Raff
Regional · Cuenca
Über Raff
En Raff, ubicado en una encantadora bodega rehabilitada en Cuenca, te invitamos a disfrutar de una experiencia culinaria única. Nuestra especialidad es la cocina regional de temporada, elaborada con ingredientes frescos y de proximidad. Descubre sabores auténticos en un ambiente elegante y acogedor...
En Raff, ubicado en una encantadora bodega rehabilitada en Cuenca, te invitamos a disfrutar de una experiencia culinaria única. Nuestra especialidad es la cocina regional de temporada, elaborada con ingredientes frescos y de proximidad. Descubre sabores auténticos en un ambiente elegante y acogedor que te hará sentir como en casa.
Was Kunden über Raff sagen
Raff San Pedro es un restaurante muy recomendado en Cuenca, conocido por su excelente comida, servicio atento y ambiente acogedor. Los clientes destacan la alta calidad de la comida, el menú degustación y platos como el arroz meloso y la trucha.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Se recomienda reservar, especialmente para el almuerzo o la cena. El menú degustación es una excelente opción para probar una variedad de platos.
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Sehenswürdigkeiten in der Nähe
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Entdecken Sie die Umgebung von Raff
Raff befindet sich in Cuenca, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- iglesia de San Pedro (A 35m) — edificio en Cuenca bien de interés cultural
- Posada de San José (A 131m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- iglesia de San Nicolás de Bari (A 169m) — centro religioso católico en Cuenca, España bien de interés cultural
- edificio del Archivo Histórico Provincial de Cuenca (A 177m) — edificio en Cuenca bien de interés cultural
- iglesia de San Pantaleón (A 180m) — edificio en Cuenca, España bien de interés cultural
- Convento de San Pedro de las Justinianas (A 229m) — convento en Cuenca (España) bien de interés cultural
- Casco Antiguo de la Ciudad y paisaje que lo rodea (A 255m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- iglesia de San Miguel (A 258m) — church bien de interés cultural
Weitere Sehenswürdigkeiten
- castillo de Cuenca (A 208m) — ruinas en Cuenca
- puente de San Pablo (A 267m) — puente demolido de Cuenca (España)
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Häufig gestellte Fragen zu Raff
Bewertungen von Raff Cuenca
El mejor sitio en el que he comido en Cuenca sin lugar a duda. Para empezar, la atención es increíble, la comida es buenísima, con mezclas muy novedosas e interesantes sin dejar las raises conquenses fuera. El menú degustación es la mejor opción para probar todo (45€). El sitio es muy bonito, metido en una cueva y adaptado perfectamente para la época actual (pandemia). Muy recomendado. Comida 5/5 Atención 5/5 Espacios/Decoración 5/5 Precio 5/5
Por casualidad paseando por Cuenca vi la marquesina del restaurante. Si eres de buen comer y te paras a leer la carta no podrás dejar pasar de largo esta exquisita oportunidad. Reservamos y con la espuma de boletus y el humus de garbanzos que nos pusieron para el aperitivo ya nos conquistaron. El camarero nos aconsejo, estuvo atento en todo momento y nos acompañó en todo momento muy agradablemente. Los platos que comimos nos sorprendieron por su calidad y frescura. Espero que si alguna vez pasáis por esta preciosa ciudad no dejéis pasar esta maravillosa oportunidad. Muchas gracias
Todo fluye en este sitio. Profesionalidad en todo. Desde el extraordinario servicio hasta la elaboración de los platos. El servicio inmejorable, nos atendió creo que Andrea, pelirroja con gafas. Pienso que daba igual quién te atendiera porque se notaba que sabían lo que hacían y cómo tratar a los clientes. Todo muy bien explicado. Los platos tenían una presentación impecable y eran poco mejorables. Desde los aperitivos notas un puntito por encima al típico restaurante. Nos pusieron una sopita de melón con hierbabuena y humus de garbanzos con alcaparra. No podían estar más ricos. El primer plato fue una ensalada de quesos que incluían uvas, pepino, manzana, remolacha una salsa de aceituna negra más escarola y lechuga y diversos quesos, todo muy bien conjuntado. Una de las mejores ensaladas que he comido fuera de casa. El segundo plato fue trucha ahumada bañado con una salsa de escabeche y puerro asado. Me gustó menos porque a la trucha y al escabeche le faltaba algo que le diera más fuerza pero en general el plato en cuanto a presentación y sabor era notable. El puerro muy rico. El tercer plato fueron unas albóndigas de corzo sobre un parmentier y foie. Si te gusta el sabor fuerte de caza es un plato muy bueno. Postre: Tarta de queso, espectacular.... Casera 100%. La textura de la misma, la ligereza del queso interior. De 10. Crema de palomitas, toffe y almendras garrapiñadas: riquísimo, suave y ligero. En cuanto al gluten, prácticamente puedes comer todo y está muy bien explicado en la carta. Relación calidad precio, excelente. Muy recomendable en todo.
De las tres mejores recomendaciones que tenía michelín en Cuenca una de ellas es Raff San Pedro, Sinceramente para mí de las tres, la mejor. Sin duda es un lugar para recomendar si quieres sorprender a alguien porque tanto la atención como la cocina salieron de 10 en local que lo luce todo. Si a partir de hoy alguien me dice que va a Cuenca, será el sitio al que le diré que no puede dejar de ir. Precio moderado bien. Calidad. No queríamos una cena pesada y nos fuimos al pescado os puedo asegurar que el bacalao de Cuenca del Raff San Pedro es riquísimo como pocos que he comido yo. La tarta de queso de un nivel elevado. Repetiremos fijo.
Cena excelente en un bonito espacio en el casco antiguo de la ciudad. Muy buen ambiente y servicio, los camareros atentos, agradables y genial explicación de los platos. Comenzamos compartiendo el salteado de vieras y panceta, muy rico pero esperábamos que el ingrediente principal fuera la viera y en este caso destacaba la panceta. Después un plato para cada uno; Pulpo, Trucha marinada y bacalao. Sin duda el pulpo espectacular, de los mejores que he probado. La crema de boniato le aporta un toque que nos conquistó. Para finalizar choco tex y torrija, ambos exquisitos pero la torrija con helado top. Comentar, el precio de la botella de agua y la cerveza nos pareció elevado. Por lo demás estupendo, obligada parada en Cuenca si quieres salir con el mejor sabor de boca de la ciudad de las casas colgadas.
Bonito Restaurante ubicado en una de las zonas más bonitas de Cuenca. A escasos metros de la puerta tienes zonas de mirador a la hoz del Huecar con unas vistas espectaculares. La comida es de 10... tienes una amplia carta con productos de temporada muy bien preparados y de muy alta calidad. El servicio es inmejorable y los precios son más que aceptables teniendo en cuenta la calidad de todo. Como curiosidad ( y algo que me ha sorprendido) disponen de carta de GAFAS... por si tu vista ya no es lo que era... Tienes un parking público a escasos metros, así que no tendrás problema de aparcamiento. Si vas a Cuenca no dejes de conocerlo porque es un restaurante mucho más que recomendable.
Su fuerte es la conexión de la cocina moderna con los sabores y los productos de la cocina tradicional de Castilla. Y el ambiente que ofrecen las antiguas caballerizas refuerza la experiencia. Nuestro hijo de dos años se chupó los dedos con las albóndigas de corzo y con el salmorejo. Lo que más me gustó fue la sopa de ajo servida como un capuchino. Sencillamente deliciosa.
