Tibet
Restaurant · Barcelona
Sobre Tibet
En Tibet, llevamos desde 1959 ofreciendo la auténtica cocina catalana tradicional, como nuestros famosos caracoles, en un ambiente familiar y acogedor que evoca otra época. Ubicados en Avinguda De La Mare De Déu De Montserrat, te invitamos a disfrutar de sabores de siempre elaborados con cariño y de...
En Tibet, llevamos desde 1959 ofreciendo la auténtica cocina catalana tradicional, como nuestros famosos caracoles, en un ambiente familiar y acogedor que evoca otra época. Ubicados en Avinguda De La Mare De Déu De Montserrat, te invitamos a disfrutar de sabores de siempre elaborados con cariño y dedicación. Ven a descubrir un pedacito de la historia gastronómica de Cataluña.
Què diuen els clients de Tibet
Tibet es un restaurante clásico catalán conocido por su carne a la brasa y sus caracoles, apreciado por su ambiente acogedor y servicio atento. Algunos clientes mencionan que los precios son un poco elevados y que la calidad ha bajado con el tiempo.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si te gustan los caracoles, no te pierdas los de Tibet. Ten en cuenta que el aparcamiento puede ser complicado.
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Tibet es troba a Barcelona, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Tanques i Murs (A 59m) — building in Barcelona in Horta-Guinardó district Bien con protección urbanística
- Barri de la Salut de la Cooperativa de Periodistes (A 243m) — building in Barcelona, Spain Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
- Santuari de la Mare de Déu de la Salut (Barcelona) (A 493m) — chapel in barcelona Bien de interés urbanístico
- Park Güell (A 512m) — parque público en Barcelona, bien de interés cultural bien de interés cultural
Edificis Religiosos
- Ermita de Nuestra Señora de Fátima (A 176m)
- Santuario de Nuestra Señora del Monte Carmelo (A 360m) — church in Barcelona
- Parròquia del Crist Redemptor (A 410m) — building in Barcelona Province, Spain
Parcs i Jardins
- Parque del Carmelo (A 490m) — parque en Barcelona
Altres Llocs d'Interès
- Pont de Mühlberg (A 437m) — bridge in Barcelona, Spain
- Sala de las cien columnas (A 504m) — building in Barcelona, Spain
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Preguntes freqüents sobre Tibet
Opinions de Tibet Barcelona
Comida muy buena!!! El local no es muy grande pero es muy acogedor!! Y el personal muy atento!! El precio no es barato (en el pan quizá se exceden) pero es muy recomendable por lo bien que se come!!
Restaurante al lado del Parque Güell Especialidad en caracoles y brasa ... Calidad / precio aceptable, ambiente familiar. Hoy ha sido un desastre el servicio, llegamos a las 14.30h. y empezabamos a comer a las 15.40.h. No estaba la jefa y se nota mucho... Cuidate Judith y vuelve pronto .
Los caracoles delicioso y el pan con alioli, aun que algunas raciones de entrante son algo escasas para el precio del plato pero bastante bueno
Comida tradicional y de buena calidad, trato insuperable, vistas espectaculares pero la comida es lo mejor, sabor, cocina... muchas carnes a la brasa y unos caracoles a la llauna buenísimos con una ligera capa de cerdo mechado. No te lo puedes perder.
Gran restaurante justo al lado del Parque Güell. Fácil aparcamiento en los alrededores. Gran atención y todo lo comido de calidad y buen sabor. 100% recomendable el jamón y el vino de la casa también está bien. Terraza superior pequeña pero tranquila y te hace sentir bien. Ya lo conocíamos pero es un sitio en el que repetimos siempre que podemos. Pastel de queso de postre casero y buenísimo. 200% recomendable.
Mi familia llevamos 25 años llendo a este restaurante, y nos encanta sus caracoles y carne a la brava, los mejores!
Hacía muchos años que no comíamos aquí, la última vez todavía estaba el padre al frente. Ha sido una grata sorpresa comprobar que la comida sigue deliciosa, las especialidades como caracoles o peus de porc buenísimos. El servicio muy bien, muy atentos y amables. Totalmente recomendable si te gusta la comida catalana y la brasa.
