Sabino
Regional · Sanxenxo
Sabino Opening Hours
About Sabino
En Sabino, en el corazón de Sanxenxo, te invitamos a descubrir la auténtica cocina gallega con un toque elegante y moderno. Nuestros platos, elaborados con los mejores productos de la región, se complementan a la perfección con una extensa carta de vinos cuidadosamente seleccionados. Disfruta de una...
En Sabino, en el corazón de Sanxenxo, te invitamos a descubrir la auténtica cocina gallega con un toque elegante y moderno. Nuestros platos, elaborados con los mejores productos de la región, se complementan a la perfección con una extensa carta de vinos cuidadosamente seleccionados. Disfruta de una experiencia gastronómica inolvidable en un ambiente sencillo y acogedor, a un paso de la playa.
What Customers Say About Sabino
Sabino es un restaurante con producto de alta calidad y cocina cuidada, destacando la atención del personal y el ambiente acogedor. Los clientes recomiendan dejarse aconsejar por Sabino o su hijo. Algunos consideran que las raciones son un poco justas para el precio.
Popular Dishes
Best For
Tip: Déjate aconsejar por Sabino o su hijo para una experiencia culinaria óptima y prueba las zamburiñas negras de la ría.
Features
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Sabino is located in Sanxenxo, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Religious Buildings
- Iglesia de San Ginés de Padriñán (A 375m) — santuario en la provincia de Pontevedra, España
- Parroquia de San Ginés de Padriñán (A 657m) — santuario en Sangenjo, provincia de Pontevedra, España.
Other Points of Interest
- Playa de Silgar (A 127m) — Playa en la provincia de Pontevedra, España
- Lavapanos (A 585m)
- Panadeira (A 699m)
- Sanxenxo (Samian Ware Discovery Site) (A 895m) — Sanxenxo as Samian Ware discovery site
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Frequently asked questions about Sabino
Sabino Sanxenxo Reviews
Comimos dos entrantes y arroz con bogavante, muy muy rico , lo recomiendo un sabor buenísimo, los ostrones también muy recomendable. El local muy bien decorado y limpisimo todo, sin duda un lugar donde ir a comer en Sanxenxo.
Se come muy bien, raciones razonables con productos frescos. El arroz con marisco es exquisito, los demás platos que probé tb estaban muy ricos. Aunque los precios son un tanto elevados vale la pena. El trato es bueno y la ubicación también.
Espectacular! 5 estrellas no bastan. La calidad. El ambiente. El servicio. La cordialidad. Incluso las aceitunas. De lo mejor que le hemos metido al cuerpo. En Sanxenxo parado obligada. Quien no me haga caso, se lo pierde. Quedamos encantadísimos. Gracias a todo el equipo.
Buenisima comida,todo lo que como cuando voy esta exquisito,cambio de cocinero porque el año pasado no estaba tan rico todo,muy recomendable volvere seguro
Soy cliente habitual de este restaurante y sin lugar a dudas es el mejor de Sanxenxo por producto y servicio. No puedes estar en el sur de Galicia y no comer en este lugar. Súper recomendable.
Muy acojedor, el trato y el ambiente impecable. Nos gustó mucho todo lo que elegimos para comer. Todos los años en vacaciones nos pasamos a disfrutar de su cocina. Totalmente recomendable
Llegamos por casualidad a comer y aunque tuvimos aue esperar por la mesa por no reservar, sólo por la atención del metre decidimos esperar. Si te gusta el buen producto gallego, bien cocinado y acompañado de un buen servicio, debes visitarlos. Nos gustó la explicación del metre en relación a las zamburiñas, y un gran acierto su recomendación en cuanto a los pimientos rellenos. Por sitios como este decimos que Galiza calidade!
Hoy comi por primera vez en este restaurante.Estamos de vacaciones y somos de Gijón(Asturias).La comida de diez.Los postres exquisitos y originales. Calidad- precio a la altura con una buen materia prima.Volveremos todo un acierto.
Sabino es un auténtico maestro de la cocina y el ambiente.
Me llevo una gran experiencia culinaria. Un Servicio impecable.
Sitio cálido. Muy buena atención y comida de excelente calidad.
Es un restaurante en el que se cocina con esmero un producto de gran calidad. A nosotros nos atendió Angie, que nos recomendó un Albariño que no habíamos probado antes y que estaba buenísimo. Pedimos el arroz negro con chocos y berberechos y estaba muy sabroso con textura crujiente por la mezcla del socarrat. Volveré para probar el arroz con lumbrigante.
Buen trato y buenas recomendaciones por parte del dueño. Recomendó a mi marido unas ostras y carneiros y quedó sorprendido por su sabor, también nos recomendó un cabracho y estaba espectacular. Las cocochas de merluzas muy ricas! Sigue siendo un referente en la zona, y un restaurante al que ir cada año.
Sin duda para repetir Llegamos por casualidad y aunque tuvimos que esperar un poco por la mesa, solo por la atención del metre decidimos esperar. Si te gusta el buen producto gallego, bien cocinado y acompañado de un buen servicio, debes visitarlos. Nos gustó la explicación del metre en relación a las zamburriñas y un acierto su recomendación de los pimientos rellenos.
Excelente restaurante en en centro de Sanxenxo. Comimos un arroz de mariscos muy rico.Extensa carta de vinos.Muy amables.
