Orobianco Ristorante
Fine dining · Calp
Horário de Orobianco Ristorante
Sobre Orobianco Ristorante
Orobianco Ristorante, ubicado en Calp, ofrece una experiencia culinaria inolvidable con vistas panorámicas al mar y al emblemático Peñón de Ifach. Nos enorgullece ser un restaurante gestionado por mujeres, ofreciendo un ambiente cálido y elegante, accesible para todos. Nuestra propuesta gastronómica...
Orobianco Ristorante, ubicado en Calp, ofrece una experiencia culinaria inolvidable con vistas panorámicas al mar y al emblemático Peñón de Ifach. Nos enorgullece ser un restaurante gestionado por mujeres, ofreciendo un ambiente cálido y elegante, accesible para todos. Nuestra propuesta gastronómica, con raíces italianas y un toque local, destaca por platos deliciosos y llenos de sabor, elaborados por Andrea Drago bajo la dirección de Paolo Casagrande, con postres excepcionales de Michele Crotta. Contamos con opciones de asientos al aire libre, una cuidada selección de vinos, cervezas y licores, y un servicio atento que busca superar las expectativas de cada cliente.
O que dizem os clientes de Orobianco Ristorante
Orobianco Ristorante ofrece una experiencia culinaria inolvidable con vistas espectaculares y un servicio excepcional. Los clientes destacan la comida deliciosa y creativa, la atención al detalle y el ambiente elegante. Algunos mencionan que las raciones del menú degustación podrían ser más abundantes.
Pratos populares
Ideal para
Tip: Si optas por el menú degustación, ten en cuenta que las raciones pueden ser pequeñas, considera pedir platos adicionales si tienes mucho apetito. Las vistas al peñón de Calpe son inmejorables.
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Perguntas frequentes sobre Orobianco Ristorante
Avaliações de Orobianco Ristorante Calp
Es un lugar ideal, ideal en todo. Todo un lujo desde el último detalle. Unas vistas espectaculares y el trato esquisto. Hemos probado el menú de 9 pasos y todos y cada uno de los platos nos ha sorprendido muy gratamente, ese toque que les da el Chef es todo un placer para el paladar. Enhorabuena equipo!
Podría estar todo el día buscando un adjetivos que pueda impactar al lector, pero todo lo resume este: bonito, unas vistas privilegiadas en un entorno de ensueño. Todo esto bien marinado con un personal para el que solo tengo palabras de agradecimiento y admiración por su profesionalidad y celo. Además la cena fue amenizada por una actuación en directo de música del conjunto MorethanJazz, que hizo aún más mágica la noche. Muchísimas gracias Nuria, y a todo el equipo de sala, porque habéis hecho que cada plato sea una esperiencia sensitiva única e inigualable. Enhorabuena buena al Chef. RESUMEN: Belleza de entorno y vistas. Profesionalidad y agrado. Experiencia sensitiva única. GRACIAS.
Es un enclave magnífico con unas vistas preciosas de Calpe. Nosotros disfrutamos de menú degustación con maridaje, es otro mundo. Muy profesionales todos, limpieza y medidas de seguridad por el covid a la perfección. Y es una experiencia para tener, al menos una vez en la vida. Tienen azotea en la parte superior, por lo que puedes disfrutar de las vistas tomándote un café, infusión o copa.
Una gran experiencia gastronómica. Trato excelente y platos deliciosos. Grandes elaboraciones con un equipazo tanto dentro como fuera de la cocina. Un plus las vistas del peñón de Ifach desde la mesa. Muy recomendable! 🤤
Una de las mejores experiencias que puedes encontrar en calpe. El menú largo deja satisfecho en todos los sentidos, cada plato y su correspondiente maridaje están perfectamente emparejados, la amabilidad de todo el equipo y el carisma del chef hacen de la visita un recuerdo único.
Este jueves día 1 era un día especial, el día en el que me atreví a regalarle el anillo de pedida a mi pareja. Días antes me acerqué al restaurante para informar de lo que tenía planeado y me confirmaron su compromiso en ayudarme. Llegó el día y salió todo perfecto, pude hacerle viajar a través de la comida ya que de otra forma no podía debido la situación actual y simplemente fue una experiencia única. Probamos su nuevo menú que combina producto de diferentes puntos tanto de grastonomía propia Italiana como otras zonas y se notaba el trabajo de cocina y sala para que todo saliese perfecto. Además se involucraron al máximo para hacer posible el plan que tenía para sorprender a mi pareja. En definitiva nos hicieron sentir a ambos como parte de su equipo con un trato excelente y cercano por todo el personal y en especial mencionar la colaboración para el momento de la pedida del maitre y el jefe de cocina y el papel del somelier, muy joven y con un criterio y formación que saltaba a la vista y los premios y nominaciones lo corroboran en diferentes eventos gastronómicos. Finalmente pudimos quedarnos a dormir en las estancias que tienen asociadas, disfrutando de una Suite con unas vistas a un precio inmejorable. Una estrella michelín más que merecida, en una ubicación como Calpe y con unas vistas dignas de admirar. Chapó por todos/as! Y simplemente dar las gracias!
El sitio es una maravilla, unas vistas geniales. El servicio un poco desatento en ocasiones, pero la comida alcanza espectativas, el chef muy bueno.
Un enclave precioso, bonitas vistas, la comida riquisima y un servicio excelente por parte de todo el personal, muy atentos en todo momento. Incluso el chef salio a saludar a los comensales mesa por mesa. Lo recomiendo, felicidades a todo el equipo experiencia inolvidable
Hemos esogido la experiencia Gastropack de menú degustación 9 pasos+alojamiento en su suite junior y todo ha sido de 10: la atención desde el momento de la llegada, la amabilidad de todo el personal, por supuesto la excepcional calidad y presentación de los platos..y el broche final de la habitación con bañera hidromasaje es muy muy recomendable! El maitre-somelier nos recomendó despertarnos para ver el amanecer desde la habitación y la verdad que tiene unas vistas preciosas al mar con el peñón y el sol saliendo justo en frente. En definitiva, muy muy recomendable para plan romántico!
Espectacular, tanto los platos como el servicio de sala. Las vistas son otro ingrediente más. Se merecen la estrella. Deseando volver el próximo verano.
Cuando comer se convierte en una experiencia perfecta. Primero agradecer la atención del personal, inmejorable. La comida se convierte en la delicia de encontrar trampantojos de platos que se mejoran. Merecidisima estrella. ¡A por las siguientes!
Disfrute Con los cinco sentidos. Menú hecho con mucho amor porque solo unos platos elaborados con amor pueden traspasar los cinco sentidos cómo lo hacen los menús de OROBIANCO. Local a la altura de la colina en la que se sitúa, espectacular visión en 180 grados de la bahía de Calpe y del impresionante Peñon de Ifach. Imposible superar la bella y relajante panorámica. El lujo del ambiente tranquilo, de la decoracion sin excesos, sencilla, con un equipo exquisito y profesional. Toda una experiencia sensorial con alma.
Espectacular, sin lugar a duda el mejor restaurante donde hemos comido incluyendo algunos con estrella michelín. ( y somos muy comilones) jejeje recomendable al 100x100 por su comida , su atención y sus increíbles vistas. Dar mi enhorabuena al equipo . Si vuelvo por esa zona volveré al restaurante seguro. Un restaurante que hay que conocer si o si. Menu degustación súper recomendable
Una gran experiencia, he ido 2 veces a cenar y cada vez me sorprende a mejor!!! Gran equipo de sala y de cocina. Ojala pronto consigan la segunda estrella, la merecen sin ninguna duda! Grandes!!
Hemos tenido una experiencia espectacular ! La comida ha sido increuble , cada aroma cada sabor en cada uno de sus ingredientes , tener la oportunidad de tener a uno de los mejores chef dando todo su 💕En su comida ! Gracias a todos a los chef, metres, - todo su equipo por hacer este día tan especial ! Desde luego un sitio súper recomendable!
Muy buena atención. La comida deliciosa y platos bien presentados. La vista imponente a la bahía de Calpe cierra la experiencia.
