Libreros
Bar · Salamanca
Què diuen els clients de Libreros
Libreros es un restaurante muy recomendable en Salamanca, cerca de la Universidad, con un ambiente agradable y un servicio atento. Destacan la calidad de la comida, la cuidada presentación de los platos y la decoración del local. Algunos mencionan que puede ser ruidoso.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Déjate aconsejar por los camareros con lo que tienen fuera de carta para probar cosas nuevas.
Services
Què veure a prop
Dades de Wikidata
Explora els voltants de Libreros
Libreros es troba a Salamanca, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Escuelas Mayores de Salamanca (A 43m) — edificio de la Universidad de Salamanca bien de interés cultural
- Museo Provincial de Bellas Artes (A 53m) — bien de interés cultural (RI-51-0001397) bien de interés cultural
- Escuelas Menores (A 105m) — edificio de la ciudad de Salamanca bien de interés cultural
- Casa de los Abarca (A 118m) — edificio en Salamanca bien de interés cultural
- La Clerecía (A 139m) — edificio en Salamanca, España bien de interés cultural
- Catedral Nueva de Salamanca (A 163m) — templo católico de Castilla y León (España) bien de interés cultural
Museus
- Museo de Salamanca (A 118m) — museo de la ciudad de Salamanca, (España)
Edificis Religiosos
- iglesia de San Sebastián (A 118m) — iglesia de Salamanca, España
Altres Llocs d'Interès
- Casa-museo de Unamuno (A 48m) — museo de la ciudad de Salamanca, (España)
- Hospital del Estudio (A 58m) — edificio de la ciudad de Salamanca
Dades de Wikidata
Preguntes freqüents sobre Libreros
Opinions de Libreros Salamanca
Ha sido la mejor experiencia gastronimica en Salamanca que hemos tenido (2 ciudadanos Franceses y 2 Colombianos). Hemos pedido: Menu de día: Ensaladilla con langostinos, Bacalao a la plancha con pure de papa Wellington de rabo de toro (2 personas) Costillas de Res glaseadas. Platos totalmente recomendados, con un sabor increíble. Como valor adicional, la mesera Elix, se comportó de una forma increible, nos explico cada plato, su atención, amabilidad y servicio fue excelente. Recomendio este lugar 100%
Sitio espectacular pero sin aires de superioridad en el centro de la ciudad. Local con una decoración muy bien cuidada y agradable. Carta con producto de primera calidad y extensa y completa carta de vinos (a destacar el 100% Rufete de Salamanca, Ciclón… RCP excepcional) Como platos, recomendar de entrantes el queso zamorano y de plato de carne, el magret de pato ESPECTACULAR. Como postre, la piña asada con helado de mango no deja indiferente a nadie. Para repetir!
El restaurante Taberna de Libreros es excelente. La cocina , un 10 por calidad, originalidad y presentación. El trato de todas las personas que trabajan en el, exquisito. La situación, en el centro de Salamanca,en un lugar emblemático: justo al lado de la universidad. Se palpa el buen gusto y la profesionalidad en todos los detalles. Todo está reallizado mucho gusto. Un privilegio haberlo conocido y disfrutado de una buena comida y en la mejor compañía. Gracias por vuestra profesionalidad y buen hacer. En nuestra próxima visita a la ciudad, volver a la Taberna de Libreros será sin duda la primera cita a agendar.
Magnífico descubrimiento en el centro de Salamanca. De reciente apertura, todo en esta Taberna de Libreros derrocha clase y buen gusto; la decoración del local, la calidad del producto, la atención de TODO el personal. Carta amplia y bien trabajada con productos de la tierra y alguna concesión exótica como el pan Bao de presa y gambas (riquísimo). Cordero, cerdo ibérico, pescados….todo bien presentado, muy bien cocinado y con un toque propio dado por Alberto; el chef. Gran carta de postres con variedad suficiente y muy ricos (en la foto del plato vacío había una tartaleta de merengue y limón exquisita). Volveré!!
Lugar fino y elegante, cocina de autor, he venido 4 veces y siempre hay comida distinta, Hay verdaderamente cocina de autor, (platillos fuera de la carta, menu de degustacion un poco diferente a la carta si lo deseas) tambien platillos veganos y vegetarianos de altura. Atencion muy buena. Precio muy acorde a la experiencia y comida.
Un restaurante moderno, elegante, pero informal con algunas mesas afuera también y bastante distancia entre las mesas como para poder comer cómodamente. Se encuentra muy cerca a la Universidad de Salamanca. Platos muy originales, internacionales bien elaborados y gustosamente presentados. Los camareros explican cada plato, son muy amables y corteses. Restaurante muy recomendable.
Un lugar para repetir. La comida exquisita; hemos pedido calabaza asada y berenjena asada de entrantes (combinación de sabores espectacular), la costilla glaseada de plato principal (tierna y buenísima) y coulant y arroz con leche de postre (lo mejor de todo; la cremosidad del arroz junto al crunchy de la corteza del limón y el volcán de chocolate con el helado de vainilla…sin palabras). Destacar también el ambiente tranquilo y la amabilidad y buen servicio por parte del personal. Un 10.
