La Costa del Piñón
Valladolid
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Sobre La Costa del Piñón
En Valladolid, en la costa del Piñón, encontramos una experiencia culinaria única que se distingue por su ambiente relajante y acogedor, ideal para disfrutar de sus comidas. La selección de bebidas y el menú ofrecen una amplia gama de opciones, desde tapones locales hasta vinos frescos, creando un e...
En Valladolid, en la costa del Piñón, encontramos una experiencia culinaria única que se distingue por su ambiente relajante y acogedor, ideal para disfrutar de sus comidas. La selección de bebidas y el menú ofrecen una amplia gama de opciones, desde tapones locales hasta vinos frescos, creando un entorno donde se sienten a la perfección. El servicio es profesional y cordial, garantizando que cada pedido sea atendido con atención personalizada. Además, el lugar destaca por su capacidad para soportar grupos grandes y ofrecer un espacio cómodo para solo uno o en parejas. Su gastronomía combina elementos tradicionales de la región con una sofisticación moderna. En las salsas, se aprecian especias auténticas como pimienta negra y ají amarillo, mientras que el pollo a la plancha está acompañado de piñones y chorizo típicos. Las ensaladas incluyen tarrastanes de calabaza, guisantes con aceite de oliva virgen extra y trozos de carne fresca, todo ello servido en un plato limpio y nutritivo. El ambiente se caracteriza por ser tranquilo y cálido, perfecto para descansar después de una cena larga. El acceso al patio es amplio y seguro, permitiendo a los visitantes tomar su propia comida o compartirlo con amigos en lugares silenciosos. La temperatura del interior es agradable, lo que facilita la experiencia gastronómica. Esta cocina no solo ofrece platos deliciosos, sino también un lugar
Què diuen els clients de La Costa del Piñón
La Costa del Piñón es un restaurante muy recomendado en Valladolid, especialmente por su pincho de lechazo y calamares. Los clientes destacan la calidad de la comida, el servicio atento y el ambiente agradable, aunque el interior puede ser ruidoso.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Es recomendable reservar, especialmente si se va en grupo, y si el clima lo permite, solicitar una mesa en la terraza para disfrutar de un ambiente más tranquilo.
Services
Què veure a prop
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Explora els voltants de La Costa del Piñón
La Costa del Piñón es troba a Valladolid, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Fábrica de harinas La Perla (A 549m) — Edificio de Valladolid bien de interés cultural
Parcs i Jardins
- Parque de las Moreras (A 834m) — park in Spain
Altres Llocs d'Interès
- Polideportivo La Victoria (A 331m) — building in Valladolid, Spain
- Biblioteca del Centro de Información y Documentación Juvenil (A 504m) — biblioteca en España
- Edificio Duque de Lerma (A 611m) — edificio de Valladolid, España
- Aceñas del Pisuerga (A 743m)
- Jefatura de la Policía Municipal de Valladolid (A 754m) — building in Valladolid, Spain
- Palacio de la Ribera (A 802m) — edificio en la provincia de Valladolid, España
- Puente de la Condesa Eylo (A 875m) — puente sobre el Pisuerga en Valladolid, España
- Paseo de Isabel la Católica 27, Valladolid (A 896m)
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Preguntes freqüents sobre La Costa del Piñón
Opinions de La Costa del Piñón Valladolid
Fantástica comida con sabor a parrilla, desde el calamar hasta el pincho de lechazo. Postres de buena calidad y servicio muy agradable. Muy recomendable.
Menudo descubrimiento! La verdad que me fascinó cómo manejan las brasas. Qué variedad y qué bien hecha está la comida. Pedimos pincho de pollo y lechazo, chorizo, morcilla, pulpo y ensalada. Fantástica recomendación por parte de la camarera de pelo largo. El pan, muy buen también. Los postres, de escándalo. Así, da gusto. Volveré.
