Saona
Regional · San Sebastián
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Què diuen els clients de Saona
Saona San Sebastián ofrece una experiencia generalmente positiva, destacando su ambiente moderno y precios asequibles. Muchos clientes elogian la comida rica y el menú degustación, aunque algunos mencionan porciones pequeñas y servicio lento en ocasiones. Ideal para comidas informales.
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Tip: Considerando los precios altos de la zona, Saona es una opción fantástica para comer o cenar a un precio asequible, especialmente si buscas un menú del día económico.
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Explora els voltants de Saona
Saona es troba a San Sebastián, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- casa consistorial de San Sebastián (A 153m) — edificio sede del Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián bien de interés cultural
- Fermin Calbéton, 25 (A 179m) — edificio de la Parte Vieja de Donostia Bien inventariado del patrimonio cultural vasco
- edificio del Real Club Náutico de San Sebastián (A 220m) — edificio en San Sebastián patrimonio construido vasco destacado
Edificis Religiosos
- iglesia del Sagrado Corazón (San Sebastián) (A 186m) — iglesia en San Sebastián
Parcs i Jardins
- Alderdi Eder Parkea (A 132m) — park in Spain
- Parque Alberdi-Eder (A 133m) — park in Spain
Altres Llocs d'Interès
- Palacio Provincial de Guipúzcoa (A 116m) — Edificio histórico de Guipúzcoa
- Edificio del Banco de España en San Sebastián (A 169m) — edificio de San Sebastián, España
- Arkoak building (A 178m) — Original building of the Bretxa market in Donostia
- Palacio Goicoa (A 216m) — edificio histórico de San Sebastián
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Preguntes freqüents sobre Saona
Opinions de Saona San Sebastián
Sitio ambiente tranquilo, guapísimo, la comida en su punto y muy buena recomendado para ir en pareja y familiar y el camarero un personaje súper agradable una atención 5 estrellas Leandro
El sitio está muy bonito pero el servicio no cumple con las expectativas… Comida regular
El local ha mejorado mucho con respecto a lo que era antes. Mucha más luz y claridad. Comida muy buena. Hemos pedido el menú degustación de entre semana. Platos muy bien elaborados y ricos. El precio muy muy adecuado y más para ser Donosti. Un acierto. Para volver y recomendar. Por si acaso mejor reservar.
Increíble la comida deliciosa el precioso súper justo la atención maravillosa nos atendió una chica Nancy súper amable que nos hizo muy buenas recomendaciones y estuvo muy pendiente de nuestra mesas, quedamos encantados y hemos vuelto varias veces
Delicioso menú del día con muchas y variadas opciones donde escoger. El local es agradable y el trato muy amable. Lo recomiendo 100%
La comida está buenísima y tiene precios muy buenos el menú, el sitio súper acogedor y tranquilo
Fui a cenar de última hora con una amiga, llamamos una hora antes para pillar mesa y el chico que cogió la llamada muy amable. La camarera que nos atendió súper amable, rápida y eficaz. La comida muy rica, un 10.
Muy muy buena cocina. Quizá un poco escasa pero solo si se viene con mucha hambre. Encantadora Dennise
La comida deliciosa, el servicio muy amable y el ambiente es muy acogedor. La única queja que tengo para este sitio es la espera entre platos. Soy consciente que el restaurante ha inaugurado está misma semana y que el personal está aún adaptándose, pero considero que es una falta de respeto considerable a nuestro tiempo hacernos esperar 45 minutos hasta el entrante, otros 45 para el principal y otros 45 hasta que ha llegado el postre. Habiendo venido ya en otro día distinto, y los tiempos han mejorado, parece que ya todo funciona fantástico.
Muy barato para la calidad que ofrece. El ambiente muy lindo fuimos 8 sin reserva a las 21hrs y a los 5 mins estábamos sentados. El menú incluía entrada plato principal y postre por 19 euros. Ademas el qr del menú incluye foto de todos los platos lo que nos resulto clave para poder ver que era lo que estábamos ordenando. La decoración del lugar hace la diferencia resulta muy agradable comer ahí se nota la dedicación. Recomendación de que pedir: Galleta crujiente con tataki de atún Ensalada de tomate y burrata Canelones Secreto de cerdo Salmón Helado de limón No nos gusto tanto: El pulpo - muy normal, medio chicloso, no lo vale Causa limenia de pollo - no tenia mucha gracia tendría mas lógica que sea caliente. El puré seria mas rico. el pollo no tiene mucho condimento tampoco. Pollo teriyaki - rico pero demasiado teriyaki si lo piden el arroz no lo metan en el pollo porque agota el exceso de teriyaki. Torreja - no nos gusto la canela Pero sobretodo nos pareció un gran restaurante. La relación precio calidad es alucinante todos coincidimos que pagaríamos mas por ese nivel de comida y el ambiente muy lindo y agradable.
Anoche fui a compartir con mi familia la atención fue de lujos la cálida espectacular y lo que más me gustó fue el carisma y la atención de las camareras una se llamaba Nancy y Valentina muy recomendadas
Es la tercera vez que voy y la comida excelente, pero nuevamente el servicio deja que desear sobre todo hago in capie en una camarera que me a tocado dos veces ....sin ganas de trabajar....sin ganas de atender y bastante desagradable. Me voy a pensar si volver o no. Es una chica latina bajita y con kilos de más.
Muy buen servicio. Han tardado en servirnos los platos un poco más de lo previsto por la llegada de más comensales, pero aún así, los camareros muy atentos. No teníamos ninguna prisa. La cantidad de comida, suficiente y rica de sabor. No son platos grandes por lo que puedes terminarlos sin esfuerzo. La decoración del local es muy bonita. Volveremos otro día seguro.
Pase con mi pareja. Nos llamó la atención el local y entramos por curiosidad. Resulta que nos impresionó, la comida, el local espectacular. Destacar la amabilidad y profesionalidad de Leandro, increíble de verdad.
Me ha encantado y estoy deseando repetir. La primera impresión, muy buena. Decoración bonita, acogedora, mediterránea y relajante. Aunque el sitio es grande, en ningún momento hay sensación de ruido, siendo el ambiente tranquilo. Incluso tienen una zona central más recogida por si vas en grupo grande. La comida muy rica: platos especiales, diferentes, buen producto y buenos aliños. El menú del día por 15 euros es un lujo. Los camareros muy amables, pacientes y resolutivos. Es una suerte poder contar con un lugar como este en el centro de Donostia. Recomiendo reservar de antemano.
