Horizontal
Mediterranean · San Lorenzo de El Escorial
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Sobre Horizontal
Horizontal, ubicado en San Lorenzo de El Escorial, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Con un ambiente encantador y diversas opciones, desde una terraza al aire libre hasta un espacio acogedor con chimenea, Horizontal destaca por su entorno natural y su decoración re...
Horizontal, ubicado en San Lorenzo de El Escorial, es un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica memorable. Con un ambiente encantador y diversas opciones, desde una terraza al aire libre hasta un espacio acogedor con chimenea, Horizontal destaca por su entorno natural y su decoración refinada. Nuestra cocina se distingue por platos de alta calidad con presentaciones cuidadas, incluyendo especialidades como el cocido y el tartar de atún, además de una carta de vinos y cócteles excepcional. El servicio, atento y profesional, complementa la atmósfera única de Horizontal, convirtiéndolo en un lugar ideal para disfrutar de una comida, cena o simplemente una pausa con un café o postre. Ofrecemos menú del día, opciones para llevar y la posibilidad de comer dentro o fuera del local.
Què diuen els clients de Horizontal
Horizontal destaca por su entorno natural y ambiente elegante, ideal para una experiencia gastronómica de alta calidad. Los clientes elogian el servicio atento y la comida deliciosa, aunque algunos señalan que puede ser caro y el servicio puede ser lento cuando está lleno.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Es recomendable reservar, especialmente los fines de semana, ya que suele estar lleno. El menú del día es una opción buena y económica.
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Què veure a prop
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Explora els voltants de Horizontal
Horizontal es troba a San Lorenzo de El Escorial, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Casa de la Reina (dependencia del Monasterio) (A 799m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa de los Infantes (dependencia del Monasterio) (A 799m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa 3.ª de Oficios (dependencia del Monasterio) (A 823m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa de la Compaña (dependencia del Monasterio) (A 849m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa 2.ª de Oficios (dependencia del Monasterio) (A 895m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casita del Infante (A 963m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Casa 1.ª de Oficios (dependencia del Monasterio) (A 974m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Altres Llocs d'Interès
- Centro de Salud San Carlos (A 720m) — en San Lorenzo de El Escorial
- Fonda de los Milaneses (San Lorenzo de El Escorial) (A 997m) — edificio en San Lorenzo de El Escorial
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Preguntes freqüents sobre Horizontal
Opinions de Horizontal San Lorenzo de El Escorial
Fuimos en plena ola de calor a celebrar el cumpleaños de mi madre. Reservamos por teléfono e informamos de que venía una persona en silla de ruedas, la mujer que nos atendió al telefonillo fue muy amable. Al llegar un hombre nos indica que cerca del restaurante hay hueco para aparcar. Al llegar solo había un hueco motivo por el que decidimos dejárselo al otro coche que venía a comer pues traía la persona que va en silla de ruedas. Avisamos y efectivamente le reservaron la plaza. El encargado del aparcamiento otro encanto, ayudó a mi abuela a bajar del coche y sentarse en la silla. La mujer llegaba con un golpe de calor y todos los camareros y especialmente las camareras nos trajeron agua fría para refrescarla, Aquarius para beber y nos hicieron rápidamente el hueco para que estuviese a la sombra, incluso mojaron dos servilletas que pe pusieron en las muñecas para que bajase su temperatura, un auténtico encanto todo el personal. Nos atendieron fenomenal, son muy profesionales, educados, amables y detallistas. Comimos fenomenal, los platos son exquisitos y de cantidad adecuada. Carne, pescado, postres son espectaculares. Todo el establecimiento es apto para silla de ruedas.
Solo por el lugar privilegiado en el que está, el gusto con el que se ha cuidado tanto la decoración como la iluminación y el impecable servicio, ya merece la pena ir. Pero esto no ha hecho nada más que empezar, una carta surtida pero que no abruma, platos muy elaborados pero sin dejar de ser tradicionales y unas raciones generosas, hacen que la experiencia sea redonda. Comer así tiene un precio y en este caso vale lo que cuesta. Altamente recomendable, seguro que volveremos.
Primera vez en este restaurante, sin conocer muy bien la carta y el sitio pero encantando con todo en general. La comida espectacular calidad y elaboración de 10 sitio acogedor y del personal mejor no hablamos por qué son los mejores. En concreto los dos Jaimes los cuales nos atendieron con un trato directo a la mesa pero a la vez formal y agradable salvando las distancias pero pareciendo el típico bar al que vas de toda la vida, una cercanía y un trato íntimo el cual ha hecho que me tome un rato en escribir esta reseña. (Subirles el sueldo porque es el mejor ingrediente para que eso siga igual o mejor) Precio por persona 50€ más o menos pero no sales con hambre y mucho menos con esa sensación de que te han sacudido la cartera y no has comido nada. (Todo lo contrario) Lo dicho creo que es de las pocas reseñas que escribo y seguramente no hayas llegado hasta aquí, pero si lo has hecho el trato personal que ofrecen y el trabajo que hay detrás merece la pena y se ve recompensado.
sábado de julio. Te indican donde aparcar. Esta al final de una carretera en pleno bosque. Nos acompañan a una mesa muy agradable para dos en la terraza, rodeados por las mesas de tapeo externas. Bien en general. A mejorar: vino a temperatura ambiente, entrecot corte algo grueso sin mucho sabor, tarta de manzana con una compota muy gruesa y acida que no pega con la pasta fina. Pimientos con burrata, alcachofa y puerros con romescu y lo mejor el bacalao pilpil. Coste 65 por persona pelín subido. Eso sí, excelente la atención del servicio.
Excelente, la comida esta muy bien, tanto en cantidad como en calidad. Hemos probado un menú con 4 platos a compartir y un principal con postre a elegir entre otros tres , 40 euros por cabeza con bebida. Otras mesas estaban probando el cocido, muy buena pinta también . El local parece un refugio, rodeado de vegetación y próximo al Monasterio, muy recomendable
Una comida grande de empresa fue la ocasión para ir allí. Ya conocía el lugar de hace 25 años y el enclave es maravilloso, con una terraza en sombra que invita a sentarte. Comimos en el salón del piso superior, decorado como de los años 80. Nos pusieron de entrantes patatas revolconas, ensalada de tomate y bonito y las croquetas de jamón, boletus o merluza. Todo estaba buenísimo. Luego había un segundo a elegir entre carne o pescado. Yo pedí una dorada a la espalda. Milhojas con crema y nata y con helado de vainilla fue el postre. Todo estaba muy muy rico.
He ido con mi familia a cenar. De entrantes hemos pedido: aros de cebolla, que estaban muy buenos (creo que lo mejor que hemos pedido); revolconas con torreznos, muy rico tambien; y revuelto con trufa y foie, tambien rico. En general, los entrantes muy buenos todos y con raciones abundantes. En cuanto a los platos principales, hemos pedido: la hamburguesa, que era bastante grande y tenia buen sabor; bacalao, muy buen sabor y racion grande; y tacos de merluza, tambien rico. Por ultimo, los postres, que no los he probado porque estaba lleno, pero, como se ve en las fotos, tenian buena pinta. En conclusion, un muy buen sitio para ir a comer o a cenar, con raciones generosas y muy buen sabor y con muy buen servicio. El unico aspecto negativo es que los precios me parecen algo altos.
