Restaurante El Corralillo
Restaurant · Peñafiel
Über Restaurante El Corralillo
Restaurante El Corralillo is a Restaurante restaurant located in Peñafiel, Peñafiel. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Great coffee, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, salad bar. Offers dine-in, takeout. Casual, coz...
Restaurante El Corralillo is a Restaurante restaurant located in Peñafiel, Peñafiel. Rated 4.5 out of 5 by guests. Known for: Great coffee, Great wine list. Popular for lunch, solo dining. The menu features coffee, healthy options, private dining room, salad bar. Offers dine-in, takeout. Casual, cozy, historic, quiet atmosphere.
Was Kunden über Restaurante El Corralillo sagen
Restaurante El Corralillo destaca por su lechazo exquisito y su ambiente acogedor en una bodega subterránea. Los clientes elogian la calidad de la comida, la amplia carta de vinos y el servicio atento. Es considerado el mejor lugar para comer lechazo en Peñafiel.
Beliebte Gerichte
Tip: Se recomienda reservar con antelación, especialmente si se va en grupo, para asegurar una mesa en el comedor subterráneo.
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Entdecken Sie die Umgebung von Restaurante El Corralillo
Restaurante El Corralillo befindet sich in Peñafiel, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Torre del Reloj (A 187m) — torre del reloj de Peñafiel, España bien de interés cultural
- Convento de San Pablo (Peñafiel) (A 240m) — Convento dominico bien de interés cultural
- Plaza del Coso (Peñafiel) (A 264m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Convento de Santa Clara (A 318m) — Peñafiel bien de interés cultural
- Castillo de Peñafiel (A 322m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Weitere Sehenswürdigkeiten
- puente de la Leona (A 275m) — puente en Peñafiel, España
Daten von Wikidata
Häufig gestellte Fragen zu Restaurante El Corralillo
Bewertungen von Restaurante El Corralillo Peñafiel
Lechazo sublime. Una amplia carta de vinos. El comedor (bodega) muy atractivo, rompe los cánones. Precio comedido. Además el personal muy atento. Un sitio más que recomendable.
Cuando entras se ve un restaurante normal, pero cuando bajas al sotano es espectacular! Un sitio precioso, con un ambiente encantador y romántico. La comida esta de vicio! (si quieres Lechón se tiene que encargar)Y los postes buenísimos! La camarera que nos atendió fue muy educada y servicial. Sin duda un sitio para volver!
Fuimos por recomendación de un amigo y hemos quedado encantados. La atención y la comida muy buena. Probamos el Lechazo y que bueno que estaba. Uno de los mejores que he probado en España. Pedimos una ensalada y chorizo al horno aparte, pero el Lechazo lo recomiendo mil veces! El lugar es muy bonito y acogedor. Tiene pinta de bodega antigua y eso es un detalle muy bonito.
El mejor lechazo de Peñafiel, fuimos a comer 7 personas y nos salió a 42€/persona. 3 lechazos, 1 ensalada, 1 morcilla, 1 vino blanco, 1 vino tinto, 7 postres y cafés. Nos invitaron a los chupitos. Los camareros muy rápidos y atentos. Recomiendo que reserves con antelación, tienen un comedor subterráneo espectacular!
Un auténtico festín para los sentidos. El asado de lechazo estaba simplemente perfecto: carne tierna, jugosa y con ese dorado crujiente que solo se consigue con la paciencia del horno tradicional. Cada bocado reflejaba la calidad del producto y el respeto por la receta castellana de siempre. Además de sus excelentes vinos que acompañan de forma perfecta al lechazo. El lugar suma de manera ideal: acogedor, elegante sin pretensiones y con un ambiente que invita a disfrutar sin prisas. El servicio fue atento y cercano, logrando que la experiencia resultara aún más especial. Un sitio imprescindible para quienes quieran saborear el mejor lechazo en un entorno, al pie del Castillo de Peñafiel, donde todo, desde el aroma que se percibe a las puertas del local, al frescor de la cueva/bodega donde degustar el asado, se convierten en parte de la extraordinaria experiencia. Muy recomendable.
Cueva convertida en mesón tradicional, lechazo como primera opción, pocos más complementos, pero con un entrante lechazo y postre comes bien.
El mejor restaurante de Peñafiel si quieres comer un buen lechazo. El propietario aparte de una buena persona es un artista y un tipo increíble.
