Restaurant Can Po
Restaurant · Camprodon
About Restaurant Can Po
Restaurant Can Po is a Restaurante restaurant located in Camprodon, Camprodon. Rated 4.3 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, small plates. Offers dine-in. Casual, co...
Restaurant Can Po is a Restaurante restaurant located in Camprodon, Camprodon. Rated 4.3 out of 5 by guests. Known for: Fireplace, Great coffee, Great dessert, Great wine list. Popular for lunch, dinner, solo dining. The menu features coffee, healthy options, small plates. Offers dine-in. Casual, cozy, quiet atmosphere.
What Customers Say About Restaurant Can Po
Restaurante Can Po destaca por su comida tradicional catalana de alta calidad y un ambiente acogedor, especialmente con chimenea en invierno. Los clientes elogian la carne exquisita y la atención amable, aunque algunos mencionan un servicio lento o antipático.
Popular Dishes
Tip: Si vas en grupo, intenta reservar el reservado, ya que tiene una pequeña terraza con vistas bonitas. Ten en cuenta que el aparcamiento puede ser complicado.
Features
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Data from Wikidata
Frequently asked questions about Restaurant Can Po
Restaurant Can Po Camprodon Reviews
Un restaurante excelente. Lo conocemos desde hace unos 35 años. Hoy hemos estado allí y hemos pedido revuelto con setas y gambas y el huevo estaba en su punto de poco hecho. El salmón marinat es de otra dimensión impresionante como siempre. De segundo cordero a la Llosa muy jugoso y espectacular y bacalao a la llauna, algo fuera de serie. Ramon el chef cocina como los ángeles y siempre salimos de allí muy contentos y ya pensando en la próxima vez. También muchas gracias a Lidia y todo su equipo por su amabilidad que siempre nos tratan.
siempre que voy a camprodon hago una comida en este sitio con un entorno especial...nunca me ha decepcionado y su carpacio de gambas y el canalon con crema d ceps buenisimo...entre otros platos...solo recomiendo revisar la nota ya que la ultima vez por error d la maquina la cajita para llevar comida salio a 15 euros..😄😄.mas que el contenido...pero enseguida lo solucionamos... sitio oara repetir precio calidad perfecto☺😊
Decidimos probar Can Pó al estar alojados justo enfrente en Can Cibat. Encantados con la experiencia: productos de cercanía y calidad a unos precios muy razonables. Lo recomiendo si vais a Rocabruna o Beget. Eso sí, reservad antes
EL MEJOR RESTAURANTE EN EL QUE HE COMIDO! Ojos en blanco en cada bocado. Todo muy sabroso, preparado al detalle y con muy buen gusto. Se nota el amor por la comida, la tradición y el producto de primera calidad. El servicio es super cercano y agradable. El lugar es precioso y está decorado con muy buen gusto. Y la zona es encantadora. Toda una experiencia que esperas repetir muy pronto. Lo recomiendo a todo el mundo. Toda la comida es increíble pero mi favorito es cualquier plato que lleve ceps. Conozco que el chef Ramon Sala es experto en preparar este tipo de setas, ya que tiene un libro de recetas donde el principal ingrediente es el cep y se titula “El cep: Com preparar-lo 10 vegades”. Yo tengo el libro y aunque pueda preparar las recetas, prefiero ir al restaurante a comerlas allí, ya que es toda una experiencia. Le doy un 10 de 10.
Hace 15 años que no había vuelto a Can Po y iba con una cierta intranquilidad de llevar a mi hija y pareja a comer por si acaso había cambiado la calidad. Que maravilla! Sigue igual de bonito el lugar y la comida es de un nivel superior. Enhorabuena! Un placer,de verdad.😄👍
Buenísima relación calidad precio, el lugar es muy acogedor y la comida está muy sabrosa. Muy recomendables el carpaccio de peus de porc, el magret de pato y el turnedó. Lo único que no nos ha fascinado ha sido el entrecot.
Un pequeño restaurante al que no puedes dejar de ir. Romántico y acogedor! Todos los platos que probamos nos encantaron. Un steak tartare muy muy bueno!
Se come muy bien, la comida es de calidad, a un precio más que razonable. Un entorno rural muy cuidado. Servicio muy atento y profesional.
