Carabela
Coffee · Pontevedra
Sobre Carabela
Carabela is a Café and Café restaurant in Pontevedra, Pontevedra. Rated 3.2 out of 5 by guests. Check the opening hours and menu for the latest availability.
O que dizem os clientes de Carabela
Carabela ofrece una experiencia mixta. Muchos clientes elogian la comida, especialmente las croquetas, zamburiñas y la tortilla. La atención del personal, con menciones a Marc, Pato, José, Julián y Zaira, es destacada. Sin embargo, el servicio lento y la falta de organización son quejas recurrentes, especialmente cuando hay mucha gente.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Si vas en horas punta, ten paciencia con el servicio. Muchos recomiendan probar las croquetas y las zamburiñas.
Services
O que ver nas proximidades
Dados de Wikidata
Explore os arredores de Carabela
Carabela está localizado em Pontevedra, rodeado de locais de interesse cultural e histórico. Aqui estão alguns dos pontos mais notáveis nas proximidades.
Património Histórico
- convento de San Francisco (A 92m) — convento e iglesia gótica en Pontevedra, España bien de interés cultural
- Museo Provincial de Pontevedra (A 134m) — museo en Galicia bien de interés cultural
Edifícios Religiosos
- iglesia de San Bartolomé Viejo (A 191m) — antigua iglesia románica en el centro histórico de Pontevedra
- iglesia de San Bartolomé (A 200m) — edificio religioso en Pontevedra, España
Outros Locais de Interesse
- Edificio Modernista Plaza de la Herrería, 8 (A 36m) — edificio modernista en Pontevedra
- Casa de la Cofradía de la Peregrina (A 86m) — edificio modernista en Pontevedra
- Edificio Fernández López del Museo de Pontevedra (A 99m) — museo en Pontevedra
- Edificio Corbal (A 142m) — edificio en Pontevedra
- Liceo Casino (A 166m) — edificio de una sociedad cultural y recreativa de Pontevedra
- Gran Garaje (A 170m) — edificio modernista en Pontevedra, España
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Perguntas frequentes sobre Carabela
Avaliações de Carabela Pontevedra
Súper bien!! Los camareros muy atentos, y amables, la comida espectacular, las tapas muy buenas y los postres también Pa repetir!!!
Lo ha cogido una nueva administración y se nota que es un sitio genial. Muy amables, buen servicio. Todo perfecto
El trato super agradable, la atención muy buena , la comida estaba riquísima , no nos faltó detalle , es para repetir😍
Excelente atención y espectacular la comida. Ambiente de carnaval y estaban poniendo el partido del Real Madrid. De 10!
Espectacular tanto la comida como la atencion del personal. Las croquetas de parmesano, la ensaladilla y la pizza de pulpo de 10. Sitio recomendado!!!!!
Muy buena experiencia, la comida muy bien y el trato del personal excelente, se nota el cambio de gerencia.
Lo mejor, me encantó el lugar y la comida, el servicio muy rápido y atento. Sin duda repetiría!
El trato increíble y la comida espectacular,hacía mucho tiempo que no comía tan tan bien
La comida buenísima,el trato de marcos,pato y José espectacular,volvería a repetir sin duda alguna!!! Venimos de Barcelona,y sin duda alguna volveremos!!!
Excelente menú del día, en una ubicación inmejorable (pleno centro de Pontevedra). Todo el personal es extremadamente amable, y además el sitio lo han reformado hace poco con mucho gusto. Para repetir sin dudarlo.
Entramos y vinieron a recibirnos a la entrada. Marc, Pato y José, súper amables en todo momento. Las croquetas de cocido???? No he probado croquetas más buenas en mi vida. Las vieiras , riquísimas, para chuparse los dedos! La atención fue de 10 en todo momento. Venimos de Barcelona y nos sentimos como en casa , así que mil gracias, súper amables!!! Nos vemos el año que viene 100%!!!!!
La atención espectacular. Se nota el cambio de gerencia y de personal, y se agradece que en una ubicación tan increíble el servicio esté a la altura. Todos majísimos y súper atentos. Volveremos, y muchas veces.