El espacio es precioso, con un ambiente muy agradable que invita a quedarse. Sin embargo, la experiencia se vio empañada por un detalle bastante vergonzoso: no había pan y directamente nos dijeron que saliéramos a comprarlo fuera. Algo que no debería ocurrir en un restaurante. Quiero destacar a la trabajadora Valentina (que nos comentaron que es nueva), porque fue lo mejor de la visita: atenta, amable y con ganas de ayudar. Por lo demás, es un sitio mono y con potencial, pero deberían cuidar mejor ciertos aspectos básicos.
La comida es maravillosa. Es mediterránea con guiños a otros países. Es un festival de sabores. Las reacciones están muy bien y la relación calidad precio es inigualable. El local es precioso y muy acogedor y con una luz tenue muy hogareña. Muy cálida. Yo pondría más sillones alrededor de la cristalera. E s accesible a cualquiera.
La comida está muy muy rica! Fuimos a cenar el menú por 19,99 en el que entraban 1 enfrente, 1 principal y 1 postre. La verdad es que la comida está muy buena, es verdad que si vas con mucha hambre depende de qué plato pidas igual no te vas muy lleno pero para cenar y quedarte agusto, está estupendo! Sin duda lo mejor de cada cosa fueron las verduras en tempura, el ceviche y el hojaldre de nata con mango, este último es una PASADA lo bueno que está. Es servicio también fue bueno, sobretodo del encargado de la sala que nos pasó a la mesa cuando una camarera nos dijo que no había sitio y fue muy majo cuando nos fuimos. Para repetir seguro 😊
Sinceramente, que no entiendo las puntuaciones inferiores… hemos venido como unas cinco veces y ninguna ha bajado el nivel… a este precio no se cena hoy en día en San Sebastián en ningún sitio ni también ni con mejor trato y la verdad es que seguiremos viniendo porque la carta de vez en cuando sacan cosas nuevas que todas están riquísimas… olé chicos, seguir haciéndolo así…
Concepto original y buena relación calidad-precio. Fuimos un grupo de 44 personas, y el restaurante hizo lo posible desde el momento de la reserva para atender a nuestras necesidades. En fechas navideñas ofrecen un menú cerrado de 6 entrantes a compartir, un principal a elegir, degustación de 3 postres y barra libre, a un precio muy razonable. Adaptaron el menú a las personas que no comen gluten y a las vegetarianas, con alternativas muy ricas que no dejaron con hambre a nadie. El concepto de compartir varios entrantes y postres me parece buena idea, porque puedes probar de todo, aunque creo que podrían haber ofrecido otros entrantes más fáciles de repartir. El local es enorme, y aun así se siente muy hogareño y agradable. En estas fechas de cenas de empresa es complicado gestionar a tantas personas y grupos, con sus particularidades y peticiones, así que aplaudo al equipo por su labor y paciencia. Volvería sin dudarlo.
El local es muy bonito y la comida es espectacular. Tomamos el menú de degustación y nos gustó muchísimo. El servicio fue muy amable. El único pero es que las sillas no son muy prácticas para dejar la ropa de abrigo o los bolsos, y pedimos una silla extra para dejar las cosas y nos dijeron que no nos podían dejar más sillas. Por lo demás todo estupendo.
Ideal lugar, ambiente mediterráneo, es el antiguo Chin Chin. Subo tantas fotos del lugar porque merece la pena contemplarlo. Tranquilidad, servicio muy amable, la comida deliciosa y muchisima variedad. Relación calidad precio muy buena. Un acierto ir a comer si vas a pasar el día a Donosti.
Encontrar un lugar con precios asequibles un domingo en San Sebastián es todo un reto, pero este restaurante lo logra. Además de ser muy agradable y tener una decoración cuidada, la comida es espectacular. Es una opción fantástica considerando los precios altos de la zona. Realmente lo recomiendo para quien busque buena comida y un ambiente agradable sin gastar una fortuna.
Saona San Sebastián ofrece una opción atractiva si buscas un restaurante con ambiente moderno, buen trato y un menú del día económico, ideal para una comida informal pero agradable. Es especialmente recomendable si no buscas volumen exagerado, sino una comida con sabor decente, ambiente relajado y buen servicio se recomienda reservar, bien ubicado.
Fuimos un grupo de 44 personas y la experiencia fue excelente. El trato fue muy bueno, agradecimiento especial a Omar que en todo momento se mostró atento adaptando los platos y ofreciendo alternativas para las personas con intolerancias y alergias. El menú de 42 € consistía en 6 platos para compartir al centro y después cada uno podía elegir su plato principal entre una gran variedad de opciones. Además, incluía degustación de 3 postres, café, licor y barra libre de vino, cerveza y refrescos durante toda la cena. Por todo lo que incluye, la relación calidad-precio es muy buena. Todo estuvo bien organizado y el servicio fue fluido, algo que tiene mucho mérito tratándose de un grupo tan grande y con platos a compartir. Repetiríamos sin dudarlo.
Comida de Navidad. Compañeros, buen ambiente y buena comida. No se puede pedir más. Tomamos el menú Navidad Deliciosa con barra libre por 41,99€. Las fotos son una muestra de lo que tomamos pero todo estaba muy bueno. Sin duda, un lugar para recomendar.
El local es muy bonito y la comida es espectacular. Tomamos el menú de degustación y nos gustó muchísimo. El servicio fue muy amable. El único pero es que las sillas no son muy prácticas para dejar la ropa de abrigo o los bolsos, y pedimos una silla extra para dejar las cosas y nos dijeron que no nos podían dejar más sillas. Por lo demás todo estupendo.
Encontrar un lugar con precios asequibles un domingo en San Sebastián es todo un reto, pero este restaurante lo logra. Además de ser muy agradable y tener una decoración cuidada, la comida es espectacular. Es una opción fantástica considerando los precios altos de la zona. Realmente lo recomiendo para quien busque buena comida y un ambiente agradable sin gastar una fortuna.
Siempre que vamos, salimos muy contentos. Buen servicio, buena comida, buena variedad y menús que van cambiando de vez a vez. Más que recomendable y con precios siempre MUY competitivos que lo hacen un lugar mas en la lista de candidatos cada vez que salimos a comer o cenar.
Saona San Sebastián ofrece una opción atractiva si buscas un restaurante con ambiente moderno, buen trato y un menú del día económico, ideal para una comida informal pero agradable. Es especialmente recomendable si no buscas volumen exagerado, sino una comida con sabor decente, ambiente relajado y buen servicio se recomienda reservar, bien ubicado.
