Los 33
Argentinian, steak house · Madrid
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Sobre Los 33
Los 33 es un lugar especial en Madrid que combina la elegancia del restaurante con la energía y el calor de un bar nocturno. El ambiente es cálido y festivo, ideal para disfrutar de una cena social o un momento relajante en pareja. La gastronomía local se presenta con sofisticación, destacando plato...
Los 33 es un lugar especial en Madrid que combina la elegancia del restaurante con la energía y el calor de un bar nocturno. El ambiente es cálido y festivo, ideal para disfrutar de una cena social o un momento relajante en pareja. La gastronomía local se presenta con sofisticación, destacando platos como la sopa de colifloras al horno y las carnes aplanadas de alta calidad. Además, el servicio está diseñado para ser amigable y eficiente, permitiendo que los clientes disfruten de sus comidas sin esperar filas excesivas durante el día o tarde. Los servicios incluyen una selección de vinos y bebidas de gran variedad, lo que enriquece la experiencia gastronómica con un toque exclusivo. Este espacio ofrece una experiencia única donde se aprecian las artesanos locales y se sienten bien presentes en cada lugar de la ciudad.
Què diuen els clients de Los 33
Los 33 es popular por su ambiente animado y carnes a la parrilla argentina. Destacan el servicio atento y platos como espinacas con mantequilla ahumada y coliflor. Es difícil conseguir reserva y a veces hay esperas, pero muchos lo consideran una experiencia culinaria fantástica.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Reserva con mucha antelación (incluso meses) para asegurar una mesa, o intenta ir a la 1pm para tener más suerte sin reserva.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de Los 33
Los 33 es troba a Madrid, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Convento de las Salesas Reales (A 117m) — conjunto de edificios en Madrid bien de interés cultural
- Palacio del marqués de Camarasa (A 118m) — Palacio del siglo XIX con orígenes en el siglo XVI bien de interés cultural
Altres Llocs d'Interès
- Viviendas para D. Francisco Lamarca (A 19m) — edificio de viviendas de Madrid
- Biblioteca del Tribunal Superior de Justicia de Madrid - Contencioso Administrativo (A 92m) — biblioteca en España
- Casa de Tócame Roque (A 94m) — popular vivienda en forma de Corrala en Madrid, España
- Palacio del duque de Frías (A 118m) — Residencia nobiliaria del siglo XVIII en Madrid
- palacio de los Condes de Armildez de Toledo (A 126m) — palacio en el centro de Madrid
- Edificio Lamarca Hermanos (A 128m) — edificio de Madrid
- Edificio en calle del Barquillo, 28 (A 143m) — edificio en Madrid
- Biblioteca de la Casa del Pueblo de Madrid (A 148m) — antigua biblioteca de Madrid
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Preguntes freqüents sobre Los 33
Opinions de Los 33 Madrid
La comida es deliciosa, todo está muy bien cocinado y usan productos de primera calidad. La relación calidad precio me parece un poco elevada, pero es lo que tiene estar en el local de moda de Madrid. Los baños no estaban limpios, algo que me chocó bastante. El ambiente es muy moderno, y para un picoteo informal lo veo perfecto, pero no lo recomiendo para una reunión de negocios o cita romántica y mucho menos para personas mayores. Si quieres ir a un sitios divertido, comer rico y pasar un buen rato es ideal.
Muy bien sitio. Personal muy atento. Fuimos sin reserva y solo esperamos fuera 15 minutos (Quizás ayudó que era una noche de lluvia). Nos sentaron en la barra y el el ambiente estaba muy bien para una noche de cena con luces bajas. La comida de 10, precios acorde. Lo único fue el tamaño de las mollejas que solo vinieron 4 pedazos, el resto todo ok. Volvería. Lo que más destacó es la atención del personal. Muy cuidados y muy atentos.
Uno de los sitios de moda de Madrid. La verdad que el ambiente es brutal, estaba a reventar de gente y no paran de doblar mesas constantemente. Es del estilo que se ven ahora por Madrid, parrillas en este caso Uruguaya. El servicio es bueno, nos atendió un chico colombiano que se llama David que estuvo súper atento. El pan está buenísimo y lo acompañan con un aceite que puedes comprar en el restaurante por 30€ la botella. Para picar pedimos un par de bocados. La empanadilla chamizo de entraña estaba buena, es literal dos bocados, un tanto pequeña pero esta muy buena. Los huevos rellenos están bien pero no me dijeron mucho, nada especial. El famoso bikini a la parrilla está bueno, sencillo pero muy bien hecho. Probamos por recomendación de ellos las zanahorias especiadas a la brasa y no defraudó, un plato original. De principal pedimos dos platos para compartir. El solomillo con hueso a la pimienta que básicamente es como un t-bone pero sin la parte del entrecote. Estaba muy bueno y hecho al punto perfecto. Venia con unas papas fritas que estaban de muerte. También compartimos la milanesa de cuadril de novillo que estaba de miedo. Super bien empanada. De guarnición pedimos el cogollo con queso compte por encima, un acierto. De postres pedimos el flan con dulce de leche, no se que estaba mejor si el flan o el dulce de leche. Postrazo. La verdad que en general comimos genial. Una propuesta en la cual todo el mundo tiene opciones que pedir. Nos dijeron que su lenguado es espectacular por lo que habrá que volver para pedirlo. De precio no está mal, salimos a 190€ tres personas con vino, difícil comer así de bien por menos en Madrid. Totalmente recomendado.
No hagan caso de las malas opiniones! Paramos de casualidad (sin reserva) y menuda experiencia, sin palabras!!! Las croquetas de jamón por unidad, son una pasada y ya no hablemos de la chuleta de vaca rubia gallega con los pimientos...algo impresionante!!! Gracias por la amabilidad y por hacer un trabajo inmejorable! Somos de Galicia y volveremos sin dudarlo.
Nunca falla, es super agradecido que apareciendo sin reserva y estando siempre llenos hagan lo posible por hacerte un hueco. Relación calidad precio increíble y si no te importa estar un poco apretado estando una maravilla. El sándwich a la parrilla, la picaña incluso la tortilla. El servicio muy atento y rápido
Hemos hecho reserva sin mucho jaleo, con su previa antelación, nos han modificado la hora también sin inconveniente. Han sido muy amables y serviciales. El ambiente es acogedor y cálido, respetando la privacidad entre mesas, salvo al principio del local que es zona de barra y siempre está bastante lleno. La comida un 10 y el precio acorde, he hecho en falta un poco más de rapidez en el servicio, fuimos a hora poca concurrida y esperamos un poco pero se lleva sin problema si tienes buena compañía.
La comida nos sorprendió, pensábamos que era el típico sitio sobrevalorado. Lo mejor la entraña y las patatas que son top. La milanesa la pedimos para compartir. El servicio tardaron bastante en atendernos a pesar de tener múltiples camareros. El ambiente muy bueno, tranquilo hasta que bajan luces y empieza dj por si quieres quedar post cena
Magnífico restaurante. Comimos solo carnes, pero estuvieron espectaculares. Las croquetas estaban riquísimas, y las chuletitas realmente sorprendentes y muy muy buenas. Ya solo por esto merece la pena ir. Unas simples zanahorias están exquisitas. Probamos la vaca rubia gallega. Ejecutada genial con brasa de leña. Muy poco hecha como nos gusta. Buena variedad de vinos, algo caros, pero bastante satisfactorios. Para repetir sin duda
Un lugar ideal para los amantes de la buena carne y el vino. La entraña Angus estaba tierna y llena de sabor, preparada en su punto justo, y el chuletón resultó espectacular: jugoso, de gran calidad y perfectamente cocinado. La carta de vinos acompañó de maravilla, con recomendaciones acertadas que potenciaron cada plato. El servicio fue atento y cercano, creando una experiencia gastronómica de primer nivel. Sin duda, muy recomendable
Estábamos deseando conocer los 33 y todavía no habíamos tenido oportunidad. Pasamos el viernes tarde sin reserva y después de esperar fuera un rato nos invitaron muy amablemente a pasar y tomar algo, mientras, como nos había comentado la persona encargada de gestionar reservas, esperabamos si quedase una mesa libre o había alguna cancelación para poder cenar. Después de un rato esperando, nos dieron una mesa y menuda experiencia!! La cena fue increíble. La comida es deliciosa, el trato del personal inmejorable, el local, el ambiente, el conjunto de todo es un 10/10. Se merece sin duda la fama que tiene y cumple de lejos las expectativas ! Millones de gracias a todo el personal que hace que funcione tan bien todo, en especial a Maru, por su trato exquisito con nosotros, y a chef Oswi por venir a saludarnos. Fue un verdadero placer y estamos deseando volver
Magnífico ambiente, comida y atención! Hemos comido como reyes mirando el fuego de la parrilla, a la luz de las velas. Las chistorras son un lujo! El bikini, las empanaditas, el flan de mascarpone! con dulce de leche! Me costó irme del lugar, a pesar de que el volumen de la música es demasiado alto, el lugar de envuelve y arrulla. El chef Oswi muy cercano y talentoso!