Acudimos por vez primera a conocer este histórico restaurante de El Escorial. Ubicado en un entorno único, en la sierra de Abantos, hemos podido disfrutar de una comida en terraza, con una temperatura ideal y debajo de una arboleda muy bonita, como se puede apreciar en las fotos. El contacto para la reserva, a través de la web a sido muy sencillo. Te pide para ello una tarjeta de crédito donde, si no respetas la reserva y no apareces te van a cargar 10 € por comensal, cosa que me parece muy lógica, pues hay gente que no respeta el trabajo de los demás y no saben el perjuicio que pueden ocasionar con su informalidad. Se aparca de manera gratuita en la puerta del restaurante, contando con aparcacoches. Llegamos a la recepción donde nos reciben y después de identificar nuestra reserva nos acomodan en nuestra mesa, redonda y para 5 personas. El personal muy atento y eficiente desde un principio. Nos comandan bebida y comida, y nos obsequian con unos chupitos de gazpacho que está muy bueno. Pedimos muchas cosas y casi todo, para compartir. Primero vinieron unas patatas revolconas con torreznos que, creo, son de las mejores que he podido comer. Y los torreznos en su punto a mi gusto. Seguimos con una de croquetas de jamón, 6 uds y de buen tamaño, muy cremosas, bien de jamón, y un empanado perfecto, muy muy buenas. Sin gota de aceite exterior de restos de fritura. Una ensalada de pimientos asados en la parrilla de carbón, con burrata y guacamole, muy rica. El asado de los pimientos en la brasa se nota mucho en el sabor y aroma de los pimientos. Muy bien aliñada. Una terrina de hígado micuit de pato casera, de la antigua escuela, increíble. Ahora es muy difícil encontrar muchas cosas de estas y hechas así. Lo siento, pero soy un clásico. Media de morcilla de Burgos muy bien, sin gota de aceite sobrante. Unas flores de alcachofa con jamón y puerro breseado con salsa romesku, espectaculares. Otro guiño clásico y de calidad esa romesku. Calamar fresco de potera a la brasa, muy bueno, el carbón realza todo. Un solomillo de ternera que se deshace en la boca, con patatas fritas. No necesita más. A punto. Y es que la carne de la sierra de Guadarrama no tiene por qué tener complejo alguno con otras denominaciones con más nombre. Las chuletillas de cordero eran como cuando comes pipas. Empezar y no parar. Un chuleton de 1 kg trinchado al centro también muy bueno. Todas las carnes, no hace falta decirlo ni repetirlo, en las brasas. Un steak tartare de solomillo, el cual pedí sin nada de picante, muy bien aliñado, con sus tostás de pan . También, aunque no en este orden, se me había olvidado, un poco de salmón marinado en casa a la antigua usanza , el cual fue un obsequio para que lo probaramos y que para otra ocasión queda en pendiente. Muy bien marinado. Los postres, nos pusieron un surtido, eran todos caseros. Tarta Sacher, tarta de queso no de horno, tiramisu y milhojas de crema y nata, todo muy muy bueno. Y es que cuando es casero y bien hecho, claro se nota mucho. Si hay que pagar un poco más,y además está muy bueno como a sido el caso, se da por bueno. Cafés, y 2 gintonics, no para el conductor, por supuesto, y buena sobremesa sin prisa, bebidas de la comida, eran aguas, refrescos y cervezas, y todo por 300 euros, me parece una gran comida, de elaboración, calidad del género, entorno, servicio, ya que todo suma y mucho. Volveremos sin duda a este magnífico lugar.
Restaurante muy acogedor, ambientación cuidada y carta bastante diversa. La comida es espectacular, sabor auténtico y muy rico todo, quizás algún entrante (por quejarse de algo) se quedó un poco escaso pero en líneas generales muy buen producto y comida muy muy rica. Hemos venido 10 personas y repetiremos seguro. El chuletón de vaca madurada de 5⭐️
Si señores 🧘🏼🌴hemos encontrado un paraíso, un oasis de tranquilidad, paz y sabores. Se llama El horizontal🐿️ y si es verdad que está muy muy alejado del casco urbano pero quizás eso es lo que le hace especial. A este sitio idílico le acompaña una buena carta 📰 con buena calidad, precios medio-altos pero no 🙅🏼engordados, merece la pena porque el lugar lo merece. Tanto de menú de restaurante, como de menú de bar se disfruta el lugar. La comida y el servicio está muy cuidada, sitio de carnes 🥩 🍖 y otras especialidades 🍱 En conclusión, el sitio gana por sus sensaciones, simplemente estar allí y tomarte un café ☕ o una cerveza 🍻 sentados en la terraza bajo sus pinos 🌲🌳 con una temperatura 🌡️ fresca mientras que a pocos kms en el casco urbano de San Lorenzo hace bastante calor, se nota la diferencia de clima. Este sitio merece REPETIR y merece compartir para que la gente lo conozca, por suerte no está masificado y sus precios y la calidad de sus productos no son especuladores como a escasos kms cerca del Real Monasterio. 🏆Sitio que está en nuestro TOP Chef Alto de calidad, cinco estrellas en todo , no somos tan generosos pero este sitio lo borda.
Me llevo mi marido por mi cumpleaños, y la verdad que fue una experiencia estupenda, el servicio genial todos fueron súper atentos y agradables y la comida estaba riquisisiisma, un ambiente tranquilo, fuimos por la noche y con las lucecitas encendidas se vea muy bonito, volveremos sin duda.
De lo mejor en la zona de El Escorial. Su terraza en verano, en pleno Abantos, es un placer. La cocina a siempre bien. Ayer nos sorprendió el cogote de merluza con bilbaina, perfectamente hecho y en cantidad generosa. El carpaccio de vaca con foi, muy bueno, con un sabor intenso. Por el contrario, la caldereta de rape, almejas y langostinos, defraudó, la salsa tenía mucho sabor, pero el rape estaba muy pasado y perdía su encanto. Además, sus clásicos: las revolconas con torreznos y las croquetas. Su servicio como siempre, muy bien, simpáticos,amables y profesionales.
Hemos comido realmente muy bien en Horizontal. Los platos estaban deliciosos, con una elaboración cuidada y una presentación impecable, lo que demuestra el gran trabajo del chef y propietario, Roberto Limas. En esta ocasión fuimos en familia, mi mujer, nuestras hijas y yo, y la experiencia fue excelente para todos. Destacamos especialmente que las niñas comieron fenomenal, gracias a una oferta gastronómica amplia y bien pensada, apta para todos los públicos. El entorno es sencillamente inmejorable y acompaña a la perfección la experiencia. Sin duda, un restaurante al que volveremos. Totalmente recomendable.
Muy recomendable. Imprescindible reservar mesa, aunque el local es enorme. Todo lo que probamos (ensaladilla con salmón, croquetas y morcilla) estaba riquísimo. En muchas raciones hay opción de pedir media, lo que permite probar más cosas. Hay arroces y carnes con buena pinta. La atención, fantástica, muy amables. El precio, razonable. La terraza, en verano, debe de ser fantástica
Muy buena atención por parte de los camareros, muy amables y simpáticos. La comida está muy rica, la ensalada de pimientos estaba jugosa y la carne espectacular. El postre también mereció la pena. Estuvimos sentados en la terraza, en un entorno precioso entre árboles. Nos lo habían recomendado y nos encantó. Es necesario reservar, estaba lleno un día entre semana.