Un sitio fantástico para volver a repetir siempre que volvamos a Sanxenxo. La atención es de primera categoría tanto de l@s camarer@s como de Sabino y conservando un trato familiar, el cual agradecemos mucho. Desde un principio nos recomendó pescados y mariscos así como los vinos. Comimos en tres ocasiones durante nuestras vacaciones y las tres un pleno al 15. Las cigalas, las zamburiñas negras,las navajas, las almejas todo sabrosísimo... y el último día atacamos al solomillo. También espectacular. El postre también recordar la tarta de queso. Muy rica. Y muy amable por atendernos a última hora, detalle que no tiene todo el mundo. Quizás de los mejores restaurantes de la zona, a nosotros nos pareció el mejor. Y la comida está tan buena que a la hora de pagar sólo nos vamos con ganas de repetir. Hasta la próxima ,graciñas. Eskerrik asko.
Llegué sin conocerlo ni tener referencias. Después de comer ahí el día que vuelva por la zona allí estaré. Los mejores berberechos que probado en mi vida. Fideua muy rica y postres estupendos, todo con un servicio muy bueno.
Es un restaurante con buena presencia, un servicio excelente y un precio medio. Está muy bien situado a un paso de la playa de Silgar en Sanxenxo. Hemos optado por el menú de mercado con un ceviche de pescado muy rico y un lechazo con endivias y ajo negro espectacular. En cuanto a los postres, la tarta de limón está buena pero si eres amante del chocolate no dudes en pedir el sándwich de tres chocolates, riquísimo y con una presentación original.
Muy buena atención por por parte de los dos camareros que nos atendieron. En cuanto a la comida un 10. Muy buena ubicación. El único pero, mucho tiempo de espera entre un plato y otro. Para repetir.
Bueno, qué decir, uno de mis favoritos de Sanxenxo, el trato es muy bueno y la comida de una calidad espectacular. Recomiendo ir al menos una vez antes de dejar este mundo!! Tengo más fotos, pero en la cámara, aunque esta es importante, porque este vino es maravilloso, lo he probado por primera vez alli!
Hemos ido estas vacaciones, y si bien los precios son algo altos para Sanxenxo, la calidad de su comida compensa. Muy cómodo y aradable, atención de nivel.
Restaurante más que recomendable. Comida exquisita y buen servicio. Volveremos en otra ocasión seguro.
Hacía tiempo que no pagaba una cuenta tan contento. Todo riquísimo y a un buen precio (unos 50€ por persona pero comiendo y bebiendo a tope). Llevaba unos cuantos fiascos en otros sitios con mas fama y por fin uno come y está todo como debe ser. Además tengo que decir que la atención maravillosa también, nos trataron como en casa.
Un sitio muy acogedor, el personal muy profesional desde que entras por la puerta el trato es cercano y. On mucha educación. La comida tiene una calidad extraordinaria y la cocina también. Es caro pero merece la pena, la relación calidad precio es perfecta. Hemos estado 5 días en Sanxenxo y hemos estado dos veces.
Excelente trato por parte del personal. Deliciosos platos con ingredientes de primerísima calidad. Magnífica relación calidad/precio. Hemos cenado navajas que sabían a puro mar, langostinos en tempura con una deliciosa salsa y un jarrete estofado para perder el sentido. Volveremos sin duda alguna.
Tuvimos la suerte de comer en este restaurante y al día siguiente volvimos para cenar. Todo estuvo riquísimo. Probamos varios platos y todos nos encantaron. Muy buena comida, excelente selección de vinos y un servicio de 10. El ambiente es cálido y muy acogedor — realmente da gusto estar allí. Sin duda, repetiríamos.
Una experiencia inolvidable. la comida está exquisita, el servicio entre plato y plato muy adecuado, nivel de ruido bajo pero se puede hablar. Es para volver una y otra vez
De las mejores paellas que he probado. Un trato excelente. Muy recomendable.
Muy buena atención, recomendaciones y explicaciones de su oferta culinaria. Cigalas muy sabrosas . La Escupiña, ostra rizada y almeja rubia con escabeche de Jalapeño y Yuzu un acierto de elaboración y presentación. Muy bien el pulpo. En cuanto a los postres perfecto la Crema de arroz con leche con helado de canela así como el tiramisú
Simplemente espectacular! Yo no fui muy original y me pedi un solomillo a la pimienta, pero realmente buenísimo, las almejas fueron espectaculares! Yo solo puedo decir que volveremos
Cenamos un poco de marisco y un virrei. El servicio muy bueno. La calidad del producto sublime. Y el precio, acorde al producto que ofrecen.
Una comida para recordar! Calidad increíble con los sabores más característicos de Galicia. A parte de la calidad suprema de los productos, las recomendaciones y el trato del personal más que exquisito! Un lugar donde probar las autenticas zamburiñas negras de la ria! Sin duda si volvemos por Sanxenxo repetiremos! No se puede decir nada más.
Este restaurante es una joya de Sanxenxo. Todo lo que Sabino recomendó fue excelente, desde la primer entrada, los vinos y todos los platos fuertes. Excelente y espero volver pronto !!
Vaia espectaculo de sitio. Yo fui recomendado por mi pasion por el buen comer y no sali defraudado de mis dos visitas seguidas a este sitio. Sali muy contento y muy buen aconsejado por lo que pedir y por lo que degustar. Hasta nuestro niño de 5 años salio contento de este lugar. Volveremos muy pronto. Suerte.