Los cargols a la llauna y las guatlles son de lo mejor de Barcelona, hace 40 años que voy a ese sitio
Hemos ido hoy tres compañeros de trabajo. Hemos pedido todo para compartir, calçots brutales, pies de cerdo escandalosos, costillas de cordero, embutidos , alcachofas y postres muy buenos. Trato familiar y muy agradable. Totalmente recomendable.
Sitio acogedor, comida muy topp, y ambiente tranquilo.
Es una apuesta segura. Un clásico de Barcelona en la montaña del Carmel que no defrauda. Decoración rústica y cálida. Todo está bueno. Yo suelo pedir caracoles, conejo lechal a la brasa y flan de queso: impresionantes. El personal es agradable y eficiente. No es barato, pero merece la pena. Muy recomendable para quien le guste las brasas.
Llevamos años yendo a este restaurante. A todo mi familia les encanta!! Los mejores caracoles que hemos probado! 👏
Hace muchos años que venimos y siempre salimos satisfechos, el producto es bueno y ese toque personal que tienen en la brasa aun lo hace mas apetecible. Caracoles immejorables, pollo, conejo, costillas, etc..Es uno de nuestros favoritos y seguiremos disfrutando cada vez que vayamos. Hasta pronto
Bueno, después de unos 20 años he pasado por delante de nuevo corriendo y he visto que seguía abierto, al llegar a casa me he cambiado y he mirado la web, he visto que seguía con la misma filosofía de cocina y negocio de hace 20 años y he decidido ir esa misma noche a cenar, mi sorpresa ha sido que todo seguía casi igual, un trato muy atento por parte de todos y unos caracoles espectaculares, me ha encantado, además de unas carnes muy bien cocinadas a la brasa, sin duda volveré. muchas gracias por la cena.
Perfecto como cada año en cuanto al servicio y a la comida . No pienso bajar estrellas porque siempre he comido bien y llevo 40 años yendo a este restaurante , pero si hay algo que me descoloca , y es la cantidad de asiáticos que van al Tíbet y cuando son familias o grupos grandes la verdad que se está incómodo en este lugar ya que no guardan las formas ni se dan cuenta que es un sitio tranquilo . Gracias como siempre .
Restaurante de cocina catalana y carne a la brasa con espacios acogedores y buen ambiente. Abierto en el año 1959 y actualmente llevado por los hijos del fundador. Un clásico que no puedes dejar de probar si te gusta la cocina catalana y la carne a la brasa 👍. Los caracoles 🐌 que hacen en el Tíbet para mí son los mejores de la ciudad, así que siempre que vamos nos pedimos unos para compartir con un poco de pan con tomate, buenísimos. En otoño 🍂 \ invierno ❄️ hacen una sopa 🍵 de butifarra brutal. De segundo las costillas 🍖 de cordero con patatas 🥔, acompañadas de un poco de all i oli 🧄 y un poco más de pan 🥖con tomate 🍅 y acabas siendo la persona más feliz del mundo 🤤✨. También os recomiendo la esqueixada de bacalao 🐟, las alcachofas y las carnes a la brasa 🥩🍗 que son su especialidad. Un sitio que por suerte he podido disfrutar con mi familia desde pequeña y que no os puedo recomendar más 👍♥️.
La verdad que había pasado muchas veces por la puerta y nunca había entrado. Tienes que subir escaleras, el sitio es muy acogedor Hemos sido un grupo de 14. El precio por persona a unos 36€ pero hemos comido muy bien. No hay menú es a la carta al menos hoy domingo.
Un sitio espectacular, auténtico, con un servicio impecable! Te sientes fuera de Barcelona y pasas un momento genial. Hicimos, con un grupo de 28 amigos y amigas, una cena muy especial de Navidad en el restaurante. Davi y todo el equipo fueron muy amables, flexibles, impecables. ¡Teníamos todo el restaurante para nosotros y no podría haber salido mejor! Desde la atención a todos los detalles, la receptividad, la calidad y la abundancia de la comida, la bebida siempre en perfecta temperatura, camareros y camareras siempre atentos (nunca vi un equipo tan amable en mi vida), no faltaba nada. El local, en perfecta organización, limpieza y cuidado. Si hubiera una estrella extra para darles 6 estrellas, la añadiría por la gentileza y cuidado de Douglas, que lideraba el servicio con total profesionalismo y buen trato a todos los presentes, haciendo que todos se sintieran en casa. Muchas gracias Restaurante Tibet! Totalmente recomendable.