Llegamos a este local para tomar un vermut, por casualidad, y sin duda un gran acierto. Estuvimos tan agusto que nos quedamos a comer.El personal, atento, encantador, y muy profesional.os deseamos todos los éxitos.!!!
Excelente! Bravo 👏 nueva gerencia y se nota el esfuerzo. En la calidad de unas lentejas espectaculares y en el trato muy amable.
Ayer estuvimos comiendo, los calamares, croquetas, tortilla con queso Arzua y mejillones de 1° y de 2° croca todo exquisito sumado a la atención de todo el equipo que estuvo todo el tiempo pendiente!!!!! Se nota la profesionalidad de todos. Estoy deseando volver. Recomendado de 10.
Fuimos hoy y el restaurante nos dio una de las mejores experiencias que hemos tenido en Pontevedra, comida exquisita, atención intachable, buen ambiente, meseros atentos. Volveré sin lugar a duda.
Local en ubicacion excelente. Menû del dia excelente relacion calidad-precio. Trato excepcional, muy atentos en todo momento.
Muy buena experiencia, nos han atendido genial y muy rápido. La relación calidad-precio es excelente. Recomendamos especialmente la empanada de Zorza y las tostas de pulpo y queso. Pero estaba todo buenísimo. La terraza es muy amplia y está en una plaza tranquila. Es una pena ver que hay gente poniendo 1 estrella porque no le han dejado juntar dos mesas o porque no le han puesto una tapa... Espero que esta reseña sirva para algo y que mucha gente se anime a probarlo y dejar reseñas justas.
He estado cenando esta noche y la experiencia fue magnífica, la atención de los campamentos tanto Julián como Zaira, así como del gerente del local el cual se encontraba supervisando el servicio, fue excelente, muy correctos y cercanos siempre pendientes que no nos faltase nada. Pedimos croquetas de carrillera de picoteo antes del plato fuerte que fue croça de ternera, las croquetas estaban espectaculares, se notaba que son caseras y estaban realmente buenísimas, así bien la corta también estaba muy rica. De postre mi favorito un coulant de chocolate con helado de vainilla. Sin duda es un lugar al que volveré, es un local bonito estéticamente hablando y bastante acogedor. Mis dieces chicos buen trabajo!!
Hemos llegado allí de casualidad, eran casi las 17 y no han puesto ninguna pega para ofrecernos menú del día y tapas. Hemos elegido tapas y han sido riquísimas y el trato excepcional. Nada que ver con comentarios que he visto publicados. Lo recomiendo 💯
Muy buena experiencia, nos han atendido genial y muy rápido. La relación calidad-precio es excelente. Recomendamos especialmente la empanada de Zorza y las tostas de pulpo y queso. Pero estaba todo buenísimo. La terraza es muy amplia y está en una plaza tranquila. Es una pena ver que hay gente poniendo 1 estrella porque no le han dejado juntar dos mesas o porque no le han puesto una tapa... Espero que esta reseña sirva para algo y que mucha gente se anime a probarlo y dejar reseñas justas.
Menu de fim de semana económico Tapas muy ricas Buena atención por parte del personal
Todo muy rico. Tomamos unas zamburiñas muy frescas y sabrosas y una tortilla de patatas, poco hecha, riquisima. Repetiremos seguro. Muy recomendable
He estado cenando esta noche y la experiencia fue magnífica, la atención de los campamentos tanto Julián como Zaira, así como del gerente del local el cual se encontraba supervisando el servicio, fue excelente, muy correctos y cercanos siempre pendientes que no nos faltase nada. Pedimos croquetas de carrillera de picoteo antes del plato fuerte que fue croça de ternera, las croquetas estaban espectaculares, se notaba que son caseras y estaban realmente buenísimas, así bien la corta también estaba muy rica. De postre mi favorito un coulant de chocolate con helado de vainilla. Sin duda es un lugar al que volveré, es un local bonito estéticamente hablando y bastante acogedor. Mis dieces chicos buen trabajo!!
Entramos y vinieron a recibirnos a la entrada. Marc, Pato y José, súper amables en todo momento. Las croquetas de cocido???? No he probado croquetas más buenas en mi vida. Las vieiras , riquísimas, para chuparse los dedos! La atención fue de 10 en todo momento. Venimos de Barcelona y nos sentimos como en casa , así que mil gracias, súper amables!!! Nos vemos el año que viene 100%!!!!!
