Casa Alberto
Spanish · Madrid
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About Casa Alberto
Bienvenidos a Casa Alberto, un rincón histórico de Madrid desde 1827. Aquí, la tradición se saborea en cada tapa, desde el marisco fresco hasta las carnes más selectas, acompañadas de nuestro vermut casero. Os invitamos a disfrutar de una experiencia auténtica y llena de sabor en un ambiente acogedo...
Bienvenidos a Casa Alberto, un rincón histórico de Madrid desde 1827. Aquí, la tradición se saborea en cada tapa, desde el marisco fresco hasta las carnes más selectas, acompañadas de nuestro vermut casero. Os invitamos a disfrutar de una experiencia auténtica y llena de sabor en un ambiente acogedor y genuinamente español.
What Customers Say About Casa Alberto
Casa Alberto es una taberna tradicional muy popular en Madrid, conocida por su ambiente animado y auténtica comida española. Los clientes destacan la excelente calidad de las tapas, el vermut casero y el servicio amable, aunque a veces hay que esperar.
Popular Dishes
Best For
Tip: Llega temprano o prepárate para esperar, ya que suele estar muy concurrido. Prueba el vermut casero y las tapas variadas.
Features
What to see nearby
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Casa Alberto is located in Madrid, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Casa de Pérez Villaamil (A 31m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
- Palacio de Santoña (Madrid) (A 34m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- iglesia de San Sebastián (Madrid) (A 120m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Other Points of Interest
- Biblioteca del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (A 79m) — biblioteca en España
- Casa Palacio Atocha 34 (A 100m) — Casa Palacio situada en la Calle Atocha número 34 de Madrid
- Biblioteca Digital Real Academia de la Historia (A 105m)
- Pedro Calderón de la Barca (A 129m) — estatua en Madrid
- Palacio de los Condes de Montijo y Teba (A 139m) — edificio desaparecido de Madrid
- Oratorio del Olivar (A 149m) — building in Madrid, Spain
- Casa de Cervantes (Madrid) (A 155m) — building in Madrid, Spain
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Frequently asked questions about Casa Alberto
Casa Alberto Madrid Reviews
Fabuloso descubrimiento. Un clásico de categoría que redescubre platos de toda la vida con calidad y excelente atención. Me gustó la croqueta de jamón, aunque la de calamar me pareció muy lechosa. Fabulosos el bacalao rebozado y la tortilla. Bueno estaba también el pincho moruno y la tarta de la abuela. Quizá el que menos me convenció fue el montadito de calamares, pero aún así estaba bueno. El trato maravilloso, la verdad.
Sitio de toda la vida con buena comida y buen servicio. Muy recomendables las croquetas de calamares y el revuelto de bacalao. Así como el vermú de la casa. El postre castizo es curioso pero solo lo recomiendo si te gustan los caramelos de violeta. Personalmente, probaré otro postre la próxima vez. El servicio fue eficiente y amable a pesar de que el restaurante estaba lleno. El local tiene un decoración muy tradicional con memorabilia futbolera y taurina además de fotos de todas las personalidades que lo han visitado a lo largo de sus casi 200 años de recorrido. Precios algo más elevados que otros restaurantes tradicionales de la zona pero la calidad se paga al fin y al cabo. Entre semana hay menú del día a 22€. Es recomendable reservar, yo fui con un amigo y a pesar de que éramos solo dos, a medio día y entre semana tuvimos que esperar unos 20 minutos a que se liberase una mesa en la zona de la barra.
Los mejores callos de todo Madrid. Sitio con solera y sabor. Bien atendidos en barra. El camarero,muy atento en ofrecer sitios que se iban quedando libres en las mesas a los que estabmos en barra. Hay que ir. Repetiremos.
Septiembre/23. Hemos vuelto y no podemos decir nada mas que es de los mejores sitios de Madrid. Especial mencion a Eliseo.Inmejorable experiencia. Primera visita en la barra. Tan bien , que tuvimos que repetir porque nos quedamos con ganas de más. La atención inmejorable, nos hicieron sitio a pesar de llamar justo para ese día. Ya tenemos restaurante para cuando vayamos a Madrid. Se puede tapear, se puede comer formalmente...Destacable callos, croquetas de calamar, rabo de toro y torrija...pero lo mejor la atención de Elíseo y Luis.
Si bien no es sitio donde tengas una amplia selección de platos para elegir en el menú, la verdad es que los que tienen son excepcionales. En nuestro caso optamos por unas anchoas, unas mollejas y unos callos y los tres superaron nuestras expectativas. En mi opinión los callos de lo mejorcito de Madrid. Por supuesto, que la atención del personal excepcional. Eso sí recomendamos reservar, está muy solicitado
Lo encontramos por casualidad y fue un gran descubrimiento! Cumple con creces tanto por la calidad de la comida, la puesta en escena y el trato del personal. Todo lo que pedimos fue un gran acierto. Callos, croquetas y rabo de toro (en las fotos es 1/2 ración para dos y muy bien), alcachofas con velo Ibérico (ver foto) muy sabrosas pero quizás 15€ se me hace muy caro. Vermut de la casa muy bueno. 100% recomendable y seguro volveremos!
Comimos allí y nos gustó mucho tanto el sitio como lo que pedimos. El local es muy pequeño y se forman pequeñas colas. Tomamos unos boquerones en vinagre (muy buenos) y media de jamón (bien). Los langostinos al ajillo nos parecieron demasiado picantes. El servicio, excelente. Muy recomendable.
Restaurant clasico, dentreo de los mas antiguos de Madrid. Relativamente pequeño pero con gran ambiente, gran atención, jovial, personalizada y efectiva. Fuimos en dos oportunidades degustando: Croqueta de chipirones en su tinta (originales y muy sabrosos), pimientos de piquillo rellenos de bacalao, esparragos a la madrileña, Merlusa, Bacalao, manitas rellenas de rabo de toro, carrillera de terneras, ragu de ciervo, milhojas torta de queso. Todos los platos exquisitos en sabor, con buena presentación, de gran calidad y sabor. Segun mi opinion el mejor dentro de su estilo, de los muchos buenos en Madrid..
Totalmente recomendado. Nosotros vamos de vez en cuando. El espacio no es grande pero merece mucho la pena. La última vez de restaurante nos salió por "un pico", claro, no comimos bravas y ración de palillos y eso hay que pagarlo.
Uno de los restaurantes centenarios de Madrid que hay que visitar si o si. La calidad de la comida es buenísima y el servicio es inmejorable, fui a pasar 2 días a Madrid con mi novio que es francés y fuimos 2 noches seguidas porque nos encantó. Especial mención a Luis Eliseo, uno de los camareros más majos y agradables que me ha atendido en un restaurante.
Lugar muy turístico que bien merece un apoyo para mostrar a quien viene a esta ciudad la grandeza y vida que esta maravillosa Villa tuvo y tiene . Platos tradicionales y camareros profesionales que ofrecen sus viandas . Rabo de toro, croquetas, bacalao, caracoles. Esa ciudad es , con todo mi respeto, el gran Madrid.