Comida espectacular, cada plato es un sabor único e inigualable, precio acorde a las vistas y a la calidad de la comida. Personal y atención de 10. Repetiremos, seguro.
Una experiencia inolvidable todo fue perfecto. Un ambiente único un servicio excelente y unos platos espectaculares.
En realidad, estuvimos tomando un cóctel en la zona chiloud. La preparación y la calidad de los combinados, de inmejorable calidad. Aprovechamos (adrede) para ver las maravillosas vistas del Peñón de Ifac, Calpe y la puesta en escena de la Luna (llena), que, esa noche nos deleito. Maravillosa experiencia.
~Estoy muy impresionado con la atención al cliente , no puedo creer lo bueno que es este sitio , mencionando la profesionalidad, vistas y ambiente , y sobre todo la comida , mis felicitaciones a todo el personal desde el chef hasta las personas que te guían en toda esta aventura y hacen posible el conjunto de algo magnífico , gracias Orobianco💫.
Estaba de paso por la zona y decidí comer aquí…elegí el menú “orobianco” de 6 pasos. Explosiones de sabores y pasión por este trabajo es lo que se saborea desde que entras por la puerta. La ubicación muy buena, comiendo con el peñón como si fuera proyectado en una pantalla de cine…la comida que sabe resaltar el mediterráneo, marcando Italia como actor protagonista….servicio encantador, atento, pero a la vez discreto… No hice el maridaje, pero la sommelier dio en el clavo con mis gustos y me hizo disfrutar, sobretodo con un rosado del Penedés. Enhorabuena al chef y todo el equipo para este proyecto con personalidad!
El local y las vistas son espectaculares. El ambiente perfecto. El servicio inmejorable y, como no, la comida sublime. Ni un solo pero a una experiencia maravillosa Los tallarines de arroz con anguila son de otro nivel. Los aperitivos increíbles. Y la textura de los spaghetti con salsa de osobuco difícil de igualar
Fue el lugar que escogimos para celebrar nuestro aniversario de bodas y sin duda alguna acertamos. Toda una experiencia gastronómica que merece la pena vivir al menos una vez en la vida. Platos cuidados al detalle, producto con una calidad superior.. nuestras papilas gustativas vivieron una auténtica fiesta en este lugar. Absolutamente recomendable.
Espectacular todo, la comida, el servicio, la ubicación. Pedimos el menú orobianco y nos encantó!! Sabores y texturas increíbles que si sois amantes de la comida italiana no os defraudará. Sólo tuvimos una pequeña incidencia en la cuenta porque nos cobraron 10 euros de servicio de agua que no tomamos nada de agua pero lo comentamos y nos lo quitaron sin problema. Todavía saboreando el tartar de calamar...
Una de las mejores cenas de mi vida. Un disfrute enorme desde el primer aperitivo hasta el postre. Un equipo de sala profesional y cercano que realza aún más si cabe la calidad del menú. Han pasado más de dos hora y sigo impresionado de la experiencia. Enhorabuena Orobianco.
Hemos ido por primera vez para celebrar el cumpleaños de mi marido y la experiencia ha sido fantástica. Todos los platos del menú riquísimos. Destacaría el risotto, estaba delicioso! Los camareros súper atentos, el chef Andrea al terminar ha pasado para comentar qué tal la comida, la atención de todos un 10. Y para finalizar, sin haber dicho nada, han tenido un súper detallazo con nosotros por ser el cumpleaños de mi marido. No nos lo esperábamos y nos han sorprendido.Esta vez hemos ido a comer pero repetiremos para probar otro menú. Súper recomendable
Increíble. Pedimos el menú degustación y ni una pega, cada plato era una sensación distinta y súper agradable. Nuria nos ha explicado todo maravillosamente! Y la atención por parte de Inés también ha sido impecable. Lo recomiendo totalmente!
Un lugar que te hace respirar ambiente auténtico con productos escogidos. Equipo ilusionante. Gran experiencia. Gracias por poder compartir un trabajo excepcional
Hicimos una merienda en la terraza. El camarero sensacional. Entablamos coversacion al marchar y me pareció una excelente persona. Antes habíamos comprobado q wra un estupendo profesional.
Ha sido una gran experiencia, para ello se confabularon varios factores. Para empezar por la belleza y presentacion de los platos, que da pena romper tanta armonía; la perfecta elaboración de la comida creando una explosión de sabores en la boca. A eso se le suma el profesionalismo del equipo y para completar una vista espectacular de Cape con su Peñón.
Esta ha sido la primera vez que pruebo una experiencia de este estilo. Creo que no podría haber elegido mejor. La comida ha sido un viaje tan maravilloso como novedoso. La atención es exquisita. Todo el personal ha sido un ejemplo de atención y cuidado. El tiempo nos la ha jugado con las vistas. Genial y realmente especial. Nosotros estábamos en el mismo momento que la reseña anterior indica y para nada los niños han molestado. El ruido de la tablet ha sido apenas segundos. Mi sensación hacia los niños ( que eran 2 ) que estaban en el local, es que, han sido ejemplares. El ambiente ha sido 100% agradable, tranquilo y nada ruidoso.
El local y las vistas son maravillosas y además, tanto la atención como los platos fueron exquisitos. Todo el personal te hace sentir como en casa. La elaboración y los sabores son como te puedes esperar de un restaurante de este nivel. No defrauda, al contrario. Una experiencia perfecta.
Un lugar MÁGICO. La combinación de buena comida, buen ambiente y buenas vistas, son todo lo que necesitas para pasar una velada inolvidable. La comida sin palabras, un espectáculo para el paladar. El trato de todo el equipo inmejorable. Y para acompañar las mejores vistas de Calpe. Repetiremos sin duda.
Un lugar de los que quedan ya muy pocos. Servicio y atención exquisitos. Cocina muy refinada y equilibrada con unos toques creativos que no desnaturalizan la materia prima, siempre excepcional. El local es incomparable: decoración ecléctica, pulcra y luminosa. Vistas espléndidas. No olvidemos la bodega: soberbia. El personal: atómico. Un lujo y una visita obligada.
Increíbles vistas y los camareros y la jefa italiana muy simpática. Buenísima la pasta carbonara. Pedimos el menú degustación más corto, no te quedas con hambre. Luego probamos el café porque lo recomendaban y estaba muy bueno.
Un lugar MÁGICO con mayúsculas... - Vistas: Las mejores de toda Calpe, de punta a punta, a "vista de pájaro". Nos pusieron en la terraza, y el sitio fue espectacular. - Personal: Desde que llegamos recibimos un trato muy cordial y muy cercano por parte de todos los trabajadores. Los Maitres y camareros, explicaban todo al detalle, provocándonos unas ganas terribles por hincar el diente al plato. Su trato cercano, hizo que nos sintiéramos muy a gusto en todo momento, y es de agradecer, ya que en otros sitios hemos coincidido con lo más parecido a una máquina, que te sueltan el rollo del plato y te quedas igual. - Comida: Elegimos el menú intermedio, de 6 platos, un tour por la gastronomía mediterránea, de nuestros mares, animales y nuestros campos, platos muy elaborados que quedaban impregnados en el paladar y grabados en el cerebro, con tiempo entre uno y otro para poder deleitarse de lo que acababas de comer. Un acierto. El postre espectacular y el mejor café expreso que he probado, (y soy muy cafetero). - €€€: La excelencia tiene un precio, el lugar, los detalles, el trato, el servicio, hacerte sentir especial y sobre todo la comida... ¿Qué precio le pones a todo eso?, cada uno tendrá una opinión, en mi caso es un precio más que razonable y que pagué con mucho gusto. Decir que al término de la comida, el Chef se personó en nuestra mesa a darnos las gracias y saber nuestra opinión, un detalle que se agradece y que aún hace el sitio más cercano y especial. Celebraba el cumpleaños de mi mujer, y tuvieron el detalle de poner Felicidades con chocolate blanco en uno de los postres para que pudiera soplar las velas. Todo un detalle. Gracias. En resumen, volveré sin duda alguna, más pronto que tarde. Lo recomiendo encarecidamente, si estás dispuesto a disfrutar de una experiencia única. Ciao!
