Guía de Casa D Diego
# Casa D Diego: Un Rincón con Sabor en el Corazón Histórico de Madrid
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Casa D Diego ofrece una experiencia gastronómica memorable en el corazón de Madrid. Con una valoración de 4.3 sobre 5 basada en 1,680 reseñas, este restaurante se distingue por su dedicación a la calidad y la autenticidad en cada plato. En Casa D Diego, los comensales encontrarán...
Food · Madrid
Dish out unforgettable flavors in Madrid's heart
Casa D Diego porta un angolo di Italia nel cuore di Madrid. Offre un'autentica esperienza gastronomica, dove la qualità degli ingredienti e la passione per la cucina si fondono per creare piatti indimenticabili. Con una valutazione di 4.3 stelle su 5 basata su oltre 1,680 recensioni, il ristorante è...
Casa D Diego porta un angolo di Italia nel cuore di Madrid. Offre un'autentica esperienza gastronomica, dove la qualità degli ingredienti e la passione per la cucina si fondono per creare piatti indimenticabili. Con una valutazione di 4.3 stelle su 5 basata su oltre 1,680 recensioni, il ristorante è apprezzato per la sua atmosfera accogliente e il servizio impeccabile. Casa D Diego invita i suoi ospiti a scoprire i sapori genuini della tradizione italiana, in un ambiente curato e piacevole. Ogni dettaglio è pensato per garantire un'esperienza culinaria di alto livello, che lascia un ricordo positivo e duraturo.
Casa D Diego ofrece una experiencia generalmente positiva con un servicio atento y un ambiente agradable. Destacan los callos, la carrillera de ternera y la ensaladilla rusa. Algunos clientes mencionan esperas y platos no tan buenos como las croquetas o el postre de limón.
Tip: Es recomendable reservar, especialmente si se quiere comer en el comedor del fondo. Los callos y la carrillera son muy recomendables.
Dati da Wikidata
Casa D Diego si trova a Madrid, circondato da luoghi di interesse culturale e storico. Ecco alcuni dei punti più notevoli nelle vicinanze.
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Es la segunda vez que venimos. Imprescindible reservar. La verdad es que es más acogedor el comedor del fondo, pero vaya, que en general está bien ambientado y es agradable. El baño está decorado cin un estilo miy peculiar. Hay un menú en el que escoges un entrante y un segundo plato. Según el plato hay un pequeño suplemento. Todo está espectacular y los postres muy buenos. Destaco la tarta de queso y las natillas. He echado de menos el steak tartar que comí el año pasado, ya no está en carta.
Bonito restaurante de cocina de barrio con una carta variada, precios muy razonables y buen servicio. Fuimos un viernes a comer sin reserva y no tuvimos que esperar nada para sentarnos. La comida quizá tardó un poquito más de lo deseable pero nada problemático. Estaba todo bastante bueno y especialmente el Rabo de Toro deshuesado en salsa con queso provolone me pareció fantástico. Un sitio que recomiendo.
Menú muy variado, platos muy bien hechos, servicio excelente y atento, decoración muy agradable. He ido a comer dos días y experiencia sobresaliente.
Excelente restaurante, nos atendieron de maravilla, fuimos un día miércoles por la tarde (3pm) Nos pedimos un salmorejo, ensaladilla y carrillera de ternera, todo estuvo delicioso! Y el lugar relaja con sólo verlo, muy buena experiencia, muy recomendable
El local es muy bonito y la comida muy rica. Tienen un menú con muchos platos que se adapta a los gustos del comensal. Buena atención. Muy buena relación calidad/precio. Lo recomiendo!
Hemos pasado unos días en Madrid y es el mejor sitio donde hemos desayunado. Una pena que lo hayamos descubierto el último día. El servicio muy amable y profesional. La comida rica y el precio correcto. El restaurante también muy agradable. Volveremos y recomendaremos el sitio seguro!!
Comencemos Comida: Pedimos unas croquetas, mitad de espinacas y mitad de jamón, no me gustaron, no son su fuerte. No las pediría nuevamente. La ensalada de Aguacate y Bacalao estaba muy buena y fresca 💯, pedimos una carrillera de ternera y estaba buena buena 💯, par de copas de vino. Servicio: Nos atendieron genial, nos cambiaron la mesa porque queríamos en la ventana. Ambiente: El baño tiene unas figuras de cerámicas de animales que amo 🐱 🐶 y 🐊. Me enamoro 🥰🥰 Volvería pero es mejor tener reserva y asegurar la mesa. 💯 volvemos
Local muy bonito, muy bien decorado, con mucho gusto, situado en la calle del León. La comida es muy buena. Muy bien preparada. La oferta es un menú del día muy variado. Tienen muchos platos de cuchara, carnes o pescados. Los callos o las carrilleras son espectaculares. Voy a comer con mucha frecuencia con amigos o con mi esposa entre otras razones porque María Ángeles, la encargada del salón además de estar pendiente de si está todo perfecto, siempre encuentra una solución a cualquier inconveniente que pueda ocurrir con amabilidad, mucha eficiencia y una sonrisa. Al igual que los camareros que son muy atentos y profesionales. Es un local con mucho gusto. Los aseos siempre están limpios. Buena música ambiente. Calidad precio buena. Postres caseros muy ricos, en especial la piña natural a la plancha o el sorbete de limón.