Local precioso decorado con elegancia, combinando modernidad y calidez. Grandes mesas, bien vestidas y con notable separación entre unas y otras. Carta muy interesante (todo llama la atención). Hemos compartido un ceviche de sargo, un excelente steack tartar, unas zamburiñas de concha negra para nada comparables con cualquier otra probada con anterioridad, una merluza notable y unas cocochas que estaban para llorar. El servicio es un poco serio y reservado (no sé les puede exigir ser más bromista), pero super atento y eficaz, siempre pendientes de aconsejar y retirar y servir a tiempo. Notable bodega para los entendidos en el vino.
Fuimos de casualidad, y que suerte!!!! Es un sitio con un PRODUCTAZO, comimos las ostras que tenían un toque riquísimas, zamburiñas de concha negra para nada comparables con cualquier otra probada con anterioridad, unas navajas exquisitas y para terminar una espectacular lubina salvaje....de postre, la fresa en texturas!!!! Salimos encantados, el año que viene esperamos poder repetir!!!
Excelente. Lugar acogedor, buen ambiente, buenas recomendaciones por parte del personal y los platos muy bien elavorados. Gran restaurante con mejor equipo. Para repetir sin dudarlo.
Muy bien trato del producto. Personal atento y muy implicado. Local moderno limpio y con productos de calidad. Vajillas de un nivel top y cristalería no digamos, tuvimos la suerte de probar nuestro vino en una copa zalto.
Lleva años dando guerra, pero conocimos a Sabino este año. Un personaje Sabino. Comida y producto de calidad. Dejaros recomendar por Sabino y/o su hijo, Lo único a tener en cuenta es que son raciones grandes. Carne o pescado ambos de muy buena calidad. Y si podéis y tiene ese día, no os perdáis el jarrete (una locura) Muy recomendable IG: @myfavouritesrestaurants
Es una apuesta segura. Gran calidad de producto y muy buena cocina. La atención y el trato es muy bueno. Eso si, las raciones son un pelin justas sobre todo para el precio que tienen. Ambiente muy agradable. Mención especial merece el bonito: preparado en su justo punto, cosa que no es fácil de encontrar.
Fue un gran descubrimiento. De entrante comimos los pimientos rellenos de centollo, espectaculares. Después, un San Martiño a la plancha, que estaba delicioso. Además, las fresas con helado estaban increíbles. Volveremos sin duda. Felicitaciones, gran trabajo.
Restaurante 🔝 a pie de playa, cocina tradicional con algún que otro toque moderno. Materia prima de calidad y cocina con mucho mimo. Comedor muy cómodo, climatizado y acogedor . Personal profesional y muy atento. Amplia carta de vinos 🔝🔝. Déjate aconsejar por el chef . Sin dudarlo volveré.
Una comida para recordar! Calidad increíble con los sabores más característicos de Galicia. A parte de la calidad suprema de los productos, las recomendaciones y el trato del personal más que exquisito! Un lugar donde probar las autenticas zamburiñas negras de la ria! Sin duda si volvemos por Sanxenxo repetiremos! No se puede decir nada más.
Este restaurante es una joya de Sanxenxo. Todo lo que Sabino recomendó fue excelente, desde la primer entrada, los vinos y todos los platos fuertes. Excelente y espero volver pronto !!
Vaia espectaculo de sitio. Yo fui recomendado por mi pasion por el buen comer y no sali defraudado de mis dos visitas seguidas a este sitio. Sali muy contento y muy buen aconsejado por lo que pedir y por lo que degustar. Hasta nuestro niño de 5 años salio contento de este lugar. Volveremos muy pronto. Suerte.
Local precioso decorado con elegancia, combinando modernidad y calidez. Grandes mesas, bien vestidas y con notable separación entre unas y otras. Carta muy interesante (todo llama la atención). Hemos compartido un ceviche de sargo, un excelente steack tartar, unas zamburiñas de concha negra para nada comparables con cualquier otra probada con anterioridad, una merluza notable y unas cocochas que estaban para llorar. El servicio es un poco serio y reservado (no sé les puede exigir ser más bromista), pero super atento y eficaz, siempre pendientes de aconsejar y retirar y servir a tiempo. Notable bodega para los entendidos en el vino.
Fuimos de casualidad, y que suerte!!!! Es un sitio con un PRODUCTAZO, comimos las ostras que tenían un toque riquísimas, zamburiñas de concha negra para nada comparables con cualquier otra probada con anterioridad, unas navajas exquisitas y para terminar una espectacular lubina salvaje....de postre, la fresa en texturas!!!! Salimos encantados, el año que viene esperamos poder repetir!!!
Excelente. Lugar acogedor, buen ambiente, buenas recomendaciones por parte del personal y los platos muy bien elavorados. Gran restaurante con mejor equipo. Para repetir sin dudarlo.
Muy bien trato del producto. Personal atento y muy implicado. Local moderno limpio y con productos de calidad. Vajillas de un nivel top y cristalería no digamos, tuvimos la suerte de probar nuestro vino en una copa zalto.
