Parrilla El Mansolea
Regional · Unquera
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Sobre Parrilla El Mansolea
Parrilla El Mansolea is a restaurant in Unquera, Unquera. Rated 4.2 out of 5 by guests. Check the opening hours and menu for the latest availability.
Què diuen els clients de Parrilla El Mansolea
Parrilla El Mansolea destaca por su comida casera y abundante, con un servicio amable y atento, especialmente por camareros como Fati y Octavio. Los clientes valoran la relación calidad-precio y el ambiente acogedor, ideal para sentirse como en casa.
Plats populars
Ideal per a
Tip: No te pierdas el bacalao al Cabrales y las croquetas caseras. Si vas en temporada alta, reserva con antelación para evitar esperas.
Services
Preguntes freqüents sobre Parrilla El Mansolea
Opinions de Parrilla El Mansolea Unquera
Fuimos el 3/1/26, 2 mi mujer y yo , primero el bar , tomamos algo para ir calentando , luego a comer , la comida casera, muy bien preparada, platos abundantes y muy bien servidos, la atención súper amable , el precio perfecto , salimos encantados de allí .
Encantados desde el primer minuto! Desde la llamada para reservar, el señor que nos atendió por teléfono fue amabilísimo, y en el restaurante Fanny nos trató como en casa. La comida… ¡de 10! Rápida, sabrosa y cuidada al detalle. Todo riquísimo. Un lugar al que volveremos sin dudar.
No entiendo las reseñas malas. Nos han atendido fenomenal, hemos hablado con ellos de las malas reseñas y no las merecen. Se esfuerzan, están pendientes y la comida riquísima. El bacalao al cabrales espectacular! Tengo que volver para probar el pastel de cabracho que tenía muy buena pinta. Gracias a Fani por estar siempre pendiente y por su trato.
Excelente restaurante para comer comida tradicional del Oriente de Asturias. Precios asequibles y de gran calidad, son muy amables y el ambiente te hace sentir como en casa. El gusto musical es igual de bueno que la comida, y eso ya es decir. Muy recomendables las croquetas caseras.
Espectacular trato y comida de 10/10 relación calidad precio. Y yo voy mucho a comer fuera y la materia prima me consta porque me lo ha dicho del comarero que es de la misma huerta. Producto de calidad y de proximidad. Me ha encantado, muy recomendable .
Sitio de obligada parada en Pimiango, lugar de obligada visita para ver la Cueva del Pindal y hacer la maravillosa ruta de los Acantilados. El restaurante tiene una terraza muy agradable, y se come fenomenal. No te puedes perder sus croquetas caseras, que por cantidad, calidad y precio es un MUST de la zona. Lugar muy recomendable.
Platos típicos de la región, comida casera y de buena calidad. Todo riquísimo. Muy buen servicio y personal muy amable. Sitio muy recomendable.
En el área de Pimiango, tras visitar la preciosa cueva del Pindal nos encontramos este bonito establecimiento, magnífico para reponer fuerzas, donde nos sorprendieron las recetas, tapas y menús. Combinan cocina tradicional con modernos platos naturales y sabrosos y a precio moderado. Además la atención del personal fue familiar y cariñosa. Octavio nos dejó muy buen recuerdo. Tiene terracita exterior y pequeño aparcamiento que se agradece. Fantástica experiencia y se come genial. Para repetir.
Excelente. Dos personas, una ensalada rica y abundante, unos callos deliciosos y unos tortos con picadillo y huevos y un arroz con leche más 2 botellas de sidra, con café por 52 €
Comida buena y abundante. El camarero super atento y muy amable. Todo perfecto. El bacalao al Cabrales espectacular.Tiene dos terrazas para comer fuera. Repetiremos
Somos una pareja de Zaragoza y acabamos de comer en el Mansolea. Nos ha parecido un lugar acogedor, con unos camareros simpáticos que dan un servicio exquisito. En cuanto a la comida, totalmente recomendable.
Comida extraordinaria. Pedimos, entre otras cosas, una tabla de quesos y unos langostinos que resultaron espectaculares por tamaño y sabor. Camareros muy amables. Totalmente recomendable. Un hallazgo de sitio!
Trato magnífico a juego con la comida. Perfecta relación calidad - precio. Pedimos Pulpo a la Feira, solomillo, escalopines al roquefor, croquetas variadas y las mejores papas bravas/alioli que he comido (Ali bravas). Todo muy muy rico, fresco y en su punto. Volveremos sin duda alguna.
