Perro y la Galleta - Restaurant
Spanish · Madrid
Perro y la Galleta - Restaurant Opening Hours
About Perro y la Galleta - Restaurant
Perro y la Galleta es un restaurante de ambiente moderno y acogedor en Madrid, donde la cocina internacional contemporánea se fusiona con un toque especial. Desde el momento en que cruzas la puerta, te envuelve un aroma irresistible a galletas recién horneadas. Los clientes destacan la atmósfera cál...
Perro y la Galleta es un restaurante de ambiente moderno y acogedor en Madrid, donde la cocina internacional contemporánea se fusiona con un toque especial. Desde el momento en que cruzas la puerta, te envuelve un aroma irresistible a galletas recién horneadas. Los clientes destacan la atmósfera cálida y cuidada, con una decoración rústica-chic que invita a disfrutar de una experiencia gastronómica única. La comida, creativa y llena de sabor, se presenta en platos visualmente atractivos. El servicio, atento y amable, es un pilar fundamental, con un equipo que se esfuerza por hacer sentir a cada comensal bienvenido. Además, son dog-friendly, lo que añade un encanto especial a este rincón culinario.
What Customers Say About Perro y la Galleta - Restaurant
Perro y la Galleta ofrece una experiencia culinaria memorable con un ambiente acogedor y un servicio atento. Destacan los platos sabrosos, la decoración encantadora y el aroma a galletas recién horneadas. Algunos clientes mencionan problemas con el tamaño de las mesas y el servicio lento en momentos puntuales.
Popular Dishes
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Tip: No te pierdas los champiñones rellenos y disfruta del ambiente acogedor. Si vas en grupo, asegúrate de confirmar el tamaño de la mesa al reservar.
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Perro y la Galleta - Restaurant is located in Madrid, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Iglesia de San Antonio de los Alemanes (A 39m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- convento de San Plácido (A 104m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- iglesia de San Martín (A 179m) — edificio religioso de culto católico situado en la calle del Desengaño, Madrid, España, de estilo barroco, declarado Bie bien de interés cultural
- iglesia de la Buena Dicha (A 237m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
Other Points of Interest
- Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía - IDAE (A 124m) — biblioteca en España
- Palacio del Marqués de Escalona y de Bornos (A 125m) — edificio en Madrid
- Convento de las Mercedarias de don Juan de Alarcón (A 158m) — building in Spain
- sede de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (A 191m) — edificio en Madrid
- Edificio Gran Vía 32 (A 245m) — edificio en Madrid
- Hotel Tryp Cibeles (A 250m) — edificio en Madrid
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Frequently asked questions about Perro y la Galleta - Restaurant
Perro y la Galleta - Restaurant Madrid Reviews
La experiencia en este restaurante fue excelente. La comida estaba deliciosa, bien presentada y con sabores que sorprenden. El lugar es hermoso, con un ambiente acogedor y detalles que lo hacen especial. Además, la atención del personal fue muy buena. Sin duda, un sitio al que queremos volver y que recomendamos con confianza.
Restaurante con encanto , buen servicio y una carta variada y comida muy rica. Las comandas salieron muy rápidas. Todo lo que pedimos nos gustó mucho. Hacer reseña de los canelones de rabo riquísimos. Las alcachofas también buenas pero un poco frías.
La comida muy rica, variada y los detalles están bien. Por la noche, al querer dar el toque romántico, no se ve bien, hay escasa iluminación. Un poco caro pero para celebrar está bien. Fuimos 4, pedimos 3 entrantes y un principal para compartir y picotear y fueron 82€ más o menos
Te sorprenderá, tras su fachada casi "escondida" se encuentra un lugar fascinante donde la comida va un paso más allá, platos elaborados, variedad, detalle, el local ayuda a que el clima sea acogedor. La relación calidad precio es muy, muy buena, te dan opción a elegir entre tapa o ración en muchos platos, algo genial, así puedes probar más cosas. Recomendable 100%, yo repetiré, eso seguro.
Aprovechando que íbamos a ver una obra de teatro al Lara reservamos para cenar. He de decir que he ido varias veces y nunca defrauda. Sitio muy bonito y cuidado todo al detalle. Muy buena relación calidad precio si se tiene en cuenta la zona. Un sitio que hay que visitar. Espectacular el plato de champiñones rellenos de calabacín,parmesano y pesto.
Comida casera y elaborada, muy rica. Menú del día con muy buenas opciones y cantidades. Siri muy atento y amable en todo momento. Nos ha encantado para comer de menú o cenar sano y bueno.
El sitio y la comida fueron espectaculares. Es verdad que entre plato y plato tardaron un poquito, pero estaba todo tan bueno, que dio igual. El camarero que nos atendió, Ciri, fue fantástico. Muy amable y muy pendiente de todo.
Acudimos a comer un sábado e hicimos reserva ya que sino era imposible. La decoración del restaurante es súper bonita y acogedora. Pedimos varios platos para compartir, y a parte de estar súper ricos eran abundantes. No os podéis ir sin probar los postres a cuál más delicioso. Una pena que no esté en mi ciudad, sino volvería sin duda.
Aporto que las Hamburguesas son de excelente sabor, el pan y el crocante del bacon y la cebolla es destacable, tanto en sabor como en crocante. Le pedí la carne a término rojo, pero estaba un poco más cocina, pero se puede dejar pasar por el excelente sabor de la carne. Supongo que a término rojo hubiese sido inolvidable. La cerveza de barril estaba caliente, nos la cambiaron por 1/3 y estaba muy bien. El brownie estaba bien, pero no al nivel de los principales. El sabor del topping de chessecake no era el correcto, más bien una crema de queso, el brownie no estaba cremosos. La atención a nuestro perrito fue genial, le Pusieron agua. Y camarero muy amable. Está muy bien preparado en salón.