Llevo viniendo a este restaurante desde que nací. La calidad del genero es impresionante. Can Po es un clásico cada vez que voy a la vall de camprodon
Restaurante de cocina tradicional ubicado en Rocabruna cerca de Beget. Absolutamente espectacular, productos frescos y de calidad y de trato muy agradable. Decoración rústica. Nuestra familia solía ir con cierta asiduidad y por fin descubrimos la razón. Acertamos plenamente...eso sí, conviene reservar.
Pequeño rincón en un entorno privilegiado. Buena cocina y muy buena atención de la única camarera. A pesar de estar desbordada por su carga de trabajo fue siempre diligente y simpática.
No suelo escribir reseñas pero quiero compensar algunas escritas recientemente tremendamente injustas y poco tolerantes. El restaurante tiene un ambiente íntimo y rural de lo más exquisito, cuidando todos los detalles para que te sientas a gusto. El servicio es muy bueno, siempre atentos para que no falte nada. La comida es deliciosa, con una carta muy equilibrada y, no menos importante, unos vinos cuidadosamente seleccionados (lo cual tristemente no suele ser habitual). El precio, como no podía ser de otro modo, muy razonable. Para volver y repetir!
Es de esos sitios que me enamoran. Está en un entorno idílico, rodeado de verde y con pocas mesas, lo que hace que comer allí se sienta como un pequeño ritual. Éramos cuatro, y de primero pedimos: carpaccio templado de pies de cerdo, milhojas de patata con foie, vieiras con jamón y revuelto de gambas. Todo estaba exquisito. De segundo, yo pedí el turnadó de rabo de toro, que estaba espectacular. Me habría pedido otro sin pensarlo. Me encantó que antes de sentarnos ya hubiera en la mesa dos jarras de agua fresca, pan con alioli, y además nos sirvieron un gazpacho con sandía como aperitivo. Un detalle que marca la diferencia. Acompañamos la comida con un buen cava, y de postre compartimos un tiramisú y una cheesecake. Muy buenos ambos. Si vuelvo a hacer turismo por la zona, sin duda repetiré. Por cierto, me olvidaba: el precio está muy bien, especialmente considerando la calidad de la comida. Lo único menos positivo fue que faltaban un par de platos que estaban anunciados en la carta.
Impresionante encontrarse un restaurante de este nivel como perdido en medio de montañas y plena naturaleza. La atención un diez, madre e hija te cuidan y te miman desde el primer momento que entras por la puerta de Can Po. La carta te deja boquiabierto. Estuvimos tres veces en una semana que estábamos hospedados muy cerca. Excelente calidad, el cocinero o chef Ramón, que ha mantenido la tradición familiar con su buen hacer y un local que derrocha su peculiar estilo con sus rincones.
- Comida: cocina tradicional catalana. - Recomiendo: los canelones y el filete. - Local: muy bonito. Merece la pena pedir el reservado si eres un grupo grande, tiene una pequeña terraza y unas vistas muy bonitas. - Ubicación: En la entrada del pueblo (Rocabruna) viniendo de Camprodón. - Calidad/precio: unos 30€/persona con vino. - Trato: el único handicap. Muy secos, y en cierto momento bordes, no han estado a la altura de la comida. Esperemos que mejore de cara a la próxima vez.
Muy buena experiencia, la comida muy rica. Los postres estaban buenísimos, la camarera siempre atenta com la gente y muy amable. Lo malo es aparcar, pero lo demás un espectáculo.
Es la primera vez q venimos, nos lo han recomendado y la verdad para volver a repetir, la comida buenisima
Comimos muy bien! El servicio un poco lento pero dentro de lo correcto! La comida vale la pena la espera
Es de esos sitios que me enamoran. Está en un entorno idílico, rodeado de verde y con pocas mesas, lo que hace que comer allí se sienta como un pequeño ritual. Éramos cuatro, y de primero pedimos: carpaccio templado de pies de cerdo, milhojas de patata con foie, vieiras con jamón y revuelto de gambas. Todo estaba exquisito. De segundo, yo pedí el turnadó de rabo de toro, que estaba espectacular. Me habría pedido otro sin pensarlo. Me encantó que antes de sentarnos ya hubiera en la mesa dos jarras de agua fresca, pan con alioli, y además nos sirvieron un gazpacho con sandía como aperitivo. Un detalle que marca la diferencia. Acompañamos la comida con un buen cava, y de postre compartimos un tiramisú y una cheesecake. Muy buenos ambos. Si vuelvo a hacer turismo por la zona, sin duda repetiré. Por cierto, me olvidaba: el precio está muy bien, especialmente considerando la calidad de la comida. Lo único menos positivo fue que faltaban un par de platos que estaban anunciados en la carta.
