A Tafona
Coffee · Pontevedra
Über A Tafona
A Tafona, ubicado en Pontevedra, ofrece una experiencia gastronómica singular. Nuestro café-restaurante destaca por su ambiente acogedor y un servicio cercano y profesional, creando un ambiente donde cada cliente se siente especial. La cocina, liderada por la chef Lucía, se caracteriza por su creati...
A Tafona, ubicado en Pontevedra, ofrece una experiencia gastronómica singular. Nuestro café-restaurante destaca por su ambiente acogedor y un servicio cercano y profesional, creando un ambiente donde cada cliente se siente especial. La cocina, liderada por la chef Lucía, se caracteriza por su creatividad y el cuidado al detalle en cada plato, fusionando la tradición gallega con toques innovadores. Los menús degustación, como el "menú algarabía", permiten disfrutar de una amplia variedad de sabores y texturas, con presentaciones impecables y una vajilla personalizada. La calidad de los productos, la cercanía al mercado y la capacidad de sorprender hacen de A Tafona un lugar para saborear y recordar. Abierto de miércoles a domingo, ¡le esperamos!
Was Kunden über A Tafona sagen
A Tafona ofrece una experiencia gastronómica excepcional con menús degustación que sorprenden por su variedad de sabores y cuidada presentación. Los clientes destacan la atención exquisita del personal y el ambiente acogedor, aunque algunos mencionan esperas y platos fríos.
Beliebte Gerichte
Ideal für
Tip: Se recomienda optar por el menú degustación largo para disfrutar de una mayor variedad de platos y sabores. Algunos clientes sugieren confirmar la hora de inicio para evitar esperas.
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Entdecken Sie die Umgebung von A Tafona
A Tafona befindet sich in Pontevedra, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Edificio de la Escuela de Artes y Oficios de Santiago de Compostela (A 55m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Iglesia de Santa María del Camino (A 104m) — iglesia en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa de la Familia Bazán (A 112m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa en Plaza de la Pescadería Vieja 1, Santiago de Compostela (A 130m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa en Rúa Casas Reais 12, Santiago de Compostela (A 136m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Pazo de Fondevila (A 144m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa de la Familia Gil de la Peña (A 146m) — edifcio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- iglesia de San Benito do Campo (A 148m) — iglesia en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa en Rúa Casas Reais 20, Santiago de Compostela (A 148m) — edificio en Santiago de Compostela parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Biblioteca del Hogar de Tercera Edad - Portado Camiño (A 136m) — biblioteca en España
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Häufig gestellte Fragen zu A Tafona
Bewertungen von A Tafona Pontevedra
Si buscas algo diferente con glamour y disfrutar de la comida, pues es es el local. Restaurante muy acogedor, decoración cuidada, principalmente en los cubiertos y demás presentación...los platos, cocina moderna gourmet, estrella Michelin, tiene muy buena presentación y sabes exquisito, es una experiencia de sabores espeta⁷cular, calidad y buen gusto. El personal colaborador, espetacular ya no me acordaba de un servicio así, simpáticos, te explican muy bien los platos, se nota que le gusta lo que hacen, Stephenie muy simpática fue la que nos recibió...pero los chicos también y en el remate vino Lucía, con su timidez, pero fue un lindo detalle. Hay 2 menus, nos fuemos por el sensillo...que de sensillo nada, 2h relajados y disfrutando de muy buena gastronomia...eso sí es un local espectacular para ir con calma...algo distinto...no tiene nada que ver con otros restaurantes de Santiago. Recomendo si quieres una experiencia distinta. El precio €€€€..corresponde con el local y la calidad. Los postres y la sorpresa final...muy buenos. Aparca en ña Salle ...y disfruta.
Tuve la suerte de disfrutar el menú largo el año pasado, con la suerte de que estaba a 135€ aun. La mejor cena (y comida) de mi vida, sin discusión ni duda. El producto es de primera, las elaboraciones una fantasía, sales bien lleno, y la atención por parte de Lucía y su equipo (especialmente el sumiller que acertó espectacular) exquisita. Si vais a Santiago, no dudéis (y no piquéis con Casa Marcelo)
Es una parada obligada si visitas Santiago, platos espectaculares, con excelente presentación y sabor, precios de todo tipo en la carta, el comedor con excelente decoración y el trato de todo el personal es muy bueno.
Una auténtica experiencia culinaria con lo mejor del mar y de la tierra en Galicia. Platos llenos de sabor, muy elaborados y para saborear al máximo. El servicio es muy bueno. Digno restaurante de su estrella Michelin.
Estuvimos comiendo y elegimos el menú corto. La verdad que el trato fue espectacular desde que entramos por la puerta, nos asesoraron para elegir el menú y el vino, amabilidad exquisita. Los platos fueron todos excelentes, destaco la empanada y el pescado. Además los postres súper bien equilibrados, uno más cítrico y otro más de piruleta. En general la mayoría de platos tienen contrastes de sabor y texturas que ofrecen algo divertido o sorprendente. Seguramente volveré :)
Experiencia totalmente recomendable!! Comer en este restaurante.....es todo una experiencia para tus sentidos. El cálido ambiente del restaurante, hace q puedas comer tranquilo y disfrutando del menú. En nuestro caso fuimos a cenar, y probamos con el menú corto, y fue perfecto! El trato fue excepcional, el servicio muy atento y eficaz, y el menú.....una mezcla de texturas y sabores q combinan perfectamente. Muy recomendable para todo aquel que quiera probar la gastronomía gallega desde otra perspectiva.
El restaurante es toda una experiencia que no se deberían perder. Si lo están dudando, vayan y disfruten el maravilloso menú de la Chef Lucía Freitas con productos locales y promoviendo mujeres agricultoras. El servicio es impecable, los momentos intensos y deliciosos. Vale cada Euro invertido y si es una ocasión especial, será un recuerdo muy lindo.
Una cena fantástica, llevábamos tiempo queriendo ir y cumplió con nuestras expectativas.Escogimos el menú degustación corto pero casi no damos terminado.Todo riquísimo y espectacular.Una atención fantástica y el local bonito y acogedor. Estaba Lucía y también nos vino a explicar algún plato. Recomendable 100%,pero hay que saber que es cocina de autor,esto se paga y hay que ir dispuesto a que nos sorprendan con una gran variedad de sabores, texturas y producto de calidad.
Toda una experiencia. Tomamos el menú corto, que para nosotros fue suficiente cantidad y bien por el tiempo que pasamos allí. Lo que más nos gustaron fueron todos los entrantes, ahí es donde vimos más sabores sorprendentes, elaboraciones complejas. Sobre todo me sorprendió mucho la empanada. El final no nos entusiasmó tanto, sobre todo los postres, pero aún así estuvo muy bien. Fue como si el menú fuera perdiendo fuelle, pero aún así estuvo increíble todo. El sitio es muy bonito y Lucía Freitas y su equipo son de lo más agradable. Se lo recomendaría a cualquiera que aprecie este tipo de comida. Lógicamente es caro, pero en mi opinión merece la pena.