Un lugar muy agradable, el ambiente que han conseguido con la decoracion es calido y moderno, y acompañado por la temperatura hace que la experiencia sea ideal. Ademas, Moises el camarero es muy agradable y simpatico , asi que 5 estrellas para ellos. Y la comida super super rica
Desde hace unos cuantos años siempre que vengo a Madrid, me gusta cenar en el Perro y la Galleta. Cada restaurante de ellos es único, con una decoración muy original, pero el de Malasaña es mi preferido por su ambiente cálido y por tantos buenos ratos que pasé aquí. La comida siempre está muy rica y el trato es muy cercano!
Excelente servicio, comida de 10. Todo perfecto y el equipo nos hizo sentir como en casa. Moisés nos ha atendido fenomenal, buenas recomendaciones de platos y un trato inmejorable.
Tuvimos suerte al poder reservar en este restaurante el mismo día. Buscábamos un sitio acogedor cerca de Gran Vía al terminar el musical que fuimos a ver. La decisión no pudo ser más acertada. La comida está exquisita, la atención de Jackie fue de 10 y el local es muy chulo. Los perros son bienvenidos, por si a alguien le interesa.
Carta con platos poco comunes. Fuimos tres personas, pedimos cuatro platos diferentes y todos ellos nos gustaron, los destacamos con una nota muy alta. Yo, sin duda, lo recomiendo. Reseñable también, La atención y el trato, acogedor, agradable, estuvimos comodisimos. No tomamos los postres. El motivo para volver en cuanto tengamos oportunidad... Tuvimos que salir, por razones personales y ajenas al restaurante. por poner algo a mejorar... La iluminación sobre la mesa, en singular porque la mesa de al lado, estaba mejor iluminada. Es mi gusto personal. Aún así🖐 estrellas. Hay que reservar. Ah!!! Nos permitieron entrada con nuestra perrita..
Hemos realizado una reserva para dos. Y la verdad es que lo hemos pasado estupendo el ambiente super agradable con un toque romántico y relajante. Además la atención de Eduardo ha sido una maravilla, nos recomendó los mejores platos y no se equivocó sin duda volveremos pronto.
Un restaurante con decoración única e ideal. Solo entrar, te invade un olor a galleta increíble que te hace meterte en su mundo completamente, junto con un servicio encantador y amable. Fui con un amigo y pedimos 3 platos para compartir (íbamos a pedir un cuarto plato pero el camarero nos dijo que sería demasiado, gracias que nos avisó ya que nos quedamos llenísimos): 1. Los huevos estrellados de boniato con gambas. La porción es grande, ideal para compartir si vas con amigos, en nuestro caso, nos encantó aunque nos llenó mucho para solo dos. 2. Las berenjenas rebozadas en galleta. INCREÍBLE. La salsa de pomodoro y pesto era buenísima y la berenjena muy tierna. Nos ha encantado. Mi plato favorito sin duda. 3. Los tacos de bacalao, estaban ricos pero no los volvería a pedir. Un poco sin más. De postre, un cheescake con coulis de frutos rojos y un rico helado con caramelo. Me he quedado con ganas de probar más platos, por lo que volveré seguro.
Tenía ganas de ir y la verdad que me gustó mucho. Es pequeñito pero súper acogedor y bien decorado. La comida muy buena, pedimos el tartar de atún, las croquetas de queso de cabra que estaban espectaculares y la picaña y me encantó todo. De postre probamos la tarta de queso con base de galleta y la tarta de mamá, que es como la de la abuela y estaban riquísimos. Servicio muy amable y nos sirvieron todo rápido. Recomiendo ir y reservar porque si no es imposible.
Fuimos al bar Galleta un domingo a comer y todo bien. La atención fue muy buena y la comida estaba muy rica, especialmente el postre. La tarta de limón estaba de miedo. Quizá diría que nos decepcionaron un poco las milhojas de patata. Le faltaban un poco de sabor y quizá no era lo que nos esperábamos. Así como detalle un poco aleatorio, la carta solo se puede ver en el móvil por temas de covid (respetaban bien las medidas de seguridad) pero la cobertura es un poco regular dentro del sitio. Aunque si lo miras de forma positiva te sirve para desconectar y tampoco fue un drama eso jajaj
Me encantó. Ya había estado una vez hace bastante tiempo y la verdad es que no sé cómo pude esperar tanto para volver. Comida riquísima, servicio súper agradable y simpático, precio buenísimo para lo que hay ahora mismo en Madrid y local con mucho encanto en cuanto a la decoración. La primera vez que fui me habían encantado los champiñones rellenos y los volvimos a pedir para ver si estaban tan ricos como recordaba… sorprendentemente estaban incluso más buenos. Las croquetas con frutos secos fue también un plato estrella. Son grandes, con muchísimo sabor y muy bien de precio. Los platos aunque parezcan pequeños llenan bastante, fuimos 4 y nos sobró algo de comida. Ni siquiera teníamos hueco para postre (y eso que allí están de muerte) Un 10. Me encanta este restaurante y volveré pronto!
Estamos por casualidad y desde el inicio el ambiente nos encantó. Tiene una atmósfera cálida y agradable. Moisés y sus compañeros/as nos atendieron estupendamente, muy amables y atentos. En cuanto a la comida, estaba deliciosa, pedimos las flores de alcachofas, los champiñones rellenos y la tarta de queso sin gluten, todo estaba esquisito. En conjunto ha sido una experiencia estupenda, con ganas de repetir.
Reservamos para comer (2 pax.), al llegar nos atendieron rápido y muy amable, el camarero fue bastante agradable. El sitio como tal es pequeño y muy original, lo único es que al aire no daba para la gente que había, pasamos algo de calor y al pedir agua no había fría. La comida estuvo exquisita, nos encantó las berenjenas rebosadas con pesto. De precio algo caro, aunque es entendible por la zona, la originalidad y la calidad. Muy recomendado.
