de la casa, obligación en probarlo si vas a comer aquí. Su tarta de manzana hecha al momento. Detalles? Desde que te sientas hasta que te vas. Con entrantes caseros elaborados (paté de cerdo, aceitunas , pan con allioli…) y de postre una macro galleta fina crujiente con trufas de chocolate, delicioso. Es todo un puntazo ya que no suele ser habitual. Carta de vinos extensa y con muy buena selección de vinos 👍🏼 Comida mallorquina de toda la vida, casera , de calidad . El personal impecable.. Imprescindible en tu guía gastronómica si viajas a Mallorca.
Me encanta éste restaurante. Mi favorito de Palma. Comimos fideos y albóndigas. Hay que reservar, siempre está lleno.
Es un lugar acogedor. La comida es muy buena y el servicio muy bueno. Y la tarta de manzana espectacular. Para mi siempre es un acierto.
El menú es amplio y aún así también tienen platos deliciosos fuera de carta. Al empezar te ponen un pure y pate con pan y al terminar, una oblea gigante y todo esta buenísimo. El personal es también muy majo y atento. Recomiendo reservar con antelación porque siempre hay lista de espera.
Uno de los pocos sitios que nunca falla, siempre todo buenisimo y nunca te hacen quedar mal. Servicio 10 Limpieza 10 Calidad 10 Lugar 10 Todo estaba espectacular, tártaro de salmon, de atun, el foie, la paleta de cordero, el pescado, y con el chuleton te mueres de placer, y de postre la tarta de manzana casera es espectacular, el cheesecake.. el helado de queso... Faltan adjetivos para describir el disfrute cada vez que se va a casa Maruka.
Excelente restaurante en el centro de Palma. Comida, servicio...todo muy recomendable. Volveremos seguro!
¡Estamos deseando volver! El servicio fue impecable, no hemos visto un equipo tan eficiente y organizado nunca, además de que todo el mundo que nos atendió fue muy muy amable. Todo estaba espectacular y las cantidades muy bien, muy recomendable. ¡¡¡Muchas gracias!!!
Uno de los mejores restaurantes de toda Palma. Muy buen producto tratado con cariño en cocina. No olvidarse de pedir la tarta de manzana. Precio muy contenido por la calidad que se sirve.
Excelente trato y comida fantástica, es mi sitio favorito, voy varias veces al año y además siempre recomiendo a todo el mundo ir. Lo malo es que de lo bueno que es, es difícil conseguir mesa si no llamas una semana antes. Pero siempre mi sitio favorito.
Calidad precio , para mí , el mejor restaurante de Mallorca . Comida de calidad , platos abundantes , elaborados y a buen precio, si le sumas un buen servicio ,un lugar acogedor ya tienes tu restaurante habitual en mallorca . Recomendadisimo su canelón y tatin de manzana!!
Un lugar elegante, comida muy sabrosa. Atención amable. El arroz con mucho sabor, cantidad muy generosa ( para compartir diría yo) La carne deliciosa , textura de mantequilla. Te traen entrante de paté y puré ( muy rico también) y para cerrar a parte del postre que elijas te traen una teja con mucho sabor también. Repetiré
Tuvimos la suerte de dar con este restaurante hace dos dias. Comida casera y riquísima. El arroz con ciervo una delicia. Nos sirvieron bastante rápido. El trato del personal muy bueno. Ojalá sigan así siempre. En nuestro caso pagamos 20 euros por persona. Comida, bebida( cerveza, refrescos , agua) y postre Lo recomendamos totalmente. Un abrazo de una familia canaria.
La comida estaba muy buena. Pedimos calamar ( delicioso), las almejas con una salsa riquísima, el tartar de atún, mejor aún con un sabor muy bueno y un toque de lima. Además la carne de vaca riquísimo en su punto y el postre típico de allí, la tarta de manzana. Hemos tenido una buena experiencia gastronómica!!
Increíble ... La verdad nos gustó mucho . Lo único como opinión una persona debería llevar el teléfono encima . Nosotras intentamos llamar 3 veces , no lo atendian , pero si que es verdad qué cuando llegamos Estaba lleno y nos ofrecieron comer en las mesas altas de la entrada . Comimos de infarto, 3l equipo de la cocina y las camareras son súper simpáticas y agradables. Gracias !!
Lugar con encanto y estilo celler o posada. Detrás de la famosa concurrida y céntrica Plaza España de Palma. He tenido que esperar 20 minutos para sentarme en mesa teniendo reserva, y por esa razón no le doy las 5 estrellas al servicio. Todo lo demás muy bien, comida exquisita y muy bien presentada aunque la explicació de los platos puede mejorar. Recomiendo el tartar de alcachofa y la serviola y su famoso postre pastel de manzana. Los cafés los sirven con una tosta dulce con forma de teja y una pieza de chocolate. Buena carta de vinos.El parking es complicado en la zona, ya que es zona regulada de pago (mejor llegar andando). Muy recomendable.
