Xokol
Mexican · Guadalajara
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Informazioni su Xokol
Xokol, ubicado en Guadalajara, ofrece una experiencia culinaria única y memorable. Nos dedicamos a crear platillos tradicionales mexicanos con un toque moderno y creativo, resultando en sabores únicos y deliciosos. El ambiente es cálido y acogedor, con una cocina abierta que permite apreciar la prep...
Xokol, ubicado en Guadalajara, ofrece una experiencia culinaria única y memorable. Nos dedicamos a crear platillos tradicionales mexicanos con un toque moderno y creativo, resultando en sabores únicos y deliciosos. El ambiente es cálido y acogedor, con una cocina abierta que permite apreciar la preparación de cada plato. Destacamos por nuestra excelente selección de cervezas, cócteles y vinos, así como nuestro café y postres. Ofrecemos opciones para llevar y comer en el restaurante. El servicio es atento y amable, y aunque aceptamos comensales sin reserva, recomendamos reservar para asegurar tu lugar en nuestra mesa comunitaria, donde podrás disfrutar de una experiencia gastronómica compartida.
Cosa dicono i clienti di Xokol
Xokol ofrece una experiencia culinaria excepcional con un menú degustación que destaca por su creatividad y sabores únicos. El ambiente es acogedor y el servicio atento, aunque algunos clientes lo han sentido apresurado. Es imprescindible reservar.
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Tip: Se recomienda reservar con anticipación debido a la popularidad del restaurante. El menú degustación es una excelente opción para probar la variedad de sabores que ofrece Xokol.
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Recensioni di Xokol Guadalajara
Delicious food, excellent service. I recommend you try at least 2 (corn based or infused) drinks. I'm a fan of heirloom corn recipes, so this was my jam. If you are in Guadalajara, you have got to reserve a night for this delicious food. Deliciosa comida, excelente servicio. Te recomiendo que pruebes al menos 2 bebidas (a base de maíz). Soy fanático de las recetas tradicionales de maíz, así que esta fue mi mermelada. Si estás en Guadalajara, tienes que reservar una noche para esta deliciosa comida.
Fue una experiencia bastante agradable, parte de la experiencia es comer en una mesa muy larga, donde compartes el momento con todos, la calidez que nos ofrecieron los empleados me hicieron sentir como si estuviera con una gran familia, comiendo ingredientes 100% locales y con mucho orgullo por las tradiciones. Toda la comida es deliciosa, los tragos 10/10, la atención del personal es muy atenta y buena. Fuimos en el horario de las 8:30 y aunque te piden respetar un aproximado de 2 horas de estadía, en ningún momento nos apresuraron ni nos pidieron retirarnos, como clientes valoramos mucho esos gestos. ¡Definitivamente recomendable!
El mejor restaurante de Guadalajara en este momento, platillos exquisitos, excelentes precios, buenos cócteles, imperdible el postre sandwich de puerquito, no recomiendo un platillo en específico, ya que el menú lo modifican cada 2-3 semanas, atendido siempre por sus dueños. Imperdible
Tortilleria de día y restaurante de autor de noche EXPERIENCIA GASTRONOMICA en toda la expresión de la palabra, por cuestiones de pandemia y lugares (únicamente 5-6 mesas) el tiempo que tienes para comer o cenar es de 1:30 minutos, espero tengan esto presente y lean este comentario antes de asistir ya que lugares así son una joya poder encontrarlos, hay que recomendarlos propuestas gastronómicas de este nivel realmente son escasas y entender la situación especial de cada restaurante. Recomiendo 100% el sope de pulpo con tuétano! el mejor sope de toda mi vida, me encanta la idea de los maridajes con cerveza artesanal y el concepto de tortilleria le da un toque bastante especial, sin duda un MUST para los amantes de la buena comida.
El lugar ya tiene algunos años de existir, sin embargo en esta ubicación no tienen tanto. En donde estaban antes tenían apenas algunas mesas, pero siempre con el mismo concepto que hasta ahora mantienen, representado por la calidez en el servicio y sobre todo buscando hacerle un homenaje al maíz a través de la interpretación de la cocina mexicana que los chefs ofrecen en cada platillo del menú. Es prácticamente necesario reservar, porque aunque puedes llegar sin reservación, es arriesgado porque hay muchas posibilidades de que tengas que irte sin éxito debido a la demanda que tiene el lugar y el flujo de gente que llega con una reservación. Para hacer la reservación es un proceso rápido y fácil a través de internet. Tienen un menú de bebidas más amplio que de comida, desde aguas, fermentos, cervezas y hasta vino. En cuestión de la comida, su oferta de entradas es muy amplia y esto sirve para probar varias cosas y tener experiencia de sabores con más de un platillo. Los postres también son una cosa riquísima, con lo que podría parecer una mezcla extraña de ingredientes y sabores, pero si te lo ofrecen es porque está rico. La presentación de los platillos es muy muy atractiva y también es de resaltar que con cada platillo, al entregártelo te explican los ingredientes. Aceptan pagos con tarjeta, habitualmente hay estacionamiento afuera.
Es una joyita deliciosa y accesible con un ambiente ameno y cálido El lugar es toda una experiencia culinaria escondida detrás de un “restaurante de antojitos”. Esperaba algo exclusivo o caro, pero es un ambiente casual donde vas pidiendo lo que se te antoje y compartes con quienes te rodean. Recomiendo el taco ceremonial particularmente porque parece ser el platillo clásico que tiene una pequeña historia bonita. Lo demás, pídelo si suena padre y, aunque no, vale la pena probar y sorprenderte, yo me llevé sorpresas muy ricas con algunos platillos. Por último, es un lugar chiquito con mesas compartidas, entonces sólo recomiendo reservar porque se llena. El que sea chico es algo bueno porque se siente más personalizado y cómodo.
Espectacular (y me estoy quedando corto en esa descripción). Xokol es un suceso, una experiencia, un recuerdo. Llegas y el olor a maíz, masa y tortilla te invaden, sabes que hace poco tiempo estaba funcionando el molino. El lugar es pequeño, pero acogedor siempre estás en presencia del principal actor del lugar (el maíz) en la comida, las bebidas y la decoración. La comida es maravillosa, sorpresa tras sorpresa (pedimos 6 platillos), sabores que se combinan, sabores que explotan, sabores que hacen sentir. Se nota, el platillo grita el mensaje que quiere transmitir. Decir recomendado sería una declaración muy corta, es imperante ir y probar, sobretodo disfrutar, más en compañía. El servicio muy bueno, con gran atención. El Chef se acerca a explicar alguno de los platillos que prepara, pero en especial explica su proyecto, y entiendes un poco más el lugar, y lo disfrutas más. Xokol, un suceso.
Si quieres tener un orgasmo en el paladar este es el lugar! Mi restaurante favorito por mucho, la comida de autor es deliciosa, parece incómodo estar en la misma mesa con más personas pero juro que al estar degustando cada platillo o bebida se te olvida, olvidas la gente, el celular, todo. Vuelvo cada que puedo pues no radico en GDL. Si tienen vuelta el lugar es este.