Pimiango y sus alrededores, aunque esté a desmano de cualquier destino, merece la pena. El Mansolea es un restaurante sin ínfulas pero que se come muy bien y cantidades muy generosas. Las croquetas, los tortos, etc., todo muy rico. Y buen Servicio. Fuimos y repetimos al cabo de unos días.
Lugar muy recomendable, comida bien preparada y de calidad El personal tiene un trato muy profesional Volveremos seguro
Un Ambiente excelente los camareros muy majos, buena comida y buenos precios! Volveremos seguro!
Pasamos unos días alojados en Pimiango y nos trataron genial, incluso nos aceptaron sin reserva para comer y fuera de hora. Probamos diferentes platos a compartir, y todos ellos con una relación estupenda en calidad - precio. El lugar es tranquilo, muy limpio y tiene terraza. El servicio muy atento y amable. Volveremos sin duda
Comida muy rica, el pastel de cabracho y las anchoas riquisimas. Raciones muy abundantes y aunque estaba bastante lleno por ser agosto, y tardaron más de lo normal, nos atendieron muy bien. Lo recomiendo
En cuanto a la reseña publicada por José Juan Buitrón, comentar que es un comentario personal y no general de los 50 comensales que estuvimos cenando. Yo y otro comensal, fuimos los organizadores de la cena del grupo. El menú y su precio fue acordado previamente por nosotros con el restaurante y finalmente sirvieron más platos de los que teníamos contratados, confirmamos la reserva a las 18:09 horas y a las 21:00 horas lo tenían todo listo. El comentario a los postres compartidos, el restaurante se los puso en su mesa a solicitud mía ya que un par de comensales se había quejado de la cantidad de comida, entre ellos el mencionado, postres que no cobraron finalmente. Una vez aclarado este punto decir que tanto la comida como el servicio espectaculares, por poner un ejemplo, 22 solomillos de ternera, cada uno con su punto y todos llegaron calientes a la mesa. Tengo clarísimo que sí vuelvo por la zona volveremos a reservar con ellos.
Encantados co la vida! hemos cenado y comido, Y como en casa Octavio el Julián López batería metalero Asturiano nos ha cuidado y entretenido - como en casa! Volvemos fijo ha sido un grandísimo placer. Un abrazo enorme
Muy buena comida y servicio tuvimos en El Mansolea. Aunque en el local no se puede, hay unas mesas delante del restaurante y en la terraza trasera donde se puede llevar al perrín. Si vais en dirección Santander, antes de llegar a San Vicente de La Barquera merece la pena tomar un pequeño desvío para comer carne bien hecha y una ensalada de verdad, raciones generosas.
Hemos ido sin reserva y con mascota, y aun así, nos han colocado en la terraza súper pronto y muy bien. El camarero para quitarse el sombrero. La comida muy buena, sin duda para repetir.
Recomiendo este Restaurante a todo el mundo que pase por allí. El único que he pisado y me han puesto una tapa.....no, tapaza de cuarto de Kg de queso de Cabrales ,lomo ambos con su correspondiente pan en cantidad.Y digo esto porque normalmente por Asturias no ponen ni una triste tapa para que la cerveza te siente mejor. Por lo demás Asturias es maravillosa (que no se mal interprete). El padre e hijo del Restaurante son encantadores. El precio es muy recomendable.
Trato agradable, platos abundantes y todo rico
Nos ha encantado la comida, el local y el trato del personal. Todo muy natural como el entorno de la cueva de El Pindal. Llevamos días por Asturias y hemos degustado platos locales que no habíamos probado. Gomendagarria inguruko txangoa borobiltzeko.
Enclavado en un entorno totalmente rural, dispone de una carta variada con productos de la zona y platos propios. Pasamos un rato muy agradable cenando en las mesas de fuera, a un paso de la cueva del Pindal, ermita faro y bosque de encinas de San Emeterio y las ruinas del monasterio de Tina. Hay unas vistas increíbles de la costa asturiana. Totalmente recomendable.
Buena comida, buen ambiente, y los camareros lo mejor. Larga vida a Manowar!
Una buena experiencia con unos platos muy bien preparados y con una calidad estupenda. Calidad y precio acorde con lo que comes en un pueblo pequeñito y precioso llamado Pimiango, en Asturias
Excelente sitio. Comida casera y bien tratada. Raciones curiosas y muy ricas. Lo más flojo los postres.
Un sitio muy bueno para comer o cenar. Estuvimos mi pareja y yo con mis niños y los camareros súper amables. Te hacen sentir como en casa, como si te conocieran de toda la vida. La comida genial. Las gambas al ajillo increibles. Recomiendo el sitio 100 %, volveremos seguro. Gracias, buen trabajo.