Lo visite en el 2018 y he vuelto en octubre de 25 y seguro que si vuelvo por estas tierras o cerca de ellas voveré, hemos comido lechazo exquisito y buen vino con un servicio de 10 sin más palabras lo recomiendo
Un restaurante fantástico, el comedor está bajo tierra con una decoración y ambiente muy acogedor. Lechazo, ensalada y patatas fritas con un buen vino. ¿Qué más se puede pedir? Precios acorde con la calidad ofrecida.
Un acierto si buscas un buen sitio para comer lechazo. Carta muy corta pero con las principales opciones típicas de la zona. Todo muy bien cocinado y a precios normales (no es caro pero tampoco barato). Carta extensa de vinos de la zona con muchas opciones interesantes. Tomamos el lechazo para dos con una ensalada, postre de la casa y una botella de vino y salimos a 80€ los dos.
Carta muy limitada pero la verdad es que uno viene aquí por lo que viene. Lechazo riquísimo, Ensalada sencilla pero muy fresca, postre casero y un ribera de duero. Quizás le falta un poco de ambiente ya que el comedor se encuentra en un especie de bodega subterránea y el ambiente se queda un poco triston. Depende del vino pero calcula entre 40€ y 50€
Un asador para no perderse, tanto por su lechazo como por el ambiente. Con su zona de comedor situada en unas cuevas subterráneas, es un asador en el que es pecado no pedir su lechazo. Con una carta sin muchas florituras, pues allí se va a lo que se va. Como entrantes pedimos un plato de jamón ibérico de cebo. Nos decepcionó un poco, pues parecía que lo tenían ya cortado y emplatado desde por la mañana y estaban las lonchas muy pegadas entre sí y algo reseco. También pedimos una morcilla de Burgos que nos encantó. Y para rematar, el lechazo acompañado de una ensalada. Impresionante. La atención es muy buena, aunque nos pareció que quizá tardaron un poco más de la cuenta entre plato y plato. Pero sin duda merece la pena. Los precios son adecuados. Completamente recomendable.
El lechazo extraordinario. También las morcillas y la ensalada. El postre nos gustó menos. El servicio estupendo. Nos atendió una camarera joven muy atenta. Servicio rápido. Sitio muy aconsejable. El local en una cueva. Muy castellano. Un 10.
Estuvimos hace tres semanas. Muy bonito y agradable. Unas cuevas que, en agosto, tienen que caldear para que no haga demasiado frío. El servicio de 10 y el lechazo, posiblemente el mejor que he comido en mi vida. Lo recomiendo sin miedo a equivocarme.
Solemos ir todos los años un par de veces a comer y siempre el servicio es muy correcto. La comida muy buena. Solemos comer morcilla de entrante y un cuarto más chuletas y siempre está todo muy bien servido y exquisito. El restaurante es una antigua bodega, una cueva siempre fresca que en verano es excelente para evitar el calor.
Se come increíble, muy amables y una auténtica experiencia castellana.
Maravilloso!! Habíamos reservado por reseñas y porque aparecía en una web como un sitio recomendable. Y menudo acierto. El lechazo espectacular pero la atencion mucho mejor. Tardaron unos min en sentarnos y ya nos ofrecieron un vino de cortesía. La camarera, a pesar de tener el local lleno, siempre con una sonrisa y la relación calidad /precio inmejorable. Volveremos seguro!
Hemos estado comiendo hoy y la verdad es que hemos salido encantados. Comida fabulosa, servicio también y un ambiente inmejorable con un encanto especial. El lechazo sabroso, jugoso, tierno , la tarta de queso creo que la mejor que he comido con queso de La flor de Esgueva( la fabrica esta aqui) y que sabia a queso queso. No puedo poner ninguna pega, solo tengo cosas positivas. Sin duda repetiremos
Rico rico el lechazo Comimos dos personas un cuarto de lechazo con ensalada. El local es un restaurante-cueva con mucho encanto. Nos ubicaron al fondo y estuvimos bien, quizá a ultima hora cuando ya estaba el restaurante lleno tardaron un poco más de la cuenta en traernos el postre y el café, excepto esto todo fue fenomenal. El cuarto de lechazo, aunque puede parecer escaso, es más que suficiente para dos personas. Estaba muy bueno, como era de esperar, ya que en esta zona quien haga mal el lechazo no tiene perdón de Dios. No sabría decir si era lechazo churro, pero estaba riquísimo, en su punto. La ensalada también perfecta. De postre tomamos tarta de queso y también muy rica. Me sorprendió muy muy favorablemente el café: estaba buenísimo. Siempre me fijo en el café, y me da mucho coraje rematar una comida con un mal café. Siempre me da qué pensar. No es el caso: todo estaba buenísimo.