La experiencia en Xokol es increíble, no había tenido la oportunidad de comer en un restaurante que resaltara y respetara de esa manera los ingredientes de México. Nosotros ordenamos el menú degustación, cada plato era una delicia con sabores nuevos y únicos con ingredientes conocidos y exóticos. Las bebidas también son muy buenas, tepache de piña, de guanabana, agua de horchata de maíz, todas ellas valen la pena.
La comida es muy deliciosa e INIGUALABLE. La atención es amable y amigable. Cada que te llevan un platillo te explican qué te vas a comer e incluso hasta cómo ha sido preparado. Lo ideal es ir con hambre para pedir varios platillos, ponerlos al centro y compartir. Es una gran experiencia y definitivamente un lugar al que querrás volver más de una vez.
De las mejores experiencias gastronómicas que haya tenido en México. No así de la experiencia completa, que empezó un tanto accidentada. De entrada, nuestra reservación era a las 9:30 y nos dieron lugar más de una hora después. Después de ello, Iván, que fue quien nos atendió, se disculpó y esperaba poder mejorar nuestra experiencia. Con su atención al detalle y la cena espectacular, lo logró. Pedimos de entrada el pescado con leche de tigre de espirulina, la albóndiga de camarón con chile comapeño, el taco mazahua y en plato de setas. El pescado me pareció un poco pretencioso al inicio, pero el sabor lo fue todo. Las albóndigas de camarón con chile comapeño, probablemente sea de las mejores comidas que haya probado en el mundo. La combinación entre mezcla de la carne, el toque ahumado, la pasta de chile y el pan parecido a un pita, fue un completo manjar. De plato fuerte pedimos con mole mazahua, hongos y puré de plátano macho. Nos recordó a la cena en nuestra boda. En cuanto a la atención, recibimos un extraordinario servicio de parte de Iván quien nos hizo algunas recomendaciones. Como el vino Artífice, originario de la región volcánica de las Islas Canarias, que nos sorprendió por su aroma un tanto azufroso pero de sabor fresco y mineral. Algo que nos agradó al inicio y desagrado al final, fue la decoración que tienen en el techo con mazorcas colgadas. Se ve bien pero están llenos de polilla y caen en la mesa, comida o bebida. Deberían de quitarlas a la brevedad. La mejor comida que hayamos probado en Guadalajara. Seguramente volveremos.
Regresé a Xokol ahora a su nuevo local que quedó espectacular y con el triple de personal en el crew, comedido, amable y atento a las peticiones del comensal. En el menú hay cosas ya conocidas y algunas otras novedades. La cocina de autor es de porciones menores pero superiores en sabor. Se incluyen porciones un poco mayores (no mucho) para compartir a menos de 500 pesos. Estupenda experiencia.
Es una grata y muy minimalista experiencia gastronómica. Cada platillo tiene ingredientes únicos que no son nada comunes y menos para nosotros los tapatios donde mezclado con los demás ingrediente te dan ese toque de gran sazón donde se vuelve sabroso al paladar. Atrevete a pedir la gordita de huauzontle o la barbacoa de labio tatemada o también el chile encuerado relleno de cochinita. Lo mejor de todo es que prácticamente no llevan aceite porque la gran mayoría no son fritos y eso da otro punto a la cocina. Verás que nuestros antepasados indígenas que bien que comían y rico. Jajajaa y lo novedoso es que existe una única mesa de madera oscura donde te sientas con personas extrañas a ambos lados más sin embargo recuerda que en muchos países el compartir la mesa es sinónimo de respeto y educación el acéptalo. Nota importante como son del tipo gourmet aunque estos ídolos no son de poquito si no más bien está normalmente bien servido es caro por lo que prepárate al pedir la cuenta. El concepto me gustó, la comida suprema , el esquema de cenar en una sola mesa, bah también lo disfrutas , para mí en lo particular que no es de mi agrado es que tienes que reservas con tarjeta bancaria y si no asistes o cancelas te cobrarán un cargo automático de $750.00 por persona (ni modo se tenía que decir y se dijo) Te dejo una foto de su menú. PD y el postre de tarta de plátano con chocolate está sumamente exquisito. Felicidades a sus cociner@s No dejes que alguien te cuente, ve y consume y luego podrás decirme gracias si o tal vez también no gracias.
Actualmente es uno de mis lugares favoritos para ir a cenar. Ofrece una experiencia al paladar increíble, utilizando elementos de la cultura prehispánica llevados a otro nivel. Los chefs son muy jóvenes, serviciales y ocasionalmente atienden directamente a los comensales. El ingrediente principal es el maíz criollo. No es un lugar económico.
Una experiencia formidable, es el ejemplo de alta cocina mexicana, combinaciones deliciosas y ejecutadas soberbiamente. Detalles hasta en las tortillas. La experiencia es grata desde que entras y ves la cocina expuesta, la atención es excelente ya que los meseros tienen un gran dominio de los platillos y ofrecen una explicación de cada detalle lo cual hace valorar más cada platillo. La coctelería no se queda atrás y complementa la experiencia. Nada que ver con otros restaurantes de chefs de comida sobrevalorada, cara e insípida. De verdad una grata sorpresa.
La comida muy rica, los meseros bastante atentos y bien capacitados. Muy recomendable el lugar. Unas cosas que mejorar: hicimos la reservacion para las 7pm y apenas nos sentaron 20 minutos después. También, al final se tardaron bastante para recibir el pago. Aun asì, salimos muy contentos con nuestra experiencia.
Excelente lugar que hace homenaje a la gastronomía tradicional, elevando los platillos con un toque innovador y contemporáneo. Sí es algo pretencioso hay que decirlo, pero vale totalmente la pena y el precio me parece justificado. Me recordó a varios restaurantes de concepto similar en Oaxaca, pero creo que es de las pocas ofertas de este tipo en Guadalajara.
Xokol es una joyita ubicada en Santa Tere. Con reservación únicamente ya que no es muy grabde y el concepto es una larga mesa compartida. La decoración del lugar es simple en apariencia pero tiene detrás un concepto muy bien logrado. Desde la mesa puedes ver la preparación de los alimentos con un ejército de gente ayudando al chef a lograr esos platillos únicos llenos de detalles. Mi sugerencia es pedir el menú de degustación donde hay la oportunidad de probar de todo. La combinación de sabores hacen que sea una gran experiencia al paladar. Ofrecen muchas bebidas como tepache de guanábana, pulque, cerveza de maíz, cocktails con mezcal, etc. El lugar es un must si eres un foodie que aprecia la comida. No es vano es el top 1 de Restaurantes en estos momentos. Me encantó y pronto regresaré.
