Guía de Can Cargolet
# Can Cargolet: Un Santuario del Sabor Catalán en el Corazón del Eixample
© 2026 PosDo · v3.0
Can Cargolet ofrece una experiencia gastronómica auténtica en el corazón de Barcelona. Con una valoración de 4.4 sobre 5 y el respaldo de más de 2,500 reseñas, se ha consolidado como un bar de referencia para quienes buscan calidad y un ambiente acogedor. En Can Cargolet, cada pl...
Bar · Barcelona
Savor authentic flavors in heart of Barcelona
Willkommen bei Can Cargolet in Barcelona! Mit einer Bewertung von 4.4 von 5 Sternen und über 2.500 Bewertungen, bietet unser Bar-Restaurant ein unvergessliches gastronomisches Erlebnis. Can Cargolet ist bekannt für seine Qualität und sein einladendes Ambiente, das zum Verweilen und Genießen einlädt....
Willkommen bei Can Cargolet in Barcelona! Mit einer Bewertung von 4.4 von 5 Sternen und über 2.500 Bewertungen, bietet unser Bar-Restaurant ein unvergessliches gastronomisches Erlebnis. Can Cargolet ist bekannt für seine Qualität und sein einladendes Ambiente, das zum Verweilen und Genießen einlädt. Wir legen Wert auf frische Zutaten und eine sorgfältige Zubereitung, um unseren Gästen ein authentisches und geschmackvolles Erlebnis zu bieten. Besuchen Sie uns und erleben Sie die einzigartige Atmosphäre von Can Cargolet im Herzen von Barcelona.
Can Cargolet es un restaurante muy apreciado por su cocina tradicional catalana, especialmente sus caracoles a la gormanda, que son imprescindibles. Los clientes destacan la buena relación calidad-precio, el servicio atento y la abundancia de la comida.
Tip: Si estás por la zona del mercado de Sant Antoni, no dudes en probar los caracoles a la gormanda, la especialidad de la casa.
Daten von Wikidata
Can Cargolet befindet sich in Barcelona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Daten von Wikidata
Mi marido siempre me habla de este lugar, que se come carne muy bien. Aunque lo conoce de años, no me había llevado antes, por miedo de que no me gustara la estructura (el diseño del sitio). No es el lugar más lindo que verás, pero se come de muerte. Está buenísimo, el entrecot sobre todo. Un sabor delicioso. La señora que nos atendió, muy amable. Como vamos a volver a repetir, me voy a reservar las cositas fuera de lugar que vi. A la final son irrelevantes. MUY RECOMENDADO. NOTA: esperé mucho para escribir la reseña y ahora no encuentro las fotos del lugar. La próxima vez que vaya, le tomo nuevas fotos.
Siempre es grato y reconfortante para el paladar zambullirse en el comedor y mesas de la terraza del Can Cargolet, porque los amantes de la cocina tradicional catalana tienen este espacio único dentro del ajetreo de la ciudad de Barcelona. Este restaurante situado en la calle Comte d'Urgell, 17, muy próximo al Mercado Municipal de Sant Antoni, nos brinda la oportunidad de comer la gastronomía que yo creo que gusta a todos, porque su carta es compendio de productos frescos y de temporada. Sin lugar a dudas la preparación estrella y más solicitada de la casa es los caracoles a la gormanda, donde las finas hierbas salteadas en una cocina curtida de experiencia y veteranía convierten este plato en manjar más que suculento. Mercé y el que suscribe, por la zona en gestiones de sábado, acudimos a Can Cargolet, pero había pleno en sus mesas así que tuvimos que esperar a medida que el comedor se desaloja muy despacio. Os recomiendo llamar antes y reservar. El caracol es el rey del establecimiento, de ahí su nombre. Se presenta en diferentes versiones, una de ellas en salsa que solo invita a sucar pan más y más aunque los kilos de más nos pasen factura. Una delicia que os invito a probar porque realmente este molusco de campo se ha ganado su fama en los fogones de Cataluña. El servicio como siempre impecable y familiar. Nuestra mesa fue obsequiada con una tapa de huevos de codorniz y aceitunas con encurtidos. Unas cervezas para acompañar la comanda en un ambiente algo bullicioso dado el gran número de comensales. Nuestra comanda consistió en torradas de pan de payés, tomate, ajo y alioli, ingredientes inseparables de la tradición que representan los caracoles a la gormanda. Una maravilla suculenta al paladar, al que también se sumó una escalivada de pimiento rojo, cebolla y berenjena, riquísima!. Un lomo a la plancha con guarnición de patatas, bien ejecutado, y crema catalana de postre cerraron nuestra estancia en Can Cargolet, a un precio de 30 euros/persona, asequible para el cliente que desee deleitarse con los productos locales y de proximidad. Totalmente recomendable, pero recordad reservar mesa con antelación suficiente, porque siempre está full.
Personalmente no soy amante de los caracoles, pero a mi madre y a mi pareja les apasionan. No he visto a nadie chuparse los dedos de esa forma en mucho tiempo jajajaja así que puedo decir que les encantaron. Yo comí gazpacho y galtas de cerdo y la verdad que estaba también muy bueno. La carne muy melosa aún y ser a la brasa no quedó demasiado reseca. El churrasco de mi pareja estaba un poquito más seco pero esa carne de por si no es demasiado jugosa. El gazpacho muy rico y refrescante. Sin duda fue un acierto y repetiremos para probar otra de las variedades de caracoles, que tienen muchas! La atención y el servicio fue muy bueno. En cuanto al espacio, si bien es cierto que las mesas están demasiado pegadas entre sí para mi gusto, el ruido no es demasiado molesto. Se puede estar cómodo.
Cocina tradicional, platos contundentes y muy ricos a buen precio.
Excelente restaurante a lado del mercado de Sant Antoni. La especialidad son los caracoles y están de verdad espectaculares. Óptima la relación calidad-precio. Los camareros son muy majos y rápido en atenderte. Da probarlo absolutamente si estás por la zona.
