Niño Corvo
Vigo
About Niño Corvo
En Niño Corvo, en el corazón de Vigo, te invitamos a descubrir una experiencia gastronómica única. Nuestra cocina abierta te permite ser parte de la magia, mientras preparamos deliciosos platos de marisco y carne, perfectos para compartir y maridar con nuestros innovadores cócteles. Con una valoraci...
En Niño Corvo, en el corazón de Vigo, te invitamos a descubrir una experiencia gastronómica única. Nuestra cocina abierta te permite ser parte de la magia, mientras preparamos deliciosos platos de marisco y carne, perfectos para compartir y maridar con nuestros innovadores cócteles. Con una valoración de 4.7 estrellas, te esperamos para disfrutar de un ambiente íntimo y sabores inolvidables.
What Customers Say About Niño Corvo
Niño Corvo destaca por su cocina innovadora y de calidad, con una fusión de sabores que incluye toques japoneses, peruanos y mexicanos. Los clientes elogian la presentación de los platos y la atención del personal, aunque algunos señalan que las raciones son pequeñas.
Popular Dishes
Best For
Tip: Si tienes mucho apetito, considera pedir varios platos para compartir, ya que las raciones no son abundantes. También recomiendan probar los menús degustación para una experiencia completa.
Features
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Niño Corvo is located in Vigo, surrounded by cultural and historical points of interest. Here are some of the most notable places nearby.
Historical Heritage
- Casa Torre de Pazos Figueroa (A 101m) — building in Pontevedra Province, Spain bien de interés cultural
- Casco Viejo de la ciudad de Vigo (A 140m) — bien de interés cultural bien de interés cultural
- Castillo de San Sebastián (A 248m) — Castillo de San Sebastián en Vigo bien de interés cultural
Other Points of Interest
- Casa de Pereira de Castro (A 127m) — heritage site in Vigo, Spain
- Casa Galega da Cultura (A 166m) — building in Vigo, Spain
- Casa de Pedro Román (A 200m) — building in Pontevedra Province, Spain
- Dinoseto (A 206m) — monument in Vigo, Spain
- Edificio Pardo Labarta (A 217m) — building in Pontevedra Province, Spain
- Edificio Simeón (A 267m) — edificio en Vigo, España
- Edificio El Moderno (A 270m) — building in Vigo, Spain
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Frequently asked questions about Niño Corvo
Niño Corvo Vigo Reviews
Espectacular todo. Pedimos uno de los menús, lo cual recomiendo para probar distintos platos diferentes, a cada cual más rico. Buen producto, pero también elaboración muy cuidada y especial. Además, me encantó la terracita de noche, en una zona super tranquila del casco histórico de Vigo. Y la buenísima atención y simpatía de Lorena. La foto es de la ostra con dairiki de fresa, con la que creo que soñaré hasta que pueda volver a Vigo de nuevo.
He ido 2 veces desde que vivo en Vigo: una hace 7-8 meses con menú degustación y otra este pasado San Valentín pidiendo de Carta. Tanto en la primera ocasión como en esta segunda nos atendieron genial y la comida estuvo perfecta. En la segunda, de hecho, solucionaron un malentendido al tomar nota (sólo dije arroz y nos trajeron arroz frito en vez de arroz seco) y nos dieron un pequeño detalle por el día de los enamorados. Sin duda, un sitio para recomendar.
Trato atento cercano y espectacular comida y local . Para probar y repetir
Un deleite al gusto… sin duda una visita obligada! Fuimos 4 personas de diferentes edades y quedamos maravillados con el menú “déjate llevar” y tanto que fue así porque estuvo buenísimo todo! Pero si tengo que destacar algo en sí fue la atención de la chica,amable,carismática y tremendamente servicial! Nos encantó todo!
La verdad es que hemos repetido para tener una buena cena de amigas. Todo es de primerísima calidad y muy rico. Solo hay un pero... El empeño a incluir un pegote de mayonesa a prácticamente todos los platos. Ocultan un poco el sabor natural del género, y hace que al final sea todo algo repetitivo. Por lo demás, todo genial.
Llevo conociéndolos desde que estaban en el antiguo local. Mi cita anual con ellos no falla. Vengo de Baeza todos los años y cada vez me sorprendo de las calidades y la innovación. Destacaría la atención personalizada de Adrián, el chef. Un 10 todo.
Sitio encantador, donde el producto está cuidado con una excelente ejecución donde el cliente es primordial y gracias a “Lorena” multiplica por aurea 10000 la experiencia!!! Y jamás te esperarías la explosión de sabor al probar la mantequilla que hacen ellos,imagínate el resto de platos….top!!
Extraordinario bar-restaurante. Nosotros fuimos de tapeo. Trato excelente y tapas extraordinarias. Os aconsejo el “TACO” de alga nori crujiente, arroz de sushi, atún vermello, maracuya, aguacate e ovo. Ahí os dejo la foto. A mí no me gusta mucho el sushi, pero esta tapa me pareció deliciosa.
Una de las mejores experiencias gastronómicas que ofrece la ciudad de Vigo. Altísimo nivel de producto tratado con un cariño muy especial en un entorno donde disfrutar no es una opción... es la norma. Muy muy top y muy muy recomendable.
