Lanbroa
Regional, international · Pamplona
Sobre Lanbroa
Lanbroa, ubicado en Pamplona, es un espacio acogedor donde disfrutar de una experiencia gastronómica que fusiona tradición y modernidad. Nuestra carta, inspirada en la cocina mediterránea, ofrece una variedad de platos creativos y raciones reinterpretadas, incluyendo opciones veganas originales y sa...
Lanbroa, ubicado en Pamplona, es un espacio acogedor donde disfrutar de una experiencia gastronómica que fusiona tradición y modernidad. Nuestra carta, inspirada en la cocina mediterránea, ofrece una variedad de platos creativos y raciones reinterpretadas, incluyendo opciones veganas originales y sabrosas. Los clientes destacan el ambiente agradable, la cuidada selección de cervezas, cócteles y vinos, así como la atención esmerada. Ya sea para disfrutar de una comida completa, unas tapas en la barra, o una cena íntima, Lanbroa ofrece una propuesta culinaria para todos los gustos, con la posibilidad de pedir para llevar. Contamos con acceso para personas con movilidad reducida.
Què diuen els clients de Lanbroa
Lanbroa es un restaurante acogedor en Pamplona conocido por su cocina creativa y multicultural a precios asequibles. Destacan sus menús de entre semana, la originalidad de sus platos y la buena atención, aunque el servicio puede ser lento cuando está lleno.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Recomiendan reservar, ya que el local es pequeño. El menú de entre semana es una maravilla y ofrece una buena relación calidad-precio.
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Lanbroa es troba a Pamplona, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Jarauta, 11 (A 43m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Colegio y Convento Madres Dominicas (A 44m) — Edificio protegido en Pamplona Bien Inventariado (Navarra)
- Descalzos, 32 (A 56m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Jarauta, 54 (A 58m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Museo de Navarra (A 59m) — edificio protegido en Pamplona bien de interés cultural
- Jarauta, 07 (A 63m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Eslava, 26 (A 77m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
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Preguntes freqüents sobre Lanbroa
Opinions de Lanbroa Pamplona
Super recomendable de principio a fin! La atención perfecta. Los platos son una escalada de placer progresiva, modernos y con toques internacionales muy interesantes. El postre como guinda final, exquisito. Y para redondear un precio demasiado asequible. Lo recomiendo muy seriamente.
Comida al detalle con mezclas de sabores muy originales. Formato de 3 platos mas postre opcional, lo que permite probar más cosas y no estar obligado a pedir postre si no se quiere. Precios muy ajustados con variedad de vinos y cervezas. Trato muy amable. Sin duda repetiré.
El mejor sitio de Pamplona para estar un rato tranquilo en un sitio muy acogedor. Toda elección del menú es estupenda. El menu del día muy recomendable también así como el vermú casero. Espectacular. Cada vez que puedo voy. Hay ambientazo todos los días que abre.
- Muy buena atención, nos explicaron toda la carta. - Local pequeño y reformado. Reserva si quieres tener sitio. - La comida muy buena a precio muy competitivo. El menú son 3 platos pequeños suficientes para no glotones.
La carta combina platos reconocibles de La Bankada, ahora en raciones más pequeñas para poder probar más elaboraciones, junto a las tostadas del Lanbroa. Las raciones clásicas de bar se reinterpretan con una mirada actual y cada vez ganan más protagonismo los platos de otras latitudes, pensados para compartir.
