La Tartana Can Massanet
Vilafant
Sobre La Tartana Can Massanet
La Tartana Can Massanet is a restaurant in Vilafant, Vilafant. Rated 4.6 out of 5 by guests. Check the opening hours and menu for the latest availability.
Què diuen els clients de La Tartana Can Massanet
La Tartana Can Massanet ofrece una experiencia gastronómica única en una masía restaurada con encanto. Destacan la comida deliciosa con productos de temporada, el servicio atento y el ambiente acogedor. Algunos clientes mencionan que las raciones pueden ser pequeñas.
Ideal per a
Tip: Es un lugar para ir sin prisa y disfrutar de una experiencia gastronómica completa. Si tienes restricciones alimentarias, avisa al reservar, ya que se adaptan a las necesidades del cliente.
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La Tartana Can Massanet es troba a Vilafant, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Sant Cebrià de Vilafant (A 354m) — church building in Vilafant, Spain Bien Cultural de Interés Local
- Castillo de Palol Sabaldòria (A 947m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
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Preguntes freqüents sobre La Tartana Can Massanet
Opinions de La Tartana Can Massanet Vilafant
Gracias Alberto, Estel & Co. Hemos celebrado muy a gusto nuestro 10°Aniversario. Un placer como siempre. Gracias
La mejor comida de l'Emporda. Comida de diseño a precio más que asequible. Inmejorable. Muy buen servicio.
Una experiencia increíble 😍 tanto la calidad, la decoración y el trato fue excepcional, los platos estaban deliciosos y fueron en todo momento muy atentos con nosotros, sin duda volveremos a repetir 🙏
Servicio muy acogedor, sitio estupendo y la comida ha sido una experiencia única. Magnífico, muchísimas gracias. El chef, Alberto, el mejor artista de cocina, para mí, de calidad y fantasía. Ojalá los otros restaurantes tuvieran una filosofía de cocina parecida.
Excelente masía restaurante, cumplió al 100% las expectativas que llevaba ya que cumplió con los buenos comentarios que me habían llegado, menú variado diario a 18€ con buena materia prima sin duda, los fines de semana se incrementa algo el precio pero siguen con el mismo nivel, tienen en espacio exterior muy bonito para comer , cenar o tomar un cóctel, sin duda volveré.
Un tesoro por descubrir, donde la cocina tradicional sorprende por sus productos frescos, su sabor y el cariño que el cocinero le pone a sus platos, en una casa señorial preciosa donde la historia, la naturaleza y la gastronomía se unen de la mano de Alberto y Esther, que hacen que te sientas especial en este lugar mágico.
Ha sido la experiencia culinaria más increíble que he tenido nunca, una lección de cocina, filosofía y humildad. Bravo Alberto y Estel!
Siempre un acierto. Tanto la comida, vino y servicio como el ambiente son excelentes. Apuestan por ingredientes locales y vinos naturales así como por conservar la arquitectura de la masía donde han basado su restaurante. El trato es exquisito y explican muy bien también los platos y su filosofía de compartir. Totalmente recomendable para quien disfrute de un buen comer. Esencial la buena compañía para disfrutarlo!
Espectacular. Un sitio de ensueño. El ambiente del jardín es precioso. Lo encontramos de casualidad en un viaje por la Costa Brava y ha sido de lo mejor que nos llevamos. Fuimos con dos niños a un restaurante poco apropiado para ellos y nos hicieron sentir comodísimos y los niños salieron emocionados. Hasta les enseñaron la cocina 😊 La comida impresionante: sabores originales, ingeniosa y riquísima. Platos únicos. Y lo mejor, la amabilidad de todo su personal. Un 10, super recomendable. Una pena no tenerlo más cerca, pero esperamos volver algún día.
Se trata de un lugar mágico, Alberto es un auténtico chef que se sale de lo común, trata con un cariño y dedicación a su profesión que consigue que los más escépticos a salir de lo "normal" disfrutemos de una experiencia fuera de lo común. Gracias por vuestra dedicación a todo el equipo, os merecéis lo mejor. Volveré siempre para disfrutar que vida solo hay una🤍.
Fuimos a comer al medio día y fue realmente una muy buena sorpresa, la comida de lujo y el servicio y el espacio excelentes. Muy recomendable. Entrantes, segundos y postres realmente sorprendentes.
Espectacular masia restaurada durante más de cuatro años, piedra vista en todos los salones, bien climatizado y espaciosos, terraza exterior con gran capacidad.
Ha sido una experiencia increíble. Cada plato parecía insuperable, hasta que probabas el siguiente. Un lugar que te transporta, con bonita y exquisita decoración. El propietario y Chef encantador, que le encanta su profesión, el hacerte feliz por unas horas. Su mano izquierda y pie derecho, como dice el, también encantadora. Nos atendió con mucho cariño. Gran decoradora. Volveremos y recomendaremos. Graaacias!!!
La comida es espectacular y el servicio excelente...si pasas por la zona no dudes venir a disfrutar de una experiencia inolvidable....recomendadisimo
Gran descubrimiento culinario, Alberto muy atento y pendiente en todo momento, se le notaba entusiasmado en su proyecto gastronómico y Esther nos informó muy bien sobre las distintas propuestas y platos a degustar. La comida muy rica, la vajilla curiosa y el local super acogedor. Menú del día con muy buena relación calidad precio. Recomendable sin duda.
