La Espuela
Andalusian · Jaén
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Sobre La Espuela
La Espuela, ubicado en el corazón de Jaén, ofrece una experiencia gastronómica memorable. Nuestro ambiente acogedor, con opciones para comer dentro o al aire libre, es ideal para disfrutar de un almuerzo, cena, o incluso una visita individual. Nos esforzamos por brindar un servicio atento y de calid...
La Espuela, ubicado en el corazón de Jaén, ofrece una experiencia gastronómica memorable. Nuestro ambiente acogedor, con opciones para comer dentro o al aire libre, es ideal para disfrutar de un almuerzo, cena, o incluso una visita individual. Nos esforzamos por brindar un servicio atento y de calidad. Somos conocidos por platos emblemáticos como el rabo de toro y los buñuelos, considerados una verdadera delicatessen. Además, contamos con una cuidada selección de vinos, café y postres exquisitos. Con entrada, aseo y mesas accesibles para sillas de ruedas, La Espuela busca ser un espacio inclusivo donde todos se sientan bienvenidos.
O que dizem os clientes de La Espuela
La Espuela destaca por su ambiente acogedor y la calidad de su comida. Los clientes elogian la atención del personal y la ubicación céntrica. Algunos mencionan precios algo elevados y problemas puntuales con el servicio o la disponibilidad de platos.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Se recomienda reservar, especialmente si vas en grupo. Si vas en coche, puedes aparcar en el aparcamiento de la plaza San Francisco.
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Explore os arredores de La Espuela
La Espuela está localizado em Jaén, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
Património Histórico
- Palacio del Condestable Iranzo (A 89m) — casino, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Jaén, España bien de interés cultural
- catedral de Jaén (A 117m) — edificio en Jaén (España) bien de interés cultural
- Palacio de los Cobaleda Nicuesa (A 189m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Museus
- Museo Catedralicio de Jaén (A 147m)
Edifícios Religiosos
- iglesia del Sagrario (Jaén) (A 120m) — Spanish Catholic church in Jaén
Outros Locais de Interesse
- Casa Las Heras (A 34m) — edificio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Jaén, España
- Biblioteca del Patronato Municipal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Jaén (A 110m) — biblioteca en España
- Palacio de los Vélez (A 167m) — palacio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Jaén, España
- Casa Almansa (A 177m) — edificio, patrimonio histórico de Andalucía de importancia arquitectónica en Jaén, España
- Palacio del Vizconde de los Villares (Jaén) (A 229m)
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Perguntas frequentes sobre La Espuela
Avaliações de La Espuela Jaén
Un 11/10! El trato inmejorable, y la comida un escándalo. Pedimos unos rollitos de queso, un codillo y rabo de toro y a parte nos dieron un aceite sin filtrar con pan para que probáramos. Estaba todo delicioso y un precio muy razonable ya que eso, más 4 bebidas no llego ni a 50€. Si volvemos a Jaén volveremos sin duda. Un saludo de parte de dos valencianos con la tripita llena y muy satisfechos!!
Todo delicioso y los camareros muy simpáticos. Estaba lleno y nos sirvieron muy rápido. Espero que cobren un buen dinerito.
Nos aconsejaron muy bien a la hora de pedir, la comida muy rica y elaborada. Muy buena relación calidad precio. Pero lo mejor es la amabilidad con la que nos trataron. Fuimos el sábado 29 y el domingo intentamos volver pero lamentablemente era su primer día de vacaciones. Altamente recomendable y el sitio perfecto al lado de la majestuosa catedral de Jaén.
Simplemente espectacular. Nos atendió Manuel de manera rápida y eficaz. En todo momento nos recomendó las mejores opciones. Tomamos una bolitas de queso con gambas espléndidas, carrillera y rabo de toro. Este último sublime. Sin duda un sitio para ir y además cerca de la catedral. Así da gusto comer.
Hemos ido por la ubicación y nos ha sorprendo la calidad de la comida. A veces ves los precios de los menús y te guías por ellos y luego las cantidades… pero en este caso no, la relación calidad, cantidad y precio es inmejorable. Excelente servicio de camareros de la terraza.
Imprescindible en Jaén! La comida y la atención fantásticas. Los mejores buñuelos de bacalao que hemos probado, la ensaladilla especial y el cazón en adobo excelentes, para rematar con unos postres deliciosos. El camarero muy atento, todo de 10. Recomendable 100%.
Cenamos de picoteo y estaba todo muy rico. Me encantaron el brownie de chocolate y la tarta de queso. Los camareros muy simpáticos. Muy recomendable
Restaurante al lado de la Catedral. Precio muy económico y comida de calidad. Un sitio perfecto para compartir y probar diferentes platos. 100% recomendable los buñuelos de bacalao y los saquitos de queso, puerro y gambas. Por último, el servicio ha sido muy atento y amable. Si vuelvo a Jaén, no dudaré en volver a este sitio.
El servicio muy bueno. El camarero que nos atendió en la terraza muy amable, simpático y profesional. La comida muy buena. El restaurante estaba lleno y comimos en la terraza. Todo muy bueno. Las croquetas de queso exquisitas, los saquitos, las chuletillas de cordero, el revuelto de la casa( todo estaba buenísimo) Tardaron porque estaba lleno pero merece la pena esperar, además son muy amables.