Hemos comido lechazo con ensalada, recomiendo llamar para encargar la paletilla porque estaba muy buena. El vino de la casa estaba muy bien relación calidad precio. Nos recomendaron la tarta de queso y para mi gusto no estaba buena estaba muy cuajada.
Se come muy bien. El lechazo exquisito y el servicio muy agradable. Además del lechazo que es su plato estrella recomiendo la cecina , está buenísima. El precio correcto. Un establecimiento muy recomendable
De los mejores sitios de la Rivera del Duero para probar su amplia carta de vinos con D.O. y un referente en el mundo del asado tradicional castellano donde degustar el plato estrella: lechazo asado con sarmiento en horno de leña. Precio comedido y trato muy profesional.
Hemos celebrado el 40 cumpleaños de Elena. Lo hemos hecho de la mejor manera posible para un castellano, en el Dia de la Hispanidad, comiendo un buen cuarto de lechazo de la tierra. Quiero mencionar la buena atencion, la calidad del servicio y el buen trato recibido. Nos atendió Jorge. Sin duda repetiremos.
5 estrellitas y porque no hay 8 para poder dar, todo espectacular y riquísimo 😋 es muy recomendable, el lechazo un manjar y el postre de la casa riquísimo; además fuimos acompañados de un perrito pequeño por el que avisamos previamente y no nos pusieron ningún problema. Si tenemos la oportunidad repetiremos seguro.
Le voy a dar 5 estrellas porque el lechazo puede ser de los mejores que comí en mi vida. Y he comído unos cuantos. Algunos más flojos en restaurantes de renombre. Por lo demás el sitio se pasa de austero. Pero mucho. El comedor que utilizan como principal, es un antiguo calado de una bodega. No hay decoración, no hay ventilación y huele un poco a cerrado y a humedad. Tampoco hay música de ambiente ni mantel, ni esterillas,( comes encima de la madera de la mesa ) ni mucha iluminación. El servicio es correcto. Sin aspavientos. Ya digo el lechazo de 10 o de 11. Pero no hay prácticamente nada más para poder escoger. De entrantes queso, morcilla y "ensalada normal" Botella de Aalto del 2020.precio 48.00€ Cerveza Mahou precio 3.20€ Café sólo precio 1.80 euros. Me parece muy lícito que cada uno cobre los precios que considere. Y yo he pagado de lindo gusto. Y no me quejo de los precios, aunque modestamente considero que no se corresponden con el servicio ofrecido en global. Me quejo de lo alto que disparan para lo poquísimo o casi nada que ofrecen. El "valor añadido" que no tienen, cuesta un dinero, que si te cobran. En resumen. Es un restaurante al que no digo que no volvería, pero que no me atrevería a recomendar . Y comímos muy bien. Pero sólo eso.
He ido a comer con mi pareja y estaba todo delicioso, hemos pedido unas morcillas fritas, media ensalada y un cuarto de lechazo que estaba delicioso , También hemos comido la tarta de queso y uff espectacular la verdad . Lo recomiendo 100x100
Agradables Lechazo muy rico, entrecot como se pidió ( poco hecho) y el vino que nos aconsejaron muy bueno.
Restaurante bodega, con mucho encanto. Comida (especialmente el lechazo) y servicio, excelentes. Muy recomendable
Un restaurante excelente, el lechazo está super bueno y bien hecho, la morcilla magnifica, el pan espectacular, repetimos siempre que podemos, ademas es un restaurante muy bonito en una cueva
Muy bien ambientado, la comida exquisita y amplia variedad de vinos.
Buenas experiencia en el Corralillo. Si quieres comer bien lechazo por Peñafiel, es un restaurante donde poder probarlo. También se pueden deleitar otros platos típicos o probar un almuerzo. Sirven muy bien, buena sombra en verano y si vas en época de fiestas de san Roque, o tienes reserva o será difícil que encuentre sitio libre.
