Restaurante Ibídem
Fine dining · Noja
À propos de Restaurante Ibídem
Restaurante Ibídem is a restaurant located in Noja, Noja. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great tea selection. Popular for lunch, dinner. The menu features coffee, healthy options, private dining room. Offers dine-in. Cozy, historic, quiet, romantic,...
Restaurante Ibídem is a restaurant located in Noja, Noja. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great tea selection. Popular for lunch, dinner. The menu features coffee, healthy options, private dining room. Offers dine-in. Cozy, historic, quiet, romantic, trendy, upscale atmosphere.
Ce que disent les clients de Restaurante Ibídem
Restaurante Ibídem ofrece una experiencia culinaria original y sorprendente, destacando por sus platos creativos y presentaciones espectaculares tipo trampantojo. Los clientes elogian la calidad de la comida, el ambiente agradable y el servicio atento, aunque algunos mencionan tiempos de espera largos y expectativas no cumplidas.
Idéal pour
Tip: Es recomendable reservar con antelación. Si eres celíaco, el menú se adapta para que sea sin gluten.
Services
À voir à proximité
Données de Wikidata
Questions fréquentes sur Restaurante Ibídem
Avis sur Restaurante Ibídem Noja
Si quieres una experiencia para todos los sentidos, este es el restaurante adecuado! Un menú que sin duda hay que probar una vez en la vida, al menos! Un festival de platos que comienzas a disfrutar con la vista, y con unos sabores que no dejan de sorprenderte a cada bocado, además de bonitos y bien presentados son una fiesta para el paladar. Cada plato está explicado por el personal de sala, cada uno con su descripción y mientras lo estás viendo y escuchando no esperas lo que aún estás por probar, tengo mis favoritos, pero ninguno de ellos te deja indiferente y cada cual más impresionante, algunos visualmente parecen una cosa y saben a otra totalmente inesperada, hay bocados que van cambiando de sabor a medida que lo estás masticando, una locura. La presentación de los platos, así como donde vienen emplatados es muy llamativa a la vez de atrevida y elegante. El personal muy amable, atentos y un trato impecable. GRACIAS! El comedor está cuidado al más mínimo detalle, salón amplio, muy luminoso con una decoración fina además de llamativa, ponen un hilo musical de fondo que hace que todo sea aún más armonioso, el jardín es como de un cuento con esa jaula gigante, el tablero de ajedrez, parece de pelicula. Ha sido un verdadero placer en todos los sentidos, GRACIAS! Es una experiencia que recomiendo sin dudar!!
Ibidem es un restaurante que sorprende desde el primer momento. El lugar es bonito y tiene un ambiente acogedor, perfecto tanto para una comida romántica, una comida familiar especial o una celebración con amigos. Lo más llamativo son sus platos en formato trampantojo (nada es lo que parece), una experiencia visual y gastronómica que deja a todo el mundo con la boca abierta. Cada plato es una pequeña obra de arte que combina creatividad, sabor y buena presentación. El servicio es muy atento y cercano, y la comida, además de original, está buena. Si quieres vivir una experiencia diferente, disfrutar de buena cocina y sorprender a tus acompañantes, Ibidem es sin duda el sitio perfecto.
Ya los conocía cuando eran Los Brezos y pensé que no me iban a sorprender, pero desde luego que lo hicieron. Su comida como siempre muy buena y original tanto en la forma como en la presentación. La atención exquisita: muy amable y encantadora la persona que nos atendió
Sorprendente tanto en la comida como en la decoración. Cada plato es una experiencia súper grata y especial. Personal muy amable y el ambiente excepcional
Una experiencia fabulosa. Tienen un menú cerrado súper llamativo visualmente con trampantojos. Además, te lo adaptan para que sea sin gluten apto para celíacos!!! Muy recomendable reservar.
Nos ha encantado la experiencia. Nos ha parecido muy original pero lo más importante es que nos ha gustado lo que hemos comido. El personal ha sido amable y atento. Las mesas no están muy juntas unas de otras, lo cual se agradece y hay una música de fondo que resulta muy agradable (es suave y bajita). Nos lo habían recomendado varias personas y ahora os recomendaremos nosotros.
Recomendable. Cocina muy elaborada, menú cerrado, platos de degustación muy logrados. Si te gusta la cocina moderna y original te encantará. Ideal para ocasiones especiales.
Edificio muy bonito y señorial por fuera y con una decoración interior original y muy bonita. En cuanto a la comida, espectacular, presentaciones preciosas incluso con elaboraciones con el nitrógeno líquido en directo y el resto de platos con mucha originalidad y unos sabores integrados espectaculares. Recomendable 100 por 100 al menos una vez. Hemos salido muy contentos y satisfechos. Felicidades a todo el personal.
Un sitio fantástico, excelente comida, excelente presentación, buen precio y sobre todo me ha gustado ver gente muy joven atendiendo. Excelente, sin duda volveremos.
Aunque como la primera experiencia en el Restaurante Los Brezos no habrá otra igual, este restaurante es altamente recomendable, sin perder el espíritu de los trampantojos. Ubicación inmejorable y buena comida. Precio algo elevado.
Una excelente experiencia. Esperaba ver comida "disfrazada" y me encontré un restaurante excelente. El entorno ideal el trato perfecto. Llegamos a la hora establecida y nos pasaron a la mesa. Una excelente y variada carta de vinos, el menú esta cerrado y está equilibrado en cantidad y calidad. El ÚNICO defecto, es que si hay dos comensales y solo pide café uno, le sirven un dulce para acompañar el café a el que pide el café, no costaría mucho ofrecer dicho dulce a toda la mesa independientemente de pedir dicho café.
Es la primera vez que hemos estado .Nos ha sorprendido para bien todo muy bien preparado , exquisito y con muy buen gusto .Os damos la enhorabuena por todo vuestro trabajo en equipo . Lo recomendamos como una buena experiencia .
Menú cerrado, te sorprenden desde el primer plato hasta el último, por su presentación y por su sabor. Si eres de los que le gustan llenarse la tripa, no es tu sitio. No tienen aparcamiento pero se puede estacionar con facilidad en los alrededores.
TODA UNA EXPERIENCIA!! Comer en Ibidem es toda una experiencia. El restaurante está nuevo, limpio, se aparca con facilidad en el exterior en un entorno tranquilo. Cada plato es una sorpresa para el paladar. No diré qué es cada cosa porque pierde la esencia de comer en este sitio. La atención del personal es muy buena, rápido servicio entre platos. Y muy muy buenos todos y cada uno de ellos. El precio es acorde a todo lo que es comer aquí. Sitio 100% recomendable
Nueva ubicación, anteriormente estuvimos en el Brezos, ahora el restaurante ss mucho más bonito y pega más con la espectacular menú de trampantojos,. Mucha calidad en sus platos , un equipo amable ya atento por los detalles . Volveremos a repetir sin duda. Totalmente recomendable.