Perfecto como cada año en cuanto al servicio y a la comida . No pienso bajar estrellas porque siempre he comido bien y llevo 40 años yendo a este restaurante , pero si hay algo que me descoloca , y es la cantidad de asiáticos que van al Tíbet y cuando son familias o grupos grandes la verdad que se está incómodo en este lugar ya que no guardan las formas ni se dan cuenta que es un sitio tranquilo . Gracias como siempre .
Restaurante de cocina catalana y carne a la brasa con espacios acogedores y buen ambiente. Abierto en el año 1959 y actualmente llevado por los hijos del fundador. Un clásico que no puedes dejar de probar si te gusta la cocina catalana y la carne a la brasa 👍. Los caracoles 🐌 que hacen en el Tíbet para mí son los mejores de la ciudad, así que siempre que vamos nos pedimos unos para compartir con un poco de pan con tomate, buenísimos. En otoño 🍂 \ invierno ❄️ hacen una sopa 🍵 de butifarra brutal. De segundo las costillas 🍖 de cordero con patatas 🥔, acompañadas de un poco de all i oli 🧄 y un poco más de pan 🥖con tomate 🍅 y acabas siendo la persona más feliz del mundo 🤤✨. También os recomiendo la esqueixada de bacalao 🐟, las alcachofas y las carnes a la brasa 🥩🍗 que son su especialidad. Un sitio que por suerte he podido disfrutar con mi familia desde pequeña y que no os puedo recomendar más 👍♥️.
La verdad que había pasado muchas veces por la puerta y nunca había entrado. Tienes que subir escaleras, el sitio es muy acogedor Hemos sido un grupo de 14. El precio por persona a unos 36€ pero hemos comido muy bien. No hay menú es a la carta al menos hoy domingo.
Un sitio espectacular, auténtico, con un servicio impecable! Te sientes fuera de Barcelona y pasas un momento genial. Hicimos, con un grupo de 28 amigos y amigas, una cena muy especial de Navidad en el restaurante. Davi y todo el equipo fueron muy amables, flexibles, impecables. ¡Teníamos todo el restaurante para nosotros y no podría haber salido mejor! Desde la atención a todos los detalles, la receptividad, la calidad y la abundancia de la comida, la bebida siempre en perfecta temperatura, camareros y camareras siempre atentos (nunca vi un equipo tan amable en mi vida), no faltaba nada. El local, en perfecta organización, limpieza y cuidado. Si hubiera una estrella extra para darles 6 estrellas, la añadiría por la gentileza y cuidado de Douglas, que lideraba el servicio con total profesionalismo y buen trato a todos los presentes, haciendo que todos se sintieran en casa. Muchas gracias Restaurante Tibet! Totalmente recomendable.
Gran restaurante justo al lado del Parque Güell. Fácil aparcamiento en los alrededores. Gran atención y todo lo comido de calidad y buen sabor. 100% recomendable el jamón y el vino de la casa también está bien. Terraza superior pequeña pero tranquila y te hace sentir bien. Ya lo conocíamos pero es un sitio en el que repetimos siempre que podemos. Pastel de queso de postre casero y buenísimo. 200% recomendable.
Una brasa genial y el producto que tienen es sinceramente espectacular, sus especialidades son únicas y espectaculares
Muy rico el pollo a la brasa y el pan con tomate! La atencion muy buena
Mi familia llevamos 25 años llendo a este restaurante, y nos encanta sus caracoles y carne a la brava, los mejores!
Hacía muchos años que no comíamos aquí, la última vez todavía estaba el padre al frente. Ha sido una grata sorpresa comprobar que la comida sigue deliciosa, las especialidades como caracoles o peus de porc buenísimos. El servicio muy bien, muy atentos y amables. Totalmente recomendable si te gusta la comida catalana y la brasa.
Restaurante historico situado muy cerca del Parque Güell. Especialidad en caracoles a la llauna, llevan muchos años haciéndolos y su calidad no ha variado, aparte del surtido de productos que ofrecen, todos muy buenos. El trato con el servicio es excelente. El comedor tiene grandes ventanales para ver el exterior. De visita obligada.