El restaurante Lambroa, situado en Pamplona, se ha consolidado como un lugar de referencia para quienes buscan una experiencia gastronómica moderna y creativa, sin perder de vista los sabores tradicionales. Con una propuesta culinaria que fusiona la cocina de autor con productos locales de alta calidad, Lambroa ofrece una experiencia gastronómica sofisticada pero accesible, ideal para quienes desean explorar nuevas texturas y combinaciones en un ambiente relajado y elegante. El local se caracteriza por su decoración contemporánea, con un diseño minimalista y acogedor. Predominan los tonos neutros y la iluminación tenue, lo que crea una atmósfera tranquila que invita a disfrutar de la comida en detalle. La disposición de las mesas y el servicio atento pero discreto contribuyen a que la experiencia sea cercana y personalizada, ideal tanto para cenas íntimas como para celebraciones especiales. En cuanto a la oferta gastronómica, Lambroa destaca por su enfoque innovador. El menú cambia con las estaciones, aprovechando los mejores productos frescos de Navarra. Entre sus platos más representativos se encuentran el tataki de atún rojo, el cochinillo confitado y creaciones más vanguardistas como emulsiones de hongos o espumas de verduras. Cada plato está cuidadosamente presentado, equilibrando los sabores y texturas de manera sorprendente, lo que lo convierte en un lugar interesante para quienes disfrutan de la gastronomía creativa. La carta de vinos también es un punto fuerte, con una cuidada selección de etiquetas locales e internacionales, cuidadosamente elegidas para maridar con los platos. El personal del restaurante está siempre dispuesto a ofrecer recomendaciones y guiar a los comensales para que la experiencia sea completa. En resumen, el restaurante Lambroa es una excelente opción para aquellos que buscan un enfoque contemporáneo en la gastronomía en Pamplona, combinando técnicas modernas con ingredientes de calidad. Su ambiente refinado y su cocina creativa lo convierten en un destino gastronómico imprescindible para los paladares más curiosos.
Barito con encanto, riquísima y asequible variada y creativa carta,de comida mediterránea, qué va cambiando,con exposición ayer de collages y grafito de M°Jesus Jódar Cartujo exponiendo "Viva la diferencia". Buen ambiente,mimo en su cocina y un "volveremos a probar..." lo qué nos dió,el tamaño de nuestro estómago.Todo ello lo ha hecho merecedor del solete de Repsol, categoría de locales de todo tipo,populares diversos (heladerías,tascas,txiringuitos,fast food...) siempre,de inolvidable y rica cocina,siempre asequible. Repetiremos.Eso si: requiere reserva. Como curiosidad mencionar qué el ticket te da el prorrateo/por comensal.Muy bien jajajaa
Un sitito que me a sorprendido muy gratamente las tostadas como los tacos la pizza de 10 muy muy bien la camarera muy sinpatica y agradable aademas de los postres el helado de chocolate con naranja me ha encantado y ni que decir de los precios , muy recomendable volvere seguro
Cuando el río suena es por algo.... Muy bien su menú de 3 platos con propuestas Atrevidas y bien elaboradas. Además el nuevo aire del local múltiplica su capacidad hasta donde antes era inimaginable. El servicio y la manera de funcionar dentro de la limitación de personal, muy pero que muy eficiente. De 10
Hemos comido menú un domingo: Primero, Segundo y tercero más postre, bebida no incluida. Buna variedad en la carta, platos originales con muy buenos sabores. El servicio y el sitio tiene mucho encanto. Tiene el techo forrado para la acústica por lo que aún con el bar lleno se puede mantener conversación y se está a gusto.
Fuimos recomendados por nuestro anfitrión y sin duda todo un acierto. La atención fue inmejorable y los platos estaban buenos no, lo siguiente. Comenzamos ya con unas aceitunas que se notaban caseras que un poco más y no dejamos ni los huesos. Pedimos el menú de tres platos y pudimos probar de primero la sopa fria de melón al curri (recomendadísimo!!!), la ensalada de brotes tiernos, cebolla roja, bacalao ahumado y naranja; y la crema de patata que muy amablemente las prepararon sin jalapeños. De segundo, nos decantamos por la ensalada templada de garbanzos, la pasta gansa, las empanadillitas fritas de cordero y el salteado agridulce de calabaza (muy recomendado junto a las empanadilllas. Para terminar, un taco de papada que estaba impresionante, un cascagañas que no podías casi acabar de todo lo que habías comido antes y una pizza turca. Una delicia todo, un sitio recogido que seguro debes hacer reserva antes de ir pero vale mucho la pena, lo recomiendo muchísimo.