La comida está muy muy rica! Fuimos a cenar el menú por 19,99 en el que entraban 1 enfrente, 1 principal y 1 postre. La verdad es que la comida está muy buena, es verdad que si vas con mucha hambre depende de qué plato pidas igual no te vas muy lleno pero para cenar y quedarte agusto, está estupendo! Sin duda lo mejor de cada cosa fueron las verduras en tempura, el ceviche y el hojaldre de nata con mango, este último es una PASADA lo bueno que está. Es servicio también fue bueno, sobretodo del encargado de la sala que nos pasó a la mesa cuando una camarera nos dijo que no había sitio y fue muy majo cuando nos fuimos. Para repetir seguro 😊
BUENÍSIMO, hemos ido hoy a cenar. La comida estaba buenísima, y la atención genial, solo había una chica que parecía que no tenía ganas de trabajar y fue un poco borde. Calidad-Precio inmejorable. Repetiremos seguro.
Fuimos un grupo de 44 personas y la experiencia fue excelente. El trato fue muy bueno, agradecimiento especial a Omar que en todo momento se mostró atento adaptando los platos y ofreciendo alternativas para las personas con intolerancias y alergias. El menú de 42 € consistía en 6 platos para compartir al centro y después cada uno podía elegir su plato principal entre una gran variedad de opciones. Además, incluía degustación de 3 postres, café, licor y barra libre de vino, cerveza y refrescos durante toda la cena. Por todo lo que incluye, la relación calidad-precio es muy buena. Todo estuvo bien organizado y el servicio fue fluido, algo que tiene mucho mérito tratándose de un grupo tan grande y con platos a compartir. Repetiríamos sin dudarlo.
Fuimos un día a cenar sin reserva y aunque tenían bastantes mesas libres nos dijeron q no por lo q reserve con tres días de antelación, llegamos 5 minutos antes y el camarero encargado nos dijo q la mesa estaba ocupada y q parecía q tardarían en levantarse por los q nos iba a habilitar una mesa en la entrada lo q nos pareció fatal ya q habíamos reservado y deberían tener nuestra mesa libre, nos sentaron en una mesa en la entrada q acababan de librar, aún así tardaron un.monton en atendernos y veíamos q otras personas con reserva igual q nosotros pasaban al restaurante. La comida rica pero escasa, la atención correcta y el tiempo de espera largo
Aunque el local es precioso, tienen un serio problema con el aire, en la primera zona del restaurante sale el aire frío, aunque han intentado regularlo no han podido y a media comida nos han cambiado de mesa, en el centro del local, el resto todo bien.
Muy buena comida y servicio. Aunque sea una cadena Valenciana debería de ser respetuosa y ofrecer sidra
Nos ha encantado el lugar, muy agradable, igual que el personal. La comida deliciosa. Lo único, nos han tardado en servir, bastante. Muy educadamente, se han disculpado, se les notaba apurados. Si corrigen y se coordinan mejor, el lugar es muy recomendable. A pesar de la demora en el servicio, les vamos a dar otra oportunidad y sin duda, repetiremos porque lo que hemos degustado estaba delicioso.
Menu del día con buena relación calidad-precio y cantidad-precio. Fuera del menu pedimos media focaccia y nos trajeron lo que parecía ser una entera, y al preguntar por ello el camarero que la trajo repondió que eso era la media ración. Al traernos la cuenta vimos que efectivamente nos cobraron la ración entera. Al menos nos proporcionaron unas cajas para poder llevarnos las sobras. El torrezno y el pulpo (con suplemento) de primero estaban muy buenos. Los canelones de segundo también estaban buenos, no así la costillas por las que pagamos suplemento y no nos pareció que merecieran la pena (no estaban tan buenas y los boniatos fritos viniron fríos). La tarta de banoffe nos parecio super dulce y el brownie estaba frío y duro y tenía las nueces en cachos muy grandes.
Soy usuaria del grupo Saona y es una pena en mi Donostia teniendo un local tan bonito...el servicio es muy mediocre.La mayoría de los camareros desganados y con poca profesionalidad. Ya sabemos que no es un estrella Michelin pero el trato es importante en todos los lugares de cualquier categoría. Hay mucho para cambiar y mejorar y así lo deseo... La comida aceptable para el precio que piden ...
La comida muy rica.El servicio muy lento y no por las camareras que eran amables y atentas si no por la falta de personal ya que tenían a dos camareros para toda una sala y no daban a basto . Las mesas muy pegadas una de otra , poca intimidad y con las horas que hemos estado sñlo hemos notado mucho
Estuvimos comiendo el menu del dia! La comida muy rica la verdad pero el servicio muy lento! Aun asi volvere seguro! En el menu no entra ni bebida ni pan
La comida muy buena pero un poco fría y tardan mucho en servir. La costilla ibérica exquisita. El local es muy bonito
Se come bien, cantidad justa pero correcta. Menú 15€. Con pan y agua te vas a 17€ sin café. Bien para un menú. Comida rica y variedad.
Cenamos el sábado y el local es muy agradable, la comida muy correcta. Iba con pocas expectativas pero me sorprendió. Cenamos muy bien y salimos encantados
El ambiente muy bueno. La comida es muy buena. Pero a última hora cuando nos íbamos a terminar el segundo plato nos dieron la factura. Nos dijeron que iban a cerrar cuando todavía había mucha gente. Cenas de empresa y no nos dejaron ni tomar el café. Ahí me pareció que fue un fallo muy grave. Cómo te dan la nota sin poder tener opción a un café cuando el local todavía estaba lleno.
Si bien la calidad general de los platos es buena, la actual propuesta del menú presenta una fusión de cocinas que resulta algo confusa cuando se busca una experiencia Mediterránea. Platos como el Tataki de atún, la mahonesa de wasabi, las gyozas, el salmón yakitori (todos de origen asiático), o los tacos mexicanos y el ceviche (latinoamericanos), junto con la crema de Camembert (francesa), se alejan significativamente de la auténtica dieta mediterránea. Es crucial recordar que la dieta mediterránea es un patrón alimentario específico y reconocido globalmente por sus numerosos beneficios para la salud, centrado en productos frescos, locales y de temporada: aceite de oliva virgen extra, verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, y un consumo moderado de lácteos y carnes blancas. No tiene ninguna relación con la gastronomía asiática o latinoamericana. Creemos que el restaurante ganaría mucho al reafirmar su identidad culinaria y apostar por una oferta más coherente y auténtica de la gastronomía mediterránea. Esto no solo aportaría claridad al cliente, sino que también permitiría destacar los valores de salud y tradición asociados a nuestra rica cocina.