Fui con mi pareja al restaurante. Una comida exquisita y de calidad. Buen servicio y ambiente inmejorable. Respecto al precio y teniendo en cuenta la calidad, nos pareció muy bien. Volveremos más de una vez. Enhorabuena a todo el personal por la calidad que ofrecen.
Impresionante encontrarse un restaurante de este nivel como perdido en medio de montañas y plena naturaleza. La atención un diez, madre e hija te cuidan y te miman desde el primer momento que entras por la puerta de Can Po. La carta te deja boquiabierto. Estuvimos tres veces en una semana que estábamos hospedados muy cerca. Excelente calidad, el cocinero o chef Ramón, que ha mantenido la tradición familiar con su buen hacer y un local que derrocha su peculiar estilo con sus rincones.
- Comida: cocina tradicional catalana. - Recomiendo: los canelones y el filete. - Local: muy bonito. Merece la pena pedir el reservado si eres un grupo grande, tiene una pequeña terraza y unas vistas muy bonitas. - Ubicación: En la entrada del pueblo (Rocabruna) viniendo de Camprodón. - Calidad/precio: unos 30€/persona con vino. - Trato: el único handicap. Muy secos, y en cierto momento bordes, no han estado a la altura de la comida. Esperemos que mejore de cara a la próxima vez.
Un degustar impresionante, en un ambiente relajado. Impresionante el tartar de gambas. Todo ello regalado con un buen vino de l Empordà, l' oratori.
Fuimos 4 personas a comer. La comida estupenda. Muy buena calidad precio. Producto de primera. Buena atención al cliente y el interior muy acogedor con chimenea en invierno.
Hacía años que no venía. Sigue siendo igual o más bueno que antes. Situado en un entorno precioso, en Rocabruna dirección Beget. La comida está súper buena, muy bien elaborada. Me encanta lo acogedores que son los comedores. Un 10!
Restaurante tranquilo,platos elaborados y sabrosos,la carne exquisita,el steak tartar de Ternera de los mejores que he comido y los postres fantásticos,
Sitio DELICIOSO! Muy recomendable para comer o cenar. Todo lo que tienen en carta está buenísimo.
Muy buena experiencia, la comida muy rica. Los postres estaban buenísimos, la camarera siempre atenta com la gente y muy amable. Lo malo es aparcar, pero lo demás un espectáculo.
Comimos muy bien! El servicio un poco lento pero dentro de lo correcto! La comida vale la pena la espera
Comida casera y sabrosa. Servicio no tan bueno. Antipática al principio, algo mejor durante el servicio y al final mejoro porque vino una chica joven a atendernos muy agradable
Comida muy bien elaborada, platos muy sabrosos y buena cantidad. Buena relación calidad/precio. Los postres algo justos no hacen honor a los buenos primeros y segundos. Gran variedad de vinos de L'Empordà. Muy recomendable, repetiremos seguro.
Buena cocina. Local bonito pero lentísimo el servicio. Entramos a las 14 h y salimos a las 17 h. Mucha espera y mucha lentitud. Primera camarera muy seca y poco agradable. Luego nos atendió una chica más joven y mucho mejor.
La comida sigue siendo buena...pero nada ver con el antiguo Can Po de cocina catalana elaborada. Ahora es uno más de cocina catalana. Caeta corta y falraban ya varios platos...
Fuimos a cenar con unos amigos ya que nos habían recomendado mucho el restaurante, la verdad es que la ubicación es muy buena y la comida relación calidad precio sensacional. El gran handicap ha sido el servicio... la camarera que nos ha atendido ha sido muy antipática desde un inicio, con contestaciones super secas, con un trato en general realmente malo, daba la sensación de que no tenía ganas de atendernos. Una pena porque el resto de la velada fue muy buena... Ubicación: 4/5 Comida: 5/5 Servicio: 1/5 Precio: 5/5
El restaurante es pequeño y acogedor, instalado en una antigua casa de Rocabruna. Fue decepcionante saber que algunos de los platos que pensaba pedir no estuvieran en existencia, sobre todo el milhojas de patata, boletus y foie. El servicio, una sola persona, no daba abasto para servir adecuadamente a todos los clientes, olvidaba algunas peticiones y para pagar tuve que esperar un buen rato hasta que salió de las dependencias privadas. El revuelto de setas y gambas estaba muy rico, el rabo de toro un poco duro y para mí demasiado especiado, y el tiramisú, muy raro, fue lo que menos me gustó.
