Guía de Taberna Cu-Cut
# Taberna Cu-Cut: Un Rincón Auténtico en el Corazón del Eixample Barcelonés
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Classic tapas, grilled meat & fish in a rustic chic place with wood-beamed ceilings & tiled floors.
Bar · Barcelona
Taste tradition in L'Eixample
Willkommen in der Taberna Cu-Cut, Ihrem Bar-Erlebnis in Barcelona! Wir laden Sie ein, in unserem gemütlichen Ambiente eine authentische und hochwertige Gastronomie zu genießen. Mit einer Bewertung von 4.1/5.0 und über 2.106 begeisterten Bewertungen, ist die Taberna Cu-Cut ein beliebter Treffpunkt fü...
Willkommen in der Taberna Cu-Cut, Ihrem Bar-Erlebnis in Barcelona! Wir laden Sie ein, in unserem gemütlichen Ambiente eine authentische und hochwertige Gastronomie zu genießen. Mit einer Bewertung von 4.1/5.0 und über 2.106 begeisterten Bewertungen, ist die Taberna Cu-Cut ein beliebter Treffpunkt für Einheimische und Besucher. Unser Fokus liegt darauf, Ihnen eine unvergessliche Erfahrung zu bieten. Genießen Sie die sorgfältig ausgewählten Speisen und Getränke in einer entspannten und einladenden Atmosphäre. Wir freuen uns darauf, Sie in der Taberna Cu-Cut begrüßen zu dürfen!
Taberna Cu-Cut ofrece una experiencia culinaria catalana-española positiva, destacando su ambiente cálido y un servicio atento y cercano que te hace sentir como en familia. Algunos clientes mencionan que la calidad ha disminuido un poco, pero la mayoría elogia la comida y el ambiente tranquilo.
Tip: Para una mejor experiencia, intenta conseguir una mesa al principio de la barra o fuera para evitar el ruido.
Daten von Wikidata
Taberna Cu-Cut befindet sich in Barcelona, umgeben von kulturellen und historischen Sehenswürdigkeiten. Hier sind einige der bemerkenswertesten Orte in der Nähe.
Daten von Wikidata
La elección de este restaurante fue porque en el podcast “Que no surti d’aquí” comentaron que Rosalía había ido a cenar a este restaurante. Y aunque la nota no es muy alta, allá que fuimos. El local tiene mucho rollo y el servicio es muy bueno. La comida correcta. Pedimos para compartir: ensalada de hinojo, fondue de queso y solomillo y de postre, tarta de manzana. Recomendable reservar
Un día más de visita a la Taberna y como siempre, feliz, satisfecho y bien atendido. El servicio es excepcional, la simpatía de los camareros es de 10. La cercanía y profesionalidad en el trato te hace sentir como en familia. La comida es buena, productos frescos y de calidad. Una cita que nunca falta en una visita a Barcelona o una cena con amigos. Gracias a todo el equipo.
Venimos algunas veces para comer el menú del día y muy bien! Buena relación precio- calidad (al menos para el menú del día).
Todo en eso lugar es delicioso y generoso, decoración, comida, bebidas, servicio ... Y precios! Además, se encuentra en una calle muy tranquila y silenciosa, leja del ruido y contaminación del trafico. Simplemente la mejor experiencia culinaria Catalana-Española qué haya tenido, verdad!
He comido el menú del día en este restaurante y puedo decir que merece la pena. Opinando de lo que he comido yo, primero he pedido la pasta con pesto y salsa de tomate que me parece que estaba en su punto. De segundo el huevo con sobrasada, que si bien parecía poca cantidad en principio, al final llena. De postre una crema catalana que no falla. Por último, el servicio en terraza fue bueno y con este suplemento todo fue pro 14,85€ el menú. Un precio razonable para la zona.
Pasábamos por delante sin reserva y nos paramos por casualidad. Nos encantó el sitio y la atención. La comida espectacular. La carrillera deshuesada y la ensaladilla super ricas. El jamón iberico muy muy bueno. Muy recomendable.
Buen local, buen sitio para tomarse una copa por la noche o un aperitivo a mediodía. La comida está muy buena y hay variedad
Gran descubrimento. Comida casera y de calidad, tapas y carne muy buenas. Pedimos los huevos a baja temperatura con jamón y champiñones, el carpaccio de ternera (espectacular), el tataki de solomillo con parmentiere de patata trufada y la carrillera. De postre pedimos el couland de chocolate, buenísimo. Estaba todo excelente, ademas la atención fue muy buena, nos recomendaron muy bien y los platos marcharon justo como debían. Volveremos!
Sin duda uno de mis favoritos de Barcelona, dejo fotos para que podáis comprobarlo, platos excelentes y servicio igual! Recomendado 100%
El Restaurante Cu Cut además de estar en la calle más de moda del Eixample en Barcelona, tiene una carta de cocina tradicional muy bien trabajada. Se come muy bien y a un precio más que acertado. Goza de una amplia terraza y de mesas grandes ideales para grupos. El staff es muy atento y simpático, por lo que consiguen hacerte sentir a gusto como en casa. Muy Recomendable
Espectacular carta, cada plato me gustaba mas que el anterior, un ambiente muy acogedor y un servicio muy correcto, gran descubrimento, os recomiendo el carpaccio de bresaola, y el ceviche una delicatessen👌🏽 lo frecuentare sin duda
¡Muy rico todo! Súper recomendable el rabo de toro y el magret de pato. Como postres, la torrija estaba muy rica. Muy buena relación calidad - precio y buena carta de vinos. El local muy cuco y muy original la relación que hacen con la antigua y mítica revista satírica Cu-Cut (la carta de vinos imita la revista). Ambiente agradable y el camarero súper atento. Repetiremos seguro!!