Sensacional, llevaba mucho tiempo en mi lista y Porfin ha podido ser. Carta simple y su vez Tan bien elegida que apetece pedirlo todo. Decoración y luz ideales y sobretodo y por encima de todo el trato y él servício de 10. Elegimos las berenjenas , las croquetas y el cachopo para compartir. Impresionante
Hemos estado en El perro y la galleta, el de Malasaña. Era una ocasión especial, y aunque lo hemos encontrado de paso, la experiencia ha sido muy satisfactoria. La camarera fue muy amable y muy acertada en sus sugerencias y recomendaciones: las mil hojas de patatas, el arroz negro, el postre, y el vino. El ambiente es muy agradable, y como estos días ha estado lloviendo, ha sido muy acogedor el hecho de estar dentro calentitos en un espacio poco, pero plácidamente iluminado. Muy recomendado.
Era la primera vez que íbamos y hemos llegado un poco antes de la hora de la reserva y Ciri nos ha atendido y sentado enseguida. La comida estaba súper rica y tanto Ciri como Farek, nos han atendido de maravilla. Íbamos con nuestro perrete y enseguida le pusieron un cacharrito con agua. Recomendable 100% y volveremos seguro. Comimos tartar, champiñones, flautas de pollo, picaña, tacos y hamburguesa. Todo súper rica 🤗. Gracias
Fuimos a cenar y fue un acierto. El lugar es muy acogedor, bonita decoración y servicio agradable! Compartimos las gyozas de pollo, los Raviolis de burrata, y los tacos de entraña con aguacate y ají amarillo (riquísimos). Para terminar, la tarta de queso, muy rica y bien elaborada. Y no podía faltar un vino tinto para acompañar. Si quieres sorprender a alguien, venir aquí será un acierto.
Nos encanta. Como siempre Muy bien. Otra perfecta visita. Disfrutamos nuevamente de sus platos tras visitar su local del barrio de salamanca y siempre aciertas si estás en Madrid. Degustamos nuevos platos y un placer y fantástica experiencia en este local del barrio de Malasaña. Champiñones rellenos de calabacín queso trufado tartar de tomate y pesto. Langostinos en tempura. Tacos de entraña, bacalao y picanha de novillo Angus espectacular. Buena carta de vinos Buenas ubicación. Felicitaciones a todo el equipo. Servicio 5 estrellas. El camarero muy majo simpático y atento . Aquí os dejo unas fotos y la carta para que os ayude a confirmar visitarlo. Recomendadisimo Volveremos o seguiremos volviendo.
Un restaurante con ambiente muy acogedor. El servicio muy atento y que decir de la comida…. Nos encantó. Unas berengenas espectaculares, las croquetas muy buenas y la hamburguesa muy jugosa y completa. Nos quedamos con ganas de pedir postre, pero ya no podiamos comer más. Sin duda, lo recomendaré a familiares y amigos
Xavi y ciri son los mejores camareros ya que nos recomendaron las mejores cosas para compartir Calidad precio es muy bueno El ambiente cálido y romántico La comida buena, sobre todo los champiñones Y el postre de tarta de queso y el brownie con el vino tinto recomendado buenísimo también Volvería!
Excelente restaurante con comida variada. Probamos los champiñones rellenos, el tartar de atún, los canalones de rabo de toro y el risotto Todo estaba muy rico. Hace honor a su nombre, ya que es pet friendly. Las porciones son pequeñas y los precios un poco elevados, pero el sabor de los platos lo vale.
Los champiñones, las berenjenas y los tacos de bacalao no podrían estar espectaculares. El postre, aunque estés tentado de pedir la galleta caliente, ve a por el brownie: es-pec-ta-cu-lar. Base de brownie, con tarta de queso, bola de helado y dulce de leche. La atención de Moises durante la cena ha hecho la velada incluso mejor, digna de recordar (y gracias por las recomendaciones!)
Felicidades por el servicio y la calidad de los alimentos. Es un restaurante pequeño pero acogedor. Con un excelente servicio por parte del personal de sala y cocina. La comida exquisita. Un grupo de 4 personas, dos entrantes, más principal, más dos copas de vino (pedimos una botella/otro compañero pidió dos cervezas) más un café. Total aprox por persona 33 euros. Ha merecido la pena. Gracias
He ido varias veces y me encanta. Es un lugar tranquilo , agradable, con poca luz y bien situado. Atienden muy bien. Recomiendo las milojas, los champiñones, el tartar de atún ( pica un poco) y los tacos ya sean los de carne o pescado. Coml postre no te puedes perder la tarta de la abuela de galleta y chocolate.
mi primera vez y la verdad que me ha gustado mucho. la comida muy rica y la atención por parte de los camareros muy buena. mención especial a ciri y al otro chico que no recuerdo el nombre. pedimos 3 entrantes (aunque nos hubiese sobrado uno) y 1 principal para compartir + 1 postre. la decoración del restaurante es una chulada!!! me ha gustado descubrirlo, me voy contenta.
Me encantó descubrir este lugar. Desde que entras, te envuelve un ambiente sumamente pintoresco y una tranquilidad que se agradece muchísimo para disfrutar de una buena cena. La comida estuvo deliciosa; cada plato tenía un sabor auténtico y se notaba la calidad de los ingredientes. Además, el servicio fue excepcional: el personal fue muy atento en todo momento, sin ser invasivo, haciéndonos sentir como en casa. Sin duda, un sitio 100% recomendable si buscas comer bien en un entorno relajado y con encanto.
Una experiencia de diez en El Perro y la Galleta (Malasaña) El restaurante es precioso, con una decoración cuidada y un ambiente acogedor que invita a quedarse. La comida está riquísima, con platos bien presentados y sabores originales que sorprenden para bien. Mención especial para Ciri, el camarero que nos atendió: cercano, profesional y súper atento en todo momento. Nos hizo sentir como en casa, nos recomendó muy bien y siempre con una sonrisa. Da gusto encontrarse con personas así, marca totalmente la diferencia en la experiencia. Sin duda, un sitio al que volveremos y que recomendamos al 100%.