Grata sorpresa! Teníamos claro que queríamos pinchos de lechazo, y la verdad que muy bien, todo super bueno, el trato inmejorable, el sitio muy bien, y manteniendo la distancia correcta entre mesas. Recomendable 100% **ACTUALIZACIÓN** En los dos últimos años hemos vuelto varias veces y nunca decepciona!
La comida buenísima y la atención rápida .El entorno es precioso .La única pega que no tienen absorción del ruido y estando lleno el restaurante no escuchas bien para una conversación lo cual es una pena
Estuve hace una semana con mi pareja por primera vez y quedamos bastante contentos. Destacar la amabilidad del camarero jovencito que nos atendió, se llamaba samuel, estuvo atento tanto de nuestra mascota como de nosotros durante el servicio. Volveremos!!!
Comimos genial. Buena relación calidad precio y la atención por parte del personal, muy buena. Me manché él vestido comiendo y me dejaron un quitamanchas y cepillo. Muy amables.
Buena relación calidad precio. Riquísimos pinchos de lechazo a la brasa. A destacar también los calamares a la plancha. Tuvieron el detalle de ponernos fuera por problemas de salud de uno de los integrantes y en todo momento mantuvieron las medidas de seguridad e higiene que ahora mismo se requieren. Punto a su favor. Un entorno ideal junto al canal de Castilla. Enhorabuena, seguid así.
Ya hemos estado varias veces y la comida estupenda. Y gracias en particular a Samuel por su atención y amabilidad siempre, es muy atento y agradable!!
Buen sitio, a la altura de los pinchos de lechazo de Traspinedo. Las costillas de Ibérico muy bien realizadas también. Precio acorde a la capital, no barato pero no prohibitivo. La morcilla de Zaratán una clásica donde las haya. La tarta de queso y piñones un must do, igual que el café de puchero, así que guardad sitio. Les falta algo de organización, algo comprensible en un sitio nuevo. Volveremos sin duda.
Muy buena calidad de alimentos y precio medio pero muy adecuado.
La Costa del Piñón es un sitio estupendo. Su ubicación al lado del canal y el paseo tan bonito que lo rodea hace que el ambiente sea muy agradable. La comida es muy rica y la atención del personal excelente. Están muy pendientes y todo muy rápido. Es un sitio muy amplio. Sin duda repetiremos.
Todo muy bueno, merece la pena probarlo, y repetir.
Mi primera comida y no será la única,buen servicio y calidad excelente,el trato del personal de 10
Un lugar al que siempre vuelvo. Súper amables, la comida riquísima, especialmente los pinchos.y la tarta de piñón de 10!!
Hace años, muchos, el local donde hoy se sitúa Costa del Piñón fue almacén de carbón para las barcazas de vapor que surcaban el Canal de Castilla. Y de ello da fe alguna imagen que se conserva en lo que hoy es uno de los restaurantes que revitalizan una de las zonas más desconocidas, o conocidas depende de con quién se hable, de Valladolid. Este establecimiento hostelero es un homenaje al producto de proximidad, cercanía o kilómetro 0.
Buen servicio de camareros , teníamos la reserva a las 3,30 llegamos antes y aún estando bastante liados por ser hora punta no nos pusieron ninguna pega , respecto a la comida estupendo producto y el punto perfecto con la brasa , sin duda volveremos y lo recomendaremos.
Un descubrimiento! La parrila una delicia, muy bien gestionada, ovejas churras en forma de uno de los mejores pinchos de lechazo con leña de sarmiento que he comido en Valladolid, chorizo, rabas del Cantábrico, verduritas impecables, una tarta de queso con piñones de Castilla buenísimos y un café de puchero que parecía jugo de frutas son ya mis platos favoritos de este lugar donde el corazón del fantástico maestro parrillero se nota en cada plato a la brasa y la amabilidad de toda la plantilla te hacen sentir en casa. Con unas magníficas vistas del Canal de Castilla, buenos vinos, la tranquilidad que te da la separación de sus mesas que demuestran que les importa más tu salud que hacer caja y los patitos acercándose desde el rio te encuentras con un lugar perfecto! Y la calidad precio en su punto, buena materia prima y precio adecuado.