Lugar excepcional, decoración espectacular, menú degustación para soñar: interesante trilogía de anchoas, artificio de foie (este no nos gustó), divertidísimo trampantojo de cocido, arroz, grandes panes, un atún delicioso, una carne maravillosa y postres efectistas. Gran nivel. Gran experiencia. Y a un precio muy competitivo
Un sitio impresionante, un menú súper original donde cada plato es un espectáculo tanto visual como gastronómico. El precio del menú actualmente es de 45 euros, lo cual en mi opinión, es súper correcto dado que no te quedas con hambre. Sitio imprescindible si se pasa por esta zona 10/10
Extraordinaria experiencia. Habíamos ido en dos ocasiones anteriormente cuando estaba en San Mamés de Meruelo y se llamaba Los Brezos. La nueva ubicación no está lejos de la original y ahora si hace honor a la calidad de la comida. Se trata de una gran casa solariega perfectamente rehabilitada para proporcionar un comedor muy agradable con mucha luz natural. De la comida habría mucho que decir, pero es mejor no desvelar nada. Concepto largo y estrecho, plagado de sorpresas y trampantojos con mucha elaboración y excelente materia prima. El servicio es adecuado con jóvenes camareros que describen los platos cuando los sirven. Por poner un pero, sería recomendable proporcionar a los comensales la minuta con la descripción de los platos, porque es difícil de memorizar los distintos ingredientes y preparación de los mismos. En definitiva, una experiencia muy satisfactoria y divertida. Para repetir sin duda, pues los platos los van cambiando.
Platos trampantojos espectaculares elaborados al detalle, de muy buena calidad y con un sabor increíble. Precio muy asequible para el tipo de comida que nos encontramos, a la que podemos Etiquetar incluso como alta cocina. Únicamente disponen de menú degustación a 49€. El pan va a parte del precio del menú y el café también. El pan lo elaboran ellos con masa madre y te traen 3 tipos de pan entre los que encuentras de maiz. El café te lo sirven con una jaula donde hay dos huevos de chocolate que están riquísimos. El precio total para dos personas incluyendo pan, agua y café fueron 110€. Salimos bastante llenos incluso algún plato no pudimos terminar. La decoración del lugar no pasa desapercibida, totalmente ecléctica en una casa antigua completamente reformada.
Cuando las cosas se hacen bien....ni el cambio de local ni de carta le afectado a este restaurante, han cambiado todos los platos del menú menos la mandarina de foie, cada plato es una sorpresa, parada obligatoria si te encue tras en cualquier punto de Cantabria, productos típicos de la tierruca y un local que le hace diferente
He comido en este restaurante muy bien, lo recomiendo muchísimo. Los platos son super originales, dejo un par de fotos porque no quiero "spoilear", lo mejor es cuando salen y te sorprendes por lo que traen y cómo lo presentan. Hemos tardado unas tres horas en comer con café incluido, merece mucho la pena.
Una comida excelete en un lugar excelente.... después de la primera experiencia en el a terior los Brezos.... ha mejorado la experiencia.... un 10 en presentacion... sabor.... y el efecto optico del trampantojo.... El local es muy agradable en un edificio reformado con mucho gusto.
Espectacular, deliciosa, sorprendente y original experiencia gastronómica a un precio muy razonable. Un menú de degustación exquisito y divertido. El lugar acogedor, tranquilo y coqueto. Por ponerle un pequeño pero, cambiaría el hilo musical (algo solemne) por algo de jazz o R&B. Totalmente recomendable.
Desde el momento que llegas, entras en un restaurante diferente, el palacio, los jardines, los comedores y su decoración.. todo al detalle y con mucho gusto. Qué decir del menú degustación, una cosa es lo que te cuentan y otra lo que comes jajaja qué más decir de este menú degustación, ha sido espectacular. Muy muy recomendable.
Hemos comido 4 personas un Domingo de Octubre. No tiene carta por lo menos el domingo, tiene menú degustación. Estaba estupendo todo. Tiene una variedad de sabores y de colores espectacular.Precio calidad fenomenal nos ha salido a 50€ por persona con una botella de vino de godello,café,pan y agua. Os dejo las fotos para q las veáis. Muy buen sitio para comer cualquier día de la semana . Hacen mucho trampantojo,con lo cual disfrutas mucho con los ojos y con la boca. Es servicio muy rápido y te explican cada plato aunq no estaría mal q te dejasen una carta donde te viene indicado lo q es cada plato ,ya que se te olvida la explicación nada más decirla. Seguramente volveremos.
Un sitio para dejarse sorprender. Si bien no íbamos con la idea de acabar llenos a reventar pero nos ha sorprendido gratamente. Es un desfile de platos a cada cuál mas original con una presentación muy lograda y sabores tradicionales con un toque especial. El sitio tiene mucho encanto y esta decorado a la altura de lo que presentan en su menú vanguardista. Muy recomendable como experiencia.
Menu degustación de 45€ ( bodega y agua aparte ) que merece la pena. Presentación de los platos exquisita y la decoración del salón de 10. Los dos camareros muy atentos. Eso si, prepararos para una comida de casi 3 horas, pero se pasan volando. Os encantaran los trampantojos. Eso si, reservar con tiempo
Situado en una casona restaurada con mucho estilo Ibidem nos ha encantado. El edificio, sus jardines y su interior son espectaculares. El comedor es amplio e iluminado. Tiene una gran cristalera donde puedes observar la mezcla del estilo contemporáneo con los restos de la casona montañesa. Es un espacio abierto. En el piso de arriba asoma un bonito huerto interior iluminado de plantas aromáticas. Las distancias entre mesas y las medidas covid perfectas. Elegimos cerveza tostada... Como siempre, nos encanta comer con cerveza y los platos que nos sirvieron maridaban perfectamente. Comimos en menú degustación de la casa compuesto por 3 aperitivos y 7 platos donde la presentación, la elaboración y la calidad del producto nos dejaron encantados. (Cómo veis me volví loca sacando 📸) Una curiosidad... La cubertería es la más original y bonita que he visto en un restaurante. No dudéis en reservar en el Ibidem en mi opinión es una oportunidad única de disfrutar de un gran menú degustacion por muy buen precio. 😋😉
El restaurante se ubica en una casona antigua rehabilitada en la localidad de Arnuero, muy cerca de Noja. La decoración es muy atrevida y llamativa, con unas lámparas, por ejemplo, muy originales. El servicio es rápido, agradable y muy atento, además de simpático, y la vajilla que utilizan para emplatar es impresionante. El menú es cerrado, con platos muy elaborados, que utilizando de base los productos de la tierra, acaban por sorprender a los comensales por el sabor y las texturas. Un restaurante muy recomendable, seguro que volveremos muy pronto.