Comimos en la barra sin reserva, local agradable y distendido. Con una atención excelente del personal (explicando siempre cada plato). La propuesta es muy variada y original. Empezamos con una especie de tataki de salmonete sobre arroz de sushi, con alga nori frita y sésamo, impresionante, no es típico ver este tipo de cocina con un pescado como el salmonete y es un total acierto. La espuma de patata con huevo pochado, acompañado de grelos y chorizo es una opción muy original, no fue mi plato favorito pero es un plato muy agradable. Los tacos de atún con alga nori, además de originales, tienen un sabor que te hará querer comerte más de uno... Y destacar como no, al rey de la barra, el brioche de steak tartar, ¡obligatorio!. De postre tomamos la casi tarta de la abuela, una versión de la clásica tarta presentada como una bola de mouse de chocolate sobre base de galleta, gran final.
En pleno casco vello de Vigo un pedazo de mar con magníficas y variadas elaboraciones. Atención y presentación excelentes en estilo desenfadado. Seleccionada y curiosa bodega, especialmente de la Ribeira sacra, tanto de la ribera del Miño como del Sil en botellas como por copas. La sarda con berenjena escandalosa, tartar de carabinero explosión de sabor y la merluza en sus sucesiones grandiosa para rematar con una tarta de la abuela sublime. Referencia actual de producto, calidad y precio acorde. Muy recomendable
Platos poco abundantes, pero lo que probamos estaba exquisito y el producto de primera y muy fresco. Muy recomendable si te gusta el buen producto de mercado fresco del día. Buen pescado. Cocina a la vista, ambiente agradable y buen servicio.
Conocí este restaurante cuando aún eran pequeños . Me sorprendió su crecimiento con un nuevo local mucho más bonito , pedimos el menú degustación más sencillo y todo maravilloso . Cantidad perfecta para una cena y platos sabrosos originales y variados . Nos atendió una chica que desbordaba amabilidad, profesionalidad y saber hacer . Si sales a tener una nueva experiencia, este lugar es perfecto
Reservamos específicamente en la barra para ver la elaboración de los platos, cómo de costumbre siempre que hay esa posibilidad. Cocina permanentemente higienizada. El producto es local, fresco y de calidad, manuseado y emplatado con cuidado y dedicación. Una fusión de sabores que no enmascara el sabor del producto principal del plato, es decir, el pescado es sin duda el sabor dominante y después se sienten las notas del aliño, la salsa, etc. El equipo centrado, bien coordinado y con un trato profesional y amable entre ellos mismos y hacia el cliente. Soy una gourmandise asumida y una de mis cocinas favoritas es el sushi y sashimi. Recomendable!
Innovación, tradición y alegría Alegría. Esa es la palabra con la que sales de este restaurante. Hay alegría en el ambiente, se ve alegría en la cocina abierta por parte del equipo de cocineros, hay alegría en la concepción de los platos, y sales con alegría por una experiencia gastronómica y humana de primera calidad. Pero vamos por partes. El menú va cambiando frecuentemente, adaptándose a los productos de temporada, por lo que el aburrimiento y la rutina no entran en el menú. El denominador común es que utilizan una base de productos tradicionales dándoles un toque innovador, y todo ello con la máxima calidad. En nuestro caso optamos por lo siguiente: ostras con granada (parecidas a las francesas, no tan finas, pero nº2 por lo menos y exquisitas; le doy un 9), sashimi de jurel con semillas de sésamo (acierto total: sabor intenso, textura fina y toque original del sésamo, le doy un 10), gyoza de gallo de Mos (carne de ave sabrosa y bien tratada, le doy un 9), pan bao de ternera (muy buena ternera, pero la masa del pan demasiado densa; le doy un 7); y de postre una tarta de queso soberbia (somos unos fanáticos de las tartas de queso y esta rozó el 10) y un cremoso de chocolate con pistacho (lejos del otro postre, le doy un 8). El precio final, con bebidas incluidas, fue de 35€ por persona, muy razonable para esta alegre experiencia. Espero poder volver por Vigo para disfrutar de las nuevas propuestas de este restaurante.
Toda persona que vine a Vigo debe ir a este lugar,Lorena nos dio un excelente servicio y el chef súper amable,el ambiente y todo 10/10 !!!
Maravilloso. Comimos en barra dejándonos guiar en comida y bebida por Adrián y Lorena y no pudimos hacerlo mejor.El trato es inmejorable y la comida fantástica. Nada que envidiar a grandes sitios con Estrella. No me extrañaría que pronto la consigan porque se nota que hay mucho trabajo y esfuerzo detrás. Estuvimos en el nuevo local y si es posible recomiendo la experiencia en barra que vas viendo cómo funciona cocina además de hablar con ellos de primera mano que son encantadores todos. Esperamos poder volver pronto.
Experiencia a ciegas! Nos encantó, se trata de fluir tanto nosotros como Adrián y su equipo que va cocinando según siente y según ve tus gustos! Cada bocado es un viaje.. y no paramos de decir... Brutal! Su nuevo local mantiene la esencia de sus inicios y con todos los detalles de las mariscadoras.. todo excelente! Fuimos con el bebé muy pequeño y nos atendieron genial!