Va con menú (entrante + principal + postre) por 19€ y además puedes pedir por carta con precios cerrados para cada sección de la carta. Me moló mucho el concepto. El servicio muy amable y la comida casera 👌. ¡La ensaladilla rusa está de 10!
Excelente servicio de Hernando. La cena estuvo excelente, nos encantó los canelones como entrantes y el postre insuperable, una tarta de queso deliciosa.
Fuimos a comer sin reserva y pese a que estaba lleno decidimos esperar, recomendacion de la señora que nos atendió. Nos pusimos en la barra a tomar algo y no tardamos en sentarnos en una mesa. Las tres personas que nos atendieron fueron muy educadas y profesionales, sabiendo describir y resolver las dudas de los platos, pues hay un menú bastante completo y elaborado. Decidimos bien y la comida llegó pronto y en su punto. A destacar la tortilla, que estaba en su punto. Estuvimos muy a gusto y repetiremos pronto.
Entramos sin más y salimos encantados. La carta tiene muchísima variedad además de lo que hay fuera carta. Muy rico el pastel de cabracho y las coquinas. La camarera jefa muy atenta. Un encanto de mujer estuvo pendiente en todo momento. Lo dicho sitio muy recomendable. Volveremos sin duda alguna a probar más cosas de la carta. Después de un mes he vuelto y sin duda alguna es a maravilla de restaurante.
Excelente comida, exquisito todo En especial el Confit de Pato con peras, pollo asado a la naranja y las croquetas!....Una gran atención de Hernando....admirador del tango argentino! Les enviamos un gran saludo y cuando volvamos a Madrid ahi estaremos Saludos desde Argentina
Muy bien ambiente, atención esmerado aunque algo lenta para tomar los pedidos. Platos muy ricos.
Una cocina muy elaborada a precios de barrio. Todo buenísimo, en especial las carrilleras en su jugo. Muy buena calidad precio. Totalmente recomendable
Muy recomendable tanto para ir con amigos, como en familia. Comimos una ensalada césar y patatas a la importancia, de segundo un jarrete de cordero y unas albóndigas con sus patatitas cuadradas y de postre unas natillas y una tarta de maracuyá. Un sitio acogedor, en el que puedes disfrutar comiendo. Buena comida y buen trato, volveré fijo
Local muy acogedor y bien decorado. Comida estupendamente elaborada y emplatada. El servicio muy atento y agradable. De entrantes pedimos ajo blanco (fuera de carta) súper sabroso. Los medallones de calabaza y brócoli asado con crema de lentejas muy ricos también. Los segundos, bacalao y magret cocinados en su punto. Como postre macedonia y tarta de chocolate riquísima. Calidad- precio insuperable. Recomiendo 100%!!!
Desde sus desayunos con bizcochos caseros buenísimos, o unos churros, hasta su menú del día, muy elaborado y divertido, pasando por un personal atento y profesional, me parece una alternativa ideal en Las Letras. Tiene una terracita cubierta genial y la decoración y el ambiente son agradables. Recomiendo.
Auténtico bar de barrio (y restaurante). Lo que pasa es que es un barrio con mucho ambiente, turistas, estudiantes, vecinos y paseantes en general. Nos trataron muy bien, así que fuimos para el aperitivo y luego otra vez, para el digestivo. Esta vez, no probamos los sólidos, pero todo se andará. Hasta pronto, amigos.
Fuimos a comer un grupo de 14 personas por una comida de empresa. El servicio fue excepcional, el camarero que nos atendió fue muy atento, la comida se sirvió muy rápido y todo estaba buenísimo. ¡Salimos encantados y volveremos seguro!
Sitio céntrico y estupendo para desayunar, precios bastante asequibles dentro de lo que encuentras en Madrid. La atención de Carolina, impecable, de 10, esa muchacha vale un imperio. Si compañero Daniel majo también. Desayunamos muy bien, aunque el capuchino no está incluido en la oferta del desayuno. Muy bueno el croissant y la tostada. Exagerado precio de una simple tostada con jamón, aunque el jamón era bueno, y el zumo también caro. El resto en rango normal. Aseo impresionante, bonito, con papel, jabón y limpisimo. Es amplio y tiene otro especial para discapacitados. Ambiente muy agradable, y bonita decoración.
El sitio chulísimo y muy auténtico, igual que la comida. Hay opción de “menú” donde puedes elegir entrante, principal y postre por alrededor de 15€. Las cantidades muy generosas y con el menú te quedas más que satisfecho! La comida súper rica y casera, de mucha calidad. Recomendada la tortilla vaga de entrante y el arroz de pescado de principal. La tarta de queso súper característica y muy buena. Personal muy agradable:)
Me ha encantado, la atención estupendísima y muy atentos. Los caracoles y croquetas de bacalao magnífico. Buen sitio y muy agradable. Repetiremos!
Un restaurante bonito en el centro de Madrid con una atención experta y bien vestidos. Los vinos de calidad y la carta para fin de semana variada y excelente con precios razonables calidad/ precio. Nos gustó mucho, especialmente la ensaladilla. Gracias por la atención que nos dieron.
