Guía de Restaurante Amazónico
# Restaurante Amazónico: Una Odisea Gastronómica en el Corazón de Madrid
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Asian, Mediterranean & Brazilian cuisines meet in an Amazon-themed space with live jazz.
Bar · Madrid
Savor Brazilian flavors amidst Salamanca's majestic past
Amazónico transports guests to the heart of the Amazon rainforest, right in the vibrant city of Madrid. It offers a unique dining experience, blending exceptional flavors with a captivating ambiance. With a remarkable 4.1/5.0 rating based on over 11,000 reviews, Amazónico is celebrated for its high-...
Amazónico transports guests to the heart of the Amazon rainforest, right in the vibrant city of Madrid. It offers a unique dining experience, blending exceptional flavors with a captivating ambiance. With a remarkable 4.1/5.0 rating based on over 11,000 reviews, Amazónico is celebrated for its high-quality offerings and immersive atmosphere, making it a sought-after destination for those seeking an unforgettable culinary journey.
Amazónico ofrece una experiencia selvática y cosmopolita en Madrid. Destaca su decoración, ambiente y servicio atento, especialmente Alejo. Algunos clientes mencionan precios elevados y música alta. La calidad de la comida es generalmente buena, aunque no siempre excepcional.
Tip: Es un restaurante de moda, por lo que se recomienda reservar con antelación. Ten en cuenta que los precios son elevados antes de reservar.
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Restaurante Amazónico is located in Madrid, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
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Cosmopolita y chic: vinos, coctelería y ambiente cuidado Categoría: Restaurante · Enfoque: Experiencia elegante / Bebida y ambiente Este restaurante combina estilo y sofisticación con una propuesta gastronómica cosmopolita. Su carta de vinos es amplia y equilibrada, mientras que la coctelería aporta creatividad y distinción. El personal es servicial y contribuye a que la experiencia sea cómoda y placentera. Recomendado para: Amantes del vino, la coctelería, cenas elegantes y quienes buscan un espacio chic para disfrutar de buena gastronomía.
Restaurante muy de moda en Madrid 💘 🍽️🍽️ Qué ganas teníamos de visitar Amazónico y no nos defraudó en absoluto. Amazónico simboliza una selva en el centro de la ciudad. Es bastante grande, una decoración muy top y un servicio de categoría. De cortesía de la casa, sopa de maíz😍. El guacamole con patacones muy bueno. Pedimos el ratito braseado, con patatas panaderas, muy bueno🥰 El plato estrella, el ceviche de carabineros, una delicia, servida en una porción muy pequeña, pero exquisita❣️. De postre, volcán de cacahuete, plátano y ron, buenísimo. 💵💵De precio alto. Pagamos 86€ por persona con 🍧 y con 🍷. 👩🏽🍳👨🏽🍳Los camareros son majísimos, gracias a Rober y Raúl. 🕵🏽♀️ Forma parte del Grupo gastronómico Paraguas. Marta Seco y Sandro Silva abrieron Amazónico en 2016, quisieron expresar una visión sofisticada de la cultura y de las cocinas del río Amazonas en un interior refinado y generando un ambiente vibrante con música en vivo, DJs y eventos exclusivos. 🎉Grupo Paraguas, con diez exitosos locales en Madrid y sucursales de Amazónico en Londres, Dubai, Montecarlo y Miami, a las que en unos años se sumarán Doha, Riad y Las Vegas en una expansión internacional. Algunos de sus restaurantes más conocidos son El Paraguas, Ten con Ten, Ultramarinos Quintín, Numa Pompilio y como no, Amazónico. 😀Amazónico tiene diferentes salas, el restaurante con música jazz:The Jungle Jazz Club, el que visitamos nosotros con dj, barra de sushi, en una selva y en la planta de abajo, una discoteca- club muy interesante 😍🎉
Hemos probado la experiencia Amazónico y la hemos disfrutado. Lo que hemos ordenado estaba correcto, sabroso y bien presentado. Destaco mucho el servicio que ha sido muy atento y hábil aconsejándonos sobre qué pedir. El ambiente muy conseguido,agradable ,con diferentes zonas, con salon restaurante , zona bar,cockteleria… se nota que es un restaurante de visita obligada cuando vienes a conocer Madrid. Volveremos.
A mi me gustó mi plato, fui con una amiga y a ella el suyo no le encantó, pero bueno, yo creo que eso ya va más por criterio de cada uno. Veo que la gente comenta sobre los precios, pero creo que antes de reservar en este restaurante ya deberías de ser consciente del coste de los platos, etc
Hemos ido a comer por nuestra graduación y nos atendió un chico extremadamente amable, su nombre era Alejo, muy majo!!! Nos hemos sentido súper bien atendidas por el y la comida estaba deliciosa
Lugar precioso y muy bien ambientado. Rapidez en el servicio y trato exquisito. La comida muy bien presentada y de calidad.
Amazónico es un sitio que está bien para ir a tomar algo. El restaurante es estupendo y la verdad ya llevan varios años abiertos y siguen teniendo un éxito tremendo. Nosotros, esta vez, fuimos a tomar una copa al jazz club (abajo) y lo pasamos genial. Buena música y el sitio agradable. Esperamos volver a cenar en amazónico pronto.
Sitio espectacular en cuanto a decoración, a ciertas horas hay mucha aglomeración, ir sin prisa. Trato muy correcto del personal. Sitio muy bonito. Música bastante alta pero está bien para el sitio. Comida muy buena, el sushi no tanto. Postre también regular. Platos principales merluza negra y bife de carne argentina espectaculares. Sitio recomendable. Volveré.