Buena noticia verlo abierto de nuevo, se le echaba de menos en el barrio. Carta renovada con la esencia de La Bankada y las tostas características del Lanbroa. La nueva carta sorprende sin duda, sobretodo sus Takones. No hay que irse sin probar su postres, el Ismaeliko 🤤.
Comida con recetas elaboradas, platos súper ricos. Recomiendo reservar porque el local es pequeño. El menú de entre semana es una maravilla.
La experiencia global fue muy buena. Tienen muchas opciones veganas originales y ricas. Me gustó mucho el ceviche y el brownie. Lo que no me gustó nada fue el udon, los fideos estaban cortados en trocitos (?) y demasiado blandos. Espero volver a probar más platos!
Fuimos recomendados por nuestro anfitrión y sin duda todo un acierto. La atención fue inmejorable y los platos estaban buenos no, lo siguiente. Comenzamos ya con unas aceitunas que se notaban caseras que un poco más y no dejamos ni los huesos. Pedimos el menú de tres platos y pudimos probar de primero la sopa fria de melón al curri (recomendadísimo!!!), la ensalada de brotes tiernos, cebolla roja, bacalao ahumado y naranja; y la crema de patata que muy amablemente las prepararon sin jalapeños. De segundo, nos decantamos por la ensalada templada de garbanzos, la pasta gansa, las empanadillitas fritas de cordero y el salteado agridulce de calabaza (muy recomendado junto a las empanadilllas. Para terminar, un taco de papada que estaba impresionante, un cascagañas que no podías casi acabar de todo lo que habías comido antes y una pizza turca. Una delicia todo, un sitio recogido que seguro debes hacer reserva antes de ir pero vale mucho la pena, lo recomiendo muchísimo.
Fuimos por recomendación de un amigo y nos gustó mucho. Pedimos canelones, pasta, ramen, vainas, frijoles con rabanitos, fideos con tofu, brownie y torrija. Buena calidad a buen precio.
Bar/restaurante con una amplia variedad gastronómica. Tiene un menú de día original de 3 platos + postre. Comida muy sana y multicultural. Ambiente agradable y acogedor. La crema de lombarda estaba increíble!
Un lugar muy agradable y acogedor, con buena música, comida diferente y rica, menú entre semana a buen precio. La camarera muy simpática.
El restaurante Lambroa, situado en Pamplona, se ha consolidado como un lugar de referencia para quienes buscan una experiencia gastronómica moderna y creativa, sin perder de vista los sabores tradicionales. Con una propuesta culinaria que fusiona la cocina de autor con productos locales de alta calidad, Lambroa ofrece una experiencia gastronómica sofisticada pero accesible, ideal para quienes desean explorar nuevas texturas y combinaciones en un ambiente relajado y elegante. El local se caracteriza por su decoración contemporánea, con un diseño minimalista y acogedor. Predominan los tonos neutros y la iluminación tenue, lo que crea una atmósfera tranquila que invita a disfrutar de la comida en detalle. La disposición de las mesas y el servicio atento pero discreto contribuyen a que la experiencia sea cercana y personalizada, ideal tanto para cenas íntimas como para celebraciones especiales. En cuanto a la oferta gastronómica, Lambroa destaca por su enfoque innovador. El menú cambia con las estaciones, aprovechando los mejores productos frescos de Navarra. Entre sus platos más representativos se encuentran el tataki de atún rojo, el cochinillo confitado y creaciones más vanguardistas como emulsiones de hongos o espumas de verduras. Cada plato está cuidadosamente presentado, equilibrando los sabores y texturas de manera sorprendente, lo que lo convierte en un lugar interesante para quienes disfrutan de la gastronomía creativa. La carta de vinos también es un punto fuerte, con una cuidada selección de etiquetas locales e internacionales, cuidadosamente elegidas para maridar con los platos. El personal del restaurante está siempre dispuesto a ofrecer recomendaciones y guiar a los comensales para que la experiencia sea completa. En resumen, el restaurante Lambroa es una excelente opción para aquellos que buscan un enfoque contemporáneo en la gastronomía en Pamplona, combinando técnicas modernas con ingredientes de calidad. Su ambiente refinado y su cocina creativa lo convierten en un destino gastronómico imprescindible para los paladares más curiosos.
