Restaurante Dans le noir
Madrid
À propos de Restaurante Dans le noir
Restaurante Dans le noir, ubicado en Madrid, ofrece una experiencia gastronómica singular e inolvidable. Más allá de una simple cena, sumérgete en un mundo de sensaciones donde la oscuridad total agudiza tus sentidos. Disfruta de una cuidada selección de platos y vinos, con opciones para todos los g...
Restaurante Dans le noir, ubicado en Madrid, ofrece una experiencia gastronómica singular e inolvidable. Más allá de una simple cena, sumérgete en un mundo de sensaciones donde la oscuridad total agudiza tus sentidos. Disfruta de una cuidada selección de platos y vinos, con opciones para todos los gustos, incluyendo excelentes cócteles y postres deliciosos. El ambiente es acogedor y el servicio, atento y cercano, te guiará en esta aventura sensorial. Con opción de mesas al aire libre, Dans le noir es ideal para celebraciones especiales o para vivir una experiencia diferente y reveladora. Un concepto original, liderado por mujeres, que te invita a descubrir la gastronomía desde una nueva perspectiva.
Ce que disent les clients de Restaurante Dans le noir
Restaurante Dans le Noir ofrece una experiencia sensorial única comiendo a oscuras. Los clientes destacan la amabilidad del personal, especialmente camareros como Sam y Bea. La comida es buena, aunque la experiencia en sí es lo más valorado, ideal para celebraciones.
Idéal pour
Tip: Reserva con antelación, especialmente para cumpleaños. Prepárate para una experiencia intensa y memorable que desafía tus sentidos y ofrece una nueva apreciación por la comida y las personas invidentes.
Services
Questions fréquentes sur Restaurante Dans le noir
Avis sur Restaurante Dans le noir Madrid
Nos gustó mucho,me pareció una experiencia increíble,no solo cenas bien sino que desarrollas los sentidos al máximo y es muy divertido 😃.Recomendable,aunque es bastante 🫰🏽 caro.
Un restaurante bastante original en el que cenas totalmente a oscuras y tienes que adivinar cada uno de los ingredientes que tienes en el plato, además de la bebida (según el menú que escojas puedes probar una copa de vino o cerveza). Aquí los camareros son invidentes y te guiarán por un pasillo hasta llegar a una sala oscura donde te sentarán en tu mesa para que disfrutes de la experiencia. Para nosotros es algo novedoso, ya que no estamos acostumbrados a cenar en la oscuridad total, pero para ellos es su día a día y empatizan con los clientes de una forma cariñosa y con total confianza. Al finalizar la comida/cena te explicarán cada uno de los platos que has degustado con sus ingredientes y las bebidas que hayas tomado.
Volví por 2a vez y me encantó tanto como la primera. Esto no va de salir a cenar sin más, sino de sumergirte en la sensación de estar totalmente ciego por un tiempo, a la vez que disfrutas de un menú variado y delicioso. El hecho de estar “ciegos” nos hizo conectar y charlar con otros comensales súper majos que no conocíamos de nada, lo cual no hubiese ocurrido en un restaurante normal y fue súper agradable y divertido. Por otro lado, nuestro camarero 😇 fue super profesional y majete. Seguro que volveré a repetir una 3a vez 😁👍
Me encantó la experiencia! Personal agradable, carta variada, todo perfecto. Local ideal para disfrutar de una cena con amigos o en pareja. Local y atmósfera agradable! Me encantó la coca de bacalao y las croquetas de boletus. Las patatas bravas estaban buenísimas! El precio es asequible para todos los bolsillos. Súper recomiendo!!!!!
Increíble experiencia, hay que vivirlo para entenderlo. Muy recomendable y positivo. Destacar la atención de los trabajadores y en especial de Jean, que nos guió estupenda y amablemente!
Ha sido una de las mejores experiencias culinarias que he tenido. Vas con un poquito de cosa por lo de la oscuridad pero desde el principio me he sentido fenomenal gracias a nuestro asistente Sam que lo hace todo muy ameno y cómodo, gracias Sam eres único. La comida de 10 y al ser a oscuras prestas más atención a los olores y sabores. Sin duda lo recomiendo totalmente. Es una experiencia que todos deberíamos experimentar, te das cuenta de muchas cosas y valoras también otras
Experiencia inolvidable. Increible la atención de todos pero en especial nuestro camarero Iago (el mejor). Lo recomendaría 100% a cualquiera. Todo muy rico, nuestro menú de verano, pero los cocktails sin alcohol muy muy flojos, preferiría unos buenos zumitos naturales con hielo que eso que nos tomamos a medias. Pero en general fue un absoluto 10.
Estupenda experiencia para ir con amigos o familiares. Todo genial y todos fueron muy amables, en especial Alicia, que nos dio una atención muy cercana y amable. Seguro que repetiremos. Además uno de nosotros es celíaco y no puede tomar gluten, y perfectamente adaptaron el menú y tuvieron siempre mucho cuidado al servirnos .
Fue con mi hija y fue una experiencia increíble! Me dijo que ella nunca ha estado en tanta oscuridad. Es curioso como la gente que esta al lado comentan lo que están comiendo y parecía que comíamos platos diferentes. También hablas con la gente sin ver sus caras y como luego coinciden o no con lo que has imaginado. En fin, recomendaría mil veces. Muchas gracias!
Soy una persona que sufre de ansiedad. Si bien es cierto que los primeros minutos que entras y que todo está en total oscuridad pueden ser difíciles, al pasar el rato esa des inhibición que te da la oscuridad, la comida (que es deliciosa) el buen vino y la cercanía de las personas que te atienden mejoran la experiencia y hacen que realmente puedas superar el “no poder controlarlo todo” y disfrutarlo. Lo recomiendo, es algo que por lo menos 1 vez en la vida debes hacerlo y no te vas a arrepentir. La atención de Alicia fue excepcional!
Me encantó la experiencia. Se agudizan los sentidos, se rompen ciertas barreras sociales (entablas conversaciones con desconocidos y te ríes mucho) y reflexionas sobre las dificultades que tienen otras personas y de las que realmente no eres consciente hasta que las vives un poco. Salimos con ganas de repetir. La comida rica, sin pretensiones pero es que no se va a una experiencia gourmet. El personal de diez. Especial mención a Sam por su profesionalidad y paciencia!!
Toda una sorpresa. Merece la pena la experiencia. Buen ambiente y buena comida. Gracias Sam, eres un crack, un servicio perfecto.
Una experiencia única y el servicio tanto de parte de los administradores, como del camarero (Sam es un crack!) era fenomenal! Muchas gracias!
Muy chulo. Totalmente a oscuras y atendidos por ciegos que te ayudan en todo lo que necesites. Una experiencia inesperada y curiosa. La comida rica y súper amables. Ángel nos atendió y nos contó cómo hace solo tres años perdió la vista. Impresionante. Más allá de la comida, que existan iniciativas así que dan trabajo a invidentes y nos permiten vivir un poco de su realidad ... Es una pasada
Experiencia increíble. Recomendable a todo tipo de personas incluso a aquellos que dudan de las capacidades de las personas. Alicia nos demostró cómo se puede ser increíble adaptándose a la circunstancia de que no puede ver pero aún así hace un trabajo increíble. Todo está a oscuras y ella es la única que es capaz de orientarse y atender como una camarera viendo a plena luz del día. Aunque vayas en pareja acabas cenando en grupo y eso ayuda a la experiencia. Comida de calidad y todos los vinos con un toque inclusivo. Para repetir sin dudarlo
Es una experiencia diferente y el coste no debe confundirse con solo una cena. La comida es evidente que busca jugar con nuestros sentidos poniendo cosas en el plato que nos deberían ser habituales, y conocidas, y sin embargo nos sorprende lo perdidos que estamos cuando no la vemos. El servicio de diez, no es fácil llenar el espacio de un sentido menos y Saman, nuestro camarero, supo a la perfección llenar de risas cuando, a parte de la ausencia de luz, pasaban ángeles haciendo el silencio. El maridaje de vino se puede mejorar, ha sorprendido, sí, pero no por ello han sido buenos, ahí creo que hay punto de mejora. El espacio para comer es juntito pero suficiente, al fin y al cabo no ves nada y cuanto menos te muevas mejor para no preparar ningun estropicio. Yo lo voy a recomendar.