Can Cargolet es uno de esos lugares a los que siempre apetece volver. Los caracoles a la gormanda son imprescindibles, ¡hay que probarlos! También recomendamos mucho las alcachofas, las hacen realmente buenas. Siempre pedimos estos dos platos, y si vamos con más hambre, añadimos chuletas de cordero o una parrillada de carne. El café irlandés también merece una mención especial, lo preparan muy bien. Las comidas funcionan por turnos, sobre la 1 y pico y sobre las 3 y pico, pero el servicio es rápido y se puede comer con calma y sin prisas. Es el único sitio donde como caracoles, y eso ya lo dice todo. El personal es eficiente, amable y muy majo, lo que hace que la experiencia sea todavía mejor. ¡Muy recomendable!
Rememorando los viejos tiempos de la Tomaquera. Cuina catalana de toda la vida, caracoles, alcachofas y carnes a la brasa. Buenas cantidades, precios contenidos y servicio amable. Te ponen chupito de cortesía. Comimos en la terraza, dentro se veían las mesas muy juntas.
El local como tal es sencillo, pero la comida es buenísima y muy abundante, los precios super razonables, y el servicio super atento. No podéis iros sin probar sus caracoles a la Gormanta
Muy buen servicio, quien nos atendió fue siempre atento y veloz. La comida muy sabrosa.
Comimos el día de ayer, para celebrar el San Valentín, fuimos hace más de 10 años y la comida exquisita, como siempre. Platos generosos, el personal súper atento y el precio en consonancia con lo que comes. Pedimos calçots (buenísimos), caracoles (buenísimos), parrillada de carne (un poco escasa, pero buenísima). De postre crema con piña (buenísima) y un café. A parte 2 torrades con su ajito, tómate y aceite. Te sientes como en casa, pero, bien servido. Recomiendo reservar con antelación.
Lo recomiendo al 100% Años siendo cliente de este restaurante que aunque de la impresión de tasca a primera vista es uno de los mejores para comer caracoles y comida a la brasa. Recomiendo los caracoles a la gourmanda y la carne. Las raciones son bastante grandes por lo que compartir los platos va bien. Referente al personal el trato es excelente y muy atento. 100% recomendado por calidad / precio. No he encontrado otro sitio igual en Barcelona.
Fuimos allí a probar caracoles. Nos encantó la comida, pero era demasiado grande para dos personas así que tuvimos que quitarle el resto. También disfrutamos mucho de su crema catalana después de la cena. El servicio fue increíble y la gente que trabaja allí fue atenta y muy amable. ¡Nos ofrecieron chupitos! ¡Recomiendo 100% este restaurante a todos!
Vine a comer solo. Me comí medio pollo con patatas y una caña. La comida muy buena y abundante. Te sirven unas olivas con unos huevitos de codorniz gratis de picoteo. El servicio bueno, los camareros muy amables. Al final me regalaron un chupito de orujo. Aún que no comí la especialidad que son caracoles. Todo estaba muy rico y a buen precio. Muy estilo fuente de soda. En buen chileno, encontré mi próxima picada favorita.
Sábado de Julio, sobre las 15h, nos sentamos y lo primero que traen, junto con las cartas són olivas, huevos de codorniz y tomates de colgar con el ajo, para el pan. Los platos son copiosos, tanto los primeros, jamón abundante por un lado, como bacalao por el otro. Los segundos, la foto es de medio entrecot, la butifarra con un sabor excepcional. Para repetir, gracias.
El lugar es muy encantador, los caracoles con conejo son deliciosos y los calsots por temporada, el personal es muy atento. Hoy he ido con mi pareja y hemos quedado encantados por la comida y el ambiente, sin duda volveremos. (Las fotos son de cuando la comida ya estaba picada, que ni tiempo nos dio de tomar fotos.)
Cocina catalana de excelente elaboración con ingredientes de muy buena calidad. Sinfonía de preparaciones, en las que el caracol es el rey. Decoración sencilla sin ambiciones que vista la calidad y la abundancia en el plato pasa desapercibida. Buena carta de vinos no demasiado extensa pero suficiente. Personal servicial y amable. Buena relación calidad precio. Ineludible para los amantes de los caracoles y de la cocina catalana sencilla y de calidad. Muy aconsejable su visita.
Restaurante Excelente. El local muy decente en tamaño, decoración típica catalana, con terraza, todo correcto... Personal muy bueno, muy educados, nos sentimos muy bien atendidos... Con múltiples detalles... Comida excelente, mejor que en muchos sitios con más solera en este tipo de comida. Precio excelente, barato para la cantidad y la calidad que te sirven. Me quede con las ganas de probar los caracoles ... 100% RECOMENDABLE!!! Volveremos seguro...
Típica comida catalana, donde se puede disfrutar desde caracoles, hasta calçots en temporada. Carnes a la brasa de alta calidad, y entrantes muy variados, recomendando aquí surtidos de ibéricos y quesos. Postres deliciosos, aunque algo caros comparando con el resto de la carta. En las fotos adjuntas se puede apreciar churrasco y medio entrecot, que es muy generoso.
Excepcional restaurante de comida catalana regentado por pakistaníes en el Ensanche de Barcelona. Es complicado hacerse entender con algunos de ellos, pero con paciencia y hablando despacito se consigue. Sirven productos de una calidad increíble, desde el pan amb tumaca hasta la crema catalana casera exquisita, pasando por parrilada de carne con butifarra, calçota con la salsa auténtica, caracoles increíbles, alioli casero etc. Es un establecimiento excepcional que recomiendo encarecidamente visitar.