Hemos estado hoy, nos ah encantado, sitio agradable en el centro de Enriq Granados, buena decoración, buena atención, nos ah gustado mucho el culan de tortilla y el carpaccio de roast beaf, ideal para tomar Una copa por la noche, además recalcar que el coctelero que tienen es muy simpático y nos ah recomendado muy bien, increíbles los cócteles de autor que tienen, vale la pena repetir. Volveremos.
Cu-Cut es ese tipo de taberna moderna donde todo fluye: la comida, el ambiente y hasta las conversaciones. Entré sin expectativas y salí pensando en cuándo volver. El local tiene ese aire ecléctico entre lo vintage y lo urbano que te hace sentir cómodo sin saber muy bien por qué. El personal es cercano, rápido y siempre dispuesto a recomendarte algo fuera de carta si les das pie. La carta es una mezcla mediterránea con chispa: tapas clásicas con giros modernos, montaditos creativos y platos más contundentes para compartir o quedarte con todo. Probé el tartar de atún con ponzu y yuzu —fresco y equilibrado—, y una carrillera de ternera con puré trufado que te hace cerrar los ojos del gusto. Todo acompañado por una carta de vinos naturales y cócteles muy bien pensados. Es un sitio perfecto para venir en grupo, para una cita o simplemente para cenar bien sin complicarte la vida. Precio medio por persona: • Tapas y bebida: 25–30 € • Cena completa con vino: 35–45 € Si buscas un sitio con alma, sabor y cero pretensiones en Barcelona, Cu-Cut es una apuesta segura. Aquí vienes a comer, a reír y a brindar sin mirar el reloj. Disfrutaaa!!!
Maravilloso local para cenar con amigas. Un menú cerrado de 25 euros de buena calidad, un lugar agradable y acogedor con un servicio muy profesional que nos hicieron sentir muy bien atendidas. Ubicación espectacular a la vera del Mojito Club donde lo pasamos muy bien echando unos bailoteos en un ambiente muy divertido. Ojalá repitamos!!
Excelente. El pasado viernes celebré mi cumpleaños con 14 personas y el trato fue inmejorable, la comida excelente y los timings entre entrantes y segundo plato perfectos. Recomiendo encarecidamente probar la anguila ahumada con patatas baby, una delicia. En este sentido, el lugar es muy acogedor por lo que tomamos varias copas al finalizar la cena (tienen bastante variedad y un bartender con experiencia). Finalmente, agradecer el trato recibido por todo el equipo y especialmente por Juanchi y Luis.
Llegamos sin reserva para 6 personas y nos prepararon una mesa en un momento. La tabla de embutidos y quesos, aunque algo escasas, muy buena. Repetimos varias veces de pan con tomate. La tapa de berenjena rellena muy buena. Los postres correctos. Lo mejor, el ambiente. Muy acogedor y cómodo. Después de cenar suben el volumen de la música y se convierte en bar de copas y coctels. Repetiremos seguro.
A pesar de estar en zona turística, restaurante con alma de Barcelona y cocina auténtica 100%.
Un muy bu3n sitio para cenar ,comida riquísima y postres muy profesionales
Fui con mi pareja sin reserva y rápidamente nos atendieron! Nos ha gustado por varias razones! Buen trato, buena cocina, gran ambiente, servicio atento, buena selección de vinos… total q volveremos!
He tenido dos citas en este sitio y me parece estupendo. La comida variada y buena, el ambiente perfecto y cierra a las 3 de la noche (almenos cuando yo fui) y puedes alargarse ahí haciendo una copa. Muy buen lugar
Me encantó este lugar, las tapas son abundantes y riquísimas, recomiendo especialmente la carta de cocteles
Mayra es un lujo, vengo desde hace 5 meses y siempre nos trata hermoso y no hay día que no salga sin contar una nueva experiencia 🫶🏽 si vienen la buscan. Pd: hace dos semanas llegó Manuela que es otro lujo✨ búsquenla también!!
Fué una grata experiencia, todo realmente bueno. Fuimos para la clebracion del cumpleaños de mi hija y todo fué perfecto. Una cosa, que es importante saberlo, es que en este restaurante NO puedes llevar el pastel o ... cuaquier otro alimento. Yo no lo sabía y llevé el pastelito, me dijeron que no podia ser, me lo guardaron en la nevera y cuando me fuí me lo entregaron. A mi no me molesta, pero si lo hubiera sabido pues me ahorro el traerlo.
IMPRESIONANTE. Magnífico restaurante, decoración distinta muy lograda. Servicio impecable y teniendo el restaurante lleno fueron muy rápidos, amplia carta de tapas y buenísima carta de vinos, la sangría muy buena y potente. Las tapas TODAS buenísimas, la relación calidad precio muy buena. Muy muy recomendable
Muy rico todo y excelente servicio! Sobre todo las dos camareras, Manuela y Mayra, son un amor, nos atendieron de diez!
Cu-Cut es un lugar muy acogedor, con luz tenue y visualmente atractivo. Muy atentos en todo momento, nos ayudaron a elegir platos y sin duda la elección fue acertada. Gran carta de vinos y que decir del Magret de Pato, espectacular... Igual que el Solomillo de Ternera, se cortaba solo, buenos postres y perfecto para acabar con un Gintònic. El ambiente acompaña a quedarse un ratito más. A mi parecer, calidad, cantidad a la altura de lo que pagas...y no es caro!! Repetiremos!!
En agosto del corriente año caí en Cu-Cut de casualidad, entre porque había una chica que estaba en la puerta con cara de loca (más tarde me enteré que su nombre era Martina) y pensé "Lo que venden ahí es bueno" Pedí la recomendación de un cóctel, hizo una piña colada que me dejó re pipón Gracias Martina!!! Saludos cordiales
La comida está muy bien y el ambiente muy verenal y alegre, pero la jolla de local es el camarero Yago. Pocas veces se puede ver alguien tan atento, simpático y con tanta empatia. Volveremos sin duda.