Una experiencia increíble! La comida, aunque nada extraordinario, muy rica. El grupo con el que entre muy divertido, pasamos un rato muy bueno. El servicio extraordinario, pregunten por Sam, muy majo. Te hacen dejar todo afuera, por obvias razones, para disfrutar de la oscuridad al 100% El paladar es súper engañoso y jugar con los otros sentidos es algo increíble.
Tienes un menú sorpresa cada tres meses, y tienes que acertar, ya que se come totalmente a oscuras. Muy divertido, ya que te juntan con más personas a comer, y los camareros unos cracks (a nosotros nos tocó Sam, que encima era un cachondo que hace humor negro).
Una experiencia única. De verdad. No me la esperaba así. Un 10 absoluto y matrícula de honor al equipo, aunque especialmente a Alicia, la camarera, quien supo ser una exquisita profesional. Atenta, con un talento espectacular y un trato súper cercano. Si se me presenta la ocasión, volveré sin dudarlo!
Es una experiencia muy diferente y recomendable . Tienes que ir mentalizado porque si no puedes sentir un poco de ansiedad ante algo tan diferente. Ejercicio de empatia total.
Increíble experiencia la de dedicar tus sentidos en una estancia absolutamente a oscuras sin poder usar nada de luz! Comer con las manos sin saber lo que comes es realmente divertido. Nos costó adivinar los platos y el menú cambia cada 6 meses. Además, la atención de los camareros con dificultades visuales es un lujo.
Es sin duda una experiencia que deberías probar. Los camareros son súper agradables e intentan que te sientas cómodo y seguro todo el tiempo. Cenas COMPLETAMENTE a oscuras, en nuestro caso fuimos una pareja y fue una mesa para dos, lo cual fue cómodo. La mesa de al lado eran dos parejas que no se conocían pero los colocaron juntos, y se escuchaba divertido también. Los platos están diseñados para que puedas comerlos con las manos si es necesario. La comida estuvo bien. La idea es descubrir que vino bebés y que ingredientes tienen los platos principales y postres. Luego de cenar te muestran el menú que has tenido. Nos atendió SAM, fue un encanto. Volveremos.
Unos de los mejores mojitos que he tomado. Recomiendo el de mango, pero el clásico y de fresa muy rico. Tengo que venir a la experiencia gastronómica sensorial (cata a ciega) y además tienen mesoneros sordos, un local realmente inclusivo. Atención muy buena. Precios, calidad, atención todo excelente.
Una experiencia de 10, le regalé la cena a mi marido por nuestro aniversario y salimos encantados. Pasamos muchísima risa y la cena estuvo genial. Los camareros majísimos, Sam un show de hombre y Daniela un encanto, me olvidé mi pulsera-reloj inteligente, nos abrió y se desplazó a la mañana siguiente para dárnosla. Lo recomiendo 100%. Muchas gracias por todo. (Estuvimos en Madrid)
Una experiencia increíble. Al principio se hace algo agobiante, pero hay que ir con la mente abierta y dejarse llevar. Son todos unos profesionales que te guiarán y explicarán todo, en todo momento. La comida buenísima. Al no saber que estaba comiendo, descubrí que me gustaban cosas que creía que no. 100% recomendable.
Fui el sábado por primera vez con mi pareja y puedo decir que fue una experiencia increíble y repetiremos seguro. Nuestro camarero fue Sam y quedamos encantados con el, es una persona increíble con muchísima carisma, admiramos la capacidad que tienen para hacer de la experiencia algo inolvidable y enseñarnos un poquito de lo que es su mundo. También compartimos con Angel que agregó también muchas risas y buena atención. Es una experiencia que recomendaría 100% y espero “volver a verlos” pronto!!
Nos lo pasamos genial,disfrutamos muchísimo,comimos genial …Sam nuestro camarero aparte de súper profesional,fue muy divertido y nos hizo estar muy muy cómodos….Igual que el chico y la chica de la entrada que nos explicaron todo perfectamente y siempre con una sonrisa….esta experiencia la recomiendo mil veces
Experiencia inigualable en el ámbito culinario. Merece la pena ir con la mente abierta y aplicar al máximo los sentidos para disfrutar la experiencia. Desde que llegas, el briefing es amigable y ayuda a disfrutar más si cabe de la experiencia. El personal muy atento y divertido. Hacen que la cena sea muy agradable. La comida es más fácil de averiguar que los vinos 🍷 Para los miedosos: No tuvimos ningún percance con la bebida o comida. Volvería con los ojos cerrados... nunca mejor dicho.
Me encantó la experiencia y la comida. Primero una camarera te hace el recibimiento y te explica en qué consiste la cena. Después una vez un camarero invidente muy simpático te ayuda a instalarte en tu mesa todo transcurre a oscuras. Vas en fila agarrándote del hombro de la persona que te dicen y al pasar la tercera cortina no se ve absolutamente nada, todo en negro. Todos los platos son fáciles de comer con las manos, son elaborados y muy ricos. Te ayuda y te explica cómo debes comer los platos y qué no debes hacer para que sea lo más agradable para ti. El menú degustación con entrante, dos platos y postre me gustó mucho, disfrutas de muchos tipos de comida y te quedas bien. Tienes incluida una bebida de bienvenida y 3 mas durante la cena. Al final de la cena al volver a la zona de bar, ya con luz, te dan una carta con las fotos y nombres de los platos que has estado comiendo a oscuras, para ver si los habías adivinado o no. Cambian la carta cada 3 meses.
Increíble la experiencia, íbamos con buenas expectativas, y con la incertidumbre de la experiencia. No voy a desvelar los detalles, puedes indicar intolerancias y alergias, te hacen menú sorpresa a medida. La sensación de estar a oscuras es desconcertante, pero agradable, solo para almas aventureras, muy buena comida, te sorprenderás del resultado, recomendable para todos aquellos con mente abierta en la gastronomía, y para los que no… también!!!
Increíble experiencia!! Vine con un vale regalo y no podría haber sido mejor!! Nuestro acompañante Sam hizo la experiencia muchísimo más amena y agradable, lo recomendaría mil veces!!
Es de la mejores experiencias que he probado últimamente. Lo recomiendo muchísimo y lo volvería a hacer demasiado. La comida también está muy bien. Al principio me dio un poco de agobio pero después te acostumbras y es impresionante la sensación. Lo recomiendo 10000%. Yo pedí el menú de gestación que era el mas caro.
Una experiencia maravillosa! Llena de sorpresas! Desde la llegada con una gran atención de Daniela y para llevar la velada, un majestuoso ser humano y excelente conversador Sam! Que desde la oscuridad fue nuestro maestro y nos aportó una experiencia increíble! Mil gracias por enseñarnos un poquito de tu día! Te llevaremos en nuestro corazón así como toda la experiencia! Muchas gracias !!
