Casa Vito
Bar · Bocígano
Sobre Casa Vito
Casa Vito, ubicado en Bocígano, es un bar que ofrece una experiencia culinaria memorable. Destacamos por un ambiente acogedor y un servicio atento que se preocupa por el bienestar de cada cliente. Nuestra cocina, con opciones para almuerzo y cena, se especializa en platos deliciosos como la focaccia...
Casa Vito, ubicado en Bocígano, es un bar que ofrece una experiencia culinaria memorable. Destacamos por un ambiente acogedor y un servicio atento que se preocupa por el bienestar de cada cliente. Nuestra cocina, con opciones para almuerzo y cena, se especializa en platos deliciosos como la focaccia casera, el vitel toné y pastas exquisitas, incluyendo opciones para celíacos. Los espaguetis con albóndigas y la pasta de sepia son especialmente recomendados. Además, ofrecemos una cuidada selección de café, cócteles, cervezas y licores. Abierto de martes a domingo, con opciones para llevar, comer en el local o disfrutar de la entrega a domicilio.
Què diuen els clients de Casa Vito
Casa Vito es un restaurante italiano con ambiente acogedor y decoración original. Destacan la pasta, especialmente la pasta negra con marisco, y la amabilidad del personal. Algunos clientes mencionan lentitud en el servicio y problemas de accesibilidad.
Plats populars
Ideal per a
Tip: Si vas, prueba la pasta negra con marisco. Algunos clientes recomiendan tener en cuenta que las raciones son abundantes.
Services
Què veure a prop
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Explora els voltants de Casa Vito
Casa Vito es troba a Bocígano, envoltat de llocs d'interès cultural i històric. Aquests són alguns dels punts més destacats als voltants.
Patrimoni Històric
- Sede Internacional de la Institución Teresiana (A 429m) — edificio en Madrid bien de interés cultural
Edificis Religiosos
- iglesia de Nuestra Señora del Pilar (A 99m) — lugar de culto en Madrid
- iglesia de la Virgen Peregrina (A 392m) — iglesia en Madrid
Altres Llocs d'Interès
- Virgen del Pilar (A 93m) — monumento urbano de Madrid
- Residencia de Personas Mayores (A 154m) — edificio en la calle del Conde de Peñalver de Madrid, España
- Biblioteca del Centro de Información y Documentación del Consumo - CIDOC (A 251m) — biblioteca en España
- Antigua sede del Instituto Nacional de Industria (A 263m) — edificio en Madrid
- Antiguo palacete de D. Francisco Taviel de Andrade (A 298m) — edificio en Madrid
- Antiguo palacete del marqués de Rafal (A 383m) — edificio en Madrid
- Palacio del Vizconde de Escoriaza (A 437m) — edificio en Madrid
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Preguntes freqüents sobre Casa Vito
Opinions de Casa Vito Bocígano
Estaba todo super bueno, fuimos un grupo de 10 personas para hacer la cena de navidad del grupo y salimos encantados, pedimos de todo un poco de la carta mas o menos y estaba todo super bueno. Experiencia 100%recomendable para pasar un rato agradable comiendo de calidad a un precio razonable.
Una grata sorpresa de sitio!! Nos gustó mucho, desde la calidad y variedad de la comida, hasta la decoración del lugar. Tanto la pasta como las pizzas muy ricas. Sitio muy recomendable.
Lugar pintoresco, con personal muy amable y una comida italiana suculenta. Las alcachofas deberían cuidar un poco más su elaboración, pero la pasta don Vito y la pizza de mortadella ahumada estaban muy ricas. La tarta de limoncello un gran acierto, pero le pusieron unas flores duras por encima de decoración que restaron al plato. Los precios para ser un italiano un poco elevados para lo que consumimos. Espero que sirva para mejorar.
El mejor Italiano al que he ido nunca. Desde que entramos hasta que salimos nos sentimos como en casa. El personal amable y simpático. La comida inmejorable y el ambiente de 10. Volveremos y muchas veces. Recomendado 100%.
Marlon nos ha prestado el mejor servicio que hemos recibido en Madrid. Su atención y amabilidad son un 100/10. La comida muy rica también! La burrada ahumada… un hit total!
Sitio genial, comida rica, trato inmejorable. Su camarera Holy una memoria prodigiosa y un trato excelente. Buen tardeo, confiamos en el sitio para un día importante como mi cumpleaños y fue un éxito … La actuación de Gonzalete sublime un 10. Volveremos seguro.
Restaurante típico italiano buscando toques curiosos con el babero y algun plato interesa de conocer. La comida está muy buena, recomiendo las pizzas y los gnochis. Lo mejor del centro el servicio, Alejandro fue atento desde el primer momento que nos sentamos y es un gustazo que te atiendan el servicio con una sonrisa y alegría que desprende.
Fuimos el pasado sábado y he decir que hasta hoy, es la mejor carbonara que he comido. Además el trato fue exquisito, Alejandro estuvo pendiente de nosotras en todo momento asegurándose que todo estuviese bien.
Comida riquísima, especial para una cena con amigos y pareja. Relación calidad-precio genial, muy buen ambiente y animado con música por la noche también en directo para tomar una copa. La atención perfectísima :) Vaya, que recomiendo 100%!
fue un placer definitivamente haber comido acá ! Excelente atención! Y servicio me voy satisfecho! Mil gracias Alejandro por aver echo de este almuerzo algo especial para mi familia!
La atención de los camarer@s de diez , super profesionales y majos , gracias por atender nuestras peticiones..😊 La pasta al pesto deliciosa , la planta de arriba súper tranquila. El tiramisú delicioso. Precios asequibles para todos los bolsillos y con parkings cercanos. Gracias por una velada estupenda. Volveremos
La pizza de mortadela esta increíble!!!!!. El camarero de la terraza es muy agradable. Le veo todos los días porque trabajo al lado y siempre tiene unas palabras buenas para mi. Le veo como trabaja y esta siempre atento. No he entrado dentro pero he visto fotos y es muy bonito. La próxima vez pediré pasta negra, creo que esta buenísima.