Este es un sitio de barrio auténtico, su propuesta es comer BIEN y comer platos tradicionales. En este local encontrareis la esencia, la esencia de la gente que mira al mediterraneo . Si queréis degustar la esencia del pueblo catalán , pedir sus caracoles , su escalivada, su butifarra y si frasca de vino de la casa . Un abrazo y mi Gad gracias por ser tan AUTÉNTICOS
Fuimos recomendados por un amigo. Me sorprendió mucho que no estaba enfocado a turistas, si no a gente de aquí. Había muchas familias, una incluso, celebrando el cumpleaños del abuelo. La comida estaba muy buena. Servido todo muy casero., El servicio atento, y aunque tenían el comedor lleno, se levantaba una mesa y la volvían a llenar, no perdían la amabilidad y buen hacer. Profesionales, vamos. Sin duda repetiremos
Hemos dado un paseo por el mercado de San antoni y hemos comido caracoles a la gormanda buenisimos, esqueixada muy aceptable y pies de cerdo en salsa geniales y blanditos. El servicio es rapido y atento, te sirven chupito de cortesia calidad precio muy bien, una pequeña masieta en el centro de Bcn, volveremos!
El local no parece que sea gran cosa pero madre mía se come de maravilla y sobre todo si te gustan los caraco,les una maravilla su brasa hay que ir y probar . Si quieres ir te aconsejo reservar
Comida deliciosa y trato impecable. Los caracoles son una auténtica especialidad de la casa. Limpieza de 10 y ambiente super acogedor. Fuimos a última hora entre semana y lo recomiendo 100% por la tranquilidad.
Atención impecable, comida de 10 . Buen sitio para comer carne y caracoles , recomendable
Igual si no lo conoces no entras pues es muy sencillo , pero si te decides ya te quedas de clienta todo súper bueno hoy he probado las anchoas una pasada de buenas y muy limpias y grandes , yo voy de lunes a jueves si voy sola y al primer turno pues no les gusta las mesas para una persona
Buenísimo! Disfrutamos desde el entrante hasta el final y no dejamos nada en el plato! Las alcachofas súper tiernas, el allioli casero buenísimo! Los caracoles a la Gormanda nos encantaron. El servicio y cocina, excelente. La verdad que muy buen trato. Aquí se viene a disfrutar de la comida. Repetiremos! :)
Somos clientes de hace años,nos encanta.Se come genial,las alcachofas son espectaculares,los caracoles,los calçots.Las carnes todo espectacular Pero sobretodo valoro,la calidad del servicio,siempre con una sonrisa,una broma,una complicidad,que muchos deberían aprender. Siempre te invitan al café y al chupito que es de agradecer Muchísimas gracias,os felicito y sin duda nos volveremos a ver
Simplemente lo amo , he ido como 6 veces y no falla. Está todo muy rico y el servicio es de 10: aunque haya mesas muy grandes siempre guardan la calma y te atienden muy rápido y muy muy amables , son increíbles ❤️❤️❤️❤️
Excelent restaurant. Únic a la nostra Ciutat. Las mejores Brasas de todo tipo de Carnes y de la degustación de los tres tipos de sus Caracoles, a cual mejor. Genial el servicio. El café Irlandés es de cine. Pero lo mejor es el ambiente que se vive al disfrutar de una gran comida de grupo. Volveremos muy pronto.
Tremenda satisfacción el poder encontrar un sitio tradicional en pleno centro de barcelona. Alrededor, todo franquicias y cosas para turistas y lo hemos encontrado de casualida. Ha sido acierto, trato exquisito por los camareros desde que entramos. Buena comida, no soy de aquí pero mi amigo sí es catalán y dice que ha comido muy bien y que hacía tiempo que no veía un restaurante de comida catalana por aquí, con precios económicos y cantidades abundantes. Lo recomiendo bastante para quien quiera probar comida de aquí.
No os dejeis engañar por el aspecto del local: cocina a la brasa de primera, alcachofas, carnes, patatas. Caracoles exquisitos, y una atención de primera. Raciones muy completas y menu calçotada muy bien hecho. El local es algo ruidoso, porque no es muy grande y siempre está lleno de parroquianos. Reserva obligatoria, y siempre tienes la opción de pedir para llevarte a casa. No te lo pierdas. Ya me darás las gracias ;-)
Muy recomendable y nos encantó. Reserva previa para tener sitio. Gente de todas las edades y clases. Nos sorprendió y todo muy rico. Caracoles de can cargolet, alcachofas, peus y galtas... Exquisito.
Siempre es grato y reconfortante para el paladar zambullirse en el comedor y mesas de la terraza del Can Cargolet, porque los amantes de la cocina tradicional catalana tienen este espacio único dentro del ajetreo de la ciudad de Barcelona. Este restaurante situado en la calle Comte d'Urgell, 17, muy próximo al Mercado Municipal de Sant Antoni, nos brinda la oportunidad de comer la gastronomía que yo creo que gusta a todos, porque su carta es compendio de productos frescos y de temporada. Sin lugar a dudas la preparación estrella y más solicitada de la casa es los caracoles a la gormanda, donde las finas hierbas salteadas en una cocina curtida de experiencia y veteranía convierten este plato en manjar más que suculento. Mercé y el que suscribe, por la zona en gestiones de sábado, acudimos a Can Cargolet, pero había pleno en sus mesas así que tuvimos que esperar a medida que el comedor se desaloja muy despacio. Os recomiendo llamar antes y reservar. El caracol es el rey del establecimiento, de ahí su nombre. Se presenta en diferentes versiones, una de ellas en salsa que solo invita a sucar pan más y más aunque los kilos de más nos pasen factura. Una delicia que os invito a probar porque realmente este molusco de campo se ha ganado su fama en los fogones de Cataluña. El servicio como siempre impecable y familiar. Nuestra mesa fue obsequiada con una tapa de huevos de codorniz y aceitunas con encurtidos. Unas cervezas para acompañar la comanda en un ambiente algo bullicioso dado el gran número de comensales. Nuestra comanda consistió en torradas de pan de payés, tomate, ajo y alioli, ingredientes inseparables de la tradición que representan los caracoles a la gormanda. Una maravilla suculenta al paladar, al que también se sumó una escalivada de pimiento rojo, cebolla y berenjena, riquísima!. Un lomo a la plancha con guarnición de patatas, bien ejecutado, y crema catalana de postre cerraron nuestra estancia en Can Cargolet, a un precio de 30 euros/persona, asequible para el cliente que desee deleitarse con los productos locales y de proximidad. Totalmente recomendable, pero recordad reservar mesa con antelación suficiente, porque siempre está full.