Hace mucho tiempo que quería ir, es un clásico de Barcelona y sus caracoles tan especiales también. Aunque queda algo apartado y resulta incómodo para aparcar, vale la pena visitarlo: es de esos sitios a los que tienes que ir si vives en Barcelona. En cuanto a la comida, todo correcto. Pedimos los caracoles, que estaban muy bien aunque esperaba que me deslumbraran. Las alcachofas a la brasa, muy buenas; la tortilla de butifarra también, aunque le faltaba un punto más de sabor. De segundo pedimos el entrecot, correcto; los pies de cerdo al horno, muy ricos; y la espalda de cordero, deliciosa, aunque para mi gusto le faltaba un poco más de cocción por dentro. Prefiero el cordero bien hecho, sin partes crudas, aunque tengo que decir que estaba súper tierno. De postre pedimos crema catalana, demasiado líquida para mi gusto, coulant de chocolate, tarta de queso y cafés. Puede que fuera con demasiadas expectativas: estuvo muy bien, pero esperaba más. El salón, aunque pequeño, es acogedor. El servicio fue correcto, aunque me sorprendió que la señora que nos atendía también era quien cocinaba. En definitiva, un lugar para hacer “check”. Por lo que dicen, antes se comía mucho mejor, pero aun así la experiencia fue muy buena.
Todo lo que probamos estaba buenísimo. La atención es muy buena. Relación calidad/precio me pareció un poco elevado. Señalar que en su carta no vi nada de pescado en sus platos principales y lo negativo es que donde está ubicado no hay estacionamiento y es difícil encontrar algo medianamente cerca
La primera vez que acudí a este restaurante fue en el año 2000. Siempre lo he recomendado a mis amigos y familiares, donde hay mejores cargols a la llauna de Barcelona , ademas la carne a la brasa y las alcachofas los hacen súper ricos. Pero desde hace un año o algo más , después del COVID , tienen un horario irregular , incluso hubo un tiempo que permaneció cerrado varios meses… tras varios intentos , volvimos a encontrarlos abierto hoy , todo siguen igual, hasta los camareros ! Pero acabe con un disgusto la experiencia de hoy por una tontería , pedí comida para llevar a parte de la consumición en el mismo restaurante, para que mi familia pueda saborear los caracoles y codornices, les pedí también alioli porque la carne estaban un poco sosos y secos, pero me dijeron de que no quedaba, a pesar de que deje suficiente propina como pagar la ración de alioli y más . Teniendo ante mis ojos 3 raciones de alioli expuestas en la cocina , tras mi queja, me dijo el camarero de que es un producto muy delicado y no se puede llevarlo a casa ya que necesita frío , les dije que solo tardo 15min en llegar a casa , además , las que me pusieron y las 3 tarros de alioli expuestas en la cocina no están guardadas en frío . Me sentí ofendida por este hecho. El pobre camarero no tiene culpa, es por la normativa del restaurante de que los aliolis no se puede comprar para llevar !!! Reclame mi cambio y nos fuimos con un disgusto en la garganta , 3 personas gastamos 140e en una comida que salimos con angustias … no sé … a lo mejor soy yo la mala clienta …
Restaurante informal, de tipo familiar. Muy buena brasa. Los calçots bien gordos y la salsa buenísima. Conejo a la brasa delicioso, y todas las carnes muy buenas. El local es ruidoso y los camareros estaban desbordados. A mejorar la oferta de vinos locales, ya que hay pocos y de calidad regular.
Hace mucho tiempo que quería ir, es un clásico de Barcelona y sus caracoles tan especiales también. Aunque queda algo apartado y resulta incómodo para aparcar, vale la pena visitarlo: es de esos sitios a los que tienes que ir si vives en Barcelona. En cuanto a la comida, todo correcto. Pedimos los caracoles, que estaban muy bien aunque esperaba que me deslumbraran. Las alcachofas a la brasa, muy buenas; la tortilla de butifarra también, aunque le faltaba un punto más de sabor. De segundo pedimos el entrecot, correcto; los pies de cerdo al horno, muy ricos; y la espalda de cordero, deliciosa, aunque para mi gusto le faltaba un poco más de cocción por dentro. Prefiero el cordero bien hecho, sin partes crudas, aunque tengo que decir que estaba súper tierno. De postre pedimos crema catalana, demasiado líquida para mi gusto, coulant de chocolate, tarta de queso y cafés. Puede que fuera con demasiadas expectativas: estuvo muy bien, pero esperaba más. El salón, aunque pequeño, es acogedor. El servicio fue correcto, aunque me sorprendió que la señora que nos atendía también era quien cocinaba. En definitiva, un lugar para hacer “check”. Por lo que dicen, antes se comía mucho mejor, pero aun así la experiencia fue muy buena.