Celebré mi cumpleaños aquí. Éramos 20 personas y pude reservar con muy poca antelación, sin ningún tipo de problema. Pude pedir de carta para todos siendo tantos. El servicio y el lugar de diez y la comida espectacular. Gracias también al chef por salir todo el tiempo para ver cómo estaba saliendo todo. Repetiría sin duda!
Fuimos a cenar un miércoles, nos atendió Marlon, desde el primer momento la atención fue inmejorable, estuvo muy pendiente de nosotros y nos ofreció un montón de opciones bajo su criterio acertando de lleno. Todo buenísimo eso si, salimos llenísimos pero mereció la pena cada plato. La pasta negra de sepia con gambones estaba increíble, de las mejores pastas que hemos probado y los postres muy grandes a la par que deliciosos. Por último el lugar, bonito cuidado y decoración súper italiana. Volveremos seguro!!!
Experiencia muy buena y servicio muy atento. Destacar la pasta de sepia, muy rica y con mucho sabor, y la pizza mortadela con un sabor diferente a cualquier otra. Y de postre, recomendaría, para los amantes del cafe, el tiramisu, muy potente de sabor. Cocteles muy buenos también. Precio por persona +50€ con dos cocteles por cabeza. Buena calidad, precio y ambiente.
Ha sido una de las mejores elecciones que podríamos haber hecho para comer, una comida sensacional, platos abundantes y deliciosos, un gusto italiano exquisito y totalmente casero! Tuvimos la suerte de que nos atendiera Mery, que nos acompañó en esta maravillosa experiencia con un trato excepcional, atenta en todo momento de todo y dejándonos muchas ganas de volver, solo podemos dar las gracias por esta velada tan buena.
Buen ambiente con comida italiana muy auténtica, no os podéis perder la pasta don Vito y la pizza de mortadela. El personal muy amable y atento. A partir de las 23h hay espectáculo y musica, se convierte más en una discoteca que un restaurante, por lo que es ideal para pasar una buena noche de amigas.
He ido con una amiga y todo genial. La comida espectacular, la pasta don vito tiene un sabor y una pinta exquisita. El servicio 100/10, nuestra camarera Holy ha sido eficiente y cordial, nos ha recomendado las pastas y lo ha clavado. Ha sido muy amable y con una sonrisa en todo momento. Volveremos seguro!
Hemos venido a comer por el día del padre. Primera vez que veníamos y repetiremos sin duda. Al ser día del padre, nos han acomodado en la mesa y recibido con una rosa y un coctel de bienvenida. Hemos pedido pasta y pizza, y estaba todo buenísimo y buenas cantidades. De postre hemos probado tarta de queso (BRUTAL y grande ) y la trenza de chocolate. (También increíble) Nos ha atendido Deyker.SÚPER SIMPÁTICO y atento. Repetiremos sin duda.
El restaurante tiene una decoración preciosa. La terraza es pequeña, pero bien cuidada. El servicio es excelente. Marlon y Alejandro merecen un 10 por el trato cercano y su amabilidad, destacando además que sus sugerencias en relación a la carta fueron acertadas. Los platos que pedimos, exquisitos todos. Sin duda repetiré, y por supuesto, recomendaré el sitio.
El mejor italiano que he probado en mucho tiempo, el sitio es super bonito, desde la entrada a las dos salas, todo super guay. La comida está buenísima y el trato de personal es increíble. Cenamos varios amigos y tomamos una tabla de aperitivos, la pasta de Don Vito, la pasta Nero, los pacheri al funghi, la pizza 4 quesos, la pizza mortadela y un tiramisú. Estaba todo increíble, las pizzas y la pasta de Don Vito hay que pedirlos si o si, los platos rondan los 13 euros aunque los entrantes son más baratos aun. Una experiencia de 10, repetiré 100%
Trato del personal excelente .Sitio tranquilo y limpio.Muy acogedor,me encantó la decoración de las mesas y las fotos.Recomiendo los spaquetis con albóndigas y la pasta de sepia.Todo muy rico ,raciones abundantes.La única pega que pondría sería que pedimos entrante y 2 platos y era mucho y el camarero no nos recomendara nada.Pero igualmente merece la pena .
Mi visita a Casa Vito fue una experiencia gastronómica encantadora, marcada por la autenticidad de la cocina italiana y un ambiente cálido y familiar. El local transmite cercanía desde el primer momento: decoración sencilla con toques rústicos, mesas bien dispuestas y una atmósfera relajada que invita a disfrutar sin prisas. La comida fue excelente. Los platos de pasta fresca destacaron por su sabor auténtico y la calidad de los ingredientes, preparados con esmero y tradición. Las pizzas al horno de leña tenían una masa ligera y crujiente, con combinaciones de sabores equilibradas y generosas. Los entrantes, como bruschettas y antipasti, ofrecieron un inicio perfecto, mientras que los postres –especialmente el tiramisú– pusieron el broche final con dulzura y elegancia. La carta de vinos incluía opciones italianas bien seleccionadas, ideales para acompañar cada plato y realzar la experiencia. El servicio fue atento, cordial y cercano. El personal transmitía pasión por la cocina italiana y se aseguró de que cada detalle estuviera cuidado, lo que hizo que la visita resultara aún más agradable. Lo que más me impresionó fue la combinación de sabores auténticos, ambiente acogedor y hospitalidad sincera. Comer en Casa Vito no es solo disfrutar de buena cocina, sino sentirse parte de un espacio donde la tradición italiana se vive con cariño. En resumen, Casa Vito es una visita obligada para quienes buscan cocina italiana auténtica en un entorno cálido y familiar.
Teníamos ganas de probar este sitio y superó ampliamente nuestras expectativas! Focaccia casera en su punto. El Vitel excelente y las pastas un 10. Además las porciones muy generosas. Ambiente tranquilo y decoración bonita. La Atencion un 10, un camarero muy majo que nos atendió con una sonrisa y despejó todas las dudas amablemente. Los precios en su justa medida, mas teniendo en cuenta el ambiente la atención y la ubicación. Sin duda lo te recomiendo y volveremos.