El mejor sitio de Enric Grabados: comida de alta calidad, servicio excelente y muy buena relación calidad-precio… ¡nunca falla! Recomiendo: • Tabla de quesos tiernos • Paleta de jamón • Fondue con patatas y ternera con salsa chimichurri • Berenjenas con queso gratinado • Ensaladilla rusa La verdad… ¡todo está buenísimo!
Me ha gustado mucho. Ambiente cálido, muchos clientes y no me extraña. Se come muy bien. El tàrtar de ternera de lo mejor. Buen vino Rioja de la casa. Servicio atento. Precio razonable. Volveré
La elección de este restaurante fue porque en el podcast “Que no surti d’aquí” comentaron que Rosalía había ido a cenar a este restaurante. Y aunque la nota no es muy alta, allá que fuimos. El local tiene mucho rollo y el servicio es muy bueno. La comida correcta. Pedimos para compartir: ensalada de hinojo, fondue de queso y solomillo y de postre, tarta de manzana. Recomendable reservar
Me ha gustado mucho. Ambiente cálido, muchos clientes y no me extraña. Se come muy bien. El tàrtar de ternera de lo mejor. Buen vino Rioja de la casa. Servicio atento. Precio razonable. Volveré
Un día más de visita a la Taberna y como siempre, feliz, satisfecho y bien atendido. El servicio es excepcional, la simpatía de los camareros es de 10. La cercanía y profesionalidad en el trato te hace sentir como en familia. La comida es buena, productos frescos y de calidad. Una cita que nunca falta en una visita a Barcelona o una cena con amigos. Gracias a todo el equipo.
Todo en eso lugar es delicioso y generoso, decoración, comida, bebidas, servicio ... Y precios! Además, se encuentra en una calle muy tranquila y silenciosa, leja del ruido y contaminación del trafico. Simplemente la mejor experiencia culinaria Catalana-Española qué haya tenido, verdad!
Se trata de una buena taberna donde podréis empezar la tarde tomando unas copas de vino después de trabajar y luego picar algo como un plato de embutido con pan con tomate, una tabla de quesos (no son muy fuertes) o una buena esqueixada de bacallà. El sitio es rústico y trasmite calidez. El servicio siempre ha sido amable y atento.
Relación calidad precio correcta. La cena nos gustó bastante. Comimos platillos a compartir. Buena cantidad y calidad. Servicio amable. Recomendable
Me sorprendió gratamente. Un lugar bonito con ambiente tavernesco y rústico pero con un toque moderno. Los platos están bien de cantidad y el precio ajustado a ello. El servicio es rápido aunque tampoco habia mucha gente (temporada Covid). El bistec de carne estaba muy bueno y bien de precio. El pulpo aunque poca cantidad estaba muy bueno, y el toque de la panceta quedaba muy bien. El único pero que le pongo es que da imagen de gastronomía catalana y poca encontré o nada muy tipico. Aún así es un buen sitio donde comer.
El lugar me Gusta para ir a tomar un tapeo con unas copas de vino. El local es agradable pero los camareros bastante despistados. Por lo demás muy bien la comida y hemos visto que tienen menú a mediodía por poco más de 20€.
Fuimos a cenar y compartir tapas. Para nosotros, faltaba un poco de variedad en el menú: nada de temporada y pocas opciones vegetarianas. De todo lo que pedimos, la bresaola con burrata y pesto de pistacho se destacó claramente, ¡muy rica! El resto estaba bien, sin más. Los platos llegaron con mucha diferencia de tiempo entre sí, pero el servicio fue amable y la mesera, simpática. El local es cálido y espacioso, aunque bastante ruidoso. Por fin, el vino blanco que sirven por copa estaba malísimo, una pena..
Ambiente bien buen servicio. Rsciones escasas
Muy buen precio-calidad. Personal muy amable. Tardaron un poco en servir la comida pero reaccionaron muy bien cuando les dimos un mini toque
Menú del día 13,50€ primeros muy flojos, ensalada con el tomate y la mozarela a lonchas super finas.....aunque bien de sabor. Espaguetis boloñesa muy secos. Bacalao bien. Es servicio bien.
Normal, para los precios que manejan deja mucho que desear, la tortilla minúscula y más de 4€, super sosa, sin sabor. Las patatas “bravas” no eran tales pero debo decir que estaban buenas, el carpaccio normalito y el pan con tomate correcto. La atención de 10 eso si, pero me parece un poco caro para lo que es.
Un servicio excelente con una variedad de platos que abarca todo tipo de paladares. Cabe destacar las raciones tan escuetas que apenas se pueden compartir para dos personas. Muy rica la ensaladilla y el tartar de salmón. Hay opción de menú por 23 euros. El ambiente en general muy bueno.
He llegado a Cu Cut por recomendación de amigos que dicen haber comido de maravilla, un local acogedor que tiene una carta para chuparse los dedos y que apetece probar de principio a fin. En mi caso no fue así pero tampoco mal, digamos que se quedó corto a lo que me esperaba, quizá eso pase cuando vas con la expectativa muy alta. Fui con unos amigos y pedimos varios platos para compartir, primero llego el Tartar de Salmón con mango, !oh sorpresa¡, muy bueno de sabor, temperatura y presentación; un plato que te dejaba la boca con ganas de seguir, la noche pintaba bien, todo empezó en declive cuando llegaron las almejas a la marinera, una si y otra no traían arena y crujían entre mordiscos y la salsa era de lo más típico y normal, nada que sorprender... Después llego el ceviche “Peruano”... ohhh gran decepción, una corvina marinada solo en zumo de limón y acompañada de quicos en lugar del típico maíz peruano, si tú paladar es alto en cuanto a ceviches, no lo pidas, está lejos de ponerle esta categoría. Y ya por último el tartar, una carne rica en textura y presentación pero a falta de sabor. Por poner un detalle a descubierto, el servicio es un poco lento y hay que estar pendiente de los camareros, a sacar la caña y pescar al que pase. En resumen, un lugar correcto que presume de crear adicción a sus platos pero que se queda corto. Probarlo y decidir...!!!!