Personalmente no soy amante de los caracoles, pero a mi madre y a mi pareja les apasionan. No he visto a nadie chuparse los dedos de esa forma en mucho tiempo jajajaja así que puedo decir que les encantaron. Yo comí gazpacho y galtas de cerdo y la verdad que estaba también muy bueno. La carne muy melosa aún y ser a la brasa no quedó demasiado reseca. El churrasco de mi pareja estaba un poquito más seco pero esa carne de por si no es demasiado jugosa. El gazpacho muy rico y refrescante. Sin duda fue un acierto y repetiremos para probar otra de las variedades de caracoles, que tienen muchas! La atención y el servicio fue muy bueno. En cuanto al espacio, si bien es cierto que las mesas están demasiado pegadas entre sí para mi gusto, el ruido no es demasiado molesto. Se puede estar cómodo.
Excelente restaurante a lado del mercado de Sant Antoni. La especialidad son los caracoles y están de verdad espectaculares. Óptima la relación calidad-precio. Los camareros son muy majos y rápido en atenderte. Da probarlo absolutamente si estás por la zona.
El local como tal es sencillo, pero la comida es buenísima y muy abundante, los precios super razonables, y el servicio super atento. No podéis iros sin probar sus caracoles a la Gormanta
Can Cargolet es uno de esos lugares a los que siempre apetece volver. Los caracoles a la gormanda son imprescindibles, ¡hay que probarlos! También recomendamos mucho las alcachofas, las hacen realmente buenas. Siempre pedimos estos dos platos, y si vamos con más hambre, añadimos chuletas de cordero o una parrillada de carne. El café irlandés también merece una mención especial, lo preparan muy bien. Las comidas funcionan por turnos, sobre la 1 y pico y sobre las 3 y pico, pero el servicio es rápido y se puede comer con calma y sin prisas. Es el único sitio donde como caracoles, y eso ya lo dice todo. El personal es eficiente, amable y muy majo, lo que hace que la experiencia sea todavía mejor. ¡Muy recomendable!
Un lugar curioso, comida catalana gestionada por Pakistánies, que lo hacen muy bien.
Restaurante de comida tradicional catalana. Al local le vendría bien una lavada de cara porque se ve anticuado, pero es funcional y dentro el comedor es bastante grande. Tiene terraza. Los caracoles son la especialidad, también tienen carnes varias y platos para picar. Pedimos caracoles, pies de cerdo, parrillada de carne y alcachofas. Te ponen aceitunas y huevos de codorniz cocidos para picar como cortesía. El pan está muy bueno, también el all i oli. Comimos 8 personas y pedimos varios postres (tarta de queso, flan y músico) y cafés. Te invitan a los chupitos. Comimos un día festivo que estaba el sitio a tope; los camareros iban sobrepasados y se les veía bastante agobiados. Era un poco difícil volver a pedir una bebida, o los cubiertos si se los habían llevado, pero realmente una vez lo lograbas, no se olvidaban y te lo traían rápido. Recomendable si quieres probar platos de la cocina catalana.
Sitio ideal para comer Caracoles en Barcelona. Hace veinte años que vamos, y todo sigue igual. A destacar los Pies de Cerdo en Salsa y los Caracoles a la Gormanda.
Quizás el salón es un poco estrecho pero la comdia compensa! Hay gran variedad aunque a nosotros nos encanta ir a por sus caracoles (en especial los de la casa), yo no soy de picante y aunque tienen un toque no pican en exceso y están buenísimos. Luego tienen variedad en carnes que también están muy bien y es para felicitar.
Restaurante de comida casera, con una buena relación calidad-precio situado en plena Barcelona, con un buen producto (pedimos pies de cerdo, galtas, parrillada, calçots, alcachofas, entre otros). La especialidad son los caracoles, realmente buenos. Cuenta con una buena atención y servicio rápido. Dispone de terraza, pero es pequeño por lo que mejor reservar. El ambiente fue bueno cuando fuimos, pero resulta algo ruidoso y justo de espacio.
Genial! Un gran lugar para comer comida tradicional catalana. BBB. Gran detalle de ponerte olivas con huevos de codorniz para picar. Los calcots muy buenos y buena cantidad. Los cargols muy ricos. La galta de porc perfecta. El flan con nata muy generoso. A parte, muy amables y rápidos. El local de llena, claramente tiene clientela fiel ganada a pulso. Muy recomendable!
Si te gustan los caracoles y la brasa, en Can Cargolet te chuparás los dedos! Tienen 4 variedades de caracoles, a cual de ellas mejor, pero los caracoles a la gormanda, para mí los mejores!! Y gran cantidad!! Además tienen una carta variada de carnes a la brasa y otros platos caseros que harán que salgas rodando! El servicio es rápido y el precio es justo por lo que comes. Lo recomiendo 100%!!
Fuimos a cenar el grupo del trabajo a probar comida catalana, el restaurante en si está un poco anticuado y necesitaría una renovación, la comida estaba realmente buena, pedimos para compartir: alcachofas, escalivada con anchoas, esqueixada de bacalla, caracoles en salsa y a la llauna. De segundos pedimos carne a la brasa, conejo, cordero y churrasco. De postres profiteroles, tarta de queso y De Santiago, un borracho y crema catalana.