Todo espectacular. Es la segunda vez que vamos y es 100% recomendable. Después de los entrantes mi pareja pidió chuletón de vaca y estaba complemente en su punto. Yo pedí tataki de atun, espectacular. Pero después de la sorpresa que me llevé la primera vez que fui al comer el postre (cheescake deconstruido) decidí volver a repetir, y volvió a estar espectacular. Está dentro de mis postres favoritos. Repetiremos nuevamente! Gracias
Auténtica cocina de mercado, todo lo que he probado está espectacular, pero tengo que destacar las mollejas salteadas con sepia que es un ¡PLATAZO! Brutal🤤, por supuesto especial mención a la tarta de manzana que hay que probarla por decreto, el personal es estupendo y te recomiendan genia. Un 10 a este restaurante.
Uno de los mejores restaurantes de Palma, tanto por comida como por servicio. Excepcional comida casera de temporada con platos tan buenos como el bacalao desalado al pil pil, el rabo de ternera estofado o el tartar de solomillo, increíble la ensaladilla casera así como los rollitos vietnamitas y las croquetas caseras. El local está lleno de recovecos y tiene el sabor de lo antiguo y la tradición. Muy buen servicio, amables y profesionales.
Espectacular restaurante en el centro de Palma de Mallorca, muy cerca de la plaza España. Un local pequeño con mucho encanto que hace del entorno un lugar íntimo y acogedor. El servicio antento y excelente con grandes recomendaciones. La comida una autentica flipada. Elaboración esquiadora con una presentacion impecable. Platos con un equilibrio de sabores perfecto. La relación calidad precio muy razonable no siendo un restaurante barato. No perdáis la ocasión de disfrutarlo si estáis por Palma.
Como si entraras a casa de la abuela. Comida espectacular, el paté y la tarta de manzana se merecen premio especial!! El trato maravilloso. La única pega que le puedo poner es que (para mí gusto) la mesas están demasiado juntas. Pero aún así volveremos 🤤
Casa Maruka es un restaurante fantástico que nos ha encantado. La comida es espectacular, muy casera y llena de sabor, de esas que te hacen sentir como en casa. El servicio es excelente, cercano y atento en todo momento. Además, el restaurante es muy acogedor, está bien situado y su decoración vintage le da un encanto especial que hace la experiencia aún más agradable. La chuleta de Vaca de 1 kg se fundía en la boca, la cocción en su punto, recomiendo una de sus especialidad es la “Alcachofa rellena de Manitas de Cerdo” y de postre la “Tarta Tatin con hojaldre y helado de Vainilla” una de las mejores que he comido Sin duda, un lugar totalmente recomendable al que volveremos.
Muy recomendado de boca a oreja. Con mucha razón. Un sitio acogedor en pleno centro con una cocina excepcional. Y un precio razonable. Muchos platos que apetecían en la carta pero como hay que elegir… Tras unos aperitivos cortesía de la casa, unas anchoas sobre pan cristal con aceite y tomate restregado soberbias, las alcachofas rellenas de manita de cerdo deliciosas y, el plato de cuchara, los fideos de Porreres insuperables. De postre, una singular tatin con helado magnífica. Chapeau!
La experiencia fue espectacular, de las mejores que he tenido. Nada más empezar, nos sorprendieron con unos vasitos de crema de calabaza y un paté casero, un detalle que ya marca la diferencia. De fuera de carta pedimos tostadas de pan cristal con anchoas, con el pan perfectamente tostado y buen aceite de oliva, además de rollitos de langostino, croquetas y frito mallorquín, todo con un sabor excelente, auténticos bocados para disfrutar. Como plato principal, el solomillo de ternera con rigatoni relleno, acompañado de salsa de queso y una reducción, fue impresionante. De guarnición pedimos las patatas fritas que tienen un toque de ajo estaban deliciosas. De postre, la tarta de manzana hecha al momento (conviene pedirla con antelación) fue el cierre perfecto, y además trajeron una pequeña cortesía dulce para finalizar. Un clásico de Palma que nunca había visitado y al que sin duda volveré.
Fuimos por las recomendaciones ya que está algo escondido del centro. Te ofrecen un paté para abrir boca. Todos los platos a compartir. Probamos las croquetas que fueron correctas pero nada especial. Pasamos a probar 12 platos del día o sugerencias, que era un escalope con huevo. Poche bañado en una salsa de setas de temporada que estuvo muy bueno. Pasamos a los canelones que estaban muy buenos, y creo que es el mejor plato junto el arroz que llevaba ciervo, que tenía un sabor exquisito y realmente me sorprendió. Finalmente, el postre que fue la tarta de manzana de que muchos mencionan en las otras reseñas y que no me sorprendió ya que me pareció buena, pero sin más
El restaurante se come bien, hay platos curiosos,pero nada que me asombrará de forma especial. La atención normal, no destaca sobre otros y me decepcionó la decoración interior, era como haber hecho lo justo en la reforma, se podía percibir como era antes. Lo más destacable de lo que tomamos fueron las almejas, la salsa estaba muy buena y distinta, y la coca de atún, este estaba muy bueno.