Teníamos ganas de probar este sitio y superó ampliamente nuestras expectativas! Focaccia casera en su punto. El Vitel excelente y las pastas un 10. Además las porciones muy generosas. Ambiente tranquilo y decoración bonita. La Atencion un 10, un camarero muy majo que nos atendió con una sonrisa y despejó todas las dudas amablemente. Los precios en su justa medida, mas teniendo en cuenta el ambiente la atención y la ubicación. Sin duda lo te recomiendo y volveremos.
La pasta está espectacularmente buena. La pasta negra con marisco es un must. Incluso estuvimos parte de la cena sin hablar porque nos limitamos a degustarla. El restaurante imita el ambiente italiano. No tengo más palabras salvo para decir que volveremos.
Un excelente sitio para comer italiano en Madrid! La verdad es que siempre le pasábamos por al frente pero nunca habíamos entrado. Hoy nos decidimos a comer allí y no defraudó. Desde los entrantes, hasta el postre y el café, todo buenísimo. Súper recomendado!
El mejor italiano que he probado en mucho tiempo, el sitio es super bonito, desde la entrada a las dos salas, todo super guay. La comida está buenísima y el trato de personal es increíble. Cenamos varios amigos y tomamos una tabla de aperitivos, la pasta de Don Vito, la pasta Nero, los pacheri al funghi, la pizza 4 quesos, la pizza mortadela y un tiramisú. Estaba todo increíble, las pizzas y la pasta de Don Vito hay que pedirlos si o si, los platos rondan los 13 euros aunque los entrantes son más baratos aun. Una experiencia de 10, repetiré 100%
El restaurante tiene una decoración original y el servicio ha sido muy atento, ya que nos recomendaron algunos platos y estuvieron muy atentos de que nos sintiéramos cómodas. Tienen carta de celiacos. Recomiendo la pasta con marisco, así como el penne con calabacín.
Fui con una amiga para conocer esta nueva trattoria de Madrid y me encantó! El servicio y la calidad me recordó al típico restaurante italiano. Muy bueno todo y está bien relación calidad/precio. Lo recomiendo y volveré!
Trato del personal excelente .Sitio tranquilo y limpio.Muy acogedor,me encantó la decoración de las mesas y las fotos.Recomiendo los spaquetis con albóndigas y la pasta de sepia.Todo muy rico ,raciones abundantes.La única pega que pondría sería que pedimos entrante y 2 platos y era mucho y el camarero no nos recomendara nada.Pero igualmente merece la pena .
Ha sido una cena muy agradable y deliciosa, un ambiente acogedor y muy familiar, con música que hace la experiencia muy amena y divertida además de contar con un servicio impecable por parte de Alejandro. Muy recomendable.
Me encantó la experiencia, tienen carta específica para celíacos y pude disfrutar de unos auténticos spaghetti carbonara. Además, cuentan con entrantes variados y postres. Sin duda repetiría. Destacar la amabilidad del personal.
Mi visita a Casa Vito fue una experiencia gastronómica encantadora, marcada por la autenticidad de la cocina italiana y un ambiente cálido y familiar. El local transmite cercanía desde el primer momento: decoración sencilla con toques rústicos, mesas bien dispuestas y una atmósfera relajada que invita a disfrutar sin prisas. La comida fue excelente. Los platos de pasta fresca destacaron por su sabor auténtico y la calidad de los ingredientes, preparados con esmero y tradición. Las pizzas al horno de leña tenían una masa ligera y crujiente, con combinaciones de sabores equilibradas y generosas. Los entrantes, como bruschettas y antipasti, ofrecieron un inicio perfecto, mientras que los postres –especialmente el tiramisú– pusieron el broche final con dulzura y elegancia. La carta de vinos incluía opciones italianas bien seleccionadas, ideales para acompañar cada plato y realzar la experiencia. El servicio fue atento, cordial y cercano. El personal transmitía pasión por la cocina italiana y se aseguró de que cada detalle estuviera cuidado, lo que hizo que la visita resultara aún más agradable. Lo que más me impresionó fue la combinación de sabores auténticos, ambiente acogedor y hospitalidad sincera. Comer en Casa Vito no es solo disfrutar de buena cocina, sino sentirse parte de un espacio donde la tradición italiana se vive con cariño. En resumen, Casa Vito es una visita obligada para quienes buscan cocina italiana auténtica en un entorno cálido y familiar.
Bonita velada de 4 personas. Original el comedor, bien decorado. Algo ruidoso. La comida bastante buena. Vitello y Burrata para compartir. Quizás algo escasos los platos. 3 pizzas muy sabrosas (diabola; mortadela; setas y trufa) y de buena proporción. Acabamos con tiramisu. La cuenta por persona algo elevada (35-40€) aunque no desorbitada dada su situación. Eso sí, carisisimo el licor. 6€ por cada crema de orujo. El servicio muy eficiente, amable y con recomendaciones
Comí el sábado con mi pareja y todo perfecto! Una comida increíble y un ambiente muy tranquilo. La camarera que nos atendió (Holy) nos recomendó muy acertadamente unos platos y fue muy servicial en todo momento. Volveremos!
Nada más entrar ves una escalera imponente y una decoración de película. Es el sitio ideal para sacarte unas buenas fotos. Los camareros fueron muy amables y rápidos. Las pizzas estaban buenas y la tarta de queso es brutal. Cierran a las 2 de las mañana los sábados, así que si quieres cenar, y luego disfrutar de alguna bebida es tu sitio
Fuimos un grupo grande y la comida está buena pero es algo caro para lo que es. Además, habíamos reservado trona y nos habían dicho que si y al llegar dijeron que no había, por lo que tuvimos que cenar con el bebé en brazos, lo que incomodó un poco nuestra estancia allí. También había en la planta de arriba cenas con música en directo pero no nos preguntaron, nos pusieron en la mesa en la planta de abajo. La camarera muy agradable.
