Restaurante Cañadío
Cantabrian · Madrid
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Sobre Restaurante Cañadío
En Restaurante Cañadío Madrid, te invitamos a descubrir la auténtica cocina cántabra en un ambiente elegante y acogedor. Disfruta de nuestros platos elaborados con ingredientes frescos y de calidad, acompañados de una selecta carta de vinos españoles. Tanto en nuestro estiloso comedor como en la bar...
En Restaurante Cañadío Madrid, te invitamos a descubrir la auténtica cocina cántabra en un ambiente elegante y acogedor. Disfruta de nuestros platos elaborados con ingredientes frescos y de calidad, acompañados de una selecta carta de vinos españoles. Tanto en nuestro estiloso comedor como en la barra de tapas, encontrarás un rincón perfecto para saborear la tradición y la modernidad.
Qué dicen los clientes de Restaurante Cañadío
Restaurante Cañadío es popular por su comida española auténtica, especialmente la tarta de queso, tortilla española y merluza. Los clientes elogian el servicio y el ambiente, aunque algunos mencionan precios elevados y servicio inconsistente.
Platos populares
Tip: Es imprescindible reservar, especialmente si vas en grupo. La tarta de queso es un plato que no te puedes perder.
Servicios
Qué ver cerca de aquí
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Explora los alrededores de Restaurante Cañadío
Restaurante Cañadío se encuentra en Madrid, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Patrimonio Histórico
- Sede Internacional de la Institución Teresiana (A 481m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
Edificios Religiosos
- iglesia de Nuestra Señora del Pilar (A 264m) — lugar de culto en Madrid
Otros Lugares de Interés
- Residencia de Personas Mayores (A 172m) — edificio en la calle del Conde de Peñalver de Madrid, España
- Virgen del Pilar (A 282m) — monumento urbano de Madrid
- Casa-cuna Nuestra Señora de las Mercedes (A 296m) — edificio en Madrid
- Mercado de la Guindalera (A 349m) — mercado de Madrid
- Antigua sede del Instituto Nacional de Industria (A 433m) — edificio en Madrid
- Biblioteca del Centro de Información y Documentación del Consumo - CIDOC (A 437m) — biblioteca en España
- Palacio de la Trinidad (A 441m) — palacio de Madrid
- Antiguo palacete de D. Francisco Taviel de Andrade (A 484m) — edificio en Madrid
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Preguntas frecuentes sobre Restaurante Cañadío
Opiniones de Restaurante Cañadío Madrid
En una palabra: Imprescindible. Restaurante mítico de la capital al que hay que ir si o si alguna vez. Pedimos varios platos: -Pincho de tortilla: De las mejores tortillas que te puedes comer en Madrid. Ultra recomendable -Croquetas de chorizo: Muy ligeras y sabrosas. No repiten nada. -Rabas: Muy buen frito y buen producto. No tienen nada de exceso de aceite. -Steak tartar: Super recomendable, muy bueno y adictivo -Escalopines rellenos: Otro plato muy recomendable De postres pedimos la famosa tarta de queso que es OBLIGATORIO pedirla, está muy buena, ligera, con buen sabor a queso... y la torrija de brioche que aunque tambien estaba muy buena... la tarta de queso se lleva todos los cumplidos. Muy buen trato del servicio y la experiencia en general, sobresaliente.
Llevo viniendo a este restaurante mucho tiempo y la verdad es que me parece excelente. Tanto el trato como la comida y el ambiente. Esta vez me sentaron justo a la salida de la cocina y es un sitio un poco más incómodo. Tal vez habría que redistribuir las mesas para no sentarse ahí. En general me encanta el sitio y seguiré viniendo, tanto a la zona de tapas como a tomar mi merluza y tarta de queso favoritas. En esta ocasión probé el tartar de atún que estaba muy bueno y querida tajada de merluza, en su punto
Teníamos muchas ganas de venir a Cañadio Madrid después de probar otros de los restaurantes del grupo y no decepciona! Tiene una zona de terraza fuera, una zona de bar con taburetes altos (la tortilla de patata tenía una pinta espectacular) y luego 2 salones formales en dos alturas. El servicio de 10, nos ayudaron a decidir e incluso viendo que estaba embarazada me ofrecieron cocinar más algunos platos. A pesar de ser algo caro las raciones son grandes para el precio. Nos encantaron las croquetas de chorizo, las almejas de Pedreña tienen un tamaño enorme y salsa riquísima y la tarta de queso hay que probarla! También pedimos los buñuelos de merluza y las albóndigas de bonito, ambas muy sabrosas. De cortesía dan unos buñuelos de brandada de bacalao y una crema de aceitunas riquísimos los dos. Merece la pena probar este restaurante!!
Restaurante elegante con comida tradicional del norte, riquísima. La terraza es muy agradable! Aunque vayas a comer a carta puedes pedir el pintxo de tortilla, poco cuajadita y con cebolla, hacía tiempo que no me comía una tan buena. La merluza con vinagreta de tomate y la tarta de queso también espectaculares.
Los sabores de cada uno de los platos son espléndidos. Un sitio bonito y con los camareros muy amables también. Recomiendo como entrante principal el queso y como segundo plato la tajada de merluza. Quizás, el plato menos preparado podría ser el steak tartar, no obstante, el solomillo de “Buena Mujer” complementaba el gusto y el paladar. Música suave para comer lo que hace agradable visitar de nuevo el restaurante. Recomendación: los empleados levantados en donde se encuentra la cocina a la espera del plato, al ser un sitio muy pequeño no permite disfrutar bien del espacio.
Gran experiencia desde el principio (unos aperitivos de la casa buenísimos) hasta el final (tarta de queso y helado maravillosos). En el medio un paté maravilloso, con salmorejo, y unas anchoas. De pescado medio cogote con un punto perfecto que se deshacía en la boca. Buen vino con una carta bien aunque sin riesgos. La sala es pequeña, arriba, aunque con suficiente separación. En un día soleado la terraza parece la mejor elección. Mereció la primera visita y sin duda las siguientes.
Comimos en la barra a base de pinchos. Tortilla de patata insuperable, salmón con huevo, brioche de chistorra… y más, mucho más como las rabas o el arroz con leche. Lo que no me gusta nada y siempre lo digo es el pan, será de masa madre y todo lo que tú quieras, pero desmerece con esos pinchos. En mi opinión naturalmente
Nos recomienda el restaurante, el cocinero Monching, y ha sido todo un acierto. Cenamos lubina, albóndigas y alcachofas. Un aperitivo de queso agridulce, gazpacho de aceitunas…y el postre, arroz con leche y tarta de queso. Todo espectacular. Y una atención de 10.