El ambiente, como estar en casa. Totalmente familiar y agradable, tanto que el chef y su pareja se acercan a la mesa y comparten un momento, son muy simpáticos y transmiten buena energía . Solo entrar al restaurante te deja sorprendido, es bonito por donde lo veas. El servicio de 10, los chicos super atentos y amables. Y la comida es que volvería a repetir no 100, sino mil veces. Es exquisita, una delicia al paladar. Totalmente recomendable. Volveremos con amigos ❤️
Para empezar nada más llegar el lugar espectacular, la masía muy acogedora. Además, teníamos reserva y una vez allí nos dieron a elegir la mesa para que nos sintiéramos más cómodas. El servicio fue excelente, atentos en todo momento y en último instante pudimos conversar con el cocinero, siendo muy cercano. En nuestro caso decidimos compartir los menús de diario que venía siendo la idea o el concepto del restaurante. Cada plato a cada cual, mejor y el que más nos gustó fue la crema de boniato y la picaña. Volveremos sin duda.
Un lugar original, distinto y muy tranquilo. Calidad comida muy buena, no hay carta. Todo muy creativo. Gestionado por un equipo muy cercano, el cocinero se acerca a las mesas para ir preguntado si todo va bien, tambien explica la generosidad de su proyecto. Se nota que son muy buena gente. Una experiencia que deja buen recuerdo.
cocina tradicional de autor donde la creatividad y la calidad afloran en cada plato - disfrutemos todos (un grupo 5 parejas) un Menú diario con productos del mercado y de alta calidad - un ambiente acogedor y un lugar de encanto en una antigua Masía catalana decorada con mucho gusto - Fuimos atendidos con excelente atención y mucha amabilidad Antes de reservar ya leímos que recibe una crítica mordaz sobre el servicio lento pero por favor para disfrutar de una buena comida en un sitio de encanto - y apreciar cada plato hasta el postre un 10 - se tiene que respetar que las mejores cosas, requieren su tiempo Como dice el refrán “las prisas no son buenas consejeras” - es hora de tomarse el tiempo y de saborear sin prisa
Simplemente Maravilloso. Lo encontramos de casualidad y la verdad que nos quedamos fascinadas con la comida y el trato de todos. El encontrar personas que disfrutan de su trabajo y se preocupan por los clientes, eso es espectacular. Recomendable al 200%. Volveremos y no es una amenaza.
Un restaurante-museo, como si estuvieras entrando en la historia, estás imbuido de la vida de personas que vivieron hace más de 2 siglos. No vi ninguna falta, el interior, el entorno, los platos, el servicio, definitivamente todo con algún enfoque especial. .Los platos son super, está claro que están trabajados, los camareros son muy educados y a la vez fáciles de comunicar. Al final, comida, precio, calidad, recomendado 200%
Hemos comido muy bien, un placer para los sentidos. Todo de muy buena calidad y bien presentado. El servicio excelente, con explicación de todos los platos y el concepto y el ideario del restaurante. Nos han atendido muy bien y han estado pendientes de nosotros. Recomendable para hacer una comida o cena especial
Increíble experiencia gastronómica; la presentación del menú sin carta se asemeja a una instrucción de un juego de mesa, la presentación de los platos es excelente pero la sorpresa está en el paladar; el conjunto de sabores y maridaje hacen la combinación casi excelente, digo casi porque los tiempos quizás no son lo mejor pero desde luego merece la pena la espera y responde en si a la elaboración de los mismos.
EXCELENTE LOCAL: es una masia antigua, de piedra. Muy acogedora y a la vez única y muy original, con una bodega de vinos a la vista. ATENCIÓN: inigualable! COMIDA: especializados en carne. Pedimos el entrecot madurado durante 6 meses: REALMENTE ESPECTACULAR. Pedirlo! Repetimos seguro!
Un restaurante increíble, un lugar diferente, muy buena atención, el sitio en si es espectacular. Lo que hemos comido estaba muy bueno y a un precio muy económico. Alberto, el dueño nos ha enseñado muy gustosamente toda la masia y es muy bonita, terminada a todo detalle. Importante acercarse a ver la encima de alrededor de 1000 años que tienen a 100 metros del restaurante. Para mi lea doy un 10, volveremos a repetir en cuanto podamos.
Es genial!!! Me encanta comer aquí!!! Muy original en la presentación y mucha calidad en el producto. La atención, aunque es aparentemente es informal, es muy correcta y muy agradable. Es la segunda vez que vengo y cada vez que gusta más. Y el sitio es inmejorable. Alberto y equipo: felicidades!!!
El lugar goza de una ubicación única y maravillosa, superada tan solo por su excelente servicio. La comida es creativa, deliciosa y cuidada, tanto su origen - obtenida de distribuidores locales y sostenibles - como su elaboración, sencilla y tradicional; pero a la vez llena de matices y detalles nuevos que sorprenden. El lugar también sirve de centro cultural, ya que se promueven eventos como conciertos, clases de yoga y talleres de teatro, entre otros. ¡Una experiencia maravillosa! Tornarem
Es un sitio maravilloso en todos los aspectos. Está ubicado en una antigua casa pairal restaurada por el propio chef. Ha quedado preciosa y es muy interesante conocerla. La comida es impresionante, ingredientes de proximidad y de alta calidad. Los platos son auténticos y únicos, pero sin perder el espíritu de comida casera y preparada con amor. Todo el servicio ha sido muy muy amable! El precio también, totalmente adecuado y las raciones espléndidas.