Fuimos hoy y el restaurante nos dio una de las mejores experiencias que hemos tenido en Pontevedra, comida exquisita, atención intachable, buen ambiente, meseros atentos. Volveré sin lugar a duda.
Hemos llegado allí de casualidad, eran casi las 17 y no han puesto ninguna pega para ofrecernos menú del día y tapas. Hemos elegido tapas y han sido riquísimas y el trato excepcional. Nada que ver con comentarios que he visto publicados. Lo recomiendo 💯
Ayer estuvimos comiendo, los calamares, croquetas, tortilla con queso Arzua y mejillones de 1° y de 2° croca todo exquisito sumado a la atención de todo el equipo que estuvo todo el tiempo pendiente!!!!! Se nota la profesionalidad de todos. Estoy deseando volver. Recomendado de 10.
El local ha renacido y quería darle otra oportunidad tras su renovación. La atención ha sido impecable, rápida y amable. El ambiente muy bueno gracias a su terraza en plena plaza de la Estrella y con vistas hacia la Iglesia de la Peregrina e inmediaciones. Hemos empezado tomando algro fresquito, junto a las consumiciones ponen un pequeño aperitivo, si bien es cierto, algo muy sencillo.
Lo mejor de Carabela es la situación. Está en un lugar privilegiado de Pontevedra, sobre todo su terraza. La carta es pequeña y un poco subida de precio, pero está bien. El servicio es bueno. Lo peor es el horario de apertura. No se entiende que un local en el centro de Pontevedra y con esa ubicación abra a las 12:00, cuando en cualquier pueblo de Galicia podemos desayunar a las 8 de la mañana. Ojalá siga abierto mucho tiempo, pero echo de menos el Carabela de siempre.
El local ha renacido y quería darle otra oportunidad tras su renovación. La atención ha sido impecable, rápida y amable. El ambiente muy bueno gracias a su terraza en plena plaza de la Estrella y con vistas hacia la Iglesia de la Peregrina e inmediaciones. Hemos empezado tomando algro fresquito, junto a las consumiciones ponen un pequeño aperitivo, si bien es cierto, algo muy sencillo.
Lo mejor de Carabela es la situación. Está en un lugar privilegiado de Pontevedra, sobre todo su terraza. La carta es pequeña y un poco subida de precio, pero está bien. El servicio es bueno. Lo peor es el horario de apertura. No se entiende que un local en el centro de Pontevedra y con esa ubicación abra a las 12:00, cuando en cualquier pueblo de Galicia podemos desayunar a las 8 de la mañana. Ojalá siga abierto mucho tiempo, pero echo de menos el Carabela de siempre.
Estan completamente desbordados para el servicio de comidas, cuando hay mucha gente, necesitan organización. Cuando solo vas a tomar una caña bien, pero cuando hay mucha gente surgen los problemas. Reservas no hechas, pedir algo es llamar a la suerte, la comida tarda bastante, pedidos mal apuntados, tickets mal hechos
Estan completamente desbordados para el servicio de comidas, cuando hay mucha gente, necesitan organización. Cuando solo vas a tomar una caña bien, pero cuando hay mucha gente surgen los problemas. Reservas no hechas, pedir algo es llamar a la suerte, la comida tarda bastante, pedidos mal apuntados, tickets mal hechos
Terrible,pésimo servicio 5 camareros todos de espaldas ,gritando y sin ganas ,pasndote los platos y bebida vaya a ser q tengan q moverse había 2 mesas y ni sabían donde iban increíble la comida pulpo aguado .huevos rotos q no era más q huevos fritos con con filetes de jamónn encima con bastante mala pinta no ierdas tu tiempo ni tu dinero
Pésimo servicio. No puedo opinar sobre la comida ni las bebidas porque esperamos más de media hora, así que nos fuimos a comer a otro sitio.