Excelente experiencia en este restaurante. Fuimos a almorzar y todo fue perfecto: la comida deliciosa, bien presentada y de gran calidad. El ambiente es muy agradable y el servicio impecable. Un agradecimiento especial al camarero Ciriaco por su amabilidad, profesionalismo y atención. Nos hizo sentir muy bien atendidos y hizo que nuestra comida fuera aún más agradable. Sin duda volveremos. ¡Totalmente recomendado!
Lovely dining experience at this restaurant and location. The service was wonderful and friendly which added delicious value to our meal. Attended by a whole team of welcoming individuals, Anghely, Victoria, Gaby, and including the charismatic restaurant manager. We loved the attention to service and this restaurant sets the bar high for the quality of service. Will definitely be returning!
I was walking around the neighborhood when this place called out to me from afar — its design and warmth caught my eye, and I hadn’t known it before. I was happy to discover a beautiful spot with absolutely delicious food (don’t miss the pappardelle!) and warm, friendly service. Anni was so sweet and made me feel like a regular — I felt right at home. In short, I highly recommend it and will definitely be coming back.
Cannot say enough good things about our dinner experience. First of all you enter and the restaurant is filled with the aroma of freshly baked vanilla cookies-“Any” our server was pleasant and attentive and didn’t seem bothered by our questions about the menu. The stuffed mushrooms were very tasty (and cheesy) and the hamburger was incredibly tasty. I am Not a big meat eater but had some of my husband’s. We plan to return for lunch before we leave so I can have one. We were too full for dessert so that’s another reason to return!
Very nice atmosphere and delicious food. I love cozy small establishments and this one is one of my favs now. Not only the scent of cookies coming out of the oven, but the lighting and the amazing staff amount to an excellent dining experience. I totally recommend the artichokes and the milhojas de patata. When it comes to wine, let staff make some recommendations, and they may surprise you.
To be quite honest, we almost cancelled our reservation because we were so tired (and sleepy from jetlag and a full day of sightseeing). We were so glad we went through with it as this was our best meal in our trip! We had the beef loin with truffle cream and chimichurri which woke us up from its vibrant flavors! Milhojas de patata y huevo con boletus, aceite de trufas y crujiente de jamón was also fantastic. We ended with a creamy cheesecake that was so good! Would definitely return to try many of their other dishes.
This was a truly great experience. Went for lunch with my family on Easter Sunday. Waiters are friendly, quick and speak English. Food is great, all the dishes we had looked nice in the plate and tested fantastic. Same for the dessert. Interior is warm, modern and cosy country side, vintage style... cool.
Me ha gustado venir a este perro y la galleta de Malasaña. Esta vez vine por un almuerzo, como siempre el aperitivo con el pan y sus salsas que son un gusto probarlas. También agregamos una gyozas de ternera que si o si deben probar. Luego pedimos un arroz negro (en mi opinión un poco salado) más una hamburguesa que estaba rica pero si más. La atención excelente del staff, ambiente cómodo. Volveremos.
Pensé que me quedaría con hambre pero no, los platos además de bien presentados eran abundantes. La decoración era muy mona y graciosa, y el ambiente muy acogedor, la única pena es que haya un límite de tiempo con cada reserva. Nos habría encantado tomar una copa después de la cena
El local está decorado precioso. La comida nos gustó mucho, si vais a pedir cualquiera de sus arroces no pidáis mucho más puesto que la ración es muy grande. Solo hay una camarera para todo el local que, a pesar de ser muy amable, hay momentos puntuales en los que seria necesario alguien más. En general nos gustó bastante todo.
Muy recomendable. El sabor de los platos es indescriptible. Es verdad que tardan en atender porque solo había dos camareros pero merece la pena. Un sitio para una ocasión especial ya que es carísimo aunque merece la pena. Recomiendo los huevos rotos con batatas y las gyozas.
Interesante nombre para un restaurante, pero no está nada mal! El lugar es muy acogedor pero pequeño, atencion buena, pero si esta lleno, el servicio es lento. Es necesario reservar con tiempo. Sus platos son pequeños, pero sabrosos. Tienen poca variedad. Precios $$$. No hay estacionamiento.
Hemos hecho una reserva para 2. Muy bien ambiente y la música al final, un acierto.La cena muy rica, opciones vegetas que es fundamental. Y el servicio atento pero sin agobio. Repetiremos seguro!!
Lugar muy bonito en el que comer. Fuimos por un cumpleaños. Se equivocaron varias veces en nuestro pedido, y la cookie estaba demasiado hecha. Prácticamente no se podía comer. La tarta de queso con base de galleta muy buena. Y si os gustan los champiñones, coged el entrante porque está buenísimo.
Servicio y comida de 10, pero el olor del local es muy fuerte y por momentos insoportable. Huele a demasiado fuerte a vainilla . Sería recomendable bajar la intensidad del ambientador. Gracias
Ambiente súper agradable e íntimo. La comida buenísima y de calidad 🤌🏼 Además incluyen un aperitivo que, por 1€/persona, está muy bueno. Mención especial al risotto de marisco y rabo de toro 😋 Las 4 estrellas son porque el servicio fue un poco lento y no estuvo muy atento aunque los camareros fueron muy amables.
Pues he de decir que cenamos muy bien. La calidad buena y el trato de Moisés genial. Amable y divertido nos sacó mas de una sonrisa. Muy recomendable
Lugar perfecto. Esta muy bien ambientado con una luz muy suave y baja. En cuanto a la atención por parte de los camareros está bien, son majos, alguno más que otro. La comida está muy buena recomendable los saquitos de salmón y queso de cabra, además, todos los postres incluyen galleta, como el nombre indica. El precio ronda los 30€ por persona. Totalmente recomendable, yo volveré. Es importante que hagáis reserva 1 semana antes de ir.
Buen sitio en general. Pedimos unas rabas que estaban muy buenas (se nota que el calamar de verdad y no pota congelada) y unas berenjenas con tomate, pesto y parmesano muy ricas. El único pero se lo pongo al postre, que fue un brownie cheesecake muy rico también pero donde el brownie se come todo el sabor de la tarta de queso. Lugar agradable y el personal super amable y atento en todo momento.
El restaurante es muy bonito, súper coqueto, tanto para comidas de empresa como para brunch/ comida con amigas. La comida está bastante buena pero no deja de ser una carta amplia y que puedes encontrar en muchos otros buenos restaurantes, los primeros - entrantes que pedimos me gustaron más que el plato principal. Pedimos tacos y me dejaron un poco sin más, estaban buenos pero creo que no tienen demasiada personalidad. Desde mi punto de vista el precio de la carta si es bastante elevado, el plato de tacos eran 18€, tocamos aprox a 40€ por persona sin contar con vino ni bebidas alcohólicas ni café ni postre.
Sitio muy recomendable! La comida estupenda, la picanha buenísima, las berenjenas espectaculares…la atención de Moisés fue buena, atento en todo momento, nos recomendó el tiramisú de postre, no falló, el sabor era delicioso. El ambiente era tranquilo y agradable pese al haber entrado a la vez que una mesa de 10 pers. Volveremos a repetir!!
Un local en la zona de Malasaña muy bohemio, con una decoración que enamora a los amantes de los perretes. La comida es buena, pero quizá algo excesivo el precio para lo que ofrecen. La atención fue maravillosa, estuvimos muy bien atendidos durante la cena y cuando nos hacíamos algunas fotos por el local nos explicaron la historia de ese restaurante. Si te apetece una cena tranquila por Madrid (también tienen menú medio día con los mismos platos de carta pero en versión más reducida) es tu local!!
La comida estuvo excelente! Nos sirvieron pan con unos dips de cortesía. Luego pedimos tartar de atún, croquetas de queso de cabra, tacos de pescado, y champiñones rellenos de calabacín. De postre pedimos un brownie con helado de galleta. Si puse una estrella menos es por que tengo para descartar un punto negativo y es que solo éramos dos mesas y los camareros estaban en la barra del fondo con los móviles, lo cual no fue la atención esperada. Queríamos pedir algo y no estaban pendientes a las únicas dos mesas que estaban ocupadas. Una pena porque con buena atención habría sido una experiencia mejor. El resto todo increíble.
Muy cerca de Gran Vía, buena comunicación. No me gustó que no pusieran manteles y tuviera que dejar los cubiertos sobre la mesa de madera que ya tenía alguna mancha que no se quita, salvo este aspecto, la atención fue muy buena, bonita decoración y en cuanto a la comida todo ok excepto el risotto que para mi gusto el arroz estaba muy pasado. El menú diario cuesta 15€ y la carta a precios de la zona, recomiendo hacer reserva.
Comimos menú del día aprovechando que de segundo una de las opciones era pescado, muchas veces pasamos y no entramos porque encontramos solo carne con otra opción como pasta, arroz … La comida, en especial la merluza, estaba exquisita. Después, el trato recibido por Moises y el ambiente, con esa iluminación y el olor que lo caracteriza, pusieron el broche a la comida. Como sugerencia, agradeceríamos que entrara postre en el menú, es extraño que no sea así y en un sitio con ese toque dulce le iría que ni pintado.
Buen sitio para cenar aunque es verdad que la cadena ya no es lo que era. Han perdido calidad los productos aunque esta bien. Cogimos un rabo de toro con risotto, una picaña, y de postre una tarta de mamá. Eso con el pan y el agua fue a 27,90€ cada uno. Precio por encima de la calidad del producto, estaba lleno de gente asi que conviene reservar.
Parecía más de lo que al final fue. Mesas de madera,sin mantel,que por mucho que se limpie, en las ranuras siempre queda "algo". El risotto con rabo de toro, bueno. Las Alcachofas estaban buenas, aunque una amargaba y las croquetas de queso de cabra, excesivamente cargadas de queso,no parecian croquetas con la bechamel típica. Comida sin pretensiones y para mí parecer cara. Por destacar algo, la simpátia del servicio.
Ayer fuimos 4 personas. Trajeron los platos a 3 y a la cuarta persona tardaron mínimo 20 minutos, además se equivocaron de plato. Al final estuvo unos 40 minutos sin comer. Ya habíamos ido antes al de cerca del Retiro y la experiencia fue mucho mejor. Pedí el mismo plato en ambos sitios: en Malasaña la presentación era distinta, más pequeña y con peor aspecto. La atención también fue diferente: en El Retiro muy cordial y amable, mientras que en Malasaña el camarero fue cortante y tosco. Recomiendo mejor ir al de cerca del Retiro.
Comida buenísima. Servicio... regular, en lugar del Perro y la Galleta debería llamarse "El cara de perro", por la "escasa y ausente amabilidad de los empleados", sobretodo sus caras, literalmente despreciable. Lo mejor fue cuando tiraron, sin querer agua a suelo, salpicó a todos los abrigos que estaban sobre las sillas, parecía que la culpa era de los clientes, con sus "caras de perro" no dijeron ni mu. Para no volver.
El menú del día no lleva postre incluido. El pago con tarjeta te obliga a dejar propina. Una especie de croqueta rellena de arroz y boletus muy buena de sabor pero fría por dentro. El servicio agradable y la decoración muy bonita y con mucho gusto.