**¡Una experiencia increíble en RTE Los 33 de Madrid!** Si buscas un lugar con **encanto, buena gastronomía y servicio excepcional**, este es tu sitio. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa gracias a la **calidez del trato y la atención al detalle**. Un agradecimiento especial a **Ilian**, nuestro camarero, por su **amabilidad, profesionalismo y sonrisa constante**. ¡Hizo que la velada fuera aún más especial! Y a **Juan**, quien nos recomendó un **vino espectacular** que acompañó a la perfección cada plato. La comida es **exquisita**, con productos de calidad y presentación impecable. El ambiente, **acogedor y con personalidad**, invita a quedarse horas disfrutando de la buena compañía. **Sin duda, un imprescindible en Madrid.** ¡Volveremos pronto! **Muchas gracias por todo.** 🍷✨
De los mejores restaurantes de Madrid sin duda Todos los productos a la brasa son un espectáculo, en especial la carne y los pimientos Las piparras a la brasa de entrante son un must junto con las costillitas de angus La vaca madurada muy buena, pero la sobre costilla de wagyu es otro nivel De postre el flan con dulce de leche es la mejor despedida
Los 33 Restaurantes en Madrid ofrece una experiencia gastronómica excepcional. Aunque solo tomamos vino y tapas, la calidad de los productos fue sobresaliente. El ambiente es acogedor y moderno, y la atención al cliente impecable. Es importante hacer reserva, ya que el lugar suele estar bastante concurrido. Un sitio perfecto para disfrutar de buena comida y un excelente vino en el corazón de Madrid.
Un restaurante que merece toda la fama. Lo que pedimos: 🥟 Empanaditas Chamizo – 4€ 🥪 Chivito al pan – 15€ 🍅 Cata de primeros tomates de invierno – 16€ 🥩 Solomillo con hueso a la pimienta a Los 33 – 46€ 🍮 Flan de mascarpone con dulce de leche 👉 Favoritos absolutos: el chivito al pan (un must, incluso mejor que el bikini) y el solomillo, jugoso y con una salsa brutal. Con hasta 3 meses de espera para reservar, la experiencia vale totalmente la pena: ✔️ calidad–precio increíble ✔️ ambiente romántico y especial ✔️ atención 10/10 ⭐️ Para más reseñas y planes en Madrid síguenos en Instagram y TikTok 👉 @bocado_capital
Reservamos con 1 mes de anticipación y fue mucho el esfuerzo que hicimos por venir a comer ….. En resumen el lugar tiene su vibra y encanto como ha sido desde hace muchos años y la comida de verdad si es muy buena pero es más el show o la fama que le han hecho …… Por la espera , precio y expectativas que tiene este lugar hay muchos lugares en madrid que pueden igualarlo o mejorarlo, sin embargo si volvería aunque pues es difícil volver hacer la espera para obtener una reserva para más de 4 personas. El personal con muy buena actitud por cierto…..
Maravilloso! El local es una locura, el personal inmejorable y la comida..brutal! La reserva fue gestionada, por mail, de la mejor de las maneras por Maru, a quien quiero agradecer q nos brindase la oportunidad de disfruta de una comida de 10! Todo el personal está dispuesto a ayudar en cada momento. Me enamoré de las pilas de madera del baño!!!😍 La comida está muy bien cocinada, todo lo q pedimos fue digno de volver a repetir.. sí q aconsejó pedir de postre el donut! Si eres goloso, lo disfrutarás. Ya quiero volverrrr🤭
Una delicia para los sentidos. Servicio impecable, local ambientado rústicamente y muy elegante al mismo tiempo. Comida excelente con propuestas muy originales. Clásicos uruguayos reversionados y elaborados con mucho cuidado y materias primas de gran calidad. La parrilla a la vista es un rincón mágico y lleno de fuerza. 100% recomendable.
No es de extrañar que tenga tanta lista de espera. El ambiente, la comida, el servicio. Una vez que estás dentro del local te das cuenta que esa lista de espera está justificada al menos para mí. Fue un placer conocerte Maru. Un encanto de chica. Sin duda los 33 es De obligada visita.
Los 33, en la plaza de las Salesas, es ya una de las joyas de Madrid. Desde el local, con iluminación cálida, vigas de madera, las brasas visibles, hasta la música que ameniza el ambiente, todo invita a quedarse. La carta mezcla lo uruguayo con lo español de manera muy natural, destacando cortes de carne a la brasa de calidad, entrantes bien logrados como sus anchoas de Santoña sobre brioche, verduras hechas al fuego, y por supuesto su famoso bikini a la parrilla – un clásico que no puedes pasar por alto. El servicio es muy atento, te hacen sentir cómodo aunque haya demanda, y la cocina responde bastante bien. Precios elevados, pero la experiencia lo justifica.
LOS 33 📍 DÓNDE: Plaza de las Salesas, 9 🍽 RESEÑA: Todo un homenaje para los amantes de la carne. En un local muy íntimo y con una decoración muy bonita, Los 33 está reconocido en la Guía Michelín, la Guía Repsol y la 101 World's Best Steak Restaurants. Merecidísimo realmente. La carta es bastante extensa, pero todo lo que probamos tenía un calidad excepcional, tanto de materia prima como de elaboración. En concreto pedimos: -Huevo relleno "Los 33" (5€/unidad): Muy bien preparado, con una salsa riquísima. Perfecto si quieres un entrante ligero. -Bikini a la parrilla (8€/media ración): Uno de sus míticos. La verdad que para lo sencillo que es les queda muy bueno. -Espinacas salteadas con piñones, pasas y mucho parmesano (18€): Cuando dicen mucho parmesano, es MUCHO parmesano. Este plato diría que fue el más flojo, pero aún así es muy recomendable. -Croquetas de jamón ibérico (3€/unidad): Deliciosas, sabor a ibérico muy intenso y cremositas sin llegar a deshacerse. -Chuleta Simmental (85€/kg): La joya de la corona. Una carne excepcional, preparada con un punto perfecto. Para que os hagáis una idea, la pieza suele tener unos 700 gramos. -Flan con dulce de leche (9€): Nos recomendaron este postre y nos gustó mucho. El dulce de leche es de los mejores que he probado nunca. ⚠️ A DESTACAR: Imprescindible reservar con mucha antelación. Abren las reservas dos meses antes. 💳 PRECIO MEDIO: 💵💵💵 🏆 PUNTUACIÓN: ⭐️⭐️⭐️⭐⭐
¡Primera vez en Los 33 (Madrid) y salí encantada! El restaurante tiene un estilo cozy chic. Sí, en la zona del bar había bastante ruido, pero bueno… estamos en Madrid un viernes a las 17h 😄 Me gustó muchísimo ese ambiente de fin de semana: estaba packed y se notaba que la gente venía con ganas de celebrar el inicio del finde. Además, afuera hacía un tiempo horrible (frío y lluvia sin parar toda la semana), así que cuando nos sentaron a mi marido y a mí justo frente a la parilla, fue como entrar en otro mundo. Calor, el confort del fuego de leña, una muy buena carta de vinos y cócteles… exactamente lo que “necesitaba” en ese momento. También me encantó el menú: sin mil opciones. Aquí van a lo esencial. La carne es la protagonista. Empezamos con las alcachofas a la brasa y el “bikini” (media ración más que suficiente para dos) y después probamos una de las mejores carnes que he comido en Madrid: chuleta de vaca rubia gallega, madurada 60 días. Iba con dudas porque no soy fan de las carnes maduradas, pero ahora estoy reconciliada: punto de cocción perfecto a la leña, carne muy jugosa, tierna, con un sabor redondo, profundo, con ese toque “umami” tan agradable. Y consejo: no le quiten la grasa — ahí están los aromas que realzan aún más la carne. Y algo importante: excelente relación calidad-precio, especialmente teniendo en cuenta la calidad de la carne. Además, son muy honestos: cuando pides la chuleta, la camarera verifica la disponibilidad y el peso antes de confirmarla, para que no haya “sorpresas” desagradables cuando llega la cuenta. Se agradece muchísimo. Sinceramente, antes de ir estaba algo escéptica porque es un sitio muy “trendy” y a veces la ejecución no está a la altura… pero en este caso, para nada. El servicio, además, fue ideal: atentos y con buenos consejos, pero sin agobiar, sin estar constantemente intentando que consumas más o interrumpiendo cada dos minutos. En resumen: me encantó la experiencia. ¡Volveremos!
Descubrí este restaurante por primera vez por pura casualidad. Iba caminando y pasé por delante sin ninguna intención, sin mirar reseñas ni nada. Simplemente me pareció un sitio agradable y decidí probarlo. Pedí el solomillo a la pimienta a los 33 un poco “por probar”, sin expectativas… ¡y fue una sorpresa increíble! Estaba buenísimo, pero la salsa de pimienta verde fue lo que realmente me conquistó. Desde ese día me quedé con ganas de volver… y ahora ya es mi tercera vez aquí. Es verdad que reservar puede ser un poco complicado, pero sinceramente vale totalmente la pena esperar. Hoy además descubrí un nuevo plato favorito: las espinacas salteadas. Y cuando dicen “mucho parmesano”, créanlo de verdad… había parmesano por todo el plato 😂 y me encantó. Me dejó una impresión buenísima. El precio puede parecer un poco alto, pero es coherente con la calidad de la comida y el servicio. También quiero mencionar a una camarera muy amable, es venezolana y trabaja en la zona interior del restaurante. Perdón, mi amor que no recuerdo tu nombre, pero atendiste con muchísima simpatía y profesionalidad. Y la verdad es que no solo ella, todo el equipo fue súper atento y profesional. La música también está muy bien; es un lugar perfecto tanto para cenar como para sentarse en la barra a tomar algo con amigos y pasarla genial. Sin duda, un sitio al que seguiré volviendo.
