El Berenjenal
Vegan · Valladolid
Sobre El Berenjenal
El Berenjenal, ubicado en el corazón de Valladolid, es un restaurante que ofrece una experiencia culinaria vegetariana y vegana excepcional. Destaca por su ambiente acogedor y luminoso, donde la tranquilidad se complementa con una cuidada selección musical. La cocina, elaborada con productos frescos...
El Berenjenal, ubicado en el corazón de Valladolid, es un restaurante que ofrece una experiencia culinaria vegetariana y vegana excepcional. Destaca por su ambiente acogedor y luminoso, donde la tranquilidad se complementa con una cuidada selección musical. La cocina, elaborada con productos frescos de temporada, sorprende por su creatividad y la explosión de sabores que ofrece en cada plato. Los clientes valoran especialmente la atención amable y familiar, así como la posibilidad de disfrutar de una comida o cena en un espacio accesible. Además de sus platos principales, El Berenjenal es conocido por sus postres deliciosos, su variada selección de tés y la disponibilidad de café, cerveza y otras bebidas alcohólicas. Ofrecemos opciones para llevar o disfrutar en el restaurante.
Què diuen els clients de El Berenjenal
El Berenjenal es un restaurante vegano en Valladolid muy apreciado por su comida original, sabrosa y bien presentada. Destacan la amabilidad del servicio y el ambiente acogedor. Algunos clientes mencionan que las raciones pueden ser un poco justas y el servicio lento.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Es recomendable reservar, ya que el local no es muy grande. La carta cambia según la temporada, ofreciendo platos deliciosos y sorprendentes.
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Explora els voltants de El Berenjenal
El Berenjenal es troba a Valladolid, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Fachada de la Universidad de Valladolid (A 160m) — elemento arquitectónico de Valladolid bien de interés cultural
- Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid (A 183m) — templo católico de Castilla y León, (España) bien de interés cultural
- iglesia de San Martín (Valladolid) (A 207m) — iglesia en Valladolid, España. Bien de Interés Cultural bien de interés cultural
- Convento de las Descalzas Reales (Valladolid) (A 224m) — monasterio en Valladolid, España bien de interés cultural
Edificis Religiosos
- Iglesia del Rosarillo (A 228m)
Altres Llocs d'Interès
- Palacio condes de Buendía (A 111m) — casa palacio de los Condes de Buendía en Valladolid
- plaza de la Universidad (A 128m) — plaza de Valladolid
- Biblioteca del Decanato de Valladolid (A 160m) — biblioteca en España
- Palacio del Almirante (A 193m) — palacio desaparecido en Valladolid, España
- Casa de los Vitoria (A 247m) — former palace located in Valladolid, Spain
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Preguntes freqüents sobre El Berenjenal
Opinions de El Berenjenal Valladolid
¡¡ IRÍA CADA DÍA DEL AÑO A COMER !! Lugar acogedor, tranquilo, buen servicio, calidad en la materia prima y platos sencillos a la vez que muy cuidados en la presentación. Toque final de cocinado que sorprende para bien.👌👏👏 Te sientes fenomenal al terminar el menú, las cantidades están cuidadas y al ser vegetariano la digestión va realmente bieeen.
Espectacular experiencia gastronómica en Valladolid. Hacía mucho que no disfrutaba tanto comiendo. Compartimos todos los platos mi mujer y yo y cada cual mejor. Los postres tb riquísimos. Muy recomendable. Sábado por la noche menú de 17 € IVA incluido con 5 primeros a elegir, 5 segundos y 5 postres, agua y pan incluidos. Platos no muy abundantes pero lo compensa la calidad de los mismos. Repetiremos en breve.
Sin duda, para mí, el mejor restaurante de Valladolid, la comida está de 100/10 y los platos son realmente auténticos, siempre que puedo voy. Y no puedo no mencionar el gran servicio, muy amables y cercanos!!
Platos deliciosos y saludables. Excelente atención y ambiente
La comida está deliciosa y muy lograda, me he quedado fascinada. El camarero es muy atento y amable y el lugar da mucha paz, da gusto estar ahí. El precio está bastante bien. Sin duda, ¡para repetir! 🍽️😊 Si quieres probar comida vegana o vegetariana en Valladolid este es un gran lugar.🌱
Siempre que viajamos a una ciudad buscamos un vegano/vegetariano por la elaboración, la originalidad y el sabor de los platos. De nuevo, no nos defraudó. La comida muy rica con buena presentación. Echaría en falta un poco más de cantidad, pero no saldrás con hambre. La atención buena y amable. Lo único, si coincides con muchas mesas puede ser un poco lenta porque solo son 2 personas atendiendo. Si volviera, repetiría. Y del mismo modo, lo recomiendo.
Hemos estado en Valladolid por trabajo y como somos vegetarianos siempre buscamos el restaurante adecuado. La experiencia ha sido fantástica un local sencillo con una cocina deliciosa. Además estuvimos en una mesa que daba a un patio interior con unos arbolitos con comederos de pájaros así que imaginaros las vistas tan agradables. Tienen un menú con platos que van cambiando y un pan riquísimo elaborado por ellos mismos. El agua tenía una rodaja de pepino y tenía un toque guay. La próxima vez que volvamos a vuestra cuidad repetiremos sin duda. Muy recomendable para vegetarianos o veganos o para cualquiera que quiera probar una cocina diferente en la que se nota el amor que le ponen. Gracias
Ha sido una experiencia muy agradable. Se nota que la comida está hecha con mimo y con ingredientes de calidad. La camarera y el cocinero han sido súper agradables y atentos. El ambiente es íntimo y acogedor. Es un restaurante para saborear cada detalle.