Meson situado en unas cuevas en las cercanías del castillo de Peñafiel. Comida auténtica y de calidad. Carta reducida para cuidar el producto y el servicio, donde comerás el mejor Lechazo, su especialidad. Buena bodega de vinos, una atención al cliente fantástica y un entorno único. Parada obligatoria si se está en la zona. Mejor llamar para reservar
El lechazo está muy bueno y el trato es inmejorable. El restaurante es súper acogedor
Excelente el trato dispensado por el personal. Al entrar todos los trabajadores nos saludaron y dieron la bienvenida. Parece que no, pero es un detalle. El camarero que nos atendió nos hizo sugerencias de platos y cantidades, adecuadas al número de personas que éramos y puesto que íbamos a comer cuarto de lechazo. El lechazo está asado con esmero y pericia. Es un lujo. El lugar tiene un encanto puesto que los salones se encuentran dentro de una cueva.
Lechazo perfecto, del día, nada recalentado, asado sin manteca, sin que te repita después, cámaras frigoríficas vacías al acabar cada jornada. Lógicamente debemos avisar antes de ir si queremos estar seguros de que tengan uno para nosotros. Amplias cocinas y medios. Muy cerca del castillo de Peñafiel, amabilidad y facilidad de aparcamiento en la zona. Como postre no dejéis de pediros el Félix si os gusta el dulce.
Nos encantó el local, tan auténtico y tan buen ambiente! Además muy agradecidos porque era tarde y en seguida nos buscaron una mesa, comimos de maravilla y nos recomendaron un buen vino! Lechazo excelente!
Una faena. Después de probar el lechazo de El Corralillo, sabes que nunca volverás a probar algo igual. De hecho, al día siguiente comimos un lechazo espectacular, peeeeero..... No era lo mismo. Sin lugar a dudas, el mejor lechazo del mundo. El tinto de la casa riquísimo. El sitio encantador. No entiendo las críticas negativas que he visto en alguna web. De lujo.
Un acierto si buscas un buen sitio para comer lechazo. Carta muy corta pero con las principales opciones típicas de la zona. Todo muy bien cocinado y a precios normales (no es caro pero tampoco barato). Carta extensa de vinos de la zona con muchas opciones interesantes. Tomamos el lechazo para dos con una ensalada, postre de la casa y una botella de vino y salimos a 80€ los dos.
Lugar excelente para comer lechazo .Tienen raciones de entrantes ,ensalada ,aparte del lechazo tienen chuletillas y otro tipo de carnes, buena carta de vinos y postre ,complicado aparcar fines de semana al lado del restaurante pero hay un parking habilitado a las afueras bastante amplio
Sitio emblemático de Peñafiel para probar su famoso lechazo en su interior: una bodega. Recomendable reservar con antelación para que nos preparen el lechazo y anticiparles que nos guarden una de chuletillas. Ideal un queso flor de esgueva de entrante. Gran carta de vinos de la zona, no así de otros platos pero tiene una razón: su especialización en el lechazo.
Un lugar que uno no imagina. Vas bajando y ves la señal de Meson el Corrqlillo y piensas (cómo extranjero) ok. Es algo normal. Te reciben con una cara de felicidad y empieza a bajar a la bodega en donde tiene. Todo preparado para recibirte. La especialidad de la casa un cuarto de lechazo, sencillamente sin palabras. Es suave, un sabor que me es difícil de describir por lo delicioso. Jugoso, no tan grasoso. Muy recomendado. Mi segundo recomendado una morcillas. En mi país son típicas, y hoy corroboré que puedo comer algo igual de rico por fuera. Cortas en varios pedazos tostados. En general muy recomendado. Con mi familia disfrutamos felices este festín de comida…
Mesón cueva tipo rústico ideal para degustar uno de los platos típicos de la zona, lechazo asado, acompañado de un vino de la zona.
El lugar me encantó, sencillo de años, excelente atención con muy buenas recomendaciones que nos hicieron y la comida superó nuestras espectativas. Para regresar siempre. Pedimos cecina, morcilla y lechazo. Bien de precio.
Cuando entras se ve un restaurante normal, pero cuando bajas al sotano es espectacular! Un sitio precioso, con un ambiente encantador y romántico. La comida esta de vicio! (si quieres Lechón se tiene que encargar)Y los postes buenísimos! La camarera que nos atendió fue muy educada y servicial. Sin duda un sitio para volver!