Experiencia inigualable!!!! Todo exquisito, trato increíble, muy personalizado, amabilidad de todo el personal y lo mejor que viene al final el chef a presentarse con tanta gentileza y humildad que merece nuestro respeto!!! La verdad que todo es genial y cuando te cuentan la historia de sus comienzos y reformas ves lo lindo de crecer a gente soñadora y emprendedora…
Fui con mi pareja y mi mejor amiga tras haber escuchado hablar muy bien de este sitio. Reservé sin haber ido nunca, llegamos y nos encantó el sitio, con mucho encanto. La mesa era un gusto, en medio del jardín, lucecitas, tranquilidad…Sorprendentemente, al pedir la carta nos comentaron que la camarera misma nos cantaría el menú según mercado de aquel dia. Ahí alucinamos porque no teníamos ni idea que era un menú cerrado de tres aperitivos y varios segundos a escoger, con bebida y postre aparte. Le comenté que sólo teníamos pensado picar unos platos entre los tres y nos aconsejó pedir los aperitivos y si nos quedábamos con hambre, podríamos luego pedir el segundo. Fue un alivio que fuera así de flexible, pues no era nuestra idea comer tanto. Pedimos un vino muy rico y los aperitivos estaban super ricos y muy originalmente servidos. Nos encantó. Volveremos, y con más hambre para poder hacer el menú completo y disfrutar de este bonito sitio. Gracias a todo el equipo por vuestro amable trato y servicio.
Masia rústica restaurada con mucho gusto, se nota el trabajo que ha habido detrás. El menú de entre semana es delicioso y muy variado, con productos de temporada combinados a la perfección. Le pongo un 10 a todos los platos que elegimos. El personal muy atento y amable. Era la segunda vez que iba y habrá una tercera seguro :)
Un buen lugar para disfrutar de la comida y desconectar por unas horas. El ambiente es un gusto, ubicado en una antigua masia catalana bien restaurada y con vista a la cocina desde fuera. servicio muy atento, incluido el chef, que una vez finalizado el servicio paso a preguntar por todas las mesas. Comida de buena Calidad, de temporada y los postres elaborados al dia.
El mejor sitio en el que he cenado nunca... No sólo es un restaurante, es una experiencia gastronómica en toda regla. Además también hacen conciertos y eventos culturales. El dueño, que también es el chef es una persona excepcional, capaz de ofrecer lo mejor de un producto local y de muy buena calidad. Estoy deseando volver...
Una experiencia inmejorable en un lugar magníficamente dispuesto para la restauración. La carta, renovada cada día, conlleva un esfuerzo a los cocineros cuyo resultado son unos platos sorprendentes y originales. Se te invita a experimentar con las diferentes elaboraciones y, realmente, el resultado fue distinto para cada uno de los comensales que asistimos. Una experiencia muy aconsejable, un diez al esfuerzo y creatividad de los cocineros y una felicitación a todo el personal que lo hace posible!
Desde el momento en que se entra, los sentidos se ven regalados por una belleza arduamente trabajada, donde se puede respirar la ilusión de un gran proyecto... Los platos del menú tenían originalidad, calidad y frescura. Comer bien en un entorno semejante es un inmenso placer. Sin duda, volveré y lo recomiendo sin reservas... La atención, exquisita. Deseo éxito y larga vida a este proyecto tan personal, tan vital... Gracias!
¡¡EXPERIENCIA MARAVILLOSA!! Tengo que ser sincera y gastronómicamente ha sido mi mejor experiencia, tengo que darle especial importancia al equipo de cocina por amar la cocina de tal manera que los comensales sean felices comiendo lo que hacen. Aquí no hay carta ni hay menú, aquí hay platos que no son los mismos de ayer ni los mismos de mañana porque trabajan con lo que tienen, con lo que da la tierra en ese momento. El local: simplemente es maravilloso, una masía llena de vida, llena de cuidados y que transmite un bienestar muy agradable. La comida: creo que cuando veáis las fotos no hará falta más para decidiros a probar este sitio. - Crema de tomates y cerezas con vegetales: fascinante!! - Tacos de trompetas de la muerte con brócoli: buenísimo!! - Ceviche de gambas con crema de berenjenas: brutal!! - Escamarlanes con chips de berenjenas y zanahorias baby: increíbles!! - Ensalada fresca de col lombarda y tomates escaldados: maravillosa!! - Costilla de cerdo asada a baja temperatura: deliciosa!! - Sorbete de fresas y cerezas: el mejor que he probado nunca!! - Sorbete de plátano: de muerte!! Realmente la relación precio-calidad fue totalmente inesperada porque me esperaba pagar el doble de lo que costó y lo pagué con mucho gusto porque realmente disfruté comiendo aquí.
Anoche fui con mi socio de Verticales Europea a cenar a TARTaNA destaco la creatividad, técnica y pasión en cada plato, mencionando la calidad de los ingredientes, la presentación impecable y el sabor excepcional, junto con la atención al detalle y la calidez del servicio que transforma la comida en una experiencia memorable y fiel a la personalidad del chef. Gracias TAMBIÉN por tu charla ALBERT repetiremis pronto.