Fuimos a las 19:00 el día 07/12 y diré que ni nos limpiaron la mesa el servicio fue pésimo y lento pedimos un producto que si o si tenía que tener leche sin lactosa y a la hora de darnoslo no sabía cuál Hera cual y parecía que lo hubiera cogido al azar una de las chicas que atendía mesas le hizimos una pregunta y fue súper condescendiente, en resumen un lugar bonito pero con un prudocto normal con la única diferencia de un servicio y atención lamentablemente
This was a prestigious spot in Pontevedra 25 years ago, but has since steadily declined under a succession of owners. The most recent owner is reputed to own several restaurants in Galicia and, unlike other nearby establishments, never seems to be present to guarantee good service. This week, I experienced the worst service of my life in Pontevedra, possibly due to the lack of waiters and cooks. Some dishes that finally arrived were good, but the calamari was bad and in small quantities. Given the nearby competition, both in Plaza de la Estrella and Rúa Figueroa, I'd have to be desperate to eat there again. But I suppose it's still a good place for an evening drink, as it doesn't require any commitment for dinner. And, unsurprisingly, not many people book a table there for dinner... Este fue un lugar prestigioso en la ciudad de Pontevedra hace 25 años, pero desde entonces ha ido decayendo constantemente gracias a la sucesión de propietarios. El último tiene fama de ser propietario de varios restaurantes en Galicia y, a diferencia de otros locales cercanos, nunca parece estar presente para garantizar un buen servicio. Esta semana, experimenté el peor servicio de mi vida en la ciudad de Pontevedra, posiblemente debido a la falta de camareros y cocineros. Algunos platos que finalmente llegaron estaban bien, pero los calamares estaban malos y en poca cantidad. Dada la competencia cercana, tanto en la Plaza de la Estrella como en la Rúa Figueroa, tendría que estar desesperado por volver a comer allí. Pero supongo que sigue siendo un buen lugar para tomar algo al anochecer, ya que no exige compromiso alguno para cenar. Y, como era de esperar, no mucha gente reserva mesa allí para cenar...
Nefasta experiencia. Según llegamos pedimos al camarero mesa para cenar dos personas y una vez estamos sentados y con la bebida ya servida, nos dicen que no podemos pedir cena. Le decimos a la camarera que su compañero nos ha sentado para cenar y el dice que no ha sido él (mintiendo) y otras mesas que habían visto la situación nos dan la razón a nosotros. Total, que hemos pedido nuestro tiempo y dinero en un sitio que no merece la pena principalmente por la mala gestión del personal.
Las croquetas ricas pero la atención pésima. No tienen la menor idea de organización. Tardan, atienden mal, no dejan poner mas 4 sillas por mesa. Cosa q no de entiende. Luego si pides media ración de croquetas no te ñas dejan comer alli. Solo para llevar. Vamos....q no se entienden ni ellos mismos.
Fue una comida con espectáculo. Más de dos horas para 6 tapas viendo como los camareros que parecían más perdidos que un pulpo en un garaje, paseaban de un lado a otro sin nada en la mano, sin atender a nadie. Nos trajeron primero los calamares, luego un par de platos, no fueran a traer todos de golpe y ahorrarnos la experiencia. Más tarde vinieron el resto de platos pero sin cubiertos, eso quedaba en otro viaje. Después de varios viajes y ya con todos los cubiertos y platos en la mesa empezamos a comer con la comida fria. He de decir que la comida no era mala pese a estar fría, algo bueno tenía que tener. Las tortillas no se que tal están porque pese a que se lo repetimos varias veces, nunca llegaron. Dos horas y media más tarde y después de igualar cabreo y risas, pagamos y nos fuimos para no volver.
Los primeros platos de comida llegaron más de una hora tarde y aún así, llegaron antes que los cubiertos, con lo que la comida se enfrió mientras esperamos a que los trajeran. Se olvidaron de dos tortillas (que tenían que haber llegado de primeras) y no nos dijeron nada, han pasado dos horas y seguimos aquí esperando. Obvio ya pedimos la cuenta. Lo peor fue la atención de una de las camareras, que trajo los platos en tandas y aún se rio cuando se dio cuenta de que los cubiertos no estaban y soltó comentarios con recochineo. También hubo un momento bastante absurdo en que se puso a discutir con un compañero mientras nos servía un plato. Estábamos en terraza y no estaban a tope, por lo que no hay excusa para tal desorganización. También recogimos nosotros una de las mesas para que no nos invadieran las palomas. Pan no había, y cuando lo pedí me dijeron: más? No, más no, pan. La segunda tanda de bebidas tarde también. Lo de recoger la mesa es una lección para otro día también, se lo tuvimos que decir nosotros a los camareros. No pongo un cero porque no se puede. Ah y los de al lado hicieron un simpa, supongo que por este cúmulo de infortunios.