La primera vez que acudí a este restaurante fue en el año 2000. Siempre lo he recomendado a mis amigos y familiares, donde hay mejores cargols a la llauna de Barcelona , ademas la carne a la brasa y las alcachofas los hacen súper ricos. Pero desde hace un año o algo más , después del COVID , tienen un horario irregular , incluso hubo un tiempo que permaneció cerrado varios meses… tras varios intentos , volvimos a encontrarlos abierto hoy , todo siguen igual, hasta los camareros ! Pero acabe con un disgusto la experiencia de hoy por una tontería , pedí comida para llevar a parte de la consumición en el mismo restaurante, para que mi familia pueda saborear los caracoles y codornices, les pedí también alioli porque la carne estaban un poco sosos y secos, pero me dijeron de que no quedaba, a pesar de que deje suficiente propina como pagar la ración de alioli y más . Teniendo ante mis ojos 3 raciones de alioli expuestas en la cocina , tras mi queja, me dijo el camarero de que es un producto muy delicado y no se puede llevarlo a casa ya que necesita frío , les dije que solo tardo 15min en llegar a casa , además , las que me pusieron y las 3 tarros de alioli expuestas en la cocina no están guardadas en frío . Me sentí ofendida por este hecho. El pobre camarero no tiene culpa, es por la normativa del restaurante de que los aliolis no se puede comprar para llevar !!! Reclame mi cambio y nos fuimos con un disgusto en la garganta , 3 personas gastamos 140e en una comida que salimos con angustias … no sé … a lo mejor soy yo la mala clienta …
Restaurante informal, de tipo familiar. Muy buena brasa. Los calçots bien gordos y la salsa buenísima. Conejo a la brasa delicioso, y todas las carnes muy buenas. El local es ruidoso y los camareros estaban desbordados. A mejorar la oferta de vinos locales, ya que hay pocos y de calidad regular.
Histórico y entrañable restaurante en el monte Carmelo al que hemos ido a lo largo de los años y no pierde encanto. De ambiente confortable en el que se sirve comida catalana y en el que se pueden degustar unos estupendos y sabrosos caracoles. Mantelito a cuadros entrañable.
Todo lo que probamos estaba buenísimo. La atención es muy buena. Relación calidad/precio me pareció un poco elevado. Señalar que en su carta no vi nada de pescado en sus platos principales y lo negativo es que donde está ubicado no hay estacionamiento y es difícil encontrar algo medianamente cerca
Servicio muy lento, 25 minutos para tomar comanda con 6 personas en el interior, los camareros actuales no anotan lo que se les dice y no traen las cosas correctamente. No están pendientes, sin bebida, finalizado platos y no vienen. Organización extraña. Cocina aceptable. No volveré.
Si eres una persona con movilidad reducida ni se te ocurra venir,el sitio es acogedor y el personal agradable,ahora bien los platos muy tristes para el precio que tienen,calidad muy sencilla y cantidad ridícula
Los caracoles buenísimos! La carne a la brasa y en general toda la comida muy buena. Llevamos años yendo frecuentemente y cada vez notamos que está más dejado. Los precios han subido mucho. Ya hemos tenido varias malas experiencias: un día les faltaba la mitad de la carta, varias veces los caracoles saladísimos, varias veces falta de uno o más platos de la carta (que es muy corta), un par de veces el personal discutiendo entre ellos…
Los camareros un 10! Super amables y atentos. La comida... Estaba buena, lo que faltaban detalles, pedimos una ensalada verde... Nada, ensalada de bolsa con 2 tomates cherry y 4 olivas ( que estaba buena) pero le faltaba como un buen tomate con su buena cebolla su pimiento ( había pero dos trozos), costillas de cordero... Muy grandes, enormes le faltaba sus patatas ya que de acompañamiento venían dos enormes pimientos verdes. Champiñones muy ricos,el vino también. Pan con tomate buenísimo! Postre trufas, en un plato y 4 trufas así sin más, aunque fuera un poco de nata ya la cosa cambiaría....la tarta de queso muy buena! Más que nada por el precio que vale...vuelvo a repetir esta todo bueno y los camareros un 10!, pero cierto es que no creo que volvamos a ir...comer comes pero... A sido un chasco la verdad, me esperaba algo diferente de lo que hay por la zona, ya que comer por el barrio, algo así como si fuera una masía, no hay pero bueno lo recomiendo a quien le apetezca ir y comer a la brasa.