Muy buen restaurante y sobre todo, muy buena gente. Trabajadores muy amables y buenos precios.
Una grata sorpresa el restaurante Mansolea. Lugar tranquilo, raciones generosas y deliciosas. Probamos varias raciones y no sabría quedarme con una. La especialidad el bacalao al Cabrales que estaba muy rico. Los camareros muy simpáticos. Ni te quedes sin probar los postres caseros. Sin duda volveremos por la zona y repetiremos.
Encantados con todo. Buena comida, buen trato y buen ambiente. Repetiremos
Estuve hoy comiendo con mi marido y mis hijos y nos a encantado la comida y el sitio tranquilo porque no pasaban apenas coches y los niños estaban por la calle con este día tan bueno que a echo así que sin duda si paso por allí volveré a comer. Un saludo
LOS SABORES Y LA ATENCIÓN QUE HAY EN ESTE LUGAR SON UN ESPECTÁCULO. COMÍ CALLOS, GAMBAS FRITAS Y UN BISCTEC DE LOMO DE CERDO NATURAL, FRESCO Y CON ESTILO DEL LUGAR. LA ATENCIÓN DEL CAMARERO ES MUY ELEGANTE. ALGO MUY CURIOSO PARA LOS AMANTES DEL ARTE ES EL ESTILO ARTÍSTICO DEL RECICLAJE MEZCLADO CON LO VINTAGE LO HACE UNA GALERÍA MUY ESPECIAL. ESTÁ MUY CERCA DEL MIRADOR DE FITU.
Fuimos a comer, pedimos croquetas, escalopines y bacalao. La verdad es que nos encantó y el chico que nos atendió fue muy atento. Sin duda un sitio para volver
Un verdadero placer. Servicio rápido y muy amable. Comida abundante y riquísima. No pido más.
ESPECTACULAR, la comida excelente de principio a fin, madre mía qué rico. Trato amable y ambiente perfecto. No olvidéis de pedir el arroz con leche, textura y aroma fantástico, en su punto ideal. De verdad que mi única queja en no tener más hambre para seguir probando esta maravilla. Bonito detalle para los perretes un bebedero en algunas mesas. Lugar precioso y limpio, hasta mola el jabón de baño que tienen los lavabos con olor a manzana. En conclusión un lugar donde cuidan los detalles y a los viajeros. Gracias por tan gran servicio. Volveré seguro.
El chico con gafas que nos atendió el jueves por la noche un ENCANTO, súper amable. La comida muy buena y raciones contundentes. Repetiremos sin duda cuando volvamos a Asturias!
El trato genial, muy amigable y amable, hasta nos puso agua con hielos para las perritas. La comida estupenda, y la terraza es un rincón acogedor. El primer día nos empezó a llover y nos ofreció entrar a pesar de que estábamos con las perritas, y repetimos un par de días después y otra vez todo muy rico.
No entiendo las reseñas malas. Nos han atendido fenomenal, hemos hablado con ellos de las malas reseñas y no las merecen. Se esfuerzan, están pendientes y la comida riquísima. El bacalao al cabrales espectacular! Tengo que volver para probar el pastel de cabracho que tenía muy buena pinta. Gracias a Fani por estar siempre pendiente y por su trato.
Sitio de obligada parada en Pimiango, lugar de obligada visita para ver la Cueva del Pindal y hacer la maravillosa ruta de los Acantilados. El restaurante tiene una terraza muy agradable, y se come fenomenal. No te puedes perder sus croquetas caseras, que por cantidad, calidad y precio es un MUST de la zona. Lugar muy recomendable.
En el área de Pimiango, tras visitar la preciosa cueva del Pindal nos encontramos este bonito establecimiento, magnífico para reponer fuerzas, donde nos sorprendieron las recetas, tapas y menús. Combinan cocina tradicional con modernos platos naturales y sabrosos y a precio moderado. Además la atención del personal fue familiar y cariñosa. Octavio nos dejó muy buen recuerdo. Tiene terracita exterior y pequeño aparcamiento que se agradece. Fantástica experiencia y se come genial. Para repetir.
De momento llevo una cerveza y han atendido a la primera, veo que no paran de sacar comida, eso es buena señal, aparcamiento escaso pero es lo de menos, voy a probar con la comida.... Cambio las estrellas por qué os lo merecéis, buen trato amabilidad y rapidez en atención y servicio. De postre "casadielles" brutalisimaaa!!!!