Que secretito tan delicioso guarda Sta Tere!!! 🤤 ADVERTENCIA!!! Reserva!!!! Aunque si tienen un huequito te harán lugar. El restaurante es pequeño y puedes ver cómo trabajan en la cocina.El personal es amable y servicial, no dudes en pedir que te expliquen cada platillo, se te hace agua la boca no más de como lo describen. Este restaurante es un altar para adorar al maíz!!! Hacen su propia molienda para sus tortillas!!! El menú va cambiando periódicamente, así que si te late un platillo, mejor pruébalo!!! Todo lo que comimos fue delicioso!! Tiene agua de horchata de maíz 🤤🤤🤤 pero si quieres tomar algo más, seguro algo del menú de bebidas te gustará. Así que este lugar... Mi pancita y yo lo súper recomendamos 🤤👍👍👍
Una excelente experiencia. Sus platillos deliciosos, una combinación de sabores bastante interesante y original , su personal muy amable y su explicación de los platillos de lo mejor. Sus instalaciones con buena distribución y diseño.. muy agradables a la vista. En general 100 % recomendable.
Me encantó el concepto del restaurante, es una sola mesa larga y la cocina está abierta. La recomendación es pedir varios platos para compartir, las porciones son abundantes. Es necesario reservar con tiempo porque el lugar se llena. Mi favorito fue el taco dorado de camarón, estaba delicioso.
Delicioso y con mucha propuesta. Le pondría 6 estrellas pero le faltan unos ventiladores de techo porque en mayo no voy a querer ir. ¡Felicidades! (Actualización: ya están en un espacio más grande, con propuesta de estilo y una carta más amplia. Esperamos que sigan con esas ganas de ser diferentes. De entrada el lugar nuevo está increíble y que tengan vinos de mesa y destilados, atrae nuevas audiencias)
Cocina mexicana reinventada y de qué manera! El maíz se muestra como su eje y presentan una capacidad de inventiva genial que no sacrifica sabores, texturas y frescura. 100% recomendable y dado que cambian el menú continuamente dan ganas de ir seguido para probar las novedades de los chefs :)
Mi esposo y yo, fuimos a celebrar nuestro aniversario. Pedimos un pulque con maracuyá (delicioso) de entrada flores de calabaza con queso de cabra (súper recomendable) , plato fuerte: gringa de pescado (me gustó pero no me encantó) y Tetela de lengua rellena (le encantó a mi esposo). Al ser nuestro aniversario, tuvieron el detalle de regalarnos el postre de fresas con crema (exquisito), no sabíamos de la sorpresa y pedimos crembulé de mango (sabores muy distintos). Nos atendió Ivan y otro chico y fueron excelentes en su servicio, súper amables y atentos. En general todos los meseros eran súper sonrientes y resolvían cualquier duda o situación que teníamos
Uno de los mejores restaurantes de todo Guadalajara. Una experiencia increíble, desde un poco de historia hasta conocimientos de gastronomía. Como estudiante de esta carrera, recomiendo al cien una visita. Menú de temporada bastante adecuado, cambiante y variado. El precio me parece razonable por la calidad, técnica y sabores.
Es sin duda uno de los mejores restaurantes de la región. Vale muchísimo la pena si vienes de visita a la ciudad, y si eres local, asistir cada estación del año para disfrutar sus distintos menús. Los platillos están muy bien montados y en general se pueden compartir al centro y “taquear”. Las porciones son suficientes para no quedarse con hambre después de platillos Gourmet. Reserva obligatoria.
Tuvimos el placer de visitar Xokol, y nuestra experiencia fue, sin duda, inmejorable. Desde que llegamos, el ambiente relajado y ameno nos invitó a disfrutar de una velada excepcional. Optamos por el menú de degustación de 12 tiempos con maridaje de bebidas, y cada platillo fue una verdadera obra de arte. La presentación impecable y los sabores sorprendentes se fusionaban en cada bocado. De los doce tiempos, hubo algunos que simplemente nos robaron el aliento. El sope de tuétano con ostión fue una combinación audaz y deliciosa, la croqueta de atún un deleite al paladar, y las fresas con crema como postre, el cierre perfecto para una experiencia culinaria memorable. El servicio merece una mención especial. Fue verdaderamente inmejorable y la atención única. El personal no solo fue atento, sino que también demostró un profundo conocimiento de cada platillo y maridaje, elevando aún más la experiencia. Mi recomendación para cualquiera que desee vivir esta aventura gastronómica es reservar con anticipación. Xokol ofrece una experiencia culinaria que vale la pena planear. ¡Sin duda, un lugar al que regresaría una y otra vez!
Iba un poco escéptica y la verdad, me sorprendió, la comida definitivamente es un homenaje a las raíces mexicanas, la actitud de todas las personas que trabajan ahí es increíble, siempre tienen una sonrisa y te explican absolutamente todo de tu platillo, el ambiente es muy relajado y cozy, de hecho, una de mis partes favoritas es que puedes convivir con gente nueva ya que todos se sientan en una mesa larga. Todo lo que probamos estuvo delicioso, comida, postre y cócteles. Si estás en Guadalajara, definitivamente es un gran lugar para visitar.
Un lugar único y peculiar! Comida extraordinaria, un menú espectacular, el servicio muy bueno. Mi único pero es el calor. Es 1 sola mesa para 42 comensales, es recomendable hacer reservación ya q normalmente están llenos. Hay un menú de degustación q no aparece en carta y puedes preguntar por el.
Un lugar diferente. Una muestra de pasión por la gastronomía, cada plato es una obra de arte. El concepto de tener una sola mesa para todos los comensales lo hace cálido. El servicio es bueno a pesar de que los platillos se entregan en distintos tiempos es excelente que te expliquen cada detalle e ingredientes que se tiene en el plato. Un lugar digno de nuestra gastronomía mexicana llevaba a otro nivel
Increíble experiencia. Menú de degustación 10/10. Nuestro favorito fue el segundo tiempo un dashi, una explosión de sabores. De tomar se llevaron los honores el coctel de pulque con maracuya y el tepache de guanabana Nuestro mesero Ivan, hizo que la cena fuera aun mas disfrutable & amena. Definitivo volveremos a guadalajara para probar otro menú! Como comentario extra, la decoración del lugar & todo lo que exhiben en el mueble de la entrada vale la pena tomarse el tiempo de observarlo 🖤
Gran opción para disfrutar comida mexicana gourmet. Con un estilo único que enaltece en cualquier oportunidad los sabores, colores, aromas, espacios y tradición mexicana. Puedes elegir entre el menú de degustación u ordenar a la carta. Se adapta perfecto para ir sola, en pareja o en grupo. En cualquier caso se requiere reservación.
La mayoría de platos perfectos!!! Nada pretencioso y con arte…. La atención del chef buena y de los meseros más!!! Sabores que en lo personal a mi y a mi esposa nos llevaron a esa casa cálida de la abuela donde se cocinaba fuego lento por muchas horas y con productos frescos… gracias.