Atención al cliente excelente, empieza con una persona del servicio te atiende cuando llegas en coche y te ayuda a aparcar. El lugar para comer de lo más agradable, puedes comer fuera en un pinar o dentro en un espacio agradable y amplio con vistas a la naturaleza gracias a sus cristaleras. La comida realmente buena, el menú del día equilibrado y buena relación calidad-precio-ambiente. Repetiré.
Un lugar magnífico para comer en verano. Desde el momento en que aparcas y pones un pie en su terraza es como estar en otro mundo. A pesar del calor hay un microclima creado por el bosque que lo rodea. Los manteles de tela y la atención cuidada de los camareros te hacen sentir como un miembro de la nobleza. Pedimos ostras, la primera estaba deliciosa pero las otras dos eran un poco pequeñas y menos ricas. La ensalada de tomate rosa, guacamole y burrata es maravillosa y la flor de alcachofa sobre cama de puré trufado es un delicatessen. De segundo tomamos el tataki, la hamburguesa y el entrecot. La carne estaba muy buena y el servicio fue impecable. Me gustaron especialmente los cuchillos de carne. Finalmente tomamos la tarta Fina de manzana. Estaba un poco más dulce de lo normal y hay otras que me han gustado más. Pero el lugar es muy acogedor y fresco, así que volveremos.
Fuimos a comer en un día lluvioso y con dos perros (no admiten perros y es algo a lo que nos arriesgamos) Dio la casualidad de que habían dos mesas altas fuera bajo techo con una estufa. La chica Sara nos sentó y nos acercó otra estufa para estar mejor. Nos atendió de 10 en todos los aspectos, gracias por el trato recibido y las recomendaciones de la carta.
Hoy lunes, he tenido la oportunidad de probar el cocido del Horizontal. Que yo recuerde uno de los mejores que he comido en mi vida. Cocción perfecta y su punto. Raciones muy generosas. Servicio perfecto, precio muy razonable y ambiente con mucho encanto. Cocido solo los lunes. Un acierto!
Súper recomendable, restaurante de toda la vida en San Lorenzo de El Escorial en la parte alta. La comida excelente, perfectamente servida, un producto de la mejor calidad (recomiendo elegir un postre hecho por el pastelero). Estupendo para ir en familia, para celebraciones o simplemente para disfrutar de una comida deliciosa.
Vamos con cierta frecuencia y siempre es un acierto, tanto el restaurante, como la terraza. El último día, tuvimos un problema con la reserva y pese a estar completos nos atendieron, con el buen trato y calidad de siempre. La carta se puede recomendar entera, por destacar, no perderse el cocido los lunes, espectacular
Tanto como para comer ,para ir a tomar un café después de comer,una copa,un gusto de sitio en plena montaña. Ayer domingo repetimos una vez más,como disfrutamos con los aros de cebolla rebozados pero finitos y la carne a la plancha. Un acierto de nuevo y que amabilidad en el servicio.
Un restaurante muy recomendable en El Escorial. La zona donde se encuentra es precioso y las vistas desde la mesa en su terraza inmejorables había plena naturaleza. El servicio está a la altura de los precios y todos los plazos bien elaborados. La carne está buena sin llegar a excelente. Repetiremos.
Que mejor que acabar comiendo en el restaurante Horizontal después de una visita a El Escorial. Todo lo que te vayas a pedir esta espectacular carnes, pescados, mariscos, postres. Ya somos clientes habituales y hay que reservar con antelación. Tienen zona de restaurante y zona de terraza con raciones. Suelen tener platos especiales de temporada que van cambiando. Tambien tienen un menu diario y en invierno ponen un cocido muy completo todos los lunes. La atención del personal es de 10 👌👌
Fuimos a comer un domingo y a pesar de estar a tope, el trato fue excepcional, la comida de 10, el servicio súper rápido y profesional, de lo que ya apenas encuentras, se ha convertido en mi sitio favorito
La comida está deliciosa.Comimos en la zona del bar, en un salón muy acogedor, con chimenea y sofá muy cómodo. Fuimos a este restaurante a probar los entrantes para elegir un menú concertado porque vamos a celebrar allí un evento familiar y estaba todo tan rico que nos costaba elegir con cuál quedarnos. La atención de los camareros es de 10 y el entorno es una maravilla
El lugar donde se ubica es incomparable, en la zona alta de El Escorial. Un local con varias terrazas donde disfrutar del buen tiempo. Ofrece menú del día por 19€ con varios primeros y segundos de calidad. En mi caso, directo a la carta con una chuleta de vaca espectacular. Inmejorable y para repetir sin duda.
Estoy encantada con La Horizontal y sus mejoras!! Todo buenísimo, la comida y el trato; el sitio y el entorno es una pasada. Me encanta venir a este lugar y los camareros súper profesionales y muy simpáticos . Lara desde hace años allí de lo mejor su trato y su profesionalidad siempre de 10. Volveremos siempre; GRACIAS !!!
Iba buscando con mi pareja comernos un buen arroz y nos llevamos la grata sorpresa de descubrir este restaurante en la zona de El Escorial. Un sitio para volver a seguir probando su carta, nos quedamos con ganas de más. El servicio es muy bueno, los camareros muy amables y atentos. Cuando te sientas y esperas pedir te traen un aperitivo, que es un detalle que tendrían que tener todos los restaurantes y muy pocos lo tienen. El precio corresponde con la calidad de los platos.
Gran lugar. Fuimos por recomendación de unos amigos y fue un acierto. Al ser denoche, no había vistas, pero el lugar amerita una visita. La carta amplia y con muy buen género, la atención impecable y los platos con gusto a casero. Pedimos de entrante unas ostras con granizado de gin-tonic. Fue lo que menos nos sorprendió, quizá el granizado le quitaba bastante sabor al molusco. De segundo entrante unas alcachofas con panceta ibérica y espuma de trufa. Ideales, con ganas de cenar eso el resto de los días. Y para finalizar, una caldereta de rape, almenas y calamares. Excepcional. Todo eso marinado con un Atún reserva monovarietal tempranillo, que ciertamente estaba a muy muy buen precio. Una visita asegurada la próxima vez que vengamos por San Lorenzo del Escorial.
Casa de montaña situada en las faldas del monte del Escorial, camino sinuoso hasta la llegada, bien asfaltado y sin pérdida con un buen GPS. Es posible aparcar en el tramo final de la calle antes de la llegada y disponen de aparcacoches. La casa se encuentra rodeada de naturaleza, disponen de zona de bar, salón amplio y terraza cubierta, servicio amable y atento, sirven comida tradicional, carta variada, de muy buena calidad, abundante y sabrosa. Las patatas revolconas con torreznos espectaculares. Muy recomendable.
Fuimos un grupo de amigos, salimos encantados , la comida exquisita, la presentación impecable , el servicio de diez . Volveremos a repetir sin duda. El foie estaba impresionante, las croquetas de cocido, la ensaladilla, la carne de una calidad increíble, todo fue fabuloso. Volveremos a vernos muy pronto.