Un sitio encantador y de comida tradicional en el barrio de las letras. Ubicación excepcional, pero súper difícil de aparcar porque o vas a parking o en la calle. Menú muy bueno. Los platos son enormes, así que si no sois de comer mucho simplemente pedir un entrante o un plato principal, que os quedaréis llenos. Llamad para reservar porque se llena enseguida y normal, merece muchísimo la pena en la zona. Recomendamos los canelones, la tortilla revuelta y el rodaballo. Los postres bastante normalitos
Un sitio encantador, donde te atienden estupendamente. Hernando el camarero nos sirvió de maravilla. Y la comida casera de verdad. Repetimos seguro!!! Gracias
Tomamos un vino y un tercio de cerveza y una tapa de patatas bravas muy ricas y otra de espárragos verdes con queso,piñones y tomates cherry muy ricas también. El local está bien cuidado,el servicio bueno. La próxima volveremos para probar la carta que tiene buena pinta.
Un lugar muy acogedor. Hernando nos atendió a mi esposa y a mi extremadamente bien. Nos sentimos tan bien que vinimos dos veces en un viaje. Lo recomiendo. La comida es excelente
Muy buen sitio para tomarse unas tapas. También tiene opción de reservar mesa para comida. La comida muy buena, como de casa. Tomamos una ensaladilla rusa y albóndigas. La atención rápida y atentos a nosotros todo el tiempo. El ambiente muy acogedor. Si estás cerca en el barrio recomiendo pasar por aquí.
Restaurante de comida de mercado y cafetería por la mañana (hasta las 12:00). Está en la preciosa calle del León en Las Letras. El establecimiento es precioso, tiene mucho encanto con sus mesitas pegadas a las ventanas, su sofá chester al fondo y su "porche" de entrada totalmente abierto, precioso! El pincho de tortilla muy bueno, en su punto de jugosidad, la patata en su punto justo, tal vez la faltaba un poco de sal (8/10)
Lo descubrimos por casualidad, personal muy agradable y atento. Con música en directo, pero cuando nos sentamos a la mesa dejaron de tocar, ya que estaban demasiado cerca. Un local precioso, muy bien cuidado. Los platos buenísimos. Lo mejor, el arroz, servido en cazuela independiente, es de los más ricos que he probado. Triunfó la torrija, buenísima!!
Había pasado muchas veces por la puerta, pero nunca había entrado... ¡Gran error por mi parte! Ha sido una comida magnífica. Un menú del día, el día de Navidad, por 18 euros, que al final se convierten en 22 por algún suplemento de algún plato, pero que sigue siendo barato dada la cantidad de comida y la calidad de la misma. El menú se compone de un montón de entrantes y platos principales donde elegir. Yo pedí sopa de cebolla y carrilleras, ambos platos me encantaron. La atención por parte del personal fue magnífica en todos los aspectos. Repetiremos sin duda muchas veces más.
Todo excelente! Lo mejor aparte de la comida fue la atención de Hernando, una persona muy gentil, amable y con un servicio impecable. La comida deliciosa y en su punto, se nota el amor en su preparación. Gracias Hernando por hacer mi visita mas amena, por él y por la comida 100% recomendado.
Hermoso todo, la atención, tan amable y cordial, la comida del día sana, nutritiva y sabrosa como buscábamos, el ambiente sumamente cómodo y agradable. Nos encantó.
Espectacular lugar al que llegamos por recomendación. Fuimos sin reserva, pero el caballero que nos atendió nos facilito una mesa. El servicio en general estupendo y muy atentos en todo momento . Buen ambiente en el local. Todo muy limpio. Y lo más importante es que la comida es auténticamente CASERA😋. La cantidad de los platos muy muy bien. Recomiendo este lugar. Si vuelvo por Madrid no dudaré en ir otra vez 😜
Es un restaurante muy agradable, en pleno meollo del barrio de las Letras. La comida está realmente buena, todo recetas tradicionales, sin grandes complicaciones pero mucho sabor. Pedimos unas croquetas de bacalao, unos chipirones en su tinta, pollo a la naranja, una bebida cada uno, una tarta de chocolate y un café, y pagamos 39€, nada desorbitado. El personal es igualmente maravilloso y el espacio está muy cuidado. Totalmente recomendable.
Tal vez, la mejor casa de comidas que hemos visitado en Madrid. En un barrio histórico, con un servicio muy profesional que nos aconsejó a nuestro gusto. La comida, excelente con una calidad superior y con muy buena preparación. Dejo la foto de los callos, pero todo estaba buenísimo. Los haremos parada habitual en nuestras visitas a esta linda ciudad
Buenas cocina y camareros de profesión. Vale la pena. Calidad precio brutal
Recomendación de la recepcionista del hotel donde me alojo, y no me decepcionó. ⬆️ El salmón con piperrada, delicioso. Con un pan de textura excelente y un postre (natillas) muy buenas, aunque un poco líquida para mi gusto. El lugar muy acogedor Atención y servicio muy atento ⬇️ Por decir algo, porque tampoco fue exagerado, el plato tardó el llegarme un poco.
La comida estuvo muy rica, parece poca porción pero no, llena muy bien, de eso no tuvimos dudas, el postre de limón a mis acompañantes no les convenció del todo, pero bueno, no estaba tan mal a mi parecer. A lo que le pongo pega es que tardaron casi una hora en atendernos. Teníamos reserva a las 14:30 y empezamos a comer casi a las 16:00, eran conscientes del retraso que llevaban. Aún así sigo volviendo ya que todos son amables
Buen sitio para tomarse algo, bastante bien situado en la calle León, en el barrio de las Letras de Madrid. Local limpio, bien decorado y tranquilo. Puedes reservar para comer o tomar algo en la barra. Fuimos solo a tomar un café, una infusión y refresco, pero tenemos ganas de ir a ver qué tal se come allí.