Restaurante de alto nivel en el Barrio de Salamanca en Madrid. Es muy concurrido por lo que se necesita hacer reserva. Yo opté por ir temprano (7pm) para buscar que el local no estuviera tan lleno y tener mejor servicio. La verdad igual estaba bastante lleno, y nos atendieron muy bien. El menú es muy variado y todavía me cuesta definir la carta, ya que hay una variedad extraña de propuestas. Como su nombre lo indica, Amazónico te lleva a la selva, y así lo hace su decoración, bastante bien lograda. El ambiente es agradable y hasta festivo, se siente una muy buena vibra. La entrada es oscura, pero la sala atrás es iluminada y alegre. Para tratar de tener una amplia experiencia pedimos el menú de degustación que consta de cinco pasos de medias raciones. Lo que hace que sea bastante comida. La experiencia gastronómica me gustó mucho. Los platos están todos muy bien logrados y fueron servidos con muy buen tiempo entre uno y otro. Tienen una amplia carta de tragos exóticos, que sólo probó mi hijo. Yo soy más de vinos, y nos pareció que tienen una buena selección y a precios muy razonables. Como dije al comienzo, se trata de un restaurante de alto nivel, por lo que no podemos esperar precios bajos. Pero no me pareció que los precios fueran anormalmente altos. Pienso que están en concordancia con la experiencia. Quizás no sea un restaurante al que vaya a regresar muchas veces, pero sin duda vale la pena y lo recomendaría totalmente
Todas Servicio Comida Precio picaña104 postureo66 club de jazz44 patacones36 +6 Lucas Requesens Local Guide·42 reseñas·121 fotos Hace una semana Nueva Comí allí | Cena | 30-40 € Este restaurante es fantástico, lo que más me sorprendió al principio es que tiene una decoración muy original y que sigue temáticas distintas para cada área. …Más     Amazónico (propietario) Hace una semana Qué alegría nos das, mil gracias Lucas! Ellen Morato Local Guide·27 reseñas·105 fotos Hace una semana Nueva Comí allí | Cena | Más de 100 € Que restaurante tan perfecto, el entorno es simplemente espectacular, precioso. La comida es deliciosa, me atrevería a decir que es una de las mejores carnes que he comido, punto y sabor perfectos. El personal también fue muy atento. Las …Más     +3 Héctor Lavín Local Guide·109 reseñas·210 fotos Hace 3 semanas Nueva Ya habían pasado casi cuatro años desde nuestra ultima vez en éste excepcional establecimiento. Ésta vez quise qué mis dos hijos lo conocieran. …Más     +2 Cristi López Local Guide·84 reseñas·71 fotos Hace 3 semanas Nueva Comí allí | Comida | 70-80 € Una muy buena elección para disfrutar de una comida muy rica en un sitio precioso que está cuidado al detalle, eso si el servicio no nos agrado tanto por un lado las personas que te atienden por lo general bien pero sobre todo un camarero …Más     +2 Amazónico (propietario) Hace 3 semanas ¡Hola Cristi! Muchas gracias por tus comentarios. Nos alegra saber que disfrutaste de nuestra comida y ambiente. Tu feedback es valioso para nosotros, esperamos verte pronto para una experiencia aún mejor. ¡Que tengas un excelente día!    Reservar una mesa Lucas Requesens Local Guide·42 reseñas·121 fotos Hace unas semanas estuve con mis hijas en Madrid. Y allí entre los muchos restaurantes a los que fuimos destacó éste. Amazónico. Es un restaurante fantástico. Y lo que más nos sorprendió es que tiene una decoración muy original. Y qué decir de la comida. ¡Es deliciosa! Aunque el precio es un poco elevado, pero esto es entendible por la calidad y además de la zona en la que está ubicado. El barrio de Salamanca. El ambiente es muy agradable y la música hace la experiencia mucho mejor. El personal es muy amable y servicial. Y están atentos en todo momento para lo que necesites. La decoración del local está llena de creatividad y también está en la presentación de los platos que también hacen de este un restaurante un sitio único. La verdad que fue una experiencia totalmente recomendable. 🤩
El ambiente es muy guay, es indispensable ir con reserva. De comida tienen cosas espectaculares, como la ensalada de aguacate, mango y tomate, y otras que no son ninguna maravilla, como el sushi por ejemplo. Las raciones son grandes y los cocktails están bien. Los postres están buenos y son grandes, recomiendo compartirlos. El servicio no fue muy atento, pero es verdad que estaban muy llenos.
Mi restaurante favorito en Madrid sin duda, siempre cumple y no baja el nivel. Buen ambiente vayas cuando vayas, decoracion inmejorable y el servicio fenomenal, muy amables. En cuanto a la comida, los uramakis estan tremendos, tambien la ensalada de quinoa, el triple tartar, patacones de cochinita pibil, para mi el plato estrella es la picaña aunque en esta ultima ocasion me decante por merluza e igualmente estaba muy rica. El aperitivo crudite trae 3 salsas espectaculares y el postre de coco, mango y galleta una pasada. El sitio es caro pero pagas calidad. Los cocteles tambien estan bien.
Una muy buena elección para disfrutar de una comida muy rica en un sitio precioso que está cuidado al detalle, eso si el servicio no nos agrado tanto por un lado las personas que te atienden por lo general bien pero sobre todo un camarero nos atendió mal y la mesa donde nos sentaron dado que su ubicación era justo al lado donde el servicio que atendía todas las mesas de esa sala tenía su barra para preparar cosas, chequear comandas, estar comiendo con varias personas que trabajan ahí detrás justo o a un lado de tu mesa haciendo tanto ruido y hablando no nos dejo disfrutar de la experiencia. La comida muy buena, el ambiente maravilloso pero el servicio no podemos decir que fuera bueno. Una pena no poder diafrutarlo de forma plena.
ESPECTACULAR. El restaurante, la decoración, los cócteles, la comida…y entre el personal, que muy atento, destacar a Eugenio, simpático, te ayuda y recomienda y hace pasar un rato súper agradable!!! Venimos de Andalucía y sin duda nuevo restaurante favorito en Madrid, vale cada detalle que tiene!!!✨
Ambiente elegante y tranquilo, adecuado tanto para una cena con amigos como para una cita. Personal muy profesional, atentos y amables. La comida es maravillosa, tanto la calidad como las elaboraciones. Las raciones tienen un tamaño bastante reducido y el precio es elevado, pero merece la pena. Nos recomendaron el postre de piña y fue un gran acierto.
Pasé una noche genial. La comida estaba riquísima, la carne justo en su punto Medium y de muy buena calidad, y las guarniciones también muy buenas. El ambiente es precioso y súper cómodo. El servicio atento pero sin agobiar, y como estaba solo, incluso charlaron un rato conmigo. El público es elegante y con estilo, lo que hace que todo encaje perfecto. En resumen, un sábado por la noche maravilloso y totalmente recomendable.
Interesante lugar para comer, decoración espectacular, buen ambiente, el único punto negativo es que las mesas están demasiado pegadas para mi gusto y en nuestro caso escuchabas las conversaciones de las dos mesas que tenía a los lados. La atención de los camareros muy buena, siempre muy atentos. La comida espectacular, todo estaba muy rico y la carne en el punto que se pidió. La cocina se puede ver a través de un cristal , muy limpio. Música agradable. El baño muy limpio. Tuve la oportunidad de visitar este restaurante y la experiencia fue excelente. Desde el primer momento, la atención fue amable y rápida. Probé varios platos y todos estaban deliciosos, con ingredientes frescos y bien preparados. La presentación de la comida también fue impecable, cuidada al detalle. El ambiente del lugar es acogedor y muy bien decorado, ideal para disfrutar una comida en pareja o con amigos. Sin duda, un sitio altamente recomendable para quienes buscan buena comida y una experiencia agradable. Volveré pronto para probar más del menú.
Excelente Restaurante con una amplia Carta, todos los alimentos de excelente calidad. El Servicio del Personal inmejorable La decoración acorde con el nombre del Restaurante. El ambiente, quizás demasiado ruido, pero ojo los culpables somos los Clientes por hablar demasiado alto. Altamente recomendable.
Excelente restaurante. La comida es muy buena, con sabores bien logrados y platos bien presentados. La atención de los camareros es súper atenta y amable, siempre pendientes de que no falte nada. Además, el ambiente es muy agradable, ideal para disfrutar con calma. Sin duda, un lugar para repetir.
Que restaurante tan perfecto, el entorno es simplemente espectacular, precioso. La comida es deliciosa, me atrevería a decir que es una de las mejores carnes que he comido, punto y sabor perfectos. El personal también fue muy atento. Las bebidas muy buenas y el postre de piña perfecto también. A mi marido y a mi nos encantó y volveremos, vale cada céntimo.