Para encontrar lugar tuvimos que reservar con 1 mes de anticipación. El lugar está increíble, el concepto es cocina de brasa Uruguaya. La comida en general está buenísima, los destacable según mi gusto son el bikini y el tomahawk. El ambiente del lugar es único, mucha gente joven y se siente la buena vibra. Tienes el tiempo contado para comer ahí ya que hay mucha gente esperando su turno. El lugar es acogedor, nosotros nos sentamos cerca del asador por lo que estábamos muy cercanos a la acción. Sin duda volvería a este lugar, el servicio un poco lento, puedo imaginar que fue por la gran cantidad de comensales en el lugar.
Excelente restaurante de carnes en pleno centro de Madrid. De entrantes, probamos las empanadas y las chuletas. Pero lo mejor fueron los fondos: la milanesa muy contundente y deliciosa; y la entraña de wagyu muy buena. Los acompañamos con una ensalada niní y unas patatas con finas hierbas, que fueron un acierto. El lugar está muy bien ambientado. Los precios son elevados, pero la calidad también, y el servicio es muy bueno.
VISITA 2025 Comida para 6 en parejas. Es un sitio que nunca defrauda es cierto que antes de la fama estaba mucho mejor. El vino de 10 no lo pidan porque sino cuando vuelva no van a tener y me voy a enfadar. Tuvimos la suerte de probar la tarta de alex cordobés x los 33 y muy buena. La chuleta bastante buena la verdad y luego el bikini en mi opinión bajo la calidad. Las mollejas buenas y los pimientos como siempre sublimes. El babete no merece la pena y los champiñones/setas espectaculares. Visita 2026 🔥 LOS 33: He vuelto y se han pasado el juego (Más nivel que nunca) 🥩🎸 Si piensas que venir a Los 33 es solo por el postureo de Salesas, es que no has entendido nada. He vuelto con dos amigos y, tras varias visitas, puedo confirmar que la cocina está en su mejor momento. Ha superado con creces mi experiencia anterior: ejecución impecable y producto que habla solo. 🍴 El festín (Lo que tienes que saber): * Pepito de Wagyu: No es un pepito, es pecado. El mejor de Madrid con diferencia. La calidad de la carne y el punto de brasa son de otra galaxia. * Bikini Normal: La prueba de que lo sencillo, si se hace con este nivel de tostado y buen pan, gana a cualquier invento moderno. * Las Carnes: Aquí no se elige. Pide las 3. Punto de cocción magistral y sabor a brasa uruguaya auténtica. Nunca fallan. * Macarrones con Tomate: Están increíbles, pero aviso: son un auténtico ladrillo. Pedidlos 100% PARA COMPARTIR entre varios o no llegaréis vivos al postre. * NUEVO Postre (El Dónut): ¡ESPECTACULAR! La sorpresa de la noche. Se va directo al top 1 de la carta. No te puedes ir sin probarlo. 🍷 Mención especial: Sumiller de 10 Mención aparte para Nacho en la sumillería. Un profesional de los pies a la cabeza; conoce la bodega (que es inmensa) al detalle y te lo explica con una pasión que da gusto. Una auténtica pena que mis acompañantes no fueran de vino, porque es para dejarse asesorar y disfrutar. 💰 Veredicto Final: ¿Vale lo que cuesta? Cada céntimo. La relación calidad-precio es brutal para el nivel de cocina y el ambiente de club clandestino que tienen montado. Han ajustado las tuercas y ahora mismo no tienen rival en la zona. Veredicto: ⭐⭐⭐⭐⭐ Si consigues mesa, ve a lo seguro: Wagyu, las 3 carnes, comparte macarrones y remata con el dónut. #Los33Madrid #ParrillaSalesas #PepitoWagyu #VinoMadrid #NachoSumiller #MeatLovers #MadridFoodie #DondeComerMadrid #Salesas
Lugar acogedor, con buen ambiente y exquisita. Si bien sorprende el porcentaje de clientes foráneos con respecto al nacional, el trato sigue siendo cuidado por parte del personal. Recomendamos atender a las sugerencias del carta, sobre todo si es tu primera vez. Nuestra recomendación es el sándwich bikini, empanadas (son pequeñas pero jugosas), solomillo con salsa de 10 pimientas (picor totalmente tolerable), mousse des chocolate, tatin de manzana y el cóctel Lonely Joe (un margarita afrutado).
Me súper recomendaron este lugar, observé la puntuación acá en Google y no me encajaba. Decidí ir y verlo por mí mismo. Desde el seguridad de la entrada asta la última persona del staff. Todos maravillosos, a eso le acompañamos la calidad de la comida y el super ambiente, recomiendo mucho la ensalada de espinacas con piñones y las mollejas de ternera.
Una auténtica experiencia y una sorpresa tanto a nivel de producto como profesional Merece la pena en todos los sentidos, sin duda alguna. Un bikini sencillo pero brutal, los pimientos de lo mejor que he comido en el apartado de verduras , pidas lo que pidas está claro que te va ha encantar
Por la noche, el ambiente es realmente especial: las luces bajas, las velas repartidas por todo el local y la música tranquila del DJ crean una atmósfera cálida y acogedora, perfecta para una cena relajada o una cita. La propuesta gastronómica combina platos uruguayos con un toque moderno y creativo. Probamos el chivito y el fainá, ambos reinterpretados con mucho acierto. La carne también estaba muy rica. El broche final lo puso el flan de queso con dulce de leche, muy rico y con cuidada presentación. Por poner una pega: los taburetes altos son bastante incómodos para estar sentado cenando. En conjunto, es un lugar bonito, cuidado al detalle y con una energía muy agradable. Sin duda, un sitio al que volveré.
Tengo que decir que la espera por la mesa mereció la pena, sintengonquendir algo que las croquetas eran súper pequeñas y las chuletillas de ternera tb. para el precio que tenían, sobre todo las croquetas que no fueron lo que esperábamos. el bikini espectacular. El tatin de manzana muy bueno.
Posiblemente el restaurante del que más se habla en las Redes Sociales, y además bien. Luego lees las reseñas que tiene en Google Maps y encuentras usuarios que han tenido malas experiencias y por supuesto otros con experiencias buenas y muy buenas. Aunque es difícil reservar, finalmente conseguí una mesa para 5 que quedó libre por una cancelación y mi experiencia fué excepcional. Solo pudimos ir cuatro personas en lugar de 5 y pensamos que podrían ponernos pegas por no avisar con tiempo y en absoluto, ningún problema. El personal (en gran porcentaje latinoamericano) nos atendió maravillosamente desde ese instante y hasta que nos fuimos, por lo que no entiendo tanta crítica al trato recibido por otros clientes. El ambiente, la barra, la música, su decoración son fantásticos y la comida estaba todo riquísimo. No entiendo que esperan otras personas que dicen que la comida no es para tanto, señores es una brasa-parrilla no esperen unos platos súper sofisticados, son platos sencillos perfectamente ejecutados: las espinacas, carnes, el bikini, la anchoa, los postres, todo delicioso. No me extraña su éxito en Madrid, hay mucho envidioso…..
Muy buena experiencia. La fama es bien merecida. La carne es soberbia y en general se mantiene el nivel desde los entrantes a los postres. Como único punto negativo, a pesar del ambiente íntimo, las mesas están demasiado juntas, siendo difícil mantener una conversación. Volveremos en otra ocasión a probar el resto de la carta.
Los 33 es un restaurante que definitivamente vale la pena si te gusta la carne y estás en Madrid. El lugar en sí es muy agradable, y está super bien ambientado, me gustan los detalles como la barra o las columnas que le dan un toque sublime al restaurante. Algo que es importante considerar es que sin reserva difícilmente podrás comer aquí, ya que por lo general está muy lleno, pero sin duda la anticipación para comer aquí no será nada comparada con la satisfacción que tendrás al salir.
Los 33 se ha convertido en uno de los restaurantes más de moda de Madrid, y no es casualidad. Destaca especialmente por la calidad de su carne, realmente exquisita, y por una carta en la que cada plato es un acierto. Mención especial al tomate, espectacular, y a la carne, que estaba simplemente de 10. Muy recomendable.
Best coliflower that we have ever eaten. You definitely need to reserve. We wanted for about an hour to get a table but the portier was so nice and caring that we dis not mind.