Sin duda los mejores caracoles de Barcelona son los suyos. Caracoles Gurmanda y una parrilla buenísima. El servicio fenomenal. El único pero que le pongo es que es muy ruidoso porque siempre están llenos y con grupos y las mesas están muy juntas. Cuestión de espacio. Pero 100% recomendado. Ya hemos ido más de 15 veces.
Restaurante especializado en caracoles, brasa y comida tradicional catalana. Salon sencillo pero con buena comida y un precio muy economico. El servicio es muy agradable y atento. Calidad precio de lo mas sorprendente que podrias encontrar. Toda la brasa es deliciosa y la variedad de caracoles espectacular. Precio medio x comensal 25€
Ya es la tercera vez que venimos y siempre genial hoy lo único hemos tenido un problema y es con la camarera que es un poco borde y no nos ha tratado del todo bien pero por lo demás, la comida y el resto del servicio genial
La comida y el servicio excelentes, pero no doy las 5 estrellas por la acústica. Hay mucho ruido y las mesas están muy próximas. Por lo demás, todo buenísimo y en cantidad.
Buena relación calidad precio. Fuimos a comer en domingo 5 personas por 124,00 euros. El local se podría mejorar un poco.
Mi experiencia fue. Comida muy rica. Mal organización en reserva, y el local Muy Pequeño y mucha Gente que eso es bueno pero, al ser una reserva grande, tenían más reservas y me sentía Presionada contra la mesa para que los camareros lograrán pasar para repartir. Fuimos en climas de Lluvia.
Local demasiado aprovechado. Está atendido por personas ¿indias? ¿Pakistaníes?. Lo cierto es que lo hacen bien y quieren gustar. El único problema es que el local es demasiado justo para todos los clientes que meten. Y lógicamente, cada vez que pasan camareros o clientes por detrás de uno, te llevas el correspondiente golpecico.
Comida correcta calidad/ precio, he ido varias veces aunque a mi no me gustan los caracoles, pero he comido carnes y otros platos y bien. A nivel servicio van un poco a saco y suelen tener problemas de organización en alguna ocasión, y el ambiente bien, puedes comer en la terraza si te gusta el exterior porque el interior no es muy bonito la verdad... Pero en general bien!
Si te gustan los caracoles, has de ir. Es cierto que siempre está muy lleno y que eso impide estar lo cómodo que a cualquiera le gustaría. Aún y así, el balance final vale la pena. Siempre lo recomiendo.
Bar con buena relación calidad-precio. Pocas mesas, nos pusieron fuera con una estufa. Pedimos caracoles, calsots, escalibada, codorniz y pollo a la brasa. Todo muy rico. El bar bastante antiguo y las mesas todas juntas,
Restaurante para ir en grupo/amigos si te gustan los caracoles/carnes por su relación calidad/precio. Eso si, no esperes comer los mejores caracoles de tu vida y aunque tienen varios tipos de caracoles todos saben casi igual: a salsa de tomate de bote. Tanto el servicio como el precio y la ubicación son correctos.
No sé quién recomienda este restaurante. El ambiente es muy malo, en cuanto entras notas un fuerte olor a humo de cocina, todas las mesas están tan juntas que cuesta hasta caminar, es imposible comer tranquilo. El servicio es malísimo, te tratan con indiferencia, como si les estuvieras rogando para ir a comer.Normalmente como con el paladar bastante fuerte, pero la comida me pareció tan salada que no paraba de beber agua. El sabor de la carne a la parrilla era realmente mediocre.
Hemos ido esta noche a cenar a este bar restaurante, ya que nos lo habían recomendado, pero ha sido una experiencia mala, no lo recomiendo para nada. La chica que nos atendió bastante bien y simpática. La comida…bueno bastante salado y poca cantidad para el precio que es, y también muy apretado hemos estado ya que es pequeño el local. Lo que nos a causado mucha mucha molestia, a sido a la hora de la cuenta… habíamos pedido un pan solamente, y en el primer ticket que nos dieron ponía tres y se lo reclamé al jefe, de primeras lo cambio a una unidad pero dudando, y de nuevo a la hora de pagar nos lo volvía a recalcar que si era uno seguro? Y nosotros diciendo otra vez que sí que era uno, y que si no nos cree que se lo vaya a preguntar a la camarera, que no tenemos ningún problema, por dos euros de pan tampoco íbamos a mentir. Pero claro no vamos a pagar demás por un error de ellos. Total pagamos y nos despedimos y damos las gracias. Y el jefe ni mu. Ni gracias ni adiós… Osea que se molesta por reclamarle algo que no hemos consumido…impresionante. Además siendo tres personas hemos consumido bastante a mi parecer y además rápidos, ni más de una hora hemos estado. Y parece que le hemos causado malestar o algo parecido. Nada recomendable.
Me parece vergonzoso que he llamado para pedir mesa para mañana y me han dicho "para comer tienes que llamar 10 días antes", con un tono de superioridad. Normalmente te indican que no hay sitio y ya. ¿Qué van de restaurante estrella Michelin?
Decepción muy grande, el trato por parte del jefe del local es pésimo, he visto cucarachas en suelo baño cocina y paredes,manteles y platos sucios, la calidad de la comida pésima. Los caracoles que se supone que es su plato estrella no valen para absolutamente NADA ya que están mal lavados y con babas, además es carísimo ya que ha subido todos los precios de la carta,mal servicio, por no hablar de el baño. Local en decadencia absoluta, intentan abastecer más de lo que pueden abarcar ya que su único fin es hacer dinero sin importar la comodidad de sus clientes,amontonados y pegados mesa por mesa a menos de un centímetro. Y ya por último el mal carácter del jefe del restaurante que después de comer allí y pagar una cuenta de más de 100€ se cree con el derecho de contestarte de mala manera como si encima tuvieras que darle las gracias por ir a comer a su local, me he llevado una tremenda decepción sin ninguna duda no volveré jamás.