Encontré este restaurante en internet. Las críticas hablaban de las marravillosas vistas y de su chef italiano. Ha sido una fantástica experiencia culinaria. Nada es lo que ha simple vista se lee. Hemos comido: Tacos de negro de sepilla con calamar, berejena confitada y crema de cilantro (espectacular combinación de sabores) Chips de patatas bravas (4 chips de patatas blancas, naranjas y violeta con una mousse de bravas. El sabor es de las bravas de toda la vida pero más refinada), Croqueta de ternera con tomate y parmesano (aspecto de croqueta pero el relleno recuerda a la carne del cocido. Muy buenas), Vitel tonnato (con un trozo de ternera con atún crudo y mahonesa de alcaparras. Texturas distintas con el sabor del plato original), Pie de cochinillo con salsa mostaza (un pastel de hojaldre con un ragut de cochinillo de Segovia con salsa de mostaza, cerveza y pepino y arriba hoja capucina. Fantástica combinación), Pizza de queso (masa realizada con mantequilla y con quesos pecorino y parmesana y espuma de mortadella con pistacho. Muy delicado) Raviolo de gamba de Calpe con burrata, limón, mantequilla tostada (plato estrella del restaurante. La composición es a capas y se come de un golpe. Buenísimo) El personal es increíblemente atento. Iba con mi madre y la invitaron al raviolo para que lo probará. La carta de cócteles es tan interesante como el menú. Al final me decidi por una horchata colada (piña, coco y horchata). La sirven súper bonita en una jarra con un cubo de hielo y una galleta. Al principio es como una piña colada, al final explota el sabor de la horchata) La decoración y la música es perfecta y las vistas son todo un espectáculo. De momento está abierta solo la azotea y no el restaurante. Es una buenísima opción de probar platos de un chef premiado a un precio muy razonable ¡Es una cita imprescindible en Calpe!. Experiencia 10: producto, elaboración, presentación, diseño del espacio, personal y vistas
Espectacular la experiencia! Tomamos el menu largo con 11 pasos y quedamos muy satisfechos! Mis favoritos han sido la lengua de ternera con salsa parmesano & cherry y el pichón, increíble las texturas y las mezclas de sabores. Un sitio fenomenal para pasar una tarde con una vista maravillosa!
El restaurante está temporalmente cerrado pero no la azotea. Lugar espectacular. Personal no profesional lo siguiente.Trato exquisito. Tomamos dos entradas frías y dos calientes. Croquetas, tacos mejillones, pizza .Espectaculares!!!! Nos tomamos un gin tonic con ginebra mejicana y yo un cóctel riquísimo con vodka. Un musica en vivo con un DJ. Nos encantó todo, comida, atención del personal incluida la explicación de Marco del tipo de ginebra del gintonic. Un aplauso para nuestra camarera de Albacete y nuestro camarero inglés . Da gusto cuando te tratan así , hace que la velada sea aún más gratificante . Ya queremos volver.
Excelente experiencia. Desde la llegada, con su estupenda ubicación hasta los Petit Fours, hemos disfrutado nuestra visita a Orobianco. Servicio estupendo, pendientes de nuestra mesa en todo momento. Tomamos el menú clásico con 5 platos y y 2 postres precedidos por unos entrantes del chef. Entrantes muy muy sabrosos y destacamos dentro del menú, el Mújol, el risotto a banda y el cordero, platos que nos resultaron excepcionales.
Pues que decir de un sitio precioso, de calidad , con preciosas vistas y donde me han pedido matrimonio 😍😍😍la verdad que genial , para mi gusto lo único la gente que vaya recomiendo el menú DI TUTTO E DI PUE si sois gente de comer , porque nosotros comemos bastante y la verdad que nos hemos quedado bien
Nuestra visita a Orobianco ha sido una experiencia muy acogedora, en gran medida gracias al servicio de Pablo que nos hizo la guía turística por los platos muy amena y graciosa. Un detallazo traernos pan de masa madre extra, un gesto entre amantes del pan. La comida fue deliciosa. Destacar el pichón, la gamba de aperitivo y de postre el de lima-limón con texturas de albahaca. Recomendable 100% y además acompañado de esas vistas tan preciosas de Calpe. Un acierto.
Estuvimos cenando en la coctelera, el rooftop. Tienen una carta ideal para cenar de tapeo o inas buenas pizzas y las mejores vistas de calpe. Un sitio tranquilo y lejos de la marabunda de los turistas. Lo apunto en mi lista de favoritos.
Una experiencia estupenda. La comida riquísima, un gran servicio (hoy en día ya no se ven así). Las vistas espectaculares, lo cual hacía el lugar único. Si tengo que poner alguna pega pequeñita es que nos quedamos con un poco de hambre con el menú degustación con cócteles, pero nada más destacable. Repetiremos seguro!
Trato exquisito, tanto Marco como el personal, fueron encantadores y nos hicieron sentir muy cómodos. Adaptaron el menú de mi pareja de forma excepcional, ya que es alérgica a la lactosa. Comida deliciosa y delicada. Se nota mucho el trabajo que hay detrás. Productos de primera. El lugar es espectacular con unas vistas maravillosas. Repetiremos esta vez en compañía.
Hace unos meses comenzaba una nueva temporada en el restaurante Orobianco de Calpe, uno de los restaurantes italianos con mejores vistas, nada menos que al peñón de Calpe. Este formidable espacio se ha completado con la dirección gastronómica del gran Paolo Casagrande (3* Michelin en el restaurante Lasarte de Barcelona) y por supuesto con el sello de Martín Berasategui. Todos estos ingredientes darán como resultado una próxima estrella Michelin, y si no… ¡Al tiempo! Elegante y sofisticado, Orobianco es sinónimo de establecimiento gastronómico único. Un escenario con vistas incomparables donde el cielo y el Mediterráneo se funden en uno. Un lugar de la costa de Calpe desde donde se vislumbra Italia. En este proyecto personal de Paolo Casagrande se ha querido acompañar del chef Andrea Drago con quien ha compartido fogones durante 10 años y como jefa de sala a Inés Correia. La pastelería estará supervisada por Xavi Donnay y la sumillería y la sala por Joan Carles Ibáñez y Antonio Coelho, pilares del restaurante Lasarte de Barcelona. Los aperitivos fueron tres pequeños bocados delicados y sorprendentes, sin duda de estrella Michelin, con un Cannolo salado que lleva en su interior un Tartare de gamba, mayonesa de limón y pistacho, una Pizza al vapor, como si fuera un bao, con pesto y crema de berenjenas a la parmesana y que se termina con la sardina frita con tempura de tinta de calamar. Luego los platos principales también sorprendentes: el Bonito curado con cítricos de Cayosa,una localidad cercana, un gel de limón marroquí fermentado y que terminan un hinojo del mar encurtido, también para no olvidar. El chef ha elaborado este plato recordando su infancia, con una polenta que preparaba su abuela con maíz blanco, el ha preparado su versión más cremosa de esta polenta en el fondo del plato, con sepia y una salsa de tinta de calamar, una mezcla que merece la pena probar… Otra pasta para no olvidar un fusillone glaseado con galera y pomelo rosado, se añade un aire de un vino espumoso italiano y se le añade un caviar iraní oscietra… Otro de los platos sorprendentes es el Ravioli de burrata y bogavante con una sopa de jamón y albahaca, elegante, fino, de sabores intensos… Para terminar el pichón, también muy sorprendente, con una receta de hígados a la Veneciana. Se presenta el Pichón a la brasa con una crema de cebolla y cebolla encurtida, harina tostada y jugo de cebolla al horno. Se acompañan de un sandwhich de interiores del pichón y perejil. Una delicia… Y llegaba el postre, a base de regaliz y ajo negro, en la parte de abajo una crema de café y también lleva un sorbete de frambuesa, ideales los toques de vinagre balsámico… He quedado fascinado con el «paseo gastronómico» que hemos realizado por Italia. Me han encantado los platos de pasta y sobre todo las cantidades. Ha sido más reconfortante la calidad que la cantidad, aunque es cierto que de alguno de los platos me hubiera comido dos o tres. Toda una experiencia este restaurante en el que la gastronomía está a la altura de sus «vistas» ¡De 10!