Un grato descubrimiento. Por fin un restaurante con personalidad, diferente al resto. Una carta de menú sin tártar de salmón, sin tataki de atún y sin carpaccio. Olé! Para poder arriesgar y salir de las modas imperantes se necesita coraje, maestría y creatividad. Creo que esas son las cualidades que mejor lo definen. Mi más sincera felicitación. Ah! por cierto, a dos pasos del restaurante se puede disfrutar de una encina centenaria y de un paseo campestre. Ver esta maravilla de encina, ya justifica la visita.
Una joya. Una delicia formidable. Vayan abiertos a una experiencia artística y gastronomía. Tengan en cuenta que deben ir con con tiempo para diafrutarlo, hemos estado 3 horas disfrutando de nuestro menu sin ningún tipo de prisa ni necesidad de marchar. El edificio antiguo se convirtió en si mismo en una obra de arte. El servicio en mesa atiende uno a uno a cada comensal con cuidado y esmero. Por su parte la cocina desarrolla manjares con productos de calidad, temporada y cercania. Las fotos no hacen justicia, es menester acercarse a conocer y dejarse deleitar por esta experiencia. ¡Gracias Tartana!
Un sitio increíble en el que poder degustar platos originales elaborados con mucho mimo. Raciones generosas con muuuchos acompañamientos y sin duda producto de proximidad. Sin duda merece la pena la espera y disponen de diversas salas con una ambientación que invita a sumergirte en una experiencia fuera de lo común. Se agradece enormemente el trato cercano por parte de los dueños, con los que estuvimos intercambiando opiniones un buen rato después de la comida. Visita obligada si estáis por la zona, disfrutad de la experiencia!!
Fue ESPECTACULAR TODO. No hay un solo día que repitan un mismo plato, pero no es un problema porque todos están riquísimos! De verdad que merece mucho la pena. No dejaremos de repetir.
Uno de los mejores restaurantes de la zona, comida exquisita y servicio amable que te hacen sentir como en casa! Parada obligatoria si estas en el empordà!
Un auténtico tesoro gastronómico escondido en Cataluña. Se trata de una masía de piedra completamente restaurada por ellos mismos, con un gusto exquisito que se respira desde el momento en que cruzas la puerta. El ambiente es cálido, clásico, con ese aire antiguo que te transporta y con una elegancia increíble. El trato fue excepcional, cercano y profesional a partes iguales. Optamos por el menú —23 €— en el que puedes elegir entre tres primeros y siete segundos (con opciones de carne, pescado y vegetarianas), y unos postres delicatessen que ponen el broche de oro. Honestamente, parecía digno de tres estrellas Michelin. Cada propuesta estaba elaborada con productos de proximidad, cuidada hasta el más mínimo detalle y presentada con un mimo que se nota en cada bocado. Éramos tres personas, comenzamos tomando algo en la terraza superior, un rincón encantador, con ese estilo clásico y bonito que sigue la línea de todo el lugar, con un ambiente tranquilo y acogedor para disfrutar sin prisa. Se nota que llevan tiempo dedicando alma y oficio a este proyecto, y el resultado es brillante. Llegamos recomendados por una amiga, y puedo confirmar sin dudas que es uno de los mejores sitios en los que he comido este año. Una experiencia para repetir y recomendar sin pensarlo.
Toda una experiencia! Un espectáculo! Comida deliciosa... servicio de 10... un lugar para ir sin prisa, lo bueno requiere su tiempo, si entiendes el concepto lo disfrutarás 💯 me encantó! Lo recomiendo totalmente... cenamos delicioso, demasiado pero no podíamos parar, cada ingrediente tratado de forma exquisita, los vegetales para morirte de ricos! Necesito volver! Cada día un menú distinto según la inspiración y sentimiento de su cocinero... un gran descubrimiento! Gracias a todo el equipo! Volveremos!
Acabo de salir de este restaurante y tenía que dejar una reseña porque la comida es espectacular. Todo estaba delicioso, de verdad, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de una comida. El personal es encantador, súper atentos y con una energía increíble. Se nota que les importa que te sientas a gusto. Además, el lugar está impecable, muy limpio y bien cuidado, da gusto estar allí. Sin duda, es uno de esos sitios a los que te dan ganas de volver pronto.
Restaurante de cocina de autor, de cercanía y elaborada. La experiencia es buena, como la filosofía que tienen respecto a la cocina y su propuesta. La decoración es preciosa y muy cuidada al detalle. Para repetir sin duda. A unos 50 metros hay una preciosa alzina centenaria.
El lugar más interesante es un antiguo molino, la comida muy sabrosa. No hay menú porque el chef siempre está haciendo nuevos. Hay menú del día, 25 € ¡y son platos de alta cocina! Mira la foto: este es el menú completo del día que comimos. Pasamos por casualidad y el restaurante estaba lleno, pero tuvimos suerte y nos sentamos en la única mesa que estaba cancelada. Asegúrese de reservar con dos días de antelación, eso es lo que dijo el chef. En el territorio hay un árbol de 1000 años, un lugar de poder. ¡El personal es súper amable!
Impresionante el entorns, la comida sin prisas y bien tratada. Un 10
Un lugar para disfrutar sabores y el alrededor, es muy confortable ! Cuando reservé no aclare que era vegetariana y aún así los platos que comí eran increíbles. Albert y todos los trabajadores son geniales, nos atendieron súper bien! 1000x100 recomendable, volveré a probar mas platos veggie!