Sin palabras. Nos lo regalaron y salimos encantados. Muy original. El trato excelente. Juanqui maravilloso (qué me disculpe si no se llama así). Este es mi regalo de Reyes para varios amigos y también para mí. Repito porque la experiencia es para repetir. Una gran idea. 100% recomendable.
Ha sido una experiencia divertidísima y muy muy curiosa. El personal es muy muy amable desde el principio hasta el final. Una vez dentro de asignan a un camarero ciego que será tus ojos dentro del restaurante cuando no veas nada. Todos son muy cercanos. La comida está muy buena y el degustarla de esta forma hace que sea mucho más especial. El lugar… que decir… no se como era jaja Sin duda lo recomiendo muchísimo!
Para mí fue toda una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Tengo díabetes y llevo una bomba de insulina y me ayudaron en todo lo que necesite facilitándome la cantidad de hidratos del menú y preocupándose de que el móvil no indicara ninguna alerta. He de decir que clavaron el cálculo y el resultado de mi glucosa después de la comida fue excepcional, resultado de una comida casera y saludable. Yo no puedo pedir más, gracias a Alicia por su servicio y al resto por esta experiencia tan maravillosa
Una experiencia súper recomendable ! Samán fue nuestro fantástico guía,la cena estaba riquísima y los cócteles deliciosos. Repetiremos sin duda alguna. Muchas gracias!
Una experiencia impresionante!!! Oir, oler, tocar, saborear...todo crece cuando no ves. Daniela y Sam encantadores La cena riquisima
Si buscas una experiencia gastronómica realmente diferente, este restaurante te ofrece una aventura sensorial única: comer en completa oscuridad. Al entrar, es normal sentir un poco de agobio, ya que la oscuridad es absoluta, mucho más profunda de lo que jamás hayas experimentado. Sin embargo, después de unos minutos, tus sentidos se adaptan y empiezas a disfrutar de la experiencia de una forma inesperada. En cuanto a la comida, no es el punto central de la velada. Los platillos están bien, pero no destacan por su sabor ni por su cantidad. Lo que verdaderamente se paga aquí es la experiencia de comer sin ver, obligándote a confiar en el resto de tus sentidos para saborear cada bocado y percibir el entorno de una manera completamente nueva. El personal es excepcional. Desde el primer momento, su amabilidad y profesionalismo hacen que te sientas cuidado y seguro en un ambiente tan peculiar. La atención es impecable, un verdadero 10/10, lo que contribuye a que la experiencia sea aún más placentera. En resumen, este es un lugar para quienes buscan más que una simple comida; es una oportunidad para desconectar de lo cotidiano y sumergirse en una experiencia sensorial única. No es tanto por la calidad gastronómica, sino por lo que se vive en la oscuridad total. Sin duda, es algo que recomendaría probar al menos una vez en la vida.
Una experiencia inolvidable. Diferente forma de cenar y ponerte en la posición de otr@s. La comida muy buena y nuestro camarero, Sam, era un auténtico crack y un profesional Y La pareja que estuvo con nosotros muy agradable
Experiencia muy recomendable, otra manera de disfrutar de la comida, el ambiente y la compañia, sin distracciones, sin medida del tiempo, sin prisas, solo disfrutando del momento. La atención de Sam, inmejorable, siempre atento a cualquier necesidad de los comensales, con un equilibrio justo y una profesionalidad encomiable
Maravilloso para ponerse en la piel de personas invidentes. He ido 2 veces con compañía distinta. Maravillosos los camareros Alicia y Sam y también los chicos que atienden a la entrada. La comida está rica.
Excelente experiencia. Ponerse en la piel de un ciego, aproximadamente 2 horas para comer. Totalmente recomendable. Educativo e integrador, además de divertido
Increíble experiencia! La comida, una auténtica sorpresa para los sentidos. La oscuridad hace que te concentres en los demas sentidos, aunque te hará experimentar los sabores de una manera más intensa y desconocida. Altamente recomendado. El trato del camarero fue excepcional, muy atento y amable. Gracias, Sam, por hacer de nuestra cena una noche inolvidable y por demostrar que la verdadera magia se encuentra en la actitud y en el humor.
Una experiencia en plena oscuridad que merece mucho la pena. Pones a prueba todos el resto de los sentidos en un ambiente que garantiza diversión, ya que normalmente se comparte mesa con gente que no conoces. El servicio espectacular desde que entras, te explican todos los detalles y la atención de Alicia fue excelente. Nos llevó a la mesa, nos sirvió con mucha profesionalidad y nos fue explicando cómo comer cada plato. La comida buena, pero no es gourmet, y el vino normalito.
Una experiencia sensorial impresionante! Desde el primer lugar me encantó el recibimiento con el brindis! El acceso al restaurante muy bien hasta sumergirte en la oscuridad, gracias a Alicia por el acompañamiento, nos ha tratado genial en todo momento, gracias a Sam por amenizar, muy divertido! La comida me ha encantado, la mezcla de sabores y la confusión con los vinos! Al no ver nada prestas mucha atención al tacto y el gusto, repetiría una y mil veces, lo recomendaré. Tenía muchas ganas de ir y ha cumplido todas mis expectativas.
Anoche mi novio me sorprendió con esta cena. Optamos por el menú completo de degustación y totalmente lo recomiendo. Más que una cena, fue una experiencia maravillosa. Imagínate primero la sorpresa del concepto y después no saber ni qué estás comiendo. Aunque al principio da un poco de miedo meterse en un lugar tan oscuro, nuestro mesero Sam se aseguró que nos sintiéramos cómodos toda la noche. Nos hizo reír con cada plato, y nos guiaba con tips para hacer la noche más placentera. Se sintió que la cena pasó rapidísimo pero estuvimos ahí bastante tiempo, lo suficiente para disfrutar 3 copas de vino y 4 platos. De verdad que una experiencia única y todo el mundo debería probar.
Experiencia enriquecedora. Nos dieron una atención de 10 y de hecho nos atendieron antes por petición mia para que nos diera tiempo a llegar a un espectáculo después. La gente de la recepción encantadora, la chica que nos atendió en mesa, Alicia, encantadora. El menú muy bueno y el ambiente diferente, una experiencia nueva y estimulante.
Absolutamente increíble la experiencia. El trato de todo el personal y el concepto en sí es absolutamente genial. La comida estaba muy buena y el poder disfrutar de tu pareja sin utilizar uno de los sentidos es lo que le hace más especial aún. Muy recomendado!!! Hay que vivirlo por lo menos una vez!! Muchas gracias por todo, fue una noche inolvidable!
Experiencia muy original en Dans le Noir? Madrid, cenar completamente a oscuras es algo que hay que probar al menos una vez. Al principio nos atendió Joshua, que nos explicó todo muy bien y nos dejó tranquilos antes de entrar. Ya dentro, nuestro camarero Sam fue quien nos acompañó durante la cena, y la verdad es que hizo que todo fuera mucho más divertido y ameno. Entre guiarnos en la oscuridad, ayudarnos a no perder los cubiertos y sus comentarios con humor, consiguió que la experiencia fuera aún mejor, comer sin ver nada hace que prestes mucha más atención a los sabores y también a intentar acertar dónde está realmente la comida, porque a veces la cuchara va de excursión por el plato sin encontrar nada 😅
Ha sido una experiencia maravillosa! El personal muy amable, nos trataron muy bien! Nuestra camarera, Alicia, un encanto y muy servicial La comida estaba muy rica. Nosotras además no podemos comer con gluten, y estaba todo delicioso. Lo pasamos muy bien. Muchas gracias equipo, de parte de Nathalie, Jorge y Lidia
Hemos ido a celebrar san Valentín mi pareja y yo, hace tiempo tenía ganas de ir y la verdad ha superado mis expectativas! Ha sido una experiencia novedosa e inolvidable, donde hemos disfrutado mucho. Me ha parecido muy curioso que al anular el sentido de la vista, se acentúen los demás, llegas a estar incluso más receptivo a interactuar con las personas de tu alrededor ! También quiero mencionar el trato de nuestra camarera Alicia ! Gracias ♥️
Menuda experiencia!!! No seas reticente y ven a conocerlo, es una de las mejores y más bonitas experiencias que he tenido. Te das cuenta del esfuerzo que supone hacer y comer cualquier cosa sin ver. Por favor ven y vive esta experiencia.