La comida estaba buenísima. La berenjena frita con miel de caña, típica de Jaén es un imprescindible. Y los buñuelos de bacalao impresionantes, con una bechamel ligera que hace que entren muy bien. Y sobre todo lo que más valoro es el trato por parte del personal y del dueño. Sienta bien que se preocupen por la atención al cliente. Volveré seguro en mi próxima parada por Jaén.
Nos sentamos en la terraza, el servicio fue estupendo, nos atendieron rápido y bien. A medida que pedíamos bebida nos traían diferentes tapas, a cual mejor... pisto, salmorejo acompañado de carne... El solomillo con foie estupendo, tierno y muy sabroso. Las migas muy buenas. Lugar tranquilo donde volveremos seguro
Un personal muy agradable, profecionales y atentos en cada momento. La cocina extraordinaria con una gran variedad de platos para elegir. Lo menos atractivo, es los aparcamientos por su ubicacion en el antiguo Jaén de típicos callejones y a unos 50 metros de la histórica Catedral.
Muy bueno todo. El encargado nos buscó un sitio en la terraza en cuanto llegamos. La carta era amplia y, aún así, nos propuso 4 ó 5 cosas fuera de carta. El rabo de toro estaba buenísimo, de los mejores que hemos probado. No es barato, pero el precio es ajustado a lo que comes y no es, ni mucho menos abusivo. Para repetir, pir supuesto. Y muy céntrico, a escasos metros de la catedral. Muy, muy bien
Acudimos para comer, el servicio fue super excelente. La comida deliciosa y abundante. Se pueden pedir medias raciones y combinarlas entre ellas. Comimos buñuelos de bacalao, revuelto de la casa y calamaritos todo riquísimo.
Por mi parte, a destacar el estupendo servicio, rápido y muy amables. Buena relación calidad precio. Personalmente recomiendo los buñuelos de bacalao
No puedes estar en Jaén y no pasar por la Espuela para probar la esencia de la zona. Tapas con todas tus consumiciones. Amplia carta de platos típicos de la zona : salmorejo , camarones ,habichuelas, croquetas caseras ,flamenquines y un largo etc. para todo tipo de gustos y apetencias. No puedes dejar de probar los alcaucines y el arroz con bogavante, están especialmente buenos. Buena materia prima bien tratada en cocina y servida de forma profesional y cercana por toda la plantilla sin excepción. Mención especial a Manuel que te hace sentir como en tu propia casa . Muy recomendable. Repetiremos hay mucho que probar.
Un servicio muy bueno,la comida está muy bien ejecutada. Y los postres caseros,en este caso nos han ofrecido Flan de huevo, brownie de chocolate,leche frita y tarta de queso. Tiene buena ubicación para ir andando y de todas formas hay un aparcamiento público muy cerca Lo recomiendo 100x100
Pedimos solomillo al pedro Jiménez con queso, y espinacas esparragadas y recomiendo ambas. Además, tapas elaboradas. El precio acorde con la zona de la catedral (aunque nada disparatado para la zona). Destaco la atención que nos prestaron ya que estaba lleno (y creo que no se esperaba tanta clientela ese día) y aún así el camarero fue atento y atención rápida.
Se encuentra en la Calle Maestra. Es una valle peatonal junto a la Catedral. Tiene gran calidad en su carta y menús. Buen trato y amabilidad. Cuenta con terraza exterior. Merece la pena acercarse y disfrutar de este céntrico restaurante.
Un lugar muy agradable con magnífico servicio, carta variada y un trato muy directo, hacen este restaurante un lugar ideal para cualquier tipo de celebración
¡Una experiencia culinaria absolutamente excepcional que merece las cinco estrellas! El restaurante "La Espuela" es, sin duda, una parada obligatoria si visitas o vives en Jaén capital. Desde el momento en que entras, el ambiente elegante y acogedor te envuelve. El local aúna tradición y un toque moderno, creando un espacio perfecto tanto para una comida de negocios como para una celebración familiar. La calidad de la comida es insuperable. Cada plato que probamos demostraba un profundo respeto por la materia prima de la tierra, con el aceite de oliva virgen extra (AOVE) como protagonista. Recomendaría probar sus carnes a la brasa, perfectamente ejecutadas, o cualquiera de sus propuestas tradicionales con un giro contemporáneo. Finalmente, el servicio fue impecable: atento, profesional y con excelentes recomendaciones que demostraban un gran conocimiento de la carta y los vinos. La Espuela es un verdadero referente gastronómico. ¡Enhorabuena a todo el equipo por esta joya! ¡Volveremos muy pronto!
Fuimos un viernes por la noche y pese a no tener reserva conseguimos sentarnos sin problema. Nos atendieron rápido y de maravilla, aunque uno de los jefes no estaba conforme y se interesaba continuamente si estábamos cómodos y todo a nuestro gusto. La comida estuvo muy buena pero me faltó un poco de cariño a la hora de ver la presentación, veía los platos como un poco sosos. De sabor muy bueno todo y con ganas de probar más platos, recomiendo probar si o si los buñuelos de bacalao y la tarta de queso. Repetiremos y probaremos más platos, con más cariño, para así poner las 5 estrellas.