Local muy acogedor, lleno de escaleras, pero decorado como una auténtica trattoria italiana. El personal muy amable y servicial. La comida no me sorprendió especialmente, estaba todo bien, pero nada me pareció espectacular. Entorno a las 22:30 de la noche ponen música, un pelín alta para mi gusto. Es un bonito sitio donde ir a una cita.
El camarero (creo que Ian) muy atento y amable. El pan focaccia no valía para nada, la pasta no fue su mejor día. Se les había terminado el café. 37€ por persona
Haciendo caso a las recomendaciones y algunas de las reseñas, hemos venido a conocerlo. De inicio, te encuentras con unas escaleras que serán muy bonitas, pero nada prácticas para las personas con problemas de movilidad, por carecer de pasamanos en ambos lados, por cierto, pregunté si había algún acceso para personas en silla ruedas y me dijeron que no, que había personal que podría ayudar cargando la silla escaleras arriba. Pasando al meollo del asunto, he de decir que la comida no estaba nada mal, me sorprendió gratamente. Comenzamos con un Vitello Tonnato en su punto. Luego seguimos con un Orecchiette de guiso de carrilleras ibéricas y setas. Para que se hagan una idea, la orecchiette la pasta fresca originaria de la cocina típica de Apulia, es famosa por su característica forma redonda y cóncava, como una oreja pequeña. El guiso estaba espectacular, tal vez, en mi opinión, la orecchiette estaba muy “al dente”. La Pasta nero di sepia, con rape, chipirones y gambones servida en una mini sartén, estaba muy buena. De postre pedimos un Tiramisú para compartir que estaba excelente. La atención en el restaurante de los camareros y el metre fue muy insípida sin, ni siquiera, ofrecer a la hora de pagar, un chupito o similar, siendo la cuenta de casi 70€. Por otra parte, cuando pedimos la cuenta, notamos que 4 rebanaditas de pan con un par de botellas de aceite de oliva (que no pedimos y que podéis ver en la imagen) nos cobraron 5€. Lamentablemente, no volveremos, pues un restaurante que no cumple con las condiciones mínimas de accesibilidad no merece que se vuelva a visitar, aunque la comida haya sido buena.
Nos apetecía italiano y no nos defraudó. El bar está muy decorado a la italiana y es bastante grande. El servicio fue muy atento y sorprendentemente rápido. La carta es contundente y hay bastante donde elegir. Nosotros pedimos pasta y pizza para compartir y quedamos satisfechos. Ahora bien, si sois amantes de la tarta de queso, pedirla!!! Está riquísima. Tal vez el precio es excesivo pero de sabor es exquisita. Por último, relación calidad precio, igual que prácticamente todos los italianos, entre 20-25€ por persona.
Haciendo caso a las recomendaciones y algunas de las reseñas, hemos venido a conocerlo. De inicio, te encuentras con unas escaleras que serán muy bonitas, pero nada prácticas para las personas con problemas de movilidad, por carecer de pasamanos en ambos lados, por cierto, pregunté si había algún acceso para personas en silla ruedas y me dijeron que no, que había personal que podría ayudar cargando la silla escaleras arriba. Pasando al meollo del asunto, he de decir que la comida no estaba nada mal, me sorprendió gratamente. Comenzamos con un Vitello Tonnato en su punto. Luego seguimos con un Orecchiette de guiso de carrilleras ibéricas y setas. Para que se hagan una idea, la orecchiette la pasta fresca originaria de la cocina típica de Apulia, es famosa por su característica forma redonda y cóncava, como una oreja pequeña. El guiso estaba espectacular, tal vez, en mi opinión, la orecchiette estaba muy “al dente”. La Pasta nero di sepia, con rape, chipirones y gambones servida en una mini sartén, estaba muy buena. De postre pedimos un Tiramisú para compartir que estaba excelente. La atención en el restaurante de los camareros y el metre fue muy insípida sin, ni siquiera, ofrecer a la hora de pagar, un chupito o similar, siendo la cuenta de casi 70€. Por otra parte, cuando pedimos la cuenta, notamos que 4 rebanaditas de pan con un par de botellas de aceite de oliva (que no pedimos y que podéis ver en la imagen) nos cobraron 5€. Lamentablemente, no volveremos, pues un restaurante que no cumple con las condiciones mínimas de accesibilidad no merece que se vuelva a visitar, aunque la comida haya sido buena.
Nos apetecía italiano y no nos defraudó. El bar está muy decorado a la italiana y es bastante grande. El servicio fue muy atento y sorprendentemente rápido. La carta es contundente y hay bastante donde elegir. Nosotros pedimos pasta y pizza para compartir y quedamos satisfechos. Ahora bien, si sois amantes de la tarta de queso, pedirla!!! Está riquísima. Tal vez el precio es excesivo pero de sabor es exquisita. Por último, relación calidad precio, igual que prácticamente todos los italianos, entre 20-25€ por persona.
Lo que merece la pena es la pasta negra con rape, chipirones y gambones. Volveré para comer únicamente eso. Provoleta correcta. La pizza bastante normal. Las raciones de pasta son muy generosas.
La verdad que un italiano muy normal. Pedí la pasta que viene con albóndigas (bastante normal) y pasta con pesto. La salsa de pesto estaba muuy buena, pero la pasta estaba literalmente cruda, me gusta mucho la pasta al dente, pero esto era difícil de masticar. Los postres están bastante buenos, la tarta de queso muy recomendable. He tomado pastas mucho más ricas en madrid. Además la música está alta y acabas chillando para tener una conversación.
Mi experiencia en este restaurante fue agradable, la decoración es muy bonita, atención correcta, sin embargo la comida estaba bien pero no excepcional, la masa de la pizza no la sentí que era la tradicional napolitana, y la pasta estaba normal. Por alguna razón el restaurante no cuenta con agua embotellada.