Quizás mi favorito en Madrid. Nunca defrauda, ya sea picoteo rápido en la barra o en las mesas altas de la entrada o en su comedor. Productazos de primera y elaboraciones perfectas. Tarta de queso excelsa. Otra vez que paré a tomar el aperitivo: riquísima la tortilla de patatas 4€ el pincho. La barra de pinchos parece de Donosti: 4€ cada pincho. Enero 2023: nueva visita a tomar pincho de tortilla recién hecha y croqueta de chorizo. Pincho a 4,50 €, ha subido mucho. La croqueta a 1,5 €. En cualquier caso, buenísimo todo. Siempre después del médico en Ka Princesa acudo a tomar el pincho de tortilla sublime.
Restaurante de comida cántabra con toda su esencia desde Santander en 1981, que en Madrid ya llevan más de 12 años, signo de calidad, producto de primera y con una elaboración que no te deja indiferente. Muy conocida su tortilla, pero tengo que destacar las albóndigas de bonito y calamar en salsa roja, y además el steak tartar ... todo un espectáculo! Riquísimo! La atención encantadora. Tiene terraza. En planta de calle tiene barra con mesas altas. Muy recomendable . Estrella Michelín 2023, Sol guía Repsol y también está en la lista Macarfi. Todo una delicia. 😋👌🥂🍽🥃🍺🍷🍾🔝
En este increíble restaurante podrás degustar la tortilla de patatas más rica de tu vida (quitando la de mi madre y mi suegra). Está en su punto perfecto. Para desayunar siempre te ponen un cuenco con fritura cortada que siempre aporta energía a lo que te pidas. Cualquier pincho que te pidas será un acierto. Es de nuestros sitios favoritos en Madrid.
El restaurante cuenta con un local bonito y elegante, lo que crea un ambiente agradable para disfrutar de las tapas variadas y elaboradas que ofrece. El personal es amable y atento, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el restaurante se llena con frecuencia, por lo que es recomendable reservar con anticipación o ir pronto. A pesar de esto, el restaurante sigue siendo una excelente opción para disfrutar de una buena comida.
El mejor pincho de tortilla de Madrid, el resto de platos exquisitos y servicio inmejorable. Tuvieron un percance con uno de los postres que rápidamente solucionaron. Quizás el precio es elevado pero merece la pena. Aunque es famoso por su tarta de queso, la de limón es de 10. Repetiremos!
Comimos muy bien. Toda la comida en general está muy buena y es producto de calidad. Los buñuelos de bacalao que nos sirvieron de aperitivo estaban espectaculares y la tarta de queso buenísima. Lo que menos nos gustó fue la ensalada de bacalao, con los demás ingredientes que llevaba se perdía el sabor del bacalao, el pastel de cabracho y el steak tartar también tenían menos sabor. No es un restaurante barato pero tiene muy buena calidad.
Es la mejor torta de queso que he probado, sin dudas es la vedette del lugar, una delicia. Pero la tortilla de papas o patatas también súper rica . Los pinchos todos buenos y variados. Y el steak tartare sabroso, lo mismo el arroz con sepia en su tinta. Muy rico y recomendable el lugar.
Elegimos este restaurante entre semana para una celebración íntima y la verdad es que fue un acierto. Nos pusieron un entrante muy rico que nos abrió el apetito Pedimos la famosa tortilla y estaba realmente buena, más las albóndigas y el pudding, ¡muy sorprendente! Todo muy rico, el ambiente agradable y de precio pues acorde a la calidad de los ingredientes y al servicio ofrecido.
Un restaurante cántabro muy peculiar, con un servicio agradable y una comida muy rica. Su especialidad son los pescados y mariscos con toque cantábrico. Su tarta de queso es bastante buena, acompañada de un helado de canela que la hace un postre delicioso. Merece la pena probar las especialidades del día. De precios es algo elevado, así que conviene ir para una ocasión especial.
Cañadío, en Conde de Peñalver 86, es un restaurante del grupo Maruca que se ha convertido en uno de mis sitios favoritos. Tiene una terraza muy agradable donde se come de maravilla. Las albóndigas de carne están espectaculares, jugosas y llenas de sabor. La burrata al pesto es una pasada, súper fresca y con un toque delicioso. También probé las croquetas de chorizo, que son irresistibles, y para rematar, la tarta de queso, que es de las mejores que he comido. Un sitio muy recomendable si buscas una comida rica en un ambiente acogedor.
Todo espectacular! Del grupo diría que el mejor! Gran calidad del producto! La cocinera espectacular y muy agradable. Estuvieron atentos en cuanto alergia comentadas a la hora de la reserva. Nos hicieron algun plato con modificaciones, un placer la verdad!la totitilla y los buñuelos y rabas siempre que vamos no fallan! Las alcachofas espectaculares!!!
Tenía ganas de comprobar si era verdad lo que me decian, si, nos gustó mucho, la tortilla no puedes irte sin probarla y lo que nos gustó mucho fue la tarta de limón muy suave y nada empalagosa, recomendada. También es cierto que las mesas son pequeñas y hay poco espacio, merece la pena comer
En mi opinión, un de los mejores restaurantes de Madrid. El boca a boca es la mejor publicidad. El grupo Cañadío tiene el secreto del éxito ¡y que nos dure siempre! Soy cliente habitual del grupo y siempre es un acierto acercarlo a amigos o familia pues salen encantados y repiten. Comenzaron su andadura en Santander y posteriormente dieron el salto a la capital y poco a poco van creciendo con nuevos establecimientos. Excelente ,y ya solo por esto merece la máxima valoración, el trato al cliente, su pincho de tortilla (4.50€. Pídelo, no lo ponen en carta de restaurante aunque sí en barra) y la tarta de queso. Trabajan de maravilla y como su especialidad la merluza en todas sus versiones. Producto fresco y de primera calidad, lo mejor de la cocina española. He probado casi toda la carta y no hay nada que no recomiende. Eficientes, rápidos y educados. Local acogedor, mesas de mantel, sillas acolchadas e iluminación agradable. Familiar pero no ruidoso, yo soy de reservar mesa arriba ya que me resulta más íntimo pero la terraza tanto en verano como invierno es estupenda y la barra para tomar el aperitivo a medio día un día de semana al salir del trabajo es también un sitiazo! No es barato, pero lo vale. Guarda una justa relación calidad-precio. Como duda, son en total 3 niveles con escaleras también para bajar al baño y a la hora de escribir la reseña me ha surgido la duda del acceso a personas con movilidad reducida.