Me gustó. Xokol juega con una navaja muy afilada. No quiero usar palabras que pudieran parecer ofensivas, pero xokol es un lugar pretencioso. Desde que llegas a este lugar oscuro, con una mesa larga para todos los comensales, asumes el riesgo de sentarte e irte con una decepción absoluta. Ya sabes, como cuando el que te sirve las hamburguesas trae un "man bun", guantes negros de nitrilo y un mandil de mezclilla, o será la peor hamburguesa (y cara) o será una muy buena. Xokol lo hizo re bien. Quienes te reciben (meseros, hostess y cocineros) lo hacen con una sonrisa genuina. Aunque el lugar es pretencioso, las personas no lo son. Y eso le baja las revoluciones bastante al ambiente. El servicio de meseros me pareció excepcional, desde la mesera que nos atendió hasta los corredores, con un trabajo muy pulcro hasta el acomodar cubiertos y poner los platos en tu mesa. Un menú no muy amplio pero muy bien manejado. Justo para no abrumarte e invitarte a pedir. Me gustaron las propuestas de platillo, todo bien cocinado y bien presentado. Por ahí faltaron un par de platillos de la carta (punto a mejorar) y el postre si bien no era malo, creo que le faltó explorar otros sabores. La cerveza de white stout es un atrevimiento que no sale bien (ellos no la producen). Igual no creo que eso demerite el resto del trabajo de un equipo muy eficaz. Nos vemos pronto.
Realmente aquí no vienes a cenar, vienes a vivir una experiencia culinaria, con muchísimo respeto hacia nuestras raíces, hacia nuestra base de alimentación, recetas ancestrales y al amor familiar. Todo esto es para decir que ha sido FÁCIL una de las mejores experiencias culinarias que he tenido en Guadalajara. Para empezar el lugar, no te esperas un nivel así es calle herrera y Cairo en el corazón de Santa Tere, pero ya dentro la barra a la vista y la cocina con la mesa larga con estilo sobrio pero elegante es una sorpresa. La amabilidad y paciencia para explicarte TODO lo del menú es excepcional. La carta de vinos es de las más extensas que he visto con cócteles de temporada y cervezas artesanales. (Olvídate de pedir tu michelada de corona). Tomamos una Stout se olla de Santa Sabina. Comimos camarones con un adobo exquisito y una salsa cremosa de coliflor con otras cosas más que no me acuerdo. Eran unos camarones enormes, estoy seguro que eran langostinos por el tamaño. Nos seguimos con un taco ceremonial o ancestral, con quelites, papada de cerdo ahumada en salsa de chile de árbol, picosa pero se deshacía en la boca, lechón, una maravilla, se le quita la piel, se hornea, se hace un bloque y se envuelve nuevamente en la piel para freír se, o algo así, complejo, bo pude poner mucha atención porque se me hacía agua la boca en ese punto. En salsa de acelgas (receta de la mamá del chef) que ganas de lamer el plato no faltaron. De postre pedimos un sorbete de mandarina, con la piel como liofilizada, que fue una excelente combinacion y cierre para los sabores anteriores, y un flan de pulque, que si bien era buenísimo, palidecio a un lado de la mandarina. Es un lugar costoso, si, pero vale cada peso la pena. Llegamos a las 7p y el lugar muy cómodo en cuanto a ruido, a pesar de que la cocina está ahí, a las 9p que íbamos saliendo ya estaba más lleno y el ruido ya era algo molesto porque pues todo mundo está ahí, pero nada que demerite la experiencia de la cena. Vuelvo? Si, por supuesto. Un orgullo que esto sea tan local, tan respetuoso con los alimentos, el maíz y tan espectacular en los platillos.
Todo es completamente delicioso. La verdad es que es un gran esfuerzo y una conjugación de causalidades para llegar a cada receta que te presentan. El servicio con Iván de lo mejor, es increíble y te aporta mucho conocimiento. 100% recomendado. Fuimos al menú degustación, el precio es de $2,400 (enero 2026) + bebidas. Sin embargo considero que no es precisamente caro. También se puede pedir a la carta y son precios justos. Se necesita reservación.
Es una experiencia culinaria , la mezcla de sabores te hace un explosión en la boca que te hace sentir cada sabor, y respecto a el servicio es muy bueno Carlos fue nuestro anfitrión y nos atendió genial y el resto del equipo también, este lugar me lo recomendó un amigo extranjero por eso le dimos una oportunidad y definitivamente si volveríamos, yo creo deberíamos de ir más mexicanos al menos una vez en la vida, ojo es una experiencia culinaria si esperas platos como en un mercado aquí no es.
Este restaurante rinde homenaje a la cocina ancestral mexicana, con el maíz como protagonista central. El espacio minimalista ofrece una experiencia culinaria basada en técnicas prehispánicas. El ambiente es íntimo y comunitario, con una larga mesa compartida bajo un techo decorado con mazorcas, Se cocina en comales de barro y fogones y se sirve en vajillas sencillas pero en perfecto equilibrio con el concepto. El menú es flexible y vale la pena probar de todo. Sugiero compartir y preguntar hasta el último detalle de cada plato, ya que los ingredientes son únicos y los sabores también. Aunque algunos platos parecen sencillos, guardan una complejidad ultra interesante. Se puede maridar con su buen selección de vinos o con cervezas artesanales. Los postres no son espectaculares pero vale la pena probar. Servicio inigualable desde que pones un pie en la puerta. Todo el personal sabe perfectamente qué tiene cada plato. Ojo: si no pides el menú de desgustación tienes tiempo limitado para comer (dos horas y media). Volveré.
Oferta gastronómica con muy buenos sabores, calidad, presentación y atención. Vale muchísimo la pena. Probamos el pato, tetela con lengua y el cerdo en mole de pistacho. Todo estaba súper delicioso, me sorprendió muchísimo. Los postres dejan mucho que desear, probamos dos de los 6 que ofrecen y la verdad es que no son nada buenos. El servicio es excelente y el lugar muy lindo y limpio.
En lo personal tuve una buena experiencia en el lugar:) si vienes a este restaurante vas a probar comida con un concepto bastante diferente pero todo basado en lo tradicional. El servicio fue agradable, te explican cada platillo, hicimos reserva y se respetó el tiempo, cuentan con platillos sin carne :)
Una experiencia de otro nivel en la ciudad. No tenemos restaurantes estrella Michelin en Guadalajara pero este seguro va que vuela para allá. La manera en que cuidan sus sabores es tremenda. De lo que comimos, mis imperdibles serían: 1. Raviolis con langosta 2. Lechón 3. Corundas con coachala Es increíble lo bien que se puede acompañar una comida con una Lechuguilla con hielito o un agua de horchata de maíz. Anímense a probar la experiencia.