Que rico todo!! hoy he podido degustar dos especialidades riquísimas en la feria gastronómica de Alicante, el taco y las croquetas con un excelente vino tinto y hemos repetido. Cuando vayamos a Calpe reservaremos. Gracias por vuestro buen hacer y simpatía.
Ya habíamos ido al restaurante, pero el Rooftop by Oro Bianco nos encantó. Pedimos unos tragos que nos aconsejaron que estuvieron muy divertidos y exquisitos. Las pinzas nos sorprendieron, las croquetas muy buenas y el tartar un 10. Este año repito seguro. Y la relación calidad precio muy excelente!!!
Precioso restaurante con vistas a Calpe. El servicio muy agradable y profesional. Estábamos solos pero nos hicieron sentir muy bien acompañados. Muy cercanos. Un comida con muchos pases sorprendentes y con una gran elaboración. El tartar de calamar y el corzo espectaculares. Creemos que no debe andar lejos de su segunda estrella, se la merecen. Muchas gracias por todo y seguro que volveremos!!
Restaurante con estrella Michelín. El sitio es precioso, la atención excelente y con la comida vas de sorpresa en sorpresa, a cual más agradable. El tinte italiano aportado por Paolo Casagrande y Andrea Drago proporciona a la oferta gastronómica del local una originalidad muy singular. La carta de vinos, tanto nacionales como de importación, es extensísima y muy bien seleccionada. La amabilidad de todo el personal, hace que te sientas extremadamente cómodo, muy bien atendido y en un ambiente amigable. La única pega que le pongo, como a otros restaurantes Michelín, es cobrar 5€ por persona por el servicio de agua. Evidentemente, cuando vas a un sitio así, esa cantidad no es algo que te importe o estropee la experiencia, pero lo considero un detalle de poco gusto. Por lo demás, impecable. Volveremos.
Estuvimos mi marido y yo cenando ayer.... era nuestro último día en Calpe, y no podíamos haber tenido mejor final de nuestras vacaciones..... no le puedo poner ninguna pega.... todo lo contrario! Desde que entras hasta que te vas, te hacen sentir especial. A eso se suma los platos tan maravillosos que probamos, una mezcla de sabores increíbles! Cena romántica, el sitio es precioso , las vistas.... y como no! Todo el personal, muy atento en todo momento, te explican todo, como los vinos que vas a tomar. No me pareció caro para el trabajo que lleva cada plato y la materia prima. Una cena especial ! Sin duda repetiremos! Recomendable 100%
Orobianco se merece, uno por uno, todos los galardones que ha obtenido estos años. Empezando por el lugar, de cara a toda la cosa de Calpe, un lugar cálido, elegante, sutil, con un trato a la altura, cercano, profesional en la que se adaptan al comensal en todo momento. Y es aquí donde Andrea orquesta una experiencia gastronómica donde, una vez acomodada la vista a la costa, los platos centran toda la atención y es ahí cuando te das cuenta que los adornos, el emplazamiento y el resto de detalles que envuelven el menú no son importantes, son eso algo totalmente prescindible y lo imprescindible lo que tienes en la mesa. El menú es muy completo, con un hilo conductor sin altibajos, aunque en alguno falto ritmo entre platos. Platos con mucho sabor, en los que la gran combinación de ingredientes se potencian unos con otros elevando el plato y esto si que es arte. No puedo dejar pasar la presencia de sus masas, clara manera de hacerte saber el origen de la cocina y estas dan la talla con creces. Así que visitar orobianco es una experiencia para vivir con todos los sentidos. Precio: 110-170/pax bebida a parte. Nota: 9/10
Excelente y maravilloso se mire por donde se mire, fuimos dos y con 4 cocteles la cuenta fue de 125€, francamente excepcionalmente pagados xq el trato es exquisito, el personal es súper agradable, nos trataron de 12/10, la comida riquísima, pedimos croquetas, tartar de ternera q ha sido el mejor de nuestra vida, y entraña, más los postres. Las vistas obviamente son las mejores de Calpe, cenamos en el Rooftop y sin duda alguna repetiremos!!!
Restaurante con inmejorables vistas al mar, a Calpe y a su peñón. Con varias terrazas disponibles orientadas a un marco pictórico, digno de salvapantallas. La propuesta gastronómica, parte de la mezcla de la comida Italiana y Mediterránea, con una presentación en tres modalidades, denominados pasos… 5, 7 o 11 pasos (platos) correspondiéndose con 60, 85 o 120 euros el menú por persona. Cada plato es explicado por cada camarero que con absoluta profesionalidad dota tu mesa poco a poco de los útiles correspondientes, haciendo gala de una original vajilla y sobre todo diversa. Cada explicación de tu camarero refleja una sensación en la boca idéntica, apreciando cada uno de los matices propuestos. La cantidad de comida es evidentemente escasa, si bien, al menos en nuestra elección de 7 platos, fue más que suficiente para cenar. El lugar no es para salir saciado, es para apreciar sabores. En general la comida, que más o menos es dirigida hacia los gustos personales de cada mesa, es deleitable, con gran calidad, texturas perfectas y digna de su antigua estrella Michelin. Si bien hay que estar preparado para apreciar sabores fuera de lo normal. A tu mesa acude un Sommelier que nuevamente en base a tus gustos te dirige a una u otra elección de una gran variedad de vinos nacionales e internacionales de los que disponen, vino que se encuentra fuera de la degustación, lo cual eleva aún más la factura final. La copa nunca queda vacía, la atención a tu bebida es constante. El local, es de diseño vanguardista, con líneas rectas, abuso del cristal para gozar de las magníficas vistas y con decoración artística innovadora. Quizá resulte frio, plano, excesivamente banco, con esta idea de modernidad interiorista “minimalista”. En fin… tendencias. El personal, acorde al lugar, profesional, con exquisita educación, cada uno en su puesto, no queda un detalle al azar, todo está calculado, en tiempos y orquestado a la perfección por el personal. Políglotas, uniformados y cultivados en historias de apoyo a los ingredientes que proponen. En definitiva, un balcón con vistas bucólicas, gran cocina, excelente servicio, con precios elevados depende de para qué bolsillos. Yo lo reservaría para ocasiones especiales.
Nos han encantado tanto la experiencia gastronómica como el trato humano. Los platos son deliciosos, con mucho sabor. Se nota el fondo italiano en todos ellos pero respetando la esencia de la zona: los toques cítricos de las frutas de Callosa se hacen notar y hacen que la cena valga la pena. El detalle de los panes recién hechos se agradece en zona de playa. Por supuesto no han faltado ni la focaccia ni los grissini (uno de ellos de sobrasada y picante) tan italianos. El aceite para degustar con el pan ha sido un 9 elementos de Tarragona (delicioso) Los toques de alta cocina están por todas partes pero no hacen que el plato "sea raro" sino divertido y especial: el aire de hinojo que acompaña al san pedro es una exquisitez, el secreto ibérico está perfumado intensamente por la salsa que le acompaña y hace que cierres los ojos, la tempura de tinta de calamar con un intenso sabor y a la vez sutil, el "bombón" de aceite de oliva y albahaca... hay que ir y probar estos manjares. La metre, Inés, que viene del único dos estrellas en El Algarve de Portugal, nos ha dirigido de una manera tan cordial que apetecía invitarle a sentarse con nosotros. Eso mismo ha pasado con el someller que procede de Lasarte Barcelona y aún está formando la gran bodega: le hemos pedido un Vega Sicilia, Mandolas, que aunque todavía no aparece en carta ya lo tiene en su bodega y nos lo ha servido. Un encanto de verdad. Y tengo también que citar el trato del resto del personal, muy, muy agradable. Ah, y los chefs por supuesto, que me lo dejaba, aprobados con notas muyyyyy altas He intentado que os hagáis una idea de un sitio especial con unas vistas maravillosas al peñón. Por cierto, arriba está su coctelería recién estrenada que merece cien por cien la pena: el trato personal y el enclave tomando unas copas originales y bien preparadas. Pensamos volver muy pronto (Cena a la carta)
Menú espectacular en el restaurante Orobianco. En la dirección del restaurante está Paolo Casagrande que ha elegido a Andrea Drago, en cocina salada, y a Michele Crotta, en cocina dulce. Han diseñado dos menús degustación: uno largo (aperitivos – 6 pases – 2 postres – petits -fours) y el otro corto (aperitivos – 4 pases – 1 postre – petits-fours). También, disponen de un menú para sólo mediodía que difiere del corto en un pase. Es la “perfecta Cocina”. Veremos -y pronto- cómo suben en guías a lo más alto.