Experiencia maravillosa con nuestro camarero invidente que nos trató de lujo durante toda la noche. La comida abundante y muy rica! Es un regalo inmejorable para una pareja o amigos! Solo cambiaría que hubiera un poquito más de espacio entre unos comensales y otros en la misma mesa, pero todo perfecto!
Experiencia increíble , al principio teníamos incertidumbre, pero fue sentarnos en la mesa ay todo fue diversión risas y buen ambiente, nuestra guía Alicia es una chica de diez una gran profesional. Sin duda recomendable. Te sientas y te olvidas de todo y te centras en lo verdaderamente importante. Recomendable
Bueno quiero comenzar esta reseña señalando que tengo mucho tiempo queriendo probar esta experiencia , algunos de los comentarios con la comida tomando en cuenta el precio asustan pero sin duda alguna es algo QUE TIENES QUE VIVIR , es increíble el trato de todo el personal desde que llegas se ve que manejan grupos de pocas personas para que sea más personalizada la experiencia dentro no se ve NADA lejos de lo que yo imaginaba , creo que la hora y media que pasas ahí es realmente una experiencia en todos los sentidos , SAM es un amor de persona estaba atento y hacía bromas te hace pasar una noche increíble, creo que en el mundo en el que vivimos nos permitimos gastar en muchas cosas pero pocas veces en algo que nos permita empatizar y vivir aunque sea por un ratito en la piel de una persona invidente , si bien es cierto que la comida son platos sencillos estaban muy buenos perfectos te permiten jugar con el adivinar que estás comiendo creo que es importante estandarizar de cierta forma varios platos para que todo el público pueda disfrutar de ellos tomando en cuenta que mucha gente tiene cierta afinidad con texturas y sabores por lo que también entiendo que se mantengan en la línea de lo clásico , si estás buscando SOLO una experiencia gastronómica este no es tu lugar pero si estás buscando una noche enriquecedora diferente divertida y especial este es tu lugar ! Como bien lo indican al llegar es una experiencia sensorial , lo recomendaría 100% al menos 1 vez en la vida
Sin duda es una gran manera de regalarle a alguien toda una experiencia de cena en la oscuridad. Divertida, rica, entretenida, y todo un reto de empatía y apreciación de los sentidos. Nos atendieron de 10, le damos las gracias a Sam por guiarnos y amenizarnos la noche y por su humor negro 😂 . Pedimos el menú 3 emociones y todos los platos estaban riquísimos, especialmente el postre, el sabor de los platos se potenció, y seguramente te pongas ciego intentando adivinar el sabor del vino (chiste de Sam) aunque no aciertes si es tinto, blanco o rosado! 100% lo recomiendo! Y yo sin duda repetiré. 👌💯
Mi experiencia en Dans le Noir? Madrid fue simplemente inolvidable. Desde el momento en que entramos, el ambiente oscuro y misterioso nos sumergió en una experiencia sensorial única, donde cada bocado y cada detalle cobran un significado completamente nuevo. La atención fue impecable, y quiero agradecer especialmente a Sam, nuestro mesero, quien con su amabilidad, profesionalismo y gran sentido del humor hizo que la velada fuera aún más especial y tranquilizante a la hora de estar en completa oscuridad. Su entusiasmo y cuidado hicieron que nos sintiéramos completamente cómodos y acompañados durante toda la experiencia. La comida fue sorprendente y deliciosa; cada plato estaba cuidadosamente preparado y presentado, y descubrir los sabores sin la vista fue una aventura divertida y emocionante. A la hora de la revelación de lo que hemos cenado fue una grata sorpresa y una experiencia sin igual la comparación de que habíamos cenado con lo que habíamos pensado. Sin duda, Dans le Noir? es un lugar que recomiendo a todos los que buscan una experiencia gastronómica diferente y memorable.
The waitress was great, friendly and supportive. The quality of the food is good but not amazing. In my case one of the organisers was rude to me because she thought I made a picture which I didn’t. I told her I didn’t but she kept going blaming me to a point I had to show her my phone. She didn’t find anything and didn’t even took the time to apologise. It ruined the experience for me and my group. Pro tip. Do not take dessert, it is not worth it.
Dans Le Noir ? in Madrid is one of those experiences that stays with you. It’s part of a chain that started in Paris and now has locations in several countries—all based on the idea of dining completely in the dark, guided by visually impaired staff. We went to the one near Plaza del Biombo, where you choose how many courses you want, but not what you’re eating—everything is a surprise. We chose a degustation menu with drink pairings which was delicious. Our waiter, Sam, was charming, funny, and made us feel totally at ease from the start. He guided us into the pitch black room and somehow managed to serve food and wine smoothly without ever bumping into anything. And he kept us laughing all the way through. A total legend who has been working at this branch since its start. What stood out most was the feeling of being on a mini adventure. Not seeing anything sharpens everything else—flavors, textures, even the way you talk to the people around you. And because it’s Spain, it didn’t feel isolating in the dark. We could hear conversations from nearby tables, chatted with the group next to us, and the whole place had this warm, buzzing energy despite being in total darkness. It’s not a traditional night out, and that’s the point. The whole thing pushes you out of your routine in the best way. Great
This was a favorite experience of our trip. We talked about it for days afterward. Staff was nice. Food was delicious. I would do this again and suggest anyone else try it out.
Such a cool and surprisingly educational experience! The food was amazing and the staff was so friendly. Sam was our waiter/guide and he was so funny. I was impressed how elegantly he navigated the spaces. I would definitely come again and recommend to anyone visiting Madrid!
The experience was great. Sam, our server was great! He was very nice and friendly. He remembered everyone’s name. He’s a superstar. The food was great. I’m so glad we were able to do it. The restaurant was accommodating with all our food allergies.
It was an incredible experience and very surprising! It was also an eye-opening experience to be in the shoes of someone with a disability, even if for only a couple of hours. Everyone is very nice and accommodating. All the waiters are super nice and funny, making jokes all the time. We were very impressed with Johanna and her skills, she was very nice and made us feel very comfortable. I would definitely go again and I highly recommend it. Thank you!
The experience is incredible. The moment you step in the very relaxing atmosphere envelops you. The staff is amazing, Joanna was especially friendly and fun to have as a hostess
It was a great experience! Expensive, but worth it. Dinner lasts around 2 hours, in the complete darkness. Sam was our waiter and he was the best! He made everyone feel comfortable, and made the overall experience much better with his commentary and jokes. The food tasted pretty good, but you are paying for the overall experience. I am gluten-free and everyone did a fantastic job making sure I received modifications as needed. I'm very happy we did this.
What a fantastic and unusual experience! We were hosted in a very lovely space by the manager Sixtine that explained how the evening would go, which was very helpful and reassuring. We then met our guide for the experience, Andrea who was absolutely brilliant. She guided us to a pitch dark room with another group of 4, quite fun to share a table with other guests! I personally had the 4-course menu with wine pairing and my friend had non-alcoholic cocktails. Both food & drinks were delicious and we had an amazing time using our other senses to guess what we were having. At the end of the experience you are taken back to the light to discover what you had and... what a surprise! Overall it was such a surreal experience that was made even more beautiful with the lovely staff, thank you so much! I highly recommend and I will definitely be back. PS: They do adapt very well to different languages so do not make this an obstacle for you to go!