Un restaurante con una opción de menú muy variada y platos muy abundantes. Todo estaba bastante bueno. Me sorprendió gratamente estando además en una zona tan turística. El restaurante es muy bonito y la atención es bueno. Quizá un pelín lentos teniendo en cuenta que no estaba muy lleno
Estupendo resto, ubicación 👍 inmejorable, a metros de plaza Sta. Ana. Menu deli ioso, tecnica gastronomica muy buena. Ambiente muy curado, chic sin pretenderlo....climatizado, el staf y servicio excelente 👌, calidos, amables y profesional. Los precios en relación a la calidad muy competentes. Volvere
Casa Diego ofrece una experiencia culinaria excelente. La ensalada de bacalao con aguacate es una auténtica delicia, llena de frescura y sabor. La crema de cebolla, sin duda, destaca por ser espectacular, digna de otro planeta. Aunque el servicio puede ser algo lento, la calidad de los platos compensa la espera. En general, un sitio altamente recomendable.
Muy buena cantidad a buen precio. Un detalle, el menú del día sería más atractivo si al menos incluyes bebida. 3,80 € una cerveza
Para comer como en casa. May. de 2024 Llegamos al lugar sin reserva. Nos hicieron esperar solamente 5 min y nos pasaron. Decoración bonita, como entrar en un salón familiar cargado de recuerdos. La comida riquísima, casera. Atención amable, sin prisas, sin presiones. Un local altamente recomendable. Repetiremos experiencia
El restaurante tiene mucho encanto, es bonito y acogedor. La comida que elegimos estaba bastante rica. Platos caseros y cocina tradicional española. Nos decantamos por elegir el menú del día, 16,30 euros. Aunque en la carta aparece muy bien especificado, la mayoría de platos tienen suplemento adicional por lo que son pocos los platos que se pueden elegir si uno no quiere pasarse del precio base del menú del día (mañana), que incluye: entrante, principal y postre. Me pareció descomunal el precio de la caña de cerveza: 2,40 euros, que es, generalmente, lo que se cobra por una doble. Sinceramente me pareció un verdadero abuso. El postre no se puede sustituir por café, es decir que aunque no comas postre, pagas el café. Las cantidades de los platos son abundantes. Las tres personas que acudimos elegimos sopa de cebolla encantados. No nos gustó a ninguno el resultado: el pan frito con queso, de dentro de la sopa, nos pareció que restaba sabor a la cebolla y al caldo. Aunque el restaurante estaba casi vacío, tardaron muchísimo en traernos el entrante y los cafès. Para los segundos casi no esperamos. Las cantidades me parecen proporcionales al precio. En mi opinion es algo caro, sobre todo y principalmente, en cuanto a bebida se refiere.
Calidad y cantidad a precios muy competitivos. La carta supone un menú a precio fijo de 18,50€ que incluye un primero, un segundo y un postre. Hay algunos platos (bastantes) que suponen un suplemento de entre 1y 4 € y la bebida también aparte. Pero la comida es casera, con muy buenas materias primas y con unas raciones abundantes. Con estos mimbres el restaurante se pone de bote en bote, la verdad. Las coquinas están buenísimas, muy ricas las judías verdes con jamón, los escalopines de solomillo, riquísimos. Todo está muy bueno. Merece muchísimo la pena.
Excelente opción para cenar en el barrio de las Letras. Casa antigua muy bien ambientada. Hice la reserva desde Google , llegamos y la mesa estaba preparada. La carta es re amplia y el sistema es que por 19 euros tenes entrada plato y postre. En la carta elegís los platos y.algunos tienen un suplemento de 1.5 a 3 euros. Bebida aparte. La comida excelente, porciones abundantes y los tiempos para esperar la comida están perfectos. Opción súper recomendable , llegas desde la gran via u otros barrios en menos de de 15 minutos.
Buen lugar para comer o cenar, aunque la comida no es espectacular, pero si buenas cantidades y servicio correcto. Solomillo con muchísimo pimentón, que hace que se haga pesado e imposible de terminar. Menú un poco caro contando que la mayoría de platos tienen suplemento. Recomendación, pedir solo medio menú.
En la zona de Huertas, muy cerquita de la Prada de la línea 1, Antón Martín un restaurante te con mucho encanto. Limpio y bien atendí dio por un personal que da un rato cercano y amable. No es poca cosa en tiempos donde ya no se ven los camareros profesionales. Lo mejor, la comida de toda la vida: un pisto manchego con unos huevos; una cazuela ya de albóndigas muy ricas con sus papitas en una salsa muy rica; y de postre, natilla. Con la bebida me pusieron unas aceitunas muy ricas; el pan poco cocido y en definitiva una buena opción si se quiere comer platos tradicionales muy ricos. El precio correcto, más aún para ser fin de semana. Como todos los bares de la zona, hasta la bandera y es conveniente reservar o ir a deshora (cono fue mi caso).
Muy buena la atencion y la comida. Las patatas de la abuela bos sorprendieron mucho. Buenisimas ! La ensalada de gambones y fresas no tenia nada especial. Y el tar tar de atun muy bueno aunque se les paso el picante. Y eso q somos de picante.