Platos sorprendentes y riquísimos con una atención de 10. Además ofrece una carta que se adapta a los productos de temporada y tienen muchas opciones vegetarianas, pero además me ofrecieron más opciones y variaciones fuera de su menú ☺️ La tarta de limón también estaba riquísima con un buen equilibrio entre dulzor y acidez 👏
Fuimos a tomar unas tapas y qué locura 🤤 La mezcla de sabores y texturas del bao, increíble. El atún, delicioso, se deshace en la boca 🤤 Las bravas estaban muy buenas (aunque soy muy patatera y no son las que más me han gustado) Y el coulant riquísimo. Se nota la calidad en cocina. Los camareros atentos en todo momento y explicando los platos. No había visto el restaurante con su nueva estética y me parece que ha quedado precioso. Sin duda para repetir en más ocasiones.
No es la primera vez que venimos mis amigas yo a este restaurante. Nos gusta bastante, hemos probado ya varias veces y nunca nos ha defraudado. Hoy pedimos alcachofas en tempura, costillas de ternera, risotto, buñuelos de bacalao y torrija. Como siempre… nos ha gustado todo. Tienen una amplia carta de vinos para poder elegir. El lugar tiene una decoración muy muy chula y actualizada, está todo muy limpio, felicidades a Germán! El personal está siempre pendiente de todo y destaca por su amabilidad Ellis, y por la atención que presta siempre. Está situado en pleno centro, al lado de la Universidad de Salamanca, si vienes a ver la rana te invito a pasarte por aquí y si no… también! Es un lugar muy recomendable.
Taberna Libreros es un restaurante de comida fusión en el casco histórico de Salamanca. El local es grande y tiene una bonita decoración, con un ambiente muy tranquilo. Los camareros son amables y el servicio es rápido. Fuimos a cenar para probar las tapas que se toman en barra o en mesas altas. Las tapas incluyen platos de diferentes culturas, por ejemplo, la mexicana (taco de mole), asiática (pan bao del chef) o la italiana (canelón de carne). Todo lo que probamos estaba muy bien cocinado, platos con sabor y una bonita presentación y algunos con un ligero toque picante, muy agradable. Mi favorito fue el pollo al tamarindo cocinado a baja temperatura, excelente. De postre probamos el coulant de chocolate y el punto de cremosidad era delicioso. El precio medio fue de 20 euros por persona con una muy buena relación calidad-precio. Lo recomiendo para cenar de tapas por el centro de Salamanca.
Me encantó la experiencia 💜 Amé demasiado todo, la atención de calidad, la comida deliciosa y la recomendación de vinos 🔝. Usualmente siempre que voy a un restaurante pido primero el postre, porque elijo ser feliz 😊 y en este caso, el postre para mi fue la estrella.. que deliciosa todo, super superada la expectativa, especialmente para alguien que tiene alergias e intolerancias, cumplió y sin remordimiento. Muchas gracias a los dos anfitriones que nos atendieron con mucho amor y alegría, recomendándonos lugares para visitar después. 🫶🏻 ¡Volvería 100%!
Es un sitio estupendo cerca de la Universidad y de las catedrales, por lo que la ubicación es inmejorable. Tiene un ambiente tranquilo. Se puede tapear y comer en el salón y hay una carta para cada opción. En mi caso he probado varias tapas y todas muy sabrosas y elaboradas. El precio está bien. El personal es muy amable y atento. Es muy buena opción para comer por el casco antiguo.
El local tiene una zona de mesas y otra de barra con mesas altas. Siento que es algo ruidoso, ya que no tiene manteles de tela y las superficies de las paredes son lisas. La decoración es en tonos oscuros, con grandes ventanales. Las sillas son más bajas que los bancos o sofás, haciendo que los comensales estén a distinta altura. De hecho nos dieron un cojín para el que estaba sentado en la silla. La carta, sin ser muy amplia, ofrece platos muy variados, elaborados, bien presentados y con diferentes matices. El aperitivo es una ensaladilla con pesto y pan tostado. La tempura de alcachofas no me resultó pesada ni grasienta, pero pienso que es un plato para compartir. La berenjena estaba deliciosa, acertada combinación con la mozzarella y albahaca. Las carnes, magret y entrecot, en su punto. La merluza exquisita y los raviolis de centollo espectaculares. El coulant rico, aunque no me sorprendió. La tarta de queso me gustó más, salvo la base, que me pareció una masa. El servicio fue atento y los baños estaban impecables. El precio un poco elevado, sin ser un disparate, en consonancia con la calidad y elaboración del producto.
Experiencia de 10. Fuimos a celebrar la noche de San Valentín, tenían un ambiente perfecto, luz tenue, velas, pétalos por la mesa…todo detalles. La atención desde la entrada fue muy correcta, al igual que en el servicio, nos aconsejaron muy bien sobre cantidades que pedir y sus platos especiales. Y la comida estaba increíble, no entiendo sinceramente los comentarios negativos, la presentación era de categoría, y los sabores una delicia. Volveremos sin duda a seguir probando sus carta y sus tapas.
Tomamos unas tapitas, de las mejores que probamos en Salamanca. E tramos por casualidad. Estaban abriendo y queríamos tapear algo. El camarero muy profesional y amable. El sitio decorado con un excesivo postureo para mí gusto, la cerveza de barril, buena y las tapas muy ricas. Anita y yo coincidimos en que probablemente fuese la mejor morcilla que hemos comido. Las croquetas tenían bastante sabor y eran cremosas, pero no me gusta la textura, woe parece demasiado artificial. Eso sí, nos salío la broma de dos tapas y dos cervezas por 18 euros.