Fui a comer de tapas. No estuvo mal, pero tampoco fue nada del otro mundo. Al igual que en otros lugares, me decepciona que todavía no hayan aprendido cómo se hace el "pan con tomate" aquí en Cataluña, porque lo que te ponen, para nosotros es casi un sacrilegio,y no es porque hacerlo bien sea algo complicado🤦
Un lugar acogedor, los camareros muy educados y agradables. El ceviche estaba regular, pues tenía el pescado demasiado tiempo macerado, la textura no era agradable. Los huevos rotos estaban muy buenos. Doy tres estrellas porque me ha parecido un poco caro por la calidad de lo de hemos comido.
Menú de medio día correcto y sencillo, comida cómo la de casa. Los segundos platos podrían estar más sabrosos (hemos probado estofado y lentejas). Muy buenos macarrones. La atención de una de las camareras no fue la mejor ya que iba despistada y con pocas ganas. El ambiente y la decoración son dos puntos fuertes. En resumen es un buen restaurante si uno está por allí cerca al medio día.
Una cerveza rápida pero muy buena. Buena atención. Buen ambiente. Espero volver para poder probar su comida. Tiene terraza.
Fuimos ayer a cenar y la comida no estuvo mal, pero nos tocó una malísima Camarena bastante malhumorada y maleducada. Nos trajo antes los cafés que los postres y cuando le dijimos que nos parecía extraño, se ofendió de tal manera que casi nos humilla con su descarada contestación diciendo que era lo normal traer antes el café que los postres...luego al marcharnos vimos varias mesas que comían postres y luego les traían el café. No quisimos decir nada más para no liarla, pero desde luego, con ese trato no van a volver a vernos más. Poco favor hace esa chica al restaurante...además de ser bastante descarada y poco amable.
Fuimos de cena de empresa a menú cerrado. Deberían de revisar las cantidades que se ponen por comensal, no están bien calculadas. La cantidad de bebida que entraba era más que correcta y el plato principal, al menos el mío (salmón), estaba perfectamente cocinado, muy rico. No obstante, el menú me pareció algo caro para el tipo de producto que nos pusieron, demasiado básico. El servicio, todo y que hubo un poco de confusión con un comensal que era intolerante con la lactosa (estaban avisados desde hace días) + les comentamos el poco sentido que tenían algunas raciones (por ejemplo, que nos pusieran 6 pimientos rellenos cuándo éramos 10 personas, o que pusieran 2 mini super mini ensaladas, una por cada 5) supieron solventarlo de la mejor manera posible, estuvieron muy atentas y, dentro de lo que cabe, fueron bastante ágiles. No cené mal, pero me esperaba algo más, se me quedó corto a las expectativas.
El servicio muy lento, bastante despiste entre los camareros. La comida unas bravas que en primer lugar estaba poco hecha la patata ...se aviso al camarero y cambio el plato. Un punto positivo porque estuvieron atentos. Pero desde que ocurrió esto hasta que nos sirvieron el resto de los platos se hizo eterno. En varias ocasiones avisando de que no llegaba la comida. Personalmente para mí unas bravas son un concepto diferente del que tienen este lugar. La ensalada nada del otro mundo pero de sabor buena. El Steak tartar muy buena presentación y delicioso. Las gambas a la plancha un poco secas o bien demasiado pasadas de plancha o algo pasadas de congelación. El postre aceptable. Ojalá fuera solo un mal día en el servicio.
El ambiente es chulo, el servicio fue bien , aunque éramos la única mesa La comida es mejorable. Parece un sitio muy turístico . Por ejemplo, el pan tumaca venía sin tostar, un básico . Las gambas al ajillo no sabían a nada . El jamón estaba bien, el queso también
ha perdido un poco. La comida bien. Sobre todo la carrillera. Pero el trato un poco.... ha de mejorar. Y tuvimos una mesa de 15 cerca que no paraban de liarla y gritar. Lo mejor es meterse al principio de la barra o fuera.
La comida está buena pero son muy lentos. Entiendo que la cocina pueda colapsarse pero hemos pedido platos fríos como ensaladilla, tabla de quesos o pan con tomate que han tardado 1 hora o más en salir, por no hablar del rabo de buey que al final nos hemos ido sin probarlo tras 2 horas de espera; y sin postre. Lentos hasta para traer la cuenta… nos hemos tenido que levantar para poder pagar e irnos. Una verdadera lástima.
En otras ocasiones todo genial! Esta vez no tan bien, al llegar indicamos que queríamos estar en las mesas de fuera. Serían las 22:30h. Nos tomaron nota y todo correcto. Pero cerca las 23h vinieron a decirnos que nos tenían que mover dentro. Que tenían que cerrar la terraza a esa hora. (es así en toda la calle Enric Granados). No nos avisaron de ello cuando llegamos (un error suyo que se les pasó). Paramos de cenar y nos movieron a unas mesas dentro. Pero en esas mesas se estaba más apretado y no estábamos tan cómodos. Me dijeron que por las molestias me, invitarían a chupitos (cosa que no sucedió). Lo que espero si voy a cenar a un sitio es terminar de cenar tranquilo donde me siente y no moverme a mitad de cena por un error. Así que nada, errores hay siempre pero tenedlo en cuenta si vais.
Poco serviciales con el cliente. Buscabamos un bar abierto en Camprodon para poder ver las Olimpiadas ya que a esa hora había futbol . El propietario nos contestó de malas maneras que "no" sin dar ninguna explicación razonable. A pesar de ello nos quedamos a tomar algo en la terraza a la espera de si lo podian poner más tarde, una vez se marcharán los clientes que estaban dentro viendo la TV y así se lo dijimos al camarero. Dichos clientes se marcharon y aún así el propietario no lo quiso poner, cambiando de canal, pero no el que habiamos pedido. Si lo que se busca es que sean atentos y serviciales con la clientela, no lo aconsejo.