No vayáis. Es una lástima ver como un local en un punto privilegiado de pontevedra hace todo TAN MAL. Nos sentamos en una mesa que tenía la bebida servida y los cubiertos sin utilizar. Tardaron mil años en atendernos, la camarera era tan sorprendente mala que parecía una cámara oculta. Después de 30 minutos nos traen 5 cafés con leche fríos. Normal que la gente se vaya. De hecho una mesa de 6 personas de al lado se marchó porque no les traían la comanda y al final el camarero fue detrás de ellos a increparles porque se hubiesen levantado. Igual un mal día lo tiene cualquiera...pero vaya. 9 euros 5 cafés.
Pésimo servicio y desorganización No lo recomiendo. La experiencia fue frustrante desde el inicio: primero me negaron el servicio alegando que solo atendían con reserva, pero otro camarero me contradijo y me pidió que me sentara. Llevo una hora esperando simplemente una botella de agua. La falta de comunicación entre el personal y la lentitud extrema hacen que no valga la pena perder el tiempo aquí.
Un auténtico despropósito: fuí a media mañana, la cafetería prácticamente vacía y tardaron en atendernos bastante. Las dos consumiciones qué pedimos caras y para pagar tuvimos qué esperar otra eternidad…. En fín una auténtica pena en un sitio tan simbólico para los Pontevedreses
No sé por dónde empezar… Restaurante vacío en plena plaza con vistas a la iglesia, nos colocan en una mesa enfrente de la ventana a 32 grados sin aire acondicionado para distraernos de la decoración tan pésima que hay en el restaurante. 8 camareros y la mitad con los brazos cruzados en la puerta sin hacer nada o no se enteran de qué cosa va a cada mesa. Hemos estado 2 horas para comer 5 platos ( de reloj ), todo esto sin hablar de la comida mezcla entre insípida, fría, un poco chicle todo, un desastre. Sin hablar tampco de los precios de estos restaurantes “caza guiris “ que cobraron 32€ por este solomillo que inserto en foto. Lo único bueno a destacar la vajilla. Lamentable
El trato fue bastante poco profesional me tiraron una botella sin querer de cocacola y se rompió me mancharon el abrigo y les dio igual y todo lleno de cristales y cocacola a mi alrededor y no fueron capaces ni de limpiarlo tuve que cenar entre cristales y ni siquiera quiera disculpas por mancharme el abrigo. No volvería JAMAS
Antes de nada, no tengo nada que decir del servicio ni del personal, todo muy correcto. Fui hace más de una semana y pedi la factura. El software que tienen para facturas no les permitía emitirla y quedaron pendientes de enviármela el día siguiente. No supe nada en una semana, llamé y me dijeron que la tendrían esa misma tarde. Hoy vuelvo a llamar y me dicen que están muy ocupados, que no tienen tiempo para facturas. Ya fuera de no tener palabra, bastante rarete, doy la factura por perdida y dejo aquí mi review a ver si así.
Muy mala experiencia. Para empezar, el bar cerraba a las 23:00 y la cocina en teoría a las 22:00, a las 21:30 ya nos estaban metiendo prisa para ordenar el pedido de comida. Después al empezar a pedir, todo lo q pedíamos no había ya prácticamente nada. Y tercero al pedir una Cocacola nos la tiraron encima y no nos pidieron ni disculpas ni nada. Una pena que un sitio que parece tan guay, esté tan mal gestionado y no sepan cómo atender bien al público.