Fuimos el otro día con mi tio a cenar y fue una experiencia EXTRAORDINARIA. La verdad que recomendaré mil y una vez si vas a Salamanca pasar por este restaurante. Probamos varias cosas de la carta (Alitas, Alcachofas, Pastel de berenjenas...) todo exquisito. Se nota que saben usar el picante con maestría. El servicio y el establecimiento sublime. Ni una pequeña falla. La verdad que no me cabe en una reseña lo que me gustó este establecimiento. No te olvides de probar la tarta al whisky si te gustan los postres.
Una sorpresa inesperada. Caminado por la ciudad y después de visitar la fachada de la Universidad de Salamanca, llegó la hora de almorzar, sin buscar encontré casi frente al sitio de la Universidad este restaurante. El servicio clase mundial, amable, sonriente, comprensivo, pues yo conversaba por teléfono por trabajo cuando ingresé y tardé un poco en terminar, una falta de respeto para quien te atiende, el si fue comprensivo. El vino recomendado fue un tinto espectacular, siempre Riviera del Duero por supuesto. Tuve entrada y plato Principal, ambos elaborados con la calidad y sabor que esperas de un lugar que trasmitía elegancia y sofisticación. Fue una experiencia muy pero muy agradable. Fue a la salida que vi, era un Michelin claro está.
Un restaurante muy recomendable en Salamanca, en relación calidad precio. Bonito, agradable y se come muy bien con platos elaborados y diferentes.
No conocíamos el sitio pese a ser de la ciudad y la verdad que hemos acertado al 100% La comida muy buena y lo que más nos ha gustado ha sido la atención,las camareras son un encanto y solo por eso merece la pena venir Elix y Rosa un amor ❤️
La comida espectacular,el servicio igual.para personas con alergia al gluten muy atentos y se nota q saben de lo que hablan repetiría sin dudar.
¡San Valentín! Todo lleno y nos hicieron hueco. El trato del personal inmejorable. La comida espectacular: comimos las croquetas, un risotto con gorgonzola y el venado. Increíbles y todo en su punto. Alberto es un gran chef. Muchas gracias.
Excepcional tratamiento de las intolerancias, en este caso la celiaquía. Me han sabido explicar perfectamente cada plato y las opciones para adaptarlos, han tenido detalles como traerme el aperitivo de la casa aparte para que no me quedase sin degustarlo, pero en vez de con rebanadas de pan, con nachos de maíz. Han estado muy pendientes durante todo el servicio y es de agradecer pues, muchos restaurantes dicen tratar bien el tema de la contaminación cruzada, pero basta con establecer una conversación de dos minutos sobre el menú para entender que no saben de lo que están hablando. En definitiva, profesionalidad y trato excelente por lo que he comido muy agusto. La comida tanto en calidad como en cantidad un diez. Me ha encantado el plato de calabaza y el de berenjena que pedimos como entrantes, las vieiras de principal y el postre de piña. Sin duda, ahora mismo, uno de los mejores restaurantes de Salamanca.
Experiencia increíble. Cenamos de tapas de forma improvisada y la verdad que fue todo un descubrimiento. Entramos porque tenia la placa Michelin en la puerta y vimos la carta que nos pareció muy apetecible y super bien de precio y no nos decepcionó. Servicio muy bueno a pesar de que estába a tope, la comida lo mejor. Para repetir una y otra vez.
Muy buen restaurante, con muy buen servicio y buena comida, quizá un poco desproporcionado de precio.
Siempre es un acierto venir, la comida es maravillosa,el trato excepcional,la camarera, creo que se llama Elyx , es exquisito, siempre repetimos ya que nunca defrauda.
Es la tercera vez que vamos. Habíamos probado tapas dentro. El restaurante. Y esta vez tocó tapas en la terraza. Para un enamorado de mi ciudad como yo. La calle Libreros es un espectáculo por si sola. Si además le añades que en la Taberna de Libreros todo está buenísimo. Pues cum laude. Que para eso está la universidad a 30 metros. Especial mención a Elix. Una profesional. Con un trato increíble. Volveremos.....no tardando mucho.
Muy buena atención y excelentes platos. Noche más que agradable en Salamanca!!!
Es todo destacable, la comida, la atención y el local, nos encantó todo. Para repetir
Ya hemos ido varias veces. En otoño el plato de raíces impresionante y en general me encanta la mezcla de texturas y sabores dispares que utiliza en la cocina. Las chicas que atienden las mesas muy agradables. Repito seguro cuando voy a Salamanca.
Fuimos un viernes por la noche y a pesar de estar lleno conseguimos sitio en mesa. Las tapas genial de precio (recomendamos burger de rabo de toro y solomillo al Pedro Ximenez).
Estuvimos de cena los compañeros de trabajo y la verdad es que estuvimos muy a gusto. Todo lo que probamos estuvo delicioso, especialmente el cordero (afortunadamente fue el plato que elegí!) así que hurra al equipo de cocina! El restaurante tiene una decoración cuidada. La carta de vinos bastante decente aunque con precios ligeramente superiores a los del resto de locales similares. Los camareros que nos atendieron fueron muy agradables y nos explicaron muy bien los platos que iban trayendo. Baños limpios y accesibles.
Lo descubrimos por casualidad y bendito acierto. Comimos tapas de diez, brutales!! El servicio buenísimo y el local muy bonito, en la zona de tapas estuvimos súper tranquilos. Volveremos en nuestra próxima visita a Salamanca.