Se ha convertido en uno de los clásicos de Palma, gracias a su buen hacer. Posee una carta amplia donde prima el producto, con platos que sorprenderán a tu paladar. Desde el principio que nos nos pusieron un vasito de gazpacho y un tarrina de paté por gentileza del restaurante. De primero compartimos las almejas en salsa, insulsas y sin gracia, por contra el carpaccio de calabacín con cecina y queso ahumado, un plato delicioso. Bien el bacalao, el steark tartar y me sorprendieron muy gratamente las albóndigas de carne con calamares. Buena calidad en el producto, en unas recetas que mezclan cocina casera con alta cocina. No es barato, ya que salimos a 100 euros por persona. El servicio, necesita mejorar. El personal de sala resulta poco preparado. Un camarero que nos sirvió el vino trajo una funda para enfriarlo, pero tenía tanto hielo en su interior que nos puso el tapete perdido de agua. Ni se disculpó, ni cambió el mantel de tela. Es más desapareció.
Bonito restaurante en Palma de Mallorca. Buen ambiente, decoración cuidada,baño limpio y huele súper bien. Personal amable y rapidez en el servicio. La comida está realmente buena. Pequeño aperitivo (paté) con varios tipos de pan. Recomendables las croquetas para compartir. En mi caso comi el bacalao al pil pil con pimientos asados. Mis acompañantes el rape con ravioli y cocochas. Otra de ellas era vegetariana pero hay opción: alioli como aperitivo, de entrante las berenjenas y el arroz con verduras (muy rico con su socarrat). El postre hay que reservarlo, es la tarta de manzana (la había probado ya en otro lugar) y está increiblemente buena. Precio elevado pero producto de calidad. Merece la pena. Recomendable 100%
Excelente restaurante para degustar el equilibrio de sabores hechos plato. Muy recomendables el canelón de pularda El steak tartar de vaca y el tataki de atún Los langostinos también están ricos y de postre la tradicional tarta de queso, es una apuesta segura Carta de vinos correcta Sin duda recomendable,
Agradable cena, estupendos platos de mar… el chipiron buenísimo, buenos vinos, deliciosa tarta de manzana, mejoraría atención no ha sido la más cordial , la camarera insistió en que no había dorada cuando su compañera acababa de recomendar el carpaccio de dorada 🤷♀️y las croquetas son verdaderamente minúsculas
Casa de comidas bastante acogedora con buena gastronomía y trato amable del personal. Fuimos a comer, los aperitivos sabrosos aunque personalmente pienso que las raciones eran no muy grandes. El steak tartar muy recomendable y especial mención merecen los postres ( la torrija y la tarta de manzana ), simplemente espectaculares. Me sorprendió también el precio que encontré muy adecuado. Eso sí, si no reservas con bastante antelación no habrá disponibilidad fácilmente.
La comida estaba muy buena. Nos dieron una tarjeta de visita con un código QR para la carta Online. La página estaba en obras y fuera de servicio así que pedimos una carta en papel. Después de pedírselo a 2 camareras la tercera por fin nos la trajo. La comida estaba muy buena pero a la encargada o la jefa no le caímos nada bien. Fué muy antipática y seria, y ni nos dirigió la palabra cuando nos despedimos. El resto de la plantilla todos super amables y serviciales. Una pena que la “responsable“ del negocio trate así a sus clientes.
Fuimos otras veces y nos gustó mucho, hoy casi nada. Todo muy salado. Esas salsas que nos parecían tan buenas no están. Pedí un tataki con base de coca de aceite que me pareció muy apetecible. Me imaginaba el típico tataki en una base de coca de aceite. Me equivoqué. Era lonchas de atún finitas sobre un pisto de tomate, no demasiado bueno. Nada que ver con un tataki. Me lo dejo y la chica que me atiende me dice: no le gusta el pescado crudo. Le digo que sí, pero que eso no es un tataki. Media sonrisa y se marcha.
Teníamos una expectativa muy alta del sitio por las reviews que estábamos viendo desde internet y la verdad es que no es nada del otro mundo lo que sí estaba espectacular y merece la pena solamente por eso volver es la tarta de manzana con helado de queso una exquisitez, las croquetas estaban buenas, el frito con huevo es verdura mixta salteada, el tartar o tártaro como esta allí en la carta está a bien, se ve que este local tiene vision y nos trajeron la carne dividida en dos platos para compartir, como nosotros queríamos y sin pedirlo, y la dueña muy amable, recomendado.