My wife and I made reservations four weeks ago, before finalizing our travel plans to visit family in Guadalajara. We live in the Bay Area and truly value thoughtful dining experiences. Having dined extensively in places like CDMX and Oaxaca City, we can confidently say this was the highlight meal of our trip. As we arrived in the neighborhood, the restaurant immediately stood out housed in what was once an old mechanic shop, beautifully transformed. Inside, a long communal table anchors the space, complemented by delicate lighting, dark walls, and strands of maize hanging from the ceiling, creating a warm and intentional atmosphere. We opted for the à la carte menu, and every dish was outstanding thoughtful, balanced, and deeply satisfying. Our server, Iván, was exceptionally hospitable and went above and beyond, sharing his favorite local spots and adding a personal touch that elevated the entire experience. A truly memorable meal and one we won’t soon forget.
I came from Nashville and was thoroughly pleased. You can tell that the head chef is very passionate about the food. I had a Pultiki to drink and it tasted amazing but the presentation was so gorgeous. We did al a cart and got plenty. The people next to us had the tasting menu and it seemed to go on forever. Looks amazing and the little girl next to me was also very impressed. Anyone giving a bad review is just a miserable person.
A wonderful creation received through most of the senses, a delight for the eyes, nose, tongue, even ears enjoy the interesting insights in the mastery of the chefs. A beautiful food poetry accompanied by top service and a very nice space with a long table and lively music. They adjusted the tasting menu to accommodate pescatarians and did an amazing job. It is a gem, gratitude for being able to experience it.
I’ve been coming to xokol for four years and never have I been disappointed. Their traditional plates that are modernized with a creativity creates plates that are unique and delicious. The menu changes with the seasons so expect fresh ingredients and to see a plate once. You might see it again but not the exact same except for their ceremonial taco. The service is phenomenal and I’ve been a frequent enough patron to be recognized by the staff who have been there for awhile. If you want stereotypical Mexican food, you’ll be disappointed. This a mix of traditional dishes with non traditional ingredients. Tourists need to understand there are many cuisines in Mexico. Don’t eat here if you’re a picky eater either. While it’s ok to not like certain flavors or dishes, it’s never good to go in with a closed mind set. I personally recommend to get the oysters tuétano, or any fish/kampachi dish. Bonus points if you go and there’s a dish with an ingredient from someone the chefs know/their family. I’ve also done their guest chef dinners and tasting menus and it’s always been amazing.
Loved Xokol! The service and food were outstanding. We did not have a reservation, but the two of us turned up just before 7pm on Wednesday and were met by friendly staff who were able to seat us for dinner. We chose to order off the menu rather than to do the tasting. We ordered 4 dishes and loved them all. Our favourites was the octopus empandas, the Tlacoyo and the sweet corn chorreada. We were stuffed and could not do dessert. But the staff provided us a free dessert to try and it was amazing. If you are in Guadalajara I strongly recommend eating at Xokol.
I can’t speak highly enough about my experience at Xokol. We were a two person walk-in, no reservation, and they went out of their way to make sure we could dine-in. On top of that this one was of the best meals I’ve ever had. Don’t miss this stop in GDL anything you order will be amazing.
Phenomenal. We loved the community table concept and ambiance. The service was kind and calm. Oscar was charismatic and patient. A must for any visitor and local in Guadalajara. Wonderful way to preserve millennial culinary traditions and the native culture. I will return and recommend this place to everyone.
This is one restaurant I hope lasts for the time to come. I would recommend the tastings if this is your first time here and venture to dinner if it would be your second visit. It's a lot of fun and the quisine is beautiful and tasty. You can tell that the staff is very team oriented and take pride in their work. I especially enjoyed the grilled oyster with hoisen. Excellent. Could have eaten five of those. The off-menu cóctel list was very impressive. There's wasn't a cocktail that I didn't like but for my personal taste there were some that I preferred over others. There was a simple gin and tonic with romero that was fantastic. Grab your favorite dinner companions and make this a destination for the evening.
The experience is undoubtedly one of the main reasons this restaurant is often packed. Reservations are definitely required. The setup is "family style" with all customers sitting at one long table. Service is personal and very attentive, and the food choices are interesting and very flavorful. Don't expect typical Mexico prices and portions though. This is fine dining. Some guests next to us who were from the US said the oysters were the best they ever had. I myself stuck with the beef short rib which, while not fall off the bone tender, was very good, especially with the sauce and vegetables. I will certainly be back here again. Especially since they serve Raicilla which is near impossible to find.
Amazing place! The atmosphere was warm and inviting, with a cozy setup and an open kitchen that allowed us to see everything being prepared. The food was absolutely delicious, beautifully presented, and every dish had its own unique touch. The staff was incredibly friendly, taking the time to explain every detail about the food and the restaurant’s concept, which made the experience even more enjoyable. Highly recommend this spot to anyone looking for a memorable dining experience in Mexico—truly a gem!
Great restaurant in Guadalajara. Nothing pompous as few we tried in the city. We had a great service of international standard. Food was accustomed to our diet, and we appreciated it. We ordered their tasting menu and we were happy with it. Next time we will try their menu dishes. Interior is inviting, black but not cold. Recommended!
Se trata de un lugar con experiencia visual y culinaria. Combinaciones sui generis de elementos comunes y otros más regionales. Para elegir un platillo fue necesario recibir toda la retro del mesero pues es difícil imaginar la cantidad de ingredientes que se integran en cada elección, algo saturados a mi parecer. Como experiencia de innovación se recomienda, no hay mesas con privacidad ni amplitud de espacio individual, es un gran tablón largo que incluye el contacto codo a codo, no hay percherin para bolsos pues no caben. La atención muy amable y completa en todo momento. Vale la pena vivir la experiencia. Si eres de digestión algo complicada procura no elegir tantas combinaciones.
El lugar muy hermoso , pero la carne tanto costilla como lengua dura , y precios de copas no vienen en el menú , sugiero pregunten antes de consumir .
Reservé mesa para dos el día 10 de agosto, la experiencia culonaria es bastante buena, muy recomendable. Sin embargo, algunos aspectos a mejorar son: la música ambiental que choca con la decoración y concepto en general del restaurante . Otro punto a mejorar son los baños, nada agradables y por último, había insectos voladores durante la cena, lo cual no resulta higiénico. Vale la pena vivir la experiencia!!
Edgy small room with open kitchen and great indigenous decorations. Really appreciate the care in plate ware, and food styling. Loved all the handmade tortillas displaying much care and thought. We didn’t imbibe any alcohol so, cannot comment on that segment. Dessert course executed at the highest level of balance and refinement for us. Continued successes. Pequeña habitación vanguardista con cocina abierta y excelentes decoraciones indígenas. Realmente aprecio el cuidado en la vajilla y el estilo de los alimentos. Me encantaron todas las tortillas hechas a mano que muestran técnicas y pensamiento. No bebimos nada de alcohol, así que no puedo comentar sobre ese segmento. Curso de postres ejecutado al más alto nivel de equilibrio y refinamiento para nosotros. Éxitos continuos.