Ir a Niño Corvo ha sido una experiencia inolvidable, desde el principio hasta el final. La atención desde que entramos fue maravillosa, fuimos dos y comimos el nuevo menú "a ciegas" de la barra y no pudimos elegir mejor. Desde la barra tienes una vista plena de cómo trabajan en cocina, lo cual es un espectáculo, y vas hablando directamente con quién te va cocinando la mayor parte de los platos. Todo lo que comimos estaba espectacular, desde los entrantes hasta los postres, los pescados para mi son lo mejor, especialmente los nigiris y el taco de algas son impresionantes. El menú de barra es a ciegas pero el cocinero va hablando contigo preguntándote el nivel de picante que quieres y si te apetecen más o menos platos dependiendo de cómo vayas de hambre, totalmente recomendable. Nos invitaron además a un chupito de aguardiente tostada muy rico y digestivo. Nos quedamos con ganas de volver otro día a probar algún menú diferente o la experiencia de ir a la terracita a tomar y picar algo.
Restaurante diferente, divertido y de buen trato y cocina. Varios ambientes para escoger; fuera (a cubierto), dentro para compartir, en barra o al fondo para el menú degustación. Cenamos ayer 2 parejas en la parte de fuera y fue un muy agradable descubrimiento. Volveremos y lo recomendaremos.
Es la segunda vez que vamos, esta vez nos decantamos por el menú cerrado de 63€ por persona para probar más platos y que nos sorprendieran con otros. Todo increíble, aunque el plato de churrasco no estaba tan bueno como los demás de pescado sigue siendo una delicia. La atención de Lorena es deliciosa, hace que la comida esté aún más rica. Finalmente pagamos 70€ por persona, ya que pedimos una botella de vino para maridar.
Impresionante! Tienen taberna y restaurante y en el restaurante puedes comer a la carta o menú degustación. Nosotros nos decidimos por la carta. Me encantó la xarda con arroz de sushi y sésamo garrapiñado. El taco de alga nori con atún , maracuyá y huevo de codorniz, esta espectacular, el alga supercrujiente y la mezcla de sabores entre el atún, el huevo y la salsa impresionante. La corvina con el pack choi, las setas y el curry verdes, una mezcla y contrastes de texturas y sabores. La carne de tataki de vaca muy rica y para finalizar el postre, "la casi tarta de la abuela" una sorpresa! No os lo perdáis. Quiero dar gracias a Lorena por su profesionalidad, amabilidad y humor. Volveremos!
Simplemente espectacular. Todos los platos estaban buenísimos, y el servicio fue súper amable. Repetiremos seguro.
Llegamos sin haber leído ni visto nada sobre el sitio, recomendado por unos amigos. Hicimos reserva en barra (para dos personas, por error, y éramos 4 y nos ubicaron por suerte, ¡gracias de nuevo!). Estuvo todo delicioso y da gusto verles organizar los platos. El dueño, Adrián Albino, muy amable, profesional y animado con nosotros. Volveremos en cuanto podemos Vigo de nuevo con muchas ganas de probar lo que nos queda. ¡Muy recomendable! El menú improvisado fue: Aperitivo de pan con mantequilla ahumada (casera) y aceite. 1º. Sashimi + Falsa anchoa de atún + Gyoza de choco con alioli. ¡Brutal la gyoza! 2º. Salmonete con tomate seco terminado con soplete, y mayonesa hecha con sus higadillos. 3º. Atún rojo madurado con tomate para comer con los dedos. 4º. FAVORITO. Caballa curada en sal, sopletada, sésamo garrapiñado y arroz de sushi. Alga frita (nori) para decorar. 5º. FAVORITO. Versión de un taco. Alga nori + Atún vermello + maracuyá + huevo de codorniz. ¡El mejor de todos! 6º. Atún rojo a la brasa (¿con jengibre?). 7º. Atún al limón. 8º. Raboqueta. Ni es rabo, ni es croqueta. Con alioli, pimiento del piquillo… para comer con las manos. 9º. Brioche de steak tartar. 10º. Piña colada. 11º. ABSOLUTO FAVORITO. Casi la tarta de la abuela.
Sin palabras, todos los platos desde la corvina hasta la tarta final pasando por las gyozas impresionantes y bien aconsejados el decorado , iluminación y ambiente interior del nuevo sitio están mimados al detalle! Y la atención inmejorable. Volveremos como siempre que estamos en Vigo!
MARAVILLOSO,ESPECTACULAR podria decir que PERFECTO. Hacia mucho mucho tiempo que estabamos buscando un lugar así y la verdad nos encanto. La calidad del producto BRUTAL. Calidad precio perfecto. Si si si y si volvería mil veces mas. Trato del personal 10/10. No tengo ni una sola queja todo fue mejor de lo que esperábamos! Nos enamoramos de este sitio,volveremos y espero que pronto.
Un lugar diferente. Pedimos un menú “déjate llevar” donde efectivamente cada plato era una sorpresa y un gusto al paladar y a los sentidos. Excelente atención y servicio. Por lo que es un lugar de visita obligatoria en Vigo. Adrián el dueño, cuida cada detalle y explica plato a plato. Productos de primera calidad!!!