Voy a este restaurante desde que era muy pequeña. Ahora voy con mis hijos. La comida sigue siendo parecida pero por ejemplo, los caracoles ya no son los que eran... Y el precio ha subido mucho. La atención buena pero tampoco está Abilio...
Hay muchas escaleras para entrar e ir al baño. Si vais con alguna persona mayor tenedlo en cuenta, yo no lo tuve y fue bastante difícil porque fui con mi abuela de 93 años. Me hicieron esperar bastante antes de atenderme y eso particularmente me molesta. El lugar es bonito y la comida está buena. A mi modo de ver es algo caro. El precio fue a 38€ por persona.
Hemos ido hoy, la comida era buena pero íbamos con reserva y siendo temporada de calçots no les quedaban. Tampoco quedaban crema catalana para los postres. Ellos dicen que tendríamos que haber avisado que queríamos calçots al hacer la reserva. Sinceramente gastando más de 50 e por comensal quedarte con las ganas de platos de la carta un poco frustrante. Otro punto es que el camarero no tiene muchas nociones del tema gluten, diciendo que todo es casero lo arregla.Nos han traído al final una ficha donde ponían algunos de los postres no todos. Mi hija ha pedido helado de chocolate porque no me han sabido certificar si el coulant llevaba o no...en fin buena comida pero hemos salido un poco decepcionados .
Caracoles en decadència, alcachofas normalitas. Costillas de cordero poco sabrosas. Después de haber dejado veinte € de propina, me piden once € por unos chupitos, solo tenía diez €, tuve que rascar los bolsillos de mis invitados, pues no me perdonaron el. €... Son unos miserias... Hay que cuidar a los clientes. Si vas por la noche puedes aparcar en la zona de autocares de parque Güell...
Restaurante muy agradable, ambiente muy acogedor, buena calidad en la comida , precio razonable, en conclusión todo muy bueno , personal muy amable. Para repetir , volvere
Si eres una persona con movilidad reducida ni se te ocurra venir,el sitio es acogedor y el personal agradable,ahora bien los platos muy tristes para el precio que tienen,calidad muy sencilla y cantidad ridícula
Los caracoles buenísimos! La carne a la brasa y en general toda la comida muy buena. Llevamos años yendo frecuentemente y cada vez notamos que está más dejado. Los precios han subido mucho. Ya hemos tenido varias malas experiencias: un día les faltaba la mitad de la carta, varias veces los caracoles saladísimos, varias veces falta de uno o más platos de la carta (que es muy corta), un par de veces el personal discutiendo entre ellos…
Los caracoles a la llauna son a su estilo. Deberían ir a Lérida para aprender a hacerlos. Conejo a la brasa poco hecho. Servicio lento
Salimos bastante decepcionados… La carta es bastante escueta igual que las cantidades. El precio nos pareció algo elevado para el conjunto (local, personal, comida) sinceramente no volveremos a ir ya que la experiencia no fue muy gratificante. Un lugar donde predomina la “cuina catalana” y que sirvan patatas fritas congeladas de bolsa ya lo dice todo…
Falta de comida calçots muy pocos para una persona pocos y crudos alcachofas, poca cantidad por persona Las costillas, los pies de cerdo y el conejo bien Y el servicio bien?
