Iruña
Pub · Tolosa
Sobre Iruña
En Iruña, le damos la bienvenida a un café histórico fundado en 1888, un rincón emblemático en la Plaza Felipe Gorriti donde la tradición y el buen gusto se unen. Disfrute de nuestras deliciosas tapas, exquisitos cortes de carne y una cuidada selección de vinos en un ambiente único, impregnado de la...
En Iruña, le damos la bienvenida a un café histórico fundado en 1888, un rincón emblemático en la Plaza Felipe Gorriti donde la tradición y el buen gusto se unen. Disfrute de nuestras deliciosas tapas, exquisitos cortes de carne y una cuidada selección de vinos en un ambiente único, impregnado de la historia y el espíritu de Ernest Hemingway. Le invitamos a vivir una experiencia inolvidable en un espacio lleno de encanto.
Què diuen els clients de Iruña
Café Iruña destaca por su ambiente histórico y conexión con Hemingway. Muchos elogian la comida sabrosa, especialmente las tapas y el menú de tres platos. El servicio puede ser lento en horas punta, pero la experiencia general es muy positiva.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si vas en grupo, ten en cuenta que el servicio puede ser lento. Prueba el menú de tres platos por 23 euros entre semana para una buena relación calidad-precio.
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Explora els voltants de Iruña
Iruña es troba a Tolosa, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Edificio Nuevo Casino (Café Iruña) (A 11m) — Edificio protegido en Pamplona parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Plaza del Castillo, 49, Pamplona (A 31m) — Edificio protegido en Pamplona parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Chapitela, 24 (A 32m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Plaza del Castillo, 43 (A 39m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Chapitela, 22 (A 40m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Plaza del Castillo 42 - Pozoblanco 3 (A 44m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Zapatería, 13 (A 50m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
- Chapitela, 16 (A 52m) — Edificio protegido en Pamplona Bien de Relevancia Local (Navarra)
Altres Llocs d'Interès
- edificio Crédito Navarro (A 11m) — edificio en Navarra
- Escuela Navarra de Teatro (A 21m) — Centro de formación y Teatro de Pamplona (España)
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Preguntes freqüents sobre Iruña
Opinions de Iruña Tolosa
La Cafetería Iruña, ubicada en plena Plaza del Castillo de Pamplona, es un local histórico y muy céntrico que conserva su esencia clásica, aunque necesita una remodelación y mejores cuidados para estar a la altura de su fama. La carta para cenar ofrece una relación calidad-precio justa, sin grandes sorpresas, correcta pero algo limitada en comparación con otras opciones del centro. El ambiente es animado y urbano, con mucho trasiego de gente, y aunque no resulta especialmente acogedor, su ubicación privilegiada la convierte en una parada práctica para tomar algo o cenar de manera informal en el corazón de la ciudad. Consejo: Tostadas, no pedírselas, preferente platos para picar y compartir El chocolate genial los churros no. Pinchos geniales y con vino mejor!
Sin lugar a dudas, el Café Iruña es uno de los locales más míticos y reconocibles de Pamplona. Tiene más de un siglo de historia y como se ve en las fotos destaca por su cuidada decoración de estilo tradicional, lámparas de araña y todo tipo de detalles que reflejan el paso del tiempo sin perder su personalidad. Otro punto a su favor es su magnífica ubicación en la Plaza del Castillo lo que lo convierte en un sitio de referencia tanto para locales como para visitantes. Además, ofrece una amplia variedad de opciones para comer o tomar algo, desde churros, pintxos y raciones hasta platos más completos, todo en un ambiente clásico espectacular.
Hemos venido a comer al Café Iruña situado en la Plaza del Castillo, recomendados por mi hija cuando visitaron Pamplona, nos ha encantado el local del año 1888 muy acogedor y bien conservado. Hemos comido el menú del día que estaba exquisito, bien atendidos por el personal y sin tiempos de espera. Muy recomendable
Café para conocer si o si. Buen ambiente en un local con historia. Chocolate con churros muy rico y excelente bizcocho de zanahoria. Bien de precio: 2 chocolates, una de churros y bizcocho 11 euros.
La comida muy buena.el servicio muy profesional y rápido .la decoración espectacular.te recuerda aquellos antiguos bares.muy recomendable
Hermoso ambiente y la comida deliciosa! Pocos mozos por lo que hay demora. El café estaba pasado de temperatura
Bar mas antiguo de Pamplona, guardado toda su esencia practicamente igual, por lo que dicwn los lugareños. Tiene una puerta que une el bar restaurante principal con otro en el que Ernest Hemingway pasaba alguna que otra hora...
Por ubicación, historia, decoración y calidad altamente recomendable para comer o tomar algo. La comida muy buena con un menú de precio ajustado. Esto sí, el servicio un poco lento para comer en mesa. Tuvimos que esperar bastante a que nos atendieran. Previamente habíamos tomado un aperitivo que nosotros mismos tuvimos que pedir y recoger en la barra.