Buena comida y trato elegimos el Menú desgustacion muy recomendable si estás por la zona céntrica de salamanca
¡Nos encanta venir a este restaurante! Estuvimos aquí el año pasado y este año hemos vuelto con amigos, y ha sido una alegría que nos recordaran como clientes que regresan. La comida está deliciosa y el servicio es cálido y encantador, a pesar de mi español roto; son impecables. Las dos veces hemos cenado en viernes por la noche. ¡El chuletón está taaan bueno! Muy recomendable. ¡Nos vemos pronto, equipo!
Comida muy buena, con diferentes toques de la gastronomíanacional e internacional tanto de Sur América como de Asia. El trato espectacular por parte del personal. Nos gusta ir frecuentemente porque cambian la carta con platos del dia variados.
Es la segunda vez que vamos. Ésta vez con toda la familia. El servicio muy bien, los camareros son muy amables y profesionales. La comida y la presentación muy bien. Carta no muy extensa pero con cosas muy ricas.Gracias por vuestra atención.
Alberto es un chef increíble hemos comido hoy año nuevo y todos los platos increíbles es el mejor chef de salamanca un precio buenísimo sin duda hay que ir y probar su calidad su buen trato lo mejor de lo mejor un 10 para chef Alberto y la taberna de libreos
Buen restaurante junto al Estudio General en Salamanca. Sugerente menú y amable atención y servicio. Buena calidad a precio aceptable.
Hemos ido a comer por primera vez ayer sábado y hemos elegido el menú, 35 euros, había seis platos para elegir todos con muy buena pinta que no han desmerecido cuando los hemos elegido y probado, muy bien servidos, mejor emplatados y con muy buen sabor. Una pequeña pega las verduras del wok para mi gusto demasiado poco hechas, muy crudas, pero es mi gusto. Por lo demás todo muy bueno el fish and chips de bacalao exquisito, una tempura perfecta y el bacalao delicioso. Los postres buenísimos. Nos ha encantado y seguro que repetiremos. La atención, el servicio, el ambiente perfecto.
Tuvimos una experiencia excelente en este restaurante. Desde que llegué, el servicio fue amable y atento, y el ambiente muy agradable, ideal para disfrutar de una buena comida. Los platos estaban deliciosos, bien presentados y con ingredientes frescos. Se nota el cuidado en cada detalle y el cariño con el que preparan todo.
Maravilloso sitio para tapear disfrutando del ambiente, el servicio y la calidad. El personal es fabuloso. Nuestro lugar preferido para tapear en salamanca. Nos queda pendiente probar el menú....pero no tardaremos👌.
Fuimos el otro día con mi tio a cenar y fue una experiencia EXTRAORDINARIA. La verdad que recomendaré mil y una vez si vas a Salamanca pasar por este restaurante. Probamos varias cosas de la carta (Alitas, Alcachofas, Pastel de berenjenas...) todo exquisito. Se nota que saben usar el picante con maestría. El servicio y el establecimiento sublime. Ni una pequeña falla. La verdad que no me cabe en una reseña lo que me gustó este establecimiento. No te olvides de probar la tarta al whisky si te gustan los postres.
Una sorpresa inesperada. Caminado por la ciudad y después de visitar la fachada de la Universidad de Salamanca, llegó la hora de almorzar, sin buscar encontré casi frente al sitio de la Universidad este restaurante. El servicio clase mundial, amable, sonriente, comprensivo, pues yo conversaba por teléfono por trabajo cuando ingresé y tardé un poco en terminar, una falta de respeto para quien te atiende, el si fue comprensivo. El vino recomendado fue un tinto espectacular, siempre Riviera del Duero por supuesto. Tuve entrada y plato Principal, ambos elaborados con la calidad y sabor que esperas de un lugar que trasmitía elegancia y sofisticación. Fue una experiencia muy pero muy agradable. Fue a la salida que vi, era un Michelin claro está.
Tomamos unas tapitas, de las mejores que probamos en Salamanca. E tramos por casualidad. Estaban abriendo y queríamos tapear algo. El camarero muy profesional y amable. El sitio decorado con un excesivo postureo para mí gusto, la cerveza de barril, buena y las tapas muy ricas. Anita y yo coincidimos en que probablemente fuese la mejor morcilla que hemos comido. Las croquetas tenían bastante sabor y eran cremosas, pero no me gusta la textura, woe parece demasiado artificial. Eso sí, nos salío la broma de dos tapas y dos cervezas por 18 euros.
Muy recomendable. Carta no muy extensa pero con suficientes opciones para comer bien. Cantidad y calidad de los platos óptima. Menú de 35€ en fin de semana con muchas opciones de primeros y segundos platos. Establecimiento acogedor y muy limpio. Personal profesional.
Si te gusta disfrutar de un combo perfecto este es tu sitio, buena comida y de calidad, servicio muy correcto y ambiente perfecto para sentarte en la terraza a picotear o sentarte en el comedor.
Experiencia de 10. Fuimos a celebrar la noche de San Valentín, tenían un ambiente perfecto, luz tenue, velas, pétalos por la mesa…todo detalles. La atención desde la entrada fue muy correcta, al igual que en el servicio, nos aconsejaron muy bien sobre cantidades que pedir y sus platos especiales. Y la comida estaba increíble, no entiendo sinceramente los comentarios negativos, la presentación era de categoría, y los sabores una delicia. Volveremos sin duda a seguir probando sus carta y sus tapas.