Overall, Los 33 offers a fantastic culinary experience, provided you are willing to wait between 30 and 60 minutes for a table. Our experience started with an unsuccessful attempt to book a table in advance. Upon arrival, we quickly realised that reservations are possible for "some guests", but only by calling or asking in person. Lesson learned. Although the waiting time created a slightly negative first impression, we were far from the only ones waiting, which already hinted at the restaurant’s popularity. A positive note from the start: the doorman speaks excellent English, as do several members of the staff, which makes the experience smoother for international guests. Once inside, Los 33 immediately impresses with its striking atmosphere and open-fire cooking concept. We were lucky enough to be seated close to the grill, allowing us to witness the culinary craftsmanship that defines the restaurant. Our waitress was outstanding; attentive, knowledgeable, and genuinely helpful. She guided us toward the right choices and suggested several off-menu specials, which turned out to be excellent. A big thank-you to her for elevating the entire experience. For starters, we ordered the Ibérico ham croquettes, which were very good, as well as the Los 33 egg. The capers served at the table were a nice and unexpected alternative to the usual olives. We also tried their signature Bikini sandwich, a rich and flavourful ham toast. However, my absolute favourite starter was the burrata dish served with homemade bread. The combination of burrata with grapes and basil created a beautifully balanced and unexpected flavour profile, instantly making me a fan of Los 33. For the main course, I initially opted for the Angus steak with green peppers. While the peppers were excellent -enhanced by a pleasant charcoal smokiness- I found the steak itself too chewy and below my personal standards. The green peppers could also have benefited from slightly less salt too. We ended on a high note by following our waitress’s recommendation for the peppered bone-in sirloin steak. Wow. Perfectly cooked, incredibly flavourful, and absolutely memorable. The cocktails were decent but not particularly remarkable. That said, Los 33 clearly shines when it comes to meat and fire-driven flavours, and that’s where the restaurant truly wins you over. All in all, Los 33 is among the best choices in Madrid for a bold, flavour-forward dinner experience. Well done. Definitely a place to come back.
I loved this place. It had such a buzzy atmosphere, such a fun place to go for dinner on a Friday or Saturday with friends. For starters we got the chorizo style sausage (I forget the name exactly) which were delicious. The steak was sensational - as were the sides such as the salads and fries. The carrots were also delicious, the flavours were really interesting but I think they could’ve done with cooking a little longer. The desserts are all worth getting too - especially the creme caramel. Fantastic food and so vibey - I’d definitely return.
Come here for the open fire grill and Argentinian meat cuts. The candlelit ambiance and exposed wood beams make the place feel both familiar and special. The service is great and veggie dishes at exceptional. Try the spinach with smoked butter!!
Be prepared to wait in line. We arrived fairly early, around 9 p.m., and only waited about 10 minutes. However, by the time we were leaving, the line was absolutely packed. We were lucky to get a table in the dining area, as the bar was completely full. To be honest, I never expected a bikini sandwich to be so delicious — definitely a must-try! I also go around the city searching for the best tortilla, and so far the one at Los 33 is my favorite. We also tried the meat, and although I only have a poor-quality photo, it was fantastic as well. I loved this place. The only downside is the long line.
We loved this place so much that we went twice during our stay in Madrid — and I’ll definitely be coming back next time! Must-try dishes: the spinach and cheese salad and the tomatoes — absolutely delicious. All the meats were excellent, though I didn’t particularly love the steak tartare. Great atmosphere, great drinks too! Highly recommended!
We visited Los 33 on a Saturday night during our trip to Madrid—without a reservation. There was a line of about 10–12 people ahead of us, most of whom had joined the waiting list weeks in advance. We decided to take a chance and waited about an hour, eventually getting lucky with two seats at the bar. The ambiance inside absolutely lives up to the hype. Warm lighting, great music, and a lively yet intimate vibe. The staff were incredibly kind and helpful, especially as we don’t speak Spanish—they took the time to walk us through the menu and offer recommendations. We started with the grilled bikini sandwich, a must-try. It’s a simple dish, but executed to perfection. We also tried the Chamizo fried pastry—nicely done, but didn’t quite stand out the way the other dishes did. For mains, we ordered the entraña wagyu steak, which was cooked flawlessly. It was paired beautifully with grilled cauliflower served over a surprisingly delicious purée—an unexpected highlight of the meal. Drinks were spot-on too. My wife enjoyed her Tiki Taka, while I had two vermouths that complemented the meal perfectly. Overall, a great experience with excellent food, impeccable service, and a vibrant, welcoming atmosphere. Highly recommend if you're in Madrid—just plan ahead with a reservation if possible.
Nice restaurant with great steak. Very unique options on or off the menu. We ordered a 1 kilo wagyu steak to share. The other food, such as gnocchi & forbidden potato were unique (from the look and taste). They can see the chef cook your steak. We waited for 2 months to get our reservation. But, it is definitely worth to wait!
Buen sitio para ir a vivir la experiencia y conocerlo. Ambiente muy bullicioso y animado pero para tener conversaciones tranquilas no pega mucho. Fuimos sin reserva temprano y esperando en la puerta 1h nos dejaron pasar muy majos. Los platos muy ricos y sabrosos aunque el precio un pelin alto para la cantidad. Aún así no te quedas con hambre y el servicio atento y rápido. El ambiente muy mix osea se nota mucho postureo y la música bastante alta pero es animado. Me sorprendió ver a gente dos horas en una mesa solo tomando un refresco pero es entendible (postureo).
La comida excelente, la atmósfera y el lugar divino. Mención especial a la mesa frente a la parrilla, es de película. Se les pasó el chuletón que habíamos pedido, que además era la pieza estrella de la cita. Lo estuvimos esperando hasta que preguntamos y se les había pasado. Lo compensaron obsequiándonos con un servicio de patatas y otro de pimientos, un detalle que sin duda se aprecia, pero no termina de resolver lo anterior, sobre todo en un restaurante donde no vas a salir a menos de 40-50 euros por persona si vas a por los platos estrella (carnes), por lo que la atención se espera que sea mejor. Una de las camareras que nos atendió parecía no estar muy contenta con el trabajo. El dominicano, en cambio, tuvo un trato de 10 con nosotros. Para mi es un sitio muy recomendable, no le pongo 5 estrellas por los detalles de arriba.
Cuarta vez que voy y cada vez veo más postureo y menos calidad. Reservar es toda una experiencia. Ambiente muy cool y moderno. Las empanadas y los choripanes mis entrantes favoritos. La entraña aveces increíble y aveces dura. Caro para lo que recibe uno, prefiero mil veces más Lana o charrúa.
Fuimos a los 33 por el cumpleaños de mi amiga y la pasamos muy bien, el ambiente muy activo, el restaurante impecable, la decoración espléndida y la coctelería exquisita. En cambio, la comida no me sorprendió, pedimos de entradas el bikini de jamón y queso y los choripanes y no me ha sorprendido nada. Hemos pedido las espinacas, sin más la verdad. Ahora bien, pedimos la carne y unas chuletas y había pensado que iba a ser el fuerte del restaurante, pero estoy segura que he comido mejores carnes en otras oportunidades. El servicio impecable, todos los mesoneros muy atentos y amables, especialmente a la hora de cantar el cumpleaños. Para la gran espera y lo difícil que ha sido encontrar una reserva, no vale la pena y no volvería a ir a comer, sino por unas copas.
Local con buena ambientación, mesas y sillas altas en la entrada donde te puedes sentar sin reserva(si hay sitio que es complicado) y otra zona con mesas normales y algunos con sillones. Todo gira alrededor de la brasa, carnes, pescados, los acompañamientos, el famoso bikini (está rico pero vamos, que es un sándwich mixto) Carnes correctas, croquetas sabrosas, todo está bien pero está muy muy muy sobrevalorado con todo el hype que tiene alrededor. Merece la pena pero no para esperar dos meses para una reserva. Precio en linea con el producto pero de 60 euros no vas a bajar. Personal amable y servicio rápido.
Los 33, situado en la Plaza de las Salesas, 9, en Madrid, es un vibrante restaurante que fusiona la tradición uruguaya con toques contemporáneos, destacando por su cocina a la brasa. Sus platos estrella, el bikini de prosciutto a la parrilla, carnes como la entraña de wagyu, una milanesa con sus patatas y una espectacular chistorra a la brasa, deleitan a los comensales. El ambiente, acogedor con vigas de madera y vinilos decorativos, se complementa con una lista de espera a la que no me acostumbro.
Un restaurante que realmente merece su fama. La cocina de inspiración hispano-uruguaya es deliciosa, con especial protagonismo de las carnes a la brasa y platos con mucha personalidad. Tuvimos la suerte de conseguir mesa en una pequeña barra, todo un acierto para vivir la experiencia de cerca. La picaña y las patatas fritas estaban realmente riquísimas. Eso sí, conviene reservar con antelación porque siempre está lleno… y con razón. Una experiencia para repetir.
El lugar es bello, con luces tenues, música tranqui y un servicio muy amable. Pero la comida no fue nada wow, y considero que no valía la pena por el precio. Compartimos un coliflor y croquetas de entrante, una porción de papas, un postre y cada una se pidió su corte de carne. Bebimos solo agua y pagamos casi 70€ por persona - no lo valió.