Restaurante que siempre están con ambiente toda la semana da igual el día que vayas que siempre están con ambiente y tendrás que reservar si quieres tener mesa. Tanto la barra como el grandisimo salón que tiene estarás siempre bien atendido. Cocina abierta por completo que ves como preparar todos los platos. El servicio es atento y muy bien vestidos. Esta perfecto para una comida de empresa o para ir con tú pareja. La comida es de calidad y eso se paga. Podrás disfrutar de buenas mezclas tanto en la comida como en su cocteleria. Es un sitio para que te vean y ser visto en el restaurante. Una vez deberías ir
Ya habían pasado casi cuatro años desde nuestra ultima vez en éste excepcional establecimiento. Ésta vez quise qué mis dos hijos lo conocieran. No tengo manera de agradecer sus caras, su manera de disfrutar y la maravillosa cena junto a ellos y mí pareja. La calidad de los productos es excepcional, el ambiente y la decoración increíbles y por supuesto la absoluta profesional de cada una de laa personas qué nos atendieron. Muchas, muchas gracias!! Aquellos que cómo nosotros disfrutéis de las grandes experiencias gastronómicas, por favor reserva y disfrutar a lo grande
Este restaurante es fantástico, lo que más me sorprendió al principio es que tiene una decoración muy original y que sigue temáticas distintas para cada área. La comida es deliciosa aunque el precio es un poco elevado, de todas formas esto es entendible por la calidad de esta, y además de otros factores como la zona en la que está ubicado el local y la alta demanda. El ambiente es muy agradable y la música hace la experiencia mucho mejor. Aún así, el lugar suele estar muy ajetreado. El personal es muy amable, servicial y sobre todo atento. No solo la decoración del local en sí sino que también la creatividad con la que se presentan algunos platos hacen de este un restaurante único. Una experiencia totalmente recomendable.
Fuimos hoy a cenar. El sitio es bonito y tiene un ambiente agradable, con decoración llamativa y luz cálida. La comida estuvo bien; pedimos calamar a la parrilla y estaba rico y en su punto. El servicio correcto y sin esperas largas. No es un sitio económico, pero es una buena opción si buscas un restaurante con ambiente diferente en Madrid.
Vinimos 3 personas a comer ligero y en plan de tragos y picada para compartir. Comimos Ensalada Amazónica. Tomate confitado, mango y aguacate. Bolinhas de Bacalao con salsa de tamarindo. Curry de langostinos. Todo muy rico y bien presentado. Sin acentos en los sabores y muy equilibrado. Brindan una buena esencia de los sabores originarios. La presentación muy cuidada. El servicio esmerado. Fuimos atendidos por Yeray y Bedi, quienes nos trataron con esmero y atención. Acomapañamos todo entre tragos. Martini clásico, Negroni y Old fashion. Lo recomiendo y repetiremos para comidas completas
Un local impactante y con muy buen gusto. La luz es muy tenue, y el espacio en la mesa muy justo. Los platos son justos de tamaño pero muy bien elaborados , la atención del personal es bastante buena. El precio es elevado pero merece la pena conocerlo. Buena carta de vinos y postres diferentes que sorprenden. Fuimos para una celebración y fue un sitio acertado. Los precios no son asequibles para mucha gente. Pedimos varios platos para compartir.
Un restaurante autentico y selvático, ofrece una experiencia excepcional, con una decoración que te transporta a la selva y un menú lleno de sabores exóticos y bien ejecutados , por supuesto con reserva con antelación. El aperitivo un cremita muy rica y caliente super apetecible, los demás platos fueron sorprendentes con una presentación creativa y un sabor auténtico que captura la esencia de la gastronomía amazónica , algo escaso de cantidad , para el precio que tienen, claro está según la zona de su ubicación. Sin embargo, el único punto negativo fue el tiempo de espera entre los entrantes y los platos principales, que llegó a ser de 30 minutos aproximadamente, lo cual afectó ligeramente la experiencia . El servicio del personal muy atento en todo momento. La única pega en estos sitios es el nivel de ruido hacía casi imposible mantener una conversación. En conjunto, más apariencia que calidad. Quizás volvería en otras fechas menos complejas. Recomendable ⭐️
Cenamos en Amazonico y salimos encantados. Probamos varios platos: los cominos choriceros criollos muy sabrosos, el wok de verduras con buen punto y mucho sabor, la picaña de angus y el ojo de bife argentino tiernos y perfectamente cocinados, y el curry de langostinos espectacular, lleno de matices. El servicio fue excelente, muy atentos y profesionales durante toda la comida. La única pega es que el local es algo ruidoso, entre la música y sobre todo cuando está lleno, pero aun así la experiencia merece mucho la pena. Un sitio ideal para disfrutar de buena comida en un ambiente animado.
Fuimos con mi pareja a celebrar su cumpleaños y la pasamos muy bien. La comida fue excelente, pedimos la recomendación del chef y el postre estaba exquisito. A mejorar el servicio que ofrecen, no está a la altura del lugar ni del ambiente y mucho menos del precio.
La Experiencia fue media Los entrantes estaban bien,el ambiente y el Local Super👍 la unica pega fue que pedi T bone de Black Angus .al parecer no me preguntaron como lo quiero el punto.Una pena que vino punto mas y venia en una piedra y seguia haciendo mas y mas .al final no podimos disfrutar la carne
Fuimos a cenar por el cumpleaños de mi novia en familia , y fue una experiencia increíble y la verdad que me gustó mucho el sitio y la comida muy rica también , hay mucha variedad de vinos que eso está muy bien . Me gustó mucho que pusieran un detalle por el cumpleaños de mi novia . Lo recomiendo al menos para ir una vez aunque los precios un poco elevados valen la pena . Pedimos de vino un Contino reserva que lo disfruté mucho , lo único de lo que me podría quejar que dijimos a una camarera que no queríamos más agua y vino otro camarero y sin preguntar ni nada nos abrió otra botella y nos la cobró . Pero bueno por lo demás todo perfecto .
Ayer cenamos tres amigos en Amazónico. El sitio es espectacular, con una decoración original y cuidada. La cocina está a la vista y da gusto ver cómo trabajan; realmente apetece probarlo todo. La carta es interesante, tanto en comida como en vinos, y el ambiente merece la fama que tiene. El servicio fue muy amable, aunque nos sorprendió que no hablasen inglés, ya que uno de mis amigos es americano. En cuanto a la comida, la ensalada con higos estaba muy bien aderezada y el pulpo, delicioso. La lubina tenía buen sabor pero resultó algo pesada para la digestión, con una textura algo grasa. El sommelier derramó algo de vino sobre el mantel, un detalle menor pero que se nota en un lugar de este nivel. En general, muy buena experiencia, aunque creo que una formación más cuidada del personal y un nivel de servicio más profesional (especialmente en idiomas y enología) harían que la experiencia fuera verdaderamente sobresaliente.
El restaurante es precioso y el personal es amable y encantador. Todo lo que pedimos estaba bueno, pedimos todo para compartir y quizá por eso, lo que menos recomiendo el ceviche porque era tan pequeño que era imposible repartirlo y especialmente bueno los cócteles, la entraña y los postres.
Lugar ideal para cualquier tipo de momento. Anoche fue en familia con el restaurante muy animado. Atención perfecta en todo momento, la comida espectacular. Comenzamos con cóctel de caipiriña tradicional y otra sabor a mango. De entrantes cochinita pibil y langostinos en salsa de curry. Los principales rapito brasero, arroz con pescado y marisco, el ojo de bife, la picaña. Todo en su punto y gran sabor. El postre variedad de helados en conos y un chocolate caliente con helado riquísimo. El sitio ya lo conocemos de varias ocasiones. Quizá faltó un pequeño detalle siendo mi cumpleaños y una pequeña invitación de algún chupito como detalle de la casa. Estos detalles siempre se tienen en cuenta por el cliente sobre todo cuando el servicio de 6 personas alcanza los 24€.