Nos ha encantado el menú de 3 platos por 13 euros! Todo excelente, platos originales y sabrosos con una muy linda presentación. Recomendable!
Barito con encanto, riquísima y asequible variada y creativa carta,de comida mediterránea, qué va cambiando,con exposición ayer de collages y grafito de M°Jesus Jódar Cartujo exponiendo "Viva la diferencia". Buen ambiente,mimo en su cocina y un "volveremos a probar..." lo qué nos dió,el tamaño de nuestro estómago.Todo ello lo ha hecho merecedor del solete de Repsol, categoría de locales de todo tipo,populares diversos (heladerías,tascas,txiringuitos,fast food...) siempre,de inolvidable y rica cocina,siempre asequible. Repetiremos.Eso si: requiere reserva. Como curiosidad mencionar qué el ticket te da el prorrateo/por comensal.Muy bien jajajaa
La carta combina platos reconocibles de La Bankada, ahora en raciones más pequeñas para poder probar más elaboraciones, junto a las tostadas del Lanbroa. Las raciones clásicas de bar se reinterpretan con una mirada actual y cada vez ganan más protagonismo los platos de otras latitudes, pensados para compartir.
Buena comida y ambiente agradable para compartir. Las raciones son suficientes, teniendo en cuenta que eliges tres platos en el menú de fin de semana. La atención en un primer momento bastante seca por parte del dueño, pero después muy correcto y eficaz la entrada ysalida de platos y la atención en general con los detalles
Fuimos por una recomendación y fue todo un acierto, tanto que desde entonces yo también lo recomiendo. Es un sitio con cocina ecológica. Tienen una gran variedad de tostadas, algunas muy sorprendentes. Las raciones no son las típicas que te encuentras en todos los sitios, pero están todas muy ricas y apetece volver para probar otras. Por poner una pega, los postres no fueron los mejores del mundo, pero es un inconveniente mínimo. Lo dicho, totalmente recomendable pasarse a tomar unas raciones o tostadas. Y además, bastante económico.
Fui recomendado por un amigo, y estaba todo muy rico. Las verduras especialmente, aunque quizá los caldos asiáticos se pueden refinar. Pero la localización, la propuesta y el precio es algo un poco distinto en Pamplona. :)
Cenamos variado, nachos, torrezno, tosta de champiñón y tacos. Algunas cosas regular y otras muy buenas, pero en cualquier caso todas diferentes y especiales. Servicio bueno. Las mesas son pequeñas pero el ambiente se hace acogedor. Precio correcto. Por cierto, leo el menú de fin de semana y parece muy apetecible.
Fuimos a comer, buena calidad y buen trato por parte de los camareros, excepto uno. Llegamos un poco tarde y a partir de ahí, con actitud vacilante. Cuando nos da la cuenta, que se supone que el vino estaba incluido, este señor le dice a la camarera que nos cobre 4 copas de vino a parte. Se lo decimos a la camarera y nos dice que su jefe le ha dicho que nos la añadan. Un caradura. Al menos la camarera nos invito a chupitos 🤓.
Impresionada a bien con este sitio, primera vez que iba, pedimos un par de raciones y unas tostadas para compartir y todo buenísimo! Los nachos de diez, diferentes a los que estamos acostumbrados a comer, personalmente me encantaron. La tostada de champis muy rica también, así como los postres, tarta de queso y tatín de manzana👌🏾 Ya tengo ganas de volver y seguir probando otros platos. Excelente atención.
