Villoldo
Spanish · Madrid
Sobre Villoldo
Villoldo, ubicado en Madrid, ofrece una experiencia culinaria castellana auténtica y elaborada en un ambiente acogedor e íntimo. Nos especializamos en platos tradicionales con un toque moderno, donde la calidad de la materia prima es primordial. Destacan nuestras verduras frescas, los asados tiernos...
Villoldo, ubicado en Madrid, ofrece una experiencia culinaria castellana auténtica y elaborada en un ambiente acogedor e íntimo. Nos especializamos en platos tradicionales con un toque moderno, donde la calidad de la materia prima es primordial. Destacan nuestras verduras frescas, los asados tiernos y especialidades como el cochinillo, que evocan los sabores de la legendaria casa madre en Villoldo. Los clientes aprecian la cuidada selección de vinos, el excelente café y los postres deliciosos, así como la atención esmerada y cercana que brindamos. Villoldo es ideal para disfrutar de una comida o cena memorable, ya sea solo o en compañía.
Qué dicen los clientes de Villoldo
Villoldo es un restaurante pequeño y acogedor con comida castellana de alta calidad. Destacan sus verduras, asados y el cochinillo. El servicio es atento y el ambiente elegante, ideal para reuniones de trabajo o celebraciones familiares.
Platos populares
Ideal para
Tip: Pregunta por las sugerencias fuera de carta, pero ten en cuenta que no siempre indican el precio. Si te gusta el cochinillo, ¡dicen que es mejor que en Segovia!
Servicios
Qué ver cerca de aquí
Datos de Wikidata
Explora los alrededores de Villoldo
Villoldo se encuentra en Madrid, rodeado de lugares de interés cultural e histórico. Estos son algunos de los puntos más destacados en las inmediaciones.
Patrimonio Histórico
- edificio del Museo Lázaro Galdiano (A 146m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
Museos
- Museo Lázaro Galdiano (A 149m) — museo de la ciudad de Madrid, (España)
Otros Lugares de Interés
- Velázquez 109 (A 58m) — edificio en Madrid
- Palacete Borrás (A 138m) — edificio de Madrid
- Biblioteca del Centro Regional de Documentación de Educación Sanitaria (A 157m) — biblioteca en España
- Palacete de la calle Serrano (A 191m) — edificio en la calle de Serrano de Madrid
- Residencia de las Dominicas de la Anunciata (A 219m) — edificio en Madrid
- Viviendas para D. Luis Sánchez Salvá (A 221m) — edificio en Madrid
- Viviendas para D. Miguel Giménez de Córdova y Arce (A 238m) — edificio en Madrid
- Oficinas de Iberia (A 239m) — edificio en la calle Velázquez de Madrid, sede de Iberia, SEPI e Indra
Datos de Wikidata
Preguntas frecuentes sobre Villoldo
Opiniones de Villoldo Madrid
Comida sin florituras, perfecta, la menestra, el bacalao, la berenjena......los postres!!!. No recuerdo quién me lo recomendó, pero se lo agradezco.
Comida exquisita. Buena relación calidad-precio. Restaurante pequeño, muy coqueto.
Un lugar inolvidable por la calidad de los alimentos, magnificamente elaborados y servido por un personal muy agradable, extraordinaria relación calidad precio
Un lugar muy acogedor para cualquier ocasión. La comida exquisita, El Mesonero q nos atendió muy amable y atento. Recomendado!!!
La comida buenísima! Todo lo que probé estaba bueno, especialmente me llamaron la atención las perdices. Y los postres son otro mundo, los reinventan y consiguen que estén impresionantes.
Vale la pena acercarse a este rincón gastronómico. Fantástica carta con lo mejor de Palencia, platos muy cuidados y servicio excelente La carta de vinos es fiera de serie, hasta vinos americanos
Agradable restaurante. La carta un poco pretenciosa, pero con calidad. El precio un poco excesivo.
Pues eso, 5 estrellas. Comida tradicional preparada y presentada con delicadeza y un servicio al mismo nivel. Volveré
Todo muy bien cocinado y muy rico. Ambiente refinado, eso sí, pagas la calidad.
Excelente lugar, solo pediría que el servicio fuera más amable.
Es un restaurante pequeño cuco y acogedor. Muy bueno hemos estado muy agusto. Se come muy bien.
Restaurante imprescindible en Madrid. La cocina con calidad e imaginación. Además el personal increíblemente amables. Para recomendar
Restaurante pequeñito con platos caseros pero elaborados. Muy buena calidad y muy rico todo.
No hemos llegado a los segundos Las verduras son de 10 o de 20, si se puede ampliar puntuación Las hemos pedido todas Gracias !!
Extraordinaria cocina castellana. Por destacar algo hablare de sus alubias viudas y su lechazo cuchifrito. Recomendable 100%
Restaurante que hay que como era y visitar si se viene a Madrid alguna vez. Comida tradicional castellana, muy sabrosa. Trato exquisito por parte del personal. Necesaria reserva con antelación ya que el local es algo pequeño. Precio medio-alto, pero lo vale.
Muy buen sitio para ir a comer, sin más distracciones. Personal amable y atento. Carta amplia y con mucha variedad. Foco absoluto en el producto. Salón acogedor sin excesos. Volveremos!