Genial todo..los callos de muerte ,lo que probé.El servicio estupendo,el ambiente de bar de los buenos ,de gente que sabe esperar . Volveré lo recomiendo.Ahh y el restaurante hasta arriba,eso me confirma el volver. Cuant más gente tiene un sitio te asegura ue lo que te ponen es fresco y la gente tambien.jee
Gran lugar a punto de cumplir 200 años!! La comida estaba espectacular pero hay un plato que fue superior MOLLEJAS CON PULPO, una cocción perfecta y acompáñenlo con el vermú de la casa que está espectacular, la atención de 10, siempre regreso desde hace 12 años a Casa Alberto, no se pierdan la oportunidad de probarlo.
Un restaurante con solera y encanto, comidas caseras muy muy ricas y tradicional, los callos, kas croquetas de calamar en su tinta, las alcachofas etc. De postres las torrijas y el mus de chocolate blanco 😋 el precio bien para la calidad de la comida. La atención fabulosa nos atendió Luis de maravilla, volveremos.
Nunca pongo 5 estrellas. Pero casa Alberto se me merece todas y cada una de ellas. Todos los platos exquisitos. Croquetas de calamar en su tinta. Con trozos de calamar dentro. 9/10 Puerros con queso de cabra 9/10. Pimientos rellenos 8/10 Carrillera con puré de patata 11/10. Espectacular el sabor y la textura de la carne, se derretía en el tenedor y en boca. Para acompañar un vino Marqués de Riscal que nunca falla. Y para terminar torrija clásica con helado de vainilla. Un poco blanda para mí gusto, pero de sabor muy bien. Ambiente muy madrileño. Fotos de toreros futbolistas y otras celebridades. Camareros muy atentos y simpáticos. Precio honesto por lo que se recibe. Repetiría siempre.
Tuvimos el placer de visitar Casa Alberto con mi familia, y la experiencia fue excepcional. Desde el primer momento, el ambiente acogedor y el trato del personal nos hicieron sentir bienvenidos. La comida fue absolutamente deliciosa. Pedimos croquetas, carrillada de ternera, langostinos al ajillo y puerros con bechamel, y cada plato superó nuestras expectativas. Los sabores eran auténticos, con una preparación impecable y una presentación cuidada. Además, nos sorprendió gratamente el precio, ya que esperábamos que fuera más caro dada la calidad del producto y el prestigio del lugar. Sin duda, un restaurante al que volveremos y que recomendamos a cualquiera que quiera disfrutar de la verdadera gastronomía madrileña en un entorno con historia y encanto. ¡Un 10 en todos los aspectos!
El lugar tiene CASI 200 años (en 4 años los cumplen) hay un restaurante adelante con barra y mesas pequeñas y un restaurante a la carta en la parte de atrás. Nosotros fuimos al de adelante, nos sentamos rápido apenas llegamos. Los mozos que atienden mesas y los de la barra, TODOS son señores muy amables que hacen pasar un muy buen momento a los clientes. Pedimos tortilla, brownie de morcilla y 1/2 porción de Rabo de Toro estofado. Todo estaba muy rico. Tomamos dos aguas, gastamos 30 Euros en total. Excelente relación precio calidad. El servicio es muy bueno y el ambiente de bodegón antiguo se siente en todo momento.
Una gran atención con platos ricos y variados. Para comenzar pedimos puerros y pochas. Y luego de segundo pedimos rabo de toro que, aunque es un poco pequeño el plato, compensa su gran sabor y jugosidad. De postre nos trajeron la torrija con helado que te derrite. Un gran acierto haber elegido este restaurante. Como consejo mejor reservar.
Una carne increíble. La carne era jugosa y tierna, se deshacía en la boca. ¡Se nota la calidad del producto! El servicio fue muy amable.
El sitio es muy típico de Madrid donde se puede tomar un buen rabo de toro, sus torreznos de aperitivo. Vermut de grifo. El servicio de camareros muy bueno, Tiene salón para comer y cenar. Todo está muy bien preparado. El lugar está decorado con muchas fotos de gente famosa que han pasado por el establecimiento.
Todo genial, nos encontramos con el sitio de casualidad y fue una grata sorpresa. Personal muy amable. Raciones abundantes y buena relación calidad-precio. Pedimos croquetas de jamón, y un plato de chistorra con pimientos de Padrón y patatas y súper recomendable todo. Punto a favor que nos pusieron una tapa con los dobles.
Hice reserva para el comedor y evité la cola para la barra (fui sábado comida). Los camareros muy atentos, y todos los platos esquisitos. Las croquetas buenísimas, el rabo de toro, los callos.. . Yo pedí torrija que leí que hacían muy buena y estaban en lo cierto. El ambiente también fenomenal.
Es entrar, y este bar es de lo mas castizo de Madrid. Qué bueno el vermut de grifo, auténtico total. El rabo de toro un espectáculo de categoría, y encima sin gluten!! Si estáis dudando, id seguro! No os defraudará!!
El vermut de Casa Alberto nos ha gustado mucho, al igual que sus platos, taberna donde comer o tapear platos de gastronomía española, os recomendamos reservar si no quieres esperar, nosotros fuimos sin reserva y nos dieron opción de tomar algo en la barra mientras esperábamos y al final ya comimos en la misma barra porque estábamos a gusto. Con la bebida te ponen un tapa de cortesía, en cuanto a lo que pedimos todo estaba muy bueno, creo que elijas lo que elijas no defrauda, el personal muy atento, gracias por atendernos tan bien, seguro volveremos.
Si quieres de verdad adentrarte a una de las experiencias culinarias madrileñas, este lugar es infalible. Tuvo todo lo que buscaba para probar comida tradicional, en medio de los meseros haciendo un excelente trabajo, puedes ver cómo se están divirtiendo para tener las órdenes lo más rápido posible y de muy buen humor. Este detalle sin duda marca la diferencia con otros restaurantes.
Probamos este lugar que descubrimos a través de Google Maps y, desde ahora, pasa a ser uno de nuestros favoritos en Madrid. El local es pequeñito, pero muy muy original y auténtico; de hecho, tiene la plaquita que otorga el ayuntamiento a los comercios de más de 100 años, de ahí su decoración y localización. La comida está espectacular y el servicio es muy amable y atento. Nosotros fuimos para cenar y llegamos temprano, pero, aún así, tuvimos que hacer cola para comer en la parte de las tapitas (cuenta también con una parte que es restaurante). En definitiva, un lugar totalmente recomendable y al que volveremos sin dudarlo.
Fuimos a cenar y aunque el restaurante estaba lleno nos atendieron enseguida (habíamos reservado mesa). Queríamos probar comida tradicional y nos encantó. El pulpo con mollejas estaba increíble… no dejamos ni salsa en el plato. Los platos principales que pedimos estaban muy buenos también: Callos a la madrileña, manitas de cerdo con rabo estofado y rabo de toro. Las raciones son abundantes. No pedimos postre porque estábamos llenos. Volveremos sin duda.
