El Baruco de Anero
Anero
Über El Baruco de Anero
El Baruco de Anero is a restaurant located in Anero, Anero. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Great cocktails, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, small plates. Offers dine-in, outdoor seating. Casual...
El Baruco de Anero is a restaurant located in Anero, Anero. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Great cocktails, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, small plates. Offers dine-in, outdoor seating. Casual, cozy, quiet, romantic, trendy atmosphere.
Was Kunden über El Baruco de Anero sagen
El Baruco de Anero es un restaurante pequeño y encantador con una cocina innovadora y sabrosa. Destacan sus croquetas de cocido, el huevo trufado y el arroz. El servicio es atento y el ambiente acogedor, ideal para una experiencia culinaria especial.
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Tip: Es recomendable reservar con antelación debido a que el local es pequeño. No te pierdas las croquetas de cocido y el arroz, ¡son de lo mejor!
Services
Häufig gestellte Fragen zu El Baruco de Anero
Bewertungen von El Baruco de Anero Anero
Hemos estado hoy comiendo y la verdad es que le doy un 100/10. Comida riquísima, precio muy asequible, buenas cantidades y cocina innovadora. Destaco : * El brioche de presa ibérica. * Los níscalos con panceta y huevo pochado. * El hojaldre de arroz con leche. * Las croquetas de cocido. * Pastel de cabracho y sobrasada. Además nos dieron de degustación una crema de gamba roja y unos garbanzos con callos impresionantes. Cuidan mucho el detalle de todo. Repetiremos seguro porque nos ha encantado. Hoy había 9⁰ y comimos en la terraza cubierta, no habíamos reservado. Nos han explicado la carta super bien, nos recomendó una chica encantadora y además nos pusieron mantas y estufas y hemos estado de maravilla.
Es la segunda vez que voy y no quiero dejar de volver. Me encanta todo? Evidentemente. Desde la atención hasta el trabajo de cocina, que es inmejorable. No me cansaré de recomendarlo y de volver. A! Como todo el pueblo, se encargan con mucho mimo de cuidar y alimentar a Chispi, una gatita que aunque lo parezca, ni está sola/abandonada ni embarazada, es que come muy bien. Gracias por todo.
Todo lo q pedimos buenísimo. Los sabores y texturas son muy originales, ese sabor a humo muy rico. Salvo la lasaña, q no dijo nada. me pareció caro el pan, 2 euros por persona y no es nada del otro mundo. El vino de rueda chapirate un gran acierto
Nos lo recomendó ayer David, de la Tienduka de Limpias, y hemos venido a tomar un vino para conocerlo. Ha sido imposible irse sin probar al menos algo, unas delicioooosas croquetas de cocido. Volveremos porque la carta es espectacular, y ¡la de vinos!; el sitio tiene mucho encanto. Y el personal es muy amable.
Local pequeño pero muy chulo con terraza, el sitio está un poco alejado, tienes que ir si o si en coche pero merece la pena!!! servicio muy agradable por parte de todo el personal y la comida: productos de cercanía con toques modernos, perfecto para compartir, probar y disfrutar!
Disfrutamos mucho de la comida. El personal muy atento y agradable. Nos encantaron las croquetas de cocido, súper sabrosas! El bonito con ponzu, el huevo trufado delicioso, y el brioche de otras ibérica…top! Destaco lo que fue un descubrimiento para mí, el hielo de café descafeinado que me dieron para tomarlo con mi café dé postre…un puntazo! Y la ubicación es ideal, casitas monísimas con su huerto y al lado de la iglesia medieval de San Félix, patrón del pueblo. Volveremos!
Sitio pequeño con mucho encanto, relación calidad precio 8.5/10 Totalmente recomendable, toda la comida estaba buenísima. Recomendable reservar. Hay para aparcar por la zona. Con ganas de repetir.
Genial. Simplemente genial. Para volver si o si. Desde la atencion al llegar hasta el encanto del lugar pasando por la maravilla de platos. Sinceramente un 10 sobre 10. No tendrá estrella (aún) pero la estrella son ellos y su comida. Un espectáculo. Repetir alli, es poco...
Sitio de 10 Todo lo que pedimos estaba buenísimo. Comenzamos con croqueta de cocido que estaba increíble. Ese día tenían fuera de carta un ceviche de tomates que nos gustó mucho. Huevo trufado otra gran elección Lasañita es de lo que menos nos gustó pero aún así super bueno. Nuestros favoritos sin duda fueron la presa ibérica, el pato y el arroz de gamba roja En cuanto a los postres el de plátano nos pareció el mejor, cuidan hasta el café. Experiencia de 10
Toda la experiencia fue excelente. Desde la ubicación, la comida y el servicio todo perfecto. Nos gustaron mucho las croquetas de cocido que estaban muy cremosas y con una gran presencia de morcillo, tanto el atún cómo el bacalao estaban perfectamente ejecutados y se apreciaba la alta calidad de la materia prima así cómo una ejecución del plato sobresaliente. El pato también nos gustó mucho con una combinación de sabores que nos sorprendió. El único punto que quizás podría haber sido mejorado fue la focaccia que nos pareció que el pan era más brioche que focaccia, pero aparte de eso estaba bueno. Y por último los postres, sencillos pero muy buenos. Seguro que repetiremos.
Buena propuesta, en esta ocasión fue nuestra 3a vez... cocina divertida con una cocina impecable, ojo al arroz, de lo mejor de la casa.