Lleva años dando guerra, pero conocimos a Sabino este año. Un personaje Sabino. Comida y producto de calidad. Dejaros recomendar por Sabino y/o su hijo, Lo único a tener en cuenta es que son raciones grandes. Carne o pescado ambos de muy buena calidad. Y si podéis y tiene ese día, no os perdáis el jarrete (una locura) Muy recomendable IG: @myfavouritesrestaurants
Es una apuesta segura. Gran calidad de producto y muy buena cocina. La atención y el trato es muy bueno. Eso si, las raciones son un pelin justas sobre todo para el precio que tienen. Ambiente muy agradable. Mención especial merece el bonito: preparado en su justo punto, cosa que no es fácil de encontrar.
Fue un gran descubrimiento. De entrante comimos los pimientos rellenos de centollo, espectaculares. Después, un San Martiño a la plancha, que estaba delicioso. Además, las fresas con helado estaban increíbles. Volveremos sin duda. Felicitaciones, gran trabajo.
Restaurante 🔝 a pie de playa, cocina tradicional con algún que otro toque moderno. Materia prima de calidad y cocina con mucho mimo. Comedor muy cómodo, climatizado y acogedor . Personal profesional y muy atento. Amplia carta de vinos 🔝🔝. Déjate aconsejar por el chef . Sin dudarlo volveré.
Sin duda alguna uno de los mejores restaurantes de Sanxenxo.Los mejores pescados y mariscos (tienen como proveedor a Laureano y eso es la mayor de las garantías). Sin duda las mejores zamburiñas que he comido nunca a lo que añado la lubina. Para acompañar albariño Laureatus. Local muy agradable, también disponen de terraza. Servicio profesional y atento. En definitiva, un restaurante para volver siempre.
Viajaría a Sanxenxo esperando volver a comer aquí. Ha sido hace un par de semanas pero todavía me recuerdo de lo bien que he comido. La paella estaba deliciosa, pero este plato me ha encantado, la textura y consistencia de este plato me ha quedado en la cabeza. Sobra decir que esta recomendado y que el servicio estuvo excelente 👌
Una experiencia inolvidable. la comida está exquisita, el servicio entre plato y plato muy adecuado, nivel de ruido bajo pero se puede hablar. Es para volver una y otra vez
Tuvimos la suerte de comer en este restaurante y al día siguiente volvimos para cenar. Todo estuvo riquísimo. Probamos varios platos y todos nos encantaron. Muy buena comida, excelente selección de vinos y un servicio de 10. El ambiente es cálido y muy acogedor — realmente da gusto estar allí. Sin duda, repetiríamos.
Pedí arroz y estaba rico pero nada especial, creo que se puede comer mejor y a mucho mejor precio en muchos otros restaurantes de Sanxenxo. La atención hacia nosotros dejó que desear, íbamos a comer desde la playa y parecía que eso no era lo más deseable en ese restaurante. En definitiva, es un restaurante donde se puede comer bien, pero no mejor que en otros restaurantes a pesar de tener los precios más elevados.
La comida es de buena calidad, producto muy bien tratado y atención impecable. Pedimos chocos en su tinta con puré de patata y azafrán, muy recomendable, luego la paella muy salada pero según referencias locales es de lo mejor de la zona. Aunque nos contaron que la hacen con agua de mar y por eso ya no me disgusta tanto. En cuanto a los vinos, cuentan con una selección muy completa y agradable además de unas opciones de la casa, por copas, más que recomendables. Precio bien, teniendo en cuenta los estándares de la zona claro. Seguro que los demás platos son impecables, volveré.
Alta Calidad en la comida, platos elaborados. Recomendable navajas y solomillo a la pimienta. Servicio y trato perfecto, amables, atentos, pendientes en todo momento. Volveremos a probar el arroz negro.
Aunque mi puntuación es alta, he observado con respecto a otros años, detalles que no me han gustado nada. Por ejemplo, nos recomendó unas almejas que no estaban en su punto y la salsa era más aceite que otra cosa, además de ser 11 almejas por 24€, un despropósito. La paella de arroz negro era abundante y de muy buen sabor, aunque los chocos no estaban todos en su punto, ya que muchos de ellos estaban duros, tenia demasiados berberechos pequeños y de poca calidad, algo que es extraño y desproporcionado y es que de almejas nos pongan 11 en un cuenco y de berberechos por lo menos 50 con el arroz negro. Otro detalle que no nos gusto, es que nos pusieron agua y pan, hasta ahí todo correcto, se ve que es el “servicio” aunque bien podían preguntar si como pan o quiero agua, bueno, pues al coger un trozo de pan y ponerlo encima del plato de pan y eso solo lo hice yo, no mi mujer! el camarero acto y seguido nos quita el pan de la cesta que estaba llena menos el pan que había retirado yo y nos pone otra cesta de pan, después ya nos dimos cuenta que es para cobrar otra de pan, lo más gracioso es que pocos minutos antes, otros comensales que se encontraban en la terraza al lado nuestro les había pasado lo mismo. Conclusión, siempre vamos al Sabino una vez cada vez que vamos a Sanxenxo, pero ahora nos lo pensaremos, esos pequeños detalles son muy importantes, se deberían de mirar con lupa y más cuando los dueños rondan las mesas.
Producto, producto y más producto...es lo que vas a encontrar si te decides por pasar a visitarlos. Eso sí, con un toque especial en cuanto a preparación, presentación y estilo. Muy bien atendidos y aconsejados. Sin duda uno de esos imprescindibles si estás cerca de Sanxenxo.