Increíble experiencia desde el principio a fin! Lugar con encanto, vajilla ideada a cada plato o bocado, trato inmejorable por parte del chico que nos atendió la mesa. Pedimos el menú degustación y no decepciona. Super super recomendable.
Es un sitio recomendado por la Guía Michelín. Ya al llegar sorprende lo bonito que es en una especie de cava. Estaba lleno,hay que reservar. Comimos el menú degustación de 50€, todo estaba buenísimo a destacar una berenjena con kimchi, y un solomillo de cierva. El trato de los camareros muy eficiente y agradable. La carta de vinos extensa y la recomendación del jefe de sala muy acertada. La relación precio calidad excelente. Volveré
Hemos ido a celebrar un cumpleaños. Menú completo, nada pesado, comida SABROSA. Lugar agradable, y personal muy atento. A cada plato nos han preguntado impresiones, detallado de qué estaba compuesto lo siguiente que íbamos a degustar. Nos consta que la carta va cambiando adaptándose a la estación. Los camareros nos han hecho el favor de sorprender al cumpleañero con una vela . Y de la comida qué decir, las croquetas increíbles es poco. Se deshacían en la boca. El salmorejo de salmón es una pelea de sabores, el higo enrollado en jamón de jabalí estaba delicioso. Todo tiene una textura particular y sin caer pesado como he dicho, repasa la esencia de lo que es Cuenca. Lo recomendaría a un amigo. Gracias por la experiencia!
El restaurante está dentro de una cueva, muy acogedor y bonito. El servicio muy amable y atento explicándonos cada plato al detalle. La comida nos encantó, no sabría decir que plato estaba más rico, nos quedamos con ganas de probar más cosas que vimos que servían en las mesas cercanas 🤤, así que volveremos.
Disfruté del menú degustación. Al servirse los tres primeros bocados, muy agradables, ya muestran una presentación cuidada y variada que se mantendrá todo el servicio. Los tres siguientes, aún con la manos, me gustaron mucho, de la delicadeza a la verdad sin brusquedad. Ya con cubiertos, muy agradable el escabeche y muy sabroso el conejo. El "huerta y pasto" parece una idea en desarrollo; delicado pero sin concepto claro ni mucho sabor. En los dos platos "principales", carne y pescado, poco riesgo, lo que me parece acertado, y muy buena realización, con el acompañamiento justo para aportar algo. Los postres me parecieron el punto más flojo. ¿Granizado de pepino?; originalidad y sorpresa, sí, pero no debe ser a costa del sabor, menos en un postre. "El monte" sí es un concepto acertado y agradable, pero no produce el intenso placer que se espera en un fin de fiesta. Buen servicio; estaría bien reducir un poquito el tiempo entre pases. Ambiente agradable, algo ruidoso a veces.
Me ha encantado! el local esta muy ambientado en unas antiguas caballerizas. El servicio genial, no tuvieron problemas en recomendarnos comida vegana cosa que en Cuenca muchas veces es muy difícil. Finalmente la comida genial, recomiendo sobre todo el pisto sin duda alguna el mejor que he probado
Sitio para cenar estupendo. Nos han puesto gazpacho y humus de aperitivo a cuenta de la casa. La atención del camarero excelente y la comida igual, todo riquísimo. El local es una cueva y es muy bonito. La cuenta para 5 personas la tenéis en la foto. El postre de helados de chocolate espectacular
De mis mejores experiencias gastronómicas de Castilla-La Mancha. En el casco histórico de Cuenca se encuentra este restaurante especialista en presentar productos de la zona con una elaboración actual y refinada. El servicio estuvo acompañado de un asesoramiento muy acertado para seleccionar el vino, demostrando variedad y criterio. De la carta recomendamos el foie de la casa, la trucha marinada, el tardar de corzo y la crème brûlée de queso manchego.
Estuvimos ahí mi familia y yo un sábado comiendo por recomendación del sitio donde dormíamos.Sitio muy bien ambientado, el trato y la comida estupendas.Quitando un pequeño incidente que tuvimos a la entrada ya que la persona que nos acompaño a la mesa nos dejó en una preparada solo para un comensal siendo nosotros tres.Por lo demás todo perfecto.Tambien decir que se disculpó enseguida y solventaron la situación en cuanto se dieron cuenta.Por lo demás todo perfecto 💯.
Nos encantó este sitio. Estaremos cenando dentro de una especie de cueva es una pasada. Todo lo que pedimos estaba muy rico. La atención del Camarero fue buena, aunque bastante insistente en que pidiésemos más comida, lo cual me molesta profundamente. Sin duda un sitio que no te puedes perder en tu visita a Cuenca.
Inmejorable experiencia. Lo descubrimos por casualidad buscando algo abierto un lunes por la noche y va a ser un fijo siempre que volvamos a Cuenca y una recomendación obligada a todo el que la visite La comida espectacular, desde el aperitivo hasta el postre. Cocina sin estridencias de un nivel altisimo. Y que un sitio así se moleste en adaptar platos para veganos y hacerlo con mimo no es habitual. Destaco el pisto, increíble, la trucha y el panal de miel El resto, un ambiente súper acogedor, una atención fantástica por parte del equipo, en especial de Julián, súper atento, que nos hizo sentir como en casa Para volver una y mil veces
Un lugar espectacular, una antigua caballeriza, ( como nos explicó la amable camarera , una chica jovencita encantadora )de piedra, arcos , muy cuidado. La camarera explica cada plato , lo que es y como se elabora. Lo más sorprendente la comida, increíbles platos de un cocinero seguramente muy innovador y con unas mezclas que explotan de sabor en la boca. Disfrutamos plácidamente de cada plato. La trucha alucinante, las migas riquísimas.... La calidad de la comida muy buena, la atención excelente, la magia de percibe en el ambiente. Los precios son altos ( no excesivos ), pero el restaurante lo merece.
Hemos comido menú degustación con una de las opciones en versión vegetariana. Tanto la comida como el servicio excelente. Carta de vinos de Cuenca. Dentro del casco antiguo , el salón interior está situado en unas antiguas “cuevas” que eran las caballerizas de la casa señorial, según nos han contado. Durante la G civil española, fueron unos refugios y todavia se conservan en la piedra los agujeros de las b. Relación calidad precio del menú degustación muy correcta. Una muy buena opción para cenar despues de un paseo de tarde visitando el casco antiguo. .
Buenísimo! Estuvimos para cenar y pedimos 4 platos y un postre y todo estaba genial 🙂 el servicio muy atento y el local muy muy agradable!
La decoración y el ambiente del restaurant es bonito y elegante. La atención por parte del mesonero fue excepcional. Decidimos pedir de la carta, lo que más no gustó de los primeros fueron los ñoquis; estaba divinos. Las judías con jamón y huevo a baja temperatura también estuvo bueno De los 2do el pulpo estaba perfectamente cocinado, la ternera estaba muy rica. Los postres la carrot cake estaba buena aunque un poco escaso de cantidad. De precio es algo costoso pero está muy bueno de sabor, calidad...