Fui con mi pareja y mi mejor amiga tras haber escuchado hablar muy bien de este sitio. Reservé sin haber ido nunca, llegamos y nos encantó el sitio, con mucho encanto. La mesa era un gusto, en medio del jardín, lucecitas, tranquilidad…Sorprendentemente, al pedir la carta nos comentaron que la camarera misma nos cantaría el menú según mercado de aquel dia. Ahí alucinamos porque no teníamos ni idea que era un menú cerrado de tres aperitivos y varios segundos a escoger, con bebida y postre aparte. Le comenté que sólo teníamos pensado picar unos platos entre los tres y nos aconsejó pedir los aperitivos y si nos quedábamos con hambre, podríamos luego pedir el segundo. Fue un alivio que fuera así de flexible, pues no era nuestra idea comer tanto. Pedimos un vino muy rico y los aperitivos estaban super ricos y muy originalmente servidos. Nos encantó. Volveremos, y con más hambre para poder hacer el menú completo y disfrutar de este bonito sitio. Gracias a todo el equipo por vuestro amable trato y servicio.
Masia rústica restaurada con mucho gusto, se nota el trabajo que ha habido detrás. El menú de entre semana es delicioso y muy variado, con productos de temporada combinados a la perfección. Le pongo un 10 a todos los platos que elegimos. El personal muy atento y amable. Era la segunda vez que iba y habrá una tercera seguro :)
Espectacular, una experiencia gastronómica super grata, todo fue delicioso, no tienen carta porque cada día es único e irrepetible, el lugar es precioso,el personal es un encanto, volveré siempre que pueda porque me pilla muy lejos! Pero muero de ganas de volver! Gracias!!!
Tendrán que ser 5 estrellas porque no puedo poner más! Una experiencia completa, no solo la comida sino el entorno, el ritmo, y el cariño detrás de cada plato. Vinimos desde Barcelona y haría el viaje solo para comer aquí. La comida es maravillosa, tomamos unos entrantes para compartir seguido de un plato principal con cuatro acompañamientos, todo excelente. De postre probamos una selección de tres platos, incluido el mejor coulant que he probado!! Además todo con un precio muy justo. Súper recomendado para tener una experiencia especial, con una comida excelente pensada para disfrutar en compañía.
Una joya. Una delicia formidable. Vayan abiertos a una experiencia artística y gastronomía. Tengan en cuenta que deben ir con con tiempo para diafrutarlo, hemos estado 3 horas disfrutando de nuestro menu sin ningún tipo de prisa ni necesidad de marchar. El edificio antiguo se convirtió en si mismo en una obra de arte. El servicio en mesa atiende uno a uno a cada comensal con cuidado y esmero. Por su parte la cocina desarrolla manjares con productos de calidad, temporada y cercania. Las fotos no hacen justicia, es menester acercarse a conocer y dejarse deleitar por esta experiencia. ¡Gracias Tartana!
Brutal! Un festival para la vista y las papilas gustativas. Alberto el chef nos deleita con sus manjares. No sabría decir cual mejor. Los postres, un .... sobran los comentarios.... Un lugar donde se para el tiempo para que lo disfrutes con la compañía, la atención de de Estel, los vinos fuera de las marcas comerciales... O sea... Ir para creerlo. Disfrutar!. Gracias pareja por estos momentos de placer para todos los sentidos. No me canso de repetir. Cada visita es una experiencia nueva pero al mismo alto nivel.
Un sitio increíble en el que poder degustar platos originales elaborados con mucho mimo. Raciones generosas con muuuchos acompañamientos y sin duda producto de proximidad. Sin duda merece la pena la espera y disponen de diversas salas con una ambientación que invita a sumergirte en una experiencia fuera de lo común. Se agradece enormemente el trato cercano por parte de los dueños, con los que estuvimos intercambiando opiniones un buen rato después de la comida. Visita obligada si estáis por la zona, disfrutad de la experiencia!!
Fantástico lugar. Hemos celebrado el cumpleaños de mi mujer. Hacía mucho tiempo que queríamos ir porqué nos habían hablado muy bien del lugar. Hemos comido 6 personas y una niña pequeña y la experiencia ha sido espectacular. En primer lugar, la masia. Preciosa, con una verdadera Tartana a las puertas de la entrada y un interior brutal. Nos han colocado en la parte superior del comedor, para estar tranquilos, y así ha sido. Llevábamos un cochecito con el bebé durmiendo y nos ayudaron a subirlo a cuestas. Sin lugar a duda, con la buena vibra del equipo ya sabes que vas a estar a gusto. Con respecto a la comida, hemos hecho el menú de fin de semana. Que incluía entrante (3 para escoger) y un segundo plato (6-7 opciones a escoger) más postres y café. Los postres espectaculares también. Repetiremos seguro en más ocasiones.
Fue ESPECTACULAR TODO. No hay un solo día que repitan un mismo plato, pero no es un problema porque todos están riquísimos! De verdad que merece mucho la pena. No dejaremos de repetir.
Uno de los mejores restaurantes de la zona, comida exquisita y servicio amable que te hacen sentir como en casa! Parada obligatoria si estas en el empordà!