Local pequeño pero agradable, con una carta muy llamativa, tiene todo muy buena pinta. Raciones generosas y a buen precio. Nos encantó y volveremos a probar más. Lo único negativo a destacar es que el servicio fue un poco lento ya que tenían el local lleno, pero los camareros son muy majos y atentos.
El trato muy bueno. El sitio es pequeñito, acogedor. No es el típico restaurante al uso y sus platos son una mezcla de estilos diferentes. El menú son 3 platos/15€ sin postre ni bebidas. Curioso si quieres comer cosas un poco diferentes
Impresionada a bien con este sitio, primera vez que iba, pedimos un par de raciones y unas tostadas para compartir y todo buenísimo! Los nachos de diez, diferentes a los que estamos acostumbrados a comer, personalmente me encantaron. La tostada de champis muy rica también, así como los postres, tarta de queso y tatín de manzana👌🏾 Ya tengo ganas de volver y seguir probando otros platos. Excelente atención.
Local pequeño pero agradable, con una carta muy llamativa, tiene todo muy buena pinta. Raciones generosas y a buen precio. Nos encantó y volveremos a probar más. Lo único negativo a destacar es que el servicio fue un poco lento ya que tenían el local lleno, pero los camareros son muy majos y atentos.
Nos pedimos unas bravas que estaban muy ricas, las patatas eran caseras, un puntazo! (Picaban bastante)
Cenamos variado, nachos, torrezno, tosta de champiñón y tacos. Algunas cosas regular y otras muy buenas, pero en cualquier caso todas diferentes y especiales. Servicio bueno. Las mesas son pequeñas pero el ambiente se hace acogedor. Precio correcto. Por cierto, leo el menú de fin de semana y parece muy apetecible.
He comido varias veces en el Lambroa y soy de dar oportunidades, pero la última vez se agravó algo que ya había sucedido en anteriores ocasiones, el servicio. Primero nos sentaron en una mesa en la barra, esto, ningún inconveniente. El inconveniente comenzó cuando no nos traían la carta (daba la sensación de que las dos chicas les faltaba organización y no llegaban), veíamos que llevaban la carta a otros comensales. Estuvimos entre 10-15 minutos para la carta y finalmente tuvimos que pedirla. Todo se desarrolló "bien", hasta que nos dimos cuenta que tenían mucha prisa porque quedaba una tostada mas por comer y sin traérnosla (no sabemos si por despiste o premeditadamente) nos querían cobrar. Nosotros se lo recordamos y nos la trajeron. Finalmente, comenzaron a recoger todo el bar mientras nosotros seguíamos comiendo y vinieron a interesarse por que tal había transcurrido la comida y sin ofrecer postres se volvió a marchar. Las intenciones eran claras y finalmente pedimos la cuenta. Para esto, sin fueron rápidas y veloces. Una de las camareras nos cobró y mientras seguíamos charlando vino la otra camarera a recordarnos (la cuenta ya estaba cobrada) que teníamos la cuenta ahí pendiente de pago. Ahí es cuando confirmamos definitivamente que tenían prisa. Hay muchas formas de hacer las cosas para que, aunque tengas prisa, el cliente no se sienta presionado. En mi opinión, en un negocio de restauración 40% la comida 60% servicio/atención. Comida de 8,5 - 9 servicio de 2.
He estado en varias ocasiones , un bar de raciones y tapas . También dan el menú del día creo ,aunque yo siempre he sido a cenar con amigos de Iruña . El servicio es un poco desastre pero la comida es resultona ,unas tapas más ricas que otras pero bueno ,para picar aldo no está mal y un precio razonable. Es un bar pequeño pero siempre hay mucho ambiente
Relación producto-precio demasiado caro y tienes que ir sin ninguna prisa... Si te gusta probar platos distintos esta muy bien.