Estuvimos ayer cenando y nos gustó mucho el sitio. Pedimos bebida y tapas de callos (buenísimos), tartar de atún ( muy bueno también) y tapa de tortilla, esta pelín sosa. La atención de los chicos muy buena, no tanto la de una chica, que apenas saludó, pedí una tapa de humus de berenjena y trajo ración. No obstante nos gustó mucho el lugar y la calidad uy con seguridad repetiremos. Mil gracias
Normal y correcto, nada destacable. El precio está bien aunque es un poco lío el concepto de precio fijo + suplementos. Como detalle traen unas latitas de aceite con el pan y no lo cobran aparte, va en el precio del menú. Camareros amables y el ambiente muy muy ruidoso, reverbera mucho el sonido.
Buen restaurante de comida española en pleno centro. Se come de menús al que según los platos se le pueden añadir extras. Los camareros rápidos y amables. Lo único, si vais en fin de semana reservadad. * Volvimos porque tuvimos una buena experiencia pero está vez no ha sido tan buena. Tardaron en servirnos el 1er plato casi media hora y luego mi 2o plato me vino insípido. Les debimos pillar en un día malo
Tienen un menu a 18,90€ con porciones bastantes grandes y comida muy rica, lo recomiendo. En el menú no está incluido la bebida. Por otro lado el servicio no es muy bueno, los meseros son desagradables y no nos hicieron caso … El lugar es super bonito pero se llena bastante así que mejor reservar.
Lo que comimos estaba delicioso. El único problema fue que a los calamares le dejaron la piel, y parecía que te estabas comiendo un plástico, lo cual no es nada agradable. La carrillera y el salmorejo estaban espectaculares. La tarta de queso era muy cremosa, aunque con un sabor más fuerte de lo normal. Los camareros fueron muy majos. El lugar es agradable, perfecto para una cita
Un restaurante con buen aspecto pero baja calidad: en ensalada templada de espárragos duros y el arroz de los chipirones seco y los chipirones blandos, las natillas una bomba de azúcar, los callos a la madrileña pasables .El personal al comentarle la baja calidad de la ensalada ni se disculpo, seco y distante. Era el menú del dia que tiene un precio de unos 21€ xq la bebida no entra , los platos algunos con suplemento . No volveremos
11 euros 3 croquetas Entrecot + 4,30 de mala calidad ( duro como suela ) El rabo de toro estaba bien pero poca cantidad El secreto igual pero nada especial. También poca cantidad.
Bonito establecimiento, lástima que el servicio sea tan lento y el camarero que nos atendió tan poco profesional. Fuimos a picar algo y pagamos para dejar las patatas bravas, ya que son las peores que comí nunca, pues parecían cocidas y cubiertas con una salsa, no sé de qué. La ensaladilla muy mejorable. Desde luego, este no es mi sitio.
Más de 1 hora para que nos sirvieran dos tapas y con diferencia de media hora entre la primera y la segunda, pedidas al mismo tiempo. Además eran albóndigas y callos, dos cosas que ya tenían que tener preparadas. Rico todo, sí, pero eterno.
Me senté a desayunar. El camarero y la chica de barra me atendieron super mal, como haciéndome un favor. Me dieron el café en una taza sucia, frío y no como lo pedí. Pedí que me lo cambiaran por ese motivo. En mi cara puso el café de la taza sucia en otra taza, lo calentó y listo 😳. No me sentí cómoda para nada.
Desayuno sin mayor gracia. El menú (croissant, café y zumo de naranja por 5,7 €) es económico, pero la calidad no destaca. El croissant estaba aceptable, el café bastante normal, y el jugo de naranja no parecía recién exprimido. La atención fue lo menos agradable: el garzón atendía con evidente desgano, lo que afecta bastante la experiencia. En resumen, no volvería. Ni la calidad de la comida ni el servicio justifican repetir la visita.
Siempre es una pena cuando el servicio no está a la altura del lugar. Fuimos una mañana a desayunar y la experiencia no fue buena. Tuvimos la sensación de que, más que clientes, éramos un estorbo. No hubo ni un buenos días ni una sonrisa, y la atención fue fría y distante. Entiendo que todos podemos tener días complicados, pero cuando se trabaja de cara al público la actitud marca una gran diferencia. Una buena atención puede cambiar por completo la experiencia del cliente. Ojalá puedan mejorar este aspecto, porque el sitio tiene potencial. Eso sí la comida y lugar un 10
Pedimos un entrecot lomo bajo y la carne venía dura, llena de nervios. Le dijimos a la encargada y no nos dieron ningún tipo de compensación. Devolvimos el plato ya que era imposible de comer.
Me disponía a desayunar con mi família, pregunté si tenía bebida de avena (porque no puedo tomar otra) y al no tener, fuí a pedirme un café con avena a un lugar cercano para luego volver a desayunar con mi familia. Íbamos a pedir todos desayuno, lo único que no iba a pedir allí era mi café. Pues me dijeron que no me lo podía tomar allí dentro y no me dieron más opción que tomármelo fuera mientras mi família desayunaba. Lógicamente nos fuimos sin probar nada. Una pena, porque todos íbamos a consumir.
Ni siquiera tuve la oportunidad de probar la comida, entramos a desayunar y al no tener bebida de avena, mi mujer fue a una cafetería a compra su café con avena, la sorpresa vino cuando una vez todos sentados le dicen que no puede consumir el café dentro de su restaurante. Al final nos fuimos a otro sitio. Por la falta de empatía de la camarera no volveremos. Entiendo que puedan ser normas del establecimiento, pero si no disponen de bebida de avena. Lo menos es que te dejen llevar la tuya. Al fin y al cabo todos íbamos a consumir desayunos completos.