Estuvimos cenando ayer y la verdad que encantados con el servicio que nos dieron los camareros, especialmente Octavio. Reservamos por Internet y nada más llegar nos sentaron y nos atendieron rápido, a pesar del lío habitual en temporada alta. Probamos la sangría de sidra: !muy recomendable! Y también destacar el bacalao al cabrales. Las opiniones son todas respetables, aunque las cosas se pueden decir de mil formas sin perder la educación 😉.
Nos había recomendado una amiga comer aquí, y la verdad es que fue un acierto. Tuvimos el placer de conocer a Fati, que fue encantadora, atenta y nos recomendó además qué comer. Increíble el bacalao al cabrales, la ensalada fantástica y nuestros favoritos: los bocartes. Volveremos (Fati es una gran anfitriona). Muchas gracias.
Nos había recomendado una amiga comer aquí, y la verdad es que fue un acierto. Tuvimos el placer de conocer a Fati, que fue encantadora, atenta y nos recomendó además qué comer. Increíble el bacalao al cabrales, la ensalada fantástica y nuestros favoritos: los bocartes. Volveremos (Fati es una gran anfitriona). Muchas gracias.
Estuvimos cenando ayer y la verdad que encantados con el servicio que nos dieron los camareros, especialmente Octavio. Reservamos por Internet y nada más llegar nos sentaron y nos atendieron rápido, a pesar del lío habitual en temporada alta. Probamos la sangría de sidra: !muy recomendable! Y también destacar el bacalao al cabrales. Las opiniones son todas respetables, aunque las cosas se pueden decir de mil formas sin perder la educación 😉.
Un sitio muy bueno para comer o cenar. Estuvimos mi pareja y yo con mis niños y los camareros súper amables. Te hacen sentir como en casa, como si te conocieran de toda la vida. La comida genial. Las gambas al ajillo increibles. Recomiendo el sitio 100 %, volveremos seguro. Gracias, buen trabajo.
Bastante bien, hemos pedido algo para quitar el hambre porque no cenamos mucho habitualmente, unas anchoas que estaban un poco saladas para mí gusto, pastel de cabracho muy suave y de buena textura
Lo encontramos el primer día de vacaciones. Buscábamos un sitio tranquilo y lo encontramos en éste pueblecito (Pimiango) cerca de Pechón, dónde teníamos el Hotel. Comida muy buena y bien servida por un señor serio, pero amable y correcto. Nos aconsejó unos postres y nos encantaron.
Restaurante con ambiente familiar, a pesar de llegar tarde casi a cierre de cocina hicieron el favor de atendernos. La comida estaba espectacular y no dudaremos en volver el siguiente verano ya que somos habituales por la zona. Sin lugar a duda un sitio más que recomendable
Fuimos 5personas y comimos muy bien,las patatas tres salsas muy ricas, ensalada templada de setas y Tortos con picadillo,de postre quesada,nos dejaron entrar con un perrin pequeño que ni se sintió , por poner un pero que en el comedor hacia frío, volveremos
Muy buen restaurante. El precio es elevado pero las raciones grandes. Pedimos una de croquetas (mitad de cabrales y mitad de jamón ibérico) muy buenas y en cantidad. Los bocartes (boquerones) fritos muy, muy frescos y perfectamente hechos. Llevo 20 años viniendo a Cantabria-Asturias y son probablemente los mejores que he comido. Y un detalle extraordinario y totalmente inusual. La cuenta era de 30,14€, pagué con 50€ y me devolvieron 20€!!!!
Los platos muy ricos y generosos, buena relación calidad precio. El interior muy bien decorado y una terraza exterior muy acogedora. El servicio debe cuidar la atención de las comandas para no confundir las cuentas. Recomendable.
Es un hermoso rincón en Pimiango, muy tranquilo y con una agradable terraza, presidida por una parra, para cenar o tomar algo. El personal es muy profesional, rápidos y eficaces. Muy agradables, están en todo. Cenamos estupendamente bien, todo riquísimo, muy bien servicio y raciones generosas. Muy buen producto. Lo recomiendo si se quiere cenar tranquilo, sin ruidos ni esperas ni coches....
Comida 100% casera con una propuesta variada y clasica. Las entradas son muy abundantes mientras que los platos principales tienen un tamaño normal. Tienen una pequeña ácaros con mesas tipo merendero y un salón interior agradable.
Sitio muy agradable, con unas croquetas de cabrales excelentes. En las mesas de madera de la calle se está genial. El.dueño es un chaval majisimo.