Ya en la fachada se prevé que hay muy buen ambiente por la decoración que tiene, dentro el ambiente es muy acogedor y original. El servicio muy bueno, la chica que nos atendió nos recomendó muy bien qué tipos y cuántos platos elegir; según pedimos no tuvimos que esperar casi y empezaron a llegar los platos que habíamos pedido. El sabor de cada plato era mejor que el anterior y todos con una presentación fantástica. Es cierto que algunos platos son caros, pero merece la pena pedirlos por que ya en el sabor de nota que usan materia de primera calidad. Sin duda volveré a este sitio y lo recomendaré a cualquiera que me pregunte dónde ir.
Fue una experiencia única en la vida. El trato de Adri, el chef, fue maravilloso. Y obviamente, la comida fue sublime. Una experiencia fantastica. Repetiría sin dudarlo.
Estuvimos cenando allí el jueves y la verdad que fue mejor de lo que nos habían contado. La comida es una maravilla, los sabores están perfectamente estudiados y bien elaborados, la atención muy buena. Pedimos 4 platos para dos personas y un postre a compartir y quedamos llenas, las raciones son correctas.
Todo un descubrimiento en Vigo. La mejor decisión fue dejarnos aconsejar por Lorena y Adrián. Todos los platos, un espectáculo, el taco de alga nori, atún, aguacate y huevo, absolutamente delicioso! Y la filloa de cochinillo, una maravilla. Los vinos, punto a parte. Simplemente genial. Volveremos!
Lugar que recomiendo ir, mínimo una vez, en nuestro caso pedimos el menú Baixamar y puedo decir que salí llena y con ganas de volver para probar otros platos de la carta. Además, por lo que he visto, van variando platos, así que con más motivo si cabe. Calidad del producto y elaboración muy top, se nota que lo hacen con respeto y esmero. Muy bien trato!
Fuimos a cenar en el espacio de la barra, y elegimos menú a ciegas. Julián fue quien nos atendió desde el principio y fue súper agradable la noche. Recomiendo sin ninguna duda la experiencia de poder compartir con el y que te vaya guiando. Todo estaba buenísimo. Repetiremos sin duda. Comparto algunas de las fotos de los platos.
Hemos ido en pareja a la mesa del chef y ha sido una experiencia estupenda . La comida exquisita y con un buen servicio, ves cada plato como lo elabora, cortes del pescado, delicado en su trabajo y rápido llevando todo el servicio del restaurante. Nos ha encantado. He leído reseñas de la tarta de queso y yo tb las pido de postre y estaba perfecta si te gusta esa textura. Nigiris increíbles.
Uno de mis restaurantes favoritos en Vigo, al que me encanta volver, porque tanto la comida como el trato son siempre excelentes. He tenido la suerte de ir en tres ocasiones, separadas en el tiempo, y en todas ellas he salido encantada. En esta última visita elegimos el menú “Peirao”, que incluía: un aperitivo de paté de mejillón, aguachile, caballa con arroz de sushi y sésamo garrapiñado, unas gyozas, merluza, una quesadilla, un prepostre de piña y un postre que era una especie de “tarta de la abuela” deconstruida, con crumble de galleta, ganache de chocolate y espuma de natillas. Todos los platos estaban deliciosos, muy bien elaborados y con combinaciones sorprendentes, incluyendo el maridaje con el vino. Se nota que utilizan productos de excelente calidad, y cada plato que llega a la mesa consigue sorprenderte. Si tuviera que quedarme con uno, quizás sería con el postre, aunque no sé si sería del todo justo, porque todo estaba exquisito. Es una magnífica combinación entre cocina tradicional, internacional y toques de vanguardia. También merece una mención especial el trato del personal: cercano, atento y profesional, lo que hace que la experiencia sea aún más inolvidable. La localización es perfecta, en pleno casco viejo, y la decoración es muy original, con detalles inspirados en el mar.
Fuimos dos parejas a probar el menú degustación y fue un auténtico espectáculo. El servicio es impecable; el ambiente y la decoración acompañan perfectamente la experiencia que se busca en un lugar de estas características. Pero lo de la comida… ¡es indescriptible! En todo momento puedes ver cómo manipulan el pescado y elaboran cada plato. La combinación de sabores es exquisita y el producto principal, inmejorable. Sin duda es una experiencia que recomendamos y que repetiremos próximamente.
Una cena diferente en un restaurante con una decoración espectacular, inspirada en la pesca y el marisqueo en las rías. Nos apasionaron las gyozas al vapor de choco en su tinta con alioli y su tarta “casi de la abuela “ con crumble, chocolate, sal y espuma de natillas.
Comimos en la barra (llegamos de casualidad), sin elegir el menú degustación. Para empezar, nos trajeron una cesta con pan y mantequilla propia, y ya nos enamoramos del sitio. La comida es espectacular (pedimos gyozas de choco (las mejores que he probado), quesadilla y arroz de sushi frito con tataki de atún y steak tartas), y el servicio aún mejor. Para terminar, vimos la pinta que tenía la tarta de queso, y también la pedimos. Calidad/precio increíble. Volveremos 100%, recomendable 200%. PD: hasta el baño ha sido un 10!