Marzo 2023: El trato al cliente es su mayor característica. Un sitio elegante, bello y en una buena ubicación. La atención de los detalles es exquisita, la comida estaba riquísima, el precio es algo caro, pero merece la pena. Es para repetir seguro. Noviembre 2024: La comida 🍽, el ambiente 🥂, y el trato al cliente🤵♂️... todo espectacular✨️ Esta vez de entrante repetimos con esas maravillosas patatas revolconas 🥔. Como principales pedimos 2 tipo de arroces 🥘, el de bogavante, y el de rape con almejas y gamba roja... ambos riquísimos 😋. Para finalizar pedimos un hojaldre con crema y nata (deliciosa), un rollo frito con crema como si fuera un Canoli (el mejor, coincidiendo con la opinión del camarero), tarta de queso 🍰, y tiramisú (no sabia a tiramisú, decepción 😕). Seguimos disfrutando de este restaurante en el enclave maravilloso de El Escorial 🏔
Por invitación de mi cuñada hemos conocido este restaurante y hemos salido con muy buen sabor de boca, comida rica y atención muy agradable , aunque el día ha sido gris y lluvioso el entorno precioso, único inconveniente el mal aparcamiento que tiene, en verano debe ser un sitio súper agradable.
Sitio con un muy buen servicio y cómo detalle, te sirven una copa de cava a cuenta de la casa. Con respecto a la comida, todo estaba increíble, el rebozado de las croquetas y los calamares fino y nada grasiento, las revolconas estaban riquísimas y la tarta fina de manzana de postre... sin palabras.
Sitio muy acogedor. La atención muy buena por parte de todos los camareros. Hay que ir con reserva. Estuvimos en un salón y la verdad que todo muy bien colocado y limpio. La comida está rica y no tiene un precio excesivo. Cierto es que la carne no está caliente del todo pero estaba muy rica. El pescado bacalao con cocochas totalmente recomendable. Es visita obligada. Recomendaría 💯 %
Estupendo y bonito restaurante en lo alto de San Lorenzo de El Escorial. Comida muy rica, variada y con recomendaciones del día, además de un buen servicio, aunque tranquilo. Merece la pena ir a la par que realizar una ruta por el Monte Abantos. Los postres aunque son caseros son lo más flojo pues son muy empalagosos.
Hoy hemos celebrado el 89 cumpleaños de mi padre y ha sido un éxito en todos los aspectos. Desde que hicimos la reserva la atención para seleccionar el menú cerrado para el grupo (24 personas). Nos han puesto en un salón privado precioso. Y la comida estaba toda exquisito y riquísimo. El servicio y la atención ha sido maravillosa. Muchas gracias por todo!!!
El sitio es excelente en un entorno maravilloso boscoso, los camareros son muy profesionales da gusto verles trabajar y como tratan al cliente asi como la uniformidad . La comida es una maravilla , el pichón es un show, la carne maravillosa y el pescado también, calidad suprema y muy bien cocinada, detalles como un centro de flores naturales en las mesas lo hacen especial, la chimenea da mucha calidez, sitio maravilloso para visitar con frío y en verano por la terraza que tiene buena pinta. Volveré sin duda.
Me ha encantado Reservamos un salón privado en la planea superior Muy acogedor y el servicio siempre agradable, atentos y eficaces Fantástica carta con raciones muy generosas La planta baja tiene varios salones auténticos El entorno del restaurante es inmejorable con un amplio aparcamiento
Ubicado en el monte Abantos, entre castaños centenarios, en un entorno sin igual. Hay una zona exterior para tomar aperitivo o menú. Cualquiera de las dos opciones serán buenas. La carta de raciones y medias raciones es muy variada. Tomamos media de ensaladilla con salmón y media de tira de ternera. Muy bueno todo. Volvimos al día siguiente, con reserva (muy recomendable) porque el olor a arroz caldoso me dejó prendada. Así que reservamos pronto para tomar aperitivo y después comer. Primero, fuera de carta, piparras dulces fritas. El picor amenizo el aperitivo. Después, arroz caldoso con bogavante. Estaba espectacular, en su punto perfecto. Comimos muy bien, el servicio estuvo muy atento y correcto. Sin duda, es visita obligada.
Gran descubrimiento en San Lorenzo de El Escorial, situado dentro de la montaña, rodeado de árboles, un sitio precioso para comer o cenar, la atención excelente, siempre pendientes de todo, y muy amables. La comida deliciosa y abundante. Precios contenidos a pesar de los tiempos que corren. Volveremos seguro y lo recomiendo 100%.
Restaurante en pleno Monte Abantos. Es un espacio en el que puedes degustar de buenas preparaciones serrano-castellanas, basadas en un producto de primerísima calidad y un trato muy cuidado en sus elaboraciones. Hay varios espacios encantadores en este local tan reconocido, sobre todo, destaco la zona de bar en invierno, con su chimenea, y la terraza exterior en verano bajo sus árboles, un oasis para sobrellevar mejor las altas temperaturas del verano. El personal es muy atento y te sabe orientar adecuadamente sobre lo que te puede gustar más. Destaco sobre todo a Elena, la encantadora steward de este mítico sitio escurialense. Cuenta con bastante aparcamiento. Si quieres conocerlo no te olvides de reservar con tiempo no te vayas a quedar sin sitio. No está muy lejos del centro de San Lorenzo de El Escorial pero recomiendo ir en algún vehículo.
Genial! Situación espectacular ya que estás apartado de todo. Debe ser genial ir una noche de verano a cenar y tomar unas copas en la terraza con carpas.. lo único malo.. tener que coger el coche después, pero si estás cerca, debe ser espectacular!.Personal amable y atento en todo momento. La comida buenísima. Desde el entrante de morcilla hasta las aceitunas que tienen un aliño buenísimo!Ensaladilla buena. Carne tierna y con muy buen sabor. Pimientos rellenos muy buenos. Patatas revolconas con torreznos muy buenas y muy bien hechas.Mollejas muy buenas pero las laminaria un poco para que quedasen un poco más crujientes y no tan gorditas, aún así buenísimas! Totalmente recomendable
El restaurante es precioso tanto dentro como fuera, es muy elegante. El servicio fue muy agradable y la comida estuvo deliciosa, me fui muy satisfecha (aunque como recomendación, no te fies mucho de la opción del Google Maps para ir en coche, te lleva por sentido contrario en un punto, espero que lo solucionen). Muy contenta con el restaurante en general.
Sin lugar a dudas, un clásico de San Lorenzo de El Escorial que nunca falla. Su cocina de alto nivel, el bacalao al pilpil con almejas y cocochas es de lo mejor que he probado. Está en el Monte Abantos, por lo que el lugar en sí mismo merece una visita. El servicio muy bueno, profesionales muy próximos al cliente. Un referente de la Sierra madrileña.
Restaurante precioso!!! Muy acogedor, con una terraza muy bonita, de gran amplitud y rodeado de naturaleza. Fuimos a celebrar un cumpleaños y salimos encantados!!! La atención por parte del personal es excepcional. Recomendaciones de la carta y fuera de ella. Todos los platos marcharon a la vez y llegaron calientes simultáneamente a todos los comensales. La comida es muy sabrosa, está muy bien elabora. No podéis terminar de comer allí sin tomaros un postre, están buenísimos!!! Os recomiendo reservar e ir, no saldréis defraudados!!! Repetiremos seguro!!!