Fuimos por recomendación de un amigo y hemos quedado encantados. La atención y la comida muy buena. Probamos el Lechazo y que bueno que estaba. Uno de los mejores que he probado en España. Pedimos una ensalada y chorizo al horno aparte, pero el Lechazo lo recomiendo mil veces! El lugar es muy bonito y acogedor. Tiene pinta de bodega antigua y eso es un detalle muy bonito.
Muy bien sitio para comer un riquísimo lechazo y estar tan a gusto en un típica bodega castellana.
El mejor lechazo de Peñafiel, fuimos a comer 7 personas y nos salió a 42€/persona. 3 lechazos, 1 ensalada, 1 morcilla, 1 vino blanco, 1 vino tinto, 7 postres y cafés. Nos invitaron a los chupitos. Los camareros muy rápidos y atentos. Recomiendo que reserves con antelación, tienen un comedor subterráneo espectacular!
Un auténtico festín para los sentidos. El asado de lechazo estaba simplemente perfecto: carne tierna, jugosa y con ese dorado crujiente que solo se consigue con la paciencia del horno tradicional. Cada bocado reflejaba la calidad del producto y el respeto por la receta castellana de siempre. Además de sus excelentes vinos que acompañan de forma perfecta al lechazo. El lugar suma de manera ideal: acogedor, elegante sin pretensiones y con un ambiente que invita a disfrutar sin prisas. El servicio fue atento y cercano, logrando que la experiencia resultara aún más especial. Un sitio imprescindible para quienes quieran saborear el mejor lechazo en un entorno, al pie del Castillo de Peñafiel, donde todo, desde el aroma que se percibe a las puertas del local, al frescor de la cueva/bodega donde degustar el asado, se convierten en parte de la extraordinaria experiencia. Muy recomendable.
Lo visite en el 2018 y he vuelto en octubre de 25 y seguro que si vuelvo por estas tierras o cerca de ellas voveré, hemos comido lechazo exquisito y buen vino con un servicio de 10 sin más palabras lo recomiendo
Restaurante con mucho encanto y buena comida el trato muy bueno
Cueva convertida en mesón tradicional, lechazo como primera opción, pocos más complementos, pero con un entrante lechazo y postre comes bien.
Un restaurante fantástico, el comedor está bajo tierra con una decoración y ambiente muy acogedor. Lechazo, ensalada y patatas fritas con un buen vino. ¿Qué más se puede pedir? Precios acorde con la calidad ofrecida.
El mejor restaurante de Peñafiel si quieres comer un buen lechazo. El propietario aparte de una buena persona es un artista y un tipo increíble.
El lechazo estaba espectacular tanto en elaboración como en sabor. La ensalada mixta, era simple, pero estaba buena. Pedimos un helado de 3 chocolates, que estaba muy bueno, pero el helado de cereza ácida está espectacular. La presentación de ambos muy buena. Un muy buen sitio para comer. Lo recomiendo. Sí deberían poner algo para las moscas.
En principio la entrada al restaurante no es nada especial pero al bajar al comedor la cosa cambia, es una antigua bodega subterránea preciosa, la comida, lechazo y ensalada en nuestro caso, estaba delicioso y vino tienes de todo tipo para elegir los postres también muy buenos, el precio depende de la elección del vino pero muy acorde a la calidad. El camarero que nos atendió super amable y profesional Los postres también muy buenos
Lechazo sublime. Una amplia carta de vinos. El comedor (bodega) muy atractivo, rompe los cánones. Precio comedido. Además el personal muy atento. Un sitio más que recomendable.
En principio la entrada al restaurante no es nada especial pero al bajar al comedor la cosa cambia, es una antigua bodega subterránea preciosa, la comida, lechazo y ensalada en nuestro caso, estaba delicioso y vino tienes de todo tipo para elegir los postres también muy buenos, el precio depende de la elección del vino pero muy acorde a la calidad. El camarero que nos atendió super amable y profesional Los postres también muy buenos
El lechazo estaba espectacular tanto en elaboración como en sabor. La ensalada mixta, era simple, pero estaba buena. Pedimos un helado de 3 chocolates, que estaba muy bueno, pero el helado de cereza ácida está espectacular. La presentación de ambos muy buena. Un muy buen sitio para comer. Lo recomiendo. Sí deberían poner algo para las moscas.