Lugar acogedor, en el centro de Jaén , la cerveza Cruzcampo muy fresquita, buen ambiente, repetimos
Comida de muy buena calidad y trato excelente, hasta el dueño estuvo muy atento. Recomendado al 100%, no es barato (tampoco caro) la calidad, servicio y ambiente se tiene que pagar
Tengo que decir que hay sitios que destacan y este es uno de ellos, por lo que os lo recomiendo tanto para comer como para tapear, el trato el camarero destacan por la calidad. Para aparcar en el aparcamiento de la plaza San Francisco. Las tapas y raciones muy bien y al lado de una joya de la humanidad como es la catedral de Jaén.
Enclave genial. Los buñuelos hay q probarlos , que delicatessen, por favor. No he probado nunca ningún buñuelo igual. Después hemos probado Violetes, y seguimos con la misma opinión de este sitio. Inmejorable. Os lo recomiendo 100 x 100qq
¡Una experiencia culinaria absolutamente excepcional que merece las cinco estrellas! El restaurante "La Espuela" es, sin duda, una parada obligatoria si visitas o vives en Jaén capital. Desde el momento en que entras, el ambiente elegante y acogedor te envuelve. El local aúna tradición y un toque moderno, creando un espacio perfecto tanto para una comida de negocios como para una celebración familiar. La calidad de la comida es insuperable. Cada plato que probamos demostraba un profundo respeto por la materia prima de la tierra, con el aceite de oliva virgen extra (AOVE) como protagonista. Recomendaría probar sus carnes a la brasa, perfectamente ejecutadas, o cualquiera de sus propuestas tradicionales con un giro contemporáneo. Finalmente, el servicio fue impecable: atento, profesional y con excelentes recomendaciones que demostraban un gran conocimiento de la carta y los vinos. La Espuela es un verdadero referente gastronómico. ¡Enhorabuena a todo el equipo por esta joya! ¡Volveremos muy pronto!
El ambiente está genial. Fui a comer con varios amigos, previa reserva. Pedimos croquetas, flamenquín y solomillo y estaban muy ricos. Tanto Leiver como Carla son muy amables
Fuimos un viernes por la noche y pese a no tener reserva conseguimos sentarnos sin problema. Nos atendieron rápido y de maravilla, aunque uno de los jefes no estaba conforme y se interesaba continuamente si estábamos cómodos y todo a nuestro gusto. La comida estuvo muy buena pero me faltó un poco de cariño a la hora de ver la presentación, veía los platos como un poco sosos. De sabor muy bueno todo y con ganas de probar más platos, recomiendo probar si o si los buñuelos de bacalao y la tarta de queso. Repetiremos y probaremos más platos, con más cariño, para así poner las 5 estrellas.
Lugar acogedor, en el centro de Jaén , la cerveza Cruzcampo muy fresquita, buen ambiente, repetimos
Comida de muy buena calidad y trato excelente, hasta el dueño estuvo muy atento. Recomendado al 100%, no es barato (tampoco caro) la calidad, servicio y ambiente se tiene que pagar
Atención exquisita, el rabo de toro espectacular, el revuelto de gulas y gambas brutal, el brownie con el helado también. Y sobre todo la ilusión y la atención de los jóvenes que nos atendieron.
Tengo que decir que hay sitios que destacan y este es uno de ellos, por lo que os lo recomiendo tanto para comer como para tapear, el trato el camarero destacan por la calidad. Para aparcar en el aparcamiento de la plaza San Francisco. Las tapas y raciones muy bien y al lado de una joya de la humanidad como es la catedral de Jaén.
Enclave genial. Los buñuelos hay q probarlos , que delicatessen, por favor. No he probado nunca ningún buñuelo igual. Después hemos probado Violetes, y seguimos con la misma opinión de este sitio. Inmejorable. Os lo recomiendo 100 x 100qq
El ambiente está genial. Fui a comer con varios amigos, previa reserva. Pedimos croquetas, flamenquín y solomillo y estaban muy ricos
Atención exquisita, el rabo de toro espectacular, el revuelto de gulas y gambas brutal, el brownie con el helado también. Y sobre todo la ilusión y la atención de los jóvenes que nos atendieron.
Un sitio con una comida bastante buena , el servicio bueno aunque sí que tardan un poco en atenderte , también se nota un poco tenso el ambiente entre varios compañeros del oficio de hostelería pero en conjunto bastante bien
La ensaladilla rusa de la Espuela está muy rica; la veo especial con respecto a otras. Tal vez algún ingrediente más: alguna anchoa más (tiene sólo dos), algún trocillo de salmón...en fin...Con media ración come una persona, entera me vino larga y me tuvieron que ayudar los demás de la mesa. Las croquetas están bien...pero salen solas, sin más. Les pondría algún trozo de tomate. Van sin aceite en exceso, eso se agradece. Se nota que son artesanales. El camarero y camarera atentos...te atienden sin esperar demasiado; incluso cuando hubo mucha gente. El wc deficiente el jabón -que no salía...más que una chispitina tras un rato-, chorro de agua dispersa, y el papel higiénico un trocillo del dispensador. Limpieza buena del servicio. A la carta le añadiría algo que está de moda: ensalada de ahumados -salmón, anchoas, bacalao,...-. En general: buena sensación y a gusto. Ambiente confortable. También aprecié que, a diferencia de otros locales de la zona, ví la puerta de salida en caso de incendio.