Segunda visita (con reserva hecha con dos meses de antelación) en septiembre de 2025: servicio muy amable pero un poco lento, lo que choca con el servicio por turnos con tiempo limitado para comer. El local es muy chulo pero el ambiente es un poco snob, y siempre parece haber algún “VIP” que recibe la atención personal del chef y el encargado, lo que no hace más que arquear las cejas de las mesas cercanas. La comida, en general bien: entrantes irregulares y principales muy buenos. Anchoa con espinas, muy cara para lo que es. Croquetas ricas pero pequeñinas. Las “chuletitas” no me dijeron nada (comimos una media ración diminuta). El bikini sigue siendo excepcional: no es “solo un sándwich”. La coliflor, exquisita, muy bien asada y con un punto crujiente increíble. La entraña de wagyu es una pieza pequeñita pero súper sabrosa y de nuevo perfectamente asada con un sabor a brasa fantástico, de los mejores bocados de carne que se pueden comer ahora mismo en Madrid. No sé si tiene sentido planificar una visita aquí con 2 o 3 meses de antelación, pero aunque no es barato tiene un punto de calidad y consistencia que lo hace recomendable. Primera visita (mesa alta, sin reserva) en junio de 2023: una sorpresa, aunque comimos algo incómodos en una mesa de esquina todo estuvo sorprendentemente bueno. Especialmente el bikini y la carne a la brasa.
Increíble, me gustó muchísimo , todo muy rico. Calidad precio , es caro, muy caro. Cantidad poca. Está todo muy rico. En mi opinión solo merece la pena de la zona del salón pegada a la parrilla. El servicio y trabajadores de 10 genial. Lo de poner la propina en el ticket , se llevará fuera de España .... Pero aquí me parece muy cutre. Y otra de las modas instauradas en todos los restaurantes es cobrar el pan que me parece también cutre, es cierto que cada vez lo hacen más restaurantes , cosa que hace años era impensable y nadie , restaurantes serios y buenos lo cobraba. Está muy de moda y es difícil reservar , es muy caro , pero merece la pena darse el homenaje. Buenos vinos. Tampoco me gustó que no hubiera carta de postre.
La comida está bastante bueno. Un poco overprice pero se entiende por la popularidad y el ambiente. Creo que le tienen que dar una vuelta al servicio. Es allí donde me parece caro el restaurante. En un sitio en el que pagas bastante por comida contemporánea que tampoco es algo del otro mundo el servicio debería ser más bueno. Típicas cosas como tener que repetir varias veces que traigan una copa de vino, o que te traigan dos veces los platos equivocados. Quizá tenían un mal día pero esa es la sensación y la razón por no dar 5 estrellas. Gracias
Comida rica, calidad-precio caro. • Local: no es muy grande pero con bastantes mesas y barra. Tiene una decoración preciosa con luz tenue. Sin duda es lo que más me ha gustado, lo bonito y diferente que es. Hay DJ y es todo precioso al detalle. • Comida: todo estaba bueno. Destacable los postres, y muy insípida la milanesa. Las carnes y los bikinis estaban muy buenos. La chistorra sin más. • Calidad-precio: caro. Pedimos: - chistorra - huevos rellenos con bonito, anchoa, alcaparras y una salsa - bikinis - milanesa - entraña de angus - bavette de wagyu - guarnición de tomates - guarnición de patatas fritas Postres: - flan con dulce de leche - chocolate, pan, aceite y sal Bebidas: 1 botella de vino tinto 2 copas de cava 2 limonadas 1 cocacola 2 aguas Pagamos 50€ cada uno. • Ambiente: muy bueno, siempre lleno de gente Es complicado encontrar hueco si no conoces a alguien o sino te toca estar pendiente para reservar con meses de antelación en su página.
✏️Calificación @madridbocados: 8,75/10. Una de las mesas más difíciles de conseguir de Madrid. 📍Zona: Las Sálelas. Sentarse en Los 33 con reserva es imposible. O estás a las 12 en punto (de la noche) o te quedas sin sitio. Los dos meses de espera pasaron en un suspiro pero la próxima vez, ya sin padres, aprovecharía la cocina continua que ofrecen y me iría a esperar un hueco. Creo que casa mucho más con la filosofía de la casa y que ayuda a darle informalidad al plan. Yendo con reserva la recepción fue nefasta, parecía que sentarnos era hacernos un favor. Parece que te perdonan la vida. Muy guay el sitio pero no son formas. Ya sentados fueron más amables. Luego, eso sí, las mesas están tan pegadas que resulta difícil tener una conversación. Pese a ello, la cocina nos convenció y el precio también. A mis padres también les gustó así que no tengo mucho más que decir. Es que es un gran plan: un sitio animado, cocina rica entorno a la parrilla, buena carne y buen vino. Por eso opino que yendo con un plan un pelín más informal se disfruta algo más. Una carta que gira entorno a la parrilla y la carne, que abre todo el día y que ofrece variedad y calidad de vinos, ¡un planazo! El carpaccio de buey, las empanadillas de chamizo, las mollejas o su icónico bikini son entrantes que acompañan perfectamente carnazas como su entraña de wagyu o su chuletón de rubia gallega. Todo muy rico, bastante bien de precio… felicidad fácil de rematar y redondear con su flan de mascarpone. ✅Puntos fuertes: buen precio, buena bebida, buena carne, buen ambiente… no me extraña la cotización de todas sus mesas. Engancha, seguro, aunque la próxima vez iría sin reserva a esperar y encontrar sitio a la hora que sea. ⭕️Puntos débiles: un local pasado de gente y un trato que desde el inicio podía ser mejor. 💵Precio: por menos de 90 euros por persona lo tienes hecho, aunque te puedes ir al precio que te apetezca. 💻 Esta y otras reseñas las encontrarás en nuestro Instagram, @madridbocados. Con las mejores fotos y más detalladas críticas. Hasta el próximo bocado.
Vamos a decir que correcto. Al principio me sentaron en un barra ( pequeña y estrecha ) al lado de la puerta pero rápidamente me movieron al barra ( ahí estuvieron atentos) destaco el flan ( me gustó mucho)y el café ( bien hecho. las Chuletitas de Angus para comer con la mano “ sin más “. El pan con aceite bueno. El Huevo relleno de esa “ especie de rusa” no me gustó ( pero quizás es el concepto, no me lo esperaba así ). para mejorar la comunicación con el cliente; cuando entre pedí una caña ( es la que podéis ver en la foto ) en la cuenta aparece como “doble” y cuando me hago saber al camarero que pedí una caña me contesta que “ no ponen cañas, ponen dobles “ ( esto creo que debían haberlo comentado al principio) igualmente tampoco me parece el tamaño de un doble clásico en Madrid. Por lo demás simplemente correcto
Después de dos meses de espera quizás mis expectativas eran demasiado altas, el ambiente bien, un poco ruidoso pero es normal porque está muy lleno. Aún teniendo reserva tuvimos que esperar para que nos dieran nuestra mesa. La comida me ha gustado, aun que realmente no destacaría nada, obviamente el bikini que es uno de los platos estrella estaba muy bueno, a lo único que quizás le pondría una pega es al flan, que estaba riquísimo pero el caramelo que le ponen por encima sabe demasiado fuerte y se pierde el sabor de lo demás. El servicio bien, tampoco diría que excelente pero bien. Algún aspecto negativo como que en ningún momento nos preguntaron si queriamos postre y cuando pedimos la cuenta tuvimos que pedirla dos veces porque no la traían. La decoración es agradable. En general me ha gustado, volvería, pero no sé si volvería a esperar 2 meses.
La comida está muy buena, cara para lo que es pero ahora mismo esto es el pan de cada día en Madrid. El bikini que todo el mundo recomienda, está bueno, pero vamos, sin mas Muy bien la chuleta de vaca vieja, las patatas baby y las piparras fritas. De postre el flan excelente Muy buenos cócteles pero muy caros Para mi gusto demasiado ruido y jaleo para poder tener una conversación normal en una cena.
Un buen sitio para comer , ese sabor ahumado sin duda es la clave de sus platos . Aunque el servicio a pesar de ser correcto tuvo algunos detalle que por ello se queda en un sito de 4,5/5. Fuimos a sus apuestas seguras como el bikini trufado y sus espinacas con Muchooooooooo pero que Muchooo queso . También pedido alcachofas y su cachopo aunque en nuestra opinión eran platos que sin más , alomejor hubiésemos cambiado por un pescado estos dos platos . Referente a su servicio pedimos pan y aceite lo primero si llegó lo segundo no ( cosa que venía en la carta ) también nos llamó la atención que para pedir vino se debe pedir al sumiller , dicha persona tiene una función importante que es darte la carta de vino y volver para apuntar el vino que quieres , nótese la ironía , nos tuvieron esperando un rato para que esta persona apareciese y solo hiciese esas dos funciones . Aún así todo lo demás genial .