Restaurante muy bonito y acogedor situado en El Escorial. Cuenta con distintos espacios y una amplia terraza exterior. Su carta es variada y de calidad, además de una muy buena oferta de vinos (con las recomendaciones del sumiller). Servicio muy amable y profesional. Conviene reservar con bastante antelación, especialmente los fines de semana. El aparcamiento es muy amplio y cuenta con servicio de aparcacoches, aunque es habitual que se llene y tener que aparcar fuera.
We went there for cocido. It did not disappoint! The place is elegantly decorated, while nested in the mountain. A great way to unwind after visiting San a Lorenzo de el Escorial. Exceptional, friendly service. Price was more than adequate as the cocido was considered a menu in itself so it included drinks, coffee or dessert.
What a beautiful location. Set among the trees high above the small village of Escorial! We went in summer and it was cool while Madrid was warm! The food was superb! The tuna tartare was high quality! The paella was ok but the salads were fantastic! The cocinillo was again one of the best!
After a short walk on the "horizontal route" which ends by the restaurant, we had an outstanding lunch. Becoming a bit pricey nevertheless.
The terrace is quiet, the restaurant classic and the food with a lot of options and high quality
Delicious. All food was fresh and high quality. They were very accommodating about time changes, which was highly appreciated because it was completely full. The mango and feta salad was incredible, also the boletus croquetas and the lenguado.
FIVE Different Ambiances in ONLY one place Located in a middle mountainside forest, you may choose from an open air Chill Out area, a Chimney small family restaurant, a classic Restaurant or two crystal luminous terraces. Wide choice Menu, Shellfish, splendid Steaks, Fresh Fish and different tasty Rices or just plenty of juicy Tapas. Highly recommended.
Wood panelling, waiters in uniform, maitre de hote in dinner jacket...service impeccable. Food of course of high standard. I like this restaurant very much. Not too expensive for the quality offered. It is at the top of a hill following a narrow road from El Escorial. There is a car park but gets full as the restaurant is popular. There is a car park attendant who will guide you to a space.
Exquisite food, beautiful setting on the side of the mountain with a large terrace, and impeccable service. The onion rings live up to expectations - light, crispy and delicate. The daily menu is 19€ (2 courses, dessert and coffee). There is parking on site. Booking strongly recommended - it is popular with locals and tourists alike! Does cater to children (off-menu) and it has large grounds for them to run about. Definitely recommend 👍👍👍
Beautiful atmosphere, first class service and high quality dishes with beautiful presentation. I sat out in the back in covered patio with a cool summer breeze which was wonderful. The staff is extremely professional and on top of everything, very attentive. The food was delicious. I am a sucker for foie Gras which is expensive, controversial and not overly popular in the USA as it is in Spain. I ordered the Huevos rotos with foie and fresh shaved truffles which were plentiful. I also had the escalopes of fresh foie which both dishes were outstanding. Highly recommend this restaurant if you are in El Escorial.
We have been going to La Horizontal for many years. The setting is amazing. However during weekends it might be crowded. The "menu del día" is really good and inexpensive. The place is also great just to have a few drinks or coffee outside. Nearby there are also some options to take a walk. The outside sitting is also good to be with kids.
Great service. Great food. I needed to charge my iPhone and they have battery packs and cable for you to use during dinner!!!! Thank you!!!! Cozy. You feel in the nature! Bacalao al pilpil excellent!!!
It takes an effort to get there because it's not in town per se. It's in a somewhat wooded area , very close to nature and a beautiful setting. Apparently this place is quite historic as well and you can sit inside or out. Prices are good, food was as well.
Nice place. Although they do not serve vegan food they did the effort to prepare a nice dish for me. It was delicious.
Un sitio en muy buena localización. Precios algo caros pero comida muy rica. La sopa castellana estaba buena y las alcachofas hechas a la perfección. Croquetas ricas y cremosas. La camarera fue muy amable con nosotros. Como única objeción, hubo muchos errores de tiempo. Era una día complicado con mucha gente y nos compensaron con un detalle de la casa, lo que hizo que al menos lo entendiéramos un poco mejor. Recomiendo ir días que no sean picos clave porque entonces se podrá apreciar mejor el sitio.
Un sitio precioso, ubicado en un lugar privilegiado. Había una chimenea en el salon donde comimos que le daba un toque muy acogedor. Las revolconas muy ricas aunque los torreznos algo blanditos. Los entrecot estaban deliciosos, carne de calidad y madurados, un corte perfecto y al punto correcto. Es mejor reservar! Nosotros comimos de carta pero el menú nos pareció barato y con buena pinta. El servicio un poco despistado y la verdad que nos faltó el detalle de invitarnos a un solo chupito...
Bar-restaurante de buena calidad situado en un entorno inmejorable. Buena carta en general. Menús entre semana por 16 euros bastante bien. Lugar muy recomendable también para tomar una copa de vino o un cóctel en su estupenda terraza tanto exterior como interior. Hay cosas que mejorar por supuesto: los aperitivos casi inexistentes y la amabilidad de alguno de sus camareros...seguiré yendo, por supuesto!
Visitamos este lugar recomendados por un amigo de la zona, el cual nos había hablado bastante bien del mismo. De entrada nos gustó bastante el emplazamiento y su terraza, un lugar bastante chulo para comer con amigos o con familiares en un entorno muy natural. Respecto a la comida, decir que de primera tienen el detalle de poner varios aperitivos como entrantes, algo que nos llamó la atención ya que los llegamos a ver casi como parte de la comida que habíamos pedidos dado su tamaño. Tras acabar con dichos entrantes, decidimos pedir sus patatas revueltas con torreznos, las cuales he de decir que estaban de escándalo. De segundo un arroz con bogavante que estaba bastante bueno, punto exacto del arroz con centro crujiente al dente y un sabor excepcional. En este caso no pedimos postres, dado que al acabar con sus abundantes platos acabamos bastante llenos. El lugar en si nos gusto bastante, volveremos seguro!
Un restaurante tradicional, con una oferta de menú amplia y variada en la que se pueden elegir desde entrantes, ensaladas, platos de cuchara, arroces a carnes y pescados. El foie grass estaba exquisito y sin duda es una excelente opción para empezar la comida. Las croquetas estaban buenas, sin resaltar en especial la calidad de la bechamel. Entre ellas, recomendaría las croquetas de merluza. Los arroces están bien cocinados, y ofrecen una gran cantidad por ración en la que no quedarás con hambre. Como carnes, probé el ciervo, que estando de temporada no se podía desaprovechar la oportunidad. Una carne muy jugosa, cocinado correctamente al punto. Fue servido con una salsa de frambuesas que sorprende al paladar, estando muy suave y sin llegar a tener conflicto de sabores. La carta de postres es muy variada, recomendando el postre del día de tarta de hojaldre y también el biscuit de praliné, que estaba excelente. El servicio estuvo al nivel, relajado con los tiempos ya que es un restaurante situado en una zona que llama a la relajación y tranquilidad durante la comida. Un restaurante recomendable para disfrutar de un día de visita a San Lorenzo del Escorial.
Restaurante con comida rica aunque lo que más destacaría sería el entorno. En mitad de una arboleda en la sierra a un par de kilómetros y medio del monasterio de El Escorial. El servicio inmejorable, educación, conocimiento de su producto y atentos al cliente sin atosigar. El restaurante no es barato aunque tampoco tiene un precio exorbitado. Hay una terraza a la entrada donde se puede tomar algo también pero desconozco los precios. En nuestro caso éramos dos personas, media ración de ensaladilla rusa, media ración de queso de oveja y un chuletón de vaca vieja con dos copas de vino blanco, una coca cola y un agua salimos por aproximadamente 100€ en total (50€/persona). Lo recomiendo para una ocasión especial. Tienen una parrilla a la vista justo a la entrada que da gusto ver vestida de carne. Muy recomendable reservar porque se llena con facilidad los fines de semana.