Restaurante situado en una casa remodelada y decorada de forma muy original. Comida de excelente calidad donde nada es lo que parece (trampantojos). Se trata de un menú degustación de 9 platos. Servicio muy atento. Precio ajustado para lo que ofrecen. No describo las fotos para no estropear las sorpresas. Muy recomendable.
Menú degustación espectacular y sorprendente en cada presentación. Nos gusto la atención de los camareros y la explicación que te daban con respecto a cada plato. El lugar es muy tranquilo y ambiente muy relajado. Los tiempos entre plato y plato eran los justos. Sobre El precio para este tipo de menús degustación podría decir que me resultó hasta barato, teniendo en cuenta la calidad de los alimentos y la presentación de ellos. Sin duda lo recomiendo 100 % ya que es muy diferente a todo lo que esperáramos.
Restaurante un poco escondido en Castillo. Ubicación entre casas, lo que me llamó la atención. Fácil aparcamiento y acceso por rampa para personas con movilidad reducida. Hay que reservar con antelación porque se llena aunque en mi caso, iba de paso, llamé y en 15 min nos cogieron mesa. Una vez dentro del recinto, nos gustó la decoración tanto de fuera como por dentro de la sala. Fui hace un par de meses y hacía mucho calor y en el interior no hay aire acondicionado pero sí muchas ventanitas que abiertas hacían corriente y se estaba bien. Aconsejo situarse cerca de ellas, en caso de ir en días calurosos. Ya habíamos estado en la anterior versión de este mismo restaurante y conocíamos el tipo de cocina con lo que creíamos que volveríamos a probar los mismos platos del menú degustación y sin embargo sólo repitieron uno, el resto eran novedad para nosotros. Nos gustó mucho y no defraudó. De hecho lo recomiendo para momentos especiales. No es barato pero está más que acorde a la calidad, presentación, número de platos y atención del personal. Volveremos sin duda. Un placer y a seguir innovando!!!
Ya teníamos ganas de ir y conocer el "nuevo" lugar donde se encuentra ahora. Un servicio y atención de 10, platos muy bien presentados, sorprendentes y creativos. No nos defraudó nada. Tanto el sitio que está súper bien cuidado tanto fuera como dentro, el personal muy atento a todo. Si quieres una comida creativa, sabor, originalidad y diferente, llama y reserva. Abren agenda los lunes sobre las 11 o 12. Paciencia porque merece mucho la pena. He de decir que siguen con las mandarinas que es uno de mis favoritos y me alegró volver a comerlo, es puro espectáculo y sabor. Nada es lo que parece 😉 El servicio de café es la caña, la bañera, esos entrantes de antxoas de Santoña de morirse. Todo, todo es un placer para los 5 sentidos. Gracias por todo. Se nota la pasión y el mimo que le ponen a todo ese trabajo. ❤️❤️
La reforma del edificio está muy conseguida y con buen gusto. Los alrededores tienen también mucho encanto con chalets unifamiliares imitando casonas típicas de la zona. El paseo entre arboles que hay hasta la entrada es también muy lindo. Atención educada, empática y sin molestar en ningún momento por exceso ni por defecto. El menú degustación en relación calidad precio es imbatible. Si estás a menos de 30 km merece la pena acercarse. Las mesas separadas. Ventanas abiertas. Buena ventilación.
Increible menu degustación en el que nada es lo que parece. Se trata de un menu cerrado de 7 platos. Menu sin bebida 52€ por persona. Relación calidad precio muy buena. La presentacion muy original y los platos muy sabrosos. El trato muy agradable; cada plato tiene su explicación de lo que es y de como comerlo. El café viene acompañado de un “extra” igual de original que los platos anteriores. El restaurante está decorado con mucho mimo y gusto. Toda una experiencia, aconsejable 100%.
Restaurante en un antiguo palacio montañés del siglo XVIII rodeado de jardines, con una decoración sorprendente y moderna en el interior, con muchos detalles significativos para un viaje gastronómico. El chef Rubén Abascal realiza un gran trabajo, la gran mayoría de sus platos son trampantojos, cuidadosamente elaborados, decorados con sumo detalle, con un resultado espectacular y sobre todo es que están muy ricos. La vajilla es preciosa y muy original, con la temática de la comida de cada plato. Todo el personal tiene un trato excelente, durante la comida te van explicando todos los platos, quiero destacar la atención impecable de Maria, muy agradable y profesional. Recomiendo disfrutar de cada plato con los 5 sentidos, es toda una experiencia. Tiene vinos originales, para cada ocasión. Es nuestro restaurante favorito en Cantabria, nos encanta y es visita obligada, muy recomendable ⭐️
La presentación de los platos es muy original y se nota que están muy elaborados. El nuevo local es mucho más adecuado que el anterior y está muy bien si quieres sorprender a alguien con una comida especial. El precio del menú es razonable, sin bebida ni pan (40€). No tiene aparcamiento propio pero no hay ningún problema en dejar el coche al lado.
¿Que decir del Ibidem? Fuimos a celebrar nuestro tercer aniversario de bodas y quedamos gratamente sorprendidos y quitamos el hambre que es lo mas importante cuando vas a un restaurante. Me encantaron todos los platos del menú, tenía, ya hace tiempo, ganas de probar los trampantojos y quedamos encantados (soy anti legumbre y me comi los garbanzos). A destacar... quizás la "naranja" o la carrillera en cuanto a salados, y sin duda el puro del postre (¿cuando poneis a la venta unas cajucas de puros?) Pero bueno, a parte de las divertidas y deliciosas sorpresas con que nos deleitaron, el trato exquisito y con un precio bastante bueno para lo laboriosos que parecen los platos. Por supuesto que repetiremos.
Muy divertido, estupendo servicio, estupenda presentación, restaurante ubicado en una casona cántabra con un encanto especial,,, Fácil aparcamiento y acceso para discapacitados con movilidad reducida,,, y espacio en las mesas correcto para 💺 sillas de ruedas,,, Elaboración y presentación estupenda, insisto, hay que probarlo,,,
Grata experiencia la vivida hoy en el restaurante ibidem. Trato inmejorable dentro de este remanso de paz y en un paraje incomparable. La atrevida apuesta del menu degustación, compuesta por dioramas y trampantojos, ha sido todo una experiencia. Muy merecida la estrella Michelin y es de agradecer que mantenga el precio del menu degustación, dentro de las posibilidades de un bolsillo medio.