What an experience! Good food and Sam our waiter was the best. I definitely got out of my comfort zone and came out with a new appreciation of food and how amazing blind people are. We laughed a lot too as the company was great and Sam’s sense of humour was hilarious. Definitely recommend it.
Absolutely worth it. Bea, our waiter, was super nice and took good care of us during our stay. It challenges the implisit attitudes you might have about the abilities of blind people. Being in a completely dark environment and feeling completely confused gives you an opportunity to understand the amazing spatial awareness and skill that blind people are forced to develop. A great experience. A must do when staying in Madrid! Thank you.
Great experience, we went there to celebrate my mother’s birthday. I knew it was going to be special because of the novelty factor but I was a bit concerned about the quality of the food as some of the comments mentioned it was so-so, I couldn’t be more wrong about it, the food was simply great, Sam the waiter was the icing of the cake, what an amazing guy who helped us navigate through the different dishes with a great sense of humor. I highly recommend the experience.
I don't know why it took me so long to review Dans le Noir. This last visit was my third and you can count on my return. The experience is always wonderful and delicious and half the fun is trying to identify the various delectable elements on your plate. The staff is amazing and they go over and beyond in their service often remembering names, making it feel more personable. Great for a date night, birthday, and as a 🎁! Go experience your other senses in the dark!
We knew the experience was going to be out-of-the-ordinary but it was way more intense and memorable than we expected. The food and wine were delicious but most interesting was the sensory deprivation experience and everything that came with it. We're still talking about how it affected us throughout the experience, both in the difficulty we all had figuring out what we were eating and drinking, as well as how it made us feel and behave during the meal. And we all came away in awe of our server Sam and his superpowers. Highly recommendable.
My husband, daughter, son-in-law and I had an amazing time! This was the second time we had dined in the dark. The food was delicious and our server, Sam, was amazing! Our host, Sixteen, was super friendly and funny! She spent time chatting with us before and after the experience. We highly recommend trying this experience. It is like no other!
I made a reservation for my husband's birthday, and it was an undoubtedly unique experience! Lena was very helpful and explained everything to us in the tiniest detail. Everyone knew about our food p…
I made a reservation for my husband's birthday, and it was an undoubtedly unique experience! Lena was very helpful and explained everything to us in the tiniest detail. Everyone knew about our food…
I made a reservation for my husband's birthday, and it was an undoubtedly unique experience! Lena was very helpful and explained everything to us in the tiniest detail. Everyone knew about our food…
Although the dinner was great, the entire event was so memorable that it will definitely be in our memories for a very long time. Time stops and everyone becomes calm when it's dark outside. We simpl…
Beautiful space, awesome experience, easy to get to since it's at the heart of Madrid close to Opera and the Plaza Mayor. The experience was great, the staff were all incredibly nice and helpful. I…
This was an amazing dinner experience in Madrid! The staff are amazing and catered to us only speaking English as well as serving vegetarian dishes and meat dishes to the right guests in the dark. …
This was an amazing dinner experience in Madrid! The staff are amazing and catered to us only speaking English as well as serving vegetarian dishes and meat dishes to the right guests in the dark. …
Best restaurant to have a new experience between good food and excellent service. The best blind restaurant u could fine.
Best restaurant to have a new experience between good food and excellent service. The best blind restaurant u could fine.
Una experiencia maravillosa, aleccionadora y divertida para compartir con amigos. Fuimos atendidos por Alicia, una dulce joven que nos atendió con las más finas atenciones y nos hizo sentir sumamente seguros durante la experiencia. La comida tiene oportunidades de crecimiento dentro del concepto. Estar embebidos en ese negro absoluto se algo cautivaste y atemorizante a partes iguales. Una experiencia altamente recomendable, para luego seguir de copas en los alrededores del local.
Ayer vivimos la experiencia Dans le Noir y tengo varias cosas que decir. Lo que realmente vale la pena aquí es la experiencia de comer en total oscuridad. Tuvimos el privilegio de disfrutar el entrante, el primer y el segundo plato completamente solos en la sala. No había nadie más, y debo decir que vivirlo así fue una pasada. Luego fue llegando más gente y, aunque el ruido te hace sentir más acompañado, también rompe un poco con esa sensación de vacío tan impactante. Si tienen la suerte de llegar temprano y entrar solos, entenderán de lo que hablo: es la oscuridad y el silencio lo que te saca por completo de tu zona de confort. Es como estar en un espacio sin tiempo, sin referencias. No sé cómo explicarlo, pero es brutal. Ángel, nuestro camarero, fue clave en la experiencia. Especial, atento… su nombre le queda perfecto, porque fue realmente un ángel. Ojalá le hagan llegar este mensaje: ¡te queremos, Ángel, y mil gracias por todo! La comida estuvo bien. Pedimos el menú degustación. Estaba rica, pero no diría que fue nada muy gourmet. Algunos platos estaban normales, sin destacar. En ese sentido, no creo que valga lo que cuesta. Sin embargo, la experiencia lo compensa todo y por eso nos fuimos más que satisfechos. El cava estaba riquísimo. El vino blanco, rosado y tinto, en cambio, sabían viejos, no tenían buen sabor. Recomiendo cambiar a cerveza. los vinos… bastante malos, la verdad.
Muy buena experiencia, y realmente distinta, sin dudarlo. La única pega fue que en uno de los platos la carne estaba ya algo fría; por lo demás, la comida generalmente muy rica y la atención por parte de todo el personal impecable. Por norma general, contad que compartiréis mesa con otros comensales. Como cambian de menú cada 3 meses aproximadamente, no descartaremos volver.
Fui con una amiga por mi cumpleaños hace dos semanas, era la primera vez. Buen trato, te explicaban todo y te daban instrucciones. Sam muy agradable y simpático, incluso hacia chistes con humor negro.Comida muy rica, ambiente pues al no ver nada, lo poco que vi normal. Idea de cena muy original, te ayuda a empatizar. Precio un poco caro, te cobran un poco más por la experiencia de ir a oscuras pero pondría la experiencia un poco más económica, teniendo en cuenta que no tienen que decorar el restaurante en sí, solo el recibidor. No nos gustó que al terminar de cenar, tuvimos que esperar bastante para irnos, porque había mucha gente y lo organizaron un poco regular.
Ha sido un regalo para mí y segura de que también para mi acompañante. Ha sido una experiencia diferente, hemos disfrutado de platos sencillos y ricos, nada ostentoso y nos hemos dejado sorprender, las texturas, los olores, el hecho de jugar a adivinar lo que comes y poner en práctica otros sentidos ha sido muy guay, lo recomendamos cien por cien y más allá de comer más o menos, vivir algo diferente merece la pena. A Sam y a todos sus compañeros gracias, son una muestra de que hay límites pero también de que haces con ellos lo que quieres.
Por tener la curiosidad de experimentar comer a oscuras, está bien. La comida no es gran cosa. Si fuera mejor merecería más la pena ir a cenar allí teniendo en cuenta que no es barato. La atención es buena desde que entras. La música de fondo que ponían, desde mi punto de vista, genera ruido en lugar de centrar tus sentidos en lo que estás. Opino que podrían sacarle más partido.