Comida rica en el restaurante Sabino. Empezamos con un pulpo que nos parecio algo escaso para costar 18€ y lo peor estaba pasado. Después con una paella de marisco que estaba espectacular, muy recomendable. Finalizamos con una tarta de queso rica. Tienen una gran variedad de vinos y la atención fue muy buena.
Comimos bastante bien, pero es bastante presuntuoso y muy caro. Paella de marisco buena, de 7; salmonetes no tan buenos, de 6. Servicio bastante bueno. Cómodo. Paella a precio aceptable, 13€ ración, pero otros platos a precio excesivo
Aunque mi puntuación es alta, he observado con respecto a otros años, detalles que no me han gustado nada. Por ejemplo, nos recomendó unas almejas que no estaban en su punto y la salsa era más aceite que otra cosa, además de ser 11 almejas por 24€, un despropósito. La paella de arroz negro era abundante y de muy buen sabor, aunque los chocos no estaban todos en su punto, ya que muchos de ellos estaban duros, tenia demasiados berberechos pequeños y de poca calidad, algo que es extraño y desproporcionado y es que de almejas nos pongan 11 en un cuenco y de berberechos por lo menos 50 con el arroz negro. Otro detalle que no nos gusto, es que nos pusieron agua y pan, hasta ahí todo correcto, se ve que es el “servicio” aunque bien podían preguntar si como pan o quiero agua, bueno, pues al coger un trozo de pan y ponerlo encima del plato de pan y eso solo lo hice yo, no mi mujer! el camarero acto y seguido nos quita el pan de la cesta que estaba llena menos el pan que había retirado yo y nos pone otra cesta de pan, después ya nos dimos cuenta que es para cobrar otra de pan, lo más gracioso es que pocos minutos antes, otros comensales que se encontraban en la terraza al lado nuestro les había pasado lo mismo. Conclusión, siempre vamos al Sabino una vez cada vez que vamos a Sanxenxo, pero ahora nos lo pensaremos, esos pequeños detalles son muy importantes, se deberían de mirar con lupa y más cuando los dueños rondan las mesas.
Alta Calidad en la comida, platos elaborados. Recomendable navajas y solomillo a la pimienta. Servicio y trato perfecto, amables, atentos, pendientes en todo momento. Volveremos a probar el arroz negro.
Comida rica en el restaurante Sabino. Empezamos con un pulpo que nos parecio algo escaso para costar 18€ y lo peor estaba pasado. Después con una paella de marisco que estaba espectacular, muy recomendable. Finalizamos con una tarta de queso rica. Tienen una gran variedad de vinos y la atención fue muy buena.
Comimos bastante bien, pero es bastante presuntuoso y muy caro. Paella de marisco buena, de 7; salmonetes no tan buenos, de 6. Servicio bastante bueno. Cómodo. Paella a precio aceptable, 13€ ración, pero otros platos a precio excesivo
Producto, producto y más producto...es lo que vas a encontrar si te decides por pasar a visitarlos. Eso sí, con un toque especial en cuanto a preparación, presentación y estilo. Muy bien atendidos y aconsejados. Sin duda uno de esos imprescindibles si estás cerca de Sanxenxo.
Cocina gallega de producto con algún toque innovador que no sería necesario pues no lo bordan. Los clásicos muy buenos. La carta de vinos es buena. Extensa y con buenas referencias pero el sumiller siempre cree que sabe más q el cliente.
Muy bien ubicado cerca de la playa. Servicio correcto y profesional aunque tardaron demasiado, al parecer atienden pedidos telefónicos antes que a los comensales del restaurante. El arroz con bogavante muy bueno, otros platos sin destacar. Los vinos caros. Buen ambiente El precio un poco alto para la calidad del servicio y la comida Visitado el agosto de 2012
Elegí un pescado de segundo.plato y estaba muy bueno y muy bien cocinado. El servicio amable pero lento,nos tardarón en servir y se hizo un.poco larga la cena. Todo lo demas bién,aunque la carta de vinos nos resultó bastante cara.
Anoche cenamos cuatro personas en Restaurante Sabino, ya que tenía buenas referencias personales y de opiniones. Pedimos bogavante que el camarero nos recomendó, cocinado a su manera particular. Decir que el producto, perfecto en cuanto a frescura, lo que nos asombró a los cuatro era el exceso de picante que tenía el guiso, anulaba totalmente el sabor del bogavante. Lo comentamos al camarero y la respuesta fue que a la gente les gusta aún más picante… 🥵🥵🥵🥵
Producto de calidad y bien cocinado, pero el servicio pésimo con camareros que no tienen claro el protocolo y a los que hay que perseguir para que te atiendan. Los dueños están presentes pero despreocupados de lo que ocurre en el restaurante (dando voces en la cocina al personal, que se escucha en el sala). No puedes cobrar esos precios y tener ese servicio, no es aceptable.