Somos clientas habituales y estamos completamente indignadas con lo ocurrido en nuestra última visita. Nos llamaron la atención por el simple hecho de que mi acompañante nos ofreciera parte de su desayuno. El tono amenazante de “que sea la última vez” fue totalmente inaceptable y nos hizo sentir culpables por algo que no tiene sentido. Esta experiencia ha sido humillante, solo miran por el dinero, se olvidan de los clientes y de los valores de la sociedad castigando algo tan normal. Esto no es lo que uno espera de un establecimiento. Si a nosotras, clientas habituales, nos tratan así, no queremos ni imaginar cómo tratarán al resto de los clientes.
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C. del León, 8, Centro, 28014 Madrid
C. del León, 8, Centro, 28014 Madrid
# Casa D Diego: Un Rincón con Sabor en el Corazón Histórico de Madrid
Madrid, una ciudad que pulsa con historia, arte y una gastronomía vibrante, esconde en cada esquina un universo de experiencias. En el laberinto de sus calles más castizas, donde el eco de los grandes literatos aún resuena, encontramos establecimientos que son mucho más que un lugar para comer; son custodios de la tradición y el alma madrileña. Casa D Diego, ubicado en la C. del León, 8, en pleno distrito Centro, es uno de esos rincones que invitan a sumergirse en la esencia de la capital. Aunque los detalles específicos de su historia y oferta culinaria son parte de su encanto por descubrir, su emplazamiento en el emblemático Barrio de las Letras le confiere un contexto inigualable, un telón de fondo de siglos de cultura y vida madrileña que merece ser explorado.
Para comprender la riqueza de un lugar como Casa D Diego, es fundamental entender el barrio que lo acoge. El Barrio de las Letras, también conocido como Barrio de Cortés, es uno de los distritos más emblemáticos y con mayor carga histórica de Madrid. Sus calles adoquinadas y fachadas centenarias narran historias de un pasado glorioso, especialmente vinculado al Siglo de Oro español, cuando fue hogar y punto de encuentro de figuras literarias de la talla de Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Luis de Góngora y Tirso de Molina.
Pasear por este barrio es hacer un viaje en el tiempo. Las placas conmemorativas en las fachadas recuerdan a sus ilustres vecinos, y fragmentos de sus obras adornan el pavimento de sus calles peatonales, invitando a la reflexión y al disfrute cultural. La C. del León, donde se sitúa Casa D Diego, no es una excepción. Esta calle, como muchas otras del barrio, ha sido testigo de la evolución de Madrid, desde ser un camino rural en las afueras de la villa medieval hasta convertirse en una arteria vital de un barrio bohemio y culto.
El origen del Barrio de las Letras se remonta al siglo XVI, cuando la corte se estableció en Madrid. La afluencia de nobles, clérigos y artistas transformó la zona. Las casas-palacio y los corrales de comedias comenzaron a proliferar. El Corral de la Cruz y el Corral del Príncipe (hoy Teatro Español en la Plaza de Santa Ana) eran los epicentros de la vida teatral, atrayendo a dramaturgos y actores. Este ambiente efervescente propició que muchos escritores buscaran residencia en sus proximidades, consolidando su reputación como el barrio literario por excelencia.
A lo largo de los siglos, el Barrio de las Letras ha sabido conservar su identidad, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Hoy, es un vibrante cruce de caminos entre la tradición y la modernidad, donde conviven librerías centenarias con galerías de arte contemporáneo, talleres artesanos con boutiques de diseño, y, por supuesto, tabernas y restaurantes que honran la rica tradición gastronómica española.
La C. del León, donde se encuentra Casa D Diego, es un microcosmos del Barrio de las Letras. Su nombre, según algunas teorías, podría derivar de la presencia de algún escudo nobiliario con un león o de una antigua posada con ese nombre. Lo cierto es que, como muchas calles del barrio, ha sido escenario de la vida cotidiana y extraordinaria de Madrid.
Históricamente, la calle ha mantenido un carácter residencial y comercial, con pequeños negocios que abastecían a los vecinos y a los ilustres habitantes de la zona. Su proximidad a la Carrera de San Jerónimo y al Paseo del Prado la convierte en un punto estratégico, facilitando el acceso a importantes centros culturales y políticos de la ciudad.
Hoy en día, la C. del León conserva ese equilibrio. Es una calle con vida propia, donde se pueden encontrar desde tiendas de antigüedades hasta librerías especializadas, pasando por bares y restaurantes que invitan a hacer una pausa. La arquitectura de sus edificios, muchos de ellos con balcones forjados y detalles ornamentales, refleja la elegancia de épocas pasadas y añade un encanto particular a la experiencia de pasear por ella. Es en este ambiente, donde el pasado se entrelaza con el presente, que Casa D Diego encuentra su hogar, ofreciendo un refugio para los amantes de la buena mesa en un entorno incomparable.
Aunque sin datos específicos sobre la carta o el estilo culinario de Casa D Diego, su ubicación en el Barrio de las Letras, un área conocida por su autenticidad y su apego a las raíces madrileñas, permite inferir el tipo de experiencia que un comensal podría esperar. Los establecimientos de esta zona suelen honrar la tradición gastronómica española y, en particular, la madrileña, ofreciendo una cocina honesta, basada en productos de calidad y recetas transmitidas de generación en generación.