En general, la experiencia en el restaurante fue positiva. La comida estaba muy buena, bien elaborada y con sabores cuidados, algo que sin duda es uno de sus puntos fuertes y que invita a volver. El sitio también es agradable, con un ambiente correcto y un espacio que resulta cómodo para disfrutar de la comida. No obstante, es cierto que el día que fui había mucha gente y el local estaba bastante lleno. Esto hizo que el personal estuviera claramente saturado y que la atención se demorase más de lo habitual. Tardaron un poco en atendernos y en algunos momentos se notaba la falta de disponibilidad de los camareros. Aun así, es comprensible teniendo en cuenta el volumen de trabajo que tenían y la cantidad de mesas que estaban gestionando al mismo tiempo. Dicho esto, sí me hubiera gustado que el trato por parte de los camareros y del personal en general fuese un poco más atento y cercano. No se trata de un mal trato, sino de pequeños detalles: algo más de presencia en la mesa, un poco más de interés o anticiparse a ciertas necesidades, que marcan la diferencia en la experiencia del cliente. En resumen, la comida y el lugar merecen la pena, y aunque el servicio fue mejorable debido a la saturación del momento, es entendible por el contexto. Con una atención algo más cuidada en días de mucha afluencia, la experiencia sería realmente redonda.
It's a great restaurant. Great food and service. Nice welcoming staff. Not much of a view, but it's a restaurant and it's great at it.
El restaurante está ubicado en un entorno precioso, rodeado de bosque, y la decoración es muy agradable. Empiezo por lo que menos me gustó: al llegar pedimos cervezas de grifo (Victoria Málaga) y estaban calientes, lo cual fue una pena. Más tarde pedimos tercios de Mahou y esos sí estaban bien fríos. El trato por parte del personal fue excelente, muy atentos en todo momento. El pan, sinceramente, de 10. Muy bueno. Probamos la cebolla, recomendada por el camarero, pero personalmente no me convenció. Era bastante grasienta y la presentación algo simple; tal vez habría mejorado con alguna salsa o acompañamiento. Me esperaba algo más tipo aros de cebolla más grandes. Los torreznos estaban muy ricos y la patata también bastante buena. El problema principal vino con los platos fuertes. Éramos cuatro personas y pedimos calamar a la plancha, chuletón de Ávila y mollejas. Pedí expresamente que el chuletón lo sirvieran al final, pero nos trajeron todo a la vez, lo que hizo que algunos platos se enfriaran mientras comíamos. Además, el calamar fue una gran decepción: quemado por fuera y con un sabor que me dio muy mala impresión, como si no estuviera en buen estado. Me incomodó bastante. Se lo comenté al camarero al final y tuvo el gesto de invitarme a una cerveza, que agradezco, aunque el mal rato ya estaba hecho. El postre de chocolate blanco y plátano, eso sí, me pareció muy bueno. Tal vez vuelva en el futuro, pero en esta ocasión me fui con un sabor agridulce. Consejo: imprescindible reservar. Tiene aparcamiento propio.
Reserva para mesa de 19 personas entre adultos y niños con pago por adelantado y suficiente anterioridad. Mesa sin sillas suficientes por lo que terminamos apiñados, el que parecía el jefe , soberbio con contestaciones fuera de lugar. Yo soy celíaca y a una comensal le dijo “pásame el plato de la celíaca”, a otro le acusó de haber intentado “Robar “un filete por haber dado el suyo a un niño y como esta, algunas más…. Super maleducados. Se salvan las 2 camareras. La comida está buena, pero creo que el servicio y lo que ha costado el menú para nada está a altura de la impresión que nos hemos llevado. Una pena
Estuvimos en el porchecito y muy agradable. La terraza el suelo es de tierra entre los fantasticos arboles. Hicimos un picoteo de morcilla que estaba muy bien frita crujientita por fuera. Unos boquerones normalitos. Y unos callos que estaban ricos. La camarera que nos atendió, una chica rubia muy profesional y agradable.Volveremos a probar mas cosas.
Fuimos mi marido y yo a este restaurante con muchas expectativas por su buena reputación, pero la experiencia no estuvo a la altura. Para empezar, tuvimos un inconveniente en el parking: había dos trabajadores, uno al principio del recorrido y otro al final. El primero nos hizo señas con la mano para que pasáramos, pero al llegar al final, el otro nos indicó que no había sitio. Ambos hablaron por walkie-talkie y, para nuestra sorpresa, el del principio aseguró que nos había dicho que no entráramos, algo completamente falso. Una situación bastante incómoda que ya nos dejó una mala sensación antes de entrar. En cuanto a la comida, pedimos morcilla de entrante y carne como plato principal. La morcilla estaba rica, pero la presentación era muy pobre: solo cuatro trozos sin ningún acompañamiento ni detalle decorativo, algo inesperado en un restaurante con tanto prestigio. Además, el servicio fue excesivamente lento: el entrante tardó unos 45 minutos en llegar y el principal cerca de una hora. Cuando preguntamos a la camarera por el retraso, su respuesta fue bastante seca —“estamos en ello”—, lo que no ayudó a mejorar la experiencia. Como punto positivo, nos sirvieron una crema de calabaza de aperitivo que estaba muy buena y fue un bonito detalle. Sin embargo, entre la mala organización en el parking, la lentitud del servicio y la falta de atención a los detalles, la visita resultó decepcionante para lo que esperábamos de un lugar con tanta fama.
De todo nos paso; Pedimos croquetas para entrantes y no quedaban, cuando habia 2 mesas en ese momento. Lps segundos tardaron mas de 40 minutos en traerlos. Mi bacalao pasado, el arrpz con bogavante, regulero. Con los postres, idem, ya no habia canutillos... Y el colmo fue la cuenta, nos trajeron la de otra meaa, nos traen la nuestra y venia mal. La rectifican, y a la hora d cobrar, nos cobran la de la otra....21 euros de menos, que nos volvieron a hacer pasar la tarjeta. Vamos que despues de todos los fallos y errores, se lo pidian haber evitado en una cuenta de 600 eurps Es una pena, hacia tiempo que no ibamos por el servicio y un todo igual, aun con cambio de dueño. Mucho que mejorar Les deseo que les vaya bien, por el sitio que es y lugar donde se encuentra.
Habíamos ido varias ocasiones a comer de carta y a tomar raciones y nos había gustado. Ayer, el menú del día no nos gustó, estaba todo bastante salado; lo mejor las lentejas. El servicio muy bien y el restaurante bonito y agradable.
Llevaba casi un año sin acudir al que era sin duda uno de mis restaurantes favoritos de la sierra madrileña y he salido bastante decepcionado. El servicio ha sido excelente, como siempre, pero el producto, así como la calidad ya no han sido tan de mi agrado. La nueva decoración da un toque más envejecido el lugar. Sin duda alguna, el cambio de responsable/encargado no ha sentado bien a este restaurante.