Local muy agradable, buen ambiente y decorado con gusto. Si mejoraría el espacio entre mesas y la disposición de algunas de ella, en la que nos tocó los camareros no llegaban a poder servir de forma adecuada a todos los comensales y tenian que pedir disculpas amablemente por recibir ayuda para servir y retirar los platos. El servicio amable, un pero, el aperitivo nos lo trajeron al mismo tiempo que los entrantes, por lo que no disfrutamos con la misma calma que si hubiera habido unos minutos entre una cosa y otra. La comida con buen nivel, destacar los segundos y postres, en nuestro caso los entrantes aun estando buenos quedaron un escalón por debajo. El precio el esperado, ¿que queremos? Ubicación, local, decoración, servicio, producto... la combinación se paga y quien se sorprenda no sabe donde va. Repetiremos para seguir probando su carta original.
El restaurante es muy bonito y los cócteles merece la pena probarlos. La carne está espectacular os la recomiendo 100%. El servicio al principio muy atento pero el postre tardó mucho en llegar y para colmo no habíamos terminado y ya nos habían puesto la cuenta. Me parece fatal q con lo q se paga te levanten así de la mesa.
El sitio es espectacular y el ambiente muy caracteristico. Sin embargo el servicio nos ha parecido bastante caotico, la organizacion sobre todo, demasiado agitado y movido, mucho personal pasando por la mesa continuamente y cuando pides algo resulta que te dicen que se encarga otro, hay que esperar etc... pero el personal es muy simpatico e agradable y la comida deliciosa y sabrosa.
Fuimos a cenar 8 personas el sábado 13 de diciembre. - POSITIVO: La decoración, el servicio, la atención, algunos platos. - NEGATIVO: Muy saturado de gente, mesas muy pegadas unas con otras, copas de vino normales (no acordes para vinos con coste alto), el precio alto de algunos platos. - LO PEOR: Por buena o mala costumbre no revisamos el ticket antes de pagar (no nos lo podíamos imaginar en un restaurante de este nivel) y cuando nos dimos cuenta después de marcharnos del restaurante tomando una copa en otro lugar, había 3 platos que NO habíamos pedido con un coste de 60€ que nos los habían incluido en nuestra cuenta. (Moraleja: Revisar siempre la cuenta).
El restaurante ofrece una experiencia excepcional, con una decoración que te transporta a la selva y un menú lleno de sabores exóticos y bien ejecutados. Los entrantes fueron sorprendentes, con una presentación creativa y un sabor auténtico que captura la esencia de la gastronomía amazónica. Los platos principales también estuvieron a la altura, destacando por su originalidad y frescura. Sin embargo, el único punto negativo fue el tiempo de espera entre los entrantes y los platos principales, que llegó a ser de 49 minutos, lo cual afectó ligeramente la experiencia. A pesar de este detalle, el servicio fue amable y la calidad de la comida impecable. Definitivamente recomendable para quienes buscan una experiencia culinaria única.
Buena comida, aunque para el precio, el servicio y el ambiente dejan algo que desear. Supongo que también se paga por la ubicación del restaurante, en pleno barrio de Salamanca. Para nuestro gusto, había demasiado ruido "ambiente" y se echó en falta algo más de espacio entre las mesas y que la vajilla no estuviese rayada.
Restaurante con comedor amplio, decoracion acorde a su nombre. Ubicacion genial. Mucho ambiente, algo ruidoso pero la atencion muy correcta. Cocina abierta y me gusta. Se nota que es un lugar de moda. Disponen de una muy buena carta de vinos y se puede tomar una copa sin problema despues de la cena o comida, bravo.
Lo mejor de este restaurante es la decoración y el ambiente. Realmente el espacio es impresionante. En cuanto a la comida, todo nos gustó pero nada nos dejó asombrados. En nuestro caso, pedimos dos platos de sushi y dos platos de carne con patatas fritas, así como dos postres. Recomiendo especialmente el postre de chocolate Moctezuma, ya que el de la degustación de helados es muy pequeño. Como cortesía te sirven un pequeño entrante de sopa de maíz bastante rico. El precio fue de 255€ en total y éramos 4 personas. En resumen, nos gustó probarlo y la experiencia está bien.
El sitio en sí es espectacular. Es precioso, moderno, perfecto para ir y disfrutar de " ambiente" que hay. De casualidad y con suerte tuve una mesa pequeña donde disfrutar de una cena buena en familia. Lo cierto es que me sorprendió un poquito el precio de las bebidas. Honestamente pagar por un coctail entre 16-20€ ( de media) no me parece por nada económico pero imagino que el sitio, la zona y todo influye. Sin duda recomiendo ENCARECIDAMENTE los buñuelos de bacalao. Qué delicia! Como amante que soy de este pescado, puedo decir que ha sido de los mejores que me he comido en mi vida. Por el contrario rollito al Tandori honestamente ni fu ni fa. Las cantidades normales. Al menos no son ridículas como me ha pasado en otros restaurantes. Si que hay que tener en cuenta que no es un sitio económico. Para una ocasión muy especial o si puedes genial.. Sino, es bueno saberlo. A destacar también los camareros. Rápidos, amables y resolutivos. Como punto a mejorar, igual recomendaría preguntar si queremos toda la comida a la vez o plato por plato. Cuando es para compartir y te encuentras en una mesa tan pequeña con tantos platos ( pedimos 3) puede llegar a ser algo agobiante.
Primera vez en este restaurante y ha sido una grata experiencia. Las mesas quizá demasiado cerca unas de otras, pero el ambiente es muy agradable y el servicio estupendo. La comida muy buena y diferente a lo que normalmente comemos. El precio en un rango alto, pero acorde a la experiencia general.
Buen ambiente, servicio impecable, educado, atento y rápido y comida muy rica fusión Sudamérica-Extremo Oriente. El único pero es que sus precios, especialmente para Madrid son algo excesivos, pero al final es un sitio para ver y ser visto y eso se paga, claro. Me quedé con ganas de probar sus piñas tan bonitas dando vueltas en la parrilla.
Llevábamos tiempo queriendo venir y la verdad es que fue una esperiencia agradable. El local es una auténtica pasada, totalmente ambientado. El servicio sensacional también, muy atentos. La comida fue excelente también, pedimos los buñuelos (muy sabrosos y ligeros), la picaña (muy jugosa) y el calamar (tierno y con sabor), de postre la tarta de pera asiática cuyo chocolate laminado daba un toque especial. La pega principal es el precio. Obviamente no me meto con el precio de los platos, pero que cobren 3€/persona por un trozo de pan, 4,5€ por una botella de agua y 6€ por cada guarnición es excesivo. Al final, la cuenta engorda casi 30€.
La experiencia en amazónico ha sido fantástica, estuvimos en la zona del Jazz club, la comida rica y el show increíble. Empezábamos con unos cocktails, Ostras ricas, guacamole con Erizo (espectacular), Wagyu le faltaba un toque en el sabor. La ensalada amazónico muy recomendable. Después de la cena, el restaurante se convirtió en discoteca. El personal muy simpático, aunque nos trajeron las cosas demasiado rápido.