Local pequeño en el centro de Pamplona. Tiene carta de ensaladas tostadas y platos de picar. Pedimos hummus con pan de pita, que sabia demasiado a curry que personalmente no me gusta. La tostada de hongos y trufa muy rica, y luego pedimos la vegetal que de sabor no me gusto, ademas tenia algo que picaba. La tarta de queso muy rica. El vino estaba rico también. El local es pequeño y tiene mucha clientela, mejor reservar. El servicio fue rápido, pero el camarero fue bastante borde. Ademas nos pusieron una mesa alado de la barra y la gente nos molestaba.
Es un sitio pequeño y acogedor con mucho ambiente. Las cañas están muy bien tiradas y tienen una carta de tostadas y algún otro plato que se sale un poco de lo tradicional. Pedimos la tostada de hongos, foie y trufa y estaba buenísimo. Pedimos también otra de vegetales que a mi no me gusto especialmente y un humus con pan de pita que sabía demasiado a curry. El servicio deja bastante que desear, aunque sacaron todo rápido, el camarero fue un borde. De precio está muy bien y el vino que nos sacaron estaba bueno. La tarta de queso también muy rica.
Local pequeño en el centro de Pamplona. Tiene carta de ensaladas tostadas y platos de picar. Pedimos hummus con pan de pita, que sabia demasiado a curry que personalmente no me gusta. La tostada de hongos y trufa muy rica, y luego pedimos la vegetal que de sabor no me gusto, ademas tenia algo que picaba. La tarta de queso muy rica. El vino estaba rico también. El local es pequeño y tiene mucha clientela, mejor reservar. El servicio fue rápido, pero el camarero fue bastante borde. Ademas nos pusieron una mesa alado de la barra y la gente nos molestaba.
Es un sitio pequeño y acogedor con mucho ambiente. Las cañas están muy bien tiradas y tienen una carta de tostadas y algún otro plato que se sale un poco de lo tradicional. Pedimos la tostada de hongos, foie y trufa y estaba buenísimo. Pedimos también otra de vegetales que a mi no me gusto especialmente y un humus con pan de pita que sabía demasiado a curry. El servicio deja bastante que desear, aunque sacaron todo rápido, el camarero fue un borde. De precio está muy bien y el vino que nos sacaron estaba bueno. La tarta de queso también muy rica.
Estuvimos la semana pasada y lo que puedo decir es que, a todos nos gustó la comida, y definitivamente la cocina merece reconocimiento. No obstante, la "simpatía" del camarero brillaba por su ausencia al igual que sus ganas de trabajar. Utilizó en todo momento tono de superioridad, "tacos" y se mostró poco dispuesto a satisfacer los gustos de nuestra mesa. PD: no le pidáis factura porque acto seguido, os arrepentiréis de hacerlo.
Sí, el ambiente y la música con una gran selección, el carpacio de champiñones buenísimo. Lo que no está tan bien es que tengamos que esperar 45' para una tostada que no no hemos comido ya que nos hemos ido. Si las comandas entran en la cocina ya saben de quién es, creo que no hace falta reclamarla.
Tenía muchas expectativas del sitio y salí bastante decepcionada. 23€ por un menú del día de tres platos que no incluía postre o café (sí el pan y la bebida). El local era bonito y agradable, el servicio rápido. Pedimos unas patatas bravas, acelga con una salsa de almendras y de tercero albóndigas veganas. Aquí vino la decepción. Si cobras 23€ por algo así, tienes que ofrecer calidad. Las bravas eran sin más, con una salsa verde, sin sabor alguno, muy decepcionantes. Los puerros estaban muy bien. Las albóndigas veganas eran en realidad unas bolas de patata servidas con arroz, si ofreces albóndigas veganas te esperas encontrar algo de sabor, más ingredientes, bien hechas, no unas bolas de patata insípidas como un arroz aún más insípido (patata+arroz=para un tercer plato en el que esperas proteína como vegetariana=no gracias). Se supone que la hostelería a esos precios tiene que ofrecer algo que comerías mucho mejor que en casa, en este caso, a excepción de los puerros, no fue así. Ofrezco este comentario no para hacer daño al local sino para advertirle que haga algunos cambios, pues fue un lugar en su día muy bueno a buen precio y aunque los tiempos cambian, que al menos la calidad de la comida no lo haga. Estoy segura que pueden hacerlo mucho mejor.