Fuimos entre semana,justo esa semana empezaron hacer un menú degustación de 42€ por persona. Nos decantamos por él y la verdad que fue un acierto,una cocina sabrosa y elaborada. Por cierto las lentejas con foie,boletus y pato,las mejores que me he podido comer en un negocio.🤤 La atención muy buena y profesional. Las cantidades para ser un degustación muy buenas. Repetiremos 🔝🫶
Fuimos un sábado de Semana Santa, dos personas a la 1,30pm. Viento sur y temperatura agradable. El pueblo de Anero es pequeño pero informal, lidera su iglesia que está junto al restaurante. Al llegar disfrutamos de unas cervezas y después pasamos a comer. Unas opciones deliciosas, se nota que trabajan por pasión, difícil de encontrar estos días. Las croquetas de sabor único, el arroz muy intenso, la coliflor exquisita, en fin que todo muy rico y un servicio muy amable y familiar. Leticia, la encargada un encanto. Lo recomiendo de verdad, muy agradable y sorprendente la experiencia. Volveremos
Restaurante pequeñito, pero con encanto. Recomendable reservar. Fuimos a comer, los platos son de categoría, para nuestro gusto la lasañita debería ser un imprescindible en cada comanda. El único pero que le podría a nuestra visita es que llegamos con tiempo de antelación con la intención de tomar algo en la mesa que tienen fuera para ello, mi pareja se sentó y fui yo quien informó a la camarera (joven morena) que estábamos que sabíamos que habíamos llegado pronto pero que esperábamos hasta la hora de nuestra reserva. Hasta que se nos acerca y nos dice que nos tenemos que levantar para que otra pareja se siente porque ellos no tienen reserva y tienen que esperar (al igual que nosotros), no entiendo el motivo de levantarnos cuando nosotros llegamos antes y estábamos en esa mesa esperando a que nos trajeran la bebida mientras esperábamos… la otra pareja súper amable ante la situación que estaba pasando nos indicó que no les importaba compartir mesa, gracias a ellos. Por todo lo demás genial como siempre, dar gracias a la camarera rubia que es un encanto de persona, que nos atendió en el comedor y recomendó de 10.
Acogedor. Buen servicio y la comida rica. Bien elaborada, productos sencillos con toques importantes de modernidad. Calidad-precio 10
Pequeño restaurante enclavado en un pueblito pequeño llamado Anero un sitio para recomendar y disfrutar de los sabores de Cantabria de una manera muy especial y con un trato , unos platos y una presentación maravillosa Una carta con 18 platos que cambia cada 15 días unas raciones que no son grandes( mejor por q así puedes probar más platos) y a mi parecer tampoco son caras para el trabajo y elaboración que llevan MEJOR RESERVAR
Una grata sorpresa. Nos lo habían recomendado y superó las expectativas. Un trato excepcional y una comida muy muy rica. Volveremos sin duda
Tanto la comida como el servicio un 10. Los platos preparados y servidos con mimo, todos buenísimos. Además nos atendieron genial. Sin duda volveremos!!
Lugar pequeño, sencillo y bonito. La comida muy buena. He ido varias veces y siempre es un acierto. Los torreznos, las mollejas, el risita, el atún, los canelones... pidas lo que pidas está buenísimo... y deja hueco... la tarta de queso de escándalo y el semilíquido de chocolate de rechupete...
Espacio muy bien cuidado y cuco. Trato excelente, cercano, atento, agradable a la par que profesional. Comida RIQUÍSIMA y con un toque propio y muy personal. Sin duda, un lugar para recomendar y repetir! Esperamos volver pronto. PD: recomendable reservae, ya que es muy chiquitito y no hay muchas mesas.
Aunque no tiene estrella Michelin, bien se la merece. Un menú clásico degustación por 40 euros es maravilloso, nada que envidiar como digo a un Estrella. El brioche, las croquetas y el arroz meloso una auténtica delicia. Y no dejéis de probar el postre, un delicioso banoffee que dá el punto y final al menú. Son Dog Friendly. Volveremos sin dudarlo.
Muy recomendable. Sitio chiquito pero con encanto. La atención de 10, guiándonos, recomendándonos, con explicación de cada plato, y super atent@s. Nos comentaron que la carta suele cambiar cada semana. Como éramos 7 pedimos varias cosas para poder probar cuanto más; lo mejor, y espero que no lo cambien, el brioche y el tartar 🤤🤤 no hay palabras!! La lubina frita y la picaña también deliciosas!! En cuanto a los postres, me quedo con el banoffe. Para repetir!!
Muy buena experiencia gastronómica, todos los platos muy bien elaborados y super recomendables. El brioche de secreto ibérico muy bueno, así como las croquetas de berenjena con parmesano. El arroz impresionante, uno de los mejores arrozes que hemos probado. Para finalizar probamos un banoffe con una elaboración original y bastante sabroso.
Interesante sitio totalmente escondido y al que llegamos recomendados por los dueños de la Posada Molino de Cantabria. Los camareros atentos, educados y majos, la comida riquísima e inesperada en un pueblito cercano a Santander. El único pero el espacio limitado aunque eso también es un encanto si buscas, como en nuestro caso, un sitio recogido donde comer bien. El precio no es económico pero tampoco caro, vale lo que vale si tenemos en cuenta la calidad del producto, la limpieza del local, el buen hacer de cocinero, maitre y camareros y el emplazamiento y decoración. Más que recomendable!!🤗
Fuimos con amigos y su perrita a comer , estuvimos súper a gusto, la comida impresionante se adaptaron a todas nuestras necesidades y Sonia nos trató genial! Da gusto encontrar sitios así con tanto encanto y con personal atento y amable. Volveremos sin duda
El mejor restaurante de la zona. Su carta cambia cada cierto tiempo pero todo esta espectacular siempre. Y el trato es fantástico por parte de todo el equipo
Fuimos a comer en la terraza con nuestro perrillo, al que le sacaron un cuenco de agua :). Muy amables en todo momento! La comida fantástica, destacamos las croquetas y la lasaña de verduritas, super rica! (Bueno, todo estaba muy rico!) y tienen café de puchero!!! Sitio recomendado sin duda!