La entrada: Callo con chiltepin. Sería bueno que especifiquen que no es de hacha. Era callo de almeja. Este es más blando y un olor característico. Yo si recomendaría que usen de hacha fresco, no aporta mucho sabor pero si la consistencia. 👌🏼!! Las brochetas de ribeye con mollleja: ribeye deja mucho que desear. Las molllejas muy ricas, lo que me asombro fue la ensalada de puerro. Lo que destacaría más y si te gusta probar sabores exóticos, los ostiones son una parada obligada. Mitad frescos y mitad cocinados. 👌🏼 deliciosos.! Promedio 800-1000 pesos por persona para darse un buen tour por el menú.!
Yo los quiero mucho, llevo yendo años, me encantaba su menú de 13 tiempos, imaginen mi decepción de que no estaba disponible esta última vez que fui. Siempre he amado el servicio y la atención al detalle, esta última vez nos dejaron decepcionados. De 9 platillos solo el postre, las ostras, el humus con brócoli y el tartar estaban deliciosos, lo demás fue muy decepcionante :( les daremos otra oportunidad pero nos encantaría que regrese el menú de 13, la chef es increíblemente atenta al igual que todo el staf ♥ no pierdan la oportunidad de ir y pedir su agüita de horchata, es única.
Bien dicen que los que no pueden estar en la colonia americana/Lafayette se asientan en santa tere. El lugar es una bodega, una mesa comunitaria que no tiene ventanas, se sofoca y por consiguiente el ruido no permite platicar. El servicio de meseros es bueno, serviciales y atentos. El menú de bebidas es mas amplio que el menú de comida.... Hay, cocteles, sidra, vinos y es amplio. Cervezas marcas desconocidas $140 promedio una cerveza. El pulque es malito, $75 prácticamente una agua de piña y alrededor de 200ml. Los alimentos estan bien presentados, pero son porciones pequeñas y sin sabor. El lugar bien decorado con temática maiz, buen concepto y cosas por mejorar como las porciones. Buen detalle que al final te regalan un postre, pequeño pero de buen sabor Consumo promedio por persona $1,000 pesos Gracias.
The food at Xokol was generally excellent. We came for the corn and the tortillas, tamales, and bread were absolutely elevated. We found the moles to be incredible and our only complain was that the vegetarian options were a bit limited and less interesting than those with meat and fish. Unfortunately something was off with the service on the night we visited and it just was not as smooth as one would expect from a restaurant of this class/caliber The space is beautiful and we wanted to love the “one big table” concept but unfortunately it didn’t seem to accomplish any mixing between groups and only served to make difficult to communicate within our party. Also the sound system / acoustics were not great and we could only hear the base in the music
Overall, a cool concept restaurant that tells a story of regional ingredients in a very interesting way. The tasting menu was really nice and quite unique. There were a couple misses, but overall we loved the food. The problem was the service: we felt very rushed to the point where they were picking up our plate so that we couldn’t even finish! We also did the wine pairing, and the server kept bringing out drinks before the food so it wasn’t matched up and then clearing the drinks before we were done drinking them. it felt very odd, especially as we are paying quite a lot of money for this meal and we were the last seating of the night, so why is it feeling so rushed? It put a bad taste in our mouth to feel so rushed and not be able to finish our food. She was also pouring the drinks using a beaker to make exact pours, which felt very cold and inhospitable. For a restaurant of this caliber, I would expect them to be generous with their pours to make the service more fun or at least do the pours elsewhere where we cannot see them doing that. It was very strange to watch them be so stingy. I do recommend this restaurant, but I would advise management to really look at how you are training the service to make it feel more hospitable.
We went to Xokol during May, after I’ve read about highly recommendable places in Guadalajara. We tried the tasting menu (9 courses) for $1200 each. The food was excellent, a lot of corn-based traditional dishes with a modernized twist. The one missing star is due to two of the courses not as well balanced as the rest. Still, creatively plated with the stars of the show being a fantastic combination of deserts, as well as the mushroom-corn risotto. It took quite some time until we could order drinks, but once the service started it kept a very good pace. Our server was charismatic and was able to explain the dishes in English. Unfortunately they did not have a printed or digital version of the tasting menu, which would have been nice in the beginning. The ambiente was very nicely done, with a long table where everybody was seated. Strange to be so close to other guests in the beginning, it quickly felt very comfortable, establishing a quite approachable way of high-class dining. The only problem were the moths coming down from the ceiling every now and then. Most probably they infested the corn cobs on the ceiling. It wasn’t a big issue for us, considering the entire experience. In total, a very recommendable dining experience that is fairly priced. Looking forward to come back here someday.
Era un lugar que llevaba mucho tiempo queriendo ir, ayer fue mi primera experiencia y definitivamente esperaba más. El sabor de la comida careció de gusto. Sé que cambian de menú, pero la reputación que tiene me dejó decepcionada. El lugar y el ambiente me encantaron y el servicio también estuvo bien.
Xokol es un lugar agradable, con comida muy buena, pero que peca un poco de pretensioso. Escondido (casi literalmente) en el barrio Santa Teresita, encontramos un restaurante de una sola mesa larga, algo que a mi me gusta mucho. Te recibe, a suerte propia, un mesero que puede darte la atención suficiente, o muy poca como en nuestro caso. Este mesero, o mesera, suele darte recomendaciones de platillos. Estos platillos mexicanos, se encuentran en una delgada linea entre un tradicional plato de mercado, o de fonda; y una experiencia gourmet de restaurante sofisticado. En esa misma línea, nunca descubrí en qué lugar sentirme. Efectivamente, la comida es muy rica. Unos platos mejores que otros. Algunas ideas eran bastante innovadoras, o con sabores nuevos; otros, sabían a algún alimento muy bueno que pude haber encontrado en el mercado, o en la casa de mi abuela. Ojo, no estoy menospreciando la comida, reitero que es muy rica... pero quiero hacer una reseña honesta, y algo crítica: huyendo del fanatismo extremo de los llamados "foodies" que todo les encanta y todo recomiendan. Cierro con esa idea; un lugar que vive entre la linea de lo tradicional/fondesco;y lo sofisticado/fresón. Eso sí, lo que más me indica estas últimas características (sofisticado y fresón): ¡Son los precios! Este restaurante podría estar en Andares y se justifica igual.
Tengo sentimientos encontrados en cuanto a mi última visita. El nuevo local es increíblemente hermoso , una decoración espectacular y un muy buen servicio por parte del personal. Impecable el tema visual y conceptual . Sin embargo al llegar a la mesa y comenzar con la degustación, tengo que decir que extrañe muchísimo lo que era antes la comida en el local pequeño . Los platos hermosos sin duda , pero muchos de ellos no lograron encantarme . Los sentí un poco fríos (y no por la temperatura), extrañe ese sabor a confort que conocí cuando fui por primera vez . Sin duda el quitar la tetela fue una pena pues era un platillo increíble. En el tema de postres , el temporal de lluvia definitivamente no me agrado y me preocupo que no informaba el menú la presencia de hongos en ese platillo en particular. ( yo soy alérgica ) y siempre pregunto en las comidas , pero en los postres no imaginé encontrarlos, una breve descripción en el menú podría ser de mucha ayuda.