Fuimos por las valoraciones o recomendaciones de internet. El restaurante abusa de numero de mesas y estas hablando con tu pareja y escuchas las conversaciones de las mesas colindantes. Pedimos un vino, y la camarera al traer la botella venia de una mesa de recoger un plato sucio y para abrirla dejo el plato sucio de otra mesa en la nuestra… Empezamos con tortilla abierta de trufa, con poco sabor o perfume, no sabia a nada, y bastante salada la tortilla. Las cocochas muy ricas pero la guarnicion escasa (venian 3 trocitos de patata cocida) Avisamos de que un comensal era alergio al marisco (moluscos, crustáceos y cefalópodos) y lo primero que nos ponen de aperitivo es pulpo aliñado….
Fuimos a cenar hoy, los entrantes mal. Pedimos la tortilla abierta con trufa y la trufa estaba húmeda, la tortilla sabía a humedad y no tenía sal. Los camareros, el cocinero y el dueño... Todo el rato discutiendo unos con otros, delante de los clientes... Mala experiencia. La fideuá y el arroz negro muy buenos
Como restaurante de pescados tiene muy buena fama, el problema tal vez, es que pedimos paella y quizás no sea su especialidad, 4 de 5 comensales no salieron satisfechos. Si pongo un 3 es por eso y porque si pides una copa de vino, te la sirven para cata, al menos hay que llenar un tercio o media copa. En cuanto a la carne (el único alergico al pescado) hubiera puesto 5 estrellas por presentación, calidad y excelente salsa a la pimienta (sorpresa muy positiva para un restaurante de pescado). Si volvemos y probamos sus pescados, es probable que tenga que subir nota.
Restaurante Sabino: Una experiencia de sabores agridulces El restaurante Sabino ofrece una propuesta culinaria que, sin duda, tiene puntos muy altos. La comida es, en general, de excelente calidad, y hay platos que merecen una mención especial. El pimiento relleno de centolla es una auténtica maravilla, un bocado exquisito que destaca por su sabor y su delicadeza. De igual forma, el jarrete es otro acierto, una opción perfecta para los amantes de la carne. La cocina, en este sentido, no defrauda y se nota la dedicación y el buen hacer en cada plato. A pesar de la calidad de la comida, el servicio deja bastante que desear, especialmente considerando los precios elevados de la carta. No está a la altura de un lugar que se posiciona en un segmento de lujo. Lo que más desluce la experiencia es el ambiente tenso que se percibe. Es muy incómodo para los clientes presenciar las malas formas entre los camareros y quien parecía ser el metre o cocinero. Los roces y la falta de armonía en el equipo crean una atmósfera desagradable que se contagia. Es una pena que un sitio con tanto potencial en la cocina se vea empañado por un servicio que no está a la altura y un clima laboral poco saludable.
Restaurante Sabino: Una experiencia de sabores agridulces El restaurante Sabino ofrece una propuesta culinaria que, sin duda, tiene puntos muy altos. La comida es, en general, de excelente calidad, y hay platos que merecen una mención especial. El pimiento relleno de centolla es una auténtica maravilla, un bocado exquisito que destaca por su sabor y su delicadeza. De igual forma, el jarrete es otro acierto, una opción perfecta para los amantes de la carne. La cocina, en este sentido, no defrauda y se nota la dedicación y el buen hacer en cada plato. A pesar de la calidad de la comida, el servicio deja bastante que desear, especialmente considerando los precios elevados de la carta. No está a la altura de un lugar que se posiciona en un segmento de lujo. Lo que más desluce la experiencia es el ambiente tenso que se percibe. Es muy incómodo para los clientes presenciar las malas formas entre los camareros y quien parecía ser el metre o cocinero. Los roces y la falta de armonía en el equipo crean una atmósfera desagradable que se contagia. Es una pena que un sitio con tanto potencial en la cocina se vea empañado por un servicio que no está a la altura y un clima laboral poco saludable.
Producto de calidad. Sin lugar a dudas. Pero servicio bastante lamentable. Casi 20 minutos estuvimos esperando a que nos tomasen nota de la comanda. Y entre platos exactamente igual. La espera es larga y el ambiente incómodo. Sobretodo porque la persona que nos atendió( que parecía el encargado del establecimiento) lo hizo con bastante desgana. No sólo por la forma de servir los platos, y la atención que dispensó, sino que durante el servicio, en más de una ocasión, uso el móvil personal apoyado en las mesas que no estaban ocupadas. La imagen es bastante poco profesional. Sobretodo si hay clientes esperando a ser atendidos/ servidos. Una pena, porque un productazo de zona, desluce con todos estos detalles. Así que ni para repetir ni para recomendar.
Producto de calidad. Sin lugar a dudas. Pero servicio bastante lamentable. Casi 20 minutos estuvimos esperando a que nos tomasen nota de la comanda. Y entre platos exactamente igual. La espera es larga y el ambiente incómodo. Sobretodo porque la persona que nos atendió( que parecía el encargado del establecimiento) lo hizo con bastante desgana. No sólo por la forma de servir los platos, y la atención que dispensó, sino que durante el servicio, en más de una ocasión, uso el móvil personal apoyado en las mesas que no estaban ocupadas. La imagen es bastante poco profesional. Sobretodo si hay clientes esperando a ser atendidos/ servidos. Una pena, porque un productazo de zona, desluce con todos estos detalles. Así que ni para repetir ni para recomendar.