Muy buen restaurante. El precio es elevado pero las raciones grandes. Pedimos una de croquetas (mitad de cabrales y mitad de jamón ibérico) muy buenas y en cantidad. Los bocartes (boquerones) fritos muy, muy frescos y perfectamente hechos. Llevo 20 años viniendo a Cantabria-Asturias y son probablemente los mejores que he comido. Y un detalle extraordinario y totalmente inusual. La cuenta era de 30,14€, pagué con 50€ y me devolvieron 20€!!!!
Pequeño restaurante de pueblo, con dos terrazas exteriores ( la de la entrada y la de la fachada trasera). Local interior aceptable. Sin pretensiones, pero perfecto para tomar una comida casera.
Restaurante de pueblo con zona interior y exterior. El dia que fuimos tenia la musica muy fuerte dentro y nos sentamos fuera. La comida estaba buena pero el precio muy exagerado. Comimos unos tortos, una racion de pulpo, queso picon y un solomillo. Todo esto 82 euros. Los tortos y el solomillo muy buenos pero el segundo un poco caro. La racion de pulpo si que era de un precio desorbitado para lo que era realmente. Los precios se pueden ver en la entrada, asi que ya sabes lo que vas a pagar pero esperabamos una mejor calidad por ese precio. Recomendable pero hay que escoger bien los platos
Para empezar carta sin IVA que es un mal detalle y posiblemente no legal. Mesa con mantel de papel y servilletas de lo mismo. La comida no estuvo mal, pero algo fría. Los camareros correctos. En definitiva, un sitio donde comer medianamente, pero que le falta mucho para ser un sitio recomendable .
A la llegada el recibimiento muy amables ofreciéndonos mesa dentro ya que daban lluvia e íbamos con un peque. Nos pusieron en el salón de arriba, muy amplio y con trona disponible. La carta variada pero faltaban varios platos Al pedir no se nos avisaron las cantidades y según nos llegó la primera ración , croquetas, en la cual venían 15 unidades!!! Avisamos de que nos cancelasen la de bocartes porque iba a ser imposible comernos todo. Pedimos también morcilla, tortos con huevo y picadillo y un plato combinado con filete huevos y patatas. Con lo que fue más que de sobra para comer. Las patatas del filete, como recalentado, no estaban especialmente buenas. Además que hubiéramos agradecido el consejo en las cantidades. De postre probamos arrocon leche y quesada, de esta última, un pequeño trocito que comparado con el arroz no tenia nada que ver las cantidades. En definitiva, no comimos mal pero hubo detalles a mejorar, e ir hasta allí y no salir 100% contento, no merece mucho la pena Por cierto, se aparca sin problema
Bueno.... Fuimos por las opiniones q eran buenas .....pero me ha decepcionado. Lo primero la calefacción arriba donde nos sentaron a comer no estaba puesta, con lo cual hacia un poco de frío, la ensalada o capresse era una mixta con mozarella, u el segundo bastante bueno la verdad, aunque elevado de precio. El camarero amable y rápido Relación calidad precio no corresponde.
Relación calidad precio muy pobre. Sirva como ejemplo una parrillada de verduras por 18 euros consistente en un calabacín en rodajas, unos pimientos en tiras, dos tomates y unas pocas rodajas de berenjena, todo tirado encima de un plato normal sin presentación alguna. Cobrar más de 8 euros por ese plato no está justificado. Otros dos platos que pedimos, valoración similar. Pagamos 50 euros dos personas cuando no debería haber pasado de 30, y ya me parecería caro para lo que es.
Cuando el personal de sala falla todo se va a pique por muy buena que sea la cocina no se puede tardar 45' en traer una ensalada mixta y esperar una hora mas para unos bocartes fritos y unos langostinos a la plancha, Nos marchamos sin comer los 2os. y aun así fuimos insultados por el camarero.
En primer lugar decir ke pongo 2 estrellas por ke las rabas estaban decentes , ke si no ni una . No entiendo el resto de reseñas ke opinan ke el trato y en especial uno de los camareros es fantástico . Nada más llegar ni un hola , solo ke queréis . Pedimos los adultos ,y en el momento de preguntar a los enanos ya se había ido el camarero . Al traer las consumiciones le decimos ke queremos 3 mostos para los niños , y nos dice : eso lo podíais haber pedido antes !!! " Ke pofesional " !!!! Una de las consumiciones tenía una espuma blanca , había un hielo ke era como de leche , vete a saber . Se lo comento y la respuesta : a sii !! eso de la máquina de hielos , va eso na !!! Me lo cambio y sin más , " muy pofesional" !!! Con las croquetas, ( bastante regulares ) , las bravas, (sin más ) y las rabas ,(decentes ) nos sacaron 4 bollos de pan . Le preguntó al otro camarero : esto no hemos pedido , ke viene con raciones ? ? , Y su respuesta : A , sii !! os lo pongo para ke tengáis un poko para acompañar !!! A la hora de pagar... , bueno , ahí no me meto cada cual pide y consume lo ke quiere , solo decir ke un mosto pequeño 1,7 € . Los panes los cobraron al final , y no pidas agua del grifo "ke no hay" ,solo botellas . Con no volver me vale .