Una experiencia muy buena, un lechazo buenísimo, y el sitio es una pasada en unas cuevas, que hace todo mucho más ambientado al temática de las bodegas, el precio me pareció correcto.
Llegamos a Peñafiel a la hora de comer y teníamos que decidir entre tres restaurantes, no decidimos por este por las fotos y reseñas. Comimos un lechazo y ensalada verde. Excelente con un buen vino de la tierra.
Salimos de la visita a una bodega un poco tarde y teníamos el restaurante muy cerca de donde nos alojábamos, preguntamos para comer y nos hicieron el favor de atendernos pese a ser casi las 15 horas, cosa que es de agradecer siempre, sobre todo cuando estás fuera de casa. El restaurante por lo que vi están especializados en lechazo, pero nosotros ya teníamos que comerlo al día siguiente y nos hicimos un entrecot que estaba realmente bueno, la ensalada normal, lo que se suele servir por la zona cuando pides lechazo y los postres estaban bastante buenos también, los vinos buena selección. Las cantidades son bastante generosas y el precio acorde a la calidad del producto. El restaurante está bajo tierra y conserva aún las paredes originales, conserva el encanto original pero claro, con la correspondiente atmósfera típica cuando estás bajo tierra, no se hace demasiado pesado a la hora de respirar. El servicio fue muy amable, rápido y competente, nada que decir al respecto.
Desde fuera se ve un tanto extraño ya que tiene un edificio deteriorado por el tiempo justo al lado, pero la sorpresa la encuentras una vez dentro. Un local bonito, limpio y un comedor en bodega, por lo que vais a estar frescos. Nosotros comimos queso Flor de Esgueva, lechazo, ensalada y tarta de queso, todo muy rico. A destacar el buen trato del camarero " Jorge" que ha estado atento en todo momento. Un lugar para repetir si estáis por Peñafiel PD: la tarta de queso sabe realmente a queso, cosa que cada vez cuesta más encontrar.
Mesón recomendado por los lugareños y sin defraudar. El recibimiento y trato muy familiar, y el mesón limpio y acogedor. El lechazo en su punto de asado, jugoso y crujiente, muy bueno. Las chuletillas como el lechazo, muy muy ricas. Los entrantes como el queso y la morcilla muy recomendables. Los postres caseros muy ricos. El vino que tomamos recomendado por ellos DeSalva fue apuesta segura. Según mi experiencia y criterio recomendable.
Mesón típico situado en Peñafiel, tierra de grandes vinos. Ideal para comer cordero asado (la especialidad) la carta es muy poco extensa pero es que es un restaurante para lo que es, no necesitan ofertar más. Amplia carta de vinos, no es para menos por la zona en la que está. La ración de queso muy escasa, ocho trozos. Pedimos además media ensalada y 1/4 de lechal para dos. El asado francamente estaba muy bueno y la ración buena. Por cierto, el pan buenísimo.
Mesón perfecto para comer lechazo (de hecho, no me dio tiempo a hacer fotos) Se puede picar algo antes. Está todo riquísimo.
Fuimos a comer 2 personas el lechazo ( estaba muy bueno). La única pega que te cobran 54.80€ por un cuarto de lechazo sin ensalada y sin nada. Quizás podría poner ensalada incluida acompañada de lechazo. Ya que hemos pagado ,solo por un cuarto de lechazo..(54.80€ lechazo )más aparte una( ensalada de la huerta,lechuga,tomate,cebolla... por 7.00€) E estado en otros sitios y no nos an puesto nunca el lechazo solo. Hemos tenido que pagar la ensalada a parte pero esta bien saberlo.la morcilla muy buena tambien.el trato del personal correcto amabilidad y buen servicio.
Nunca he pedido lechazo asado por lo que no puedo opinar de ese plato. Ahora bien sus chuletillas a la brasa de sarmiento son absolutamente excelentes. Solo ellas merecen la pena una visita.
El local está excavado en la piedra. Es una auténtica gruta, y se está a una temperatura comodísima, sin necesidad de aire acondicionado. Por el contrario, la acústica es algo incómoda, y hay sensación de mucho barullo. El servicio es muy bueno, dinámico, sonriente y eficaz. 10/10. Y las carnes... ¡Ah, las carnes! El lechazo es de flechazo y el entrecote de bovino está hecho a la perfección. Es el mejor que he comido en años: en su punto, muy buena carne, muy bien el punto de sal, ¡excepcional! Carta de vinos corta pero interesante, con algunos vinos por copas (lo que está muy bien, para los conductores). Para volver, de verdad, en la próxima visita a Peñafiel.