Fui básicamente por el Postre de manzana que me encanta pero después de esperar más de 30 minutos a que llegara después de comer un excelente guiso de ciervo y hongos. Me fui. Cuando comí que mi molestia no tuve una explicación de que había sucedido, más bien prepotencia de “ ya volverás si quieres a comerla”, una decepción. Aunque regresaré porque evidentemente saben lo que hacen, aunque entiendo que hay errores.
Primero de todo me gustaría que se tomara esta reseña de forma crítica constructiva, pues ni el precio es escandaloso ni los productos son malos pero las dos últimas veces que he venido he visto dos cosas que se han cargado la experiencia. La primera con la calcachofa con manitas muy muy sosa. La segunda las cremas y salsas muy mal ligadas, era un charco sin reducción (como la del huevo poché con crema y foie) muy sosas igual por cierto. Los callos estaban bien. El postre estaba bien. El servicio en general para ser una casa de comidas es muy bueno, los camareros son amables y estan pendientes dentro del ajetreo.
Unos 40 minutos sentados en la mesa esperando para que vinieran a tomar la comanda. Volvimos a este restaurante 2 años después de haber tenido una buena experiencia, pero ahora fue totalmente decepcionante. -Croquetas: Poco sabor, aún no se de que estan hechas ya que en la carta tampoco lo especifica. -Bacalao acompañado de arroz: Bacalao de buena calidad, la salsa que le acompaña insípida y en mi humilde opinión no es el acompañante para este tipo de pescado. La paella, estaba bastante bien. -Berenjena con rellena de perdiz: Llegó a la mesa totalmente fría. No recomiendo este plato. -Postre tarta de manzana: bastante bien, lo mejor de toda la comida.
Una verdadera lástima. Los hemos llamado para reservar una mesa y para informarlos sobre mi alergia a los crustáceos. La primera respuesta: ahí va a ser un problema. No he elegido tener alergias. Que vergüenza. No voy a gastar ni un céntimo en este lugar
En primer lugar me sabe mal poner este comentario ya que era uno de mis sitios favoritos de cocina con carácter del centro, no obstante la experiencia que viví con mi familia fue una de las peores que he vivido en ningún otro restaurante, nunca en ningún sitio hostelero nos habían tratado tan mal. Fui con mi familia como cada año, hacemos varias cenas por cumpleaños etc, los canelones todos estaban con huesos de la pularda, mi madre se clavó uno en la encía, estaban astillados y en todos los platos los encontrabas, vamos, un niño se come eso y se les cae el pelo. Cuando amablemente se lo comentamos a María, la propietaria creo, vestida de calle, ni se disculpó, ni retiró los platos, ni ofreció cambiarlos, lo único que salió de su boca fue “voy a reñir a cocina” seguido de aspamientos. Al no retirar los platos, abrimos el canelón para retirar los huesos, la propietaria se acercó y nos dijo en tono de burla “Necesitáis gafas para buscar los huesos?” Un comentario que en 10 años que llevo trabajando en la hostelería nunca había escuchado, nunca tal falta de respeto. No, la verdad es que no necesitábamos gafas, de lo grandes que eran los huesos. Nadie tocó el plato de nuevo y nos dejó con un mal sabor de boca increíble. Para más burla, nos cobró todos los platos de canelones. Me apena y por eso visibilizo el comentario que haya gente que no valore que gracias a cada cliente sigue en pie su negocio y que el respeto tiene que ir siempre por delante, no entiendo como alguien que está al frente de un restaurante puede permitirse tratar así de mal a visitantes (antiguamente muy fieles). Me apena por el gran cocinero que hay detrás, no obstante esta señora debería dar un paso atrás y dejarle el servicio a quien con elegancia y respeto, lo sepa gestionar. Ya que no solo ha perdido a numerosos clientes y fieles, si no, ha perdido la educación.
Estrellas negativas. Atención pésima. Después de esperar una hora de pie decidimos irnos, pues estaban priorizando ubicarnos en otra zona pudiendo haber estado sentados tres cuartos de hora antes habiendo una mesa libre.
Hemos reservado mesa en el restaurante para cenar, éramos 4 , para una cena de celebración familiar , el restaurante estaba lleno, nos han tenido esperando de pie una hora cuando tenían justo enfrente nuestro una mesa para 4 libre que nos nos han querido dar ya que la reservaban para unirla a otra mesa que se iba a vaciar contigua para unirla grupo de seis que llegaron tras nosotros sin reserva , según nos ha comentado la encargada cuando le hemos solicitado sentarnos en esa mesa libre. En ese momento nos hemos ido ya que pretendían que siguiéramos esperando hasta que se vaciara otra mesa. Debido a lo tarde que se nos ha hecho hemos tenido que volver a casa sin poder cenar ni celebrar el cumpleaños.