Comimos muy bien. Los pinchos de lechazo estaban muy ricos, en su punto. El servicio muy bueno, rápido y agradables.
Restaurante familiar, acogedor , con muy buen servicio y buena comida, sobre todo me han encantado los calamares a la brasa, el chorizo y los pinchos de pollo
Nos ha gustado muchisimo, hemos comido el chorizo, el calamar, bacalao, pinchos de pollo, secreto y las papas aliñás y todo en su punto, los camareros muy agradables, sitio bonito con buenas vistas, la única pega mucho ruido en el interior cuando está lleno de gente, por lo demás... Un 10
Siempre de 10!!!! Siempre un acierto!!! El Atum Rojo a la parrilla es un espectaculo!!! No sabría por donde empezar.... El Atum (si es temporada) es fundamental, luego ya...... Pulpo a la parrilla, pincho de Lechazo al sarmiento, Costillar de Iberico,.... todo extraordinario y perfecto de punto, elaborado por expertos parrilleros. Se nota la mano de la dirección y su vinculación de generaciones a la hosteleria de referencia en Valladolid. 100% Recomendable!!!
Restaurante al margen del canal en Valladolid, aunque éste estaba seco por completo y le quita el encanto de las fotos en las que se ve agua. Comimos en la terraza bajo las sombrillas, muy agradable, Dentro estaba lleno, y es casi imprescindible reservar. Lo típico el pincho de lechazo, buenísimo. Ponen dos pinchos por cada 3 personas. Las rabas como las del mismo Sardinero. Sólo hubo un pequeño "pero" y fue que los platos de guarnición salieron cuando ya habíamos terminado el lechazo. El personal es muy atento y nos pidieron disculpas. La tarta de queso de 10. Sin lugar a dudas volveremos. Está reseña fue hace 4 meses Hemos vuelto y todo ha sido perfecto. Por eso las 5 estrellas.
Hemos ido a comer hoy en familia, nos ha atendido una chica muy agradable y muy eficiente. La comida buenísima y muy bien presentada. El pulpo, pincho de pollo, pincho de lechazo, así como el chorizo al sarmiento buenísimo, pero lo mejor la tarta de piñón, una delicia para el palada La mejor tarta de queso que he comido. El café de puchero muy rico y al chupito nos han invitado.Recomendado 100× 100
Es una nave que está al lado del canal de Castilla, dispone de terraza pero para eso mejor reservar con antelación. El servicio es rápido, amable.. Pedimos su especialidad, pincho de lechazo de traspinedo, unas patas asadas y un calamar a la parrilla. Todo estaba muy bueno! Recomendable!
Hemos ido a comer un grupo de siete amigas y la experiencia ha sido fantástica. A pesar de ser un grupo grande, el servicio fue ágil, atento y profesional, haciendo que todo fuera cómodo y agradable. La comida nos encantó, pero tenemos que destacar los pinchos de lechazo, que estaban espectaculares, y el calamar a la brasa. Los precios nos parecieron muy adecuados para la calidad que ofrecen, algo que siempre se valora, salimos a unos 30€/persona pidiendo tres entrantes, tres pinchos de lechazo con un par de ensaladas para compartir y a mayores todas pedimos postre y café. Además, tienen el detalle de invitar junto con el café a licor, en nuestro caso crema de orujo. Sin duda, es un restaurante totalmente recomendable en Valladolid !!! ☺️
I was there with some friends at Christmas and I really enjoyed it. Today I went with my partner and the food was truly spectacular, great value for money, and the staff were impeccable and very attentive. Highly recommended.
A special restaurant near the canal in Valladolid. You don't need to go all the way to Traspinedo to get a delicious roast lamb skewer. They make it incredibly well here. A real treat. The patatas bravas and croquettes are also delicious. The pine nut tart is very tasty. The waiters are very attentive.