Las mejores tapas del Barrio de las Letras de seguro! Las croquetas de calamar y las alcachofas fueron lo mejor. Es recomendable resevar ya que el lugar es muy popular (vinimos cerca de las 8 y tuvimos la suerte de encontrar mesa para 4). La parte de la entrada es más informal, es posible sentarse también en el bar. En el interior puedes tener una cena más íntima de mantel. El servicio ejemplar y muy rápido. Recomendadísimo!
Es un local dividido en 2 espacios, uno de barra y otro de restaurante con cartas distintas. Solo cogen reservas para el restaurante, mientras que para la barra hay que hacer cola. Nosotros fuimos con reserva. La comida en su punto y el servicio rápido aunque nos atendieron camareros distintos. Recomendamos el rabo estofado.
Era fenomenal! La comida, el servicio - estupendo. Los camareros son profesionales y la comida es super, especialmente las croquetas, y el rabo de toro y el entrecot. Fantástico!
Mítico sitio de Madrid con buena relación calidad - precio. No es barato, pero por calidad y cantidad sus precios me parece muy adecuados. Probamos los puerros con queso de cabra (deliciosos), la merluza (muy buena) y el bacalao a la madrileña (espectacular). Rematamos con una deliciosa torrija. Un sitio de tradición y fama muy merecida.
Taberna excelente en el Barrio de las Letras. Es muy popular así que conviene ir pronto o, si quieres comer en la zona de restaurante, llamar antes para reservar. Tapas muy variadas, castizas y castellanas. El rabo de toro espectacular. Vermú de grifo en vaso grande. El ambiente y la decoración son brutales. Servicio muy atento. MUY RECOMENDABLE.
Ésta es una parte del Madrid que yo llevo en mi memoria, un local con mucho encanto, un servicio increíble, merecen la medalla al trabajo, y una comida deliciosa, tradicional, callos, rabo de toro, torreznos, torrijas... No puede ser más placentero y castizo. La única pequeña pega vine de la gente, no respetar la cola, meterse sin sitio e invadir el espacio,...pero incluso ésto el personal lo gestiona de manera ejemplar y con profesionalidad. FELICIDADES!!!
No sé cómo no fuimos antes a este restaurante, excedió nuestras expectativas, comida típica española pero llevada a otro nivel, pedimos un plato que era la especialidad de ese día, no está en la carta (calamares baby con huevo y una salsa especial), carrillera con un buen puré de patata, ensaladilla rusa, croquetas de calamar y para termina el postre de la casa (pana cotta)con helado de violeta y salsa de frambuesas de muerte lenta, todo buenísimo. Salimos con el corazón contento y la atención del personal de 10. Volveremos sin duda
Una taberna castiza en pleno centro de Madrid que mantiene su esencia a pesar de las aglomeraciones. Se puede reservar y debe hacerse, la comida merece la pena. Los caracoles esplendidos (abstenerse si el picante no es lo vuestro), el pollo en pepitoria muy bueno y el bacalao a la madrileña en su punto. En la barra sirven tapas pero encontrar un hueco puede ser muy dificil
Tuvimos que hacer una reservación ya que siempre está muy lleno. Pedimos para beber vermut y estaba muy bueno, luego toda la Comida para compartir entre 3 personas. Lo que más nos gustó los chipirones en su salsa , muy muy deliciosos. La atención 10/10. Me ha encantado
200 años de historia en pleno Barrio de las Letras de Madrid. Sitio castizo, con mucha cultura y un local que parece un museo. Fuimos a cenar y salimos saciados y con muy buenas sensaciones. El rabo de toro y los callos son una pasada (pedimos media en ambos casos y da de sobra). Destacable también su pincho de tortilla. Relación calidad/precio muy buena (sobre todo en comparación con los otros sitios de la zona), y el personal muy amable y atento. Experiencia MUY recomendable.
Sitio castizo de Madrid, antiguo, con mucha cultura y bueno. Tiene muy buenos vermuths. Fui a cenar y la calidad de la comida era muy buena. El rabo de toro y los callos son una pasada. El entrecot para compartir lo hacen genial. Relación calidad precio muy buena y el personal muy amable y atento.Recomendable reservar. Local recomendable para ir con la pareja o amigos a comer/cenar. Local totalmente recomendable
Gran sitio para comer comida 100% castiza. La comida la verdad es que es insuperable con gran variedad de platos y carnes, a cada cual mejor, por lo que da un poco de pena el servicio que tienen, un poco desatentos tanto para atender las llegadas como a la hora de servir una vez en la mesa. Destacar el rabo de toro y los callos, así como los huevos rotos con chipirones y piparra. Conviene reservar porque suele estar bastante lleno.
Un restaurante espectacular en pleno centro de Madrid. No solo se trata de un local histórico que lleva mucho años ofreciendo comida típica a los comensales, es que tienen una buena relación calidad-precio y ademas la atención es muy rápida. Se recomienda hacer reserva para asegurar una mesa.
Fuimos sin reserva, estuvimos alrededor de 25 minutos esperando. Nos acomdaron en la barra y luego en una de las mesas de la entrada, con mesas y taburetes. Pedimos a compartir. La atención fue buena. Tuvimos que repetirle algunos de las cosas que le pedimos ya que no las había puesto en la mesa como la bebida. La comida estuvo excelente. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Todo lo que pedimos nos gustó mucho. El rabo estofado, la carrillada y las croquetas muy buenas. Aún así vimos que el precio era bastante elevado, los platos eran caros y encima no venían ni con guarnición que había que pagar aparte… Recomiendo reservar antes de ir ya que hay bastante gente esperando. Aún con reserva hay bastante descontrol y te tocará esperar, al menos el día que nosotros estuvimos.
Desde el aeropuerto directamente a este restaurante. El menu a 22 euro, lentejas y gallo, cervesas, agua y cortados. Hemos esperado 5 minutos por una mesita. Solo puedo decir, una experiencia inolvidable. La comida bien y lo puedo recomendar.
¡Extraordinario!!! Todo lo que probamos en Casa Alberto estaba absolutamente divino. Esta es una de las tascas más históricas y auténticas de Madrid. El ambiente es pura tradición madrileña, con su mostrador clásico, las paredes forradas de recuerdos y una bulliciosa acogida. Los callos a la madrileña son excelentes, se parecen a un plato que tenemos en Porto, las Tripas, que también es muy bueno. Por lo demás, las croquetas, el pulpo... Todo excelente, todo de calidad superior. No faltaremos en nuestra próxima visita a Madrid.
Casa Alberto fue una gran experiencia en la Noche madrileña. Llegamos sin reserva y esperamos pocos minutos en la barra para conseguir mesa. Nos dieron un copetin de cortesía y todos fueron muy buena onda. Los platillos llegaron rápido a la mesa y todos estaban sabrosos, una buena combinación de tapas. El personal fue simpático y muy amable. Volveremos algún día!
Excelente lugar. No busquen más!!! Recomiendo que si quieres algo más tranquilo y al fondo del restaurante (más cómodo) reserven antes. Si vienen por una caña y una ración, está bien al frente. Las masas más pequeñas o de plano parados. El sabor es buenísimo.