Sitio de obligada visita, por su decoración, su historia y por supuesto su cocina. La decoración es exactamente la misma desde que E. Hemingway lo frecuentara. Lámparas de época, grandes espejos, policromados, escudos, sillas Thonet…(gracias Gema) dan vida a un restaurante singular y único. Una gran variedad de platos entre los que elegir y de generosas cantidades. Por poner una pega, los desayunos los considero un poco caros, ya que cafe y tostada o Croasant van por separado y 6€ por dos cafes + una tostada con tomate y un Croasant con mermelada... Para mi "pobre" Opinión es demasiado, que estaban ricos pero... Aun asi recomiendo ir, pues merece la pena.
Si vas a Pamplona es una visita imprescindible. El café favorito de Ernest Hemingway no te deja indiferente, los grandes espejos, mobiliario , lamparas, ....nada es de esta época. Todo te lleva a siglos pretéritos. Puedes tomar un café, unos churros con chocolate, unos buenos pintxos o lo que más te apetezca en un lugar rebosante de encanto. Además es uno de los primeros en abrir a la hora del desayuno. No está lleno a esa hora y puede apreciarse mejor.
Sábado Santo. No teníamos reserva y nos atendieron sin problema. Servicio rápido y camareros muy amables. Las carnes excelentes. Sitio espectacular, pequeño dentro pero con el encanto de la decoración de hace un siglo. Precio menù 25 €. En un festivo y en la misma plaza del Castillo me pareció correcto. Vimos menús más caros en las zonas de tapeo.
Muchísimas gracias a Ángel y Paula, camareros en este emblemático Café Iruña de la Plaza del Castillo, por su trato y profesionalidad el domingo por la tarde. Fueron impecables en el trato y en su trabajo. Encantadores y atentos en un lugar donde el trabajo nunca para.
Si buscas un pedacito de historia en el corazón de Pamplona, el Café Iruña es tu destino. Este lugar, que parece salido de una novela, te transporta a otra época con su elegante decoración y su ambiente acogedor. Además de su encanto histórico, el Café Iruña ofrece una carta deliciosa con opciones para todos los gustos. Desde pintxos tradicionales hasta platos más elaborados. En resumen, el Café Iruña es mucho más que un simple bar, es una experiencia única que combina historia, gastronomía y un ambiente inigualable.
Excelencia de establecimiento,comida y servicio, Historia pura de la hostelería y de la ciudad. Encantados y volveremos. El único pero es que el ruido ambiente es algo elevado, seguro que se les ocurre alguna idea al respecto, carteles, sugerencia al cliente al entrar, nota de prensa, etc. Simplemente es una sugerencia para redondear lo perfecto. Seguid así y gracias por hacer sentir al cliente alguien especial y ambientado en otra época más sofisticada...
Si vienes a Pamplona es una visita obligada! Es un lugar emblemático. La atención por parte del camarero fue muy buena, demasiado amable y cordial en todo momento. Los precios están muy bien y el lugar es súper hermoso. Perfecto para comer tapas y tomar vino. El baño también me pareció muy limpio.
Simplemente maravilloso. Para no perdérselo. Normalmente está a tope con lo que a veces el servicio de terraza, no es tan rápido como nos gustaría. Tienen terraza climatizada. El sitio es perfecto. Variedad de raciones y buen menú por 25€. Tiene tres escalones para ir al baño. Baños de minusválid@s en planta.
Un café inolvidable, donde puedes comer disfrutando del entorno de tantos famosos que han pasado por allí y de tanta historia que tienen sus sordas paredes. Es encantador el lugar y encantadora la atención de su personal, correctos, amables y muy profesionales. Por cierto....se come muy bien , muy , muy bien. Volveremos. Gracias al equipo!
Un clásico espectacular de Pamplona donde puedes comer por buen precio platos típicos de la provincia. Por 35€ pude comer platazos y disfrutar de un menú muy completo. Si vas a Pamplona y buscas comer en un sitio bien este lo es. Hay que reservar eso si.
Icónico lugar para comer en Pamplona. El café Iruña está situado en la Plaza del Castillo. Tiene una terraza muy amplia y el interior es digno de visita. Hemos comido genial el menú del día (en domingo) por 23€. Precio por debajo de la media en comparación con otros locales de la zona. Un placer. Volveremos.
Un sitio indispensable de Pamplona, en el corazón de la ciudad. Lugar histórico pero lleno de vida y futuro. Comida (menú del día) rápida y genial… muy buen trato, disponibilidad inmediata. No teníamos reserva pero tuvimos suerte. De noche volvimos al pub y un trato inmejorable y un servicio excelente. Merecen un 10. Pedimos menú de 29€. Todo perfecto. Sin duda, merece la pena… historia: pasado, presente… y sin duda, futuro.