Sidra muy buena pero croquetas y las patatas fueron de las peores congeladas que probe en mi vida porque encima estaban carbonizadas y huecas. El precio abusivo ya que la calidad era inexistente por lo que nos tuvimos que marchar a comer a otro lugar.
Es la primera vez que hemos ido, y la impresión general es muy buena. Comimos muy sencillo y la calidad fue excelente. Y las patatas fritas exquisitas. Seguiremos yendo para ver el resto de los platos e iremos valorándolo todo. De momento muy bien salvo el tema de las reservas que están muy desorganizados. (Este comentario anterior es del verano de 2021). Hemos vuelto en Mayo de 2023 y siguen teniendo un gran defecto: Reservas mesa, les pides (porque lo conoces) las mesas de al lado de la ventana, nos dicen que SI, y cuando llegas a comer, están ocupadas todas las mesas al lado de la ventana, y nos dicen que si queremos comer, que nos subamos arriba…., decepcionante, así no se trata a los clientes.
Lugar horrible. No tenían de nada y cuando conseguimos pedir algo, nos sacaba lo que le daba la gana. Pedimos escalopines y como no tenían ternera decidió (sin avisar) sacarnos una cinta de lomo en un mejunje de cabrales horrible. Todo esto unido a que hemos estado esperando 1:30H hasta que nos sacaron el primer plato (croquetas congeladas) y el siguiente plato no vino hasta un buen tiempo pasado
Como sugerencia, no estaría mal que tuvieseis la página actualizada con los horarios, y cuando está abierto o cerrado
Nuestra experiencia fue mala, vimos la valoración en google y no fue lo que esperamos. El servicio mal, avisamos que comíamos fuera y que ya teníamos elegido los platos. Esperamos veinte minutos hasta que entramos para decir que nos marchábamos porque nadie nos atendía. Tan sólo había una mesa comiendo y otras dos fuera tomando algo. Al final nos tomó nota, la comida tardó y tardó pero al fin llegó, al menos no estaba mal. Pero al pedir la cuenta otra vez sorpresa, los bollos de pan a 1,30 y ojo!!! Al precio que viene en la carta le añaden el iva, cosa que no está indicada en la carta, al decirselo nos quedó el precio que venía en carta. Para no repetir.
La foto de escalopines no tiene nada que ver con la que me pusieron, parecían más unas sobras que una ración, me cobraba raciones de pan que no pusieron y después de reclamar al dueño lo solucionaba diciendo que que estábamos invitados, patético el trato diciendo que si no tenía dinero me dejaban mil duros para cenar dando manotazos en el mostrador. Llevo más de 30años yendo por Asturias de vacaciones y subiendo 5 o6veces a pescar al año, jamás me han tratado tan mal. Una gran falta de profesión y mala comida. Al señor que me daba los mil duros para comer le digo. no se da cuenta que quien come de quien son ustedes del dinero de sus clientes. Sean honestos y traten bien a sus clientes que de ellos comen. Una vergüenza.
Sábado de semana santa. Tenemos reserva para las 20:30. Llegamos y no hay mesa preparada. Decidimos tomar una cerveza. No hay cañero, se ha terminado. Y de cerveza solo queda Mahou de tercio. Pues venga, que sean dos. Nos traen unos cacahuetes, invitación de la casa. Hacemos tiempo, y hacia las 21:00 nos vamos sentando en la mesa de mantel y servilleta de papel. ¿La carta? Te tienes que levantar y sacar una foto a una hoja que hay en la pared de la entrada. Tenemos decidido qué cenar, pero ... ¡Sorpresa! De los dos platos de pescado no hay ninguno y de los de carne, el más atractivo, el diferente, el que habíamos elegido, tampoco (jabalí con chocolate). Un chasco, pues pensábamos cenar algo especial, con un vino rico... Al final, decidimos una parrilada de verduras y un plato combinado de filete, huevos y patatas. Los dos igual. No nos ofrecen carta de bebida, ni vinos. Pues que sea otra Mahou. La parrillada es un tomate troceado, medio calabacín y pimientos rojos. Muy simple, y apenas sabor de la tierra (que anuncian en su carta, casero y de la tierra). Viene el camarero con el segundo plato y pregunta: ¿El filete? Nosotros con cara de póker, pues para cualquiera de los dos, porque los dos hemos pedido lo mismo. Huevos fritos secos, sin yema, con patatas fritas caseras ricas. Filete normal, pero comestible. ¿Y de postre? Nos apetece arroz con leche y borrachines. Pero no hay nada de eso. Pedimos una quesada con chocolate que resulta ser un trozo de quesada fina y seca de supermercado con algo de chocolate por encima. En total 60 € por, como quien dice, un plato combinado. Ni lo recomiendo, ni volveré. Parece ser que lo que se lleva en este local es patatas fritas con salsas y croquetas a tutiplen. No hemos acertado, la verdad.