Nos recomendaron el sitio, dado que el restaurante está enclavado en una cueva típica del lugar que merece la pena visitar. En Peñafiel es característico entre otras cosas comer su lechazo al horno de leña. La calidad del producto es incuestionable, al menos por mi, la ración para dos personas no muy carnívoras, es excesiva. Lo acompañamos por queso de oveja, de la zona, cecina y pan típico. Nos invitaron a dos tipos de digestivos. Inmejorable
Desde fuera se ve un tanto extraño ya que tiene un edificio deteriorado por el tiempo justo al lado, pero la sorpresa la encuentras una vez dentro. Un local bonito, limpio y un comedor en bodega, por lo que vais a estar frescos. Nosotros comimos queso Flor de Esgueva, lechazo, ensalada y tarta de queso, todo muy rico. A destacar el buen trato del camarero " Jorge" que ha estado atento en todo momento. Un lugar para repetir si estáis por Peñafiel PD: la tarta de queso sabe realmente a queso, cosa que cada vez cuesta más encontrar.
Típico sitio para extranjeros. El precio un poco elevado para la cantidad y la calidad. Dos personas 64 euros lechazo con botella de agua servido al momento. Atención sobria y local con solera. Las mesas un poco sobrepasadas dando la sensación de estar casi encima unos de otros.
Recomendable, eso sí, cocina prácticamente centrada en el lechazo (riquísimo por cierto) Acompaña tu lechazo con una buena ensalada y deja un hueco para los postres. Todos caseros y buenísimos. En particular la tarta de queso con naranja. Muy buen servicio, déjate aconsejar. Por cierto el salón está enterrado, donde antiguamente se hacían las bodegas de vino. Las vistas desde la entrada con el castillo al fondo preciosas.
Mesón típico, con ligero olor a humedad al entrar bajando unas escaleras, lo cual indica que estás en una antigua bodega. De los mejores lechales de cordero que hemos tomado, de sabor intenso pero a la vez con salsa suave y equilibrada. Lo acompañamos con una ensalada y una botella de vino tinto de la zona. Lo peor, una ración de jamón que no era de calidad y estaba cortado a máquina, nada recomendable pedirla, pero el lugar en general, sí.
Una experiencia muy buena, un lechazo buenísimo, y el sitio es una pasada en unas cuevas, que hace todo mucho más ambientado al temática de las bodegas, el precio me pareció correcto.
Llegamos a Peñafiel a la hora de comer y teníamos que decidir entre tres restaurantes, no decidimos por este por las fotos y reseñas. Comimos un lechazo y ensalada verde. Excelente con un buen vino de la tierra.
Salimos de la visita a una bodega un poco tarde y teníamos el restaurante muy cerca de donde nos alojábamos, preguntamos para comer y nos hicieron el favor de atendernos pese a ser casi las 15 horas, cosa que es de agradecer siempre, sobre todo cuando estás fuera de casa. El restaurante por lo que vi están especializados en lechazo, pero nosotros ya teníamos que comerlo al día siguiente y nos hicimos un entrecot que estaba realmente bueno, la ensalada normal, lo que se suele servir por la zona cuando pides lechazo y los postres estaban bastante buenos también, los vinos buena selección. Las cantidades son bastante generosas y el precio acorde a la calidad del producto. El restaurante está bajo tierra y conserva aún las paredes originales, conserva el encanto original pero claro, con la correspondiente atmósfera típica cuando estás bajo tierra, no se hace demasiado pesado a la hora de respirar. El servicio fue muy amable, rápido y competente, nada que decir al respecto.
Mesón recomendado por los lugareños y sin defraudar. El recibimiento y trato muy familiar, y el mesón limpio y acogedor. El lechazo en su punto de asado, jugoso y crujiente, muy bueno. Las chuletillas como el lechazo, muy muy ricas. Los entrantes como el queso y la morcilla muy recomendables. Los postres caseros muy ricos. El vino que tomamos recomendado por ellos DeSalva fue apuesta segura. Según mi experiencia y criterio recomendable.