El local es pequeño y el ambiente muy agradable por la decoración. El día anterior pasando por delante vi el sitio desde fuera y me encantó, y que tenían menù, así que invité a mi madre al día siguiente (20 de diciembre). Desde luego el menú no vale la pena: los primeros eran un mix de verduras congeladas( que a veces las compro yo en casa para unas prisas) con jamón o unas lentejas malísimas, bueno, todo pellejo, ¡con los frascos de lentejas tan buenos que hay en el super! Podrían comprar de esos que son muy sabrosos y dan el pego. Y de segundo salmón (lo único bueno) , pero con una ensalada llena de vinagre balsámico, que es para quien le guste, porque no se especificaba en el menú. El otro segundo eran unos ravioli que no estaban mal pero con una salsa industrial, horrible. La atención de los camareros es la justa y esto también le quita encanto. Es una atención superficial, como si no fuera con ellos. No probamos postre (no entra en el menú) porque se nos hacía tarde, pero eso sí nos apetecía. Se me olvidaba lo mejor del menú: el pan servido con tres salsas exquisitas. Pero el pan servido en una canastita de tela DESCOSIDA. Yo puedo dar una puntada a cambio de que no vuelvan a presentarlo roto porque desluce bastante. Espero que los platos de la carta sean mejores. No es un sitio para ir con niños, el espacio entre mesas es muy justo, como para levantarse de vez en cuando. Y la carta no es adecuada para pequeños. A los míos cuando crezcan los llevaré; para entonces confío en que haya mejorado en todos los aspectos y siga igual de mono.
Local con una decoracion muy bonita y original. La comida muy buena(por lo menos lo que probamos) y el trato bueno. Paso un pequeño incidente, el cual me encontre un trozo de plastico en el risotto(bastante desagradable) lo comente a la camarero y sin problemas me quito el plato y me ofrecio otro nuevo o seguir con otro risotto, decidimos otro risotto porque estaba muy bueno, al traerlo no dijo que invitaban a los postres los cuales no queriamos porque ya estabamos muy llenos y le dije que me quitara de la cuenta una bebida en lugar del postre. Al traer la cuenta veo que solo invitan al pan y aperitivo, algo que ponen cuando llegas sin tu pedirlo y que se supone que es gratis, porque yo no lo pido, me lo ponen en la mesa y encima me lo cobran. Lo comente al encargado, dijo que eso era asi y listo. Un final bastante mal en un sitio muy bonito.
Restaurante con el que nos llevamos una decepción. Es un restaurante pequeño pero muy acogedor, sin embargo, hacía mucho calor, era como si el aire estuviera puesto por paripé xq no hacía mucho. En relación a los camareros sin mucha pasión, no se puede decir que fuera bueno, pero tampoco malo, fue algo sin más, no mostraban emoción por el trabajo (por lo que he leído en las reseñas suele ser así siempre) En cuanto a la comida... Los entrantes estaban bastante ricos, el plato principal (la hamburguesa y el arroz negro) no estaba malo, pero no vale el precio que tiene y el postre (la cokie en sartén) puede estar muchísimo mejor, dejó que desear el postre. Cabe recalcar que te ponen un aperitivo sin pedirlo y te lo cobran... A día de hoy que te cobren un aperitivo que no has pedido y que te lo ponen como detalle no tiene sentido. Dicho esto, lo mejor del restaurante es la decoración. La comida, aunque hay cosas que están buenas, no valen el precio que tienen, el restaurante es bastante caro y la ración de comida no es que sea muy grande. La relación calidad - precio es mala. En mi caso, no volvería por lo que no lo recomiendo.
El sitio acogedor, pero te traen aperitivo y luego te cobran 3 euros porque lleva pan, croquetas 4 en la ración, la tarta de la mamá no vale nada es una mousse con una galleta y el vermouth 6 euros. . El precio no justifica las cantidades tan pequeñas
Estuve el viernes con 2 otras personas. Los entrantes estaban muy ricos. Los platos principales, en mi caso pedí raviolis y estaban templados. Una de mis amigas pidio la carbonara y estaba pasada y fría. Nos calentaron los platos pero el de mi amiga se tenía que haber emplatado de nuevo y no recalentado. Los postres están ok un poco dulces pero bueno a gustos…
La comida estuvo bien. Si vas sin demasiadas expectativas, como fue nuestro caso, o simplemente estás de paso y querés comer algo, puede servir. Sin embargo, el precio nos pareció algo elevado considerando que hemos pagado lo mismo en otros lugares con una propuesta gastronómica superior. En resumen: cumple, pero no volvería
Pues la verdad es que llevaba mucho tiempo queriendo ir y me ha defraudado bastante. Elegí el sitio como regalo a unos grandes amigos y lo cierto es que no acerté. Desde luego no volvería a la hora de la cena porque realmente sufrimos debido a la insuficiente luz todo el tiempo. Para ver la carta tuvimos que poner la linterna del móvil y al decirle al camarero (como un simple comentario) se encogió de hombros diciendo que “al jefe” le gustaba… Parece una exageración pero de verdad era realmente incómodo. Nos recibieron con un aperitivo de pan con salsa de tomate, de pimientos y tapenade pero en ningún momento nos ofrecieron pan sin gluten (a pesar de haber pedido una cerveza sin gluten) esas cosas … marcan la diferencia cuando lo haces. Pedimos para compartir tartar de atún y milhojas de patata con huevo y trufa. Rico, sin más. Y de platos principales raviolis, tacos de bacalao y cachopo. De postre tartas de queso. El precio para mi gusto excesivo para la calidad y la cantidad que te sirven. Y por supuesto a la hora que te indican tienes que abandonar la mesa. Bastante decepcionante la verdad.
No está mal la comida, sino fuera por el mal sabor de boca que se nos quedó por un postre que lo ponían como tarta de chocolate y era una simple mousse. Además de 5 euros la cerveza, eso es una barbaridad. Además en pleno agosto de un día de 40 grados quitaban el aire acondicionado. En dos ocasiones les pedimos por favor que lo pusieran. No sé si el propósito era no gastar o que nos fuéramos rápido.