El lugar es muy bonito. El resto está planteado en el espacio que fue alguna vez una caballeriza, por lo que comer ahí es estar conviviendo con parte de la historia de la zona. La atención es muy buena. Todo el servicio fue muy atento en todo momento. También estuvimos hablando unos minutos con quién creemos que era el dueño del lugar, quien se acercó en varias oportunidades a comprobar que todo estuviera ok. La comida es muy rica. En nuestro caso pedimos una entrada y un postre para compartir y dos platos principales, con lo que quedamos muy satisfechos. Los platos no eran súper abundantes pero teniendo en cuenta que se pide una entrada y/o postre va bien. Las migas son una buena entrada con mucho potencial que con una vueltita de rosca podría ser fantástica. El Mero estuvo fantástico, no suelen gustarme los pescados pero este estuvo muy bien logrado. Para beber, pedimos la ayuda del sommelier quien nos oriento con los vinos de la zona y nos ayudó a elegir uno acorde a lo que íbamos a estar comiendo. En nuestro caso fuimos sin reserva y tuvimos la suerte de encontrar una mesa para dos, pero súper recomiendo hacer la reserva previamente. Un lindo resto para visitar durante la estadía en Cuenca. Muy recomendado ✨
Sitio muy recomendable en Cuenca, espectacular restaurante a modo cueva en el que degustar una gran gastronomía con un servicio envidiable ( destacar a Vera que hizo que nuestra estancia fuese de lo más agradable, siempre atenta y preguntando). Respecto a la comida, sublime, muy buenq calidad. Probamos las migas, y el taco de vieira y panceta a baja temperatura (espectacular). Plato principal bacalao y cierva( carne muy recomendada por lo sabrosa que esta). Postres una tarta de manzana con crema inglesa increíble y texturas de chocolate. Todo completo con precios competentes. Recordad reservar si queréis tener sitio. Sitio obligatorio si estáis en Cuenca.
Forma parte del hotel Leonor de Aquitania, donde ocupa las antiguas caballerizas de una casa palaciega en piedra. Cocina tradicional actualizada e interesantes menús. Todo es una experiencia, todo es sorpresa, la ubicación, la arquitectura, el ambiente. Restaurante de alta cocina con platos elaborados que buscan la innovación de la cocina tradicional de la zona , añadiendo trends actuales de fusión asiática, etc. Apuestas arriesgadas que, en general, salen bien. El servicio esforzado. Excelente atención y guía sobre cómo disfrutar cada plato, por ejemplo: “este postre se recomienda comerlo con la mano”….. y el porqué. En cuanto al confort y nivel del restaurante , tiene elementos top, como las copas para el vino y la cubertería y mantelería, de nivel. Excelente menú, genuino de la región y su historia. Ofrecen maridaje de vinos variados interesantes en cantidades muy justas. Si se quiere acompañar bien la comida, elegiría pedir botellas. Fuimos sin reserva, pero aun así pudimos sentarnos a comer. Fuimos afortunados. Inolvidable visita.
Este restaurante es un 5 estrellas, no menos. Las berenjenas SORPRENDENTEMENTE BUENAS, no esperábamos que se pudiera hacer un plato así de sabroso con berenjenas. Las albondigas con foie brutales y el ciervo muy tierno y sabroso. Todo estaba bueno y el camarero educado atento y encantador. El local agradable en una cueva, la música perfecta ( volumen bajo- medio que te permite hablar y escuchar y es tipo medieval). Un detalle a agradecer es que las salsas que usan no enmascaran el plato (no flotan las carnes en salsa, dan toques de sabor pero son comedidos). Comimos 2 entrantes 2 principales 1 agua 2 copas tinto 2 postres 3 raciones pan 105€, menos no se puede pedir por una calidad global así. Enhorabuena
Restaurante muy bien situado cerca de lugares de interés turístico dentro de Cuenca. Normalmente pedimos menú degustación, si el restaurante cuenta con ello, pero esta vez hemos decidido ir a carta porque había varios platos que nos interesaba mucho probar. Creemos que no nos hemos equivocado, aunque la próxima vez seguro que pedimos menú! Lo que hemos probado, todo buenísimo, presentación impecable y muy bien en los tiempos de espera entre platos. El equilibrio entre sabores bien conseguido, las cantidades también acordes con lo denso que era cada plato y la atención muy correcta. Seguro que repetimos, os deseamos mucho éxito. Atte: @foodimmirs.
Fantástico menú maridaje adaptado a las intolerancias alimentarias de uno de los comensales. Todo muy bien estructurado con platos sencillos pero muy bien ejecutados y de muy buena calidad intentando buscar el producto de Km 0, todo ello armonizado con caldos de la zona. Mejor ir!! Totalmente recomendable. El lugar es un sitio chulísimo enclavado en unas antiguas caballerizas, Muy bien decorador y con una iluminación adecuada. Pero lo mejor fue la atención recibida en el restaurante. Quiero dar las gracias a Andrea, la persona que nos atendió en sala, por el trato recibido, por la fantástica atención y por su increíble profesionalidad y simpatía. Y a David, nuestro sumiller. Gracias por tu sabiduría y por la fantástica armonía de vinos. Agrandaste el sabor de los platos. Millones de gracias a todo el equipo por la experiencia. Volveremos!!!
Restaurante situado en el casco antiguo de Cuenca. Galardonado con premios tipo Recomendación Estrella Michelín y Sol de la guía Repsol ... entre otros muchos. Decoración cálida con muy buen gusto. Trato profesional a la vez que muy amable. Te asesoran en todo momento. Tengo que destacar las albóndigas de corzo, todo un espectáculo, que no desmerece el resto de platos. Si visitas Cuenca debes ir 👌 🍷 🍽
Una vez más, una gozada poder disfrutar de la comida, local y sobre todo, la amabilidad de los camareros. El que nos atendió de 10. Volvimos de nuevo a pedir el menú degustación y cómo ya lo habíamos probado,nos lo modificaron única y exclusivamente a nosotros. Ésta vez con maridaje. Muy bien. Es un sitio que se tiene que ir obligado. Volveremos cuando esté modificado totalmente que nos dijeron que en dos semanillas estaba listo.
Este restaurante es una joya escondida en el casco antiguo de Cuenca. Soy cliente habitual del restaurante y la experiencia es siempre increíble, el servicio al cliente siempre es de primera categoría, el ambiente es relajado para una cena en pareja o con amigos, la presentación de los platos y la experiencia gastronómica supera mis expectativas.La carta está elaborada con productos de la zona,cada plato está preparado con ingredientes frescos de temporada, recomendado a cualquiera que busque productos de calidad y un servicio excelente. También a todos aquellos que quieran deleitarse con un poquito de Cuenca.
Un restaurante precioso, con un servicio y comida de 10. Nos atendieron con mucho cariño y la comida estaba muy rica. El foie estaba espectacular y el rabo de toro muy rico (soy fan de este plato, no puedo evitar pedirlo allá donde lo tienen), aunque puedes degustar ciervo que también estaba muy rico. La trucha de entrante también fue una sorpresa muy agradable. Todo regado con un vino de Las Pedroñeras muy suave, que nos encantó.
¡¡ESPECTACULAR!! Es la palabra que mejor define al restaurante, a su servicio y a su comida. Trato inmejorable por parte de todo el equipo, la comida es exquisita y se nota que se hace con mucho mimo y con ganas de que el comensal disfrute. El lugar es precioso. Repetiremos sin dudar. Gracias Raff por hacer nuestra velada perfecta. Pd: nosotros probamos el menú degustación y es de 10!