Local ubicado en una zona muy céntrica. La comida está buena y bien cocinada. En nuestro caso al tratarse de un grupo grande, había muchos comensales para servir y algún plato estaba más bien templado y hubo que pedir que lo calentaran. Lo hicieron sin problema. El taco mejicano estaba espectacular. Lo recomiendo y repetiría.
El lugar está increíble. El ambiente y la decoración son rusticos con muebles y iluminación de mucha categoría. El ruido ambiente es moderado, se puede conversar pero se escucha un murmullo lógico por la cantidad de personas que tiene el salón. La comida es un lujo, súper sabrosa , abundante, y se nota que está hecha con una excelente materia prima (el pulpo súper fresco). La presentación del emplatado también es excelente. Y los precios están muy bien , nada extravagantes ni imposibles de pagar. Tienen promociones al mediodía de entrada , plato principal y postre por 15 euros por persona. Lo cual está muy bien en relación precio calidad. Lo único malo que destaco es que después de la hora de estar sentado comiendo prácticamente te empiezan a echar del lugar, por más que estés a mitad del almuerzo/cena y haya muchas mesas libres te hostigan para traerte el próximo plato, cafe o la cuenta. Eso no me pareció bien y me hizo sentir un poco incómodo, fuera de eso todo excelente.
Un buen sitio para ir a comer/cenar con los amigos un dia cualquiera. Platos elaborados correctamente con alimentos accesibles, sin pretensiones, a un precio muy ajustado. Los postres, para mi gusto, un poco flojos, pero el resto de los platos mejoran la media. El servicio, correcto, aunque alguno parece un poco despistado/poca experiencia, que hay recordarle varias veces las cosas, traen un plato equivocado, etc, pero nada grave. Sin duda, lo recomiendo para una comida/cena informal, sin mas... Imprescindible reservar en fin de semana.
Local agradable. La comida rica y bien presentada. El menú degustación perfecto. La única pega es aire creo ahora aún está verde en el servicio. No éramos más años unas mesas y tardaron bastante y nos cansaremos algunos se confundían. Creo Aiete les falta rodaje pero van bien. Los postres lo mejor
Local ubicado en una zona muy céntrica. La comida está buena y bien cocinada. En nuestro caso al tratarse de un grupo grande, había muchos comensales para servir y algún plato estaba más bien templado y hubo que pedir que lo calentaran. Lo hicieron sin problema. El taco mejicano estaba espectacular. Lo recomiendo y repetiría.
El lugar está increíble. El ambiente y la decoración son rusticos con muebles y iluminación de mucha categoría. El ruido ambiente es moderado, se puede conversar pero se escucha un murmullo lógico por la cantidad de personas que tiene el salón. La comida es un lujo, súper sabrosa , abundante, y se nota que está hecha con una excelente materia prima (el pulpo súper fresco). La presentación del emplatado también es excelente. Y los precios están muy bien , nada extravagantes ni imposibles de pagar. Tienen promociones al mediodía de entrada , plato principal y postre por 15 euros por persona. Lo cual está muy bien en relación precio calidad. Lo único malo que destaco es que después de la hora de estar sentado comiendo prácticamente te empiezan a echar del lugar, por más que estés a mitad del almuerzo/cena y haya muchas mesas libres te hostigan para traerte el próximo plato, cafe o la cuenta. Eso no me pareció bien y me hizo sentir un poco incómodo, fuera de eso todo excelente.
Un buen sitio para ir a comer/cenar con los amigos un dia cualquiera. Platos elaborados correctamente con alimentos accesibles, sin pretensiones, a un precio muy ajustado. Los postres, para mi gusto, un poco flojos, pero el resto de los platos mejoran la media. El servicio, correcto, aunque alguno parece un poco despistado/poca experiencia, que hay recordarle varias veces las cosas, traen un plato equivocado, etc, pero nada grave. Sin duda, lo recomiendo para una comida/cena informal, sin mas... Imprescindible reservar en fin de semana.
Local agradable. La comida rica y bien presentada. El menú degustación perfecto. La única pega es aire creo ahora aún está verde en el servicio. No éramos más años unas mesas y tardaron bastante y nos cansaremos algunos se confundían. Creo Aiete les falta rodaje pero van bien. Los postres lo mejor
Buenas comida con una buena relación calidad/precio. Lo único que nos extraño un poco es que estando en Donosti no tuviesen la opción de sidra para beber. Todo lo demás, bien.
En general todo bien. Las porciones de los platos un poco escasas pero ricas. El servicio podría haber sido mas rápido, tardaron 30-40 minutos en darnos el segundo plato. Buen sitio para ir con amigos a comer o a cenar. El precio del menú esta muy bien.
Bueno... Lo mejor del sitio es la decoración y que aceptan mascotas. El servicio, muuuucho que desear. Te ignoran, te tiran los platos en la mesa, los cubiertos te los dejan en la mitad de la mesa, te recogen antes de que acabes de comer... La comida rica y sabrosa, lo que no entiendo es que en un menú "cerrado" casi todos los platos principales tengan suplemento, incluso en el menú degustación. Pero bueno, será su estilo. Y ya el colmo, es que llegas con el restaurante vacío, estás esperando 10 minutos mientras que pasan por delante tuyo los camareros y ni te miran, y luego ya comprueba en la tablet que efectivamente tienen el restaurante vacío, y te sientan en la mesa que ellos deciden y no te dejan elegirla tu. Yo no volveré siempre que haya sitio en otro restaurante de San Sebastián (variedad buena hay mucha, sin ser una cadena de restaurantes), pero cono último recurso... Ánimo si decides entrar!
Carta con bastantes opciones y calidad/precio buena. La decoración del local muy acogedora, hace sentir como en casa lo que contrarresta la falta de servicio y poca atención por parte del personal, creo que hay poca gente trabajando en sala y hace que tengas que esperar demasiado desde que pides.
Comida mejorable y raciones algo escasas. Nos atendieron rápido, aunque los camareros no fueron especialmente amables.
Bonito, platos muy bien presentados, el precio parece bueno pero hay platos con suplemento y no incluye ni bebidas ni pan, por lo que el precio no es tan bueno, el servicio extremadamente lento y seco, no estaría de más una sonrisa y un par de palabras cuando dejan la comida o retiran platos. Se publicita como comida mediterránea, bueno... No.