Todo un descubrimiento!!!! Aterrizamos allí por casualidad …. Y todo un acierto ; un lugar con encanto ; personal encantador y súper agradable , la metre un amor y toda una profesional ; por no decir de lo más importante, la comida . Una carta magnífica con platos fusión que no te dejarán indiferente. Precios justos y perfectos para la calidad . Volveremos pronto !!!
Hemos venido desde lejos porque nos ha llamado la atención este pequeño restaurante. Ha cumplido con las respectivas, el brioche de presa ibérica estaba muy bueno, el gazpacho con jilda de atún igual, el arroz de gamba roja más de lo mismo, el postre de melocotón, las croquetas caseras, el vino, el café de puchero... Quizás un poquito subido de precio pero todo muy bueno, recomendado!
Un lugar pequeñito, pero con un gran encanto mágico. El trato por parte de los trabajadores fue especial, atentos en cada momento. Pedimos tres platos, tomate, croquetas y lubina, cada cual más bueno, para terminar nos deleitamos el paladar con unos postres riquísimos, tarta de queso y otro de plátano, toffe y galleta. Riquísimo todo!!
Llevamos yendo al Baruco desde que lo cogió Cris Periscal, y sin duda es uno de nuestros ( si no el más) restaurantes favoritos de Cantabria. El servicio impecable, la comida de 10… esas croquetas, como son??? Y todo está buenísimo. La terraza es preciosa y el interior también. Para mí es una delicia ir siempre a comer allí… como si estuviéramos en casa
Que gran descubrimiento! El pueblo es pequeño y muy bonito, el restaurante está situado en una pequeña plaza cerca De la Iglesia. El trato de los camareros fue estupendo, y la comida espectacular. Pedimos croquetas de cocido que estaban increíbles, todos los platos eran espectaculares e innovadores, nada que ver con lo que había probado hasta ahora. El broche final fue la tarta de queso, no he probado ninguna igual en mi vida. Que alegria haber encontrado esta pequeña joya de cocina de autor a buen precio y en un lugar tan encantador. Volveré sin duda!!!
Lugar tranquilo y con personalidad. Llegar es sencillo. El equipo muy majo y los platos espectaculares. Es recomendable reservar por si acaso. Os encantará, la experiencia más que satisfactoria. Así que parada obligatòria. (Highlights: manitas de cerdo en tempura, brioche de presa ibérica y para finalizar tarta de manzana con leche quemada)
La comida estaba muy buena, para mi la tortillita de sepia y chipirones de lo mejor de lo que pedimos. El servicio es excepcional te hacen sentir como en casa, repetiré sin duda.
El Baruco de Anero es una experiencia culinaria que deleita los sentidos con una mezcla magistral de sabores y texturas. La chuleta con salsa kimchi es un deleite para el paladar, combinando la jugosidad de la carne con la intensidad de la salsa, creando una explosión de sabores inolvidable. El arroz meloso con gamba roja, cachón y tuétano ahumado transporta a los comensales a un viaje gastronómico, fusionando ingredientes de alta calidad con una preparación exquisita. El taco de chipirón y chistorra es una obra maestra en sí mismo, equilibrando la suavidad del chipirón con la intensidad de la chistorra, creando una armonía perfecta. El ravioli de calamar con papada ibérica y jugo de jamón es una deliciosa combinación de sabores marinos y terrestres, elevada por el toque ahumado del jamón. Para culminar la experiencia, la tarta de queso es un final dulce y memorable. Su textura cremosa y el equilibrio justo de dulzura la convierten en el postre perfecto para cerrar con broche de oro una cena excepcional en El Baruco de Anero. Cada plato refleja la pasión y maestría culinaria del chef, convirtiendo este lugar en un destino gastronómico imperdible.
¡Un lugar al que volveré!! De entrada es un restaurante muy acogedor, moderno pero con mucho detalle rural y tradicional, ¡Cuanto encanto! La comida ha estado espectacular. Mucho sabor, calidad, platos diferentes y variados. El precio más que justo! Recomiendo los mejillones con coliflor a la brasa, el arroz con gambas roja, el brioche de presa, la tarta de queso y el café de puchero. Gracias al personal, nos habéis tratado genial. Amables, simpáticxs y con mucho interes por que todo estuviera a nuestro gusto. ¡Ha sido un placer! ¡Hasta la próxima!
Nuestra primera vez en el Baruco de Anero. Espectacular… cocina de diseño. Muy buena cocina, muy buena atención… espetacular. Si tuviera que poner una pega, sería que ahora en invierno aconsejó a llevar ropa cálida. Es una casa antigua, y hace algo de fresco… pero por lo demás nada que apuntar. Sitio pequeño pero muy bien organizado, servicio rápido y muy profesional. Volveremos.
Desde el momento en el que te sientas sabes que vas a salir satisfecho de allí. Pedimos las croquetas de cocido que eran pura FANTASÍA, el brioche que se acaba de convertir en un indispensable para mi, arroz con gamba roja DE LOS MEJORES que he probado y una tarta de queso. La amabilidad y la calidad hacen que te sientas en casa. El entorno es muy bonito.
Restaurante monísimo con terraza y zona interior. Todo buenisimo. La croqueta de cocido, la albóndiga, el brioche, el arroz meloso con gamba roja y tuétano, la coliflor con mejillones y curry, los cogollos con anchoa y parmesano. Todo espectacular. El postre tipo banoffee muy rico también. La tarta de queso creo que es mejorable, un poco más cremosa estaría bien, menos cuajada. El servicio fue súper amable desde el principio. Aceptan perros en terraza y en interior, y se puede reservar online. Le pusieron un bowl de agua y chuches a mi perrita. Súper recomendable. Volvemos siempre que estamos por la zona.