Fuimos porque es el local de moda en Madrid y no podíamos perdérnoslo. Llegamos un poco antes de nueatra hora y nos dijeron que esperasemos asi que nos tomamos unos vinitos en la barra, la verdad que ya ahí la música estaba altísima y era complicado mantener una conversación. Al pasar a salón a cenar las mesas para mi gusto demasiado juntas de hecho a nuestro lado habia una mesa a gritos (aparte la musica estaba muy alta) y entre la musica y los de al lado salimos de alli con la cabeza hecha un bombo. Cenamos a gusto, correcto, pero la comida tampoco es nada espectacular. Lo único que puedo decir que lo mejor fue Marco o Marcos (no recuerdo con tanto volumen) fue nuestro camarero y fue muy atento, amable y profesional.
Le pongo 3 estrellas. La comida está bien, pero tampoco es para tirar cohetes. Pero excesivamente caro sin sentido en algunas cosas: 6 eur por el pan por persona, 12 eur una copa de un vino de 20 eur, 12 eur un tinto de verano normal, 12 los postres, 60 la botella de vino, raciones muy pequeñas, patatas fritas de las congeladas, y así todo. En definitiva, restaurante bonito en el barrio de salamanca y pagas por lo que pagas, pero no merece la pena. 6 platos seis personas con 2 postres 75 eur por cabeza y todos con hambre. Algo de calidad en el producto y la elaboración es lo único que destaco.
La verdad un lugar encantador, muy lindo es para ir a disfruta del ambiente y la decoración es la verdadera experiencia, la comida estuvo muy rica pero si cabe destacar que no es nada del otro mundo, incluso algunas cosas parece ser alimentos industriales nada impresionante, sin quejas comimos delicioso pero no es nada sorprendente lo que hace que el coste de cada plato me parece un poco elevado para lo que realmente es, no repetiría, pero bueno el ambiente es muy lindo y la atención del personal muy resaltable, pero me di cuenta al ir que es lugar es muy conocido más por su decoración que por su gastronomía!
Espacio muy reducido, lo cual es incómodo a la hora de ir en grupo como fue nuestro caso, recomendaciones los chorizos y la carne picaña No recomiendo la paella estaba horrible parece congelada Y de postre recomiendo la piña asada y el postre de coco delicioso De muy mal gusto pasar la factura sin el recargo de servicio de camarero contándolo después sugiriendo pagar el 10 porciento o más, debería estár incluido ese servicio ya en la factura porque no nos ha quedado reflejado en nuestra cuenta
Mi humilde opinión. La comida estuvo rica, me gustaron los cortes de carne que pedimos. La ensalada amazónico está sobrevalorada, no tiene gran saber para el precio. El servicio no fueron atentos, no nos explicaron los platos. Un solo chico se acercó y nos recomendó un buen vino. Es bastante incómodo tener las mesas de los otros comensales tan cerca, se escucha todas las conversaciones. En este restaurante uno paga por la temática y la decoración.
Típico sitio de postureo que no corresponde lo que pagas por lo que comes , los platos escasos y con precios desorbitados , punto a favor es que están ricos , pero por ejemplo pedimos un curry con langostinos y literal que venian 3 langostinos .. el sitio es bonito , pero no vale lo que pagas , la cerveza 9 euros .. en definitiva hay muchos sitios en Madrid súper bonitos , con espectáculo y mejor comida . Además luego quisimos ir a al discoteca que tienen en la planta de abajo y era todo con reservados , sin reservado había un espacio diminuto . Como punto positivo es que la camarera fue majisima , pero nos fuimos con un hambre que cuando llegue a mi casa tuve que volver a "recenar". No lo recomiendo hay sitios mejores en Madrid .
Las mesas estaban demasiado juntas. Por lo tanto el ambiente era un poco estresante. Cuando entré y una camarera me llevó hasta la mesa, allí me dejó! No podía entrar ni salir del pequeño hueco, porque las mesas de los lados tenían cubiteras . Tuve que hablar yo con las personas de las mesas del al lado para disculparme por mover las cubiteras. Con esto me refiero, que en un sitio, q lo mínimo que vas a pagar son 100€ por pareja, lo suyo es que al menos te acomoden bien. La comida buena, pero hay muchos restaurantes en Madrid con esa calidad y algo más económicos. Este restaurante es el típico para hacerse la foto. Por otro lado los camareros un poco despistados, se confundieron con un plato ( puede pasar a cualquiera) pero también podrían haber sido más amables. La copa de vino a 12 € escasísima, como un dedal. ( todo muy sobrevalorado) Por mi parte visto y vivida la experiencia, sin más.
Mi pedida de matrimonio fue en este lugar y la verdad la atención por parte del personal fue muy amable y colaboradora, con respecto a la comida sólo nos gustó el postre, pero pedimos un plato y nos trajeron otro (no se disculparon), también pedimos un corte de carne que nos sorprendió lo dura que estaba, por último había tanta gente en el sitio que se hacía muy incómodo desplazarse. Pienso que es muy costoso para la calidad.
El ambiente y la decoración están muy logrados con principalmente 2 salones, y cada uno con su toque especial. Por otra parte, el servicio de los camareros es excelente y con buena atención por parte de ellos, aun así cabe remarcar la lentitud de los platos. No obstante, la comida deja mucho que desear, sobre todo las carnes, que por su alto precio, la ración era pequeña y no del todo sabrosa.
Restaurante de moda en la calle Jorge Juan. Por lo único que lo recomendaría sería por su espectacular decoración, el resto un poco decepcionante. Las mesas están muy juntas por lo que hay poco privacidad, y la comida sin estar mal, no vale lo que pagas, los precios son desmesurados.
Como experiencia para ir una vez, está bien. Cuando entras es una locura, muchas salas con muchísima gente por todo sitios, tanto trabajadores como clientes. Estuvimos en la sala del fondo con sillones, con música alta, pero nada que ver con el resto de los sitios, atestados de gente y que parecían más discoteca que restaurante. Camareros: Muchísimos trabajando, cada uno se encargaba de una cosa, por lo que eran rápidos y serviciales. Limpiadora en el baño constantemente, por lo que estaba muy limpio. Y la comida, merluza deliciosa, picaña muy buena también, pero los platos en general eran de poca cantidad y había que pedir bastante si vas con grupo de gente para no pasar hambre. Precio muy elevado, por un tinto de verano bien presentado modo cocktail, cobraron 11 euros, y por un bollito de pan pequeño, 4 euros por persona. En general los sabores ricos, pero por el precio que se paga no merece la pena.
Tenía ganas de conocer el restaurante. La decoración está bien. Las mesas muy juntas tenían poca intimidad, el servicio correcto. El metre que nos atendió y cogió la comanda. Nos metió el gol de su vida. Pedimos una copa de vino que dependiendo de la añada este era del 2021 oscila la botella. Entre 55 y 60 la botella era para mi esposa y cual es mi sorpresa cuando trae la factura y su precio es de 23 € En fin la comida rica y el lugar bonito. Aunque no supero mis expectativas.
La comida está bien, todo está rico, aunque nada espectacular o que se te quede en la cabeza. Quizás la carta es demasiado variada… La atención es muy mejorable. No hay un claro recorrido por la experiencia, ni tampoco una buena recibida y despedida. Todos han sido amables, pero falta management para el Precio que cobran (hemos gastado más de 130 por persona). El ambiente bonito
Fuimos a comer mi pareja y yo el día 5 de diciembre de 2025 y no fuimos capaces de entender la carta ya que la explicación de cada plato era en inglés sin posibilidad de tener una carta en castellano. Tanto el metre como la camarera que nos atendió fueron muy bordes y no nos dieron una explicación de los ingredientes de cada plato. Una pareja de al lado que venía de Sevilla a comer nos comentaron exactamente lo mismo. Se nos quitaron las ganas de volver aunque la comida era buen producto y estaba buena. Solamente por el trato, no volveríamos.