Acierto seguro en Madrid. En esta casa de comidas encontrarás platos castizos así como de la cocina española en general. Local que conserva su encanto por su decoración mantenida, carteles, cuadros,… A la entrada, su bar muy parecido a una taberna. Ya, si sigues entrando, su comedor. En cualquier sitio que te sientes, comes bien. Carta extensa. Multiples opciones para todos los gustos. Metería prima de calidad. Carta de vinos correcta. Hay mano en la cocina. Atención muy buena. Servicio atento y rápido. Buen asesoramiento a la hora de pedir. Pregunta por los fuera de carta. No te resistas a sus postres. Si tienes posibilidad, visítalo porque sé que te gustará mucho. Se suele llenar, así que para mayor seguridad, reserva.
Magnífico. Platos muy madrileños con calidad y abundantes. Callos insuperables, rabo de toro espectacular. Cocido madrileño de dos vuelcos. Bacalao... Buena cerveza y buenos vinos. Personal con mucho oficio, muy profesionales y eficientes, con buena atención a pesar de que el lugar está siempre muy lleno. Gente con tablas en su trabajo. El local es precioso Recomendable reservar con antelación
Comimos de maravilla en Casa Alberto. Los callos estaban impresionantes, se deshacían en la boca y con un sabor espectacular. Las croquetas de chipirón también estaban de escándalo, cremosas y muy sabrosas. Se nota la cocina tradicional bien hecha. Un sitio con solera y muy buen producto. ¡Repetiremos seguro!
Tradición en el centro de Madrid. Buen trato desde la entrada y tapas de calidad. Un buen sitio para disfrutar de la gastronomía de la ciudad.
Local centenario en el barrio de las Letras. Uno de los clásicos de Madrid por donde nunca pasa el tiempo pero si van pasando los clientes para disfrutar de su cocina. Uno de sus platos estrellas es el rabo de toro, la carne se desprende del hueso solo con mirarlo, la salsa guisada como la de la abuela, hay que pedir extra de pan para aprovechar toda su salsa. Tiene unos huevos rotos que llevan el nombre de un célebre escritor. Un local muy recomendable con comida muy española
Absolutely love this place. Friendly staff who know hospitality. They will fit you in at the bar without a reservation. We ordered oxtail and there was a slight delay in it coming out. I honestly didn’t even notice the delay but the barman filled up our drinks for free a gave us a free plate of mussels and some bread and ham while we waited. That’s some five star customer service. When the oxtail came out it was divine. Everything about this place is five stars… atmosphere, staff, food, drinks. It simply can’t be beaten. The staff in front of the house and the back of the house deserve recognition.
This was our favorite place to eat in Madrid, hands-down. Florentine and Jonathan treated us with such kindness and great hospitality. The food was superb and the menu featured many authentic local Spanish dishes. We enjoyed this spot so much. That way you came back several days in a row. I highly recommend Casa Alberto !! I loved the tomato, tuna salad, artichokes, and shrimp, stuffed red peppers.
The best spot in Madrid to daydrink, talk to locals and people watch. Absolutely enjoyed sipping the vermouth on tap, served over ice. The tapas options are plentiful and delicious. The staff were extremely hospitable and kind. Also loved the old world charm and interiors.
The place is amazing, it takes you back in time and has is typically local place. The bartender was very welcoming and easy to order a drink to. We drank a vermouth around the corner. The food from starter to the main course was very delicious. You van order the usual meal that most of the people eat around there (pic meal) and is simply amazing.
It’s a historical tapas bar opened since 1827. Fully decorated with old paintings and pictures. The ambiance is vibrant and local. Nothing fancy but you feel truly Spanish I ordered mussels and pepper-stuffed seafood. The flavour is great. I appreciate how they season and make the food magical The staff doesn’t speak much English but I had no problem ordering food. they are friendly and the service is so professional! They remain efficiency despite it was as busy as a battle during rush hours They have many tapas on the shelf that I can order directly because I was at a standing space at the bar. If you want to sit at a table, there’s always a long queue. Be well-prepared not to wait until you are already hungry. come here earlier and prepare for queuing *went back again and received the same warmth hospitality! I tried Russian salad and the stuffed pepper as last time, the same great experience as last time
We visited Casa Alberto on September 5th, 2025, as a group of 10 people. We were lucky to have Florentin as our waiter – besides the fact that we spoke English and Spanish, him knowing our native language – Romanian – was a huge life saver. Thanks to that, we understood the menu much better and felt more confident in our choices. His recommendations were spot on – the food was absolutely delicious, and we got to taste authentic Spanish dishes that perfectly matched the atmosphere of the place. On top of that, he shared some interesting insights about the restaurant itself, which made the whole experience even more special. Casa Alberto is definitely worth a visit if you’re looking for great food, authentic vibes, and attentive service. Highly recommend!
You will come for the home made vermut and stay for the blood sausage brownie! The anchovies are pretty dynamite too. This venerable classic tapas joint is super popular so come early or be prepared to wait. The staff are super friendly while dealing with the fantastic controlled chaos of a busy, loud, crowded, fun environment. Exactly the way a great tapas joint ought to be! Salut!
A fantastic tavern with a lovely, lively atmosphere. The food was hearty and delicious, accompanied by lots of beer and their house vermouth, which was so good we took a bottle away with us. The waiters are also really helpful and friendly. Even when it was extremely busy, we were closely attended to, and our glasses weren't ever empty for long. Thank you for a lovely experience on our last full day in Madrid!
Definitely book if you want a seat in the restaurant. Such a good variety of traditional food such as beef cheeks or fresh hake. Seen some reviews saying the staff were not friendly - they do not speak much English & are super busy so do not let this put you off. Such a good atmosphere and was made to feel welcome.
We came here twice for dinner, once on a weekday and once on a weekend, both times between 7:30-8:00p. There was a small line both times but the wait wasn't too long. We had counter seating at the bar once and a small table by the door the other. Both times, the servers were really friendly. We spoke broken Spanish very apologetically, but our servers were patient and even encouraging us to try out our horribly accented Spanish to order and interact with them. Our drinks and food arrived fairly quickly. We ordered the stuffed pimento (very flavorful), smoked sardines with guacamole (refreshing and tasty), patatas bravas (I think the best we had our whole week in Spain), and carracoles (delicious and saucy). Our servers changed halfway through our meal the first time, as one of them ended his shift, but he made sure to point out his relief and took time to say goodbye on the way out. The second time we visited, we tried the veal meatballs and the trotters stuffed with tail. The meatballs were tender and juicy, easily cut by just a fork with the most delicate and delicious sauce. The trotters with tail were fall-apart tender and cut like butter, with a deep rich gravy. The mashed potatoes were super buttery and paired really well. I'd highly recommend this place for good food and friendly service.
Very traditional and authentic restaurant in the heart of Madrid. Trusted by locals, the only sure thing is you will try Madrid local authentic recipes. Everything we tried was fresh and tasty. Snails, squid croquettes, Spanish tortillas. Maybe make a reservation if you don't want to wait, but you will definitely find a table if you are happy to wait for a few minutes.