Fuimos el domingo a comer en familia (dos adultos, un niño de 16 meses y nuestra perra), desde que llamamos para reservar nos dio buena impresión, ya que nos facilitaron reservar con perro y tenían apuntado que necesitábamos trona para el peque. En cuanto llegamos tenían todo preparado en nuestra mesa, la trona y un cuenco con agua agua para la perra, detalles que se agradecen ya que no suelen ser cotidianos. El trato fue muy bueno en todo momento, a pesar de que el niño monto un poco de jaleo durante la comida, no hubo una mala cara ni tuvimos problemas por darle la comida que traíamos de fuera, lo cual sí nos ha pasado en otros establecimientos. En cuanto la comida nos gusto mucho, platos super preparados y originales, destaco por encima del resto las croquetas de cocido y en plan brioche. A continuación, pongo que es cada plato en orden según las fotos: 1. Entrante de garbanzos (invitación de la casa) bastante rico 2. Empanada de sardinas, nos gusto mucho 3. Croquetas del cocido, sin duda plato estrella ya que saben a autentico cocido 4. Croquetas de bacalao, estaban muy ricas, el toque del bacalao encima potencia mucho su sabor. 5. Cogollos a la brasa con mojo rojo y parmesano, el mojo estaba súper rico aunque el plato no nos entusiasmo 6. Taco de calamares y chistorra, estaba espectacular aunque de primeras la combinación parezca rara. 7. Navajas, nos defraudaron un poco ya que con las salsas que había por encima tapaban mucho el sabor de la propia navaja 8. Brioche, le otro plato estrella, es contundente pero impresionantemente rico 9. Banoffe, estaba muy rico y las galletas le daban un toque buenísimo El precio total de la comida con agua, mosto, calimocho, pan (de aceitunas y maíz) y dos cafés fue de 78,10€ Sin duda volveremos
Un restaurante bastante especial, donde destaca desde el entorno donde está ubicado, pasando por un ambiente acogedor y muy tranquilo, eso sin hablar de los sabrosos platos que puedes encontrarte. Una de los grandes aciertos de El Baruco de Anero es que la carta va cambiando según los productos de temporada. De esta manera se puede ir visitando para probar las creaciones del equipo que trabaja allí. Probamos las croquetas de cocido, super sabrosas. El Brioche de presa ibérica, que hace buen contraste entre salado y el dulce del pan. Los mejillones y coliflor con salsa de curry de coco, un plato con un sabor intento muy rico. Un arroz de gamba roja, cachón y tuétano que era una explosión de sabor. Nos encantó éste en concreto. Increible. Picaña con kimchi, muy rico aunque de los platos que probamos el menos sorprendente. Se pierde un poco el sabor de la carne con la salsa. Aunque sigue siendo un platos muy rico. Para terminar tarta de queso al horno (buenísima, viniendo de Galicia la preparan aquí de 10) y toffe, plátano y cacao, una mezcla muy sabrosa. De los mejores restaurantes en los que he estado en mucho, mucho tiempo. Hemos vuelto en 2024 y hemos probado otros platos. La lubina con harina de garbanzo un descubrimiento. El pato jugoso y sabroso, merece también la pena.
Fuimos un sábado de Semana Santa, dos personas a la 1,30pm. Viento sur y temperatura agradable. El pueblo de Anero es pequeño pero informal, lidera su iglesia que está junto al restaurante. Al llegar disfrutamos de unas cervezas y después pasamos a comer. Unas opciones deliciosas, se nota que trabajan por pasión, difícil de encontrar estos días. Las croquetas de sabor único, el arroz muy intenso, la coliflor exquisita, en fin que todo muy rico y un servicio muy amable y familiar. Leticia, la encargada un encanto. Lo recomiendo de verdad, muy agradable y sorprendente la experiencia. Volveremos
Es una casuca de pueblo encantadora con su propia huerta y un ambiente idílico. La atención no puede ser mejor, son amables y hacen que tu experiencia sea muy agradable, se nota que les gusta su trabajo. Y, por último, la gran protagonista... la cocina. Cada plato está mejor que el anterior. El brioche de presa ibérica está impresionante, es más, tuvimos que repetir. Los cogollos de tomate podríamos comerlos hasta la saciedad, la carne estaba bañada en una maravillosa salsa, el postre de plátano no podía estar más bueno y el café, de puchero 🫶🏻 ¡Gracias por todo, nos vais a ver mucho por allí de ahora en adelante!
Muy muy recomendable! Es la segunda vez que visito el Baruco. Tanto la primera vez como la segunda quede encantado con este restaurante. Lo mejor para mi gusto el tartar de atún, está increíble! Aunque todo lo demás esta también para chuparse los dedos. La comida espectacular, el servicio muy atento y amable y la ubicación perfecta en un lugar muy tranquilo. Todo perfecto! Repetiremos, eso seguro!
Restaurante con encanto en un pequeño pueblo muy tranquilo. Terraza muy agradable. Tienen tanto carta como menú. La carta está pensada para compartir, lo que te permite probar varias cosas. Nos encantó todo lo que probamos, mucho sabor y calidad. Aconsejan muy bien sobre la cantidad a pedir. Destacaríamos el mollete de presa y la lubina. Lo mejor es que nos hemos quedado con ganas de probar varias cosas, por lo que vamos a volver seguro.
Siempre es un placer comer en El Baruco y dejarse recomendar por unos camareros que te tratan como si estuvieras en casa. La cocina es original, con mucho sabor y con una carta que va cambiando pero que, a la vez, mantiene su esencia. Nos encanta este sitio y los que lo hacen posible. Volveremos muy pronto :)
Sitio completamente inesperado, no esperaba encontrar un sitio tan bueno en un pueblo escondido de Cantabria. Ganadores del mejor bocadillo de queso de España, hacen honor a ese apellido que les ha puesto la gente. Todo para compartir, aquí se viene a probar cada plato, el ranking de los que tomamos serían el bocadillo de queso con salta de pesto, el Brioche de presa ibérica y el huevo al tartufo, mención muy especial a las croquetas de cocido y al postre de toffe, plátano y cacao 🤤 El servicio y la atención muy bien, nos explicaron todo fenomenal y nos aconsejaron correctamente. La experiencia general, tanto en calidad, como en precio, es un 10. Da lástima que nos pille tan lejos porque vendríamos muchas más veces a probarlo. Recomendadisimo! 💯
De los mejores restaurantes en los que he comido últimamente. Inmejorable calidad precio, poco que envidiar a los mejores restaurantes del barrio de Salamanca de Madrid. La plantilla muy amable y el restaurante muy acogedor. Fuimos en invierno, por lo que no hemos podido utilizar la terraza pero, sin duda, en verano tiene que ser una mejor experiencia si se puede.