Fui a Xokol con grandes expectativas, principalmente por una recomendación de @tacotios, quien lo describió como el mejor restaurante después de visitar más de 500 lugares en México. Honestamente, creo que esa afirmación es exagerada y posiblemente una mención pagada. ¿La comida? Normal. No es mala, pero tampoco espectacular. Entiendo que buscan ofrecer una experiencia diferente, pero algunas descripciones me parecieron más pretenciosas que auténticas. Por ejemplo, a unas simples tortillas las llaman “recreadas de nuestros ancestros”, y a los champiñones, “cortados de la falda del río de Puebla”. Son frases bonitas, pero al final del día no suman al sabor. De lo que probé, rescato el mole, que definitivamente parece ser su especialidad. Sin embargo, otros platillos me decepcionaron. Una quesadilla frita (no recuerdo el nombre exacto en el menú) no era muy diferente de la que encontrarías en una cenaduría. Y aunque no quiero desmeritar la cocina tradicional, considerando los precios y el concepto, esperaba algo más memorable. Lo que realmente no me gustó fueron los tragos. Su mixología deja mucho que desear, y creo que mejorar esta área les podría ayudar bastante. En resumen, fue una experiencia “pasable”. Respondiendo a las dos preguntas clave: • ¿Volvería? No. • ¿Lo recomendaría? No, a menos que sea por curiosidad y no por expectativa de sabores inolvidables. Solo es mi opinión personal, pero creo que hay mejores opciones por el precio y la experiencia.
Me da gusto en verdad que existan profesionales de la gastronomía que se atrevan con valentía a proponer cosas nuevas, en verdad se los aplaudo y se agradece ya que, cada que acudo a algún lugar nuevo, voy con la esperanza de que se convierta en un lugar al que a ciegas pueda ir cuantas veces quiera porque confío en que voy a comer bien y a pasar un buen rato. En este caso y, sin afán de denostar ni menospreciar el esfuerzo y trabajo de todo el equipo de este lugar, quisiera compartir mi análisis de mi experiencia en Xokol. De entrada el hecho de que tu opción de estacionamiento sea en cualquier calle de una colonia popular como santa tere, para mí ya quitó puntos, porque llegas al restaurante un tanto preocupado de que al salir tu coche esté entero si es que está. Pero bueno en este caso tuve oportunidad de encontrar un lugar enfrente. Recordemos un viejo slogan americano ("no parking, no business). Al llegar al lugar tengo que confesar que me sorprendió todo visualmente. Un lugar muy bien montado, con una especial sofisticación que combinaba la elegancia con la sencillez de muy buena forma. Una sola mesa larga para todos los comensales, me pareció que supieron solucionar bien el espacio. Iluminación tenue que evoca un poco a lo místico. El personal excelentemente bien capacitado y enterado de lo que ofrecen, con léxico "adhoc" y con dominio total de su oficio. Y ahora si lo que cambió por completo mi visión. Nos reciben con una tortilla que mezcla 3 tipos de maíz y te la entregan con una salsita picante y un molcajetito con sal de grano. Hasta ahí todo bien. Pedimos de primero, el taco ceremonial, nos entregan un taco de tortilla recien hecha con una especie de tatuaje que a vista se veía bien, el tamaño del taco también me pareció de buena proporción. Sin embargo al momento de probarlo, aunque su sabor no era para nada malo, mas bien me pareció muy ausente de sabor, predominaba, a mi gusto, los sabores herbáceos de su contenido dando la idea de que estabas comiendo un taco de espinacas. Fuimos al segundo tiempo. Eramos 4 y cada quien pedimos 1 platillo. Ordenamos: la lengua en mole negro, la costilla en pepian rojo, la pancita de cerdo y el huazontle en una salsa de quelites con pistache. La intención era probar los 4 platos. La lengua en mole y la pancita creo que fueron los que podemos rescatar ya que llegamos a la conclusión de que eran los platillos que mas resaltaban. La costilla, la cocción era excelente, se deshacía con verla sin embargo en repetidas ocasiones le tuve que rociar sal ya que ni con el pepian destacaba algo de sabor. El huazontle definitivamente se quedo en el camino ya que a ninguno de los 4 gustó. Para cerrar pedimos 2 postres, uno de mandarina y uno que consideramos novedoso y por eso lo pedimos, el helado de pino. El de mandarina muy rico. El de pino, por favor no lo pidan, el sabor evoca como a heno del nacimiento navideño y las uvas que conlleva no ayudan en nada. Otro aspecto que aquí si me pareció un tanto pretencioso, fue la propuesta de vinos. Como área de oportunidad en este renglón, dense a la tarea de hacer concienzudamente una buena carta de vinos. El hecho de que ofrezcan un vino por copeo que entregan en mesa en una caja de cartón en el precio que la ofrecen, no es para nada un acierto. Y por ultimo, tengan cuidado con el tema del humo de la cocina, ya que hicimos un poco de sobremesa y nos tocó el cierre, al apagar los fogones, todo el humo se quedó dentro del lugar y cerraron la cortina del lugar. Salimos oliendo a fogata. En conclusión, creo que tienen un buen espacio para ofrecer una nueva experiencia, aprovechenla bien y tomen esta reseña como área de oportunidad. Creo que tienen talento para mejorar. De ahí en mas muchas gracias por atreverse hacen falta mas valientes como ustedes y con mucha humildad. Saludos.
Antes que nada, cabe mencionar que los alimentos son de excelente calidad y muy ricos en su mayoría; el ambiente muy agradable y el personal y atención de primera. Pongo 3 estrellas ya que en verdad esperaba más en varios aspectos (relacionados a los alimentos) y la realidad es que no me impresionó como un restaurante de este nivel debería. Fuimos 4 personas en total en nuestro grupo, y disfrutamos mucho la experiencia. En verdad íbamos con la idea de disfrutar tanto el lugar como los alimentos; pero creo que la mitad de los platillos que probamos no nos parecieron excepcionales (pedimos unos 6 platillos distintos para compartir). La otra mitad estaban muy buenos! Creo que lo que más me llamó la atención (negativamente) fueron las tortillas; aún recién hechas no fueron nada excepcionales. He tenido la oportunidad de probar tortillas impresionantes en otras partes del país (Oaxaca, CDMX, Guerrero, etc) y puedo decir que las de Xokol no se acercan a lo perfecto que puede ser una tortilla 😂. No están malas, pero dejan muchísimo qué desear para un establecimiento de este estilo. En cuanto a las bebidas, recomiendo mucho la horchata de maíz, está buenísima. En cuanto a los precios por platillos, creo que su mayoría son justos los precios pero hubo varios platillos en los que consideramos que no estaban nada justificados vs otros en el menú (ni por tipo de platillo ni por sabor). En fin, está rico, vale la pena conocer pero no regresaría con las expectativas que tenía.