Sitio distinto si te apetece probar algo diferente. Los platos no tienen mucha cantidad pero sí calidad. Pedimos el taco de atún rojo y huevo de codorniz, la sardina, la lubina, las gyozas y de postre tarta de queso y otro postre para compartir.
Sitio imprescindible si visitas Vigo. Nosotros pedimos Caballa con arroz de sushi, Taco de alga nori con atún rojo, gyozas de chocos, falsa lasaña de tartar de atún y de postre la tarta de la abuela. Todo espectacular
Nos dejamos llevar por las reseñas y a nosotros la propuesta nos convenció,nos pareció original porque aunque trabajen fusión, hay un poco de todo : japonés, peruano, mejicano..nos quedamos con ganas de volver y probar algún menú degustacion. Todo lo que pedimos estaba muy bueno, nos gustaron especialmente las sardinas y el tiramisu.Para repetir desde luego.
Llegamos al sitio, la verdad que bastante tranquilo y con diferentes tipos de cartas. El camarero nos explicó súper bien todas las opciones que habían tanto las de restaurante como las de bar. De beber probamos los vermuts y muy bien. El sabor de la comida fue estupendo. La decoración del lugar estaba ambientada en el mar. Volveremos a ir seguro.
Increíble, este sitio es una pasada, hemos ido dos días seguidos que estábamos en la ciudad porque no queríamos perder la oportunidad de probar más comidas de este sitio. El primer día fuimos de picoteo en la zona de bar y el segundo fuimos a probar la experiencia del chef(te van sacando platos en plan degustación) ambas nos han encantado, todo estaba exquisito, todos son súper amables , Adrián en chef es espectacular de majo e increíble cocinando te va explicando todo mientras charla contigo. Todo está pensado al detalle, incluso el hilo musical que menudos temazos! Si volvemos a Vigo seguro que volveremos 💕
Una de las mejores experiencias culinarias y gastronómicas de Vigo, y porqué no, de Galicia entera. Producto mimado y de calidad insuperable, idea de cocinado diferente y un concepto que respeta lo tradicional pero le da el toque perfecto a cada plato, hacen de Niño Corvo una experiencia auténtica y brutal. Todo ello con un personal de sala fantástico que hacen que comida o cena sean maravillosas.
Fantástico lugar en el centro de Vigo. Espectacular cocina, espectacular producto y fantástica atención. Tomamos el menú Baixamar. Local muy recomendable para comer. Sin duda repetiré cada vez que vaya a Vigo.
La experiencia de 10! La calidad de la comida, la presentación, la atención… repetiría 20 veces. Como recomendación, si sois gente de comer mucho pedid bastantes platos porque la cantidad no es abundante.
Fuimos a cenar en el espacio de la barra, y elegimos menú a ciegas. Julián fue quien nos atendió desde el principio y fue súper agradable la noche. Recomiendo sin ninguna duda la experiencia de poder compartir con el y que te vaya guiando. Todo estaba buenísimo. Repetiremos sin duda. Comparto algunas de las fotos de los platos.
Lugar que recomiendo ir, mínimo una vez, en nuestro caso pedimos el menú Baixamar y puedo decir que salí llena y con ganas de volver para probar otros platos de la carta. Además, por lo que he visto, van variando platos, así que con más motivo si cabe. Calidad del producto y elaboración muy top, se nota que lo hacen con respeto y esmero. Muy bien trato!
Hemos ido en pareja a la mesa del chef y ha sido una experiencia estupenda . La comida exquisita y con un buen servicio, ves cada plato como lo elabora, cortes del pescado, delicado en su trabajo y rápido llevando todo el servicio del restaurante. Nos ha encantado. He leído reseñas de la tarta de queso y yo tb las pido de postre y estaba perfecta si te gusta esa textura. Nigiris increíbles.
Uno de mis restaurantes favoritos en Vigo, al que me encanta volver, porque tanto la comida como el trato son siempre excelentes. He tenido la suerte de ir en tres ocasiones, separadas en el tiempo, y en todas ellas he salido encantada. En esta última visita elegimos el menú “Peirao”, que incluía: un aperitivo de paté de mejillón, aguachile, caballa con arroz de sushi y sésamo garrapiñado, unas gyozas, merluza, una quesadilla, un prepostre de piña y un postre que era una especie de “tarta de la abuela” deconstruida, con crumble de galleta, ganache de chocolate y espuma de natillas. Todos los platos estaban deliciosos, muy bien elaborados y con combinaciones sorprendentes, incluyendo el maridaje con el vino. Se nota que utilizan productos de excelente calidad, y cada plato que llega a la mesa consigue sorprenderte. Si tuviera que quedarme con uno, quizás sería con el postre, aunque no sé si sería del todo justo, porque todo estaba exquisito. Es una magnífica combinación entre cocina tradicional, internacional y toques de vanguardia. También merece una mención especial el trato del personal: cercano, atento y profesional, lo que hace que la experiencia sea aún más inolvidable. La localización es perfecta, en pleno casco viejo, y la decoración es muy original, con detalles inspirados en el mar.
Fuimos dos parejas a probar el menú degustación y fue un auténtico espectáculo. El servicio es impecable; el ambiente y la decoración acompañan perfectamente la experiencia que se busca en un lugar de estas características. Pero lo de la comida… ¡es indescriptible! En todo momento puedes ver cómo manipulan el pescado y elaboran cada plato. La combinación de sabores es exquisita y el producto principal, inmejorable. Sin duda es una experiencia que recomendamos y que repetiremos próximamente.
Nos ha encantado todo! Un trato perfecto y todos los platos excepcionales. Volveremos 100%
Una cena diferente en un restaurante con una decoración espectacular, inspirada en la pesca y el marisqueo en las rías. Nos apasionaron las gyozas al vapor de choco en su tinta con alioli y su tarta “casi de la abuela “ con crumble, chocolate, sal y espuma de natillas.
Comimos en la barra (llegamos de casualidad), sin elegir el menú degustación. Para empezar, nos trajeron una cesta con pan y mantequilla propia, y ya nos enamoramos del sitio. La comida es espectacular (pedimos gyozas de choco (las mejores que he probado), quesadilla y arroz de sushi frito con tataki de atún y steak tartas), y el servicio aún mejor. Para terminar, vimos la pinta que tenía la tarta de queso, y también la pedimos. Calidad/precio increíble. Volveremos 100%, recomendable 200%. PD: hasta el baño ha sido un 10!
Sitio distinto si te apetece probar algo diferente. Los platos no tienen mucha cantidad pero sí calidad. Pedimos el taco de atún rojo y huevo de codorniz, la sardina, la lubina, las gyozas y de postre tarta de queso y otro postre para compartir.
Sitio imprescindible si visitas Vigo. Nosotros pedimos Caballa con arroz de sushi, Taco de alga nori con atún rojo, gyozas de chocos, falsa lasaña de tartar de atún y de postre la tarta de la abuela. Todo espectacular
Muy pocos locales cuentan con rampa para accesibilidad de silla de ruedas. El servicio fue impecable, detalles constantes para con nosotros, desde la colocación de la rampa como la recomendación de los platos y sus cantidades. Ya no es el producto, el cual es exquisito, sino el concepto del local. Recomendable y "disfrutable" 100%.
Nos dejamos llevar por las reseñas y a nosotros la propuesta nos convenció,nos pareció original porque aunque trabajen fusión, hay un poco de todo : japonés, peruano, mejicano..nos quedamos con ganas de volver y probar algún menú degustacion. Todo lo que pedimos estaba muy bueno, nos gustaron especialmente las sardinas y el tiramisu.Para repetir desde luego.
La experiencia ha sido increíble. Comida de calidad, atención inmejorable y un local muy acogedor. Especial mención a la camarera morena de pelo cortito, maravillosa!
Llegamos al sitio, la verdad que bastante tranquilo y con diferentes tipos de cartas. El camarero nos explicó súper bien todas las opciones que habían tanto las de restaurante como las de bar. De beber probamos los vermuts y muy bien. El sabor de la comida fue estupendo. La decoración del lugar estaba ambientada en el mar. Volveremos a ir seguro.
Increíble, este sitio es una pasada, hemos ido dos días seguidos que estábamos en la ciudad porque no queríamos perder la oportunidad de probar más comidas de este sitio. El primer día fuimos de picoteo en la zona de bar y el segundo fuimos a probar la experiencia del chef(te van sacando platos en plan degustación) ambas nos han encantado, todo estaba exquisito, todos son súper amables , Adrián en chef es espectacular de majo e increíble cocinando te va explicando todo mientras charla contigo. Todo está pensado al detalle, incluso el hilo musical que menudos temazos! Si volvemos a Vigo seguro que volveremos 💕
Una de las mejores experiencias culinarias y gastronómicas de Vigo, y porqué no, de Galicia entera. Producto mimado y de calidad insuperable, idea de cocinado diferente y un concepto que respeta lo tradicional pero le da el toque perfecto a cada plato, hacen de Niño Corvo una experiencia auténtica y brutal. Todo ello con un personal de sala fantástico que hacen que comida o cena sean maravillosas.
Buen servicio , siempre bien atendidos . Los platos se sirven sin retrasos y con buena presentación . Es verdad que en el plato para el ceviche se hace pequeño a la hora de servir ( se desparrama la salsa de cebolla roja ), que la gyoza de choco debería tener más sabor a choco y que a los mejillones , al menos hoy, le faltaba un poco de chispa a la salsa . Por el resto el ceviche muy bueno , la corvina espectacular así como los tacos perfectos . Añadiría como punto a mejorar que el suelo resbala mas de lo habitual con la lluvia . Aún así , repetiré seguro! Una apuesta ganadora para comer o cenar en Vigo .
Local agradable con buena atención. La oferta gastronómica que ofrecen es innovadora consiguiendo buenas combinaciones de sabores y texturas en sus platos. Calidad de la comida, pero el tamaño de los platos es pequeño y el precio demasiado elevado. Su presentación es buena y el servicio atento y agradable.
Restaurante muy original en plena zona de Vinos, ubicación inmejorable. Tiene una terraza cubierta muy agradable en la que se puede comer y tomar algo. Dentro el espacio es amplio y con una decoración cuidada. La propuesta es original y llama la atención poder ver la carta en pantallas. La mayoría de los platos son de pescado pero hay buenas opciones de carne también. Variedad de vinos de la tierra. Buen servicio y precios en la media.