Mi primera experiencia en el Baruco de Anero, ha sido ESPECTACULAR, Hemos ido a comer mi madre, mi marido y yo y como era nuestra primera vez allí, los camareros muy atentamente nos han explicado el tipo de cocina y menú que preparan, principalmente para compartir. La verdad es que de la carta hasta el papel tenía buena pinta, así que a la hora de pedir seguimos un poco las recomendaciones y nuestros gustos y como no podía ser de otra manera, estaba todo ESPECTACULAR!!!. Pedimos 5 platos y un postre para compartir y he de reconocer que la comida estaba sublime, pero las croquetas de cocido y la tarta de queso al horno con fresas y estragón eran de otro planeta, No habia comido algo tan rico en mi vida. Así que por la calidad humana de los empleados que allí trabajan,y por la calidad culinaria, el baruco de anero se merece más de las 5 estrellas con las que se le puede puntuar. Sin duda alguna está es la primera de muuuuuchas.
Sin duda, el baruco de Anero es MUY favorito. Lo descubrimos de casualidad y estamos deseando repetir. Una cocina cuidada y muy mimada y eso a la hora de disfrutarlo se nota y mucho. No podría elegir entre todo lo que pedimos porque, al final, todo nos acababa gustando más que lo anterior. Las croquetas de cocido impresionantes pero todo lo demás igual de rico. La atención de todos los camareros de 10 y la decoración del local bien chuli! Nos quedamos con ganas de disfrutar sus pescados y el resto de platos que no probamos así que seguro que no tardaremos en volver. Enhorabuena!
Un restaurante totalmente recomendable. La calidad y la creatividad de sus platos destacan desde el primer bocado. Se agradece el detalle del agua en mesa, algo no es muy habitual en Cantabria y marca la diferencia. Y mención especial a los postres: deliciosos, bien elaborados y a un precio de 5€, algo que hoy en día es casi imposible encontrar. Con los precios de los postres disparados en tantos sitios, este gesto se valora muchísimo. En resumen, un lugar donde cuidan cada detalle, especialmente en el servicio y en cada plato. Enhorabuena ¡Nos verermos pronto!
Una experiencia gastronómica espectacular. No es nuestra primera vez pero como si lo fuera, ya que cambian la carta muy a menudo. Sabores y texturas diferentes e irrepetibles. La relación calidad precio es muy buena, nos ha encantado todo y volveremos seguro. Nos recomendaron el vino y fue todo un acierto. Todo de 10, muchas gracias.
Hemos estado hoy comiendo y la verdad es que le doy un 100/10. Comida riquísima, precio muy asequible, buenas cantidades y cocina innovadora. Destaco : * El brioche de presa ibérica. * Los níscalos con panceta y huevo pochado. * El hojaldre de arroz con leche. * Las croquetas de cocido. * Pastel de cabracho y sobrasada. Además nos dieron de degustación una crema de gamba roja y unos garbanzos con callos impresionantes. Cuidan mucho el detalle de todo. Repetiremos seguro porque nos ha encantado. Hoy había 9⁰ y comimos en la terraza cubierta, no habíamos reservado. Nos han explicado la carta super bien, nos recomendó una chica encantadora y además nos pusieron mantas y estufas y hemos estado de maravilla.
¡Todo espectacular! Trato excelente, comida increíble y una experiencia redonda. Da gusto encontrar sitios así. Se nota cuando un sitio hace las cosas bien y con ganas. Nos dijeron que todos los platos eran para compartir y nos ayudaron a elegir la cantidad perfecta. Totalmente recomendable y para repetir sin duda.
Es la segunda vez que voy y no quiero dejar de volver. Me encanta todo? Evidentemente. Desde la atención hasta el trabajo de cocina, que es inmejorable. No me cansaré de recomendarlo y de volver. A! Como todo el pueblo, se encargan con mucho mimo de cuidar y alimentar a Chispi, una gatita que aunque lo parezca, ni está sola/abandonada ni embarazada, es que come muy bien. Gracias por todo.
Local pequeño pero muy chulo con terraza, el sitio está un poco alejado, tienes que ir si o si en coche pero merece la pena!!! servicio muy agradable por parte de todo el personal y la comida: productos de cercanía con toques modernos, perfecto para compartir, probar y disfrutar!
Nos lo recomendó ayer David, de la Tienduka de Limpias, y hemos venido a tomar un vino para conocerlo. Ha sido imposible irse sin probar al menos algo, unas delicioooosas croquetas de cocido. Volveremos porque la carta es espectacular, y ¡la de vinos!; el sitio tiene mucho encanto. Y el personal es muy amable.
Todo lo q pedimos buenísimo. Los sabores y texturas son muy originales, ese sabor a humo muy rico. Salvo la lasaña, q no dijo nada. me pareció caro el pan, 2 euros por persona y no es nada del otro mundo. El vino de rueda chapirate un gran acierto
Sitio pequeño con mucho encanto, relación calidad precio 8.5/10 Totalmente recomendable, toda la comida estaba buenísima. Recomendable reservar. Hay para aparcar por la zona. Con ganas de repetir.