Un lugar donde el lujo se vive en cada rincón. Desde que entras, todo está cuidado al detalle: ambiente, presentación y, por supuesto, una comida espectacular que supera expectativas. La atención es impecable, de más de 10 estrellas. Una experiencia gastronómica que vale cada euro.
Hemos estado hoy comiendo y, teniendo en cuenta que no es un sitio barato, hemos acabado muy contentos. El servicio muy rápido y todos los camereros muy atentos. Tienen también muy en cuenta todo lo relacionado con alergias e intolerancias, que se agradece enormemente. Imprescindible probar el pincho de tortilla, la tarta de queso y las albóndigas de calamar.
Desde el primer momento, el ambiente elegante y acogedor del restaurante invita a disfrutar de una velada especial. El servicio fue atento y profesional, siempre pendientes de cada detalle sin ser invasivos. La comida es, sin duda, el gran protagonista. Probamos el steak tartar, perfectamente aliñado y presentado con un toque creativo, acompañado de pan crujiente y una emulsión deliciosa. Los entrantes sorprendieron tanto por su sabor como por su presentación, y los pequeños detalles como las patatas fritas artesanas y los aperitivos en vaso demuestran el mimo que ponen en cada plato. El ambiente en sala es tranquilo y espacioso, ideal para conversar y disfrutar sin prisas. La carta de vinos está bien seleccionada, con opciones para todos los gustos. Sin duda, Cañadío Madrid es un lugar para repetir y recomendar. Una apuesta segura para quienes buscan buena cocina, trato excelente y un entorno agradable en el corazón de Madrid
Hemos ido 3 personas a comer en el día de hoy. El local es bonito y amplio, decorado con buen gusto y con una terraza acristalada donde hemos estado bien, pese al calor. El sitio, en el momento en el que hemos llegado nosotros, estaba lleno. Razón por la que han tardado un poco en llevarnos a nuestra mesa (íbamos con reserva). Nos han servido, para empezar, 3 buñuelos de bacalao que estaban muy buenos. Hemos pedido el Puding de Cabracho de Roca, que estaba bueno, las croquetas de chorizo (muy ricas) y los callos (sabrosos pero algo caros), todo esto para compartir. Después, hemos pedido el pescado de la plaza (machote, que estaba muy bueno), unas manitas de cerdo rellenas de cigala (que estaban bien, sin ser nada del otro mundo) y el solomillo "Buena Mujer", que estaba espectacular. De postre hemos pedido la clásica tarta de queso (muy buena, de fama merecida. La porción algo pequeña, eso sí) y la tarta de limón (que no estaba especialmente buena y palidecía al lado de la tarta de queso), además de un café solo para cerrar (algo tosco, esperaba un café superior). En resumen, hemos comido muy bien. Lo que más nos ha gustado ha sido el solomillo y la tarta de queso, aunque estaba todo bueno (exceptuando tal vez la tarta de limón). Sitio recomendable al que volveremos en el futuro. 5/5
Su tortilla y tostada con tomate son excepcionales. Me encanta desayunar en este establecimiento. La tortilla es la mejor de Madrid sin lugar a dudas. No falto los fines de semana. Y sus pinchos a partir de las 7/8 están súper ricos. Los camareros son súper simpáticos. Ya nos conocen. Y que decir del restaurante, gran calidad y platos muy apetecibles. Sin duda un sitio que merece mucho la pena.
Restaurante con comida típica española deliciosa. Nosotros nos sentamos en la parte de afuera del restaurante porque el clima esta ideal para disfrutar de la calle. De todos los platillos que probamos podemos destacar los buñuelos de merluza que son deliciosos, la tortilla de papa es bastante buena y el pie de limón no nos gusto mucho. El lugar es excelente y lo recomendamos ampliamente. Restaurante lleno de locales, pocos turistas por lo que determinamos que es una gran señal. Hay que reservar con tiempo. Recomiendo acompañar los alimentos con una cava o con un vino blanco.
Excelente pincho de tortilla. Tiene un toque particular que no había conseguido en algún otro, y creo que tiene que ver con un toque caramelizado que ofrece. Así, el punto del pincho no es ni duave ni duro, es cocinado perfectamente al punto medio. La barra y sus mesas altas invitan a desayunar y seguramente el aperitivo y las cañas deben ser muy acogedoras. Me quedan pendientes al igual que probar el restaurante que seguramente lo haré.
Llevaba mucho tiempo queriendo conocer el lugar y fue un acierto. Todo lo que pedimos nos gustó mucho!! Las gyosas están increíbles, así como la tortilla y las puntas de solomillo con foiegrass. La tarta de queso me gustó, pero tenía unas expectativas muy altas porque me la habían recomendado mucho. Está bien, pero he comido mejores. El precio me parece un poco elevado para las cantidades… esa sería mi única objeción. El lugar muy agradable, la comida deliciosa, el servicio muy bueno y el hecho de encontrar un sitio con este ambiente un domingo al terminar al día, se agradece y se disfruta mucho. Sin duda alguna, repetiremos!!
Histórico. Vaya festival! Aquí tienes dos opciones, dejarte 40€ y comerte tu plato (y comer de locos) o subir a 60-80€, probar de todo, y pegarte un homenaje. En ambos casos, tortilla de patata para empezar y tarta de queso para terminar. Ahora, es una pena que exista una camarera nivel “garbanzo podrido”, que nos ha dejado media hora sin beber agua y casi nos da un síncope. Aún así,volveremos, y si le han despedido, pagaremos.
Hemos cenado genial, todo muy bueno. Eramos 4 y hemos pedido 3 pinchos de tortilla, croquetas de chorizo, ensaladilla rusa, steak tartar y tarta de queso. Nos pusieron unas bolitas de bacalao muy buenas y un gazpacho de oliva también muy bueno, pero lo mejor fue el steak tartar y el trato recibido por Vianneli, muy profesional y atenta. Volveremos.
Una de mis tortillas de patata favoritas de Madrid. El Cañadío es una parada obligatoria cuando llevo a mis amigos a hacer el "tour de la tortilla" cuando están de visita. El pincho de tortilla lo puedes tomar en las mesas altas de la barra sin reservar, así que recomiendo ir antes o después de la hora habitual de comer, ya que suele haber mucha gente. Aunque mi reseña es solo acerca de la tortilla, el resto de la comida tiene muy buena pinta y estoy deseando ir algún día a probar más cosas.