Local agradable con buena atención. La oferta gastronómica que ofrecen es innovadora consiguiendo buenas combinaciones de sabores y texturas en sus platos. Calidad de la comida, pero el tamaño de los platos es pequeño y el precio demasiado elevado. Su presentación es buena y el servicio atento y agradable.
Restaurante muy original en plena zona de Vinos, ubicación inmejorable. Tiene una terraza cubierta muy agradable en la que se puede comer y tomar algo. Dentro el espacio es amplio y con una decoración cuidada. La propuesta es original y llama la atención poder ver la carta en pantallas. La mayoría de los platos son de pescado pero hay buenas opciones de carne también. Variedad de vinos de la tierra. Buen servicio y precios en la media.
Buen producto y ejecuciones interesantes. Nuestro principal problema fue el servicio de barra, el cual está completamente abierto, sin definir ni en presupuesto ni en cantidad y es completamente dependiente del cliente. No nos preguntaron ni nos acompañaron a definir la experiencia, solo ponen platos hasta que tu les frenas. Les preguntamos a mitad de pase y al preguntar, supuso un calculo de precio, preguntas al jefe y replanteamiento que hicieron que nuestra experiencia perdiese mucho valor. Pedimos un plato adicional para final que fueron unas croquetas improvisadas, algo para picar al comienzo, no un final de menu de 70 €. Considero que un servicio asi tiene que esta acompañado y consensuado de principio a fin, excepto que sea para clientes que les de igual pagar a cualquier precio. Sobre el ambiente, si me siento en barra es para ver cocinar, desde la altura de las sillas no se percibe a nadie cocinando.
A pesar de ofrecer buen producto y tratarlo bien, tiene muchas pretensiones para denominarse restaurante y no es proporcional la relación calidad-precio. Lo peor: el servicio; había tanta tensión en el equipo que podía cortarse con uno de sus cuchillos y por ende, se trasladaba al comensal. Una lástima la experiencia. Para nosotros, no cumplió las expectativas.
A pesar de ofrecer buen producto y tratarlo bien, tiene muchas pretensiones para denominarse restaurante y no es proporcional la relación calidad-precio. Lo peor: el servicio; había tanta tensión en el equipo que podía cortarse con uno de sus cuchillos y por ende, se trasladaba al comensal. Una lástima la experiencia. Para nosotros, no cumplió las expectativas.
Hablar de restauración es hablar de una profesión compleja, exigente y, en muchos casos, ingrata. Cuadrar números en un negocio de hostelería, ofrecer una propuesta distinta y mantenerla viva en el tiempo no es tarea fácil. No se puede perder de vista que detrás de cada plato hay esfuerzo, voluntad y, en la mayoría de los casos, honestidad. Pero precisamente por respeto a ese esfuerzo, máximo, —y al comensal— es importante ser claro: la experiencia, en este caso, no ha sido buena. La propuesta culinaria del restaurante gira en torno a una fusión de tintes asiáticos con producto autóctono, una combinación que, sobre el papel, resulta interesante y que intenta distinguirse en un entorno gastronómico bastante homogéneo. Sin embargo, el resultado genera más dudas que entusiasmo. Los platos llegan con un exceso de aliño que tiende a opacar el producto principal, dejando una sensación de desequilibrio en boca. Además, las raciones resultan exiguas, lo que podría aceptarse si el precio estuviera en consonancia con el formato —pero no es el caso. Para el tamaño y los ingredientes que se ofrecen, los precios parecen inflados, más cerca de la pretensión que del valor real. La carta es otro punto débil. Su estructura desconcierta: una mezcla indefinida de pinchos que se presentan como platos y platos que, en cantidad y resolución, no dejan de ser pinchos. Esa ambigüedad puede tener un punto lúdico si está bien gestionada, pero aquí se convierte en un síntoma de falta de rumbo. La oferta de vinos, por su parte, parece más un trámite que una apuesta real. Escueta y poco inspirada. Sorprende, dicho todo esto, la enorme cantidad de críticas no ya positivas, sino directamente entusiastas que acumula el local. No se trata de cuestionar desde luego el gusto ajeno, pero sí cabe preguntarse si ciertas expectativas condicionan la percepción, o si el marketing y las redes han empezado a marcar demasiado el paso. Al final, uno sale con la sensación de que aquí hay intención, incluso atrevimiento, pero falta ejecución. Y en gastronomía, como en la vida, la intención es un punto de partida, no un resultado.
El sitio es agradable, el servicio también, la comida está rica, pero los precios son muy grandes y las raciones muy pequeñas, sobre todo la lubina salvaje a 29€ que eran dos trocitos equivalentes a media ración. El arroz con lubina a 28€ tampoco me parece barato. Un entrante por persona, un principal y un postre para cada dos, agua y vino por 42€ p.p. no es una buena relación calidad precio, sobre todo si además un principal es tan escaso.