La comida está espectacular. Una carta sin pretensiones, sin quinta gama, se nota que está elaborado en el momento con mimo.. Por eso no es un lugar para comer con prisas. Además leo que muchos destacan la poca cantidad de la comida, pero cuando fuimos justo valoramos ese detalle porque disfrutamos mucho sin salir rodando de ahi, y disfrutando de los deliciosos postres.
Uno de mis sitios favoritos de Valladolid. Sin ser yo vegano me flipa lo rico que se puede comer sin meter carne ni pescado. Es importante reservar sobre todo los fines de semana porque suele estar bastante concurrido.
Comimos de menú dos personas por 17 euros cada uno y la verdad que la comida estaba muy rica. Cocina muy cuidada, primer plato y segundo espectaculares. Y el postre muy rico. Para repetir, la verdad. Una grata sorpresa en Valladolid, recomiendo mucho ir.
Fuimos a comer. Nos pareció una experiencia única. Los platos ricos y elaborados. Buena cantidad. Trato exquisito. El servicio inmejorable. Comimos la ensaladilla, paella frita, lasaña, bacalado al pil pil y de postre bizcocho de cafe y avellana y tarta de piña y lima. Todo delicioso!!! Repetiremos. Muchas gracias
Todo muy rico. El camarero muy amable. Nos explicaba que todo lo hacen ellos. Las raciones no son inmensas pero no te quedas con hambre.Los postres buenísimos. Menu con 4 platos a elegir ( 4 primeros, 4 segundos, 4 postres) Dos personas nos salió por 40 euros.
Es un sitio muy bonito y coqueto. La carta es limitada pero está todo muy bueno! Pórtense bien con el camarero, que solo son dos y él también está en cocina. Le ponen mucha dedicación. Si vuelvo a Valladolid, no dudaré en volver!
Hemos ido por segunda vez y volveremos sin duda. Aconsejo conocer este sitio y probar la cocina tan exquisitamente elaborada con "detalles que marcan la diferencia".
Fui por recomendación de un amigo, me encantan los vegetarianos aunque no siempre. En el Berengenal encontré una comida muy bien elaborada y cuidada que yo creo que puede gustar hasta al más carnívoro. El local es pequeñito, pero muy limpio y agradable. El menú es estupendo yo lo recomiendo mejor que platos sueltos. El trato de la camarera estupendo, una chica súper agradable. Sin duda para volver pues es un valor seguro.👌
Me ha encantado este sitios, es la primera vez que consigo llevar a mis padres y hermana a un sitio vegano. A mis padres algunos platos les parecieron pequeños pero a mi parecía que estaban bien. Eso sí, en el menú que tenían justo cuando fuimos uno de los platos que pedimos era verduras salteadas con arroz y legumbres y estaba bueno, pero no nos aviso de que picaba, y a mi el picante no me hace mucha gracia. Me hubiera gustado que avisara o que por lo menos estuviera señalado en la carta. Aún así si que nos aviso de que la lasaña no era 100% vegana por las placas. Los postres helados y tartas estaban muy ricos y eran caseros, eso sí los helado no estaban muy cremositos, pero aplastandolo un poquito se conseguía una buena textura (La textura era muy de hielo en vez de helado cremosito).
Nos encantó la comida, variada y original y buen sabor, nos han tratado muy bien
El berenjenal es un lugar muy especial! Todo lo que comimos estaba delicioso, fresco, creativo y muy bien elaborado. La gente del restaurante nos recibió con mucha atención y calidez y se nota que les está encantando lo que hacen. La próxima vez que vayamos a Valladolid vamos a volver a comer allí! 🧡
No soy crítica, me gusta la buena cocina y desde que no como animales, comer bien en Valladolid se ha vuelto casi imposible. El Berenjenal es un lugar donde te sientes a gusto: cálido, tranquilo y con una comida vegetal increíble. Platos que parecen sencillos, pero están llenos de sabor y matices muy bien equilibrados. Además, el tiempo parece ir más despacio allí, y se agradece muchísimo. No hace falta ser vegano para enamorarse de este lugar, de verdad. Es el único sitio así en la ciudad: una joya.
Comida rica. Probé el no-pulpo y está muy conseguido. Muy rico. El resto de platos también ricos. Cantidades acordes para no desperdiciar, quienes coman mucho quizás sí les parezca justas pero para nosotras, constitución delgada, no hemos pasado hambre. Buen trato y nos aconsejó muy bien. Sin duda buen sitio para probar.