Si queréis comer el mejor cochinillo de España ( con respeto a los restaurantes donde no he comido ), este es el sitio. Me quedo sin palabras para describirlo. Y el resto de platos al mismo nivel.
Nos ha encantado, muy buena comida y servicio atento y amable, buena elección.
De mis restaurantes favoritos de Madrid. Los platos de cuchara son increíbles. Los platos fuera de carta muy dignos de escuchar. El servicio buenísimo. Imposible fallar y muy recomendado.
De los mejores comedores de madrid, producto de primerísima calidad con elaboración exquisita en un entorno agradable. Fresquisimos los pescados y deliciosas las carnes y casquería, para volver sin parar
Revuelto de hongos es para morirse, el bacalao igual y el ambiente íntimo y tranquilo. Una gran experiencia considerando que no se oye mucho hablar de esta casa de comidas. ¡Volveremos!
Cuando vas a un restaurante y al ordenar tu comanda sabes que te estás perdiendo el resto, está claro que volverás una y otra vez. Villoldo es puro placer, no hay forma de equivocarse al pedir. Todo está delicioso
Magnífica cena con perfecta atención. Muy recomendable
Uno de los mejores restaurantes de Madrid. Cocina tradicional preparada y presentada de forma estupenda. Con un servicio de 10 y una decoración elegante y relajada. Os dejo fotos de los platos que probamos en nuestra visita. Éstos son: Menestra de verduras, media ración de foie al trapo, huevos con boletus cebolla caramelizada y foie, steak tartare, paletilla de cordero asada en cazuela y natillas con helado de canela. Entre ellos destacaría los huevos con cebolla caramelizada y foie y la paletilla asada en cazuela.
Fantástico. Cocina tradicional de alto nivel. Todo francamente bueno: tomate de temporada (servido simplemente con aceite y sal), revuelto de boletus y foie, paletilla de lechazo churro, buena carta de vinos, y buenos postres (no te pierdas el helado de queso). Volveré en breve a seguir conociendo la carta. Enhorabuena Villoldo!!
Lugar agradable y acogedor. Cocina excelente con ingredientes frescos y bien preparados y con buenas raciones. Relación calidad-precio adecuada. Los recomiendo
Excelente comida tradicional castellana: producto magnífico primorosamente cocinado. Servicio profesional y atento. Ambiente agradable. Muy buena relación calidad-precio. Cumplimiento riguroso de las medidas COVID-19.
Pequeños y comodo lugar con gran calidad y respeto por el producto! Muy buena carta de vinos y servicio serio y profesional
Local regulero, han hecho lo que han podido Comida muy buena Personal amable Carisimo
FABULOSO!!! Excelente trato el trato de los dueños y camareros como así la comida, es un sitio para repetir y probar todo de la carta, ya que lo que comimos, verduras y carne, estaba todo buenísimo….y las especialidades del día, os lo recomiendo 100%..es un sitio para ir y repetir
Excelente restaurante, con una calidad en materia prima espectacular. Trato exquisito. Se nota el buenhacer de la familia Fierro Pedrosa. Pedir lechazo sin duda. Muy recomendable. Local pequeño pero muy acogedor.
Comida tradicional excelente. Poco más que decir. Producto y buena mano.
Cocina castellana, vieja, de las de verdad. Platos palentinos como se preparan allí. Desde luego un triunfo. Bien de precio para la calidad y elaboración que sirven
La señora es muy atenta, la comida es de una calidad inmejorable. El ambiente es elegante y discreto. Es perfecto para reuniones de trabajo.
Voy con frecuencia. Uno de los mejores restaurantes de Madrid. Verduras y asados inmejorables. Carta castellana máxima calidad y sabor a precio razonable. Hace honor a su legendaria casa madre en Villoldo (Palencia)
Restaurante pequeño y muy acogedor especializado en comida palentina. Tomamos una menestra se setas de temporada muy ricas, además de unas croquetas (estas más normales). También pedimos el lomo bajo de ternera que estaba espectacular. El lechazo muy rico también. Sin lugar a duda repetiría. La atención del personal fue exquisita.
Todo está exquisito. Tienen una cocina muy cuidada, con mucho mimo. Solo un detalle, me parece carisimo pagar 5 euros por 2 trocitos de pan, mejor pagar 1 euro más por la comida y poner el pan a 1 euro. Los dulces, espectaculares, poco dulces y muy ligeros. SÚPER RECOMENDABLE!!
Me alegro que sitios así sigan existiendo, pequeño y con bastante calidad. Por poner un "pero", tome una menestra de setas y había algo de tierra, pero las perdices estofadas, el cordero, las judías blancas.... todo genial,. Si que diría que la tabla de quesos para 4 personas era escasa. Volveré a repetir !!!!
Local pequeño, bien decorado, acogedor y cómodo. Es muy agradable ir a comer/cenar aquí. Vinos buenos, comida de calidad, carta ampliada. Sin duda una buena opción a tener en cuenta. Todo el proceso de reserva fue genial y muy atentos.
Me gustó mucho , comimos una ensalada tibia de setas con tirabeques , cochinillo al horno y bacalao confitado. La comida espectacular, si van a Madrid no dejen de ir a este Restaurante.