We went with our friends for our annual lunch and it was great. The roast lamb skewer was probably the best I've ever had, and that's saying something considering Valladolid. The pine nut dessert was very, very light and refreshing, which was a welcome change after such a big meal. The rest of the food was generally good. It's a large restaurant, perfect for groups. The wine was my least favorite thing; I don't doubt it's good, but it was the only thing that bothered me the most. Also, being on a dead-end street, parking is a bit tricky, but there's plenty of parking a 2-minute walk away. The Christmas menu was a bit pricey, but we all know how it is at Christmas... for that time of year, it was about average. Honestly, I'd never been before, and we've already added it to our list for next time. Highly recommended.
A good restaurant for roast lamb, with ample space for large groups. The lamb, black pudding, and chorizo are delicious, and the traditional coffee is also highly recommended. The only suggestion for improvement would be to replace the benches with chairs for greater comfort.
A wonderful restaurant right on the Canal de Castilla basin. The food was excellent, and the service even better. We ordered the squid with black mojo sauce, the squid rings, the chicken skewer, and the suckling lamb skewer. Everything was delicious. A special mention to our waiter, Gin. We had dessert and coffee on the terrace overlooking the Canal ducks. Highly recommended.
Overall, everything we ordered was delicious. We went for dinner and ordered the calamari, fried squid, and for dessert, the cheesecake with pine nuts. With each drink, you get a free tapa (in this case, olives), which is always appreciated. And after dessert, they treated us to some shots. I'll definitely be back!
Recommended! We were lucky to have an outdoor table, a relaxing and comfortable atmosphere (it's very noisy inside), friendly service, and great food! Meal for two: Suckling lamb skewer, squid, pickled salad, cheesecake and pine nuts, delicious bread, and complimentary tinto de verano (€61).
Small menu but very good food and a nice atmosphere. Very good, friendly and quick service. Pincho de lechazo and tarta de queso are must 🤩
Lovely meal. What a great pinchos of Lechazo!! 100% recommended.
La comida a la brasa muy buena, la ensalada que pedimos estupenda también (cebolla caramelizada, centresca y pimientos). El vino pedimos uno de los suyos que cumplió y el bacalao estaba un poco salado, por lo demás estupendo. Quizá estaban demasiado encima para retirar los platos de la comida que se iba terminando y traer más. De precio bien, sumando postres y asumiendo pedir algún vino mejor, rodamos en torno a los 25-30 por persona. Repetiremos.
Lugar agradable a orillas del canal de Castilla, platos clásicos con algo de tendencia moderna y el clásico pincho de lechazo sin necesidad de desplazarse hasta Traspinedo, personal amable y atentos a tus necesidades, en la terraza algo de calor pero soportable, en pocas palabras una velada estupenda.
Fuimos el día 9 de agosto y la experiencia fué horrible. Hacía más calor en el restaurante que en la calle. Que vale que en la calle pegaba mucho pero dentro era inhumano... La comida bien y el servicio como es habitual en las reseñas te despachan demasiado rápido. Supongo que será para evitar el golpe de calor de los clientes....
El servicio para tanto camarero deja mucho que desear y la brocheta de verduras fría y a destiempo y el calamar con tan buen producto un poco duro
Es recomendable reservar es un local grande pero se llena rápido a la hora de comer. La comida es de buena calidad La atención del personal es muy correcta y en todo momento están atentos. Es recomendable
Reservamos para celebrar el cumple de mi pareja, el interior estaba lleno y nos tocó terraza. Me lo recomendó una amiga y fue un acierto. Las vistas estupendas y la comida muy rica, obligatorio pedir el calamar y el pincho de lechazo.En cuanto al personal muy atento. Repetiremos y lo recomendamos.