What a gem , we ordered a selection of the tapas and weren’t disappointed accompanied by the homemade vermouth , both didn’t disappoint. Very busy establishment.
Highly recommend this historic bar/ restaurant. The food/ drinks/ service were all excellent. Get here early because it gets very busy with locals & tourists alike. A Special thanks to all of the …
Highly recommend this historic bar/ restaurant. The food/ drinks/ service were all excellent. Get here early because it gets very busy with locals & tourists alike. A Special thanks to all of th…
Highly recommend this historic bar/ restaurant. The food/ drinks/ service were all excellent. Get here early because it gets very busy with locals & tourists alike. A Special thanks to all of th…
Highly recommend this historic bar/ restaurant. The food/ drinks/ service were all excellent. Get here early because it gets very busy with locals & tourists alike. A Special thanks to all of th…
We had a great experience here. Lively atmosphere, great food, great service and good value. Would definitely recommend and return here.
We had a great experience here. Lively atmosphere, great food, great service and good value. Would definitely recommend and return here.
We had a great experience here. Lively atmosphere, great food, great service and good value. Would definitely recommend and return here.
We had a great experience here. Lively atmosphere, great food, great service and good value. Would definitely recommend and return here.
This is an old-fashioned, picturesque Spanish tavern that serves food both at the bar and the main seating area, where we dined. The food was delicious, the service cordial, and the environment c…
This is an old-fashioned, picturesque Spanish tavern that serves food both at the bar and the main seating area, where we dined. The food was delicious, the service cordial, and the environment coz…
Great little hole in the wall bar. Was buzzing when we went. Service was good despite the bar being full. Mix of locals and tourists. Great range of tapa and drinks. Try their vermouth
Great tapas, great service and fantastic atmosphere. Dined here with my wife and adult daughter. This place is not to be missed. During the week the restaurant was packed with locals with many ot…
Excellent tapas and wine, great staff, entertaining and friendly, traditional bar with tapas and restaurant busy very reasonable
There was a good mix of locals and tourists here the night we visited. There seemed to be a wait of 20min or so every time we passed over the weekend. (For the tapas service. The restaurant part ca…
Delicious and well apportioned porciones. Friendly staff and quick service Lively atmosphere with a revolving door of patrons coming for a drink and a bocadillo and moving on.
We stopped at the Casa Alberto for dinner. It is only possible to book the restaurant area and not the bar tables at the front of the restaurant. We had to wait a few minutes having a drink at th…
A small tapas bar, and you will almost certainly have to wait for a table. But it is worth the wait. The food is fresh and tasty. I had jamon iberico and Callos a la Madrilena. Both very tasty an…
Lovely traditional tavern. It was really busy and we didn't have a reservation so we had to wait for about 30 minutes before we got a table but it was worth it. We liked the traditional interior an…
I had my online dinner reservation rejected so I decided to walk in without one. It's extremely popular I couldn't get a place for a while. One waiter waived me in and I stood by the bar counter. T…
Un lugar que sin duda hay que visitar. El restaurante esta lleno de historia. Comenzamos porque está dentro los restaurantes centenarios de Madrid y posee 2 soles Repsol. La atención es rápida, los camareros no trotan, ¡corren! Bueno, son de la vieja escuela. Hay un amigo peruano que está cerca de la barra que recibe los platos, los pedidos, ordena a los demás, limpia, atiende a la gente, excelente. En comida, es comida típica madrileña, hay pequeños detalles que creo siempre se pueden mejorar, son básicos pero ayudarían, siempre es bueno seguir creciendo. Hay que visitarlo, ah! ¿Y la cuenta? Muy accesible.
Una bodega típica con unas tapas y raciones excelentes. El servicio es correcto y el local muy bonito, aunque el ambiente muy apretado y lleno de gente lo hace un poco incómodo. También tiene un comedor interior en el que hay que reservar. Un poco caro, pero tiene una buena relación calidad precio.
Histórico establecimiento al que tenía ganas de ir, aunque creo que no lo disfruté en su plenitud al ir a cenar y evitar los platos más fuertes a los que parece debe principalmente su fama. Su ambiente no puede ser más clásico, con muchas referencias taurinas, como su salón Presidencia. La comida está rica, aunque las croquetas algo frías, una de ellas bastante. El servicio fue correcto pero, en nuestro caso, la interactuación fue la estrictamente justa y necesaria, pero estuvimos perfectamente atendidos en todo momento. No tuvimos suerte con los postres de los que sólo quedaban tres cosas. Quizás vuelva a probar sus callos o los caracoles. También tiene una barra muy concurrida.
Me parece muy caro porque las porciones son muy pequeñas, la comida es rica pero por ejemplo los callos a la madrileña no es nada del otro mundo y una porción pequeña que no viene con ningún acompañamiento 😐. El tinto de verano es rico. El servicio normal. Ensalada de 15 euros y es pequeña, estaba rica igual.
Que difícil es encontrar sitio, en esta casa, sobre todo en el dichoso puente de Diciembre. Pero lo bueno 👍, se hace esperar. Ambiente a taberna, en fin a Madrid. Platos suculentos, servicio perfecto 👌, y como digo el Ambiente maravilloso, donde surge la conversación con desconocidos, y se comparte la experiencia. Para mi espectacular. Os comparto unas fotos, siento no poder compartir la foto de las manitas de cerdo 🐷, pero mis acompañantes las devoraron en un descuido.
Es una taberna-restaurante con mucha solera; fundada en 1.827 y sita en el barrio de las letras. La entrada con la barra y mesas junto a la pared se dedica al tapeo. Sus paredes están llenas de fotos con personajes que han estado en dicho lugar. El interior alberga el restaurante, con mantel. Picamos unas croquetas de calamar muy buenas, de plato principal callos, ricos, y de postre un flan, bueno. El personal es atento y eficaz. Es un lugar ideal para hacer un alto, tapear y comer 🍤🍺
Durante nuestra estancia en Madrid fuimos a comer aquí en una ocasión, un martes. Ofrecen menú o tapas variadas. Nosotros nos decantamos por las segunda opción y no salimos decepcionadas. Las porciones no son muy grandes. Los platos correctos, a pesar del precio. El personal fue simpático.
Otra de las tabernas más antiguas de Madrid (fundada en 1827). El ambiente (en el bar o en el restaurante) es bastante agradable, la música a buen volumen y la atención al cliente es buena. La comida está bien, pero con margen de mejora (especialmente los postres). Recomiendo las tradicionales croquetas (excelentes) como entrantes. Hay opciones de ensaladas. El precio es más alto que otros restaurantes de la zona. Accesibilidad: Baños en la planta baja, pero hay escalones dentro del restaurante.
Es la típica taberna con solera de Madrid. La cena estuvo compuesta por varios platos. Preguntamos al camarero si era posible probar los boquerones y las patatas bravas y nos los sirvieron sin problema porque creo que se sirven en la zona de la barra. También pedimos croquetas de calamares, ensaladilla rusa y alcachofas, todo buenísimo. Solo las pencas rellenas no nos gustaron. El café caro, 2,65€. Hay que reservar con tiempo. El servicio de camareros muy atento y servicial. Volveré!