Magnífico restaurante con materia prima de gran calidad y tratada de maravilla. Increíble el revuelto de boletus con foie y cebolla confitada. Superior la caza y los platos de cuchara. Los postres, merecen mención especial las natillas y la interpretación del arroz con leche. Además, el servicio es muy atento y correcto. Cada vez que estoy en Madrid hago una visita.
Realmente sientes que estás llegando a comer a la casa de alguien. Desde que entras te sientes en casa y las atenciones no se detienen en ningún momento. Una experiencia realmente agradable donde todo supera tus expectativas desde el ambiente hasta la comida y pasando por el servicio. Volveré!
Excelente, repetiremos. Comida de temporada riquísima. La chef Pilar, te canta las sugerencias al entregarte la carta, es un detalle que se agradece. El servicio agradable, atento, eficiente y muy rápido.
Platos castellanos típicos, modernizados y con muy buena presentación. Sin duda el cochinillo es el plato estrella, tierno como mantequilla y con una corteza fina y crujiente. Además tienen muy buen pulpo a la brasa. Hacen muy bien el guiso de judías. Fuera de carta ofrecen muchos platos con productos de temporada siempre originarios de Castilla. Las raciones no son demasiado abundantes pero compensa con la esmeradísima preparación y la exquisitez de sabores. Muy recomendables las natillas de postre. El personal es atento y agradable. El precio es alto pero merece la pena.
Restaurante estupendo si buscas buena calidad en los platos, no es un sitio de moda y creo que es lo que hace que no pierda esa calidad. Las croquetas están buenísimas, las alcachofas, el revuelto de setas, el pulpo..., lo único que no nos encanto fue el postre “ las natillas y el arroz con leche” es una versión y personalmente prefiero la receta casera pero el coulant está muy bueno. Recomiendo este restaurante totalmente!!!
Espectacular. El lechazo, el cochinillo, las alcachofas, ... Y los postres, que pasada. El helado de queso es sencillamente brutal. No es barato pero vale mucho mucho la pena. Ambiente muy tranquilo. Ideal para disfrutar de una cena para recordar.
Auténtica cocina Castellana , tradicional, preparada de una forma exquisita . Restaurante familiar , dirigido por las hermanas Pedrosa. Una estupenda materia prima como punto de partida, donde todos los platos son muy apetecibles y no se sabe cuál elegir,eso si destacan: las Alubias blancas viudas de la Vega de Saldaña , los pimientos asados en leña , el cochinillo y por supuesto las recomendaciones fuera de carta . Trabajan según los productos de temporada , según el mercado, con lo cual hay que estar pendiente de los menús cerrados que sacan , donde merece la pena degustar un poco de todo ...por ejemplo ahora ofrecen níscalos , hongos y etc. ¡Volveremos !
La comida tiene un nivel excelente, con un cochinillo sencillamente espectacular!! Estaba jugoso, muy sabroso y con la piel crujiente, que luego se deshacía en la boca… El helado de queso de postre también fantástico!!
Excelente restaurante. Un referente si quieres probar verduras de calidad y bien elaboradas. No es fácil. Ademas, buen servicio y simpatía. Muy recomendable.
Villoldo Villoldo es uno de esos sitios que pasan bastante desapercibidos en Madrid. Está en una calle tranquila de Lagasca y, de hecho, desde fuera casi ni se ve bien porque hay que bajar a un bajo. Pero una vez entras, la sensación cambia por completo. No es un espacio pretencioso ni llamativo, más bien al contrario. Tiene ese aire de casa cómoda donde las mesas están bien separadas, con mantel, y todo invita a cenar con calma. Desde el primer momento la atención es muy cercana. Te cuentan las sugerencias fuera de carta, te avisan del precio y se nota que hay intención de que todo fluya fácil. La cocina va directa a lo clásico: platos tradicionales, sencillos y honestos, pero con un pequeño toque que los eleva. Probamos unos huevos con patatas y trufa que funcionaban muy bien y unas setas de temporada muy bien tratadas. Además, si vais dos, ellos mismos dividen los platos en cocina para compartir sin tener que hacerlo en la mesa. La carta de vinos está bien pensada, con varias denominaciones de origen y opciones interesantes, y los postres son caseros y muy ricos. En conjunto es un restaurante que funciona muy bien para una cena en pareja o una comida tranquila de negocios. Cocina española tradicional, bien hecha, sin complicaciones y con un precio bastante razonable para la calidad que ofrecen. Un sitio sencillo y honesto que da gusto tener localizado.
Comida castellana espectacular y muy elaborada. El nombre del local, es por un pueblo de Palencia, y su dueña es de allí, por cierto, todo un encanto. El local es pequeñito pero muy acogedor. Nada más llegar tienes en la mesa pan tostado con mantequilla y posteriormente te invitan a una taza de salmorejo con toques de aguacate. Todos los platos estaban buenísimos, pero si tuviera que destacar algo, diría: Menestra de 7 verduras Paletilla de lechazo y cochinillo Tocinillo de cielo No es barato, pero después de probar los platos y la atención del personal me parece más que correcto.