La verdad que me llevé una pequeña decepción. No por la comida, que también, sino por el servicio. Muy inexperto y despistado. Tres veces tuvimos que pedir una botella de agua que nunca vino a la mesa pero que sí que constó en la cuenta. Pero no solo es eso. Cuando tú dices al camarero que es la primera vez que vas al restaurante, y, por desconocimiento, pides tres platos casi iguales, lo que esperas es que el camarero te guíe y te aconseje, no que te planten en la mesa tres platos llenos de patata cocinadas de la misma manera. Y encima a la vez. Todavía hoy tengo cara de patata rustida que es la patata que utilizan en lo que ellos llaman bravas (una montaña de patata apelmazada con queso). Y la misma que utilizan en los huecos estrellados, cambiando el queso por huevo. Huevos totalmente cuajados, por cierto… El pulpo rico, pero escaso para el precio del plato. Multiplicado por demasiado el precio de coste. Todo lo contrario a la tabla de quesos que es abundante, aunque un par de uvas más lo haría mucho mejor. No me gusta hacer este tipo de comentarios porque trabajo en el sector, pero cuando sales a cenar fuera y pagas para ello, tienes un poco de derecho a exigir. Espero que se tome este comentario para mejorar. No pueden estar 5 camareros alrededor de un ordenador y dejar a los clientes desatendidos. Espero que la próxima vez sea mejor.
Comida mala y recalentada. Hemos ido a comer el menú de mediodía, que lo venden por unos 13/14€, pero lo que te sirven no vale absolutamente nada. De primero una crema de verduras con queso de cabra; la crema estaba super ácida, no estaba buena de sabor. De segundo, huevo con sobrada. Me han traido una cazuela con una masa dura y sobrecocida, mezclada con trozos de sobrassada y grasa. Pocas veces en mi vida he dejado de comer un plato, esta es una de ellas. La camarera, que por cierto, ha estado muy correcta y atenta, ha visto que no me lo comía y me ha ofrecido cambiar el plato. Se lo he agradecido, pero he preferido no pedir nada mas. Si pongo 2 estrellas en la reseña, es solo por el trato de la camarera, porque me ha ofrecido otro plato, ha estado atenta y me ha cobrado como si fuera medio menú. La comida no merece ni una sola estrella.
ha perdido un poco. La comida bien. Sobre todo la carrillera. Pero el trato un poco.... ha de mejorar. Y tuvimos una mesa de 15 cerca que no paraban de liarla y gritar. Lo mejor es meterse al principio de la barra o fuera.
Le doi una estrella porque me gustó la croqueta sino no eso, un trozo de pan más duro k una piedra en una cena de 40 euros, jamón miserias para 4 personas, las patatas picaban que no se podían comer, una triste copa de vino, y el tartar más salado que lo tuvimos que cambiar. Ya no hablamos de los camareros. Todo penoso.
Muy decepcionado con este lugar. Había ido con anterioridad más veces y la experiencia fue mucho mejor. Lo peor de esta vez, fue el servicio… Saben que estás fuera y ni salen a preguntar. Se equivocan de mesa y llevan los platos a otra, y 5 minutos después los cogen y los llevan a la nuestra. La comida ha bajado en cantidad y calidad, hace no mucho era mejor. Y para acabar, los precios de la carta no concuerdan con los de la cuenta final. No volveré. Claro, ahora el 10% de suplemento de 22 que vale la botella de vino se ve que son 25. Son ustedes muy listos… a mi me sale 24,2€… seré más de letras… Encima se cachondean. Acepten una crítica, y tomen nota para mejorar, no sirve justificarse de esta manera tan infantil…
Un sitio lleno de referencias de la cultura catalana que tiene la carta en inglés y ningún vino catalan… sitio para turistas
No recomendable. La comida bastante mediocre, el aguachile de solomillo extremadamente cítrico (más de lo normal para un aguachile), la ensaladilla desabrida y nada interesante. La tosta del casar con solomillo y chimichurri nos llegó fría. Nos atendieron tres camareras diferentes: la primera poco amable y borde, la segunda no tenía mucha idea del menú. Le preguntamos que en qué consistía la tosta del casar y no sabía ni qué era. Cuando le pedí que nos informara y si por favor podía preguntar en cocina nos comentó que es que en la carta en español se habían olvidado de ponerla y que lo habían dejado así (lo habían incluido tanto en la carta en inglés y en catalán) Al mismo tiempo los dos platos que nos trajo estaban ambos estallados y rotos, al pedirle que los cambiara me comentó que todos estaban igual, que es que en el restaurante no ponían atención a esas cosas. Cuando pedimos la cuenta a la primera camarera nos miró y pasó de largo…Tuvimos que entrar y buscar a la tercera camarera que ella sí, amablemente nos la trajo. En definitiva, mala experiencia, mala presentación, mal servicio, y mala impresión en general. Hay miles de restaurantes interesantes en Barcelona, desde luego no volveremos a éste.
Actualizo mi anterior reseña, ya que el sitio ha cambiado de muy bien a muy mal, una gran decepción, ya no es lo que era. Servicio despistado. El vino llegó tarde, casi con los platos. Pedimos platos para picar y nos lo trajeron todos de golpe. Se olvidaron de un montadito, que llegó al final de la cena cuando todos ya habían terminado. Se olvidaron de las tostaditas del tartar, aunque las reclamamos 3 veces. Traen los montaditos mezclados de carne y pescado, el de pescado estaba empapado con el jugo de carne (muy desagradable para alguien que no come carne). La tortilla no vino con las tostadas del número de personas que éramos. Después de comer gambas tigre (que por cierto desprendían un olor un poco raro), el mini-plato quedó sucio y lleno de pieles de gambas, pero no lo cambiaron hasta que pedimos que lo cambiaran. Para pocos clientes que éramos, había mucho camarero con poca vista para atender a los clientes. La cocina lenta. No volveremos y no lo recomendaremos.