Casa Alberto es una histórica taberna madrileña fundada en 1827, ubicada en la calle de las Huertas, en el Barrio de las Letras. Ocupa el edificio donde vivió Miguel de Cervantes y conserva un ambiente castizo con elementos originales como su barra de ónice y decoración clásica. Especializada en cocina tradicional madrileña, destacan platos como los callos, caracoles, rabo de toro y bacalao a la madrileña, además de postres caseros como la torrija o la tarta de queso. Es un lugar emblemático para disfrutar de la auténtica gastronomía de Madrid en un entorno cargado de historia.
Emblemático sitio en el centro de Madrid donde se come bien, comida tradicional, en un buen ambiente y con un amable servicio. Platos tradicionales bien elaborados y aunque precios no bajos, tampoco te amargan el día. Bacalao rebozado, estofado de rabo de toro, callos, son platos típicos muy a tener en cuenta. Además el personal eficaz y cercano. Era un día complicado y el local estaba lleno. No pude formalizar mi reserva, pero el responsable de sala fue profesional y me llamó cuando se produjo una anulación por lo que finalmente pudimos comer allí.
Paseando por Madrid, y tras un segundo intento (en marzo sin reserva fue imposible) logramos acceder a este emblemático rincón del Madrid "castizo" por excelencia. Taberna de 1827 ubicada en el Madrid de las letras a la que accedes por las no menos pintorescas calles de Cervantes, Lope de Vega o la misma plaza de Santa Ana. El recorrido ya merece la pena. No tiene pérdida la llegada. Lo primero que ves es su inconfundible fachada y portones decorados en rojo que hablan muy bien de los años invertidos en servir al público, y hacerlo bien. Al acceder entras en bucle. Empiezas a viajar al pasado: fotografías dedicadas por lo mejor del fútbol de la capital (Real Madrid, Atlético), detalles de la selección española, artistas variados y ese guiño a la tauromaquia que resume gran parte de la historia de este local y su antigüedad. Nos tocó esperar un momento por llegar algo pronto a la hora reservada. Me pareció que el comedor incia su turno a las 13:30h con rigurosa puntualidad suiza. Dejar claro que tienes dos tipos de servicio. Uno en la barra, en el que no hay reservas, pero puedes acceder a lo ofrecido en la barra, pinchos, tiradores de cerveza y vermut de grifo. Sí, que no les explote la cabeza a estas nuevas generaciones con la cara metida en el móvil todo el día: existe el vermut de barril, servido en tirador y riquísimo como lo preparan aquí, en su vaso con hielo, una rodajita de limón y el resto es fiesta. La segunda opción es el salón interior de dimensiones reducidas y en el que aquí sí existe la carta de restaurante y se sirve como tal. El interior igualmente decorado en maderas, fotografías por todas partes y recuerdos que no dejan un milímetro de pared libre. Entrañable. Por favor, reserven con antelación. Es muy difícil pillar una mesa sin previa reserva. A la hora de pedir adviertes que la carta ofrece sobre todo esos platos que te llenan la tripa y el alma. Ensaladillas, verduras, ensaladas, embutidos, carnes, pescados y guisoteo del bueno, de ese que carameliza salsas y te hace perder los modales untando pan. En nuestro caso pedimos ensaladilla rusa, un tomate aliñado, callos y el rabo estofado. La ensaladilla nos dejó un poco a medias, aunque bien ejecutada no se dejó por el pitón derecho. El tomate rico, fresco y el aceite estaba para meterse en él, bañador incluido. Color verdoso y sabor increíble. Sobre la oreja y el rabo de toro no hay debate: petición de oreja (valga el símil) y vuelta al ruedo. La oreja estaba espectacular, tierna, cremosa y de sabor perfecto. Acompañada de patata revolcona que termina por "llenar" bastante, ojo, que personalmente me encantó, pero sí puede resultar pelín invasiva para aquellos que comen con la vista. Llena. El rabo estofado juega la Champions. He probado este plato en Madrid en varias ocasiones y tabernas varias (es un clasicazo de la capital), pero sin duda alguna es hasta la fecha el mejor que hemos probado: sabor, textura tierna, se deshace, cremosidad, salsa... Redondez absoluta. De diez. No pudimos con los postres ni merendamos por la tarde. El servicio como algunos ejemplares de ciertas ganaderías que acuden para San Isidro: bragao, meano, serio por delante, astifino y listón, alguno que otro colorado y ojo perdiz. En serio y bromas aparte, muy profesionales, quizá en exceso, pero por otro lado entiendes que lo tomen así. Hay momentos que la presión empuja (local más bien pequeño al que acude la gente sin conocimiento), pero se manejan bien con el capote cuando toca arrimarlo al caballo, dejan alguna media que despierta a los siempre exigentes del "7" o hacen humillar al astado siempre por abajo cuando toca manejar la muleta con la izquierda. Relación calidad precio muy buena. Pese a ser un museo castizo de la restauración se come muy bien y han sabido mantener la tradición. Sin duda alguna de paso obligado y "exigirles" un vermut de grifo exquisito con alguna gilda. Un placer de visita.
Restaurante y taberna con solera, casi 200 años lo contemplan. Muy lleno desde antes de las dos. Obligado reservar. Merluza con langostinos, muy rico, lomito gordo. Callos riquísimos, picantitos. Y tarta 🍰 de chocolate 🍫 con frambuesa, como una mousse, pero más mazacote. Buff 😋😋! El servicio de camareros, un poco distante y frío.
Busy spot with good service and decent food. We had heard the oxtail was especially good here so we all ordered it. Each of us thought it was pretty good. However, the full portion just came with three pieces, two of which were large and easy to eat,but the third piece was tiny and didn't really have much edible meat on it. For the price, I felt it wasn't really worth it and would've appreciated a more edible third piece and/or some sort of side included to soak up the sauce (e.g. fries). I would come back but I would probably try something cheaper on the menu.
Founded in 1827 which already makes it 3rd oldest operating restaurants in Madrid.. older than most modern nations. Casa Alberto sits quietly near Plaza Santa Ana pretending to be just another tavern while casually flexing nearly 200 years of Madrid history. Cervantes once lived and worked in this very building in the early 1600s so yes, you are technically eating near Spanish literary royalty. Inside feels like a museum that decided food was more important than plaques. Dark wood, old tiles, an onyx bar that has seen enough vermouth to fuel several empires. The vibe says serious tradition, the menu confirms it. Sopa Castellana arrives humble but deeply comforting, garlic, paprika, egg, the kind of soup that feels like it was invented during a long winter and never improved because it did not need to be. Bocatin de calamares con alioli proves Madrid does not need a coastline to dominate the squid sandwich game, crispy, greasy, glorious. Bacalao does its usual Spanish duty, reliable, soulful, and quietly reminding everyone that cod has held this country together for centuries. Service is very Madrid. Warm if they like you, efficient if they do not, zero interest in fake smiles. You are here to eat, not to be emotionally validated. Touristy? Yes. Worth it? Also yes. Some places survive nearly two centuries because they adapt. This one survives because it refuses to change and somehow gets away with it. Verdict. Come hungry, order wine, respect the soup, and remember you are dining inside a building that has outlived kings, wars, and probably better chefs than you.