Comida muy rica y sabrosa. Calidad-precio recomendable. Ambiente, depende de en que zona te sitúen. Servicio que se esfuerza pero desbordado y poco profesional. A la hora de pagar, no había nadie. Las 2 persona de la sala , seguían sirviendo las mesas y se habían acumulado 5 mesas para pagar y estuvimos mucho rato esperando. Había una queja generalizada de los clientes al respecto. Una pena porque la mala calidad del servicio, desmerece la experiencia gastronómica. Si pusieran más personas trabajando en la sala, se resolvería el problema.
El restaurante es pequeño y acogedor, instalado en una antigua casa de Rocabruna. Fue decepcionante saber que algunos de los platos que pensaba pedir no estuvieran en existencia, sobre todo el milhojas de patata, boletus y foie. El servicio, una sola persona, no daba abasto para servir adecuadamente a todos los clientes, olvidaba algunas peticiones y para pagar tuve que esperar un buen rato hasta que salió de las dependencias privadas. El revuelto de setas y gambas estaba muy rico, el rabo de toro un poco duro y para mí demasiado especiado, y el tiramisú, muy raro, fue lo que menos me gustó.
Fuimos a cenar con unos amigos ya que nos habían recomendado mucho el restaurante, la verdad es que la ubicación es muy buena y la comida relación calidad precio sensacional. El gran handicap ha sido el servicio... la camarera que nos ha atendido ha sido muy antipática desde un inicio, con contestaciones super secas, con un trato en general realmente malo, daba la sensación de que no tenía ganas de atendernos. Una pena porque el resto de la velada fue muy buena... Ubicación: 4/5 Comida: 5/5 Servicio: 1/5 Precio: 5/5
Comida muy rica y sabrosa. Calidad-precio recomendable. Ambiente, depende de en que zona te sitúen. Servicio que se esfuerza pero desbordado y poco profesional. A la hora de pagar, no había nadie. Las 2 persona de la sala , seguían sirviendo las mesas y se habían acumulado 5 mesas para pagar y estuvimos mucho rato esperando. Había una queja generalizada de los clientes al respecto. Una pena porque la mala calidad del servicio, desmerece la experiencia gastronómica. Si pusieran más personas trabajando en la sala, se resolvería el problema.
El sitio es bonito y el restaurante está en una casa antigua con techos bajos que es acogedora. Por el contrario la comida, aunque está bien, es muy muy escasa y cara! Una media de 18€/persona por un sólo plato. Además cobran los cubiertos. Y lo peor de todo es que tardan muchísimo en servirte. Estuvimos 1h para que nos empezaran a servir.
Hace algunos años de nuestra última experiencia en Can Po, que no fue demasiado positiva por su mal servicio. Este año decidimos darle otra oportunidad pero se han superado: mucho trabajo para un par de personas en sala completamente desbordadas, se percibe el estrés en el ambiente. Nos preguntamos porqué dan reservas si no pueden atenderlas correctamente. Los primeros aparecieron cuando llevábamos 1:15 sentados y además se olvidaron de un plato. La comida es correcta (que no excelente) pero como experiencia, hoy por hoy, no la recomendaría.
Nuestra experiencia en este restaurante fue decepcionante. A pesar de tener una reserva, no tenían la mesa preparada y tuvimos que esperar más de 10 minutos para sentarnos. Una vez en la mesa, el servicio fue aún peor: estuvimos una hora esperando para poder hacer el pedido porque simplemente nos ignoraban. La comida, sinceramente, nada especial. No repetiría y, si queréis un sitio donde os atiendan bien, este no es el lugar.
La comida es buenísima, felicito a los cocineros pero las camareras que nos sirvieron la comida tuvieron muy poquita educación, la atención muy mala..tardaban mucho en atendernos pero como eran sólo dos se entiende que vayan de un lado a otro… pero de verdad es necesario que cada vez que las llamábamos para que trajeran algo se hicieran las despistadas para no atendernos? Les cuesta tanto mirarte y responder algo como ahora voy, os tengo en cuenta.. no sé.. un poquito de educación y no hacer como si no te hubiesen oído, dejándote con la palabra en la boca… no una vez, no dos, ni tres… siete u ocho veces… y ya os digo que no me quejo por falta de paciencia, es por su actitud… una lástima… con lo buena que está la comida!!!.. la única respuesta de una de ellas fue…” es que tengo que atender a 24 personas”
Nuestra experiencia en este restaurante fue decepcionante. A pesar de tener una reserva, no tenían la mesa preparada y tuvimos que esperar más de 10 minutos para sentarnos. Una vez en la mesa, el servicio fue aún peor: estuvimos una hora esperando para poder hacer el pedido porque simplemente nos ignoraban. La comida, sinceramente, nada especial. No repetiría y, si queréis un sitio donde os atiendan bien, este no es el lugar.
La comida es buenísima, felicito a los cocineros pero las camareras que nos sirvieron la comida tuvieron muy poquita educación, la atención muy mala..tardaban mucho en atendernos pero como eran sólo dos se entiende que vayan de un lado a otro… pero de verdad es necesario que cada vez que las llamábamos para que trajeran algo se hicieran las despistadas para no atendernos? Les cuesta tanto mirarte y responder algo como ahora voy, os tengo en cuenta.. no sé.. un poquito de educación y no hacer como si no te hubiesen oído, dejándote con la palabra en la boca… no una vez, no dos, ni tres… siete u ocho veces… y ya os digo que no me quejo por falta de paciencia, es por su actitud… una lástima… con lo buena que está la comida!!!.. la única respuesta de una de ellas fue…” es que tengo que atender a 24 personas”
Fuimos por una recomendación, pero al llegar 10 minutos antes de la reserva la camarera no nos dejó ni cruzar la puerta, ni para ir al baño!! Daba la sensación de que la estábamos molestando en su " casa ". Decidimos probar en el restaurante Can Pluja (que está a una calle para arriba) y la verdad que fue un acierto 😊 Al volver al coche pasamos por can po y nos sorprendió ver a una mujer que venía a toda prisa con mala cara hacia nosotras. Nos sentimos intimidadas, e incluso acosadas. Nos reclamó el porque no fuimos a comer a su restaurante. Increíble, nos quedamos flipando, fue surrealista. Obviamente le intentamos explicar la situación pero no hubo manera, era un conversación sin sentido. En fin, no entramos y tampoco lo haríamos solo por el mal servicio, aunque la comida la recomienden. Es una pena para los propietarios tener a este tipo de personal.
Un desastre absoluto. De lo peor que he visto en cuanto a trato. Escribo en castellano para que me entienda más gente. Teniamos mesa a las 13:00h y hemos llegado a las 13:40h, fallo nuestro.... Por desgracia para nosotros nos atendió la primera camarera, una chica morena con gafas, que nunca tendrá arrugas pues tiene la sonrisa y amabilidad congeladas. En el restaurante habia una mesa grande en 1 comedor y dos mesas de 2 en el otro, todo lo demás vacio, aunque evidentemente con reservas. Solo al llegar, nos pregunta el nombre, y antes de decirnos bienvenidos o hola ya nos pega bronca por llegar tarde, con una recriminación bien elaborada y con la NO sonrisa que la caracteriza, y nos dice que esperaremos mucho tiempo para comer. Le pregunto por que, y su respuesta, sigue siendo, "...porque habeis llegado tarde..." En fin, nos sentimos castigados. En eso que entra un grupo de 5 personas...a su hora, pues no hubo bronca, aunque tampoco sonrisas, y le pregunto a la ruiseñora camarera si comeriamos antes que ellos. Y nos responde: "....NO, pues ellos han llegado a su hora..." Estupefacto con la cadena de acontecimientos, me atrevo a preguntarle, aunque con dudas y miedo...."...cuando comeremos...??" Y me responde: "...cuando hayan comido todos los que lleguen en su hora..." Aparentemente estabamos castigados a esperar a la cena para comer.... Yo entiendo que me hagan esperar hasta que hayan servido a los que han llegado antes, pero no este desproposito de trato. Anonadado por este castigo, no me castigaban des de EGB, cuando tenia 5 años, le comentabamos, con la misma cara seria que ella, que nos ibamos a comer a cualquier otra parte... SIN PALABRAS
Escribo en Castellano para que me entienda mas gente. Soy vecino y llevo mas de 20 años comiendo en Can Po, desde hace ya demasiado tiempo la cosa va a peor, pero siempre le di mas oportunidades, lo de hoy ha sido la gota que colmó el vaso, el servicio no habla catalán, la trona del niño la tuve que pedir 3 veces, la camarera “jefa” muy maleducada: solamente entrar me dijo “cierra la puerta que entran mosquitos” antes de los buenos dias o dar mi nombre de la reserva, de postre trajeron 4 trufas y éramos 5, le pedi una para mi hijo de 3 años pero su respuesta ha sido que tenemos que pedir una ración entera a pesar de los 200€ de cuenta que he pagado, poco detallista, a parte ya no dan trufas en el café, hace poco también me encontré en que no se podía pagar con tarjeta y lee mandé un bizum, mi sorpresa fue que no me dejaron ir hasta recibir el ok del banco despues de esperar 15 min porque no tenían cobertura al móvil. flipante y delirante, yo no vuelvo mas! Hasta nunva Can Po!
La comida muy buena. El reservado está bien para no tener tanto ruido, con la terraza y las vistas, está muy bien. Recomiendo al dueño que revise la atención al cliente de su personal. Es muy vergonzoso que te atiendan como si hubieras roto algo, no te den bien la información, la sopa venga fría y no te digan nada cuando lo mencionas, y por último, te digan que si insinúas que te van a robar por pedir ver el importe que vas a pagar con la tarjeta. Una pena para el cocinero que ya ha perdido un cliente
Muy mala experiencia. El trato de la encargada muy desagradable, le molesta hasta que le pidas un vaso. La comida bastante mala. Te venden un creppe de marisco que en realidad es un canelon de carne del supermercado bastante insipido. Del marisco no se supo nada. La salsa que le ponen a la carne es muy muy amarga , no me pude acabar el plato. Lo unico positivo son los chicos del servicio, muy amables, son los unicos que hacen bien su trabajo.
Hemos realizado una reserva para cenar a las 22:00 horas. Al llamar, una empleada confirmó la reserva sin inconvenientes y tomó nota de nuestro nombre. Nos presentamos en el establecimiento a las 21:55 horas y, a pesar de que todas las mesas estaban vacías y las luces encendidas, nadie respondió al timbre. Tras dos llamadas, la propietaria, según parece, nos recibió con una actitud arrogante y la pregunta: “¿Qué quieren?”. Le informamos de nuestra reserva a las 22:00 horas, a lo que nos respondió que ya no ofrecían servicio de cena, ya que la cocina había cerrado. La experiencia resultó completamente decepcionante, especialmente considerando la escasa oferta de restaurantes abiertos a esa hora en la zona. El servicio fue deficiente y no recomendamos el establecimiento.
Experiencia muy mala por culpa de una camarera maleducada. Pedimos las cartas para ir mirando la comida para los niños para que fueran empezando a prepararsela pero nos las negaron porque aún no había llegado toda la gente. Encima nos obligaron a pedir entrantes obligatoriamente porque les estábamos ocupando una mesa de 6 personas (cuando tenían el restaurante vacío). La camarera mirándonos con mala cara porque pedimos solamente un entrante (obligados) para compartir entre todos. Y para rematar nos cobraron un plato de más. La comida está bien pero tampoco vale tanto la pena como para coger el coche e ir allí expresamente a un pueblo que no tiene nada que visitar.