Eramos 3 personas y pedimos 4 raciones. Por persona creo que comimos unos 150gr… pagamos 82€ en total… creo que se han reído de nosotros… la comida sin sabor en absoluto. El tiradito de xarda, contando que había unos 50gr, salía el kilo de Xarda en 300€/kg, creo que era salvaje de Africa…
Decepción total. Para empezar teníamos reserva a las 22h que conseguimos adelantar a las 21:30h. Genial, así podemos cenar antes y terminar a buena hora para poder llegar a casa a una hora prudencial ¿Verdad? Los entrantes tardaron ¡1 hora en ser servidos! Nuestra cara de perplejidad al comprobar el tamaño diminuto de los platos por los que habíamos tenido que esperar 1 hora (adjunto fotos) tuvo que ser todo un poema para la camarera. Comentó que había menos personal esa noche y que el chef que se ocupaba de elaborar esos platos tan cuidadosamente, y en el momento, tenía muchas comandas (no sé si se estaría refiriendo al chef que estaba preparando un menú degustación privado en una salita VIP a un grupo selecto de comensales...). Para más inri los entrantes, a parte de por su tamaño, eran decepcionantes por el sabor. Los gunkan de erizo insulsos, el salmonete sopleteado casi como si fuese papel de fumar. Los platos principales estaban ricos, pero no espectaculares, como es de esperar por el precio al que te los cobran. El arroz seco con lubina salvaje tenía una cantidad ridícula de lubina... Y para finalizar el postre. El tiramisú estaba muy bueno, pero la tarta de queso... Yo siempre pido tarta de queso de postre ¡Y más si son horneadas como era el caso! Pues fácilmente es la peor que he comido. Templada por fuera y fría por dentro, como si la tuviesen refrigerada y la hubiesen calentado de manera desigual. La decepción final, la estocada mortal. Así que, siendo sinceros, no es un sitio que recomendaría a nadie querido para ir a comer o cenar. Y no entiendo a qué vienen tantas críticas positivas, en serio, no las entiendo...
Decepción total. Para empezar teníamos reserva a las 22h que conseguimos adelantar a las 21:30h. Genial, así podemos cenar antes y terminar a buena hora para poder llegar a casa a una hora prudencial ¿Verdad? Los entrantes tardaron ¡1 hora en ser servidos! Nuestra cara de perplejidad al comprobar el tamaño diminuto de los platos por los que habíamos tenido que esperar 1 hora (adjunto fotos) tuvo que ser todo un poema para la camarera. Comentó que había menos personal esa noche y que el chef que se ocupaba de elaborar esos platos tan cuidadosamente, y en el momento, tenía muchas comandas (no sé si se estaría refiriendo al chef que estaba preparando un menú degustación privado en una salita VIP a un grupo selecto de comensales...). Para más inri los entrantes, a parte de por su tamaño, eran decepcionantes por el sabor. Los gunkan de erizo insulsos, el salmonete sopleteado casi como si fuese papel de fumar. Los platos principales estaban ricos, pero no espectaculares, como es de esperar por el precio al que te los cobran. El arroz seco con lubina salvaje tenía una cantidad ridícula de lubina... Y para finalizar el postre. El tiramisú estaba muy bueno, pero la tarta de queso... Yo siempre pido tarta de queso de postre ¡Y más si son horneadas como era el caso! Pues fácilmente es la peor que he comido. Templada por fuera y fría por dentro, como si la tuviesen refrigerada y la hubiesen calentado de manera desigual. La decepción final, la estocada mortal. Así que, siendo sinceros, no es un sitio que recomendaría a nadie querido para ir a comer o cenar. Y no entiendo a qué vienen tantas críticas positivas, en serio, no las entiendo...
Este sábado comimos y la experiencia fue muy decepcionante. Bajo el discurso de la "nueva cocina", nos sirvieron unas gyozas rellenas de choco con mucha explicación y poco contenido real. El plato principal, una corvina a la brasa, se limitaba a dos trozos diminutos, claramente insuficientes para considerarse un segundo plato. La cuenta fue de 75€ por dos copas de vino, una botella de agua , pan y una comida que no justifica en absoluto ese precio. La sensación es de una clara desproporción entre lo que se ofrece y lo que se cobra. El servicio tampoco acompañó: vestuario poco adecuado por parte del responsable masculino y gestos poco profesionales mientras manipulaba botellas de vino. El discurso gastronómico, aunque correcto en formas, se basa en frases hechas que no reflejan en el plato. Entramos con expectativas y salimos con la sensación de haber sido engañados. No lo recomiendo.
Este sábado comimos y la experiencia fue muy decepcionante. Bajo el discurso de la "nueva cocina", nos sirvieron unas gyozas rellenas de choco con mucha explicación y poco contenido real. El plato principal, una corvina a la brasa, se limitaba a dos trozos diminutos, claramente insuficientes para considerarse un segundo plato. La cuenta fue de 75€ por dos copas de vino, una botella de agua , pan y una comida que no justifica en absoluto ese precio. La sensación es de una clara desproporción entre lo que se ofrece y lo que se cobra. El servicio tampoco acompañó: vestuario poco adecuado por parte del responsable masculino y gestos poco profesionales mientras manipulaba botellas de vino. El discurso gastronómico, aunque correcto en formas, se basa en frases hechas que no reflejan en el plato. Entramos con expectativas y salimos con la sensación de haber sido engañados. No lo recomiendo.
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Rúa Real, 22, 36202 Vigo, Pontevedra, Spain
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