Fuimos a celebrar un cumpleaños y nos sorprendimos por lo que tardaron en entregar los principales. Teníamos la reserva a las 22:45, entre que nos decidimos en platos y demás nos dieron las 23:30. El problema vino cuando nos terminamos los entrantes y solo nos traen 3 principales de 8 personas y hasta pasados 30-40 min no trajeron los demás platos… y por que tuvimos que quejarnos varias veces, nos dio la 1:30. Entiendo que haya bastante gente y estaban apurados. Pero no debería haber tanta diferencia de entrega de platos, por que si tenemos que esperar al resto para comer a la vez, tenemos los platos helados. Al menos… Nos recompensaron con un vino y unas tartas de queso. Ahora si debo decir, que la comida estaba muy rica y de muy buena calidad. Se nota que los ingredientes son frescos. Tienen un espectáculo muy animado con un cantante, al menos mientras esperábamos estuvimos cantando y pasándolo bien. Espero que si volviera a ir, no pasara este percance.
Fuimos un sábado a comer cinco amigas y salimos algo decepcionadas. El servicio era lento a pesar de que el restaurante no estaba lleno. La burrata ahumada muy buena pero la pizza 4 quesos cruda y dos risottos encharcados en aceite … Al comentarlo intentaron solucionar la cocción de la pizza y nos ofrecieron hacer otro risotto pero ya era muy tarde . Agradecidas de que nos lo descontaran de la cuenta pero nos fuimos con mal sabor de boca.
Un lugar que te transporta a Italia. La comida es espectacular y la atención muy buena. Pedimos provoleta para compartir y un plato de pasta para cada uno. Nos trajeron pan de la casa sin haberlo pedido (no lo rechazamos porque pensamos que era el pan que venía con la provoleta) y nos ofrecieron agua, la cual trajeron de una botella de cristal que ya estaba empezada y que seguramente era rellenada del grifo. Al pagar la cuenta, 6€ eran del agua que nos ofrecieron y que aceptamos pensando que sería del grifo y gratis como en todas partes de Madrid y del pan de la casa que en ningún momento pedimos. Detalles que te hacen salir del restaurante con mal sabor de boca.
La decoración del lugar es genial, la atención es muy buena. No pudimos pedir los dos platos que más nos apetecían (burrata fresca y el tiramisú de pistachos). La mayor pega es que hacía frío 🥶 (teniendo en cuenta que había un par más de mesas con las chaquetas puestas debía ser generalizado). La pasta negra de marisco espectacular, un poco más de cantidad de espagueti no estaría nada mal pero con decir que los bordes de la pizza nos sirvieron para mojar la salsa… lo digo todo. En general, la comida que es lo que hay que valorar, no estuvo mal, pero he probado italianos mejores.
El servicio bastante lento ... hasta una hora después no nos sirvieron la comida y encima faltó uno de los platos... En cuanto a la pasta pues de cantidad bastante bien pero la boloñesa demasiado líquida para mi gusto, el tomate era líquido, no sabía mucho a tomate italiano y le faltaba tomate porque al final se quedaba seco.
Es la segunda vez que visito este restaurante, la primera vez me encantó, y obvio quería repetir. Esta segunda vez me ha decepcionado mucho, la pasta dura sin hacer, es verdad que lo hemos comunicado y nos han preparado otra, pero teniendo en cuenta que había dos camareros para 4 mesas y hemos estado una hora de espera entre el entrante y los platos principales, ha sido algo que tampoco ha cambiado mi satisfacción final. Hemos acabo con una sensación agridulce, espero que cambies estos problemas porque desesperan mucho a los clientes.
Comida muy rica (pizza mortadela la mejor) pero servicio muy lento. Estuvimos casi 1 h esperando nuestras pizzas. No ayudó mucho que en la espera al estar en terraza un viernes a cenar había más y más gente en los alrededores de pie bebiendo y fumando, entiendo que esperando al siguiente turno pero un poco molesto. No obstante, seguramente repita.
Italiano relativamente nuevo en Juan Bravo. Pedimos para compartir el Vitello tonato, muy rico pero un punto frio de más. De segundo tomamos unos carbonara, buenos pero escasos de pimienta y una pasta negra con rape y calamar, muy sabrosa. Un fallo es que llegan a la mesa muy tibios y se quedaron helados al momento. De postre probamos la tarta de queso para compartir. No está muy dulce y eso se agradece. Volveré para probar su menú del día.
Cuando llegamos no habia nadie y estaban las luces medio apagadas y hacía frio. Los camareros iban con chaquetas dentro del restaurante y la atención fue muy justa… los spaguettis muy buenos pero el tiramisú descongelado y malísimo. En resumen, un sitio con potencial pero que tiene que mejorar mucho, empezando por el personal.
Comida muy rica (pizza mortadela la mejor) pero servicio muy lento. Estuvimos casi 1 h esperando nuestras pizzas. No ayudó mucho que en la espera al estar en terraza un viernes a cenar había más y más gente en los alrededores de pie bebiendo y fumando, entiendo que esperando al siguiente turno pero un poco molesto. No obstante, seguramente repita.
Italiano relativamente nuevo en Juan Bravo. Pedimos para compartir el Vitello tonato, muy rico pero un punto frio de más. De segundo tomamos unos carbonara, buenos pero escasos de pimienta y una pasta negra con rape y calamar, muy sabrosa. Un fallo es que llegan a la mesa muy tibios y se quedaron helados al momento. De postre probamos la tarta de queso para compartir. No está muy dulce y eso se agradece. Volveré para probar su menú del día.
Cuando llegamos no habia nadie y estaban las luces medio apagadas y hacía frio. Los camareros iban con chaquetas dentro del restaurante y la atención fue muy justa… los spaguettis muy buenos pero el tiramisú descongelado y malísimo. En resumen, un sitio con potencial pero que tiene que mejorar mucho, empezando por el personal.
Una experiencia regular. Llegamos y no tenían nuestra mesa muy mala organización. Estuvimos esperando 10 minutos para que nos encontraran una. Reservamos en la planta arriba y a pesar de reservar con mucha antelación para ver el espectáculo nos sentaron atrás del todo.. La comida mediocre la carbonara estaba fría y las cantidades eran escasas. No repetiré.