Segundo día de ruta por Navarra en BTT, hoy tocaba parada en Pamplona. Tuvimos la suerte de coincidir con El día del Casco Viejo. Mucha gente por todos sitios, pero aún así encontramos sitio en este magnífico local, íbamos temprano. Al cruzar la puerta, te trasladas en el tiempo observando cada rincón de este restaurante, estoy seguro que esconde un montón de historias. Nos sentamos al azar y en seguida ha venido una camarera a atendernos. 2 chicas para todo el local, sin prisa pero sin pausa atendían amablemente y profesionalmente todas las mesas sin dejarse ninguna. La comida está muy elaborada y los ingredientes de calidad. Las raciones que veíamos pasar, eran consistentes y con muy buena pinta. Para mi será parada obligada cada vez que venga a Pamplona! Muchas Gracias!!!!
Comida deliciosa con el único inconveniente de que la carne vino demasiado hecha. Por otro lado el servicio fue excelente. Cabe destacar un joven llamado Javier que nos atendió de maravilla y con mucho respeto. Saludos!! Por todo esto y más muy recomendable 🤟
A stunning original cafe where Hemingway was a patron. The rich interior is enchanting and the mirrored wall reflect the lights and decor of the large space. We were a large group having sangria and pinchos so the service was fast and not individualized but that was ok. The pinchos were delicious.
This was a great experience. Located right at the center of Plaza Castillo in Pamplona, café Iruña will attend to your cravings for traditional hearty food, with a five star service and a dazzling atmosphere. Everything was great, from the entrée to the dessert, passing by the fish, meat and salads. Price is fair, it's not so busy at lunch, but for dinner better make a reservation (or just come early, Spaniards like to have dinner after 9). A must go if you're ever by Navarres capital.
The perfect place. Everything looks beautiful and regal, but the prices are actually really down to earth. I asked the waiter to bring me a "if you come to Pamplona, you must have this" and he brought a surprise dessert. It was so fun to build up that suspense, not knowing what it was going to be; the apple tart turned out to be a real treat! Will definitely be coming back
A great experience in this atmospheric restaurant. The set menu at €24 for three courses, bread wine and water is excellent value for money. The food was tasty (especially the delicious “curds” dessert), filling and the local wine very enjoyable. The highlight was saying a quiet hello to Ernest Hemingway in the small bar at the side of the restaurant.
Good food from this really old café that Hemingway used to frequent. We had salad, ham croquettes, Jamon Serrano w Idiazabal Cheese Sandwich and a chocolate cake - a quick heavy snack as we skipped lunch. All very good specially the sandwich! They give a bread basket too. Quick and polite service. Recommended.
May 2023 Our tour group of 40 had tapas and sangria here. Excellent food and drinks was the overall concensus. They were ready for us as this outing was prearranged. Service was fast, the food was delicious, and the sangria was amazing. The best sangria I have ever had. Apparently, lemonade and cinnamon are the secret ingredients. A large room filled with many tables, noisy because of so many people chatting. I loved it! Lots of atmosphere, and filled with tourists, and locals who probably are regulars. Quite eclectic. If we had time, I would have stayed longer to soak up the atmosphere, and the interior architecture. I felt like I was in a movie. This 1888 restaurant is located in the Plaza del Castillo. This main plaza in Pamplona has a history because of the Running of the Bulls. Apparently Ernest Hemingway used to hang out here when he visited for the San Fermin festival. I am not easily wowed by a place such as this because of why it is famous, but this place, I definitely was. So beautiful inside. There is also a large patio outside for the summer tourist season. This place must be insanely busy when the city expands from 200,000 to 1 million in July during the San Fermin festival.
I'm not familiar with the cultural standards in restaurants. I took a seat for a while and people watched. Eventually I simply approached the bar and ordered. It was an enjoyable visit with polite and helpful staff. Definitely a great place to check out whether you're a Hemingway fan or not. Beautiful interior!
Se recomienda reservar. Servicio de diez, hacia mucho tiempo que no veía uno tan rápido y bien organizado. No interactúan mucho, sólo lo necesario para el servicio. Platos muy bien elaborados, técnicas culinarias correctas, al igual que las presentaciones, temperatura y cantidades. Te quedas satisfecho. Calidad-cantidad-precio (menú) correctos. Ambiente algo sobre cargado, muchas mesas ( comedor interior) por lo que bastante bullicio de los comensales. Cuartos de baño, adecuados y correctos, igual les hace falta limpiar más a menudo ya que los clientes no solemos ser limpios ni ordenados que digamos.
Solamente pedimos café, el lugar precioso, un lujo poderte tomar un café aquí. El café, para mí gusto, bastante mediocre.
Vinimos a desayunar siguiendo las recomendaciones de Google y nos encantó tanto que repetimos dos días alternos. Nos sentamos en la terraza para así tener un poco de vistas a la plaza, pero el interior del local es muy bonito, con el decorado a lo antiguo. Las tostadas de jamón serrano están buenísimas, y la tortilla también. Además el precio está muy bien. Totalmente recomendable si estás por la zona.