Nada que ver con lo queb era anteriormente la comida precios caros calidad justa y que lastima los caracoles....y las codornices...ooohhh y que precio...pensarlo antes
Lo primero q los camareros es lo mejor q tiene este restaurante son muy atentos y agradables. Pero eso es lo único q se salva....yo e ido todas la vida ..y os tengo q decir q la cocina no es ni de muy lejos lo q habia antes....para nada es una imitación mal hecha.... y excesivamente caro para lo q ofrecen.....los pies de cerdo no valen nada para mi gusto, El cordero muy normal la guarnición de pimientos los sirvieron casi sin hacer,los caracoles una burda imitación q después de ayer aún tengo el estomago regular,.no paro de ir al baño, en fin toda de acaba y x desgracia ya no está la misma cocinera ni dueña.....es u restaurante mediocre y caro donde el ambiente q antes era de calidad.es ahora bastante de turista.
Local muy viejo, necesitaría una reforma para como mínimo poder abrir las ventanas y no tener miedo de que se caigan. Los caracoles me decepcionaron mucho. Me parecieron delgados y con un sabor muy fuerte, también grasosos. Las manitas también con una salsa llena de grasa y sin estar elaborada. Tardaron mucho en servir y de una manera desordenada. El conejo a la brasa estaba bueno.
La comida es de gran calidad, pero el servicio y la cantidad dejan mucho que desear. Había llamado previamente para reservar por un cumpleaños y habíamos quedado en cerrar un precio por persona. No fue así una vez allí. Una persona es vegetariana y me comentaron que tenían dos alternativas de pescado y tampoco fue así. Atención nada buena, no se preocuparon por nosotros y el segundo plato llegó unos 45 min después del primero. Una vez terminamos, mostramos el descontento y no hicieron nada al respecto.
Me gustaban sus caracoles hoy ni eso. Reconozco que me los he comido. Pero no eran los de siempre. El pollo su especialidad y me encantaba pues tampoco. Me gustaría volver al inicio de este restaurante. Pero si no puede ser igual que antes.., pues se acabó.
Nada que ver con lo queb era anteriormente la comida precios caros calidad justa y que lastima los caracoles....y las codornices...ooohhh y que precio...pensarlo antes
Lo primero q los camareros es lo mejor q tiene este restaurante son muy atentos y agradables. Pero eso es lo único q se salva....yo e ido todas la vida ..y os tengo q decir q la cocina no es ni de muy lejos lo q habia antes....para nada es una imitación mal hecha.... y excesivamente caro para lo q ofrecen.....los pies de cerdo no valen nada para mi gusto, El cordero muy normal la guarnición de pimientos los sirvieron casi sin hacer,los caracoles una burda imitación q después de ayer aún tengo el estomago regular,.no paro de ir al baño, en fin toda de acaba y x desgracia ya no está la misma cocinera ni dueña.....es u restaurante mediocre y caro donde el ambiente q antes era de calidad.es ahora bastante de turista.
Servicio penoso. La comida llega por capítulos en tandas de 20 minutos. El pan y las patatas fritas llegaron con los postres. Es una pena porque la comida está buena pero el servicio se lo carga todo. He acabado tan agobiada por la situación que el café lo he hecho en el bar de abajo.
Vinimos por la valoración de google y tengo que indicar que nuestra experiencia no ha sido buena..llegamos a las 13,45 y hemos salido a las 16,30 y sin cafés. Las alcachofas estaban duras aunque si es verdad que los caracoles estaban buenos. Hemos tenido que pedir que nos tomarán nota...reclamar los platos y los postres. Y ya a los cafés, después de haberlos pedido y no traerlos, directamente nos hemos levantado y hemos pagado en caja. No repetiremos
Sinceramente salí muy decepcionada, sobretodo con la atención al cliente, muy poco atentos para las pocas mesas que había tengo que decir que estaba en la terraza y era como si nos hubieran olvidado, tuve que bajar yo después de 30 minutos o más a pagar la cuenta. Una cuenta que no equivalía a calidad porque la comida fue pésima los caracoles poco hechos, la tortilla impresentable y la tabla de embutidos mal cortada y poco presentable, el entrecot estaba muy bueno, pero tardaron en traer los platos ya que yo solicite el gazpacho para el niño y lo trajeron todo junto y el peque esperando para comer, y el gazpacho es ponerlo en el bol y servirlo, yo trabajo en hostelería y mi consejo es adquirir más camareros y estar más atentos de los clientes ya que se que es un negocio familiar y es una pena ver cómo hasta los dueños trabajan sin ganas. Me duele dar esta opinión pero este restaurante podría dar más de si ya que es hermoso y podría triunfar, espero algún día volver y que las cosas hayan cambiado y que vaya sobre ruedas.