Un auténtico tesoro gastronómico escondido en Cataluña. Se trata de una masía de piedra completamente restaurada por ellos mismos, con un gusto exquisito que se respira desde el momento en que cruzas la puerta. El ambiente es cálido, clásico, con ese aire antiguo que te transporta y con una elegancia increíble. El trato fue excepcional, cercano y profesional a partes iguales. Optamos por el menú —23 €— en el que puedes elegir entre tres primeros y siete segundos (con opciones de carne, pescado y vegetarianas), y unos postres delicatessen que ponen el broche de oro. Honestamente, parecía digno de tres estrellas Michelin. Cada propuesta estaba elaborada con productos de proximidad, cuidada hasta el más mínimo detalle y presentada con un mimo que se nota en cada bocado. Éramos tres personas, comenzamos tomando algo en la terraza superior, un rincón encantador, con ese estilo clásico y bonito que sigue la línea de todo el lugar, con un ambiente tranquilo y acogedor para disfrutar sin prisa. Se nota que llevan tiempo dedicando alma y oficio a este proyecto, y el resultado es brillante. Llegamos recomendados por una amiga, y puedo confirmar sin dudas que es uno de los mejores sitios en los que he comido este año. Una experiencia para repetir y recomendar sin pensarlo.
Un restaurante que honra la tradición sin miedo a innovar. Cada plato conserva la esencia de la cocina clásica, pero sorprende con toques personalizados y mezclas de sabores que elevan la experiencia a algo realmente impresionante. La calidad de la comida se acompaña de un trato inmejorable, cercano y atento, que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Las instalaciones, cargadas de historia y encanto, completan una experiencia redonda que invita a disfrutar sin prisas y a querer volver. Sin duda, un lugar donde tradición, sabor y buen servicio se encuentran a la perfección. Volveremos sin duda y recomendamos al 100%
Toda una experiencia! Un espectáculo! Comida deliciosa... servicio de 10... un lugar para ir sin prisa, lo bueno requiere su tiempo, si entiendes el concepto lo disfrutarás 💯 me encantó! Lo recomiendo totalmente... cenamos delicioso, demasiado pero no podíamos parar, cada ingrediente tratado de forma exquisita, los vegetales para morirte de ricos! Necesito volver! Cada día un menú distinto según la inspiración y sentimiento de su cocinero... un gran descubrimiento! Gracias a todo el equipo! Volveremos!
Un lugar en el que se debe de ir a entender cada plato y darle su tiempo, una obra de arte desde el entrar al salir, algo que se nota se ha creado con mimo y pasión y se le ha dedicado tiempo y vida. Se merece visitar con un gran respeto. No es un restaurante mas o un simple negocio comercial que busca la venta fácil. Realmente a sido una experiencia muy especial, volveré si el tiempo y la vida me deja y lo recomendare hasta que la vida me deje, un gran placer tambien tener la oportunidad de conocer al artista! Soy el de veredas ;)
Qué se puede esperar junto a una encina milenaria? Pues algo espectacular. Una masía reformada con muchísimo gusto y cariño por el entorno y la tradición. Un servicio sensacional: con mil explicaciones, rapidez y mucha simpatía y calidez. Alberto y Esther, los dos apasionados con lo que hacen y por su proyecto. En cuanto a la comida, impresionante. de mucha calidad, original, pero sin extravagancias. Déjate aconsejar y confía, no te defraudará. Muchas gracias, y repetiremos, sin duda
Restaurante de cocina de autor, de cercanía y elaborada. La experiencia es buena, como la filosofía que tienen respecto a la cocina y su propuesta. La decoración es preciosa y muy cuidada al detalle. Para repetir sin duda. A unos 50 metros hay una preciosa alzina centenaria.
Acabo de salir de este restaurante y tenía que dejar una reseña porque la comida es espectacular. Todo estaba delicioso, de verdad, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de una comida. El personal es encantador, súper atentos y con una energía increíble. Se nota que les importa que te sientas a gusto. Además, el lugar está impecable, muy limpio y bien cuidado, da gusto estar allí. Sin duda, es uno de esos sitios a los que te dan ganas de volver pronto.
El lugar más interesante es un antiguo molino, la comida muy sabrosa. No hay menú porque el chef siempre está haciendo nuevos. Hay menú del día, 25 € ¡y son platos de alta cocina! Mira la foto: este es el menú completo del día que comimos. Pasamos por casualidad y el restaurante estaba lleno, pero tuvimos suerte y nos sentamos en la única mesa que estaba cancelada. Asegúrese de reservar con dos días de antelación, eso es lo que dijo el chef. En el territorio hay un árbol de 1000 años, un lugar de poder. ¡El personal es súper amable!
Impresionante el entorns, la comida sin prisas y bien tratada. Un 10
Un lugar especial, para disfrutar de una grata experiencia, sin prisas, llena de sabores, texturas, calidad y calidez, en definitiva la combinación perfecta entre buen producto y mejor hacer... Una charla con Alberto, el cocinero, es un grato final... como restauraron el espacio y como se consigue llevar a cabo un proyecto lleno de valores y principios, apostando por el producto local y por el pequeño productor. Un hacer las cosas con cariño, desde dentro, como antaño 😉. Volveremos sin duda!
Un lugar para disfrutar sabores y el alrededor, es muy confortable ! Cuando reservé no aclare que era vegetariana y aún así los platos que comí eran increíbles. Albert y todos los trabajadores son geniales, nos atendieron súper bien! 1000x100 recomendable, volveré a probar mas platos veggie!