El Horizontal , nos prometieron unas vistas espectaculares, sin ir más lejos , alto estas , subes bastante hasta llegar al restaurante pero vistas , estás dentro de un microclima , el cual se agradece ya que refresca en noche de verano . Pero vistas , estás entre un “pinar” . La atención fue correcta y la comida muy buena . Las patatas revolconas tenían un sabor ahumado muy buenas , los rollitos de cigala muy buenos y el alioli muy rico sin ser muy “pesado” y sabroso. El entrecot en su punto y el postre era espuma de arroz con leche , que seguramente habría estado bueno pero ,no nos lo pudimos terminar. Si te gustan los animales , la terraza es tu sitio . La cena la amenizaron un par de coleópteros (escarabajos voladores de considerable tamaño) que no pararon de ir de mesa en mesa durante la cena . Hasta el punto de molestar bastante , el camarero nos vio levantarnos con la servilleta y hacer aspavientos para espantar a los animales , pero creería que es costumbre como en algunas bodas . No pudimos terminar el postre y cuando llegamos a casa nos impregnamos de “alivio picaduras” . Una pena , por qué el lugar tiene su encanto . Si queréis comer bien y agusto , el interior es el típico restaurante de madera bonito lleno de títulos . Pero si queréis terraza , os recomiendo Autan , no es la mejor fragancia para una cita especial pero me lo agradeceréis. Me da mucha rabia por qué llevábamos tiempo queriendo reservar en este lugar y salimos de allí con prisa .
Fuimos un grupo grande a comer, y nos exigieron elegir con bastante antelación el principal....cuando tampoco tienen una carta muy extensa que digamos y pagar un % alto por antelación y la cuenta final no nos dejaron pagar por familias, tuvo que pagar una persona el resto de la cuenta y era una cantidad alta, para no volver, vamos, super incómodo. La carne que pedí yo, de sabor estaba bien, pero dura. Ha bajado la calidad del producto en general. con respecto a la última vez que fui
Fuimos ayer sábado 3 de enero con la reserva a las 15.00 horas, cuatro personas. Tardaron bastante en traer las cartas y más aún más en tomarnos comanda (casi a las 16 horas). Quizá falta de personal, pero nos incómodo un poco este hecho. De entrantes a compartir pedimos revolconas (correctas, con poca sal y si que había trozos de patatas sin trabar), revuelto de boletus (estaba bien aunque no tenía a penas sal nuevamente). De principales: solomillo al punto (muy bueno), 2 entrecot (buenos) y 1 hamburgues (buena pero esperábamos algo más por el precio, 22 euros). No nos gustó el detalle de la guarnición de los segundos: un cuenco de patatas fritas al medio. Esperábamos que cada plato tuviera su patata o su propia guarnición. De hecho en las fotos de las reseñas de hace unos meses puede verse como dependiendo de la carne se acompaña con puré de patata, para asada o patata frita. No parece que esté hecho, más propio de otro tipo de restaurante, que esté a la altura de la carta y el precio que pagas por el plato. Conclusión: correcto pero esperábamos mejor servicio. Caro en la relación calidad- precio - servicio.
Merece la pena ir por la ubicación pero la cocina debe atascarse con frecuencia. Entre un entrante y otro tardaron 50 minutos, aunque ciertamente era el día de Reyes. Los camareros muy amables pero en otras mesas hubo tb alguna equivocación de platos y en general en todas tardaron en servir la comida. En verano es muy buen sitio. Hoy nos tocó en la terraza y no se está mal pero se agradecería un poco más de calor. En resumen: por el precio que tiene no es adecuado que tarden tanto entre un plato y otro.
We were a group of ten people. We ordered food and I asked to bring everything at the same time but they brought two dishes first and then the meat and rice much later. Then they started to clear the table taking the food away while there were some people who were still eating. I had to ask two different waiters to stop clearing the dishes. It looked like they were in a rush but it wasn’t by far time to close the restaurant. It felt really rude and uncomfortable.
Great Service and nice views, food on the other hand, Average . White table cloths do not guarantee outstanding meal. Save your money and go to a Taverna or Meson for a better valued meal.
Qué rabia y qué pena da cuando un restaurante como La Horinzontal, al que llevas yendo durante 25 años, da un bandazo en calidad, servicio y precios. Han renovado la carta, resultado: carta menos variada, propuestas de precios desorbitados y de criterio y calidad cuestionable. 3,5€ el pan sin gluten. 5€ el pan de cristal, 6,5€ la alcachofa y así un suma y sigue sin sentido ni valor gastronómico. Pedimos unos entrantes que sin más y el entrecot que nos sirvieron se fue de vuelta por seco, insulso y nada memorable. Una pena!
Pedimos cocido y la experiencia fue bastante decepcionante. La sopa estaba muy aguada y prácticamente sin sabor, recordaba más a un caldo de comedor escolar que a un cocido tradicional. Los garbanzos, el chorizo y el resto de acompañamientos estaban algo mejor, aunque el plato llegó templado; incluso después de pedir que lo calentaran un poco más, seguía sin estar realmente caliente. La verdad es que sorprende para un sitio con tan buenas reseñas. Algo debió fallar ese día, especialmente con el caldo. Adjunto foto de la sopa, el color lo dice todo, no era de estas sopas con sabor que te esperas en un sitio así…
Hoy estuve comiendo con mi pareja en la horizontal. He solicitado cambiarme de sitio, porque tengo problemas auditivos, que ya lo comenté por teléfono en la reserva y nos lo han permitido con amabilidad, hasta una mesa alejada de ruido, algo que les hemos valorado. Hemos pedido un chuletón de avila, que nos ha resultado muy caro para la cantidad que nos han puesto (65 euros), se supone que era de un kilo, pero nos ha parecido poco. Las patatas revolconas bien de calidad y precio. El personal aunque se mostraba amable y nos han escuchado y atendido , se les notaba algo a disgusto, quizás seria que ya era tarde y necesitaban descansar.
No me gusta puntuar por debajo de 3 estrellas, pero en este caso creo que es lo más honrado. No dieron ni una con la comida, las mollejas de ternera estaban quemadas, se ve que las hicieron con prisa. El entrecot que pedimos poco hecho llego pasado, el solomillo que pedimos al punto estaba crudo. Y lo peor, la chuleta madurada absolutamente seca. Probablemente no fue el mejor día del parrillero, pero nunca lo sabré porque no volveré. Lo mejor el servicio rápido y amable.
Habíamos ido varias veces y estaba genial pero han debido cambiar los dueños y la organización es un auténtico desastre. La comida no estaba mal pero tardaron más de 40 minutos en traernos el segundo plato (de hecho, hubo una mesa que se fue). No repetiremos. Una pena.
We had a party of 8 people for a birthday celebration. On previous occasions we have enjoyed the food, but this time it was a lunch on a Saturday, and the restaurant was full. Service dropped off as the place filled up, and everything went into slow motion. It took nearly an hour for the main courses to arrive ! I had ordered lamb chops, which were served without any accompaniments and looked as if they had been thrown onto the plate (see photo). These were charged at 36€! -around 6€ each. Very poor value! With one bottle of wine, the bill for 8 people was 380€. In short: average food, slow service, expensive.