Pedimos lo que iba a ser ensalada templada de setas y nos encontramos un mezclum de lechuga de bolsa, con tiras de zanahoria de bote, setas de bote y aceitunas. El trato del camarero joven no fue nada cordial, me tiró la cerveza y solo dijo "yepa" y ni me preguntó si traía otra. La cuenta fue cara en comparación con la calidad de los productos. Además el precio de los platos viene sin iva en la carta.
Vinimos a esta localidad a pasar una noche y nos alojamos en unas casas de al lado. Nos pasamos para pedir comida para llevar y los camareros les faltó reírse en mi cara, me dijeron ahora imposible. Si esta es la actitud que tienen en estos tiempos de pandemia, que encima les pedimos comida para llevar para no darles más trabajo, pues o no quieren trabajar o que sé yo. Tampoco tenían el tema tan liado como para no prepararnos un par de míseras raciones que en fotos ya he visto yo las patatas bravas como son, asique me he ahorrado el disgusto. No volveré a darles otra oportunidad.
Peor imposible. Nunca pensé que después de esperar 2 horas para empezar a comer el primer plato, la comida fuera tan mediocre para un precio tan elevado. Las croquetas eran congeladas acompañadas con maíz tostado y gominolas, los langostinos momificados, el bacalao con Cabrales fuera de lugar. Y todo ello declarado como cocina de autor. Lo único bueno, el unico camarero que había que intentó hacernos más llevadero la espera de 2 horas.
Hoy hemos ido a ver el mirador de El Picu y el entorno de la cueva Pindal, habiamos reservado para comer por cercanía en El Mansolea, al entrar nos sorprendió que una camarera y un camarero, hablarán a voces en medio del comedor, y criticando en voz baja a los clientes en terraza. Pedimos la carta, y nos dicen que hagamos una foto a un papel pegado con celofan sobre un cristal. Pedimos dos platos individuales para comer; una ensalada templada de setas, que estaban casi crudas con sabor a plancha quemada, y unos tortos con picadillo con huevos plancha, estando pasados, muy a destiempo para comer en pareja. Cuando pedimos la cuenta, el camarero, que parece el dueño, encargado, o lo que sea, nos pregunta ¿cuánto es?, que lo miremos en el papel pegado, pues nos extraño y volvimos a insistir, diciendo que no podía darnos en papel la cuenta, y nos hacía una foto de la cuenta en la pantalla del programa. Le advertimos que eso no eran formas de todo lo ocurrido, e íbamos a poner una crítica donde habíamos reservado, nos gritó con excusas cuando nos íbamos. Relación calidad precio cantidad muy caro, ah !!! y la Coca Cola de 200 ml., al precio de otros sitios tamaño 275 ml. Al escribir la crítica en la App "El Tenedor", esa persona, por no decir otra cosa, le mando un mensaje privado por whatsap a mi pareja muy poco educado insultando con "muy, muy malas palabras". (piden el teléfono al hacer la reserva). En vez de reconocer sus errores como un buen profesional de hostelería cerrando la situación educadamente, ha sido grotesco, mal educado y desvergonzado, al utilizar un mensaje privado para insultar, omitiré las palabras por civismo. Nunca volveremos,,,,.
Lamentable, no tenían la mitad de la carta, no nos trajeron todo lo que pedimos y finalmente cuando elegimos unos tristes filetes de lomo por 13 eurazos no traían todo lo que prometían.
No vayáis. Comida normalita y escasísima. 100€ cuatro personas (2 de ellas niños) y salimos con hambre y la sensacion de haber sido timados. Te ponen unos mínimos bollitos de pan aunque no los pidas y te cobran 1,50€ por cada uno. Cualquier opción de los alrededores será mejor. Si no queréis sentiros engañados no piséis por allí, lo poco que comes no vale lo mucho que pagas.