Fantástico lugar. Hemos celebrado el cumpleaños de mi mujer. Hacía mucho tiempo que queríamos ir porqué nos habían hablado muy bien del lugar. Hemos comido 6 personas y una niña pequeña y la experiencia ha sido espectacular. En primer lugar, la masia. Preciosa, con una verdadera Tartana a las puertas de la entrada y un interior brutal. Nos han colocado en la parte superior del comedor, para estar tranquilos, y así ha sido. Llevábamos un cochecito con el bebé durmiendo y nos ayudaron a subirlo a cuestas. Sin lugar a duda, con la buena vibra del equipo ya sabes que vas a estar a gusto. Con respecto a la comida, hemos hecho el menú de fin de semana. Que incluía entrante (3 para escoger) y un segundo plato (6-7 opciones a escoger) más postres y café. Los postres espectaculares también. Repetiremos seguro en más ocasiones.
Un restaurante que honra la tradición sin miedo a innovar. Cada plato conserva la esencia de la cocina clásica, pero sorprende con toques personalizados y mezclas de sabores que elevan la experiencia a algo realmente impresionante. La calidad de la comida se acompaña de un trato inmejorable, cercano y atento, que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Las instalaciones, cargadas de historia y encanto, completan una experiencia redonda que invita a disfrutar sin prisas y a querer volver. Sin duda, un lugar donde tradición, sabor y buen servicio se encuentran a la perfección. Volveremos sin duda y recomendamos al 100%
Un lugar especial, para disfrutar de una grata experiencia, sin prisas, llena de sabores, texturas, calidad y calidez, en definitiva la combinación perfecta entre buen producto y mejor hacer... Una charla con Alberto, el cocinero, es un grato final... como restauraron el espacio y como se consigue llevar a cabo un proyecto lleno de valores y principios, apostando por el producto local y por el pequeño productor. Un hacer las cosas con cariño, desde dentro, como antaño 😉. Volveremos sin duda!
Restaurante en una masia totalmente reformada con unas vistas y una decoració realmente bonitas. L'as tapas están bien, pero l'as racions son realmente buenas, además de cuantiosas. Los precios de la comida son muy raonables. Por otro lado, la venuda sale un poco cara. Además, como característica especial, cada sábado por la noche organizan espectáculos varios, por los que se paga una entrada (incluye algunas tapas).
Lugar super bonito . Atencion muy buena por parte del personal . Y comida muy rica. Las raciones algo pequeñas , por los demas muy bien
El sitio es espectacular y la propuesta des de un lugar alternativo que me encantó. Por otro lado pero me parece caro el precio, no entran los postres y toda la mesa debe Comer el mismo menú. Para el precio que pagué no me pareció Bien. Por otro lado creo que falta servicio, la comoda fue muy larga.
Tuvimos que esperar 40 minutos desde que llegamos hasta poder hacer el pedido, y una hora y cuarto hasta que llegaron los primeros platos. La comida no es sencilla —cada plato es bastante elaborado— y aunque está bastante rica, la excesiva complejidad no me convenció: en solo tres platos había 6 o 7 texturas cremosas. Too much. Después de dos horas, aún no habían retirado los primeros platos y no pudimos quedarnos a los segundos porque el servicio seguía muy lento. Claro o edí medio menú y nos cobraron 40 € en lugar de 50 € por persona, solo por tres primeros platos (vino y agua aparte). No me pareció honesto. Cuando lo comenté, me respondieron —como si fuera culpa mía— que “aquí se come así” y que era algo normal. Pero para mí no es nada normal esperar 40 minutos para pedir y dos horas para que lleguen los segundos. P.S. Acabo de recibir la respuesta. Entramos a las 13:30 justo. Salimos a las 15:30 justo. Obviamente fueron 2 horas. En la respuesta dicen que se suponía una experiencia de 3 horas. Hay que informar antes, no? No lo ponen en la confirmación de la reserva ni te avisan al entrar.
Lo siento, ponemos dos estrellas por la valoración de la presentación y elaboración de los platos aunque todo llegara frio. La ubicación y la decoración del lugar son bonitos, con unos puntos de esencia hi ppie como el caso de los manteles en la mesa. Nada mas recibirnos, de una forma fria y distante nos dicen que tan solo tienes dos mesas libres en la entrada, cuando por nuestro asombro nos comienzan a enseñar otras estancias donde el 80% de las mesas están sin ocupar y nos dan a elegir la que queramos. En fin, puestos a valorar, es indignante que tarden una hora y cuarto en hacerte llegar los platos, la excusa que ponen es que es una cocina de vanguardia de la cual tampoco tienes una carta a escoger, te venden lo que quieren y ni te preguntan por las intolerancias, tuvimos que pedir 4 veces los cafés y ni se acordaban de que habíamos pedido. En fin, la experiencia obviamente por muy bien que fuera la presentación, para comer con semejante descontrol mejor no volver.
Bastante decepcionados. Las raciones son irrisorias para el precio la verdad. El concepto es bonito pero parece que dan las mismas cantidades a 2 que a 4 personas. El menú costaba 42 euros sin postre café ni bebida. Salía una cucharada por cabeza y 4 trozos de carne. Me senti que me tomaban el pelo de forma simpática.