Restaurante horrible, comida horrible, no se si llamarle restaurante o simplemente cubiculo cutre salchichero ,los calçots no tenian gusto las alcachofas frias y los caracoles crudos ! En general un desastre de comida para ir una vez y no volver nunca mas!
Ayer acudí a comer con unas amigas al restaurante después de haber hecho una reserva hace más de 1 semana. A la llegada, viendo que había gente haciendo cola para entrar en el turno de las 15:15 (para el cual teníamos la reserva), pregunté a un camarero con quién tenía que hablar para avisar de que habíamos llegado. Ni me mira a la cara. Después de esperar unos 5 minutos, me dirijo al que parece el encargado/dueño y le digo que tenemos reserva y que ya hemos llegado. Ni me mira a la cara y sigue a lo suyo. Espero 2 minutos y me vuelvo a dirigir a él para ver si puede mirar nuestra reserva. Sin mirarme ni preguntar a que nombre está la reserva, me dice de muy malas maneras que no hay sitio y que me invita a irme. Le insisto que llamé la semana pasada para hacer la reserva y si puede mirarlo y elevando la voz me dice que no hay sitio y que me vaya. Esto mismo, se lo dice a otra chica que espera una mesa reservada esa misma mañana. Al ver ese comportamiento decidimos pedir la hoja de reclamaciones y entonces nos habla amablemente y mirando y nos dice que nuestra mesa ya está preparada. Evidentemente le dijimos que no nos íbamos a sentar en un sitio que nos han tratado de esta forma y que nos diera la hoja de reclamaciones y nos dice que lo único que nos había dicho era que esperáramos, que tenía una punta de trabajo y que nos atendía. Los comensales que estaban allí sentados podría corrobrar cada una de nuestra palabras y de que aquello no fue así, si no que sin mirarnos a la cara, nos increpó de malas maneras. Hicimos la queja y nos fuimos. No se puede tolerar el mal servicio que se recibe en algunos establecimientos (por suerte no la mayoría) y más quejas deberían hacerse. No se puede tolerar que alguién te pierda el respeto de esa manera por ser suyo el local. Por supuesto, ni volveré, ni lo recomiendo.
Lo primero la comida poca variedad y en mi caso pedí butifarra te vienen dos y una estaba sin hacer un poco más salte del plato y sale corriendo. Segundo el servicio completamente nefasto. Y tercero el ambiente no te puedes ni mover y en general todo muy ruinosa. Si no te gustan los caracoles no vengas estás perdiendo tu tiempo y dinero.
Hacía tiempo que no me trataban tan mal en un restaurante. El camarero nos echó la bronca en de malas maneras en varias ocasiones por ejemplo por pedir solo un plato por persona un día entre semana (platos grandes y de carne que algunos ni se pudieron acabar). La comida no estaba mal pero las mesas super estrechas, sitio sucio y servicio lamentable.
Hace 3 semanas reservé para 3 adultos (uno de ellos con silla de ruedas). Hoy he llamado para avisar que la persona de la silla no iba a poder ir porque no estaba bien. Sopresa la mía cuando me han dicho que no había ninguna reserva. Mi intención era ir 2 personas. Vuelvo a llamar no sea que estuviera al otro nombre y me suelta el maleducado que me ha atendido: “pues se lo preguntas a él”. En serio? Poca seriedad. Pongo 1 estrella porque no puedo poner 0. Vamos que si vamos los 3 con lo que conlleva mover a una persona mayor en silla de ruedas, y no me dan la mesa….poca vergüenza. Y por cierto llamé 2 veces. 1 para reservar para 3 y otra para avisar que íbamos con la silla. Gracias por dejarnos sin comer a las otras 2 personas en una fecha como hoy.
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Maleducat
El Rincón Persa
Ramen House
Ros Cafe Bar
Maur
Absenta del Raval
SandwiChez
la bodega
Audrey Brunch&Coffee
Volubilis
Entdecke Fotos von Can Cargolet
Carrer del Comte d'Urgell, 17, L'Eixample, 08011 Barcelona
Carrer del Comte d'Urgell, 17, L'Eixample, 08011 Barcelona
# Can Cargolet: Un Santuario del Sabor Catalán en el Corazón del Eixample
Barcelona, una ciudad que palpita con historia, arte y una inconfundible pasión por la buena mesa, es un destino que seduce a cada paso. Dentro de su entramado urbano, el distrito de L'Eixample se erige como un escaparate de la elegancia modernista y, a su vez, como un vibrante epicentro gastronómico donde la tradición y la vanguardia conviven en armonía. En este escenario privilegiado, en la céntrica Carrer del Comte d'Urgell, 17, se encuentra Can Cargolet, un establecimiento cuyo nombre evoca de inmediato una de las joyas más singulares y arraigadas de la cocina catalana: el caracol.
Aunque los detalles específicos de su historia interna y su menú exacto no sean universalmente conocidos, un restaurante con el nombre y la ubicación de Can Cargolet se presenta como un bastión de la autenticidad culinaria en un barrio que respira cultura y sofisticación. Para comprender verdaderamente la esencia de Can Cargolet, es imprescindible sumergirse en el contexto de L'Eixample y en la rica tradición gastronómica catalana, donde el caracol es mucho más que un ingrediente; es un símbolo de identidad y de la conexión con la tierra.
El distrito de L'Eixample, cuyo nombre significa "el ensanche" en catalán, es una obra maestra del urbanismo, concebida por el ingeniero Ildefons Cerdà en el siglo XIX. Su característica cuadrícula, sus amplias avenidas arboladas y sus icónicas "manzanas" con patios interiores son un testimonio de una visión progresista que buscaba combinar la funcionalidad con la calidad de vida. Este diseño no solo ha facilitado la movilidad y la habitabilidad, sino que también ha creado un entorno ideal para el florecimiento de una vibrante vida comercial y cultural, donde la gastronomía ocupa un lugar central.