Ya habíamos estado en Los Brezos y había que probar este. Casona reformada y decorada con mucho estilo. Menu degustación 40€ sin bebidas ni pan. 3 aperitivos, 2 entrantes, 3 principales y postre. Relación calidad precio buena. Todos los platos muy sabrosos. Los Trampantojos le dan un plus al menú. Cocina de autor original. Los camareros muy atentos y te explican todos y cada uno de los platos. Volveremos sin duda.
Conocíamos el restaurante desde la época de Los Brezos, desde hace años, y no han hecho más que mejorar a cada visita. Parada obligada para los que se pierden por Cantabria. Una experiencia única que nunca deja de sorprender. Espectacular atrezzo, servicio, y cocina. Id y atesorad cada plato del menú-degustación. 🔝🔝🔝
Antes que nada, recomiendo IR Y NO SEGUIR LEYENDO NI VER FOTOS. la sorpresa es un factor imprescindible en este restaurante. Habíamos ido cuando eran Los Brezos y salimos encantados. Siempre sorprende aunque los entrantes de aguacate y de mantequilla de maiz no nos encantaron, en general todo el menú es rico y merece la pena descubrir. Es verdad que el precio ha subido pero es debido a la ubicación. El postre de melocoton increíble.
Ibidem es un restaurante que sorprende desde el primer momento. El lugar es bonito y tiene un ambiente acogedor, perfecto tanto para una comida romántica, una comida familiar especial o una celebración con amigos. Lo más llamativo son sus platos en formato trampantojo (nada es lo que parece), una experiencia visual y gastronómica que deja a todo el mundo con la boca abierta. Cada plato es una pequeña obra de arte que combina creatividad, sabor y buena presentación. El servicio es muy atento y cercano, y la comida, además de original, está buena. Si quieres vivir una experiencia diferente, disfrutar de buena cocina y sorprender a tus acompañantes, Ibidem es sin duda el sitio perfecto.
Ya los conocía cuando eran Los Brezos y pensé que no me iban a sorprender, pero desde luego que lo hicieron. Su comida como siempre muy buena y original tanto en la forma como en la presentación. La atención exquisita: muy amable y encantadora la persona que nos atendió
Nos ha encantado la experiencia. Nos ha parecido muy original pero lo más importante es que nos ha gustado lo que hemos comido. El personal ha sido amable y atento. Las mesas no están muy juntas unas de otras, lo cual se agradece y hay una música de fondo que resulta muy agradable (es suave y bajita). Nos lo habían recomendado varias personas y ahora os recomendaremos nosotros.
Sorprendente tanto en la comida como en la decoración. Cada plato es una experiencia súper grata y especial. Personal muy amable y el ambiente excepcional
Una experiencia fabulosa. Tienen un menú cerrado súper llamativo visualmente con trampantojos. Además, te lo adaptan para que sea sin gluten apto para celíacos!!! Muy recomendable reservar.
Edificio muy bonito y señorial por fuera y con una decoración interior original y muy bonita. En cuanto a la comida, espectacular, presentaciones preciosas incluso con elaboraciones con el nitrógeno líquido en directo y el resto de platos con mucha originalidad y unos sabores integrados espectaculares. Recomendable 100 por 100 al menos una vez. Hemos salido muy contentos y satisfechos. Felicidades a todo el personal.
Recomendable. Cocina muy elaborada, menú cerrado, platos de degustación muy logrados. Si te gusta la cocina moderna y original te encantará. Ideal para ocasiones especiales.
Aunque como la primera experiencia en el Restaurante Los Brezos no habrá otra igual, este restaurante es altamente recomendable, sin perder el espíritu de los trampantojos. Ubicación inmejorable y buena comida. Precio algo elevado.
Es la primera vez que hemos estado .Nos ha sorprendido para bien todo muy bien preparado , exquisito y con muy buen gusto .Os damos la enhorabuena por todo vuestro trabajo en equipo . Lo recomendamos como una buena experiencia .
Un sitio fantástico, excelente comida, excelente presentación, buen precio y sobre todo me ha gustado ver gente muy joven atendiendo. Excelente, sin duda volveremos.
Una excelente experiencia. Esperaba ver comida "disfrazada" y me encontré un restaurante excelente. El entorno ideal el trato perfecto. Llegamos a la hora establecida y nos pasaron a la mesa. Una excelente y variada carta de vinos, el menú esta cerrado y está equilibrado en cantidad y calidad. El ÚNICO defecto, es que si hay dos comensales y solo pide café uno, le sirven un dulce para acompañar el café a el que pide el café, no costaría mucho ofrecer dicho dulce a toda la mesa independientemente de pedir dicho café.
TODA UNA EXPERIENCIA!! Comer en Ibidem es toda una experiencia. El restaurante está nuevo, limpio, se aparca con facilidad en el exterior en un entorno tranquilo. Cada plato es una sorpresa para el paladar. No diré qué es cada cosa porque pierde la esencia de comer en este sitio. La atención del personal es muy buena, rápido servicio entre platos. Y muy muy buenos todos y cada uno de ellos. El precio es acorde a todo lo que es comer aquí. Sitio 100% recomendable
Si quieres una experiencia para todos los sentidos, este es el restaurante adecuado! Un menú que sin duda hay que probar una vez en la vida, al menos! Un festival de platos que comienzas a disfrutar con la vista, y con unos sabores que no dejan de sorprenderte a cada bocado, además de bonitos y bien presentados son una fiesta para el paladar. Cada plato está explicado por el personal de sala, cada uno con su descripción y mientras lo estás viendo y escuchando no esperas lo que aún estás por probar, tengo mis favoritos, pero ninguno de ellos te deja indiferente y cada cual más impresionante, algunos visualmente parecen una cosa y saben a otra totalmente inesperada, hay bocados que van cambiando de sabor a medida que lo estás masticando, una locura. La presentación de los platos, así como donde vienen emplatados es muy llamativa a la vez de atrevida y elegante. El personal muy amable, atentos y un trato impecable. GRACIAS! El comedor está cuidado al más mínimo detalle, salón amplio, muy luminoso con una decoración fina además de llamativa, ponen un hilo musical de fondo que hace que todo sea aún más armonioso, el jardín es como de un cuento con esa jaula gigante, el tablero de ajedrez, parece de pelicula. Ha sido un verdadero placer en todos los sentidos, GRACIAS! Es una experiencia que recomiendo sin dudar!!