La experiencia objeto de la presente reseña se desarrolló en el contexto de una comida vespertina a la que acudí en compañía de varios amigos. El acceso al establecimiento tuvo lugar a las 13:40 horas, momento a partir del cual se inició una secuencia temporal que resulta relevante para la valoración global del servicio. La solicitud tanto de bebidas como de los platos principales se efectuó en torno a las 14:00, es decir, tras un intervalo inicial que ya anticipaba cierto ritmo pausado en la atención por parte del personal. Dicha cadencia, más cercana a la contemplación que a la diligencia, marcaría el tono del resto de la experiencia. El primer plato —una ración de calamares— fue servido aproximadamente a las 14:45. Este lapso de espera, cercano a los cuarenta y cinco minutos desde la realización del pedido, podría considerarse excesivo para un servicio de estas características, salvo que mediara una justificación extraordinaria que no fue comunicada en ningún momento. A ello se sumó una circunstancia particularmente llamativa: la comida llegó a la mesa antes que los cubiertos y los platos, una inversión del orden lógico del servicio que, por su carácter elemental, resulta difícil de pasar por alto. La escena, casi paradójica, obligó a una espera adicional y subrayó una cierta descoordinación operativa. En cuanto a la calidad del plato servido, los calamares presentaban una temperatura inadecuada y una textura excesivamente dura, lo que sugiere deficiencias tanto en el proceso de preparación como en el de conservación previa al servicio. No se trata de un error menor: la temperatura y la textura constituyen variables fundamentales en la valoración gastronómica, y su descuido afecta de manera directa a la percepción del comensal. Conviene señalar, en un ejercicio de prudencia analítica, que esta experiencia podría responder a un episodio aislado o a circunstancias excepcionales propias de ese día en particular. Sin embargo, la acumulación de incidencias —demoras prolongadas, desorganización en el servicio y deficiencias en la calidad del producto— configura un patrón difícil de ignorar. A la luz de estos elementos, y desde una valoración razonada y desapasionada, no consideraría este establecimiento como una opción prioritaria para futuras visitas.
Nefasta experiencia. Según llegamos pedimos al camarero mesa para cenar dos personas y una vez estamos sentados y con la bebida ya servida, nos dicen que no podemos pedir cena. Le decimos a la camarera que su compañero nos ha sentado para cenar y el dice que no ha sido él (mintiendo) y otras mesas que habían visto la situación nos dan la razón a nosotros. Total, que hemos pedido nuestro tiempo y dinero en un sitio que no merece la pena principalmente por la mala gestión del personal.
No vayáis. Es una lástima ver como un local en un punto privilegiado de pontevedra hace todo TAN MAL. Nos sentamos en una mesa que tenía la bebida servida y los cubiertos sin utilizar. Tardaron mil años en atendernos, la camarera era tan sorprendente mala que parecía una cámara oculta. Después de 30 minutos nos traen 5 cafés con leche fríos. Normal que la gente se vaya. De hecho una mesa de 6 personas de al lado se marchó porque no les traían la comanda y al final el camarero fue detrás de ellos a increparles porque se hubiesen levantado. Igual un mal día lo tiene cualquiera...pero vaya. 9 euros 5 cafés.
Fue una comida con espectáculo. Más de dos horas para 6 tapas viendo como los camareros que parecían más perdidos que un pulpo en un garaje, paseaban de un lado a otro sin nada en la mano, sin atender a nadie. Nos trajeron primero los calamares, luego un par de platos, no fueran a traer todos de golpe y ahorrarnos la experiencia. Más tarde vinieron el resto de platos pero sin cubiertos, eso quedaba en otro viaje. Después de varios viajes y ya con todos los cubiertos y platos en la mesa empezamos a comer con la comida fria. He de decir que la comida no era mala pese a estar fría, algo bueno tenía que tener. Las tortillas no se que tal están porque pese a que se lo repetimos varias veces, nunca llegaron. Dos horas y media más tarde y después de igualar cabreo y risas, pagamos y nos fuimos para no volver.
Los primeros platos de comida llegaron más de una hora tarde y aún así, llegaron antes que los cubiertos, con lo que la comida se enfrió mientras esperamos a que los trajeran. Se olvidaron de dos tortillas (que tenían que haber llegado de primeras) y no nos dijeron nada, han pasado dos horas y seguimos aquí esperando. Obvio ya pedimos la cuenta. Lo peor fue la atención de una de las camareras, que trajo los platos en tandas y aún se rio cuando se dio cuenta de que los cubiertos no estaban y soltó comentarios con recochineo. También hubo un momento bastante absurdo en que se puso a discutir con un compañero mientras nos servía un plato. Estábamos en terraza y no estaban a tope, por lo que no hay excusa para tal desorganización. También recogimos nosotros una de las mesas para que no nos invadieran las palomas. Pan no había, y cuando lo pedí me dijeron: más? No, más no, pan. La segunda tanda de bebidas tarde también. Lo de recoger la mesa es una lección para otro día también, se lo tuvimos que decir nosotros a los camareros. No pongo un cero porque no se puede. Ah y los de al lado hicieron un simpa, supongo que por este cúmulo de infortunios.