Fuimos a El Perro y la Galleta – Malasaña con reserva previa realizada a través de la web. Comimos arroz negro con calamares y risotto de hongos. Ambos platos estaban bien preparados, aunque las porciones resultaron algo escasas. El punto claramente negativo fue la atención: había una sola persona a cargo de todo el servicio, y la actitud fue poco amable, dando la sensación de que no había muchas ganas de que estuviéramos en el local. Esto terminó afectando la experiencia general. En resumen, comida correcta, pero servicio y relación cantidad–precio mejorables.
We reserved a table for 7 some time ago but we were seated at a round table suitable for 6 and they wouldn’t allow us to change. There was only one waiter most of the evening and he ignored us for the most part so we had to attract his attention to order anything. Finally, an influencer arrived with a glaring spotlight which really disrupted the atmosphere although the manager was delighted to have her there at the expense of other diners. It’s a shame because the food was good!
Average. Small place, poor service. Booked 2 weeks ago for 7 people, we were given a table for 6. Couldn't move us despite it being a Tuesday night. Took ages to serve us. Food is OK but overpriced for what it is. Wouldn't go back.
Fuimos a comer y el establecimiento luce bien. Desde un principio el camarero se tomó unas confianzas muy extrañas, de hecho le pedí sal porque la comida estaba insípida y su respuesta fue “uf sí que pides”. Completamente fuera de lugar porque fue literalmente la única cosa que pedí. La comida no estaba buena, pedimos las berenjenas que si estaban ricas, pero pedimos el arroz negro y fue un plato bastante mediocre. Además pedimos los canelones de rabo de toro y no estaban buenos, sabían a vinagre y directamente le pedimos al camarero que se lo llevasen porque no lo queríamos. No creo que volvamos.
Nos recomendaron este lugar de Malasaña, y los cuatro comensales coincidamos que estaba sobresaltado. Mesas excesivamente pegadas, separadas solo a 10-15 cm, comes con otras personas. Carta muy limitada de relación calidad media y alto precio. En particular pedimos carne picaña que estaba dura difícil de masticar. El servicio bien sin ajustarse al precio. Saludos.
Aunque cuando entramos nos cautivó la decoración y la luz tan cálida y acogedora, la experiencia fue empeorando a cada minuto que pasaba. Las berenjenas rebozadas con galleta y salsa de pesto, estaban buenas, pero quizá nos esperábamos un rebozado algo más crujiente o grueso. La ensaladilla rusa con tartar de gamba, sin más, no es un plato que vaya a recordar de aquí a una semana. El cachopo estaba tremendamente salado, y esto chirría con lo siguiente que voy a contar. Y es que pedimos agua y simplemente nos llenaron el vaso (pequeño) con una jarra y se la llevaron. Como a los dos minutos el vaso ya lo teníamos vacío, le pedimos al camarero si habría posibilidad de dejar la jarra en la mesa, a lo que nos contestó de muy malas formas "no, tengo que ser yo el que la sirva". La verdad es que no entiendo la norma, he estado en mil restaurantes en Madrid que bien te ponen una botella en la mesa o una jarra, y tú puedes servirte las veces que quieras (entiéndase que no me importa pagar lo que sea, si tiene que ser agua embotellada, no hay problema, cóbramela, pero no me dejes sin agua si te estoy diciendo que necesito más). Pero aun siendo así, si esa es la norma, hay miles de formas de decirlo amablemente. Habríamos esperado como mucho un "no te preocupes, que voy a estar pendiente de ir rellenando los vasos y no os va a faltar el agua". No sé, un poco de amabilidad. Pero encontramos todo lo contrario. Además teníamos constantemente que parar de comer y de hablar para intentar hacer contacto visual con los camareros (que por cierto pasaban una y otra vez sin mirar) para que nos rellenasen el agua, y cuando nos veían, nos hacían un gesto indicando que ahora venían, y por dos veces se olvidaron, por lo que teníamos que volver a insistir. Un auténtico caos que no acabó de mejorar cuando la única camarera que nos estaba atendiendo medianamente cordial, nos dio la cuenta y, al pagar con tarjeta, nos explicó que el datáfono nos iba a preguntar si queríamos dejar propina. Y cuando estamos eligiendo la opción de no dejar propina, miró descaradamente la pantalla y al ver que no dejamos, nos lanzó una mirada muy desagradable y nos dijo "adiós, buenas noches" retirándose de la mesa mientras nos giraba la cara. Teníamos pensado recalcar que la atención de ella fue mejor que la de su compañero, que directamente le faltaba morder. Pero después de ese gesto tan feo, nos sentimos tan mal que: no, no podemos decir que ningún trabajador nos tratara bien. No volveremos.
El sitio es bonito, diseño de poca iluminación pero acogedor. Fui con 3 amigas, cada una pedimos un plato, pero ningún plato destacó. Por si fuese poco, quien nos atendió lo hizo muy mal. Volteaba los ojos y parecía molesto con nosotras. Fue muy incómodo.
Sinceramente creo que está un poco sobrevalorado. Hay otros restaurantes en Madrid por menor precio con calidad de comida igual o incluso mejor que la de este restaurante. Aún así recibimos un buen trato. Pedimos platos como ensaladilla rusa de entrante, arroz con marisco y rabo de toro y los raviolis de burrata con trufa (aunque viene poca cantidad para mi fue lo más rico, pero si vas con hambre probablemente no te llene este único plato) Fuimos 4 personas con 2 entrantes a compartir y plato principal cada uno y en total fueron 165€ (41€ pp) Relación calidad precio bastante mala en mi opinión.
The food was really basic, good ideas but badly executed. For example the picanha was just some sliced meat which was supposed to be on a potato cream but there was just a hint of those and no other sides. We ordered a starter but they forgot it so they brought it after the main. The place is not particularly welcoming and feels fake. They charged an extra bottle of water and we realised only the day after
No volveré, la atención ha sido buena y el local es bonito pero es muy oscuro y lo más importante... la comida no me ha gustado, pollo, y croquetas muy grasientas y con demasiado rebozado, hamburguesa de poca calidad y además no respetan para nada el punto que pides, yo pedí poco hecha y me la trajeron muy hecha. Para mí, muy decepcionante y encima caro para la cantidad y la calidad que ofrecen.