Horrible, habíamos reservado para 4 y nos tuvieron esperando 1 Hora de pie sin darnos mesa, cuando había una para 4 personas justo en frente. Cuando propios clientes opinaban que ya era mucho rato que estábamos esperando. Pero querían guardar esa mesa para un grupo de 6 personas que había llegado después de nosotros.
Fui el sábado a cenar con mi madre ya que se llama igual que el nombre del restaurante .yo personalmente había ido ya unas cinco veces la comida estaba buena me pedí como por costumbre de primero el plato de arroz con ciervo estaba muy bueno le doy la enhorabuena al chef pero tengo que decir que me fui con un mal sabor de boca por la mala educación y la mala actitud de la camarera creo que es Bulgara la más mayor de todas parecía que nos hacía un favor cuando nos retiraba los platos de la mesa y cuando le pedimos el postre .des pues de vente minutos que no venía me levanté y a la compañera le dije que si iba a tardar mucho más en servirnos el postre que si iba a tardar más de cinco minutos más los vente minutos que llevábamos esperando que podía traer la cuenta automáticamente vino la mujer que había tomado nota desde el principio trayendo la cuenta sin pedir disculpas ni decirnos nada mi madre le preguntó que si pasaba algo que estábamos esperando el postre y ella le contestó de muy malas formas no querías la cuenta aquí la tenías nos dijo poniéndo malas caras .
Fuimos el viernes con unos amigos a cenar. Todo correcto… hasta que pedimos la cuenta y nos quisieron colar una botella de vino. Se lo dijimos a una camarera de mediana edad rubia, se mofó en nuestra cara hizo como un gruñido que no sabíamos de dónde nos venía. Y luego al traer de nuevo la carta ni una disculpa ni nada parecido. Que os vaya bonito.
Inicia sesión para dejar una reseña
Iniciar sesiónElimina anuncios y gestiona tu menú
Explora las fotos de Restaurante Casa Maruka
Carrer de la Reina Maria Cristina, 7, Nord, 07004 Palma, Illes Balears
Carrer de la Reina Maria Cristina, 7, Nord, 07004 Palma, Illes Balears
# Restaurante Casa Maruka: Un Refugio de Autenticidad Gastronómica en Palma
Palma, la vibrante capital de Mallorca, se erige como un crisol de historia, cultura y, de manera muy destacada, gastronomía. En cada rincón de sus barrios, desde los más céntricos y bulliciosos hasta los más residenciales y serenos, se esconde una oferta culinaria que invita a explorar los sabores profundos y auténticos de la isla. En este mosaico de delicias, el Restaurante Casa Maruka se presenta como un notable exponente de la cocina mallorquina, un establecimiento que, sin grandes alardes, se inserta en el tejido local para ofrecer una experiencia que celebra la esencia culinaria de la región. Ubicado en el Carrer de la Reina Maria Cristina, 7, en el distrito Nord de Palma, Casa Maruka es un punto de encuentro para aquellos que buscan saborear la tradición en un ambiente cercano y acogedor.
El distrito Nord de Palma es una zona que encapsula la vida cotidiana de la ciudad, alejada del bullicio turístico más intenso del centro histórico o del paseo marítimo, pero perfectamente conectada con ellos. Es un área predominantemente residencial, caracterizada por sus calles arboladas, sus plazas tranquilas y una infraestructura de servicios completa que atiende a sus vecinos. El Carrer de la Reina Maria Cristina, donde se encuentra Casa Maruka, es una arteria que refleja este carácter local. Aquí, la vida transcurre a un ritmo pausado, entre pequeños comercios, panaderías tradicionales y otros establecimientos que forman parte del día a día de los palmesanos.
Estar en el distrito Nord confiere a Casa Maruka una ventaja única: la capacidad de ofrecer una experiencia gastronómica auténtica, dirigida tanto a los residentes locales como a los visitantes curiosos que desean explorar la Palma más genuina. La accesibilidad es otra de sus virtudes; aunque no se encuentre en el epicentro turístico, su ubicación permite un fácil acceso desde cualquier punto de la ciudad, ya sea en transporte público o privado, y su cercanía a vías principales facilita la llegada. Esta posición estratégica lo convierte en un destino ideal para quienes buscan una inmersión en la cultura local, lejos de las aglomeraciones y con la promesa de una cocina arraigada en la tradición.
Aunque los detalles específicos de la carta de Casa Maruka varían con las estaciones y la inspiración del chef, la filosofía que subyace en establecimientos de este tipo en Mallorca es clara: el respeto por la materia prima local y de temporada. La cocina mallorquina es, por naturaleza, una cocina de proximidad, que bebe directamente de la riqueza de su tierra y su mar. En un restaurante como Casa Maruka, se espera encontrar un compromiso con los productos frescos del mercado, los pescados y mariscos capturados en las costas baleares, las carnes de ganadería local y las verduras y frutas cultivadas en la fértil horta mallorquina.