Cañadío es un cinco estrellas de la gastronomía de Madrid, ya conocía el restaurante de Santander y sin duda este es un 10. La carta es amplia pero lo justo para que cada uno de sus platos esten llenos de calidad. El pescado se reduce mucho a la merluza, pero si buscas merluza en Madrid seguramente aquí consigas la mejor de todas (tambien en su restaurante hermano La Bien Aparecida). La ensaladilla rusa muy rica y sin duda si vas a comer o cenar allí no puedes dejar de pedir las rabas, son espectaculares. El ambiente es muy bueno, tiene una pequeña terraza en la calle y por dentro es amplio y muy calido. El personal es muy amable, recomiendo reservar por si acaso. Sin duda uno de los mejores restaurantes de Madrid si quieres muy buena calidad y además a buen precio. Una maravilla.
Cena muy agradable, con una atencion adecuada por parte de todo el equipo. Buen numero de mesas por la alta calidad de sus platos. El buñuelo de bacalao o el gazpacho de aceituna muy ricos. La tortilla de patatas no es de las crudas 100% por dentro pero esta muy gustosa y muy recomendable. Disponen de platos fuera carta y la carta de vinos es muy correcta, con vinos medio-altos en precio. Tanto la torrija como el pastel de queso un 10. No dudaria en repetir.
Primera vez en Cañadío Madrid después de tantas en el de Santander. Aperitivo muy bueno con buñuelo de bacalao y gazpacho de aceituna. Después tomamos puding de cabracho, estaba bueno aunque nos gusta más el de Santander. Albóndigas de bonito y calamar buenísimas aunque llegaron frías. Solomillo perfecto de punto, buenísimo y la salsa espectacular. Merluza romana con pimientos espectacular, aunque llegó fría, pedimos calentarla, se deshacía en la boca, estaba de escándalo. Las patatas paja tanto con el solomillo como con la merluza no nos parecen para este tipo de comida, mejor otro tipo de corte u otro acompañamiento. De postre la mítica torrija de Cañadío de 10. Nos han atendido muy bien, rápidos, profesionales y amables. Sí que las mesas son muy pequeñas y están demasiado juntas, desafortunadamente en la mesa de al lado gritaban mucho y era bastante molesto.
Ya conocíamos el restaurante de Santander y quedamos encantados y aquí todo ha resultado igual de bueno. Platos de mucho sabor y calidad. Cada elección fue un acierto. El servicio es rápido, en algún momento algo apresurado, para dar entrada al siguiente turno. A destacar las albóndigas de ternera y su tarta de queso.
Nunca falla, restaurante perfecto para degustar comida de calidad de Santander. Fuimos hasta picotear y fue espectacular, nos pedimos dos cañas, que incluian unos buñuelos de bacalao y gazpacho de aceitunas, un par de pinchos de tortilla (con cebolla), las croquetas de chorizo y una tarta de queso, que a mi parecer, es la mejor de todo Madrid sin dudarlo. Comida de 10 y servicio de 10, puedes ir tanto con reserva al salón como sin reserva a la zona de bar. Recomendado 100%.
Pincho bastante bueno. Las rabas estaban exquisitas. Muy recomendable pedirlas. Las croquetas quizás un poco faltas de sabor y pequeñas. Te ponen una tapita con la bebida que siempre es de agradecer. Además tienen distintos pinchos que tienen muy buena pinta. Recomendable reservar.
Cañadio combines creative tapas with bold flavors in an environment where adventurous diners can enjoy dishes like steak tartare and cod croquettes that blend tradition with innovation offering a refined yet approachable culinary experience.
Wow, what great food! We searched for a restaurant near our place and entered this one. The waitress was highly professional and recommended a tomato salad that was really, really good, made with fresh tomatoes and a great pesto sauce. For the main course, she recommended the broiled hake - it was one of the best dishes we have ever eaten. As a complimentary gesture from the chef, they served a shot of vinaigrette with olives and a fried ball of bravas - outstanding. The first time was so wonderful that we came back on other days to eat again, and it was still as good as the first time. If you are visiting Madrid, this is one of the places to enjoy a good meal.
One of our favorite restaurants in Madrid For a lovely evening with friends. Nice atmosphere, good service and fantastic food. Typical Spanish dishes served in style. The cheesecake is a must! Follow us on Instagram @ourclassycorner to discover the classy corners of many cities around the world.
Comida improvisada en un sitio que en mi caso siempre ha sido caballo ganador, concretamente vinos varios en la barra y todo para compartir Vamos a ello: Pincho de tortilla: efectivamente de la mejores de España 9/10 Anchoas: pequeñas pero muy limpias y buena 8/10 Pincho de gulas con huevo de codorniz y anchoa 9/10 Buñuelos de merluza 8/10 Albóndigas de chorizo 8/10 Callos con huevo 7/10 (hubiera puesto algo más de picante) Tarta de queso 7/10 (es uno de sus clásicos) Servicio 7/10 Local 8/10 Relación calidad-precio 8/10 Me dio rabia porque si llegas tarde, no tienes muchos pinchos disponibles para probar, pero vamos que con lo que pedimos repasamos de lo mejorcito que tiene. Restaurante para #IrDeAperitivoConAmigos (en barra no recomiendo ser más de 6 para probar todo bien) #DarUnaMalaNoticia #EmpezarUnVinoYAlargarLaTarde
Restaurante bonito, ambiente agradable y buena comida pero precios elevados. El servicio ha empeorado desde la última vez que fui. Muy recomendable el pincho de tortilla, los buñuelos están exquisitos y la tarta de queso aunque 9€ me es algo excesivo cuando hay muchos otros restaurantes que la tienen igual de rica. No recomiendo el pudín de cabracho, bastante malo e insípido. Importante reservar con antelación pues siempre está lleno. Y si quieres tomar algo, en la Parte de delante tienen mesas altas donde también puedes pedir pinchos, como su famoso pincho de tortilla, brioche de carrillera, pincho de calamares, etc. y siempre acompañan tu bebida con una pequeña tapa gratis como se puede ver en la foto. Los desayunos están muy buenos, tienen carta con tostadas, croissants y varias opciones.
Cena con amigos en el emblemático restaurante Cañadio. He podido estar en otros restaurantes del mismo grupo y este se mantiene a la altura. Pedimos un pincho de tortilla que nunca falla pero es cierto que en esta ocasión la caramelización de la cebolla se les pasó y tenia cierto sabor a quemado. Las croquetas de chorizo estaban buenas aunque hubiese preferido algún que otro sabor. El steak tartar perfecto y muy bueno. De postre la tarta de queso y como siempre deliciosa. Me hubiese gustado algo más de variedad de platos como en La Maruca o La Primera, pero en general muy bien.
Restaurante cántabro en Madrid con muy buen producto. La zona de la entrada con barra está muy bien y los pinchos están buenísimos. El restaurante es algo estrecho y la mesa donde comimos algo pequeña. Con respecto a la comida, todo está muy bueno, te ponen un buen aperitivo y la calidad del pescado es fantástica. La atención del personal fue buena pero los precios en carta nos parecieron elevados.
La experiencia fue cena. El servicio bastante bueno y atento a la mesa. La comida normal de entrantes pedimos anchoas que eran de lata (buenas pero de lata) y no lo advertian en la carta y las almejas a la sartenazo bastante bien elaboradas. De principal solomillo que no estaba para tirar cohetes, hamburguesas de bonito normalitas y stek tartar normal. Los postres bastante buenos en especial la tarde de queso. Las mesas muy juntas para aprovechar el espacio creo que cuando tienes un tiquet medio de ese precio no hay que aprovechar tanto el espacio, esti te impide mantener una conversación y además te enteras de todas las de alrededor. En general sitio normal.
Ayer fuimos, cuando llegamos nos ponen en una mesa debajo de la escalera, nos golpeamos la cabeza al entrar delante de la chica y le pedimos un cambio de mesa estando el restaurante aún sin todas las mesas ocupadas. La chica nos dice que vale pero que tenemos que dejar la mesa mucho antes que como teníamos pensado. No pudimos entender esto, ya que había mesas vacías. Aún así la chica echó balones fuera indicando que todo lo había decidido su “jefe”. Lo mismo que la comida estaba muy buena, el servicio ayer después de haber ido tantas veces deja “mucho que desear “ Creo que en un restaurante con esta fama, calidad comprobada y merecida, un servicio así hace que la cena ya sea incómoda y estés más pendiente de lo de alrededor que de disfrutar de la comida. Creo que muchas veces hay que ayudar o ser más flexible ya que es importante que las personas vuelva y se sientan cómodas. La reseña como se puede observar no es con fin de hacer daño, es una manera de que no se puede tratar a nadie con esa soberbia.
Fuimos a celebrar la comida de Navidad en el reservado, y aunque el servicio fue muy amable, había un zumbido constante que retumbaba como el motor de un barco… insistimos varias veces y la solución fue poner la misma canción durante la comida… estas fechas suele haber mucho trabajo, por lo que la tortilla no era como recordaba… una decepción porque la recordaba muy bien… la comida bastante buena, aunque la crema de aceitunas sabía al líquido del bote de aceitunas… nada recomendable…
La tortilla está buenisima, aunque lo que más nos gustó fue el steak tartar. Aunque el servicio es algo caótico, ya que se confunden en comandas, supongo que por la cantidad de gente que hay.
Primera vez en este restaurante. Comida familiar. Nos sentaron antes de la hora de la reserva, lo que fue un alivio pues el espacio en la zona de barra, donde esperábamos, es escaso, y con una persona de más de 90 se hacía incómodo. De entrantes tomamos croquetas de chorizo y alcachofas, ambas muy buenas. De platos principales, pescado del día que era un lomo de lubina perfectamente cocinado en su punto, merluza romana también muy buena, y albóndigas de bonito, muy ricas pero un poquito secas. De postres tarta de queso bastante buena y tarta de limón que para mi gusto es bastante mejorable. El servicio muy atento en general, pero un poco desagradable el tener un camarero detrás de la mesa preparando los platos, por el ruido que hacía. Repetiremos, pero la próxima nos apetece probar los pinchos en la zona de barra
La comida muy rica, merece la pena ir. Algo que no te puedes perder: el corte de queso con trufa. El pincho de bienvenida buenísimo también: un buñuelo de merluza con gazpacho de aceituna. No os perdáis tampoco las croquetas de chorizo. No pongo 5 estrellas porque para mi gusto el servicio estaba desbordado y la atención no fue lo suficientemente buena para un restaurante así. Pedimos la cuenta y tuvimos que levantarnos a pagar porque no nos atendían. No obstante, el resto de la atención muy buena, los camareros amables y educados.
Uno de esos sitios a los que precede la fama y luego cuando vas te decepciona. Además del local interior cuenta con terraza. Estaba bastante lleno. Se puede pedir pinchos y raciones. El precio me pareció excesivo. La calidad aceptable. El pincho de tortilla normal, los he probado mejores o igual y más baratos y con algo más de pan. El tiempo de espera breve.
La comida está bien, mención especial al steak tartar y albóndigas de atún y calamar. El servicio es atento y eficiente. Otra cosa es el espacio, nos han sentado en una mesa para dos en la que no puedes estirar los brazos, apenas caben bebidas y platos y la mesa de al lado parece una continuación de la propia. La iluminación es pobre y da sensación de agobio, no volvería por este tema.
Lugar agradable y servicio correcto. Estuvimos en el salón de arriba, con poca iluminación para mí gusto De aperitivo nos pusieron buñuelos de brandada de bacalao y gazpacho de aceitunas muy rico Estaba todo muy bueno, a destacar la tortilla de patatas y la tarta de queso súper cremosa El precio de los postres elevado Lo único negativo que nada más sentarte ya te están diciendo la hora que tienes que dejar la mesa
Recomendable reservar especificando salón o terraza. Buen aperitivo con Buena selección en su carta. Ambiente muy agradable. Probamos su tortilla que ha sido premiada ya que no estaba en la carta. Una croquetas de chorizo suaves y jugosas. Anchoas de Santoña acompañadas de picado de tomate y pimiento de buen tamaño y sabrosas. Y el remate su tarta 🍰 de queso con helado de vainilla y rematado simplemente ESPECTACULAR 😍
Excelente sitio para comer. Pidas lo que pidas no te va a dejar indiferente. Todo con muy buen sabor. Especial mención a la tortilla... Su fama lo vale. No así la de la tarta de queso, que para casi 10 euros me dejó indiferente. Ya he probado algunas mejores en Madrid. Por el resto, como digo un espectáculo. Las puntas de solomillo muy sabrosas. Los buñuelos de merluza muy jugosos. Todo muy bien presentado. Un 10 para el servicio, muy amables y simpáticos. El precio, es caro, pero sinceramente para otros que hay de precio similar, calidad precio lo vale
Uno de los mejores restaurantes de Madrid sin duda. La tortilla de patatas es de las mejores que existen, merecida de toda fama. Cuajada por fuera y cremosa y algo cruda por dentro. La única pega que le pongo es que siempre que la como la sirven algo fría. El aperitivo de bienvenida (ajoblanco y buñuelo de bacalao) muy bueno. Las rabas son otro indispensable. Crujientes y jugosas y poco aceitosas. El solomillo Buena Mujer correcto y las albóndigas de ternera hechas al punto y con mucho sabor. Esta vez no pedí la tarta de queso pero recomiendo pedirla, es una de las mejores de España. Servicio muy atento y amable como siempre.
A very pleasant place. The breakfast was delicious — not only in taste but also in presentation. Everything looked tidy and clean. The croissant was beautifully opened like a butterfly, perfectly warm, not burnt, and very tasty. The jam and butter were also good, served in little bowls instead of plastic containers. The cortado coffee had a good taste — smooth, not burnt, and not acidic. Soft music played at a moderate volume, creating a relaxing atmosphere without the distraction of news on TV. I really enjoyed listening to Sting songs while having breakfast. It made the morning feel calm and pleasant. Stuffs are friendly as well. Thank you!
Hemos ido cuatro personas y hemos pedido en barra cuatro pinchos de tortilla, una botellín de agua, una caña y dos vinos. Una de las personas que pidió vino además pidió un vaso de agua a parte y NO se le sirvió, se pidió hasta en dos ocasiones y el camarero contestó en un tono bastante desagradable ¿algo más quiere señorita? Obviando completamente dicha petición. NO sirvió el vaso de agua porque no le dio la gana. Por otra parte, la tortilla y el pan que la acompaña estaban ricos, aunque las he probado mejores.
Esperaba más Ambiente algo chic, es un sitio elegante Sin embargo, me esperaba más. A una hora punta de la comida, el surtido de los pinchos era muy limitado. Sin ser malos ni mucho menos. no es como lo imaginaba. Los puedes comer en otros locales -y hasta mejores-. Servicio simplemente correcto. Precio acorde con la calidad del local y zona noble del Barrio de Salamanca. Recomendable sólo si estás por la zona. No es un sitio para hacer planes de ir
Lo que podia haber dejado en reseñas de 5, pero el trato por parte de los camareros ...no fue el mejor, pedimos una botella de vino... lo dejo tirado que ni llegabamos, tuvimos que pedir q lo acercara, luego al colocar los platos lo tiraba en la mesa con una cara como con poco deseo de trabajr , sin una sonrisa , cuando me escucho decir "parece como si no quisieran trabajar, con pocas ganas y cero amables ", luego de esto recomendo el postre riendo ....el primero que nos atendio que nos recomendo los platos muy bien..de hecho le dijimos que veniamos porque en santander habia uno y nos gusto y al saber q en madrid hay otro decidimos probar...al salir dijimos muchas gracias, hasta luego nos despediamos....y ni nos contestaronnn.....en fin alli no volveremos a repetir...al final se que la hosteleria es dificil...y cansa...pero es tu trabajo como camarero hacer que el cliente se sienta a gusto...porque muchas veces se vuelve por el trato por la atencion...
Comida fenomenal. El steak tartar tiene una presentación original y estaba muy bueno y las alcachofas para mi, excelentes. La tarta de queso es muy buena aunque las hay mejores en otros restaurantes para mi gusto. Pero lo bueno de la cocina lo pierden en el trato que no es para nada acogedor. El local tampoco tiene nada de especial. Cualquiera del grupo (he estado en todos los demás), es mejor que este en ese sentido. Con 2 entrantes, una botella de vino y dos postres para 4 comensales, salimos a 50€ por persona. Creo que el precio es elevado.
En un restaurante de esta calidad, es inconcebible que haya tantas mesas que la separación entre ellas sea de 40 cm. Hay que hablar en susurros, para que en la mesa de al lado no se entere de lo que estás hablando. Hay que hacer malabarismos para poder salir de la mesa con bolso y abrigo sin meter las mangas en la sopa de al lado. Es una pena que la cocina sea tan buena, pero quede estropeada por el afán de meter tantas mesas en un comedor. Una pena.
Como casi todo en Madrid, bastante caro. Sin pinchos, tapas, etc. Una propuesta de un barrio diferente, la tortilla muy buena, el resto bastante normalito para el precio. Nada nuevo bajo el sol. Por cierto, enero, y un calor dentro... Si no te quieres mover demasiado del barrio, es una opción
La comida es muy buena. La atención y el espacio no tanto. Se han equivocado algunas veces con los pedidos, no nos aconsejaron bien para la cantidad de comida necesaria para la cantidad de gente. La cocina es bastante abierta a través de vidrios, lo cual es muy bueno. Pero la salida de los platos es entre las mesas y varias veces le han pasado a gente de mi mesa muy cerca de las cabezas con bandejas, sintiéndose bastante peligroso. Los postres son muy buenos. El mejor la tarta de limón
Solo dan 1,5h para comer. Lo que me parece poquísimo si vas con amigos para una velada agradable por el precio que pagas. La luz muy tenue, la distribución de las mesas muy pegadas y casi sin espacio para los camareros. El servicio poco acogedor, muy gruñones y estrictos con la 1,5h que comes a contrarreloj. La tortilla, el solomillo y la tarta de queso muy buenas. Las rabas y las croquetas de chorizo no merecen la pena.
Pincho de tortilla raquítico, más parecido a un revuelto de patatas, deconstruido. De sabor, plano. Cambio de bandeja del pan a otro recipiente manoseándolo, sin ningún tipo de higiene, después de estar tocando platos sucios, caja de tickets, etc.. En fin un desastre para casi 5 euros de pincho y mismo precio para un vino. Una vez pagado, para evitar que pareciese que la reclamación pretendía otra cosa, se reconoce por parte de la camarera y nos dice que deberíamos haber pedido que cambiasen el pincho. No salgo todavía de mi asombro. Sabía lo que había hecho. No volveré.