El lugar espectacular, y con bastante sitio pese a ser tan conocido. Sin embargo, el servicio a mesa bastante mejorable. El camarero no levantaba la mirada del suelo y, tras media hora llamándole, tuve que ir a la barra a pedir y a comer allí mismo (lo cuál incomoda un poco habiendo mesas vacías).
Sitio clásico para tomar algo a primerísima hora. La terraza es fantástica y el interior del café, de estilo clásico, es precioso. En la barra te esperan varias tortillas diferentes, todas ricas, y algunas pulgas calientes. El café está bastante bien. Una buena opción para almorzar temprano en el centro de Pamplona.
Un local emblemático situado en la plaza del Castillo, una de las plazas más bonitas de Pamplona. El interior del local es espectacular, con una decoración art decó preciosa: grandes espejos, lámparas antiguas y columnas de hierro forjado con relieves. En la plaza hay, también, una soleada terraza con numerosas mesas. Las tapas son sencillas y están buenas, aunque no son lo mejor de este local ni tampoco las mejores de Pamplona. Pero vale la pena venir a tomar un vino o una cerveza solo por ver y admirar un local con solera y con una historia de más de cien años de antigüedad. El servicio no es muy bueno, son un poco lentos en servir y, en nuestro caso, tuvimos que pedir en la barra, ya que en el comedor interior no vino nadie a la mesa. Los precios son algo más elevados que en otros locales de la zona. Sin embargo, lo más emblemático de este café es el local contiguo al que se accede a través de una puerta situado en el comedor. Se trata del Rincón de Hemingway, una zona del café dedicada al escritor norteamericano, que gustaba de venir a Pamplona a disfrutar de los sanfermines. En este rincón hay una barra de bar con una decoración preciosa y, especialmente, destaca una estatua en bronce a tamaño natural del escritor Ernest Hemingway. Este café es una visita imprescindible para conocer una parte de la historia y el corazón de Pamplona.
Lugar emblemático y casi de paso obligado en Pamplona, situado sitio clave, ya que ocupa gran parte de un lateral de la plaza principal. Mantiene la estética visual de la época en la que se fundó, sorprendidos porque mucha gente entra solo para verlo. Bocadillos de buen tamaño y sabor y bien de precio. La salsa de las patatas no ha sido de nuestro agrado, compensado con el buen sabor de las rabas.
Todo espectacular menos el servicio. se olvidaron en numerosas ocasiones de nosotros, quienes estábamos sentados en la terraza bajo el sol. Tuvimos que pedir 3 veces el datáfono para pagar. La comida genial. El interior es espectacular (adjunto video), todo perfecto menos el servicio.
Lugar histórico con detalles de época. El servicio de restaurante fue explendido y la salida de platos acorde al tiempo. La comida tenía un sabor muy bueno y las raciones son generosas. Como único inconveniente y no le pongo las 5 estrellas es por el ruido ambiente que se genera en el local, es algo que no creo que se pueda arreglar debido al tipo de edificación pero es lo único negativo de este lugar.
Uno de los Cafés más bonitos que he visto en mi vida. Lugar de la visita: Café Iruña Fecha de la visita: 13/04/2018 Situado en pleno centro de la ciudad nos encontramos este espectacular café, abierto en el Siglo XIX, con una terraza llena de mesas y un interior de molduras de madera bellamente labradas, con una iluminación a base de lámparas, enormes espejos y ventanales, además de una gran barra, con surtidos de pinchos y pastas. Precios muy razonables, a pesar de estar en un lugar tan turístico. Mobiliario de época para ambientar todo el conjunto.
Buen luegar donde cenar. Nosotros pedimos unas bravas y dos bocadillos, uno de tortilla de patatas y otro de txistorra. Da gusto ver que las patatas bravas no son congeladas. Las raciones son generosas, no te quedas con hambre. El personal muy agradable y atento. Sin duda un sitio al que acudir si estas de paso por Pamplona.
El café más famoso de Iruña, desde luego. Y no va más de céntrico, en plena plaza del Castillo. Un local, bajo mi punto de vista, precioso. Y se come bien: ensalada templada de chipirones, hamburguesa de ternera y tarta de chocolate. Enorme terraza provista de estufas, que van genial para un típico día de verano pamplonés. Para esas tardes de Iruña lluviosas y frías, está genial el chocolate; los churros, sin embargo, me parecieron un poco pesados. Accesible en silla de ruedas.