Casa Alberto, a Madrid icon of food serving classics at competitive prices. The Rabo de toro is hearty and melts in your mouth coated in a silky sauce packed with flavor and a bit of spiciness for the perfect kick, this is an absolute must if it’s the first time you visit. The accompanying french fries are also great and homemade. The langostillos al ajillo come to your table sizzling and be ready because they don’t skimp on the garlic, a simple dish but still with lots of depth and flavor. Service is friendly and straightforward
The waiters don't tolerate a lot of foolishness ( i.e showing up without a reservation for lunch) and are quick to dismiss you if you havent planned ahead.. BUT with some patience you'll find a …
I understand wanting to go here because it’s the oldest tavern in madrid, but just don’t. It’s overpriced and overrated. Service is pretty terrible. I felt more like a nuisance. Worst sangia and …
We were looking for someplace to eat a traditional Spanish dinner and this place has been around for 195 years. Service was slow but not rude. Wines were fine and reasonably priced. They had vegeta…
Sitio con historia en Madrid de platos típicos. Encuentro que la carta no es muy extensa y los precios de algunos platos son un poco altos. Fuimos 4 amigos y pedimos una ensaladilla rusa (normal, precio elevado para lo que es), una ensalada con mango (correcta), unas albóndigas (recomendables) y carrillada (el mejor de los platos y vale la pena pagar lo que cuesta). En resumen, encuentro que hay platos que merecen lo que cuestan pero otros no, haciendo que la cuenta suba bastante. En nuestro caso 90€ cuatro platos sin postre y agua de bebidas. El servicio del personal también fue correcto.
Típica taberna madrileña en pleno barrio de las letras. 🥑 Comida: solamente pedimos vermú y croquetas y muy bien. Las croquetas eran caseras de verdad y el vermú muy rico también. 🏠 Lugar: una taberna antigua en las que da gusto tomar un aperitivo. Mesas y taburetes pequeños de madera, cómodos no, pero muy castizo. A la parte de comedor no pasamos. 👩🏽🔧 Servicio: nos debe haber tocado el camarero antipático. Al que le pides algo y te dice que ahora no puede pero también se le olvida después. 💲 Precio: vermú a 3,20. Media de croquetas (3) a 6,5€.
El sitio es super guay, local historico de Madrid. La comida sinceramente regular, pero a lo mejor no pedimos los platos mejores: 1) canelones de morcilla = llegaron medio frios 2) pimientos del piquillos rellenos = ok 3) perdiz = normal 4) sopa castellana = normal Los camareros tambien un poco frios pero es un restaurante que se ha vuelto turistico y se puede entender. Lo recomendaria solo para plan croquetas, jamon y tal ya que el local es de verdad muy bonito
Restaurante cerca de Caixa Forum en Madrid. El local tiene una parte de "taberna" nada más entrar, y un comedor restaurante al fondo. El ambiente es bueno y su decoración típica española nos pareció muy acertada, como en las tabernas de toda la vida. Nada más llegar tuvimos que hacer una pequeña cola, puesto que la parte principal del local es para tapear y se suele llenar rápidamente, ya que es un restaurante bastante conocido en la ciudad por sus tapas típicas. La verdad, vi mucho descontrol con las mesas y los camareros no daban a basto entre comensales y clientes, que esperaban fuera para sentarse a comer. Para ir al comedor interior todo iba más deprisa, pero para degustar sus tapas te tienes que armar de paciencia por qué el tiempo de espera es bastante largo. Tuvimos que "luchar" prácticamente, por conseguir mesa, pero nos dieron unas cortezas mientras esperábamos con unas cervezas a que se liberarse algún sitio. Los camareros fueron agradables. La comida estuvo bastante bien, comimos a gusto. Lo que más puedo recomendar es la torrija que nos comimos de postre, que estaba riquísima, y el jamón, que era de calidad. Los precios no son desorbitados. Lo que no nos gustó, es que la cola se formaba ya dentro del mismo local, y mientras estábamos comiendo, teníamos a la gente que esperaba casi apoyada en nuestra mesa, algo que nos pareció bastante desagradable. No volvería expresamente para comer, pero si estáis por la zona y vais sin prisa, es una buena opción para comer tapas madrileñas.
Vamos a ver; este es el típico sitio de tapas de Madrid y no voy a ser yo el que te diga que no vayas, pero cuento lo que nos pareció. Para empezar el precio de la bebida lo normal en estos sitios= caro; la cerveza donle 4,2€, cocacola (pepsi) 3,5 y el vermut casero 7€ (eso si, bien servido) Pedimos callos y la salsa estaba estupenda pero será a mi pero me tocó toda la gelatina del mundo (poca tripa). Si vuelvo aquí no pediría callos. Luego media de ensaladilla rusa, que nos resultó un poco escasa para el precio (es algo que nunca entenderé) y con ciertas sospechas de que la patata fuese congelada (no digo que fuese así y el sabor era muy bueno). En fin que puede ser que no acertásemos pero no salimos especialmente contentos. Eso si el sitio merece la pena y quizás una opción es el restaurante (o probar con otras cosas), pero por mi experiencia no le puedo poner más que un tres.
Muy decepcionante, y comienzo así la reseña porque es un lugar de mucha fama y solera en Madrid, como madrileña siempre pasaba y lo veía hasta arriba, y por fin me decidí a pasar, 18 de enero, plena ola de frío en Madrid, y la puerta abierta de par en par. Después de una pequeña espera en la calle, nos pasan a barra, nos sirven vermut (sin tapa…sé lo de “no es obligatorio” pero como madrileña es una punzada en el corazón). Nos sientan, a todo esto el camarero se iba de las mesas haciendo comentarios despectivos por lo bajini, la puerta siempre abierta y todos comiendo helados con los abrigos puestos, un chico de los que estaban comiendo se levantó y la cerró para el alivio de todos, y el camarero vino como una bala a abrirla…mi opinión: que entre mucha gente pero que se vayan rápido. Que si, que las croquetas muy ricas y el pincho de bacalao meh, pero tampoco me apetece volver a pasar por situación de turistada. Muy antiguo y mucho nombre, pero no vuelvo señores
This place was near my hotel. Great vibes, and a real old school tapas place. Very busy and loads of tourists. Decent prices and nice staff
Decepcionado. Después de visitar el restaurante en numerosas ocasiones, desafortunadamente se ha convertido en un local para turistas donde el servicio ha perdido calidad. Es una lástima que un local histórico de referencia se permita contratar personal poco profesional, que no cuida a sus clientes. Les da igual que consumas productos de la carta o no, que te quedes consumiendo o que te vayas a otro local. Respuesta: Gracias por su interés. No voy a señalar a nadie con el dedo porque entiendo que ése es su trabajo. Sin embargo le diré que conozco el restaurante desde hace muchos años y es uno de nuestros preferidos, al menos hasta ahora. Si se ha convertido en un local "para turistas", que es lo que parece, tendré que buscar otros más auténticos, como lo era éste antes. Si por la falta de personal, o por contar con personal poco formado, se dedican a despachar en lugar de atender, van por mal camino. Llevabámos la intención de cenar algo antes de ir a un espectáculo y pedimos una ración que figuraba en la pizarra que tienen expuesta. Al reclamarla al cabo de un buen rato, nos informan de que no tienen porque se ha acabado, sin ofrecernos una alternativa ni estar pendientes de si necesitamos algo mientras esperamos y consumimos la bebida. Si a partir de ahora te sirven la segunda caña de cerveza en el mismo vaso que la primera, voy a pensar que quieren ahorrar en lavaplatos, pero yo voy a ahorrar en su local. Porque me fui con la sensación de que había perdido el tiempo y acudí a otro local que conozco por la zona a cenar, eso sí, ahora más deprisa porque, como digo, había perdido el tiempo. Una lástima que estos locales históricos se transformen a peor.