La comida está rica y la atención es normal, pero diría que está sobrevalorado. Íbamos con las expectativas bastante altas después de algunos comentarios, pero la verdad es que es un sitio bastante normal; la atención es normal y la comida también normal, para visitar una vez está bien. Un apunte que hacer… NO disponen de tronas, por lo que si va con niños pequeños o los dejas en el carro, o tocará dejarlos un poco regular en las sillas de las que disponen.
En este restaurante el concepto es lo mejor y el ambiente , el pepito de wagyu no nos gustó mucho ya que no parecía ser wagyu Japón si no de otra procedencia . lo malo es poder reservar mesa , buena carta de vinos , poca variedad en carne para ser un asador pero nos fuimos más satisfechos que en la primera visita que hicimos
Tras 2 meses esperando nuestra reserva, íbamos con las expectativas muy altas debido a la gran cantidad de reseñas, al tiempo de reserva con el que se debía coger mesa. El sitio no es muy grande pero tiene un gran ambiente y creo que eso fue lo que más nos gustó. El servicio fue muy bueno, los camareros siempre pendientes, te recomendaban y eran súper atentos. Vamos con lo importante la comida. Para comer pedimos: - Txistorra a la brasa (no tomamos foto): Estaban buenas pero sin más, como en otros sitios. 6,5/10 - Chuletitas: Fue de los platos que más nos gustó, tenían un sabor exquisito y se derretían prácticamente en la boca, este es uno de los entrantes que RECOMIENDO. 9/10 - Empanaditas: Buen sabor, muy ricas pero bastante pequeñas 8/10 - Bikini: Según las reseñas, comentarios era un obligatorio y efectivamente lo pedimos para probar, y la verdad fue que me decepcionó por completo es un sándwich mixto de toda la vida, no lo recomendaría. 6/10 - Choripán: Esta si fue la maravilla de entrepanes, un pan suave con un chorizo delicioso y la salsa que le daba un toque, este es otro que RECOMIENDO. 9,5/10 - Piparras: sin más la verdad, de todas las que ven en la foto picar picaban 4/5 contadas el resto era comer como pimientos padrón. 6,5/10 - Entraña de wagyu: Carne suave y jugosa, también se “deshacía” en la boca, muy buena 8,5/10 Ademas de esto pedimos bebida y botella de vino. La cuenta fue de 160€ para dos personas. En resumen, sitio ideal si quieres probar el restaurante que está de moda y por el que tienes que reservar con meses de antelación. Comer se come bien pero respecto a mi valoración y criterio, recomendaría a la gente que esté buscando un restaurante similar, le recomendaría Piantao ó Lana, que están entorno al mismo precio (Lana un poco más).
Después de esperar 2 meses para que llegara el día, al fin pudimos disfrutar de Los 33. La comida y la atención es muy buena. El servicio es rápido, eficiente y muy educados. La comida estuvo muy rica y el producto es de primera calidad pero, nada especial que no hayas probado en otros buenos restaurantes en Madrid. Por cierto, el espacio es bastante reducido y agobia un poco estar tan apretados. Aprovechamos la visita para reservar de nuevo y la primera disponibilidad era para el 15 de Julio, así que tengan paciencia si les apetece conocer el restaurante
El local es muy bonito cuidando todo con detalle. La música era buena y no te estaba muy alta. Pedimos un poco de todo. La comida nos gustó bastante pero como siempre digo, Madrid se está poniendo demasiado caro como para salir muchos días a comer o cenar. Salimos por 60€ por persona y me parece un poco salvaje.
Tras meses de espera y unas expectativas demasiado altas, la experiencia no ha sido como esperábamos. Cuenta con un local y un ambiente muy acogedor, no obstante, el servicio no ha sido muy atento, aún siendo bastantes y a pesar de haber tardado con la comanda, se nos reclamaba el tiempo de duración de reserva (1h y 45), que sinceramente no compensa ni los precios ni el tiempo de espera de la mesa. En cuanto a la comida, es de calidad, aunque con precios bastante elevados para la oferta, y en cuanto a bebidas nos ha sorprendido muy negativamente la carta de vinos, casi prohibitiva, en la que el más básico eran 35€ y de calidad dudosa. La experiencia no ha sido mala, pero toda la fama que se le ha dado, tristemente no va en acorde a su realidad.
Conseguí la reserva con 3 meses de antelación y mereció la pena la espera. Tiene mucha fama y se la ganó. La comida está bastante rica, el servicio es muy amable y el ambiente es súper chulo. Es cierto que ya es difícil sorprender en Madrid, pero sin duda los 33 hay que conocerlos. Recomiendo el puerro, los tirabeques a la brasa y me encantó el steak tartar. Buena carta de coctelería, la paloma es el mejor. El postre de chocolate súper rico. Nada más sentarte se ponen un buen pan con un aceite que huele a a olivo que es una maravilla .
Buena experiencia en Los 33. Como siempre; ambiente, comida y vinos ricos, música, gente guapa… El Pero, esta vez, fue la super reducida e incomoda mesa alta que nos dieron, pese a reservar otra, y soy consciente de que in situ intentaron todo para que estuviésemos cómodos, pero se hace imposible teniendo a gente a 5 centímetros tocando y golpeando continuamente…tanto es así que nos tiraron la botella de vino al suelo. Zona ideal para tomar algo, pero no para nuestro plan. Habíamos disfrutado mucho más en otras ocasiones. La comida y el vino, muy ricos como siempre. Pero…
El local es precioso, el servicio muy amable y la ubicación inmejorable. Desde el pa, hasta la botella de aceite virgen extra que te ponen en la mesa son de alta calidad. Es un restaurante de precio alto y es lo que por otra parte se espera, aunque si debo de reseñar es que las croquetas, ni por precio en unidad ni tamaño por consiguiente están justificadas. Lo más reseñable es el bikini que preparan a la plancha. Sólo por esto merece la pena volver. Las alcachofas super buenas, las chuletillas también aunque te sorprenderán porque son crujientes y finas. El postre de manzana aunque caro, y es que ya en todos los restaurantes esta siendo norma habitual cargar precio en postres esta riquísimo.
Magnífico servicio, muy atentos, y aunque en su web se indica reserva obligatoria, nos atendieron y nos ofrecieron una mesa para una hora más tarde, que aceptamos gustosamente. La comida, muy bien, con precios para todos los gustos. ES UN SITIO AL QUE RECOMIENDO IR. Sólo un pero: comprendo que para un camarero debe de ser difícil llamar la atención a un cliente sobre el comportamiento de su perro pero a mi no me gustaria sentarme donde a puesto sus patas un perro y algo más, de la misma manera que a nadie le gustaria sentarse en una butaca en la que yo hubiese puesto mis zapatos. Y pienso que se me debería llamar la atención si así lo hiciera (además, ese dia llovía). Pienso volver
Probamos suerte a eso de las 6 de la tarde un sábado. Habíamos comido poco y era la ocasión perfecta para conseguir sitio y así poder tachar de mi lista de pendientes su famoso bikini (sandwich mixto) y probar también el chivito. Nos pudimos sentar inmediatamente. Una vez sentados, nos avisaron que tendríamos la mesa hasta las 7 y media. Pese a ser una hora intermedia, el local estaba prácticamente lleno. Como teníamos claro lo que queríamos pedimos sobre la marcha. La verdad que los dos sándwiches están tremendos. Con el pan tostado por la brasa. En el caso del mixto es pan de molde. El queso está perfectamente fundido. Se pueden pedir 3 o 6 trozos. Recomiendo pedir 6 porque se comen solos. Muy goloso. El chivito es un bocadillo en pan de chapata que se sirve en dos trozos. Está relleno de un filete de ternera, tomate, lechuga y huevo frito. Al comerlo se rompe la yema y el bocadillo se impregna de esta salsa. Muy rico. Ingredientes sencillos y buen producto. Un toque de brasa y listo. Aunque siendo sincera, el toque de brasa no lo noté a nivel sabor. Cosa que creo que también prefiero, para no enmascarar sabores. El personal es muy amable y profesional. Fueron rápidos trayéndonos la comida. ¡Recomendable esta experiencia de picoteo! De noche hay más ambiente pero se pone imposible. Salimos a 19€ por cabeza.
Reservamos dos meses antes porque este sitio siempre esta a tope, mereció la pena la espera? Dire que si pero solo por la ultima carne: Entraña de Wagyu una obra de arte. Queríamos chuleta de vaca rubia gallega pero tenían cortes de 1kg para arriba y siendo dos, era mucho, si vais varias personas seguro que renta. Las empanaditas estaban muy buenas con muchísimo sabor. Nuestra decepción: el tartar, es de nuestros platos favoritos y la verdad que sin mas, muy plano y podría decir que insípido, fue un pena. El mejor plato: la entraña, jugosa, suave, casi se derretía en la boca. De 10! Y el postre, tuvimos la suerte de probar la colaboración que han hecho con Alex Cordobes: Top! Inspirada en su flan. Estaba buenísima.