El local muy bonito, el ambiente estupendo y la comida riquísima y muy bien en cantidad. El pero es que éramos un grupo muy grande y creo q no supieron atender una mesa tan amplia.... Además nos avisaron sin apenas terminar los postre q en15 minutos cerraban el local! Sentimos que nos echaron a patadas prácticamente. Entendemos el horario de cierre, pero no fue cosa el ritmo al que se servía y se nos aglutinó todo con la salida del local.
Fui con mi hija de 8 años y tardaron 25 minutos en cogernos la comanda. Personas que vinieron más tarde que nosotros estaban con el primer plato y nadie vino a atendernos hasta que me quejé. Pedimos fideuá y no tenían, por lo que mi hija cambió a fingers. A los 10 minutos vinieron diciendo que no tenían fingers por lo que eligió otro plato del menú infantil, macarrones con tomate y queso. A los 45 minutos de estar allí esperando le trajeron el plato de pasta sin queso. La camarera lo trajo corriendo y le pregunté, no tenían queso?? y me contestó que no quedaba queso mientras ya se estaba yendo a otra mesa. Otra camarera Mirada, que había visto la situación se dió cuenta y muy amable vino a disculparse. Mi hija aguantó como una campeona y no se quejó en ningún momento a pesar del hambre que tenía. Los macarrones del menú infantil eran unos macarrones muy gordos, muy aldentes y muy sosos que ni siquiera una niña de 8 años comió. Miranda, la camarera maja no sabía donde meterse... No paraba de disculparse y decía que le daba tanta pena la niña que no podía ni mirarle a la cara... Y llamó al responsable que muy amablemente nos dijo que no cobrarían el menú de la niña. Si no llega a aparecer Mirada y el responsable mi puntuación hubiera digo un 1, pero por ellos pongo un 3. Lo que comí yo estaba rico.
Nos gustaba mucho este sitio, decoración agradable, buena calidad de la comida y muy buena relación calidad precio. Pero ayer tuvimos una experiencia horrorosa: apagaron la calefacción de nuestra zona porque el chorro de aire caía justo encima de otra mesa que se quejó (entendible). Pero en mi zona estábamos congelados, comiendo con el abrigo puesto, lo que no lo hace muy agradable. De manera respetuosa y muy educada, y entendiendo lo incómodo para la otra mesa, solicitamos al encargado que nos reubicara en otra zona del restaurante que tenía mesas vacías a lo que se negó. Hablamos con el en 2 ocasiones más y 45 minutos después la camarera, más eficiente que el encargado, reubicó a la otra mesa para poder encender la calefacción. Fue incómodo y desagradable. y lo peor es que el encargado fue cero resolutivo, no dio la cara en ningún momento y nos trató de manera no muy simpática.
Estuvimos hace 5 meses y muy bien, la comida, el servicio, todo en general Hoy hemos vuelto a repetir y nos ha decepcionado mucho. Nos han servido muy lento. Casi 3 horas para comer 6 personas Entre plato y plato una barbaridad de tiempo y la camarera muy seria. La comida hoy tampoco estaba bien igual porque había demasiada gente. Pero no debían asumir tanta clientela sino tienen personal suficiente para dar servicio.
Comida correcta por lo que cuesta el menú de día. Todo lo que comimos estaba bueno. Lo que me ha llamado la atención es que, a día de hoy, el camarero tenga que estar subiendo bandejas de comida por las escaleras (con el peso que eso implica y sus posibles lesiones). Creo que deberían buscar otro sistema para cuidar a sus empleados.
El restaurante es bonito y el ambiente resulta agradable. La comida está bien, aunque quizá el local no esté del todo preparado para atender a grupos grandes. En nuestro caso pedimos menu de grupo y lo sirvieron todo muy rápido, demasiado lo que provocó algunos descuadres en la mesa. Se sentir cierto desorden, en el servicio puede que por el volumen de trabajo que había. Además, cuando pedimos unas copas sobre las 15:30, tuvimos la sensación de que no había mucha predisposición a servirlas y cuando lo hicieron faltaron tres, ya que se les había gastado toda lo cual sono raro. En conjunto, una experiencia agridulce sobre todo en lo que al servicio se refiere.
Comida correcta por lo que cuesta el menú de día. Todo lo que comimos estaba bueno. Lo que me ha llamado la atención es que, a día de hoy, el camarero tenga que estar subiendo bandejas de comida por las escaleras (con el peso que eso implica y sus posibles lesiones). Creo que deberían buscar otro sistema para cuidar a sus empleados.
Fui con mi hija de 8 años y tardaron 25 minutos en cogernos la comanda. Personas que vinieron más tarde que nosotros estaban con el primer plato y nadie vino a atendernos hasta que me quejé. Pedimos fideuá y no tenían, por lo que mi hija cambió a fingers. A los 10 minutos vinieron diciendo que no tenían fingers por lo que eligió otro plato del menú infantil, macarrones con tomate y queso. A los 45 minutos de estar allí esperando le trajeron el plato de pasta sin queso. La camarera lo trajo corriendo y le pregunté, no tenían queso?? y me contestó que no quedaba queso mientras ya se estaba yendo a otra mesa. Otra camarera Mirada, que había visto la situación se dió cuenta y muy amable vino a disculparse. Mi hija aguantó como una campeona y no se quejó en ningún momento a pesar del hambre que tenía. Los macarrones del menú infantil eran unos macarrones muy gordos, muy aldentes y muy sosos que ni siquiera una niña de 8 años comió. Miranda, la camarera maja no sabía donde meterse... No paraba de disculparse y decía que le daba tanta pena la niña que no podía ni mirarle a la cara... Y llamó al responsable que muy amablemente nos dijo que no cobrarían el menú de la niña. Si no llega a aparecer Mirada y el responsable mi puntuación hubiera digo un 1, pero por ellos pongo un 3. Lo que comí yo estaba rico.
El restaurante es muy bonito y se está muy agusto. El personal es amable. Pero el servicio es lentooooo más que lentooooo. 30 min para tomarnos comanda, 30 min para los primeros, otros 30 min para los segundos, el postre fue más rápido. Los primeros correctos, sin más. La fideua muy salada.