No volveremos. Hay otros restaurantes italianos con una relación calidad precio mucho (o muchísimo) mejor. Las comparaciones son odiosas. Nos atendieron bien y, si luego quieres quedarte a tomar una copa, hay un espacio habilitado en la segunda planta con dj. Con respecto a la comida, un grupo de amigos pidió una pasta carbonara y estaba tanto seca la pasta, como pasados los espaguetis. Probablemente lo peor de la noche fue el tiramisú pasado por agua. Si vienes, lo único que te puedo recomendar es la pasta al pesto genovés. El resto no merece la pena.
Dayker el chico venezolano que nos atendió muy amable y servicial. El ambiente tiene buena música, sin embargo, la comida tiene grandes oportunidades de mejora ( nada de lo que pedimos nos gustó) ( Ordenamos una pizza con trufa y no tenía ni el aroma a trufa).Me lo encontré overpriced para lo que es.
Mi experiencia de hoy, en la comida no ha sido para nada la esperada. Que en una tratoria, se les acabe la masa de hacer pizzas, el día anterior y no haya para el horario de comida me parece del todo inusual. El plato de pasta recomendado tampoco. Y si comes en el salón de abajo tienes que hacerlo con abrigo. Para mi un italiano sin más.
Lo mas italiano que hay en el restaurante es un cuadro de un señor gordo con tirantes fumándose una pipa, la comida mediocre y escasa, ni birra Peroni ni Moretti, bolas de helados a 8 euros, estamos locos? Las dos estrellas son por que había un tío tocando el piano que animó mucho el ambiente!!
La comida estaba rica pero la atención fue Reglar, no nos atendían apenas y tuvimos que hasta levantarnos a coger platos y cubiertos ..estuvimos helados de frío porque nos pusieron al lado de la ventana que la tienen abierta porque no cierra y deberían de arreglarlo para sus clientes y no nos ofrecieron otra mesa pese a haber reservado , hacía como 15 grados dentro. Luego nos sirvieron dos horas después los principales , llegamos a las 14 h y comimos a las 16 h, si es verdad que nos obsequiaron con 3 postres pero éramos 15 personas , no volveré
La pasta está realmente buena, pero las pizzas dejan muchísimo que desear. Ni la masa, ni la mozzarella merecen la pena, incluso llegan a ser grasientas, todo esto pese a que se nota que la calidad de los productos es buena. Pedimos dos pizzas (no estaban calientes) a ninguno de las cuatro que fuimos nos gustaron. Por otro lado, el servicio fue bastante desastre... era todo gente muy joven y se veía que no tenían ni idea, estaban descoordinados y claramente parecía que llevasen un día trabajando. El sitio no está mal, pero no volveremos.
Se notaba que estaban saturados, porque había mucha gente, pero está también en el restaurante no coger más mesas. El tiempo de espera para los platos creo que no estaba justificado, y me dio la sensación que no éramos los únicos con esa opinión. La comida tristemente sin más, Lis penne con provolone y calabacín no decían nada, la salsa no estaba integrada era por un lado provolone con calabacín y por otro unos macarrones cocidos. La carbonara no decía nada. Una pena porque teníamos expectativas del sitio
El sitio precioso, huele genial y suuuuper Instagramesble, sobre todo la planta de arriba sin embargo este italiano es un tramo antojo, las pizzas no estaban buenas, la carbonara fría y muy ‘poco carbonara’ y el pan sin descongelar del todo. Punto positivo? los empleados fueron un encanto.
Siento decir, que no me gusto ni el sitio donde nos sentaron (en una rincón del restaurante), ni el ambiente, ni la calidad de los platos. Puedo destacar la atención que nos dio el camarero. Pero ni el sitio ni la calidad y mucho menos el tardeo del que se presume, esta acorde con la fama que tiene
Siento decir, que no me gusto ni el sitio donde nos sentaron (en una rincón del restaurante), ni el ambiente, ni la calidad de los platos. Puedo destacar la atención que nos dio el camarero. Pero ni el sitio ni la calidad y mucho menos el tardeo del que se presume, esta acorde con la fama que tiene
El sitio precioso, huele genial y suuuuper Instagramesble, sobre todo la planta de arriba sin embargo este italiano es un tramo antojo, las pizzas no estaban buenas, la carbonara fría y muy ‘poco carbonara’ y el pan sin descongelar del todo. Punto positivo? los empleados fueron un encanto.
Fuimos a almorzar, pedimos una provoleta de entrante y vino fría. Luego pedimos unas pastas (también vinieron frías), nos trajeron dos, se confundieron y hasta que fueron a consultar a la cocina que paso y todo, se seguía enfriando, pedimos queso y tardaron muchísimo y terminamos comiendo todo helado. Mala experiencia también en la atención.
Un completo desastre. Llegamos cuando el local estaba vacío. Camarero amable, pero equivoca la comanda, trae cosas confundidas y olvida otras. La comida malísima: provolone insulso, burrata( peor que la de supermercado) spaguetis fríos, helados ) de los postres no puedo opinar porque salimos huyendo. Tomamos el café y bollito en Santa Gloria, cafetería de al lado. Por cierto la cuenta 100€ entre 3, sin vino postres café... Calidad precio: Una estafa. PD: Había un supuesto encargado o gerente... que no sé bien qué hacía. Nunca volveré.
Éramos 10 y han puesto en 3 mesas de dos. No tenían sillas para poder distribuirnos de otra forma. No tenían jarras para agua. No tenían un tipo de ensalada pedimos otra y la tuvimos que devolver porque el salmon estaba reseco y en mal estado. Tampoco tenían vinagre. Pedimos cocacola y nos pusieron pepsi sin preguntar. Solo tenían un par de postres. Y para los cafes que habiendo reservado a las 2 nos los pusieron a las 6 no tenían ni azúcar ni sacarina. Literalmente nos dijeron “no tenemos nada para endulzar”. La reserva la hicimos con dos meses de antelación y nos dijeron que mo había tardeo. Nos pusieron abajo y resulto que justo ese dia si que había tardeo. No vuelvo.