Esta filosofía no es solo una tendencia, sino una tradición milenaria en la isla. Los chefs de Mallorca, y Casa Maruka no sería una excepción, actúan como custodios de este legado, transformando ingredientes sencillos pero excepcionales en platos que cuentan historias de la isla. El aceite de oliva virgen extra, producido en las centenarias almazaras de la Serra de Tramuntana, es el hilo conductor de innumerables recetas. Las almendras, los cítricos, los higos, las algas y las hierbas aromáticas silvestres son solo algunos ejemplos de los tesoros que la isla ofrece y que se integran en la propuesta culinaria. La frescura y la calidad son innegociables, y la carta de un restaurante auténtico mallorquín es un reflejo de lo que la naturaleza ofrece en cada momento del año.
Para comprender plenamente la propuesta de un restaurante como Casa Maruka, es esencial sumergirse en las profundidades de la gastronomía mallorquina, una cocina que fusiona influencias mediterráneas, árabes, romanas y catalanas a lo largo de los siglos. Es una cocina robusta, sabrosa y, a menudo, sorprendentemente sencilla en su ejecución, pero compleja en sus sabores.
Uno de los pilares de la cocina mallorquina es el cerdo. De él se derivan productos icónicos como la sobrasada, un embutido curado elaborado con carne de cerdo picada, tocino, pimentón, sal y pimienta negra, que se consume tanto cruda como cocinada, y que es un emblema de la despensa isleña. Otro embutido fundamental es el botifarró, una morcilla de cerdo que se suele cocer y servir con patatas o verduras. Estos productos, junto con otras carnes de cerdo, son la base de muchos platos tradicionales.
Las verduras y hortalizas juegan un papel protagonista. El tumbet es un plato vegetariano por excelencia, una especie de pisto o gratinado de berenjenas, patatas y pimientos fritos, cubierto con salsa de tomate casera. Es un acompañamiento perfecto para carnes o pescados, pero también una delicia por sí mismo. Las sopes mallorquines son otro plato emblemático, que a pesar de su nombre, son más bien un guiso espeso con rebanadas de pan seco (pan moreno) que absorben el caldo y los sabores de las verduras de temporada (col, coliflor, guisantes, espinacas) y, a veces, trozos de carne. Es un plato reconfortante y nutritivo, especialmente popular en los meses más fríos.
El pescado y el marisco, dada la insularidad de Mallorca, son también fundamentales. Pescados frescos como la dorada, el mero, el gallo o el raor (este último muy apreciado y estacional) se preparan a la plancha, al horno o en guisos. La llampuga (dorado) es un pescado azul de temporada que se prepara de diversas maneras, a menudo con pimientos y tomate. Los calamares a la mallorquina, rellenos de carne picada y sobrasada, son una muestra de la creatividad culinaria local. La fideuà, aunque de origen valenciano, ha sido adoptada y adaptada con maestría en Mallorca, con sus propios toques locales.
No podemos olvidar el arròs brut, un arroz caldoso y contundente, cocinado con carne (conejo, pollo, cerdo), setas, verduras y especias como el azafrán, que le confieren un color y sabor característicos. Su nombre, "arroz sucio", se refiere al color oscuro que adquiere por los ingredientes y las especias.
El pan, especialmente el pan moreno, es un elemento omnipresente en la mesa mallorquina. El pa amb oli (pan con aceite) es más que un plato; es un ritual. Rebanadas de pan moreno, frotadas con tomate de ramellet (una variedad local de tomate de colgar), regadas con abundante aceite de oliva virgen extra y sal, a menudo acompañadas de queso, jamón o embutidos locales, es la quintaesencia de la sencillez y el sabor.
Y para el postre, la joya de la corona es la ensaimada de Mallorca, un dulce hojaldrado en forma de espiral, espolvoreado con azúcar glas. Existen variantes rellenas de cabello de ángel, crema, chocolate o albaricoques. Otro postre tradicional es el gató d'ametlla, un bizcocho denso y sin harina, elaborado principalmente con almendras molidas, que se suele servir con helado de almendra.
La cocina de Casa Maruka, en su esencia, se nutre de estas tradiciones. No se trata solo de replicar recetas, sino de interpretarlas con un toque contemporáneo, manteniendo siempre el respeto por los sabores originales y la calidad de los ingredientes. Es un lugar donde se espera encontrar desde los clásicos más arraigados hasta propuestas más innovadoras que reinterpretan el recetario mallorquín.