La primera vez que venimos. Nos acordamos de la antigua taberna, nada que ver. Espacio renovado con gran gusto. Comida de calidad. Hay que dejarse aconsejar por los camareros con lo que tienen fuera de carta. Vamos a repetir seguro para seguir probando cosas nuevas.
Magnífica la comida como la atención, pedimos el menú y maravilloso
El local tiene una zona de mesas y otra de barra con mesas altas. Siento que es algo ruidoso, ya que no tiene manteles de tela y las superficies de las paredes son lisas. La decoración es en tonos oscuros, con grandes ventanales. Las sillas son más bajas que los bancos o sofás, haciendo que los comensales estén a distinta altura. De hecho nos dieron un cojín para el que estaba sentado en la silla. La carta, sin ser muy amplia, ofrece platos muy variados, elaborados, bien presentados y con diferentes matices. El aperitivo es una ensaladilla con pesto y pan tostado. La tempura de alcachofas no me resultó pesada ni grasienta, pero pienso que es un plato para compartir. La berenjena estaba deliciosa, acertada combinación con la mozzarella y albahaca. Las carnes, magret y entrecot, en su punto. La merluza exquisita y los raviolis de centollo espectaculares. El coulant rico, aunque no me sorprendió. La tarta de queso me gustó más, salvo la base, que me pareció una masa. El servicio fue atento y los baños estaban impecables. El precio un poco elevado, sin ser un disparate, en consonancia con la calidad y elaboración del producto.
Volveré. Lo único que nos hemos percatado es que han tardado en servirnos el segundo plato. Muy recomendable
Es un sitio estupendo cerca de la Universidad y de las catedrales, por lo que la ubicación es inmejorable. Tiene un ambiente tranquilo. Se puede tapear y comer en el salón y hay una carta para cada opción. En mi caso he probado varias tapas y todas muy sabrosas y elaboradas. El precio está bien. El personal es muy amable y atento. Es muy buena opción para comer por el casco antiguo.
Me encantó la experiencia 💜 Amé demasiado todo, la atención de calidad, la comida deliciosa y la recomendación de vinos 🔝. Usualmente siempre que voy a un restaurante pido primero el postre, porque elijo ser feliz 😊 y en este caso, el postre para mi fue la estrella.. que deliciosa todo, super superada la expectativa, especialmente para alguien que tiene alergias e intolerancias, cumplió y sin remordimiento. Muchas gracias a los dos anfitriones que nos atendieron con mucho amor y alegría, recomendándonos lugares para visitar después. 🫶🏻 ¡Volvería 100%!
Hemos ido a comer por primera vez ayer sábado y hemos elegido el menú, 35 euros, había seis platos para elegir todos con muy buena pinta que no han desmerecido cuando los hemos elegido y probado, muy bien servidos, mejor emplatados y con muy buen sabor. Una pequeña pega las verduras del wok para mi gusto demasiado poco hechas, muy crudas, pero es mi gusto. Por lo demás todo muy bueno el fish and chips de bacalao exquisito, una tempura perfecta y el bacalao delicioso. Los postres buenísimos. Nos ha encantado y seguro que repetiremos. La atención, el servicio, el ambiente perfecto.
Tuvimos una experiencia excelente en este restaurante. Desde que llegué, el servicio fue amable y atento, y el ambiente muy agradable, ideal para disfrutar de una buena comida. Los platos estaban deliciosos, bien presentados y con ingredientes frescos. Se nota el cuidado en cada detalle y el cariño con el que preparan todo.
Comida de menú con tres primeros, tres segundos y tres postres a escoger, con agua y pan por 20 euros. Sorprende el no dar como opción de menú refresco, o vino. El precio con una cerveza se va a 23 euros. Buenos platos, ricos y cantidad ajustada. Servicio rápido. Añadir una opción de menú con otras bebidas es necesario. Diferente en pleno centro.
Restaurante elegante y agradable muy céntrico, cerca de la universidad y de las catedrales. Puedes tapear como hicimos nosotros o comer de mesa y mantel, con una carta para cada opción. Lo malo es que si tapeas tienes que hacerlo en unas mesas y sillas altas que en el caso de mi mujer, que sufre mucho de cervicales, no son muy adecuadas. Este es el único motivo por el que bajo un poco la nota. Todo muy rico: bao del chef, croquetas de la casa, tosta de morcilla con piquillo y rúcula, churrasco con mojo y tarta de limón. Las raciones no son muy grandes pero las encontramos suficientes. Un buen lugar para comer ligero si quieres cuando el sol y el calor aprietan en Salamanca.
Se encuentra ubicado el pleno casco histórico, calle Libreros, que une la Clerecía/ casa Conchas con la universidad. Es un sitio decorado con gusto, espacioso y luminoso. Su carta no es muy amplia, echo de menos alguna variedad más de pescados. La cocina eficiente, sirve en tiempo los platos y su elaboración / presentación es muy aceptable. Su carta de vinos es suficiente, abundando las denominaciones típicas. Lo mejor, a mí parecer, es el servicio de sala, muy atento y empático.
Paramos de casualidad y fue sorprendente. Carta no muy extensa pero con suficientes opciones para una buena comida/cena. Los entrantes estuvieron muy buenos, tanto el Queso de Zamora, como el Humus con coliflor asada y los Buñuelos de bacalao (más parecidos a los portugueses -densos- que a los andaluces -esponjosos-). La presa estaba muy tierna y jugosa, en un punto perfecto. El pan espectacular. Con bebidas de aperitivo y botella de vino, unos 25eur/persona. La atención fue muy buena. Hubo suerte y había sitio en la terraza, pero creo que conviene reservar.