NO ES LO QUE ERA - COMIDA MALA - TARDONES - INTOXICACIÓN Llevo 10 años yendo a este sitio, solía ser buenisimo. El último dia de san valentin fuimos a celebrar y fue un desastre: Han subido precios, han eliminado los mejores platos y la comida ahora es lo mas soso que te puedes echar a la cara... La camarera se fue a medio turno y estuvimos mas de 40 minutos esperando el segundo, ademas la otra camarera se negó a dejarnos hablar con el encargado, nos ofreció un pastel y tardó 15 minutos en traerlo.... Para colmo nos intoxicamos, estuve 36 horas en la cama vomitando y una semana enfermo. Nunca mas, no vayais.
Pone que está abierto pero está cerrado (y PRECINTADO). ¿Qué ha pasado? Edito: Como se puede leer en varios medios locales con una simple búsqueda, este restaurante fue clausurado porque NO TIENE LICENCIA DE COCINA. Claro que la comida va a saber a recalentada... Además al parecer hizo de bar musical, también sin licencia. Un caso parecido al del vecino 4Latas, al que le debe quedar poco para el cierre forzoso por los mismos motivos.
El peor trato recibido en un restaurante. Pedimos un plato, nos trajeron uno equivocado, y una vez que lo señalamos nos dijeron que no podían hacer nada ya que el plato estaba empezado (los ingredientes eran parecidos, muy difícil darse cuenta enseguida). Nos cobraron el plato (costaba 5 veces más de lo que habíamos pedido). El camarero nos indicó que podría suponer un gran problema al ser alérgico (declarado al reservar) se rió en nuestras caras. no recomendable a pesar de la buena comida.
Comida de mala calidad. Pedimos tapas y “bocaditos delicatessen”. Los bocaditos tienen una base de pan de tostada artificial. Pedimos varios: camembert, alcachofa y caviar (el caviar no es caviar, es el procesado de huevas de color negro que normalmente ni siquiera son huevas y además estaba picante, es decir, podrido). Despues pedimos los de zamburiñas, huevo hilado, queso crema y crema de chipotle y para nuestra sorpresa las zamburiñas eran enlatadas de conserva y muy malas. Por último y por suerte pedimos el de salmón ahumado, yogurt de eneldo y huevas de trucha y tampoco era comestible. Todos tienen una base de tomate tipo rallado de bote la cuál no especifican que lleva. Pedimos una ensaladilla rusa también y estaba buena. El chevice también estaba correcto, pero poca cantidad de pescado. Las camareras se confundieron varias veces de mesa al traer nuestros platos. Definitivamente un sitio para no volver (y para no venir nunca).
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Gloria
DECODE
Chorizos
Ramplax
Il Coure di Napoli
Palo Verde
La Palmera
Robata Sushi & Grill
Restaurante Hanoi
Gresca
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Carrer d'Enric Granados, 68, L'Eixample, 08008 Barcelona
Carrer d'Enric Granados, 68, L'Eixample, 08008 Barcelona
# Taberna Cu-Cut: Un Rincón Auténtico en el Corazón del Eixample Barcelonés
Barcelona, una metrópolis que respira historia, arte y una vibrante cultura gastronómica, es un destino que seduce a millones de viajeros cada año. En el corazón de esta ciudad cosmopolita se extiende el Eixample, un distrito que encapsula la esencia de la modernidad catalana con sus icónicas manzanas cuadriculadas, sus majestuosos edificios modernistas y una oferta cultural y culinaria inigualable. Dentro de este entramado urbano, la Carrer d'Enric Granados emerge como una arteria singular, un bulevar que combina la tranquilidad de una calle arbolada con la efervescencia de galerías de arte, boutiques y, por supuesto, una destacada selección de establecimientos gastronómicos. Es en este escenario privilegiado donde encontramos Taberna Cu-Cut, un lugar que, por su ubicación, promete ser un reflejo del alma barcelonesa.
Para comprender plenamente el encanto de Taberna Cu-Cut, es fundamental sumergirse en la historia y el carácter del barrio que lo acoge: L'Eixample. Este distrito, cuyo nombre significa "el ensanche" en catalán, es el resultado de un plan urbanístico revolucionario concebido por el ingeniero Ildefons Cerdà a mediados del siglo XIX. Barcelona, en aquel entonces, se asfixiaba dentro de sus murallas medievales, y Cerdà propuso una expansión ambiciosa que transformaría la ciudad para siempre.
El plan de Cerdà se caracterizó por su innovadora cuadrícula ortogonal, con calles anchas que se cruzan en ángulos rectos y manzanas octogonales, donde las esquinas estaban chaflanadas para mejorar la visibilidad y la circulación, creando pequeñas plazas en cada cruce. Esta visión no solo buscaba la eficiencia en el tráfico y la higiene, sino también la igualdad social, con un diseño que pretendía ofrecer las mismas condiciones de luz, ventilación y servicios a todos los ciudadanos. Aunque el plan original de Cerdà fue parcialmente modificado, su esencia perdura y define la identidad arquitectónica de L'Eixample.
El distrito se convirtió rápidamente en el escaparate de la burguesía catalana de finales del siglo XIX y principios del XX, quienes encargaron a arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch la construcción de sus residencias. Esto dio origen a un patrimonio arquitectónico modernista incomparable, con joyas como la Casa Batlló, la Casa Milà (La Pedrera) o la Casa Lleó Morera, que salpican el paisaje urbano y atraen a amantes de la arquitectura de todo el mundo. L'Eixample es, por tanto, un museo al aire libre, un testimonio de una época de esplendor artístico y económico.