Un restaurante en el distrito Nord, como Casa Maruka, tiende a ofrecer un ambiente que refleja la calidez y la hospitalidad mediterránea. Lejos de las pretensiones de los locales más turísticos, estos establecimientos suelen buscar crear un espacio donde los comensales se sientan como en casa. La decoración puede ser una mezcla de elementos rústicos y modernos, con predominio de materiales naturales como la madera, la piedra y la cerámica, que evocan la arquitectura tradicional mallorquina. La luz suele ser cálida y tenue, creando una atmósfera íntima y relajada, ideal para disfrutar de una comida sin prisas.
El servicio en Casa Maruka, como en muchos restaurantes de calidad en Palma, se caracteriza por ser profesional pero cercano. Los camareros suelen conocer bien la carta y estar dispuestos a ofrecer recomendaciones, explicando los platos y sus ingredientes con pasión. La atención al detalle es clave, desde la presentación de los platos hasta la elección de la vajilla y la cristalería, todo contribuye a una experiencia integral.
La experiencia gastronómica en Mallorca no es solo alimentarse; es un acto social, una celebración de la vida. Las "sobremesas", esas largas charlas después de la comida, son una parte fundamental de la cultura local. Casa Maruka, por su ubicación y su carácter, es el tipo de lugar que invita a prolongar la velada, a disfrutar de una buena conversación y a saborear cada momento.
La gastronomía mallorquina no estaría completa sin sus vinos. La isla cuenta con dos Denominaciones de Origen (DO): DO Binissalem y DO Pla i Llevant, además de la indicación geográfica "Vino de la Tierra de Mallorca". Estas regiones vitivinícolas producen una amplia variedad de vinos tintos, blancos y rosados, muchos de ellos elaborados con variedades de uva autóctonas como la Manto Negro y la Callet (tintas) o la Moll (Prensal Blanc) y la Giró Ros (blancas).
Un restaurante como Casa Maruka, comprometido con la cocina local, es probable que ofrezca una selección de estos vinos mallorquines en su bodega. Maridar un buen Arroz Brut con un tinto robusto de Manto Negro, o un pescado fresco con un blanco aromático de Moll, eleva la experiencia culinaria a otro nivel. Además de los vinos, no faltarán los licores tradicionales de la isla, como las Hierbas de Mallorca (dulces, secas o mezcladas), el Palo (un aperitivo amargo) o el Frígola, digestivos que ponen el broche de oro a una buena comida.
Palma, y por extensión Mallorca, ha consolidado su posición como un destino gastronómico de primer nivel. La ciudad alberga desde restaurantes con estrellas Michelin que reinterpretan la cocina local con técnicas de vanguardia, hasta los tradicionales "cellers" donde se puede degustar la comida casera mallorquina en un ambiente rústico. Las tapas y los "pintxos" se han popularizado, ofreciendo una forma informal y deliciosa de probar múltiples sabores.
Casa Maruka se inscribe en esta rica tradición, representando la vertiente de la cocina auténtica y sin artificios. Es parte de una red de establecimientos que, juntos, conforman la identidad culinaria de la isla. Visitarlo es una oportunidad para conectar con la esencia de la cocina mallorquina, para entender cómo los ingredientes, la historia y la cultura se entrelazan en cada plato.
Después de disfrutar de una comida en Casa Maruka, el distrito Nord ofrece opciones para prolongar la experiencia. Un paseo por sus calles permite descubrir el día a día de los palmesanos, visitar pequeñas tiendas locales o simplemente disfrutar de la tranquilidad de un barrio residencial.
Cercano al Carrer de la Reina Maria Cristina se encuentran varios parques y zonas verdes que invitan a un paseo relajante. La proximidad a la Plaça de Toros, aunque hoy en día con un uso más cultural que taurino, es un punto de referencia histórico de la zona. Además, el distrito cuenta con buenas conexiones para explorar otras partes de la ciudad, desde el bullicioso Mercat de l'Olivar, donde se pueden adquirir los mismos productos frescos que inspiran la cocina de Casa Maruka, hasta el centro histórico con su majestuosa Catedral y sus callejuelas llenas de encanto. Para aquellos interesados en la cultura local, la zona también ofrece acceso a pequeños museos o galerías de arte que a menudo se encuentran fuera de las rutas turísticas habituales.
Restaurante Casa Maruka
Es siempre recomendable reservar mesa, especialmente si se planea visitar durante los fines de semana o en temporada alta, para asegurar un lugar y una experiencia sin contratiempos.
El Restaurante Casa Maruka, ubicado en el corazón del distrito Nord de Palma, representa mucho más que un simple lugar para comer. Es un embajador de la auténtica gastronomía mallorquina, un espacio donde la tradición se fusiona con la frescura de los ingredientes locales para crear una experiencia culinaria memorable. Es un testimonio de la riqueza cultural de Mallorca, un lugar donde cada plato cuenta una historia, cada sabor evoca un paisaje y cada visita se convierte en un viaje al corazón de la isla. Para aquellos que buscan una inmersión genuina en la cultura culinaria de Palma, lejos de las trampas turísticas y con un profundo respeto por la tradición, Casa Maruka se erige como una elección excepcional, un verdadero refugio de autenticidad en la vibrante capital balear.