No ves ABSOLUTAMENTE NADA durante un buen rato ¡es increíble! La experiencia es impactante, sobrecogedora, nunca has estado así, lo aseguro y esto es realmente lo mejor porque, con respecto a la comida, podría ser de mayor calidad debido al precio que se paga por el menú. Igualmente supongo que es difícil crear un menú para comer a oscuras. Creo que la recepción de los comensales debería ser en el interior del local y no fuera en la calle y, aunque lo buscamos con las manos por toda la mesa, a nosotros nos faltó un postre (pero como para ver si estaba en el plato) En definitiva, es una gran iniciativa, original, inclusiva y sorprendente pero, desde esta humilde crítica constructiva, seguros que pueden cambiar algunas cosas.
De acuerdo con la mayoría de reseñas: experiencia memorable, que debes vivir al menos una vez en la vida, pero comida muy mejorable en cuanto a calidad y cantidad. Es un lugar para ir a vivir la experiencia, no a disfrutar de la comida. Lo nuestro fue un bono regalo de menú degustación, sino, a pesar de lo enriquecedor de la experiencia y el buen trato de todos los trabajadores, me parecería una precio muy excesivo para lo que se come.
He visitado este restaurante y, como persona con discapacidad visual, la experiencia no es tan “impactante” para mí porque es una realidad que vivo a diario. Aun así, me parece una iniciativa muy valiosa. Para una persona que ve, es una experiencia muy recomendable porque ayuda a ponerse, aunque sea por un rato, en el lugar de alguien ciego: confiar en otros sentidos, perder el control visual y entender pequeñas dificultades cotidianas. Más allá de eso, el trato del personal es cercano y profesional, y el concepto invita a reflexionar y a generar empatía. Sin duda, un sitio que merece ser conocido. Volveré pronto.
Es una experiencia curiosa e interesante, pero la comida no es gran cosa (fritos y rebozados en parte) y al poner a los clientes en mesas corridas para aprovechar más el espacio o facilitar a los camareros la tarea el ruido de las conversaciones ajenas dificulta la comunicación con tu acompañante. Tanto los camareros como los recepcionistas son muy amables y su trato es impecable.
Conste que la comida estaba rica, pero calidad precio daría un 3, si no fuera por toda la experiencia (o quizás es que no se valorar sin ver!, cogimos menú degustacion). La experiencia la recomiendo totalmente, al menos probar y luego ya decidir si volver uno mismo. El servicio desde que entras es de 10 y los camareros (al menos el que nos tocó a nosotros, Sam) son parte de la experiencia pq interactúan, bromean...(Al menos con nosotros que dimos pie). El ambiente divertido pues acabas hablando con tu comensales vecinos, aunque nosotros fuimos un día de diario y éramos 4 mesas (creo). En definitiva, es algo diferente...muy recomendable.
Como experiencia, es algo que se tiene que hacer al menos una vez en la vida. Meterte en la piel de una persona invidente y experimentar el cambio en, no solo lo que te rodea, si no también en la noción del tiempo, los gustos, sabores y texturas es algo muy curioso. El personal es atentísimo, nuestro camarero, Sam, fue extremadamente amable y profesional. Ahora bien: la cocina en sí no es nada del otro mundo. Comes con las manos durante toda la experiencia para aprender mejor sobre texturas. El menú es sorpresa, aunque se adaptan perfectamente a todas tus necesidades especiales, no sabes lo que comes hasta que terminas y te enseñan los platos. Adivinar el tipo de vino, las salsas y los postres es todo un desafío. El local es pequeño, y completamente a oscuras, como si fueras invidente. No ves nada de nada. Te guían en todo momento y te ayudan en todo lo necesario. Pero si piensas que vas a disfrutar de una cena increíble este no es tu lugar. Los platos son bastante sencillos, no están malos, pero en cuanto a cantidad, esperaba al menos salir bien cenado y terminé con algo de hambre. Lo demás todo perfecto.
Es una experiencia única que se debe vivir una vez en la vida. Jean fue un camarero excelente que le sumó un punto de diversión a la experiencia. El ambiente y el trato insuperables. Si es verdad que aquí lo que se paga es la experiencia que es flipante no tanto los platos que son un poco básicos teniendo en cuenta el precio. También destacar que si se va en pareja no vais a estar solos sino que vais a compartir mesa con más gente, algo que me encantó porque sumo más a la experiencia pero que entiendo que no a todo el mundo le convenza Creo que es algo que se debe vivir una vez en la vida
Me ha parecido una experiencia increíble!! Si lo.cuento, estropeó la sorpresa que es brutal todo. La única pega que encontre.. y es difícil poner pegas a este lugar, esque hubiera más personas invidentes llevando esta increíble experiencia. Comida un 10. Personal un 10. Sam, su humor negro, increíble.. lo.adoro, no todo el mundo lo entiende un 10. Lugar, un 10. Sorpresas, sensaciones, sabores, olores, tacto.. un 10. Repetiremos y para regalar es un triunfado monumental!!
There are two ways you can approach this experience, it seems. One: you’re quiet, curious, contemplative, almost meditative. You try your best to see if it’s true that you feel, smell, hear and taste more. Two: you’re expressive, talkative, trying to figure out the size of the space, every single ingredient, etc. Unfortunately, for me it was hard to combine a bit of the two as many people default to nervous chatter, and at a table of 6+, conversations overlapped. If you’re an extrovert, it’s great to chat to others. If you’re looking for a private conversation/experience, may not be the best option. That said, the staff are lovely. The experience was also beautiful! My last comment is, I wouldn’t go there expecting to leave full. If you want to support this business, experience something new and have a communal experience, it’s ideal! Keep in mind however, that you could have superior eating/dining experiences at a similar even lower price point. Was lovely to try! Great initiative too! Appreciate their adaptive approach to dietary needs too!
Quite an interesting experience and more fun than expected. Good choice of wine and food and it's rather challenging trying to figure out what we are eating without seeing. The service is amazing and the owner really great in welcoming and explaining. Also great work from the attendants
La experiencia en sí es sorprendente, ya que comer totalmente a oscuras, si saber que comerás, como el lugar donde estás sentado hace que sea único. Además de destacar la buena atención por parte de Alicia que se devuelven y explica todo muy bien. Sin embargo debo decir que la comida está muy lejos de valer el precio que hemos pagado, solo puedo decir que el Steck tartar fatal, podía coger la pieza entera con la mano y no hablar del resto 65€ por una comida congelada y de muy baja calidad. En cuanto a la decoración del restaurante deja mucho que decir, todo muy desgastado, viejo y poco mantenido. Es una experiencia que por la comida y ambiente no recomendaría y menos aún pagar el menú de 65€.
Nos encantó la experiencia. Yo ya había estado varias veces con amigos y esta vez llevé a mis padres. La experiencia es increíble, todo el equipo es encantador. Lo único que no nos gustó fue la comida y el vino. Para el precio, creo que la calidad de ambas cosas es demasiado baja. Gracias por una feliz velada.
Si lo que buscas es comprender lo que realmente siente un invidente cada día, la experiencia resultará interesante, ya que, aunque podrías dejar tu casa completamente a oscuras para intentar simular lo mismo, es cierto que probablemente acabaras encendido la luz a los 5 minutos. Pero si lo que esperas, además, es que tu cena sea proporcional al precio que pagas, entonces saldrás completamente decepcionad@. No esperes vivir una experiencia gastronómica, ya que no hay ambiente, estética y decoración, vajilla, mantelería, presentación de plato, calidad, sommelier, ni vino bueno... Y me parece que la excusa de la oscuridad se eleva hasta el punto del insulto, ya que, considero que un comensal ciego, especialmente, podría apreciar, mejor que otros, un buen menú de precio elevado, un vino exquisito y una ambientación cuidada. En ningún momento ves el lugar en el que has cenado...