Restaurante pequeño y agradable, con una calidad de comida excelente, carta no extensa pero suficientemente variada, y buen servicio. Por poner un pero, se echa en falta que en las sugerencias que hacen fuera de carta indiquen el precio, como se empieza a hacer en otros restaurantes
Tomamos el pisto de fuera de carta, todo un acierto, las chuletillas de lechazo y el pescado de lonja (rape). La materia prima es increíble y lo mejor de todo es como la tratan, realzando sabores. Servicio muy amable y atento. Para repetir sin duda
De vez en cuando hay amigos caritativos que me liberan de la cocina, como ayer. Celebrabamos un par de cumpleaños y nos sorprendieron llevándonos a un restaurante familiar en pleno barrio de Salamanca. Los dueños la familia Pedrosa llevan 35 años dedicados a la restauración en un pueblo de Palencia, tienen un hotelito y restaurante "Estrella del bajo Carrión" en Villoldo al que por cierto fuimos. Ya haré la reseña. Comida casera de temporada con una presentación moderna y carta variada. Hemos quedado muy contentos tanto por la calidad como por la atención recibida. Os recomiendo el restaurante
Un lugar super acogedor, la atención es excelente y si comida, super deliciosa... Muy recomendado
Sitio pequeño, oculto, con encanto elegante. Desde que tomas asiento sabes que vas a pasarlo genial. La comida fue excelente así como el servicio. Lo que más nos gustó fue: croquetas, alubias, ensalada de bonito, el cochinillo y el solomillo (top).
Comida castellana espectacular y muy elaborada. El nombre del local, es por un pueblo de Palencia, y su dueña es de allí, por cierto, todo un encanto. El local es pequeñito pero muy acogedor. Nada más llegar tienes en la mesa pan tostado con mantequilla y posteriormente te invitan a una taza de salmorejo con toques de aguacate. Todos los platos estaban buenísimos, pero si tuviera que destacar algo, diría: Menestra de 7 verduras Paletilla de lechazo y cochinillo Tocinillo de cielo No es barato, pero después de probar los platos y la atención del personal me parece más que correcto.
De vez en cuando hay amigos caritativos que me liberan de la cocina, como ayer. Celebrabamos un par de cumpleaños y nos sorprendieron llevándonos a un restaurante familiar en pleno barrio de Salamanca. Los dueños la familia Pedrosa llevan 35 años dedicados a la restauración en un pueblo de Palencia, tienen un hotelito y restaurante "Estrella del bajo Carrión" en Villoldo al que por cierto fuimos. Ya haré la reseña. Comida casera de temporada con una presentación moderna y carta variada. Hemos quedado muy contentos tanto por la calidad como por la atención recibida. Os recomiendo el restaurante
La segunda vez en este lugar muy acogida . Comida fantástica y trato correcto . Debería conocer más gente este restaurante . El cochinillo mejor que he comido en Segovia .
Pequeño y acogedor restaurante en el cual se maneja un producto de temporada espectacular.
Gran experiencia gastronómica en Villoldo. Recomendable 100% las alubias y la paletilla entreasada. Volveré!!
Restaurante pequeño y agradable, con una calidad de comida excelente, carta no extensa pero suficientemente variada, y buen servicio. Por poner un pero, se echa en falta que en las sugerencias que hacen fuera de carta indiquen el precio, como se empieza a hacer en otros restaurantes
Tomamos el pisto de fuera de carta, todo un acierto, las chuletillas de lechazo y el pescado de lonja (rape). La materia prima es increíble y lo mejor de todo es como la tratan, realzando sabores. Servicio muy amable y atento. Para repetir sin duda
Excelente restaurante. Un referente si quieres probar verduras de calidad y bien elaboradas. No es fácil. Ademas, buen servicio y simpatía. Muy recomendable.
La señora es muy atenta, la comida es de una calidad inmejorable. El ambiente es elegante y discreto. Es perfecto para reuniones de trabajo.
Voy con frecuencia. Uno de los mejores restaurantes de Madrid. Verduras y asados inmejorables. Carta castellana máxima calidad y sabor a precio razonable. Hace honor a su legendaria casa madre en Villoldo (Palencia)
Buscábamos un restaurante para cenar en familia con tres requisitos fundamentales; comida excelente, buen ambiente y un lugar agradable. Villoldo fue todo un acierto en todos puntos exigidos. Tras muchos años de experiencia con su restaurante palentino "Estrella del bajo Carrión", Pilar (una de las hermanas Pedrosa, regentes de la Estrella) y su hijo Alfonso Fierro han emprendido su aventura en la capital y ya huele claramente a éxito.
El local no está con el look de moda, pero como lo importante es la comida. Es delicioso con verduras de temporada naturales hechas con gusto. Que más se puede pedir. ..
Comida delicadamente elaborada en casa. Buen trato del personal. Revisen el menú antes de venir para que no se lleven tantas sorpresas.
Cocina riquisima con una elaboración muy cuidada , respetando los sabores tradicionales. El local es acogedor pero algo pequeño. Los abrigos no tienes donde dejarlos y pedimos que nos los guardaran
Por favor, avísennos cuando tengan los asados y los platos hechos en el día. Preferimos no tomar platos recalentados
Gran restaurante. Comimos verduras para entrar y muy ricas. Son amables y los platos salen con la rapidez justa , calidad-precio un pelín caro, pero hay que tener en cuenta que estamos en calle Lagasca...
Restaurante agradable, pequeño, con pocas mesas. La comida pasable tirando para buena. Nada superior. El trato bueno un poco frío. Por lo demás lo recomendable
Comida excelente y con platos originales u muy bien cocinados. Relacion calidad precio aceptable. El servicio atento y bien dirigido por Mercedes.
30/03/2024 En el restaurante Villoldo también saben cómo cocinar uno de esos reconfortantes platos de cuchara. Especialmente recomendables son sus alubias viudas de la Vega de Saldaña.
Es un sitio muy recomendable por lo sencillo y honesto de sus recetas y materia prima sensacional. Trato personal agradable y se está subiendo un poquito de precios
Tenía ganas de ir y la experiencia, por lo general, ha sido buena. El sitio es agradable y acogedor, aunque se nos torció un poco la visita porque uno de los camareros estuvo un poco despistado (nos quiso retirar algún plato sin preguntar cuando no habíamos terminado, le pedimos un par de cosas haciendo caso omiso...). La cocina es muy buena (calidad y preparación exquisitas) aunque se echa en falta algún pescado más (más aún teniendo en cuenta que había alguna cosa de la carta que no les quedaba) y un poco más de cantidad en algunos platos. A pesar de todo, merece la pena la visita.
Cocina de todos los días, con magníficos ingredientes y muy bien cocinados. Las verduras magníficas, la cecina, las croquetas y un largo etcétera de entrantes. En cuanto a los segundos, magníficas las manitas rellenas. Buena atención y comedor agradable, aunque un poco pequeño. Relación calidad/precio muy buena. Muy recomendable.
Cocina excepcional y bien presentada, pero al local y a los camareros les falta magia. Disfrutamos muchísimo de la tarrina de oreja, las alcachofas fritas, la menestra, el cochinillo y la paletilla. Aunque todos los platos estaban riquísimos, la experiencia mejoraría mucho si le añadiesen la magia de contar la historia de cada plato, mostrar más pasión por lo que están cocinando y sirviendo. Espero que os ayude mi comentario porque os falta muy poco para subir a primera división.
Es un restaurante para volver, para probar más cosas, a destacar guisantes que estaban exquisitos, pimientos asados muy ricos, mollejas también buenas, y ya de postre un helado de leche de oveja que me encantó. Todo rico
Muy rica la menestra y las natillas. Está vez pedí merluza y estaba buena, pero la próxima volveré al pichón o la carne que son una maravilla.
Restaurante pequeño y coqueto. Muy bien cuidado, Buen ambiente y servicio amable, aunque no estaría de más que prestaran un poco más de atención a los clientes y no retiraran los aperitivos antes de tiempo. La comida buena, pero mejorable. Croquetas de queso buenas; las de jamón ... porque nos dijeron que eran de jamón; que podrían ser de cualqueir cosa. Convendría poner algo más en el relleno. La menestra de setas una lástima. Magnífico producto, pero con el guiso y el picante qutan el sabor de las setas. Las chuletillas bastante buenas, y los postres razonables. El pulpo a la brasa muy rico. En mi opinión hay que mejorar el trato de la materia prima y no enmascarar el sabor con tanta salsa y tanto picante. La carta de vinos corta, y el precio por copa excesivo.
Fuimos por primera vez ayer sábado por recomendación de un amigo. La materia prima de calidad. La comida rica. El precio un poco elevado. El servicio: El camarero muy bueno. La mujer mayor bien. La otra camarera............Nos quedamos blancos y con ganas de contestar, pero en ese momento te pillan de sorpresa y te quedas con cara de tonto. Al final del segundo plato mi hija de 26 años nos estaba enseñando un vídeo de su abuela. El volumen normal y se acerca la camarera a decirnos que se han quejado unos clientes del móvil y que lo apaguemos. No nos lo creímos. Me hubiese apetecido decirle que en una mesa había una mujer riéndose a carcajadas. Evidentemente no me molestaba. Un EXCESO. Cuando nos íbamos, en la mesa de al lado, una pareja con un niño y su movil.................
Un restaurante pequeño, acogedor y encantador. Tienen algunas mesas en un patio interior que parecía agradable a pesar del calor del verano. Atentos en todo momento y muy profesionales. Probé un gazpacho exquisito. Salmón con verduritas. De postre una espuma de natillas que nos recomendó el camarero y que te pone en el cielo directamente. Otro día en vez de compartirla pedimos dos.
Comida 2 personas un sábado. Vivo cerca y siempre me ha llamado la atención la carta y me ha generado mucha curiosidad este local ya que solo ves una mesa y unas escaleras. Llegamos y bajamos a la planta inferior donde se encuentra el restaurante, a lo largo de un pasillo, y una barra. Nos sentamos y aparece un pan tostadito con mantequilla. Vuela. Un problema con los tiempos: la carta llegó pronto pero los especiales no nos los cantaron hasta después de haber decidido lo que queríamos. También el aperitivo de la casa (muy bueno) apareció 20 minutos después de sentarnos. El primer plato que pedimos tardó 40 minutos en aparecer. Tristeza infinita al saber que no hay el plato que llevo viendo en la carta del exterior y por el cual siempre he querido venir: chipirones en su tinta rellenos de sus patas, jamón y huevo. Pimientos rojos de "cuatro morros" asados en leña de encina, servidos con aceite de oliva virgen y escamas de sal. Maravilla de pimientos. Un sabor increíble, seguramente los mejores pimientos que he comido en mi vida. Imprescindibles. Alubias con hongos de temporada. Es el plato estrella del local y no tenemos muy buena suerte pues el día está super desapacible (frío y lluvia), lo que ha hecho que todo el mundo pida cuchara. Consiguen sacarnos una media ración que aparece en dos cuenquitos. El potaje está como par lamer el cuenco, la cacerola y todas las cucharas que hayan tenido contacto con él. Brutal. Entendí el enfado de un señor sentado en una mesa cercana que venía expresamente a comer eso y ya se reviró al saber que no era posible. Ojo, que le sacaron el poco caldo del guiso que quedaba para intentar disipar su enfado. Merluza del cantábrico a la parrilla con verduritas salteadas. Plato de acompañante y señor orquestador de la reserva. Cochinillo asado a baja temperatura y dorado al horno, servido con la piel crujiente y chutney de frutas de temporada. Es muy duro llegar a un sitio donde sabes qué quieres pedir desde el día que colgaron la carta en su exterior y que no esté disponible. Ya como que no quieres comer nada. Descarto pescados al no llamarme en exceso la atención y decido entre cochinillo y lechazo. Pensar en su piel crujiente fue lo que desempató rápidamente, y no decepcionó para nada. Piel magnífica, carne muy jugosa, caldito del asado muy bueno. Pedimos la carta de postres y ninguno nos terminó de convencer (aunque ojo esas tablas de quesos) por lo que ¡la cuenta por favor!. 84,5€ en total muy llenos, todo muy disfrutado, calidades muy altas en los productos catados. Homenajillo recomendable.
Un restaurante pequeño, acogedor y encantador. Tienen algunas mesas en un patio interior que parecía agradable a pesar del calor del verano. Atentos en todo momento y muy profesionales. Probé un gazpacho exquisito. Salmón con verduritas. De postre una espuma de natillas que nos recomendó el camarero y que te pone en el cielo directamente. Otro día en vez de compartirla pedimos dos.
Buena comida cocinada. Fallos imperdonables ( cono traer 2 platos a la vez; lo hicieron 2 veces pese ha haberlo indicado la primera vez).
Comida 2 personas un sábado. Vivo cerca y siempre me ha llamado la atención la carta y me ha generado mucha curiosidad este local ya que solo ves una mesa y unas escaleras. Llegamos y bajamos a la planta inferior donde se encuentra el restaurante, a lo largo de un pasillo, y una barra. Nos sentamos y aparece un pan tostadito con mantequilla. Vuela. Un problema con los tiempos: la carta llegó pronto pero los especiales no nos los cantaron hasta después de haber decidido lo que queríamos. También el aperitivo de la casa (muy bueno) apareció 20 minutos después de sentarnos. El primer plato que pedimos tardó 40 minutos en aparecer. Tristeza infinita al saber que no hay el plato que llevo viendo en la carta del exterior y por el cual siempre he querido venir: chipirones en su tinta rellenos de sus patas, jamón y huevo. Pimientos rojos de "cuatro morros" asados en leña de encina, servidos con aceite de oliva virgen y escamas de sal. Maravilla de pimientos. Un sabor increíble, seguramente los mejores pimientos que he comido en mi vida. Imprescindibles. Alubias con hongos de temporada. Es el plato estrella del local y no tenemos muy buena suerte pues el día está super desapacible (frío y lluvia), lo que ha hecho que todo el mundo pida cuchara. Consiguen sacarnos una media ración que aparece en dos cuenquitos. El potaje está como par lamer el cuenco, la cacerola y todas las cucharas que hayan tenido contacto con él. Brutal. Entendí el enfado de un señor sentado en una mesa cercana que venía expresamente a comer eso y ya se reviró al saber que no era posible. Ojo, que le sacaron el poco caldo del guiso que quedaba para intentar disipar su enfado. Merluza del cantábrico a la parrilla con verduritas salteadas. Plato de acompañante y señor orquestador de la reserva. Cochinillo asado a baja temperatura y dorado al horno, servido con la piel crujiente y chutney de frutas de temporada. Es muy duro llegar a un sitio donde sabes qué quieres pedir desde el día que colgaron la carta en su exterior y que no esté disponible. Ya como que no quieres comer nada. Descarto pescados al no llamarme en exceso la atención y decido entre cochinillo y lechazo. Pensar en su piel crujiente fue lo que desempató rápidamente, y no decepcionó para nada. Piel magnífica, carne muy jugosa, caldito del asado muy bueno. Pedimos la carta de postres y ninguno nos terminó de convencer (aunque ojo esas tablas de quesos) por lo que ¡la cuenta por favor!. 84,5€ en total muy llenos, todo muy disfrutado, calidades muy altas en los productos catados. Homenajillo recomendable.
Excelente sitio con buena atención de su personal ,menú lleno de exquisiteces gastronómicas. 4.5
Fuimos por primera vez ayer sábado por recomendación de un amigo. La materia prima de calidad. La comida rica. El precio un poco elevado. El servicio: El camarero muy bueno. La mujer mayor bien. La otra camarera............Nos quedamos blancos y con ganas de contestar, pero en ese momento te pillan de sorpresa y te quedas con cara de tonto. Al final del segundo plato mi hija de 26 años nos estaba enseñando un vídeo de su abuela. El volumen normal y se acerca la camarera a decirnos que se han quejado unos clientes del móvil y que lo apaguemos. No nos lo creímos. Me hubiese apetecido decirle que en una mesa había una mujer riéndose a carcajadas. Evidentemente no me molestaba. Un EXCESO. Cuando nos íbamos, en la mesa de al lado, una pareja con un niño y su movil.................
Restaurante pequeño y coqueto. Muy bien cuidado, Buen ambiente y servicio amable, aunque no estaría de más que prestaran un poco más de atención a los clientes y no retiraran los aperitivos antes de tiempo. La comida buena, pero mejorable. Croquetas de queso buenas; las de jamón ... porque nos dijeron que eran de jamón; que podrían ser de cualqueir cosa. Convendría poner algo más en el relleno. La menestra de setas una lástima. Magnífico producto, pero con el guiso y el picante qutan el sabor de las setas. Las chuletillas bastante buenas, y los postres razonables. El pulpo a la brasa muy rico. En mi opinión hay que mejorar el trato de la materia prima y no enmascarar el sabor con tanta salsa y tanto picante. La carta de vinos corta, y el precio por copa excesivo.
Buena materia prima, preparación tradicional y platos escasos.
Calidad de la comida muy irregular e incomodisimo el comedor.Atencion muy mejorable.Me parece carisimo el precio de determinados platos que en absoluto lo justifican ,dado los alimentos empleados y además el resultado es francamente deficiente.
Relación cantidad/precio baja. Demasiado caro (63 €/persona) para poca cantidad, aunque la calidad es buena
Tenía muchas expectativas puestas en este local, después de leer las críticas tan positivas en GoogleMaps. Plato por plato, os digo mi opinión: El aperitivo era un cuenquito de crema de verduras que estaba buenísimo. Los espárragos igualmente riquísimos. Las setas (senderuelas), tapado casi totalmente su sabor por la salsa. Las mollejas, bien. Sin más. Los segundos platos fueron rape con una salsa pilpil. No estaba cocinado totalmente. De hecho, el centro de los tres platos de rape, estaba un poco crudo. Las manitas de cerdo, ricas. Los postres bien. Cocina correcta en conjunto, pero le faltó rematar algunos platos (setas, mollejas y rape, fundamentalmente). El servicio amable y rápido. El local es muy pequeño, pero aceptable. Los precios son caros. A 75€ por persona. Incluso descontando la bebida que tomamos (dos botellas de champagne), y sustituyéndola por cervezas, habríamos salido a no menos de 70€ por comensal. Por eso pongo las tres estrellas. La relación calidad precio no me parece buena.
Resulta algo decepcionante porque de los productos de su huerta que te ofrecen, en los platos no son nada generosos. El arroz con leche espumoso con helado de avellana deben mejorarlo si es posible o por lo menos poner helado de avellana. Muy bonita y cuidada vajilla, el servicio impecable, son muy amables y correctos. En cuanto a la limpieza un diez El cuarto de baño impecable
Muy Caro Relación calidad precio no está compensada
Creo que debo darle otra oportunidad. Desconozco si es por acudir con unas expectativas muy altas en base a comentarios recibidos o por otro motivo sin identificar, pero La verdad es que me fui con un sabor agridulce. Destacar la ensalada de tomate y la tarta de queso.
Creo que debo darle otra oportunidad. Desconozco si es por acudir con unas expectativas muy altas en base a comentarios recibidos o por otro motivo sin identificar, pero La verdad es que me fui con un sabor agridulce. Destacar la ensalada de tomate y la tarta de queso.
Muy caro. Servicio deficiente: desordenado, los platos no llegan en su momento. Precios del vino desorbitados, seis veces precio de mercado el q pedimos. Algunos de los platos no estaban bien terminados ( croquetas algo quemadas por fuera) Una gran decepción.
Fuimos a cenar un jueves y la comida no está mala pero sin tirar cohetes , el punto mas negativo es que a las 10:45 sin pedirla nos dejaran la cuenta de malas maneras encima de la mesa cosa que no entiendo
Fuimos a cenar un jueves y la comida no está mala pero sin tirar cohetes , el punto mas negativo es que a las 10:45 sin pedirla nos dejaran la cuenta de malas maneras encima de la mesa cosa que no entiendo
Pan por 8 euros, un plato que es "un trozo de rape" por 26 euros, un pimiento asado 9 euros, cañas a 3,50 y así sucesivamente. Como palentino, un auténtico robo
La verdad que una trato bastante triste por parte de las camareras ,alrededor de unos 20 minutos para atendernos después de habernos saludado y habernos dado largas. Venimos en pareja desde madrid y decido pedir una copa de ron. La copa de ron que hemos pedido era equivalente a tomar una Coca Cola. Además no nos pusieron tapa y al resto de mesas si ,será por que somos chicos jóvenes. No volveremos.