El restaurante es bonito por dentro y por fuera. Muy limpio. Baños inmaculados y modernos. Nosotros comimos fuera en un día bastante caluroso. Habían 4 meses ocupadas entre las de dentro y las de fuera,y trabajaban 4 camareras. No entiendo como se las arreglaron para hacernos esperar una eternidad entre plato y plato. Se nota que no hay nadie al mando,y si lo hay estaba durmiendo una siesta. La comida está muy buena,sobre todo los tacos y las vieras,pero la cantidad de las raciones no corresponde con el precio. Encima te cargan 0.50 por cada plato servido en terraza cuando olvidan que esta existe a ratos. Recomiendo darles formación a los camareros. Una carta tan buena merece mejor servicio.
Un restaurante salmantino en el centro, para disfrutar de platos, platillos y carta con productos de la zona y elaboraciones cuidadas. Recomiendo las mesas altas para probar los diferentes platillos con buenos caldos o cerveza, según elaboraciones cuidadas gusto.
Paramos de casualidad y fue sorprendente. Carta no muy extensa pero con suficientes opciones para una buena comida/cena. Los entrantes estuvieron muy buenos, tanto el Queso de Zamora, como el Humus con coliflor asada y los Buñuelos de bacalao (más parecidos a los portugueses -densos- que a los andaluces -esponjosos-). La presa estaba muy tierna y jugosa, en un punto perfecto. El pan espectacular. Con bebidas de aperitivo y botella de vino, unos 25eur/persona. La atención fue muy buena. Hubo suerte y había sitio en la terraza, pero creo que conviene reservar.
Se encuentra ubicado el pleno casco histórico, calle Libreros, que une la Clerecía/ casa Conchas con la universidad. Es un sitio decorado con gusto, espacioso y luminoso. Su carta no es muy amplia, echo de menos alguna variedad más de pescados. La cocina eficiente, sirve en tiempo los platos y su elaboración / presentación es muy aceptable. Su carta de vinos es suficiente, abundando las denominaciones típicas. Lo mejor, a mí parecer, es el servicio de sala, muy atento y empático.
Fuimos a cenar y la verdad que nos sorprendió mucho su carta. Toda la comida estaba exquisita y el sitio es muy agradable. Repetiremos seguro, y a destacar el rodaballo que estaba increíble y la ración es muy generosa.
Bonito restaurante en pleno centro de Salamanca. Parece que la carta la van cambiando ya que los platos de otras reseñas ya no aparecen. Nada más llegar nos pusieron una tapa de ensaladilla. Pedimos todo para compartir: queso montenebro, berenjena asada, buñuelos de pescado y costilla de ternera. La verdad es que la berenjena nos decepcionó bastante, no tenia apenas sabor ni gracia alguna, el resto estaba bueno en especial la costilla, servida con una salsa que no sé qué llevaba pero sabía muy bien. El pan no sé porqué no lo sirven hasta justo antes del plato principal aún pidiéndolo 3 veces. Del servicio hay dos camareras y a una de ellas se la ve un tanto perdida todavía. En resumen, el sitio está bien pero nada espectacular para el precio que tiene
Fuimos mediante reserva. La ubicación muy buena cerca de la universidad. La camarera que nos atendió nada profesional,no hablaba español, se empeñaba en poner pan cuando le habíamos dicho que no queríamos. Había un grupo de chicas muy grande de Brasil que era muy ruidoso, aunque se disculparon pero eso no lo deberían permitir. La comida esperaba más calidad.Pedimos de entrantes croquetas, berenjenas, como principal bacalao y solomillo con Coll que estaba pasado .Como postre tarta de limón y tarta de queso. Tiene que mejorar mucho.Gracioso el detalle del tekel con los cubiertos, que te recogen rápidamente " por si te lo llevas".
Pedimos menús del día. Servicio muy lento (teniendo en cuenta que cuando nos tomaron nota aún no había nadie en el salón). Al servirnos nos trajeron aquello que no habíamos podido pedir porque nos dijeron que no tenían. Por tanto, no preguntaron el punto de la carne. Un solomillo como una suela de zapato. Teníamos altas expectativas por la nota y las opiniones que habíamos leído y nos ha decepcionado un poco.
Fuimos con reserva guiados por las reseñas del sitio y nos defraudó, la atención fue muy desordenada, sacaron los principales menos uno, que lo trajeron cuando ya habíamos terminado de comer, no fueron muy claros cuando preguntaron quien había pedido cada plato y uno se comió el de otro, los postres de los niños los sacaron un rato después de los de los adultos, el café lo tuvimos que reclamar. Había una mesa grande que molestaba el paso al baño. Lo vi todo mal organizado y lento. La comida no tuvo nada especial. No volvería.