Una experiencia de 10 en todos los aspectos. Han cuidado cada detalle para que le experiencia sea inolvidable, en restaurante es una pasada, con unas vistas que no te dejan indiferente, el ambiente es muy ameno y la profesionalidad, dedicación, y pasión de todo el equipo hizo que nuestra cena fuese inmejorable. La comida, la protagonista de la noche, superó todas las expectativas y cada plato estaba más bueno que el anterior. Cada recomendación fue acertada y el acompañamiento durante toda la cena fue excepcional. Especial mención al Chef Andrea Drago y a todo su equipo, cuya estrella Michelin está más que merecida.
Precioso restaurante con vistas a Calpe. El servicio muy agradable y profesional. Estábamos solos pero nos hicieron sentir muy bien acompañados. Muy cercanos. Un comida con muchos pases sorprendentes y con una gran elaboración. El tartar de calamar y el corzo espectaculares. Creemos que no debe andar lejos de su segunda estrella, se la merecen. Muchas gracias por todo y seguro que volveremos!!
Restaurante con estrella Michelín. El sitio es precioso, la atención excelente y con la comida vas de sorpresa en sorpresa, a cual más agradable. El tinte italiano aportado por Paolo Casagrande y Andrea Drago proporciona a la oferta gastronómica del local una originalidad muy singular. La carta de vinos, tanto nacionales como de importación, es extensísima y muy bien seleccionada. La amabilidad de todo el personal, hace que te sientas extremadamente cómodo, muy bien atendido y en un ambiente amigable. La única pega que le pongo, como a otros restaurantes Michelín, es cobrar 5€ por persona por el servicio de agua. Evidentemente, cuando vas a un sitio así, esa cantidad no es algo que te importe o estropee la experiencia, pero lo considero un detalle de poco gusto. Por lo demás, impecable. Volveremos.
Excelente y maravilloso se mire por donde se mire, fuimos dos y con 4 cocteles la cuenta fue de 125€, francamente excepcionalmente pagados xq el trato es exquisito, el personal es súper agradable, nos trataron de 12/10, la comida riquísima, pedimos croquetas, tartar de ternera q ha sido el mejor de nuestra vida, y entraña, más los postres. Las vistas obviamente son las mejores de Calpe, cenamos en el Rooftop y sin duda alguna repetiremos!!!
Estuvimos mi marido y yo cenando ayer.... era nuestro último día en Calpe, y no podíamos haber tenido mejor final de nuestras vacaciones..... no le puedo poner ninguna pega.... todo lo contrario! Desde que entras hasta que te vas, te hacen sentir especial. A eso se suma los platos tan maravillosos que probamos, una mezcla de sabores increíbles! Cena romántica, el sitio es precioso , las vistas.... y como no! Todo el personal, muy atento en todo momento, te explican todo, como los vinos que vas a tomar. No me pareció caro para el trabajo que lleva cada plato y la materia prima. Una cena especial ! Sin duda repetiremos! Recomendable 100%
Hace unos meses comenzaba una nueva temporada en el restaurante Orobianco de Calpe, uno de los restaurantes italianos con mejores vistas, nada menos que al peñón de Calpe. Este formidable espacio se ha completado con la dirección gastronómica del gran Paolo Casagrande (3* Michelin en el restaurante Lasarte de Barcelona) y por supuesto con el sello de Martín Berasategui. Todos estos ingredientes darán como resultado una próxima estrella Michelin, y si no… ¡Al tiempo! Elegante y sofisticado, Orobianco es sinónimo de establecimiento gastronómico único. Un escenario con vistas incomparables donde el cielo y el Mediterráneo se funden en uno. Un lugar de la costa de Calpe desde donde se vislumbra Italia. En este proyecto personal de Paolo Casagrande se ha querido acompañar del chef Andrea Drago con quien ha compartido fogones durante 10 años y como jefa de sala a Inés Correia. La pastelería estará supervisada por Xavi Donnay y la sumillería y la sala por Joan Carles Ibáñez y Antonio Coelho, pilares del restaurante Lasarte de Barcelona. Los aperitivos fueron tres pequeños bocados delicados y sorprendentes, sin duda de estrella Michelin, con un Cannolo salado que lleva en su interior un Tartare de gamba, mayonesa de limón y pistacho, una Pizza al vapor, como si fuera un bao, con pesto y crema de berenjenas a la parmesana y que se termina con la sardina frita con tempura de tinta de calamar. Luego los platos principales también sorprendentes: el Bonito curado con cítricos de Cayosa,una localidad cercana, un gel de limón marroquí fermentado y que terminan un hinojo del mar encurtido, también para no olvidar. El chef ha elaborado este plato recordando su infancia, con una polenta que preparaba su abuela con maíz blanco, el ha preparado su versión más cremosa de esta polenta en el fondo del plato, con sepia y una salsa de tinta de calamar, una mezcla que merece la pena probar… Otra pasta para no olvidar un fusillone glaseado con galera y pomelo rosado, se añade un aire de un vino espumoso italiano y se le añade un caviar iraní oscietra… Otro de los platos sorprendentes es el Ravioli de burrata y bogavante con una sopa de jamón y albahaca, elegante, fino, de sabores intensos… Para terminar el pichón, también muy sorprendente, con una receta de hígados a la Veneciana. Se presenta el Pichón a la brasa con una crema de cebolla y cebolla encurtida, harina tostada y jugo de cebolla al horno. Se acompañan de un sandwhich de interiores del pichón y perejil. Una delicia… Y llegaba el postre, a base de regaliz y ajo negro, en la parte de abajo una crema de café y también lleva un sorbete de frambuesa, ideales los toques de vinagre balsámico… He quedado fascinado con el «paseo gastronómico» que hemos realizado por Italia. Me han encantado los platos de pasta y sobre todo las cantidades. Ha sido más reconfortante la calidad que la cantidad, aunque es cierto que de alguno de los platos me hubiera comido dos o tres. Toda una experiencia este restaurante en el que la gastronomía está a la altura de sus «vistas» ¡De 10!
Ya habíamos ido al restaurante, pero el Rooftop by Oro Bianco nos encantó. Pedimos unos tragos que nos aconsejaron que estuvieron muy divertidos y exquisitos. Las pinzas nos sorprendieron, las croquetas muy buenas y el tartar un 10. Este año repito seguro. Y la relación calidad precio muy excelente!!!