Mesón típico situado en Peñafiel, tierra de grandes vinos. Ideal para comer cordero asado (la especialidad) la carta es muy poco extensa pero es que es un restaurante para lo que es, no necesitan ofertar más. Amplia carta de vinos, no es para menos por la zona en la que está. La ración de queso muy escasa, ocho trozos. Pedimos además media ensalada y 1/4 de lechal para dos. El asado francamente estaba muy bueno y la ración buena. Por cierto, el pan buenísimo.
Típico sitio para extranjeros. El precio un poco elevado para la cantidad y la calidad. Dos personas 64 euros lechazo con botella de agua servido al momento. Atención sobria y local con solera. Las mesas un poco sobrepasadas dando la sensación de estar casi encima unos de otros.
Pues esperábamos mucho más de este restaurante ubicado en una antigua bodega subterránea y que ya sólo el ambiente interior llama la atención. En nuestro caso el lechazo, típico de esta zona, no estuvo a la altura ni mucho menos con un vino correcto si estuviese a mitad de precio. Eso sí, el postre nos gustó sin ningún pero. Buen servicio pero hay que estar a las duras y a las maduras...
Aunque nos atendieron bien, el servicio es lento, no avisaron que no servía el datáfono y tomaron mucho tiempo en atendernos.
Bonito restaurante bodega , el servicio por parte de la camarera muy correcto. La pena fue el lechazo, bastante seco y recalentado, una lastima porque el sitio está bien para comer. Algo elevado el precio por comensal.
Comí con mi mujer el típico lechazo. Era lunes y de los pocos restaurantes abiertos en Peñafiel. De sabor estaba muy rico pero el lechazo estaba pasado de horno. Claramente era una pieza horneada el día anterior (domingo) que se reutilizo para el lunes volviendo a calentarla en el horno. Nuestra expectativa se vino abajo y el resultado nos decepcionó. Una pena.
Un asador dentro de Peñafiel. Con un elemento diferenciador muy atractivo en verano. Está en una cueva, su temperatura es natural y al que sabe en invierno se produce el efecto inverso. Hoyo en cocinero y jefe. Cogió este asador no hace muchos años y ha conseguido elevarlo a uno de los más importantes de la zona. Su secreto la especialización. Tu quieres reservar y no sabes de qué va y el amigo Goyo, te dice Yo tengo lechazo y chuletitas. En general está bien. Pero no están llegando a los niveles de calidad y excelencia que esperaban. El servicio muy mal
Comí con mi mujer el típico lechazo. Era lunes y de los pocos restaurantes abiertos en Peñafiel. De sabor estaba muy rico pero el lechazo estaba pasado de horno. Claramente era una pieza horneada el día anterior (domingo) que se reutilizo para el lunes volviendo a calentarla en el horno. Nuestra expectativa se vino abajo y el resultado nos decepcionó. Una pena.
Golferia y turistada. Verguenza de hosteleria. Cualquiera menos este. De los que deben desaparecer. Fuimos un grupo de 20 personas, y por 30 € nos puso menú que aparece en fotos (tocamos una croqueta fria, una bola de morcilla, un pimiento recalentado y a 3 chuletillas de cordero pasadas). un vino que sólo entraba con casera. Lo mejor la lechuga de la ensalada. Y ahora contestará con excusas de que la culpa no es mía.... Aconsejo leer otras opiniones negativas....elocuentes
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
Bar La Glorieta
Bar Tope
Restaurante Bar Tolín
Restaurante Maribel
Bar Campo
Hotel-Restaurante Molino Grande del Duratón
La Flor del Valle
Bar Los Maribeles
María Eugenia
Bar Límite
159 Fotos
Entdecke Fotos von Restaurante El Corralillo
Informationen über Restaurante El Corralillo
Anfahrt
C. Corralillo, 9, 47300 Peñafiel, Valladolid, Spain
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
C. Corralillo, 9, 47300 Peñafiel, Valladolid, Spain
📍 Die Nachbarschaft erkunden
torre del reloj de Peñafiel, España
Convento dominico
bien de interés cultural
puente en Peñafiel, España
Peñafiel
bien de interés cultural
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Restaurante El Corralillo und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei Restaurante El Corralillo!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Restaurante El Corralillo ein
🏆 Belohnungen von Restaurante El Corralillo
10% Rabatt
Bei Restaurante El Corralillo
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten