Sidrería Armentia
Vitoria-Gasteiz
Über Sidrería Armentia
Sidrería Armentia is a Cider bar restaurant in Vitoria-Gasteiz, Vitoria-Gasteiz. Rated 4.2 out of 5 by guests. Discover the menu, photos, and reviews.
Was Kunden über Sidrería Armentia sagen
Sidrería Armentia destaca por su ambiente acogedor y rústico-moderno, la alta calidad de su comida y el excelente servicio. Los clientes elogian especialmente el chuletón, el pulpo a la gallega y las croquetas. Algunos mencionan que los precios son altos y las raciones escasas.
Beliebte Gerichte
Tip: Disfruta de la terraza si el tiempo lo permite, y no dudes en pedir recomendaciones a las camareras, ¡acertarás seguro!
Services
Sehenswürdigkeiten in der Nähe
Daten von Wikidata
Entdecken Sie die Umgebung von Sidrería Armentia
Sidrería Armentia befindet sich in Vitoria-Gasteiz, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Historisches Erbe
- Iglesia San Prudencio de Armentia (A 165m) — iglesia de Álava bien de interés cultural
- Basílica de San Prudencio (A 165m) — patrimonio construido vasco en Vitoria-Gasteiz parte de un sitio Patrimonio de la Humanidad
- Casa del Santo (A 193m) — edificio en Vitoria, España bien de interés cultural
Weitere Sehenswürdigkeiten
- Q12263102 (A 727m)
Daten von Wikidata
Häufig gestellte Fragen zu Sidrería Armentia
Bewertungen von Sidrería Armentia Vitoria-Gasteiz
Restaurante apartado del centro de vitoria, pero con muy hogareño. Desde el primer momento el servicio es excelente la atención es de primera y estas muy bien atendido. Me gusta mucho la zona donde esta la chimenea, sentir el calor es muy confortable. Elegimos un menú ya preparado que es muy satisfactorio. No pude hacer fotos ya que cada plato era para comerlo directamente. Muy recomendable
Hemos venido de visita a este establecimiento y nos hemos ido de aqui mas que contentos! La comida es de alta calidad y MUY sabrosa: el pulpo a la gallega super sabroso y tierno, y el chuletón (servido con guarnición) tenía un sabor excepcional! El pan recien hecho, y nos regalaron unos choricillos a la sidra muy ricos. Perfecto. El sevicio extremadamente profesional; la chica que nos atendió super agradable y rápida. En general, este sitio es magnifico para comer bien, un local pequeño pero acogedor. Volveremos!
Fabuloso, tenía buen recuerdo de una visita hace años y me voy con el mismo sabor de boca. Croquetas deliciosas y pulpo sublime. Segundos chuletón y rodaballo también perfectos. ¡No tuvimos sitio para postre! Buen servicio también por parte de la camarera que nos atendió. Volveremos seguro
Restaurante increíble y servicio de 10. Primero nos sirvieron un aperitivo de la casa: chorizos a la sidra. A continuación pedimos para compartir entre 4 un surtido de croquetas (mis favoritas fueron las de setas y las de chuletón, buenísimas). También pedimos el pulpo, no exagero si digo que es el mejor que he comido en mi vida. De segundo, chuletón de aproximadamente 1,5kg acompañado con patatas y ensalada. Carne tierna y muy sabrosa. Finalmente, para el postre, tarta de queso y arroz con leche. Si vuelvo a Vitoria, repetiré sin dudarlo.
Comimos súper bien, la comida está riquísima. La camarera que nos atendió un 10!! Súper agradable y muy amable, así da gusto. La terraza un plus para acabar de relax tomando algo. Volveremos
Celebramos nuestro aniversario de casados! Maravilloso ambiente, la cena estuvo mas que genial, y el servicio fue 200/10 excelente servicio. Reina hizo de nuestro aniversario una mucho mamá fecha especial, ojalá todos los camareros fueran como ella, que lujo tenerla en el staff de su restaurante. La arquitectura del lugar y la decoración preciosa.
Fui a comer con mi jefa. Pedimos Pulpo a la Gallega, Bacalao y Merluza rebozada y estaba todo muy bueno. El postre era una recomendación de las camareras y era todo un acierto!
La chuleta muy rica, pero yo había pedido chuletón. Era un corte de chuleta, y más hecha de lo que he pedido, ahora bien, la calidad y gusto de la misma lo ha compensado. El servicio no de 10, de 11... Las croquetas para quitarse el sombrero y la merluza a la plancha excelente.
Un restaurante muy acogedor, bien decorado y lo más importante una comida estupenda, sin dejar de mencionar el trato por parte del personal. Hemos estado muy a gusto y disfrutamos mucho
Fui con la familia a comer el menú chuletón y fue todo un acierto. Desde el principio el servicio muy atento y rápido. La comida es de calidad y además en un entorno único e increíble. Totalmente recomendable.
Precioso y acogedor restaurante, personal muy amable y comida Espectacular. Para disfrutar comida casera, con excelente materia prima y cocinados a la perfección. Precio asequible por todo lo que ofrece.
Sitio muy cuco con unas bonitas vistas. Trato excelente y la comida de 10. Comimos todos carne y estaba espectacular! Ojalá podamos volver pronto!
Este restaurante se encuentra a las afueras de Vitoria, en una barrio muy bonito. Esta al lado de un parque y de una iglesia. Tiene parking cerca pero nosotros aparcamos en la calle al lado en una avenida grande. Tiene una zona de terraza que estaba llena por el buen tiempo que hacía el día que fuimos y una zona interior con 2 alturas. Nosotros comimos en la parte alta , 2 adultos y 2 niños Las camareras amables y el servicio fue bueno en todo momento. Nos pusieron de apertivo un Chorizo riquísimo. Pedimos 2 entrantes y 2 platos principales. Los niños no se terminaron la cantidad asi que lo pedimos para llevar. Las cantidades están muy bien y el precio acorde al sitio y la calidad de la comida. Sin duda lo recomiendo
Una comida espectacular. Estaba todo riquísimo, los puerros, el pulpo, el chuletón, el bacalao... Todo perfecto. Muy buen ambiente y muy bien atendido por el personal. Teníamos ganas de venir y seguro que volveremos!!
Una experiencia muy agradable. El menú estaba espectacular y muy bien con el precio que tiene. Solo el viaje que he tenido que hacer ha merecido la pena y el servicio muy agradable. Dos camareras muy educadas y agradables con muy buen gusto para recomendar.
Buena comida con buen servicio y ambiente agradable
17/03/2025 La Sidre es un asador situado en un baserri original en Vitoria. Su abanico gastronómico gira en torno a la cocina vasca tradicional, apostando siempre por técnicas de cocina a la brasa y productos de calidad. El asador, de estilo rústico, reúne un ambiente tradicional de sidrería vasca. Tiene un menú de 60€ que ofrece todas la botellas de sidra que se desee y está compuesto por un chorizo a la sidra, unos puerros en vinagreta y una morcilla de Burgos. A continuación una jugosa tortilla de bacalao y un tierno chuletón. Finalmente elegiremos un postre entre las tres opciones posibles.
Muy buena experiencia en La Sidre. Fuimos con la familia y desde el principio nos sentimos bien atendidos. El ambiente de la sidrería es acogedor, con un toque auténtico que hace que te sientas cómodo. El personal fue muy amable y atento en todo momento, lo que hizo que la visita fuera agradable. Es un lugar ideal para pasar un rato relajado con amigos o familia, disfrutando de un buen ambiente y una buena bebida. Si buscas un sitio para tener una buena comida, La Sidre es una excelente opción. Sin duda, volveremos.
Quisimos almorzar pero estaba lleno. Hice reserva online para la cena y valió la pena. Lugar acogedor con un trato único. Producto de gran calidad.
Temprano y con reserva tienes un 5 de 5 Empezamos con la selección de vinos excelente. El pan que no es de ellos pero... que pan. Para estas fechas del post nos ofrecieron chorizillo a la cidra... Bueno, bueno pa remojar ese pan... Luego muy recomendado el magret de pato, asi como el entrecot. Por precio y cantidad... excelente. Las entradas de croquetas buena elección. La tarta de queso como postre fué genial, con una mezcla de quesos muy interesante y equilibrada. El servicio muy bueno y un citio agradable para ir en pequeños grupos o pareja Sin duda recomemdado 100%
Estuvimos cenando ayer y el menú estaba espectacular, todos los entrantes, el chorizo,los puerros,la morcilla y la tortilla,hasta el pan calentito recién hecho y la chuleta, de las mejores que hemos comido. 3 pidieron el menú y 2 rape, que también estaba delicioso. La chica que nos atendió súper amable
Un restaurante para repetir. Muy buen trato y servicio. Gran carta de vinos, variada y buena selección. Producto de calidad, excelentemente elaborado. Recomiendo de entrantes el Micuit de foie casero, maravilloso, y los Puerros en vinagreta de gran calibre, muy suaves. El Chuletón en su punto, recomiendo poco hecho, el plato en el que lo sirven viene tan caliente que lo puede hacer de más. Los postres caseros, la Leche frita de 10!!, y el Arroz con leche también.
Viaje relámpago a Vitoria por negocios pero puede ir acompañado de mujer y dos amigos. No esperábamos encontrarnos esa maravilla de sitio. Serán la razón de nuestra vuelta a Vitoria, esta vez más de ocio. Tremenda calidad de comida y local precioso con mucho gusto y elegancia. Servicio y cocina muy amables y atentos. Lo dicho, nos volveremos a ver.
Lo mejor que hicimos en Vitoria durante todo el fin de semana fue comer y beber, de todos los sitios a los que fuimos a practicar estas dos actividades, este fue sin lugar a duda, el mejor. Para muestra las fotos y vídeos, no solo comimos y bebimos bien si no que nos lo pasamos mejor. Obligada parada si vais a la capi vasca!
Restaurante apartado del centro de vitoria, pero con muy hogareño. Desde el primer momento el servicio es excelente la atención es de primera y estas muy bien atendido. Me gusta mucho la zona donde esta la chimenea, sentir el calor es muy confortable. Elegimos un menú ya preparado que es muy satisfactorio. No pude hacer fotos ya que cada plato era para comerlo directamente. Muy recomendable
El restaurante ofrece un salón realmente agradable, donde lo rústico se mezcla con lo moderno de forma armoniosa. El servicio destaca por su atención y amabilidad, creando una experiencia muy positiva desde el inicio. La comida es increíble, llena de sabor y elaborada con gran cuidado. Cada plato llega con una presentación limpia que refleja la alta calidad del lugar. En definitiva, es un sitio muy recomendable que invita a volver
Hemos venido de visita a este establecimiento y nos hemos ido de aqui mas que contentos! La comida es de alta calidad y MUY sabrosa: el pulpo a la gallega super sabroso y tierno, y el chuletón (servido con guarnición) tenía un sabor excepcional! El pan recien hecho, y nos regalaron unos choricillos a la sidra muy ricos. Perfecto. El sevicio extremadamente profesional; la chica que nos atendió super agradable y rápida. En general, este sitio es magnifico para comer bien, un local pequeño pero acogedor. Volveremos!
Fabuloso, tenía buen recuerdo de una visita hace años y me voy con el mismo sabor de boca. Croquetas deliciosas y pulpo sublime. Segundos chuletón y rodaballo también perfectos. ¡No tuvimos sitio para postre! Buen servicio también por parte de la camarera que nos atendió. Volveremos seguro
Restaurante increíble y servicio de 10. Primero nos sirvieron un aperitivo de la casa: chorizos a la sidra. A continuación pedimos para compartir entre 4 un surtido de croquetas (mis favoritas fueron las de setas y las de chuletón, buenísimas). También pedimos el pulpo, no exagero si digo que es el mejor que he comido en mi vida. De segundo, chuletón de aproximadamente 1,5kg acompañado con patatas y ensalada. Carne tierna y muy sabrosa. Finalmente, para el postre, tarta de queso y arroz con leche. Si vuelvo a Vitoria, repetiré sin dudarlo.
Pedimos el menú de sidreria y estaba fenomenal, el chuleton espectacular. El precio es 60€. Tiene una terraza muy bonita para tomar un vino antes de comer o algo después de comer. El local muy tranquilo, sin agobio de gente
Celebramos nuestro aniversario de casados! Maravilloso ambiente, la cena estuvo mas que genial, y el servicio fue 200/10 excelente servicio. Reina hizo de nuestro aniversario una mucho mamá fecha especial, ojalá todos los camareros fueran como ella, que lujo tenerla en el staff de su restaurante. La arquitectura del lugar y la decoración preciosa.
Parada obligatoria en Vitoria. Es un lugar con mucho encanto, la comida es una pasada y el trato es fabuloso. Vinimos por recomendación de un amigo y le hicimos caso pidiendo el menú (varios platos y un chuletón) y… para chuparse los dedos. Tienen una zona interior muy agradable de maderita y piedra donde se come a carta. También tienen una terraza exterior para tapear y beber. Impresionante todo! Aconsejable reservar, en la web puedes avisar sin vas con carrito o si tienes alergias.
El restaurante ofrece un salón realmente agradable, donde lo rústico se mezcla con lo moderno de forma armoniosa. El servicio destaca por su atención y amabilidad, creando una experiencia muy positiva desde el inicio. La comida es increíble, llena de sabor y elaborada con gran cuidado. Cada plato llega con una presentación limpia que refleja la alta calidad del lugar. En definitiva, es un sitio muy recomendable que invita a volver
Pedimos el menú de sidreria y estaba fenomenal, el chuleton espectacular. El precio es 60€. Tiene una terraza muy bonita para tomar un vino antes de comer o algo después de comer. El local muy tranquilo, sin agobio de gente
¡Buscaba una buena Sidrería en Vitoria - Gasteiz y la encontré! Se aparca bien, las instalaciones son muy acogedoras tanto la planta calle como la primera planta. Tienen también terraza, pero dado el día que hacía, ni me moleste en verla. La decoración está cuidada y con luz natural suficiente que se agradece. Carta simple y apetecible (sin sorpresas). La mesa que nos dieron no era la mejor, teníamos un pequeño bafle con música ambiente justo encima que pedimos nos bajaran el volumen y lo hicieron de inmediato. En el salón yo eche de menos 3 grados más, pero esto no se debe de tener en cuenta, ya que yo soy muy friolero... Pedimos un micuit que estaba muy rico, el problema es el pan que te tomas de la mano del micuit, pero tampoco hay que tenerlo en cuenta porque uno no tiene voluntad para medir la ingesta de pan en ciertas ocasiones. De segundo para compartir, uno de los platos estrella de la Sidre, la tortilla de bacalao, muy buena. Llegado a este punto, nos arrepentimos de haber pedido dos entrantes ya que nos esperaba un chuletón de "primera división"...llegó y vino acompañado de unas patatas fritas (cuanto agradezco que este restaurante no se haya unido a la funesta tendencia de penalizar a las patatas fritas y no ofrecerlas en muchos sitios de buena carne) y tambien con una pequeña ensalada que estaba extraordinaria. Para coronar la comida pedimos un Goxua para compartir. A mi no me emociona en general, pero en este caso cedí por interés de mi acompañante en la mesa. Con el vino fuimos muy amarrateguis, pedimos un Luis Cañas, garantía de un buen acompañamiento para cualquier plato. En resumen, una buena experiencia que sin duda repetiremos, eso sí, reservaremos la mesa que fotografiamos y de entrada solo un primero (¡o no!) ¿El precio? Razonablemente carete. ¡Recomiendo el sitio! Ahhh un muy mal detalle, otro establecimento que pone los precios en carta sin IVA (lo pone abajo en letra pequeña) que treta más vulgar...
Un restaurante muy bueno que ofrece excelentes materias primas y elaboración con recetas sencillas y honestas. La carta tiene el tamaño adecuado, contiene platos muy característicos como la tortilla de bacalao, el chuletón o el goxua e incluye un surtido de pescados y carnes corto pero más que suficiente. El servicio es muy eficaz y rápido y los precios no se disparan. El local, una casa de pueblo y dos plantas, resulta encantador y está decorado con gusto. Además, dispone de una terraza para copas muy agradable y que goza de buenas vistas.
Excelente calidad, cocina muy buena, todo riquísimo, tomamos croquetas maravillosas y un chuletón extraordinario. Nos quedamos con hambre, eso sí, el chuletón escaso y a pesar de que pedimos un postre nos hemos ido sin salir del restaurante completamente llenos. El precio es muy altopara lo que ofrecen. Pero se come muy bien y se está más a gusto.
Chuleta, decente y pimientos de cristal. Ensalada tuna japonés, correcto, casero. Eso sí, 12 EUR dos chupitines de hierbas... no gusta.
La Sufre restaurante 👍🏼👍🏼👍🏼 Muy buena experiencia en un lugar muy agradable... UBICACIÓN: restaurante fuera del centro que le da un toque más a campo y más a fresco AMBIENTE: restaurante con una decoración súper detallada, cuidada, cálida... como de casa! ALIMENTOS: gran calidad, buena cantidad, sabor perfecto, justo lo que pides te lo traen... hasta las ensaladas están perfectas!! TRATO: camareros cordiales, nada del otro mundo pero buen trato... 👍🏼👍🏼👍🏼👎🏼👎🏼 Excelente lugar para un XULETON, definitivamente para regresar!!!
Producto excelente y de calidad. Riquísimo. El servicio MAL. Han tardado en atendernos, ignorandonos, sin educación y la sorpresa cuando llega la cuenta. Pedimos 3 chuletones, nos ponen 2 y nos cobran 3, pero después se excusan en que el pesaje es como si fueran 3 pero sin exponer el gramaje de cada pieza ni mostrarlo previamente a servirlo…una pena con tan buen producto no potenciarlo con trato y profesionalidad acorde.
Hemos estado varias veces, la comida muy buena, aunque siempre que vamos echamos de menos algún plato para niños....un niño no se come un chuletón o un solomillo pero a lo mejor un lomo a la brasa, no sé...un plato combinado para ellos. El servicio bien, sin más, una de las chicas con mal carácter y con poco detalle en mesa pero el resto bien. La casa y la nueva zona de jardín muy chulos. Pero Semana Santa cerrando a la tarde a las 18,00....habíamos leído en la puerta los horarios y pensando en tomar algo allí después de comer pues tuvimos que marchar. Si volvemos será primavera o verano, para poder estar un tiempo fuera en plan tranquilo
La comida muy buena Si hubiese sido buena la comida el precio habría sido muy elevado
Nos pareció muy caro para lo que fue la cena. Me sorprendió que dejen hacer reservas para cenar a las 20:30 y que al llegar te digan que vuelvas a las 21:00 y algo porque la cocina está cerrada hasta esa hora. Para eso no dejes reservar a esas horas. Las cantidades son generosas y la comida muy rica.
Excelentes alimentos, buen servicio del personal, simpático y coordial. Buen ambiente en general. Sin embargo, la tardanza en más de 45 minutos en tomar el pedido de nuestra mesa nos ha dado la impresión de estar algo olvidados. A todas luces el personal se ve sobrepasado por la cantidad de clientes y en esto reside el único punto débil del lugar. Tiempos de espera excesivos. Esperemos puedan lograr redirigir correctamente este apunte, pues es un lugar excelente como pocos en Vitoria Gasteiz.
Muy recomendable la tortilla de bacalao. Comedor muy agradable. Buen servicio
¡Buscaba una buena Sidrería en Vitoria - Gasteiz y la encontré! Se aparca bien, las instalaciones son muy acogedoras tanto la planta calle como la primera planta. Tienen también terraza, pero dado el día que hacía, ni me moleste en verla. La decoración está cuidada y con luz natural suficiente que se agradece. Carta simple y apetecible (sin sorpresas). La mesa que nos dieron no era la mejor, teníamos un pequeño bafle con música ambiente justo encima que pedimos nos bajaran el volumen y lo hicieron de inmediato. En el salón yo eche de menos 3 grados más, pero esto no se debe de tener en cuenta, ya que yo soy muy friolero... Pedimos un micuit que estaba muy rico, el problema es el pan que te tomas de la mano del micuit, pero tampoco hay que tenerlo en cuenta porque uno no tiene voluntad para medir la ingesta de pan en ciertas ocasiones. De segundo para compartir, uno de los platos estrella de la Sidre, la tortilla de bacalao, muy buena. Llegado a este punto, nos arrepentimos de haber pedido dos entrantes ya que nos esperaba un chuletón de "primera división"...llegó y vino acompañado de unas patatas fritas (cuanto agradezco que este restaurante no se haya unido a la funesta tendencia de penalizar a las patatas fritas y no ofrecerlas en muchos sitios de buena carne) y tambien con una pequeña ensalada que estaba extraordinaria. Para coronar la comida pedimos un Goxua para compartir. A mi no me emociona en general, pero en este caso cedí por interés de mi acompañante en la mesa. Con el vino fuimos muy amarrateguis, pedimos un Luis Cañas, garantía de un buen acompañamiento para cualquier plato. En resumen, una buena experiencia que sin duda repetiremos, eso sí, reservaremos la mesa que fotografiamos y de entrada solo un primero (¡o no!) ¿El precio? Razonablemente carete. ¡Recomiendo el sitio! Ahhh un muy mal detalle, otro establecimento que pone los precios en carta sin IVA (lo pone abajo en letra pequeña) que treta más vulgar...
Un restaurante muy bueno que ofrece excelentes materias primas y elaboración con recetas sencillas y honestas. La carta tiene el tamaño adecuado, contiene platos muy característicos como la tortilla de bacalao, el chuletón o el goxua e incluye un surtido de pescados y carnes corto pero más que suficiente. El servicio es muy eficaz y rápido y los precios no se disparan. El local, una casa de pueblo y dos plantas, resulta encantador y está decorado con gusto. Además, dispone de una terraza para copas muy agradable y que goza de buenas vistas.
Excelente calidad, cocina muy buena, todo riquísimo, tomamos croquetas maravillosas y un chuletón extraordinario. Nos quedamos con hambre, eso sí, el chuletón escaso y a pesar de que pedimos un postre nos hemos ido sin salir del restaurante completamente llenos. El precio es muy altopara lo que ofrecen. Pero se come muy bien y se está más a gusto.
La Sufre restaurante 👍🏼👍🏼👍🏼 Muy buena experiencia en un lugar muy agradable... UBICACIÓN: restaurante fuera del centro que le da un toque más a campo y más a fresco AMBIENTE: restaurante con una decoración súper detallada, cuidada, cálida... como de casa! ALIMENTOS: gran calidad, buena cantidad, sabor perfecto, justo lo que pides te lo traen... hasta las ensaladas están perfectas!! TRATO: camareros cordiales, nada del otro mundo pero buen trato... 👍🏼👍🏼👍🏼👎🏼👎🏼 Excelente lugar para un XULETON, definitivamente para regresar!!!
Todo fue muy bien hasta que llegaron unas familias con niños a los que nadie decía que hay que respetar al resto de comensales y no se puede estar gritando y levantándose de la mesa moviéndose hacia las otras mesas. También hubo otra mesa con personas mayores que también hablaban a voces, hasta tal punto que en nuestra mesa no nos entendíamos porque no podíamos oirnos. Fue tal la molestia que nos marchamos sin tomar el postre. El lugar está bien, es acogedor y la comida buena pero no pudimos disfrutar de ello.
En general es un restante normal y caro para la calidad del producto y servicio. Ensalada de pulpo y vieira sin más, las croquetas normales y el chuletón lo sirven en un plato en el que se termina cociendo la carne. La tarta de queso brutal, ahí la clavaron. Los precios de la carta son sin IVA, lo cual es no sé si está permitido pero en cualquier caso, es una cutrez. La terraza está muy bien para tomar algo después de comer. En definitiva, esperábamos un poco más para lo que hemos pagado, sobre unos 55€ por persona copas aparte.
Pedimos picoteo, agua para beber 65€ para 4, puerros a pelo con un hilo de aceite muy pobres, ensalada de ventresca penosa una cama de tomate con dos lascas microscopicas de ventresca, croquetas y morcilla pasables. sin servicio de mesa te lo debes traer todo incluido platos y cubiertos desde el mostrador o restaurante
He comido bien sin mas, el trato por parte del personal muy bueno y el local tambien me ha gustado mucho, pero la comida deberia aportar un plus y acercarse un poco a la de sitios punteros de guipuzcoa.
El comedor de arriba, puntos positivos: sencillo, elegante, muy acogedor sin música, temperatura excelente sin aire acondicionado, sin resonancia. Perfecto para disfrutar de una comida en compañía. Fuimos a comer tres personas y pedimos el menú Sidrería para tres que sería compartido, casi totalmente, por dos. El tercer comensal consumió un plato aparte de pescado, bacalao. El menú es escaso; la casa lo anuncia como abundante pero es, más bien, escaso. La calidad, la preparación y la presentación de los platos es muy buena; éso es indiscutible. Es una pena que la comida: los puerros, la morcilla, la tortilla de bacalao, el chuletón y la ración del plato de pescado -fuera del menú- sean tan reducidas porque ésto, sin duda, le resta categoría. Te deja con la miel en los labios. Todo esto, teniendo en cuenta que uno de los comensales cedió su postre a los otros dos. Como detalle, queríamos dejar un comentario sobre un plato tan modesto como son los puerros, que según uno de los comensales: los mejores puerros que ha comido en su vida.
Detalles a mejorar en nuestra experiencia Éramos un grupo de 21 personas y optamos por el menú sidrería, que incluía vino crianza Izadi. Sin embargo, varias personas de nuestra cuadrilla prefieren vino joven y, al solicitarlo, la camarera nos informó de que se cobraría aparte. No nos parece razonable que un vino de menor precio no pueda sustituirse sin coste adicional, ya que, en la práctica, esto implica cobrar dos veces el vino. Otro punto que nos sorprendió fue el cobro adicional por el pan. Nos cargaron 17 euros por consumir más de lo habitual, algo que no se nos informó previamente. Creemos que este tipo de costes adicionales deberían estar especificados con claridad desde el principio. En cuanto a los postres, nos ofrecieron flan, arroz con leche y leche frita. Sin embargo, tras pedir tres raciones de leche frita, se acabó, y poco después también se agotó el flan. Como alternativa, ofrecieron goxua, pero solo a quienes aún no habían pedido postre, dejando sin opción a quienes habían pedido primero. Habría sido más justo informar desde el principio de la disponibilidad limitada y ofrecer todas las opciones de manera equitativa. Esperamos que estos comentarios ayuden a mejorar la experiencia para futuros clientes.
Restaurante situado a las afueras de la ciudad de Vitoria. Un lugar donde se le quiere dar una apariencia muy superior a la que realmente tiene. Los vinos por copas son dos, dos blancos y uno tinto, una vergüenza para los precios que tienen. En un local como éste hay que tener mucha más profesionalidad en cuanto al servicio y la oferta de producto, mucho mejor sería tener un menu degustación con maridaje. COCINA: Muy bien. SERVICIO: Bueno pero mejorable. PRECIO: Seguro no volveré, como dicen por ahí a robar a Sierra Morena. Y no hay escusas, cinco mesas un sábado por la noche, sin aglomeraciones, vamos. Adjunto foto de factura para juzgeis vosotros mismos. Así no vamos a ningún sitio excepto a engrosar la cuenta vorriente del dueño. Ah!! Por si se le ocurre a la dirección del restaurante, mejor no me respondais, pensarlo para vosotros mismos, como decía no se muy bien quien "en nuestra soledad somos nuestra única verdad"
Sitio precioso,en todo su entorno,tanto dentro como fuera...te ha e recordar a un paseo por la Toscana.Sin embargo ge de decir que quede totalmente defraudada con la comida. El solomillo tenía un olor a días...y la ensalada de pulpo...era una bolsa de fiorette con 3 rodajas de pulpo. Una pena
Un lugar emblemático de Vitoria-Gasteiz, en un enclave espectacular, Armentia, pero al que el cambio de gerencia lo ha despersonalizado totalmente. Servicio con ganas de acabar cuanto antes la jornada, con respuestas algo inapropiadas y, aunque la reserva se hizo varios días antes y era para un sábado a la noche, de pescados (en un lugar donde se vende como producto estrella los pescados a la parrilla), sólo había una ración de merluza y rodaballo para 5 (éramos 8, y digo yo:"¿de un rodaballo para 5 no podemos comer 2, 3 personas? Sabrán filetear, pienso"). La comida, rica, pero la sensación final, por el precio que además se paga....decepcionante.
Imposible tomar hoy un café y salir a la terraza a disfrutarlo, ya que aunque llevo 40 ańos regentando este restaurante con mi familia de armentia hoy la camarera morenita guapa, nos a dicho que no nos servían un café para tomar en la terraza, que es algo que llevo disfrutando con mi mujer cada vez que estamos sin hijos y queremos tomar un buen café después de comer. Nunca nos había pasado en la sidre, si por lo menos nos hubiesen dicho que la cafetera estaba averiada….cosa que no tiene ni pies ni cabeza!! Y si no me tomo un café el copazo de después tampoco. En fin…
Grupo de 14 personas. Quisimos muchos comer un rico menú que no nos dejaron ya que tenían que pedirlos todos los comensales. Algunos no podiamis comer algunos alimentos del menú y no daban otra opción. Tuvimos que pedir a la carta. Un diez a la comida porque todo estaba exquisito pero no salimos contentos con las maneras de dirigirse a nosotros ... No lo recomendaría ya que te tienes que adaptar a ellos y debe ser al contrario.
Reservamos una mesa para comer con mi familia,y cual fue mi sorpresa cuando vi que la mesa donde nos ubicaron,se encontraba totalmente expuesta a todos los clientes que entraban por la puerta,enfrente de la puerta de la cocina y con el trasiego de camareras para servir todas las mesas. Solicite amablemente otra mesa,pero lejos de conseguirlo,lo que me dijo la camarera,es que no lo había especificado en la reserva. En fin,cuando pensé en disfrutar de una comida en La Sidre,para nada me hubiera podido imaginar,que iban a aprovechar tanto los espacios,sin pensar en la comodidad de los comensales El sitio es muy bonito,el trato vamos a decir peculiar y la comida tampoco es nada del otro mundo para lo que se paga. Espero ayudar con este comentario a la gestión del restaurante y a futuros clientes.
Una gran decepción. Hace casi tres meses tomamos un aperitivo y reservamos un espacio “reservado” para una celebración familiar. Hoy nos hemos encontrado que estaba ocupado por otros clientes. Fuimos personalmente a hacer la gestión y todavía lo ponían en duda, diciendo que la reserva había sido online. Un gran error de gestión, ningún detalle por este gran inconveniente para nosotros y poca amabilidad.
Este sabado día 12 de noviembre hemos ido a comer allí. Pedimos el menú de la casa y aparte del rodaballo a la plancha que estaba bueno, los entrantes todo en lata, los langostinos poco hechos. El vino lo pedimos aparte un crianza buenísimo. Los platos los sirvieron rápido pero luego se olvidaron de nosotros. Estuvimos media hora esperando el postre y tuvimos que decirles que estabamos allí. Relación comida precio me pareció muy caro. Las camareras fueron majas. A la hora de pagar se olvidaron de meter el crianza, asi que tuvimos que esperar y pagarlo en otra cuenta diferente.
La comida está buena, pero no vale el precio que pagamos por ello. Fuimos 4 personas, comimos el único menú que ofrecían, cerrado y sin opciones de variar algún plato. 200€ fue la cuenta...el trato es agradable, eso sí. El sitio también bonito y el personal muy atento. Pero en verdad nos supo mal lo caro que fue. Una pena.
Estuvimos comiendo el 19/06 tres amigos el menú sidrería. Se comienza por dos trocitos de chorizo a la sidra, ni uno más.Luego dos puerros, ni uno mas. Luego dos trocitos pequeños de morcilla, ni uno mas. El chuletón para los tres dudo pesará 1.5kg como correspondería al menú. De postre goxua que estaba de 10. La sidra con un menú de 61€ iva incluido creo lo mínimo sería botella por cabeza....pues no...es media...con lo poco que cuesta una botella....vamos que no es un Vega Sicilia, para racionarlo asi... El servicio muy bueno y con mantel y servilleta de tela, pero en mi opinión el menú escaso en todos sentidos para lo que vale, que ya es pasta. Desde luego no repetiré.
Un lugar emblemático de Vitoria-Gasteiz, en un enclave espectacular, Armentia, pero al que el cambio de gerencia lo ha despersonalizado totalmente. Servicio con ganas de acabar cuanto antes la jornada, con respuestas algo inapropiadas y, aunque la reserva se hizo varios días antes y era para un sábado a la noche, de pescados (en un lugar donde se vende como producto estrella los pescados a la parrilla), sólo había una ración de merluza y rodaballo para 5 (éramos 8, y digo yo:"¿de un rodaballo para 5 no podemos comer 2, 3 personas? Sabrán filetear, pienso"). La comida, rica, pero la sensación final, por el precio que además se paga....decepcionante.
Muy mal ,he venido dos veces antes de la pandemia creo que unos siete años y esto ya no tiene nada que ver,el pulpo cortado en láminas de chorizo si lo ve un gallego le da un telele el solomillo cortado en tiras también y echas no lo siguiente y a nosotros no nos dijeron en ningún momento que el solomillo no era al modo tradicional como toda la vida ósea el trozo gordo y poco echo ,mi mujer era celíaca pedimos un paté i la chica no nos dice nada y le digo yo a mi mujer que como se va a comer el paté sin pan porque claro los panecillos no puede comer pues nada a pedir otra cosa ,luego nos dice que nos trae el pan para celiacos,,muy bien oye ,ósea que con el pan para celiacos no se pude comer el paté ,nada que fatal y las camareras no tienen ni idea para gente intolerante etc ,en fin muy mála experiencia ya no volveremos jamás ,eso sí la cuenta de barata nada,desde que cambiaron de gerencia se nota que ha ido a peor
La comida está bien, pero los precios son elevados y el precio del menú no incluye el IVA del 10%
Maltrato. Bufff Engañas mucho. No puede ser verdad, tanta reseña positiva. Y respondes a las bonitas. Y no entiendo porque hay tanta reseña positiva, con ese maltrato. Sin conocernos de nada! Tu restaurante es selectivo? Pues abrete un choco. Majete!
pesimo servicio, camareras antipaticas. no pierdas tu tiempo ni dinero
Fuimos a tomar algo, pobres incautos...1 botella de sidra, 1 mostito, 5 gilditas y una cerveza: 30 eurazos, olé y olé!!!
Este sito es tu opción si quieres quedarte sin comer un Domingo. Tienen el personal más vago y frío que te puedas encontrar en todo Vitoria si reservas para las 3:15 ya puedes llegar al segundo por qué por 10 minutos no te dan de comer ni aunque avises ni aunque intentes pedir antes por teléfono. Hay muchas opciones con mejor trato en Vitoria, os animo a probarlas.
Resulta bastante lamentable acudir a comer un domingo festivo a las 15h con una reserva telefónica realizada hace más de dos semanas y que te tengas que ir a tu casa sin comer con un niño pequeño porque “no tienen la reserva”. Peor aún, cuestionando si la reserva se ha hecho en ese restaurante, habiendo tenido que demostrar dicha llamada, tras lo cual sólo recibimos un “lo siento, chicos”, cuando está claro que alguien se ha equivocado o no ha hecho su trabajo correctamente. Pues nada, unos clientes menos.
Venimos de Barcelona a celebrar un cumpleaños, un grupo de amigos de 10 personas. Nuestra reserva telefónica, fui inexistente para la Srta. Reina que no supo gestionar un grupo ilusionado con reserva para nosotros aceptada . Muy decepcionados con el trato .
El servicio pésimo. Nos sentamos a las 14.55h y nos cogieron nota media hora después. Hasta las 16.05h no nos sirvieron el primero de los entrantes. Nos levantamos de la mesa a las 17.50h renunciando al postre y café porque se nos hacía tarde. Hubo mesas que entraron más tarde y terminaron antes. La comida mucho más floja que en otras ocasiones. El besugo no estuvo a la altura y eso que era recomendación de la casa. El trato del personal, en ocasiones, no estuvo a la altura. Demasiado caro por la comida y trato recibido. No volveremos.
Fuimos un grupo de 9 personas, tardaron en atendernos 20 minutos, pedimos 3 platos de chuletón, sacaron 2 y apuntaron 3, sin ningún tipo de pesaje en la carne, todo la cuenta estaba apuntada por unidades, después nos dijeron que eran los kilos del chuletón. La camarera dominicana deja mucho que desear. La cocina es lo único válido.
Una decepcion habiamos reservado mesa para 10 personas y al llegar nos encontramos con la sorpresa de que no teniamos mesa. La reserva se hizo por telefono, y todo enseñando la llamada no nos preparaban mesa, ni dar solucion.
Una decepción, raciones mínimas, me pusieron una minicola de merluza a la plancha evidentemente llena de espinas, un solomillo cortado y también el final de la pieza, en fin 200 euros malgastado
Me lo recomendaron como sitio excepcional, a las afueras pero después de 1000 km cometí el error de no haber reservado antes. Y se mostraron inflexibles para dar una opción, aún teniendo 2 mesas ocupadas y el resto vacías en reserva. La falta de flexibilidad cada vez me demuestra que no todo el mundo sabe estar en el sector, sobre todo si son intratables. Por muy buena que esté la comida, entiendo que no saben tratar a la gente. Buena suerte y buen camino. Si vuelvo a Vitoria, no volveré a intentar venir a La Sidre.
La no experencia, todo y haber llamado para reservar , hablado teoricamente con un profesional, nos presentamos y nos anuncian que no tenemos dicha reserva Nos niegan que se haya efectuado y todo habiéndolo demostrado, de muy maneras nos niegan el servicio, sin buscar ningun tipo de compensacion para ubicarnos en otra mesa o otro horario, lamentable!!
Creímos con unos amigos que era un lugar ideal para una comida de cuadrilla. Que desilucionados quedamos. Pedimos tres menús de sidrería para seis personas y las cantidades servidas fueron como para una persona, La comida servida fue escasa, nos sirvieron 1 y nos cobraron 3 y servida con muchísimo tiempo de diferencia. El precio 239 euros, quedamos pero muy desilucionados, de mi parte no volveré por ese lugar, Una vez y no más.
Sitio muy bonito, buen ambiente. Servicio INEXISTENTE. Precios abusivos, cuando tienes que hacer cola para pedir porque nadie sirve ni limpia las mesas. Si pides para picar, te tienes que levantar dos veces porque no te dan servilletas ni palillos, el pan debe de ser carísimo, porque apenas te ponen. Un robo a mano armada. Una pena porque el sitio es precioso.
pedimos un pescado(el único que quedaba, y parecía otro pescado diferente por textura) lo admitieron y a pesar de eso facturaron la totalidad. la tortilla tampoco estaba como en otras ocasiones, con la cebolla( a su bola?) echa de antes fijo. muy mal ha bajado mucho
El menú sidrería tiene un par de cosas fraudulentas, no incluye IVA y no queda claro lo que incluye, ya que parece que sea media botella de agua pero no así de Sidra. Es muy caro para la calidad que se ofrece y por 60€ de menú es la primera vez en mi vida que la sidra no es ilimitada (9,90€ cada botella después). El nivel de calor incluso más alto que la cuenta si cabe
Es una pena que los precios de la carta estén en formato extragrande y en letra muy pequeñita y escondido en una esquinita, figure el texto, "IVA no incluido". Así que, después de comer bien, te llevas una sorpresa al ver incrementado del precio que habías calculado en un 10%. Será legal, pero ese tipo de triquiñuelas hace tiempo que no se hacen ya. Hay poner bien claro el precio final, como cuando compras en el super, en la peluquería, en un almacén, o en cualquier restaurante que no te quiera engañar.
Espectativas por el suelo. Tras reservar para 21 personas eligiendo un menú sidrería y pagar 1400€, salimos la mayoría con hambre. Dos tallos de puerro por comensal, unos 50 gr de tortilla de bacalao con más cebolla que el propio bacalao, dos micro rodajas de morcilla, chuletón a compartir entre tres o cuatro escaso, etc. Como el vino crianza entraba en el menú nos cobraron aparte tres botellas de vino de año (inferior categoría y precio) que se consumieron, no tuvieron el detalle de darnos las tres de crianza que nos corresponderian. 18 € por el pan ya que alguno comió más de un bollito. En fin no creo que vuelva por ahi ninguno de los 21 y es una pena porque la ubicación es muy buena
Lamentablemente, nuestra experiencia en este restaurante fue muy decepcionante. Hicimos una reserva con anticipación por teléfono para un grupo de 10 personas, ya que queríamos celebrar un cumpleaños. Al llegar, nos sorprendió descubrir que nuestra reserva no estaba confirmada por ellos . La encargada, la Srta. Reina, no mostró interés en ayudarnos ni en ofrecernos una solución. No se molestó en darnos una mesa ni en intentar acomodarnos. En ningún momento se nos ofreció una opción para resolver la situación y nos desentendió por completo. Es una pena que un lugar con tanto potencial no haya sido capaz de atender de manera profesional y cordial a sus clientes. No volveremos ni recomendaremos este restaurante a nadie.
Conocía el anterior local, la sidrería San Prudencio y por eso lo recomendé como un lugar ideal para una comida de amigos. Una vez y no más. Pedimos tres menús de sidrería para seis personas y las cantidades servidas fueron ridículas. Si, la camarera lo advirtió, pero aún así. La comida servida fue eescasa y servida con muchísimo tiempo de diferencia. Eso sí. Los 239 euros iban acorde a la supuesta categoría del local. Una vez y no más.
Muy mal ,he venido dos veces antes de la pandemia creo que unos siete años y esto ya no tiene nada que ver,el pulpo cortado en láminas de chorizo si lo ve un gallego le da un telele el solomillo cortado en tiras también y echas no lo siguiente y a nosotros no nos dijeron en ningún momento que el solomillo no era al modo tradicional como toda la vida ósea el trozo gordo y poco echo ,mi mujer era celíaca pedimos un paté i la chica no nos dice nada y le digo yo a mi mujer que como se va a comer el paté sin pan porque claro los panecillos no puede comer pues nada a pedir otra cosa ,luego nos dice que nos trae el pan para celiacos,,muy bien oye ,ósea que con el pan para celiacos no se pude comer el paté ,nada que fatal y las camareras no tienen ni idea para gente intolerante etc ,en fin muy mála experiencia ya no volveremos jamás ,eso sí la cuenta de barata nada,desde que cambiaron de gerencia se nota que ha ido a peor
Estoy muy decepcionado,fui con mi mujer y una amiga a tomar la croqueta de chuleton en la semana de las croquetas,despues de esperar mas de 10 minutos esperando en una cola,en una barra desmontable,pedimos.un amriano rojo,que no habia,solo habia blanco,un zurito,que nos dijeron que no ponian zuritos y tuvimos que pedir una cerveza de tervio,despues de pedir otra bebida que no queriamos porqie no habia,tuvimos que pedir una racion de croquetas,que no solo venian las de chuleton,si no que era una racion de croquetas mixtas,porque nos pedian una especie de vale para pedir solo la croqueta de chuleton,donde en otros bares de la ruta donde hemos preguntado a conocidos que fueron ayer no les pidieron,y encima carisimo. Un vino blanco,3 euros,la racion de croquetas de 10 croquetas,15'60.euros,me ha parecido un robo y una verguenza
Caro y decepcionante. La comida, aunque aceptable, es escasa para el precio. Llamamos previamente para preguntar si había menú para veganos y para niños, y nos dijeron que no, sin ofrecer ninguna alternativa. Sin embargo, al llegar comprobamos que sí había un par de platos que se podían adaptar, algo que podrían haber informado desde el principio. El menú no compensa en absoluto: el chuletón, que supuestamente era de un kilo, dudo mucho que lo fuera, y desde luego no estaba a la altura; esperas un producto de primera y te sirven uno bastante normal. Los entrantes, muy básicos y con poca elaboración; la tortilla parecía más un revuelto que una tortilla. El servicio fue pésimo, con prisas constantes, malas formas y sensación de que querían acabar cuanto antes. En definitiva, una experiencia muy decepcionante. Un sitio al que no volveré.
El servicio es pésimo la camarera nos trató como idiotas repetiendo las cosas como si no llegáramos a entender nada del menú. La comida escasa para el precio y la carne fría. La tortilla podía revivir y ni siquiera preguntaron en qué punto queríamos la carne En fin un desastre. Pongo una estrella porque no me deja menos.
Caro y decepcionante. La comida, aunque aceptable, es escasa para el precio. Llamamos previamente para preguntar si había menú para veganos y para niños, y nos dijeron que no, sin ofrecer ninguna alternativa. Sin embargo, al llegar comprobamos que sí había un par de platos que se podían adaptar, algo que podrían haber informado desde el principio. El menú no compensa en absoluto: el chuletón, que supuestamente era de un kilo, dudo mucho que lo fuera, y desde luego no estaba a la altura; esperas un producto de primera y te sirven uno bastante normal. Los entrantes, muy básicos y con poca elaboración; la tortilla parecía más un revuelto que una tortilla. El servicio fue pésimo, con prisas constantes, malas formas y sensación de que querían acabar cuanto antes. En definitiva, una experiencia muy decepcionante. Un sitio al que no volveré.
El servicio es pésimo la camarera nos trató como idiotas repetiendo las cosas como si no llegáramos a entender nada del menú. La comida escasa para el precio y la carne fría. La tortilla podía revivir y ni siquiera preguntaron en qué punto queríamos la carne En fin un desastre. Pongo una estrella porque no me deja menos.
Anmelden, um eine Bewertung zu schreiben
AnmeldenWerbung entfernen und Menü verwalten
Entdecke deine Gegend
167 Fotos
Entdecke Fotos von Sidrería Armentia
Informationen über Sidrería Armentia
Anfahrt
Larrintzar Kalea, 3, 01007 Armentia, Araba, Spain
Vitoria-Gasteiz, Vitoria-Gasteiz 01007
Highlights
Dienstleistungen
Speisemöglichkeiten
Restaurant-Infos
Ausstattung
Die Nachbarschaft
Standort
Larrintzar Kalea, 3, 01007 Armentia, Araba, Spain
Vitoria-Gasteiz, Vitoria-Gasteiz 01007
📍 Die Nachbarschaft erkunden
iglesia de Álava
patrimonio construido vasco en Vitoria-Gasteiz
edificio en Vitoria, España
Spiele
🎮 Sammle Punkte beim Entdecken!
Spiele Find Me und löse Punkte gegen Rabatte bei Sidrería Armentia und anderen Restaurants ein
Sammle Punkte bei Sidrería Armentia!
Spiele Find Me und löse Belohnungen hier ein
Sammle Extrapunkte und löse sie gegen Belohnungen von Sidrería Armentia ein
🏆 Belohnungen von Sidrería Armentia
10% Rabatt
Bei Sidrería Armentia
Gratis Vorspeise
Bei deinem nächsten Besuch
VIP-Tisch
Premium-Erlebnis
um Belohnungen einzulösen und Punkte zu sammeln
📋 Wie funktionieren die Belohnungen?
Spiele Find Me
Alle 100 Scorepunkte = 1 Belohnungspunkt
Sammle Punkte
Worker erhalten 2x Punkte pro Spiel
Löse Belohnungen ein
Rabatte, Gratis-Essen und VIP-Erlebnisse
Gehört es Ihnen? GRATIS beanspruchen!
Werbung entfernen und Menü verwalten