He de decir que habria sido una experiencia muy buena y el servicio es insuperable. Alicia nos ha atendido de una manera muy atenta y profesional. Desafortunadamente no pudimos experimentar el mejor ambiente. Al ser una experiencia que agudiza los sentidos, podías sentir las voces de comensales de al lado dentro de la cabeza, soltando comentarios innecesarios; como si fuese el bar debajo de tu casa. Habría sido una experiencia excelente si nos hubiéramos sentado al lado de personas más empáticas o haber tenido la opción de movernos a otra mesa más lejana(de ser posible que tengan alguna manera de manejar el ruido de las personas). Pero por lo demás ha sido una experiencia agradable.
Fue una experiencia inovidable, tanto para bien como para mal… Felicitaciones al camarero, Sam nos atendió de lujo, un camarero de 10 👌🏻 El problema vino cuando nos sentamos… una mesa alargada para todas las parejas que íbamos, no sé si éramos 10 o 12 personas (luego me entero de que podíamos pedir una mesa para nosotros solos, pero no nos la ofrecieron, asique no lo sabíamos!) Fue muy agobiante tener a gente totalmente PEGADA al lado, encima nos tocó a LA CHARO, una señora que no paraba de hablar a gritos, con poca empatía y respeto hacia el resto de personas sentadas en la mesa, creo que deberían llamar la atención por estas cosas, Sam lo dijo antes de entrar, pero no le hicieron ni caso… Como he leído en otros comentarios, se podrían usar cubiertos, no solo las manos, sería todo un reto y el que no los quiera usar puede comer con las manos, pero creo que es algo que se debería de poner si o si. Nosotros pedimos 2 menús degustación y no estaban mal, obviamente pagas la experiencia, no la calidad de la comida como en otros restaurantes, pero tampoco es que estuviese malo, había cosas muy bien elaboradas y con buenos sabores, los vinos y los cocteles nos gustaron. Repetiríamos, pero pidiendo mesa para nosotros solos, de verdad que eso fue algo que rompió totalmente la experiencia que queríamos disfrutar.
Honestamente, me ha defraudado muchísimo. Es una experiencia impactante que hay que vivir, ya que la angustia de perder uno de los sentidos no se puede explicar hasta que la experimentas. No lo llamaría divertido, pero sí muy diferente a lo que esperas. Alicia fue encantadora, educada y atenta, aunque llevaba demasiadas mesas. Tardamos muchísimo en cenar: más de media hora entre plato y plato y la comida llegaba fría. La comida fue una gran decepción, ningún plato estaba a la altura del precio del menú, algo que resulta incomprensible cuando el resto de los sentidos se intensifican en la oscuridad. Además, el ambiente fue desagradable por la familia sentada a nuestro lado, que no paró de gritar y tirarse comida. Viendo otras reseñas, quizá tuvimos mala suerte, pero no repetiré ni lo regalaré. Es una pena.
He de decir que como experiencia estuvo bien, la comida, aunque parece escasa, al final te quedas bien. El ambiente totalmente a oscuras gusta, pero en las esperas al segundo plato y postre se hace un poco largo. El servicio es bueno, y la experiencia es nueva y buena se podría decir, pero eso sí, con una vez que lo pruebes... Cómo que es una experiencia de una vez ... Al menos mi sensación. Me parece mal, que para todo lo que cuesta el menú, que fueron unos 43€ por comensal no entra ni agua de bebida, eso me parece bastante mal. En resumen, estuvo bien, pero no como para 4/5 estrellas, y relación calidad precio... Cómo tal es caro, pero supongo que pagas la experiencia también.
Regalé esta experiencia por un cumpleaños e iba muy emocionada de probar algo diferente. Me parece que es una idea super original y que quita el poder de la visión para que te puedas enfocar en el resto de sentidos. Es único. Lo que cambiaria sin dudar es la comida, ya que es una experiencia cara y la comida considero que es muy limitada y básica. Por esa parte, la verdad que no volvería...
Insuficientemente caro. Lo venden bien y el trato agradable y amable, pero te venden fritura a precio de alta cocina. En primer lugar, te sientan en una mesa con otros tantos codo con codo, que esto podrían avisarlo (al menos tuvimos suerte con la compañía). Si quieres cena íntima no es tu lugar, aunque parezca que sí con lo que venden. En segundo lugar, con la excusa de comer con las manos y a oscuras, lo que comes no vale lo que pagas ni por asomo. Ni te sorprende ni despierta tus otros sentidos. Comida regular a precio Michelín. Por lo demás, algo nuevo pero para no repetir. No hay fotos porque no dejan hacerlas, obvio.
Te llevas una experiencia fuera de lo gastronómico. Empatizas con la realidad de un invidente y eso es lo que me llevo porque la comida deja mucho que desear. No tiene sabor destacable ni olor intenso que supla la falta de visión. Muchos plantos son congelados porque por dentro estaban algunos fríos y el vino tampoco de otro mundo. Tampoco entiendo que traten relaciona la invidencia con comer con las manos y sin cubiertos la mayoría de los platos. Una auténtica guarrada. Ya le dirán como se come un helado sin cuchara. No acorde con lo que se paga por una comida mediocre. Siento poner esta reseña porque la camarera Alicia nos trató muy bien , pero lo demás nada recomendable.
Está bien sólo como una experiencia, pero no gastronomica. Los platos son muy sencillos y después de un menú de degustación que incluía 3 bebidas, primero, segundo y un postre hemos salido con hambre.🥲 Además estabamos en una mesa de 12 personas y habían muy poco sitio. El personal está muy amable. Los cócteles estan buenos. El precio alrededor de 65€ por persona y me parece muy caro por lo que es.
Se come mal, como experiencia pues es curiosa. Pero no es total. Ya que cojea por la parte culinaria, cojea y bastante. En un menú de 60 €. Que te vendan un tempranillo de Madrid como algo bueno …. Lo mejor es que hablas con los vecinos de mesa ya ya es una mesa corrida y se interactúa bastante. Muy caro en el Baremo calidad -precio. No es para repetir.
Te venden sensación y experiencia y en realidad es comer frituras a oscuras, eso lo puedes hacer en tu casa sin pagar un dineral. Encima comes de forma incómoda con gente desconocida a tu lado.
No impresiona a nadie, un robo con conocimiento de causa. Es una pena como destruyen una experiencia y como sirven comida de 5 gama. El servicio no tiene la culpa del sitio que es un antro. La sala huele mal, te sientan en mesas de broma, el vino mejor no comentarlo. Nos cobraron un dineral por literal darnos de comer un desastre. Por si los dueños dudan fuimos 4 personas el sábado pasado 26 para celebrar un cumpleaños. Un desastre es poco.
La experiencia está bien. El problema grave está en la relación calidadprecio de la comida. Menú degustación para dos: cientotreintaypico euros (no me acuerdo ya del precio exacto). Es como comer de tapas un buñuelo es una, una cazoleta otra, una cuchara con algo dentro otra, así hasta seis bocados (los pures y las cremas que acompañaban parecían de polvitos), y con 3 copas de vino 'sorpresa' (un clarete, una especie de pitarra de madrid y un semidulce blanco para el postre, con otros tres bocados..., nos quedamos muertos... Un poco timo y una pena pq, si fuesen menos miserables con la comida y el vino, la experiencia sería muy buena pq la atención de la gente que trabaja allí es estupenda y se pasa un buen rato. Pero queda empañada pq uno se va sintiéndose estafado con la comida y la bebida. Y en un restaurante es esencial. Y por (repito) nada más y nada menos que 130ypico euritos...