La verdad que gratamente sorprendido. Acudí al establecimiento un día festivo, con bastante afluencia de gente y no me esperaba nada de lo sucedído. Local muy amplio y climatizado, preparado para dar muchísimas comidas, la terraza cerrada y también con estufas que permiten su uso en días de mal tiempo. En dicha terraza ser sirven comidas aunque sea sin reserva. El precio del menú me sorprendió, dado el sitio, pleno centro de Pamplona en la plaza del Castillo, el establecimiento y la fecha, festivo. La comida, buenas raciones, carta extensa y bien presentado y rica. El personal amable y rápido. Todo un punto que tanto platos como panes, etc estan preparados para celiacos. Recomendable 100%, sin duda volveré.
Buen sitio para visitar y comer, su edificio es sorprendente con una antigüedad de más de 100 años y la comida buenísima. Comimos un menú de 25 euros en sábado y quedamos muy contentos. Algún plato con algo de suplemento pero abundantes y muy buenos. Reservamos mesa ya que sino tienes q hacer gran cola
El local es muy bonito. Los churros, me parecieron de poca calidad con respecto al precio. El chocolate que pedí me pareció espeso y un poco amargo. Lo que si me gustó mucho es el lugar. Aunque solo sea por estar un rato, ve y tómate algo.
El restaurante interior una obra de arte. La terraza con vistas interesantes... si no llueve. Buena comida bien tratada. Los peros: 0.5l de agua para 2 personas. 45 minutos de espera del primero al segundo. Y porque reclamé al camarero. (Entiendo que fuera el "novato" pero debería de tener a alguien supervisándolo). Por un menú de 26€ el comensal...
Menú correcto. Comida muy sabrosa y bien presentada. No doy 5 por el trato poco agradable recibido por el camarero rasado. El compañero intentó disculparse pero en varias ocasiones fue borde y poco agradable. Somos humanos y un mal día puede tenerlo cualquiera, pero tampoco hay que pasarse.
No pensaba poner reseña , pero al ser atendid@s en la parte del 2do piso donde suelen hacer conciertos o puedes comer , beber. Al leer más reseñas y tener mala experiencia anoche 13/ 02/ 2026 por parte del personal puedo decir que la atención en general es pésima ... Trabajan personal no cualificado a la atención a clientes o no les da la gana... Fuimos en diciembre a esta cafetería a por chocolate ☕ y churros, en primera lugar las veces que vayas te hacen esperar más de media hora cuando apenas hay clientes, me imagino me imagino como es cuando está lleno ... En la barra pasan de la gente, te ignoran o no saben sugerir que comer o lo que tengan , son bastantes sosos , entonces optas por coger una mesa libre ...El camarero latino fue amable SI , pedimos y otra media hora para servirte , luego apenas estás a medio comer se nos acerca sutilmente metiendo presión si ya hemos terminado, hay tensión .. Regrsa otra vez intentando cambiarnos de mesa por qué según el quería unir las mesas ( mentira estaban todas con clientes) lo más práctico a sus clientes " amigos ";podría haberlos dicho que esperen cuando alguien deje sitio ... Al final dejamos a medio comer y nos fuimos .... En otra ocasión en la terraza fuimos unos cuant@s y cojimos algunas mesas , esperamos más de 20 mts nos miraba y pasaba . Al final le llamamos y pedimos que de paso se lleve las tasas etc de otros clientes y limpie las 4 mesas ( creo a propósito para que nos vayamos) limpio 2 y 2 paso la bayeta empapada de agua , nos dijo cuando se sequen vengo .. Otros 30 mts .. Nos atendió en las sucias ain recoger y las otras seguían mojadas , no se porque nos callamos y no le llamamos la atención ya que apenas había clientes ( porque pensábamos que fuese nuevo ) En verdad no recomiendo y no volveremos jamás por este sitio aún haya pasado Hemingway y sea estilo vintage.. Una pena
Comida buena, con un menú económico para localizarse en el centro de Pamplona. Variedad... Servicio amable atento y rápido. Ambiente bueno, pero de normal está tan lleno que no se puede escuchar prácticamente nada. Baños: muchos y limpios además de amplios. También cuentan con baño para movilidad reducida. También dan meriendas de chocolates por las tardes... Recomendado
If you visit Pamplona and a fan of Hemingway, then this place is a must visit as it is mentioned many times in “The Sun Also Rises.” Hemingway himself was also a regular here as well. The tapas tastes great and reasonably priced. The wine selection is great as well. It is often packed with tourists so gets pretty loud. But still a good place to have a cold beer with its historical significance.
While I wasn't wowed by any dish per se, You could hardly find any fault in this menu. Everything was good, tasted good, had good presentation and staff were nice. I just didn't love any one thing in particular, but that shouldn't knock off points from this place. Maybe a bit more expensive than it should be, although food was overall quite good.
Pues nuestra experiencia. Calidad precio excesiva. El menú diario 24€ y findes de semana 29€ demasiado para la calidad que dan, no está malo pero los platos que pedimos me faltaba sabor (una comida "sin más") y la tarta de queso lo mismo, un poco decepcionado porque apenas me sabía. Como decimos nosotros...ya está probado este sitio.