Acudí al restaurante con muchas expectativas después de leer la reseñas, pero fue una total decepción. La comida nada especial, mi corvina en concreto seca y el resto de platos muy normales, no puedo decir que fueran malos simplemente muy básicos. Nada que justifique la visita. El servicio un desastre, había una camarera competente pero los otros dos unos aficionados, tuvimos que estar pendientes porque dos o tres veces intentaron quitar el plato sin haber terminado y a servir lo hacían desde el otro lado de la mesa, no por tu izquierda como es lo normal. Desde luego no volveremos
Fuimos mediante reserva. La ubicación muy buena cerca de la universidad. La camarera que nos atendió nada profesional,no hablaba español, se empeñaba en poner pan cuando le habíamos dicho que no queríamos. Había un grupo de chicas muy grande de Brasil que era muy ruidoso, aunque se disculparon pero eso no lo deberían permitir. La comida esperaba más calidad.Pedimos de entrantes croquetas, berenjenas, como principal bacalao y solomillo con Coll que estaba pasado .Como postre tarta de limón y tarta de queso. Tiene que mejorar mucho.Gracioso el detalle del tekel con los cubiertos, que te recogen rápidamente " por si te lo llevas".
Coincido con otras experiencias como la que he leído de María. Un restaurante con un servicio y atención lamentable, que parece tratar al cliente como alguien que no está a nivel de comer alli, un posible delincuente. Fuimos con reserva. El primer detalle mal cuidado es que la carta del sitio web no coincide con la que en verdad tienen. El segundo fallo fue que un comensal le dijo a la camarera que a ella no se pusiese pan porque no lo come, la camarera se lo puso diciendo que daba igual. Nos puso también un par de cuencos pequeños con una especie de ensaladilla que nadie pidió y que pensamos que sería un detalle para acompañar la bebida mientras esperamos los platos. Luego resultó que nos cobró tanto el pan como esos cuencos. Ahora entendemos porque insistió en ponerle el pan incluso a quien le decía que no come pan. Tercer fallo, pese a alardear las camareras de que "esto es un restaurante" como si no lo supiese yo que he realizado la reserva, no sabían recomendar ni dar detalles de los vinos de la carta, salvo que los que llevan una ❌ no les queda y los del punto son los que tienen para copas. Los platos de la carta como la berenjena, el magret o la presa estaban buenos, pero otros que nos ofrecieron fuera de carta dejaron mucho que desear. El secreto ibérico con humus (como se puede ver en las fotos) eran unas tiras finas sin sabor ninguno por el que pagamos 26€ por plato y salvo por el humus no se distinguía mucho en sabor del secreto de un bar de tapas (Dioniso) que probamos las noches anterior, con la diferencia que el otro costó menos de la mitad que este. Vamos con el cuarto detalle grosero y que ya he leído en otros comentarios, retirar el soporte de cubiertos de la mesa antes de que aún queden comensales por terminar metiéndose entre los comensales para cogerlos, gesto que transmite desconfianza en el cliente, como si alguien que entra a gastarse más de 50€ por persona le interese un perrito que venden por AliExpress por poco más de un euros. Pasamos al quinto mal gesto. Después de pagar la cuenta, una de las comensales le pregunta a la camarera si aquí ponen también es costumbre invitar a unos chupitos al final de la comida, la camarera le dice que si, pese a que somos 8 comensales solo piden 4. Al momento de tomarlos nos aparecen con la cuenta de los chupitos. 4 chupitos de licor de el Panizo 10€ 😂. Me acerco a la camarera a la que se dirigió la persona que pidió los chupitos y le digo que lo pagamos sin problema, pero que había habido un mal entendido, a lo que para empeorar la cosa, me dice que "esto es un restaurante no un bar, aquí no se invita a nada, se paga todo" comentario que considero muy grosero y erróneo, he comido he muchos restaurantes con mucha más clase de la que se piensan que tienen ellos y no en todos, pero si en algunos nos han invitado y por eso hemos preguntado previamente. En conclusión, si vuelvo a Salamanca por octava vez, tengo claro donde no iré a comer.
Después de comer entendimos porque disponían de disponibilidad de reserva la noche anterior, cuando ese domingo de navidad estaba todo saturado y donde llamábamos (inclusive los estrella Michelin) estaban llenos. Unos platos muy visuales, pero de poco sabor y un servicio que deja mucho con el peor trato que he recibido en un restaurante que alardea de "nivel".
Hemos estado con motivo de una celebración, lamento decir que para nada ha cubierto las expectativas qye llevaba. La comida, sin más, normal, tanto como para tener una Estrella Michelin, no lo he visto… pero lo peor , el servicio.. mesa estrecha para 5 personas, pegados a la barra… sin apenas movimiento. El tablero de la mesa se movía, lo hemos comentado , pero lejos de llegar y echar un vistazo comprobando que esto era así, no han dado solución, ni han pedido disculpas han continuado como si nada pasará… creo que eso no corresponde a un restaurante con esa categoría.. tienen poco sitio y pretender meter más mesas de las que corresponde tiene estas cosas… no nos hemos sentido nada cómodos.. por supuesto, para no repetir.
Carta escasa, platos correctos pero demasiado modernos sin llegar a destacar, mas rico algo tradicional. Postres muy regular, torrija moderna y no logrado... tarta queso demasiado dulce. Servicio malo, dos camareros para todo el restaurante, no recogían copas, ni vasos vacíos. No tiene tronas y solo dos cojines a modo de alzador. Mi suegra no pudo ponerse uno en la espalda... Han rellenado el jabón del baño con agua.. ¿?¿? Caro y comida y servicio muy regular... No lo recomiendo, en Salamanca se come delicioso pero ahí no. Único plato a destacar el cordero welliton. Probamos: buñuelos bacalao, croquetas, pasta con pisto, presa ibérica, bacalao, berenjenas y los dos postres. Ninguno especialmente rico y la mayoría reguleros.