Sensación de timo total. Manteles rotos de papel en mesas con bancos. Unas cantidades escasísimas para unos precios altísimos. Mini bollitos de pan a 1.50 sin que nos pregunten previamente si los queremos El solomillo más bien podría ser una tapa por lo escaso. No lo recomiendo.
Un desastre de comida. Tardaron más de una hora en empezar a traernos la comida a pesar de que el restaurante estaba medio vacío. Las croquetas eran congeladas de bolsa y venían quemadas y vacías porque se les había salido todo el relleno en la freidora. El pastel de cabracho tenía una presentación pésima y no sabía a cabracho. El solomillo llegó lleno de cortes y crudo por un lado y pasado por otro. El pulpo con el plato todo manchado de haberlo calentado el el microondas. En general un desastre y un precio excesivo para lo recibido. Cuando nos estábamos yendo se abrió la puerta de la cocina que estaba llena de mierda, parecía de cuento de miedo. A demás he visto como el dueño responde a las reseñas negativas y demuestra su total falta de respeto y profesionalidad.
Nos dijeron que los escalopines eran 5 trozos, a aquello no se le podía llamar escalopines, no eran nada del otro mundo y encima parecían más fingers de escalopines. Venían con unas patatas que no estaban ni siquiera separadas. Luego nos trajeron una cesta de pan, un pan que sabía horrible y encima costaba 7,50€, ni que estuviera echo de oro. También pedimos unas gambas, llegaron cuatro, congeladas y encima costaban 13€, encima de gambas al ajillo aquello no tenia nada, como mucho gambas al aceite. La cecina parecía del año que Cristo dejó la Tierra. Pagamos casi 100€ para quedar con hambre y mal agusto. Para encima la carta le tenías que sacar foto tu mismo, la cuenta era una foto echa con su móvil. El precio no tiene nada que ver con la comida ni el sitio. Flipamos totalmente. Mi recomendación, si quieres comer algo que valga la pena es mejor volver a tu casa que venir aquí.
La cuenta cara. La ensalada de Setas con setas de bote, zanahoria de bote, aceitunas de bote... en general todo sin sabor ninguno. Las patatas fritas sin separar, al menos el lomo era bueno. El solomillo al Cabrales imposible de comer de lo fuerte que estaba, y he comido solomillo al Cabrales sen unos 10 sitios diferentes, este el más fuerte con diferencia. La carne era fresca al menos. Los tortos con picadillo... Exageradamente grandes los Tortos, al menos el picadillo con sabor, los huevos poco hechos. Agua y 1 Cocacola... 53€, los precios de la carta no incluyen IVA. Es una auténtica pena, porque el sitio resulta pintón, parece tener buena pinta pero luego no comes bien. El camarero no parece que quisiera cobrarnos y nos tocó pagar en la barra... Le sentaría mal que no quisiéramos postre. Menos mal que fuimos un sábado de no había mucha gente.
Hoy hemos ido a ver el mirador de El Picu y el entorno de la cueva Pindal, habiamos reservado para comer por cercanía en El Mansolea, al entrar nos sorprendió que una camarera y un camarero, hablarán a voces en medio del comedor, y criticando en voz baja a los clientes en terraza. Pedimos la carta, y nos dicen que hagamos una foto a un papel pegado con celofan sobre un cristal. Pedimos dos platos individuales para comer; una ensalada templada de setas, que estaban casi crudas con sabor a plancha quemada, y unos tortos con picadillo con huevos plancha, estando pasados, muy a destiempo para comer en pareja. Cuando pedimos la cuenta, el camarero, que parece el dueño, encargado, o lo que sea, nos pregunta ¿cuánto es?, que lo miremos en el papel pegado, pues nos extraño y volvimos a insistir, diciendo que no podía darnos en papel la cuenta, y nos hacía una foto de la cuenta en la pantalla del programa. Le advertimos que eso no eran formas de todo lo ocurrido, e íbamos a poner una crítica donde habíamos reservado, nos gritó con excusas cuando nos íbamos. Relación calidad precio cantidad muy caro, ah !!! y la Coca Cola de 200 ml., al precio de otros sitios tamaño 275 ml. Al escribir la crítica en la App "El Tenedor", esa persona, por no decir otra cosa, le mando un mensaje privado por whatsap a mi pareja muy poco educado insultando con "muy, muy malas palabras". (piden el teléfono al hacer la reserva). En vez de reconocer sus errores como un buen profesional de hostelería cerrando la situación educadamente, ha sido grotesco, mal educado y desvergonzado, al utilizar un mensaje privado para insultar, omitiré las palabras por civismo. Nunca volveremos,,,,.
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