Mesa para 10 personas anoche, consiguieron que a ninguno de los 10 les gustara la comida. Muy flojo, me esperaba mucho más la verdad. Pasta pasada, pizzas insípidas, masa mala… no se, para ser un italiano de ese precio y en pleno Juan Bravo me esperaba más. La música muy alta, les indicamos que si porfavor bajaban la música, la bajaron una vez y la subieron otras 3 a continuación
Se come mal y se paga mucho por algo que no lo vale. Mala experiencia y mala comida. Tienen un menú de un solo plato que vale 15 con algo, pedí los ñoquis que me llegaron en un plato hondo cun una cantidad sorprendentemente pequeña, tipo noquis de supermercado con poca salsa, la pizza que pidió mi pareja muy normalita, pedimos un aperitivo fuera de menú y pagamos 45 euros, que pena da salir a comer y salir desilucionado y con hambre, sientiendo que te acaban de hacer tonto. El lugar se presenta como un lugar de tradición y comida casera típica, pero en realidad es un intento hypster con cocina muy mala. No vayan.
Experiencia pésima. Servicio muy lento, 45 minutos para tomar nota, 15 minutos en servir una tabla de embutidos, ni hablar del resto de la comida (aparte de fría, pésima calidad, cualquier pasta que hagas en casa sabe mejor) Horrorosa temperatura, un frío horrible, no os sentéis al lado de la ventana. No paguéis por esto.
Lamentable! 3 horas para comer una pizza que estaba sin mas y encima el encargado viene a decirnos que es culpa nuestra por se la ultima mesa. (15:30 reserva, 15:20 sentados) Solo para pedir la bebida 30 minutos desde que nos sentamos. Horroroso
Fui con amigos porque supuestamente era una cena con espectáculo divertido, pero la verdad es que el espectáculo fue esperar casi 2 horas para cenar... El servicio de camareros además de lento fue muy desagradable, quizá porque estaban hasta arriba de trabajo, pero no tendrían que pagarlos con los clientes. La comida y el "espectáculo" fueron sin más, nada especial, con precios altos para lo que sirven. No volveré y no lo recomiendo, hay muchos sitios mejores por la zona.
Las pizzas (a precio de oro) creo que podrías comprarlas en el supermercado…por otro lado, hay detalles que dejan mucho que desear, trajeron varios platos a algunos de los que estábamos cenando y tardaron media hora en sacar la comida de los demás. Precios altos para la calidad y el servicio que se ofrece. Se me olvidaba, una burrata de tamaño bastante pequeño con un poco de rúcula 18 euros…en fin
Nos pusieron un poco de pan con aceite, y nos cobraron por persona 2,75€ en concepto de pan y aperitivo, solo nos pusieron ese pan, luego nos cobraron otros 2€ por persona en concepto de cubierto (debe ser que te cobran el lavado de la vajilla), la comida no me gusto nada, comimos una tabla de embutidos, todos ellos bastante regulares, y una pasta don Vito que al ser el plato de la casa entendimos que destacaría, los spaghettis gallo de toda la vida con unas albóndigas y salsa muy insípida. A destacar la atención de los camareros que fue muy buena, comimos en la terraza.
Muy bonita la decoración pero la comida deja mucho que desear, las pizzas buenas, pero la pasta la sirven fría y no merece la pena. Por otro lado, el jefe de sala nos acusó en mitad de la comida de no haber realizado correctamente la reserva, algo que no entendimos ya que estábamos sentados y todo había transcurrido sin incidentes hasta el momento, cuando le demostramos a través de los correos electrónicos que estaba equivocado le costó pedir perdón y ya había conseguido un ambiente incómodo por nuestra parte. En Madrid hay mejores restaurantes italianos y sobretodo con personal más agradable y educado que en Casa Vito. No volveremos.
Lo úico que se salvaba con respecto a la comida fue la burrata, por eso le doy 2 estrellas a este apartado. Los principales super mediocres, tirando a malos y además, las pizzas nos llegaron que no estaban ni calientes. En cuanto al servicio, nos sentamos a comer a las 15.30 y salimos a las 18.30 sin tomar postre ni sobremesa ni nada, vamos no me han atendido peor en mucho tiempo. Mi experiencia nefasta en todos los aspectos y ni voy a volver ni se lo recomendaría a nadie.
Cuando entras da sensación de lugar donde vas a comer bien y con buena profesionalidad, pero luego el equipo deja de atenderte, se olvidan un poco de la mesa y luego para colmo cuando pides la comida es súper grasa y no está bien hecha. La ensalada de Burrata estaba sin aliñar y por otro lado la pasta Carbonara que se supone que es la original estaba nadando en mantequilla. El resto de comensales tampoco quedó contento con la comida, no lo recomiendo y además fue caro pagamos 30 y siete euros por persona
Pesimo, no ponemos pero nota porque no se puede. Llegamos al restaurante a las 14:30h y a las 16:30h aún no nos habían traído el plato de pasta. Además, la carbonara estaba agria y olía mal, no se podía comer, sin ofrecer una alternativa. No aconsejable, seguro que no repetimos
Hemos pedido un entrante, una pasta de primero, y una pizza de segundo. Han tardado más de una hora en empezar a servirnos, y entre cada plato nos han tenido esperando media hora. Nos hemos sentado a las 21:30, son las 00:30 y aún seguimos aquí. La comida estaba fría y la pasta pegada. Lo único que merece la pena, las pizzas. Encima el precio es caro para lo que es. No recomiendo para nada venir.