Estuvimos la semana pasada y lo que puedo decir es que, a todos nos gustó la comida, y definitivamente la cocina merece reconocimiento. No obstante, la "simpatía" del camarero brillaba por su ausencia al igual que sus ganas de trabajar. Utilizó en todo momento tono de superioridad, "tacos" y se mostró poco dispuesto a satisfacer los gustos de nuestra mesa. PD: no le pidáis factura porque acto seguido, os arrepentiréis de hacerlo.
Sí, el ambiente y la música con una gran selección, el carpacio de champiñones buenísimo. Lo que no está tan bien es que tengamos que esperar 45' para una tostada que no no hemos comido ya que nos hemos ido. Si las comandas entran en la cocina ya saben de quién es, creo que no hace falta reclamarla.
Nos han dejado colgados y teníamos concertada una comida Lo menos que se puede hacer es avisar de que van a estar cerrados No sé si volverán a abrir, pero será el bar al que no volveré jamás 😡😡😡😡😡
No he escrito nunca una reseña pero la ocasión lo merece. Fuimos unos amigos a cenar la semana pasada. Me habían hablado muy bien del sitio. Sin embargo la experiencia no fue la más agradable. Los tacos increíbles, muy equilibrados y con mucho sabor. Las tostadas decentes. La tarta de queso realmente buena. Hasta aquí lo valoraría con 4 estrellas. La experiencia se truncó con el servicio que recibimos. A pesar de que el camarero y la camarera fueron ágiles a la hora de servirnos, se esforzaron mucho en ofrecernos un trato gélido y cortante. Transmitían una falta de cordialidad y amabilidad de categoría. Por poner algún ejemplo, en más de una ocasión el camarero "pasó" de nosotros cuando le llamamos, mirando al suelo y siguiendo con lo suyo. Lo mismo ocurrió cuando un amigo fue a pagarle. La ocasión más inverosímil fue cuando le preguntamos por los postres. Le molestó enormemente tener que gestionar nuestro deseo de tomar un postre y hacer más gasto en el bar. Por supuesto tuvimos que pedírselo porque no pasó en ningún momento por nuestra mesa a retirarnos los platos y a preguntarnos si queríamos algo más. Su compañera también tuvo alguna respuesta bastante cortante. Desde luego que hacían un buen tándem. Somos gente sencilla que nos gusta que nos den un trato correcto, sin pomposidades. Una pena, la verdad... Si fuera el dueño del establecimiento me replantearía tener a estas dos personas en mi equipo. Espero que solo fuera un mal día...
El camarero grande es lo más poco profesional que he visto en mi larga trayectoria de blogger de hostelería, no doy crédito a lo que me ha dicho ... Menos mal que sus compañeras son un sol, pero este tipo de individuos debería de trabajar cuidando ganando. Como digo no vuelvo ni atado aquí. Increíble la falta de respeto.
Precio excesivo teniendo en cuenta que es estilo picoteo. Local pequeño, muchisimo ruido y cuesta conversar con tus acompañentes. Las banquetas son incomodas, no tienen respaldo y chocas espalda con espalda con el que tienes detrás (hay que ir armado de paciencia). La carta está medio en euskera, medio en castellano, hay cosas que no sabes ni que son si no lo hablas. Gente continuamente pasandote por al lado y golpeandote. Local mal pensado y mal diseñado. Es una pena porque la carta y la cocina es una maravilla. Requiere de un local y entorno más adecuado y mimado
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