Nos gustó mucho. Nos dejamos guiar por recomendaciones y nos encantó. El lugar es precioso.unas antiguas caballerizas del que fue un palacio antiguo. Tienen una carta no muy extensa pero exquisita. El menú degustacion también parecía delicioso. Nos obsequiaron con un aperitivo. Excelente servicio. Es un lugar para disfrutar de una buena velada. De noche donde está ubicado tiene mucho encanto Recomiendo mucho el foie casero con pan de Brioche. Con vino de 40 euros y sin postre salimos por 50 por persona ( éramos 3)
Increíble experiencia gastronómica. Todo estaba riquísimo. Sencillo pero elaborado. Perfecto. Súper recomendable y precio asumible, muy acorde. Te sirven un par de aperitivos de bienvenida. Nosotros pedimos las croquetas de jamón ibérico (de las mejores que he comido!) , el pulpo y el solomillo… todo espectacular. Y de postre las texturas de chocolate. Repetiría sin duda. Hemos bebido agua solo y el precio ha salido 40€ cabeza. Hay un menú degustación por 50€ cabeza pero debe gustarte todo o estar abierto a probar. Imprescindible reservar.
Qué maravilla de sitio! Ha sido un verdadero lujo iniciar el 2024 en este restaurante. Elegante, tranquilo y con un servicio impecable. Empezando por el vino, disponen de una amplia carta de vinos de la zona, muy recomendable! Siguiendo con el espectacular foie que nos pedimos como entrante y la exquisita Cierva como plato principal. La tarta de manzana también está muy Rica. Los precios son un pelín excesivos, pero cierto es que la calidad lo merece. Muy recomendable comer aquí si visitas Cuenca.
Recientemente tuve el placer de cenar en uno de los restaurantes de este maravilloso ciudad y quedé impresionantemente satisfecho con la experiencia. La comida fue excepcionalmente deliciosa, destacando especialmente la foie gras y los medallones de carne, ambos platos preparados con una maestría que rozaba el arte. La atmósfera del restaurante era acogedora y el servicio, sumamente atento. Los camareros pasaron varias veces por nuestra mesa, dedicándonos mucho tiempo y explicando cada detalle de los platos servidos. Estoy tremendamente contento de haber visitado este lugar y lo recomiendo encarecidamente a todos los turistas que, sin duda, visitan esta ciudad. No pierdan la oportunidad de disfrutar de una comida exquisita y un servicio que te hace sentir especial en este cálido y encantador establecimiento.
Imprescindible si visitas Cuenca.Situado en el casco antiguo en una antigua bodega.Restaurante con un sol en la guía Repsol y reseña Michelin.Cocina de autor con productos de la zona.El servicio de 10,todo al detalle y trato exquisito y sobre todo algo que es de agradecer ,es un restaurante totalmente petfriendly. Fuimos con nuestrs perrita Kimba y no nos pusieron ni una pega,es más en todo momento se preocuparon también de su bienestar y nada más llegar la pusieron agua.Lo recomendamos 100%.Volveremos a Cuenca y por su puesto a este magnífico restaurante.
Situado en una especie de cueva en el casco histórico de Cuenca, con un ambiente muy agradable y una bonita decoración. La atención muy buena y las sugerencias de los vinos de la tierra, de su extensa carta de vinos, muy acertadas. La comida buena, aunque la verdad esperaba un poco más, dada la buena reputación del restaurante.
Una experiencia gastronómica espectacular. Cada plato ha sido una auténtica delicia, comenzando por la oreja, crujiente y sabrosa, y el puerro a la brasa, sencillo pero lleno de sabor. La paletilla de cordero estaba increíblemente tierna, cocinada a la perfección, y el tartar de corzo ha sido una grata sorpresa: delicado, bien equilibrado y lleno de matices. Los postres han estado a la altura: el guisante de chocolate no solo sorprende por su presentación, sino que es una explosión de sabor, y el chocolate en texturas es el broche perfecto para terminar la comida. Un sitio al que sin duda volveremos. Cocina creativa, producto excelente y una ejecución impecable. Muy recomendable.
SORPRENDENTE y en mayúsculas. Una cocina cuidada, sabrosa y delicada pese a la complejidad que supone algunos de los platos que ofrece su carta. Servicio en sala muy profesional gestionando perfectamente bien los tiempos de la comanda. Ambiente cálido en un espacio singular pues las mesas del restaurante se encuentran ubicadas en una pequeña cueva de roca con acceso directo desde la calle. No se puede dejar de probar los sesos de cordero confitados, el foie casero o cualquiera de los platos de caza. Relación calidad precio complicada de mejorar. Carta amplia de vinos y espumosos con referencias poco convencionales pero interesantes. Aconsejable dejarse llevar en el maridaje por las propuestas del sommelier.
Visitamos Raff San Pedro y salimos absolutamente encantados. El local, situado en una cueva preciosa y acogedora, ya te atrapa con su encanto nada más entrar. Pero lo mejor estaba por venir: cada plato que probamos fue una auténtica delicia. Nuestro camarero, Rubén, fue un auténtico guía culinario. Con pasión y detalle, nos explicó la composición y los ingredientes de cada plato, aportando contexto y dándole aún más valor a la experiencia. Destacamos especialmente el Pisto Manchego, elaborado con la receta de la abuela del chef—sencillamente espectacular! También nos enamoraron las croquetas, cremosas y con un rebozado perfecto, y el puerro a la brasa, una sorpresa increíble. Una combinación perfecta de entorno, atención y cocina. Sin duda, un imprescindible en Cuenca.
Qué poquito les queda para la estrella! Comida buenísima y de la tierra. Buena atención y servicio, que te explica cada pase y te hace formar parte de esa historia que hay detrás de cada plato. Un menú degustación muy bien llevado y por 65€, qué mas se puede pedir… id cuando podáis porque seguro que el año que viene ya la han conseguido y estará por el doble! Repetiremos!
Hice bien en reservar con bastante antelación pues en Semana Santa está todo muy concurrido. Dan la opción de comer a la carta o con un menú cerrado. Optamos por el menú. Todo estuvo perfecto, mesa amplia, sillas cómodas, platos bien logrados que aúnan lo tradicional con lo innovador, buen servicio y ambiente acogedor. Qué más se puede pedir.
Excelente experiencia. Comida de gran calidad, bien presentada y con sabores cuidados. El servicio fue atento y profesional en todo momento, y el ambiente agradable, ideal tanto para ir con parejas como con amigos. Muy buena relación calidad-precio. Muy recomendable, sin duda volveremos.
El restaurante ofrece una experiencia gastronómica sobresaliente desde el primer momento. El ambiente es acogedor y cuidado al detalle, con una decoración elegante que invita a disfrutar de la comida sin prisas. El personal destaca por su amabilidad y profesionalidad, siempre atento a las necesidades de los comensales y acertado a la hora de recomendar tanto platos como cantidades. La calidad de los ingredientes se percibe claramente en cada elaboración. Los sabores están muy bien definidos y la presentación de los platos es impecable. El menú es variado y combina propuestas tradicionales con toques creativos. Además, es especialmente destacable su apuesta por el producto local, que defienden con una calidad de diez. La carta de vinos es amplia y bien seleccionada, con muy buenas opciones para todos los gustos. Me atrevería a decir que es el mejor sitio de Cuenca. Sin duda, volveremos!!!! Miguel y Nerea, solo recuerdo sus nombres fueron un 10! Y el resto también encantadores!!!!
Una experiencia excepcional. Fui con mi pareja que es vegana, y le adaptaron un menú degustación, cosa que se agradece muchísimo. En cuanto al menú, platos muy bien ejecutados, sabores muy especiales. El trato de sala, genial. Tanto la chica que había, que explicaba todos y cada uno de los detalles de manera genial, como el sumiller, que nos ofreció un maridaje perfecto acorde con los platos. Sin duda, una visita obligada en Cuenca. Volveremos!!