Es plausible imaginar que Casa D Diego se enmarca en esta tradición, ofreciendo platos que evocan el sabor casero y la calidez del hogar. La cocina madrileña se caracteriza por su robustez y su arraigo a los productos de la tierra y la ganadería castellana. Platos como el cocido madrileño, los callos a la madrileña, el bocadillo de calamares o las patatas bravas son pilares de esta gastronomía, y es habitual encontrarlos en tabernas y restaurantes con solera.
La atmósfera de un restaurante en el Barrio de las Letras suele ser acogedora y con un toque de autenticidad. Paredes que quizás han visto pasar a generaciones de clientes, una decoración que evoca la nostalgia de tiempos pasados, y un servicio cercano y familiar son elementos comunes. La experiencia en un lugar así va más allá de la comida; es una inmersión en la cultura local, una oportunidad para sentir el pulso de Madrid a través de sus sabores y su gente.
La importancia del producto es fundamental en la cocina española. Desde los embutidos ibéricos hasta los quesos artesanos, pasando por las verduras de temporada y los pescados frescos, la calidad de la materia prima es la base de cualquier buen plato. Un establecimiento en esta zona de Madrid, que valora la tradición, seguramente pondrá un énfasis especial en seleccionar los mejores ingredientes, muchos de ellos de proximidad, para garantizar una experiencia culinaria memorable.
Además de los platos principales, la cultura de la tapa es omnipresente en Madrid. Antes o después de una comida, o como una comida en sí misma, las tapas son una forma social y deliciosa de disfrutar de la gastronomía. Desde aceitunas y encurtidos hasta raciones más elaboradas de jamón, croquetas o tortillas, las tapas ofrecen una variedad infinita para compartir y degustar.
Adentrándonos en el vasto universo de la gastronomía que uno puede esperar encontrar en un establecimiento tradicional en el corazón de Madrid, se abre un abanico de sabores y aromas que definen la identidad culinaria de la región y del país.
El Cocido Madrileño: Es, sin duda, el plato estrella de la capital. Un guiso contundente y nutritivo, tradicionalmente servido en tres "vuelcos" o partes: primero, la sopa de fideos; luego, los garbanzos con las verduras (repollo, zanahoria, patata); y finalmente, las carnes (morcillo, tocino, chorizo, morcilla, gallina), que se degustan con alegría y en buena compañía, especialmente en los meses más fríos. Su preparación, lenta y cuidadosa, es un arte que se transmite de generación en generación.
Callos a la Madrileña: Otro plato icónico y de sabor intenso. Se trata de un guiso de callos de ternera con chorizo, morcilla y pimentón, cocinado a fuego lento hasta alcanzar una textura melosa y un sabor profundo y picante. Es un manjar para paladares aventureros y amantes de los sabores auténticos.
Bocadillo de Calamares: Un clásico ineludible. Aunque suene sencillo, la clave está en la calidad de los calamares, rebozados y fritos a la perfección, servidos en un pan crujiente. Es un bocado rápido y delicioso, ideal para cualquier momento del día, y un verdadero símbolo de la gastronomía callejera madrileña.
Las Tapas y Raciones: La cultura de la tapa es el alma de la vida social en Madrid. Desde unas simples aceitunas o unas patatas bravas (patatas fritas con salsa picante) hasta gambas al ajillo, champiñones a la plancha, croquetas caseras (de jamón, de bacalao, de setas...), o una tortilla española bien cuajada, la variedad es infinita. Son la excusa perfecta para socializar, probar diferentes sabores y disfrutar de la animada atmósfera de los bares y tabernas.
Embutidos y Quesos: España es famosa por sus embutidos, y el jamón ibérico es la joya de la corona. Cortado finamente, es un placer para el paladar. Chorizo, salchichón y lomo ibérico complementan la oferta. En cuanto a quesos, la variedad es inmensa, desde quesos de oveja curados como el Manchego hasta quesos frescos de cabra o vaca, cada uno con su personalidad y maridaje ideal.
Vinos y Vermut: La gastronomía española se acompaña a menudo con excelentes vinos. Desde los tintos robustos de la Ribera del Duero o La Rioja hasta los blancos frescos de Rías Baixas o Rueda, la oferta es vasta. Y no podemos olvidar el vermut, que ha experimentado un resurgimiento en Madrid. Servido con un sifón, una rodaja de naranja y una aceituna, es el aperitivo por excelencia, especialmente los fines de semana.
Estos son solo algunos ejemplos de la riqueza culinaria que se puede saborear en un lugar como Casa D Diego, que, al estar en el Barrio de las Letras, es un embajador natural de estos sabores y tradiciones.
La ubicación de Casa D Diego es privilegiada, no solo por su valor histórico y cultural, sino también por la proximidad a algunos de los puntos de interés más importantes de Madrid. Después de disfrutar de una buena comida, el Barrio de las Letras y sus alrededores ofrecen un sinfín de opciones para continuar la inmersión en la vida madrileña.
El Triángulo del Arte: A pocos minutos a pie de la C. del León se encuentra el famoso Triángulo del Arte de Madrid, que agrupa tres de los museos más importantes del mundo:
Teatros y Espacios Culturales: La tradición teatral del barrio sigue viva.