Visita obligada en Pamplona por su espectacular interior y su historia. Fuimos a almorzar antes de las 12:00 (dentro del horario que marcan), pero nos dijeron que no podían hacernos bocadillos calientes por estar liados con los churros, a pesar de que en mesas cercanas sí los estaban sirviendo. Una pena ese detalle del servicio. Al final pedimos tostadas y bocata de tortilla de patata y estaba muy buena. Solo por ver el local por dentro, merece la pena entrar.
El local seguro que no cumplía con el limite de aforo, si te levantabas de la silla, dabas al del lado, habia muchas muchas mesas metidas con calzador solo para ganar dinero. Fue realmente desagradable porque ni si quiera podías comer escuchando a la persona que tenias al lado de la cantidad de ruido que había. La comida estaba muy bien y de calidad, menu de primero, segundo, postre y bebida por 28€ un sábado. El trato de los camareros fue un poco arisco.
Cero estrellas en amabilidad. El camarero tuvo una actitud claramente maleducada y respuestas fuera de lugar, impropias de alguien que trabaja de cara al público. Estar con mucho trabajo no justifica tratar mal a las personas. He trabajado atendiendo clientes y este comportamiento nunca debería permitirse. Con una actitud así, no volveré y lo raro que siga trabajando ahí si trata así a los clientes.
El café Iruña es un emblemático en Pamplona. El servicio del personal fue atento e impecable. La comida fue correcta, aunque a decir verdad sin destacar demasiado. Lo mejor, las croquetas que estaban muy buenas. Lo peor el Foie, que estaba frío. El lugar, un clásico sin duda, pero un poco incómodo y la verdad no dan unas ganas tremendas de volver
Hemos venido a este café por sus reseñas de bar mítico, pero tras 15 minutos esperando con el bar con apenas 3 mesas, hemos tenido que pedir en barra. La camarera paseándose y sin trabajar. Con personal así mal vamos. El café 1.60 buen tamaño.
Jueves a las 15h, salón de dentro ocupado al 30%, dos camareros dentro de la barra, tres atendiendo la terraza y tres más atendiendo el salón. Pues en el salón los camareros solo te atienden si vas a comer, el café lo pides en la barra y te lo llevas tú a la mesa. Con ocho camareros!!! El café normalito. Eso si, el local es precioso.
Quise ir porque escuche que era un sitio emblemático de pamplona y sí, es muy bonito para verlo, pero por lo demás... Nos sentamos en la terraza que está en plena plaza con la idea de comer algo y después de esperar un buen rato, ya viene un camarero a tomarnos nota de la bebida, asique pedimos una botella de sidra entera ya que no servían solo un vaso. Le dijimos que trajera la carta y despues de otro buen rato, la trajo y simplemente con abrir la carta nos vino un olor bastante desagradable (nos dimos cuenta que olía muy mal). Entre eso y que no nos llamaba nada decidimos no pedir comida, pero claro cuando vino a tomarnos nota, casi nos habíamos acabado la sidra. He de decir, que el camarero hacía lo que podía, se le veía desbordado pero por lo menos intentaba ser amable. La botella nos costó 9€. Yo ni volvería ni lo recomendaría a no ser que sea solo para ver el interior.
A ver... si se llama café Iruña, ¿por qué no tienen chocolate? ¿Por qué no tienen leche condensada? ¿Por qué cuando pido un ponche con Cacaolat no saben ni lo que es? Han prostituido un local histórico para hacer menús para turistas. Vine hace quizá 15 años cuando aún era una cafetería, pero ahora es un sitio totalmente prescindible. No vengáis, no perdáis vuestro valioso tiempo.
Aún estando 1 hora sentados en la terraza no nos atendieron, he tenido que ir yo a avisarles dentro de la cafetería y aun así te miraban mal. Solo hay un camarero para toda la terraza... La comida ni bien ni mal un poco frío. Las tartas de queso y de chocolate estaban super duros... Eso si para sacar la cuenta han sido muy rápidos. Lo único que saco de este restaurante que las palomas se han ido más satisfechas que nosotros.
Decepción e incredulidad fue lo que me produjo pedir un capuchino y que la camarera me mirase con cara rara 🤦♂️ no tienen carta de cafés en un local que se supone es un grandísimo café!!! local muy bien ambientado eso sí, para los que piensen que es Pamplona y no Italia para pedir un capuchino (cosa que tienen en muchísimos bares y restaurantes de cualquier parte de España) si que tenían irlandés 🙄🤦♂️no concibo que en un café no tengan carta de cafés, pero si una extensa carta de comidas elaboradas, en fin el próximo día me iré a una carnicería por una merluza 🤦♂️
Tuve una mala experiencia con las camareras un día que fui , donde se me trató de maneras que no considero nada normales por un error de ellas con los cobros ,muy poco profesionales. Una semana después llamé para hablar con el encargado y me correspondió la llamada y muy amablemente se disculpó, lo cual me pareció muy correcto y acertado de su parte . Es un lugar emblemático de Pamplona y muchos entramos ahí para ver sus lindas instalaciones y cuando viene gente de fuera podría ser una buena opción para llevarlos a tomar algo o picar algo …. Sin embargo el personal que lamentablemente trabaja ahí es poco amable y deja muy mala imagen. Nadie quiere ir a un lugar donde se le trata mal, por muy bonito y tradicional que sea . No pienso regresar pronto pero algún día le daremos otra oportunidad.