Un 10 !!nos ha encantado, los ñokis de remolacha riquísimos . Repetiremos .Los postres deliciosos
Buenísimo sitio vegano, con un menú del día con varios primeros y segundos y sus postres. Al ir en grupo, pude probar prácticamente todo el menú de ese día. Platos y postres sabrosísimos. Como diría un Pedro Sánchez vegano: "a mí donde me pongan un filete de seitán al punto, eso es imbatible". Y en El Berenjenal te lo ponen. Muy buen trato por parte de la pareja que lleva el local, explicándonos cada uno de los platos e incluso recomendándonos para ayudarnos a elegir.
Restaurante vegetariano/vegano con platos elaborados con mimo. El menú cuesta 16-17€ +bebida, con primero, segundo y postre. En las fotos se ven de primero: un salmorejo verde(creo que de guisantes con menta decorado con remolacha) y ensalada de aguacate con vinagreta(exquisitos los dos). Los segundos: no-salmón sobre rosti con salsa agria y lasaña de setas con calabaza, impresionantes!. Y de postre una tarta Sacher (muy esponjosa!) y un pastelito relleno de crema de limón.
Excelente restaurante. Rica comida vegetariana y vegana, menú diario variado y bien presentado. Cervezas artesanas ecológicas para acompañar. El lugar está limpio y cuidado, decoración moderna, espacio acogedor y no muy ruidoso. El precio del menú es algo caro (14,50€) pero tiene muy bien merecido lo que vale. Para los gourmets, una visita obligada.
Vegetariano/ Dogfriendly / Tranquilo / Bien ubicado. No es la primera vez que voy y hacía tiempo de la última vez y siempre es un placer volver. Restaurante vegetariano, tranquilo, bien atendido, aceptan perretes y a 5 minutos de la plaza Portugalete (pleno centro).Todo el género lo hacen ellos algo que se agradece mucho. Fuimos 3 y está fue la comanda: Vino verdejo vegano/ecológico Arriezu. Pan casero (muy bueno). Para compartir: •Tempura de coliflor con pimienta. Primeros: •Crema de cebolla con castañas. •Ensalada verde con boniato y alubias verdes. Segundos: •Lasaña con calabaza a la naranja y champiñones. •Filete de seitan con patatas fritas. •"Pescado" con salsa de tomate en escabeche. Postres: •Tarta tatín de pera. •Tarta de mandarinas. •Helado de higos.
Ofrecen una amplia variedad de platos vegetarianos y veganos con una presentación muy cuidada y sabores buenísimos. El ambiente es tranquilo y agradable y la camarera muy amable. Además, el precio del menú del día es bastante ajustado para la calidad y la cantidad de la comida (alrededor de los 15 euros por persona, con pan, bebida y postre incluidos). Muy recomendable.
Veo las reseñas negativas y no me las puedo creer. Menú vegano completamente cocinado allí, con varias opciones en primeros, segundos y postres. El helado de aguacate con salmorejo de remolacha fue toda una experiencia de sabor y la pasta con carne vegetal y pisto una auténtica delicia. Para rematar un poco de helado de hierbabuena con trocitos de chocolate. El pan también lo hacen ellos y está tremendo. Atención cercana y muy agradable
No somos de Valladolid pero siempre que vamos hacemos parada obligatoria. La comida de El Berenjenal es exquisita y aunque las porciones no parecen grandes son saciantes. En nuestra experiencia, la sala es muy tranquila, cosa que se agradece en un país donde el ruido en bares y restaurantes suele ser la norma.
¡Una visita obligada en Valladolid! Todo lo que comimos estaba fresco, delicioso y cocinado a la perfección. El Berenjenal es un excelente restaurante vegano/vegetariano en pleno centro de la ciudad. El interior es cálido y acogedor, con un mobiliario de madera precioso y una cocina abierta que aporta un toque especial. El personal fue muy amable y atento. También es muy alentador ver que lugares como este prosperan en un país donde la carne sigue siendo una parte tan central de la cultura — abrir un restaurante completamente vegetarianao/vegano aquí es una decisión valiente y admirable. Los precios son muy razonables para la calidad de la comida y la experiencia en general. ¡Muy recomendable!
Comida sabrosa. Nos ha gustado la carta. Bien elaborada. Muy recomendable, en una ciudad con casi nula oferta vegetariana. Por ser exigente, raciones un poco justas para mi gusto, pero es la tendencia habitual. Y no tienen carta de infusiones, en mi caso lo echo a faltar.