Local ubicado en el canal, Con una terraza muy bonita, donde debe ser muy agradable disfrutar de una comida o velada. El restaurante por dentro parece un viejo almacén , bien decorado y confortable. Especialistas en el famoso pincho de lechazo, he de decir que si que está bueno, pero lo he probado en otros restaurantes de Valladolid con más carne y sabor , de todas formas quizás haya sido casualidad de ese día, habrá que darle otra oportunidad. Entrantes correctos , brocheta de verduras bien, morcilla muy sabrosa. El servicio fue variopinto, si es cierto era viernes y hora punta o que coincidió con nuestra mesa, cosillas que se pueden mejorar para darle las 5 estrellas !
Repetimos en 1-1 -2024 , mejor que en el 2023. Todo riquísimo. La organización, camareros - cocineros (brasa) es de destacar. Mucho ambiente. Comida de Año Nuevo 2023, pobre el que no hubiera desayunado bien.... TODO MUY ESCASO el micuit bastante cha, sin presentación ni pasas ni piñones, como ponía en la carta. El jamón bastante normalito. El calamar muy rico y las gambas ricas tb. MUY Poca cantidad en general de todo, platos al centro a compartir, 45 euros. El lechazo estaba muy rico. De postre no ponen lo que viene en carta, unos trozos de roscón d reyes y listo, lo pillas con la mano, se ahorran plato y cucharita, los dulces navideños tampoco pusieron, se lo dijimos,se miraron flipando y sacaron 4 cosillas contadas. Te quitan las copas y vasos enseguida, jaja misión imposible beber algo con el postre. Un culín de café de puchero. Licores de distintos tipos al centro de mesa. El sitio chulo amplio si te toca silla mejor que banco.
Buen sitio para celebrar,no recomiendo para diario ya que el precio es medio alto. Has de reservar con antelación, se llena mucho. Tienen una terraza muy agradable que da al canal. Lo típico es el pincho de lechazo, 20€... Y la tarta es de queso Y piñón no exactamente igual a la de Traspinedo. El arroz con leche no es destacable para nada. El servicio rápido.
Muy recomendable, la especialidad de la casa: el pincho de lechazo. Tenía ganas de probarlo, ya que las veces que he ido sin reserva ha sido imposible. Tienen muchos camareros, pero se echa de menos un jefe de sala, alguien que sólo se dedique a controlar las mesas. Probamos el chorizo a la brasa, correcto. El queso de Sardón muy rico con un toque ahumado. La camarera nos metió presión para acabar los entrantes y traernos el pincho, lo q me parece un detalle feo, teniendo en cuenta además ya no había gente esperando. Llegó el pincho, el camarero saca los trozos y los sirve en un plato. Me gustó mucho , la carne en su punto, correcto de sal y el toque de brasa. Vino el cocinero a preguntar qué tal el pincho. Relación calidad precio, puede parecer algo caro pero por calidad lo merece. Respecto al local tiene su encanto, especialmente por su ubicación al lado del canal. Se puede aparcar muy cerca sin problema. Accesibilidad: El local está a pie de calle, y hay baños adaptados a discapacitados. Si que repetiría.
La comida creo que buena, porque de los segundos platos 2 de secreto, 2 costillar y2 pinchos de pollo. Pero media hora después nos faltan los pinchos de pollo, lo demás ya se ha acabado. Los camareros no tendrán la culpa pero.....muy lentos
Ya tenía ganas de ir a probarlo y la verdad que me ha gustado mucho. La ubicación me encanta por estar junto a la dársena del canal. Dentro las mesas son muy amplias igual que la terraza. En general el sitio es bastante cómodo. Me ha gustado mucho el trato que nos ha dado el camarero durante toda la cena. Muy cómodo para aparcar. Seguro que repito y desde luego lo recomiendo.
Comimos 8 personas en la terraza. El lugar muy tranquilo y recomendable, fácil de aparcar. El servicio rápido y atención exquisita. En cuanto a la comida, nosotros pedimos unos entrantes para compartir y luego un segundo por persona. Todo bastante bueno y bien presentado. El precio, sobre 30 euros por persona. La relación calidad-precio bastante adecuada. Sin duda, un sitio para visitar.