Impresentables!! Mal trato al cliente. No es la primera vez que vamos.. pero si la última. Hicimos una reserva para comer en el restaurante, pedimos al camarero si podían poner unos bocatas de calamares, además de los platos que ya habíamos pedido de la carta. Nos dice que no.. que solo en barra, cuando otras veces sí que hemos visto subir al comedor los bocatas. Cual fue nuestra sorpresa cuando a la mesa de al lado le suben un plato de calamares que no estaba en carta, pedimos al camarero un plato de calamares y nos dice que no.. que los de la mesa de al lado son clientes de toda la vida y que por eso se los habían servido. No dijimos nada pero nos enfadamos mucho con ese comentario ya que creo que todos somos clientes. Pero al parecer para ellos todos los clientes no son iguales. Ni volveremos ni lo recomendamos
Me gustaría poder tener un comentario positivo sobre la comida, pero no pudimos probarla ya que nos echaron del local de malos modos. Hicimos una reserva para una hora determinada, después de esperar media hora, nos dicen que la reserva la teníamos para otro horario y que nos teníamos que ir. Nos hicieron levantar de la mesa, sin dar mayor explicación y sin darnos una solución. Conclusión: ni lo hemos probado ni lo probaremos.
Aunque la comida no está mal es un sitio al que no volveremos a ir ni a recomendar. Al pedir unos calamares, nos dijeron que eso no se podía servir. Les dijimos que a otros clientes se los acababan de servir y nos contestó que ellos eran unos clientes habituales, de toda la vida, y que por eso podían pedir lo que quisieran. Vergonzoso el menosprecio por no ser habituales del local. Está claro que para ellos, hay clientes de primera y de segunda, dependiendo de cuántas veces vas a comer. Al final, ante nuestras protestas y pedir la hoja de reclamaciones, nos sirvieron los calamares. Lo importante no era el plato, sino el desprecio que nos mostraron, sin tener ningún problema en hacérnoslo saber. Nos damos por enteradas y no volveremos más
Pues tienen un menú de 22 euros y pretenden que me lo coma pegado a la barra en tres cuartos de un barril en todo el paso de camareros y clientes. Pero, ESTAMOS LOCOS!!! Pero que servicio es ese??? Yo no soy un turista que aceptan todo. Soy un consumidor de Madrid que no acepta comer de cualquier manera a precios descomunales. ACTUALIZADO: también puedes poner una mesa dentro de la cocina, debajo del fregadero y puedes decirme qué es opcional el comer ahí En la hostelería en Madrid no todo vale, hemos perdido el norte y lo único que se quiere es: GANAR DINERO a toda costa. Hay cosas y formas de trabajar, que son legales, pero no MORALES. Dejar las mesas de la pandemia en la barra, se acaba la pandemia y dejo las mesas para seguir ganando más dinero, además de la barra. Que vergüenza.
La reseña más rápida de la historia, no me espero ni a acabar la comida. Desde la reserva todo han sido pegas y problemas por parte del personal, lo intentamos hacer in situ y nos dijeron que solo por teléfono; llamamos y, cuando en el local nos ofrecieron el reservado, la persona que atendió la llamada nos dice que el reservado es solo para "la propiedad", al final lo conseguimos a regañadientes. Llegamos 10 minutos antes, diluviando y no nos dejan entrar porque no son en punto. Después todo el rato metiéndonos prisa para pedir, desde las 15.20 diciéndonos que la cocina cierra a las 4. La amabilidad del camarero pésima en todo momento, le salva el compañero cada vez que él no sabe desenvolverse y tiene que venir a ayudarle. Pegas porque le pedimos agua del tiempo, pegas porque dos personas de nuestra familia han llegado tarde 15 minutos, le pedimos consejo sobre lo que pedir y la respuesta es que lo que queramos, que todo está por igual... Nos sirven la comida, y el pescado, que supuestamente es fresco, un olor horrible y además totalmente cruda la merluza. Nos ofrecen la posibilidad de cambiarlo y le decimos que es para una persona de 95 años, que por favor le hagan una tortilla francesa porque no le apetece nada más de la carta y nos dicen que eso no nos lo van a hacer porque no se salen de la carta, le he tenido que pedir por favor que sino la abuela no iba a comer, que lo preguntase en la cocina antes de decir que no, encima que el fallo, y muy gordo, ha sido de ellos. Nos traen finalmente la tortilla, y totalmente cruda, que aunque penséis que eso va al gusto, es que era huevo y ya, lástima no haber hecho una foto para ver la desgana y el desinterés con el que se ha hecho. Las personas que han pedido rabo dicen "que estaba comible", y el entrecot de sabor bastante bien, pero la mitad lo han tenido que tirar porque eran nervios. En resumen, lo mejor ha sido el pan, que estaba calentito. Lo siento pero hemos cambiado del sitio habitual para probar sitios nuevos porque tenía muy buena fama, pero esta vez nos hemos equivocado. No volveremos con seguridad, aún así le damos las gracias a Luis porque ha sido bastante más amable y profesional y con una sonrisa a pesar de nuestro malestar.
No logro entender cómo este lugar, con casi 200 años de historia, puede seguir sirviendo una comida tan mediocre para los estándares —altos— de Madrid. Resulta aún más incomprensible que tenga calificaciones tan altas. Todo fue una decepción absoluta. Pedimos seis platillos del menú y ninguno se salvó: uno peor que el anterior. Hice 40 minutos de fila, entré con expectativas altas y salí francamente frustrado. Madrid está lleno de opciones extraordinarias como para perder tiempo aquí. Ahorren su tiempo y su dinero: no vengan. Si van a hacer fila, háganlo en Casa Lucio; al menos ahí sí vale la pena. Esto, sin exagerar, fue una absoluta decepción.
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C. de las Huertas, 18, Centro, 28012 Madrid, Spain
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