Orobianco se merece, uno por uno, todos los galardones que ha obtenido estos años. Empezando por el lugar, de cara a toda la cosa de Calpe, un lugar cálido, elegante, sutil, con un trato a la altura, cercano, profesional en la que se adaptan al comensal en todo momento. Y es aquí donde Andrea orquesta una experiencia gastronómica donde, una vez acomodada la vista a la costa, los platos centran toda la atención y es ahí cuando te das cuenta que los adornos, el emplazamiento y el resto de detalles que envuelven el menú no son importantes, son eso algo totalmente prescindible y lo imprescindible lo que tienes en la mesa. El menú es muy completo, con un hilo conductor sin altibajos, aunque en alguno falto ritmo entre platos. Platos con mucho sabor, en los que la gran combinación de ingredientes se potencian unos con otros elevando el plato y esto si que es arte. No puedo dejar pasar la presencia de sus masas, clara manera de hacerte saber el origen de la cocina y estas dan la talla con creces. Así que visitar orobianco es una experiencia para vivir con todos los sentidos. Precio: 110-170/pax bebida a parte. Nota: 9/10
Restaurante con inmejorables vistas al mar, a Calpe y a su peñón. Con varias terrazas disponibles orientadas a un marco pictórico, digno de salvapantallas. La propuesta gastronómica, parte de la mezcla de la comida Italiana y Mediterránea, con una presentación en tres modalidades, denominados pasos… 5, 7 o 11 pasos (platos) correspondiéndose con 60, 85 o 120 euros el menú por persona. Cada plato es explicado por cada camarero que con absoluta profesionalidad dota tu mesa poco a poco de los útiles correspondientes, haciendo gala de una original vajilla y sobre todo diversa. Cada explicación de tu camarero refleja una sensación en la boca idéntica, apreciando cada uno de los matices propuestos. La cantidad de comida es evidentemente escasa, si bien, al menos en nuestra elección de 7 platos, fue más que suficiente para cenar. El lugar no es para salir saciado, es para apreciar sabores. En general la comida, que más o menos es dirigida hacia los gustos personales de cada mesa, es deleitable, con gran calidad, texturas perfectas y digna de su antigua estrella Michelin. Si bien hay que estar preparado para apreciar sabores fuera de lo normal. A tu mesa acude un Sommelier que nuevamente en base a tus gustos te dirige a una u otra elección de una gran variedad de vinos nacionales e internacionales de los que disponen, vino que se encuentra fuera de la degustación, lo cual eleva aún más la factura final. La copa nunca queda vacía, la atención a tu bebida es constante. El local, es de diseño vanguardista, con líneas rectas, abuso del cristal para gozar de las magníficas vistas y con decoración artística innovadora. Quizá resulte frio, plano, excesivamente banco, con esta idea de modernidad interiorista “minimalista”. En fin… tendencias. El personal, acorde al lugar, profesional, con exquisita educación, cada uno en su puesto, no queda un detalle al azar, todo está calculado, en tiempos y orquestado a la perfección por el personal. Políglotas, uniformados y cultivados en historias de apoyo a los ingredientes que proponen. En definitiva, un balcón con vistas bucólicas, gran cocina, excelente servicio, con precios elevados depende de para qué bolsillos. Yo lo reservaría para ocasiones especiales.
Nos han encantado tanto la experiencia gastronómica como el trato humano. Los platos son deliciosos, con mucho sabor. Se nota el fondo italiano en todos ellos pero respetando la esencia de la zona: los toques cítricos de las frutas de Callosa se hacen notar y hacen que la cena valga la pena. El detalle de los panes recién hechos se agradece en zona de playa. Por supuesto no han faltado ni la focaccia ni los grissini (uno de ellos de sobrasada y picante) tan italianos. El aceite para degustar con el pan ha sido un 9 elementos de Tarragona (delicioso) Los toques de alta cocina están por todas partes pero no hacen que el plato "sea raro" sino divertido y especial: el aire de hinojo que acompaña al san pedro es una exquisitez, el secreto ibérico está perfumado intensamente por la salsa que le acompaña y hace que cierres los ojos, la tempura de tinta de calamar con un intenso sabor y a la vez sutil, el "bombón" de aceite de oliva y albahaca... hay que ir y probar estos manjares. La metre, Inés, que viene del único dos estrellas en El Algarve de Portugal, nos ha dirigido de una manera tan cordial que apetecía invitarle a sentarse con nosotros. Eso mismo ha pasado con el someller que procede de Lasarte Barcelona y aún está formando la gran bodega: le hemos pedido un Vega Sicilia, Mandolas, que aunque todavía no aparece en carta ya lo tiene en su bodega y nos lo ha servido. Un encanto de verdad. Y tengo también que citar el trato del resto del personal, muy, muy agradable. Ah, y los chefs por supuesto, que me lo dejaba, aprobados con notas muyyyyy altas He intentado que os hagáis una idea de un sitio especial con unas vistas maravillosas al peñón. Por cierto, arriba está su coctelería recién estrenada que merece cien por cien la pena: el trato personal y el enclave tomando unas copas originales y bien preparadas. Pensamos volver muy pronto (Cena a la carta)
Experiencia culinaria increible! Realmente un disfrute para los sentidos! Gracias a todo el equipo por haberme hecho pasar una noche inolvidable
Menú espectacular en el restaurante Orobianco. En la dirección del restaurante está Paolo Casagrande que ha elegido a Andrea Drago, en cocina salada, y a Michele Crotta, en cocina dulce. Han diseñado dos menús degustación: uno largo (aperitivos – 6 pases – 2 postres – petits -fours) y el otro corto (aperitivos – 4 pases – 1 postre – petits-fours). También, disponen de un menú para sólo mediodía que difiere del corto en un pase. Es la “perfecta Cocina”. Veremos -y pronto- cómo suben en guías a lo más alto.
Una experiencia de 10 en todos los aspectos. Han cuidado cada detalle para que le experiencia sea inolvidable, en restaurante es una pasada, con unas vistas que no te dejan indiferente, el ambiente es muy ameno y la profesionalidad, dedicación, y pasión de todo el equipo hizo que nuestra cena fuese inmejorable. La comida, la protagonista de la noche, superó todas las expectativas y cada plato estaba más bueno que el anterior. Cada recomendación fue acertada y el acompañamiento durante toda la cena fue excepcional. Especial mención al Chef Andrea Drago y a todo su equipo, cuya estrella Michelin está más que merecida.
Una experiencia estupenda. La comida riquísima, un gran servicio (hoy en día ya no se ven así). Las vistas espectaculares, lo cual hacía el lugar único. Si tengo que poner alguna pega pequeñita es que nos quedamos con un poco de hambre con el menú degustación con cócteles, pero nada más destacable. Repetiremos seguro!
Trato exquisito, tanto Marco como el personal, fueron encantadores y nos hicieron sentir muy cómodos. Adaptaron el menú de mi pareja de forma excepcional, ya que es alérgica a la lactosa. Comida deliciosa y delicada. Se nota mucho el trabajo que hay detrás. Productos de primera. El lugar es espectacular con unas vistas maravillosas. Repetiremos esta vez en compañía.
La comida espectacular, la vistas de ensueño y el personal amabilísimo! Toda una sinfonía de sabores!!! Enhorabuena a la cocina, totalmente recomendable, ya estamos deseando volver.
Uno de los mejores restaurantes de la Comunitat Valenciana. Todos los platos y todas las elaboraciones me parecieron perfectas, no podría ni una pega. Además, el establecimiento està ubicado en una zona preciosa e inmejorable. Por último, el servicio de sala fue maravilloso.
Que rico todo!! hoy he podido degustar dos especialidades riquísimas en la feria gastronómica de Alicante, el taco y las croquetas con un excelente vino tinto y hemos repetido. Cuando vayamos a Calpe reservaremos. Gracias por vuestro buen hacer y simpatía.
No estaba mal, pero me esperaba mucho mas de la comida. El servicio es muy buena y tiene una vistas espectaculares el restaurante
Sitio espectacular, con unas vistas fantásticas y el Trato muy muy bueno. El Chef Bernardini propone unos platos muy elaborados, con sabores complejos quizás demasiado para todos los paladares. La presencia de cítricos en muchos platos reduce el efecto sorpresa. La experiencia en general es buena pero no tanto como para volver.
Como comentamos al finalizar la cena, los dos platos que más llamaron nuestra atención por su intensidad y combinación de sabores, fueron el risotto y la cocha de pasta. El plato de carne, el cordero, hubiésemos agradecido que estuviera un puntito más hecho (o que nos hubieran avisado como salía el plato) ya que comentamos al inicio de la cena que no nos gustaba la carne cruda. En cuanto al primer postre, el babà estaba un poquito seco y las esferificaciones no explotaban en boca, sino que al morderlas se convertían en una pasta. En servicio muy amable y agradable pero echamos de menos que estuvieran un poco más pendientes de reponer el agua y el pan sin pedirlo. En general bien pero faltan estos detallitos para valorarlo con 5 estrellas.
Pedimos el menú largo, que la verdad no nos decepcionó. A excepción de un plato que no nos convenció, el resto estaban muy buenos y algunos realmente sorprendentes. No se si para estrella michelin, pero nos gustó bastante a pesar del servicio que no fue el esperado. Ambiente y vistas muy bonitas.
Privilegiadas vistas al mar Mediterraneo y al peñon Ifach. El personal muy profesional, muy agradable y excelente atencion. Saludo del chef al recibirnos. Excelente presentacion en los platos, sin embargo las sensaciones para percibir de texturas ,sabores y olores en una experiencia estrella michelin , no fueron las que me transmitieron, esperaba mas de esta experiencia.
Hice el menú único con 11 pases. La comida y materia prima es excepcional. El trato exquisito. Los platos buenísimos, sobre todo su ceviche y su pasta. El postre de coco también muy sorprendente. A modo de mejora, me hubiese gustado que separaran las mesas de pareja de las de familias con niños. El ambiente fue ruidoso, con tablets con voz alta y niños haciendo jaleo. Una lástima para una experiencia gastronómica tan tan buena
Visita para comer en julio/21. Menú corto (85€) Restaurante ubicado en una colina al que no es fácil acceder, aunque si sigues las indicaciones de Google Maps se llega sin problemas. Una vez allí, lo primero que llama la atención son las vistas de Calpe. Impresionantes. La atención del personal es magnífica y atenta en todo momento, cuidando cualquier detalle para que te sientas cómodo y disfrutes de la comida. Respecto al menú degustación. De aperitivo nos pusieron un puré de pipas de girasol con setas bastante interesante. Después el pan de hogaza, focaccia y grissini, con una especie de “mayonesa” de tomate con anchos y alcaparras que estaba espectacular. Como primer paso del menú había un cambio con respecto al que parece en la web, pues indicaba Untuoso de bacalao pero en su lugar nos trajeron Costrini de harina de garbanzos, gambas crudas y albahaca que esta impresionante. Creo que salimos ganando con el cambio. El segundo paso fue un tartar de solomillo que cuando lo ves en el plato te da pena comértelo y cuando te lo has comido te da pena que no haya más. Creo que fue lo que más nos impresionó de la cena. Como tercer paso nos pusieron Calamar con caldo de pescado, citronela y jengibre, una mezcla de sabores interesante y bien resuelta. Para continuar, unos espaguetis a la carbonara con galera. Bien. Posiblemente el plato menos sorprendente. Y como quinto y último pase otro cambio con respecto al menú de la web. En vez de Cordero, nos pusieron Rape con stracciatella, caldo de mejillones y tinta de calamar. Respecto a los postres, primero un helado de jengibre y apio muy refrescante y después otro de ‘vainilla’ y leche merengada. Los ‘bombones’ de aperitivo con el café realmente estupendos. En resumen. Restaurante que merece la pena visitar al menos una vez, con una atención exquisita por parte de todo el personal, precio acorde a este tipo de locales y una calidad/innovación media-alta. Recomendable.
Visita para comer en julio/21. Menú corto (85€) Restaurante ubicado en una colina al que no es fácil acceder, aunque si sigues las indicaciones de Google Maps se llega sin problemas. Una vez allí, lo primero que llama la atención son las vistas de Calpe. Impresionantes. La atención del personal es magnífica y atenta en todo momento, cuidando cualquier detalle para que te sientas cómodo y disfrutes de la comida. Respecto al menú degustación. De aperitivo nos pusieron un puré de pipas de girasol con setas bastante interesante. Después el pan de hogaza, focaccia y grissini, con una especie de “mayonesa” de tomate con anchos y alcaparras que estaba espectacular. Como primer paso del menú había un cambio con respecto al que parece en la web, pues indicaba Untuoso de bacalao pero en su lugar nos trajeron Costrini de harina de garbanzos, gambas crudas y albahaca que esta impresionante. Creo que salimos ganando con el cambio. El segundo paso fue un tartar de solomillo que cuando lo ves en el plato te da pena comértelo y cuando te lo has comido te da pena que no haya más. Creo que fue lo que más nos impresionó de la cena. Como tercer paso nos pusieron Calamar con caldo de pescado, citronela y jengibre, una mezcla de sabores interesante y bien resuelta. Para continuar, unos espaguetis a la carbonara con galera. Bien. Posiblemente el plato menos sorprendente. Y como quinto y último pase otro cambio con respecto al menú de la web. En vez de Cordero, nos pusieron Rape con stracciatella, caldo de mejillones y tinta de calamar. Respecto a los postres, primero un helado de jengibre y apio muy refrescante y después otro de ‘vainilla’ y leche merengada. Los ‘bombones’ de aperitivo con el café realmente estupendos. En resumen. Restaurante que merece la pena visitar al menos una vez, con una atención exquisita por parte de todo el personal, precio acorde a este tipo de locales y una calidad/innovación media-alta. Recomendable.
Hice el menú único con 11 pases. La comida y materia prima es excepcional. El trato exquisito. Los platos buenísimos, sobre todo su ceviche y su pasta. El postre de coco también muy sorprendente. A modo de mejora, me hubiese gustado que separaran las mesas de pareja de las de familias con niños. El ambiente fue ruidoso, con tablets con voz alta y niños haciendo jaleo. Una lástima para una experiencia gastronómica tan tan buena
En otras circunstancias quizás lo hubiese calificado con cinco estrellas. El lugar es cautivador con unas bonitas vistas desde la terraza, que es el sitio donde recomiendo se visite este restaurante. Es una buena cocina de autor aunque demasiado mínimalista por lo que al final las raciones del menú degustacion resultan escasas y al final y por esta consecuencia, de precio algo elevado. Así se lo hicimos saber. Destacar que el trato es exquisito y de calidad. Espero subsanen estas, para mi, deficiencias.
Volveremos para editar esta nota pq el sitio lo merece. La puesta en escena es buena, el servicio no está mal. Los platos son originales aunque no hay nada excepcional. Quizá es esa falta de rematar, es lo que te deja con la sensación de que podría haber sido todo mucho mejor. Volveremos a ver si ha mejorado. Aprobados. Gracias
Platos elaborados y buena carta de vinos con precios correctos. Perdonado el servicio con gente nueva y uno de los platos de este menú no pudo salir. Quizá me faltó algo que me sorprendiera en cuanto a sabores es un estrella Michelin pero no puedo decir nada de eso.
La terraza tiene unas vistas espectaculares. La comida, que está muy rica, es muy escasa comparada con restaurantes similares, con una estrella Michelin. El menú corto, 4 platos, son eso, un entrante, primero, segundo y postre.
Nos recomendaron el restaurante y estaba completamente reservado durante nuestra estancia.a reseña negativa es oír su inexistente gestión de la lista de espera; por una parte te dejan apuntarte; y por otra, no tienen la cortesía de contactar para anunciar que no ha habido suerte e invitarte a reservar para otro día; volveremos a Calpe y volveremos a intentarlo; dejo esto como sugerencia Me contactaron después para ofrecerme una reserva; lamentablemente ya no estaba en Calpe. Queda pendiente!
El local es muy bonito con unas vistas increíbles del peñón de ifach. Comida elaborada como todos los estrella Michelín con la salvedad de que este es el primero en el que me pareció que lo que pagué no estaba justificado. Podría decir que en estos sitios si los sabores no son de tu gusto al ser muy intensos es probable que no salgas del todo contento, pero es algo asumible, lo que no puede pasar es que alguno de los productos no esté en buen estado. En este caso la Manta-raya estaba pasada con un sabor muy intenso a amoniaco, algo frecuente en este tipo de pescados cuando no son frescos. Por lo demás la atención fue buena y rápida aunque como ya dije los sabores no fueron todos de nuestro agrado. Hubo 3 platos que no nos gustaron, otros 2 nos gustaron simplemente y los demás sí que fueron muy buenos en especial el canelón de navaja y el risotto. El pseudo-sorbete también me pareció muy, muy bueno, fresco y original y el postre final si te gusta el chocolate negro esquisito
La experiencia ha sido un poco agridulce. El sitio es muy bonito con unas vista espectaculares, así como un personal muy atento. Pero detalles como la espera entre platos ha sido excesiva y traer dos vermuts ya servidos en el vaso a la mesa nunca me ha gustado. Me ha parecido demasiado elevado el precio de la bebida, 11€ por vermut “x” y 7,60€ por una copa de un vino blanco cuya botella cuesta menos de 10€ en un supermercado. Los platos del menú no me han sorprendido como esperaba, sobre todo el de pescado y el de carne. Y por último, aunque no tenga culpa el restaurante, mala suerte que en mesa de al lado coincidiera una pareja con un bebé que no ha dejado de berrear en toda la comida, a pesar de los detalles del camarero intentando suavizar la situación. En fin, mi experiencia no ha sido positiva lamentablemente.