Demasiado lleno y los precios super inflados. Pedimos y la persona encargada olvidó casi todo lo qué habíamos pedido. En general no me gustó la experiencia. La decoración es increible, pero está tan lleno de gente que parece el comedor de un colegio. De hecho tenía reserva y aún así tuve que esperar 15 minutos. El servicio, personalmente, para el precio que pagas, no está a la altura. No sé, me encanta la destileria y el club de jazz de amazónico, pero al restaurante, no volvería.
Suscribo lo que ya han dicho algunos Local Guides, la comida a pesar de estar buena resulta ser cara para lo que es. Un detalle que me saca de quicio y ya me ennegrece la experiencia, es que te pongan aceitunitas con la bebida (sin haberlas pedido) y después te las cobren, y no baratas precisamente. Y cuidado que no nos pusieron solamente unas, con la otra tanda de bebidas volvieron a la carga. De verdad que nunca llegaré a entender esas cosas... Y más en sitios así. Por lo que, para mí opinión esas aceitunas recaudatorias son un punto negativo. Algunos platos con muy poca cantidad y precio excesivo. Otros en cambio, como la picaña y el lenguado, más abundantes.
La comida estaba rica y bien elaborada. Comimos en la barra y el ambiente fue agradable. Las opciones sin gluten no son muy amplias y es necesario confirmar la información, ya que la carta física no coincide con la publicada en internet. Aun así, el personal fue amable y me ofreció adaptaciones en algunos platos. Como mejora, sería recomendable que la carta incluyera los alérgenos claramente marcados sin necesidad de preguntar.
Decepción total, cenas en mesa con sillas altas de taburete, ponen a 6 personas en mesas para 4, la comida no merece lo que se paga ( más de 900€ con una copa para 6 personas), y era un viernes y a partir de las 23h empezó a bajar por las escaleras un desfile de chicas guapas ( la mayoría con ropa muy corta, ajustada y zapatos de tacón alto), todas con el móvil en la mano buscando "algo" o a "alguien", parecido cuando la gente busca su Cabify a la salida del aeropuerto... de traca !!!!. Uno de los encargados nos dijo que entre 250-300 la hora, que dijesemos que chica nos gustaba y la llamaban... No volveremos; și voy a cenar voy a cenar, no quiero que estando cenando a las 23h me esté sintiendo incómodo y "acosado"
Para empezar, nos tuvieron esperando 40 minutos con una reserva que llevaba hecha un mes. Nos ofrecieron a los 20 minutos de espera ir a sentarnos a la barra de sushi, cosa que dije que no porque había reservado una mesa en el salón, con antelación de sobra. Además la música estaba demasiado alta. Finalmente nos sentamos a cenar ya que eran las 22:40 y no iba a haber sitio en ningún otro restaurante de la zona. La comida estaba muy rica, la presentación también muy agradable. Los precios caros pero ya sabíamos a lo que íbamos. Lo que más nos sorprendió fue un doble de cerveza de grifo por 9€ y la cesta de pan por 8€.
Tenia grandes expectativas de este lugar, tan publicitado como exclusivo. El servicio fue hiper-amable pero el ambiente agobiante. Super crowded. Dudo que cumpla con las normativas de evaluación mínimas. Los asientos están tan apretados que cenas espalda con espalda contra el invitado de al lado (dónde está el metro cuadrado por silla en la zona de mesas?) La carta es variada pero los sabores rutinarios, demasiada salsa, demasiado salado... y una de mis gambas en el bowl de curry... tirando a amoniaco. He de decir que el personal fue muy profesional. Hay mil sitios mejores.... donde la exclusividad también se mide por metros cuadrados utilizables....
Si no eres un jugador de fútbol o un cantante de reggaetón eres ganado o todavía peor, un billete verde. En esta, mi séptima visita, se han vendido mi mesa por llegar dos minutos tarde (después del tiempo de cortesía) habiendo avisado por teléfono que me retrasaba un poco por atasco fuerte en los accesos a Madrid, y me han colocado en una mesa alta que es un desastre. Expuesta mi queja a la maitre no ha hecho nada para solventar la situación. Servicio regular-, comida regular, no mala, y buena carta de vinos, con alguna perla interesante o interesante+, con un sumiller que se entera poco y servidos en copa de batalla. Ambiente cañero con chicas jóvenes y muy guapas y música con el volumen alto o muy alto. Hay suficiente oferta en Madrid como para plantearme volver por octava vez, especialmente si, como hoy, vengo por comida de negocios.
Se ha convertido en un lugar para instagrammers, con comida de calidad media y un servicio poco amable. (1) Experiencia de reserva: te piden confirmar la reserva el día anterior (notrma, pero aun así te llaman el mismo día para hacer una segunda comprobación. Chicos, no sois la Casa Blanca: relajaos. (2) A la llegada, la bienvenida es caótica, la mesa no estaba lista; puedes ir a tomar algo a la barra, pero nadie viene a avisarte y tienes que ir y venir de la recepción para saber cuándo está preparada. (3) El menú solía ser de fusión en el pasado, ahora es simplemente confuso e incoherente, con opciones que van desde ancas de rana hasta tapas tradicionales. Carece de identidad más allá de los nombres “instagrameables”. (4) La calidad de la comida es media. Las ancas de rana estaban grasientas, los makis de atún picante no tenían alma, las gambas al curry eran insípidas, el arroz salvaje con pato tenía mucho arroz y poco pato, y la ensalada de cangrejo tenía poco cangrejo cubierto por una ensalada muy estándar. En general, priorizan la apariencia frente al sabor. (5) La clientela se ha convertido principalmente en gente que pasa la velada con el móvil en la mano, sacando fotos de los interiores “instagrameables”. En resumen: de ser un lugar moderno inspirado en las mejores capitales del mundo, ha pasado a convertirse en un sitio sin alma pensado para publicaciones en Instagram.
El local y la decoración muy bonito La comida riquísima, Para mi gusto las mesas de 2 están muy pegadas Dentro todo perfecto 👌 Pero…. Lo malo es que salimos fuera para tomar una copa en la terraza que eran a las 16:30 teniendo varias mesas libres sin reserva puesta y nos dijeron que no podemos sentarnos que están reservadas para comer ( a las 16:30 de la tarde que lo dudo que viniera alguien a comer a esa hora) pero bueno por este detalle no volveremos.
Estuve ayer comiendo y ya había estado en otras Ocasiones, comiendo no pero si tomando algo en la barra. En aquel entonces mi experiencia fue estupenda pero ayer no fue asi. La comida no estaba mal pero desde luego no para el precio que cobran. Sinceramente no salí nada contenta.
Aproximadamente el 15 de enero he hecho la reserva para el 14 de febrero con un mes de antelación. Aceptan la reserva y nos ponen en la barra de espaldas a un TPV y un tránsito continuo de camareros que van cargados con platos y cajas golpeando nuestras sillas constantemente y para más inri, tocando nustras chaquetas con las manos que nos fuimos a casa con comida de todo el restaurante y toda la suciedad de todas las cajas que nos pasaron por encima durante toda la noche. Una experiencia nefasta para los 285€ que gasté esa noche entre 2 personas. Al menos la carne estaba buena...