- Mucha expectativa y la verdad cero bueno. - Las bebidas son extremadamente caras y muy pequeñas. - Tardaron 10 minutos en sentarnos cuando ya teníamos la reservación y no había nadie. - Menú de tiempos en $1,000 y los platillos son compartidos, pequeños y sin sabor. En especial los callos, tortilla con sal, quesadilla. El taco de labio y los ostiones sí estaban buenos. - El postre de nieve sabía a fritanga. - Mal servicio. Quizás pedir a la carta es una mejor opción.
Los platillos tienen una presentación linda, con mezcla de sabores y colores. La atención es buena aunque aún con reserva nos pasaron casi 30 min después. El sabor puede mejorar mucho respecto a la relación calidad-precio, creo que por el precio la experiencia culinaria pudiera mejorar bastante.En el caso de los baños no había agua y la papelera del lavabo estaba desbordada.
El servicio es excelente , su personal es muy amable y atento, es un lugar muy ameno. Considero que es caro para lo que te dan, creo que más bien lo que te venden es una experiencia, sin embargo la comida no es la mejor, lo que sí, es que sus platillos tienen mucha producción y decoración para vestirlos mejor, pero al final no es la diferencia. Sus bebidas ricas pero al igual que la comida, costos muy elevados.
El servicio necesita bastante atención. El recibimiento le falta calidez y los meseros, aunque amables sus explicaciones de los platillos eran muy mecánicas y apuradas. Entiendo el ritmo y la presión de la operación, pero por lo que se paga y la expectativa que se genera, se espera un servicio más atento y hospitalario. A pesar de haber informado en la reservación una intolerancia al gluten, no se tomó en cuenta durante la cena. Probamos entre 2 personas alrededor de nueve platillos diferentes y, lamentablemente, solo uno resultó medianamente memorable. En general, los sabores fueron planos, sin contrastes ni matices destacables. De los tres postres, dos fueron francamente malos: sin equilibrio ni texturas. La atmósfera, eso sí, me fascinó. Es lo mejor del lugar y el único motivo por el que regresaría. Pero más allá de eso, la experiencia en conjunto deja un mal sentimiento.
La comida es rica sin embargo, no tiene algo especial, a mi parecer hace falta explotar más los ingredientes y mejorar el sazón. Música muy alta. Con respecto a los meseros estaría mejor que conozcan más de los platillos qué ofrecen o agreguen algo de valor, a mi parecer se vende mucho el lugar pero me quedo a deber
Fui con una expectativa alta , por las recomendaciones , pero fue una verdadera decepción , escogimos el menú degustación , que honestamente es carisimooooooo , he ido a otros restaurantes con el mismo concepto y mucho mejor y menos caro . No hay sobre mesa , se siente todo muy apurado , si esperas experiencias con maíz o algo prehispánico no fue mi caso , ancas de rana , un diminuto pedazo de pescado , el postre sabía a limón pasado incomible , el cóctel que pedi , fuertisimoooooo intomable, acabaría borracho al tercer trago , en verdad sufrimos mi esposa y yo … Dos estrellas por el mesero Rescatable el tamal de frijol y una pescadilla Que honestamente las puedes encontrar en otro lugar con menos presentación y explicación pero igual de ricos .
Empecemos desde el principio, jejeje… Tenia muchas ganas de ir por los comentarios de la gente en redes… que comida de comal ancestral sabores de prehispanicos, etc mmmm Pongo dos estrellas por el servicio que fue bueno. Como comentan algunos aquí es totalmente para turistas extranjeros e instagrameable (puedes darte cuenta por las fotos) vete al mercado y comes lo mismo y mas rico; real de comal. Cero ventilación tuvimos la suerte de estar cerca del baño y con un ventilador/a/c portátil que nos daba aire pero los que están cerca de los comales sorry!!! Llevate tu abanico. Platillos “pretenciosos” con sabores regulares que no bajan de $200 pesos Mx. Llevaba amigos de fuera de Gdl y total fracaso, le toco en una columna y cada que pasaban los meseros lo movían, solo tienes 2 hrs para comer osease que de la sobremesa o negocios ni hablamos, lo rescatable el postre de plátano y la quesabirria pero!!!! Exacto esas en cualquier birrieria! Sorry Nos ofrecieron el menu degustación que era mínimo para 2 personas, preferimos pedir de la carta muchos platillos al centro porque nos dijeron que las porciones eran mas pequeñas en la degustación. Nos dijeron que cambian menu cada 2 semana o 3 no recuerdo entonces no es como que regresaría por un platillo ancla. Pd. Terminamos en los tacos de afuera
Pésimo es quedarse corto Una semana de antelación para la reserva, tarjeta de crédito sino no te confirman la reservación, condiciones de pagar hasta 1,500 si no llegas a tiempo o cancelas... Todo para que no respeten tu tiempo, ni las indicaciones de la reservación y te vean con cara de que debes de aguantar lo que sea para comer con ellos No opino de la comida porque ni siquiera entramos, 30 minutos de espera más allá de reservación y su nivel de atención fueron suficientes motivos para no entrar
Malón y CARO. Yo tenía muchas expectativas de este lugar por los comentarios que llegan a la CDMX, pero salí hasta avergonzado con mi acompañante. Hicimos reservación y cincuenta minutos después de llegar, ya con una bebida terminada y otra en camino, seguíamos sin alimentos, solo recibimos un aviso de que la cocina estaba retrasada (el lugar estaba lleno). Fuimos dos personas y nos recomendaron pedir entre tres y cinco platillos para compartir (cada platillo cuesta entre 200 y 600 pesos). El personal solo repetía la descripción de la carta, sin ningún interés en explicar más. Salimos de malas, con hambre y con mal sabor de boca. Creo que una buena propuesta gastronómica no sirve de nada si cobras precios exhorbitantes y el servicio no está a la altura. Ojalá pronto empiecen a poner más atención a la operación de su negocio y menos a las relaciones públicas.
Tenía demasiadas expectativas sobre este lugar y fue una desilusión por completo! 1. El calor que hace ahí adentro es una locura. Es un bunker negro sin ni una sola ventana o aire acondicionado. Hace DEMASIADO calor, es absurdo, estar comiendo mientras estas sudando sofocadamente no es nada agradable! 2. Pedimos una opción del menú que son 6 tiempos, 1 platillo para 2 personas. Y no no no, terrible. Dos de los platillos sabían a mar, el pollo sequisisisiismo y la carne tenia mas gordo inmasticable que carne... los postres también dejan mucho que desear, en fin.. 3. El servicio, pobres meseros en ese calor y con toda la gente pegada una al lado del otro, no se escucha casi lo que dicen, estaban un poco perdidos... no fue lo mejor. 4. La cereza del pastel, 900 pesos x persona sin bebidas mas servicio, considerando 1 platillo para 2 personas....para toda esta mala experiencia, no vale nada la pena !
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