Nos recomendaron el restaurante Sabino varios hosteleros de la zona y ahí fuimos. Empezamos con unas navajas bastante ricas y unas almejas a la marinera algo escasa pero con una salsa muy rica también. El pimiento relleno de chilicrab fue otro de nuestros entrantes y también espectacular. Todo se torció con los segundos platos... Pedimos una pasta setas (no recuerdo el nombre) y en el plato apareció una tira de plástico, la explicación fue que al cortar la bolsa de las setas se coló en el plato la tira de la misma. La solución por parte del restaurante fue volvernos a dar el mismo plato o cambiar a otro, decidimos volver pedir que nos lo trajeran (ya estaba algo frio) para no esperar por los otros comensales que ya tenian su segundo plato en la mesa. El otro segundo plato era un arroz negro. El choco del arroz estaba algo duro, la explicación fue que en la zona gusta así, pero también es cierto que el arroz tampoco estaba en su punto. Todo se quedó en disculpas por parte de la casa y listo. Acabamos la comida con dos postres bastante ricos. Recomendable, sí, pero creo que las soluciones tampoco fueron de lo más acertado, al final todo se quedó en una disculpa por parte del restaurante y nosotros comiendo y pagando todo al completo.
No nos ofrecieron muchos de los platos fuera de carta como el bogavante, reloj o percebes, que al resto de mesas si. No nos sirvieron el vino excepto la primera copa, cosa que al resto de mesas lo hicieron continuamente. Tuvimos que pedir el enfriador, que el resto de mesas tenían ya. Los platos del menu de mercado muy buenos, excepto el sorbete que era helado de manzana, y al comentarlo la camarera nos dice que para eso es la cuchara. Poco despues viene el jefe de sala a "echarme la bronca" por dejar el "sorbete". No nos ofrecieron ni café.
Restaurante con buena apariencia, aunque el trato a la clientela y trabajadores es mejorable. Con respecto a la comida, el género parece de calidad, pero su elaboración o resultado no es el idóneo: el pulpo "a feira" estaba demasiado duro y aguado, sin sabor y la tortilla abierta muy salada. Sin embargo el solomillo de ternera a la plancha era tierno y sabroso, de los postres nada resaltable...En resumen, la relación calidad precio es excesiva.
Fuimos recomendados y no merecia la pena. La camarera estupenda pero el dueño no estuvo a la altura ( no le gustò que no siguiesemos sus recomendaciones). El arroz lo pedimos meloso y vino seco. Las almejas cara y escasas. Las kokotxas poco sabrosas. Y la tabla de quesos de postre, ricos pero le molestò que uno de nosotros no le estuviera prestando atencion mientras intentaba explicar la procedencia (impertinente). Primera y ultima.
Sin contar que llegamos a nuestra hora y nos sirve una chica que están comiendo con la camiseta llena de lamparones en la ropa. Y que abrían en cinco minutos nos dicen, nos sientan… peor no atienden hasta pasado diez minutos. Las luces apagadas, sin música, los trabajadores comiendo… no entiendo porque nos cogieron la reserva a esa hora si aún no estaban en servicio, LA COMIDA RIQUÍSIMA, pero el servicio pésimo, sin contar que pusieron la música de baile más de un pub que de un restaurante de estrella michelin para que no escucháramos las disputas en la cocina en las que se escucharon frases como que te den. Creo deben de aprender que no solo la comida debe de estar rica para mantener una estrella michelin. Siento al señor y el chef que nos visitó porque tienen mucho pero que mucho trabajo con el personal y el servicio. Porque de una estrella Michelin no se vive toda la Vida.
Fui a cenar con un amigo que conocía al dueño porque va bastante a cenar ahí. Pedimos entrantes, un poco de marisco y entrecot. El entrecot como solo tenía uno según el nos dijo el dueño que eran piezas grandes y que nos lo preparaba para los 2. Todo bien, la comida bastante buena, la atención por parte de la camarera muy buena pero el dueño un auténtico prepotente. La factura? Para no volver... este local caro no es, es carisimo! 140€ 2 personas... cuando por lo mismo tenemos comido en otros restaurantes por menos de 100€. Pero que fue lo peor? Que el entrecot que solo le quedaba uno y nos lo repartió en dos platos nos lo cobró como dos entrecot! Aqui no me ven el pelo más. Menos mal que mi amigo era "conocido" del dueño...
Decepción absoluta. Se supone que un lugar de “cierta categoría”, como así lo indican diversas publicaciones y apps, debería, al menos, saber tratar a la clientela. Pues todo lo contrario. No llegamos ni siquiera a comer ya que la reserva “registrada”, y de la cual se disponía de una copia por escrito, no estaba “confirmada”. El problema no se quedó ahí, sino que en lugar de pedir disculpas y buscar soluciones, ¡la culpa era nuestra porque no nos había llegado el correo de que no nos aceptaban la reserva! Sin duda que las cosas pasan por algo, y realmente doy gracias de no haber “tenido la oportunidad” de cenar allí. El destino nos tenía preparada una cena en otro restaurante cercano, con personal muy ágil, dedicado y, lo más importante, con educación.
Comida normal,el metre intenta aconsejarte lo que le conviene claro...una vez y ya...
Cenamos ayer ahí, el recibimiento por parte del jefe ya fue malo, en toda la cena fuimos la única mesa a la que no nos vino preguntar nada ni comentar, supongo que una pareja joven da falsas espectativas a su forma de ver las cosas…la comida muy salada, el pulpo imposible de comer de la cantidad de picante que tenía, la paella saladísima, los langostinos crudos…me llevé una gran decepción y desde luego que no volvería ni invitada!! El jefe muy maleducado con sus empleadas, a gritos seguido. Lo único que merece la pena del sitio son las camareras, a destacar la que nos atendió a nosotros, una chica rubia súper profesional y atenta!!!!!!!!!