De 10, visita imprescindible si se visita cuenca. La atencion perfecta, ambiente tranquilo y comida mas que perfecta, todo muy bien elaborado y sorprendente. Pedimos el menu degustación y te quedas muy bien, son muchos platos de buena cantidad, con lo que acabas fenomenal. Dar las gacias a todo el equipo. Volveremos. PD, al finalizar dan un detalle que se agradece.
Hemos ido recomendados por un amigo y la verdad que ha sido una muy buena experiencia. Desde la atención del servicio y el cuidado del lugar en casa detalle así como la calidad de la comida. Una buena selección de vinos para acompañar. En general muy buena relación de calidad y precio. Un punto para guardar y recomendar.
El sitio es muy bonito, la comida de excelente calidad, siendo el ajoarriero el plato a destacar. Nos atendió Andrea y nos explicó cada plato y cada vino que tomamos. Muy recomendado para los que quieren probar gastronomía conquense con toques gastronómicos.
Un sitio al que volveremos seguro. El restaurante es muy bonito, situado en el casco antiguo de la ciudad y con una bonita decoración que lo hacen íntimo y especial. El personal un 10, profesionales y atentos en todo momento, siempre dispuestos a ayudar. La comida buenísima, productos de muy buena calidad, locales, caseros, de elaboración propia. Te sirven primero unos aperitivos. Además son platos generosos en cantidad y con una bonita presentación. Tienen bodega y gran variedad de vinos. Totalmente recomendable. Hay aparcamiento (parking privado 2€ la hora) en la calle de atrás. No me resultó caro para la calidad que tiene. Dos entrantes, dos platos principales, postre, cafés y 4 bebidas fueron menos de 120€.
Estuvimos muy a gusto. Llegamos y el personal muy atento, hay un camarero que te sienta, otro que te da las cartas y te atiende y que toma nota de la comanda. En este último fue muy lento. Llegamos a la vez que otra pareja y decidimos antes que ellos y tardaron cerca de 15 minutos más en tomarnos nota, en total 30-40 minutos desde que nos sentamos hasta que nos tomaron nota. Esto es lo único negativo que hubo, aunque ellos fueron conscientes y se disculparon. Después ya fueron más rápido y salimos antes que varias mesas que habían llegado antes que nosotros. Otro aspecto negativo fue que el menú degustación solo se puede pedir a mesa completa. Me hubiera gustado probarlo, pero iba con un acompañante vegetariano que obviamente no podía pedírselo y eso hizo que yo tampoco pudiera... Por el resto muy bien, servicio rápido una vez que te toman nota y muy rico todo. Pedimos una ensalada cuyo queso estaba increíble (me gustaría saber cuál es, para intentar comprarlo porque me encantó), de principales el salteado de verduras y el mero. Pero lo mejor fue el postre de miel que estaba increíble y me hubiera comido 3. Estaba muy equilibrado y la unión de los sabores hacía casi llorar de felicidad. El pan que ponían también estaba muy bueno y solo te cobran el primero, después el camarero en cuanto ve que te quedas sin él te lo va reponiendo. En total nos dejamos 76€, por comer estupendamente así que mereció la pena. Por último, decir que la sala es muy elegante y que miran hasta el último detalle. Es un sitio fresco, fuimos en verano y ahí se estaba muy a gusto. Si quieres estar a gusto, comer bien y de calidad lo recomiendo.
Muy recomendable. Fui aun leyendo las malas reseñas que hay por aquí y me llevé una gran impresión. Pedí el foie casero y me encantó (nada similar a un foie típico). La croqueta de jamón me hubiera pedido 8 más. La cierva a quien le guste la carne potente brutal y de postre el brownie con pistacho. La atención de todas las chicas muy profesional y atenta. Sin duda si vuelvo a Cuenca repetiré. Enhorabuena.
ESPECTACULAR. Hemos ido a cenar a la carta, 4 entrantes, un principal a compartir (bacalao) y un postre de limón, todo ello exquisito. Tuvieron el buen detalle de servirlo todo en dos platos, ya que lo ibamos a compartir. El sitio también tiene mucho encanto, estábamos en la parte de comedor más interior, una pasada. Excelente servicio. Muy buena calidad-precio. Si volvemos a Cuenca, seguro que repetimos!
Un sitio muy especial para comer en Cuenca. Nosotros comimos de carta, no podéis dejar de pedir el foie y la cierva…son de llorar! Nosotros comimos aconsejaron un vino de la zona, Galea, increíble! Es servicio bien, igual las camareras podrías ser un poco más agradables pero bien. El ambiente genial. Las raciones son pequeñas pero la calidad inmejorable!
Todo muy bien, muy rico 😋 El metre nos recomendó adecuadamente según nuestras sugerencias. Las botellas de vino algo elevadas de precio y en la comida se abusa un poco de la yema de huevo que la pusieron en varios platos, aunque estaba muy buena. Realmente pocas quejas podemos tener, todo estuvo muy bien, ambiente bonito en una cueva y buena educación de los camareros. Volveríamos sin duda.
Fuimos a comer y volvimos al día siguiente para poder probar los platos de la carta que no pedimos el día anterior. Servicio excelente, sitio bonito y acogedor, y lo más importante comida espectacular. 10/10 recomendado a todo aquel que vaya a Cuenca y quiera comer muy bien!
El sitio es excelente. El ambiente perfecto. Limpio y acogedor. La atención perfecta. La comida superior. Precio 45 por persona con 3 entrantes y segundos platos para 5 con 3 postres. Una suerte haber podido disfrutarlo
Desde el primer momento que entras es un sitio acogedor, la atención de la sala como de Carlos con todos los vinos de maridaje es excepcional, decir que nunca había probado un maridaje con tanto sentido en cada uno de los platos. El menú degustación es muy bueno, respetando en todo momento el sentido y el origen del plato, sin sabores que enmascaren a otros y con una calidad de producto de 10 .
Una experiencia muy buena. Desde el minuto uno nos recibieron como en casa, el equipo de sala un 10 todos. El menú que reservamos cumple perfectamente su pretetensión . El trabajo de cocina es impecable . Esperamos poder volver pronto , en sitios asi da gusto. Enhorabuena a todo el equipo!!
Fuimos el último fin de semana de diciembre y fue increíble, la atención estupenda un lugar muy acogedor y la comida precio calidad de 10. Volveremos más pronto que tarde.
Sensacional. Pudimos comer aún siendo un día de mucho trajín. Tanto los platos como la atención son merecedores de la máxima calificación. Enhorabuena! Es un establecimiento totalmente recomendable.
La verdad es que ha sido una maravilla de día. Visita a Cuenca, que es preciosa, y hemos podido disfrutar del menú degustación que ha sido espectacular. El sitio encantador, el equipo de personal maravilloso. 100% recomendable. Mis felicitaciones. 👏👏
Una experiencia gastronómica inmejorable en Cuenca! Les encanta lo que hacen y se nota. Todo el producto que usan es de proximidad, proveedores de los que conocen su calidad. Especial admiración por Ia atención de Andrea. Comemos muchos menús degustación y nunca nos habían explicado tanto y tan bien la procedencia de cada plato y producto. Repetiremos seguro. Gracias Andrea por hacer de esta gran comida, algo aún mucho mejor!
Maravilloso. Comemos en muchos guías y estrellas de michelin, y este restaurante tiene todas las papeletas en estar en lo mas alto. Andrea, gracias por tu amabilidad y conocimientos de los platos. Al chef, sigue así. Una gallega disfrutando de la gastronomía de Cuenca por primera vez. Probad el menú defustacion!