La experiencia fue breve, pero intensamente desagradable. Aunque habíamos reservado con suficiente antelación con El Tenedor y llegamos con 10 minutos de adelanto, nos encontramos con que no teníamos mesa. Otra pareja se hizo pasar por nosotros (o, mejor dicho, no reconocieron que la reserva que les ofrecían no era para ellos), la encargada del restaurante no verificó su identidad y les dieron nuestra mesa. Cuando llegamos no había, aparentemente, ninguna otra mesa libre, y los dueños del restaurante no parecían dispuestos a liberar la que habían asignado erróneamente. Así que nada se podía hacer, y nada hacían, salvo mirarnos con cara pasmada y repetir que cómo había podido ocurrir esto. Era casi como si quisieran que les compadeciéramos por el engaño que habían sufrido. Pero el problema serio era para nosotros, a las 10 de la noche un viernes, con bastante hambre y sin reserva el panorama no era muy halagüeño -- afortunadamente encontramos acomodo en los Asturianos. Mi mujer declaró que, a pesar de haber ido varias veces (porque la comida de Villoldo le gusta mucho, más que a mí), no volvería al restaurante nunca más, y un parroquiano que estaba hablando con la cocinera cuando llegamos y que a mí me pareció ligeramente achispado aseguró que el sí que volvería. Espero, por su bien, que le traten mejor. Este fue mi comentario original. Si ha llegado hasta aquí, por favor lea antes la respuesta de Villoldo. Entenderá mejor lo que se comenta a continuación. En Villoldo se come muy bien. Pero me parece que tienen dos problemas que pueden ser serios para un restaurante de su nivel. Uno, que no saben manejar adecuadamente situaciones, llamémoslas, anómalas. Es cierto que gestionar lo que a nosotros nos ocurrió es complicado, sobre todo en el momento (aunque se me ocurren un montón de sitios en los que lo habrían hecho mejor), pero quizás una llamada telefónica al día siguiente no habría estado fuera de lugar. El segundo, quizás también por falta de costumbre, es que no saben digerir las críticas negativas. Parece como si en Villoldo pensaran que es el restaurante el que tiene la última palabra en lo que se refiere a lo que sus clientes pueden opinar sobre él, y así decidir si una opinión está “absolutamente fuera de lugar”. Lo cual es absurdo en sí mismo (para que íbamos a opinar si fuera así), y además creo que no es una buena práctica desde un punto de vista comercial – el restaurante se muestra con una arrogancia que difícilmente le va a granjear simpatías en el grupo, cada día más numeroso, de los que les gusta opinar. El mensaje habría llegado igualmente si hubieran dicho que el comentario sobre el cliente les parecía fuera de lugar, o quizás estaba fuera de lugar, o era desafortunado, u otra formulación menos “absolutista”. Pero es que en este caso, además, no tienen razón. Miren, del incidente reseñado lo que a mí personalmente me molestó más (mi esposa tiene una opinión diferente) fue precisamente el comentario de ese cliente que en un momento dado decidió convertirse en lo que mi abuela llamaba defensor de causas pobres, que a él ni le iban ni le venían. Comentarios como el que hizo, en el contexto en el que lo hizo, solo pueden tener por objetivo, en el mejor de los casos molestar, en el peor provocar. A mí me molestó, y mucho. El que tratara el incidente con cierta ligereza en mi reseña no quiere decir que no fuera así. Y si el problema para los dueños de Villoldo es el uso del adjetivo achispado, puedo asegurar que en este caso si de algo se me puede acusar es de prudencia en su elección. Es loable que Villoldo quiera defender a sus clientes, pero quizás debería escoger mejor a qué clientes defiende.
Yo no volvería por el servicio la comida, aunque escasa excelente.
Inicia sesión para dejar una reseña
Iniciar sesiónElimina anuncios y gestiona tu menú
Explora tu zona
88 Fotos
Explora las fotos de Villoldo
Información de Villoldo
Cómo llegar
Calle de Lagasca, 134, Salamanca, 28006 Madrid, Spain
Destacados
Servicios
Opciones de Comedor
Información del Restaurante
Comodidades
El Área
Ubicación
Calle de Lagasca, 134, Salamanca, 28006 Madrid, Spain
📍 Explorar el Área
Próximos Eventos
Una Cena Cantada
29 may. 2026, 20:30
El Café de la Ópera
Plaza de Parking-Bad Bunny - DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour 30-05-26
30 may. 2026, 00:00
Estadio Riyadh Air Metropolitano
Bad Bunny - DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour | Paquetes VIP
30 may. 2026, 20:00
Estadio Riyadh Air Metropolitano
Bad Bunny - DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour
30 may. 2026, 20:00
Estadio Riyadh Air Metropolitano
edificio en Madrid
edificio de Madrid
edificio en Madrid
museo de la ciudad de Madrid, (España)
biblioteca en España
edificio en la calle de Serrano de Madrid
edificio en Madrid
edificio en Madrid
Juegos
🎮 ¡Gana Puntos Mientras Exploras!
Juega Find Me y canjea puntos por descuentos en Villoldo y otros restaurantes
¡Gana Puntos en Villoldo!
Juega Find Me y canjea recompensas aquí
Gana puntos extra y canjéalos por recompensas de Villoldo
🏆 Recompensas de Villoldo
Descuento 10%
En Villoldo
Aperitivo Gratis
En tu próxima visita
Mesa VIP
Experiencia premium
para canjear recompensas y obtener puntos
📋 ¿Cómo Funcionan los premios?
Juega Find Me
Cada 100 puntos de score = 1 punto de recompensa
Acumula Puntos
Los workers obtienen 2x puntos por partida
Canjea Recompensas
Descuentos, comida gratis y experiencias VIP
¿Es tuyo? ¡Reclámalo GRATIS!
Elimina anuncios y gestiona tu menú