Fui varias veces a este lugar, pero el sábado fue la ultima! La verdad una desilusión, la comida tardé más de 1.30hs se olvidaron de pasar nuestra comanda, cuando nos avisan eso volvemos a pedir y la comida llega x fin, no estaba a la altura de otras veces, no sé si por la tardanza no lo sé! La camarero con una soberbia nos dice q nos invitaba el postre, cuando llega el momento del mismo nos dice q solo nos invitaba 2 y éramos 5 personas! Una falta de respeto todo! La música estaba todo volumen no se podía charlar! Un desastre
Nos sentaron más de media hora tarde en la mesa reservada. Luego para tomarnos nota tenías que llamar 20 veces a los camareros ( básicamente porque no daban a basto) tardaron más de media hora en traernos 2 mimosas . La comida es bastante básica para los precios que tienen. Ninguno de los platos lo valía. Los 2 postres estaban bastante mejores que los principales . 200€ para 2 personas nos pareció un abuso. ( y eso que me lo pagaba la Empresa , pero no me parece que valga ni la Mitad de eso ) .Claro que vimos los precios antes de pedir pero como ya eran casi las 23hs, nos quedamos porque ya no podíamos cenar en ningún otro sitio. Luego el ruido y la música son más acordes a la zona del bar que del salón . No volvería ni lo recomendaría . Por cierto, fui por recomendación de un amigo que me dijo que tenía buena comida y con una media de 50€ por persona pero por lo que le conté , imaginamos que ha cambiado mucho .un lugar más de postureo que para comer bien .
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C. de Jorge Juan, 20, Salamanca, 28001 Madrid
C. de Jorge Juan, 20, Salamanca, 28001 Madrid
# Restaurante Amazónico: Una Odisea Gastronómica en el Corazón de Madrid
Madrid, una ciudad vibrante y cosmopolita, se ha consolidado como uno de los epicentros gastronómicos de Europa. En su rica y diversa oferta culinaria, un nombre resplandece con luz propia, invitando a una experiencia que trasciende el mero acto de comer: Restaurante Amazónico. Ubicado en la prestigiosa Calle de Jorge Juan, 20, en el emblemático Barrio de Salamanca, Amazónico no es solo un restaurante, sino una puerta de entrada a un mundo de sensaciones, sabores exóticos y una atmósfera envolvente que transporta a sus comensales a la exuberancia de la selva tropical.
Para comprender la esencia de Amazónico, es fundamental adentrarse en el barrio que lo acoge. El Barrio de Salamanca, uno de los distritos más distinguidos y elegantes de Madrid, es sinónimo de lujo, historia y sofisticación. Concebido en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca, este barrio fue diseñado para la burguesía y la aristocracia madrileña, y su arquitectura imponente, con sus amplias avenidas, fachadas señoriales y patios interiores ajardinados, sigue siendo un testimonio de su glorioso pasado.
Las calles de Salamanca, como Serrano, Velázquez o la misma Jorge Juan, forman la famosa "Milla de Oro" de Madrid, un paraíso para los amantes de las compras de lujo, donde se dan cita las firmas de moda y joyería más exclusivas del mundo. Pero más allá de las boutiques, el barrio ha evolucionado para convertirse en un vibrante centro cultural y, especialmente, gastronómico. En sus calles se entrelazan galerías de arte, teatros y una concentración de restaurantes de alta cocina que atraen a un público exigente y cosmopolita.
La Calle de Jorge Juan, en particular, se ha erigido como un epicentro culinario dentro de Salamanca. Con sus terrazas animadas y una oferta gastronómica que abarca desde la cocina tradicional española hasta las propuestas más vanguardistas e internacionales, esta calle es un destino en sí misma para los paladares más refinados. En este contexto de elegancia y excelencia, Amazónico encuentra su hogar perfecto, integrándose y, a la vez, destacándose con su propuesta única. Su ubicación estratégica lo hace accesible y atractivo, a poca distancia de puntos de interés como el Parque del Retiro o los principales museos de la ciudad, convirtiéndolo en una parada ideal para quienes buscan culminar una jornada cultural o de compras con una experiencia gastronómica inolvidable.
Amazónico es mucho más que un lugar para comer; es una inmersión sensorial. Desde el momento en que se cruza su umbral, el comensal es transportado a un universo donde la naturaleza y la sofisticación se fusionan. La visión detrás de Amazónico fue crear un espacio que evocara la riqueza y la biodiversidad de la selva amazónica, no solo a través de su cocina, sino también mediante una atmósfera cuidadosamente diseñada que estimula todos los sentidos.
El concepto central del restaurante gira en torno a la exploración de los sabores de la cuenca amazónica y, por extensión, de la gastronomía panamericana, con influencias asiáticas que aportan un toque de fusión global. La filosofía culinaria se basa en la frescura de los ingredientes, la autenticidad de las recetas y la creatividad en la presentación. El equipo de chefs se dedica a reinterpretar platos tradicionales con técnicas modernas, utilizando productos de la más alta calidad, muchos de ellos exóticos y traídos de diversas latitudes para garantizar la fidelidad a la propuesta.
El diseño interior de Amazónico es, sin duda, uno de sus pilares fundamentales y una de las razones de su inmenso atractivo. Cada rincón ha sido meticulosamente concebido para replicar la exuberancia de la selva. La decoración se caracteriza por una profusión de vegetación natural y artificial, que cuelga del techo, cubre las paredes y adorna cada mesa, creando un ambiente frondoso y envolvente. Materiales nobles como la madera, el bambú, el cuero y las fibras naturales dominan el espacio, aportando calidez y autenticidad.
La iluminación juega un papel crucial, con una luz tenue y estratégica que realza los elementos decorativos y crea una atmósfera íntima y misteriosa, evocando la penumbra mágica de la selva al atardecer. Los detalles son abundantes y cuidadosamente seleccionados: desde los estampados tropicales en la tapicería hasta las esculturas de animales exóticos y las obras de arte que adornan las paredes, todo contribuye a la narrativa de una aventura amazónica.
Pero la experiencia sensorial no se detiene en lo visual. El sonido ambiente es una parte integral de la inmersión. Amazónico es conocido por su música en vivo, a menudo jazz o bossa nova, que se fusiona con ritmos latinos y tropicales, creando una banda sonora sofisticada y relajante que complementa a la perfección el entorno. El aroma, sutilmente especiado y fresco, también contribuye a la ilusión de estar lejos del bullicio urbano.
La propuesta culinaria de Amazónico es tan vasta y diversa como la selva que le da nombre. La carta es una invitación a explorar una geografía de sabores que se extiende desde las costas del Pacífico y el Atlántico de América Latina hasta las profundidades de la Amazonía, con guiños a la cocina asiática que complementan la experiencia.
Entrantes y Pequeños Bocados: La aventura comienza con una selección de entrantes que preparan el paladar. Es común encontrar ceviches frescos, tiraditos de pescado y marisco con aderezos cítricos y picantes, que reflejan la influencia peruana. También pueden aparecer arepas venezolanas, empanadas o patacones, aportando texturas y sabores más contundentes. Las ensaladas suelen ser vibrantes, con frutas tropicales, frutos secos y aderezos exóticos que contrastan dulzura y acidez.
Platos Principales: Del Mar y de la Tierra: La oferta de platos principales se divide entre las exquisiteces del mar y las carnes a la brasa, un elemento central en muchas cocinas latinoamericanas.