Hemos tenido una experiencia increíble en Raff San Pedro. Sin duda, uno de los mejores restaurantes que he probado. La comida es espectacular, con sabores muy bien trabajados y una presentación cuidada. Cada plato nos sorprendió para bien. Además, el servicio fue excelente: atentos, cercanos y muy profesionales. La mejor oreja que hemos comido nunca!!
Went here for lunch two days in a row because it’s so good! Fantastic menu with very well executed dishes. Service was attentive and friendly, for example they served us water straight away because we looked flushed. My favourite thing with the service is that they divided each dish into two plates/bowls so my partner and I could share easily.
Enchanted from the moment we walked in ! The manager and his wonderful team were surpassed only by the quality and taste of the amazing food ! We had both the trout and the cod which were among the most delicious meals we have ever had in all of our years of travel. This was a slice of heaven in this enchanting town. We could not recommend more highly! A must if you are in Cuenca !
we were in Cuenca for our Thirtieth Anniversary so wanted to have a nice meal in a good restaurant. After doing some research we decided to book here and book the Menu Degustation with Wine. We arrived and were greeted by the the staff and shown to our table. the restaurant itself if lovely being built into the cellars of a house. the staff were lovely offering to speak in either Spanish or English. The food was simply. wonderful with an explanation of what you were eating and where it came from. also the wines that accompanied each course were wonderful and matched to food perfectly. We had such a lovely experience and it really rounded off a perfect day for us. Thank you to all the staff who made this experience memorable. Highly recommended.
We had a memorable lunch in Restaurant Raff San Pedro yesterday. The food and wine were absolutely delicious. Staff were friendly and attentive. Not cheap but high quality food in a very stylish setting. We loved it! Thank you.
Restaurant Raff San Pedro is a great place. We arrived late, however, they were able to accommodate us and let us have a bottle of wine and some cheese along with their incredible homemade bread. We had a great conversation with the waitress and shared our travels with her. Overall it was an incredible experience. I highly recommend this restaurant
Restaurante Raff San Pedro in the city of Cuenca is within a very exclusive list of restaurants in Spain that deserves its reputation for excellence. At the moment you enter, you are in awe of the restaurant’s architecture and décor. Also, the staff is very interested in making your experience a memorable one. They are friendly, professional and attentive to every detail. I selected the Prix Fixe Menu, which a tasting menu that included a whole array of meat and fish dishes. This menu awakens your senses and leaves you joyfully satisfied. This is made possible by the talented expertise of Chef Miguel who, despite having a busy kitchen on the evening of my visit, took the time to introduce himself at my table to share his passion for his craft. This restaurant should not be missed while you are in Cuenca.
Excellent restaurant in the heart of the Old town in Cuenca. We stumbled upon this quite randomly, and decided to go with the set menu which was reasonably priced. It ended up being a very fun and tasty activity as we kept looking forward to what was next. Every food item on the set menu was excellent, unique tastes and dishes. I'd highly recommend, and would likely visit again if ever at Cuenca again!
Amazing place in Cuenca. Worth traveling there. Cozy surroundings, top class service and fantastic food. We had such a great evening and experience. And the cheesecake was the best I have ever had - I am fantastic cheesecake lover and this one was just phenomenal. We will definitely return to Cuenca just to dine at Raff San Pedro again
We had a lovely time in this beautiful cave restaurant, in a mythical place along the ridge by the Huecar River. Loved the ajo blanco, salmon and apple cold soup, trucha (trout) and the albondigas con foie. The staff was also very exceptional and accommodating -- they were very helpful with recommending dishes to our friend who is a vegetarian. Overall a wonderful experience and worth coming back to Cuenca to try the rest of their menu!
Wow! What an amazing meal, with great service and for an unbeatable price. I ordered the Menu Gastro and it did not disappoint. I got there when the place first opened for lunch at 1:30 (had a reservation) and it was empty, but it quickly filled up. Highly recommend this place for lunch or dinner, just make sure to make a reservation. The place is closed on Mondays.
Ambiente muy agradable y curioso, ya que se trata de un local excavado, en parte, en la montaña. Comida muy cuidada y bien realizada, con amplia carta. Los únicos aspectos negativos a mi juicio es la política de asignación de mesas, ya que aunque tengas tu reserva a una hora determinada y llegues antes que nadie, ves pasar a otras personas a sus mesas que han llegado más tarde porque, según el metre, “tienen la reserva hecha desde hace más tiempo”. También echamos de menos la existencia de manteles en las mesas.
Muy buen restaurante en una de los zonas más bonitas de cuenca. La comida muy buena, los postres fantásticos pero quizás algo más flojos que el resto de la carta. El servicio para el nivel que se le presupone al restaurante un poco flojo pero correcto. Una cosa que me llamó mucho la atención es que los baños son muy antiguos y "afean" el conjunto del local. En resumen, muy buen restaurante pero no espectacular.
EXCELENTE COMIDA DE VANGUARDIA EN UN LOCAL PRECIOSO Se ubica en la ciudad histórica de Cuenca, en una calle paralela a la Ronda de Julián Moreno, con una entrada no fácil de ver de principio. La comida es moderna, de vanguardia y con platos muy sofisticados, pero sobre una base en la cocina tradicional manchega: Los espárragos trabajados con huevo pochado y setitas, de 10, impresionante, muy buenas las setas de temporada con un riquísimo costrón, el cordero y el entrecote excelentes, la torrija con helado buenísima. El servicio bueno y esmerado y el local en una casa tradicional precioso, con distintos espacios que algunos parecían cuevas. Con dos cervezas y dos copas de vino de crianza, 48 euros por persona. Un poco caro pero muy recomendable.
Profesionalidad y amabilidad se dan la mano en este restaurante, ubicado en el casco antiguo de Cuenca. El local muy acogedor y todos los platos presentados con mucho gusto y muy buenos, basados principalmente en producto local. Mención especial para los quesos, deliciosos. Amplia carta de vinos con muy buenas opciones de la zona. Recomendable 100%. Por poner una pequeña pega, hicimos caso al maitre sobre la cantidad de las raciones y finalmente sobró comida.
Una impresionante sorpresa! Todo exquisito! Desde el servicio a la comida. Ensalada de tomate y sandía con vinagreta de mostaza con miel, croqueta de jamón suave, la oreja crujiente era exquisita; canelón de pato, trucha curada meunière absolutamente deliciosa, tartar de corzo y hay que probar ‘el guisante’ de postre!
Pedimos el menú degustación. Muy curioso y rico, atención elegante y amable, pero personalmente, poco factor sorpresa. Me encantó la corvina especialmente, deliciosa! Y también exquisitas la croqueta, la cierva y la berenjena. Buen vino y servido en condiciones para oxigenar primero. Una buena experiencia, pero lentitud entre platos.