Como corresponde a un restaurante Michelin y Repsol la comida es de alta cocina y el palacio es bonito. El menú es cerrado , sin carta y lleno de sorpresas, falta la carta impresa para saber cuántos platos incluye , fueron 8 platos y los explica la camarera al servirlos. La verdad cobrar aparte 1,60€ por cada ración de pan en un menú de 58€ y bebidas y café aparte no es elegante. Esos detalles hacen que no ponga 5 estrellas. Es un restaurante para volver cuando cambien el menú
Encantador lugar para degustar un interesante menú degustación tipo Michelín. 39€ maridaje y pan aparte. El local está bonito, amplio, te atienden amablemente y con rapidez. En cuanto a la comida está bien pero creo que le queda mucho para ganarse una estrella Michelín. Es original y alguno de los 7 platos si es de estrella. Repiten la misma textura en varios platos (especie de tierra en todos los formatos y una pieza helada) Recomendable el restaurante y el menú. No esperes tomar un vermut antes de comer, ni tomarte una copa al finalizar. A seguir progresando!
Es un sitio que me encanta y volveré a repetir... entonces, por que no le doy 5 estrellas? Esperaba que con la reapertura de “los brezos” hubiesen cambiado algo más.... pero no.... El edificio es espectacular y decorado con mucho gusto.... Pero los platos siguen siendo más o menos los mismos, con el mismo estilo.... y subidos de precio (la primera vez que fui a los brezos el menú costaba 27€... ahora con platos similares 40€) Repito, a pesar de todo repetiré....
Muy bonito, muy original, una decoración muy agradable. La comida con un encanto especial, difícil de contar, pero súper agradable de disfrutar. Venir, lo disfrutaréis. Yo volveré segurooo. He vuelto y sigo pensando lo mismo PEROO no me pareció bien que nos citarán a las 14h y como iban mal con el servicio, no sugirieron que esperáramos fuera unos 20' nos preguntaron que si queríamos tomar algo, NOS COBRARON LAS CAÑÁS DE ESPERA, nos ma dan pasar y seguimos esperando asta las 14,50h. Seguimis con mala suerte, el servicio estaba un poco desbordado, tuvimos que insistir en varias ocasiones en la ampliación de agua y vino, y lo del pan ya fue de premio lo tibios que pedir en tres ocasiones. El restaurante por supuesto estaba cargado, SEÑORES EL ÉXITO TAMBIÉN MATA si no se gestiona bien.
Fuimos 3 personas a comer ayer, con muchas expectativas, y no nos defraudó salvo por un detalle poco elegante. Es un restaurante muy acogedor con bonita decoración y entorno muy tranquilo. El menú degustación es muy rico y sorprendente en su presentación y texturas. Todo perfecto, pero un pequeño detalle hizo que nos fuéramos un poco decepcionados, al presentarnos uno de los platos trajeron a la mesa una tabla con 3 tipos de panes para acompañar al plato, y nuestra sorpresa fué grande cuando vimos en la factura que el pan lo cobran aparte del menú: algo muy feo ya que lo presentan como parte del mismo, y por ello, si las cuentas no les cuadran sería recomendable que subieran 1 o 2 euros el precio del menú, que ayer costaba 55 € (IVA, bebida y café aparte), que no cobrar luego 1,60 euros por cada comensal en concepto de pan, esto nos defraudó, aunque la cantidad es pequeña dentro del total de la factura, no es de recibo.
Sorprendente. Local amplio, acogedor, con estética moderna y decorado con gusto. El menú, curioso, presentaciones elaboradas y producto de calidad. Aunque, como único punto negativo, diría que el menú se centra mas en lo estético y lo visual que en el sabor de los platos. Restaurante ubicado en un caserón muy bonito con facilidad para aparcar en los alrededores.
La idea de los trampantojos es ESTUPENDA, muy bien trabajados, ideados y de gran sabor y calidad. Sin duda. Sin embargo, le pongo 4 estrellas porque, para el gran lugar que es, el espacio que han habilitado y es estilo que tiene, así como la calidad de la comida, falla un poco el servicio al cliente. No ha sido malo, OJO. Pero echamos en falta un toque extra para lo que es el lugar. Por ejemplo, cuando llegamos, no había nadie en la recepción atendiendo y nos pareció raro que fuera una de las camareras la que a la de 5 minutos lo hiciera después de indicarnos que teníamos que esperar ahí. Después, las copas estaban "marcadas". Posiblemente sea un problema del friegaplatos, pero me reitero, para un lugar así, hay que cuidar esos detalles. Respecto a la comida, GENIAL. Un poco-bastante saladas las anchoas. Quizá lo que más "desmerecen" son los postres. Después de una comida tan buena se queda un poco chof para mi gusto. El precio muy asequible. Rondando los 50€ por comensal más o menos (dependiendo de las bebidas). El espacio muy amplio y acogedor en un lugar súper tranquilo de Castillo. Repetiremos en algunos meses a ver si le puedo dar la estrella adicional 😊
Relacion calidad precio esta bien. Comimos 11 platos diferentes que sorprenden. La comida en general estaba muy buena, el sitio era increíble y la decoración super original. Por poner un pero la tardanza entre plato y plato y que a una amiga con alergia a la carne roja le sacaron el mismo pescado que el plato anterior. Es para probarlo lo recomiendo
Menú degustación muy original, con productos típicos de la tierra. Trampantojos bien presentados, decoración del local muy original, y comida rica en general. Las 4 estrellas las pongo porque el menú no ha cambiado con el local (antes estaban en la gasolinera de Meruelo) y el precio alto del café. Sitio recomendable, aún así
Platos muy elaborados. Muy buena atención en sala. Buena relación calidad-precio. Lo malo es que no hay indicaciones para llegar y si no es con el GPS no lo encuentras. Además el GPS te lleva a la parte trasera de la casa, con lo cual, si es la primera vez que vas, te desconcierta porque tienes que dar toda la vuelta. Se agradecería algún cartel que señalice desde la carretera, así como otro a pie de calle y que además hubiese timbre al lado de la puerta.
Restaurante de trampantojos, vine por una recomendación y la verdad q está muy bien es muy elegante. El menú es cerrado no hay opción, hay que reservar porque tienen los menús contados, estaba todo muy rico destacó la bañera con espuma de sidra y arroz con la pastilla de jabón que estaba riquísimo. No le pongo 5 estrellas porque me parece un pelín caro 4 euros la botella de agua de litro por ejemplo y el datáfono no les funciona q por lo que he visto lleva ya tiempo.