Muy buena la comida, los buñuelos de bacalao, exquisitos. Los camareros son correctos, aunque la atención es mejorable. Lo peor es la limpieza de los baños, con malos olores y eso que era primera hora del turno del medio día.
La comida estaba muy buena...sin pretensiones de decoración de platos ...simplemente.... BUENA, QUE NO ES POCO!!! El arroz caldoso con bogavante muy bueno y los postres mejores aún. MIL GRACIAS A ALEX POR EL SERVICIO...UN 10 !!!!
Estuvimos de comida navideña con los amigos, comimos de maravilla, nos atendieron genial, la atención de los camareros fue muy buena. Juan fue uno de ellos, estaba al cuidado de que no nos faltará de nada. Gracias por el trato!
Comida buena no abundante, ambiente agradable personal correcto.
Todo un clásico en Jaén. Junto a la Catedral, en la zona de las "Tascas" en calle Maestra. A destacar y muuucho sus increíbles buñuelos de bacalao. Los mejores que me he comido. Sólo por eso ya merece la pena ir.
La comida muy bien, las croquetas caseras y bien preparadas. Los huevos con morcilla y patatas riquísimos y generosos. La sepia tenía muy buena pinta pero no estaba muy tierna, aún así de sabor estaba muy bien tambien. La relación precio calidad excelente, por eso las 5 estrellas.
Fuimos a tomar algo un miércoles por la noche y no tuvimos problema para encontrar sitio. Hicimos dos rondas de cañas con tapa incluida y genial la atención (y cerveza bien fría). Quisimos cenar algo más, de raciones, pero los precios nos parecieron algo elevados (una pipirrana, 16 euros).
La mejor ensalada rusa que he probado !!
Lugar muy acogedor cerca de la catedral de Jaén. El personal fue muy amable. La comida muy buena, en especial los langostinos al ajillo.
La comida muy bien, las croquetas caseras y bien preparadas. Los huevos con morcilla y patatas riquísimos y generosos. La sepia tenía muy buena pinta pero no estaba muy tierna, aún así de sabor estaba muy bien tambien. La relación precio calidad excelente, por eso las 5 estrellas.
Fuimos a tomar algo un miércoles por la noche y no tuvimos problema para encontrar sitio. Hicimos dos rondas de cañas con tapa incluida y genial la atención (y cerveza bien fría). Quisimos cenar algo más, de raciones, pero los precios nos parecieron algo elevados (una pipirrana, 16 euros).
Buen restaurante en el centro de Jaén. Sitio agradable con buena comida. Precios algo elevados, pero nada descabellado. Tardaron un poco en servirnos, pero es cierto que era un día de mucha gente y que se mostraron bastante agradables y nos explicaron la situación. La comida muy buena.
La mejor ensalada rusa que he probado !!
Buen restaurante en el centro de Jaén. Sitio agradable con buena comida. Precios algo elevados, pero nada descabellado. Tardaron un poco en servirnos, pero es cierto que era un día de mucha gente y que se mostraron bastante agradables y nos explicaron la situación. La comida muy buena.
Había bastante gente en el local, eso no es excusa para la tardanza en servirnos la comida, la comida estaba buena, aunque relativamente escasa para el precio marcado. Lo mejor de todo el propietario, muy simpático, atento y servicial.
Los camareros muy atentos,la comida regular
Le dije a la camarera que queríamos tapear y al pedir la tapa de la segunda cerveza nos comentan que es un restaurante no un bar de tabas
El local por dentro es muy bonito y acogedor, y la ubicación inmejorable. La comida sin embargo no tanto. Un sábado a mediodía no tenían ni croquetas ni saquitos. La ensalada sosísima y sin gracia. Las gyozas se supone que eran de papada, pero ni estaba ni se le espera. El cachopo correcto. El revuelto de huevos y morcilla eso sí, riquísimo. El personal de sala parecía como si estuviéramos en un funeral. Una leve sonrisa no vendría mal.
El local por dentro es muy bonito y acogedor, y la ubicación inmejorable. La comida sin embargo no tanto. Un sábado a mediodía no tenían ni croquetas ni saquitos. La ensalada sosísima y sin gracia. Las gyozas se supone que eran de papada, pero ni estaba ni se le espera. El cachopo correcto. El revuelto de huevos y morcilla eso sí, riquísimo. El personal de sala parecía como si estuviéramos en un funeral. Una leve sonrisa no vendría mal.
Un bar inclusivo, puesto que los camareros se hacen los sordos y los ciegos , el servicio como puedes imaginar un desastre , te ponen la bebida sin vaso, la chica de la terraza , María te mira por encima del hombro y ni sabe contestar a lo que le preguntas , las raciones super escasas para el precio que tienen , una hora y media para servir tres raciones.. no volveremos jamás .
Un bar inclusivo, puesto que los camareros se hacen los sordos y los ciegos , el servicio como puedes imaginar un desastre , te ponen la bebida sin vaso, la chica de la terraza , María te mira por encima del hombro y ni sabe contestar a lo que le preguntas , las raciones super escasas para el precio que tienen , una hora y media para servir tres raciones.. no volveremos jamás .