Segunda estrella únicamente porque la comida estaba muy buena. Por lo demás, experiencia francamente decepcionante. El sistema de doble turno (13:30 / 15:30) es, en mi opinión, un abuso claro al cliente. Aunque estábamos advertidos, eso no lo hace aceptable: el restaurante prácticamente duplica la facturación de las mismas mesas, mantiene exactamente los mismos precios y no ofrece ninguna compensación. Todo el coste del modelo lo asumimos los comensales. Aquí no se viene a disfrutar: se viene a cumplir un cronómetro. El personal está claramente entrenado para acelerar todo el proceso: platos que salen a toda velocidad, retirada inmediata, café casi junto al postre, rondas constantes por la mesa… No es brusco, es “quirúrgico”. Una coreografía perfectamente ensayada para liberar la mesa cuanto antes. No es hospitalidad: es una cadena de montaje. Es servicio industrializado de alta gama. Está claro que trabajan con tiempos máximos por mesa, métricas internas de rotación y facturación por asiento. La carta está pensada para salir rápido y la cocina organizada para evitar cualquier pausa. El resultado es que el restaurante deja de parecer un lugar de encuentro y conversación y pasa a ser una máquina de facturar con comida dentro. Si pago 60 € por persona, quiero tiempo, tranquilidad y trato humano. Eso no debería ser un lujo, debería ser lo básico. El doble turno no nace de la necesidad económica, sino de la ambición financiera. Se sacrifica experiencia, fidelidad y sobremesa en favor de rotación y caja diaria. Puede ser muy rentable, pero no es hospitalidad. Una pena, porque la cocina merece más. Pero salir a comer debería ser un placer, no un ejercicio logístico diseñado para maximizar beneficios. Yo, desde luego, no pienso repetir (lo cambiaría por el segundo pero este empieza demasiado tarde)
Soy cliente habitual (vengo un par de veces al mes). Es una pena, porque la comida está muy buena, pero el servicio ha ido cuesta abajo hasta ser lo único que deja que desear. El ambiente es pesado; los camareros parecen quemados, agobiados o directamente deprimidos. La única excepción es la chica asiática, que es un auténtico encanto y siempre atiende con una sonrisa, pero el resto del equipo empaña totalmente la experiencia. Lo ocurrido el viernes 6 sobre las 12:30 fue el colmo de lo absurdo: Pedí un cortado y un pincho de tortilla. El café llegó rápido, pero 15 minutos después seguía sin llegar la tortillaa pesar de que estaba la pieza entera desde el principio y a la vista en el mostrador. Al preguntar a la camarera que me atendió, el chico de la barra soltó con muy malas ganas que 'el protocolo' le obligaba a esperar a que llegara el pan. Le pedí que me la pusiera sin pan para no esperar más y se negó, diciendo que tenía que ser con pan sí o sí. Es ridículo que un 'protocolo' de cocina esté por encima del sentido común y del respeto al tiempo del cliente. Me tomé el café solo y la tortilla llegó tarde y mal gestionada. Sintiéndolo mucho, no vuelvo más.
I’ve had pinchos and drinks at the bar area which are very good and inventive, but this time I made a reservation at the restaurant and was disappointed. Although the service and atmosphere were very good, the food was complicated, awful and overpriced. I won’t come back to this place.
Disappointing, the terrace was not properly air conditioned as one of the long sides was fully open to the street. We had to eat with our coats on. The food was not so tasty as expected. Chorizo croquettes were tasteless, very disappointing as Canadio was famous for these in the past. The rabas were cooked in used oil with onion taste and this decrease the intensity of the calamari. The artichokes and rice pudding were good.
How to ruin a good meal with poor service and greed… Hello folks; today am reviewing this popular restaurant in Madrid. Been wanting to come for quite some time and had (mistakenly) build too high expectations and purposely didn’t read any of the previous reviews. Always manage your expectations… and this is a clear case. After sitting down in our table things soon started to surface. Specially the poor unprofessional unfriendly service. Slow, unpleasant, probably with little or no training at all on how hospitality and customer oriented industry works. Part of the whole experience is how the face of a restaurant makes you feel. “Face” being everyone that works and serves at the premises as well as the staff in the kitchen. And one out of the two stars am giving them is for them! Yes! The kitchen team does an excellent job. See, the kitchen compared to the total business space of the restaurant is relatively small. And this tiny space is crowded, probably uncomfortable and surely really hot (specially when it’s 97f outside) so the star goes to them because they managed to deliver the food on time and made right. And that’s where the other star goes. The quality of the food is fantastic, it actually was a great meal, and I wanted badly to give all the stars but that was about it regarding the good news. Here comes the check and we noticed the early “tapas” were far from complimentary and they do charge for it. If you don’t want them I guess you can tell them to take them back? However, given the logic of the management you might as well enjoy since most probably they will charge for it. Staff recommended to order half portion of the starters, which we followed, then we realized they don’t apply the logical math of: half-the-portion half-the-price equation to all their dishes and ended up paying more to the already inflated prices of this place. All in all, I think am being too generous with my 2 stars here and I will definitely NOT come back since the overall experience was far from pleasant due to the terrible service. By the way… tried to understand the logic behind the math of the half portions with the manager and the explanation was just hilarious. Pure greed in my opinion and based of my experience (which you can see on my profile it is not little) Try not to get disappointed coming here. They are at the low end of their popularity cicle.
Primera vez que íbamos, fuimos un sábado a almorzar, nada más llegar me dicen que la mesa la tenemos 1.30h, nos pareció poco tiempo pero bueno allá que fuimos. Tardaron en pedirnos la bebida unos 15 min, para pedir la comida tuvimos que llamar a alguien. A todo esto el tiempo iba pasando, llega la comida, que ni tan mal, pero nada del otro mundo. Vamos a pedir su famosa tarta de queso, llamamos a la camarera y nos suelta un "tienen 5 min para dejar la mesa" nuestra cara era un poema. Le dijimos que de eso nada, que aún nos quedaban como 15 en la mesa, cogió la comanda y se marchó. Total que pedimos la cuenta, nos ponemos a revisarla y la chica metiendo prisa para que pagasemos, le decimos que espere un seg y se da la vuelta y nos deja con la palabra en la boca. Tuvimos que llamar a la encargada para que nos cobrase. Salimos de allí sorprendidas para mal, no entendiamos como un sitio tan conocido resultó ser tan desagradable en el trato. Definitivamente no volveremos.
No pongo menos estrellas porque no se puede. La comida decente, ni bien ni mal. El servicio bastante pésimo. No es solo que tarden en tráete la comida (1 hora entre plato y plato). Eso es lo de menos. Lo peor, son las formas. Cuando pedimos la cuenta, pagamos la mitad (83,42) y faltaban otros 83,42. La camarera, de muy malas maneras, dice que faltan 88. Revisamos el importe y no era correcto lo que indicaba. Tras decírselo, dice que llama al encargado. Aparece un compañero suyo (ya de entrada, de malas formas) diciendo que cuál es el problema. Le indicamos que ninguno, que en el ticket pone un valor, y nos reclaman más de lo que aparece. El nos insiste, diciendo que lo que pone en la máquina, es lo que se tiene que cobrar. Le insistimos entonces, que revisen la cuenta. Nos empieza a increpar diciendo que eso tenemos que revisarlo nosotros, que no tolera las faltas de educación (en ningún momento le dijimos nada). En el momento de pedir la hoja de reclamaciones, se marcha cabreado tirando los tickets por el suelo ( me encantaría adjuntar foto de la cuenta, pero al camarero le pareció buena idea tirar la cuenta al suelo). En fin, el encargado les salvó de la hoja de reclamaciones porque fue bastante atento y suavizó la situación. Ah, y resulta que nos estaban metiendo una tortilla en la cuenta que no habíamos pedido. En fin, para no volver, bastante lamentable.
De verdad que no llego a entender cómo este restaurante tiene una estrella Michelin. No es la primera vez que vengo, porque me encanta la tortilla de patatas —es lo único que realmente me gusta de este lugar—, pero el servicio es HORROROSO. Llegamos y parecía que no querían atendernos. El jefe de sala, que estaba en la terraza con traje, hablaba con los clientes con un tono de desprecio, como si molestáramos. El equipo está totalmente descoordinado: nos tiraron los platos en la mesa para que nosotros mismos los repartiéramos, igual que los cubiertos. Incluso empezaron a discutir entre ellos en voz alta delante de los clientes, sin ninguna consideración. Para colmo, uno de los empleados estaba al lado nuestro hablando por teléfono en una llamada personal, a voces, como si no estuviera trabajando. Tardaron muchísimo en traer una bebida, los pinchos llegaron fríos y, para rematar, nos trataron fatal, fatal, fatal. Lo único recomendable es la tortilla nada más.
El servicio de lo más borde y antipático que he visto en restauración. Me ha pasado reiteradas veces que he venido. Da la sensación que te están haciendo un favor por servirte/atender cualquier pregunta.Ni mirarte a la cara. Qué pena.
Este es uno de los peores restaurantes en los que he comido en Madrid. Pedimos 4 platos en total. 1. Una ración de foie gras 2. Una ración de calamares fritos 3. Una ración de arroz con calamares 4. Una ración de carne solomillo Ninguno de los platos era bueno. Más el aperitivo que le dieron, una taza de líquido blanco con dos gotas de líquido negro. No se veía nada bien y perdí aún más el apetito después de beberlo. En general, sé que la sal es barata, pero el chef no tiene que usar toda la bolsa de sal en un plato. Probablemente ni siquiera tuvo una sesión de degustación después de terminar de cocinar. En cuanto a cada plato, la presentación del foie gras no era estéticamente agradable. Donde había que decorar el foie gras, pusieron dos hojas grandes de lechuga a modo de sombrillas para el foie gras. No sé cuánto tiempo lleva allí el foie gras y el sabor en la superficie es simplemente repugnante. En cuanto a los aros de calamar, sólo puedo decir que incluso los restaurantes normales sirven limón o salsa sobre los aros de calamar. Después de pedirle repetidamente un limón al camarero, parecía que tenían la enfermedad de Parkinson y lo olvidaron en un abrir y cerrar de ojos. Comenzaron a juguetear con las luces del restaurante (¿no debería prepararse esto antes de abrir?) y no me dieron un limón después de terminar mi plato principal. En cuanto al arroz de calamares, fue una vergüenza el de calamares y arroz frito. Era incluso peor que los productos vegetarianos comprados en el supermercado. Los calamares se cocinaban con sal y tinta de calamar. Ni siquiera sabía si estaba comiendo caucho o comida. Aparte de la sal, no pude saborear el sabor original del marisco. El arroz frito no era tan bueno como el arroz frito del restaurante chino de la calle. Finalmente pensé que la carne que hasta un tonto podría freír no era tan fresca como el alcampo. ¿Cómo pudieron tener el descaro de preguntarme qué tan bien hecha estaba la carne apestosa? Cuando lo sirvieron, cubrieron la carne con una toalla sanitaria. Ni siquiera sabían cómo usar vino tinto para tapar el hedor de la carne en mal estado, sin mencionar el paso de dejar reposar la carne después de cortarla. El jugo de la carne fluyó por todo el plato. El solomillo frito hasta parecía un guiso y sabía a chicle. Pedí dos botellas de agua para toda la comida porque no podía comer más. Sin embargo, mi segunda botella de agua, al igual que mi pobre limón, fue olvidada por el camarero del Parkinson. Finalmente, tuve sed y tuve que abandonar este restaurante de pesadilla. Por cierto, se suponía que esta comida celebraría el cumpleaños de mi sobrino. Sin embargo, este puede ser el cumpleaños más terrible que haya tenido en su vida.
Mala experiencia.. la terraza está desatendida, después de 10 minutos esperando tuvimos que entrar a pedir.. el pincho de tortilla estaba frío y soso, nada que ver con La Primera u otros restaurantes del grupo Cañadio. La fruta que ponen (de invitación) la sirven medio podrida.. se puede ver en la foto claramente.. Culpa nuestra por variar de nuestros sitios de tortilla de siempre en esta zona.. No volveremos!!
La tortilla de patatas espectacular. El trato mejorable: tardaron en atendernos, se equivocaron entre las 4 mesas que estábamos en terraza hasta en 5 ocasiones (mezclando comandas, confundiendose de mesa). Habíamos ido en anteriores ocasiones y nos llamó la atención que no pusieran el cuenquito de frutas que suele acompañar a los desayunos en este restaurante. Al comentarlo con la camarera nos dijo: "haberlo reclamado antes, capaz que se les haya olvidao". Así que... nos quedamos sin él.
El día 4 de Agosto estuvimos comiendo en familia y todo estaba extraordinario, la atención magnifica, mi hija es celiaca y alérgica a la miel y estuvieron pendiente de ella toda la comida en el comedor de abajo. Volvimos el día 21 de Diciembre y una decepción, la atención regular, la comida no tenia nada que ver con el primer día, pasamos frio en el restaurante en el comedor de arriba y a mi hija era como una molestia le sacaron las puntillas de solomillo a la plancha sin mas, les pedimos que por favor le pusieran alguna salsa adaptada sin gluten y parece que molestábamos le trajeron un tarrito con un poco de caldo y un boletus... muy mal
Hoy a las 17'30 voy a tomar una caña y de aperitivo me ponen unas patatas fritas totalmente revenidas, se lo comento al camarero y se sonríe sin retirar las patatas pero a otros clientes les pone aceitunas. Cuando abono la consumición le digo que retire las patatas porque no se pueden comer y vuelve a sonreír. He ido varias veces a comer a este restaurante y además de buena calidad el trato siempre ha sido exquisito... Hasta hoy🥴
La camarera bajita rubia nos ha ignorado y tratado con indiferencia haciéndose la sorda y sin ningún tipo de amabilidad. Cuando hemos conseguido que nos atendiera para pedirla un vaso con hielo para el café nos ha mirado fatal y nunca nos le ha traído. Ha pasado de nosotras hasta cuando hemos pedido la cuenta. Sin embargo, el otro camarero que estaba hoy muy agradable y educado
We found this place to be a good stop for a local Spanish breakfast (omelette). The food was good, but the staff were extremely rude and impolite. In the end, they served us a piece of toast that had already been eaten. I asked for another piece, and they brought us one that was clearly torn by hand” possibly from another customer’s portion”since it should have been cut with a bread cutter. Thanks for ruining the start of our morning, lol
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