Una experiencia diferente!! Íbamos con unas expectativas muy altas y cumplieron con lo prometido. El ambiente es muy adecuado, silencioso y tranquilo, que invita a una charla amena. El lugar está muy bien decorado y ya solo entrar dan ganas de comer. Los platos es lo que se ve en las fotos, unas presentaciones espectaculaes! Sin duda el punto fuerte de este restaurante son las presentaciones y la sorpresa del plato. El sabor de los mismos es adecuado, no hubo ningún plato con un sabor diferente o especial, pero todo estaba adecuado y rico. Sin duda no es un restaurante para ir todas las semanas, pero repetiremos cuando queramos hacer algo divertido y diferente. Por último, el menú es cerrado degustación y a parte las bebidas. Un precio adecuado por la calidad.
Es la segunda vez que vamos a este restaurante, aunque la primera fue en su antigua ubicación. El sitio está claro que es bastante bonito y agradable para una comida de este estilo. Disfrutamos mucho de la comida, y estuvimos muy a gusto. Pero es probable que salvo que cambie el menú, no repetiremos. Para ir una primera vez, es bastante interesante, una comida muy original con los trampantojos, pero quizás por ser ya la segunda vez que vamos con años de separación entre ambas, el menú no tiene grandes cambios, y en cambio el precio prácticamente se ha multiplicado por 2. Si nunca antes has ido, ve sin duda a conocerlo!
Como corresponde a un restaurante Michelin y Repsol la comida es de alta cocina y el palacio es bonito. El menú es cerrado , sin carta y lleno de sorpresas, falta la carta impresa para saber cuántos platos incluye , fueron 8 platos y los explica la camarera al servirlos. La verdad cobrar aparte 1,60€ por cada ración de pan en un menú de 58€ y bebidas y café aparte no es elegante. Esos detalles hacen que no ponga 5 estrellas. Es un restaurante para volver cuando cambien el menú
Llevaba mucho tiempo queriendo ir a este restaurante y quizá por eso mis expectativas eran muy altas. La experiencia es original y sorprendente en cuanto a la presentación de los platos, que sin duda llaman la atención (algunos realmente espectaculares). El ambiente es bonito y el servicio correcto. En cuanto al sabor, algunos platos nos parecieron más planos de lo esperado, aunque la calidad del producto no es mala. El menú tiene coherencia y se agradece la creatividad, pero personalmente me faltó algo más de intensidad en el gusto para estar al nivel del precio. Pagamos 152 € dos personas (bebiendo solo agua), por lo que en nuestra opinión la relación calidad-precio queda un poco elevada. Un sitio curioso para probar al menos una vez, aunque quizá no para repetir a menudo.
Experiencia visual muy cuidada pero culinaria con ciertos grises. Fuimos con la intención de disfrutar de una cocina visual basada en el trampantojo y en ese sentido no defrauda en absoluto. Imagen muy cuidada en todos los platos. Sin embargo, en lo que a "sorpresa" culinaria se refiere, no me sorprendió. En mi humilde opinión, Cumplen con la cocina tradicional cántabra, pero con sabores algo planos y sin intensidad, como quizás el foie, las manitas, el risoto y el bonito. Sabores conseguidos con esmero como el agua de tomate o la espuma de cava, pero que no llegan a aportar al plato la potencia de la comida cántabra. Suben la nota la genialidad de los postres (con algún que otro detalle) y la cocción más que correcta del cordero. En conclusión: cocina de experiencia visual maravillosa, pero con claro-oscuros culinarios que me han dejado un poco frío. Cabe destacar que, para una cocina de alto nivel de experiencia BIB GOURMAND, si se echa en falta algo más de "experiencia" en el personal del servicio, por supuesto sin desmejorar el gran esfuerzo de los chavalillos contratados que intentan hacer su mejor esfuerzo por hacerlo lo mejor posible. Un detalle IMPORTANTE a añadir: en mi opinión considero más que conveniente automatizar el sistema de reservas para reducir la "dificultad" de reserva y evitar problemas de disponibilidad, horarios, etc.
La comida muy original y muy elaborada,pero el servicio dejó mucho que desear.empezando por los camareros, bastante perdidos y lentos. Nos ubicaron en una mesa al lado de la cocina en la que hacía frio,y al decirles que si nos podían reubicar nos dijeron que no, porque ya nos habían servido (habiendolo solicitado previamente). En la cocina, el cocinero gritando que se iba y que le dejasen en paz, lo cual se oía perfectamente desde todo el comedor.obviando varios detalles mas que nos han dejado bastante sorprendidos para mal,La sorpresa mayúscula nos llegó con la carta,al descubrir que por dos botellas de agua,nos cobraron 9 euros. Por una cuenta de 139 euros por dos personas,esperabamos algo mejor en cuanto al servicio
El lugar es muy bonito, el trato es muy bueno y el precio está muy bien. Pero la mayoría de los platos son más estéticos que ricos o bien ejecutados. Remarcaría el entrante de la aceituna (que es queso con anchoa), la anchoa con el sobao, el bacalao a baja temperatura (lo mejor del menú) y el postre que estaba bueno aparte de ser estético y bonito. El resto bien, sin ser nada extraordinario, y ojo con los helados porque a veces salen como piedras.
Tenía muchas ganas de ir a este Restaurante, lo seguía por Instagram desde hace tiempo. Debo decir, que tenía muchas expectativas, que se vinieron abajo desde el momento que entré al local. Teníamos la reserva a las 13:45, llegamos muy muy puntuales, tuvimos que esperar en la recepción a ser atendidos 15min. (lo achaco a la falta de personal) una vez que nos llevaron a la mesa, esperamos otros 15 min a que viniera un camarero a preguntarnos por el vino...........la decepción mayúscula fue cuando trajeron el vino (blanco) caliente, sin nada de frío. Empezamos mal.............muy mal. Otros 15 min hasta que trajeron el primer plato. La comida está muy buena, es verdad, pero el servicio no es nada bueno. Reitero que debe de ser la falta de personal, porque si no, no lo entiendo. Para resumir.........yo no lo recomendaría a nadie, y tampoco volvería. Una pena
Menú degustación correcto pero tras haber leído otras reseñas me esperaba algo más. Muy buena presentación de los platos pero un poco justos en cuanto a sabor. Precio un poco elevado, sobre todo porque el pan que sacan como acompañamiento para uno de los platos lo cobran aparte. Adjunto ticket de 4 menús.