En nuestro caso ,la atención fue bastante deficiente,pues siendo los segundos clientes que entramos al restaurante tuvimos que pedir nuestra comida varias veces a las camareras, educadas,eso sí, cuando vimos que ya habían servido al resto de comensales que habían llegado mucho después que nosotros.Además la comida es de baja calidad(no quiero entrar en críticas específicas),escasa y de precio más bien alto.Lo mejor,la excusa q nos ofreció un señor mayor,que supongo que sería el dueño.
La relación calidad-precio no compensa. El tartar de “salmón” era básicamente aguacate y algún trocito de salmón perdido. La ensaladilla rusa muy normal de sabor y el tamaño, para ser ración entera, era como de media ración.
Un restaurante que de inicio deja mucho que desear, se deja reservada una mesa y a falta de detalle exacto de comensales,damos aproximado, nos encontramos con que directamente no hay reserva. Le pedimos un filete de pechuga o una tortilla francesa por nuestro bebé y nos dicen, que le es imposible desde cocina porque, no da abasto...poca profesionalidad y ganas de dar un servicio excelente .
La comida regular, los buñuelos de bacalao no sabían a bacalao, el flamenquin, la ensalada de gulas mal y el solomillo escaso. Fue también caro, pero lo peor fue el comportamiento del encargado que monto en cólera porque fuimos 8 y el emcargo era de una mesa de 10. Además tampoco se disculpó. Muy decepcionante.
Fuimos el martes 27 de agosto a comer a medio día, sobre las 2. Cuando entramos no tenían puesto el aire acondicionado en el comedor y aquello parecía un horno. Nada más sentarnos ya nos están tomando nota de la bebida sin ver ningún tipo de carta, por supuesto sin ver precios. Pedimos de primero pipirrana y de segundo lubina. La pipirrana pues normal, de donde yo soy la pipirrana es totalmente diferente y también soy de la provincia. La lubina era un filete de pescado bañado por una abundante salsa, que parecia una mezcle de salsa de nata y salsa pimienta, osea que ni una ni otra. No me gustó nada. En fin supongo que martes y a primera hora es lo que había. EN RESUMEN: No lo recomiendo.
Acudimos un grupo de 8 personas a comer el sábado de feria. Los camareros del servicio estaban desbordados, llegamos a pedir platos a las 3 de la tarde y recibirlos cerca de las 5. Muy poca cantidad en las raciones para el precio que tienen, aunque la cocina y el género son de calidad. Pedimos como postre 2 tartas de queso y es de los peores postres que he comido en mi vida, estaba incomestible a más no poder. Para colmo tuvimos que aguantar los malos modales y gritos de una camarera al quejarnos del sabor. No se nos ocurrió pedir la hoja de reclamaciones por temor a que ella formara una escena. Sitio para nada recomendable.
Esta experiencia fue en septiembre de 2020 pero la cuento porque el restaurante sigue abierto y nos dejó bastante marcados. Almorzamos en ese restaurante con el menú del día. La comida es general normal, nada destacable. El problema surge porque mi madre pide un variado de pescado frito y después de comer varias piezas detecta que la merluza estaba en mal estado. Al acercarme el camarero para llevarse los primeros y traer los segundos, mi madre le informa al camarero que la merluza frita estaba pasada. Simplemente eso. El camarero, un señor delgado de pelo negro y de mediana edad, le espeta en mal tono que eso lo tendría que haber dicho antes de comerse el plato salvo la merluza. Nos resultó una respuesta muy agresiva y hostil porque ni siquiera habíamos pedido nada simplemente le habíamos dado una información que deberían de agradecer para cuidar a su clientela y la higiene alimentaria. El resto del pescado frito estaba en buen estado y se comió. Así que nos dejó bastante perplejos la respuesta. Comimos tranquilamente los segundos, el café, pagamos y nos fuimos para no volver jamás.
Después de hacer una reserva para COMER con más de una semana de antelación, nos sitúa en una mesa pequeña de tapeo. Las sillas son muy incómodas y al decir el problema de ellas nos ofrece una CAJA!. Les pedimos explicaciones de porque no nos ha situado es el comedor, que es bastante amplio y nos respondió de formas inadecuadas. Le pedimos sugerencia sobre el vino y no tenían ni idea aun así diciendo cualidades de la preferencia de este. La comida estaba regular, el bacalao era natural con la salsa de tomate ácida. Nos sirvieron una ensalada ibérica con los aguacates VERDES (no maduros). A última hora se acerca el dueño con aires de grandeza y discutimos estos puntos. Nos dio a entender no teníamos ni idea de "los manjares" que comíamos en su restaurante..... Dando a entender que no teníamos ni idea de comer. Tengo que añadir que fuimos la única mesa que ni pusieron mantel ni fue adecuada para comensal para tres personas.
Tardan una eternidad en servir entre plato y plato. Las cantidades son muy pequeñas para el precio tan alto que tienen. El solomillo de cerdo estaba bastante pocho y demasiado blando. En general, el restaurante es muy tacaño con las raciones. No me preocupa no volver a este restaurante.