Menú del día a precio engañoso. Indican 13,99€, pero sin IVA (1.39€), sin pan y sin bebida incluida (el agua a 2,50€+iva), con lo que termina entre 18 o 20€. Además, algunos platos del menú tienen suplemento de 3 o 4 euros. Los platos son muy escasos. El solomillo de pollo con camembert que pedí era 60% patata, 20% salsa, y 20% pollo. Mejor cuando era Chin Chin, en todos los aspectos. Buena decoración y camareros agradables.
La comida está muy rica pero no tienen carta de alérgenos y los camareros no conocen los ingredientes de cada plato, lo que generó una situación un poco caótica que no fue muy cómoda para nadie. Una pena porque el ambiente y la carta tienen buen potencial.
Habíamos solicitado con antelación de mas de 1 mes el reservado para 15 personas y al llegar le habían dado el reservado a otro grupo sin ninguna explicación, nos sentaron en una mesa donde no cabíamos y de paso el servicio lento my mal. La comida bien, pero bastante decepcionante la atención y el servicio porque nadie se hizo responsable por lo sucedido.
Otro ejemplo claro de restaurante chic del siglo XXI. Vamos de mal en peor… Me explico: Decoración muy actual, agradable y acogedor… Pero vamos a lo que tenemos que ir, LA COMIDA. En fin, si buscas un lugar instagrameable, este es tu sitio. Si buscas comer bien, vete a cenar a casa de tu amona. No nos ha convencido nada. Una lástima. No volveremos.
Primera y última vez, experiencia nefasta. Tenía muchas ganas de ir viendo que era el nuevo restaurante que sustituía al Chin Chin que tanto me gustaba, y tiene una decoración preciosa. Lamentablemente, mi experiencia dejó mucho que desear. Nada más llegar con mesa reservada, el chico que nos recibió, un hombre calvo, tenía cara de muy pocos amigos, parecía que le molestara recibirnos. Cuando nos sentamos , la chica nos dice que pidamos a través del código QR para ver la carta y resulta que ese código te lleva a la pagina web donde no hay ninguna carta para pedir, algo que debería saber y que deberían corregie. A continuación, pedimos el menú degustación que fue el motivo por el que vinimos y la chica que nos atiende nos toma nota sin problema y además pido un entrante de dos croquetas individuales. Al rato, viene la chica y nos dice que en fiestas no hay menú degustación, algo que creo que podría haberme informado el chico al que le reservé la mesa la noche anterior por teléfono, ya que de haberlo sabido hubiera esperado a ir en otra ocasión. Entonces miro el menú normal y veo que en entrantes hay 4 croquetas variadas por lo que le digo que me ponga esas 4 en lugar de las 2 que había pedido individuales, ya que obviamente no voy a pagar más cuando el menú que me exige elegir las incluye por el mismo precio y la chica me dice que ya es demasiado tarde, pues le digo que me saquen sólo 2 más y luego me mete prisa para pedir rápido el menú ya que tienen que pedirlo todo de golpe. Sin duda todo error suyo y de los jefes porque no es normal que la chica no supiera que no había menú degustación durante las fiestas cuando empezaron una semana atrás. Se percibe mal ambiente entre los camareros y mucha desorganización. La chica actúa con ninguna capacidad resolutiva y con mucha desidia. Finalmente, llega otro camarero creo que era marroquí y la cosa mejora algo, mucho más simpático y deseoso de resolver el incidente. Igualmente otro camarero latino muy simpático que nos regala esas 2 croquetas siendo al final 6. Ambos intentan en todo momento quedar bien con nosotros, lo cual agradezco y considero lo único reseñable positivo de la experiencia. Otra camarera delgadita que vino en algún momento se la veía simpática también. En cuanto a la comida, debo reconocer que todos los platos estaban realmente buenos, lo mejor de la experiencia, pero muy escasos, apenas te llenas, por eso el menú degustación compensaba más. De todas formas, no volveremos por todos los inconvenientes vividos desde el inicio y para probar otro día el menú degustación cuando hoy por obligación hemos tenido que probar varios platos de ese menú degustación fuera del menú, ya no compensa venir otro día para repetir muchos de ellos. Una pena, deberían informar de estos cambios cuando uno llama para reservar. Además, en la foto del menú de su reseña en Maps muestra el precio que es sólo de lunes a viernes no festivos, cuando resulta que los festivos cobran 4€ más por cada menú.
Es la segunda vez que voy a este restaurante y creo que será la última. Se anuncia como restaurante mediterráneo y no tienen ni una botella de cava, no tienen aceite de oliva disponible para los clientes ...... productos mediterráneos!!!! Reservamos la vispera para 8 personas y hoy llegamos y nos recibe una camarera que con muy malos modales, nos dice que no podemos elegir de la carta ,solamente menu de navidad para grupos a 33 y 43 euros ... nos lo podia haber dicho la vispera cuando encargamos. La camarera .. actitud deplorable, desganada y con malas contestaciones, sólamente hemos recibido una sonrisa a la hora del café de Mirada. La comida normal, los entrantes y los postres a compartir obligatoriamente .
Por algún motivo, mi anterior comentario no está más (quiero creer que no lo borraron) así que lo vuelvo a poner: Fui hace unos días con unas amigas. Tuve que pedir varias veces que me hicieran más la carne porque vino muy cruda. La predisposición de la camarera dejó bastante que desear (también es cierto que estaba ella sola). Fue bastante poco amable y hasta grosera con una de mis amigas.
Eramos un grupo de 14 personas, la comida estaba muy buena, el sitio muy agradable, pero el servicio nefasto. Teniamos el menu de navidad e iban sacando bandejas de porciones imposibles de dividir y nos decian que eran para 4 o 5, no cuadraban los numeros. Pediamos una copa para vino que faltaba y nunca llegó a pesar de pedirla 3 veces. Los postres habia que comerlos de la bandeja, sin plato y 4 personas estaban sin cucharillas, las pediamos y no llegaban, tuvimos que ir a la barra a por ellas. Supongo que el servicio estaria sobrepasado por la cantidad de mesas, pero tampoco se les veia correr y no eran muy amables. Lo peor el final, nos sacaron la cuenta sin restar el precio de lo que habiamos pagado por reservar, al reclamarlo el camarero nos lo restó de mala gana. Lastima de servicio porque la comida estaba muy rica.
La comida llegó fría y con unas cantidades ridículas. El personal lejos de mejorar la experiencia la empeoró, no he visto camareros tan secos y bordes en mi vida, sobretodo la chica. Es una pena porque el sitio es muy agradable.