Estuvimos un sábado un grupo de amigos comiendo el menú de fin de semana. El local muy bonito y espacioso, punto a destacar, pero mejor disfrutarlo con una caña o café y ahorrarse el comer aquí. Servicio rápido y amable, en este punto tampoco nada a reprochar. En cuanto a la comida, es otro cantar. El precio del menú resulta ajustado hasta que pides platos con suplementos de hasta 6€. Platos que nos decepcionaron a la mayoría, muchos recalentados, nada buenos y para nada acordes a la espectativa que tienes de este céntrico y típico restaurante. Servido todo ello a contrareloj: en 1 hora desde que cruzamos la puerta íbamos ya por el postre, siendo una mesa de 9 comensales. Espero si algún día vuelvo a comer aquí, llevarme otra impresión.
Pese a lo hermoso del local, creo que es el único atractivo que tiene, es tan famoso que está demasiado lleno, hay mucho ruido, el personal escaso y van muy rápido, la atención decepcionante, y la variedad también, poca bollería a elegir y ni siquiera tienen capuchino, que había en cualquier cafetería! Caro y decepcionante, hay locales en Pamplona mucho mejores, con horno y bollería buena, bonitos y acogedores para merendar y pasar un rato agradable, por ejemplo, Eugui, Horno Artesano...
Suberb atmosphere, large portions but super slow service. At rush hour, they take F O R E V E R to serve you even for drinks and then an eternity for the food. Waitresses do no like splitting the bills. Once you order it comes fast. Food is good but food is always good in Pamplona! Ask to see the statue of Hemingway. Recommend the squid salad. Burger is awful. Sangria not much good either.
Quizás a Hemingway le gustaba ser maltratado … que vergonzoso lugar. Ignorando las malas reseñas nos arriesgamos a probar nuestro primer pinxo de nuestras vacaciones. La camarera no sabía que Pinxos había, dijo que no tenía una carta, y al pedirle su sugerencia nos dijo “soy celíaca alérgica al gluten asique no probé nada ni les voy a recomendar” y se quedaba con cara de poker mirando al vacío esperando que pidamos algo sin saber qué ofrecían siquiera… con muy mala predisposición muy mala cara y cero empatía y profesionalismo. el pincho llegó frío, duro y viejo con pan duro… el café llegó todo volcado … que disgusto por favor que mala experiencia … que pena que haya gente tan maleducada… yo entiendo que no quieran trabajar o tengan un sueldo mediocre, pero de verdad tío ? Un desprecio por el turista y por el extranjero que viene a disfrutar este hermoso país y dejar nuestro dinero aquí. Gran nivel de infelicidad y resentimiento. De todas formas tuve la deferencia de dejar propina (no merecida) y les deseo buena navidad. Espero no tengas que trabajar las próximas fiestas. El edificio clásico pero oscuro y sin alma. Mala energía en general de todo el personal y clientes incómodos . Mucha tensión en el aire y un momento muy incómodo. No lo recomiendo … hay muchos cafés alrededor de mejor calidad y atención.
La experiencia fue terrible. Al llegar nos hicieron esperar bastante hasta que nos atendieron. Mientras lo hacíamos veíamos como le gritaban a otros clientes que se querían sentar en la terraza y venían del interior de la cafetería o que, como nosotros, esperaba para pedir mesa y eran ignorados y una vez te indicaban donde sentarte en la terraza, se olvidaban de ti. Cuando se acordaron de nosotros, al igual que al resto de clientes, no nos miraban a la cara y nos tiraron los menús a la mesa, literalmente. Cada uno de los camareros ofrecía ese mismo mal servicio: malcarados, ignorando, contestando mal, etc. Sinceramente, si están desbordados con el trabajo o quemados deberían sentarse a hablar con la gerencia del café y no descargar su enfado con los clientes o eso, o cambiar de trabajo. En cuanto a la comida, algún plato nos lo sirvieron demasiado aceitoso, pero en general no estaban mal. Es una pena, porque el café es muy bonito.
Nos vamos sin ser atendidos tras un buen rato esperando. Una pena porque tienen una terraza muy agradable pero muy poco camarero para tanta mesa. Varias mesas se han levantado. Urge refuerzo personal al menos para el fin de semana.