Después de hacer una reserva para COMER con más de una semana de antelación, nos sitúa en una mesa pequeña de tapeo. Las sillas son muy incómodas y al decir el problema de ellas nos ofrece una CAJA!. Les pedimos explicaciones de porque no nos ha situado es el comedor, que es bastante amplio y nos respondió de formas inadecuadas. Le pedimos sugerencia sobre el vino y no tenían ni idea aun así diciendo cualidades de la preferencia de este. La comida estaba regular, el bacalao era natural con la salsa de tomate ácida. Nos sirvieron una ensalada ibérica con los aguacates VERDES (no maduros). A última hora se acerca el dueño con aires de grandeza y discutimos estos puntos. Nos dio a entender no teníamos ni idea de "los manjares" que comíamos en su restaurante..... Dando a entender que no teníamos ni idea de comer. Tengo que añadir que fuimos la única mesa que ni pusieron mantel ni fue adecuada para comensal para tres personas.
Una vergüenza. Quisimos entrar con la intención de tapear y la respuesta del caballero que nos atendió fue, que para tapear nos quedemos en Madrid. La educación brilla por su ausencia en el establecimiento…
La comida tenía mucho que desear, platos medio fríos, aceite muy refrito. Un camarero joven muy impertinente y desagradable, deberían pensar en cambiar el servicio. En definitiva no lo recomiendo.
Pues han tardado muchísimo en servir la comida. La comida buena pero nos indican que las raciones son para cuatro personas y yo creo que son para dos. Si se necesita reforzar en fechas específicas la cocina no es culpa de los clientes.No volviendo se soluciona mi problema.
Nos pusieron patatillas de tapa. El camarero nos recomendó un mero el cual nos cobraron 36€ por un lomo de unos 100 gr como mucho y para colmo venía super frío y con sabor a congelado. No volveremos a repetir es muy caro para la mala calidad y la poca cantidad.
La calidad no se acerca para nada al precio de los platos. Pedí una ración de ensaladilla (12€) muy escasa, entre tapa y media nación, hecha de patatas y encurtidos. Pero lo peor fue el tartar de salmón ( 18€), q no era Tartar de salmón sino de aguacates con algunos trozos de salmón. Me sentí en presencia de un robo a mano armada: la cuenta 46€
Trato lamentable. Al llegar al bar, todas las mesas estabas llenas y el camarero nos dijo que esperásemos en la barra hasta que una mesa quedara libre. Conforme se quedaban libres, el primero que llegaba se sentaba. Le comentamos la situación a otro camarero y nos dijo: "aquí no hay listas, el primero que llega se queda la mesa". Eso lo dijo contradiciendo al otro camarero y después de haber esperando 50 minutos en la barra para conseguir una mesa. NO REPETIRÉ JAMÁS EN ESTE SITIO.
Mal servicio y poca comida en comparación con los precios, nada del otro mundo
El puente de mayo hemos estado en Jaén. Hemos ido dos veces, por casualidad, a este bar, ya que está al lado de la catedral. La primera fue muy caro, 4€ x un vermut, normal, nada del otro mundo. La segunda vez no han querido servimos, para tomar algo, a pesar que la mitad del bar estaba vacío, a parte que el trato no ha sido nada agradable.
Estuvimos comiendo el sábado 26 de febrero. En la primera hora y media solo nos sirvieron un entrante y tres tercios. Cuando nos pusimos serios llegaron el segundo entrante y los platos principales. Muy mala experiencia y cuando regresemos a Jaen no repetiremos en este sitio.
Después de 40 minutos sentados en la mesa con las cañas servidas y sin tapas, servidas las mesas que llegaron después de nosotros, cuando pedimos nuestro servicio que dicho sea de paso pedimos y no había nadie en el lugar pues éramos los primeros, nos discriminó el camarero y nos habló en muy mal tono por lo que decidimos irnos, cuando nos acercamos para pedir la cuenta nos echó del sitio diciendo :váyanse, no hace falta que paguen nada!!, demostrando que no tienen atención al cliente y que carecen de servicio y educación por lo que no lo recomiendo a nadie! MUY MAL SERVICIO!!!!!
Tenía una mesa reservada hacia un mes, cuando llegamos nos dice un camarero que no había ninguna mesa reservada a nuestro nombre, resulta q si, q si estábamos en la lista de reservas con la fecha y todo, se l había olvidado, todo el salón con sus mesas decoradas para la ocasión, y nos pone una mesa fea y con sillas de plástico (de esas de piscina blancas de incomodisimas), le decimos q eso q era de ponernos esas sillas y nos dijo un camarero con muy poca educación q eso es lo q había, q si queríamos eso sino a la calle, por supuesto nos quedamos sin cena de Navidad varias personas. No lo recomiendo para nada. Mal servicio. Camareros muy bordes y con muy mala educación Por supuesto que no iremos más.
Al principio todo bien, pero a la hora de pedir la comida, primeramente no tienen carrilladas a lo que accedimos sin problema y nos aconsejaron rabo de toro. Realizamos el cambio. A la hora de traer la comida pedimos gambas al ajillo y nos trajeron gambas cocidas, nos preguntó que si nos daba lo mismo, empezando por que si es un fallo suyo no debería ni de preguntar pero en fin se entiende tras decir que si nos ponían las gambas al ajillo como habíamos pedido era mejor nos dijo que nos esperáramos que iba a hablar, vino y nos decía que era un follón que tendrían que tirarlas y demás le volví a repetir que si podían las gambas al ajillo mejor y volvió a insistir que si no nos importaba era mejor que nos las quedáramos, total a lo que un comensal le dio cosa y le dijo que las dejara. Cuando es un fallo por parte de ellos no tendrían que insistir, y cobrando el plato más caro que el principal que habíamos pedido(se aceptó al plato por su insistencia y pesadez sin saber el precio), y de gambas venía exceso… El rabo de toro si estaba bien pero exceso también para su precio. A la hora de pedir la cuenta nos pareció elevada miramos la cuenta y nos habían metido bebidas que ni habíamos pedido…. La cuenta es un fallo que cualquiera puede tener, pero después del primer fallo y insistir en quedarnos algo que lo hemos pedido y de precio superior, que mínimo que intentar que no haya más fallos, dejo mucho que desear… Yo no lo recomendaría, por los fallos, y los platos no son muy abundantes.