Plazas Emblemáticas:
Compras y Artesanía: El Barrio de las Letras es también un lugar para descubrir tiendas únicas. Desde librerías especializadas y anticuarios hasta talleres de artesanía y boutiques de moda independiente, hay opciones para todos los gustos. La calle Huertas, paralela a la C. del León, es especialmente conocida por su ambiente comercial y de ocio.
Parques y Zonas Verdes: Aunque es un barrio céntrico, la cercanía al Real Jardín Botánico y al Parque del Retiro (ambos a un paseo) permite disfrutar de la naturaleza y un respiro del bullicio urbano. Son lugares perfectos para un paseo relajante o un picnic.
Para quienes deseen explorar Casa D Diego y el Barrio de las Letras, aquí algunos consejos prácticos:
Casa D Diego, en su ubicación en la C. del León, 8, no es solo un restaurante, sino una puerta de entrada a la auténtica experiencia madrileña. Enclavado en el corazón del histórico Barrio de las Letras, ofrece la oportunidad de saborear la gastronomía local mientras se está rodeado de siglos de historia, literatura y arte. Es un lugar donde el pasado y el presente se encuentran, donde la tradición culinaria se celebra y donde cada plato puede contar una historia. Visitar Casa D Diego es más que una comida; es un capítulo más en el descubrimiento de la inagotable riqueza cultural y gastronómica de Madrid. Un destino imperdible para quienes buscan autenticidad y sabor en la vibrante capital española.
El Barrio de las Letras, en el distrito Centro de Madrid, es mucho más que un destino turístico; es un lugar vibrante y con carácter propio para vivir. Si estás buscando un hogar en el corazón de la capital, este barrio ofrece una combinación única de historia, cultura, ocio y una calidad de vida excepcional para aquellos que valoran la vida urbana.
El Barrio de las Letras se caracteriza por ser una zona eminentemente cultural y de ocio, con un fuerte componente residencial que ha ido consolidándose en las últimas décadas. Históricamente conocido por ser el hogar de grandes literatos del Siglo de Oro, hoy en día mantiene esa esencia bohemia y artística, fusionada con una dinámica oferta de bares, restaurantes, librerías, galerías de arte y tiendas de diseño. Es un barrio que invita a pasear por sus calles peatonales, descubrir sus rincones llenos de encanto y disfrutar de su vibrante vida diurna y nocturna.
El perfil demográfico del Barrio de las Letras es diverso y en constante evolución. Predominan los jóvenes profesionales, a menudo ligados a sectores creativos, culturales o de servicios, atraídos por la cercanía a sus lugares de trabajo y la vida social del barrio. También es popular entre parejas jóvenes y personas solteras que buscan una experiencia de vida urbana y dinámica.
Se observa también una presencia creciente de residentes internacionales, tanto estudiantes como profesionales, que valoran la ubicación céntrica y el ambiente multicultural. Aunque no es el barrio típico para grandes familias debido al tipo de vivienda y la falta de grandes zonas verdes, aún conserva algunos residentes de toda la vida que aportan un toque de autenticidad y tradición.
El mercado inmobiliario en el Barrio de las Letras se caracteriza por su alta demanda y, consecuentemente, por precios elevados, reflejo de su ubicación prime y su atractivo.
Tipos de Vivienda: La oferta se compone principalmente de pisos y apartamentos en edificios históricos de los siglos XVIII, XIX y principios del XX. Es común encontrar viviendas con techos altos, balcones a la calle y elementos arquitectónicos originales. Muchas de estas propiedades han sido renovadas y modernizadas para adaptarse a las necesidades actuales, ofreciendo interiores contemporáneos en un marco histórico. También hay estudios y apartamentos más pequeños, ideales para jóvenes profesionales o como inversión. Las viviendas unifamiliares son prácticamente inexistentes.
Rango de Precios: Aunque no se pueden ofrecer cifras exactas sin datos específicos, el Barrio de las Letras se sitúa en la franja alta del mercado inmobiliario de Madrid. Los precios de alquiler son significativamente superiores a la media de la ciudad, y la compra de vivienda requiere una inversión considerable. El valor por metro cuadrado es de los más elevados del distrito Centro, justificado por la exclusividad de la zona, la demanda constante y la calidad de vida que ofrece. La inversión en este barrio es considerada sólida y con potencial de revalorización.
Una de las grandes ventajas de vivir en el Barrio de las Letras es su excelente conectividad con el resto de la ciudad.
El Barrio de las Letras y sus inmediaciones cuentan con una completa oferta de servicios para sus residentes.
El ambiente en el Barrio de las Letras es uno de sus mayores atractivos.
El Barrio de las Letras es un lugar ideal para aquellos que buscan una experiencia de vida urbana completa, vibrante y culturalmente enriquecedora.
Es perfecto para:
No es la opción más adecuada para quienes buscan grandes espacios verdes al salir de casa o para familias numerosas con niños pequeños que requieran amplias zonas de juego exclusivas en el barrio. Sin embargo, para aquellos que anhelan vivir el pulso de Madrid desde su corazón histórico, el Barrio de las Letras ofrece una calidad de vida incomparable.
building in Madrid, Spain
biblioteca en España
edificio y museo de Madrid, (España)
edificio modernista ubicado en el paseo del Prado, sede del Ateneo de Madrid
casa-palacio del siglo XIX en Madrid, Bien de Interés Cultural
edificio en Madrid
bien de interés cultural
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