La experiencia objeto de la presente reseña se desarrolló en el contexto de una comida vespertina a la que acudí en compañía de varios amigos. El acceso al establecimiento tuvo lugar a las 13:40 horas, momento a partir del cual se inició una secuencia temporal que resulta relevante para la valoración global del servicio. La solicitud tanto de bebidas como de los platos principales se efectuó en torno a las 14:00, es decir, tras un intervalo inicial que ya anticipaba cierto ritmo pausado en la atención por parte del personal. Dicha cadencia, más cercana a la contemplación que a la diligencia, marcaría el tono del resto de la experiencia. El primer plato —una ración de calamares— fue servido aproximadamente a las 14:45. Este lapso de espera, cercano a los cuarenta y cinco minutos desde la realización del pedido, podría considerarse excesivo para un servicio de estas características, salvo que mediara una justificación extraordinaria que no fue comunicada en ningún momento. A ello se sumó una circunstancia particularmente llamativa: la comida llegó a la mesa antes que los cubiertos y los platos, una inversión del orden lógico del servicio que, por su carácter elemental, resulta difícil de pasar por alto. La escena, casi paradójica, obligó a una espera adicional y subrayó una cierta descoordinación operativa. En cuanto a la calidad del plato servido, los calamares presentaban una temperatura inadecuada y una textura excesivamente dura, lo que sugiere deficiencias tanto en el proceso de preparación como en el de conservación previa al servicio. No se trata de un error menor: la temperatura y la textura constituyen variables fundamentales en la valoración gastronómica, y su descuido afecta de manera directa a la percepción del comensal. Conviene señalar, en un ejercicio de prudencia analítica, que esta experiencia podría responder a un episodio aislado o a circunstancias excepcionales propias de ese día en particular. Sin embargo, la acumulación de incidencias —demoras prolongadas, desorganización en el servicio y deficiencias en la calidad del producto— configura un patrón difícil de ignorar. A la luz de estos elementos, y desde una valoración razonada y desapasionada, no consideraría este establecimiento como una opción prioritaria para futuras visitas.
Las croquetas ricas pero la atención pésima. No tienen la menor idea de organización. Tardan, atienden mal, no dejan poner mas 4 sillas por mesa. Cosa q no de entiende. Luego si pides media ración de croquetas no te ñas dejan comer alli. Solo para llevar. Vamos....q no se entienden ni ellos mismos.
Antes de nada, no tengo nada que decir del servicio ni del personal, todo muy correcto. Fui hace más de una semana y pedi la factura. El software que tienen para facturas no les permitía emitirla y quedaron pendientes de enviármela el día siguiente. No supe nada en una semana, llamé y me dijeron que la tendrían esa misma tarde. Hoy vuelvo a llamar y me dicen que están muy ocupados, que no tienen tiempo para facturas. Ya fuera de no tener palabra, bastante rarete, doy la factura por perdida y dejo aquí mi review a ver si así.
Muy mala experiencia. Para empezar, el bar cerraba a las 23:00 y la cocina en teoría a las 22:00, a las 21:30 ya nos estaban metiendo prisa para ordenar el pedido de comida. Después al empezar a pedir, todo lo q pedíamos no había ya prácticamente nada. Y tercero al pedir una Cocacola nos la tiraron encima y no nos pidieron ni disculpas ni nada. Una pena que un sitio que parece tan guay, esté tan mal gestionado y no sepan cómo atender bien al público.
Un auténtico despropósito: fuí a media mañana, la cafetería prácticamente vacía y tardaron en atendernos bastante. Las dos consumiciones qué pedimos caras y para pagar tuvimos qué esperar otra eternidad…. En fín una auténtica pena en un sitio tan simbólico para los Pontevedreses
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