Restaurante con ambiente familiar en la que especialidad son las carnes a la brasa. El sabor de la carne es bueno y el precio, razonable. Lo que he pedido ha sido: - Croquetas - Rabas - Calamar a la parrilla con mojo negro, muy recomendable. - Revuelto de bacalao: Personalmente he notado un exceso considerable de cebolla en el plato, que hace que pierda protagonismo el sabor de bacalao. - Lechazo y pollo: Un espectacular sabor a humo en la carne, cocinada a la brasa a la vista del público. El restaurante se lleva las 4 estrellas por esto. - Ensalada: una sencilla ensalada de tomate, cebolla y lechuga recomendable para acompañar a la carne, pero con un exceso muy evidente de vinagre de sidra.
Una pena acabar un buen pincho de lechazo con un horrible arroz con leche y caramelo. Acuoso, desagradable al paladar. Mi intención con esta reseña es la mejora de dicho postre o lo quiten de la carta.
Bonito lugar situado junto al Canal de Castilla, ubicado en un antiguo local que albergaba una grúa para descargar las barcazas que por allí navegaban. Se puede disfrutar de platos típicos de la meseta castellana, además de otros platos. Hay que reservar con antelación, ya que se llena siempre.
We had dinner on the terrace, and the staff was very attentive (we didn't have a reservation). We ordered the squid, which was delicious, as was the pickled salad. As for the meats, the secret was overcooked, and the suckling lamb, while not bad, was admittedly a bit overcooked. The cheesecake and pine nut cake was spectacular, though. And a nice touch: complimentary house liqueurs.
The calamari and chicken skewers were very good, as was the service. The roast lamb was less flavorful than in other similar restaurants, and in our case, it was a bit salty. The place is very nice, but I find it uncomfortable to eat on benches. They have a small terrace if you want to bring a dog, as they don't allow them inside.
La experiencia fue mediocre parecía más un gimnasio que un restaurante en plena ola calor comimos con una temperatura igual que hacía fuera. Se lo comentamos a los camareros y nos contestaron que no daba más abasto( cosa que no entendimos ya que estaba la puerta al acceso a la terraza abierta y no se hizo ni la intención de bajar temperatura del aire acondicionado) eso si entre los camareros comentaron toda la jugada y nos miraban ….no entendíamos nada ,pero sí que demostraron poca profesionalidad, al igual que la retirada de platos sin casi terminar. La comida estaba bien de ahí el número de estrellas que le he puesto. Todo esto nos hizo pensar que lo único que querían es que nos fuéramos pronto. Nos llevamos un mal sabor de boca.
No se puede negar que la comida es espectacular. Éramos 7 comensales y probamos el pulpo, el calamar, croquetas de jamón, pinchos de lechazo, secreto, bacalao y distintos postres, todo muy recomendable. El servicio es amable e intenta que tengas buena experiencia aunque nos pusieron algún plato equivocado en la mesa y hubo que repetir en varias ocasiones que se nos sirviera más agua o qué faltaban vasos de café. El restaurante es grande pero aún así las mesas están muy pegadas, si quieres ir a cotillear conversaciones agenas: este es tu sitio. Para finalizar nos fuimos con mal sabor de boca ya que se nos cobró una caña de más, quién pagó la cuenta informó al camarero encargado de cobrarnos (uno diferente al que nos sirvió) de que se habían pedido solo 4 cañas en lugar de 5 ya qué una se había pedido en barra pero se había llevado a la mesa y que en mesa solo había 4 copas ya que no se habían recogido. El camarero se fue a comprobar la comanda y volvió insistente en que no teníamos razón y por no generar mal ambiente se pagó esa caña de más. Por supuesto que el cliente no tiene por qué tener la razón pero el que se haya dicho de buenas formas y se haya insistido en cobrar una caña que no se ha puesto después de dejar aproximadamente 300€ de cuenta sumado a los inconvenientes del servicio y estar tan cerca de otra gente hace que la experiencia en el restaurante sea menos favorable.