Acabamos ahi de casualidad y vaya desastre. El local no esta mal, el precio elevado para lo que es, una burrata 16€ y era enana, eso si, mucha rucula. Las pizzas tardaron, sin exagerar hora y media, nos pidieron muchas disculpas pero teníamos mucho hambre. Al final en la cuenta vemos que nos cobran 8€ por pan y aperitivo cuando no vimos ninguna de las dos cosas. Se negaron a quitarlo diciendo que era el servicio y a cambio nos ofrecieron unos chupitos. Cuando iban sirviendo el segundo chupito la botella se quedo vacía, así q trajo otra el camarero, cual es nuestra sorpresa cuando al beber el supuesto chupito de tequila nos damos cuenta de que los dos chupitos que faltaban los habían rellenado con agua 😳 Nunca había estado en un sitio con una atención tan mala, tan mal atendido y caótico. No nos volverán a ver por allí, eso seguro. Desgraciadamente, edito esta reseña para contestar al propietario y decirle que esta reseña NO es falsa, corresponde a marzo del año pasado y no sé por qué la han publicado ahora, creo que había un problema con el texto según me comentó Google. Yo no sabía que había cerrado el restaurante, pero evidentemente no me sorprende nada dado el servicio que vivimos allí hace un año y corroboro que todo lo que ocurrió fue real no solo yo, sino las otras tres personas cn las q estaba
Realmente de las peores experiencias que he tenido en Madrid. Primero de todo al llegar, nos exigieron decir el nombre de la reserva cuando nuestras amigas ya estaban dentro sentadas y al ser una reserva de grupo grande no sabíamos exactamente quién había llamado, al insistir por nuestra parte, nos dejaron pasar pero ya entramos con un mal sabor de boca. La comida sinceramente sin más, aperitivos pasables y la carbonara sosa, espaguetis blancos con un poco de queso rallado. El problema fue el servicio, pedimos todos pasta de segundo excepto 2 que pidieron pizza, tras 5 avisos durante 1h de que faltaba la pizza nos dice finalmente un camarero que mejor pidamos pasta que la pizza no iba a llegar, aunque nos estuvieran diciendo durante 1h que en 5 minutos llegaba... teníamos ganas de ir por la comida y el ambiente pero después de cómo nos trataron no volveremos.
Vergonzoso. Fui el día de san Valentín con mi pareja, y a las 22:00 de la noche no tenían ninguna pizza ni algunas pastas básicas, después de haber reservado con antelación. Nos fuimos sin comer. Ni se disculparon, no volveremos.
Ha sido una experiencia desastrosa. Todo ha ido mal, menos la amabilidad del camarero. En total hemos estado 3 horas para que nos sirvieran unos platos de pasta y unas pizzas. Nos han servido el segundo plato como primero y a destiempo entre todos los de la mesa. Media mesa había acabado de cenar y a la otra media le quedaban los últimos platos. Respecto a la comida, tampoco ha estado especialmente rica, por no decir que estaba mala. Todo frío y unas cantidades insuficientes. No volveré nunca. Muy caro para la experiencia nefasta que ha sido.
*EDIT* Esta reseña es verídica y dejo constancia en las fotos, en la que no solo aparecen de platos de la carta, sino que además está la cuenta, con el nombre del restaurante y la fecha. Le falta rodaje. Llamadas incesantes en horario laboral para que confirmes la reserva. Creo que es más conveniente un email o WhatsApp recordatorio con la opción de confirmación final o cancelación final. La reserva era a las 20:30 Ruegan puntualidad pero no tienen las mesas montadas. No había casi gente y aún así, tardaron más de 20min en venir a tomar nota. La carta es corta, pero variada. Las comandas salieron rápido. La relación calidad-precio, no merece la pena la verdad. La provoleta con tomates confitados, aceptable, pero no el pan de focaccia seco. La pasta, pasada de cocción. Esperaba más del plato que lleva el nombre del restaurante. Los orechietti de guiso de carrilleras ibéricas y setas, buenos pero muy escasos de carne. Creo que hay restaurantes más humildes con mejor calidad.
Mala experiencia en el sitio. En primer lugar y lo peor de la cena fue que desde que nos sentaron a las 20:30 (cuando teníamos la reserva) hasta que fuimos atendidos en mesa pasaron 27 minutos. La comida salió relativamente rápida después de pedirla y estaba normal, pero no tienen demasiada variedad ni son platos grandes, las patatas rabiosas eran exactamente 6 tiras de patatas. Otra cosa a reseñar es que por el pan, que lo ponen sin preguntar, cobran 2€ por persona sin indicar ni el precio en la carta y siendo apenas 3 palitos de pan. Lo bueno del sitio es que hay actuaciones en directo mientras cenas, pero sin duda de momento no repetiría. Le falta rodaje al local y cambiar algunos aspectos.
*EDIT* Esta reseña es verídica y dejo constancia en las fotos, en la que no solo aparecen de platos de la carta, sino que además está la cuenta, con el nombre del restaurante y la fecha. Le falta rodaje. Llamadas incesantes en horario laboral para que confirmes la reserva. Creo que es más conveniente un email o WhatsApp recordatorio con la opción de confirmación final o cancelación final. La reserva era a las 20:30 Ruegan puntualidad pero no tienen las mesas montadas. No había casi gente y aún así, tardaron más de 20min en venir a tomar nota. La carta es corta, pero variada. Las comandas salieron rápido. La relación calidad-precio, no merece la pena la verdad. La provoleta con tomates confitados, aceptable, pero no el pan de focaccia seco. La pasta, pasada de cocción. Esperaba más del plato que lleva el nombre del restaurante. Los orechietti de guiso de carrilleras ibéricas y setas, buenos pero muy escasos de carne. Creo que hay restaurantes más humildes con mejor calidad.
Mala experiencia en el sitio. En primer lugar y lo peor de la cena fue que desde que nos sentaron a las 20:30 (cuando teníamos la reserva) hasta que fuimos atendidos en mesa pasaron 27 minutos. La comida salió relativamente rápida después de pedirla y estaba normal, pero no tienen demasiada variedad ni son platos grandes, las patatas rabiosas eran exactamente 6 tiras de patatas. Otra cosa a reseñar es que por el pan, que lo ponen sin preguntar, cobran 2€ por persona sin indicar ni el precio en la carta y siendo apenas 3 palitos de pan. Lo bueno del sitio es que hay actuaciones en directo mientras cenas, pero sin duda de momento no repetiría. Le falta rodaje al local y cambiar algunos aspectos.
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