Disfrutamos mucho de la comida. El personal muy atento y agradable. Nos encantaron las croquetas de cocido, súper sabrosas! El bonito con ponzu, el huevo trufado delicioso, y el brioche de otras ibérica…top! Destaco lo que fue un descubrimiento para mí, el hielo de café descafeinado que me dieron para tomarlo con mi café dé postre…un puntazo! Y la ubicación es ideal, casitas monísimas con su huerto y al lado de la iglesia medieval de San Félix, patrón del pueblo. Volveremos!
Toda la experiencia fue excelente. Desde la ubicación, la comida y el servicio todo perfecto. Nos gustaron mucho las croquetas de cocido que estaban muy cremosas y con una gran presencia de morcillo, tanto el atún cómo el bacalao estaban perfectamente ejecutados y se apreciaba la alta calidad de la materia prima así cómo una ejecución del plato sobresaliente. El pato también nos gustó mucho con una combinación de sabores que nos sorprendió. El único punto que quizás podría haber sido mejorado fue la focaccia que nos pareció que el pan era más brioche que focaccia, pero aparte de eso estaba bueno. Y por último los postres, sencillos pero muy buenos. Seguro que repetiremos.
Fuimos entre semana,justo esa semana empezaron hacer un menú degustación de 42€ por persona. Nos decantamos por él y la verdad que fue un acierto,una cocina sabrosa y elaborada. Por cierto las lentejas con foie,boletus y pato,las mejores que me he podido comer en un negocio.🤤 La atención muy buena y profesional. Las cantidades para ser un degustación muy buenas. Repetiremos 🔝🫶
Sitio de 10 Todo lo que pedimos estaba buenísimo. Comenzamos con croqueta de cocido que estaba increíble. Ese día tenían fuera de carta un ceviche de tomates que nos gustó mucho. Huevo trufado otra gran elección Lasañita es de lo que menos nos gustó pero aún así super bueno. Nuestros favoritos sin duda fueron la presa ibérica, el pato y el arroz de gamba roja En cuanto a los postres el de plátano nos pareció el mejor, cuidan hasta el café. Experiencia de 10
Muy buena atención del personal de sala. Cocina ligeramente a la vista, lo que permite observar cómo trabajan. Buena calidad de producto. Sabores reales y combinaciones muy interesantes. Ideal para 3-4 personas para poder probar varias cosas de la carta.
Restaurante pequeñito, pero con encanto. Recomendable reservar. Fuimos a comer, los platos son de categoría, para nuestro gusto la lasañita debería ser un imprescindible en cada comanda. El único pero que le podría a nuestra visita es que llegamos con tiempo de antelación con la intención de tomar algo en la mesa que tienen fuera para ello, mi pareja se sentó y fui yo quien informó a la camarera (joven morena) que estábamos que sabíamos que habíamos llegado pronto pero que esperábamos hasta la hora de nuestra reserva. Hasta que se nos acerca y nos dice que nos tenemos que levantar para que otra pareja se siente porque ellos no tienen reserva y tienen que esperar (al igual que nosotros), no entiendo el motivo de levantarnos cuando nosotros llegamos antes y estábamos en esa mesa esperando a que nos trajeran la bebida mientras esperábamos… la otra pareja súper amable ante la situación que estaba pasando nos indicó que no les importaba compartir mesa, gracias a ellos. Por todo lo demás genial como siempre, dar gracias a la camarera rubia que es un encanto de persona, que nos atendió en el comedor y recomendó de 10.
Y hubo que comer 🍽️ 📍 Situado en el Barrio La Iglesia de Anero (Ribamontán al Monte, Cantabria), El Baruco de Anero es un restaurante que ha sabido combinar el encanto rural con una acertada propuesta gastronómica contemporánea. ✨ El local, acogedor y con una decoración cuidada, ofrece un ambiente íntimo y sencillo que invita a disfrutar de una experiencia culinaria de lujo. 🍳 La cocina de El Baruco de Anero se caracteriza por su compromiso con el producto local y de temporada, ofreciendo platos que combinan técnicas modernas con sabores tradicionales. El menú cambia frecuentemente, adaptándose a la disponibilidad del mercado, lo que garantiza frescura y variedad en cada visita. 👨🍳 Al frente del proyecto y de sus fogones está el gallego Cristian Periscal, un chef gallego con formación en restaurantes de gran renombre y un amplio bagaje profesional. Su propuesta apuesta por una cocina honesta, con fondo técnico y personalidad propia: directa, sabrosa y sensible al entorno. 🍷 El restaurante ofrece una carta de vinos cuidadosamente seleccionada, con opciones que maridan perfectamente con los platos del menú. La sumiller Leticia Vila, con experiencia previa en establecimientos como La Bicicleta*, asesora con acierto a los comensales al tiempo que lleva la sala con maestría. 👥 El equipo de sala y cocina destacan por su profesionalidad y cercanía, creando un ambiente familiar que complementa la experiencia gastronómica. . 🔝 El Baruco de Anero ofrece una excelente relación calidad-precio, posicionándose como una opción atractiva para quienes buscan una experiencia culinaria de calidad en la Cantabria rural. El Baruco de Anero 🗺️ Barrio La Iglesia 39794 Anero. Ribamontán al Monte, Cantabria 📱 613 019 012 📸 @barucodeanero #HabráQueComer #LaCucharaDeAlfonso #Foodie #FoodPorn #FoodLovers #ElBarucoDeAnero #Anero #RibamontánAlMonte #Cantabria #SabeANorte #GastronomíaDelNorte #CocinaCántabra #CantabriaInfinita #CantabriaMásXDescubrir
El comedor es muy pequeño pero acogedor. Tiene terraza cubierta. El servicio es atento y muy ágil. Nos gustó bastante, espectacular el trinxat, lo mejor de todo lo que pedimos. Y nos decepcionó el pato, aparte que salió casi frío, estaba algo duro y la velute no nos gustó mucho. El resto de platos muy bien. Por cierto, el postre muy normalito, sería hasta prescindible. Sitio recomendable Sugerencia: después del pescado no nos cambiaron el plato para tomar la carne, sería deseable
Si no vas recomendado o por una guía es difícil llegar a este muy acogedor lugar en el pintoresco pueblo de Anero, muy cerca de la catedral. El menú es corto pero muy variado porque se trata de una cocina creativa. Lo que probamos estaba espectacular y muy bien servido. Los precios parecieran un poco elevados pero el nivel de la cocina y los detalles que te hacen de una bonita velada, bien lo vale. Lo recomiendo
Lugar con encanto, trato excelente, y comida espectacular. Ha sido todo un descubrimiento y ya está anotado como uno de mis sitios favoritos.