Está era la quinta vez que venia a este restaurante ,cierto es que hace 4 años,nos atendió el dueño y es muy amable pero lo de la cocina algo se cambió.la verdad es que el jefe me vendió una lomo de lubina cuando era media furagaña y un solomillo de ternera gallega que no estaba a su altura. Media de fillaboa 1 solomillo y 1 de lubina 2 de pan 90 eurazos.hay os lo dejo
La.comida aceptable, pero cero educación. Gritos y reprimendas a los camareros por parte de Sabino, en publico,lo no es algo aceptable nunca y menos en un restaurante que quiere destacar del resto. No volveremos
Un horror nos sentimos engañados el arroz con marisco compuesto de: gambas diminutas berberechos mejillones y chipi congelados. Salado y sin sabor. El no pedir vino te rebaja a 2 categoría. El precio muy elevado para la calidad d nuestro almuerzo e
La atención del personal nefasta. Hicimos una reserva por internet (única forma de realizarla) y cuando llegamos allí nos atendieron tanto la camarera como el chef de malas maneras diciéndonos: ¿pero tú ves que aquí haya un hueco para vosotros? El sistema de registro de reservas tuvo un fallo y en vez de disculparse por su parte, se pusieron a la defensiva y a atacarnos. La comida nos quedamos sin comerla una pena pero el trato, mucho que desear.
Lamento tener que decir que fui muy decepcionado por mi visita el 30 de julio . Hemos pedido con mi esposa una racion de navajas pero...lo que llego sobre la mesa fueron longueirons !! El dueño y el cocinero no negaron el hecho de que nos sirvieron un producto que no es el prometido en la carta lo que para mi es intolerable. No nos cobraron el plato pero vinieron hacernos una clase maestra explicandonos que el longueiron de la lanzada lo compra mucho mas caro que las navajas de la illa de arousa !!vaya vaya!! Asi que primero engañan al cliente y despues te faltan al respeto cogiendote por cateto... Que decir ...lamento que restaurantes asi ensucien la imagen de la gastronomia gallega ...
Toda una decepción. Íbamos con la intención de pedir unas almejas y nada más pedirlas el dueño nos comenta que las almejas van a llegar a las 17:00 de la tarde (es decir, cuando casi termina el servicio) porque “están pescándose”. No me importaría que nos dijese que no había almejas pero no reírse en nuestra cara con una milonga que no se la cree nadie. Después de este intento fallido decidimos pedir el pulpo a Feira. La sorpresa viene cuando la mesa de al lado pide también pulpo y les cuenta la misma película que a nosotros con las almejas pero en versión pulpo, cosa que me hace dudar de la “frescura” del pulpo que nos van a servir. Cuando llega a mesa, sorpresa, duro y con una cantidad de pimentón picante que no se puede tragar. El propietario lo justifica diciendo que “simplemente no estamos acostumbrados al picante” y que a él le gusta así de duro. No me importa pagar dinero por comer, pero que se rían en tu cara de esta forma y salir con hambre después de pagar 50 por cabeza… Nunca más repetiremos.
La sensación al entrar fue que debiéramos algo ya … en plan perdóname la vida por venir a comer a tu restaurante. El jefe de sala un prepotente a gritos con las camareras y en especial atención a los clientes más mayores y que parecían adineradnos, incluso llegando a servirlos que no lo hacía con las demás mesas llegando a apartar a la camarera como si ella no supiera , repugnante ! El pulpo con exceso de picante , los langostinos casi crudos y la paella tenía más sal que el mar muerto. El susodicho jefe de sala nunca nos preguntó qué tal la comida ni nada , lo mejor una camarera rubia de moño que fue un encanto en todo momento. Nunca volveremos , meteros vuestro clasicismo dónde os quepa .
Fuimos al restaurante porque aparecía en la guía michelín… y debería desaparecer de ella. El producto era bueno, el que les quedaba porque había como 4 o 5 platos que no tenían, y 2 de ellos nos avisaron media hora después de haberlos pedido. Los camareros muy novatos para un sitio de esa supuesta categoría: nos sirvieron una copa de vino que parecía un chupito, nos tiraban los platos a la mesa y tardaron 30 minutos entre plato y plato. El meitre fue bastante soberbio, además de que se le escuchaba perfectamente gritar a los empleados en la cocina.
La peor experiencia en un restaurante de Sanxenxo, con un personal nefasto y el cocinero un maleducado, de los 7 platos que hemos pedido 4 no tenían y nos han avisado una hora más tarde, además, nos han servido el pescado totalmente crudo ( más de 40 min para servirlo). El cocinero nos ha mandado callar y para finalizar ha dicho que su organización era estrictamente perfecta y que jamás se iba a plantear cambiar. Recomiendo ir a restaurantes con mucha mejor calidad como el tritón ubicado también en Sanxenxo.
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Rúa Ourense, 3, 36960 Sanxenxo, Pontevedra, Spain
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Rúa Ourense, 3, 36960 Sanxenxo, Pontevedra, Spain
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