Trato lamentable para un restaurante de, en teoría, esta categoría. Teníamos la reserva a las 14:15 y no nos sirvieron los entrantes hasta pasadas las 15:00 de la tarde. Los principales nunca llegaron. Una de las comensales era diabética lo que implicaba que la demora en la llegada de la comida resultaba especialmente peligrosa (se inyectó insulina para comer y la comida no venía, con el correspondiente bajón de azúcar y riesgo para la salud que ello supone), por lo que tuvimos que recurrir a comida que llevaba en el bolso para evitar males mayores. Después de varias reiteraciones y quejas a los camareros tuvimos que irnos a las 16:00 horas sin haber llegado los platos principales. Lo peor de todo: la reacción del restaurante y de los camareros. Éstos no sólo no sólo hacían como que no iba con ellos la cosa sino que incluso uno de ellos llegó a reírse de nosotros y a espetarnos "si quieres te llevo a la cocina para que veas cómo está" entre risas (con acento sudamericano y con tatuajes en la mano). Además, sorprendentemente después de todo, nos cobraron la comida. En toda mi vida nunca he recibido un trato peor en un restaurante. Estábamos celebrando un cumpleaños y teníamos una visita guiada a las 16:30, por lo que esperábamos que fuese posible comer en dos horas. Por suerte para el restaurante, no nos dio tiempo ni a pedir la hoja de reclamaciones. En cualquier caso, nos haremos eco de esta cuestión en las redes sociales. Espero que tomen medidas, especialmente contra el camarero que falta el respeto a los clientes.
Menuda diferencia al horizontal de antes. Hemos tomado patatas revolconas que tenía trozos de patatas enormes, es la primera vez que lo veo. Croquetas sabor dulce y masa oscura, que no se sabía de qué eran. La sopa castellana salada, nada buena. Una pena, para no volver. Estaba casi vacío y era sábado.
Llegamos puntuales a nuestra mesa a las 14:10 (era a las 14:15) y tardaron 30 minutos en tomarnos nota, trajeron los entrantes rápido pero tras esperar más de media hora después les repetimos en hasta 4 ocasiones que si se habían olvidado de nuestra comida, respondiendo que no. A las 16:00 les dijimos que teníamos una visita guiada y que o nos traían la comida o nos íbamos , 10 minutos después apareció la camarera con un aperitivo ( que ya nos habían puesto 2 horas antes) al final nos tuvimos que ir sin comer. Pagamos éramos 4 personas 80 euros por el servicio de pan, vino y los entrantes que no deberían de habernos cobrado por las molestias y habernos dejado sin comer. El metre no se enteraba de nada y los camareros bastante desagradables. Si no da abasto que no coja tantas reservas o que contrate más personal pero es inaceptable que en 2 horas no te hayan servido la comida en un restaurante que te cobrar cada plato a 30€ (ni en ningún otro) no volvería de ninguna manera, una pena.
Un despropósito y una pena. Se desaprovechan las posibilidades del restaurante por amplitud y ubicación, por culpa de un servicio inexperto, despistado, y lento (desde el maître a los camareros) y una cocina que llega fría a la mesa, al menos en el piso superior, en el que solamente estábamos tres mesas, incluida la nuestra familiar de 8 celebrando el día de Reyes. El maître tardó 30 minutos de reloj en venir a tomar nota. Pedimos unos entrantes a compartir y un segundo cada uno. Tardaron al menos 15 minutos en traer los primeros entrantes. El camarero sirvió el vino en 6 copas hasta ¾ de su capacidad y vaciando la botella prácticamente. Sirviendo con mano temblorosa manchó el jersey de una comensal con 6 salpicaduras bien repartidas. El maître trajo cebralín pero no escuchamos ni una palabra de disculpa ni nada parecido de ninguno de los dos. Un comensal pidió otra cerveza igual a la que estaba tomando (sin alcohol) y al cabo de 10 minutos el camarero trajo otra diferente (con alcohol). Los callos que una comensal pidió explícitamente que estuvieran bien calientes hubo que recalentarlos. Las hamburguesas las trajeron tibias con el queso frio y sin ninguna salsa; el maître nos dio sobres de mostaza y mayonesa y dijo que iba a por el kétchup. Nunca llegó a la mesa. Una camarera (a pesar de avisarla para que no lo hiciera) se cruzó para servir los cafés delante de una comensal que hacia la foto de grupo. Ya para el remate final, se equivocaron en la cuenta sumando 2 botellas de agua que habían sido jarras, 1 coca cola inexistente y esa cerveza con alcohol que volvió al bar. Corregido por el maître en cuclillas desde el móvil se generó el ticket final: 382,5€. Ni un detalle por las manchas del jersey que podía haber quedado inservible (tipo postre, chupitos, yo que sé... ). Nos sentamos a las 15:00 y nos levantamos a las 18:00; el tiempo lo marcó el servicio, no nosotros. Un despropósito. Las bromillas e intentos de amabilidad del personal fueron resultando contraproducentes según avanzaba la comida. Pero como celebrábamos el día de Reyes, decidimos no discutir ni protestar.
Los entrantes muy bien. Con respecto a los segundos, muy muy decepcionados, pedimos varios entrecots y la calidad de la carne nefasta, tiene mas nivel un filete de ternera de supermercado… hemos intentado hablarlo con el metre y no nos han tomado enserio, les hemos dicho directamente que la carne estaba mala y que por favor la retirara porque no nos lo queríamos comer y el servicio no nos ha tomado en serio, ni nos ha dado solución ni alternativa. Es más el servicio ha sido malo y han sido maleducados, dando la sensacion de que no queriamos pagarlo y no que la calidad no fuera la adecuada, parecer ser que por ser jovenes no nos toman enserio y nos toman el pelo, lo cual es lamentable. La reacción del servicio ha sido nefasta diciendo que “no lo queríamos pagar” lamentable. Por supuesto nos lo han cobrado y lo hemos pagado porque podíamos pagarlo, pero la reacción ha sido lamentable y la calidad del entrecot… muy muy mala. Nunca volveré ni lo recomendare, ni por la calidad del entrecot ni por el trato. Lamentable
La comida en general estaba buena, el problema ha sido cuando han llegado los entrecots, la carne estaba mala. Se lo hemos comentado al metre y en vez de ofrecernos una solución se ha resignado y ha intentado excusarse diciendo que era ternera y no vaca madurada. El problema no era el tipo de carne sino que no era de la calidad que esperas de un sitio y un precio como este. Encima los camareros han empezando a hacer comentarios en alto de la situación diciendo que no queríamos pagar la carne, que me parece de bastante mal gusto y de mala educación, cuando nosotros en todo momento lo hemos dicho a buenas. Más que el problema de la carne, ha sido la actitud que han tenido en el restaurante, deja mucho que desear.
Los entrantes muy buenos, pero tuvimos problemas con la Carne. Dijimos más de una vez que no estaba buena y en vez de poner una solución sólo escuchábamos a los camareros mofándose de que si “no queríamos pagar la carne” o diciendo que “si ahora la probamos” o “si la queríamos a llevar” riéndose, la verdad que bastante lamentable principalmente porque si voy a un sitio a comer es para comer bien punto. Un poco cansada de por el hecho de ser “joven” te traten de menos.
Es una pena. Íbamos muchísimo. No sabemos qué ha cambiado (la dirección, la cocina..?), es otra carta con precios desorbitados y la calidad pésima. Pongo esta reseña con la única finalidad de que se den cuenta de que se han cargado el restaurante. Ojalá poder volver a lo que era antes.
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