Terraza agradable PERO… Fuimos sin reserva y nos sentamos en un barril a la entrada. Tienes que pedir en la barra porque el camarero no te atiende. Y cuando fuimos a pedir algo para picar, a pesar de que en la barra ponía que tenían comida para picar en la barra (torrezno, rabas, …), nos dijeron que no nos lo servían porque estaban muy ocupados.
La comida muy buena, especialmente los pinchos de lechazo... Pedimos el menú de 35 euros, y como digo,muy rico todo. Pero a mí me ha resultado escaso, los entrantes bastante pobres, también en cuanto a presentación, los pinchos justos justos. Una pena, porque la experiencia podría haber sido perfecta.
Buena relación calidad/precio. El restaurante está reformado bonito (a excepción de los baños que parece que entras en otro sitio...) las vistas de la terraza son directamente al canal. La atención del personal bastante mejorable parecía que tenían prisa ...dijimos que los platos eran para compartir y nos trajeron prácticamente todo a la vez por lo que tenías que comer deprisa para que no se quedara frío.
Restaurante situado al lado del canal de castilla , ocupa lo que era una antigua nave , un local bastante amplio , diáfano con la barbacoa a la vista , zona de bar , amplio salón y terraza para comer. Carta bastante variada, unos cuantos entrantes , la sección de platos a la parrilla y unos cuantos postres. Yo fui a comer y pedí el pincho de lechazo , forma parte de mi gira por los restaurantes de lechazo de Valladolid. Pincho de tamaño normal , lechazo cortado en trozos de tamaño reglamentario , cocinados al punto , había alguno mas tostadillo y algunos mas jugosos. De sabor no esta mal , no es un lechazo top pero está bien. De postre pedí la tarta de queso con piñones, tarta cremosa , buen sabor a queso y ricos piñones , me sobra caramelo , al menos le hubiese quitado la mitad para que supiese mas al queso. Resumen : Pinchos de lechazo en valladolid y mas cosas a la parrilla en una buena localizacion. Precio : 29,8€ a 2,8€ la botella de agua grande y 1€ el pan , chupito de café invitación de la casa. Puntuación : 7.3
Cg
El producto es estupendo, la elaboración de los platos también. El local es bonito, agradable y esta limpio, el entorno es inmejorable, pero no puedo decir lo mismo del servicio. Especialmente una chica con pelo rizado, que utilizaba palabras amables pero su actitud estaba lejos de serlo. Hemos estado 12 personas para cenar. A las 21:30h teníamos la reserva, llegamos y todo estaba preparado, nada más sentarnos ya estaban preguntándonos qué íbamos a tomar. Apenas 7 minutos para leer la carta, repito, 12 personas. El ritmo de la cena ha sido frenético. Sin acabar de comer, recogiendo platos y cubiertos. Insistiendo en “ese último trozo para llevarnos el platito” llegando a recoger una copa de cerveza y cuando se le pide que no lo haga, responde con “adióooooos” sirviendo el final de la botella en vasos sin saber siquiera quién bebe agua y quien no. Dada la situación, preguntamos si hay alguna prisa u otro servicio después y por eso el apremio en acabar y la respuesta ha sido “ es para recoger rápido la mesa y vajilla y poneros los chupitos, MI VIDA”. Después de haber manifestado esto, continúa la prisa. No habíamos elegido los postres y nos preguntan por los cafés y aquí, se les pide directamente calma. Por si todo esto fuera poco, escuchamos perfectamente como el servicio se refieren en corrillo hacia nuestra mesa. Ha sido evidente el malestar. Entramos a las 21:30h y salimos a las 23:10h. Para ser justa, he de decir que nos han traído chupitos sin pedir, los hemos rechazado. Pedimos las cuenta, pagamos y nos despedimos. Es una pena, el producto, el ambiente.., todo invitaba a pasar una buena noche. Sin embargo, todo lo contrario. Es una pena que la actitud de un equipo empañe la reputación de un lugar tan emblemático en Valladolid.