Hola, este finde fuimos a probar este restaurante. La experiencia culinaria fue nefasta, los tacos no sabían a nada, el cachopo jamón perrero y la carne sin sabor y del grosor de un papel… todo costra, la chuleta de risa… finísima y encharcada en un puré sin sabor…. Eso sí las croquetas muy ricas y los chic@S muy majos. Recomiendo a los dueños que limpien el polvo de todo lo que tienen colgado
Sobrevalorado. Es la primera vez que voy a un perro y galleta, quizás he tenido mala suerte pero no me ha gustado nada. Las tiras de pollo mal fritas, crujientes por un lado y blandas por otro, los tacos de entraña era lo único que estaba correcto, el risotto de setas diría que es el peor que he probado en mi vida, insulso y el arroz pasadísimo. Mis expectativas estaban en la galleta con sartén, pero junto con el arroz, han sido los dos peores platos. Mas que galleta es un bizcocho, que encima creo que estaba mal horneado y sabía a harina.
La comida estaba rica y bien elaborada, pero la experiencia fue muy negativa por el trato recibido por parte del camarero y la camarera, con malas caras constantes durante toda la comida. Esto pasó la noche del 19 de diciembre y escribo esto porque me pareció increíble lo que pasó. Hubo un incidente en el que uno de los camareros dejó caer una cubitera (cosa perfectamente normal que pueda ocurrir), mojando el suelo y también abrigos y bolsos (en uno de ellos había incluso un libro). Nadie se acercó a preguntar si todo estaba bien ni a pedir disculpas, es lo mínimo que esperas, o al menos que no te pongan cara de perdonarte la vida; tuvimos que pedir nosotras algo para secar el suelo porque estaba completamente empapado. La respuesta fue “ah no pasa nada”. Al final, al expresar nuestro malestar por habernos mojado y por la falta de disculpas, lejos de recibir una respuesta empática, el camarero contestó literalmente: “¿qué pasa, que hemos sido malos, no?”, lo cual nos pareció una contestación poco profesional y fuera de lugar. Es una pena, porque la comida estaba bien, pero el trato al cliente dejó mucho que desear y arruinó la experiencia.
Es un sitio muy conocido de Madrid al que hemos querido ir durante mucho tiempo y por fin nos decidimos a reservar. No nos ha convencido comparado con las expectativas que teníamos. El camarero estaba enfadado y no paraba de meternos prisa con que pidiésemos porque la mesa estaba reservada en 2 horas. No paraba de acercarse para que comiésemos pronto. En resumidas cuentas, muy por debajo de las expectativas.
He estado con mi pareja en este restaurante con la expectativa del nombre de la cadena de restaurantes y la carta que parecía que prometía. Y nada más lejos de la realidad. Hemos pedido milhojas de patata y huevo, que de milhojas sólo tenía el nombre, ya que lo que nos han presentado en el plato son unos huevos rotos de toda la vida y el crujiente de jamón, ni lo busques, porque no está. De segundo arroz negro, insípido y con limón, imagino que para disimular que el arroz no tenía sustancia ninguna. El postre, lo mejor eso sí. Resumen: casi 80€ de comida para no comer nada por tener cero calidad
No creo que vuelva!!! Es una pena porque el lugar está genial y la comida muy buena, tenía reserva a las 22:00 pero después de cenar a las 22:30 me ofrecen el postre pero ninguna posibilidad de café, ( según el camarero!!! la cafetera está cerrada porque la han limpiado a fondo y además de estar con unos productos químicos ) a las 22:30 de la noche. No me parece muy correcto dejar al cliente sin un servicio básico para acompañar un postre después de una cena.Una pena la verdad, que no se valoren esos detalles. No vuelvo.
Espacio y comida muy bueno. Servicio pésimo. Llegamos con reserva a las 13:15h y tardaron 15minutos en tomarnos nota. Nos sirvieron primero y el segundo sobre las 14:25. A las 14:35 nos empiezan a recoger las bebidas, retirando la botella de vino sin acabar y queriendo retirar el agua también, aún comiendo el segundo plato. Nos preguntan si queremos postre, decimos que si y escogemos. Nos traen el postre a las 14:40 y a las 14:43 nos piden si podemos tomar el postre en la barra porque ha llegado el siguiente turno con reserva. Le decimos que nosotros también tenemos reserva y nos acaban de traer el postre, tenemos derecho a comerlo en la mesa. Seguido nos traen la cuenta y nos piden que paguemos. Le pedimos poder pagar en acabar los postres, ya que no habíamos pedido la cuenta puesto que estábamos comiendo aún el postre que nos acababan de traer. Mientras nos lo comíamos el postre, la camarera mirándonos con mala cara todo el rato, lo comimos en 3 minutos por la presión. Ni siquiera nos preguntaron si queríamos cafés, cuándo a las mesas de al lado que llegaron antes que nosotros, les estaban sirviendo cafés sin problema. Al pagar y ir al baño, vimos que había mesas vacías. Dos adultos y un niño gastamos 115 euros como para recibir este trato, no tardamos en comer, comíamos conforme nos traían los platos. Muy mala gestión y servicio, no volveremos.
Bastante regular, no entiendo la fama que se ha ganado este sitio. Cantidades muy escasas y a precios de delicatessen, ningún plato realmente especial y algunos platos incluso para devolver: la picaña se queda en mini lomo (8 trocitos) lleno de nervios, incomestible y duro, a lo mejor era de perro. Todo tiene tamaño de tapa, se nos han quitado las ganas de llegar al postre. Ambiente muy agradable y servicio amigable, es una pena que la comida no esté al nivel y menos al precio que la cobran.
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Corre. Baja de San Pablo, 31, Centro, 28004 Madrid
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