L'Eixample se divide en dos grandes zonas: L'Eixample Esquerra (Izquierda) y L'Eixample Dreta (Derecha), separadas por el emblemático Passeig de Gràcia. Ambas zonas albergan una impresionante colección de edificios modernistas, muchos de ellos obra de Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner o Josep Puig i Cadafalch, que confieren al barrio una atmósfera de elegancia atemporal. Caminar por sus calles es un deleite para los sentidos, con fachadas ornamentadas, balcones de hierro forjado y una constante sensación de grandeza.
En este marco arquitectónico, la oferta gastronómica es tan diversa como exquisita. Desde restaurantes con estrellas Michelin hasta tradicionales "fondas" y bares de tapas, L'Eixample satisface todos los paladares y presupuestos. Es un barrio donde la tradición se fusiona con la innovación, donde los chefs reinterpretan recetas ancestrales y donde la calidad del producto es una prioridad. Can Cargolet, ubicado en L'Eixample, se inscribe naturalmente en esta tradición de excelencia, prometiendo una experiencia que honra las raíces culinarias de la región.
La ubicación de Can Cargolet en Carrer del Comte d'Urgell lo sitúa en una de las arterias principales de L'Eixample Esquerra, una zona conocida por su dinamismo y su amplia oferta de servicios. Esta calle, que atraviesa el distrito de punta a punta, es un hervidero de actividad, con comercios, oficinas y, por supuesto, una gran cantidad de establecimientos hosteleros. La proximidad a mercados tradicionales como el Mercat del Ninot o, un poco más allá, el Mercat de Sant Antoni, asegura el acceso a productos frescos y de temporada, un pilar fundamental de la cocina catalana.
El Eixample Esquerra, en particular, se ha consolidado como un barrio con una fuerte personalidad gastronómica. Es un lugar donde los locales buscan restaurantes para el día a día, pero también donde los visitantes descubren joyas culinarias que van más allá de los circuitos turísticos más masificados. Aquí se pueden encontrar desde bistrós modernos con propuestas creativas hasta casas de comidas que han pasado de generación en generación, manteniendo viva la llama de la cocina casera. Un establecimiento como Can Cargolet, con su nombre tan evocador, se perfila como uno de esos lugares que ofrecen una inmersión auténtica en la cultura culinaria local.
El nombre "Can Cargolet" es una declaración de intenciones. "Cargolet" es el diminutivo de "cargol", la palabra catalana para caracol. Este ingrediente, que a menudo sorprende a los forasteros, es una parte integral y muy apreciada de la gastronomía catalana, con una historia que se remonta a la época romana e incluso antes. Los caracoles han sido durante siglos una fuente de alimento accesible y nutritiva, especialmente en las zonas rurales y en el interior de Cataluña, donde su recolección ha sido una actividad tradicional.
La cocina catalana es conocida por su diversidad y por la riqueza de sus productos. Desde el "mar i muntanya" (mar y montaña) que combina lo mejor de la costa y el interior, hasta las "picadas" y los "sofregits" que son la base de innumerables platos, la gastronomía de esta región es un reflejo de su geografía y su historia. En este contexto, el caracol ocupa un lugar de honor, siendo protagonista de ferias y fiestas populares, especialmente en Lleida, conocida como la "capital del caracol".
Existen múltiples formas de preparar los caracoles en Cataluña, cada una con sus matices y sabores característicos:
Un restaurante como Can Cargolet, con un nombre tan específico, es muy probable que se especialice o al menos dedique una parte significativa de su carta a estas preparaciones. Se esperaría encontrar una cuidada selección de caracoles, preparados con la maestría y el respeto a la tradición que este ingrediente requiere. La calidad de los caracoles, su limpieza y su cocción son cruciales para el éxito de estos platos, y un establecimiento especializado como este seguramente pondría un énfasis especial en estos detalles.
Considerando su nombre y ubicación, Can Cargolet se perfila como un restaurante que busca ofrecer una experiencia culinaria auténtica y arraigada. No sería un lugar para modas pasajeras, sino un refugio para aquellos que aprecian los sabores de siempre, ejecutados con maestría.
Ambiente y Atmósfera: Es probable que el ambiente de Can Cargolet sea acogedor y tradicional, quizás con toques rústicos que evocan las masías catalanas, pero adaptado a la elegancia urbana de L'Eixample. Maderas cálidas, azulejos tradicionales, fotografías antiguas de Barcelona o de escenas rurales catalanas, y una iluminación tenue podrían contribuir a crear una atmósfera íntima y confortable. La idea sería que el comensal se sienta transportado a un espacio donde el tiempo se ralentiza y el disfrute de la comida es la prioridad. Un lugar donde las conversaciones fluyen y las risas resuenan, como en las casas de comidas de antaño.
La Carta: Más Allá de los Caracoles: Si bien los caracoles serían, sin duda, la estrella del menú, un restaurante catalán completo ofrecería una variedad de platos que complementen esta especialidad. Es de esperar encontrar una selección de entrantes típicos como "pan con tomate" (pa amb tomàquet) con embutidos ibéricos o quesos catalanes, "escalivada" (verduras asadas), o "esqueixada de bacallà" (ensalada de bacalao desmigado).
En cuanto a los platos principales, además de las diversas preparaciones de caracoles, la carta podría incluir carnes a la brasa (como la butifarra, el cordero o el conejo), arroces de montaña o de marisco, y quizás algún guiso tradicional como "fricandó" (ternera con setas) o "cap i pota" (callos). Los productos de temporada, como las setas en otoño o las alcachofas en invierno, tendrían un lugar destacado, reflejando el respeto por el ciclo natural de los alimentos.