Restaurante pequeño pero con encanto. Tiene la posibilidad de comer en terraza también. La carta de vinos me sorprendió la oferta. Los platos están bien presentados y son deliciosos. El trato del personal fue agradable. No pongo 5 de valoración porque en mi opinión los entrantes cantidad-precio no está de acorde
Comida bien elaborada a base de pequeñas raciones para compartir y probar muchas cosas, igual que en Casa Lucita, su otro local. Todo muy rico y a precios moderados. El sitio tiene encanto, sobre todo la terraza. Buena atención.
Fuimos por primera vez, la comida estuvo bien (aunque nos pareció un poco elevado de precio en algunas cosas). las croquetas muy ricas, las manitas plato muy original y muy bueno, las cigalas con sobrasada no nos sorprendió nada , la picaña hecha en kamado estaba muy rica de sabor, con kimchi (no tenian wayu y nos la pusieron de vaca, previo aviso, pero estaba muy buena la verdad).El postre bueno aunque podría mejorar su presentación . En cuanto al servicio la camarera que nos atendió fue muy agradable, aunque un poco despistada. Si vamos por la zona ,alguna vez, seguro volveríamos. Finalmente como consejo a los propietarios ya que es un sitio muy acogedor y está bastante bonito, que elijan una vajilla más acorde al lugar ya que luciría aún más la calidad de sus platos y destacaría más las mesas tan chulas que tiene. Sitio recomendable
Es un sitio acogedor y en un lugar donde hacen falta más restaurantes así. El personal es muy simpático y la comida está rica. No es barato pero los productos lo merecen. Nosotros cenamos en la terraza. Como contras diré que tardaron bastante entre plato y plato y eso es algo que incomodó bastante a algunos de los que cenaron conmigo, y que el baño fuera (sólo uno y mixto en la facha de atrás) es bastante incordio, ya que en nuestro caso ese día llovía y cada vez que salíamos nos mojábamos.
Restaurante pequeñito pero con una estética muy cuidada. Un bar de pueblo de siempre renovado y redecorado. La carta es pequeña pero variada, la cuál va cambiando a lo largo de la temporada pero mantienen en el tiempo algunos platos, por lo que hemos visto. Por describir el tipo de comida, podríamos decir que tiende a gastrobar. Para recomendar muchísimo el brioche de presa ibérica. Por el contrario, el plato que menos nos gustó fueron los tacos de lomo alto, pese a que el punto de la carne fue exacto, servirlo en hojas de lechuga resta bastante al sabor y presentación. Como punto a mejorar sería la tardanza del servicio puesto que para cuatro platos y dos postres, estuvimos dos horas sentados a la mesa. Aún así, ¡recomendable de probar!
El local está en un lugar muy acogedor. La carta es corta, pero todos los platos tienen una vuelta de hoja saliéndose de los clásicos. Todos los platos son para compartir, lo que te permite probar distintas cosas. Para iniciar la comida nos dieron un aperitivo (un detalle de agradecer), después el brioche de presa (madre mía que locura, estaba buenísimo para nosotros el mejor), luego el huevo (igual faltaba un poco más de setas), el pollo (demasiada salsa para nuestro gusto), la lubina increíble le sobraban las salsas porque por si sola ya estaba rica y de postre el banoffee de plátano (algo escaso para el precio). Pero vamos que son todo aportaciones, porque no es discutible que el sabor de todo era muy bueno. De precio no está mal para el tipo de comida que es, pagamos 75€ Si algún día andamos de cerca repetiremos, por la atención, el brioche y por la tarta de queso que nos quedamos con las ganas. Enhorabuena al cocinero!
Sitio agradable. Servicio algo lento. En cuanto a la comida, muy buenas croquetas, el brioche espectacular, la lubina muy bien también. El arroz con gamba roja flojos si lo comparamos con los arroces con gamba roja de la zona de Dénia y el steak tartar no es de los mejores que he probado. Pero en términos generales muy bien.
Restaurante pequeño pero con encanto. Tiene la posibilidad de comer en terraza también. La carta de vinos me sorprendió la oferta. Los platos están bien presentados y son deliciosos. El trato del personal fue agradable. No pongo 5 de valoración porque en mi opinión los entrantes cantidad-precio no está de acorde
Hemos ido a comer por recomendación de gente conocida y la verdad es que nos ha sorprendido gratamente. La croqueta de cocido estaba espectacular y se agradece poder pedir de forma unitaria. Para seguir elegimos los raviolis y el brioche. Mención especial a este último que estaba espectacular. Como plato principal, el arroz el cuál también nos gustó mucho. Desde mi punto de vista, lo más flojo serían los postres pero hay que decir que la tarta de queso estaba cremosa y ligera. Un acierto, volveremos.