Durante unos años, he sido cliente ocasional de este restaurante. La última vez que fui, nada más abrir la carta y ver los precios disparados, tomé sólo una cerveza y pagué. No se puede consentir que por lo mismo en algunos restaurantes te cobren mucho más. 20€ un risotto normal y corriente, sin ir más lejos. Hace un tiempo costaba varios euros menos. Y lo mismo con otros varios platos. No volveré, una pena la avaricia.
He probado muchas tartas de queso pero sin duda esta es la mas nefasta que he probado, comida muy regulera para el precio que tienen sinceramente! la camarera rubia pillo un rebote con nosotros por que creyó escuchar un comentario que nunca dijimos y se nos encaro! Tuvo que venir un camarero a pedir disculpas, totalmente una sinvergüenza y con muy pocas ganas de trabajar cocina lenta. No recomendable, mejor ir a otro lugar 🙌🏼
Si bien hay que empezar diciendo que la calidad es aceptable también hay que decir que es muy muy muy caro. Platos carísimos. Raciones normales a más de 20€ es una auténtica barbaridad. Los flamenquines no son nada de otro mundo y salen a 15€. Tampoco engañan. Los precios están en la carta. Pero no vuelvo más ni aunque vaya invitado. Precios para que piquen los guiris.
Fuimos a cenar un grupo de 12 personas y la atención fue bastante cuestionable. La comida estaba buena pero las raciones que eran para 4 eran muy escasa( yo diría que para dos personas ). Tardaron más dos horas en servirnos y una de las personas casi se va sin cenar porque no traían sus huevos rotos 😓. Al final terminamos cenando en el dominos pizza porque todos nos habíamos quedado con hambre. Una lastima de cena de navidad. No volvería ni aunque me regalarán el menú. Una pena el pésimo servicio en un local con tan buena ubicación en el centro de Jaén.
Será el único bar en todo Jaén donde no te ponen una tapa con la caña y además bien cara 3,20€… ahí lo dejo
¡¡¡ S I N T A P A !!! NOS PUSIERON UNAS PATATILLAS CON 3 TROZOS DE QUESO CALIENTORRO DESPUES DE 45 MINUTOS POR QUE SE LES OLVIDO QUE HABIAMOS PEDIDO UN SEGUNDO PLATO. LOS CAMAREROS IBAN COMO POLLO SIN CABEZA Y MIENTRAS EL DUEÑO SE DEDICADA A IR DE SIMPATICO CON ALGUNOS CLIENTES EN VEZ DE ESTAR ATENTO A LAS MESAS. COMO SE QUE ME CONTESTARA, Y HACE MUY BIEN, ESPERO QUE LO SOLUCIONES, AUNQUE NO CREO QUE LO VEA PORQUE NO PIENSO VOLVER. BORRARE ESTA RESEÑA SI SE SOLUCIONA.
Estuvimos ayer comiendo en las mesas que pegaban a la ventana y el servicio ha sido un desastre. El camarero con acento canario ha sido de lo peor que nos hemos encontrado en la vida. Malos modales, prisas… se nota que odia su trabajo. No volveremos nunca más ni lo vamos a recomendar a nadie. Un verdadero desastre.
2 cañas y un Nestea = 11Euros Para cobrar eso deberían replantearse muchas cosas. Nos puso un picho de gazpacho sin preguntar que allí quedó pq a nadie nos gusta, como mínimo para cobrar eso en Jaén, debería preguntar para dar al menos 2 opciones de picho, con unas olivas nos hubiéramos conformado, no había absolutamente nadie en el local, hubiera sido fácil. En serio cobran eso a un vecino de la ciudad de Jaén? Mucho me temo que fuimos con cara de forasteros. No pedimos carta de precios por tener más principios y sensatez que ellos.