Palma, la capital de Mallorca, es una ciudad que ofrece una diversidad de barrios, cada uno con su propio carácter y encanto. Para quienes buscan establecerse en la isla o simplemente explorar sus posibilidades de vivienda, conocer a fondo cada zona es fundamental. En esta guía, nos adentramos en Son Oliva, un barrio ubicado en el distrito Nord de Palma, que se ha consolidado como una opción atractiva para aquellos que valoran la tranquilidad, la vida de barrio y una excelente relación calidad-precio.
Son Oliva se distingue por ser un barrio eminentemente residencial, con un marcado carácter local y familiar. A diferencia de las zonas más céntricas o costeras, que pueden tener un fuerte componente turístico o comercial, Son Oliva ofrece una atmósfera más serena y auténtica, donde la vida cotidiana de los palmesanos se desarrolla con naturalidad. Es un barrio tranquilo, con calles arboladas y una infraestructura de servicios que facilita la vida de sus residentes. Su ubicación en el distrito Nord lo dota de una excelente conexión con el resto de la ciudad, sin sacrificar la calma que buscan muchas familias y personas que desean escapar del bullicio urbano.
El perfil demográfico de Son Oliva se caracteriza principalmente por familias, muchas de ellas con hijos, que buscan un entorno seguro y con servicios adecuados para el crecimiento familiar. También es hogar de residentes de larga trayectoria en Palma, que valoran la estabilidad y el ambiente comunitario del barrio. En los últimos años, ha atraído a un número creciente de jóvenes profesionales y parejas que, si bien trabajan en el centro de la ciudad, prefieren la tranquilidad y la mayor asequibilidad de vivienda que ofrece Son Oliva. Su ambiente relajado y la presencia de zonas verdes lo hacen también atractivo para jubilados que desean mantener una vida activa pero sin el estrés de las zonas más concurridas. En resumen, Son Oliva es un barrio multigeneracional, con una fuerte identidad local.
El mercado inmobiliario en Son Oliva ofrece una tipología de vivienda predominantemente de apartamentos y pisos, distribuidos en edificios de altura media. Es común encontrar construcciones de los años 70, 80 y 90, que han sido objeto de reformas o que presentan un buen potencial para ello. También existen algunas promociones más recientes y, en menor medida, casas adosadas o unifamiliares, especialmente en los límites del barrio.
En comparación con barrios más céntricos como Santa Catalina, el Casco Antiguo o el Paseo Marítimo, los precios en Son Oliva son considerablemente más accesibles, ofreciendo una mejor relación calidad-precio por metro cuadrado. Si bien no se dispone de datos exactos de precios en este momento, históricamente, Son Oliva se ha posicionado como una de las opciones más interesantes para aquellos que buscan una vivienda cómoda y espaciosa sin incurrir en los costes elevados de otras zonas de Palma. Esto lo convierte en un punto de interés para compradores de primera vivienda, familias que buscan más espacio o inversores que buscan propiedades con buena rentabilidad en alquiler.
Son Oliva goza de excelentes conexiones de transporte que facilitan la movilidad de sus residentes:
El barrio de Son Oliva ofrece una infraestructura de servicios muy completa, pensada para cubrir todas las necesidades de sus residentes:
El ambiente en Son Oliva es uno de sus mayores atractivos:
Son Oliva es un barrio ideal para:
En definitiva, Son Oliva ofrece una excelente calidad de vida en Palma, combinando la comodidad de tener todos los servicios a mano con la calma de un entorno residencial. Es una opción inteligente para quienes buscan un hogar funcional, bien conectado y con un auténtico sabor a vida mallorquina.
building in Palma, Spain
Railway station in Palma, Majorca, Spain
building in Palma (Mallorca)
building in Palma (Mallorca)
church building in Palma, Spain
building in Palma (Mallorca)
building in Palma (Mallorca)
part of the ancient aqueduct of Palma (Mallorca)
Juega Find Me y canjea puntos por descuentos en Restaurante Casa Maruka y otros restaurantes
Juega Find Me y canjea recompensas aquí
Gana puntos extra y canjéalos por recompensas de Restaurante Casa Maruka
En Restaurante Casa Maruka
En tu próxima visita
Experiencia premium
para canjear recompensas y obtener puntos
Cada 100 puntos de score = 1 punto de recompensa
Los workers obtienen 2x puntos por partida
Descuentos, comida gratis y experiencias VIP
¿Es tuyo? ¡Reclámalo GRATIS!
Elimina anuncios y gestiona tu menú
Ahorra en reservas fuera de hora punta