Cocina de Fusión y Especialidades: La carta también incorpora platos que demuestran la capacidad de fusión de la cocina de Amazónico. Sushi y sashimi, elaborados con productos frescos y presentaciones impecables, reflejan la influencia asiática y la maestría en el tratamiento del pescado. Platos de arroz con mariscos, currys suaves o woks con verduras y carnes, enriquecen aún más la propuesta, ofreciendo opciones para todos los gustos.
Postres: El Dulce Final de la Expedición: Los postres en Amazónico son el broche de oro de la experiencia, con una clara predilección por los sabores tropicales. Tartas de frutas exóticas, mousses de coco o maracuyá, y helados artesanales con ingredientes poco comunes son algunas de las delicias que se pueden encontrar. La presentación, al igual que en el resto de la carta, es impecable y artística.
La Barra de Sushi y el Rodizio de Piña: Un elemento distintivo de Amazónico es su impresionante barra de sushi, donde los sushimen preparan al momento una variedad de niguiris, makis y sashimis con pescado fresco del día. Otro detalle que sorprende es el "Rodizio de Piña", una piña asada lentamente con canela, que se corta al momento y se sirve como un postre ligero y aromático, una tradición que evoca las churrasquerías brasileñas.
La coctelería en Amazónico es una parte esencial de la experiencia, a la altura de su propuesta gastronómica. La carta de cócteles es extensa y creativa, con un fuerte énfasis en los destilados latinoamericanos como el ron, la cachaça y el pisco, así como en los ingredientes frescos y tropicales.
Los mixólogos de Amazónico son verdaderos artistas, capaces de crear bebidas clásicas con un toque exótico o de inventar nuevas combinaciones que sorprenden al paladar. Cócteles a base de maracuyá, lichi, mango, jengibre o hierbas aromáticas, presentados con una estética cuidada y a menudo decorados con flores comestibles o frutas tropicales, son la norma. La caipiriña y el mojito, en sus múltiples variantes, son siempre una elección popular, pero la verdadera magia reside en explorar las creaciones de la casa. La barra, por sí misma, es un espacio vibrante y elegante, ideal para disfrutar de una copa antes o después de la cena, o simplemente para sumergirse en la atmósfera del lugar.
Aunque no se disponga de datos históricos específicos sobre la fundación de Amazónico en este contexto, su éxito se enmarca en una tendencia más amplia de la gastronomía madrileña: la apuesta por conceptos innovadores y experiencias inmersivas. En los últimos años, Madrid ha visto florecer una serie de restaurantes que no solo buscan ofrecer alta cocina, sino también un concepto integral que abarque el diseño, la música y el ambiente.
Amazónico, desde su apertura, se ha posicionado rápidamente como un referente en esta categoría. Su capacidad para combinar una propuesta culinaria de alta calidad con un diseño interior espectacular y un servicio impecable ha sido clave para atraer a una clientela internacional y local exigente. El restaurante ha contribuido a consolidar la Calle de Jorge Juan como un destino gastronómico de primer nivel y ha influido en la creación de otros espacios similares en la ciudad. Es un ejemplo de cómo la inversión en un concepto sólido y una ejecución de excelencia puede transformar un restaurante en un icono cultural y social.
La experiencia en Amazónico se extiende mucho más allá de la comida y la bebida. Es un lugar donde el servicio juega un papel fundamental. El personal, atento y profesional, está capacitado para guiar al comensal a través de la carta, recomendar platos y vinos, y asegurar que cada detalle contribuya a una velada perfecta. La discreción y la eficiencia son características distintivas del servicio.
La clientela de Amazónico es tan diversa como su cocina. Atrae a celebridades, empresarios, turistas internacionales y a la élite madrileña, todos en busca de una experiencia única. Es un lugar ideal para celebraciones especiales, cenas de negocios o simplemente para disfrutar de una noche inolvidable en un entorno espectacular. La energía del lugar es palpable, con un bullicio elegante que invita a la conversación y al disfrute.
Para aquellos que deseen embarcarse en esta aventura amazónica, es importante tener en cuenta algunos aspectos prácticos:
La ubicación de Amazónico en el Barrio de Salamanca lo convierte en un punto de partida o de llegada ideal para explorar algunos de los tesoros culturales y turísticos de Madrid. A pocos minutos a pie se encuentra el majestuoso Parque del Retiro, un pulmón verde de la ciudad perfecto para un paseo antes o después de la comida. La proximidad al Paseo del Arte, que alberga el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía, lo convierte en una opción atractiva para los amantes del arte. Además, las boutiques de lujo de la Milla de Oro están a la vuelta de la esquina, ofreciendo la oportunidad de combinar una experiencia de compras de alto nivel con una cena inolvidable.
Restaurante Amazónico es, sin lugar a dudas, uno de los destinos gastronómicos más emblemáticos de Madrid. Su capacidad para fusionar una cocina exótica y sofisticada con una atmósfera envolvente y un servicio impecable lo convierte en una experiencia multisensorial que va más allá de la simple degustación. Enclavado en el corazón del elegante Barrio de Salamanca, representa la cúspide de la oferta de ocio y restauración de lujo en la capital española. Para el visitante, local o internacional, Amazónico no es solo una opción para cenar, sino una invitación a embarcarse en una odisea culinaria que promete ser tan memorable como el viaje a la misma selva amazónica. Es un testimonio del dinamismo y la sofisticación de la escena gastronómica de Madrid, un lugar donde el arte de la cocina se encuentra con el arte de crear experiencias inolvidables.
El Barrio de Salamanca, en la capital española, es mucho más que un código postal; es un estilo de vida, un símbolo de distinción y una de las zonas más codiciadas para vivir en Madrid. Para aquellos que buscan establecer su hogar en un entorno de elegancia, comodidad y prestigio, Salamanca ofrece una propuesta inigualable.
El Barrio de Salamanca es, ante todo, un distrito residencial de lujo, caracterizado por sus amplias avenidas arboladas y sus imponentes edificios del siglo XIX. Sin embargo, su carácter es también profundamente comercial, albergando la famosa "Milla de Oro" con sus boutiques de alta costura y joyerías exclusivas. Su vibrante oferta gastronómica y cultural le confiere también un atractivo turístico significativo, aunque de un perfil más sofisticado. Es, en esencia, un barrio mixto que equilibra a la perfección la tranquilidad de sus zonas residenciales con la efervescencia de sus áreas comerciales y de ocio, todo ello envuelto en una atmósfera de elegancia atemporal.
El perfil demográfico de Salamanca es predominantemente de un nivel socioeconómico alto. Es el hogar ideal para:
El mercado inmobiliario en el Barrio de Salamanca es uno de los más exclusivos y caros de España.
El Barrio de Salamanca goza de una excelente red de transporte público y una ubicación privilegiada que facilita la movilidad por la ciudad.
La oferta de servicios en Salamanca es de las más completas y de mayor calidad de Madrid, contribuyendo a una elevada calidad de vida.
El ambiente en el Barrio de Salamanca es un reflejo de su carácter distinguido.
El Barrio de Salamanca es ideal para:
No es la opción más adecuada para estudiantes, personas con presupuestos limitados o quienes prefieren un ambiente más bohemio o alternativo. Salamanca es, en definitiva, una elección para quienes buscan vivir la experiencia de Madrid en su versión más exclusiva y sofisticada.
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