Decepcionados... Vinimos a este restaurante llevados por la buena experiencia que tuvimos en la anterior ubicación y teníamos una expectativa alta de un restaurante nuevo y con una carta renovada. Fuimos unos cinco minutos antes de la reserva y no nos dejaron pasar porque aún no era la hora. Menos mal que era verano y hacía buen día... Porque en invierno o lloviendo, tener que esperar fuera del edificio no es agradable. Para mí esto es un fallo, que no tengan una zona en la que poder tomar algo mientras esperas a que te den mesa. También pensé que podía ser por el coronavirus que no dejasen pasar. Por otro lado, el restaurante lo han dejado precioso, muy bien cuidada la decoración. Y tanto la camarera que nos atendió como el cocinero estuvieron a la altura en todo momento. Aunque creo que les falta personal (entiendo que es por el dichoso corona), pero la camarera no paró en ningún momento la pobre. Ahora vamos con la comida, está muy bien presentada, en eso les doy un 10. Todo muy cuidado, pero... aquí viene lo malo, la comida se queda en la presentación. Tiene poco sabor y no sorprende para nada. Lo que si he de destacar son 2 platos (que no forman parte de los trampantojos), y son el arroz con carabinero y el bacalao, estaban realmente deliciosos. Si no has venido nunca a un sitio de estos, debes probar la experiencia ya que es algo diferente, pero yo no creo que vuelva.
Experiencia visual muy cuidada pero culinaria con ciertos grises. Fuimos con la intención de disfrutar de una cocina visual basada en el trampantojo y en ese sentido no defrauda en absoluto. Imagen muy cuidada en todos los platos. Sin embargo, en lo que a "sorpresa" culinaria se refiere, no me sorprendió. En mi humilde opinión, Cumplen con la cocina tradicional cántabra, pero con sabores algo planos y sin intensidad, como quizás el foie, las manitas, el risoto y el bonito. Sabores conseguidos con esmero como el agua de tomate o la espuma de cava, pero que no llegan a aportar al plato la potencia de la comida cántabra. Suben la nota la genialidad de los postres (con algún que otro detalle) y la cocción más que correcta del cordero. En conclusión: cocina de experiencia visual maravillosa, pero con claro-oscuros culinarios que me han dejado un poco frío. Cabe destacar que, para una cocina de alto nivel de experiencia BIB GOURMAND, si se echa en falta algo más de "experiencia" en el personal del servicio, por supuesto sin desmejorar el gran esfuerzo de los chavalillos contratados que intentan hacer su mejor esfuerzo por hacerlo lo mejor posible. Un detalle IMPORTANTE a añadir: en mi opinión considero más que conveniente automatizar el sistema de reservas para reducir la "dificultad" de reserva y evitar problemas de disponibilidad, horarios, etc.
el menú es normal. el servicio deja mucho que desear, no es normal que en fin de semana haya niños en prácticas, no sé puede hacer un servicio así de pobre. los pobres niños explicaban los platos nerviosos. el restaurante debiera de revisar la limpieza había alguna tela de araña en los techos... es ameno, correcto pero dudo que repitamos. relación calidad precio normal.
Llevaba mucho tiempo queriendo ir a este restaurante y quizá por eso mis expectativas eran muy altas. La experiencia es original y sorprendente en cuanto a la presentación de los platos, que sin duda llaman la atención (algunos realmente espectaculares). El ambiente es bonito y el servicio parecen robot cuando te explican lo que es cada plato y como comerlo, no se le entiende lo dicen y se van sin poder preguntar y dar más explicaciones. El menú tiene coherencia y se agradece la creatividad, pero personalmente me faltó algo más de intensidad en el gusto para estar al nivel del precio. Llame para hacer la reserva para 3 personas y me dieron a la 13:00 le dije que por favor más tarde y le fui a explicar porque y me dijo a la 13:00 h y me colgó el teléfono. Es bastante impersonal y como experiencia una vez esta bien no como para repetir ya que hace muchos años hacía algunos platos y el menú a la mitad de precio. En cuanto el acceso para munisvalidos físicos difícil acceso.
Llevaba mucho tiempo queriendo ir a este restaurante y quizá por eso mis expectativas eran muy altas. La experiencia es original y sorprendente en cuanto a la presentación de los platos, que sin duda llaman la atención (algunos realmente espectaculares). El ambiente es bonito y el servicio correcto. En cuanto al sabor, algunos platos nos parecieron más planos de lo esperado, aunque la calidad del producto no es mala. El menú tiene coherencia y se agradece la creatividad, pero personalmente me faltó algo más de intensidad en el gusto para estar al nivel del precio. Pagamos 152 € dos personas (bebiendo solo agua), por lo que en nuestra opinión la relación calidad-precio queda un poco elevada. Un sitio curioso para probar al menos una vez, aunque quizá no para repetir a menudo.
Lo que fué y en lo que se ha convertido, que pena, el sitio antes te sorprendía para bien ya que estaba en una gasolinera y lo que menos te esperabas era un sitio así allí, ahora es al revés, entras en un “palacio” o “casona” y es el comedor mas desangelado que he visitado en tiempo, poco acogedor, frio, y no solo de ambiente. Musica agradable de fondo eso si es cierto. La comida muy sin mas, antes era espectacular, sorprendente y sobre todo rica. Ahora es algo muy plano, sin sorpresas, cantidades ridículas la verdad y de platos “fuertes” salmon, si si salmon….y cordero. Todo para 59€, y 4,5€ el agua. Sinceramente es un fiasco, yo que le he comido dos veces, pienso que lo único que ha ido a mas es el precio.
Fui recomendada y me decepcionó.La comida aceptable, rica, buena mezcla de sabores y texturas. Sin embargo, la atención fue pésima, entramos a las 13:45 y hasta las 16:15 no salimos. Entre plato y plato mucho tiempo de espera, tuve que levantarme para que un camarero me atendiera… en ese sentido muy mal. Por otro lado, a la hora de pagar, me fijé en que a otras mesas les dieron un cofrecito con su cuenta… nosotros, cansados ya, decidimos levantarnos a pagar. La comida tenia muy buena presentación, como se puede ver en las fotos, pero como comento una de las comensales que ya había ido previamente, la calidad había descendido considerablemente. Para ser un restaurante de alta cocina, me he sentido estafada. En definitiva, yo no lo voy a recomendar…Buen trampantojo, pagué por lo que no era…
Un quiero y no puedo. Voy a ser objetiva y decir lo que me ha gustado y lo que no. Edificio y decoración bonita. A nuestra llegada 15 min esperando sin ninguna atención. Solo un baño para mujeres cuya puerta no cerraba y obligados a usar el de hombres con mal olor. Servicio escaso que intenta hacerlo lo mejor posible pero en general poco atento y profesional. Entrantes con buena presentación y ricos pero a medida que avanzaba el menú todo el producto era más de lo mismo y muy repetitivo, a base de queso manchego, olivas y foie en cada uno de los siguientes platos. Disfrute más para la vista que para el paladar. El pan lo cobran también a parte y no informan. Los principales, un bacalao duro y malo y una ternera pasable pero sin mas. El postre original y rico. Y el precio caro para el servicio, el producto, el menú en general y el sabor de los platos. Una y no más.