Lamentablemente no puedo escribir una opinión del todo satisfactoria tras mi segunda visita al restaurante al igual que tampoco lo pude hacer en la primera repitiéndose el mismo problema que la vez anterior: CANTIDAD DE LAS RACIONES. La calidad y creatividad de la comida es de un buen nivel, ahí no tengo nada que reprochar (es cierto que dentro de un menú largo pues siempre hay cosas que nos pueden gustar más o menos) lo que sí que no me gusta, es salir de un restaurante con la sensación de que he comido "poco". La cocina vanguardista, creativa, fusión, llamémosla como queramos no está reñida con el salir de un comida con una sensación de vacío y me baso en la experiencia de restaurantes en la propia zona con estrella michelín como El Xato, Bon Amb, Beat, ... Como siempre digo que una imagen vale más que mil palabras creo que lo mejor es ver las fotografías para entender mi queja. En la primera ocasión que fui existía un menú de 5, 7 y 9 pasos. Elegimos la primera opción de 5 y salimos directamente a comer en casa porque aquello fue demencial. Decidimos darle una segunda oportunidad pero sin caer en el error del año pasado, fuimos directos a por el menú de 9 y de nuevo más de lo mismo. Raciones minúsculas, algunas de ellas casi de un bocado. 9 platos de las cuales 2 son postres. Sinceramente pagar 110 euros y salir con esa sensación de sí estaba todo bueno pero; tengo hambre ... no me ha pasado en ningún otro restaurante de esta categoría. Para mi sigue siendo una nota pendiente en Orobianco.
Lamentablemente no puedo escribir una opinión del todo satisfactoria tras mi segunda visita al restaurante al igual que tampoco lo pude hacer en la primera repitiéndose el mismo problema que la vez anterior: CANTIDAD DE LAS RACIONES. La calidad y creatividad de la comida es de un buen nivel, ahí no tengo nada que reprochar (es cierto que dentro de un menú largo pues siempre hay cosas que nos pueden gustar más o menos) lo que sí que no me gusta, es salir de un restaurante con la sensación de que he comido "poco". La cocina vanguardista, creativa, fusión, llamémosla como queramos no está reñida con el salir de un comida con una sensación de vacío y me baso en la experiencia de restaurantes en la propia zona con estrella michelín como El Xato, Bon Amb, Beat, ... Como siempre digo que una imagen vale más que mil palabras creo que lo mejor es ver las fotografías para entender mi queja. En la primera ocasión que fui existía un menú de 5, 7 y 9 pasos. Elegimos la primera opción de 5 y salimos directamente a comer en casa porque aquello fue demencial. Decidimos darle una segunda oportunidad pero sin caer en el error del año pasado, fuimos directos a por el menú de 9 y de nuevo más de lo mismo. Raciones minúsculas, algunas de ellas casi de un bocado. 9 platos de las cuales 2 son postres. Sinceramente pagar 110 euros y salir con esa sensación de sí estaba todo bueno pero; tengo hambre ... no me ha pasado en ningún otro restaurante de esta categoría. Para mi sigue siendo una nota pendiente en Orobianco.
El sitio muy bonito pero con las puertas abiertas y viento fresco pasamos frío. Elegimos el menú de 5 pasos que era sorpresa y que me decepcionó bastante y los platos excesivamente escasos. En mi opinión no está a la altura de una estrella Michelin.El personal muy amable pero estaba constantemente “revoloteando”
Decepción por segunda vez consecutiva. La primera vez que estuvimos, cuando aún tenía una estrella Michelín, salimos bastante desencantados (quizás nos habían hablado demasiado bien de él y teníamos unas expectativas muy altas en cuanto a la comida, aunque el trato fue excelente), pero por insistencia de un amigo que nos dijo que había leído una reseña muy buena sobre el nuevo cocinero, decidimos darle una segunda oportunidad. En el restaurante éramos 3 mesas, 2 mesas de 2 personas y la nuestra de 6 personas. Al rato de llegar se acercó la camarera, con unas formas "no demasiado correctas", a llamarnos la atención porque una de las mesas se había quejado que estábamos hablando alto, cosa que para nada era cierto (indudablemente una mesa de 6 personas hablan más alto que una de dos, pero en ningún momento subimos el tono de voz más de la cuenta, para nada). Primer error, si es un restaurante para comer en absoluto silencio deberían advertirlo o no coger mesas numerosas. En cuanto a la comida, pedimos el menú de degustación de 8 platos, de los cuales 2 estaban muy bien, 1 aceptable, y los otros 5 no nos gustaron a ninguno. Ahí que juzgue cada uno, en un menú de degustación no siempre aciertas en todos los platos, pero acertar en únicamente 2 de 8 me parece poco. Y según mi experiencia en restaurantes de esta categoría con menús de degustación, el chef siempre sale al final a preguntar qué tal hemos comido. Allí no salió nadie (ni a nuestra mesa ni a ninguna de las otras dos), cosa que realmente nos sorprendió. De verdad he sido muy correcta al hacer la reseña, puedo decir que excesivamente correcta, porque estuvimos a punto de levantarnos e irnos por el trato recibido, ya no por la comida.
El sitio es precioso, pero como casi toda la alta cocina no merece la pena pagar, se come mejor en casa, además de los elevados precios. Mucho vanguardismo para platos que apenas se disfrutan. Decían que es el sitio más romántico de Calpe, tengo mis dudas
Entiendo que en este tipo de restaurantes que ostentan u ostentaban 1 estrella Michelin pueden ser complicados para personas que como yo no estamos acostumbrados a pagar una pequeña fortuna por comida que hay que mirar con lupa porque sino solo se ve el plato y que encima sea regular. Fue un error ir, la experiencia no es nada del otro mundo y no sale a cuenta.
Lamentablemente no ha sido una buena experiencia. El trato del personal excelente aunque no puedo decir lo mismo del menú de 11 pasos,ya que, de 11platos,3 llevaban hinojo y prácticamente sabian muy parecidos.Las raciones bastante escasas. Aclarar que todo está bueno, pero no buenísimo como en otros restaurantes de estrella michelín.. Eso sí,¡las vistas muy buenas! Respecto a la "suite", creo que son empresas diferentes y que no la gestiona el restaurante...Parece una "suite" , pero no es una suite. Por no mencionar a los pequeños inquilinos(insectos),que teníamos revoloteando en la habitación toda la noche.
No hemos comido pero dudo mucho que pudieran tener un menú que disipara el mal trato recibido. Nos cancelan la reserva por las restricciones y a pesar de insistir en que no podemos acudir en otra fecha, no están dispuestos a la devolución del dinero...finalmente acceden pero la mala gestión y el mal trato ya se había hecho visibles. Lástima. Respecto a su respuesta: Nosotros no adquirimos un bono regalo, nosotros reservamos con esa experiencia y la plataforma de pago nos hizo abonar el importe íntegro (cosa que me pareció bastante rara aunque luego ya entendí por qué). Nos llamaron para cambiarnos la fecha, eso es cierto, pero nos dejaron bien claro que no cabría la devolución del dinero. Tuvimos que hablar con 3 personas diferentes para ello... y el jefe de cocina, nos habló de muy malas formas, no nos sentimos cómodos en ningún momento con el trato recibido. Señores, a cualquier otro restaurante de esta categoría no le habría temblado el pulso a la hora de gestionar esta situación, sin embargo, ustedes lo hicieron de la peor forma posible: incomodando al cliente. Me gustaría dejar constancia de que, si la devolución del dinero se hubiera hecho de otra manera, bien desde el principio, no les quepa duda de que hubiéramos ido en otra ocasión a disfrutar de su cocina.
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Partida Colina del Sol, 49A, 03710 Calp, Alicante, Spain
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