El comedor es muy pequeño pero acogedor. Tiene terraza cubierta. El servicio es atento y muy ágil. Nos gustó bastante, espectacular el trinxat, lo mejor de todo lo que pedimos. Y nos decepcionó el pato, aparte que salió casi frío, estaba algo duro y la velute no nos gustó mucho. El resto de platos muy bien. Por cierto, el postre muy normalito, sería hasta prescindible. Sitio recomendable Sugerencia: después del pescado no nos cambiaron el plato para tomar la carne, sería deseable
Si no vas recomendado o por una guía es difícil llegar a este muy acogedor lugar en el pintoresco pueblo de Anero, muy cerca de la catedral. El menú es corto pero muy variado porque se trata de una cocina creativa. Lo que probamos estaba espectacular y muy bien servido. Los precios parecieran un poco elevados pero el nivel de la cocina y los detalles que te hacen de una bonita velada, bien lo vale. Lo recomiendo
Lugar con encanto, trato excelente, y comida espectacular. Ha sido todo un descubrimiento y ya está anotado como uno de mis sitios favoritos.
Comida bien elaborada a base de pequeñas raciones para compartir y probar muchas cosas, igual que en Casa Lucita, su otro local. Todo muy rico y a precios moderados. El sitio tiene encanto, sobre todo la terraza. Buena atención.
Esperaba algo más de la comida, fuimos un sábado, el comedor estaba un poco justo, las mesas muy pegadas unas de otras , y la sobremesa estuvo interrumpida por un contante llevar y traer cazuelas de la cocina. Me gusto mucho más con los otros dueños.
Fuimos por recomendación. El sitio está correcto pero no nos ha dejado una sensación que nos pida volver. Restaurante pequeño y la carta no es demasiado amplia. El baño, único y muy pequeño. Lo que probamos, lo cierto es que estaba bien. Algunos platos, no muchos, se pueden adaptar para celiacos. Curioso que las patatas no se puedan tomar con esta intolerancia, es decir, aparentemente no freirían unas patatas en una sartén con aceite nuevo -como detalle-. Croqueta de cocido sabrosa (2,2€/ud), bien el cogollo a la brasa con mojo, anchoa y parmesano (6,50€), muy bueno el ravioli adaptado a celiaco con soja en vez de pasta y pollo de corral (13,50€), bueno el arroz meloso con gamba roja, cachón y tuétano (24€), tarta de queso con fresa (6,50€) muy cremosa. 1L Agua filtrada (3€) y pan (1,5€/pax).
La comida estaba muy buena, pero no hay una buena relación calidad precio. Los platos son excesivamente pequeños y además el precio es muy elevado, parecen de estrella Michelin sin llegar a serlo (por el precio). Además en marzo del año pasado viene a comer y nada que ver con las raciones y la calidad de ahora, que aún así sigue siendo buena. Te cobran el pan por persona y no lo pone en la carta.
El sitio está bien, cuco y acogedor, pero en cuanto hay conversaciones un poco elevadas de tono, se convierte en muy ruidoso. El servicio correcto, sin más. Respecto a la comida: calidad y elaboración correctas aunque demasiadas salsas en todo, perdiendo el sabor del producto principal. Pero el precio para el tamaño de las raciones es desorbitado. Y el pan a 2€ por cabeza, y son 2 rodajas por cada ración, o sea, a euro la rodaja de pan. Y el café a 2,5€…. Y el final de la cena es con prisas, para los postres, el café y pagar. Así que: sitio visto, valorado y no recomendado por la escasez de los platos.
El sitio está bien, cuco y acogedor, pero en cuanto hay conversaciones un poco elevadas de tono, se convierte en muy ruidoso. El servicio correcto, sin más. Respecto a la comida: calidad y elaboración correctas aunque demasiadas salsas en todo, perdiendo el sabor del producto principal. Pero el precio para el tamaño de las raciones es desorbitado. Y el pan a 2€ por cabeza, y son 2 rodajas por cada ración, o sea, a euro la rodaja de pan. Y el café a 2,5€…. Y el final de la cena es con prisas, para los postres, el café y pagar. Así que: sitio visto, valorado y no recomendado por la escasez de los platos.
Íbamos con buenas expectativas...pero nos fuimos decepcionados. Nos habían recomendado las croquetas, las cuales son caras pero no nos importa si lo valen. Tardaron apenas 2 minutos en servirlas... evidentemente estaban templadas tirando a frías. Las croquetas han de servirse calientes y hechas en el momento. Además para nuestro gusto estaban sosas. El brioche nada del otro mundo... Y de la picaña mejor ni hablar. Por 18,50€ comes una pieza de picaña de verdad con su guarnición en muchos sitios, y no unas pocas tiras de carne bañadas en salsa que mata todo el sabor. La tarta de queso no estaba mal...pero cara también... Los precios en general de la carta han subido bastante con respecto a unos meses atras, algunos casi doblándose. En nuestra opinión no lo vale, ni la comida ni el sitio...la gente apretada y mobiliario (sillas, mesas..) incómodas. Si no te importa malgastar el dinero, adelante.... comer comes... pero sino, recomiendo que busques otro lugar. PD: 20 minutos esperamos para que trajeran la cuenta...querían incluir 3€ de pan que sacaron sin pedirlo y ni probamos. Se lo comentamos a la camarera y nos lo descontó.
Este fin de semana fuimos a El Barco de Anero con mis suegros y mis hijos. La comida no está mal y la relación calidad-precio es aceptable, pero no lo recomiendo para ir con niños. Llegamos sobre las 13:00 y pedí por favor que me calentaran el tupper de mi hija (solo 1 minuto en el microondas). El camarero me respondió de muy malas formas que hasta las 13:30 no abrían, aunque fuera un simple favor para una niña pequeña. Insistí con educación y me repitió lo mismo. Una vez dentro, durante la comida, la actitud del resto del personal siguió siendo desagradable y poco amable. Una lástima, porque con un trato más cercano y empático la experiencia habría sido mucho mejor. No volveremos.
Comida muy rica pero raciones ridículamente pequeñas. Éramos 10 y salimos con hambre después de pagar 120€ por pareja.
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Informationen über El Baruco de Anero
Anfahrt
Lugar Barrio La Iglesia, 39794 Anero, Cantabria, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
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Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Lugar Barrio La Iglesia, 39794 Anero, Cantabria, Spain
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