Hemos sido clientes habituales durante más de dos décadas. Siempre consideré que este restaurante ofrecía una excelente relación calidad-precio, pero lo ocurrido el pasado mes de agosto es simplemente inaceptable. Fuimos a celebrar el cumpleaños de una de mis primas en un ambiente familiar. Nada más llegar, nos sirvieron un aperitivo, como de costumbre. Esta vez se trataba de un gazpacho. Todos lo probamos, excepto mi hijo de 5 años, quien no es fanático de esta sopa fría. Antes de que retiraran los vasos, le pedí a mi hijo que me entregara el suyo, ya que planeaba dárselo a mi otro hijo de 1 año, a quien le encantó. Mi sorpresa fue mayúscula al encontrar dos fragmentos de vidrio del tamaño de una moneda dentro del gazpacho. Nos quedamos completamente estupefactos. Inmediatamente, fuimos a informar a la camarera sobre la situación, pero su respuesta fue bastante inadecuada. Unos minutos después, un camarero poco familiarizado con nosotros salió a disculparse, explicando que se había roto un vaso en la cocina y que creían que todo estaba limpio de cristales. La comida continuó y cuando llegaron los postres, habíamos encargado una tarta de queso para mi prima. Nos la trajeron y tenía un aspecto espectacular. Mi prima sopló las velas, pero cuando su pareja iba a cortar la tarta, encontró otro trozo de vidrio, esta vez de menor tamaño y difícil de detectar, lo que podría haber causado una seria lesión si no fuera por la aguda vista de su novio. Una vez más, protestamos enérgicamente. En realidad, les comunicamos que ya no queríamos ese pastel. Nos ofrecieron otro, pero no confiábamos en su oferta, por lo que decidimos optar por postres de la carta. Al final de la comida, sin recibir una disculpa sincera por estos incidentes graves, nos entregaron la cuenta tal cual. Hice una queja, expresando que lo sucedido era muy grave, y la respuesta que obtuve fue: "No lo hicimos a propósito", lo cual me dejó completamente perplejo. ¡Por supuesto que no lo hicieron a propósito, pero eso no minimiza la gravedad del asunto! Estoy profundamente decepcionado. No hubo ni una disculpa sincera ni un gesto de compensación en la factura. En resumen, parecía que pretendían que nada de esto hubiera ocurrido. No tengo palabras para expresar mi descontento.
En Rocabruna, en la provincia de Girona, habíamos estado hace tiempo (por eso valoro la comida y el ambiente). Con ocasión de la celebración del aniversario de una buena amiga habíamos reservado nuevamente. Llevábamos 2 perritas en una bolsa totalmente cerradas, pero el local no admitía mascotas, hasta aquí todo bien. El problema es las formas con que nos lo han dicho, yo llevaba una bolsa con las mascotas me han cogido del brazo diciendo PERROS NO. Me doy la vuelvo para irme y un empleado con MALAS FORMAS nos dicen FUERA, FUERA. Tengo claro que donde no me tratan bien no volveré jamás y nunca lo recomendaré. Puedes tener razón que no admites mascotas pero las cosas se dicen bien, NO HUMILLAR delante de los comensales. JAMÁS IRÉ A NINGÚN PRECIO. Además que no son PET FRIENDLY que toca aceptar son MUY MALEDUCADOS y eso es INACEPTABLE. Lo que puedan tener de cocina lo pierden por la mala atención a las personas.
El servicio es muy lento e incluso maleducados, tardaron 45 min solo en traer la carta, después de pedirla 3 veces. Definitivamente les falta personal. La comida aceptable, pero nada especial.
El servicio es muy lento e incluso maleducados, tardaron 45 min solo en traer la carta, después de pedirla 3 veces. Definitivamente les falta personal. La comida aceptable, pero nada especial.
En Rocabruna, en la provincia de Girona, habíamos estado hace tiempo (por eso valoro la comida y el ambiente). Con ocasión de la celebración del aniversario de una buena amiga habíamos reservado nuevamente. Llevábamos 2 perritas en una bolsa totalmente cerradas, pero el local no admitía mascotas, hasta aquí todo bien. El problema es las formas con que nos lo han dicho, yo llevaba una bolsa con las mascotas me han cogido del brazo diciendo PERROS NO. Me doy la vuelvo para irme y un empleado con MALAS FORMAS nos dicen FUERA, FUERA. Tengo claro que donde no me tratan bien no volveré jamás y nunca lo recomendaré. Puedes tener razón que no admites mascotas pero las cosas se dicen bien, NO HUMILLAR delante de los comensales. JAMÁS IRÉ A NINGÚN PRECIO. Además que no son PET FRIENDLY que toca aceptar son MUY MALEDUCADOS y eso es INACEPTABLE. Lo que puedan tener de cocina lo pierden por la mala atención a las personas.
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About Restaurant Can Po
How to get there
Carretera de Beget, s/n, 17867 Rocabruna, Girona, Spain
Camprodon, Camprodon 17867
Highlights
Services
Dining Options
Restaurant Info
Amenities
The Neighborhood
Location
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church building in Camprodon, Spain
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