Nos animamos a ir a Los 33 sin reserva, y aunque tocó esperar un buen rato (una hora afuera y luego otros 30 minutos adentro), finalmente lo logramos. El lugar tiene su encanto: está musicalizado con vinilos, que también forman parte de la estética. Pedimos el bikini a la parrilla, muy bueno, con el tostado bien marcado y mantecoso por fuera. El chivito al pan también nos encantó; en Córdoba, Argentina, lo comemos mucho y este estaba perfecto. El tamaño no es muy grande. El boniato a la brasa tenía un sabor ahumado y una textura suave. La carne no nos sorprendió tanto. No tenían entraña y nos ofrecieron otro corte, que vino un poco frío. Para alguien que no esté tan familiarizado con estos platos, la experiencia seguramente sea más especial. De postre, probamos la tarta de manzana con una crema muy buena. Recomendable. El ambiente es con música alta y todos hablando fuerte; a mí eso me hizo sentir más cómodo. En resumen, vale la pena ir, y mejor aún si vas con más gente para pedir varios platos y poder probar más variedad de la carta.
Reservamos con dos meses de antelación, y fuimos a comer un fin de semana. Al poco de sentarnos en la mesa, nos trajeron dos rebanadas de pan (frío) con aceite. El pan dejaba bastante que desear, pero el aceite es increíble. Comenzamos con medio bikini a la parrilla de prosciutto y queso havarti, que estaba increíble (de lo mejor de la comida, si volviésemos lo pediríamos entero), un choripan (el chorizo criollo rico, pero el brioche algo frío), una croqueta de jamón ibérico (está rica, pero no repetiríamos) y una empanadita de entraña con chimichurri (muy rica, pero bastante cara para lo pequeña que es). Continuamos con una burrata con uvas a la brasa y albahaca (el queso muy normal, pero las uvas le daban el toque) y media ración de chuletitas de vaca Angus (muy ricas, finitas y crujientes). Seguimos con un solomillo con hueso a la pimienta, del cual no nos preguntaron el punto al pedirlo y vino al punto más. Lo sirven cortado muy finito, con la salsa aparte para echarla al gusto. La carne estaba rica, aunque nos habría gustado menos hecha, pero no es un corte que repetiríamos. La salsa de pimienta correcta sin más. Como acompañantes, pedimos las patatas baby fritas con hierbas (muy ricas y crujientes) y los pimientos (los mejores que hemos probado sin duda, pero excesivamente subidos de precio). No tienen carta de postres, y nos recitaron cuatro, para decirnos a los dos minutos (después de haber pedido) que no quedaban dos de ellos. Finalmente probamos el flan de mascarpone con dulce de leche, el cual es el mejor flan y uno de los mejores postres que hemos comido hasta la fecha (como sugerencia pondríamos más flan o menos dulce de leche por las proporciones, pero el sabor es brutal). Los tiempos entre platos fueron excesivos, llegando a casi media hora en una ocasión. Si no fuese por la espera para conseguir mesa, es un sitio que repetiríamos por el bikini y el flan.
Have been here twice. The service was great the first time and very to the point the second time. The food is delicious. Especially the red peppers side and the grilled fish à la brasa . But the chairs are very uncomfortable so that can alter the experience a little bit. Lighting and music are great.
Finding a reservation here is very tough but worth it. The food was absolutely incredible, we ordered the chistorras, the carrots, and the entraña with french fries, everything was delicious. They have a wood fired grill in the back that adds to the ambiance. The hostess in the entrance could be more welcoming and kind, the service could also be better. We will definitely be back to try other things in the menu.
I had high hopes returning to Los33—especially after hearing all the buzz and seeing their Michelin mention—but honestly, it didn’t quite live up to the hype or the two-month wait. I had been before they gained that recognition and remember a much better overall experience. This time, the food was good (especially the roasted carrots, which were a standout) and the cocktails were solid, but the service left a lot to be desired. We ordered the cecina de wagyu as the starter and the wagyu steak, cooked medium rare, but the meat wasn’t as juicy or flavorful as expected. And just as we were finishing up, a staff member came over and abruptly told us we had to leave because they needed the table—something that was never mentioned when we booked or sat down. The tone felt unnecessarily harsh, almost like we were being scolded, which really put a damper on the night. I understand busy nights and tight turnarounds, but the way it was handled definitely affected the overall vibe. A good meal, but not the memorable or welcoming experience I had hoped for.
Swanky place with wonderful music, chic clientele, and delicious food. The Angus steak was cooked to perfection. The grilled veggies and herb potatoes delectable. Only complaint is they didn’t have any fish that day, and for such a short menu, that left my pescatarian girlfriend a bit handicapped. But it’s definitely worth a visit for a romantic or celebratory dinner
We happened to be in town and friends really recommended this place. We didn’t have a reservation but went around 19:30. Those who came after us w/o reservations couldn’t get a seat I think. Moral of the story: reserve in advance. Food was good overall, music selection was great, the ambiance - amazing, but the service was poor. We waited an eerily long time for our order. When we had food we didn’t have drinks and when we had drinks we no more food. Also, only one out of 4 waiters we interacted with that night spoke English and she wasn’t our waiter. Anyways, kind of disappointed. To me this seems like a place to see and be seen primarily, and for food second.
Visitamos el restaurante 4 personas. Teníamos reserva desde hacía tiempo, ya que es un sitio “de moda”. Al llegar, nuestra mesa no estaba lista. El local tiene un estilo antiguo con una decoración moderna, agradable a la vista. Finalmente nos sentaron, pero en un espacio muy estrecho: los camareros y cualquier persona que pasaba chocaban constantemente con mi silla. Al ver la carta, no imaginábamos que las raciones fueran tan pequeñas. Pedimos un bikini por 12 € y una camarera nos recomendó el pepito (26 €), indicándonos que uno daba para compartir entre dos personas y que, si nos gustaba, pidiéramos más. La sorpresa fue mayúscula cuando llegó: el pepito “para compartir” tenía prácticamente el tamaño de una croqueta. Sensación clara de timo. Todo es excesivamente pequeño. Tardamos casi dos horas en comer cuatro platos y un postre, no por la cantidad, sino por la lentitud del servicio. Es cierto que los platos estaban exquisitos, pero la atención es muy deficiente pese a la cantidad de personal. Nos dijeron que hablarían con el encargado y nunca apareció ni tuvo la deferencia de acercarse a la mesa. No entiendo cómo un restaurante con estos precios, estas cantidades y esta atención puede estar de moda. Una experiencia muy decepcionante.
Después de meses de espera para conseguir reserva, finalmente pudimos ir a los 33. El ambiente está bien (tipo Charrúa), servicio bien y la comida está buena pero sin más. El hype que hay por conseguir reserva y tal realmente no se entiende mucho una vez que vas y comes allí, como dije está todo bueno pero no es para tanto. Las camareras muy amables.
Los 33 es un restaurante de moda con un ambiente acogedor y una decoración que resalta por el uso de madera y cuero. En las estanterías se pueden encontrar vinilos y un equipo de sonido analógico de los años 70, que por la noche cobra vida gracias a un DJ que pincha en vivo. La atención de la camarera fue muy agradable y cercana, lo que mejoró nuestra experiencia. En cuanto a la comida, pedimos varios platos para compartir. Comenzamos con un choripán servido en pan brioche que, lamentablemente, fue una decepción. El pan no tenía la esponjosidad, suavidad, ni el sabor a mantequilla que se espera de un buen brioche; en su lugar, estaba seco y sin sabor. Luego, probamos la milanesa de cuadril, que estaba muy sabrosa y bien empanizada, aunque para mi gusto estaba de sobra la sal maldon en escamas. Acompañamos con un boniato a la parrilla que estaba espectacular de 10, y unas patatas fritas caseras que tampoco cumplieron nuestras expectativas. En lugar de un exterior crujiente y un interior ligero y esponjoso, nos encontramos con papas bastante flojas, al punto que tuvimos que devolverlas (en la foto se puede apreciar claramente). Nos trajeron otras, pero la diferencia fue mínima; estas al menos estaban calientes. En resumen, Los 33 tiene un ambiente y servicio que destacan, pero la calidad de algunos platos podría mejorar para estar a la altura de su propuesta.
Después de esperar DOS meses para poder ir a este sitio. Por fin, hoy 26 de marzo del 2025 hemos podido disfrutar de este sitio. Sinceramente me parece que NO vale la pena la espera. Bikini estuvo sin más la verdad luego pedimos las chuletitas de angus que son puro hueso aunque estaban ricas, tampoco valen la pena. Si quieres comerte la empanada más pequeña de madrid jajaja, puedes pedir las empanaditas de entraña que sin más la verdad y son MUY pequeñas. Lo que si recomiendo que estaba muy bueno es la entraña de wagyu y las chantarelas gnocchi y parmesano. 100% recomendado. En resumen, si me dijeran que tengo que esperar dos meses para ir a este sitio, la verdad es que no volvería.
Después de una larguísima espera para poder conseguir mesa, las expectativas eran muy altas … pues bien salimos algo decepcionados. El primer turno de un domingo solo quedaba una chuleta para dos personas, no había las chuletitas para comer a mano, ni prácticamente pescado, las chuletas pequeñas quedaban tres ( 600 gr ), menos mal que algo se pudo pedir pero un poco más tarde no se que pediría la gente. Carta de postres escasa. El servicio es bueno, atento y amable. El ambiente es demasiado tenue para mi gusto. Precio elevado.