Los caracoles los sirven con carne mechada y queso por encima. La combinación es rara y saben más amargos de lo normal. Sinceramente, son de los peores que he probado. Los platos de comida en general están aceitosos. Tardaron en venir a tomarnos nota y tampoco están pendientes de las mesas; te cuesta ir pidiendo las cosas. Por ejemplo, el vino lo trajeron casi al final, cuando ya casi habíamos terminado de comer el plato de carne; después de haber pedido la botella varias veces porque se olvidaban. Y la entrada es rara. No hay recepción; subes unas escaleras y no hay nadie, ni sabes si puedes pasar o no. Hasta que no paras a alguno de los camareros que pasan por ahí de casualidad, nadie viene a preguntar o a recibirte. También reservamos en "terraza" y resulta que es un espacio cubierto y cerrado con ventanas alrededor. Lo deberían explicar porque no es la idea que tienes de una terraza exterior cuando reservas. En general, bastante decepcionante. Lo único bueno, el plato de conejo lechal.
Acabamos de salir del restaurante y nos ha decepcionado muchísimo, éramos solo dos personas. al llegar la mesa no tenía cubiertos y tampoco nos los han traído, los he tenido que coger de la mesa que tenía preparada detrás de mí. Hemos pedido pimientos del padrón y caracoles para compartir y luego pollo a la brasa para terminar. La sorpresa ha sido que nos han traído el pan con tomate, a los 20m los pimientos y a la hora el pollo.... Esperábamos los caracoles antes que el pollo la verdad ya que era un plato para compartir. Los caracoles han llegado aprox a la hora y 20m. Sin orden algún y muchisima demora. La atención no es ni buena ni mala, simplemente no hay atención. Para pedir una bebida me tenía que levantar yo de la silla e ir en busca del camarero y pasarle nota de lo que necesitaba para seguir cenando. No repetiremos.
Teníamos altas expectativas de este restaurante, reservamos mesa para las 14 H para 4 personas. Después de insistir, nos tomaron nota a las 14:45 H. Entraron mesas después de nosotros que les sirvieron antes. Los camareros estaban pendientes sólo de algunas mesas. Les pedíamos que se acordaran de nosotros para servirnos pero no había manera. Al final una de las personas de nuestra mesa tuvo que levantarse para pedir junto a la cocina nuestra comida. Finalmente la sirvieron a las 15:15 H, 1 H y 15 min después de llegar. Nuestra sorpresa fue que las alcachofas a la brasa además estaban casi frías, cosa que nos llevó a pensar que hacía rato que las tenían hechas y no entendimos porqué no nos las sirvieron antes. No tuvieron ningún detalle con nosotros por la espera.
Sinceramente salí muy decepcionada, sobretodo con la atención al cliente, muy poco atentos para las pocas mesas que había tengo que decir que estaba en la terraza y era como si nos hubieran olvidado, tuve que bajar yo después de 30 minutos o más a pagar la cuenta. Una cuenta que no equivalía a calidad porque la comida fue pésima los caracoles poco hechos, la tortilla impresentable y la tabla de embutidos mal cortada y poco presentable, el entrecot estaba muy bueno, pero tardaron en traer los platos ya que yo solicite el gazpacho para el niño y lo trajeron todo junto y el peque esperando para comer, y el gazpacho es ponerlo en el bol y servirlo, yo trabajo en hostelería y mi consejo es adquirir más camareros y estar más atentos de los clientes ya que se que es un negocio familiar y es una pena ver cómo hasta los dueños trabajan sin ganas. Me duele dar esta opinión pero este restaurante podría dar más de si ya que es hermoso y podría triunfar, espero algún día volver y que las cosas hayan cambiado y que vaya sobre ruedas.
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Informació sobre Tibet
Com arribar
n° 34, C/ Ana Mª Matute Ausejo, Horta-Guinardó, 08024 Barcelona, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
n° 34, C/ Ana Mª Matute Ausejo, Horta-Guinardó, 08024 Barcelona, Spain
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14 de maig. 2026, 21:00
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15 de maig. 2026, 21:00
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17 de maig. 2026, 20:30
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18 de maig. 2026, 20:00
Sala Razzmatazz 2
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