No quiero que se malinterprete la reseña pero he considerado hacerla para que, por favor, todos los cocineros de cocina creativos por el mundo no se olviden que a la gente le gusta que la comida esté “buena”, obviamente en un restaurante como este las elaboraciones, técnica utilizadas y producto de calidad se dan por descontado pero, para mi gusto y el de mi mujer que estuvimos cenando allí el pesado sábado 8 de noviembre de 2025, eso no fue suficiente para justificar los 65 euros que cuesta el menú degustación Acervo. El ambiente es correcto, pero tampoco nada del otro mundo, al estar en cueva la Reverberación del sonido es alta , las meses están bastante juntas y si te tocan mesas ruidosas cerca, como fue el caso, el ambiente se pierde y el Relato del camarero de cada plato se mezcla entre las voces de los “vecinos”. El servicio fue bueno, siempre atentos, intentando empatizar en todo momento, siendo serviciales y explicando bien los platos. La presentación de los platos, sin altas pretensiones pero correcto, acorde al entorno y con coherencia estética por lo general. Para nosotros la decepción fue la comida, muchas luces y sombras, platos muy buenos como el taco de Cierva, que realmente es un plato con poca elaboración pero en el que hay que dar con la cocción perfecta y otros que estaban bien pero que no llegan a impactar como se puede esperar de un lugar así, algunos bastante complejos que literalmente no están buenos, como puede ser el plato denominado “huerta y pasto”, texturas complejas y sabores que, a mi parecer, no encajan. La critica solo va dirigida a que, por favor, no se olviden los grandes chefs que, al final, al consumidor de a pie, le gusta comer cosas que estén ricas, que tengan sabores impactantes pero con sentido. El relato del camarero ayuda, pero una vez en boca, los platos mas elaborados dejaban que desear, no así los platos basados en el producto poco tratado y bien cocinado, los cuales, sin duda, fueron los mejores. En cuanto a los postres, igual, nada que emboca dijeses Wauuu!! Para los golosos, el postre es casa lo mas importante y aquí también fue un poco decepcionante. Saludos
Menú degustación, a mí me gusta no tener que pensar mucho que pedir. El menú degustación es ideal para probarlo todo y no quedarte con ganas de probar cositas. Mi menú estuvo bueno y el servicio también. Me gustó mucho de lo que probé el marinado de trucha y lo que menos la cierva. Las croquetas muy buenas, muy cremosas pero me quedo con las de mi madre. Los postres originales. Me gustó mucho el fin tonic desmontado.
Restaurante con calidad en los productos, si bien la carta de vinos es un poco cara con los mismos vinos en otros restaurantes, pero los platos sin duda estaban muy buenos. La atención del metre ,si bien te recomienda muy bien ,en cuanto a que platos pedir y cantidad, después el trato y la empatía con el cliente podría mejorar un poco ya que después de pagar lo que nos costó la comida de 7 personas no fue para nada agradable. Sin embargo la camarera que nos atendió fue un encanto, muy agradable y atenta con nosotros. Por cierto deberían de ofrecer el servicio del aceite qué nadie lo pide y luego lo cobran, es un detalle un poco feo ya que , los platos están bien pagados para que después sean ridículos con el tema del aceite. Estuvo bien pero nos dejó un sabor agridulce, no sé si volvería otra vez la verdad
Muy buena experiencia, para mí sorpresa, raciones bien servidas y a la vez innovadoras. Los entrantes bien servidos (éramos tres y sin pedir lo adaptaron para servirlo para tres con cada uno de ellos). Grata sorpresa la crema de zanahoria fría, así como el postre. Las carnes ambas perfectas. Se echaba en falta un mantel, pero estaba compensando con el cambio continuo de cubiertos. Del local, acogedor y original (aunque deberían darle una vuelta a los paneles del sonido del techo para integrarlos mejor). Buena experiencia gastronómica y recomendable.
Comimos el menú de semana santa. Bien ejecutado (guiño a Masterchef). Entrantes primero segundo y postres todo muy bueno. Cochinillo espectacular. Y el entrante oreja crujiente te quedas con ganas de más. Los precios de los vinos algo elevados. Atención personal amable y atenta.
€22 de pan aceite y mantequilla es un robo! Dejo abajo la nota. La comida buena a secas, no pedimos el menú de degustación por suerte. El solomillo muy bueno. La paletilla desabrida La ensalada de tomate y sandía bien lograda y original Los canelones de pato no los pidan, sin sabor definido. No regresaríamos la verdad, los meseros abocados a las mesas que SI pedían menú de degustación no a nuestra mesa por lo que el servicio fue lento.
Imaginative, great flavors, based on tradional cooking, but with a twist. Great service, not perfect English, but we got along well. Nice, original premises in an old cellar, quiet, elegant. My only "complaint": all the courses were a bit too large, in sum more than any of us could eat - could have cut back a little.
Great food. Especially recommend the trout, it is served cold and fresh, texture is so refreshing. The steak was cooked delightfully and the meatballs tasted wonderfully being cooked with wine. It is some what expensive, expect to spend >50€ pp. Location is interesting, but could be claustrophobic if with lots of people and sound. You have dinner in a basement and the atmosphere is very peaceful. They take pride in Spanish produce yet they use tableware from turkey, albeit being nice. One could find in identical copies of these from Spanish manufacture. Service should be improved. They took an awful lot of time to take the receipt and bring back change. The waitress could be paying more attention.
Nos parecio bastante caro y raciones muy pequeñas. Algunos platos no muy conseguidos, como una sopa de ajo a 17 euros, no muy buena. Sitio muy acogedor pero mala relacion calidad precio. No volveremos
Cuando uno va a comer a un restaurante de este calibre debe de saber que barato no va a ser. Hasta ahí bien. Lo bueno se debe de pagar. Sin embargo, esto no quita para que un café sólo a 2,5€ me parezca una clavada, lo mismo que 8€ por cualquiera de los postres (tarta de queso espectacular), los 2,5€ por la caña o los 3€ del tercio sin alcohol. Tampoco veo normal el tamaño de la ración de pulpo, que está tan rica como pequeña es. Igual que digo esto digo que el trato del camarero ha sido excelente y el local es muy acogedor. Me esperaba una mejor relación calidad precio. No tanto por el coste, que me reitero que cuando vas a un sitio así debes de asumir que te saldrá por 50, 60 o 70 €, pero sí por las cantidades y por el abuso de precio en algunos productos, sobre todo en aquellos que no precisan de elaboración. Es una crítica constructiva que espero sirva para que si me vuelvo a animar a ir salga con mejores sensaciones. Un saludo.
He estado en tantos sitios ya, que sinceramente no lo recomendaría. 81€ para dos personas y comimos muy normalito. Mejoren los entrantes, escasos. El plato de cordero bien, pero sin más. Por cierto, en la entrada hacia bastante frío.
Experiencia correcta en este restaurante situado en la zona histórica de Cuenca, en el cual llevaba unas expectativas muy altas y que aunque la experiencia no fuese mala, me dejó un sabor agridulce debido a las expectativas. Empezando por el local, es un lugar interesante, situado en unas antiguas caballerizas, habiendo una zona más informal, situada en la entrada y una zona en el interior del restaurante, que nos puede recordar a una cueva. En los detalles del local, me parecieron negativos la iluminación, no oscura, pero si poco focalizada en las mesas y el desgaste del mobiliario, incluso siendo peligrosas algunas sillas para los comensales. Respecto a la atención del personal fue excelente en todo momento, muy profesionales, formados y cercanos con el cliente, pero quizá siendo demasiados explicativos con los pases de el menú degustación que aquí ofrecen, hasta el punto de afectar a la temperatura de algunos pases. Respecto a la comida, se decidió probar el menú degustación y aunque algunos platos fueron excelentes, otros se quedaron muy por debajo de las expectativas. Siendo los platos principales y postres los mejores desde mi punto de vista (trucha, cierva, pera y pino) y otros entrantes como, (molleja y oreja o las setas en escabeche), estuvieron a la altura; sin embargo, otros pases no me ofrecieron nada y me parecieron algo planos, principalmente los aperitivos, la terrina de caza, y las alubias, que aunque sabrosas estas, faltas de sal. Referente a la armonía de vinos que acompañó al menú, me pareció sobresaliente, centrando sus referencias en vinos principalmente de Castilla La Mancha y siendo algunos de estos curiosos y a la vez excelentes. En definitiva, creo que hay algunas cosas que mejorar en varios ámbitos además de pensar que, sin haber comido a la carta aquí, puede ser una opción más adecuada que la elección del menú degustación, al menos desde mi punto de vista. Espero que lo comentado ayude a mejorar de cara al futuro.