La comida divertida. Bueno, el cocido buenísimo y el arroz también. Los entrantes no estaban mal. Relación calidad precio creatividad:aceptable. El servicio un desastre, hemos ido este domingo. Habíamos reservado a las 3:15. Llegamos a las 3 y estaban a tope.Nos sentamos en la terraza y pedimos algo de beber mientras esperabamos. No solamente no nos hicieron ni caso hasta las cuatro, que no sentaron en la mesa sin habernos servido ninguna bebida ni nada mientras esperábamos sin ni siquiera disculparse. Con una cerveza y unas olivas hubieran quedado bien. Una vez sentada recordé la cerveza. Ni caso, de nuevo. Se lo tuve que pedir dos veces más. Éramos cinco, en dos de los platos, trajeron el plato a cuatro de los comensales y a uno le hicieron esperar un rato. Con otro de los platos pasó lo mismo. Servicio anti empático y muy poco profesional. Imagino que con el bullicio de agosto no tuvieron tiempo de contratar a personal cualificado. En general, estoy muy descontenta con el sitio no creo que vuelva.
Ésta reseña no va por la comida que es espectacular, si no por la atención recibida. El lunes 17 de noviembre llamé para reservar mesa para el domingo 23, una ocasión especial ya que quería llevar a mi familia, mi madre estaba muy ilusionada, bien, pues la persona que me atendió telefónicamente me colgó el teléfono, me dijo que cuando se acercara la fecha volviera a llamar y me colgó. Entiendo que no hagan reservas con antelación pero una semana? Y qué hago llamo el sábado para reservar? No entiendo su sistema de reservas, antes no era tan complicado, y es una pena, la verdad.
Fui recomendada y me decepcionó.La comida aceptable, rica, buena mezcla de sabores y texturas. Sin embargo, la atención fue pésima, entramos a las 13:45 y hasta las 16:15 no salimos. Entre plato y plato mucho tiempo de espera, tuve que levantarme para que un camarero me atendiera… en ese sentido muy mal. Por otro lado, a la hora de pagar, me fijé en que a otras mesas les dieron un cofrecito con su cuenta… nosotros, cansados ya, decidimos levantarnos a pagar. La comida tenia muy buena presentación, como se puede ver en las fotos, pero como comento una de las comensales que ya había ido previamente, la calidad había descendido considerablemente. Para ser un restaurante de alta cocina, me he sentido estafada. En definitiva, yo no lo voy a recomendar…Buen trampantojo, pagué por lo que no era…
Lo que fué y en lo que se ha convertido, que pena, el sitio antes te sorprendía para bien ya que estaba en una gasolinera y lo que menos te esperabas era un sitio así allí, ahora es al revés, entras en un “palacio” o “casona” y es el comedor mas desangelado que he visitado en tiempo, poco acogedor, frio, y no solo de ambiente. Musica agradable de fondo eso si es cierto. La comida muy sin mas, antes era espectacular, sorprendente y sobre todo rica. Ahora es algo muy plano, sin sorpresas, cantidades ridículas la verdad y de platos “fuertes” salmon, si si salmon….y cordero. Todo para 59€, y 4,5€ el agua. Sinceramente es un fiasco, yo que le he comido dos veces, pienso que lo único que ha ido a mas es el precio.
Ésta reseña no va por la comida que es espectacular, si no por la atención recibida. El lunes 17 de noviembre llamé para reservar mesa para el domingo 23, una ocasión especial ya que quería llevar a mi familia, mi madre estaba muy ilusionada, bien, pues la persona que me atendió telefónicamente me colgó el teléfono, me dijo que cuando se acercara la fecha volviera a llamar y me colgó. Entiendo que no hagan reservas con antelación pero una semana? Y qué hago llamo el sábado para reservar? No entiendo su sistema de reservas, antes no era tan complicado, y es una pena, la verdad.
Una verdadera vergüenza, he ido a comer con mi familia y la comida y los camareros de 10 muy bien, pero la señora que atiende en la entrada es una maleducada, a la hora de pagar nos ha dicho en alto delante del resto de clientes que si habíamos robado una cucharita del té, lo cual me parece una vergüenza y de muy mala educación, delate del resto de clientes, dejado a un lado el dar por echo que has robado una cuchara de té cuando estás pagando una cuenta de 300€, que vergüenza y de que mal gusto.
Los platos muy muy escasos .original pero me esperaba más,la comida muy plano y sin sabor,mi plato de salmos muy escaso, para el precio es muy alto. los platos sucios al salir a la mesa y desportillados.le tuvimos que pedir una cubitera dos veces por qué el cava se calentaba,los camareros eran de prácticas y se tenían muy poca experiencia. mucho dinero para comer con agua 60€ por persona.me a decepcionado la comida sin sabor.
Connectez-vous pour laisser un avis
Se connecterSupprimez les pubs et gérez votre menu
Explorez votre quartier
628 Photos
Explorez les photos de Restaurante Ibídem
Informations sur Restaurante Ibídem
Comment s'y rendre
Bo. Zoña, 1, 39193 Arnuero, Cantabria, Spain
Noja, Noja 39193
Points forts
Services
Options de restauration
Infos Restaurant
Équipements
Le Quartier
Emplacement
📍 Explorer le Quartier
torre en Castillo Siete Villas, España
Jeux
🎮 Gagnez des Points en Explorant !
Jouez à Find Me et échangez des points contre des réductions chez Restaurante Ibídem et d'autres restaurants
Gagnez des Points chez Restaurante Ibídem !
Jouez à Find Me et échangez des récompenses ici
Gagnez des points supplémentaires et échangez-les contre des récompenses de Restaurante Ibídem
🏆 Récompenses de Restaurante Ibídem
Réduction 10%
Chez Restaurante Ibídem
Apéritif Gratuit
Lors de votre prochaine visite
Table VIP
Expérience premium
pour échanger des récompenses et gagner des points
📋 Comment fonctionnent les récompenses ?
Jouez à Find Me
Chaque 100 points de score = 1 point de récompense
Accumulez des Points
Les workers gagnent 2x points par partie
Échangez des Récompenses
Réductions, nourriture gratuite et expériences VIP
C'est le vôtre ? Réclamez-le GRATUITEMENT !
Supprimez les pubs et gérez votre menu