A TAFONA es mucho mas que un Restaurante, es un proyecto de regeneracion gastronomica, cultural y social. Todo esta diseñado y ejecutado con intencion, el local (muy buen gusto, iluminacion y calidad del mobiliario), la carta (detallada por componentes en lugar de platos), el servicio (muy servicial, comunicativo y empatico), y el excelente diseño y ejecucion de la cocina. Vegetales del huerto de Lucia (proxima visita obligada), sostenibilidsd y proximidad con esencia, vinos naturales o bajos en sultito de productores pequeños, conocidos y comprometidos, pescados y carnes preparados con respeto por el producto y por el territorio. Postres sorprendentes y perfectos como final de fiesta. Pero lo mas remarcable, el trato de Lucia. Super atenta, inteligente y humilde. Vino en persona a limpiar la mesa a mitad del servcio, algo que nunca vi en mi vida, y menos aun en un restaurante con “estrella”. Un ejemplo de capacidad y saber estar, apoyando a las “amas”, y en nuestra opinion un proyecto con un futuro - y presente - formidable. Vinimos a celebrar un cumpleaños, y nos fuimos con mucho mas. Felicidsdes!
TODO CORRECTO, ES UN BUEN RESTAURANTE, VOLVERÍA, MERECE LA EXTRELLA. EJECUCION IMPECABLE. ¿Qué puedes esperar? • Restaurante estrella Michelin, cumpliendo los estándares en este tipo de servicio. • La chef Lucia, sale de la cocina y entrega personalmente algunos platos en la mesa (Cosa de agradecer y que también hacen otros chefs). • Actualmente no es posible comer a la carta, solo ofrecen dos menús, el corto y el largo (Adjunto foto) • Puedes reservar online • El ritmo en cocina es bastante rápido, no hay mucha espera entre plato y plato, cosa que a mí me parece un plus. • A destacar un empleado Miguel, unas explicaciones muy pausadas de los platos y se toma tiempo en explicar las cosas, de vital importancia. ¿Que pueden mejorar? • Indicaciones en la confirmación de la reserva de que al restaurante se accede por el lateral del hotel, ya que no viene indicado y yo entre en la recepción después de ver el letrero en esa pared, supongo que a más gente la habrá pasado. • En la web de reservas añadir la opción de un comensal (esta opción no está disponible) y estoy segura de que hay más personas como yo que disfrutan comiendo solas. Lo arregle llamando por teléfono y la reserva me la hicieron ellos. • El horario de cocina, bajarlo a las 13.00, actualmente abren a las 13.30 (ya no solo por el tren de Coruña que llega a las 12.30 o si no ya a las 14.15 (rápido de 20 min), si no por la gente extranjera que suele comer temprano). • El pan ofrecido en el restaurante, solo tienen dos tipos cosa a mí me pareció insuficiente para el tipo de restaurante. ¿Qué duración tiene el menú? ¿Qué opciones da el restaurante? • Actualmente las opciones que da el restaurante son más limitadas que anteriormente y dan un menú corto y un menú largo (en la reserva veras que si quieres hacer el menú largo tienes que ir antes de las 14.30, a partir de esa hora solo hacen el menú corto, por cuestión de tiempos). En mi caso particular, fui a la hora de comer y tenía la reserva a las 14.15, llegue a 14.30 ya que fui en tren desde A Coruña y fue lo que tarde de la estación al restaurante. En mi caso como era una sola persona, se pudo hacer la excepción y yo como rápido de hacer el menú largo, empecé a las 14.30 y acabe a las 17.00 (duración fue de 2,3 h). El menú largo consiste en: 18 platos, de los cuales 5 son entrantes que se comen con las manos, 9 son principales y 4 son postres. En mi caso varios de los platos fueron dados por lucia, aunque ella se marcho del restaurante antes de cerrar (16.30) también comentar que ya quedábamos menos de la mitad de las mesas comiendo. En mi caso el Menú consistió: Entrantes (Con las Manos) 1. Nigiri de Hígado de Rape con una hoja de shiso (Albahaca japonesa): extraordinario sabor y textura, por favor conservarlo, le doy un 12 2. Lamina de crocante limón, mejillón de la ría y huevos de vinagreta. Sabor y textura bastaste único, citrico con el mejillón, un 9. 3. Cilindro de emulsión de arranque y huevas de trucha, kale con lacon ahumado y huevas de trucha. el cilindro estaba exquisito le doy un 8, pero para mi gusto la kale no me dijo nada nuevo un 6. 4. Empanada liquida de bacalao con pasas maíz y trigo, exquisito en textura y originalidad un 12. 5. Buñuelo de morcilla dulce con crema de manzana: un 6. Principales Al empezar con los principales, ponen mantequilla con trufa, sal y aceite (un aceite laborado en el Douro específicamente para el restaurante) y luego te dan a elegir entre dos panes. 1. Ostras de Cambados con apio: n 8 2. Zanahorias, escabeche cítrico y pipará: L un 6. 3. Cromatismo color blanco: un 10. 4. Tartar de chopo con curry japonés y teja. un 9 5. Bonito de burela, crema de yema marinada en salsa de soja, con láminas de bonito deshidratado. Un 9 6. Longueiron de finisterre, con vainas, las vainas eclipsan todo el sabor del longueirón un 5. 7. Sardina san juan, un 10 por ejecución y originalidad. 8. Guiso de cachena y vieira, luego el tartar. el tartar estaba exquisito un 9 9. Pato Silvestre. un 9 Postres- sorpresa
Optamos por el menú largo. El servicio fue excelente (especial agradecimiento a Carla por el esfuerzo de traducir al inglés cada plato y por hacernos sentir cómodos). Los platos fueron diversos tanto en formato (vegetarianos, pescado, carne) como en sabores y técnicas (sardina de Rianxo que me transportó a San Juan, la empanada líquida de zorza, cromatismo negro...). Muy recomendado, se nota la influencia de la cocina japonesa en un menú con base gallega.
Hoy, gran comida en el Restaurante A Tafona by Lucía Freitas en Santiago de Compostela, hemos pedido el menú degustación Algarabía, un gran y largo menú, todos los platos excelentes y la atención de diez, muchas gracias por la experiencia 🙏🙏🙏 ha sido estupenda 😋😋😋 así como las explicaciones de cada uno de los platos
Muy buena experiencia. Un menú muy bueno, y variado. La cantidad de la comida en el menú largo es más que suficiente. La calidad de la comida muy elevada, más cercana a dos estrellas que a una, quizás este penalizado por el local y los empleados de sala.El precio acorde con la calidad, merece claramente volver a repetir.
En España, el nombre de Lucía resuena entre lo alto de la alta gastronomía. Y no es para menos. Lucía es una cocinera inata, dedicada y trabajadora. Ella se fija en cada detalle y exige perfección. El resultado? Una comida de calidad, creativa, que sorprende al comensal. Pedimos el menú "Sosiego" (el corto), el cual presentaba platos que eran una sorpresa tras otra. Eso más una maridaje de vinos de alta calidad que no tiene nada que envidiar a un tres estrellas. Por unos euros más, si dispone de tiempo, recomendamos que pida el menú "Algarabía" (el largo). Vale la pena alargar esta experiencia. A Tafona es una parada obligatoria para todos los que pasen por Santiago, ya sea como parte de El Camino, por negocios o vacaciones. No nos sorprendería si dentro de unos pocos años el equipo de Tafona, bajo el mando de Lucía, gana esa segunda Estrella Michelín.
Indudablemente realizan un trabajo increíble, un ejército de personas en la cocina trazan las lineas que van a seguir los platos en nuestra mesa. Texturas, colores, formas, sensaciones…la estancia ha sido agradable (bueno, he de añadir que en la mesa de al lado nos tocó aguantar a la típica persona sabelotodo que no dejaba ni hablar al camarero, una mujer a la que todas las personas que allí estábamos hemos tenido que escuchar por sus desentonadas exclamaciones y demás, pero el protagonismo no debemos dárselo a ella, si no a Lucía Freitas), una tenue música de fondo armonizaba el momento, y las tres personas encargadas de la sala se encargaban de que estuvieras lo más cómodo posible. Hemos probado el menú corto y volveremos para probar el largo, son una suerte de platos! Enhorabuena!
Una experiencia increíble. De los mejores restaurantes con estrella michelín de Galicia. Vale la pena aventurarse en el menú largo, y tomarlo con calma. La mezcla de sabores y texturas, y la rapidez de la cocina, hace que pese a invertir más de dos horas en la comida, parezca que has estado diez minutos.
Me apetecía probar el menú degustación pero mi acompañante solo come carne y nos dieron la opción de ponerle únicamente a ella un plato y así poder yo probar el menú. El menú en una palabra, único, las texturas, la elaboración, la presentación y el producto del mejor nivel posible. La atención de la chef tanto del resto del personal y el cuidado sobre los alérgenos espectacular adecuando el menú a mis alergias y haciéndolo de una manera para vivir una experiencia que no olvidaré. Digno de estrella michelin, y seguro estoy que no será la última que consiga. Felicidades y gracias!
⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ 10/10 ✅ Pocas veces doy un 10 a un restaurante y sobretodo soy mucho más exigente con un estrelle michelín. Pero salimos encantados de nuestra visita hace unas semanas. Destacar el impecable trabajo de Lucía y de todo su equipo que nos hicieron pasar una experiencia gastronómica perfecta. ✅ Al menos en el momento de nuestra visita, había dos propuestas de menú. Nos decantamos por la más larga (menú Algarabia) y fue una cantidad perfecta (nos gusta comer). ✅ Uno de los puntos más destacados, es que el menú nos pareció más cercano a un 2 estrellas michelín que a un 1. De hecho hemos estado en alguno de 2 que nos ha gustado menos que A Tafona. No descartaría que cayese la segunda estrella. ✅ Todos los platos del menú muy ricos y perfectamente elaborados. Jugando mucho con los colores en cada uno de los platos. ✅ El postre de cítricos. De esos platos que se te graban en la memoria para toda la vida. Algo que solo me ha pasado en otros tres restaurantes (dos 3 ⭐️ y un 2 ⭐️). Sin duda una experiencia para volver a repetir.
Disfrutamos el menú largo y estuvo todo de maravilla y una sorpresa en cada paso el cual nos explicaron muy atentamente, se nota el cariño por si trabajo
Me pareció de los mejores Michelin que he ido en España. Le dan mucho valor al producto de la región, lo cual me parece clave siendo extranjera. Probé cosas nuevas, aprendí sobre vinos y pescados de la región, toda una experiencia de esas que te hacen volver feliz a casa.
Resumiría la experiencia como espectáculo 100 por 100. Todos los platos destacaban por su sabor, textura, presentación, detalle. La vajilla personalizada era preciosa y delicada. El servicio de sala cercano y muy pendiente durante toda la comida. Lucía Freitas salió varias veces a hablar con nosotros, compartimos recetas y trucos de cocina, un encanto de mujer. Nos facilitaron la reserva en Lume para el día siguiente y nos aconsejaron donde comprar el buenísimo pan que degustamos en su restaurante. El bogavante, la lubina y el gallo de matrícula de honor!! Volveremos Gracias Lucía por hacernos disfrutar de tu cocina.
Un viaje que todavía sigo saboreando... Fuimos a comer tres personas al mediodía y degustamos el menú pase corto, aunque de “corto” tuvo muy poco, porque la experiencia nos dejó una huella enorme. Desde el primer instante sentí que algo especial estaba por pasar. Cada plato era una pequeña historia: Texturas que sorprendían, sabores que abrazaban y presentaciones que casi daba pena romper. Había emoción en cada bocado, como si cada combinación estuviera creada para despertar recuerdos y sensaciones. Se nota un mimo, un cariño y una delicadeza que solo pueden venir de alguien que cocina con el corazón. El producto fresco y autóctono no solo aporta sabor, aporta alma. Esa identidad tan nuestra que te hace sentir que estás viviendo algo único, imposible de replicar en otro lugar. Salí de A Tafona con la sensación de haber vivido un momento especial, uno de esos que se guardan con cariño y que recomiendas sin dudar porque sabes que no deja indiferente.
He tenido la suerte de celebrar mi 60 cumpleaños en A Tafona, con mis hijos. Desde el primer momento me he sentido en casa. Un ambiente acogedor, un servicio impecable y la comida hecha con ese cariño que pocos saben darle, me ha transportado a sabores de la niñez, a una Galicia profunda. Gracias a todo el equipo y en especial a Lucía, por esos detalles tan entrañables que ha tenido.
Simplemente espectacular. Cada plato estaba cuidado al detalle, sabores muy pensados, presentaciones impecables y esa mezcla de cocina gallega con toques creativos que sorprende y enamora. La chef Lucía Freitas salió a saludar y fue un encanto. Cercana, simpática y con una pasión por su trabajo que se nota en cada gesto… y en cada bocado. Un sitio al que volvería sin dudar. No solo por lo bien que se come, sino por todo lo que se siente.
Experiencia inolvidable. Platos muy elaborados con productos de primera calidad. Mezcla de sabores con un resultado sorprendente y lleno de sensaciones que te trasladan a diferentes lugares. Local con buena decoración y servicio a la altura de Estrella Michelin. La atención de Lucía fue espectacular. Difícil olvidar tan exquisita experiencia.
Hemos ido a celebrar y nos ha encantado todo. Comida, trato y servicio de 10. Hemos elegido el “menú algarabía”. Es el menú degustación largo y nos ha encantado. Nos han recomendado un vino delicioso. Han sido alrededor de 20 platos sin contar el delicioso pan con aceite y mantequilla ahumada. Fuimos con un bebé y disponen de tronas. En resumen, una experiencia gastronómica brutal. La estrella y soles más que merecidos!
Espectacular ! Cogimos el menú largo que consta de 6 entrantes 10 platos y 3 postres, y fue genial. Sales llena pero no a reventar, los platos son muy pequeños para probar muchas cosas. A destacar la empanada liquida, estaba buenísimas y la experiencia diferente y buena. El trato de los camareros genial también. Tiene muchos detalles, te van cambiando los cubiertos a cada plato, están atentos a servirte vino siempre, el pan también... para repetir sin duda !
Toda una experiencia para los sentidos. Mezcla de sabores sorprendentes con otros sabores más conocidos y tradicionales. Atención exquisita en un ambiente muy agradable. Cuánto trabajo bien hecho hay detrás de tantos platos tan sabrosos, tan bien elaborados y extraordinariamente servidos, con una perfecta coordinación. Una experiencia que merece la pena ser degustada y vivida 👏
Sensacional. Una experiencia de 10 de principio a fin. Desde que entras, la ambientación del local, la música ambiente, y el trato de Lucía y su equipo te hacen sentir como en casa. Tiene 2 menús, corto y largo (nosotros cogimos el largo), que te permiten disfrutar de una gran cantidad de platos, cada cuál mejor que el anterior, en los que juega con sabores y "cromatismos" con los que tenerte enganchado hasta el final. Sumado a esto, con el proyecto de Lucía "Amas da terra" sabes que estás tomando un producto de calidad y de proximidad real, gracias al trabajo que hace con pequeñas productoras. Y por si fuera poco, muchos platos están elaborados con productos producidos en la propia huerta de la chef. En resumen, un sitio de lo más top de la gastronomía gallega, una parada obligatoria, y una experiencia para disfrutar
Fuimos a celebrar el aniversario y quedamos encantados. Platos muy elaborados, ricos y una gran variedad de sabores. El menú degustación súper, muy completo, es que ya no podíamos más, jijiji. El vino, ejemplar y el trato siempre atento y cuidado. Tratan con mucho mimo los productos al cocinarlos , al igual que su procedencia. Pasamos un muy buen rato.
Una experiencia gastronómica fantástica. El ambiente cálido y acogedor, la profesionalidad y cercanía del personal de la sala y el saber hacer de la cocina son la combinación perfecta de un restaurante al que le deseamos muchos años de éxitos y crecimiento. Optamos por el menú de mercado y quedamos gratamente sorprendidos por el viaje de sabores y texturas desde los aperitivos hasta el café, que nos prepararon en mesa, y fue un gustazo tanto el proceso como el resultado. Muy recomendable, al 100%. Enhorabuena a Lucía Freitas y su equipo.
La calidad del producto, con el mercado de abastos enfrente. La capacidad de sorprender. La maestría y belleza del emplatado. La cantidad. La profesionalidad, amabilidad y simpatía del equipo de Lucía. La sencillez y cercanía de Lucía. Todo, sencillamente todo, perfecto, de 10. Sales y no sabrías con que plato quedarte porque todos están riquísimos. Ha sido un placer celebrar el cumpleaños de mi mujer aquí. Le ha encantado su regalo.
Enhorabuena a Lucía Freitas y todo el equipo de A Tafona por la magnífica propuesta gastronómica que ofrecen. Probamos el menú degustación largo y salimos encantados, excepcional de principio a fin. Por no hablar del excelente servicio durante toda la cena. Un restaurante de estrella michelín de mucho nivel y que ofrece una experiencia sensacional.
Resumiría la experiencia como espectáculo 100 por 100. Todos los platos destacaban por su sabor, textura, presentación, detalle. La vajilla personalizada era preciosa y delicada. El servicio de sala cercano y muy pendiente durante toda la comida. Lucía Freitas salió varias veces a hablar con nosotros, compartimos recetas y trucos de cocina, un encanto de mujer. Nos facilitaron la reserva en Lume para el día siguiente y nos aconsejaron donde comprar el buenísimo pan que degustamos en su restaurante. El bogavante, la lubina y el gallo de matrícula de honor!! Volveremos Gracias Lucía por hacernos disfrutar de tu cocina.
Un viaje que todavía sigo saboreando... Fuimos a comer tres personas al mediodía y degustamos el menú pase corto, aunque de “corto” tuvo muy poco, porque la experiencia nos dejó una huella enorme. Desde el primer instante sentí que algo especial estaba por pasar. Cada plato era una pequeña historia: Texturas que sorprendían, sabores que abrazaban y presentaciones que casi daba pena romper. Había emoción en cada bocado, como si cada combinación estuviera creada para despertar recuerdos y sensaciones. Se nota un mimo, un cariño y una delicadeza que solo pueden venir de alguien que cocina con el corazón. El producto fresco y autóctono no solo aporta sabor, aporta alma. Esa identidad tan nuestra que te hace sentir que estás viviendo algo único, imposible de replicar en otro lugar. Salí de A Tafona con la sensación de haber vivido un momento especial, uno de esos que se guardan con cariño y que recomiendas sin dudar porque sabes que no deja indiferente.
Simplemente espectacular. Cada plato estaba cuidado al detalle, sabores muy pensados, presentaciones impecables y esa mezcla de cocina gallega con toques creativos que sorprende y enamora. La chef Lucía Freitas salió a saludar y fue un encanto. Cercana, simpática y con una pasión por su trabajo que se nota en cada gesto… y en cada bocado. Un sitio al que volvería sin dudar. No solo por lo bien que se come, sino por todo lo que se siente.
Experiencia inolvidable. Platos muy elaborados con productos de primera calidad. Mezcla de sabores con un resultado sorprendente y lleno de sensaciones que te trasladan a diferentes lugares. Local con buena decoración y servicio a la altura de Estrella Michelin. La atención de Lucía fue espectacular. Difícil olvidar tan exquisita experiencia.
Hemos ido a celebrar y nos ha encantado todo. Comida, trato y servicio de 10. Hemos elegido el “menú algarabía”. Es el menú degustación largo y nos ha encantado. Nos han recomendado un vino delicioso. Han sido alrededor de 20 platos sin contar el delicioso pan con aceite y mantequilla ahumada. Fuimos con un bebé y disponen de tronas. En resumen, una experiencia gastronómica brutal. La estrella y soles más que merecidos!
Muy bueno y diferente de los otros restaurantes de mismo nivel. 100% recomendable para los quien está buscando un toque especial a la gastronomía tradicional. Muchas gracias!
La calidad del producto, con el mercado de abastos enfrente. La capacidad de sorprender. La maestría y belleza del emplatado. La cantidad. La profesionalidad, amabilidad y simpatía del equipo de Lucía. La sencillez y cercanía de Lucía. Todo, sencillamente todo, perfecto, de 10. Sales y no sabrías con que plato quedarte porque todos están riquísimos. Ha sido un placer celebrar el cumpleaños de mi mujer aquí. Le ha encantado su regalo.
Espectacular ! Cogimos el menú largo que consta de 6 entrantes 10 platos y 3 postres, y fue genial. Sales llena pero no a reventar, los platos son muy pequeños para probar muchas cosas. A destacar la empanada liquida, estaba buenísimas y la experiencia diferente y buena. El trato de los camareros genial también. Tiene muchos detalles, te van cambiando los cubiertos a cada plato, están atentos a servirte vino siempre, el pan también... para repetir sin duda !
Sensacional. Una experiencia de 10 de principio a fin. Desde que entras, la ambientación del local, la música ambiente, y el trato de Lucía y su equipo te hacen sentir como en casa. Tiene 2 menús, corto y largo (nosotros cogimos el largo), que te permiten disfrutar de una gran cantidad de platos, cada cuál mejor que el anterior, en los que juega con sabores y "cromatismos" con los que tenerte enganchado hasta el final. Sumado a esto, con el proyecto de Lucía "Amas da terra" sabes que estás tomando un producto de calidad y de proximidad real, gracias al trabajo que hace con pequeñas productoras. Y por si fuera poco, muchos platos están elaborados con productos producidos en la propia huerta de la chef. En resumen, un sitio de lo más top de la gastronomía gallega, una parada obligatoria, y una experiencia para disfrutar
Fuimos a celebrar el aniversario y quedamos encantados. Platos muy elaborados, ricos y una gran variedad de sabores. El menú degustación súper, muy completo, es que ya no podíamos más, jijiji. El vino, ejemplar y el trato siempre atento y cuidado. Tratan con mucho mimo los productos al cocinarlos , al igual que su procedencia. Pasamos un muy buen rato.
A Tafona sigue siendo una de los mejores representantes del buen hacer culinario de nuestra comunidad, extrayendo las esencias del producto de proximidad. Enhorabuena Lucia, da gusto disfrutar de una exquisita cena degustación con un cálido ambiente y un servicio excelente.
Una experiencia gastronómica fantástica. El ambiente cálido y acogedor, la profesionalidad y cercanía del personal de la sala y el saber hacer de la cocina son la combinación perfecta de un restaurante al que le deseamos muchos años de éxitos y crecimiento. Optamos por el menú de mercado y quedamos gratamente sorprendidos por el viaje de sabores y texturas desde los aperitivos hasta el café, que nos prepararon en mesa, y fue un gustazo tanto el proceso como el resultado. Muy recomendable, al 100%. Enhorabuena a Lucía Freitas y su equipo.
Enhorabuena a Lucía Freitas y todo el equipo de A Tafona por la magnífica propuesta gastronómica que ofrecen. Probamos el menú degustación largo y salimos encantados, excepcional de principio a fin. Por no hablar del excelente servicio durante toda la cena. Un restaurante de estrella michelín de mucho nivel y que ofrece una experiencia sensacional.
Toda una experiencia para los sentidos. Mezcla de sabores sorprendentes con otros sabores más conocidos y tradicionales. Atención exquisita en un ambiente muy agradable. Cuánto trabajo bien hecho hay detrás de tantos platos tan sabrosos, tan bien elaborados y extraordinariamente servidos, con una perfecta coordinación. Una experiencia que merece la pena ser degustada y vivida 👏
Aunque mi sencillo paladar no esta acostumbrado a estos manjares, lo he disfrutado mucho, en los platos se aprecia el buen hacer y la calidad de los productos, seguro que en alguno de ellos no he apreciado bien los matices y por eso no alcanzaron la espectativa creada. Lo que si la alcanzó y sobrepasó fué el servicio y la atención, mención especial al maridaje que el sumiller recomienda con el menú, con unos vinos exclusivos y que hacen la experiencia mas inolvidable todavía.
Fuimos antes de que le dieran la estrella y nos gustó un poco más que está vez. Todo muy exquisito y bien presentado, pero es inevitable comparar con la 1a experiencia. No obstante es un lugar para volver y disfrutar del cuidado de los platos, el sabor de los vinos y la degustación del café (si eres un sibarita del café te lo recomiendo totalmente).
Fue una experiencia positiva, pero un tanto agridulce. Fuimos 2 personas y pedimos el menú largo (155€)y el maridaje (82€) Como puntos fuertes: - El menú en general está muy bien, se nota mucho el cariño y el trabajo que hay detrás de cada plato. Cuidan cada detalle en lo que respecta a la cocina, y eso se nota (nos gustó mucho que el menú incluyese cócteles. El postre de frutos rojos y el kéfir de feijoa impresionantes). - La decoración de la sala es de 10.Sorprende con mesas hecha de batea y las fotografías de mujeres de la Plaza de ABastos. - Hay que hacer mención a la vajilla, preciosa y super original. - La atención de Lucía Freitas es maravillosa(se nota mucho la dedicación a cada uno de los platos en como los explica, siempre con una sonrisa). Incluso vino a despedirse, lo cual es de agradecer. No obstante, la comida se vio empañada por un servicio con bastantes carencias, lo cual no es admisible cuando pagas una cuenta de casi 400 euros: - Aunque preguntamos por la opción de maridaje, tuvimos que volver a insistir ya iniciado el menú, puesto que la sumiller no había vuelto a pasar por nuestra mesa (nos da la sensación de que, pese a que nos cobraron el maridaje completo, realmente faltó alguno de los vinos. También nos extrañó que no hubiese ningún tinto). - Había detalles que, aunque sean tonterías sin importancia, afeaban el servicio, como recoger las migas empujándolas directamente con la mano; o que al colocar los cubiertos sobre el soporte, vieran que se caían y pasaran de largo. - Cuando la sumiller nos presentó uno de los platos (la ostra), nos dijo que tenía encima una costra de pescado. No obstante, le dijimos que sabía a pollo, si podía confirmarlo. Dijo que iba a consultarlo y no volvió a decirnos nada. - Pedimos 2 cafés con leche que ni siquiera terminamos, porque estaban fatal hechos (dos tazas grandes con la leche sin cremar, hirviendo totalmente). - Justo antes de irnos hubo un detalle que nos pareció muy feo (creemos que fruto de la inexperiencia del camarero; lo cual no quita que fuese muy amable durante todo el servicio ) Al principio dejan el menú impreso encima de la mesa, lo cual siempre nos gusta llevarnos como recuerdo cuando visitamos un Restaurante con Estrella Michelin. Como se lo llevaron empezado el servicio, le pedimos una copia, pero nos dijo que no, que lo único era sacarle una foto (mientras sujetaba un montón enorme de menús impresos). Nos fuimos con bastante mal cuerpo con este gesto, la verdad. Creemos que para que este local pueda brillar como la cocina se merece, necesitan darle una vuelta urgente a la Sala, ya que es una pena y la experiencia se queda a medio gas.
Local estrella michelín situado a escasos metros del mercado de Abastos en Santiago de Compostela. Se encuentra ubicado en un amplio edificio de piedra que cuenta con dos alturas. La decoración es muy agradable, mezclando la antigüedad del local con toques mas actuales como la barra o la cocina. En cuanto a la comida, cuentan con dos menús. Nosotros al ser cena optamos por el mas corto, el cual se denomina "sosiego" y tiene un precio de 98 euros, maridaje o bebida no incluidos. La comida está elaborada con materia prima de proximidad y de gran calidad. A destacar la famosa empanada, el pescado y la carne. El pase corto desde mi punto de vista es más que suficiente, ya que la cantidad es abundante. En cuanto a la bebida, destaca también la amplia gama de espumosos, blancos y tintos. Nosotros optamos por el "tres puntos" un albariño de sabor muy fresco e ideal para una noche de verano. Por poner un pero, diria que el servicio es algo lento, no tanto entre plato y plato sino para empezar a servirnos, ya que nos sentamos a las 21.00 y el primer plato no nos llegó a la mesa hasta las 21.50.
Restaurante incluído en la guía Michelin desde 2019. Ambiente cuidado, comedor pequeño, con decoración discreta en la cual se aprecia la fusión de un estilo moderno y minimalista con el estilo típico de la localidad, Galicia. Destaca el amplio tragaluz, muy agradable y que aporta abundante luz natural. No obstante, la proximidad de las mesas a la cocina y a las vías de entrada y salida del comedor hacen que éste no sea cómodo por completo. En cuanto a la comida, poseen dos menús cuidados, variados en su confección, aunque no varían a lo largo del año. Los distintos platos juegan con el color, la textura y la temperatura, pero sin comprometer el sabor de los mismos. Ingredientes todos de proximidad y de altísima calidad. Un acierto seguro para darse un homenaje.
Aquí hicimos otra parada en nuestro reciente viaje por Galicia. No es el único restaurante con estrella que hemos visitado y la verdad que está muy bien. La atención es muy correcta y el local muy cómodo y acogedor, tal vez esperaba un poco más de cercanía por parte de la chef, pero en el fondo uno viene aquí a comer así que eso no es una pega ni una crítica. El menú que pedimos fue el corto y a nosotros nos parece que es más que suficiente, de hecho casi no podemos terminarlo ya que el último plato es cordero, y aunque está excelente, ya uno llega al final con menos ganas para un plato tan contundente. Las elaboraciones muy ricas, si bien nos gustaron más los primeros platos, el resto está muy bien, se nota mucho mimo en ellos. No puntúo con 5 estrellas porque aunque todo estaba correcto y bien elaborado, a mi gusto le faltaba un poco de garra a ciertos platos. Algunos se me quedaban algo pobres en boca. Pero ya digo, merece la pena la experiencia. Enhorabuena!!
Es un lugar caro, con la carta de vinos aún más cara pero todo el mundo sabe que es cocina de autor. Lucia Freitas tiene una estrella Michellin, y sus menús degustación son imaginativos, llenos de maestría culinaria. Preparaciones únicas y cocina hecha arte Quien no sepa apreciarlo, hay decenas de tabernas y mesones para comer tapas y comida tradicional. El único pero es que decorativamente hablando, no es nada especial. El servicio es excelente.
El local es espectacular, así como el buen trato y amabilidad del servicio. Estuvimos muy a gusto ya que hay poco aforo y se está muy tranquilo. La comida es original y con una presentación excelente, aunque no se acaba de ajustar a mis gustos y seguramente no supe apreciarlo como corresponde. Aun así vale la pena visitarlo si estás en la ciudad.
Visitamos por segunda vez, y aunque nos gustó mucho la comida, no hubo nada que nos sorprendiera. El personal fue muy amable. Estábamos aún saliendo del confinamiento por lo que quizá teníamos las esperanzas demasiado altas. El precio es muy razonable para un estrella Michelin y para el trabajo y servicio que ofrece. Recomendable en cualquier caso.
Fuimos a cenar, teníamos reserva a las 21 y empezamos a comer a las 21:45. Único punto negativo. Ambiente tranquilo con luz tenue. Pedimos el menú "corto" que son 14 platos, mucha variedad de texturas, sabores con marcado sabor gallego y un final dulce vistoso. Platos bien presentados y personal amable y atento. No pedimos maridaje pero nos dejamos aconsejar por el sumiller. Espectaculares la empanada líquida y la presa, así como el postre de frutos rojos. Para repetir sin duda!
Irregular. Así es como definiríamos sin duda al restaurante de Lucía Freitas, con estrella Michelín y 2 Soles Repsol. Local pequeño e íntimo, con decoración un poco sobrecargada de imágenes relacionadas con el pueblo gallego. Será una tónica en el menú, ese aprovechamiento del producto local. Vayamos a ver el porqué de esos altibajos que hemos visto. Snacks “coas mans” fantásticos, sorprendentes, muy potentes de sabor, como esa empanada de bacalao con pasas a su manera, el nigiri de rape o la tartaleta de foie. En los principales vienen los problemas: muy destacables los pescados (rodaballo con fabas de Lourenzá, abadejo con salsa de encurtidos) y la pluma ibérica, con una salsa brutal, y excelente Berberecho, freixoa y uva. Fin. Los otros tres principales son perfectamente obviables en un menú de 98€. Flojísimo el champiñón, poco agradable de comer el bonito curado/gamba roja con guisantes y normal el espárrago, que sin las nueces de Macadamia “garrapiñadas” se queda en nada. Los postres bien, pero no son memorables, casi más sabroso el prepostre que el Cítricos, almendra y khaki, broche final del menú. Ricos los petit fours, aunque un pelín azucarados de más. Desmesurado el precio de la copa escasísima de Godello, 9,50€, y feo detalle de abrir una botella de agua nueva en el último postre, cuando, si hubiese estado a la vista la anterior, no hubiésemos pedido ese último sorbo. Por todo ello nos ha parecido un menú degustación caro para lo que ofrece, sobre todo a nivel gustativo, aunque muy bien medido de cantidad y con un servicio de mesa excelente. Muy de agradecer, eso sí, que adaptasen todos los platos a que mi pareja no comiese pescado crudo ni carne, que conlleva un esfuerzo creativo bastante importante. Y las presentaciones con espectaculares, de lo mejor que hemos visto nunca. Una pena que falle el sabor en demasiados platos.
Fuimos a cenar, teníamos reserva a las 21 y empezamos a comer a las 21:45. Único punto negativo. Ambiente tranquilo con luz tenue. Pedimos el menú "corto" que son 14 platos, mucha variedad de texturas, sabores con marcado sabor gallego y un final dulce vistoso. Platos bien presentados y personal amable y atento. No pedimos maridaje pero nos dejamos aconsejar por el sumiller. Espectaculares la empanada líquida y la presa, así como el postre de frutos rojos. Para repetir sin duda!
El local es espectacular, así como el buen trato y amabilidad del servicio. Estuvimos muy a gusto ya que hay poco aforo y se está muy tranquilo. La comida es original y con una presentación excelente, aunque no se acaba de ajustar a mis gustos y seguramente no supe apreciarlo como corresponde. Aun así vale la pena visitarlo si estás en la ciudad.
Visitamos por segunda vez, y aunque nos gustó mucho la comida, no hubo nada que nos sorprendiera. El personal fue muy amable. Estábamos aún saliendo del confinamiento por lo que quizá teníamos las esperanzas demasiado altas. El precio es muy razonable para un estrella Michelin y para el trabajo y servicio que ofrece. Recomendable en cualquier caso.
Irregular. Así es como definiríamos sin duda al restaurante de Lucía Freitas, con estrella Michelín y 2 Soles Repsol. Local pequeño e íntimo, con decoración un poco sobrecargada de imágenes relacionadas con el pueblo gallego. Será una tónica en el menú, ese aprovechamiento del producto local. Vayamos a ver el porqué de esos altibajos que hemos visto. Snacks “coas mans” fantásticos, sorprendentes, muy potentes de sabor, como esa empanada de bacalao con pasas a su manera, el nigiri de rape o la tartaleta de foie. En los principales vienen los problemas: muy destacables los pescados (rodaballo con fabas de Lourenzá, abadejo con salsa de encurtidos) y la pluma ibérica, con una salsa brutal, y excelente Berberecho, freixoa y uva. Fin. Los otros tres principales son perfectamente obviables en un menú de 98€. Flojísimo el champiñón, poco agradable de comer el bonito curado/gamba roja con guisantes y normal el espárrago, que sin las nueces de Macadamia “garrapiñadas” se queda en nada. Los postres bien, pero no son memorables, casi más sabroso el prepostre que el Cítricos, almendra y khaki, broche final del menú. Ricos los petit fours, aunque un pelín azucarados de más. Desmesurado el precio de la copa escasísima de Godello, 9,50€, y feo detalle de abrir una botella de agua nueva en el último postre, cuando, si hubiese estado a la vista la anterior, no hubiésemos pedido ese último sorbo. Por todo ello nos ha parecido un menú degustación caro para lo que ofrece, sobre todo a nivel gustativo, aunque muy bien medido de cantidad y con un servicio de mesa excelente. Muy de agradecer, eso sí, que adaptasen todos los platos a que mi pareja no comiese pescado crudo ni carne, que conlleva un esfuerzo creativo bastante importante. Y las presentaciones con espectaculares, de lo mejor que hemos visto nunca. Una pena que falle el sabor en demasiados platos.
No estuve en el restaurante. Me alojé en él hotel una noche. Todo correcto ,aúnque necesita una manita de reforma las habitaciones, están un poco machacadas, por lo demás todo bien. Las personas de recepción fueron muy amables.
Fuimos con muchas ganas porque nos encanta explorar lugares donde se come bien, pero desafortunadamente no contamos con volver. El personal es encantador y el local muy agradable. Pero la comida no estaba a la altura; la mayoría de los platos servidos estaban fríos (no fresquitos), temperatura de congelador y con poco sabor. No hubo ningún plato que dejase recuerdo por delicioso (excepto quizá el postre de "pera limonera").
Cuando acudimos tenían 2 menús, uno corto y una largo. Escogimos el corto, que duró sobre 2 horas y con la cantidad de platos se hace más que suficiente para poder comer. Por lo tanto, aunque sea más corto es más que de sobra. Añadir que para el menú largo hay que reservar algo mas temprano. Los precios eran 135 y 155, salvo error. Habiendo comido en otros estrella Michelin y sabiendo como suelen funcionar, nos pareció un precio que no vimos reflejado en las creaciones, esperábamos más. En otras ocasiones cada plato era una sorpresa de sabores y texturas, en este caso lo único que nos sorprendió fue la remolacha y el puerro. Además, uno de los comensales era intolerante al gluten, lo cual fue transmitido al personal. Creemos que esta nota no fue seguida en cocina dado que al terminar esa persona sufrió de indigestión. El espacio y el personal fue muy bueno y muy atento.
Después de haber visitado varios restaurantes con estrella Michelín puedo decir que sin duda este fue el peor. Pedimos menú Algarabia y no notamos sabores sorprendes y ese “punch” de alta cocina e incluso algunos platos con sabores desagradables que no pude comer. Además, ha sido uno de los menús más caros que he pagado. La atención he de decir que fue excelente.
Tenía muchas expectativas, pero ha defraudado mucho. Un menú caro para la calidad y tipo de producto y sobre todo para el tratamiento que le han dado. Nos dan una mesa con un mantel sucio y un código QR con tantas referencias de vinos que, leyéndolo en el móvil, acabas por escoger el primero que ves. Ruido constante que sale de cocinas cada vez que se abre la puerta de cristal y un menú compuesto en su gran mayoría por verduras y legumbres que, considerando que estás en Galicia, se te queda en poco. Han salvado la velada el trato y la amabilidad del personal y la presentación de los platos que sin duda es buena, sin más. Confiaba que la estrella y los dos soles que tiene serían suficientes para asegurar una buena experiencia, pero nada más lejos de la realidad. Por el precio del menú más barato, se come muchísimo mejor en decenas de restaurantes de Santiago de Compostela. Ojalá solo haya sido que no han tenido el día.
Lugar impecable, servicio atento pero la comida deja muchísimo que desear para ser un estrella Michelin no vale la pena. Probamos el menú degustación largo 155€pp, un par de copas de cava 17€c/u, una botella de vino 52€ y nos invitaron al café y a unos licores. Presentación excelente de cada plato pero para el precio no es la locura de sabores que se espera.
A mi pareja y a mi, nos gusta ir de vez en cuando a restaurantes de este estilo y es la primera vez que quedamos decepcionados y es en el sigio que más pagamos. Cogimos el menú más pequeño, que son 14 platos y no notamos esoectacular ninguno, es más, un plato no fui capaz de comerlo de lo poco que gustaba. Varios platos llevaban col o nabo (sabores muy particulares, que no gustan a todo el mundo). En cuanto al servicio, la chica que nos atendió era muy agradable. El ambiente es triste, serio…parece que casi no se puede hablar. Hay sitio en Santiago que merecen mucho más la estrella.
Comida nada espectacular y de la que, desde luego, no te vas saciado. Solo nos dieron a escoger 2 menús de 70€ y 98€ con bodega aparte de la que no bajaba ninguna botella de 30€. No había carta ni nada más para escoger. O 70€ por comensal o te vas sin comer...que te vas igual porque ya digo que te queda un agujero en el estómago. Primer restaurante en el que no hay carta...para mí pueden cerrar, será por restaurantes en Santiago donde se come mucho mejor, a precios más asequibles y donde puedo escoger lo que como. En fin, bye bye.
Quise comer un jurel que estaba en la carta y el camarero me dijo que no me lo recomendaba ,increíble! que no recomienden algo que está en su propia cart. tomamos café y mi marido pidió una ginebra super conocida y le dijeron que se había terminado el día anterior. Santiago está lleno de supermercados un restaurante con una estrella Michelin no te puedo decir que no tiene una ginebra, lo máximo que te puedo decir es que no la trabajan. La comida justisima y de barata nada, estamos acostumbrados a comer en restaurantes buenos no nos importa pagar siempre que la comida este acorde con lo que pagamos. En los tiempos que estamos si se llama comer bien de precio a una media de 90 €, creo que la gente que lo dice no está bien, y más cuando no se come bien
Mal educados, les llame la atención por escándalo al hotel y encima a las 2 de la mañana se pusieron a golpear muebles, menaje y portazos, después de contestarme de mal modo Si tienen esa educación con las personas en restaurante serán igual, no vuelvo ni a Santiago despues de muchos mejores hoteles y esperiencias.
Escribo esto casi dos años después de mi visita a "A Tafona" tras haber recordado la experiencia estos días. Fui con mucha ilusión a este restaurante, invitando a mi familia, con la esperanza de vivir una experiencia gastronómica única. Por suerte, he tenido la oportunidad de estar en varios estrellas Michelin, pero que este fuese en Santiago me generaba muchas expectativas y emoción. Lamentablemente no fue lo que esperaba, ni yo, ni el resto de mi familia, la cual me sorprendió ya que tienen muy buen gusto por la comida. Estuvimos solos en el restaurante aquel día y nos atendió una chica muy agradable y cordial. Hablaba muy bajito y rápido por lo que a veces no nos quedábamos con toda la información del plato que teníamos delante. Ahora bien, es algo difícil de explicar lo que quiero comentar, pero es el motivo principal por el que pongo esta reseña: desde el primer momento y de forma unánime (por todos los que comimos aquel día), notamos que los platos tenían una esencia común, un gusto muy parecido a como si en casa hiciéramos uso de un aceite y utensilios para un pescado (para poner un ejemplo) y automáticamente usáramos el mismo aceite y los mismos utensilios sin cambiarlos para diferentes preparaciones posteriores. Esa sensación nos generó una impresión bastante extraña y desagradable, que se repetía en varios de los platos, por lo que algunos no conseguimos terminarlos y se quedaron en el primer bocado. En este caso la propuesta culinaria no justificó nada el alto precio que pagué aquel día. Es un estrella Michelin en Galicia, por lo que se nota mucho la buena calidad de los productos e ingredientes, y aunque el servicio estuvo correcto, la experiencia en su conjunto solo dejo un sentimiento negativo que nos generó mucha frustración. Otro punto que nos decepcionó mucho, (y motivo de la baja reseña en el apartado Servicio) fue la falta de interacción con la chef. En muchos restaurantes de este nivel, es habitual que el chef se acerque a la mesa para preguntar cómo ha ido todo, o al menos para dar esa sensación de cercanía. Aquel día, habíamos visto a Lucía en cocina, y solo éramos nosotros en el restaurante, pero no se acercó ni mostró interés en saber si estábamos satisfechos. Me parece que, en un restaurante donde el servicio tiene un precio tan elevado, estos pequeños detalles deberían ser más cuidados y tenerse más en cuenta. No quiero decir que sea un mal restaurante, igual se juntaron todas estas circunstancias aquel día, pero considerando el precio y la fama que tiene, la experiencia no valió lo que pagué. Ese día y sus posteriores estuve muy enfadado; a día de hoy lo recuerdo con mucha pena y tristeza, porque son momentos que, aunque parezcan una tontería, marcan mucho y dejan huella, ya que los compartes con gente muy especial para ti; porque este tipo de restaurantes no son accesibles todos los días, por lo que uno espera que al menos la experiencia haga sentir que vale la pena, y en este caso, no fue así. Ojalá algún día pueda volver y que esta reseña sea justo lo contario.