Una visita obligatoria si vienes a Valladolid y te gusta la comida vegetariana. El local es muy luminoso, acogedor y el servicio muy atento y amable. Hay posibilidad de confeccionar tu menú a tu medida. Los platos son deliciosos y sorprendentes, la carta cambia conforme a las estaciones, es todo un alegato a la cocina cíclica y de temporada. Ese es un punto fuerte que tiene este establecimiento. En nuestro caso, hemos probado el helado de espárrago blanco con salmorejo de verduras y guisantes (un plato muy sorprendente y refrescante), la pasta con salsa de tahini y salvia (muy suave y sabrosa), los buñuelos de anacardo y berenjena (mi plato favorito) y el trampantojo de bacalao al pil pil vegetariano (muy sorprendente también, la textura era idéntica a la versión animal). Para el postre, hemos compartido una rica tarta de lima y piña con nata vegana y una tarta con crema de melocotón y manzana. Merece mucho la pena si quieres comer sabroso, rico y, sobre todo, saludable. Lo recomiendo muchísimo, nos ha encantado. Gracias 🫂
Riquísimo TODO !!! Increíbles los ñoquis y la tempura de coliflor... Segundos probamos tres platos y bufff. Gracias por la amabilidad tanto de la camarera como de la delicadeza de los platos del cocinero... Gracias por la opción de poder tener una carta para comer disfrutando
Creatividad con fundamento: un crisol de sabores que emociona. En El Berengenal, la imaginación se convierte en método. La propuesta se apoya en producto de temporada y guiños globales al servicio del sabor. No hay estridencias: cada bocado es un crisol equilibrado donde contrastes y texturas dialogan con inteligencia. La bodega merece mención aparte: selección coherente, pensada para acompañar y realzar, desde blancos frescos y minerales hasta tintos estructurados; los maridajes del equipo suman sin robar protagonismo al plato. El servicio es profesional y cercano, atento al detalle y al ritmo de la mesa. En conjunto, una experiencia redonda que deja ganas de volver: imaginación con técnica, sabor con memoria y vinos que abrazan la propuesta.
Hemos ido a comer por mi cumpleaños y hemos estado agustisimo. Todos los platos deliciosos, la relación calidad precio muy buena y el servicio de lo más familiar y amable. Es maravilloso tener un sitio para comer así de agusto en Valladolid. Las personas vegetarianas no estamos al 100% apoyadas en los restaurantes de la ciudad y encontrar una carta en la que puedas elegir de todo y saber que aciertas no tiene precio. ¡ojalá pronto dando servicio de cenas!
Sitio pequeño y tranquilo, con sonidos de bosque de fondo, lo cual hacía más tranquila si cabe la estancia. Buena atención por parte de los camareros, y buena calidad en cuanto a los distintos platos que probamos. Eligiendo 1er plato, un 2° y postre unos 20€ aproximadamente. Nuestra primera vez, y es una experiencia totalmente recomendable. ¡Volveremos!
!!Un gran descubrimiento en Valladolid!! Estuve el domingo comiendo allí y he de decir que es un magnífico restaurante. Lo primero de todo es que es vegetariano, y no pasa nada porque tienen unos platos que no tienen nada que envidiar. Unos alimentos de primera y una cocina de diez. La carta no es muy abundante , tienen pocos platos pero no importa porque todo está riquísimo. El camarero de diez , muy amable y atento en todo momento de lo que necesitaramos. Recomendando platos fuera de carta. El local pequeño pero con un ambiente de calma y de paz , que hacen que te centres es probar los platos , con música jazz de fondo , la decoración sencilla y una pared pintada por niños. Sobresale una lámpara con pájaros de papel que me resultó muy curiosa . Lo mejor es ir a menu, con un entrante , un segundo y postre. Tiene distinto precio si vas de diario o en fin de semana .Pero es la mejor opción. El pan es casero y nos gustó mucho. Y una amplia carta de vinos. Lo dicho, no esperes a que te lo cuenten. Visitalo y haz tu propia reseña , no te defraudará. Recomiendo 💯❌💯
Cada vez que vamos a Valladolid reservamos para ir a comer al Berenjenal. La comida súper rica y además son muy amables. El local es agradable, siempre que hemos ido, nos hemos sentido muy agusto. Volveremos seguro.
No somos de Valladolid pero siempre que vamos hacemos parada obligatoria. La comida de El Berenjenal es exquisita y aunque las porciones no parecen grandes son saciantes. En nuestra experiencia, la sala es muy tranquila, cosa que se agradece en un país donde el ruido en bares y restaurantes suele ser la norma.
Quedamos a comer allí, ya que uno de los comensales es vegano y ha sido un descubrimiento, me ha encantado no sólo la comida y los sabores si no la presentación, no podéis dejar de ir, hay que reservar
Una visita obligatoria si vienes a Valladolid y te gusta la comida vegetariana. El local es muy luminoso, acogedor y el servicio muy atento y amable. Hay posibilidad de confeccionar tu menú a tu medida. Los platos son deliciosos y sorprendentes, la carta cambia conforme a las estaciones, es todo un alegato a la cocina cíclica y de temporada. Ese es un punto fuerte que tiene este establecimiento. En nuestro caso, hemos probado el helado de espárrago blanco con salmorejo de verduras y guisantes (un plato muy sorprendente y refrescante), la pasta con salsa de tahini y salvia (muy suave y sabrosa), los buñuelos de anacardo y berenjena (mi plato favorito) y el trampantojo de bacalao al pil pil vegetariano (muy sorprendente también, la textura era idéntica a la versión animal). Para el postre, hemos compartido una rica tarta de lima y piña con nata vegana y una tarta con crema de melocotón y manzana. Merece mucho la pena si quieres comer sabroso, rico y, sobre todo, saludable. Lo recomiendo muchísimo, nos ha encantado. Gracias 🫂
¡Una visita obligada en Valladolid! Todo lo que comimos estaba fresco, delicioso y cocinado a la perfección. El Berenjenal es un excelente restaurante vegano/vegetariano en pleno centro de la ciudad. El interior es cálido y acogedor, con un mobiliario de madera precioso y una cocina abierta que aporta un toque especial. El personal fue muy amable y atento. También es muy alentador ver que lugares como este prosperan en un país donde la carne sigue siendo una parte tan central de la cultura — abrir un restaurante completamente vegetarianao/vegano aquí es una decisión valiente y admirable. Los precios son muy razonables para la calidad de la comida y la experiencia en general. ¡Muy recomendable!