Una barra vacía larguísima y no te ponen una caña por no estar sentado en una mesa comiendo o para comer. Patético. Gracias por su amabilidad…
De vergüenza, la camarera nos pregunta si lo vamos a compartir habíamos pedido un pescado y un arroz (le decimos que si) nos saca un pescado 40 minutos después en el centro de la mesa sin sacar dos platos y sin sacar el arroz, esperamos, el pescado se queda frío, llamamos al camarero y le pedimos por favor que saque el arroz y nos caliente el pescado, seguimos esperando, 20 minutos después sale la camarera y nos dice de malas formas que como habíamos dicho “para compartir que cuál era el problema con el pescado que el arroz siempre sale luego”, nos cobra las bebidas y ni hemos comido
Lo unico positivo del lugar es que esta al lado de la catedral. El servicio esta a las tres de la tarde. No se acercan a preguntar que tal vamos o si queremos comer, aun cuando ven que las copas estan vacias. Pedí un tinto de verano 0,0 y me dijeron que no tenian, aue en su lugar tenian una especie de zumito de uva 0,0 que sabia a vino y que estaba bien. Cuando me lo trajeron, al leer la etiqueta vi que era tinto de verano 0,0. Mi pareja pidió algun vino semi dulce y le dijeron que no tenian ya. Luego una Radler y que tampoco tenian (10 minutos antes uno del grupo debio tener la suerte de llevarse la última). El camarero tampoco tuvo el tino de ofrecerse a prepararla con cerveza y una fanta de limon. Preguntamos al camarero por la tosta de anchoa y cuantas venian, y nos dijo que venian 3 en el plato. Cuando nos lo traen solo era una. Al menos la situacion derivo en un ataque de risa colectivo por el servicio tan poco acertado. Por ultimo pedimos un flamenquin que debio sobrar del servicio del mediodia y nos lo pusieron a nosotros tras recalentarlo en el microondas. Solo lo recomiendo si eres amante de experiencias surrealistas y camareros con menos idea que un pez en un garaje.
Madrileñofobia claramente, trato y servicio pésimo, nos dimos cuenta que a otras mesas se les trataba de manera correcta y mesas que entraron después, se les atendió antes que a nosotros, pedimos y nos sirven los platos fríos y escasos, pedimos que calentarán el entrante y lo volvieron a traer frío, los segundos platos, a diferencia de otras mesas que vimos que no decían nada, escasos y fríos.... Lo comentamos con el encargado creemos que era y ni caso, es más a la hora de marchar vimos que se estaba riendo. Sin más, como vimos que no íbamos a conseguir nada, comimos malamente, como somos educados y correctos, pagamos y nos fuimos totalmente sorprendidos por la experiencia vivida. Nada recomendable si eres madrileño.
De vergüenza, la camarera nos pregunta si lo vamos a compartir habíamos pedido un pescado y un arroz (le decimos que si) nos saca un pescado 40 minutos después en el centro de la mesa sin sacar dos platos y sin sacar el arroz, esperamos, el pescado se queda frío, llamamos al camarero y le pedimos por favor que saque el arroz y nos caliente el pescado, seguimos esperando, 20 minutos después sale la camarera y nos dice de malas formas que como habíamos dicho “para compartir que cuál era el problema con el pescado que el arroz siempre sale luego”, nos cobra las bebidas y ni hemos comido
Patética la situación que hemos vivido hoy en este "restaurante", pedimos la comida y viene tan solo un plato, se le habían olvidado los otros 3 platos de la comanda, al cabo de 40 minutos nos traen otro plato y encima estaba equivocado y ya después de 50 minutos esperando nuestra comida mientras salían platos para mesas que se habían sentado después de nosotros, nos trajeron los platos, y para rematar nos meten en la cuenta bebida que no habíamos tomado... Un desorden todo...
Madrileñofobia claramente, trato y servicio pésimo, nos dimos cuenta que a otras mesas se les trataba de manera correcta y mesas que entraron después, se les atendió antes que a nosotros, pedimos y nos sirven los platos fríos y escasos, pedimos que calentarán el entrante y lo volvieron a traer frío, los segundos platos, a diferencia de otras mesas que vimos que no decían nada, escasos y fríos.... Lo comentamos con el encargado creemos que era y ni caso, es más a la hora de marchar vimos que se estaba riendo. Sin más, como vimos que no íbamos a conseguir nada, comimos malamente, como somos educados y correctos, pagamos y nos fuimos totalmente sorprendidos por la experiencia vivida. Nada recomendable si eres madrileño.
Patética la situación que hemos vivido hoy en este "restaurante", pedimos la comida y viene tan solo un plato, se le habían olvidado los otros 3 platos de la comanda, al cabo de 40 minutos nos traen otro plato y encima estaba equivocado y ya después de 50 minutos esperando nuestra comida mientras salían platos para mesas que se habían sentado después de nosotros, nos trajeron los platos, y para rematar nos meten en la cuenta bebida que no habíamos tomado... Un desorden todo...
Lo unico positivo del lugar es que esta al lado de la catedral. El servicio esta a las tres de la tarde. No se acercan a preguntar que tal vamos o si queremos comer, aun cuando ven que las copas estan vacias. Pedí un tinto de verano 0,0 y me dijeron que no tenian, aue en su lugar tenian una especie de zumito de uva 0,0 que sabia a vino y que estaba bien. Cuando me lo trajeron, al leer la etiqueta vi que era tinto de verano 0,0. Mi pareja pidió algun vino semi dulce y le dijeron que no tenian ya. Luego una Radler y que tampoco tenian (10 minutos antes uno del grupo debio tener la suerte de llevarse la última). El camarero tampoco tuvo el tino de ofrecerse a prepararla con cerveza y una fanta de limon. Preguntamos al camarero por la tosta de anchoa y cuantas venian, y nos dijo que venian 3 en el plato. Cuando nos lo traen solo era una. Al menos la situacion derivo en un ataque de risa colectivo por el servicio tan poco acertado. Por ultimo pedimos un flamenquin que debio sobrar del servicio del mediodia y nos lo pusieron a nosotros tras recalentarlo en el microondas. Solo lo recomiendo si eres amante de experiencias surrealistas y camareros con menos idea que un pez en un garaje.
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