He estado varias veces en este restaurante y siempre he salido encantado. Pero la última vez, el pasado domingo de Ramos, me sentí decepcionado y mucho; prácticamente engañado. Se aprovechan mucho en Semana Santa, pero esta vez, ha sido exagerado. Tienen dos turnos de comido: 13:30 ó 15:30. Elegimos el segundo y nos sentamos a la mesa a las 16:10; mal empezamos. El menú estaba compuesto de tres pequeños entrantes (de bocado), una ensalada de perdiz escabechada (la parte verde de bolsa y la perdiz insípida) un consomé (agua sucia sin sabor) y a elegir entre pescado o carne: bacalao o cochinillo ( que ambos estaban bien, pero muy escasos). Dos copas de vino y dos de agua con café y salimos por más de 70€ por persona. Feo detalle tuvieron los camareros que al pedir una copa de Brandy Magno, para acompañar al café, nos dijeron que no tenían. Al preguntar por otra marca, nos dijeron que no tenían de ninguna marca... Feo y mentiroso detalle. No se lo creen ni ellos. Sinceramente, para no volver más, después de haber visitado este local mas de diez veces, y haber escrito magníficas reseñas. No me vuelven a ver el pelo.
Servicio impecable. Superando con creces la impetuosidad de la casa y sin esos aires de grandeza. Un restaurante de autor en el que no hay cerveza de grifo y solo está disponible ese bebedizo llamado ámbar en tercio, ya habla por si solo. Por norma general cuando se cocina se prueba el resultado, pero el hojaldre de calabacín no ha tenido esa suerte o quizás estamos ante un caso de agnosia gustativa que podría explicar la situación de la cerveza. Los puerros, merece la pena quitar dos capas más y no castigar al comensal de esa manera, no se lo merece. En el caso de los postres, hay mejores formas de asesinar a una calabaza. Lamentablemente los aires de grandeza no son compatibles con hacer una cocina aceptable y sin tanta pretensión. Una pena porque el servicio, los vinos y el espacio son encantadores pero he salido con la sensación de que me han tomado el pelo.
Reservamos en este restaurante con tiempo por la recomendación michelin que tiene. La vdd que nos sorprendió a malas. Pedimos el ajoarriero que la vdd que estaba bueno, pero las migas al pastor no estaban buenas, además de que nos pasamos la tarde repitiéndolas. Parecían del día anterior sinceramente. Te cobran el pan, cosa que a día de hoy entiendo pero bastante tieso (parecía recién descongelado) y al pedir aceite nos lo cobraron en la cuenta (adjunto ticket a continuación). Puedo asegurar que he comido en auténticos estrella Michelin y en restaurantes carísimos, y en mi vida me han cobrado el aceite… al llegar la cuenta nos hemos quedado perplejos. Por no hablar de la insistencia por pedir cuando nos acababan de dar la carta y la insistencia por pedir postre cuando estábamos a medio comer las migas. Muy insistentes, me he sentido muy agobiada comiendo, muy estresante. No volveremos desde luego, dudo de la recomendación Michelin. Tenían prisa por echarnos aun habiendo acabado antes de la hora que teníamos que levantarnos para el siguiente turno. El metre o jefe del restaurante bastante antipático.
Experiencia decepcionante por mala gestión y falta de previsión. Mi pareja había reservado con mucha ilusión una cena en este restaurante con estrella Michelin como regalo por nuestro primer aniversario. Vivimos en Valencia y nos desplazamos hasta Cuenca expresamente para disfrutar del menú degustación, que además requiere dejar tarjeta (con un cargo de 100 € por no asistencia). En la reserva se indicó claramente que soy alérgica al pimiento y la calabaza. Días antes de la cena nos llamaron para confirmar si sería posible adaptar el menú, y nos aseguraron que el chef no veía ningún problema. Sin embargo, al llegar al restaurante y ya sentados a la mesa, la camarera nos informa de que tiene que consultar si puedo comer el menú degustación. Vuelve poco después para decirnos que no, porque “no sabían si la alergia era real o por gusto”, y que por riesgo de contaminación cruzada solo podría comer de la carta. De los ocho platos principales, solo tres eran seguros para mí. Ante esta situación, y tras la confusión entre lo que nos había dicho la camarera y lo que luego alegó el encargado (que “había sido problema del proveedor”), decidimos marcharnos. El encargado se disculpó y ofreció un 50 % de descuento para otra ocasión, pero sinceramente, la ocasión era esa. Nos parece inaceptable que, tras avisar con tanta antelación, recibir confirmación y desplazarnos desde otra comunidad, se nos hiciera pasar por ese momento incómodo y se arruinara una cena tan especial. No nos parece lógico que un restaurante de este nivel gestione así una alergia alimentaria y más cuando fue avisada con tiempo.
Quería expresar mi profunda insatisfacción con la experiencia vivida en el restaurante, al optar por su menú degustación. Desde el inicio del servicio, la atención fue apresurada: mientras aún estábamos eligiendo la botella de vino, el camarero nos estaba asesorando, sin previo aviso, comenzaron a servirnos el primer entrante. Este se presentó sin explicación hasta que ya había comenzado el servicio, lo cual resultó poco profesional. En cuanto al menú en sí, la descripción y la realidad no coincidieron. Elegimos como primero la “perdiz escabechada”, pero lo servido fue una ensalada con cuatro pequeños trozos de perdiz, muy alejado de lo que esperábamos por el nombre del plato. Como segundo, pedimos cochinillo, pero lo que se nos sirvió parecía más bien una pata de cerdo común, sin las características propias del cochinillo. En general, la calidad y cantidad de los platos no se correspondieron en absoluto con el precio del menú degustación. No tengo inconveniente en pagar un precio elevado si la experiencia gastronómica lo justifica, pero en este caso, lamentablemente, no fue así. Esperaba una experiencia a la altura del prestigio del establecimiento, y salimos sinceramente decepcionados. Les agradecería que tomaran en cuenta esta queja y revisaran tanto el servicio como la propuesta gastronómica del menú ofrecido.
La verdad que tenía muchas expectativas en este sitio....le pongo una estrella por la comida y por el precio...la comida voy hacer hincapié en los principales..el canelón de pato fatal, no sé qué le echaron que sabía a limón y nada del otro mundo...y en cuanto al plato estrella que era el cordero, me lo vendieron como lechal, cuando ves la paletilla y parece recental o la madre del cordero. Para colmo estaba precalentado ya que una paletilla bien echa se despega la carne con solo mirarla....está no! Lo único bueno fue el servicio que fueron muy amables y el postre. Todo lo demás una decepción de sitio. Y para colmo unos 55 por persona mínimo.
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C. San Pedro, 58, planta menos 2, 16001 Cuenca, Spain
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Die Nachbarschaft
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C. San Pedro, 58, planta menos 2, 16001 Cuenca, Spain
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