Más allá de su impresionante arquitectura, L'Eixample es un distrito vibrante y multifacético. Es un centro neurálgico para el comercio, con boutiques de lujo en el Passeig de Gràcia y tiendas más tradicionales en sus calles secundarias. Es también un importante polo de negocios, con oficinas y sedes de empresas. Pero, sobre todo, L'Eixample es un lugar para vivir, con una alta densidad de población y una vida de barrio activa, donde la oferta de servicios, ocio y gastronomía es prácticamente ilimitada.
Dentro de L'Eixample, la Carrer d'Enric Granados se distingue por su ambiente particular. A diferencia de las grandes arterias como Passeig de Gràcia o Rambla de Catalunya, Enric Granados ofrece una experiencia más íntima y pausada. Es una calle semipeatonal, con amplias aceras y una profusión de árboles que invitan a pasear sin prisas. El tráfico rodado es más limitado, lo que contribuye a crear una atmósfera tranquila y agradable, ideal para disfrutar de la vida urbana.
Esta calle es especialmente conocida por su concentración de galerías de arte. Los amantes del arte contemporáneo encontrarán aquí un circuito interesante para explorar, con espacios que exhiben obras de artistas locales e internacionales. La presencia de estas galerías confiere a Enric Granados un aire bohemio y sofisticado, atrayendo a un público culturalmente inquieto.
Además del arte, la Carrer d'Enric Granados se ha consolidado como un referente en la oferta gastronómica. A lo largo de sus manzanas, se suceden cafeterías con encanto, bares de tapas modernos y restaurantes con propuestas culinarias diversas, desde la cocina de autor hasta opciones más tradicionales. La calle es un punto de encuentro para quienes buscan disfrutar de un café por la mañana, un almuerzo informal o una cena elegante en un entorno distinguido. La presencia de terrazas contribuye a la animación de la calle, especialmente en los meses de buen tiempo, permitiendo a los comensales disfrutar del clima mediterráneo mientras observan el ir y venir de la gente.
Es en este contexto de sofisticación cultural y efervescencia gastronómica donde Taberna Cu-Cut se inserta, prometiendo una experiencia que, por su ubicación, se alinea con el espíritu del Eixample y de esta calle tan particular.
El nombre "Taberna Cu-Cut" evoca inmediatamente la imagen de un establecimiento con raíces profundas en la tradición culinaria española y catalana. Una taberna, por definición, es un lugar de encuentro, un espacio donde la gastronomía se entrelaza con la vida social, ofreciendo platos sencillos pero sabrosos, a menudo en formato de tapas o raciones, acompañados de vinos locales o cerveza bien fría. En el vibrante escenario de la Carrer d'Enric Granados, una taberna como Cu-Cut se presenta como un refugio de autenticidad en medio de la modernidad.
Aunque los detalles específicos sobre la historia o el menú exacto de Taberna Cu-Cut no están disponibles, podemos inferir mucho sobre su carácter y su propuesta a partir de su nombre y su ubicación. Es probable que Cu-Cut aspire a ser un lugar donde la tradición gastronómica sea la protagonista, ofreciendo a sus comensales una experiencia culinaria arraigada en los sabores de la tierra y el mar Mediterráneo.
Una taberna en Barcelona suele ser sinónimo de tapas. La cultura de la tapa es un pilar fundamental de la gastronomía española, y en Cataluña ha adquirido sus propias particularidades. Es de esperar que Taberna Cu-Cut ofrezca una selección variada de estas pequeñas joyas culinarias, perfectas para compartir y probar diferentes sabores. Desde clásicos como las patatas bravas, croquetas caseras o la tortilla de patatas, hasta opciones más elaboradas con productos de temporada o influencias del mar, las tapas de Cu-Cut serían un reflejo de la riqueza de la cocina local.
Más allá de las tapas, una taberna también suele ofrecer raciones y platos principales más contundentes. Pensando en la cocina catalana, es razonable suponer que Taberna Cu-Cut podría incluir en su carta especialidades como el pan con tomate y jamón ibérico, embutidos locales, quesos de la región, o incluso platos más elaborados como arroces marineros, fideuás, o carnes a la brasa. La frescura de los ingredientes sería un pilar fundamental, con un enfoque en el producto de proximidad y de temporada, algo muy valorado en la gastronomía barcelonesa.
El ambiente de una taberna es tan importante como su comida. Es probable que Taberna Cu-Cut combine elementos de la decoración tradicional con toques contemporáneos, creando un espacio acogedor y auténtico. Maderas, azulejos, una barra prominente donde se exhiben las tapas y un servicio cercano y amable son características que uno esperaría encontrar. La luz cálida y la música ambiental contribuirían a crear una atmósfera relajada, ideal tanto para una comida informal entre amigos como para una cena más íntima.
La cocina catalana es una de las más ricas y variadas de España, con influencias que van desde la montaña hasta el mar, y una historia que se remonta a siglos. Se caracteriza por su uso de productos frescos y de calidad, sus técnicas culinarias arraigadas y su capacidad para fusionar tradición y modernidad. Una taberna como Cu-Cut, ubicada en un barrio tan emblemático, sería un excelente escaparate para esta tradición.
Los pilares de la cocina catalana incluyen el "sofregit" (un sofrito lento de tomate y cebolla), el uso abundante de aceite de oliva virgen extra, la riqueza de sus embutidos (como la butifarra), la frescura de sus pescados y mariscos, y la dulzura de sus frutas y verduras. La dieta mediterránea encuentra en Cataluña una de sus expresiones más puras y sabrosas.