Fuimos a comer 13 personas, el ambiente muy ruidoso , nos sientan en una mesa con bancos incomodisimos…. Pedimos: -chorizos criollos: quemados -croquetas: normalitas -calamar a la brasa: frio -pulpo: quemado -pincho de pollo: crudo -pincho de lechazo: crudo y tajada grande, nada k ver con el pincho de traspinedo… -postres: ricos sin más Precio x persona: 50€ Se aparca fatal. En conclusión, una decepción, no volveremos
Respecto al sitio y a la comida todo perfecto pero la atención y sobre todo el trato de una camarera deja mucho que desear. Aparte de no dejar degustar tranquilamente la comida se permite el lujo de tratar a los clientes con ironía, lo que viene siendo una falta de respeto. Una pena, puesto que el ambiente prometía. Pienso que la calidad precio del local merece una mejor atención.
Calamar crudo , pincho de lechazo pasado muy seco , los cocineros de la parrilla parecían estar de fiesta así que la comida sale cruda o pasada Una mala imitación de traspinedo
La comida estaba buenísima, sin duda uno de los puntos fuertes del restaurante. Lamentablemente, la atención dejó bastante que desear. Una de las camareras atendió nuestra mesa con mucha prisa, sirviendo las bebidas casi para retirar las botellas al instante, sin preguntar siquiera quién las estaba tomando. Mientras tanto, a otra mesa cercana (que parecía conocer) la atendía con toda la calma del mundo, con una actitud mucho más amable y relajada. Llamaba la atención que había al menos 10 mesas preparadas dentro del local y todas vacías. Preguntamos si tenían otro servicio o evento que justificara tanta prisa, pero no era el caso. Lo más incómodo fue que, al notar nuestro malestar, algunos camareros comenzaron a comentarlo entre ellos, en lugar de intentar corregir o mejorar la atención. Ese tipo de actitudes habla por sí sola. A destacar, eso sí, el trabajo de uno de los camareros —un chico joven— que fue atento y educado. Una lástima que la mala atención emapañe el nombre del restaurante.
¡Qué experiencia tan decepcionante! El servicio en este restaurante deja mucho que desear. Me sentí casi obligado a comer a toda prisa, lo que arruinó por completo la comida. Para colmo, me retiraron la bebida cuando aún estaba a la mitad, algo totalmente inaceptable. No recomiendo este lugar si buscas disfrutar de una comida tranquila y un trato respetuoso.
La comida un 10. Le doy 1 estrella porque íbamos con dos perros pequeños y tuvimos que comer en la terraza porque no los admiten dentro. Hasta ahí todo perfecto. El problema vino que comimos con 30 moscas encima nuestra, era imposible comer ahí. La camarera nos vio, se lo dijimos y solo nos dijo: es por el tiempo. Había una mesa alta dentro en la entrada, separada de las mesas del restaurante, donde no molestábamos a nadie, y no fue capaz de decirnos: chicos si queréis os podéis tomar el postre dentro. Tuvimos que terminar de comer corriendo porque era asqueroso seguir comiendo con todas las moscas.
I can't comment on the food because we didn't actually go. We wanted to make a reservation for a group with two babies and requested two high chairs, but they told us that although they had three, they could only put one per table. We also asked to change the ham starter on the Christmas menu for a pregnant woman, and they wouldn't offer that option either. Strange, since they've always accommodated me at other restaurants when I've been pregnant. It doesn't seem very family-oriented.
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Av. de Gijón, 30, nave 6, 47009 Valladolid, Spain
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Av. de Gijón, 30, nave 6, 47009 Valladolid, Spain
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