Las apariencias engañan… el local es muy bonito, y al entrar te puedes esperar una buena comida y servicio. Sin embargo, la comida deja mucho que desear. Se nota que los alimentos son de baja calidad. Mi pareja pidió el salmón, y el arroz era el típico del que se prepara en 1 minuto en el microondas. Yo pedí el secreto y me sacaron 4 lonchitas más finas que el último pelo de un calvo. Por otro lado, los camareros pese a que se les veía su buena intención, lamentablemente parece que carecen de una mínima experiencia. En cuanto al precio, al ver la carta y los menús pensaréis que es un sitio barato, pero sin embargo para lo que se sirve es bastante caro. Además, teníamos la reserva a las 14:15 y ya no quedaban ni la mitad de las opciones. Si alguien quiere tener la carta completa supongo que tendrá que venir a las 12:00 o asi. Dudo que se mantenga a flote.
Vergonzoso el trato de la camarera que no sirvió todo el tiempo con una cara de acelga no se puede trabajar así. Cuando nos sentamos qué era el segundo turno , pedimos los entrantes cuándo nos las pusieron Nicolás para la bebida que ya habíamos pedido ni a destacar el careto de la camarera que se podía haber quedado en su casa no se puede trabajar hay que hacer las cosas con un poco de cariño. Le dijimos al encargado de cobrar que el servicio había sido lamentable su respuesta fue una sonrisa creo que no se enteró lo que le decíamos, nota: el propietario debería enterarse que gante contratacontra. No volveremos!!
El servicio muy lento. Teníamos reserva para las 14:00 y habremos pedido a las 14:15. Han tardado 30 minutos en servir la bebida y una hora para los entrantes. A las 15:40 todavía no nos han servido el plato principal... Un desastre. Les falta personal.
Difícil describir la cena. Lo primero, la camarera nos recibió como a 6 metros de nosotros. Después nos encontramos que era un menú cerrado cuando nadie nos había avisado. Mi amiga no tenia opciones sin gluten, y la respuesta de la susodicha camarera fue “pues comes”. Lo que siguió la cena fue un “esto no nos queda”, “se nos ha agotado”. Nos cambia uno de los entrantes porque no le quedaba por unos torreznos, después dice que no quedan torreznos pero a los 5 minutos vuelve y dice:“hemos encontrado los torreznos, lo que no nos queda es el secreto ibérico”. Ya no sabíamos si reír o llorar. Después la focaccia vino congelada por dentro. Es cierto, que la segunda camarera que nos atendió fue profesional y alguna de las cosas que sacaron estaba buena. Pero toda la experiencia fue surrealista. Dudo que repitamos.
Difícil describir la cena. Lo primero, la camarera nos recibió como a 6 metros de nosotros. Después nos encontramos que era un menú cerrado cuando nadie nos había avisado. Mi amiga no tenia opciones sin gluten, y la respuesta de la susodicha camarera fue “pues comes”. Lo que siguió la cena fue un “esto no nos queda”, “se nos ha agotado”. Nos cambia uno de los entrantes porque no le quedaba por unos torreznos, después dice que no quedan torreznos pero a los 5 minutos vuelve y dice:“hemos encontrado los torreznos, lo que no nos queda es el secreto ibérico”. Ya no sabíamos si reír o llorar. Después la focaccia vino congelada por dentro. Es cierto, que la segunda camarera que nos atendió fue profesional y alguna de las cosas que sacaron estaba buena. Pero toda la experiencia fue surrealista. Dudo que repitamos.
Fuimos un grupo de 5 personas, la comida estaba salada, muy poco presentable, el solomillo tenia mucho aceite al igual que las hamburguesas. Los postres dejaban mucho que desear y la atención de los camareros no fue la mejor. El restaurante es muy bonito pero no volveremos.
Hemos comido el menu de fin de semana y h sido una decepcion, tanto los entrantes como los principales han llegado frios, el servicio bastante mediocre, el menu tiene un buen precio pero el trato y el servicio han sido muy malos
Hemos estado 1h y 45 min para comer. Lentitud máxima que no es entendible un martes. La comida excelente.
Todo tiene precio suplementario. Muchos platos, el agua.. te cobran por cada trozo de pan. Al final un menú normalito me ha salido por 27 euros. No vuelvo.
Atención nefasta. Tardaron mucho en sentarnos aún teniendo mesa. La comida también tardo en llegar a las mesas. Al ser un grupo con menú, las raciones la sacaban de forma ridícula en cantidad, de hecho tres personas se quedaron sin probar alguna de ellas.
Hemos venido a comer con reserva, llevamos casi 3h y aún no han servido el postre ni los cafés. Un servicio lamentable y el trato del personal muy poco profesional.
Experiencia pésima. Llamamos para asegurarnos de que se podía pedir algo que no fuera menú y nos dijeron que si. Una vez allí nos dicen que no podemos pedir nada más que eso, ni si quiera para compartir platos que aparecían en entrantes, y la actitud de la camarera pésima. Estuvimos a punto de levantarnos para irnos. En cuanto a la comida estaba buena pero poca cantidad, y el postre, en mi caso tarta de queso, es la peor que he probado nunca. No volveré
Difícil de valorar la cena. Nada más entrar los camareros no nos hacían caso y estuvimos esperando un buen rato a ser atendidos. Con el local prácticamente vacío nos sentaron entre otras 2 mesas que estaban a menos de 1 metro de ddistancia. Nadie te avisa de que es un menú cerrado y no puedes pedir únicamente entrantes para compartir. Los camareros parecían que era su primer día y se equivocaron en 2 de los platos además de todos los que ya no estaban disponibles para elegir. La comida estaba rica pero demasiado caro. Difícilmente volveré a darle una segunda oportunidad.
El trato al cliente es frío y desagradable, hasta el punto de resultar poco profesional. Las camareras atienden de mala gana, con desprecio, y llegan a exigir que seas tú quien les pase los platos porque no se molestan en recogerlos adecuadamente. La camarera nos atendió a varios metros de distancia, sin acercarse ni siquiera para recibirnos. Esperas de 40 minutos entre platos, a pesar de que el restaurante apenas tenía gente, lo que provocó que la comida llegara fría, para finalmente servir cantidades ridículas. Experiencia muy negativa y nada recomendable.