Experiencia terrible. Estuvimos sentados en la terraza 40 min a qué nos sirvieran. Los camareros nos ignoraron durante ese tiempo y cuando entramos a quejarnos dentro, el camarero y el responsable a su cargo acabaron en insultos hacia nosotros. Sobrevivien por la ubicación y el local emblemático. El servicio es denunciable. Puse una reclamación en su web de la que aún no he tenido respuesta
Lamentable experiencia. Un cuarto de hora para que nos tomen nota desde que nos hemos sentado en la tererraza y otro cuarto de hora para que nos traigan lo que hemos pedido, sólo bebida. Decir que es normal si sólo hay una persona sirviendo a toda la terraza, que no es pequeña
Fatal, los camareros pasan por delante de ti 20 veces y no te atienden, cuando por fin te atienden lo hacen de mala gana. La comida super mal, muy poca cantidad para el precio del menú y la comida lleva hecha ya una semana. Se come muchísimo mejor en cualquier otro bar de alrededor
Que ha pasado en este sitio tan maravilloso?.Estuve hace unos días, antes me encantaba.Lleve una visita ,que decepción.Desde cuando el cardo es una sopa.El ajoarriero con patatas paja incomibleY encima un menu caro.Lo siento no volveré.
Esta mañana hemos estado tomando algo en la terraza. Un día que en Pamplona estaba llena debido a un evento que había hoy. Después de ser ignorados más de tres veces por el camarero (Edwin ponía en el ticket), por fin nos ha cogido la comanda. Cuando nos ha servido al poco hemos pedido la cuenta. Sin decir nada porque estábamos mirando el ambiente que había, nos ha mirado y con tono “amable” nos ha dicho que “ya le he escuchado, ahora la traigo”. Yo entiendo que haya mucha gente, pero otras veces ha habido gente y nunca nos han atendido así, de hecho conocemos a gente que trabaja allí y son un encanto. El camarero de hoy, si no cambia de forma de ser no hace más que un flaco favor al negocio con lo bonito que es el bar en sí. Si no sabes estar cara al público, mejor no trabajes de ello.
Acostumbrados a la buena comida del centro de Pamplona, fue una desilusión tremenda el menú servido. A pesar, de la buena imagen que tiene, la comida dejaba mucho que desear. El servicio fue rápido, demasiado rápido, parecía que tenían todo hecho anteriormente. Teníamos la esperanza de que el segundo plato del menú, fuera mejor que el primero, pero no. El sorbete de cava parecía succionado del fondo del congelador. Una gran decepción, pero muchas gracias por la amabilidad de las camareras. Si has llegado hasta aquí, te recomiendo no acudir a comer a este establecimiento.
Ayer por la mañana fuimos a tomar un café. Pedimos a la chica que estaba cobrando en la mesa de al lado que porfavor nos tomara nota, pero la verdad es que fue bastante desagradable, 10 minutos después volvió. Pedimos dos cafés con leche, uno de ellos con hielo. Después de otros 10 minutos vino un camarero y nos trajo solo los cafés, sin los hielos. Le pedí por favor al camarero que nos faltaba el vaso con los hielos. (Hicimos el pago con tarjeta). Finalmente pagué 4'70€ por dos cafés con leche y desde luego, un pésimo servicio.
Estuvimos el día 19 de julio y nos llevamos una grandísima decepción estuvimos en la terraza sentados más de una hora, llamando a los camareros y ninguno nos tomaba nota ni se acercaron. Al final tomamos la decisión de levantarnos y irnos. Una lástima el sitio es precioso y una decepción que los dueños no tomen medidas. Lo que hemos decidido no volveremos más. NO ACONSEJO ESTE SITIO. DECEPCIONANTE.
Fuimos a desayunar a las 11 (supuestamente hacen desayunos hasta las 12) y nos dijeron que no podian hacer nada caliente ya que estaban demasiado liados con los churros, pedimos un sandwich vegetal y tambien nos lo negaron. Finalmente nos vimos obligadas a pedir tortilla de patata ya que era lo unico que nos ofrecian. Aparte de todo eso no vinieron a limpiarnos la mesa ni a tomarnos nota.
Es una pena que un sitio tan bonito, al que voy cada vez que vengo a Pamplona, tenga un servicio tan nefasto, servicio malo, antipático, poco profesional. No sé cómo la dirección no toma cartas en el asunto. Es mejor irse a otro sitio dónde te atiendan te sirvan, y encima con una sonrisa como en el bar Txoko
The ambiance is quite nice. The food is so-so. Not bad, not great. But the service is absolutely atrocious. I've never been treated this badly before in a restaurant. It actually feels a bit better now that I have read similar reviews...I thought there was maybe something we did that made us be treated so disrespectfully...
Sangria is good, but service is pretty bad. We got some food and were not able to take a table inside. The waiters insisted that the children eat from plates while standing, despite the fact that only a few tables out of 30 was occupied outside. The bread on the pintxos is very dry.
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