Quidado con los platos vegetarianos, brocheta contiene algo raro gomoso ademas de calabaze y nadie sabe que era... parezia un pulpo o otro animal. Muy muy mala experiencia
Decepción a todos los niveles. Personal muy amable, pero todo lo demás de horror. No fue ninguna experiencia. Simplemente cenamos en total oscuridad. El espacio cutre, incómodo y con bastante mal olor. La comida, lo peor. Pedimos el menú degustación. Entrada: un chupito de gazpacho (malito), una pieza de sushi (malo) y un cuadradito de sandía con un pegote de queso filadelfia por encima (¡qué modernidad). Primero: una especie de croqueta (sin más) y atún seco y malo. Segundo: tres trozos de brocoli, puré de apionabo, una hamburguesita tiesa supuestamente de seitan. Los postres, duros y malos, recuerdan a los de Mercadona. Los vinos, peor que los de mezclar con gaseosa. Total: 65€ por persona. Las fotos de la página web nada tienen que ver con los que te muestran al final de la comida en una especie de albúm que deja las fotos de los restaurantes turísticos en un nivel de 3 estrellas Michelin. Si quieres una experiencia sensorial, busca otra cosa, pero si te sigue picando la curiosidad, apaga la luz de tu casa y cómprate una pizza, la experiencia va a ser la misma, te va a salir mucho más barato y, sobre todo, vas a cenar mucho mejor. Señores/as de Dans le noir, un menú degustación no es lo que nos tiraron en los platos. Y, por favor, aireen el espacio y cambien los cubiertos. ¡Ni en el chino!
Queríamos comentar que nuestra experiencia del sábado en el restaurante fue, lamentablemente, negativa. No salimos conformes ni con la atención ni con la propuesta en general. Éramos un grupo de 20 personas y solo había un camarero invidente para atendernos a todos. Nos pareció una situación injusta, tanto para el personal como para los clientes. A esto se sumó que la comida dejó mucho que desear: en nuestro grupo éramos seis personas y, salvo una que pudo comer algo, el resto no pudo hacerlo porque no les gustó lo que se sirvió. Además de no estar buena, la comida no fue acorde al precio pagado de 65 euros por persona, lo cual nos pareció excesivo. Otro aspecto negativo fue el espacio: la mesa que nos asignaron era muy pequeña, y dos de nosotros estuvimos toda la velada pegados a la pared, con muy poca comodidad. Queremos destacar especialmente la atención de Alicia, quien fue muy servicial y amable incluso después de haber tenido un accidente durante el servicio. Por ella va el único punto positivo de la noche. La experiencia, desde lo emocional, invita a reflexionar y ponerse en el lugar del otro, y eso lo valoramos. Pero en términos generales no fue lo que esperábamos, especialmente teniendo en cuenta el coste de la experiencia.
Los vegetarianos no pueden ser seguros que no reciban ningún tipo de animal... Nosotros hemos comido algo gomoso parecia a pulpo, el jefe tampoco sabe que ha puesto allí
En los platos vegetarianos el jefe no sabia exactamente que ha puesto, era algo esponjoso como goma y el ha dicho que era calabaza y no es verdad. Seguro que era pulpo o algo asi. Muy muy mala experiencia. Horrible sitio
Esperabamos una experiencia diferente pero lo que nos encontramos, era un sitio enano, estabas comiendo y dandote con la persona de al lado, dentro de lo que cabe no era lo peor ya que una vez que pruebas la comida decides que es la peor experiencia de tu vida. Literalmente era comida recalentada de Microondas y encima te la ponian fria. Por favor os lo pido no vengáis aqui. Un saludo
Hola ayer fuimos mi pareja y yo era un regalo sorpresa no nos ha querido contar en que consiste querían que fueran una sorpresa total y así fue entramos era tan oscuro que me entró fobia y no puede lo intente dos veces y era imposible la encargada la solución era coger mis cosas y irme no han sido capaces de ofrecerme otra alternativa ya que el menú estaba pagado ni un vaso de agua ni una tila ni darme de comer en otro sitio que haya luz creo que deben tener alternativas para estos casos o por lo menos tener un poco de tacto ante esta situación porque nadie lo hace a propósito se pasa francamente mal cuando tenéis esas fobias hay que ser solidarios me quede sin comer si beber y salí de ahí con mucha ansiedad y. Mal estar
La comida escasa y muy mediocre, los vinos no pude consumirlos, no porque no veas te pueden dar de comer mal, se puede hacer bien. La experiencia no ha sido buena. Me parece una tomadura de pelo
Estoy totalmente de acuerdo con las tres últimas reseñas. No es una experiencia en sí (aunque te la vendan como tal). La comida (si es que se puede llamar así y sin hacer spoiler) deja mucho que desear. No son platos elaborados y no es solo eso, es el precio que estás pagando por “una comida” y un servicio inexistente. Por supuesto, nada de las fotos se ajusta a la realidad. Lo peor, es el sentimiento con el que sales de allí, porque sientes que te han vendido algo que no es, por un precio muy muy alto. No me gusta poner malos comentarios, pero tampoco me gusta que se venda algo que no es.
Ayer visitamos el restaurante, pero la experiencia dejó bastante que desear. Para empezar, la disposición de las mesas resulta muy incómoda: no son mesas independientes, sino que están pegadas unas a otras, como si fuera una mesa larga compartida con varias parejas. Estábamos sentados literalmente a pocos centímetros de otras personas, escuchando más las conversaciones ajenas que la nuestra propia, lo que hace que se pierda por completo la intimidad y genera una sensación muy incómoda. En segundo lugar, la comida fue una gran decepción. Para un precio aproximado de 70 € por persona, la calidad no está ni de lejos a la altura; sinceramente, se come mejor en un bar de carretera. Lo único positivo, y que sí quiero valorar, es el concepto del restaurante: la experiencia completamente a ciegas y el hecho de que quienes sirven y guían la comida sean personas invidentes. Es una iniciativa bonita, inclusiva y que merece reconocimiento. Aun así, precisamente por el precio que se paga y por lo potente que es el concepto, creo que hay mucho margen de mejora, tanto en la comodidad del espacio como en la propuesta gastronómica. Con cambios reales, podría ser una experiencia muy interesante; tal y como está ahora, no lo fue.
We were incredibly disappointed by the food. It was the worst food I have had in my life - really. Most of it was inedible. I felt taken advantage of. I felt like they took advantage of the fact that we could not see the food to give us utter slop and then after show us fancy pictures with fancy descriptions that did not correspond AT ALL with reality. I had been waiting for years to live this experience and I was so disappointed. It gives a terrible reputation to this concept and to other places that propose this kind of experience. I have noticed in reading the other reviews (unfortunately only after having eating there) that the owners refuse to accept any negative feedback regarding the food, instead discredit and dismiss the feedback, and have a refusal to actually check the quality of what they are serving and work hard to improve it. It would do them a much greater service than simply being defensive and dismissive of any negative feedback. The people working there were lovely and did their best to make the experience nice but unfortunately since the food is the protagonist, especially in the dark, it was a total disappointment. In addition to being inedible, I, a vegetarian, was served meat (bad quality pork or chicken) and my partner was not given parts of the meal that were described afterwards. We left 95 euros poorer (I felt completely cheated) and nauseated from the little that we did eat. The only positive thing that I can say is that our waiter Alicia was a champ.
Food was meh, seemed like cheap tapas you get with your beer anywhere else, you can make this in your home just by blindfolding yourself. We dine with two people on the side like really close so 0 privacy. The waiter was nice tho. Overall not worth it at all, 50 euros for food you can get at the university court.
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