Fui con un grupo de 14 personas. Tuvimos bastantes dificultades desde el inicio por querer acudir a las 15:30-15:45 h. Aunque la web deja reservar a esa hora, nos dijeron que como tarde a las 16 h cerraban cocina y a las 17 h el local, mejor que fueramos a las 15:00-15:15 h. Tuvimos que decidir los platos con antelación. Hicimos varias preguntas sobre los platos que no nos respondieron (sobre tolerancias, embarazo...), tuvimos que buscar en la web. Los platos había que dividirlos entre 5-7 personas, no venían divididos. Habíamos hecho un adelanto OBLIGATORIO de la reserva (8€ por persona) y no nos lo descontaron en la cuenta final "quitadlo vosotros". La comida estaba bien pero el trato no nos gustó.
Fuimos a cenar el viernes y la experiencia dejó bastante que desear. El entrante tardó un poco en llegar, pero no le dimos demasiada importancia. Sin embargo, desde que terminamos el entrante hasta que nos trajeron el plato principal pasó una hora entera, lo que nos hizo sentir olvidados por el servicio. Al comentarlo, tampoco notamos mucho interés en solucionar la situación. El postre, una torrija que pidió mi novio, fue una gran decepción: sinceramente, de las peores que hemos probado. Además, la atención de nuestra camarera, Valentina, fue bastante distante. Cada vez que le daba las gracias al retirar un plato ni siquiera me miraba, lo cual me pareció muy poco profesional. Para rematar, cuando le pedí una toallita para limpiarme las manos, decidió ponerse a hacer otras cosas y me ignoró. Al final, ya molesta, me levanté para irme y solo entonces, al ver mi cara, me la dio. En definitiva, la comida no compensó la espera ni la falta de atención en el servicio.
El domingo queríamos visitar con mi familia el restaurante para comer, lamentablemente no pudimos pues no había sitio, pero la forma en que el personal nos "sacó" del restaurante no tiene presentación. Se entiende que hay reservas y que el lugar puede estar a full pero si te acercas amablemente al cliente y le explicas sale con ganas de volver otro día con su reserva, por el contrario el chico ni se acercó, desde una distancia bastante amplia dijo Tienen reserva? al decirle que no, dijo algo entre dientes se volteó y nos dejó ahi parados, a lo que entendimos que estaba lleno, pero tampoco nos quedaron ganas de volver.
Hemos ido a comer y el que nos ha recibido de gafas, no tiene ni sangre. Ni hablar ha hecho. No se como se contrata gente cara al publico así. Luego por 20€ Que pagamos fin de semana llegando los primeros y no tienen un montón de platos. Solo había los de suplemento. No recomiendo
Una experiencia diferente y horrorosa. Pagamos el menú de 42€ para un grupo por unos entrantes y plato principal. Lo que nunca imaginamos es que tuviéramos que estar troceando una pata de pulpo para 8, una focaccia para 8 o unas tortas duras para 4. Llamativas las miniensaimadas para partir en 3. Actualización: el plato de secreto ibérico parecían lonchas de tocineta grasienta y correosa. Nada recomendable. Decepción total y sentimiento compartido entre prácticamente todos. La calidad de la comida no era mala, pero la experiencia de tener que andar todos practicando cirugías a cada mini ración fue surrealista. Los camareros muy maleducados. El postre: una bolita de helado para compartir entre 3.
Fuimos a comer en un grupo grande y al llegar faltaba un servicio en la mesa a pesar de tener reserva previa para el número exacto de personas con lo cual varias personas tuvieron que comer apretadas. El servicio era lamentable, la comida llega una hora mas tarde, ofrecen un menú con bebida incluida pero para sorpresa cuando pides bebida te traen la cantidad que les parece bien. La comida está buena aunque varios platos de carne salieron totalmente fríos y ofrecen unos entrantes que en algún caso son porciones ridículas llegando a decir que una ensaimada pequeña era para tres personas cuando no se puede dividir al igual que los postres que eran a compartir ridículamente una bolita de helado entre varios. Sorpresa cuando al final de la comida nos dicen que hay pagar todo en una vez o como mucho dos por lo cual se hablo con el personal y al final conseguimos que cada comensal pagase lo suyo no sin antes recibir malas caras, preguntas insolentes y un “es que ya se han pasado de la hora y nosotros nos queremos ir” cuando en este caso la comida tardó una hora en servirse. El local es bonito pero el trato y la atención decepcionantes.
Una experiencia diferente y horrorosa. Pagamos el menú de 42€ para un grupo por unos entrantes y plato principal. Lo que nunca imaginamos es que tuviéramos que estar troceando una pata de pulpo para 8, una focaccia para 8 o unas tortas duras para 4. Llamativas las miniensaimadas para partir en 3. Actualización: el plato de secreto ibérico parecían lonchas de tocineta grasienta y correosa. Nada recomendable. Decepción total y sentimiento compartido entre prácticamente todos. La calidad de la comida no era mala, pero la experiencia de tener que andar todos practicando cirugías a cada mini ración fue surrealista. Los camareros muy maleducados. El postre: una bolita de helado para compartir entre 3.
Fuimos a comer en un grupo grande y al llegar faltaba un servicio en la mesa a pesar de tener reserva previa para el número exacto de personas con lo cual varias personas tuvieron que comer apretadas. El servicio era lamentable, la comida llega una hora mas tarde, ofrecen un menú con bebida incluida pero para sorpresa cuando pides bebida te traen la cantidad que les parece bien. La comida está buena aunque varios platos de carne salieron totalmente fríos y ofrecen unos entrantes que en algún caso son porciones ridículas llegando a decir que una ensaimada pequeña era para tres personas cuando no se puede dividir al igual que los postres que eran a compartir ridículamente una bolita de helado entre varios. Sorpresa cuando al final de la comida nos dicen que hay pagar todo en una vez o como mucho dos por lo cual se hablo con el personal y al final conseguimos que cada comensal pagase lo suyo no sin antes recibir malas caras, preguntas insolentes y un “es que ya se han pasado de la hora y nosotros nos queremos ir” cuando en este caso la comida tardó una hora en servirse. El local es bonito pero el trato y la atención decepcionantes.
El trato al cliente es frío y desagradable, hasta el punto de resultar poco profesional. Las camareras atienden de mala gana, con desprecio, y llegan a exigir que seas tú quien les pase los platos porque no se molestan en recogerlos adecuadamente. La camarera nos atendió a varios metros de distancia, sin acercarse ni siquiera para recibirnos. Esperas de 40 minutos entre platos, a pesar de que el restaurante apenas tenía gente, lo que provocó que la comida llegara fría, para finalmente servir cantidades ridículas. Experiencia muy negativa y nada recomendable.
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Garibai Kalea, 5, 20004 Donostia / San Sebastián, Gipuzkoa, Spain
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