Una de las peores experiencias que he tenido en un restaurante. Desde el primer minuto el servicio fue lamentable: nos sientan rápido, pero pasan más de 30 minutos sin que nadie nos atienda ni nos explique el menú (que encima no tienen en carta). Ni bebidas, ni pan, nada… solo un plato de jamón para disimular la espera. Cuando por fin, casi una hora después, logramos pedir, pedí un poco de pan porque los niños tenían hambre y apenas nos habían traído las bebidas. La respuesta del camarero fue un desprecio total: primero diciendo que “no llevábamos tanto esperando” y después, cuando le respondí que sí, contestó con toda la soberbia que para la próxima mejor fuera a un restaurante de comida rápida. ¿En serio? Una falta de educación y respeto imperdonable. Lo más triste es que con los niños hambrientos nos vimos obligados a quedarnos, porque en otra situación me habría levantado y me habría ido sin mirar atrás. Para rematar, pedimos una trona y jamás llegó, y al intentar hablar con otro empleado en lugar de disculparse se dedicó a justificar al camarero. Un sitio así, con ese trato al cliente, debería dar vergüenza. Fatal.
Pedimos un plato único de dorada salvaje y nos comentó que la dorada iba a la plancha y al horno pero que era tan grande que iba una mitad con verduras. En nuestra opinión tres trocitos de dorada no es un segundo como plato principal. Te lo adornan con una base de pure de patata y verduras para que no te des cuenta que te estan timando. Te dicen que es creatividad y nos dicen que no tenemos la misma sinergia que ellos. A pesar del mal entendido y que nos dijera que podiamos pagar más si queriamos más dorada.. nos ofreció otra racion gratis. Eso no es forma de ofrecer el producto por mucha creatividad que tengas. Sea salvaje o no la dorada. Entiendo que si haces el menu que te dicen de entrantes y compartes todo lo que te dicen que hagas pues llegan a un plato principal y te da igual porque ya estas lleno. pero es una verguenza que te cobren 30€ por este plato que en principio era una dorada.
El concepto de compartir no es apto para todos los públicos. Nosotros no lo entendimos y quizás fue el fallo. A pesar de que la comida era de calidad, ecológica, de proximidad y que tenía un emplatado muy detallista, las cantidades eran irrisorias, a la salida, todos los comensales coincidimos en buscar un restaurante donde acabar satisfechos. Las fotos corresponden a la comida para tres personas ya que el concepto de compartir es este. Por otro lado debes ponerte de acuerdo con el resto de comensales y si a alguno no le apetece pescado y al resto si pues… a cara o cruz…Una pena. Si este restaurante tuviese la misma carta al mismo precio pero cada comensal con su plato y con una cantidad normal de comida, sería realmente perfecto, salimos con hambre y con el bolsillo rascado. El local es muy bonito e íntimo.
Pedimos un plato único de dorada salvaje y nos comentó que la dorada iba a la plancha y al horno pero que era tan grande que iba una mitad con verduras. En nuestra opinión tres trocitos de dorada no es un segundo como plato principal. Te lo adornan con una base de pure de patata y verduras para que no te des cuenta que te estan timando. Te dicen que es creatividad y nos dicen que no tenemos la misma sinergia que ellos. A pesar del mal entendido y que nos dijera que podiamos pagar más si queriamos más dorada.. nos ofreció otra racion gratis. Eso no es forma de ofrecer el producto por mucha creatividad que tengas. Sea salvaje o no la dorada. Entiendo que si haces el menu que te dicen de entrantes y compartes todo lo que te dicen que hagas pues llegan a un plato principal y te da igual porque ya estas lleno. pero es una verguenza que te cobren 30€ por este plato que en principio era una dorada.
El concepto de compartir no es apto para todos los públicos. Nosotros no lo entendimos y quizás fue el fallo. A pesar de que la comida era de calidad, ecológica, de proximidad y que tenía un emplatado muy detallista, las cantidades eran irrisorias, a la salida, todos los comensales coincidimos en buscar un restaurante donde acabar satisfechos. Las fotos corresponden a la comida para tres personas ya que el concepto de compartir es este. Por otro lado debes ponerte de acuerdo con el resto de comensales y si a alguno no le apetece pescado y al resto si pues… a cara o cruz…Una pena. Si este restaurante tuviese la misma carta al mismo precio pero cada comensal con su plato y con una cantidad normal de comida, sería realmente perfecto, salimos con hambre y con el bolsillo rascado. El local es muy bonito e íntimo.
Una de las peores experiencias que he tenido en un restaurante. Desde el primer minuto el servicio fue lamentable: nos sientan rápido, pero pasan más de 30 minutos sin que nadie nos atienda ni nos explique el menú (que encima no tienen en carta). Ni bebidas, ni pan, nada… solo un plato de jamón para disimular la espera. Cuando por fin, casi una hora después, logramos pedir, pedí un poco de pan porque los niños tenían hambre y apenas nos habían traído las bebidas. La respuesta del camarero fue un desprecio total: primero diciendo que “no llevábamos tanto esperando” y después, cuando le respondí que sí, contestó con toda la soberbia que para la próxima mejor fuera a un restaurante de comida rápida. ¿En serio? Una falta de educación y respeto imperdonable. Lo más triste es que con los niños hambrientos nos vimos obligados a quedarnos, porque en otra situación me habría levantado y me habría ido sin mirar atrás. Para rematar, pedimos una trona y jamás llegó, y al intentar hablar con otro empleado en lugar de disculparse se dedicó a justificar al camarero. Un sitio así, con ese trato al cliente, debería dar vergüenza. Fatal.
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Can Massanet, Carrer d'Olot, s/n, 17740 Vilafant, Girona, Spain
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Ubicació
Can Massanet, Carrer d'Olot, s/n, 17740 Vilafant, Girona, Spain
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church building in Vilafant, Spain
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