Coincido con otras experiencias como la que he leído de María. Un restaurante con un servicio y atención lamentable, que parece tratar al cliente como alguien que no está a nivel de comer alli, un posible delincuente. Fuimos con reserva. El primer detalle mal cuidado es que la carta del sitio web no coincide con la que en verdad tienen. El segundo fallo fue que un comensal le dijo a la camarera que a ella no se pusiese pan porque no lo come, la camarera se lo puso diciendo que daba igual. Nos puso también un par de cuencos pequeños con una especie de ensaladilla que nadie pidió y que pensamos que sería un detalle para acompañar la bebida mientras esperamos los platos. Luego resultó que nos cobró tanto el pan como esos cuencos. Ahora entendemos porque insistió en ponerle el pan incluso a quien le decía que no come pan. Tercer fallo, pese a alardear las camareras de que "esto es un restaurante" como si no lo supiese yo que he realizado la reserva, no sabían recomendar ni dar detalles de los vinos de la carta, salvo que los que llevan una ❌ no les queda y los del punto son los que tienen para copas. Los platos de la carta como la berenjena, el magret o la presa estaban buenos, pero otros que nos ofrecieron fuera de carta dejaron mucho que desear. El secreto ibérico con humus (como se puede ver en las fotos) eran unas tiras finas sin sabor ninguno por el que pagamos 26€ por plato y salvo por el humus no se distinguía mucho en sabor del secreto de un bar de tapas (Dioniso) que probamos las noches anterior, con la diferencia que el otro costó menos de la mitad que este. Vamos con el cuarto detalle grosero y que ya he leído en otros comentarios, retirar el soporte de cubiertos de la mesa antes de que aún queden comensales por terminar metiéndose entre los comensales para cogerlos, gesto que transmite desconfianza en el cliente, como si alguien que entra a gastarse más de 50€ por persona le interese un perrito que venden por AliExpress por poco más de un euros. Pasamos al quinto mal gesto. Después de pagar la cuenta, una de las comensales le pregunta a la camarera si aquí ponen también es costumbre invitar a unos chupitos al final de la comida, la camarera le dice que si, pese a que somos 8 comensales solo piden 4. Al momento de tomarlos nos aparecen con la cuenta de los chupitos. 4 chupitos de licor de el Panizo 10€ 😂. Me acerco a la camarera a la que se dirigió la persona que pidió los chupitos y le digo que lo pagamos sin problema, pero que había habido un mal entendido, a lo que para empeorar la cosa, me dice que "esto es un restaurante no un bar, aquí no se invita a nada, se paga todo" comentario que considero muy grosero y erróneo, he comido he muchos restaurantes con mucha más clase de la que se piensan que tienen ellos y no en todos, pero si en algunos nos han invitado y por eso hemos preguntado previamente. En conclusión, si vuelvo a Salamanca por octava vez, tengo claro donde no iré a comer.
La comida estaba rica, pero dos horas para tres tapas y que te cobren por fin, es mucho tiempo. Sobre todo cuando lo que quieres es aprovechar el día . Que me digan que el mojo no es una salsa.... Que son las especias que se le ponen por encima. Pues mira, no.
Se les olvidó poner el aperitivo de la casa en nuestra mesa lo que echamos de menos porque tardan bastante desde que llegas hasta que empiezan a servir los platos que has pedido, pero bueno eso no deja de ser un despiste. Lo que no me gustó es que cuando se lo comentamos a la camarera solo sonrió… ni un “lo siento” o algo parecido. Pedimos la calabaza asada que estaba muy rica, unas alcachofas en tempura que sin pena ni gloria y un magret de pato que estaba demasiado hecho y seco. No volvería
Inicia sessió per deixar una ressenya
Inicia sessióElimina anuncis i gestiona el menú
Explora la teva zona
310 Fotos
Explora les fotos de Libreros
Informació sobre Libreros
Com arribar
C. Libreros, 24, 37008 Salamanca, Spain
Destacats
Serveis
Opcions de Menjador
Informació del Restaurant
Comoditats
El Barri
Ubicació
C. Libreros, 24, 37008 Salamanca, Spain
📍 Explorar el Barri
edificio de la Universidad de Salamanca
museo de la ciudad de Salamanca, (España)
bien de interés cultural (RI-51-0001397)
edificio de la ciudad de Salamanca
edificio de la ciudad de Salamanca
iglesia de Salamanca, España
edificio en Salamanca
museo de la ciudad de Salamanca, (España)
Jocs
🎮 Guanya Punts Mentre Explores!
Juga a Find Me i canvia punts per descomptes a Libreros i altres restaurants
Guanya Punts a Libreros!
Juga a Find Me i canvia recompenses aquí
Guanya punts extra i canvia'ls per recompenses de Libreros
🏆 Recompenses de Libreros
Descompte 10%
A Libreros
Aperitiu Gratis
A la teva propera visita
Taula VIP
Experiència premium
per canviar recompenses i guanyar punts
📋 Com funcionen les recompenses?
Juga a Find Me
Cada 100 punts de score = 1 punt de recompensa
Acumula Punts
Els workers obtenen 2x punts per partida
Canvia Recompenses
Descomptes, menjar gratis i experiències VIP
És teu? Reclama'l GRATIS!
Elimina anuncis i gestiona el menú