Creatividad con fundamento: un crisol de sabores que emociona. En El Berengenal, la imaginación se convierte en método. La propuesta se apoya en producto de temporada y guiños globales al servicio del sabor. No hay estridencias: cada bocado es un crisol equilibrado donde contrastes y texturas dialogan con inteligencia. La bodega merece mención aparte: selección coherente, pensada para acompañar y realzar, desde blancos frescos y minerales hasta tintos estructurados; los maridajes del equipo suman sin robar protagonismo al plato. El servicio es profesional y cercano, atento al detalle y al ritmo de la mesa. En conjunto, una experiencia redonda que deja ganas de volver: imaginación con técnica, sabor con memoria y vinos que abrazan la propuesta.
Platos muy elaborados con muy buen sabor. Buena atención. Para repetir, sin duda.
Comida muy original y rica. Merece la pena.
Hemos ido a comer por mi cumpleaños y hemos estado agustisimo. Todos los platos deliciosos, la relación calidad precio muy buena y el servicio de lo más familiar y amable. Es maravilloso tener un sitio para comer así de agusto en Valladolid. Las personas vegetarianas no estamos al 100% apoyadas en los restaurantes de la ciudad y encontrar una carta en la que puedas elegir de todo y saber que aciertas no tiene precio. ¡ojalá pronto dando servicio de cenas!
Restaurante vegetariano con una carta muy apetecible. Todo lo que probamos estaba muy rico. Además pudimos ir con nuestro cachorro. 😊 Ole!
Sitio pequeño y tranquilo, con sonidos de bosque de fondo, lo cual hacía más tranquila si cabe la estancia. Buena atención por parte de los camareros, y buena calidad en cuanto a los distintos platos que probamos. Eligiendo 1er plato, un 2° y postre unos 20€ aproximadamente. Nuestra primera vez, y es una experiencia totalmente recomendable. ¡Volveremos!
!!Un gran descubrimiento en Valladolid!! Estuve el domingo comiendo allí y he de decir que es un magnífico restaurante. Lo primero de todo es que es vegetariano, y no pasa nada porque tienen unos platos que no tienen nada que envidiar. Unos alimentos de primera y una cocina de diez. La carta no es muy abundante , tienen pocos platos pero no importa porque todo está riquísimo. El camarero de diez , muy amable y atento en todo momento de lo que necesitaramos. Recomendando platos fuera de carta. El local pequeño pero con un ambiente de calma y de paz , que hacen que te centres es probar los platos , con música jazz de fondo , la decoración sencilla y una pared pintada por niños. Sobresale una lámpara con pájaros de papel que me resultó muy curiosa . Lo mejor es ir a menu, con un entrante , un segundo y postre. Tiene distinto precio si vas de diario o en fin de semana .Pero es la mejor opción. El pan es casero y nos gustó mucho. Y una amplia carta de vinos. Lo dicho, no esperes a que te lo cuenten. Visitalo y haz tu propia reseña , no te defraudará. Recomiendo 💯❌💯
Edito reseña octubre 2018: cada cambio de menú con la temporada nueva es una sorpresa. Adoramos volver!!! . . Una maravilla de lugar, sin duda alguna. Fuimos mezcla de grupo, vegetarianos y no vegetarianos, y todos quedamos encantados. Para comenzar, la camarera es un amor. Se preocupó en todo momento por todo y fue muy amable y agradable. La carta consta de un menú con 5 primeros y 5 segundos que van cambiando según la temporada, con diversos postres también. Hay platos vegetarianos y completamente veganos, y se indican debidamente en la carta. Me encantó el gruiso de lentejas con curry, y la lasaña vegetariana también estaba deliciosa. El vino que probamos, muy afrutado, tenía un sabor intenso. La experiencia en general fue de 10, volveremos seguro. Recomendable reservar con antelación, ya que el local es pequeño y casi siempre está lleno. Movilidad reducida: la entrada está bien. No pude comprobar el WC, pero es cierto que una silla de ruedas tendría problemas para pasar entre las mesas.
Comida sabrosa. Nos ha gustado la carta. Bien elaborada. Muy recomendable, en una ciudad con casi nula oferta vegetariana. Por ser exigente, raciones un poco justas para mi gusto, pero es la tendencia habitual. Y no tienen carta de infusiones, en mi caso lo echo a faltar.
La comida está rica. Hay opciones veganas. Tienen un menú diario por 15,50€ (16,50€ si se elige la lasaña) que incluye, a elegir entre 5 opciones de cada: un primero, un segundo y un postre. También incluye agua (del grifo y con un poco de hielo) y pan. Creo que por ese precio sí que podrían poner botellas de agua embotellada, de cristal. Si se quiere otra bebida, se paga aparte. El servicio es más bien lento, pero son muy amables y simpáticos. El sitio es acogedor y tranquilo, con música de fondo.
Habíamos ido hace bastante tiempo y queríamos repetir. Antes había echado un vistazo a las críticas, y en algunos casos no le ponían muy bien, pero nuestro caso todo estuvo bastante correcto. Habíamos reservado y no tuvimos que esperar nada de tiempo. La camarera fue bastante amable, y el tiempo de espera con los platos aunque no fue rápido, fue razonable. De primero nos pedimos una ensalada de tomate de huerta con puerros, albahaca y cuscurros, y un risotto de higos y quesos. De segundo unas croquetas de manzana y queso, y una lasaña de champiñones, hinojo, apio, calabaza y quesos. Y de postre natillas y sorbete. Nos gustó todo bastante, excepto el sorbete que no nos gustó a ninguno de los dos. Las cantidades en los platos no son grandes, pero creo que suficientes. Y el precio muy ajustado, 14 € sin incluir la bebida. En resumen creo que es un lugar céntrico y muy asequible, con buena comida. Por cierto, yo no soy vegetariano. Y admite perros, lo cual para mi es un punto a favor.
Comida saludable, riquísima y original que va más allá de las versiones vegetarianas de hamburguesas y perritos calientes. El menú, aunque parezca reducido, merece mucho la pena. La atención es rápida y amable Recomiendo especialmente las albóndigas de acelga y la crema de zanahora.
Las raciones podrían ser un poco más abundantes y el servicio más rápido, pero la comida nos ha gustado mucho.
El único vegetariano que encontré en la ciudad. Muy de agradecer el tener esta opción. El local no es muy grande por lo que creo conveniente reservar con antelación sobre todo en festivos y días con más afluencia. Carta con una variedad adecuada, con platos muy elaborados. Acertamos con todos los que pedimos. Buena atención, pausada en un ambiente tranquilo. No es barato, pero tiene una buena relación calidad-precio. El tamaño de los platos está bien y es adecuado para llegar perfectamente al postre.
De vez en cuando me gusta comer diferente, y este es uno de los pocos vegetarianos de la ciudad. Carta: Probamos los espárragos, ricos y diferentes, la falsa morcilla curiosa, el seitan bastante rico, la ensalada no me dijo nada, postre la tarta de Lima bastante rica, y el helado interesante. Relación calidad precio: Buena se puede comer por unos 20€ Servicio: No me gusta q los q están en cocina también atiendan, aunq el restaurante sea pequeño. Local: Es pequeño , pero está bastante nuevo, decorado con unas pajaritas Curiosidad: Podremos encontrar vinos y cervezas diferentes Accesibilidad: Local a pie de calle, tiene una doble puerta q quizá complique la entrada
Tener un vegetariano en Valladolid es un lujo, por supuesto. La comida está rica pero no para tirar cohetes y un poco cara, el servicio muy lento porque son cocineros y camareros, que lo mismo es lo suyo, pero 25 minutos desde que nos sentamos hasta que nos preguntaron si queríamos beber algo, me parece excesivo. Las cantidades son pequeñas y una cerveza 4,50€ y no hay más barata
Ya había estado en otra ocasión y me apetecía repetir. El lugar está bien, es tranquilo y el ambiente es bueno aunque se me queda un poco corta la carta, me falta algo más de variedad. De lo que había, a mi amiga y a mi no nos apetecía casi nada y estuve muy indecisa. Sé que es difícil tener una gran carta dada la situación que estamos viviendo por la pandemia. Quizá más adelante vuelva. Eso sí, de sabor estaba todo muy rico, recomiendo la lasaña.
Diferente y muy rico, bonita experiencia ecovegetariana! Repetiré...(Primera vez que fui) He vuelto y me ha decepcionado un poco... tenía muy buen recuerdo y cogí un primero con espárragos de Tudela a 9€ y me pusieron 3...me pareció algo escaso. Otros detallitos tampoco cumplieron mis expectativas...Eso sí los postres, buenísimos como siempre. Aconsejo probar novedades antes que coger el coulant. Las bebidas bio, muy ricas y diferentes también.
Un sitio agradable, tranquilo, con personal servicial y amable; el local tiene una decoración fina y no es muy grande, por lo que recomiendo ir con reserva. La comida estaba toda muy rica, es un sitio que hay que probar, ya que cuidan mucho el detalle, el emplatado y sabor.
Tener un vegetariano en Valladolid es un lujo, por supuesto. La comida está rica pero no para tirar cohetes y un poco cara, el servicio muy lento porque son cocineros y camareros, que lo mismo es lo suyo, pero 25 minutos desde que nos sentamos hasta que nos preguntaron si queríamos beber algo, me parece excesivo. Las cantidades son pequeñas y una cerveza 4,50€ y no hay más barata
Ya había estado en otra ocasión y me apetecía repetir. El lugar está bien, es tranquilo y el ambiente es bueno aunque se me queda un poco corta la carta, me falta algo más de variedad. De lo que había, a mi amiga y a mi no nos apetecía casi nada y estuve muy indecisa. Sé que es difícil tener una gran carta dada la situación que estamos viviendo por la pandemia. Quizá más adelante vuelva. Eso sí, de sabor estaba todo muy rico, recomiendo la lasaña.
Diferente y muy rico, bonita experiencia ecovegetariana! Repetiré...(Primera vez que fui) He vuelto y me ha decepcionado un poco... tenía muy buen recuerdo y cogí un primero con espárragos de Tudela a 9€ y me pusieron 3...me pareció algo escaso. Otros detallitos tampoco cumplieron mis expectativas...Eso sí los postres, buenísimos como siempre. Aconsejo probar novedades antes que coger el coulant. Las bebidas bio, muy ricas y diferentes también.
La comida nos gustó aunque la carta nos pareció un poco corta. Era el menú de fin de semana de un sábado noche. El precio muy bien, eso sí. En pocos sitios puedes tomar una copa de vino a 1.40€. La pega es que el servicio fue muy lento y muy despistado, y eso que el restaurante estaba a medias. Pasaron varias veces sin retirar los platos del primero, que tardó bastante en salir. Los segundos tardaron menos en venir. Lo que pasa es que antes de haberlos terminado nos dejaron la carta de postres y me pareció muy mal detalle, como de tener prisa. Sin embargo me gustaría volver a tomar otro menú a diario porque las críticas que leo aquí son buenas en general y queremos darle otra oportunidad al único restaurante vegetariano que hay en Valladolid.
La comida estaba rica pero poca variedad de platos. Las bebidas caras y el agua que te sirven del grifo, decepcionante cuando pedimos un zumo y nos trajeron uno envasado y muy pequeño. También al pedir vino, nos exigían pedir la botella aunque en la carta venía la opción de copa, para finalmente cobrarnos más por ellas. La calidad es buena pero no acorde con los precios.
He comido poco pero estaba rico. La verdad que me he quedado con hambre. Pedí garbanzos negros y no se donde estaban los garbanzos. El servicio algo lento, el agua del grifo y con j a botellita de rosado pague 21 euros por cabeza lo cual para lo que comimos me pareció caro. Si quieres probar a ir no está mal. Pero un vez, no repetiré demasiado caro calidad precio.
Buen servicio. Es un restaurante pequeño y cómodo. La comida está bien cocinada pero las cantidades son mínimas. Como ejemplo, una de mis acompañantes pidió espárragos y trajeron tres espárragos, una hoja de endivia y un tomate cherry. Sinceramente parecía una broma. El precio en relación a la cantidad que ofrecen es caro: tres personas 68 euros (primer y segundo plato, postre y bebidas). Si mejoraran las cantidades sería un sitio recomendable.
Es el único vegetariano 100% de la ciudad (por lo menos que sepa), pero es muy complejo comer allá. Primero, solo tienen atención en un horario muy limitado, hay que reservar y hay menú para cada día y realmente no te puedes salir de ahí. El servicio es un poco lento, pero tiene sentido porque son 2 personas para todo, y la relación calidad precio no me termina de convencer porque es carete y no sales del todo llena. Es un lugar al que voy en ocasiones muy puntuales porque el ambiente está muy guay.
La comida está bien elaborada, raciones tirando a pequeñas y postres muy raquíticos y caros. Además de que nosotros pedimos tiramisú y no se parecía ni en aspecto ni en sabor. Tampoco dieron ninguna explicación al respecto. El servicio está bien aunque solo tienen una camarera a la que tuvimos que llamar en varias ocasiones porque no salía de ella venir y estuvimos un buen rato para pedir el postre. Una vez que pides, el plato sale rápido. Pedimos 4 menús que salió por 100€. Lo veo caro. Ambiente del restaurante, tranquilo, minimalista y limpio.
La experiencia culinaria merece la pena, sobre todo por degustar deliciosos platos veganos y desterrar así el mito de que la comida sin animales es insípida o aburrida. Buenos platos, pero algo escasos. Demasiado orientados a sacarte pasta, por ejemplo por el pan o cualquier elemento que no esté especificado. El servicio tiene familiaridad, a veces demasiada, y para sus precios, no deberían tener fallos como falta de cubiertos, y cosas así. Recomiendo visitar, no sé si repetir.
No soy vegetariano, fui con mi pareja para probar algo distinto. La comida rica, algunos platos más que otros. De los postres no recomiendo el bombón vegano, sabores un poco raros. Las cantidades escasas, para cenar ligero bien, para comer creo que cortas. No hay carta, es un menú de 5 primeros 5 segundos y 5 postres que incluye pan y agua por 17€, el resto de bebidas a parte. El local no muy bien climatizado hacía fresco. La atención sin ser muy rápida no estuvo mal para ser una camarera y estar el local que es pequeño lleno.
Un local no muy grande, con decoración acogedora. Comida vegana y vegetariana rica. Comí de primero espárragos, que estaban ricos, al dente, aunque 2 espárragos 9 euros creo que son algo caros, de segundo buñuelos de berenjena. Los dueños son los camareros y los cocineros, así que el servicio es algo lento. Tómatelo con calma, igual es el lema del local. Acompañamiento pan casero y agua de pepino. Precio normal
Un local no muy grande, con decoración acogedora. Comida vegana y vegetariana rica. Comí de primero espárragos, que estaban ricos, al dente, aunque 2 espárragos 9 euros creo que son algo caros, de segundo buñuelos de berenjena. Los dueños son los camareros y los cocineros, así que el servicio es algo lento. Tómatelo con calma, igual es el lema del local. Acompañamiento pan casero y agua de pepino. Precio normal
Las cantidades son pequeñas. Demasiada lentitud, la actitud del camarero no me gustó, le mencioné que una verdura me pareció que estaba dura y me dijo algo así como que se cocinaba así, y que quizá yo no sabía comer la verdura (o q no sabía cocinarla o tal). Pedimos un vino que estaba en la carta y no lo tenían. En el escaparate de fuera tenían otra carta diferente a la que tenían dentro y no tenían los platos por los que habíamos entrado. Con todo, estoy muy contenta de que haya un restaurante vegetariano en Valladolid. ¡Enhorabuena!
La atención es amable. Los platos están bien presentados pero nada abundantes. Viendo las reseñas, nos decidimos a entrar...vaya decepción!!!El agua que incluyen en el menú es del grifo, tibia. Y 15, 50 euros por un menú así, sinceramente, es una tomadura de pelo. Un menú que no cambia en toda la semana, tendría que salir impecable( y sale frío, escaso...). Honestamente, ni volvería a comer aquí y mucho menos lo recomendaría( hace más de 15 años que soy vegetariano).
Ayer, sábado día 7 de junio de 2025. Dos personas vegetarianas, con reserva: tras 35' de espera, nos llegó el primer plato. El segundo, otro tanto de espera. La comida no se ajusta la calidad/cantidad con su excesivo precio. Espero sirva para la mejora de todo. Un saludo cordial
Acabo de estar en la degustación de otoño y he salido tremendamente decepcionado, después de la de primavera/verano que estuvo bastante bien. Pero esta un despropósito, principalmente por las IRRISORIAS cantidades: 4 cucharadas de crema, 7-8 alubias o un trozo de cardo, cada cosa daba para uno, dos o tres bocados si llega. Y de remate el postre que supuestamente eran dos, un buñuelo de calabaza y luego helado de te, que ha venido junto, es decir, buñuelo CON helado, pero en el menú se marcaban como dos postres. Además, claro, tamaño diente, para dos cucharadas. Las degustaciones no van de cantidad sino de sabores y texturas pero hombre, sin reírse del cliente que han sido 55€ bebida aparte. Como apunte, le sumamos que el menú no tenía nada de proteína (7 alubias blancas), siguiendo la histórica alergia del sitio al tofu, seitán o texturizados, no digamos ya moderneces como Heura. Sigue siendo un quiero y no puedo.
Éramos un grupo y no nos facilitaron el poder compartir las mínimas y carisimas raciones. Luego lo entiendes no dan ni para uno...pero por lo menos elegimos bien el vino y los postres no estaban actualizados. La misma salsa estaba en varios platos, espero tomen nota.
Muy descontenta con la experiencia. Pese al reclamo del restaurante en internet anunciándose como un lugar al que poder acudir con intolerancias y alergias (literalmente, pone que comentes las intolerancias al camarero o a la camarera), la realidad no tuvo nada que ver. El camarero que nos atendió nos contestó de malas formas que allí no había nada para personas celíacas (ni siquiera una ensalada), después de haber esperado media hora a que nos atendieran (teniendo reserva). Tuvimos que irnos por no poder comer nada allí bajo las palabras insolentes del camarero, que nos decía que ese no era restaurante apto para intolerancias o alergias y que estábamos mintiendo cuando le dijimos lo que especificaban en internet. Fue una situación muy desagradable.
Muy mala experiencia. Lo primero es que la ventilacion es nula. Segun sales la ropa a la lavadora y tu a la ducha. La comida son recetas que parecen algo pero se quedan en la tipica receta de instagram para veganos. Yo comi una tempura de coliflor que literalmente es coliflor cruda rebozada en harina yolanda (seguía cruda y sosa en mi plato) y un no salmón que en un cacho de tomate mal marinado. De postre una tarta de queso que para costar 7 euros era una cosita pequeña, insipida y aburrida. Tanto el pan como el bizcocho de café parece que lo hacen en una panificadora, se queda medio crudo (A ver la digestion). Los tiempos son lentos, notas como te cocinas con el olor a fritanga poco a poco Hace años era un restaurante muy bueno, ahora es para no volver. Lo unico bueno es la camarera que fue muy amable y paciente.
Muy mala experiencia. Lo primero es que la ventilacion es nula. Segun sales la ropa a la lavadora y tu a la ducha. La comida son recetas que parecen algo pero se quedan en la tipica receta de instagram para veganos. Yo comi una tempura de coliflor que literalmente es coliflor cruda rebozada en harina yolanda (seguía cruda y sosa en mi plato) y un no salmón que en un cacho de tomate mal marinado. De postre una tarta de queso que para costar 7 euros era una cosita pequeña, insipida y aburrida. Tanto el pan como el bizcocho de café parece que lo hacen en una panificadora, se queda medio crudo (A ver la digestion). Los tiempos son lentos, notas como te cocinas con el olor a fritanga poco a poco Hace años era un restaurante muy bueno, ahora es para no volver. Lo unico bueno es la camarera que fue muy amable y paciente.
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C. Duque de Lerma, 2, 47003 Valladolid, Spain
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