Espacio destacado por el ambiente y las brasas. Tras mucho verlo en redes y los buenos comentarios decidimos ( y conseguimos) reservar en los 33. Nada de lo que probamos fue destacable , lo que le hace característico es el cocinado en la brasa, no tanto el producto en sí. Pedimos los bikini y los choripanes. Todo con sabor diferencial a otros lugares pero sin ser algo del otro mundo por lo que regresaría. Bastante repetitivo ya que estaba grasientillo. El plato principal fue una chuleta de rubia gallega a punto bajo medio que lo dicho, estaba buena pero nada significativo. De postre el flan que estaba bueno pero les hay mejores. En cuanto al espacio, nuestra mesa estaba un poco separado y los asientos eran incómodos. El servicio amable y atento. Volvería ? Si por el ambiente y para picar entrantes, pero no creo que merezca la pena por las carnes o si buscas algo destacable. Al final , los 33 es l experiencia en general así que si buscas una explosión malarable creo que hay mejores , pero si no eres tiquis y te gusta todo vas a salir con buenas sensaciones.
Conocíamos ya el Charrúa, y la comida estaba al mismo buen nivel. El precio es correcto para la calidad servida. El problema en nuestra visita fue el servicio. Nos trajeron la carta, pedimos mala comida y solicitamos la carta de vinos para elegir un vino. Como lo la trajeron lo recordamos un par de veces más. Nos trajeron la comida y aún no habían traído la carta de vinos, por lo que les tuvimos que decir que se lo llevaran y que por favor nos trajeran la carta de vinos, y una vez hubieran traído el vino, nos trajeran la comida. El resto estuvo muy bien, solo que te rompe la magia de la noche tener que devolver el pájaro porque llevas media hora esperando la carta de vinos, y tu intención es que el vino acompañe la comida.
Buenos días. He estado cenando en este restaurante y me gustaría compartir mi experiencia. El local tiene muy buen ambiente, el servicio es fantástico y la comida estaba bien. Sin embargo, mi experiencia se ha visto nublada por la mesa en la que cenamos. Nos colocaron al final del local, entre dos paredes, sin poder disfrutar del espacio, del ambiente y de la exclusividad del sitio. De hecho, hubiera consumido más y pedido otro tipo de comida si hubiera estado más cómoda, pero la situación no invitaba. Como crítica constructiva, creo que ese sitio no se debería ofrecer a ningún cliente, porque esperas otra cosa y vas con otras expectativas. Me gustaría haber disfrutado de todo, ya que es el conjunto lo que se paga, pero no he podido. Muchas gracias y un cordial saludo. A seguir mejorando!
Lo siento pero no entiendo el hype y la espera por comer aquí. Empezaré por lo bueno: la comida. Pedimos croquetas, miniempanada (mini de verdad), zanahorias a la brasa, el bikini, entraña de wagyu y patatas fritas. Todo estaba muy muy bueno, de 10. Pero lo malo es muy malo. El precio que tienen los platos en comparación al tamaño de las raciones es ridículo. Además si vienes a un sitio así esperas que la atención sea al menos correcta, pero no ha sido el caso. Era más cercana a un restaurante de comida rápida que un restaurante en el que pagas todo a precio de oro. Y todo esto con tiempos de espera entre reservas de meses. Es una lástima pero con la cantidad de uruguayos/argentinos que han salido de un tiempo a esta parte, me iría a cualquier otro.
Go and be seen. Restaurant Instagram, upload photos so they know you've been there. Nothing more. The atmosphere is clubby because of the loud music, the low intensity of the lighting, American show style, also when they give you the ticket where it says; 20%, 30% of the total you give as a tip. The food is good, but not necessarily different from other similar restaurants on the menu. What is worth mentioning is the variety of vegetable dishes. They have good kitchen facilities.
Seré breve: el ambiente y el servicio muy bien, lugar bonito y acogedor. Las sillas, eso si, muy incómodas. La comida: iba con 0 expectativas, y para 75€ me parece muy muy caro para lo que es. He comido carnes a mitad de precio mucho más sabrosas, y los entrantes... excesivamente caros para la cantidad. Sin más, con casi total seguridad no volveré.
Realizamos la reserva hace más de dos meses. Era una ocasión especial y nos encasillaron en una mesa que hay en un pasillo entre una pared y la vidriera del patio interior por la que casi no podían ni pasar los camareros. Además, la temperatura en ese lugar era sensiblemente superior a la del resto de la sala, ya que no disponía de ventilación. Del mismo modo, tampoco podíamos avisar a los camareros cuando teníamos alguna necesidad, ya que la mesa está completamente fuera del alcance de su visión. En la cuenta de este restaurante no sólo se paga la comida, también el ambiente de la sala. Claramente la experiencia fue extensamente mejorable.
En mi opinión -no había ido nunca-, un local sobrevalorado artificialmente que ha adquirido fama por diversos factores, como su ubicación en zona pijilla (sin letrero identificativo por cierto), boca a boca en redes, asistencia de más o menos famosetes, aparecer en guías, etc. Al parecer hay que reservar con mucho tiempo y es super dificil conseguir mesa. Todo ello abunda en el aire misterioso que tiene. Fui a comer invitado en un grupo de personas. Comimos de picoteo varios platos de entrantes. Para mi gusto, correcto sin más, incluido el famoso sandwich mixto... perdón, Bikini lo llaman, aunque estemos en Madrid y deba su popularidad a BCN. La comida no me pareció destacable. Como tantos sitios no populares ni con tanta fama. En las mesas altas de la entrada te sientas en unos incómodos taburetes de madera y trenzado de mimbre, que se hunden en su parte central y que hacen que acabes con un intenso dolor de glúteos porque te acabas clavando la madera. Si te toca uno que cimbrea, procuras no moverte mucho porque da la sensación de que de un momento a otro se va a derrumbar como un castillo de naipes. Con la de taburetes de diseño bonitos y cómodos que hay en el mercado, no entiendo este castigo a quienes se ubican en estas mesas. Veo en otras reseñas y fotos que las sillas de mesas bajas son de idéntica construcción, así que me lleva a pensar que todo está premeditado para que no hagas sobremesa y dar paso a otros comensales. Por suerte la cuenta la pagó la persona anfitriona. Desconozco cuánto fue, pero seguro que no barato.
Una pena… Estaba muy ilusionada por venir. Me habían hablado genial de este sitio y por eso esperaba con ansia ir. De hecho, reservé con dos meses de antelación para celebrar el aniversario con mi pareja y tenía mucha ilusión por cenar en el restaurante. Sin embargo, al llegar, nos sentaron en la entrada, en unos taburetes en la zona de copas (cuando habíamos reservado salón con mesa baja), con la música tan alta que ni podíamos hablar. Nos dijeron que se les había estropeado la aplicación y que las mesas habían cambiado, pero no nos ofrecieron ninguna solución. Al final pedimos algo rápido y nos fuimos. La comida estaba rica, pero sinceramente esperaba un trato mejor para tener que esperar tanto por reserva. Una pena, porque la noche que queríamos celebrar terminó siendo bastante decepcionante.
It was a challenge to secure a reservation here, but once we did, the experience was disappointing. Upon arrival, we waited for 15 minutes before anyone attended to us, and the overall service was slow throughout the meal. The ambiance was dark and cramped, far from relaxing. While the food was okay and delicious. due to the poor service and slow attention to our table, I won't be returning."
Entramos a tomar algo rápido en un lugar agradable. Pedimos un vino,¿Rioja o Ribera?, Rioja, sin carta y entendiendo vino de la casa. Al servirlo vimos que ponían media copa, menos de 80cl (estándar de hostelería es 125, seis copas por botella). Al pagar vimos que era un Marques de Riscal XR Reserva 2020, a 9€ la copa. Eso no se hace. Nos hemos sentido engañados
Llevaba meses esperando probar este restaurante. Ha superado todas mis expectativas… para mal. Nos sentaron en una mesa entre dos paredes, estrecho como una cárcel. Vamos, si lo más curioso de ahí es el ambiente, no vimos nada. Las sillas más incómodas que he visto en mi vida. No exagero. Llega la camarera y nos avisa de que no había ni la mitad de la carta. ¡Un domingo en el primer turno de comida! Las raciones, mínimas. Acabamos tomando café y postre fuera. Lo nunca visto. El steak tartar de risa. Media ración y te la cobran como una entera. El huevo relleno frío, por no decir congelado. La anchoa, una broma. Lo mejor, los tirabeques. No entiendo la locura por este restaurante. Cuando una cosa se pone de moda, todos ahí como borregos. Y el timo es indignante. Visto y probado, primera y última.
De verdad no entendí por que es el lugar de “moda” y que tiene un buen ambiente para tomar un trago. Comida espantosa, servicio peor y si por ambiente tomas que estas apretadisimo y una mesa de dos las hacen de 4 entonces si tiene un excelente ambiente. Si lo estas pensando piénsalo bien y toma otra opción
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Pl. de las Salesas, 9, Centro, 28004 Madrid, Spain
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