Lamentable y Decepcionante: La experiencia en A tafona fue profundamente decepcionante, lamentable y, en nuestra opinión, no está a la altura de un restaurante con estrella Michelin. La mayoría de los platos se sirvieron fríos, con ejecuciones poco precisas y sin explicaciones claras ni sobre los ingredientes ni sobre el orden de degustación. En un menú gastronómico de este nivel, la temperatura, el ritmo y el relato del plato son elementos esenciales, y en este caso fallaron de forma reiterada. Ninguno de los platos destacó ni técnica ni gustativamente. Durante el servicio trasladamos nuestra insatisfacción al equipo de sala. La única respuesta fue que “se lo dirían al chef”, sin seguimiento, sin explicaciones y sin ningún intento de reconducir la experiencia. Días después, en una comunicación directa en instagram, Lucía Freitas nos explicó que la persona que nos atendió era (cito textualmente) “la jefa de sala que está en plan pasota total ”, y que por ese motivo no explicaba los platos. También admite que su equipo de cocina no estuvo a la altura. Resulta francamente sorprendente que un restaurante con estrella Michelin ofrezca este tipo de justificación a sus clientes. ¿Cómo puede considerarse aceptable que la falta de profesionalidad del personal de sala se normalice o se excuse de este modo en un establecimiento que presume de excelencia? La experiencia global fue deficiente en cocina, en sala y en gestión. Se trataba además de una ocasión especial, lo que acentuó la sensación de frustración. Ya entendemos porque éramos los únicos comensales en el restaurante!!!
Escribo esto casi dos años después de mi visita a "A Tafona" tras haber recordado la experiencia estos días. Fui con mucha ilusión a este restaurante, invitando a mi familia, con la esperanza de vivir una experiencia gastronómica única. Por suerte, he tenido la oportunidad de estar en varios estrellas Michelin, pero que este fuese en Santiago me generaba muchas expectativas y emoción. Lamentablemente no fue lo que esperaba, ni yo, ni el resto de mi familia, la cual me sorprendió ya que tienen muy buen gusto por la comida. Estuvimos solos en el restaurante aquel día y nos atendió una chica muy agradable y cordial. Hablaba muy bajito y rápido por lo que a veces no nos quedábamos con toda la información del plato que teníamos delante. Ahora bien, es algo difícil de explicar lo que quiero comentar, pero es el motivo principal por el que pongo esta reseña: desde el primer momento y de forma unánime (por todos los que comimos aquel día), notamos que los platos tenían una esencia común, un gusto muy parecido a como si en casa hiciéramos uso de un aceite y utensilios para un pescado (para poner un ejemplo) y automáticamente usáramos el mismo aceite y los mismos utensilios sin cambiarlos para diferentes preparaciones posteriores. Esa sensación nos generó una impresión bastante extraña y desagradable, que se repetía en varios de los platos, por lo que algunos no conseguimos terminarlos y se quedaron en el primer bocado. En este caso la propuesta culinaria no justificó nada el alto precio que pagué aquel día. Es un estrella Michelin en Galicia, por lo que se nota mucho la buena calidad de los productos e ingredientes, y aunque el servicio estuvo correcto, la experiencia en su conjunto solo dejo un sentimiento negativo que nos generó mucha frustración. Otro punto que nos decepcionó mucho, (y motivo de la baja reseña en el apartado Servicio) fue la falta de interacción con la chef. En muchos restaurantes de este nivel, es habitual que el chef se acerque a la mesa para preguntar cómo ha ido todo, o al menos para dar esa sensación de cercanía. Aquel día, habíamos visto a Lucía en cocina, y solo éramos nosotros en el restaurante, pero no se acercó ni mostró interés en saber si estábamos satisfechos. Me parece que, en un restaurante donde el servicio tiene un precio tan elevado, estos pequeños detalles deberían ser más cuidados y tenerse más en cuenta. No quiero decir que sea un mal restaurante, igual se juntaron todas estas circunstancias aquel día, pero considerando el precio y la fama que tiene, la experiencia no valió lo que pagué. Ese día y sus posteriores estuve muy enfadado; a día de hoy lo recuerdo con mucha pena y tristeza, porque son momentos que, aunque parezcan una tontería, marcan mucho y dejan huella, ya que los compartes con gente muy especial para ti; porque este tipo de restaurantes no son accesibles todos los días, por lo que uno espera que al menos la experiencia haga sentir que vale la pena, y en este caso, no fue así. Ojalá algún día pueda volver y que esta reseña sea justo lo contario.
Lamentable y Decepcionante: La experiencia en A tafona fue profundamente decepcionante, lamentable y, en nuestra opinión, no está a la altura de un restaurante con estrella Michelin. La mayoría de los platos se sirvieron fríos, con ejecuciones poco precisas y sin explicaciones claras ni sobre los ingredientes ni sobre el orden de degustación. En un menú gastronómico de este nivel, la temperatura, el ritmo y el relato del plato son elementos esenciales, y en este caso fallaron de forma reiterada. Ninguno de los platos destacó ni técnica ni gustativamente. Durante el servicio trasladamos nuestra insatisfacción al equipo de sala. La única respuesta fue que “se lo dirían al chef”, sin seguimiento, sin explicaciones y sin ningún intento de reconducir la experiencia. Días después, en una comunicación directa en instagram, Lucía Freitas nos explicó que la persona que nos atendió era (cito textualmente) “la jefa de sala que está en plan pasota total ”, y que por ese motivo no explicaba los platos. También admite que su equipo de cocina no estuvo a la altura. Resulta francamente sorprendente que un restaurante con estrella Michelin ofrezca este tipo de justificación a sus clientes. ¿Cómo puede considerarse aceptable que la falta de profesionalidad del personal de sala se normalice o se excuse de este modo en un establecimiento que presume de excelencia? La experiencia global fue deficiente en cocina, en sala y en gestión. Se trataba además de una ocasión especial, lo que acentuó la sensación de frustración. Ya entendemos porque éramos los únicos comensales en el restaurante!!!
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Rúa da Virxe da Cerca, 7, 15703 Santiago de Compostela, A Coruña
Pontevedra, Rúa Mazacañamos 15703
Highlights
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Rúa da Virxe da Cerca, 7, 15703 Santiago de Compostela, A Coruña
Pontevedra, Rúa Mazacañamos 15703
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