Es probable que Taberna Cu-Cut celebre estos ingredientes y estas técnicas, ofreciendo platos que evocan la cocina de las abuelas catalanas, pero con un toque contemporáneo. Esto podría traducirse en una carta que varía con las estaciones, asegurando que cada ingrediente esté en su punto óptimo. En primavera, espárragos y guisantes; en verano, tomates maduros y mariscos frescos; en otoño, setas y caza; y en invierno, calçots y escudella.
La carta de vinos sería otro elemento clave, con una selección cuidada de referencias catalanas. Desde los vibrantes blancos de la DO Penedès o DO Alella, hasta los robustos tintos de la DO Priorat o DO Montsant, sin olvidar el omnipresente cava, el vino espumoso catalán por excelencia. La posibilidad de disfrutar de estos vinos por copas permitiría a los comensales explorar la riqueza vitivinícola de la región.
Visitar Taberna Cu-Cut no sería solo una experiencia gastronómica, sino también social y cultural. Las tabernas son, por naturaleza, lugares donde la gente se reúne, conversa y celebra. En la Carrer d'Enric Granados, con su ambiente relajado y sofisticado, Cu-Cut se convertiría en un punto de encuentro para residentes y visitantes por igual.
El servicio, en una taberna tradicional, suele ser atento pero informal, con camareros que conocen bien la carta y pueden ofrecer recomendaciones personalizadas. La calidez humana es un componente esencial de la experiencia, haciendo que los comensales se sientan como en casa. La capacidad de observar la vida de la calle desde la terraza o a través de los ventanales añadiría un toque especial a la experiencia, permitiendo sumergirse en el pulso de Barcelona.
La ubicación de Cu-Cut en L'Eixample también la convierte en un punto de partida o de llegada ideal para explorar otros atractivos del barrio. Después de disfrutar de una comida o unas tapas, los visitantes podrían pasear por las galerías de arte de la propia calle Enric Granados, admirar la arquitectura modernista de los alrededores, o incluso dirigirse hacia el Passeig de Gràcia para una tarde de compras o para visitar algunas de las obras maestras de Gaudí.
La estratégica ubicación de Taberna Cu-Cut en la Carrer d'Enric Granados, en el corazón del Eixample, ofrece a los visitantes una plétora de opciones para complementar su experiencia gastronómica.
Para aquellos que deseen experimentar la autenticidad de Taberna Cu-Cut y su entorno, aquí van algunos consejos prácticos:
Taberna Cu-Cut, en la Carrer d'Enric Granados del Eixample barcelonés, se presenta como una propuesta que encapsula la esencia de la gastronomía y la cultura catalana. Su ubicación en una de las calles más distinguidas de Barcelona, conocida por su arte y su ambiente selecto, sugiere un establecimiento que combina la autenticidad de una taberna tradicional con el toque de sofisticación que caracteriza a su entorno.
Para el visitante, Cu-Cut ofrece la promesa de una experiencia culinaria memorable, donde los sabores de la cocina catalana se encuentran con un ambiente acogedor y un servicio cercano. Es un lugar para disfrutar de tapas y raciones de calidad, maridadas con excelentes vinos locales, en el corazón de una de las ciudades más fascinantes del mundo. Más allá de la comida, es una invitación a sumergirse en la vida del Eixample, a pasear por sus calles modernistas, a descubrir sus galerías de arte y a sentir el pulso de una ciudad que sabe combinar a la perfección su rica historia con una vibrante modernidad. Taberna Cu-Cut no es solo un restaurante; es una puerta de entrada a la auténtica Barcelona.
L'Eixample, el icónico distrito central de Barcelona, se erige como un testimonio de la planificación urbana visionaria y la elegancia modernista. Para aquellos que buscan establecerse en la capital catalana, este barrio ofrece una calidad de vida excepcional, combinando la comodidad de la vida urbana con un entorno estético y culturalmente rico. Esta guía está diseñada para proporcionar una visión detallada de lo que significa vivir en L'Eixample, desde el perfil de sus residentes hasta las opciones de vivienda y los servicios disponibles.
L'Eixample es, por excelencia, el distrito mixto de Barcelona. Es predominantemente residencial, con amplias avenidas y manzanas octogonales que albergan a una considerable población. Sin embargo, su carácter va mucho más allá: es un vibrante centro comercial, con boutiques de lujo y grandes almacenes, así como un importante polo de negocios y oficinas. A esto se suma su innegable atractivo turístico, gracias a su arquitectura modernista y sus puntos de interés cultural. Es un barrio que bulle de actividad durante el día y ofrece una vida nocturna sofisticada, manteniendo, al mismo tiempo, la tranquilidad en muchas de sus calles interiores y manzanas. Su famosa cuadrícula, diseñada por Ildefons Cerdà, no solo es una maravilla urbanística, sino que también facilita la orientación y la accesibilidad.
El perfil demográfico de L'Eixample es tan diverso como el propio barrio. Atrae a una mezcla heterogénea de residentes, lo que le confiere un ambiente cosmopolita y dinámico.
En general, L'Eixample es un barrio con un poder adquisitivo medio-alto, lo que se refleja en sus comercios y servicios.
El mercado inmobiliario en L'Eixample es uno de los más cotizados y demandados de Barcelona.
La demanda es constante, lo que mantiene los precios estables y altos. Invertir en L'Eixample es considerado una apuesta segura.
L'Eixample cuenta con una de las mejores redes de transporte público de Barcelona, lo que garantiza una excelente conectividad con el resto de la ciudad y más allá.
La oferta de servicios en L'Eixample es completa y de alta calidad, cubriendo todas las necesidades diarias de sus residentes.
El ambiente en L'Eixample es, en general, muy deseable.
L'Eixample es ideal para:
15 Mai 2026, 21:00
Centre Artesà Tradicionàrius
17 Mai 2026, 20:30
Palau Sant Jordi
18 Mai 2026, 20:00
Sala Razzmatazz 2
20 Mai 2026, 20:30
Sala Razzmatazz 3
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