La Bodega: Una buena comida catalana no está completa sin un buen vino. La bodega de Can Cargolet probablemente ofrecería una cuidada selección de vinos catalanes, con denominaciones de origen como Penedès, Priorat, Montsant, Empordà o Terra Alta. No faltarían los cavas, ideales para celebrar o para acompañar aperitivos y postres. La recomendación de un sumiller o del personal de sala sería clave para maridar perfectamente los platos con los vinos adecuados.
El Servicio: El servicio en un establecimiento de estas características tendería a ser profesional pero cercano, conocedor de la carta y de la tradición culinaria. Un personal atento que pueda guiar a los comensales a través de las especialidades de la casa y que transmita la pasión por la gastronomía local.
Visitar Can Cargolet es también una oportunidad para explorar el vibrante entorno de L'Eixample. Después de una comida satisfactoria, los visitantes pueden disfrutar de un paseo por las calles adyacentes, admirando la arquitectura modernista o descubriendo pequeñas boutiques y galerías de arte.
La ubicación de Can Cargolet en Carrer del Comte d'Urgell, una calle con buen acceso a transporte público (metro y autobús), facilita su visita tanto para los residentes de Barcelona como para los turistas que se alojan en cualquier parte de la ciudad.
Can Cargolet, con su nombre evocador y su ubicación estratégica en L'Eixample, representa una invitación a un viaje culinario que honra la tradición catalana. En un mundo donde la gastronomía globalizada a menudo eclipsa las especialidades locales, establecimientos como este desempeñan un papel crucial en la preservación y promoción de la identidad culinaria de una región.
Más allá de la exquisitez de sus caracoles, Can Cargolet sería un testimonio del amor por el producto, el respeto por las recetas ancestrales y la calidez de la hospitalidad catalana. Es un lugar donde los sabores profundos y auténticos de la tierra se encuentran con la elegancia urbana de Barcelona, ofreciendo a cada comensal una experiencia memorable que va más allá de la simple alimentación: es una inmersión en la cultura y el alma de Cataluña. Para los amantes de la buena mesa y aquellos deseosos de explorar los tesoros ocultos de la gastronomía local, Can Cargolet se presenta como una parada obligatoria en el vibrante mapa culinario de Barcelona.
L'Eixample, el corazón modernista de Barcelona, es mucho más que un distrito; es un estilo de vida. Diseñado con una visión de futuro en el siglo XIX por Ildefons Cerdà, sus amplias avenidas, sus icónicas manzanas octogonales y su rica arquitectura lo convierten en uno de los barrios más deseados y emblemáticos de la ciudad. Para aquellos que buscan establecerse en Barcelona, L'Eixample ofrece una combinación inigualable de elegancia, comodidad y dinamismo.
L'Eixample es un barrio de carácter marcadamente mixto, fusionando a la perfección lo residencial con lo comercial y lo cultural. Aunque recibe un flujo constante de visitantes por sus atractivos arquitectónicos y su amplia oferta de servicios, no es predominantemente turístico en el sentido de Ciutat Vella. Sus calles albergan la vida cotidiana de sus residentes, mientras que sus bulevares, como el Passeig de Gràcia, son destinos de compras de lujo y hogar de algunas de las obras maestras del Modernismo. Es un barrio que respira sofisticación y funcionalidad, ideal para quienes buscan una vida urbana completa y de alta calidad.
El perfil demográfico de L'Eixample es bastante diverso y cosmopolita, aunque con una inclinación hacia ciertos grupos:
En general, es un barrio con una población estable, aunque con una renovación constante impulsada por la llegada de nuevas generaciones y residentes internacionales.
El mercado inmobiliario en L'Eixample es uno de los más cotizados y variados de Barcelona, reflejando la demanda de su estilo de vida y su arquitectura distintiva.
Tipos de Vivienda Disponibles:
Rango de Precios Aproximado: L'Eixample es un barrio con precios por encima de la media de Barcelona, especialmente en zonas como el Passeig de Gràcia, Rambla de Catalunya o la "Dreta de l'Eixample".
La demanda es alta, lo que mantiene los precios estables y, a menudo, al alza.
La planificación urbana de Cerdà se traduce en una de las mejores redes de transporte de Barcelona.
L'Eixample se caracteriza por su completa infraestructura de servicios, lo que contribuye significativamente a la alta calidad de vida.
El ambiente en L'Eixample es uno de sus mayores atractivos, combinando la efervescencia urbana con la tranquilidad residencial.
L'Eixample es el barrio ideal para:
En resumen, L'Eixample es el barrio perfecto para aquellos que desean experimentar la esencia de Barcelona en un entorno elegante, bien conectado y con una calidad de vida excepcional, y que están dispuestos a invertir en ello. Ofrece un equilibrio ideal entre la vitalidad de una gran ciudad y el confort de un hogar bien situado.
17 Mai 2026, 20:30
Palau Sant Jordi
18 Mai 2026, 20:00
Sala Razzmatazz 2
20 Mai 2026, 20:30
Sala Razzmatazz 3
21 Mai 2026, 20:30
Sala Razzmatazz 1
# Can Cargolet: Un Tesoro Gastronómico en el Corazón del Eixample de Barcelona Barcelona, una ciudad que palpita con historia, arte y una gastronomía inigualable, ofrece rincones donde la tradición y...
# Un Viaje Gastronómico y Cultural por L'Eixample: Descubriendo Can Cargolet y los Tesoros de Barcelona Barcelona, la capital cosmopolita de Cataluña, es una ciudad que cautiva los sentidos con su ar...
Guía completa sobre Can Cargolet en L'Eixample, Barcelona.
pharmacy in Barcelona in Eixample district
building in Barcelona in Eixample district
church building in Barcelona, Spain
edificio modernista en Barcelona
building in Spain
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Can Cargolet und anderen Restaurants ein
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Can Cargolet ein
Bei Can Cargolet
Bei deinem nächsten Besuch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten
Sparen Sie bei Reservierungen außerhalb der Stoßzeiten